{"id":41463,"date":"2024-05-23T23:59:00","date_gmt":"2024-05-23T21:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=41463"},"modified":"2024-05-23T20:25:05","modified_gmt":"2024-05-23T18:25:05","slug":"uruguay-reducir-la-pobreza-infantil-entre-la-justicia-y-la-sensatez-dossier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=41463","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Reducir la pobreza infantil: entre la justicia y la sensatez. [Dossier]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Foto: Mara Quintero<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-a4376a085508eff4e56f34f9cb28f336 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Mauricio de Rosa*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f393743ac4dbed97ee75762897ead704 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/economia\/articulo\/2024\/5\/reducir-la-pobreza-infantil-entre-la-justicia-y-la-sensatez\/\">La Diaria<\/a><\/em>, 23-5-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-602143f7eb7ff9ef3c52b8d29bc59a88 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 23-5-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-ff0759a340293d84cfea2822d0948161 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La evidencia es abrumadora y el problema que enfrentamos es enorme, por lo que tiene sentido que el tema de la pobreza infantil aparezca en buena parte de los programas de los partidos. Sin embargo, el grado de profundidad con el que se aborda es heterog\u00e9neo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e3cf8a438ee97f69f3ad521c35e7788e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La pobreza infantil ocupa un lugar relativamente destacado en la agenda p\u00fablica. Hay buenas razones para eso: el PIB de Uruguay es 2,7% m\u00e1s alto que en 2019 y sin embargo tenemos m\u00e1s pobreza infantil, que alcanza el 20% en los menores de seis a\u00f1os. Un pa\u00eds con m\u00e1s ingresos promedio, pero tambi\u00e9n m\u00e1s pobreza, es un pa\u00eds donde la distribuci\u00f3n del ingreso ha empeorado, como confirma el sustantivo incremento de 1,1 del \u00edndice de Gini desde 2019. Am\u00e9rica Latina en su conjunto tiene menor incidencia de la pobreza que antes de la pandemia, y todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n, salvo tres, son menos desiguales. [1] Uruguay tiene, en cambio, m\u00e1s pobreza y m\u00e1s desigualdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7a49180ee9d05ee2d7a614dc5d7d022b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Podemos hacer mucho m\u00e1s, tanto porque es la decisi\u00f3n m\u00e1s justa como porque es la m\u00e1s sensata. Es factible, si actuamos decididamente, romper el estancamiento de la pobreza en lo inmediato. La evidencia muestra que, m\u00e1s all\u00e1 de los efectos de corto plazo de las pol\u00edticas orientadas a menores, los efectos de largo plazo son a\u00fan m\u00e1s potentes. Sin embargo, no todos los partidos pol\u00edticos parecen haber tomado nota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-4f0fc495677ac672d868aa0681c3620c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Injusto e insensato<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-ab34a69c4f01fcff1795d9b99b1a00ea wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Que la pobreza infantil haya aumentado en un contexto de un pa\u00eds con m\u00e1s ingresos es a la vez injusto e insensato. El orden no es antojadizo: la raz\u00f3n principal que deber\u00eda llevarnos a actuar sin vacilaciones es que se trata de una situaci\u00f3n terriblemente injusta. Requerir\u00eda una asombrosa destreza ret\u00f3rica argumentar que es justo que una quinta parte de los menores de Uruguay nazcan y vivan en condiciones de severa privaci\u00f3n material. Podemos discutir hasta el fin de los d\u00edas si la dram\u00e1tica desigualdad econ\u00f3mica que observamos es resultado del esfuerzo o la suerte, tanto desde el punto de vista filos\u00f3fico como emp\u00edrico, pero deber\u00eda resultar meridianamente claro que un ni\u00f1o o una ni\u00f1a de tres o cuatro a\u00f1os no tiene ninguna responsabilidad en la vida que le toc\u00f3 en suerte y que, por tanto, deber\u00edamos hacer todo cuanto est\u00e9 a nuestro alcance para que tenga todo lo necesario para vivir una ni\u00f1ez sana y feliz. Aunque fuera inconveniente econ\u00f3micamente, deber\u00edamos actuar colectivamente sobre esta situaci\u00f3n s\u00f3lo porque es injusta. Pero resulta que no es s\u00f3lo injusta, sino adem\u00e1s insensata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-81f203813c1c73bc4ed161d23238bb01 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Est\u00e1 ampliamente documentado y es de conocimiento general que tener privaciones materiales en la infancia conlleva perjuicios importantes para las personas a lo largo de toda su vida. Lo que tal vez no sea tan familiar es la evidencia acerca de la efectividad de las pol\u00edticas p\u00fablicas en el corto y, sobre todo, en el largo plazo. Por razones de espacio, voy a hacer referencia a unos pocos trabajos que dan una visi\u00f3n panor\u00e1mica del estado del arte en este tema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f6c3b82971277115a1b6f6a7e98a8e1b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En un art\u00edculo de 2022 de la prestigiosa revista acad\u00e9mica <em>Journal of Economic Perspectives<\/em>, Anna Aizer, Hilary Hoynes y Adriana Lleras-Muney hacen un repaso por la literatura sobre los efectos de las pol\u00edticas sobre ni\u00f1os y ni\u00f1as en Estados Unidos, que tiene muchos puntos de contacto con c\u00f3mo se ha desarrollado la investigaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. [2] En esencia, la investigaci\u00f3n econ\u00f3mica sobre estos programas muestra que, adem\u00e1s de los efectos de reducci\u00f3n de la pobreza monetaria y de mejoras en las condiciones de vida de los menores en el corto plazo, una parte sustantiva de los efectos aparecen reci\u00e9n cuando esos ni\u00f1os y ni\u00f1as pasan a la adultez. Es decir, las pol\u00edticas de asistencia a familias con menores tienen efectos positivos en el corto plazo en