{"id":41508,"date":"2024-05-25T21:04:48","date_gmt":"2024-05-25T19:04:48","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=41508"},"modified":"2024-05-25T21:04:48","modified_gmt":"2024-05-25T19:04:48","slug":"brasil-el-bolsonarismo-puede-volver-al-poder-valerio-arcary","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=41508","title":{"rendered":"Brasil &#8211; El bolsonarismo puede volver al poder. [Valerio Arcary]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Simpatizantes de Jair Bolsonaro el 30 de septiembre de 2018 en Porto Alegre, Brasil. Editorial J \/ Flickr<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-b049ddb961da546999354e969bee0af8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Valerio Arcary<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-6e02da5f5cd33004066c11b2bea736dd wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/05\/25\/el-bolsonarismo-puede-volver-al-poder\/\">Jacobin<\/a><\/em>, 25-5-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-d5f73c77dad0f3e965021c129245bb07 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 25-5-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4cc6c7930e2af3d1031fea57023d5d60 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El lulismo, o la lealtad pol\u00edtica a la experiencia de los gobiernos dirigidos por el PT, ha permitido ganar apoyos entre los m\u00e1s pobres. Pero la izquierda brasile\u00f1a ha perdido la hegemon\u00eda sobre su base social de Puede Bolsonaro volver al poder en 2026? S\u00ed, podr\u00eda. Debemos considerar la existencia de poderosos factores objetivos y subjetivos para explicar la resiliencia de la extrema derecha, incluso despu\u00e9s de la derrota de la semiinsurrecci\u00f3n de enero de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-624018366f52aa505f657170f64cf030 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero, en primer lugar, es l\u00facido reconocer el contexto internacional del fen\u00f3meno, en el que la extrema derecha cumple un papel instrumental: (a) las turbulencias en el sistema de Estados con el fortalecimiento de China y la estrategia del imperialismo estadounidense de preservar la supremac\u00eda de la Troika, para lo que resulta \u00fatil una orientaci\u00f3n proteccionista m\u00e1s dura; (b) las disputas provocadas por la emergencia de la crisis medioambiental y la transici\u00f3n energ\u00e9tica, que dejan en desventaja temporal a quienes se descarbonizan m\u00e1s r\u00e1pidamente; (c) el giro de las fracciones burguesas hacia la defensa de reg\u00edmenes autoritarios que enfrentan la protesta popular y abrazan una l\u00ednea nacional-imperialista; (d) la tendencia al estancamiento econ\u00f3mico y al empobrecimiento y giro a la derecha de las clases medias; (e) la tambaleante crisis de la izquierda, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-571cbc61d05c424d6048d8ffc5d1ecc4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero hay peculiaridades brasile\u00f1as en la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds. Estas son esencialmente cinco (i) la hegemon\u00eda entre los militares y la polic\u00eda; (ii) la gravitaci\u00f3n de la gran mayor\u00eda del evangelicalismo pentecostal hacia la extrema derecha; (iii) el peso del bolsonarismo en las regiones m\u00e1s desarrolladas, el Sudeste y el Sur del pa\u00eds, especialmente entre la nueva clase media propietaria, o con alt\u00edsima escolarizaci\u00f3n que cumple funciones ejecutivas en los sectores privado y p\u00fablico; (iv) el liderazgo de la corriente neofascista dentro de la extrema derecha; (v) la audiencia de la extrema derecha entre las clases medias asalariadas con salarios entre tres y cinco o hasta siete salarios m\u00ednimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9194e16c5256af783b8a2089913fc8c7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las cuatro primeras singularidades han sido ampliamente investigadas, pero la \u00faltima menos. Estudiarla es estrat\u00e9gico, porque puede ser la \u00fanica posible de revertir, en el contexto de una situaci\u00f3n muy desfavorable de relaciones sociales de fuerzas todav\u00eda reaccionarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-cd290ce6891eb625febb98b7e7533f8c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hay factores objetivos que explican el alejamiento, la divisi\u00f3n o la separaci\u00f3n pol\u00edtica entre partes de la clase trabajadora y los m\u00e1s pobres, como la inflaci\u00f3n de la educaci\u00f3n privada y los planes de salud, y el aumento del Impuesto a la Renta, que son amenazas a un modelo de consumo y nivel de vida, y subjetivos, como el resentimiento social y el rencor moral-ideol\u00f3gico. Ambas