{"id":40767,"date":"2024-04-18T22:42:28","date_gmt":"2024-04-18T20:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767"},"modified":"2024-04-18T22:42:28","modified_gmt":"2024-04-18T20:42:28","slug":"sudan-de-la-revolucion-de-2018-2019-a-la-guerra-civil-origenes-evolucion-y-actores-regionales-khalid-mustafa-medani","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767","title":{"rendered":"Sud\u00e1n &#8211; De la revoluci\u00f3n de 2018-2019 a la guerra civil. Or\u00edgenes, evoluci\u00f3n y \u00abactores regionales\u00bb. [Khalid Mustafa Medani]\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Una mujer sudanesa durante una manifestaci\u00f3n para exigir un \u00f3rgano civil que dirija la transici\u00f3n a la democracia, frente al cuartel general del ej\u00e9rcito en Jartum, el 12-4-2019. Ahsraf Shazly\/AFP v\u00eda Getty Images.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-75e411efbaf44d64ee98382a2c15d328 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/moyenorient\/egypte\/soudan-de-la-revolution-de-2018-19-a-la-guerre-civile-actuelle-leurs-origines-leurs-developpements-et-la-place-des-acteurs-regionaux.html\">A l\u2019encontre<\/a><\/em>, 17-4-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-edd530e36e63bbb0abe9f396c70d89aa wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Traducci\u00f3n de <em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 18-4-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-804613bbca8b56ccc88157ba9ae914e1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El 15 de abril de 2023, la alianza entre el general Abdel Fattah Abdelrahman Al-Bourhane, de las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS), y Mohammed Hamdan Daglo (\u00abHemetti\u00bb), jefe de las Fuerzas de Apoyo R\u00e1pido (FAR), se vino abajo, catapultando al pa\u00eds a una guerra sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b959293f6d87f5b34bff1ed3fd041834 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La guerra comenz\u00f3 en los alrededores de la capital, Jartum, pero se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente a otras regiones de Sud\u00e1n, como Darfur, Puerto Sud\u00e1n y, en diciembre de 2023, el hasta entonces pac\u00edfico estado de Gezira, el coraz\u00f3n agr\u00edcola del pa\u00eds, en la confluencia del Nilo Azul y el Nilo Blanco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7e1e442a4cc983bd3da2138fa6194ca0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La naturaleza y la magnitud de los combates -que se han extendido tanto a las zonas rurales como a las urbanas- han provocado una grave crisis humanitaria. Unos 9 millones de sudaneses han huido, m\u00e1s de un mill\u00f3n de ellos a trav\u00e9s de las fronteras del pa\u00eds. Human Rights Watch [noviembre de 2023] inform\u00f3 de la limpieza \u00e9tnica en Jartum y Darfur, as\u00ed como del ataque a miles de civiles y la persecuci\u00f3n en aldeas. La crisis se vio agravada por la inseguridad alimentaria, que afecta a cerca del 60% de la poblaci\u00f3n, ya que los combates interrumpieron la producci\u00f3n agr\u00edcola en amplias zonas del pa\u00eds. El PMA (Programa Mundial de Alimentos) advirti\u00f3 recientemente, el 6 de marzo de 2024, de que el pa\u00eds atraviesa \u00abla mayor crisis alimentaria del mundo\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-1' id='fnref-40767-1' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-cb87d8b5e75c88a39ac1f4d23518a4de wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La entrega de ayuda humanitaria ha sido obstaculizada sobre el terreno por trabas burocr\u00e1ticas, en particular la negativa a conceder permisos de viaje a las organizaciones humanitarias y la imposibilidad para \u00e9stas de entrar en las zonas necesitadas debido a los combates existentes. Tambi\u00e9n existe el riesgo de que la ayuda entregada sea confiscada o redirigida por el ej\u00e9rcito y las fuerzas de seguridad, como parte del esfuerzo b\u00e9lico y para penalizar a los civiles que se le oponen. Ambos bandos han tomado como objetivo las instalaciones m\u00e9dicas. Alrededor del 70% de los hospitales e instalaciones m\u00e9dicas no funcionan. La gente se muere debido a la propagaci\u00f3n de enfermedades y a heridas que podr\u00edan ser tratadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e6f8d78c85d533bc6bbe70ff7430946b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La situaci\u00f3n actual es muy diferente de la del periodo anterior, en 2018-2019, cuando el mundo observ\u00f3 con admiraci\u00f3n c\u00f3mo un levantamiento popular derrocaba al r\u00e9gimen islamista-militante del presidente Omar al-Bashir en Sud\u00e1n. La revoluci\u00f3n promet\u00eda inaugurar una nueva, aunque fr\u00e1gil, era de democracia despu\u00e9s de tres d\u00e9cadas de gobierno autoritario. En lugar de ello, el prolongado conflicto de Sud\u00e1n amenaza hoy los cimientos mismos del Estado sudan\u00e9s y, por ende, la estabilidad del Sahel y del Cuerno de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-249afd7682e1909c7d91634d4d133b4b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La crisis econ\u00f3mica y las ra\u00edces de la protesta popular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4e5dc5c4d76a1c5d6b2555f1ce67af0f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En gran medida, la guerra en Sud\u00e1n es el resultado directo de la fuerza y la amplitud, m\u00e1s all\u00e1 de las divisiones sociales, regionales y \u00e9tnicas, de lo que los sudaneses llaman la \u00abRevoluci\u00f3n Gloriosa\u00bb de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e16dd018051c816ff6dc06e19fbe55e8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La secesi\u00f3n de Sud\u00e1n del Sur el 9 de julio de 2011 fue uno de los principales factores de las protestas populares que acabaron derrocando al r\u00e9gimen autoritario de Omar al-Bashir. Tras m\u00e1s de una d\u00e9cada de relativo crecimiento econ\u00f3mico, la secesi\u00f3n de Sud\u00e1n del Sur priv\u00f3 al Estado de gran parte de sus ingresos procedentes del petr\u00f3leo (dos tercios de los recursos petrol\u00edferos de Sud\u00e1n se encuentran en el Sur), lo que provoc\u00f3 una agravaci\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica. Entre 2000 y 2009, el petr\u00f3leo representaba el 86% de los ingresos por exportaciones de Sud\u00e1n. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-2' id='fnref-40767-2' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>2<\/a><\/sup> La secesi\u00f3n de Sud\u00e1n del Sur acarre\u00f3 la p\u00e9rdida del 75% de los ingresos petroleros de Jartum. