{"id":4150,"date":"2018-01-08T18:21:29","date_gmt":"2018-01-08T18:21:29","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4150"},"modified":"2018-01-14T13:41:33","modified_gmt":"2018-01-14T13:41:33","slug":"capitalismo-un-diagnostico-para-la-economia-mundial-y-la-inversa-del-reformismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4150","title":{"rendered":"Capitalismo &#8211; Un diagn\u00f3stico de la crisis econ\u00f3mica mundial"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Un diagn\u00f3stico para la econom\u00eda mundial y la inversa del reformismo<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>La reforma previsional y el proyecto de reforma laboral del gobierno Macri \u2013tanto en lo que hace a sus logros inmediatos como en sus objetivos estrat\u00e9gicos- deben observarse a trav\u00e9s del prisma de su dimensi\u00f3n internacional.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Paula Bach<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Izquierda Diario, 6-1-2018 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>La reforma previsional y el proyecto de reforma laboral del gobierno Macri \u2013tanto en lo que hace a sus logros inmediatos como en sus objetivos estrat\u00e9gicos- deben observarse a trav\u00e9s del prisma de su dimensi\u00f3n internacional. Como resulta bastante transparente ambas se inscriben en un universo m\u00e1s amplio que incluye tanto el deseo mancomunado \u201cglobal\u201d de elevar la edad jubilatoria -contemplando la a\u00fan estancada ley brasile\u00f1a- como la ley de reforma laboral de Temer o la de Macr\u00f3n en Francia. Pero no se trata tan s\u00f3lo de buscar coincidencias bastante evidentes sino \u2013fundamentalmente- de escarbar los significados de aquellas correspondencias. El optimismo que trasuntan organismos internacionales como el Fondo Monetario y la OCDE sobre la din\u00e1mica de la econom\u00eda mundial resulta tan m\u00f3dico como ef\u00edmero. Y es en estas \u00faltimas caracter\u00edsticas donde se distingue la persistencia de lo que un sector de la teor\u00eda econ\u00f3mica oficial retrat\u00f3 como \u201cestancamiento secular\u201d, un \u201cestado de cosas\u201d que acerca pistas significativas sobre el lugar y el sentido de la nueva arremetida contra las condiciones de existencia de trabajadores pasivos y activos. Los factores estructurales de la econom\u00eda mundial -junto a las tensiones geopol\u00edticas derivadas- se enfrentan a las caracter\u00edsticas concretas de aquel \u00e1nimo de \u201creforma\u201d y permiten a la vez desgranar las contradicciones m\u00e1s inmediatas del relato del \u201cfin del trabajo\u201d.<\/p>\n<p><strong>De luces y reto\u00f1os <\/strong><\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial es el nuevo hit de la prensa y los organismos internacionales. Pero para qui\u00e9n se sumerge en la lectura de los \u00faltimos informes sobre econom\u00eda mundial tanto de la OCDE como del FMI, resulta complejo imaginar la mueca que los acompa\u00f1a. Es como si una mara\u00f1a de sonrisas y lamentos se trasluciera en un mismo acto. Tanto la OCDE como el FMI resaltan la recuperaci\u00f3n en curso a la que la primera bautiza como \u201cmodesta\u201d. Al mismo tiempo ambos subrayan \u2013en una operaci\u00f3n pol\u00edtica, si las hay- las debilidades estructurales que en unos pocos a\u00f1os pondr\u00edan fin al reanimamiento. Si hace unos meses los \u201cglobals\u201d del FMI no pod\u00edan ocultar el desconcierto que les generaba la paradoja de que la luz al final del t\u00fanel devolv\u00eda la imagen de Donald Trump (abanderado internacional del discurso nacionalista) ahora los brotes verdes se anuncian \u2013con un dejo de alivio\u2026- desde la inestable Eurozona. La desilusi\u00f3n americana qued\u00f3 sustituida fundamentalmente por la esperanza europea y una mejor\u00eda en la largamente d\u00e9bil performance de Jap\u00f3n. Pero aun as\u00ed la perspectiva es escueta.