{"id":4026,"date":"2017-12-04T20:05:51","date_gmt":"2017-12-04T20:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4026"},"modified":"2017-12-04T20:05:51","modified_gmt":"2017-12-04T20:05:51","slug":"uruguay-abuso-sexual-infantil-el-debate-sobre-las-causas-entre-lo-psicopalogico-y-lo-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4026","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Abuso sexual infantil: el debate sobre las causas, entre lo psicopal\u00f3gico y lo cultural"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Uruguay<\/strong><\/h2>\n<h2><strong>El debate sobre las causas del abuso sexual infantil, entre los psicopatol\u00f3gico y lo cultural<\/strong><\/h2>\n<p><strong>El \u00bfMuerto el perro se acab\u00f3 la rabia? <\/strong><\/p>\n<p><strong>En menos de una semana, dos hombres violaron y asesinaron a dos ni\u00f1as. Unos d\u00edas despu\u00e9s, el pasado s\u00e1bado, otro mat\u00f3 a una mujer y a su hija, y si bien hasta ahora no fue confirmado, los an\u00e1lisis primarios se\u00f1alan que tambi\u00e9n en este caso hay indicios de abuso sexual infantil. En el debate p\u00fablico, medi\u00e1tico y pol\u00edtico apareci\u00f3 la idea del abusador como la de un \u201cenfermo\u201d. Pero \u201clas sociedades tienen que hacerse cargo de los monstruos que producen\u201d, dice el psic\u00f3logo y sex\u00f3logo Ruben Campero, en la misma l\u00ednea que otros especialistas consultados.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Betania N\u00fa\u00f1ez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 1-12-2017 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">https:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Sacudida ante una escena extrema \u2013y dos, y tres, y cuatro\u2013, de esas que hieren la sensibilidad propia sin que dejen de vivirse como ajenas, la sociedad transform\u00f3 en monstruo a un ser humano \u2013y dos, y tres, y cuatro hombres, en cuesti\u00f3n de meses, semanas o d\u00edas, mutaron en bestias\u2013. La reacci\u00f3n no es extra\u00f1a y hasta puede ser catalogada de \u201cnormal\u201d o \u201csaludable\u201d. Sin embargo, detr\u00e1s de ese miedo por el peligro que azota a la vuelta de la esquina o en el jard\u00edn vecino, se asoman, sin sigilo, otros dos riesgos. Al \u201cenfermo\u201d que, cual c\u00e1ncer social, se desea extirpar, se lo termina por \u201cdesresponsabilizar\u201d de sus actos: un loco no puede ser juzgado por su comportamiento. Tampoco el que observa, indignado pero sin interpelarse a s\u00ed mismo, tiene margen de maniobra para cuestionar qu\u00e9 cultura, qu\u00e9 sociedad, qu\u00e9 instituciones, de las que \u00e9l tambi\u00e9n forma parte, le dieron vida.<\/p>\n<p>\u201cSi manejamos s\u00f3lo la dimensi\u00f3n psicopatol\u00f3gica nos podemos mover hacia dos lugares, cualquiera de los dos muy jodidos. Uno que justifica el acto y lo vuelve inimputable, porque le quita valor \u00e9tico y de responsabilidad a los actos, y otro que lo demoniza y lleva a la falta de respeto de las estructuras democr\u00e1ticas, a querer hacer justicia por mano propia, a volver a la tradicional horda que prende sus antorchas y agarra sus tridentes para matar al monstruo de Frankenstein\u201d, plantea el psic\u00f3logo y sex\u00f3logo Ruben Campero. Si para entender los casos concretos no se puede dejar de lado la psicopatolog\u00eda, tampoco \u201clos factores culturales que interaccionan con todo esto; es algo que se va traduciendo de lo cultural a lo social, de lo relacional a lo psicol\u00f3gico. Pero esos cuatro escalones est\u00e1n estrictamente relacionados\u201d, agrega, porque \u201clos abusadores no caen de la estrat\u00f3sfera, los monstruos no vienen de otro planeta. Si yo no considero que lamentablemente esto es parte de lo que somos, no voy a poder operar sobre ello. A veces hay que recurrir a acciones\u201d, porque alguien que viol\u00f3 a una ni\u00f1a o a un ni\u00f1o, que le quit\u00f3 la vida, \u201cno puede estar libre, tiene que ser r\u00e1pidamente separado de la sociedad; pero eso no implica eliminarlo, porque el tema no va a desaparecer porque matemos a ese se\u00f1or. Las sociedades tienen que hacerse cargo de los monstruos que producen, y existen sistemas de sanci\u00f3n, pero hay que ver c\u00f3mo se previene. No es para justificar sino para interpelarse\u201d. Campero pregunta: \u201c\u00bfMuerto el perro se acab\u00f3 la rabia?\u201d.<\/p>\n<p>Alicia Casas, psiquiatra y una de las fundadoras del programa Claves, (1) da vuelta la interrogante: la pregunta, dice, no debe ser si se trata de \u201cenfermos\u201d, sino si pueden ser responsabilizados por sus actos. \u201cObviamente hay algo profundamente insano en relacionarse sexualmente con ni\u00f1os, pero es importante ver que la inmensa mayor\u00eda de las personas conocen la diferencia entre el bien y el mal, tienen un sistema moral que les dice que eso no es adecuado \u2013por algo se ocupan tanto de negarlo\u2013 y pudieron haber evitado el abuso.\u201d Porque \u201cabusador no se nace, se hace\u201d, argumenta Casas, y \u201ca ser agresor sexual se aprende tempranamente en la vida. Si uno escarba en las historias de estas personas, se ve un mont\u00f3n de creencias que fueron trasmitidas y no fueron cuestionadas. Sin que eso quite la responsabilidad \u2013porque muchas otras personas fueron criadas de esa forma y no necesariamente eligieron abusar\u2013, se protege m\u00e1s en una sociedad en la que se derriban las excusas para el abuso, en la que se desnaturaliza que sea normal pegarle a los ni\u00f1os y tratar a las ni\u00f1as como objetos\u201d.<\/p>\n<p>Casas relata que cuando en la d\u00e9cada del 70 se empez\u00f3 a pensar en el fen\u00f3meno y se vio que la inmensa mayor\u00eda de los agresores eran hombres \u2013en Uruguay, seg\u00fan datos de 2016 del Sistema Integral de Protecci\u00f3n a la Infancia y a la Adolescencia contra la Violencia, (Sipiav), 96 por ciento de los casos detectados tuvieron como agresor a un var\u00f3n\u2013, se lo asoci\u00f3 con un tema hormonal. \u201cTodas las primeras explicaciones fueron biol\u00f3gicas, y si bien hab\u00eda una correlaci\u00f3n de lo hormonal con la agresividad, no la hab\u00eda con el abuso sexual.