variables clave para el desarrollo de esos ni\u00f1os y ni\u00f1as, parecen ir desapareciendo en edades intermedias, pero reaparecen con mucha fuerza cuando se convierten en j\u00f3venes adultos: m\u00e1s a\u00f1os de educaci\u00f3n, mejor inserci\u00f3n laboral, mayores ingresos y menor tasa de criminalidad. Los resultados son potentes y adem\u00e1s duraderos. La pregunta evidente para los economistas es c\u00f3mo esto cambia la cuenta. Es mucho lo que se puede decir, pero la esencia es que estas pol\u00edticas se pagan solas. No s\u00f3lo eso, tienden a generar rendimientos muy superiores a sus costos iniciales. Uno de los ejemplos m\u00e1s famosos de esta literatura es el programa de investigaci\u00f3n del premio Nobel de Econom\u00eda James Heckman. Lo que Heckman mostr\u00f3 en una serie de estudios fue que algunas intervenciones en ni\u00f1os en edad preescolar ten\u00edan un rendimiento de 15-17% anual, much\u00edsimo m\u00e1s rentable que la mayor\u00eda de las colocaciones financieras. Lejos de ser un costo, se trata a todas luces de una inversi\u00f3n muy buena. Lo atractivo de los estudios de Heckman era que se trataba de un dise\u00f1o experimental, es decir, uno en el que de entre un conjunto de ni\u00f1os\/as virtualmente id\u00e9nticos se seleccionaban aleatoriamente unos sobre quienes se aplicar\u00edan el programa y otros sobre los que no, y se los segu\u00eda en el tiempo para aislar el efecto del programa. Esta l\u00f3gica de comparar un grupo de \u201ctratamiento\u201d y uno de \u201ccontrol\u201d no es lejana a c\u00f3mo se estudian los efectos de una vacuna, por ejemplo, y de hecho varios de estos estudios se publicaron no en revistas de econom\u00eda sino en publicaciones como <em>Science<\/em>. [3]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4b05c8a7e841ae8cb5cf7b978ed59320 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En un an\u00e1lisis m\u00e1s sistem\u00e1tico, Nathaniel Hendren y Ben Sprung-Keyser publicaron en 2020 en el <em>Quarterly Journal of Economics<\/em>, la revista de econom\u00eda mejor ubicada en los rankings acad\u00e9micos, un an\u00e1lisis en que calculan algo conocido como valor marginal de los fondos p\u00fablicos (MVPF) para un amplio conjunto de pol\u00edticas de protecci\u00f3n social.[4]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e5e1ae5c5f7db7290116d6f129c0d511 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En esencia, esta medida es un indicador de los beneficios de una pol\u00edtica dividido sus costos: si es mayor a uno, los beneficios superan los costos; si es menor, sucede lo contrario. Aunque los autores aclaran que el hecho de que el MVPF sea menor que uno no es en s\u00ed mismo una raz\u00f3n suficiente para no desarrollar una pol\u00edtica, encuentran que las pol\u00edticas de salud y educaci\u00f3n en ni\u00f1os y ni\u00f1as de bajos ingresos son por lejos las m\u00e1s beneficiosas, con un MVPF superior a cinco. Destacan que muchas se pagan solas, a trav\u00e9s de mayores impuestos pagados en etapas posteriores de la vida y menores transferencias recibidas. Las pol\u00edticas de transferencias de ingresos tienen en promedio un MVPF un poco menor a uno, pero, como se\u00f1alan Aizer, Hoynes y Lleras-Muney en el trabajo antes referido, una vez que se incorpora no s\u00f3lo el efecto sobre madres o padres sino tambi\u00e9n sobre los ni\u00f1os y ni\u00f1as, este trepa por encima de cinco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-4dab83fbf9785235677020b193e8f381 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Los efectos duraderos de las transferencias monetarias uruguayas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-64849200429e75711d4929ab76366fd8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En el art\u00edculo principal de su tesis de doctorado de la Universidad de California-Los \u00c1ngeles, el investigador uruguayo Mat\u00edas Giaccobasso estudi\u00f3 los efectos de las transferencias monetarias del Plan de Emergencia (Panes) y las Asignaciones Familiares del Plan de Equidad (AFAM-PE). A diferencia de los estudios de Heckman, \u00e9l no pudo definir un grupo \u201ctratado\u201d y uno de \u201ccontrol\u201d, por lo que emple\u00f3 lo que se conoce como un dise\u00f1o cuasi experimental, en el que, en esencia, tomaba hogares que hab\u00edan quedado apenas por encima y apenas por debajo del punto de corte del \u00edndice de carencias cr\u00edticas (ICC), que es el que determinaba si el hogar entraba o no al programa. La intuici\u00f3n es que, como estos hogares son pr\u00e1cticamente id\u00e9nticos, entonces puede considerarse como si de hecho fuera un experimento, y por tanto asegurarse de que, si hay una diferencia entre los dos grupos, se debe exclusivamente al efecto del Panes o las AFAM-PE.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a37c2be5a0012b2d05f1ed290d9c286a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Ya sab\u00edamos que el Panes y las AFAM-PE tuvieron potentes efectos de corto plazo, como la reducci\u00f3n de la pobreza en el momento del programa, [5] y efectos positivos en el peso al nacer de los ni\u00f1os\/as asociados a mejoras en la nutrici\u00f3n. [6] Lo que encuentra Giaccobasso es que en el largo plazo, adem\u00e1s, quienes fueron beneficiarios del programa cuando ni\u00f1os\/as tienen m\u00e1s probabilidad de haber trabajado, m\u00e1s tiempo trabajando y mejores ingresos. El efecto en el mercado de trabajo es similar en tama\u00f1o, pero de signo opuesto, al desincentivo al trabajo formal en los padres que hab\u00edan encontrado estudios previos, por lo que el programa neutraliza en el largo plazo efectos no deseados en el corto. [7] Una de las cosas m\u00e1s interesantes del estudio es que el grueso del efecto positivo est\u00e1 concentrado en las mujeres que participaron cuando ni\u00f1as en el programa. Sus ingresos laborales ya eran al momento del estudio 40% superiores al ingreso que se les transfiri\u00f3. Esto se da porque las participantes en el programa retrasaron la edad a la que tuvieron su primer hijo\/a, y eso tiene toda clase de efectos positivos, entre ellos que ingresan antes al mercado de trabajo y progresan m\u00e1s en sus estudios. Entre otras cosas, es por eso que los efectos positivos del Panes y las AFAM-PE reaparecen a los 16 a\u00f1os y se sostienen en niveles positivos y significativos hasta los 27.