<\/p>\n<p>La tasa de crecimiento para las econom\u00edas avanzadas se incrementa en dos d\u00e9cimas pasando del 2% proyectado al 2,2%. El valor sintetiza la compensaci\u00f3n entre \u201cp\u00e9rdidas\u201d y \u201cganancias\u201d. Entre las primeras se encuentra la retracci\u00f3n del pron\u00f3stico de crecimiento norteamericano que aunque exhibe una mejor\u00eda significativa respecto a 2016, retorna al promedio d\u00e9bil del 2,2% del per\u00edodo y debido a la inexistencia del prometido \u201cplan de obras p\u00fablicas\u201d, se aleja de las expectativas iniciales. Entre las segundas se combinan una leve mejor\u00eda japonesa y un mayor crecimiento europeo traccionado por la Eurozona que en 2017 habr\u00eda alcanzado un ritmo de entre el 2,1 y el 2,4%. Un valor que, si bien se encuentra entre los m\u00e1s altos registrados en a\u00f1os pos crisis 2008\/9, est\u00e1 sujeto a varias limitantes. Entre ellas: no dista mucho de marcas ya alcanzadas en 2015 y 2010 y no puede desvincularse del rebote que sigue a depresiones profundas como muestra por ejemplo el \u201cmilagro portugu\u00e9s\u201d -un crecimiento de algo m\u00e1s del 2% luego de un retroceso profundo de la econom\u00eda y una contracci\u00f3n salarial acumulada del 25%.<\/p>\n<p>Pero a decir verdad uno de los factores m\u00e1s significativos que desde el a\u00f1o pasado tracciona suavemente a la econom\u00eda mundial es \u2013una vez m\u00e1s- China que, mencionada en frases secundarias por el FMI y la OCDE, muestra una muy leve, aunque inesperada aceleraci\u00f3n. Asunto problem\u00e1tico por partida doble. Por un lado, si para los organismos internacionales no resultaba alentador que la \u00fanica esperanza provenga de Donald Trump tampoco lo es que derive de Xi Jinping. Otra vez china -que luego de siglos vuelve a abrazar ideas confucianas- tira del carro y en este mismo acto se presenta a la vez como alivio y amenaza para el desordenado orden mundial. Es sabido que aquello de \u201cguardi\u00e1n de la globalizaci\u00f3n\u201d es una mezcla de ret\u00f3rica con necesidad para una China que est\u00e1 incrementando sus intenciones nacionalistas. Pero, por otro lado, el empuje chino resulta en gran parte consecuencia de retomar la senda de los est\u00edmulos fiscales materializados en inversi\u00f3n p\u00fablica. Mientras tanto los flujos totales de financiaci\u00f3n contin\u00faan en valores muy elevados como porcentaje del PBI -a pesar de la adopci\u00f3n de medidas de desapalancamiento dirigidas en particular al sistema financiero en las sombras. Estos factores retratan las dificultades que enfrenta la intenci\u00f3n de virar hacia un \u201ccambio de modelo\u201d -aun cuando el avance en inversiones chinas en el terreno internacional resulta significativo- y suman riesgos financieros a una econom\u00eda mundial sujeta a la persistencia de un alto nivel de apalancamiento.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo Resiliencia en tiempos de alta deuda, la OCDE se\u00f1ala que en t\u00e9rminos globales los ratios de endeudamiento de los hogares y las empresas no financieras que se dispararon hacia fines de los a\u00f1os \u201990 y alcanzaron un m\u00e1ximo alrededor de 2007\/2008, permanecen en valores elevados \u2013incluyendo el mercado de la vivienda. El organismo alerta sobre la correlaci\u00f3n entre alto endeudamiento y riesgo futuro de recesiones severas. Quiz\u00e1s est\u00e9n pensando \u2013entre otros asuntos- en la nada despreciable probabilidad de una nueva burbuja burs\u00e1til en Estados Unidos asociada al recorte impositivo de reciente aprobaci\u00f3n parlamentaria \u2013\u00fanico \u00e9xito econ\u00f3mico significativo de Donald Trump hasta el momento. Ambos organismos alertan que, si en el corto plazo el crecimiento puede intensificarse, no hay que descartar la posibilidad de traspi\u00e9s que golpeen sobre la valuaci\u00f3n de los activos -que en algunos casos rozan m\u00e1ximos posteriores a los picos de la crisis- empeorando las condiciones financieras.