{"id":4014,"date":"2017-12-04T19:29:34","date_gmt":"2017-12-04T19:29:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4014"},"modified":"2017-12-04T19:29:34","modified_gmt":"2017-12-04T19:29:34","slug":"historia-octubre-de-china-mieville-un-relato-brillante-y-entusiasta-de-la-revolucion-bolchevique","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4014","title":{"rendered":"Historia &#8211; Octubre, de China Mi\u00e9ville: un relato brillante y entusiasta de la revoluci\u00f3n bolchevique"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Historia<\/strong><\/h2>\n<h2><strong>Centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/h2>\n<h2><strong>Entrevista a China Mi\u00e9ville, autor de Octubre<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Todd Chr\u00e9tien <\/strong><\/p>\n<p><strong>International Socialist Review, agosto 2017 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/isreview.org\/\">https:\/\/isreview.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n editada por Viento Sur <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>China Mi\u00e9ville ha sido galardonado por muchos libros de ficci\u00f3n y no ficci\u00f3n. Entre sus novelas m\u00e1s recientes est\u00e1n The Last Days of New Paris, y The City and the City, Embassy town, This Census-Taker, Kraken, y Perdido Street Station. Gan\u00f3 los premios Hugo, World Fantasy y Arthur C. Clarke. Ha escrito para varias publicaciones: New York Times, Guardian, Conjunctions y Granta. Es director fundador de la publicaci\u00f3n trimestral, Salvage. Su nuevo libro, October (Verso Books 2017; Octubre, Akal, 2017), es un \u201crelato brillante de la revoluci\u00f3n rusa\u201d (The Guardian). El libro ha sido muy bien acogido por la cr\u00edtica literaria y pol\u00edtica. Octubre irradia \u201cel br\u00edo y la emoci\u00f3n del entusiasta que quiere que la revoluci\u00f3n triunfe\u201d, seg\u00fan Jonathan Steele de The Guardian. Sheila Fitzpatrick, la muy respetada historiadora de Rusia y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, calific\u00f3 October como \u201cconstruido elegantemente y sorpresivamente conmovedor. Lo que trata de hacer, y lo hace de forma admirable, es escribir una historia excitante sobre 1917 para quienes simpatizan con la revoluci\u00f3n en general y con la revoluci\u00f3n rusa en particular\u201d (London Review of Books). Todd Chretien, militante de la International Socialist Organization (ISO) de Estados Unidos, \u00a0redactor de Eyewitnesses to the Russian Revolution (Haymarket Books, 2017) y de la edici\u00f3n anotada de State and Revolution (Haymarket Books, 2016) de Lenin, entrevist\u00f3 a Mi\u00e9ville sobre October en agosto del 2017. La entrevista fue publicada en International Socialist Review <a href=\"https:\/\/isreview.org\/issue\/107\/novel-retelling-october-revolution\">(https:\/\/isreview.org\/issue\/107\/novel-retelling-october-revolution)<\/a> y ha sido traducida del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol por Lance Selfa.<\/strong><\/p>\n<p><strong>-Todd Chr\u00e9tien: En esta \u00e9poca ya no hablamos de la Revoluci\u00f3n de Octubre como algo que se trasmite de una generaci\u00f3n a otra, en las familias, entre militantes obreros\u2026; como una memoria viva. Ninguna sector social encarna ya esa experiencia. Esto plantea la cuesti\u00f3n, literaria e hist\u00f3rica, sobre c\u00f3mo transmitir el conocimiento de un per\u00edodo a otro. En tu libro Embassy town, examinas la naturaleza de la lengua y los atropellos que se puede hacer al intentar traducir de un idioma a otro. \u00bfQu\u00e9 tipo de desaf\u00edo encontraste cuando escribiste para un p\u00fablico que cinco generaciones despu\u00e9s de 1917?<\/strong><\/p>\n<p>China Mi\u00e9ville: Es una manera muy interesante plantear la cuesti\u00f3n. Porque siempre fui consciente de la necesidad de equilibrar lo espec\u00edfico y lo general. A trav\u00e9s del libro, y de las discusiones en torno al mismo, trato de enfatizar que esta es una historia centrada en un espacio particular, Rusia, y en una \u00e9poca concreta: 1917. Hay que definir un camino: la historia no es solo el recuerdo de aquel momento. Al mismo tiempo, trato de evitar un kitsch reduccionista del tipo \u201ccomo se dio antes, se dar\u00e1 ahora\u201d. As\u00ed que, en todo momento, el punto clave era ser consciente de las particularidades del momento sobre el que escrib\u00eda. En la medida en la que creo que se pueda generalizar, se trata de ir de lo concreto a lo abstracto; en cierto sentido, \u00a1dar la vuelta a la metodolog\u00eda de Marx! Partir de los hechos espec\u00edficos para investigarlos, en vez de partir de la b\u00fasqueda de las lecciones aplicables. Si haces eso, vas a encontrar lo que buscas, pero es probable que no vayas a hacerlo de forma \u00fatil ni sofisticada.