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-03d2a714015fc8c9e36703ea82a40f42 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La reducci\u00f3n de la pobreza infantil en la campa\u00f1a electoral<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-909e3e819bd7f03967f6c9f3d701fe2f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La evidencia es abrumadora y el problema que enfrentamos es enorme, por lo que tiene sentido que el tema de la pobreza infantil aparezca en buena parte de los programas de los partidos. Sin embargo, el grado de profundidad con el que se aborda es heterog\u00e9neo. Desde la candidatura de \u00c1lvaro Delgado, por ejemplo, se habla de cuadruplicar el presupuesto de infancia. En realidad, lo que su programa propone es llevar el fondo de \u201cAtenci\u00f3n Integral a la Primera Infancia\u201d de 50 a 200 millones de d\u00f3lares en el quinquenio, lo que es much\u00edsimo menos que el presupuesto global de primera infancia. S\u00f3lo como referencia, el presupuesto de transferencias monetarias a menores de AFAM-PE era en la \u00faltima Rendici\u00f3n de Cuentas unos 270 millones de d\u00f3lares, y el de la Tarjeta Uruguay Social (TUS), que en su mayor\u00eda llega a hogares con menores, un poco menos de 100 millones de d\u00f3lares. Cuadruplicar efectivamente el presupuesto de infancia involucrar\u00eda, por tanto, un incremento de \u00f3rdenes de magnitud muy superiores a los planteados. Lo que se propone, en realidad, es un incremento de 0,2% del PIB al final del quinquenio, lo que no parece reflejar la idea de \u201cprimera infancia como prioridad absoluta pol\u00edtica y presupuestal\u201d que plantea su programa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-82413bf2538f45e6d8c9105946db635f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Dentro de este paquete, plantea en particular extender el Bono Crianza del Mides \u2013una prestaci\u00f3n que se otorga a los hogares que reciben las TUS con menores de tres a\u00f1os\u2013 a los hogares con menores de seis y a reforzar su monto, aunque no nos dice en cu\u00e1nto. El Bono Crianza es una buena pol\u00edtica, pero muy limitada, llegando a unos 30.000 hogares, el 2,5% del total. Es una pol\u00edtica focalizada dentro de una pol\u00edtica ya focalizada, considerando que la TUS est\u00e1 calculada para llegar a unos 60.000 hogares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-af52a6066e09080621de270506ff83c8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Con una simulaci\u00f3n relativamente sencilla, se puede estimar que, de extender el bono a todos los hogares con menores de seis a\u00f1os y duplicar su monto (supuesto m\u00e1s que generoso), bajar\u00eda la pobreza en menores de seis en apenas un punto (un tercio de lo que subi\u00f3 desde la pandemia), y dejar\u00eda la pobreza general virtualmente incambiada. Est\u00e1, en particular, muy lejos del objetivo de \u201creducir a la cuarta parte la pobreza infantil\u201d que plantea su programa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1ed003fd89391f7c37ebf9625251aa81 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El programa de Robert Silva es a\u00fan menos ambicioso: se habla de fortalecer las transferencias a menores de seis a\u00f1os con los recursos que se van liberando por los que salen del programa. Se quiere aprovechar que los nacimientos est\u00e1n cayendo, pero el efecto esperado de una medida as\u00ed es extremadamente lento y pr\u00e1cticamente inexistente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ec45bde0f4223c55665ace59f8fd1c54 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El Frente Amplio (FA) propone en sus bases program\u00e1ticas \u201cimplementar acciones para la eliminaci\u00f3n de la pobreza de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes\u201d y, en particular, \u201creducir de manera significativa la pobreza infantil en el quinquenio\u201d, para lo que menciona un conjunto de instrumentos. En una formulaci\u00f3n espec\u00edfica de esas bases program\u00e1ticas, en la primera entrega del Plan de Acciones Inmediatas en Seguridad (Pa\u00eds) presentado por la candidatura de Carolina Cosse, se plantea una bater\u00eda de medidas inmediatas a implementarse a partir del primer a\u00f1o de gobierno. Estas incluyen acciones en empleo, vivienda, salud, educaci\u00f3n y seguridad alimentaria, muchas de las cuales impactan en ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, con un costo global de 0,4% del PIB en el primer a\u00f1o. [8]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b8f9bc2209cb9b50ef4ed813c9d23fac wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Entre las medidas inmediatas del Plan Pa\u00eds se encuentra un incremento de 50% en las AFAM-PE y la TUS, lo que incluye todas las prestaciones que se suman a la TUS, como el Bono Crianza o Bienvenido Beb\u00e9. S\u00f3lo esta acci\u00f3n representa un incremento de la inversi\u00f3n en el primer a\u00f1o cercano a todo lo que el programa de Delgado propone para el final del quinquenio. El objetivo de cort\u00edsimo plazo de esta medida es romper el estancamiento en pobreza infantil. Los instrumentos elegidos son potentes, porque AFAM-PE y TUS combinados cubren aproximadamente la mitad de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes de Uruguay, lo que les da un enorme poder de fuego. La estimaci\u00f3n con base en la Encuesta Continua de Hogares es que un incremento de esta naturaleza nos acercar\u00eda a los valores de pobreza que ten\u00edamos antes de la pandemia en el primer a\u00f1o en todos los tramos etarios. De modo igualmente importante, una parte sustantiva del incremento no va a hogares pobres (y por lo tanto no va a impactar en el indicador de pobreza), pero s\u00ed a hogares que est\u00e1n en condiciones de vulnerabilidad y que igualmente necesitan esos recursos, entre otras cosas, para no caer en