<\/p>\n<p>En este contexto general, el frenes\u00ed derivado de la tasa de crecimiento del PBI mundial m\u00e1s alta desde el inicio de la recuperaci\u00f3n en 2010 \u2013equivalente al 3,6% y cuatro d\u00e9cimas por encima del valor de 2016- luce ciertamente l\u00e1bil. En el an\u00e1lisis de la OCDE el repunte m\u00e1s vigoroso y sincronizado entre pa\u00edses luego de Lehman, sigue resultando moderado en comparaci\u00f3n con recuperaciones anteriores y el crecimiento per c\u00e1pita en la mayor\u00eda de ellos no alcanzar\u00e1 los niveles previos a la crisis. Sin embargo, el asunto no concluye aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Lo \u00faltimo que se pierde <\/strong><\/p>\n<p>Las inestabilidades financieras son una especie de marca de origen de los a\u00f1os de auge neoliberal en general y del per\u00edodo pos Lehman en particular. Su potencial catastr\u00f3fico nunca debe desatenderse. No obstante -y reflexionando en t\u00e9rminos estrat\u00e9gicos- el dato m\u00e1s novedoso parece ser el hecho de que los organismos internacionales est\u00e1n perdiendo la esperanza hacia el mediano\/largo plazo. A\u00fan si ning\u00fan nuevo cataclismo \u2013cuya probabilidad naturalmente aumenta en funci\u00f3n de la debilidad econ\u00f3mica estructural y de sus derivacionespol\u00edticas- se interpusiera, de acuerdo a la OCDE \u201cel ritmo de crecimiento mundial se mantendr\u00e1 firme pero no por mucho tiempo\u201d. Por estas pampas, estos augurios podr\u00edan sintetizarse en una suerte de menemismo al rev\u00e9s: \u201cestamos bien, pero vamos mal\u201d.<\/p>\n<p>Si bien los pron\u00f3sticos no son \u2013y mucho menos los de mediano o largo plazo- el fuerte de los organismos, vale la pena detenerse en ellos porque justamente hacen foco en el movimiento de las principales variables que importa observar. El FMI prev\u00e9 que antes de haber retornado a los valores previos a la crisis el crecimiento de las econom\u00edas avanzadas disminuya durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os convergiendo hacia un d\u00e9bil promedio de 1,7%. Tambi\u00e9n la OCDE estima que hacia 2019 el ritmo de crecimiento disminuya en la mayor\u00eda de las grandes econom\u00edas alcanzando tambi\u00e9n la econom\u00eda mundial un pico en 2019 para luego comenzar a retroceder.<\/p>\n<p>Resulta que este quebranto de la esperanza de los organismos internacionales nos devuelve al asunto original. Porque sucede que para apreciar el trasfondo de la dial\u00e9ctica econom\u00eda mundial\/\u201creformas\u201d\/\u201dfin del trabajo\u201d, es preciso enfocarse en los mismos aspectos que desalientan a los organismos en el mediano y largo plazo. A saber: el ritmo de crecimiento del comercio mundial, de la inversi\u00f3n y de la productividad. Este tr\u00edpode \u2013al que debe adjuntarse con un estatus superior el estado de las relaciones interestatales- da cuenta del n\u00facleo duro de la din\u00e1mica de la econom\u00eda capitalista entendida m\u00e1s all\u00e1 de la inmediatez de reto\u00f1os y luces tenues. Centr\u00e9monos entonces en la din\u00e1mica de estas variables.