\u201d Con el correr de los a\u00f1os, y despu\u00e9s de atravesar diferentes enfoques, \u201cse lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la violencia sexual tiene mucho que ver con la crianza y la socializaci\u00f3n, con la construcci\u00f3n de una masculinidad asociada al dominio, al control, a la no responsabilizaci\u00f3n de los actos. Hay factores de riesgo a nivel individual, familiar, comunitario y cultural, pero la mayor\u00eda de los factores tienen que ver con la crianza y con el contexto, y no tanto con la biolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Pero pasa lo mismo cada vez que en Estados Unidos hay una masacre, que \u201cun \u2018loco suelto\u2019 entra a un comedor y mata gente\u201d, ejemplifica la antrop\u00f3loga Susana Rostagnol: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 en ese pa\u00eds sucede con relativa frecuencia? No es que esas personas no tengan alg\u00fan desorden, pero se dan condicionantes sociales que habilitan que ciertas cosas se canalicen de esa manera. Nos tranquiliza pensar que la patolog\u00eda no es una manifestaci\u00f3n de un estado de situaci\u00f3n de la sociedad, algo m\u00e1s agudo que lo que sucede todos los d\u00edas aunque se origina en el mismo lugar, pero esa es una forma de no hacernos cargo. Aun cuando haya una patolog\u00eda, las enfermedades son las que la sociedad permite que se desplieguen\u201d.<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, la trabajadora social y directora de la organizaci\u00f3n El Paso, (2) Andrea Tuana, postula que \u201chay que contemplar la dimensi\u00f3n de g\u00e9nero, tan cuestionada en estos casos, porque las relaciones de desigualdad que se reproducen est\u00e1n en la base de las conductas violentas hacia las mujeres, las ni\u00f1as y los ni\u00f1os. Pueden estar asociadas a una patolog\u00eda, pero tambi\u00e9n es cierto que la gran mayor\u00eda de los que asesinan mujeres o violan y matan ni\u00f1os son varones\u201d, mientras que las mujeres que \u201chan sufrido violencia, traumatizaciones y seguramente tengan campos f\u00e9rtiles para desarrollar alguna patolog\u00eda, no son las depredadoras sexuales que salen a buscar gurises para violar y matar. Hay que dejar de pensar que son cosas extraordinarias y ver que el tema est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca de lo que nosotros queremos pensar\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sin perfil pero con datos <\/strong><\/p>\n<p>Si bien se tiende a asociar a la pedofilia con el abuso sexual infantil, los expertos subrayan que no todos los ped\u00f3filos son abusadores y no todos los abusadores son ped\u00f3filos. \u201cUna persona que se siente sexualmente atra\u00edda por ni\u00f1os no necesariamente llega a abusar, porque sus obst\u00e1culos de conciencia se lo impiden, tiene capacidad de empat\u00eda y es capaz de responsabilizarse de lo que el abuso significar\u00eda para el ni\u00f1o. De la misma manera, las personas que abusan de ni\u00f1os no tienen todas una motivaci\u00f3n er\u00f3tica\u201d, como sucede en el caso de los ped\u00f3filos, y aunque \u201csiempre el agresor busca una gratificaci\u00f3n\u201d, en este caso \u201cest\u00e1 ligada a la voluntad de sometimiento, de poder, de control\u201d, explica Casas.<\/p>\n<p>En el abusador, agrega Campero, \u201cel deseo se sexualiza pero desde el sometimiento y no tanto desde los elementos simb\u00f3licos que el ped\u00f3filo encuentra en el cuerpo de un ni\u00f1o y que le resultan er\u00f3ticos. El ped\u00f3filo puede buscar a nivel inconsciente una conexi\u00f3n con el ni\u00f1o que fue o que no fue, refugiarse en un ni\u00f1o que no lo va a juzgar. Lo hace desde un lugar de mucho miedo a las reglas del mundo exterior que lo obligar\u00edan a ser un hombre adulto; mientras que en el caso del abusador, esa persona ha disfrutado de los placeres de ser un hombre adulto pero se vale de facilitadores institucionales, sociales y culturales, patrones machistas y desigualdades entre adultos y ni\u00f1os, para abusar\u201d. Tanto Casas como Campero (aqu\u00ed en palabras del psic\u00f3logo y sex\u00f3logo) hacen una salvedad: \u201cNo es que sean dos mundos completamente separados y que haya ped\u00f3filos puros o abusadores puros\u201d, pero \u201cel abusador trata al vulnerable como a un igual aunque sepa que no lo es. Manipula, envuelve, es consciente, no pelea con sus impulsos, hay una ausencia de empat\u00eda y no aparece el sentimiento de culpa\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, se trata de un grupo \u201cmuy heterog\u00e9neo\u201d. La abogada y ex directora de la Unidad de G\u00e9nero de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, Diana Gonz\u00e1lez, cuenta que a nivel judicial ha visto a \u201cfiscales y jueces que buscan un perfil\u201d, y c\u00f3mo \u201clas investigaciones fallan, porque no existe el perfil del abusador. Explicar los delitos por los perfiles es complicado, y en este caso tambi\u00e9n. Por ejemplo, el rapi\u00f1ero est\u00e1 en una situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n socioecon\u00f3mica y empieza a hacer eso como una estrategia de supervivencia. \u00bfEs m\u00e1s audaz que otros? Depende, porque en realidad hay algunos que se mueren de miedo\u201d. Y en el caso de los abusadores, \u201calgunos son manipuladores, pero otros puede que no lo sean, obviamente la manipulaci\u00f3n es una herramienta que utilizan, pero tampoco es que cualquier manipulador sea un abusador. Y as\u00ed como puede que sean sociables tambi\u00e9n puede que sean introvertidos\u201d. En definitiva, plantea, \u201ccualquier persona podr\u00eda abusar, y lo que hay en el medio es un tema de c\u00f3digo \u00e9tico que tiene que ver con la empat\u00eda, el respeto por el otro y su etapa de la vida\u201d.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed se sabe, adem\u00e1s de que la inmensa mayor\u00eda de los abusadores son hombres, es que \u201cen general son adultos j\u00f3venes que aparentemente tienen vidas comunes y corrientes y comparten mitos culturales sobre la masculinidad\u201d, apunta Casas. Piensan, por ejemplo, \u201cque si el hombre est\u00e1 excitado no puede controlarse, o que cualquier persona est\u00e1 a su disposici\u00f3n, ya sea ni\u00f1o o mujer\u201d. No obstante, por lo menos con base en los datos consignados por el Sipiav y relevados en \u201cPanorama de la violencia hacia la infancia en Uruguay\u201d (de la Unicef, publicado en 2017), de los casos de abuso sexual detectados, el 74 por ciento lo sufrieron mujeres y el 26 por ciento varones.