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al lenguaje que he utilizado, si este libro ofrece algo \u00fatil, interesante o nuevo en alg\u00fan sentido, pienso que tal vez derive de haber querido, sin remordimientos, haber escrito una historia narrativa. Eso lo acepto. Hay sectores de la izquierda que hacen cr\u00edticas honestas a ese tipo de escritura hist\u00f3rica narrativa; no son cr\u00edticas est\u00fapidas. Me las tomo en serio. Pero desde que comenc\u00e9 a concebir el libro, mi editor Sebastian Budgen y yo lo concebimos como una narraci\u00f3n. Lo aceptamos como lo que es y no nos avergonzamos del hecho de que la mayor\u00eda de mis escritos hayan sido obras de ficci\u00f3n. Esta forma tiene ciertas normas de ritmo, energ\u00eda, exposici\u00f3n, etc\u00e9tera. Trat\u00e9 con orgullo de ponerlos en primer plano. Para m\u00ed, fue una apuesta, una intuici\u00f3n, confiar en la pol\u00edtica y que las consecuencias y el an\u00e1lisis se desarrollasen como un sustrato de ella. Es mejor que forzarla.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: A prop\u00f3sito de eso, no incluiste referencias en tu libro pero s\u00ed una bibliograf\u00eda muy valiosa. \u00bfPodr\u00edas sugerir algunos libros para quienes quieran leer m\u00e1s despu\u00e9s de tu libro y otros que encontraste valiosos durante la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Tienes raz\u00f3n, no tiene notas a pie de p\u00e1gina. No quise crear un libro erudito, a pesar de haber investigado con mucha rigusoridad. Toda la novela\u2026 \u00a1Ups! \u00a1Ese fue un lapsus interesante! \u2026 Todo el libro es como una narraci\u00f3n. Sin embargo, durante el proceso de elaboraci\u00f3n segu\u00ed reglas muy estrictas para no conjurar ninguna an\u00e9cdota hist\u00f3rica u otras cosas similares. Todo lo que se dice fue investigado con rigurosidad. Quer\u00eda que los especialistas que lo leyeran dijeran sabe de lo que habla, est\u00e1 bien preparado. Por eso la lista de referencias al final del libro es muy selectiva. Hubo muchas referencias que no inclu\u00ed porque no quer\u00eda que la bibliograf\u00eda fuera muy voluminosa. Solo lamento una cosa: \u00a1quer\u00eda dar a conocer lo mucho que le\u00ed! Pienso que voy a cargar la bibliograf\u00eda completa on line y voy a poner el enlace en las pr\u00f3ximas ediciones.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los libros que yo considero particularmente fecundos para personas que quieran aprender m\u00e1s sobre la revoluci\u00f3n? Yo dir\u00eda que los m\u00e1s destacados son los tres de Alexander Rabinowitch Preludio de la revoluci\u00f3n, Los Bolcheviques llegan al poder, y Los Bolcheviques en el poder. Los libros de Rabinowitch son los que propondr\u00eda como el punto de partida para lectores que no est\u00e1n familiarizados con el tema pero quieran pasar del libro m\u00edo a algo m\u00e1s acad\u00e9mico. Son indispensables. Otro libro que un tanto diferente, pero que al mismo tiempo lo encontr\u00e9 muy inspirador, fue la obra redactada por Boris Dralyuk 1917. Es una colecci\u00f3n de poes\u00eda, ensayos y obras de ficci\u00f3n de ese a\u00f1o. Es obvio que su prop\u00f3sito no es describir los acontecimientos, pero hay algo su la forma y tono que lo convierte en una obra muy especial y potente. El \u00faltimo par que recomendar\u00eda es Voices from theRussian Revolution: Fighting Words, (Voces de la revoluci\u00f3n, palabras de la lucha) compilada por Michael Hickey, y Voices of Revolution: 1917 (Voces de la revoluci\u00f3n, 1917) de Mark Steinberg. El segundo contiene, entre otros documentos, las cartas incre\u00edblemente conmovedoras escritas por soldados desde el frente. Si pudiera destacar un documento de esta colecci\u00f3n, ser\u00eda la extraordinaria carta que envi\u00f3 el soldado Kuchlavok desde el frente al peri\u00f3dico Izvestia en agosto de 1917. 1\/<\/p>\n<p><strong>-T. Ch: Supe por un amigo que alguna vez t\u00fa y tu redactor estuvisteis en un piquete de apoyo a una huelga de enfermeras. Eso me trae a la mente la cuesti\u00f3n del papel del artista en la pol\u00edtica.