<\/p>\n<p><strong>Comercio e inversi\u00f3n: dos vasos demasiado vac\u00edos <\/strong><\/p>\n<p>El FMI pronostica un crecimiento del 4,2% del comercio mundial para 2017. Si bien este valor se encuentra claramente por encima del incremento efectivo del 2,4% registrado en 2016 \u2013el m\u00e1s bajo desde 2009- la cifra en s\u00ed misma dice poco del movimiento real si se dejan de lado una serie de observaciones. En primer lugar -y como elemento m\u00e1s inmediato- es muy probable que el ascenso se explique en parte por la acci\u00f3n combinada de una recuperaci\u00f3n leve de la econom\u00eda mundial y el pronunciado retroceso del comercio durante 2016. En segundo lugar y aunque en t\u00e9rminos absolutos muestra la marca de crecimiento m\u00e1s alta del comercio desde la ca\u00edda de Lehman volviendo a superar el incremento del PBI, a\u00fan no alcanza a sobrepasarlo en un punto porcentual como lo hizo en promedio entre 2008 y 2015. Y, en tercer lugar, contin\u00faa muy lejos del promedio de las d\u00e9cadas previas a la crisis cuando el crecimiento del comercio duplicaba el incremento del PBI. As\u00ed lo confirma la OCDE que al tiempo que exhibe la marca alcanzada, prev\u00e9 una din\u00e1mica del comercio que continuar\u00e1 siendo suave en comparaci\u00f3n con los niveles anteriores a la crisis. Por otra parte, la din\u00e1mica del comercio mundial -indicador fundamental de la potencia\/impotencia de la \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d y por tanto del estado de salud del \u201cmodelo neoliberal\u201d- no puede desvincularse de las crecientes tensiones interestatales derivadas. El ascenso de tendencias nacionalistas en un mundo altamente \u201cglobalizado\u201d, tiene m\u00faltiples manifestaciones como las paradojas flagrantes al interior de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio. En su \u00faltima reuni\u00f3n, mientras China pretend\u00eda el rol de \u201cgarante de la globalizaci\u00f3n\u201d y el representante de Trump aparentaba retirar al pa\u00eds del \u201clibre comercio global\u201d, los representantes de Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n se un\u00edan en un documento com\u00fan atacando impl\u00edcitamente a China con la pretendida misi\u00f3n de \u201cfortalecer el compromiso por un comercio mundial parejo\u201d. Las \u201ccuestiones de la pol\u00edtica\u201d y aquellas de la econom\u00eda aparecen estrechamente entrelazadas cuando se observa que la din\u00e1mica del comercio mundial se vincula muy de cerca con el movimiento de la inversi\u00f3n -otra de las variables fundamentales a observar- que constituye el componente del PBI que acapara la mayor parte de las importaciones.<\/p>\n<p>Nuevamente el FMI acusa una t\u00edmida satisfacci\u00f3n proyectando un incremento de la inversi\u00f3n global. Sin embargo, la OCDE observa que si bien la inversi\u00f3n aumenta en la mayor\u00eda de las econom\u00edas avanzadas, el repunte contin\u00faa siendo m\u00e1s d\u00e9bil que en el promedio de las recuperaciones previas. Seg\u00fan el organismo incluso si al conjunto de los pa\u00edses de la OCDE se les agrega China, Rusia, Brasil, Taipei, Hong kong, India, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Sud\u00e1frica, Tailandia y Vietnam e incluyendo los pron\u00f3sticos favorables para 2018 y 2019, la intensidad de la inversi\u00f3n \u2013relaci\u00f3n entre el crecimiento de la inversi\u00f3n en capital fijo y el crecimiento del PBI- se mantiene por debajo del promedio global del largo per\u00edodo que se desarrolla entre 1987 y 2007. Considerando igual grupo de pa\u00edses, la OCDE destaca que el promedio de crecimiento de la inversi\u00f3n durante la recuperaci\u00f3n de los a\u00f1os 2002\/2007 -pos crisis 2001- se hallaba -inversamente a la situaci\u00f3n actual- claramente por encima de aquella media. En un sentido similar resulta significativo confrontar la evoluci\u00f3n de la inversi\u00f3n privada fija neta no residencial como porcentaje del PBI para el caso particular de Estados Unidos durante igual lapso respecto de la evoluci\u00f3n de los a\u00f1os pos Lehman. De la comparaci\u00f3n