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-3' id='fnref-40767-3' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>3<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1cb6c7f3ee221787856803d29eb17dd5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La p\u00e9rdida de ingresos del petr\u00f3leo deterior\u00f3 las redes clientelares del antiguo r\u00e9gimen, reforzando las rivalidades entre los l\u00edderes del Partido del Congreso Nacional (PCN) de Bashir. Tambi\u00e9n exacerb\u00f3 los descontentos sociales y econ\u00f3micos en un amplio espectro de la sociedad sudanesa, tanto en las zonas urbanas como en las rurales, sentando las bases para el levantamiento popular de diciembre de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-183ff4a7dd371d8746c3ec55a5ef1a73 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las protestas comenzaron en la ciudad obrera de Atbara, en el Estado del Nilo, a unos 320 km al norte de Jartum, encabezadas por estudiantes de secundaria y a las que pronto se unieron miles de habitantes de la ciudad. La chispa inicial fue la multiplicaci\u00f3n por tres del precio del pan. Pero en las zonas perif\u00e9ricas donde comenz\u00f3 el levantamiento, los reclamos econ\u00f3micos hab\u00edan precedido a la p\u00e9rdida de ingresos estatales procedentes del petr\u00f3leo. Durante el auge del petr\u00f3leo, si bien la econom\u00eda formal de Sud\u00e1n creci\u00f3, los beneficios se distribuyeron de forma desigual. La asignaci\u00f3n de servicios, puestos de trabajo y proyectos de infraestructuras sigui\u00f3 concentr\u00e1ndose en el estado de Jartum y fue concebida para apaciguar a las poblaciones urbanas. Como muestra un estudio, en las dos d\u00e9cadas anteriores a la revoluci\u00f3n, alrededor de cinco grandes proyectos en el Tri\u00e1ngulo Norte Central representaron el 60% de las inversiones en desarrollo. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-4' id='fnref-40767-4' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>4<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0e761d946c924dc0c800baab5040f7a5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En 2009 (diez a\u00f1os antes del levantamiento), la incidencia de la pobreza entre la poblaci\u00f3n rural era del 58%, frente al 26% entre la poblaci\u00f3n urbana. Adem\u00e1s, las cifras de este per\u00edodo muestran que los niveles de pobreza eran mucho m\u00e1s elevados en Darfur y el este que en Jartum y los estados del centro. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-5' id='fnref-40767-5' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>5<\/a><\/sup> La desigualdad entre las regiones y entre el centro y la periferia del pa\u00eds explica, en parte, por qu\u00e9 las protestas iniciales que desembocaron en el levantamiento popular de 2018 estallaron, por primera vez en la historia de Sud\u00e1n, en la periferia del pa\u00eds y no en la capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a5453612447f2ab633c513d7c8617848 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, en pocos d\u00edas, las manifestaciones antigubernamentales se extendieron a un amplio abanico de ciudades y pueblos de la regi\u00f3n septentrional y de la capital, Jartum. Los manifestantes coreaban esl\u00f3ganes como el muy conocido de los levantamientos \u00e1rabes: <em>al-sha&#8217;ab yurid isqat al-Nizam,<\/em> \u00abel pueblo quiere la ca\u00edda del r\u00e9gimen\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-21a72d3e98d8b9dcb4b840d593f9412e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Nuevas redes de la movilizaci\u00f3n popular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a770acd92d270bd2b431de7fa8ff3bba wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Al igual que en las ciudades de la periferia, las manifestaciones en Jartum tambi\u00e9n comenzaron como una protesta contra una profunda crisis econ\u00f3mica vinculada a la subida del precio del pan y del combustible y a una grave crisis de liquidez. Pero sus reivindicaciones se convirtieron r\u00e1pidamente en exigencias de la destituci\u00f3n de Al-Bashir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-92a1a218d8b34e24f68a3f0292f883ac wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En el per\u00edodo previo a la revoluci\u00f3n, los dirigentes juveniles sudaneses unieron sus fuerzas con los sindicatos de m\u00e9dicos, farmac\u00e9uticos, abogados y profesores de secundaria. La Asociaci\u00f3n Profesional Sudanesa (SPA) -una red de sindicatos paralelos (o no oficiales) que incluye a m\u00e9dicos, ingenieros y abogados- tom\u00f3 la iniciativa en la organizaci\u00f3n y preparaci\u00f3n de las protestas. A finales de diciembre de 2018, convocaron una marcha hacia el parlamento en Jartum, exigiendo que el gobierno aumentara los salarios del sector p\u00fablico y legalizara las asociaciones profesionales y los sindicatos informales. Despu\u00e9s de que las fuerzas de seguridad hicieran uso de la violencia contra las protestas pac\u00edficas, sus reivindicaciones se convirtieron en un llamamiento a la destituci\u00f3n del Partido del Congreso Nacional (PCN), a la transformaci\u00f3n estructural de la gobernanza en Sud\u00e1n y a una transici\u00f3n a la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e3565dbc329bf8f80359a117a67ce69b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sus reivindicaciones se hac\u00edan eco de las de anteriores protestas populares, especialmente en 2011, 2012 y 2013. Pero las protestas de 2018-19 no tuvieron precedentes en cuanto a duraci\u00f3n y alcance geogr\u00e1fico. Tambi\u00e9n siguieron un proceso sorprendentemente nuevo, innovador y duradero. Los manifestantes aprendieron de los errores de las protestas anteriores, que estaban muy centralizadas, se limitaban en gran medida a los sudaneses de clase media y carec\u00edan de estrategias para hacer frente a las omnipresentes fuerzas de seguridad del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d4ffb11e558b656324b1bde2f5a169f9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Dirigidas por la SPA y organizadas en las calles por los Comit\u00e9s de Resistencia Vecinal (NRC, por sus siglas en ingl\u00e9s: Neighbourhood Resistance Committees) dirigidos por j\u00f3venes, las manifestaciones estaban coordinadas, programadas y b\u00e1sicamente concebidas para centrarse en la permanencia m\u00e1s que en la cantidad. Las manifestaciones se distribuyeron uniformemente por barrios de clase media, obrera y pobre. Hab\u00eda una coordinaci\u00f3n con los manifestantes de zonas alejadas de Jartum, incluidos los estados del Mar Rojo en el este y Darfur en el extremo oeste del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ffaecfc92b6776d70d673108cb4f90dc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">M\u00e1s all\u00e1 de la escala regional, las manifestaciones tambi\u00e9n se caracterizaron por unos niveles de solidaridad \u00e9tnica y de clase sin precedentes. Los j\u00f3venes militantes y los miembros de asociaciones profesionales no s\u00f3lo desafiaron el discurso pol\u00edtico del Estado islamista, sino que tambi\u00e9n desempe\u00f1aron un papel importante en la construcci\u00f3n de alianzas de clase dentro de las manifestaciones. Los esl\u00f3ganes que utilizaron estaban dise\u00f1ados para resonar y movilizar el apoyo m\u00e1s all\u00e1 de las divisiones \u00e9tnicas, raciales y regionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-89c8a9d5a1152f0385a86ba90c48f628 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Durante los seis meses de protestas, se organizaron