la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-67cb0769ddc51945a0ac80c01a271cd6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Ciertamente, la pobreza no es s\u00f3lo monetaria y las transferencias monetarias no son la \u00fanica medida que es necesario desplegar: es urgente desarrollar un conjunto de acciones decididas y sostenidas en toda la l\u00ednea de frente. Pero las transferencias tienen la virtud de actuar r\u00e1pidamente donde es necesario, y por eso son imprescindibles en un plan de acciones inmediatas, m\u00e1s si est\u00e1n articuladas con medidas de empleo, seguridad alimentaria y vivienda, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a0b547858523b07f313fe58f25793d58 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">De implementarse esta acci\u00f3n, quebrar\u00edamos de forma r\u00e1pida y decisiva el estancamiento de la pobreza infantil, mientras ganamos tiempo para redise\u00f1ar el sistema de transferencias, que debe ser simplificado, unificado y fortalecido. La evidencia nos dice que la ca\u00edda de la pobreza en el corto plazo viene acompa\u00f1ada de otros efectos que s\u00f3lo aparecer\u00e1n, con a\u00fan m\u00e1s fuerza, en diez, 15 o 20 a\u00f1os. En lo inmediato, permitir\u00eda atender esta situaci\u00f3n dram\u00e1tica; en lo mediato, contribuye a avanzar al objetivo final, que no es otro que terminar con la infantilizaci\u00f3n de la pobreza en Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1b047b078f0bc4bb55421f4308925084 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>*<\/strong><strong>Mauricio de Rosa<\/strong>, doctor en Econom\u00eda. Equipo del Plan Pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-41996f3e46c5bede901fd278ddd98315 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-7509fcaa82132c32205044659c5f4185 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">1] Cepal (2023). <em>Panorama social de Am\u00e9rica Latina y el Caribe 2023: la inclusi\u00f3n laboral como eje central para el desarrollo social inclusivo<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-72c2f8aa5d19a7c86679ed89fdd267d8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">2] Aizer, A, Hoynes, H &amp; Lleras-Muney, A (2022). Children and the US social safety net: Balancing disincentives for adults and benefits for children.&nbsp;<em>Journal of Economic Perspectives<\/em>,&nbsp;36 (2), 149-174.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-cf89b4ab6ad8043485c21d89ac5ad177 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">3] Heckman, J (2006). Skill formation and the economics of investing in disadvantaged children.&nbsp;<em>Science<\/em>,&nbsp;312 (5782), 1900-1902.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-cff3fedbe4c656b983be5ca721e62de9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">4] Hendren, N &amp; Sprung-Keyser, B (2020). A unified welfare analysis of government policies.&nbsp;<em>The Quarterly Journal of Economics<\/em>,&nbsp;135 (3), 1209-1318.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-854724d572f3adec3d8ffa1945276285 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">5] Los efectos de reducci\u00f3n de la pobreza monetaria de estos programas est\u00e1n profusamente documentados. Ver, por ejemplo, Amarante, V, Colafranceschi, M &amp; Vigorito, A (2014). <em>Uruguay\u2019s income inequality and political regimes over the period 1981-2010.&nbsp;Falling inequality in Latin America: Policy changes and lessons<\/em>, 118-129.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-0f8ecf7ae4c1992e7e5cf66bfacc07db wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">6] Amarante, V, Manacorda, M, Miguel, E &amp; Vigorito, A. (2016). Do cash transfers improve birth outcomes? Evidence from matched vital statistics, and program and social security data.&nbsp;<em>American Economic Journal: Economic Policy<\/em>,&nbsp;8 (2), 1-43.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-aaab50d7bf2b38b6ee59d021f78829d9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">7] Bergolo, M &amp; Cruces, G. (2021). The anatomy of behavioral responses to social assistance when informal employment is high.&nbsp;<em>Journal of Public Economics<\/em>,&nbsp;193, 104-313.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-b8e7d9f03cb1f2725e48980b6aaa7d38 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">8] <a href=\"https:\/\/carolinacosse.uy\">carolinacosse.uy<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-d14622ee67a024e14983afaea4ebbb25 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-87e231794ba0ad67d14603dc8429ed6c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La econom\u00eda de la inocencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-e33b0b752ea3cea6499951a1b8cfb575 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>El costo oculto de la pobreza infantil en Uruguay.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-3a4d556bad628354e10ea95c9e7d414e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Paula Pereda-Su\u00e1rez<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-e60b67a63dd21d976ee4913b8d1eba9f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/economia\/articulo\/2024\/5\/la-economia-de-la-inocencia\/\">La Diaria<\/a><\/em>, 23-5-2024<\/strong> <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"428\" data-attachment-id=\"41472\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=41472\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?fit=1080%2C705&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1080,705\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Grafico23052024-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?fit=656%2C428&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?resize=656%2C428&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-41472\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?resize=1024%2C668&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?resize=300%2C196&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?resize=768%2C501&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-II.jpg?w=1080&amp;ssl=1 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dedc815d444268d4b213c91e683eabd1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Uruguay, un pa\u00eds de ingresos medios-altos con un robusto sistema de protecci\u00f3n social, m\u00e1s del 20% de los ni\u00f1os menores de seis a\u00f1os vive en la pobreza. Este n\u00famero s\u00f3lo desciende al 18% para los de seis a 17 a\u00f1os, sumando 168.000 j\u00f3venes en esta situaci\u00f3n. A pesar de mejoras generales, la pobreza infantil ha mostrado resistencia al cambio desde 2013, con un repunte en 2020 y una recuperaci\u00f3n insuficiente hasta 2023. [1] \u00bfC\u00f3mo puede el pa\u00eds permitir que sus futuros ciudadanos crezcan en un entorno de privaci\u00f3n de potencial?