surge que mientras que en el per\u00edodo 1987-2007 la variable mostr\u00f3 un incremento promedio anual del 3,08%, creci\u00f3 apenas 1,86% entre 2008 y 2016 (construcci\u00f3n propia en base a datos del Bureau of Economics Analisys). Abordamos en diversas oportunidades la cuesti\u00f3n de la debilidad de la inversi\u00f3n como uno de los n\u00facleos duros que fundamentan el estancamiento de largo plazo tras la convulsi\u00f3n de 2008\/2009. Tambi\u00e9n la OCDE considera la evoluci\u00f3n de la inversi\u00f3n como una de las vulnerabilidades estructurales claves hacia el mediano plazo. El organismo prev\u00e9 que en la econom\u00eda mediana de la OCDE la inversi\u00f3n durante el bienio 2018\/19 se sit\u00fae cerca de un 15% por debajo del nivel necesario para garantizar que el stock de capital neto productivo aumente al mismo ritmo medio anual que durante el per\u00edodo 1990\/2007. Repara tambi\u00e9n en dos factores particulares de tipo estructural que empeoran en asunto. Por un lado, los coeficientes de amortizaci\u00f3n se incrementaron desde aquellos a\u00f1os hasta la actualidad y en consecuencia son necesarias inversiones brutas mayores para obtener el mismo crecimiento neto del stock de capital. Por el otro las tasas de rentabilidad m\u00ednima requeridas para la inversi\u00f3n empresarial -en relaci\u00f3n con los costos de capital invertido- se sit\u00faan en niveles muy elevados. Aunque el FMI y la OCDE quieran ver el vaso medio lleno, lo encuentran demasiado vac\u00edo y no hallan m\u00e1s que un consuelo amargo en la epis\u00f3dica recuperaci\u00f3n parcial de los flujos de Inversi\u00f3n Extranjera Directa (IED) con destino a las \u201ceconom\u00edas de mercados emergentes\u201d y en particular hacia&#8230;China -pa\u00eds del que hablan con el desprecio que suele dispensar la burgues\u00eda hacia los \u201cnuevos ricos\u201d. Como conclusi\u00f3n la OCDE prev\u00e9 para 2019 un crecimiento que sufrir\u00e1 un descenso ligero en la mayor\u00eda de las principales econom\u00edas a medida que comiencen a aparecer restricciones de capacidad asociadas en parte a un repunte de la inversi\u00f3n productiva inferior al necesario para reforzar el crecimiento del producto potencial. De modo tal que seg\u00fan la evaluaci\u00f3n del organismo y en t\u00e9rminos generales, los obst\u00e1culos estructurales de largo plazo superan en din\u00e1mica las condiciones c\u00edclicas m\u00e1s favorables. Inevitablemente el tratamiento de la debilidad de la inversi\u00f3n conduce al an\u00e1lisis de la productividad como otra de las variables claves.<\/p>\n<p><strong>Productividad y geopol\u00edtica <\/strong><\/p>\n<p>Llegamos de alg\u00fan modo al nudo de la cuesti\u00f3n. El crecimiento lento del capital productivo y del producto potencial deriva necesariamente en un estrecho incremento de la productividad del trabajo. Y precisamente uno de los lamentos m\u00e1s estridentes de los organismos internacionales se centra en esta debilidad. En el Compendio sobre indicadores de productividad 2017, la OCDE se\u00f1ala que la disminuci\u00f3n en el incremento de la productividad del trabajo representa una caracter\u00edstica com\u00fan a todas las econom\u00edas avanzadas de mayor tama\u00f1o as\u00ed como que la tendencia de largo plazo sugiere que se trata de un movimiento que precede a la crisis en alrededor de una d\u00e9cada. Por su parte y centr\u00e1ndose en los a\u00f1os pos Lehman, los informes de The Conference Board indican que la particular debilidad de la variable en t\u00e9rminos globales durante los \u00faltimos a\u00f1os expresa los efectos persistentes de la crisis financiera y la lentitud con que las nuevas tecnolog\u00edas se tradujeron en una mayor productividad.