huelgas, paros laborales y sentadas, no s\u00f3lo en los campus universitarios y en las escuelas secundarias, sino tambi\u00e9n entre los trabajadores de los sectores p\u00fablico y privado. Entre los ejemplos m\u00e1s destacados se encuentran las huelgas de los trabajadores de Puerto Sud\u00e1n, en el Mar Rojo, que exig\u00edan la anulaci\u00f3n de la venta del puerto del sur a una empresa extranjera, as\u00ed como varios paros laborales y protestas de empleados de algunos de los mayores bancos del pa\u00eds, proveedores de telecomunicaciones y otras empresas privadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-799fce09bbc511442d2cd03c25ca67c2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Aunque la atenci\u00f3n se centra, con raz\u00f3n, en el papel central de los manifestantes, los comit\u00e9s de resistencia y la SPA, los partidos de la oposici\u00f3n sudanesa tambi\u00e9n desempe\u00f1aron un papel: no s\u00f3lo en la organizaci\u00f3n de las manifestaciones, sino tambi\u00e9n en el apoyo ideol\u00f3gico a las reivindicaciones de los manifestantes. Los partidos pol\u00edticos tomaron la iniciativa de redactar la Declaraci\u00f3n de Libertad y Cambio en enero de 2019, en el momento m\u00e1s intenso de la movilizaci\u00f3n. Junto con la SPA, las principales coaliciones de partidos pol\u00edticos sudaneses, en particular las Fuerzas de Consenso Nacional y el Llamamiento de Sud\u00e1n (Nida al-Sudan), promovieron la formaci\u00f3n de una amplia red de oposici\u00f3n, que se reuni\u00f3 bajo la bandera de las Fuerzas por la Libertad y el Cambio (FFC, Forces of Freedom and Change). La principal tarea de las FFC era garantizar la coordinaci\u00f3n entre las distintas clases sociales, incluidas las que trabajaban en el sector informal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-053a22ca621022c579a4d22f9e554a06 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Y lo que es m\u00e1s importante, las FFC movilizaron no s\u00f3lo a asociaciones y grupos de j\u00f3venes de clase media, sino tambi\u00e9n a comit\u00e9s de resistencia de barrio organizados de manera informal, algunos de los cuales representaban a los barrios urbanos m\u00e1s pobres. Estos comit\u00e9s de resistencia de barrio tienen su origen en la desobediencia civil de 2013 contra al-Bashir. Estos comit\u00e9s aportaron fuerzas de base a las protestas. Los comit\u00e9s tomaron la iniciativa de redirigir a los manifestantes para alejarlos de las fuerzas de seguridad. Desempe\u00f1aron un papel fundamental en la continuidad de las manifestaciones a pesar de la gran violencia desplegada por las fuerzas de seguridad y las milicias para reprimir el levantamiento<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1e7cfcc7d0876882ecd9dae4c284d749 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La fuerza relativa y la legitimidad inicial de los principales partidos de la oposici\u00f3n, as\u00ed como su coordinaci\u00f3n con los manifestantes en las calles y los sindicatos informales, desempe\u00f1aron el papel m\u00e1s crucial en el mantenimiento de las manifestaciones que derrocaron a al-Bashir. Tras la revoluci\u00f3n, los comit\u00e9s de resistencia desempe\u00f1ar\u00e1n un papel pol\u00edtico m\u00e1s directo, trabajando para crear un consenso popular en torno a un proyecto de transici\u00f3n leg\u00edtima y popular hacia una democracia civil, conforme a los objetivos de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"503\" data-attachment-id=\"40790\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=40790\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?fit=1240%2C950&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1240,950\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Sudan18042024-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?fit=656%2C503&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?resize=656%2C503&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-40790\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?resize=1024%2C785&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?resize=300%2C230&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?resize=768%2C588&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?resize=1200%2C919&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-II.jpg?w=1240&amp;ssl=1 1240w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-d258d610fd2a2c6ee09a604780ac6ddd wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La violencia contrarrevolucionaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-da1ebf08ab75ed8cfa81b65eee8a51d3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tras la ca\u00edda de Omar al-Bashir en abril de 2019, Sud\u00e1n sigui\u00f3 siendo un r\u00e9gimen autoritario h\u00edbrido por excelencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-473794d18cacba5abb7f19ff70f9d81f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Inicialmente, Omar al-Bashir fue remplazado por una junta militar en forma de Consejo Militar de Transici\u00f3n (TMC, Transitional Military Council). El TMC estaba dirigido por el general Burhane, del Ej\u00e9rcito de Sud\u00e1n (SAF), y su adjunto era Daglo, el comandante de las RSF (Fuerzas de Apoyo R\u00e1pido). En respuesta a la toma del poder por los militares, continuaron las sentadas y las manifestaciones, exigiendo una transici\u00f3n hacia un gobierno civil integral. El 3 de junio de 2019, las fuerzas de seguridad del TMC, incluidas las milicias de las RSF, dispersaron violentamente una de estas sentadas, matando a cientos de personas e hiriendo a miles en lo que se conoci\u00f3 como la \u00abmasacre de la sentada\u00bb de Jartum.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0dccbf65c647e0f7c6f8255614b90afa wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los dirigentes civiles, representados por las FFC (Fuerzas por la Libertad y el Cambio), llegaron finalmente a un acuerdo con los militares en julio. En agosto de 2019, las partes firmaron un aparente acuerdo de reparto del poder con la forma de una carta constitucional. Las FFC propusieron a Abdallah Hamdok como primer ministro del gobierno de transici\u00f3n [agosto de 2019-octubre de 2021]. Esta carta constitucional fue modificada por el Acuerdo de Paz de Juba de octubre de 2020, firmado entre el gobierno de transici\u00f3n y varios grupos de la oposici\u00f3n [5 grupos rebeldes de las regiones de Darfur, Jordof\u00e1n del Sur y Nilo Azul que aceptaron deponer las armas a cambio de una mayor inclusi\u00f3n de sus poblaciones hist\u00f3ricamente marginadas en el reparto de la riqueza y la gesti\u00f3n del pa\u00eds]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-21438a9aa73288a200e3610c82ea70eb wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, el gobierno de transici\u00f3n nunca estableci\u00f3 una clara separaci\u00f3n de poderes: a trav\u00e9s de la carta constitucional, los militares conservaron el derecho a rechazar todos los puntos propuestos por los dirigentes civiles de la coalici\u00f3n. Adem\u00e1s, manten\u00edan inmunidad frente a las investigaciones sobre cr\u00edmenes del