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6a905815f8002c1e734c3adcc8e3a0c9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los ni\u00f1os y ni\u00f1as bajo el umbral de la pobreza no tienen siquiera lugar para el \u201cdeber\u00edan haberlo hecho mejor\u201d. Solemos creer que la justicia deber\u00eda ser ciega ante el origen y ver s\u00f3lo el potencial. \u00bfPero qu\u00e9 sucede cuando estamos hablando de menores que ni siquiera eligieron su realidad, siendo esta la que podr\u00eda limitarlos? La obligaci\u00f3n de Uruguay de acabar con la pobreza infantil no es s\u00f3lo un imperativo \u00e9tico, sino una decisi\u00f3n econ\u00f3mica inteligente. Romper la transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza libera a los j\u00f3venes de barreras al acceso a la nutrici\u00f3n, la salud y la educaci\u00f3n, y promueve el progreso social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-567e5338e27099c877ec7438f7370895 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Efectos del desarrollo cerebral en la ni\u00f1ez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-808bd0865e890dc950cb16d106baf8ad wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A menudo, las discusiones sobre la pobreza infantil en Uruguay se limitan al conteo de menores bajo la l\u00ednea de pobreza. Este dato no es menor: Uruguay es el pa\u00eds que tiene la mayor infantilizaci\u00f3n de la pobreza de Latinoam\u00e9rica. [2] Los ni\u00f1os de 0 a 14 a\u00f1os en 2021 tuvieron una exposici\u00f3n a la pobreza de m\u00e1s del doble (2,1) que el promedio de la poblaci\u00f3n. En Am\u00e9rica Latina esta cifra en promedio es 1,4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f896cd0dff23fa3f5775693d2b425840 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">No obstante, en el debate se suele dejar de lado por qu\u00e9 la pobreza infantil es tan problem\u00e1tica. Los efectos m\u00e1s profundos y duraderos que la pobreza puede tener en el desarrollo cerebral de los ni\u00f1os son fundamentales. Este enfoque unidimensional ignora c\u00f3mo las condiciones de privaci\u00f3n impactan en las capacidades cognitivas, emocionales y sociales de los ni\u00f1os a largo plazo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"400\" data-attachment-id=\"41469\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=41469\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?fit=1078%2C658&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1078,658\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Grafico23052024-I\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?fit=656%2C400&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?resize=656%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-41469\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?resize=1024%2C625&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?resize=300%2C183&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?resize=768%2C469&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Grafico23052024-I.jpg?w=1078&amp;ssl=1 1078w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-06506e6348274f6362f2f7a5078ebb89 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Desde el nacimiento hasta los primeros a\u00f1os de vida, el cerebro de un ni\u00f1o experimenta un per\u00edodo de crecimiento explosivo, estableciendo m\u00e1s de un mill\u00f3n de conexiones neuronales cada segundo. Este ritmo fren\u00e9tico de desarrollo significa que cualquier interrupci\u00f3n o privaci\u00f3n no s\u00f3lo es m\u00e1s perjudicial, sino tambi\u00e9n m\u00e1s dif\u00edcil de corregir m\u00e1s tarde en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6e2ffb39d1664190faa9e30c7ab50a68 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La pobreza no es s\u00f3lo un estado de carencia econ\u00f3mica, es un laberinto de desaf\u00edos que distorsionan el camino del desarrollo infantil. En los albores de la vida, cada segundo cuenta; entre 700 y 1.000 conexiones neuronales nuevas se tejen, formando una intrincada red que ser\u00e1 la base del aprendizaje, la salud y el comportamiento futuro. La pobreza, con su cortejo de estr\u00e9s y privaciones, puede torcer este tejido, afectando la arquitectura cerebral de los ni\u00f1os en una etapa cr\u00edtica y configurando un panorama de desigualdades que perdura durante toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8aec3ca137b28dea28cc9f79c42b9fae wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los ni\u00f1os que crecen en la pobreza enfrentan un torrente de obst\u00e1culos antes incluso de dar sus primeros pasos. La precariedad material o la falta de informaci\u00f3n engendran un terreno f\u00e9rtil para el estr\u00e9s t\u00f3xico, el cual, sin relaciones de apoyo adecuado, puede alterar el desarrollo cerebral. La neurociencia ha demostrado que el estr\u00e9s t\u00f3xico \u2014resultante de la pobreza, por ejemplo, el abuso continuado o una severa depresi\u00f3n materna\u2014 puede alterar permanentemente la arquitectura del cerebro en desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6255dcd8b4e98af14797803e11d9c9ae wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Este tipo de estr\u00e9s provoca una respuesta fisiol\u00f3gica intensa y prolongada que puede inhibir el desarrollo de \u00e1reas cr\u00edticas del cerebro, como el c\u00f3rtex prefrontal y el hipocampo, esenciales para funciones como la toma de decisiones, el control de impulsos y la regulaci\u00f3n emocional. La pobreza no s\u00f3lo se mide en recursos