<\/p>\n<p>Frente al discurso que agita la llegada de la \u201cTercera revoluci\u00f3n industrial\u201d o \u201cLa segunda era de las m\u00e1quinas\u201d, resulta significativo reparar en el estado de sorpresa esc\u00e9ptica expresado desde The Conference Board. De acuerdo con el an\u00e1lisis de la entidad, la disminuci\u00f3n generalizada de la productividad desconcert\u00f3 tanto a los economistas como a los l\u00edderes empresariales. Un extra\u00f1amiento que \u2013seg\u00fan id\u00e9ntica fuente- se increment\u00f3 a la luz de los acelerados cambios tecnol\u00f3gicos y la innovaci\u00f3n particularmente en las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Existe evidentemente una brecha reveladora entre desarrollo tecnol\u00f3gico y productividad explicada en gran parte por la debilidad de la inversi\u00f3n y la consecuente escasez de din\u00e1mica de la econom\u00eda mundial. The Conference Board concluye que una multiplicidad de factores como la crisis econ\u00f3mica y financiera de 2008\/9 y la flexibilizaci\u00f3n monetaria que condujo a rendimientos relativamente bajos en la econom\u00eda real \u2013incentivando el destino de dinero hacia instrumentos financieros y propiedades inmobiliarias- juega un papel destacado en la desaceleraci\u00f3n de la productividad. Vaya paradoja: la flexibilizaci\u00f3n monetaria como instrumento clave que permiti\u00f3 evitar una din\u00e1mica catastr\u00f3fica tras Lehman, agudiza la \u201ccompetencia\u201d entre finanzas y producci\u00f3n a tal punto que deviene fuente esencial de la debilidad estrat\u00e9gica de la econom\u00eda capitalista en su conjunto.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la entidad el raquitismo en el crecimiento de la productividad result\u00f3 particularmente pronunciado durante los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, aunque durante 2017 se habr\u00eda verificado una reversi\u00f3n. El incremento pronosticado del 1,9% de la productividad en 2017 en t\u00e9rminos globales frente al 1,3% de los \u00faltimos dos a\u00f1os, se encuentra no obstante sujeto a una multiplicidad de limitantes. En primer lugar, si la productividad se mide en t\u00e9rminos de cantidad de producto por trabajador \u2013como lo hace The Conference Board- su incremento se deriva l\u00f3gicamente del repunte relativo de la econom\u00eda mundial en un escenario de escaso crecimiento de inversi\u00f3n de capital y baja creaci\u00f3n de empleo. En segundo lugar, la mejora no logra siquiera retornar al estrecho nivel de 2,1% de 2014 que a\u00fan se manten\u00eda alejado del 2,6% promedio del per\u00edodo 1999\/2006 previo a la crisis (Productivity Brief 2015). En tercer lugar y en las econom\u00edas centrales, la entidad asocia la mejor\u00eda no al factor tecnol\u00f3gico sino a causas coyunturales como el incremento c\u00edclico de la demanda en Europa o a una disminuci\u00f3n de la creaci\u00f3n de empleo en Jap\u00f3n, Reino Unido o Estados Unidos \u2013donde el crecimiento de la productividad a\u00fan se mantiene entre el 0,8 y el 1%, o sea por debajo del ya pobre nivel de 2013. Por \u00faltimo y de acuerdo con The Conference Board, el repunte de la productividad en 2017 queda fundamentalmente explicado por los \u201cmercados emergentes\u201d y en particular por el rol de las mayores econom\u00edas como \u2013nuevamente- China. A\u00fan as\u00ed la productividad en este \u00faltimo grupo de pa\u00edses que seg\u00fan la entidad se fortalece significativamente, contin\u00faa tambi\u00e9n muy por debajo de la l\u00ednea de tendencia.