<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Volver\u00e9 a decir lo que te dije sobre la cuesti\u00f3n de navegar entre el arte y la pol\u00edtica. Para m\u00ed, el punto de partida en la mediaci\u00f3n entre ser activista y novelista u otro tipo de artista es, quiz\u00e1s parad\u00f3jicamente, el no colapsar los dos. Por ejemplo, es com\u00fan escuchar a escritores o artistas decir que tienen una visi\u00f3n pol\u00edtica del mundo pero que no son necesariamente activistas; que dicen cosas como mi arte es mi activismo. Esa declaraci\u00f3n siempre me ha hecho sentir inc\u00f3modo. Creo que es una falacia. Eso no significa que no haya posibilidad de producir arte que tenga un compromiso pol\u00edtico maravilloso. Y, por cierto, tampoco sugiero que haya una divis\u00f3n estricta entre los dos polos. M\u00e1s bien me parece un error conceptual el tratar de superponer uno al otro.<\/p>\n<p>Por otra parte, a menudo en la izquierda nos flagelamos \u2013dir\u00eda que por buenas razones\u2013 sobre esta relaci\u00f3n horrible y reductiva del arte que procede de la izquierda activista, que dice, m\u00e1s o menos, Me gust\u00f3 esta pel\u00edcula porque estoy de acuerdo con su postura pol\u00edtica. Si produces arte, poes\u00eda, ficci\u00f3n u otra obra art\u00edstica que tiene como intenci\u00f3n producir un panfleto pol\u00edtico ligeramente disfrazado que comienza con un hab\u00eda una vez, pues, as\u00ed no se crea ning\u00fan arte interesante. Y, a\u00f1adir\u00eda, tampoco produces pol\u00edtica convincente.<\/p>\n<p>Es significativo que muchos de los artistas que han negociado esta frontera de forma m\u00e1s efectiva e interesante son los que, probablemente de forma contraria al sentido com\u00fan, insisten en la separaci\u00f3n, o, mejor dicho, insisten en la diferencia entre las dos esferas, sin que ello implique la impermeabilidad entre ambas. Por ejemplo, en el ensayo La deshonra de los poetas, Benjamin Per\u00e9t, el gran poeta surrealista y trotskista, incluye un fragmento maravilloso desaconsejando la poes\u00eda pol\u00edtica cruda. Refiri\u00e9ndose al poeta como un revolucionario, insiste de forma maravillosamente complicada y dial\u00e9ctica en que:<\/p>\n<p>\u201cNo significa que \u00e9l (sic) quiera poner la poes\u00eda al servicio de la pol\u00edtica, o incluso de la acci\u00f3n revolucionaria. Pero el ser poeta lo ha convertido en un revolucionario que se compromete a luchar en todos los terrenos: en el terreno de la poes\u00eda usando m\u00e9todos apropiados y en el terreno de la lucha social, sin confundir los dos campos de acci\u00f3n so pena de restablecer la confusi\u00f3n que supone disiparse y que le llevar\u00eda a perder su vocaci\u00f3n de poeta; o sea, de revolucionario\u00bb.<\/p>\n<p>Establecida esta distinci\u00f3n entre las esferas, yo dejo de preocuparme mucho por lo dem\u00e1s. Tengo la confianza y la intuici\u00f3n de que todo est\u00e1 en mi subconsciente y de que puedo seguir adelante. Todo proviene del mismo lugar \u2013lo art\u00edstico y lo pol\u00edtico\u2013 aunque sea de distintas maneras. He usado una analog\u00eda al respecto: servir con dos cucharones distintos porciones de palabras de un mismo puchero. Habiendo establecido que \u00e9stas son articulaciones diferentes, dejemos de preocuparnos tanto y continuemos. \u00a1Deja de flagelarte preocup\u00e1ndote por c\u00f3mo puedo relacionar mi compromiso pol\u00edtico con mi arte. \u00a1No te preocupes y sigue adelante! No es que no importe \u2013claro que importa\u2013 pero es importante dejar de preocuparse, porque este tipo de cuestiones no hace que la acci\u00f3n pol\u00edtica o la poes\u00eda sean m\u00e1s efectivas.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: Quisiera considerar algunos eventos clave de 1917 y tu interpretaci\u00f3n sobre ellos en el libro. Un debate que viene de lejos trata sobre el papel de Lenin en abril, cuando regresa a Rusia en el famoso tren blindado. Hay una postura, la de Trotsky, que dice que Lenin introdujo una pol\u00edtica nueva, las Tesis de abril, que derroc\u00f3 la postura m\u00e1s conservadora de K\u00e1menev y Stalin de marzo de ese a\u00f1o. Por otro lado, el historiador Lars Lih ha tomado posici\u00f3n en sentido contrario; o sea, que no hubo ning\u00fan cambio en la postura de Lenin. \u00bfQu\u00e9 opinas sobre las tesis de Lenin y su impacto en los bolcheviques?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Una advertencia: soy un amateur bien le\u00eddo, pero no soy experto. Esto es relevante en relaci\u00f3n a la documentaci\u00f3n hist\u00f3rica escrita en ruso que no puedo leer. Creo que hay un peligro tanto en enfatizar la continuidad como en enfatizar la ruptura. En parte, porque la pol\u00edtica y la gente se contradicen. Contienen m\u00e1s que un hilo singular. El peligro es que si lo condensas e identificas un hilo y lo persigues, aunque sea el correcto, puedes subestimar otros hilos o ignorar los que no cuadran. Y eso, por supuesto, no sirve.