pasado (incluida la masacre de la sentada del 3 de junio de 2019) y ejerc\u00edan un derecho de veto sobre los nombramientos ministeriales civiles, como los del presidente del Tribunal Supremo y el fiscal general. Por tanto, el gobierno de transici\u00f3n funcion\u00f3 con un marcado desequilibrio entre la autoridad de los militares y la de los civiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e081a6742a1eeedfe0398ad18055fefb wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Por su parte, los comit\u00e9s de resistencia de los barrios de Sud\u00e1n y el movimiento general de protesta siguieron (y siguen hoy) presionando para conseguir cinco prioridades importantes. La primera es una transici\u00f3n a un gobierno civil pleno basada en el rechazo de cualquier nueva colaboraci\u00f3n con los gobernantes militares (ilustrada por el lema de los \u00abtres noes\u00bb: no a las negociaciones, no a la colaboraci\u00f3n y no a la legitimidad de los militares). En segundo lugar, piden una nueva redacci\u00f3n del acuerdo de Juba para que incluya a un mayor n\u00famero de personas directamente afectadas por la guerra sobre el terreno. En tercer lugar, exigen debates sobre la reforma constitucional para preparar una conferencia constitucional que tenga plenamente en cuenta las desigualdades estructurales y \u00e9tnicas del pasado y que, finalmente, supervise unas elecciones libres y justas. En cuarto lugar, quieren que los actores estatales implicados en la violencia contra los civiles, incluida la masacre de la sentada, rindan cuentas. Por \u00faltimo, quieren que se establezca r\u00e1pidamente un consejo legislativo despu\u00e9s del cese de las hostilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-be654b3cf40e69ad2f50f5b4d14c9dfa wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esta red de organizaciones de la sociedad civil incluye a grupos que hab\u00edan apoyado al gobierno civil, como la Asociaci\u00f3n de Profesionales Sudaneses (SPA) y las dos principales organizaciones juveniles (Girifna y Sudan Change Now). En \u00faltima instancia, el fracaso de Abdallah Hamdok y del brazo civil del gobierno de transici\u00f3n a la hora de incorporar las principales demandas y la participaci\u00f3n de los comit\u00e9s de resistencia perjudic\u00f3 los avances concretos de las demandas populares de justicia y rendici\u00f3n de cuentas. Esto limit\u00f3 la base social y el apoyo a los dirigentes civiles. El retraso en la creaci\u00f3n de una asamblea legislativa para preparar las elecciones debilit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la popularidad y la legitimidad de Abdallah Hamdok y de los partidos pol\u00edticos en general. La c\u00fapula militar, en lo que entonces era una s\u00f3lida alianza entre Burhan y Daglo, explot\u00f3 h\u00e1bilmente estas divisiones, allanando el camino para el golpe de Estado de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5589937afa055da61a2aa421a555748a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El 25 de octubre de 2021, el general Burhane de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y el comandante de las Fuerzas de Seguridad Republicana (RSF), Daglo, dieron conjuntamente un golpe de Estado contra Hamdok [Hamdok fue retenido en su casa por los golpistas y luego, bajo la presi\u00f3n de los manifestantes, los militares le otorgaron un puesto de pseudoprimer ministro]. Inmediatamente despu\u00e9s se produjeron protestas persistentes y generalizadas que reclamaban el retorno al gobierno civil. Estas manifestaciones, lideradas por los Comit\u00e9s de Resistencia Popular, obligaron a las FAS y a las RSF a aceptar negociaciones con la oposici\u00f3n civil. Las negociaciones allanaron el camino para el acuerdo marco, actualmente anulado, que dio lugar a una feroz rivalidad entre Burhane y Daglo. M\u00e1s concretamente, las SAF y las RSF discreparon profundamente sobre la cuesti\u00f3n de la integraci\u00f3n de estas \u00faltimas en el ej\u00e9rcito nacional regular. Adem\u00e1s, ambas fuerzas rechazaron los intentos de desmantelar sus vastas fortunas econ\u00f3micas, un objetivo clave de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6f9ce49169cbb960a8f3be4d65fff452 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El desacuerdo entre los dos generales sobre la reforma del sector de la seguridad y su ambici\u00f3n mutua de conservar el control de vastas franjas de la riqueza del pa\u00eds son dos de los factores m\u00e1s importantes que llevaron a Sud\u00e1n a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1e8988750cc2e66f45832799c8184e86 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Los or\u00edgenes de las RSF<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7eafc68872be720556a2cd858dc587c4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Si bien la rivalidad entre los oficiales del ej\u00e9rcito sudan\u00e9s apoyados por los islamistas y las milicias de las RSF amenaza ahora con destruir el Estado, su larga historia de alianzas est\u00e1 en el origen de la guerra actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-67a9f034628250072b5ff976e0d09f68 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La aparici\u00f3n de las RSF se remonta a la guerra de Darfur a principios de la d\u00e9cada de 2000. En respuesta a una insurrecci\u00f3n que comenz\u00f3 en Darfur en 2003, el r\u00e9gimen de Bashir libr\u00f3 una guerra de contrainsurgencia de \u00abtierra quemada\u00bb que caus\u00f3 la muerte de m\u00e1s de 200.000 civiles. Esta guerra fue librada principalmente por las milicias Janjaweed, creadas, financiadas y controladas por el r\u00e9gimen de Jartum. El actual comandante de las RSF, Daglo (Hemetti), sirvi\u00f3 \u00e9l mismo como comandante Janjaweed durante esos a\u00f1os. (Burhane tambi\u00e9n estuvo destacado en Darfur para que las Fuerzas Armadas Sudanesas pudieran coordinar los esfuerzos de contrainsurgencia en nombre de Jartum).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"359\" data-attachment-id=\"40794\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=40794\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?fit=1168%2C640&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1168,640\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"SUDAN-OMDURMAN-CONFLICT-DEVASTATED MARKET\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;(240416) &amp;#8212; KHARTOUM, April 16, 2024 (Xinhua) &amp;#8212; This photo taken with a mobile phone on April 14, 2024 shows a view of a devastated market in Omdurman, Sudan. The market, which used to be crowded with customers and full of commodities, has now become more like a ghost town due to the deadly conflict between the Sudanese Armed Forces (SAF) and the paramilitary Rapid Support Forces (RSF). . Since the conflict broke out on April 15, 2023, 14,790 fatalities have been recorded, while the number of people displaced inside and outside of Sudan has reached 8.2 million, a report by United Nations Office for the Coordination of Humanitarian Affairs (OCHA) showed Sunday. (Photo by Mohamed Khidir\/Xinhua) (KEYSTONE\/XINHUA\/Mohamed Khidir)&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?fit=656%2C359&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?resize=656%2C359&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-40794\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?resize=1024%2C561&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?resize=300%2C164&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?resize=768%2C421&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-IV.jpg?