<\/p>\n<p>Perm\u00edtasenos aqu\u00ed lo que podr\u00eda parecer una digresi\u00f3n hacia la \u201ccuesti\u00f3n china\u201d donde la productividad oficia \u2013quiz\u00e1 de manera m\u00e1s pr\u00edstina que otros escenarios- de conector entre econom\u00eda, cuestiones militares y relaciones interestatales. Si la productividad crec\u00eda en China a un elevado 9,5% promedio anual entre 2007 y 2012, se desaceler\u00f3 luego a alrededor del 7% entre 2013\/14 hasta alcanzar el 4% en la actualidad. A pesar de la declinaci\u00f3n, el crecimiento contin\u00faa siendo acelerado y en la apreciaci\u00f3n de The Conference Board, resulta s\u00f3lido y podr\u00eda estar mejorando ligeramente. No obstante, la producci\u00f3n por persona empleada todav\u00eda equival\u00eda a alrededor del 19% de la de Estados Unidos en 2015. Una distancia muy grande cuando el aumento de la productividad en China representa una cuesti\u00f3n cada vez m\u00e1s apremiante. Se trata de una econom\u00eda muy intensiva en trabajo que \u2013aunque paulatinamente- est\u00e1 perdiendo las ventajas de salarios baratos y de un mercado laboral abundante en el contexto de una din\u00e1mica global estancada. Como abordamos hace tiempo en Rob\u00f3tica, productividad y geopol\u00edtica, esta serie de elementos remite casi en espejo tanto a las necesidades de producci\u00f3n de distintos tipos de plusval\u00eda como a las relaciones interestatales. En el plan pol\u00edtico de Xi Jinping la incorporaci\u00f3n de nueva tecnolog\u00eda ocupa un lugar estrat\u00e9gico en el que la frontera entre lo econ\u00f3mico y lo militar se esfuma. El proyecto de la Ruta de la Seda conocido tambi\u00e9n como One Belt, one road \u2013un cintur\u00f3n, una carretera- quiere significar nada menos que China ans\u00eda llegar a \u00c1frica y a Europa tanto por tierra como por mar. Este proyecto incluye el desarrollo de la armada en la que se concentra gran parte de la tecnolog\u00eda y que \u2013al menos como mensaje- expresa un giro desde una pol\u00edtica militar defensiva \u2013el ej\u00e9rcito como fuerza privilegiada- a una de tipo ofensiva. En este contexto en el que la adopci\u00f3n de tecnolog\u00eda deviene un asunto vital tanto en el terreno econ\u00f3mico como en el militar, en el simb\u00f3lico como en el real, no es casual que la unidad entre Donald Trump, la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n se haya revigorizado al interior de OMC para condenar impl\u00edcitamente a China por \u2013entre otros asuntos- la exigencia de \u201ctransferencias tecnol\u00f3gicas forzadas\u201d.<\/p>\n<p>Tanto en las contradicciones del discurso de la \u201ctercera revoluci\u00f3n industrial\u201d como en la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica, la cuesti\u00f3n de la productividad emerge como s\u00edntoma fundamental de la imposibilidad de la econom\u00eda capitalista de operar cambios significativos bajo las condiciones \u201cnormales\u201d de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n<p><strong>A modo de conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Hasta los \u201ctecno optimistas\u201d m\u00e1s recalcitrantes aceptan que la econom\u00eda mundial resulta v\u00edctima de una disminuci\u00f3n en el crecimiento de la productividad, aunque prefieren achacarla \u201csimplemente\u201d a \u201cla Gran Recesi\u00f3n y sus consecuencias\u201d sugiriendo que \u201cponerse al d\u00eda\u201d puede llevar \u201chasta d\u00e9cadas\u201d (Brynjolfson, E. y McAfee, A., La segunda era de las m\u00e1quinas). En este escenario general y sin negar la p\u00e9rdida actual de puestos de trabajo en determinados sectores y pa\u00edses, los pron\u00f3sticos que auguran la eliminaci\u00f3n masiva de empleos -como consecuencia de una nueva revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y no de un salto en la crisis econ\u00f3mica mundial- est\u00e1n m\u00e1s cerca del relato que de la realidad.