<\/p>\n<p>Pero claro, hay cuestiones que se apoyan en hechos relativamente verificados. Pienso, por ejemplo, que Lars Lih ha demolido lo que es un mito sobre Las cartas desde lejos de Lenin, conocidas como las tesis previas a las de abril. Hay un argumento, planteado por Trotsky entre otros, en mi opini\u00f3n de modo tendencioso, de que la gran ruptura de las Tesis de abril fue prefigurada por el gran impacto que sufrieron los bolcheviques al recibir Las cartas desde lejos de Lenin cuando \u00e9l resid\u00eda todav\u00eda lejos del pa\u00eds en marzo. Creo que el ensayo de Lars Lih (\u201cLetters from a far, Corrections From Up Close\u201d) (\u201cCartas desde lejos, correcciones desde cerca\u201d) 2\/, publicado en 2015, acab\u00f3 con esta idea. Hay que decir que los bolcheviques no experimentaron un gran impacto cuando recibieron las cartas antes de abril.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 pienso yo sobre las tesis de abril? Creo que el presentimiento de que hubo una ruptura apocal\u00edptica con la pr\u00e1ctica establecida ha sido exagerada, hasta tal punto que es como si las tesis hubieran surgido de la nada; y, por eso, el horror ser\u00eda la \u00fanica reacci\u00f3n que los bolcheviques hubieran tenido al respecto. El fundamentoi de cualquier postura pol\u00edtica nunca dejar de ser pol\u00e9mico y, por supuesto, depende de c\u00f3mo la gente interprete las posturas previas y actuales. Hab\u00eda muchos entusiastas con la posici\u00f3n de Lenin. Pero, como deja claro el libro de Sukhanov, el menchevique de izquierdas que asisti\u00f3 al discurso de Lenin cuando volvi\u00f3 a Rusia, ser\u00eda igualmente tendencioso sugerir que no provoc\u00f3 ning\u00fan impacto o que Lenin no hizo bascular su actividad militante. Est\u00e1 claro que [las tesis] impactaron. Como m\u00ednimo es necesario decir que si bien Lenin planteaba una posici\u00f3n compatible con la reinante, la misma contiene un \u00e9nfasis diferente.<\/p>\n<p>Yo valorar\u00eda esta situaci\u00f3n usando la famosa cita de Victor Serge que rechaza la idea de que las acciones de Lenin dieron paso a la dictadura de Stalin. Dice que \u201cel bolchevismo portaba muchos otros g\u00e9rmenes, un mont\u00f3n de otros g\u00e9rmenes\u201d. Lo que trato de sugerir en el libro es que se puede argumentar a favor de que aquellas tesis forman parte de la continuidad del bolchevismo dependiendo de los aspectos en los que pongas \u00e9nfasis. Al mismo tiempo, a partir las tesis de abril emergi\u00f3 un bolchevismo radicalmente nuevo. Personalmente, creo que no hay duda de que Lenin, por su particular prestigio, empuj\u00f3 al partido en una determinada direcci\u00f3n y que ello reforz\u00f3 a determinadas corrientes y perspectivas en su seno. Creo que en t\u00e9rminos epistemol\u00f3gicos no sirve pensar de forma simple: o emergieron de la nada o eran la continuidad de la pol\u00edtica anterior. Pienso que Lenin impuls\u00f3 un cambio de \u00e9nfasis, aunque se bas\u00f3 en aspectos concretos del programa bolchevique.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: Una pregunta m\u00e1s sobre el rol de Lenin. Tras las jornadas de julio, cuando los obreros, marineros y soldados realizaron casi una insurrecci\u00f3n, Lenin se vio forzado a pasar a la clandestinidad hasta pocos d\u00edas antes de la revoluci\u00f3n de octubre. Durante este tiempo, \u00e9l escribe sin descanso a la direcci\u00f3n y a la prensa del partido, pero hab\u00eda una demora entre el momento que escrib\u00eda y el momento en que se publicaba. En tu libro muestras que, frecuentemente, los consejos de Lenin son correctos, pero coinciden con las estrategias de la direcci\u00f3n del partido que ya estaban en marcha antes de recibir estos consejos. \u00bfC\u00f3mo ves la relaci\u00f3n entre Lenin y el partido en su conjunto?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Un elemento que hay que enfatizar es que el partido contaba con una red de cuadros muy grande y muy eficaz en su estructura media. Cuadros que actuaron como un vector hacia fuera y hacia dentro (del centro a las regiones, desde las bases obreras y populares del partido a la direcci\u00f3n), y que permite la diseminaci\u00f3n de la pol\u00edtica del partido. En el mejor de los casos, era como un tipo de antena sintonizada a los intereses de la base. Creo que, en parte, es la raz\u00f3n por la que el partido bolchevique ten\u00eda una flexibilidad y una capacidad militante que carec\u00edan otros partidos, incluso aquellos que dispon\u00edan de activistas sinceros y brillantes.