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se sabe que \u201centre el 85 y el 90 por ciento de las situaciones se dan con personas que son de confianza de los ni\u00f1os, en la familia o en el c\u00edrculo cercano\u201d, asegura Casas, y seg\u00fan datos del Sipiav, tres de cada cuatro abusos detectados tuvieron como agresores a un familiar. Adem\u00e1s, \u201cun dato que ahora tenemos y antes no ten\u00edamos\u201d, revela Casas, es que al menos 50 por ciento de los agresores empez\u00f3 a abusar en su adolescencia: \u201cEs mucho m\u00e1s factible tratar a un adolescente que ha abusado de un ni\u00f1o que a una persona que hace 30 a\u00f1os que lo hace. Eso implica que menos ni\u00f1os ser\u00e1n abusados; y sabemos que si se toman todas las modalidades de abuso sexual, uno de cada cuatro o cinco ni\u00f1os ha sido abusado\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que \u201cla c\u00e1rcel por s\u00ed sola no rehabilita a nadie y que el temor a la c\u00e1rcel no est\u00e1 demostrado que realmente funcione en estas personas\u201d, Casas sostiene que los agresores \u201cvan poniendo en la balanza las posibilidades de ser descubiertos y las gratificaciones del abuso, y llegan al punto de pensarse impunes. Es como una espiral cada vez m\u00e1s grande, porque cuanto m\u00e1s tiempo pasa se creen m\u00e1s intocables, m\u00e1s riesgos toman y m\u00e1s da\u00f1o hacen\u201d.<\/p>\n<p>Que una persona deje de abusar espont\u00e1neamente es algo excepcional, explica Casas, aunque \u201ca veces ocurre por una crisis de conciencia. En general consultan presionados por la familia, por una denuncia o por el sistema judicial\u201d, y el abordaje \u201ces complejo, largo, dificultoso. La privaci\u00f3n de libertad en s\u00ed misma no es ning\u00fan abordaje terap\u00e9utico, m\u00e1s all\u00e1 de que sea una sanci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p>Por eso Casas apela a la experiencia de algunos pa\u00edses, como Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra, Estados Unidos, Francia o Suecia, donde en las c\u00e1rceles se dispone de t\u00e9cnicos que hacen un abordaje terap\u00e9utico. \u201cLa pregunta es qu\u00e9 posibilidades hay de que modifiquen su conducta, y ah\u00ed nuevamente hay una gama muy grande. Lo que nos dice la experiencia de los pa\u00edses en donde mejor se trabaja es que un n\u00famero importante de personas pueden ser ayudadas a detener su conducta si hay una motivaci\u00f3n y un tratamiento adecuado\u201d. Sin embargo, Casas es pesimista con respecto a los agresores que \u201cpresentan caracter\u00edsticas m\u00e1s de depredadores: cero empat\u00eda, comportamientos s\u00e1dicos mediante los que lastiman grandemente a los ni\u00f1os, incluso llegando hasta causarles la muerte. Con ese grupo m\u00e1s extremo, que son la minor\u00eda pero son los que m\u00e1s resuenan, hay muy poco conocimiento de que haya algo que realmente resulte. A grandes rasgos, tenemos que preocuparnos de que estas personas no vuelvan a estar en situaci\u00f3n de da\u00f1ar a otros ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los otros abusos<\/strong><\/p>\n<p>\u201cNos alarmamos con el abuso sexual pero nos olvidamos de que la violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica que sufren los ni\u00f1os dentro de las familias, tanto de parte de madres como de padres, es atroz. Me parece que esto viene muy bien no para que nos indignemos, nos rasguemos las vestiduras y queramos matar a alguien, sino para que reflexionemos c\u00f3mo estamos concibiendo la diferencia adulto-ni\u00f1o, si estamos cuidando a la infancia o estamos abusando de ella\u201d, propone Campero.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los datos del Sipiav para 2016, el 20 por ciento de los abusos detectados contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes fueron sexuales, un 18 por ciento fue por negligencia, otro 20 por ciento por maltrato f\u00edsico y un 42 por ciento por maltrato emocional. En total hubo 2.647 registros de situaciones de violencia, y es sabido que los casos detectados son una \u00ednfima porci\u00f3n de los que suceden realmente.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo \u201cInfancias hipersexualizadas\u201d, Campero apunta que ese fen\u00f3meno, que opera de distinta manera tanto en ni\u00f1os como ni\u00f1as, es tambi\u00e9n una forma de abuso que puede generar efectos traum\u00e1ticos, moldear las identidades y condicionar la vivencia de la sexualidad de los futuros adultos. \u201cLo sexual fue injertado como una obligaci\u00f3n m\u00e1s en muchas masculinidades, lo que nos permite entender por qu\u00e9 hay tantos comportamientos compulsivos a nivel sexual\u201d, agrega. En su art\u00edculo Campero apela a varios ejemplos, trastocando el g\u00e9nero para desencadenar el estupor que esas situaciones, m\u00e1s o menos naturalizadas, deber\u00edan generar: \u201cImaginemos que una compa\u00f1era nuestra acaba de dar a luz a una beba, y que vamos de visita a su casa para conocerla. En medio del ritual del cambiado de pa\u00f1ales (\u2026) observamos que la madre toma la vulva de la beb\u00e9 y le dice en tono ani\u00f1ado: \u2018\u00bfPara qui\u00e9n es esto?\u2026 \u00a1Para los nenes!\u2019. Luego escuchamos que agrega como comentario jocoso para el resto de la visita: \u2018Sali\u00f3 de vulva grande, igualita que la madre\u2026 seguro va a ser terrible ligera cuando grande, \u00a1no va a dejar t\u00edtere con cabeza!\u2019. Por su parte, el padre, en otro momento de la conversaci\u00f3n, interrumpe diciendo: \u2018Mir\u00e1, mir\u00e1 c\u00f3mo se la agarra, \u00a1se la est\u00e1 haciendo de goma!\u2019\u201d. Si volvemos al g\u00e9nero al que se aplican los comentarios, despu\u00e9s de varios \u201c\u00bfCu\u00e1ntas novias ten\u00e9s en la escuela?