<\/p>\n<p>Los actuales adelantos t\u00e9cnicos resultan sorprendentes, pero no son capaces de impulsar por s\u00ed mismos grandes mutaciones en la econom\u00eda sin pasar por el \u201cfiltro\u201d de una inversi\u00f3n de capital suficiente como para transformarlos en productividad del trabajo o nueva fuerza productiva. La combinaci\u00f3n de inversi\u00f3n d\u00e9bil, productividad por debajo de los promedios hist\u00f3ricos, pron\u00f3stico a mediano plazo de crecimiento econ\u00f3mico mundial descendente y continuidad del lugar protag\u00f3nico de la valorizaci\u00f3n financiera, no parecen estar augurando el advenimiento de una \u201crevoluci\u00f3n industrial\u201d sino m\u00e1s bien a\u00f1os de debilidad end\u00e9mica del capital. Un escenario en el que podr\u00e1n sucederse modestas recuperaciones como la actual y nuevos episodios catastr\u00f3ficos.<\/p>\n<p>Este es el contexto concreto e inmediato en el que hay que interpretar la mir\u00edada de ataques a trabajadores pasivos y activos -m\u00e1s all\u00e1 de las condiciones de regresividad en las que el capitalismo podr\u00eda absorber una eventual revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica. La debilidad end\u00e9mica actual del capital se traduce en una pol\u00edtica de siembra sistem\u00e1tica del terror que busca abrir paso a una nueva avanzada sobre amplios sectores de trabajadores. En este contexto la contradicci\u00f3n entre discurso y acto resulta elocuente. A la inversa del relato de gran parte del Mainstream econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico, las reformas previsionales y laborales en boga pretenden casualmente m\u00e1s trabajo (aumento de la edad de retiro o de la jornada laboral) y no menos, en condiciones de flexibilizaci\u00f3n creciente. Una suerte de contraofensiva del neoliberalismo senil carente de las grandes conquistas de su versi\u00f3n original.<\/p>\n<p>En todo caso y volviendo a la relaci\u00f3n entre tecnolog\u00eda y geopol\u00edtica, el estancamiento actual de la \u201cempresa neoliberal\u201d hace pensar que las condiciones para nuevas transformaciones econ\u00f3micas y revoluciones tecnol\u00f3gicas a gran escala no pueden desvincularse de las crecientes tensiones interestatales donde el elemento militar adopta una presencia creciente. Como desarrolla con lujo de detalles David Gordon en The rise and fall of American Growth, el elemento militar (la Segunda guerra mundial) cumpli\u00f3 un rol determinante en la transformaci\u00f3n de los adelantos tecnol\u00f3gicos en potencia econ\u00f3mica. Sin simplismos ni analog\u00edas forzadas, el lugar de la guerra como \u201cel milagro econ\u00f3mico que rescat\u00f3 a la econom\u00eda americana del estancamiento secular de los a\u00f1os \u201930\u201d (Gordon, R., The rise and fall of American Growth) no puede resultar indiferente en el escenario actual. Se trata de un sitio que debe revisitarse y reinterpretarse a la luz de la din\u00e1mica de una realidad singularmente compleja en la que conviven estancamiento econ\u00f3mico, avance tecnol\u00f3gico y la novedad contradictoria del ascenso de tendencias nacionalistas en un mundo profundamente \u201cglobalizado\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El crecimiento lento del capital productivo y del producto potencial deriva necesariamente en un estrecho incremento de la productividad del trabajo. Y precisamente uno de los lamentos m\u00e1s estridentes de los organismos internacionales se centra en esta debilidad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629],"tags":[3911228],"class_list":["post-4150","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-capitalismo","tag-eurozona","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-14W","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4150"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4163,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4150\/revisions\/4163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}