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: No difiero de tu opini\u00f3n sobre Lenin, pero creo que se pueden a\u00f1adir otros elementos a tu valoraci\u00f3n. En primer lugar, Lenin cambiaba de posici\u00f3n r\u00e1pidamente teniendo en cuenta los acontecimientos (o c\u00f3mo los entend\u00eda \u00e9l). Eso es una fortaleza obvia. Sin embargo, hay un peligro si est\u00e1s tomando decisiones cuando est\u00e1s lejos de la batalla: estar ausente durante dos o tres d\u00edas significa que, cuando tienes que cambiar de t\u00e1ctica r\u00e1pidamente, y cuando lo haces decididamente, es posible que puedas cometer un error desastroso. O, como dices, a veces, aunque sus consejos fueran \u00fatiles, al estar lejos no pod\u00edan hacer m\u00e1s que validar lo que ya estaba en marcha. <\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: La mayor\u00eda de las veces Lenin hablaba de forma categ\u00f3rica, tajante, lo que a veces supon\u00eda (y, sinceramente, no creo que fuera \u00fatil) que planteaba las cuestiones de forma tan incisiva que cuando cambiaba de posici\u00f3n, incluso con tacto, desconcertaba a sus camaradas. Y hay que recordar que Lenin se equivocaba de vez en cuando. Por ejemplo, antes del golpe de Estado de Kornilov, Lenin no solo dijo que \u201cNo hay ninguna posibilidad de un complot de la derecha,\u201d sino que m\u00e1s o menos dijo: \u201cAquellos que creen en los rumores del complot de la derecha se est\u00e1n enga\u00f1ando por tonter\u00edas para colaborar con los social-revolucionarios y mencheviques, y terminar apoyando el gobierno de Kerensky\u201d. Vituperaba fuertemente cualquier indicio de una conspiraci\u00f3n. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, lo que tiene su m\u00e9rito, Lenin se da cuenta de que s\u00ed exist\u00eda un complot y reaccion\u00f3 ante \u00e9l. Nunca admiti\u00f3 que estuviera equivocado. \u00a1Eso es algo que nunca va a hacer! A veces, se podr\u00eda decir que cuando admite que hubo un \u201cgiro incre\u00edblemente brusco de los acontecimientos\u201d \u00a1implicaba que la realidad no concordaba seg\u00fan las expectativas razonables!<\/p>\n<p>No obstante, si bien reconocemos que Lenin cometi\u00f3 errores, su capacidad para \u00absintonizar\u00bb con la realidad era absolutamente extraordinaria. Vale la pena decir que tanto sus camaradas como sus oponentes pol\u00edticos se\u00f1alan eso repetidamente, calificando su sensibilidad ante esos cambios del estado de \u00e1nimo popular como una habilidad completamente extraordinaria, casi hist\u00f3ricamente \u00fanica. Por esta raz\u00f3n es por lo que encontramos a Lenin en situaciones casi graciosas cuando lo ves tomando una posici\u00f3n que sus camaradas consideran demasiado extrema y tan solo dos semanas despu\u00e9s recuperan la misma postura que Lenin ya hab\u00eda propuesto hac\u00eda dos semanas. Debido a sus cambios de opini\u00f3n, y en el contexto del nuevo momento que hace del ayer una reliquia antediluviana, decide que el pasado no tiene que ver con el presente. Cu\u00e1ntos de nosotros, al leer lo que dijimos hace dos semanas dir\u00edamos \u201c\u00a1\u00c9sta fue una \u00e9poca distante, no preste atenci\u00f3n a mis consejos de entonces!\u201d<\/p>\n<p>Por ejemplo, inmediatamente despu\u00e9s de que Kornilov fuera derrocado, Lenin public\u00f3 su panfleto \u201cAcerca de los compromisos\u201d, un documento que trata sobre la colaboraci\u00f3n con otros partidos socialistas. Me fascina. Y no es porque en ese momento Lenin pueda formular un plan concreto \u2013debido a la complejidad de la situaci\u00f3n\u2013 sino porque encarna un cambio de posici\u00f3n muy significativa en relaci\u00f3n al trabajo de colaboraci\u00f3n entre la militancia de distintos partidos.<\/p>\n<p>Creo que todo esto podr\u00eda ser relevante para nosotros porque a veces nos preocupamos por poner puntos sobra las \u00abi\u00bb y tachar cada \u00abt\u00bb en relaci\u00f3n a nuestras posiciones formales, y luego derivamos hacia posiciones pr\u00e1cticas absolutamente herm\u00e9ticas. El que a veces no estemos muy seguros, que tengamos que salir del paso a base de un esfuerzo voluntarista de an\u00e1lisis e intuici\u00f3n pol\u00edtica forma parte de la naturaleza de una realidad fragmentada. Mientras no seas dogm\u00e1tico, y si has acumulado suficientes \u201cantenas\u201d, estar\u00e1s bien.