est\u00e1n entrelazadas y tal vez sean incluso indivisibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b7f5d9226087dcd65e4e55cf8f2f860c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero ese no era el caso cuando se abri\u00f3 la fase final de la lucha contra la dictadura, hace cuarenta y cinco a\u00f1os. El PT naci\u00f3 apoyado en los obreros metal\u00fargicos, profesores p\u00fablicos, trabajadores del petr\u00f3leo, banqueros y otras categor\u00edas que, comparadas con la realidad de las masas, ten\u00edan m\u00e1s educaci\u00f3n y mejores salarios. El lulismo, o la lealtad pol\u00edtica a la experiencia de los gobiernos dirigidos por el PT, permiti\u00f3 ganar apoyos entre los m\u00e1s pobres. Pero la izquierda, aunque mantiene sus posiciones, ha perdido la hegemon\u00eda sobre su base social de masas original. Esta tr\u00e1gica realidad, por tratarse de la fractura de la clase obrera, exige que la analicemos desde una perspectiva hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e193d07cd2776a09dcd6543c683c805c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El per\u00edodo de posguerra (1945\/1981) de intenso crecimiento, en el que el PIB se duplic\u00f3 cada d\u00e9cada, y que favoreci\u00f3 la movilidad social absoluta en Brasil, acompa\u00f1ando la urbanizaci\u00f3n acelerada, parece haber quedado irremediablemente en el pasado. El pleno empleo y el aumento de la escolarizaci\u00f3n, en un pa\u00eds donde la mitad de la poblaci\u00f3n activa era analfabeta, fueron los dos factores clave para mejorar la vida de esta capa de trabajadores. Pero ya no ejercen la misma presi\u00f3n que en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7a4aa40da0b0ca6c8441f4aff1db10ac wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Est\u00e1 claro que en la \u00faltima d\u00e9cada, el capitalismo brasile\u00f1o ha perdido impulso. Perdi\u00f3 el 7% de su PIB entre 2015\/17 y, despu\u00e9s de la pandemia de Covid en 2020\/21, tard\u00f3 tres a\u00f1os en volver a los niveles de 2019. A pesar de todas las contrarreformas antisociales \u2013 laboral, previsi\u00f3n social \u2013 destinadas a reducir los costes de producci\u00f3n, la tasa de inversi\u00f3n no super\u00f3 el 18% del PIB en 2023, a pesar de la autorizaci\u00f3n del PEC de transici\u00f3n para incumplir el Techo de Gasto P\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f7b888b265da6710e19f3b16349bb324 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Brasil, el mayor parque industrial y mercado consumidor de bienes duraderos de la periferia, se ha convertido en una naci\u00f3n de crecimiento lento. El aumento de la escolarizaci\u00f3n dej\u00f3 de ser un factor impulsor tan poderoso. Mejorar la vida se volvi\u00f3 mucho m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c00d8c76c7b898c05608b345963b125e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El Brasil de 2024 es un pa\u00eds menos pobre que en el siglo XX, pero no menos injusto. Por supuesto, sigue habiendo mucha pobreza: decenas de millones o incluso m\u00e1s siguen sufriendo inseguridad alimentaria, a pesar de la Bolsa Fam\u00edlia, en funci\u00f3n del ciclo econ\u00f3mico. Pero ha habido una reducci\u00f3n de la pobreza extrema sin una reducci\u00f3n cualitativa de la desigualdad social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f733c4c28f062f0016b85316956ec39c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La distribuci\u00f3n funcional de la renta entre el capital y el trabajo registr\u00f3 variaciones en el margen. La distribuci\u00f3n personal de la renta mejor\u00f3 entre 2003 y 2014, pero ha vuelto a aumentar desde 2015\/16, tras el golpe institucional contra el Gobierno de Dilma Rousseff. La pobreza extrema ha disminuido, pero la mitad de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa tiene ingresos no superiores a dos salarios m\u00ednimos. Un tercio de los asalariados gana entre tres y cinco salarios m\u00ednimos. La desigualdad se ha mantenido casi intacta porque, entre otras razones, la posici\u00f3n de los asalariados de renta media con mayores niveles de educaci\u00f3n se ha estancado con un sesgo a la baja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7630c565cd221eefa793aa575760dbcb wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Numerosos estudios confirman que el aumento de la escolaridad media no est\u00e1 relacionado con la empleabilidad, y las encuestas del <a href=\"https:\/\/www.ibge.gov.br\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">IBGE<\/a> confirman parad\u00f3jicamente que el desempleo es mayor a medida que aumenta la escolaridad. La mayor\u00eda de los millones de empleos firmados desde