\u201d y otra cuota de \u201cHacete hombre y dej\u00e1 de llorar\u201d, Campero llega, ahora en di\u00e1logo con Brecha, a \u201ccuando sos un p\u00faber y aparece la tradicional iniciaci\u00f3n sexual con una prostituta. Si vos lo tom\u00e1s como lo que es: un integrante adulto de la familia que agarra a un adolescente y lo lleva a tener un acto sexual genital con una persona mayor de edad, \u00bfeso legalmente qu\u00e9 es? Entiendo el folclore, pero si lo das vuelta y lo hac\u00e9s con una nena, te llevan preso. \u00bfCon base en qu\u00e9 dir\u00edamos que eso no es traum\u00e1tico para un var\u00f3n? La cantidad de personas que revelan que esto los traum\u00f3, que les hizo da\u00f1o, es enorme\u201d.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en el caso de las ni\u00f1as \u201cla hipersexualizaci\u00f3n est\u00e1 vinculada a la introducci\u00f3n de guiones er\u00f3ticos que primero entran por el lado del juego. Se tiende a educar tempranamente bajo la idea de que lo valioso es lucir como un objeto sexual er\u00f3tico atractivo, y esto en una cultura patriarcal, machista, es ser un cuerpo \u2018cogible\u2019. Se est\u00e1n construyendo subjetividades de ni\u00f1a, y por tanto de mujer, como un simple ser para otro, donde lo que interesa es lo que el otro diga de vos y que se excite contigo. Esto no produce el impacto traum\u00e1tico que provocar\u00eda un abuso sexual genital, pero s\u00ed mujeres hipersometidas a los mandatos hostilizantes de lo est\u00e9tico\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNos estamos horrorizando, como si las infancias no estuvieran siendo violentadas paso a paso, constantemente y de m\u00faltiples maneras\u201d, y hay una \u201ccreencia hip\u00f3crita de que a trav\u00e9s del monstruo nos dignificamos moralmente\u201d, dispara Campero, como si \u201clogrando ver al monstruo fuera, autom\u00e1ticamente mi indignaci\u00f3n \u2013justa, obvia\u2013 haga que me vea y los dem\u00e1s me vean como un padre responsable. Es f\u00e1cil ser un padre responsable horroriz\u00e1ndose con un monstruo como ese, pero hay que mirarse tambi\u00e9n en otros espejos\u201d.<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Programa dedicado a la capacitaci\u00f3n. Claves busca fortalecer las capacidades de los ni\u00f1os y adolescentes para hacer valer sus derechos.<\/p>\n<p>2) Organizaci\u00f3n que trabaja con v\u00edctimas de abuso sexual y violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<h2><strong>Con Ricardo P\u00e9rez Manrique, ex presidente de la Suprema Corte de Justicia<\/strong><\/h2>\n<h2><strong>\u201cSe corre el riesgo de legislar de apuro\u201d<\/strong><\/h2>\n<p>El endurecimiento punitivo, la castraci\u00f3n qu\u00edmica y el registro p\u00fablico de abusadores sexuales responden, seg\u00fan P\u00e9rez Manrique, a una \u201cpedagog\u00eda del castigo\u201d. El pa\u00eds tiene un debe en materia de educaci\u00f3n sexual y en trabajar sobre las violencias cotidianas, asegur\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u2014Los \u00faltimos casos de abuso sexual y asesinato de ni\u00f1as despertaron una catarata de propuestas por parte del sistema pol\u00edtico, que van desde la cadena perpetua hasta un registro p\u00fablico de abusadores sexuales. \u00bfCu\u00e1l es su lectura de este tipo de respuestas?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Esta problem\u00e1tica es muy dif\u00edcil de atacar porque va mucho m\u00e1s all\u00e1 de prever qu\u00e9 tipo de penas se van a aplicar, ya que este tipo de individuos no detienen su accionar en funci\u00f3n del rango de la pena. Claro, si optamos por excluirla de la sociedad, algo que no es inviable en un Estado democr\u00e1tico, esa persona supuestamente no har\u00eda da\u00f1o porque estar\u00eda encerrada, pero esa no es una soluci\u00f3n aceptable.<\/p>\n<p>Por otra parte, el registro de abusadores puede tener algunos aspectos positivos, pero en su dise\u00f1o requiere un trabajo prolijo porque puede caer en inconstitucionalidades. Hay que ver, por ejemplo, que el hecho de que sea p\u00fablico puede suponer una violaci\u00f3n a la privacidad.<\/p>\n<p>Me parece que el riesgo que se corre es tratar de legislar de apuro sobre el caso concreto, sin mirar m\u00e1s all\u00e1 del mediano plazo. Si se piensa que la reforma legislativa puede ser una soluci\u00f3n al problema, esto requiere un trabajo serio, tom\u00e1ndose los tiempos necesarios, sin la urgencia de dar una respuesta para la prensa, dig\u00e1moslo as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfEl sistema pol\u00edtico est\u00e1 respondiendo al grito?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Cuando pasan estas cosas toda la sociedad se pregunta en qu\u00e9 ha fallado, y el sistema pol\u00edtico se siente profundamente interpelado. Entonces, frente a esa situaci\u00f3n reacciona con propuestas que, a veces, no tienen mucho sentido.<\/p>\n<p>Es verdad que el problema es complejo, pero nuestro pa\u00eds tiene dificultades para trabajar con los ni\u00f1os, eso hay que decirlo claramente, y en especial tiene muchas dificultades para abordar la educaci\u00f3n sexual. Los ni\u00f1os tienen que tener todos los elementos para darse cuenta de lo que alguien les puede hacer en su propio cuerpo y lo que no. Hay que trabajar en una educaci\u00f3n inclusiva, en la que cada uno disfrute plenamente de su sexualidad, y que eso permita a los ni\u00f1os y posteriormente a los adultos a actuar libremente y con conciencia no s\u00f3lo de sus derechos, sino tambi\u00e9n de lo que es su propio cuerpo y lo que pueden hacer con \u00e9l. Tambi\u00e9n hay que trabajar con las violencias cotidianas, que pueden parecer peque\u00f1as, pero son grandes si se mira lo que pasa con ellas a lo largo de un d\u00eda, una semana, un mes.<\/p>\n<p>Las penas eternas, la castraci\u00f3n qu\u00edmica, el registro que hago p\u00fablico para que todo el mundo sepa que la persona tuvo un antecedente responden a una pedagog\u00eda del castigo. Hay que pensar en una perspectiva que fortalezca a los ni\u00f1os y a su entorno familiar para que estas cosas no sucedan, y cuando sucedan, que el da\u00f1o sea lo menor posible.<\/p>\n<p><strong>\u2014El aumento de las penas parece ser una de las soluciones que arriesga el sistema pol\u00edtico. \u00bfSoluciona algo?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Yo creo que no. Hay demasiada experiencia que muestra que el aumento punitivo no soluciona los problemas y m\u00e1s bien crea otro tipo de problemas, porque potencia el delito al tener a toda esa gente encerrada por mucho tiempo.