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: Has mencionado la flexibilidad y la capacidad militante de los bolcheviques, pero tambi\u00e9n el hecho de que hab\u00eda revolucionarios que militaban en otros partidos. El grupo preeminente en este sentido es el de los socialistas revolucionarios de izquierda liderados por Maria Spiridonova, un personaje maravilloso de 1917 que, con raz\u00f3n, decides rescatar de la Historia. Si los bolcheviques crec\u00edan r\u00e1pidamente, tambi\u00e9n lo hac\u00edan los SR de izquierda, pero \u00e9stos no fueron capaces, como s\u00ed lo fueron los bolcheviques, de luchar por el liderazgo. Por este motivo, siempre se les encuentra siguiendo el camino abierto por los bolcheviques. \u00bfQu\u00e9 opinas sobre esta din\u00e1mica?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: En la izquierda, hay quienes yo denomino cosplayleft (una izquierda de cart\u00f3n y piedra) que denigra el resto de tradiciones de forma sectaria e hist\u00f3ricamente ciega. Tenemos que superar esa actitud.<\/p>\n<p>Hablando en t\u00e9rminos generales, los SR de izquierda eran como un espejo de los mencheviques de izquierda. Ambos comparten unas caracter\u00edsticas similares, y tambi\u00e9n otras bastante opuestas, en relaci\u00f3n a los bolcheviques que los deja atr\u00e1s.<\/p>\n<p>La caracter\u00edstica compartida es la falta de voluntad de romper con el partido m\u00e1s grande. De forma comprensible, la gente se burla de nosotros, la izquierda, por las interminables luchas internas y divisiones entre socialistas; pero en ocasiones, y esa fue una de ellas, lo menos malo que se pod\u00eda hacer era escindirse. En 1917 hubo una situaci\u00f3n interesante: tanto los mencheviques de izquierda como los socialistas revolucionarios de izquierda formaban parte de partidos m\u00e1s grandes, con gente cuya pol\u00edtica se diferenciaba de la del partido al que pertenec\u00edan, y que estaban profundamente imbricados en las mismas estructuras que la de estos revolucionarios \u2013honrada, sincera y correctamente\u2013 comprometidos a derrocar el sistema. Entonces, en el mejor de los casos, ten\u00edas una ambig\u00fcedad estructural dentro de estos partidos. En el peor de los casos estaban paralizados. Los SR de izquierda, por ejemplo, mantuvieron una posici\u00f3n de insinceridad forzada: ment\u00edan a los l\u00edderes de su propio partido. Estaban obligados a hacerlo, porque, en lo fundamental, actuaban contra ellos. La aversi\u00f3n a la ruptura fue algo que impidi\u00f3 que los dos partidos avanzaran.<\/p>\n<p>Por otra parte, si bien los mencheviques de izquierda part\u00edan de an\u00e1lisis sociales a menudo brillantes, y luego trataban \u2013por decirlo crudamente\u2013 de integrar la realidad en sus f\u00f3rmulas bastante abstractas (en lugar de basar sus an\u00e1lisis en las compleja realidad concretas del mundo que los rodeaba). Ceo que los SR de izquierda hicieron lo opuesto. Su tradici\u00f3n no prioriz\u00f3 suficientemente el an\u00e1lisis. Hab\u00eda intelectuales impresionantes entre ellos, pero incluso sus propios partidarios y simpatizantes comentaban que los SR de izquierda carec\u00edan de las grandes figuras intelectuales que exist\u00edan entre los mencheviques de izquierda (\u00a1y de derecha!). Por tanto, no ten\u00edan una base s\u00f3lida para luchar por la hegemon\u00eda intelectual en la batalla de las ideas, a\u00fan cuando fueran unos militantes fant\u00e1sticos.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: Con respecto al concepto de la hegemon\u00eda, en el libro se\u00f1alas que al tomar la decisi\u00f3n de liderar la insurrecci\u00f3n para tomar el poder cometen \u201cerrores c\u00f3micos\u201d. Recoges una descripci\u00f3n maravillosa del camarada Blogonravov, responsable de levantar una linterna roja para dar la se\u00f1al al nav\u00edo de guerra Aurora para abrir fuego contra el Palacio de Invierno, donde segu\u00eda estando lo que quedaba del gobierno burgu\u00e9s de Kerensky. Para empezar, no logran encontrar una linterna, luego no puede encenderla y, por \u00faltimo, no puede enarbolarla. Es una escena muy c\u00f3mica pero, al mismo tiempo, nos informa sobre las dificultades entre la resistencia y el poder. \u00bfQu\u00e9 piensas que permiti\u00f3 a la clase trabajadora rusa dar el salto final de la resistencia al poder?