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Jartum, 16-4-2024. (KEYSTONE\/XINHUA\/Mohamed Khidir)<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dbdcfaa0b1166b0b2cbdb9a55cce515a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En 2013, tras la reestructuraci\u00f3n del ej\u00e9rcito por parte del r\u00e9gimen islamista, las Janjaweed se transformaron en RSF bajo la direcci\u00f3n de Daglo. Preocupado por la amenaza que supon\u00edan los insurgentes en Darfur y los repetidos ciclos de protestas prodemocr\u00e1ticas en Jartum, Al-Bashir institucionaliz\u00f3 las RSF como brazo contrainsurgente del ej\u00e9rcito sudan\u00e9s. Adem\u00e1s de desplegar la milicia contra la insurgencia y las protestas populares, un tercer objetivo era debilitar al ej\u00e9rcito nacional permanente para impedir cualquier intento de los oficiales de rango medio de derrocar al partido de al-Bashir (el r\u00e9gimen del Partido del Congreso Nacional-NCP) mediante un golpe militar. Al-Bashir le dio a Hemetti el apodo de \u00abmi protector\u00bb. En 2017, al-Bashir legaliz\u00f3 las RSF a trav\u00e9s de un decreto ejecutivo, estableciendo formalmente a la milicia como una fuerza de seguridad independiente, categorizada luegom\u00e1s exactamente como una milicia paramilitar estatal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e68908967f445b6498fd856878152c78 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tras la revoluci\u00f3n de 2019, Burhane autoriz\u00f3 y foment\u00f3 la expansi\u00f3n de las RSF en las zonas residenciales del Gran Jartum, allanando el camino para que la capital se convirtiera en el epicentro de la violencia en las primeras fases de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-54e6cf0273f94b00de9dee8010bd71f5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Es una iron\u00eda fatal de la historia sudanesa que las RSF -la milicia ostensiblemente leal al antiguo r\u00e9gimen islamista del NCP- se alzara en armas contra el que fuera su benefactor en abril de 2023. Las principales razones de esta decisi\u00f3n fueron de dos tipos: la insistencia en la autonom\u00eda de mando y control, y la constataci\u00f3n de la creciente ambici\u00f3n de Hemetti de dominar la econom\u00eda y la pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f54a3417d3b33fa44040947affa74226 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Una guerra por la econom\u00eda \u00abil\u00edcita\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3b5ac78f571828600a57b7714e3f70a0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El poder del ej\u00e9rcito sudan\u00e9s, especialmente entre sus altos mandos, tiene sus ra\u00edces en la fundaci\u00f3n del actual Estado profundo de Sud\u00e1n y en la vinculaci\u00f3n de la econom\u00eda nacional a los intereses militares y de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-788579ee61074038450f44ba8e78eb6c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tras el golpe de 1989 que llev\u00f3 al poder al r\u00e9gimen militar de Bashir, respaldado por los islamistas, el gobierno aplic\u00f3 una estrategia econ\u00f3mica de <em>tamkeen<\/em> (empoderamiento). Esta pol\u00edtica estableci\u00f3 la hegemon\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica de las \u00e9lites islamistas del pa\u00eds, organizadas en torno al Frente Isl\u00e1mico Nacional (NIF) y, m\u00e1s tarde, al Partido del Congreso Nacional (NCP). Como parte de una pol\u00edtica de reformas ostensiblemente neoliberales y favorables al mercado, las empresas estatales fueron vendidas a los aliados del r\u00e9gimen. Los empresarios se vieron obligados a dar acciones de sus empresas a los incondicionales del NCP, reducciones fiscales e incluso exenciones totales a las empresas favorables al r\u00e9gimen. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-6' id='fnref-40767-6' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>6<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-efdb6926e7d1475bd5cb2a62fca3a5d0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Adem\u00e1s de comprar la fidelidad al r\u00e9gimen, el Estado purg\u00f3 a sus rivales en el gobierno y en la sociedad civil. Desde su llegada al poder, el r\u00e9gimen islamista despidi\u00f3 a miles de soldados y funcionarios. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-7' id='fnref-40767-7' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>7<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3bcea35208ae151e6e1e7640a5365469 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Siguiendo un esquema que recuerda al de la guerra actual, los gobernantes islamistas comenzaron a acumular y distribuir de manera selectiva productos b\u00e1sicos como el trigo, la harina y el petr\u00f3leo. El petr\u00f3leo, en particular, desempe\u00f1\u00f3 un papel central en la durabilidad islamista-autoritaria del r\u00e9gimen hasta la secesi\u00f3n del Sur en 2011. El r\u00e9gimen de Bashir, estimulado por el auge de los ingresos del petr\u00f3leo que alimentaban directamente las arcas del Estado, utiliz\u00f3 estos ingresos para reforzar y extender sus redes clientelares por todo el pa\u00eds, dirigiendo los fondos hacia los leales y sus regiones de origen. Pero mientras las pol\u00edticas econ\u00f3micas de <em>tamkeen<\/em> permit\u00edan a los islamistas monopolizar los sectores econ\u00f3micos formales e informales de Sud\u00e1n, tambi\u00e9n ampliaron el papel del ej\u00e9rcito sudan\u00e9s en la econom\u00eda. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-8' id='fnref-40767-8' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>8<\/a><\/sup> La creaci\u00f3n de la Corporaci\u00f3n Industrial Militar (MIC) a principios de los a\u00f1os noventa permiti\u00f3 a las SAF el control de una docena de empresas productoras de material militar. Sus actividades econ\u00f3micas se extendieron despu\u00e9s m\u00e1s all\u00e1 de la MIC para incluir una serie de industrias civiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-56657355fa9557a7db916ac718fb58bc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Este contexto hizo que la econom\u00eda se convirtiera en un escenario decisivo de la competici\u00f3n pol\u00edtica tras el levantamiento de 2018-19. En la transici\u00f3n que sigui\u00f3 a la revoluci\u00f3n, surgieron dos facciones de \u00e9lite en el centro: los restos de la coalici\u00f3n islamista FIN, vinculada a miembros del NCP -que hab\u00edan sido los principales responsables de la construcci\u00f3n del Estado profundo en la d\u00e9cada de 1990- y el Consejo Militar de Transici\u00f3n (TMC) formado por dirigentes de las milicias SAF y RSF.