<\/p>\n<p>En Uruguay no existe cadena perpetua y las personas, as\u00ed sean los m\u00e1s horrendos criminales, cuando cumplen su pena tienen que salir en libertad, no hay otra soluci\u00f3n desde el punto de vista legal ni constitucional. De todos modos, la Suprema Corte, cuando yo estaba, en la mayor\u00eda de los casos en los que las personas condenadas por abuso sexual, atentados violentos al pudor, violaci\u00f3n, ped\u00edan libertad anticipada, no se les otorgaba, justamente por el perfil de esas personas.<\/p>\n<p><strong>\u2014En una nota de La Diaria se puede leer que en las sentencias de los tribunales de apelaciones sobre casos de abuso sexual contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, los ministros recurren, en muchos casos, a argumentos que vulneran a esos ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. \u00bfEsto no es parte tambi\u00e9n del problema?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Indudablemente. Hay un manejo vetusto de algunas cosas en materia penal, porque tenemos un C\u00f3digo Penal que sigue teniendo normas que habilitan esas definiciones, pero tambi\u00e9n es una realidad que los jueces cargan con su mochila de experiencias que inciden en que hagan esas lecturas que, obviamente, no comparto.<\/p>\n<p><strong>\u2014La ley integral contra la violencia basada en g\u00e9nero propone varios cambios en el Poder Judicial. Se crean los juzgados especializados y se va a capacitar a los jueces, entre otras cosas. \u00bfCu\u00e1l es su lectura sobre la ley?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014La ley va a significar una cantidad de avances, pero yo tampoco creo en el realismo m\u00e1gico. Esta ley requiere cambios muy profundos, por ejemplo, en el Poder Judicial y en otros \u00e1mbitos del Estado<\/p>\n<h2><strong>Mentes oscuras<\/strong><\/h2>\n<h2><strong>Un mal que se escapa de las manos <\/strong><\/h2>\n<h2><strong>C\u00f3mo cerrar el c\u00edrculo del abuso sexual<\/strong><\/h2>\n<p><strong>El universo del abuso sexual a menores es ampl\u00edsimo, y tambi\u00e9n el perfil de quienes cometen esta agresi\u00f3n. No hay un agresor id\u00e9ntico a otro. Psic\u00f3logos forenses, sex\u00f3logos, peritos y crimin\u00f3logos dan pistas para entender sus mentes, y discuten c\u00f3mo prevenir y contener a estos individuos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mari\u00e1ngel Solomita<\/strong><\/p>\n<p><strong>Que Pasa, 3-12-2017 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/www.elpais.com.uy\/\">https:\/\/www.elpais.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>La crueldad podr\u00eda volverse costumbre. La psic\u00f3loga forense Adriana Savio dice que el ser humano est\u00e1 habitu\u00e1ndose a ser hostil con sus pares. Cruel, hostil y perverso. Cree que se deber\u00eda poder leer los cr\u00edmenes de ni\u00f1os que se cometieron a lo largo del a\u00f1o de forma multicausal. \u00abTodos estamos embebidos en una composici\u00f3n que tiene que ver con la era en la que vivimos, con la econom\u00eda, la pol\u00edtica y lo social. Esa mezcla es como una semilla y su germinaci\u00f3n va a depender de la tierra en la que caiga. Si esa semilla se tira en una cabeza que ya trae una predisposici\u00f3n psicol\u00f3gica, gen\u00e9tica y psiqui\u00e1trica que apunta hacia lo delictivo y lo inmoral, va a crecer una mala planta\u00bb, explica.<\/p>\n<p>Entonces, un sujeto que agrede sexualmente a menores es una mala planta. Los expertos advierten que cada abusador es \u00fanico. No hay dos iguales. Y sostienen que, por eso, es importante estudiar caso a caso. \u00abEstad\u00edsticamente pueden caer en el mismo rango, pero cada uno trae su historia vital que lo condiciona. Evaluarlos individualmente sirve para determinar su peligrosidad y la posibilidad de que reincidan\u00bb, explica Gustavo \u00c1lvarez, psic\u00f3logo jurista, perito e integrante de la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Psicolog\u00eda Jur\u00eddica Forense.<\/p>\n<p>Las plantas malas suelen reunirse con las buenas y camuflarse sin esfuerzo. Es que, seg\u00fan los especialistas, lo inquietante de estos agresores es que no hay un perfil claro y lineal, por eso es tremendamente dif\u00edcil identificarlos. \u00abEn su mayor\u00eda son hombres de entre 25 y 45 a\u00f1os insertos en la sociedad, con trabajo, con familia y sin ninguna caracter\u00edstica grosera que los aparte de su entorno\u00bb, explica \u00c1lvarez. Podr\u00eda ser cualquiera. Podr\u00eda ocurrir dentro de cualquier hogar. Y podr\u00eda no saberse jam\u00e1s. El 70% de estos ataques ocurren en el \u00e1mbito intrafamiliar o de primer c\u00edrculo de conocimiento del ni\u00f1o. Para el menor, el suceso es tan traum\u00e1tico \u2014\u00bbporque suelen ser personas amadas y en el lugar donde deber\u00edan encontrar protecci\u00f3n se los violenta\u00bb, contin\u00faa \u00c1lvarez\u2014, que deja como resultado \u00abuna ambivalencia tremenda\u00bb.<\/p>\n<p>Para este psic\u00f3logo, el abuso sexual infantil es de los delitos que menos logra visualizarse en las cifras. \u00abSi hay un homicidio aparece un cad\u00e1ver e ingresa a las estad\u00edsticas, pero con el abuso infantil es m\u00e1s complejo. He tenido pacientes de 50 a\u00f1os que vienen a consultar por trastornos de ansiedad y terminan redescubriendo que hab\u00edan sido abusados durante su ni\u00f1ez\u00bb.<\/p>\n<p>El universo del abuso es ampl\u00edsimo. En este vivero, con plantas m\u00e1s o menos agresivas, la violaci\u00f3n y el asesinato son los extremos, pero no la \u00fanica forma de maltrato. Es abuso observar un cuerpo, frotarlo, masturbarse con \u00e9l y filmarlo o fotografiarlo para realizar pornograf\u00eda. \u00c1lvarez cree que es importante la aclaraci\u00f3n porque \u00aben la cotidianidad se suele pensar que si no se viol\u00f3 entonces no es tan importante\u00bb. Es un error, asegura: \u00abCualquier tipo de abuso es brutalmente da\u00f1ino porque es un abuso de poder\u00bb.