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Hay una cita anterior a la revoluci\u00f3n de febrero (de hecho, ven\u00eda de la \u00e9poca inmediatamente despu\u00e9s de la fracasada revoluci\u00f3n de 1905) sobre la consciencia dividida del obrero insurgente, del conflicto entre su compromiso total a luchar por el cambio y su falta de confianza en poder vencer a la clase dominante enemiga. El militante Shapovalov dice que es \u201ccomo si hubiera dos hombres viviendo dentro de m\u00ed\u201d, uno dispuesto para luchar y encarar la c\u00e1rcel y el exilio, y otro \u201cque no se hab\u00eda liberado del sentido de la dependencia y el temor\u201d. \u00c9l odiaba al segundo, por supuesto. Estos militantes despreciaban su miedo, pero no pod\u00edan negarlo. Por tanto, viv\u00edan en un desgarro interior permanente para superar su papel como objeto de la historia en el que les hab\u00eda convertido el sistema y convertirse en protagonistas de la misma. Cuando llega octubre, esa sensaci\u00f3n de miedo, esa sensaci\u00f3n de ser negados por la historia, se hab\u00eda superado en gran medida. A partir de febrero, hubo momentos incre\u00edblemente emocionantes cuando la gente afirmaba: \u201cSoy un ser humano. Soy due\u00f1o de mi propia dignidad. Tengo derecho a exigir esto\u201d. No obstante, lo que hac\u00eda falta a nivel popular, aunque estaba creciendo, era la disposici\u00f3n a aceptar tomar decisiones y tomar el poder de forma concreta en las calles y en las instituciones. Una cosa que ves en octubre, distinta a febrero, es algo bastante gracioso, y a veces rid\u00edculo, que va m\u00e1s all\u00e1 del mero hecho de reivindicar el derecho a la dignidad (que se radicaliz\u00f3 enormemente en febrero); es el derecho a tomar decisiones reales, a tomar el poder en sus propias manos.<\/p>\n<p>Hay un p\u00f3ster muy conmovedor que consiste en dos im\u00e1genes. En la parte superior est\u00e1 la imagen de un obrero trabajando, creo, en las ruedas del tren. Se lee \u201cEn el pasado, era engrasador. Lubricaba la rueda.\u201d En la parte inferior, interviene ante un p\u00fablico diciendo \u201cEn este momento, me integro al soviet y tomo decisiones\u201d. El movimiento de la primera imagen a la segunda representa un cambio profundo e hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: Hablando de trenes, al final de tu libro hay un ep\u00edlogo sobre el importante papel de los trenes en la revoluci\u00f3n, similar a lo que pasa en la Revoluci\u00f3n mexicana. Exploras la relaci\u00f3n entre, como dir\u00eda Marx, el trabajo vivo y el trabajo muerto y el car\u00e1cter f\u00edsico de la revoluci\u00f3n en el siglo XX. Muy bien hecho. En tu libro has imaginado, quiz\u00e1 eres el \u00fanico entre quienes han escrito sobre la revoluci\u00f3n rusa, un futuro o tiempos y lugares alternativos. Y me pregunto qu\u00e9 opinas sobre esta cuesti\u00f3n del car\u00e1cter f\u00edsico de la revoluci\u00f3n en el siglo XXI. Si las revoluciones del siglo XX se centraron en la clase obrera industrial, las grandes f\u00e1bricas del metal y textil de San Petersburgo, \u00bfser\u00e1 lo mismo hoy en d\u00eda que vivimos en una constelaci\u00f3n de capital muy diferente?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Es una pregunta realmente interesante. No quiero ser superficial, y no tengo ideas acabadas pero, como dices, tenemos que ir m\u00e1s all\u00e1 de un sentido nost\u00e1lgico o kitsch de lo que se entiende como \u201cla clase trabajadora\u201d. Estamos hablando de una clase que est\u00e1 geogr\u00e1fica e industrialmente dispersa en todas partes y sectores. De hecho, muchas de esas industrias tendr\u00edan un gran poder en una situaci\u00f3n de revoluci\u00f3n, pero quiz\u00e1 la mayor\u00eda de las veces de forma m\u00e1s sutil y menos obvia que hace cien a\u00f1os cuando, por ejemplo, la diseminaci\u00f3n de informaci\u00f3n estaba tan directamente relacionada, en la mayor\u00eda de los casos, con redes de comunicaci\u00f3n f\u00edsicas y visibles. Hoy es diferente.<\/p>\n<p>Un corolario de este cambio es que, en relaci\u00f3n a lo que habl\u00e1bamos antes sobre el retraso de informaci\u00f3n de tres d\u00edas que Lenin afrontaba cuando estaba en la clandestinidad, es dif\u00edcil imaginar ese tipo de situaci\u00f3n en esta \u00e9poca. El retraso es generalmente infinitesimal. La censura y el control de la informaci\u00f3n, incluso en l\u00ednea, es demasiado real: sin embargo, sospecho, que si llegamos a una situaci\u00f3n como esa, el tipo de censura con la que sue\u00f1an los poderes desp\u00f3ticos ser\u00eda imposible.<\/p>\n<p>Bueno, ahora sobre los trenes. Efectivamente, en Rusia y en su imperio en 1917 eran, literalmente, redes f\u00edsicas. Pero en el libro tambi\u00e9n son una met\u00e1fora organizativa. Me interesa el poder de las met\u00e1foras pol\u00edticas porque, para m\u00ed, los humanos somos intr\u00ednsecamente pensadores metaf\u00f3ricos. No hay nada inevitable al respecto, pero creo que a veces se puede pensar mejor \u2013con m\u00e1s matices, m\u00e1s agilidad\u2013 con mecanismos metaf\u00f3ricos que sin ellos. No se trata solo de que las met\u00e1foras sean una especie de filigrana, una cobertura literaria que flota sobre una investigaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s rigurosa, un hablar bonito que en realidad no dice nada.