el final de la pandemia han sido para personas que ganan hasta dos salarios m\u00ednimos, con requisitos de escolaridad muy bajos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3e63eaf9e016767f68e15b49cdc9458b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Para evaluar la mayor o menor cohesi\u00f3n social de un pa\u00eds se consideran dos tasas de movilidad, la absoluta y la relativa. La tasa absoluta compara la ocupaci\u00f3n del padre y del hijo, o la primera actividad de cada uno con su \u00faltimo empleo. La tasa de movilidad relativa comprueba en qu\u00e9 medida los obst\u00e1culos para acceder a puestos de trabajo -u oportunidades de estudio- que favorecen el ascenso social, pudieron o no ser superados por quienes se encuentran en una posici\u00f3n social m\u00e1s baja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5623e466ce012c719c08f03db8ed1c14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Brasil, tanto la tasa absoluta como la relativa fueron positivas hasta la d\u00e9cada de 1980, pero la primera fue m\u00e1s intensa que la segunda. En otras palabras, experimentamos una intensa movilidad social en el per\u00edodo de posguerra debido a la presi\u00f3n de la urbanizaci\u00f3n y la migraci\u00f3n interna, del Nordeste al Sudeste, y del Sur al Centro-Oeste. Pero esto ya no es as\u00ed. Esta etapa hist\u00f3rica termin\u00f3 en los a\u00f1os 90, cuando se agot\u00f3 el flujo procedente del mundo agrario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-77ec2146013b2e9555251bce994ba37a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Desde entonces, la pobreza ha disminuido, pero los trabajadores de clase media han experimentado una realidad m\u00e1s hostil. Lo que explica este proceso es que las trayectorias de movilidad social de los \u00faltimos veinte a\u00f1os han beneficiado a millones de personas que viv\u00edan en la extrema pobreza, pero muy pocas han ascendido significativamente. Muchos han mejorado sus vidas, pero s\u00f3lo han ascendido al escal\u00f3n inmediatamente superior al que ocupaban sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-04084edc71a0ebb4f60b0d8679a61269 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La movilidad social relativa se ha mantenido muy baja, porque los incentivos materiales para aumentar la escolarizaci\u00f3n han sido menores en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os de lo que lo hab\u00edan sido para la generaci\u00f3n que lleg\u00f3 a la edad adulta en los a\u00f1os cincuenta o sesenta. Las recompensas que obtienen las familias por mantener a sus hijos sin trabajar durante al menos doce a\u00f1os hasta que terminan la ense\u00f1anza secundaria han disminuido en comparaci\u00f3n con la generaci\u00f3n anterior, a pesar de la mayor facilidad de acceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-23aaac9557361cc3491294fce79e6681 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Un pa\u00eds puede partir de una situaci\u00f3n de gran desigualdad social, pero si la movilidad social es intensa, la desigualdad social deber\u00eda reducirse, aumentando la cohesi\u00f3n social, como ocurri\u00f3 en la Italia de la posguerra. A la inversa, un pa\u00eds que ten\u00eda una desigualdad social baja en comparaci\u00f3n con sus vecinos que ocupan una posici\u00f3n similar en el mundo puede ver c\u00f3mo su situaci\u00f3n se deteriora si la movilidad social se vuelve regresiva, como es evidente en la Francia actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7be4b1508db5a163d4278ecd42de8bc0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Brasil, contrariamente a lo que se suele pensar al respecto, la mayor\u00eda de los nuevos empleos de los \u00faltimos diez a\u00f1os no han beneficiado al sector m\u00e1s instruido de la poblaci\u00f3n. Estudiar m\u00e1s no ha reducido el riesgo de desempleo. En los cuarenta y cinco a\u00f1os transcurridos desde 1979, la escolaridad media ha pasado de tres a m\u00e1s de ocho a\u00f1os. Pero se han producido dos transformaciones que han tenido un impacto duradero en la conciencia de la juventud obrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3569a9d78ea8d173a50a643ed5314c6c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La primera es que el capitalismo brasile\u00f1o ya no es una sociedad de pleno empleo, como lo hab\u00eda sido durante medio siglo. La segunda es que, incluso con los sacrificios realizados por las familias para mantener a sus hijos estudiando y postergando su entrada en el mercado laboral, la empleabilidad se ha concentrado en actividades que requieren poca escolarizaci\u00f3n y ofrecen salarios bajos. Por primera vez en la historia, los ni\u00f1os han