<\/p>\n<p>Igual de heterog\u00e9neo es el tipo de abusador. Germ\u00e1n Aller, catedr\u00e1tico de derecho penal, director del Instituto de Derecho Penal y Criminolog\u00eda de la Facultad de Derecho, lo expone as\u00ed: \u00abEn la ciencia todo es relativo. He visto a muchos abusadores que sufren tremendamente por c\u00f3mo son\u00bb. Por lo general a estos agresores se los encasilla en categor\u00edas. Est\u00e1 el ped\u00f3filo, que ve al ni\u00f1o y al adolescente como un objeto sexual, ya que su desarrollo psico-sexual no evolucion\u00f3 como su racionalidad y su intelecto, por lo cual no puede evitar sentirse atra\u00eddo por alguien mucho menor a \u00e9l. Varios de ellos son \u00abc\u00e9libes\u00bb y controlan su deseo. Est\u00e1 el pederasta, que pasa de la fantas\u00eda al acto, es decir que s\u00ed comete el abuso sexual pero no se ve a s\u00ed mismo como un criminal, porque no desarrolla una empat\u00eda que le permita comprender que lo que hace est\u00e1 mal. Finalmente, el pedos\u00e1dico es quien adem\u00e1s de realizar el abuso sexual ejerce violencia contra el ni\u00f1o. Estos criminales tampoco consideran que cometan un crimen. No son capaces de sentir remordimiento.<\/p>\n<p>Cuando atacan, algunos buscan una \u00abv\u00edctima de oportunidad\u00bb, como cuando captan a una persona en la calle por medio de enga\u00f1os. Tambi\u00e9n pueden planificar el m\u00e9todo de ataque, por ejemplo acercarse por redes sociales a una v\u00edctima. Este agresor act\u00faa como un depredador. As\u00ed lo explica Agust\u00edn Romano, psic\u00f3logo forense y autor de \u00c9xtasis letal, criminales psicop\u00e1ticos en Uruguay (Fin de Siglo, 2015): \u00abEs el caso de Brissa. El acusado tiene antecedentes por violencia, hab\u00eda estado en prisi\u00f3n, internado en un hospital psiqui\u00e1trico y hab\u00eda ido a rehabilitaci\u00f3n. Lo que \u00e9l fue haciendo es lo que en criminolog\u00eda llamamos una escalada en la violencia. Va acerc\u00e1ndose a la v\u00edctima y tanteando, y ganando confianza en su haza\u00f1a criminal. Luego abusa, despu\u00e9s viola, y la confianza es tanta que termina matando a su presa\u00bb.<\/p>\n<p>En estos agresores el riesgo de reincidencia es comparable al de los asesinos seriales. \u00abPor eso hay que atraparlos pronto, porque ellos act\u00faan como por chispazos en el tiempo\u00bb, alerta \u00c1lvarez.<\/p>\n<p><strong>Un bicho odioso<\/strong><\/p>\n<p>Los violadores y asesinos de Felipe Romero (10), Valentina Walter (9 ) \u2014de quien tambi\u00e9n se investigan violaciones anteriores\u2014, Brissa Gonz\u00e1lez (12) y la ni\u00f1a de ocho a\u00f1os que fue violada y asesinada por su padrastro el domingo pasado, son casos extremos, que contrastan con la mayor\u00eda de los abusadores sexuales. Romano dice que \u00ablos que m\u00e1s hay en nuestro medio tienden a marcar un v\u00ednculo de asimetr\u00eda y de jerarqu\u00eda sobre alguien en particular, pero es raro que terminen matando\u00bb.<\/p>\n<p>De los agresores homicidas, hay un m\u00ednimo cercano al 10% que tienen trastornos psiqui\u00e1tricos, y por lo tanto no cometieron los actos en consciencia plena. Otros, aproximadamente el 30%, \u00abremiten a una estructura de personalidad psicop\u00e1tica\u00bb, explica \u00c1lvarez. La psicopat\u00eda no es una enfermedad, es una manera de ser y de estar en el mundo. \u00abEstos sujetos saben que lo que hacen est\u00e1 mal y tienen voluntad de hacerlo\u00bb, aclara.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqui\u00e9nes van a prisi\u00f3n? Ximena Ribas, perito del Instituto T\u00e9cnico Forense (ITF), realiza pericias a v\u00edctimas y victimarios en busca de un \u00abobjeto de estudio\u00bb que determina el fiscal a cargo de cada investigaci\u00f3n. De acuerdo a su experiencia, si la persona tiene una enfermedad psiqui\u00e1trica y no actu\u00f3 con consciencia y voluntad tiene que recibir ayuda terap\u00e9utica. \u00abPero por lo general estos abusadores no tienen un trastorno que les impida elegir\u00bb.<\/p>\n<p>Para el psiquiatra que hace la pericia \u00abla libertad de elecci\u00f3n es fundamental\u00bb, dice. Si se comprueba que el acusado \u00abno tiene una patolog\u00eda alienante\u00bb y pudo elegir, va procesado.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 llegan a asesinar?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Los que alcanzan las conductas m\u00e1s violentas no sienten miedo, ni culpa, ni ansiedad. No est\u00e1 dentro de sus registros el sufrimiento o el da\u00f1o que pueden causar en sus v\u00edctimas. Matan para satisfacer sus deseos \u2014dice Ribas.<\/p>\n<p>Si se comprueba que el acusado tiene un trastorno y se declara inimputable, el fiscal puede pedir medidas curativas. En ese caso, los peritos como Ribas realizan un control del tratamiento que recibe mientras est\u00e1 recluido en un centro de salud mental y cuando es dado de alta.<\/p>\n<p>Entre los sentenciados que van a la c\u00e1rcel, algunos han trabajado con Robert Parrado, psic\u00f3logo licenciado en Seguridad P\u00fablica. \u00abLos que son asesinos como los de Valentina y Brissa no piden ayuda, pero hay otros que s\u00ed lo hacen\u00bb, asegura. Con algunos trabaj\u00f3 a comienzos de los a\u00f1os 2000 en un taller carcelario en Minas, y con otros de forma particular. \u00abLlegan porque sus familias se lo piden o porque se dieron cuenta de que algo est\u00e1 mal con ellos. Decodifican inadecuadamente supuestos signos de seducci\u00f3n en ni\u00f1os o adolescentes\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfEn qu\u00e9 estado llegan a la consulta?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Me dicen, \u00abme quiero sacar el bicho que tengo adentro porque ya no aguanto vivir as\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo explica que se trabaja primero sobre el da\u00f1o que generaron en sus v\u00edctimas: \u00abTienen que darse cuenta qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3 y c\u00f3mo pas\u00f3. Muchos te cuentan sus historias, que en m\u00e1s de un acaso son aberrantes porque hubo abuso sexual hacia ellos\u00bb. Eso tambi\u00e9n se aborda, explica. Parrado cuenta que cuando confiesan su trastorno a sus familias, algunas los contienen y otros los a\u00edslan.<\/p>\n<p><strong>\u2014Si un paciente le confiesa que abus\u00f3 de un menor, \u00bflo denuncia?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfAlguno de sus pacientes fue preso?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Algunos pueden controlarlo y otros no. Terminan denunciados o procesados, ingresan al sistema carcelario y vuelven a salir.