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e268e6c0b02907e1367624c7799dda67 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mientras que anteriormente los islamistas representaban un grupo relativamente coherente, durante la transici\u00f3n aparecieron grietas entre la c\u00fapula militar al frente del TMC y un grupo ideol\u00f3gico islamista resurgente que ejerc\u00eda un control significativo sobre los servicios de seguridad del Estado, incluidas las infames y militantes <em>kattayib al-zil<\/em>, o \u00abbrigadas de la sombra\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-9' id='fnref-40767-9' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>9<\/a><\/sup> A modo de respuesta, el TMC tom\u00f3 el control de muchas grandes empresas propiedad de islamistas y redujo el poder de los servicios de inteligencia sudaneses. Incluso se dispuso a desmantelar varias milicias confiscando sus bienes y cerrando sus cuentas bancarias. Tras el golpe del 25 de octubre de 2021, Bourhane se encontr\u00f3 cada vez m\u00e1s aislado, sin poder ni legitimidad en la sociedad civil. R\u00e1pidamente restableci\u00f3 relaciones con los islamistas, reintegrando a sus l\u00edderes en la burocracia estatal y en el aparato de seguridad. Ambos combaten ahora contra las milicias RSF.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ee527b549976baed214c40dc950b311f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los jefes militares, apoyados por los islamistas de l\u00ednea dura, pretenden conservar y aprovechar las enormes riquezas financieras y las ventajas pol\u00edticas de las que disfrutaron gracias a su monopolio del Estado profundo. Los objetivos de Bourhane en la guerra actual est\u00e1n, por lo tanto, motivados por los negocios e inversiones de las SAF, as\u00ed como por la larga historia de manipulaci\u00f3n de la econom\u00eda informal por parte de las SAF y los islamistas, que les ha permitido ejercer su control sobre el Estado. El hecho de que juntos est\u00e9n decididos a lograr este objetivo por cualquier medio militar necesario y sea cual sea el costo humano explica en parte la l\u00f3gica de la violencia a gran escala en la guerra civil actual y, en particular, los ataques dirigidos contra la poblaci\u00f3n civil -muchos de los cuales lucharon por desmantelar la herencia del Estado profundo. Efectivamente, uno de los objetivos centrales de la revoluci\u00f3n desde el principio fue: <em>tafkeek al-nizam wa izalat al-tamkeen<\/em> (desmantelar el r\u00e9gimen y acabar con sus pol\u00edticas de \u00abempoderamiento\u00bb). <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-10' id='fnref-40767-10' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>10<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f5fc312f5d5537c796a5129ebaa44440 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Del petr\u00f3leo al oro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-99a4696db4549812b752937ae964ada6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las pol\u00edticas de empoderamiento (tamkeen) y el boom del petr\u00f3leo alimentaron el surgimiento de un Estado profundo dominado por los islamistas. En la guerra actual, sin embargo, la extracci\u00f3n de oro para la exportaci\u00f3n es lo que alimenta a las milicias paralelas de Hemetti y genera violencia pol\u00edtica..<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-22a9c593ab1149dcfc9cc557f0ab570a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tras la p\u00e9rdida de los ingresos del petr\u00f3leo con la secesi\u00f3n de Sud\u00e1n del Sur en 2011, Al-Bashir recurri\u00f3 al oro para reforzar sus debilitadas redes clientelares. Entre 2012 y 2017, la producci\u00f3n de oro aument\u00f3 de manera astron\u00f3mica un 141%. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-11' id='fnref-40767-11' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>11<\/a><\/sup> En 2018, un a\u00f1o antes de la revoluci\u00f3n, el pa\u00eds era el duod\u00e9cimo productor mundial.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"369\" data-attachment-id=\"40791\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=40791\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?fit=1360%2C765&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1360,765\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Sudanese Small-scale Gold Milling Operations\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;A gold trading business in Atbara, Sudan, on Thursday, Oct. 14, 2021. Mining ore in the sweltering heat of the Nubian desert is the first stage of an illicit network that has exploded in the past 18 months following a pandemic-induced\u00a0spike\u00a0in the gold price. Photographer: Simon Marks\/Bloomberg via Getty Images&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?fit=656%2C369&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?resize=656%2C369&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-40791\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?resize=1200%2C675&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-III.jpg?w=1360&amp;ssl=1 1360w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Un negocio de compraventa de oro en Atbara, Sud\u00e1n, 2021. Simon Marks\/Bloomberg v\u00eda Getty Images.<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e1cb9e42c3ad11ec9fb9d7d21ed67263 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero contrariamente al petr\u00f3leo, los beneficios de este nuevo auge del oro han sido distribuidos de forma mucho m\u00e1s descentralizada. La mayor parte de las exportaciones de oro salen del pa\u00eds de manera ilegal, principalmente hacia los mercados de los Emiratos \u00c1rabes Unidos. La mayor parte del valor del oro escapa as\u00ed a la maltrecha econom\u00eda formal, lo que debilita la capacidad del Estado para generar ingresos y asignar recursos a su poblaci\u00f3n civil. Un estudio reciente revel\u00f3 que la diferencia entre las exportaciones de oro declaradas por Sud\u00e1n y las importaciones registradas por sus socios comerciales ascend\u00eda a 4.100 millones de d\u00f3lares <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-12' id='fnref-40767-12' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>12<\/a><\/sup>, lo que sugiere que el 47,7% de los ingresos del oro sudan\u00e9s queda en manos privadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-03299c9018286d23152934ba3fd13f4e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mientras el ej\u00e9rcito y el aparato de seguridad dominado por los islamistas luchan por el control de las empresas dedicadas al petr\u00f3leo, la goma ar\u00e1biga, el s\u00e9samo, las armas, el combustible, el trigo, las telecomunicaciones y la banca, Hemetti monopoliza el oro (y en menor medida el ganado y el sector inmobiliario), con el fin de ampliar su esfuerzo b\u00e9lico. La violencia que sustenta la guerra est\u00e1 directamente vinculada a su riqueza personal, que ha amasado en gran medida gracias a su implicaci\u00f3n en el comercio il\u00edcito del