perdido la esperanza de poder vivir mejor que sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-117a03bdf58de3d57e99356eef946886 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El desempleo entre los que tienen estudios superiores es proporcionalmente mayor que entre los que tienen estudios inferiores, y si la desigualdad de ingresos personales ha disminuido en los \u00faltimos quince a\u00f1os es porque el salario medio de los que tienen estudios medios y superiores ha ido bajando. La vertiginosa expansi\u00f3n de la uberizaci\u00f3n no es, pues, sorprendente. Las encuestas mensuales de empleo del IBGE en la regi\u00f3n metropolitana de S\u00e3o Paulo indican una evoluci\u00f3n muy lenta que s\u00f3lo se aproxima, en el mejor de los casos, a la recuperaci\u00f3n de la inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-15699aa98db9a2856ba468b98cdc1317 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Casi cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s del fin de la dictadura militar, el balance econ\u00f3mico y social del r\u00e9gimen de democracia liberal es desalentador. Las reformas llevadas a cabo por el r\u00e9gimen, como la ampliaci\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n p\u00fablica, la implantaci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sistema_\u00danico_de_Sa\u00fade\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">SUS<\/a> (Sistema \u00danico de Salud), la Bolsa Familia para los extremadamente pobres, entre otras, fueron progresistas, pero insuficientes para reducir la desigualdad social. La hip\u00f3tesis de que una poblaci\u00f3n m\u00e1s educada cambiar\u00eda gradualmente la realidad pol\u00edtica del pa\u00eds, impulsando un ciclo sostenible de crecimiento econ\u00f3mico y distribuci\u00f3n de la renta no se ha confirmado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-be96fa30222174091740163a6070e2c8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Una forma de ilusi\u00f3n gradualista en la perspectiva de la justicia social dentro de los l\u00edmites del capitalismo era la esperanza de que una poblaci\u00f3n m\u00e1s educada cambiar\u00eda gradualmente la realidad social del pa\u00eds. Esto nos remite a los l\u00edmites de los gobiernos de coalici\u00f3n liderados por el PT, que apostaron por la concertaci\u00f3n con la clase dominante para regular el capitalismo \u00absalvaje\u00bb. Aunque existen correlaciones de largo plazo entre escolarizaci\u00f3n y crecimiento econ\u00f3mico, no se han identificado causalidades directas que sean incontrovertibles, menos a\u00fan si incluimos la variable de la reducci\u00f3n de la desigualdad social, como lo confirma Corea del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5a87877086bc60c945ac57ea1a808454 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Lo que s\u00ed es incontrovertible es que la burgues\u00eda brasile\u00f1a se uni\u00f3 en 2016 para derrocar al gobierno de Dilma Rousseff, a pesar de la moderaci\u00f3n de las reformas llevadas a cabo. No deber\u00eda sorprendernos que la clase dominante no tuviera reparos en llegar al extremo de manipular el impeachment, subvirtiendo las reglas del r\u00e9gimen para tomar el poder para sus representantes directos, como Michel Temer. El desaf\u00edo es explicar por qu\u00e9 la clase trabajadora no estaba dispuesta a luchar para defenderlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2a403c62ec792a4953d4b88bbbe8f26e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los salarios representaban m\u00e1s de la mitad de la riqueza nacional a principios de la d\u00e9cada de 1990 y, en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, cayeron a poco m\u00e1s del 40% en 1999 y, a pesar de la recuperaci\u00f3n entre 2004 y 2010, todav\u00eda hoy, en 2024, est\u00e1n por debajo del nivel del 50% de 2014. Esta variable es significativa para una evaluaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de la desigualdad social, porque el Brasil de 2024 es una sociedad que ya ha completado la transici\u00f3n hist\u00f3rica del mundo rural al urbano (el 86% de la poblaci\u00f3n vive en ciudades), y la mayor\u00eda de los que trabajan bajo contrato, 38 millones con contrato laboral y 13 millones de funcionarios, reciben salarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8966fbca97996774029dc411f87d90c9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Otros diez millones tienen empleador pero no contrato. Es cierto que todav\u00eda hay 25 millones de brasile\u00f1os que viven del autoempleo, pero son proporcionalmente menos que en el pasado[ii] En resumen: la distribuci\u00f3n funcional de la renta entre el capital y el trabajo no ha