<\/p>\n<p><strong>\u2014Un ni\u00f1o que fue abusado, \u00bfvuelve a abusar cuando es adulto? <\/strong><\/p>\n<p>\u2014Ese es un mito. No es determinante. Algunos s\u00ed y otros no. Pero ten\u00e9s que trabajarlo y a las c\u00e1rceles les falta trabajo. Hay que cortar el c\u00edrculo. Ac\u00e1 hay que hacer de todo: ten\u00e9s que usar todas las herramientas que sean posibles.<\/p>\n<p>Juan Miguel Petit, comisionado parlamentario para el Sistema Penitenciario, confirma que hace dos meses comenz\u00f3 un programa piloto en el m\u00f3dulo 14 de la c\u00e1rcel de Santiago V\u00e1zquez, \u00e1rea en la que est\u00e1n los procesados y condenados por abuso sexual. \u00abEs una buena noticia que exista\u00bb, sostiene. Hay psic\u00f3logos que trabajan con grupos de 15 a 20 presos, utilizando t\u00e9cnicas cognitivas conductuales y realizando ejercicios pr\u00e1cticos para fortalecer la racionalidad del recluso, atenuar su distorsi\u00f3n del acto cometido y para evitar situaciones abusivas que puedan generarse en el futuro. La intenci\u00f3n es replicar el programa si es que da buenos resultados.<\/p>\n<p><strong>El futuro posible<\/strong><\/p>\n<p>Los especialistas coinciden en que la rehabilitaci\u00f3n del que cometi\u00f3 un asesinato es muy dif\u00edcil. \u00abYa es muy baja la tasa de \u00e9xito para aquellos que reciben terapia\u00bb, argumenta \u00c1lvarez. \u00abCient\u00edficamente no puedo decir que no es rehabilitable, pero las estad\u00edsticas indican que la tasa de reincidencia es alta y la rehabilitaci\u00f3n es baja. \u00bfPor qu\u00e9? Porque no hay eco afectivo, no hay culpa, no hay verg\u00fcenza, no hay miedo, ni ansiedad. Entonces, si yo no entiendo que hay algo que est\u00e1 mal en m\u00ed, que hay algo que debo solucionar y para eso necesito ir en busca de ayuda, no hay posibilidad de ning\u00fan proceso terap\u00e9utico\u00bb, explica.<\/p>\n<p>Aller, el crimin\u00f3logo, plantea que lo necesario es que estas personas se acerquen a \u00abterapeutas, asistentes sociales, psiquiatras, grupos religiosos, lo que sea que los ayude\u00bb. Hay una experiencia alemana que podr\u00eda servir de referencia. All\u00ed se lleva adelante desde 2015 el Proyecto de Prevenci\u00f3n Dunkelfeld, que ya atendi\u00f3 a m\u00e1s de 500 hombres y tiene lista de espera. Es considerado un \u00e9xito.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas, figuras p\u00fablicas y varios pol\u00edticos sugirieron una bater\u00eda de soluciones que van desde la cadena perpetua, la castraci\u00f3n qu\u00edmica, la creaci\u00f3n de un registro p\u00fablico de violadores y abusadores e, incluso, la pena de muerte. \u00abLo entiendo, porque la humanidad a lo largo de toda su historia ha respondido a la violencia con violencia\u00bb, dice Aller.<\/p>\n<p>Uruguay tuvo una historia con la pena de muerte que termin\u00f3 en 1907, cuando el presidente Claudio Williman y el jurista \u2014y pintor\u2014 Pedro Figari llevaron a cabo una campa\u00f1a para eliminarla. \u00abLa defend\u00edan como un freno disuasorio para evitar que otros delincan, o se cre\u00eda que si se eliminaba podr\u00edan venir criminales extranjeros a cometer delitos aqu\u00ed\u00bb, explica el abogado. Lo cierto es que los condenados a muerte no se ejecutaban salvo en contadas excepciones. Poco despu\u00e9s tambi\u00e9n se fue eliminando la cadena perpetua.<\/p>\n<p>\u00abYa qued\u00f3 plenamente comprobado que a mayor pena no hay menos delitos. No funciona as\u00ed. Alcanza con mirar lo que sucede en los pa\u00edses con pena de muerte y cadena perpetua: son en los que hay m\u00e1s delincuencia\u00bb, dice Aller. \u00abEl verdadero problema para contener conductas aberrantes no pasa por la reclusi\u00f3n. A estos individuos hay que tenerlos recluidos, pero con un tratamiento que deben d\u00e1rselo los t\u00e9cnicos indicados. Hay que trabajar en la parte preventiva y en la contenci\u00f3n, m\u00e1s que en la punitiva\u00bb, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Para Romano, la prevenci\u00f3n debe ir por el lado de la v\u00edctima: educar a los ni\u00f1os sobre el sentido negativo y positivo de ser tocado y lograr un uso responsable de las redes sociales. \u00abY hay que hacer un seguimiento permanente del sujeto para que no quede librado al azar en su entorno y pueda nuevamente delinquir, porque si no ser\u00eda como depositar otra vez en la sociedad a un depredador que en alg\u00fan momento puede atacar de nuevo\u00bb, dice.<\/p>\n<p>En ese sentido, Aller indica que en lugar de plantear la creaci\u00f3n de un registro p\u00fablico de violadores, podr\u00eda plantearse junto a la pena una inhabilitaci\u00f3n, tal como se hace con los empleados p\u00fablicos que son retirados de su cargo. \u00abSe le puede prohibir estar en determinados \u00e1mbitos\u00bb, explica.<\/p>\n<p>Sobre el mismo tema, \u00c1lvarez opina que el registro podr\u00eda ser bueno siempre y cuando no sea p\u00fablico, \u00absi no estar\u00edamos llevando a la sociedad a una franja de riesgo, porque habr\u00eda una sobre estigmatizaci\u00f3n de alguien que jur\u00eddicamente ya est\u00e1 libre, y porque podr\u00edamos estar facilitando la justicia por mano propia\u00bb.<\/p>\n<p>La castraci\u00f3n qu\u00edmica est\u00e1 descartada para los expertos. \u00abEs una medicaci\u00f3n que baja el deseo sexual, pero no asegura que los ataques disminuyan\u00bb, sostiene Ribas, y retruca \u00c1lvarez: \u00abEsto no se procesa en la genitalidad ni en la sexualidad, esta es una cuesti\u00f3n de mente. Hay casos de individuos que tomaron la medicaci\u00f3n y salieron a violar con objetos\u00bb.<\/p>\n<p>Los especialistas sienten que la ola de odio que recorre la opini\u00f3n p\u00fablica demoniza a\u00fan m\u00e1s a los agresores. \u00abSi se quiere entender pareciera que uno busca justificarlos\u00bb, dice Ruben Campero, psic\u00f3logo y sex\u00f3logo. Cree que lo que le est\u00e1 faltando a Uruguay como sociedad es pensarse como una red. \u00abPensamos que yo soy el bueno y el malo est\u00e1 en otra parte. Pensarnos en bandos no sirve de nada, ahora m\u00e1s que nunca debemos estar todos interconectados, porque ac\u00e1 no es v\u00e1lida la l\u00f3gica de muerto el perro se termin\u00f3 la rabia\u00bb.