oro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dc20047fc7a8f2791bde0dad390523d1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En 2015, un informe publicado por el Consejo de Seguridad de la ONU revel\u00f3 que las fuerzas de Hemetti generaban 54 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o gracias al control de la mina de oro de Jebel Amer <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=40767#fn-40767-13' id='fnref-40767-13' onclick='return fdfootnote_show(40767)'>13<\/a><\/sup>, lo que le permiti\u00f3 reclutar en las RSF a j\u00f3venes pobres y desempleados de todo el Sahel, sobre todo de Libia, Chad, Mali y N\u00edger, que son los principales responsables de la violencia en Darfur, Jartum y Sud\u00e1n central. Su fuerza paramilitar se estima actualmente en 40.000 hombres. En comparaci\u00f3n con sus hom\u00f3logos de las SAF, sus tropas gozan de un acceso privilegiado a los recursos financieros y a la formaci\u00f3n por parte de actores externos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-82cb80879be164a15fde96d835f1130f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La aparici\u00f3n del oro como la mercanc\u00eda m\u00e1s rentable de Sud\u00e1n ayuda a explicar la naturaleza descentralizada de la guerra y los altos niveles de violencia infligidos por las milicias de las milicias RSF, especialmente en las regiones de Darfur y Kordof\u00e1n, ricas en oro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2bd2af72b2344315dab41c4ed4951157 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Alimentar una guerra por poder<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8e5a320ad3324ebd3ad4e95227db0a36 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Si bien la din\u00e1mica principal de la guerra en Sud\u00e1n es interna, las potencias regionales y otras m\u00e1s lejanas juegan un papel influyente. Los Estados del Golfo, en particular Arabia Saudita y los Emiratos \u00c1rabes Unidos, est\u00e1n a la cabeza de esas potencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1914e2acf9a6146673fb5316c2e3e99f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Aqu\u00ed tambi\u00e9n es significativa la aparici\u00f3n del oro como la materia prima m\u00e1s rentable de Sud\u00e1n. A diferencia del petr\u00f3leo, el oro es un recurso que puede ser saqueado, lo que anima a los actores externos, como los Emiratos \u00c1rabes Unidos, a intervenir junto a las RSF, sean cuales sean las consecuencias en t\u00e9rminos de violencia contra los civiles. Los Emiratos \u00c1rabes Unidos estar\u00edan apoyando a Hemetti y a sus RSF con el suministro de armas a trav\u00e9s de Chad y Libia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5f77e2e953000c3ad7ddd9ba630bed62 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Adem\u00e1s del comercio il\u00edcito de oro, Hemetti tambi\u00e9n se ha aprovechado de los intereses regionales de los Estados del Golfo y de su preocupaci\u00f3n por el Mar Rojo. Arabia Saudita y los Emiratos \u00c1rabes Unidos est\u00e1n preocupados desde hace tiempo por el cerco iran\u00ed a trav\u00e9s de los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb. Las preocupaciones aumentaron con el apoyo iran\u00ed al movimiento Hout\u00ed en Yemen, que condujo a la intervenci\u00f3n militar de una coalici\u00f3n liderada por Arabia Saudita en 2015. Hemetti ha recibido millones de d\u00f3lares de Arabia Saudita y los Emiratos \u00c1rabes Unidos para enviar a sus milicias a participar en la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0d718d1f3f3a734292820ee23775deb8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mientras que la mayor\u00eda de los soldados de las RSF han vuelto de Yemen, la reciente escalada de violencia en el Mar Rojo, debida a los ataques de los Hout\u00edes contra nav\u00edos comerciales en respuesta a la guerra de Israel contra Gaza, ha avivado la inquietud sobre todo en Arabia Saudita. Riad, junto con Estados Unidos, tom\u00f3 la iniciativa de intentar negociar un acuerdo de alto el fuego entre las dos partes enfrentadas, con el objetivo estrat\u00e9gico de mantener una fuerte alianza con cualquier r\u00e9gimen que surja en Jartum tras la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a12ad63c6124d2f79c581d8eb960a898 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Arabia Saudita y los Emiratos \u00c1rabes Unidos (EAU) han establecido ya con \u00e9xito bases militares en el Cuerno de \u00c1frica: Arabia Saudita en Yibuti y los EAU en Eritrea. Los EAU tambi\u00e9n pretenden implantar instalaciones similares en el norte de Somal\u00eda. Pero la competencia por la influencia en la regi\u00f3n del Mar Rojo no se limita a estos Estados. Qatar, Turqu\u00eda y Rusia han intensificado su implicaci\u00f3n en la regi\u00f3n, estableciendo bases militares frente a la costa sudanesa del Mar Rojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-57c384ecb3063dfae3806c7a4ee3aacc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los intereses de los Estados del Golfo en Sud\u00e1n son en parte estrat\u00e9gicos, pero tambi\u00e9n obedecen a objetivos econ\u00f3micos a m\u00e1s largo plazo. Consideran la inversi\u00f3n en \u00c1frica como una forma de diversificar sus econom\u00edas y est\u00e1n muy interesados en desarrollar el comercio en este continente rico en recursos, del que Sud\u00e1n es la puerta de entrada. Los EAU han promovido agresivamente un proyecto de desarrollo portuario frente a la costa sudanesa del Mar Rojo. En 2022, Jartum habr\u00eda adjudicado oficialmente a los EAU un contrato para explotar parte de Puerto Sud\u00e1n, en el que los EAU deber\u00edan invertir 6.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aa324add5e69f91e3b7a30c2e5e67d3e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las tierras agr\u00edcolas de Sud\u00e1n tambi\u00e9n son esenciales para ayudar a los Estados del Golfo a cubrir la creciente demanda de importaciones de alimentos. En el coraz\u00f3n agr\u00edcola de Sud\u00e1n -el estado de Gezira, por ejemplo- las inversiones del Golfo (estimadas en 8.000 millones de d\u00f3lares) han sido facilitadas por pol\u00edticas neoliberales que han llevado al endeudamiento a los peque\u00f1os agricultores y han diezmado el sector de la agricultura familiar. Gran parte de las tierras arrendadas por los inversores del Golfo han sido transformadas en proyectos agroindustriales a gran escala que han provocado el corte de las rutas de trashumancia de los reba\u00f1os y han absorbido parcelas de tierra que antes se utilizaban para la agricultura de subsistencia de secano. El empobrecimiento de los agricultores y trabajadores rurales sudaneses tambi\u00e9n ha contribuido al reclutamiento exitoso de las milicias de las RSF, cuyos combatientes son reclutados entre las poblaciones rurales ahora despose\u00eddas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b29527c3cded6c1ef3531da6a777a5bf wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Egipto, por su parte, apoya al general Bourhane y a las Fuerzas Armadas sudanesas. A El Cairo no s\u00f3lo le preocupa la revitalizaci\u00f3n de la influencia islamista en su flanco sur. Tambi\u00e9n le