tangibles que faltan, sino en oportunidades perdidas para una salud \u00f3ptima, un aprendizaje profundo y un desarrollo socioemocional equilibrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f043bd6815a7b9d0e514b4d60aec5b0d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El aprendizaje y el logro acad\u00e9mico se encuentran en la l\u00ednea de fuego. La tensi\u00f3n que la pobreza ejerce sobre las familias puede sofocar la capacidad innata de aprendizaje de un ni\u00f1o. Los ni\u00f1os que experimentan pobreza en sus primeros a\u00f1os tienen un 30% menos de probabilidades de completar el liceo en comparaci\u00f3n con aquellos que enfrentan la pobreza m\u00e1s tarde en la vida. La riqueza familiar est\u00e1 estrechamente vinculada con el rendimiento acad\u00e9mico; de hecho, es un predictor casi tan fuerte del \u00e9xito acad\u00e9mico de un ni\u00f1o como el nivel educativo de los padres. [3]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dcb143bcb8e452d6c4f14f625e2e9e27 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El desarrollo socioemocional, a menudo eclipsado por los indicadores de logro acad\u00e9mico, enfrenta igualmente su propia tormenta bajo la pobreza. Los ni\u00f1os en entornos empobrecidos corren un mayor riesgo de desarrollar problemas de conducta y emocionales. Los padres en situaci\u00f3n de pobreza son dos veces m\u00e1s propensos a reportar preocupaciones de retrasos en el desarrollo de sus hijos, y s\u00f3lo un n\u00famero reducido de estos ni\u00f1os es descrito como floreciente en su desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3f8d6b9fc26ee298339e1788e8e8faab wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo [4] revela que en Uruguay las brechas de desarrollo cognitivo y socioemocional que emergen por nivel socioecon\u00f3mico son significativamente inferiores para los ni\u00f1os de bajos recursos y se ampl\u00edan a medida que los ni\u00f1os crecen. Este hallazgo destaca la necesidad de intervenciones pol\u00edticas que aborden las disparidades desde una edad temprana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-faa6fb16dd63f0c0feb2a259d6911082 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A pesar de ser uno de los pa\u00edses menos desiguales de Am\u00e9rica Latina, Uruguay muestra que las disparidades socioecon\u00f3micas en el desarrollo infantil pueden ser persistentes y requieren atenci\u00f3n urgente para evitar que se traduzcan en desigualdades m\u00e1s amplias en la vida adulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1bbcf2a0f993fc3cca4b9655e1055b04 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Este ciclo vicioso de la pobreza no s\u00f3lo estanca el potencial de la infancia, sino que tambi\u00e9n establece el escenario para una vida adulta arraigada en esta. Los ni\u00f1os que experimentan pobreza por la mitad o m\u00e1s de su infancia tienen menos posibilidades de mantener un empleo estable en la adultez, perpetuando un ciclo intergeneracional de pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9d04116a262812f6bd1710e50fb3f12b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El impacto de la pobreza en el desarrollo cerebral en Uruguay es un problema grave que afecta no s\u00f3lo el bienestar inmediato de los ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n su potencial a largo plazo. Abordar estas brechas mediante pol\u00edticas p\u00fablicas y programas de intervenci\u00f3n temprana no s\u00f3lo mejorar\u00e1 las vidas de estos ni\u00f1os, sino que tambi\u00e9n fortalecer\u00e1 el tejido social y econ\u00f3mico del pa\u00eds en las generaciones venideras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-356e9f57f7d4a9031def6bae47e47ad6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Importancia de abordar la pobreza monetaria infantil<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-548b820ac4f0c0c62c28ce167d083b66 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La inversi\u00f3n en los primeros a\u00f1os de vida tiene un alto retorno, tanto en t\u00e9rminos de desarrollo individual como de beneficios sociales. Los programas que se centran en la primera infancia no s\u00f3lo mejoran las habilidades cognitivas y socioemocionales de los ni\u00f1os, sino que tambi\u00e9n aumentan sus oportunidades educativas y econ\u00f3micas en el futuro. [5]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8bf147140b0dfe2b3547930418feb415 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Invertir en programas de intervenci\u00f3n temprana es crucial. Estos programas no s\u00f3lo ayudan a desarrollar habilidades cognitivas y socioemocionales desde una edad temprana, sino que tambi\u00e9n ofrecen apoyo a las familias para mejorar el entorno de crianza. Los programas que se centran en la nutrici\u00f3n, la salud y la educaci\u00f3n temprana han demostrado tener altos retornos de inversi\u00f3n, ya que mejoran significativamente las oportunidades de vida de los ni\u00f1os y reducen los costos sociales a largo plazo. La implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas que fomenten estas intervenciones puede transformar la trayectoria de vida de muchos ni\u00f1os, potenciando su bienestar y su contribuci\u00f3n futura a la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f3dec699f57118d7d7ffd61e173a9e47 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Uruguay existen pol\u00edticas de primera infancia de larga data, como los centros de educaci\u00f3n inicial y cuidados. Sin embargo, mientras que el 90% de los ni\u00f1os de familias de mayores ingresos asisten a estos centros, s\u00f3lo menos del 50% de los ni\u00f1os de familias m\u00e1s vulnerables lo hacen. Es crucial trabajar en la disponibilidad de cupos, mejorar la percepci\u00f3n de estos centros entre las familias m\u00e1s vulnerables y asegurar la calidad de los servicios. Adem\u00e1s, el programa Uruguay Crece Contigo brinda apoyo a las familias en sus hogares y a trav\u00e9s de teleasistencia, pero a\u00fan enfrenta desaf\u00edos en aspectos curriculares y de supervisi\u00f3n para mejorar sus servicios. [6]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3d1a868916c64a8ff400107ebc02b2ef wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En este contexto, es fundamental destacar la relevancia de la inversi\u00f3n en programas de desarrollo infantil temprano que no s\u00f3lo aborden la cobertura, sino tambi\u00e9n la calidad de los servicios ofrecidos. Estudios recientes han demostrado que los ni\u00f1os que asisten a programas de alta calidad tienen mejores resultados acad\u00e9micos y socioemocionales a largo plazo. Sin embargo, para que estas inversiones sean efectivas, es crucial que se implementen mecanismos de monitoreo y evaluaci\u00f3n rigurosos. Esto permitir\u00eda identificar \u00e1reas de mejora y asegurar que todos los ni\u00f1os, independientemente de su origen socioecon\u00f3mico, puedan beneficiarse plenamente. As\u00ed, no s\u00f3lo se promueve la equidad, sino que se sientan las bases para una sociedad m\u00e1s justa y pr\u00f3spera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-166b0b4e1a23fce506f2597c26e12584 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Desenredando el futuro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9880d1755f4874844e494dba4d3a3e9f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Uruguay, el espectro de la pobreza ha adoptado un rostro inquietantemente joven. La infantilizaci\u00f3n de la pobreza se ha convertido en un fen\u00f3meno enraizado, con una realidad contundente: uno de cada cinco ni\u00f1os vive bajo la sombra de la privaci\u00f3n econ\u00f3mica. Este t\u00e9rmino no s\u00f3lo refleja un desequilibrio en las estructuras sociales actuales, sino que proyecta una sombra sobre el futuro del pa\u00eds. La disparidad es flagrante; mientras un solo adulto mayor de 65 a\u00f1os de cada 50 se enfrenta a la pobreza, la juventud uruguaya enfrenta una realidad mucho m\u00e1s dura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8a0c57571cde9f015c886132f175c30d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tomemos como ejemplo el gasto p\u00fablico social (GPS). Este se entiende como el \u201cconjunto de erogaciones que insumen las acciones emprendidas por organismos del sector p\u00fablico en materia social. La dimensi\u00f3n social refiere al hecho de que se est\u00e1 evaluando el esfuerzo fiscal en actividades estatales orientadas a incidir positivamente en la disminuci\u00f3n de la pobreza, la redistribuci\u00f3n del ingreso, el cumplimiento, respeto, protecci\u00f3n y promoci\u00f3n de los derechos de la ciudadan\u00eda y la formaci\u00f3n, expansi\u00f3n o renovaci\u00f3n de capacidades humanas, con recursos que representan una inversi\u00f3n, en la medida en que permiten el desarrollo del potencial productivo de las personas\u201d. [7]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-cc60fa3e0f3dc672be5d0cd6c802b80b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En esta l\u00ednea, consideremos la prioridad fiscal. Esta refleja el peso del GPS en el gasto p\u00fablico total y para cada una de sus principales funciones: educaci\u00f3n; salud; seguridad y asistencia social; vivienda, medioambiente, agua y saneamiento, y cultura y deporte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-bb68e5a0dd7a8641ebd371f4948ccd5f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La funci\u00f3n del GPS con m\u00e1s participaci\u00f3n es seguridad y asistencia social (41,4%). En cuanto a la distribuci\u00f3n dentro de esta funci\u00f3n por tramo de edad, los j\u00f3venes de 0 a 17 representan un 7,8%, mientras que la poblaci\u00f3n de 65 a\u00f1os en adelante, un 55,5% del total. [8] La inclinaci\u00f3n del gasto social hacia los mayores es clara, evidenciando una inversi\u00f3n desproporcionada que favorece a la poblaci\u00f3n de edad avanzada en detrimento de las nuevas generaciones. Este no es un tema que pueda endosarse a una \u00fanica gesti\u00f3n pol\u00edtica o sensibilidad social en particular, m\u00e1s bien es el reflejo de una tendencia arraigada en la administraci\u00f3n del Estado durante d\u00e9cadas, independientemente de qui\u00e9n ocupe el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f40bef02fd3c72a5564eb841af858587 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los grupos de inter\u00e9s corporativo suelen abogar por una profundizaci\u00f3n de este patr\u00f3n de gasto. Un ejemplo con el reflector encima es la reforma constitucional del PIT-CNT, que no hace m\u00e1s que perpetuar este patr\u00f3n. De ser aprobada, dicha reforma consolidar\u00eda a\u00fan m\u00e1s el enfoque del gasto hacia los mayores, con posibles consecuencias adversas para los recursos disponibles para la atenci\u00f3n a la primera infancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6be73cfa7cf08fc42c0c1aee902df0d2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El desaf\u00edo que enfrenta el sistema pol\u00edtico uruguayo es formidable: debe superar la inercia que ha privilegiado hist\u00f3ricamente el gasto en el presente, en lugar de invertir en el futuro. La juventud de hoy, en el banco de suplentes, es la que dirigir\u00e1 y sostendr\u00e1 el pa\u00eds ma\u00f1ana. La pregunta que queda suspendida en el aire es si Uruguay puede darse el lujo de seguir postergando a sus futuros ciudadanos. El replanteamiento del gasto social no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de justicia intergeneracional, sino una inversi\u00f3n cr\u00edtica en el porvenir de una sociedad que aspira a la equidad y la prosperidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8e1bcf8e9ed47481cdc7a9f8c9d321dc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La importancia de abordar la infantilizaci\u00f3n de la pobreza en Uruguay es ampliamente reconocida tanto por acad\u00e9micos y t\u00e9cnicos gubernamentales como, de manera creciente, por distintos programas de gobierno en el marco de las elecciones nacionales de 2024. Sin embargo, \u00bfpor qu\u00e9 no hemos logrado combatir este problema si todos estamos de acuerdo en que es prioritario?