<\/p>\n<p>Adriana Savio, la psic\u00f3loga experta en abuso infantil, cree que adem\u00e1s es urgente renovar el C\u00f3digo Penal, redactado en 1934. All\u00ed los delitos sexuales se engloban en los \u00abdelitos contra las buenas costumbres y el orden de la familia\u00bb. Se habla de \u00abmujer honesta\u00bb, \u00abdoncella\u00bb y de \u00abrapto\u00bb. All\u00ed se se\u00f1ala que, en el incesto en menores varones \u00abde comprobarse mediante un testigo la excitaci\u00f3n de la v\u00edctima frente al abuso, se anula el delito\u00bb, cuenta Savio.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfY qu\u00e9 pasa con las v\u00edctimas? \u00bfEllas s\u00ed pueden recuperarse?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Nunca se recuperan totalmente. Quedan en un estado posterior al trauma. Lo que hacen es levantarse sobre esa lastimadura y, en las mejores circunstancias ps\u00edquicas, se convierten en sobrevivientes.<\/p>\n<h2>\u200b<strong>Redes <\/strong><\/h2>\n<h2><strong>Tierra f\u00e9rtil para el depredador sexual<\/strong><\/h2>\n<p>\u00abCon las redes sociales para el depredador sexual est\u00e1 el terreno allanado, porque se puede manejar desde el anonimato. Puede acercarse al ni\u00f1o haci\u00e9ndole creer que se trata de un par, lo va seduciendo con promesas y logra obtener mejores datos. Tiene un terreno donde se puede sentir m\u00e1s c\u00f3modo y confiado\u00bb, dice el psic\u00f3logo forense Agust\u00edn Romano. En 2014, la Polic\u00eda recibi\u00f3 400 denuncias por casos de pornograf\u00eda infantil. En 2015 el n\u00famero trep\u00f3 a 500. En 2016, en tanto, hubo 700 denuncias por casos de grooming (cuando un adulto se crea un perfil falso simulando ser un ni\u00f1o). Julio Sena, director general de Crimen Organizado e Interpol en Uruguay, dijo que las denuncias por pornograf\u00eda \u00abno son las m\u00e1s frecuentes aunque son las m\u00e1s graves\u00bb.<\/p>\n<h2><strong>Un c\u00f3digo antiguo y una ley con m\u00e1s penas<\/strong><\/h2>\n<p>El C\u00f3digo Penal que regula las penas por abuso sexual y violaci\u00f3n fue redactado en 1934. Estuvo por ser modificado en 2005, y luego en 2014. Desde julio de 2015 el proyecto de reforma est\u00e1 siendo estudiado por la Comisi\u00f3n de Constituci\u00f3n, C\u00f3digo, Legislaci\u00f3n General y Administraci\u00f3n de la C\u00e1mara de Representantes. Tal y como est\u00e1 redactado el c\u00f3digo vigente, la pena por violaci\u00f3n puede ir desde los dos a\u00f1os hasta los 12, y no hace distinci\u00f3n seg\u00fan la edad de la v\u00edctima. Por otro lado, est\u00e1 el delito de atentado violento al pudor, que son todos aquellos casos de abuso sexual que no incluyen penetraci\u00f3n. Para este delito, la pena prevista es de ocho meses a seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abAc\u00e1 entramos en el campo de la nada por la nada, porque no hay pruebas claras como en una violaci\u00f3n, y es muy dif\u00edcil probar el abuso sexual, sobre todo cuando se trata de ni\u00f1os. Hay un mont\u00f3n de casos que quedan inciertos\u00bb, dice el abogado penalista Andr\u00e9s Ojeda.<\/p>\n<p>La semana pasada, durante un Consejo de Ministros, el presidente Tabar\u00e9 V\u00e1zquez dijo acerca de los agresores sexuales que cometen un homicidio, que \u00abel C\u00f3digo Penal tiene sanciones muy severas para estos delincuentes, 30 a\u00f1os la pena m\u00e1xima m\u00e1s 15 de medidas de seguridad suman 45 a\u00f1os. Es un tiempo prudencial\u00bb. Sin embargo, Ojeda explica que \u00abesta pena no est\u00e1 castigando al delito sexual sino al homicidio muy especialmente agravado\u00bb. Tambi\u00e9n dijo que las medidas de seguridad \u00abcasi no se aplican\u00bb. Adem\u00e1s, aclara que los 30 a\u00f1os pueden reducirse por trabajo o estudio (dos por uno), y que se puede pedir la libertad anticipada. A modo de ejemplo, explica que a Pablo Gonc\u00e1lvez (1) ) le fue negada la libertad anticipada, pero que s\u00ed redujo la pena de 30 a\u00f1os a 23 por estudiar y trabajar en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Ley Integral contra la Violencia Basada en G\u00e9nero \u2014que fue aprobada por el Senado\u2014 sustituye el atentado violento al pudor por el delito de abuso sexual, agrava las penas para los abusadores de menores y en los casos en que el victimario sea familiar, persona cercana o funcionario policial, educador o \u00abresponsable de atender la salud de la v\u00edctima\u00bb. Prev\u00e9 una pena por inhabilitaci\u00f3n para abusadores sexuales (limita sus lugares de empleo), y una reparaci\u00f3n tarifaria para las v\u00edctimas.<\/p>\n<p><strong><u>Nota de Correspondencia de Prensa <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Se trata del primer asesino serial en la historia uruguaya. Fue condenando por haber secuestrado y matado a tres mujeres j\u00f3venes al inicio de los a\u00f1os 1990. Nacido en Bilbao en 1970, hijo de un diplom\u00e1tico uruguayo, miembro de la \u201calta sociedad\u201d montevideana, resid\u00eda en Carrasco, tradicional barrio de la burgues\u00eda. Educado en colegios privados de elite, curs\u00f3 en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas. Actualmente preso en Paraguay, fue capturado con un arma de 9 mil\u00edmetros, llevaba adem\u00e1s 21 cartuchos, 9.1 gramos de coca\u00edna y un celular que le fue incautado en el momento de la detenci\u00f3n, ocurrida el 23 de junio de 2017 en el barrio San Pablo, en la ciudad Salto del Guaira, fronteriza con Brasil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El universo del abuso sexual a menores es ampl\u00edsimo, y tambi\u00e9n el perfil de quienes cometen esta agresi\u00f3n. No hay un agresor id\u00e9ntico a otro. Psic\u00f3logos forenses, sex\u00f3logos, peritos y crimin\u00f3logos dan pistas para entender sus mentes, y discuten c\u00f3mo prevenir y contener a estos individuos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,34748,86219,565584,96205844],"class_list":["post-4026","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-legislacion","tag-pedofilia","tag-penas","tag-programa-claves","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-12W","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4026"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4028,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4026\/revisions\/4028"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}