preocupa la gesti\u00f3n de la cuenca del Nilo. En 2020, Etiop\u00eda comenz\u00f3 a llenar la presa del Grand Ethiopian Renaissance Dam, una presa hidroel\u00e9ctrica de 4.800 millones de d\u00f3lares en el Nilo Azul, que El Cairo considera una amenaza existencial para sus propios recursos h\u00eddricos. Hemetti mantiene estrechos v\u00ednculos con Etiop\u00eda, as\u00ed como con los Emiratos \u00c1rabes Unidos, que, aunque se trata de un gran benefactor de Egipto, tambi\u00e9n es un rival regional en t\u00e9rminos de influencia. Por ello, Egipto considera que un Sud\u00e1n dominado por las RSF constituye una amenaza para sus intereses nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0e0188685c85e93d78f709469fb990da wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Una de las consecuencias de estas rivalidades es la existencia de una serie de esfuerzos de \u00abpaz\u00bb contradictorios entre s\u00ed. En el momento de escribir estas l\u00edneas, cuatro foros diferentes trabajan simult\u00e1neamente para conseguir un alto el fuego y un acuerdo de paz entre las facciones enfrentadas: las conversaciones de Riad (lideradas por Estados Unidos y Arabia Saudita); la iniciativa de la IGAD (Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo, una organizaci\u00f3n econ\u00f3mica y de integraci\u00f3n de \u00c1frica Oriental) y la Uni\u00f3n Africana liderada por Yibuti; las conversaciones de El Cairo destinadas a forjar una alianza entre la oposici\u00f3n civil y el aliado de Egipto, las Fuerzas Armadas de Sud\u00e1n; y una iniciativa m\u00e1s reciente liderada por los Emiratos \u00c1rabes Unidos pero celebrada bajo los auspicios del gobierno de Bar\u00e9in.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5b969bb67760f2690ed2c0adbd6a8957 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Estas iniciativas reflejan los intereses de los Estados que las iniciaron y sus relaciones con las respectivas partes beligerantes, m\u00e1s que los esfuerzos por ayudar al pueblo sudan\u00e9s y a la sociedad civil a encontrar un marco realista para un alto el fuego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-deb723f46f2b0a24214908c7c3b2fab2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La promesa duradera de la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aee243837dbe933cc58519f02c379197 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A diferencia de otras guerras civiles en la historia de Sud\u00e1n, las partes beligerantes no tienen actualmente ning\u00fan apoyo ni legitimidad dentro de la sociedad civil. Ambos bandos est\u00e1n librando una guerra contra el pueblo sudan\u00e9s precisamente porque, tras la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a gran escala de 2018, la sociedad civil sudanesa rechaza de forma abrumadora un futuro dominado por gobernantes militares autocr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c1b6c5a581de6d1ec85d425473ca96c5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En efecto, la revoluci\u00f3n de 2018-19 mostr\u00f3 claramente, y la devastadora guerra actual lo ha confirmado, que las perspectivas de paz y democracia se basan en la perennidad de la sociedad civil sudanesa, formada por asociaciones profesionales, sindicatos y organizaciones de j\u00f3venes y mujeres. La guerra no ha hecho m\u00e1s que subrayar la importancia de estas redes. Incluso hoy, los comit\u00e9s de resistencia dirigidos por j\u00f3venes, a pesar de sus diferencias, coinciden en que la prioridad es poner fin a la guerra y restablecer la paz abordando las causas profundas del conflicto en Sud\u00e1n, tal y como pretend\u00eda la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ec5c34880dfb39947b324b93f494a102 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Durante una guerra devastadora que provoc\u00f3 desplazamientos masivos, un influyente movimiento de base dirigido por j\u00f3venes demostr\u00f3 una gran capacidad para colaborar por encima de las divisiones \u00e9tnicas, de g\u00e9nero y sociales con el fin de alcanzar objetivos democr\u00e1ticos. A falta de ayuda internacional adecuada, por ejemplo, los equipos de respuesta a emergencias dirigidos por j\u00f3venes han sido capacese de movilizar la ayuda mutua en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c4fad5c5928f69622332e9a3ca13f3ab wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mientras las \u00e9lites pol\u00edticas pierden legitimidad en la sociedad civil sudanesa, los l\u00edderes juveniles siguen teniendo un apoyo significativo de un amplio sector de los sudaneses. Los l\u00edderes juveniles, las organizaciones de mujeres, los acad\u00e9micos independientes, los artistas y millones de sudaneses en la di\u00e1spora son casi un\u00e1nimes en su voluntad de hacer frente al actual desaf\u00edo de la guerra trabajando para reforzar la sociedad civil con el fin de restablecer la confianza, resolver el conflicto y construir una paz duradera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-ab1f8d6482ef8859d34406dedb75b37c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>&#8211;<\/strong>Art\u00edculo publicado originalmente en <em><strong><a href=\"https:\/\/merip.org\/2024\/04\/the-struggle-for-sudan\/\">Middle East Research and Information Project (Merip)<\/a><\/strong>,<\/em> primavera 2024, n\u00b0\u00a0310. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-8af9adb17c15e5cff9b5cd59aea740da wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>* Khalid Mustafa Medani,<\/strong> catedr\u00e1tico en ciencias pol\u00edticas en la Universit\u00e9 McGill,\u00a0Montreal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-41996f3e46c5bede901fd278ddd98315 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n actual es muy diferente de la del periodo anterior, en 2018-2019, cuando el mundo observ\u00f3 con admiraci\u00f3n c\u00f3mo un levantamiento popular derrocaba al r\u00e9gimen islamista-militante del presidente Omar al-Bashir en Sud\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":40768,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[703608115,17212,703605202,703610178,99863,703610179,1126151,54148,703610177,703604846,38567,703605203],"class_list":["post-40767","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-al-bashir","tag-america-latina","tag-arabia-saudita","tag-burhane","tag-chad","tag-daglo","tag-emiratos-arabes-unidos","tag-libia","tag-mar-rojo","tag-rusia","tag-sudan","tag-yemen","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-aBx","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sudan18042024-I.jpg?fit=2705%2C1445&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=40767"}],"version-history":[{"count":26,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40797,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40767\/revisions\/40797"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/40768"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=40767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=40767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=40767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}