mejorado. La burgues\u00eda no tiene motivos para quejarse del r\u00e9gimen liberal. Aun as\u00ed, una fracci\u00f3n de la burgues\u00eda, como la agroindustria y otros, apoya al neofascismo y su estrategia autoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8a2156e68fc65ddaf0209656f6d3bacf wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los datos que indican que la desigualdad social ha disminuido entre los asalariados son convincentes. Pero no porque haya disminuido la injusticia, aunque s\u00ed la miseria. Este proceso se ha producido porque ha habido dos tendencias opuestas en el mercado de trabajo. Una es relativamente nueva y la otra es m\u00e1s antigua. La primera fue la subida de los pisos salariales de los sectores menos cualificados y menos organizados. El salario m\u00ednimo ha ido subiendo por encima de la desvalorizaci\u00f3n de forma lenta pero constante desde 1994 con la introducci\u00f3n del real, aceler\u00e1ndose en los a\u00f1os de los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5d9fe06bc95f60701ae756203be8008a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Se trata de un fen\u00f3meno nuevo, ya que en los quince a\u00f1os anteriores hab\u00eda ocurrido lo contrario. El salario m\u00ednimo es una variable econ\u00f3mica clave porque es el piso de las jubilaciones del <a href=\"https:\/\/www.gov.br\/inss\/pt-br\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>INSS<\/em><\/a>, por eso la burgues\u00eda exige que sea desvinculado. La recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica favorecida por el ciclo mundial de aumento de la demanda de materias primas permiti\u00f3 la ca\u00edda del desempleo a partir del segundo semestre de 2005, culminando en 2014 en una situaci\u00f3n de casi pleno empleo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-523166c1f20b15d54f070613f8edef13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La distribuci\u00f3n masiva de Bolsa Familia tambi\u00e9n parece haber ejercido presi\u00f3n sobre la remuneraci\u00f3n del trabajo manual, especialmente en las regiones menos industrializadas. La segunda tendencia fue la ca\u00edda continuada de la remuneraci\u00f3n de los empleos que exigen estudios medios y superiores, un proceso que ven\u00eda produci\u00e9ndose desde los a\u00f1os ochenta. En conclusi\u00f3n: los datos disponibles parecen indicar que el aumento de la escolarizaci\u00f3n ya no es un factor importante de ascenso social, como lo fue en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4978b2d5f9afd4a45779721d72ffce3c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La lealtad pol\u00edtica de las masas populares al lula\u00edsmo es una expresi\u00f3n del primer fen\u00f3meno. La vida de los m\u00e1s pobres mejor\u00f3 durante los a\u00f1os de los gobiernos del PT. La divisi\u00f3n entre los asalariados que ganan m\u00e1s de dos salarios m\u00ednimos expresa un resentimiento social que ha sido manipulado por el bolsonarismo. Si la izquierda no recupera la confianza en este sector de la fuerza de trabajo, el peligro para 2026 es grande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-7b7aed1bf2b73aa9768e3f086da573c9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>*Valerio Arcary<\/strong>, historiador, militante del PSOL (Resist\u00eancia) y autor de <em>O Martelo da Hist\u00f3ria. Ensaios sobre a urg\u00eancia da revolu\u00e7\u00e3o contempor\u00e2nea<\/em> (Sundermann, 2016).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lulismo, o la lealtad pol\u00edtica a la experiencia de los gobiernos dirigidos por el PT, ha permitido ganar apoyos entre los m\u00e1s pobres. Pero la izquierda brasile\u00f1a ha perdido la hegemon\u00eda sobre su base social de Puede Bolsonaro volver al poder en 2026? S\u00ed, podr\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":41510,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703604862,703605251,703605055],"class_list":["post-41508","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-bolsonaro","tag-evangelistas","tag-lula","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Brasil25052024-181621019-e1716663460409.jpg?fit=949%2C461&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-aNu","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=41508"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41514,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41508\/revisions\/41514"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/41510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=41508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=41508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=41508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}