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aeff366e9c5aef48b17fa417eaaf70e0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La realidad es que no estamos completamente de acuerdo. No se trata de que no reconozcamos que hay ni\u00f1os en situaci\u00f3n de pobreza; en eso coincidimos. Lo que sucede es que no vemos la pobreza como un problema fundamentalmente infantil. El mayor obst\u00e1culo en la lucha contra la infantilizaci\u00f3n de la pobreza es que no la percibimos como una cuesti\u00f3n urgente. [9]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6b0c177a5f075ebfc2c3a183b0047093 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La pobreza infantil en la agenda pol\u00edtica debe ser m\u00e1s que un punto de conflicto o ejemplo en la disputa por los recursos p\u00fablicos. Debe convertirse en una pol\u00edtica de Estado que rompa con la r\u00edgida estructura del GPS, que muestra una marcada preferencia por los adultos mayores. Esta preferencia resulta en una asignaci\u00f3n de recursos que a menudo ignora las necesidades de las familias con hijos. Para abordar verdaderamente la pobreza infantil, es esencial reconocer y actuar sobre estas disparidades en la distribuci\u00f3n de los recursos p\u00fablicos, asegurando que se atiendan las necesidades de los ni\u00f1os de manera equitativa y prioritaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-94cd9386021179fcd975ad5ee8d9b921 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La econom\u00eda de la inocencia se refiere a la desventaja inherente que enfrentan los ni\u00f1os debido a su incapacidad para defender sus propios intereses en el \u00e1mbito pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social. Los ni\u00f1os no tienen poder de lobby, no votan y, a menudo, sus padres y cuidadores carecen de la informaci\u00f3n o los recursos necesarios para abogar efectivamente por ellos. Esta falta de representaci\u00f3n y voz pol\u00edtica significa que las necesidades de los ni\u00f1os pueden ser f\u00e1cilmente ignoradas o subestimadas en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1dd6d230e6e311981bbc2ebb9e259f50 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La pobreza infantil conlleva una p\u00e9rdida significativa de potencial humano. Invertir en su erradicaci\u00f3n no s\u00f3lo es \u00e9tico, sino estrat\u00e9gico para el futuro de Uruguay. Proveer a los ni\u00f1os un entorno propicio para su desarrollo f\u00edsico, cognitivo y emocional no s\u00f3lo mejora su bienestar, sino tambi\u00e9n el progreso social y econ\u00f3mico del pa\u00eds. La econom\u00eda de la inocencia subraya esta inversi\u00f3n en sus futuros ciudadanos como esencial, ya que los ni\u00f1os, aunque sin voz, representan el futuro del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-41996f3e46c5bede901fd278ddd98315 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-46581a59dcd865487130fcdf00e0dcb1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">1] Oddone, G (2024). 168.000. <a href=\"https:\/\/www.busqueda.com.uy\/Secciones\/168-000-uc60373\"><em>B\u00fasqueda<\/em><\/a>. Primer semestre del 2023, Instituto Nacional de Estad\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-b7bc88a99c60d2ccb6e049b12f6db273 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">2] Uruguay es el pa\u00eds con mayor infantilizaci\u00f3n de la pobreza en la regi\u00f3n, es decir, la mayor pobreza de 0 a 14 a\u00f1os con relaci\u00f3n a la pobreza total (Cepal Stat, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-a56a64967a830a87c07c1550331cc678 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">3] American Academy of Pediatrics (2019). Poverty and early childhood outcomes. <em>Pediatrics<\/em>, 143 (6), e20183426. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1542\/peds.2018-3426\">https:\/\/doi.org\/10.1542\/peds.2018-3426<\/a>. U.S. Department of Education, National Center for Education Statistics. (2023). <a href=\"https:\/\/nces.ed.gov\/pubs2023\/2023144.pdf\">Status and trends in the education of racial and ethnic groups<\/a>. NCES 2023-144.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1a047ad38d4650b2adc39a350b5fd988 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">4] Attanasio, O, L\u00f3pez-Boo, F, P\u00e9rez-L\u00f3pez, D &amp; Reynolds, S (2024). <em>Inequality in the early years in LAC: A comparative study of size, persistence, and policies<\/em>. IDB Publications.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f521b098280329d0a8fee5ecf1c9e500 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">&nbsp;5] Cunha, F &amp; Heckman, J (2007). The technology of skill formation. <em>American Economic Review<\/em>, 97 (2), 31-47.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-5fb1bc6d3886ccfcdc1d8b1f7fafb49d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">6] Grau, I (2024). <a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/economia\/articulo\/2024\/5\/la-economia-de-la-inocencia\/busqueda.com.uy\/Secciones\/Especialista-del-BID-el-nivel-de-pobreza-infantil-claramente-es-alto-dado-el-PBI-per-capita-de-Uruguay-uc60076\">Especialista del BID: el nivel de pobreza infantil \u201cclaramente es alto\u201d dado el PBI per c\u00e1pita de Uruguay<\/a>. <em>B\u00fasqueda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-5a7d3d904cf8d362e06181b97524a6f0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">7] Ministerio de Desarrollo Social (2021). <a href=\"https:\/\/gub.uy\/ministerio-desarrollo-social\/sites\/ministerio-desarrollo-social\/files\/documentos\/publicaciones\/GPS_2019_2021_final.pdf\">Gasto p\u00fablico social en Uruguay 2019-2021<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-459b4ecbf642f9fd6c57601ba55a8971 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">8] Mides-MEF-OPP (2015). Los perfiles por a\u00f1o no suelen cambiar porque el GPS tiene un fuerte componente end\u00f3geno. 9] Esponda, F (2024). <a href=\"https:\/\/razonesypersonas.com\/2024\/05\/la-abuelizacion-de-la-pobreza.html\">La abuelizaci\u00f3n de la pobreza<\/a>. <em>Razones y Personas<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00e9rica Latina en su conjunto tiene menor incidencia de la pobreza que antes de la pandemia, y todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n, salvo tres, son menos desiguales. 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