<\/p>\n<p>Creo que una de las lecciones del modernismo literario (entre otras tendencias) es que un cierto tipo de escritura, ficci\u00f3n y no-ficci\u00f3n, puede desplegar met\u00e1foras. Esta forma de pensar no se puede reducir a un pensamiento t\u00e9cnico m\u00e1s belleza. Se puede tener un sentido m\u00e1s rico de la realidad que cuando uno se limita, como ya sabes, a S\u00f3lo los hechos, se\u00f1ora.<\/p>\n<p>Las met\u00e1foras son algo que crear, no algo que existe ah\u00ed fuera; algo que tienes que atrapar, como Pok\u00e9mon, para decodificarlas. Como tal, sus t\u00e9rminos son eminentemente reversibles. Por ejemplo, mi punto de vista sobre la met\u00e1fora del tren no es que \u00e9sta sea la mejor o la \u00fanica met\u00e1fora que d\u00e9 acceso a la realidad de la revoluci\u00f3n. Estuve discutiendo en el Museo Tate de Londres con Esther Leslie, la gran acad\u00e9mica marxista, sobre estos temas, y ella me dijo que encuentra un gran atractivo a la met\u00e1fora de Walter Benjamin que ve la revoluci\u00f3n como un freno, echar del freno de la emergencia, exactamente lo contrario de lo que pensamos a menudo, y la imagen que yo tengo. Creo que ambos pueden ser correctos.<\/p>\n<p>Y, a la inversa, cuando un fascista despliega la met\u00e1fora del tren de la historia, o del freno, para sus propios fines, para representar su d\u00eda del juicio final. . . \u00a1est\u00e1n equivocados! No hay contradicci\u00f3n en eso. Porque creo que las met\u00e1foras funcionan en relaci\u00f3n a las cosas que haces.<\/p>\n<p><strong>-T. Ch.: Adem\u00e1s de las met\u00e1foras, tambi\u00e9n usas el humor. \u00bfCu\u00e1l era el apodo de K\u00e1menev y Zin\u00f3viev? \u00bfLos gemelos et\u00e9reos?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: \u00a1Los gemelos celestiales!<\/p>\n<p><strong>-T.. Ch.: Claro. Hay una l\u00ednea en el libro donde describes su oposici\u00f3n a la insurrecci\u00f3n, y dices: \u201cLa vacilaci\u00f3n para derrocar a la burgues\u00eda fue tan K\u00e1menev.\u201d Me parece que es la l\u00ednea m\u00e1s divertida del libro. Si hay una l\u00ednea escrita para hablar a los socialistas de la generaci\u00f3n milenio, \u00a1esa es la l\u00ednea! \u00bfC\u00f3mo usar el humor cuando escribes para una nueva generaci\u00f3n sobre una revoluci\u00f3n muy antigua?<\/strong><\/p>\n<p>Ch. M.: Me alegra que te dieras cuenta. S\u00ed, de verdad, \u00a1quer\u00eda que fuera gracioso!<\/p>\n<p>Creo que la izquierda a veces no tiene la capacidad de usar el humor. A menudo es demasiado pesada o, como m\u00ednimo, este ha sido el caso con la izquierda angl\u00f3fona. Tiene una tradici\u00f3n bastante funesta de tom\u00e1rselo excesivamente en serio, de no estar dispuesta a burlarse o ser un hazmerre\u00edr. Las burlas pueden ser destructivas, por supuesto, pero no siempre. Esa defensa fr\u00e1gil es un s\u00edntoma de falta de confianza. No debemos temer al humor, y no todas las generaciones pasadas lo tem\u00edan.<\/p>\n<p>La escritora Nadezhda Lokhvitskaya, conocida como \u201cTeffi\u201d, cercana a los bolcheviques, brome\u00f3 una vez sobre que \u201csi Lenin hablara de una reuni\u00f3n en la que \u00e9l, Zin\u00f3viev, K\u00e1menev y cinco caballos estuvieran presentes, dir\u00eda: \u2018Estuvimos ocho\u2019\u201d. Ahora, si eres izquierdista, es probable que hayas asistido a una reuni\u00f3n decepcionante, que los organizadores trataban de ensalzar fren\u00e9ticamente. Entonces, si no te r\u00edes de ella abiertamente, si finges que no la entiendes, y mucho menos te quejas de que no es graciosa, entonces te est\u00e1s enga\u00f1ando a ti mismo, pero a nadie m\u00e1s. Ser\u00eda bueno si pudi\u00e9ramos ser m\u00e1s amables y m\u00e1s relajados sobre ese tipo de cosas\u2026, es gracioso.<\/p>\n<p>Hay otro punto sobre la l\u00ednea \u00abtan K\u00e1menev\u00bb. A veces, Lenin y otros revolucionarios eran, como ellos mismos reconocieron, brutales en sus humillaciones personales, de manera que, francamente, es dif\u00edcil no considerarlos como contraproducentes e injustificados. Pero lo contrario de eso tambi\u00e9n es importante. Es decir, suponiendo que no se hubiera cometido una perfidia concreta, si se trata de tener una posici\u00f3n pol\u00edtica diferente, una vez que se decida la l\u00ednea pol\u00edtica, no hay raz\u00f3n para no poder continuar teniendo un humor perfectamente civilizado y una relaci\u00f3n personal cari\u00f1osa. Entonces tienes un argumento brutal en el que la cautela de K\u00e1menev est\u00e1 sujeta a un ataque execrable. Ahora bien, despu\u00e9s de haber ganado el debate en su contra, sus camaradas podr\u00edan relajarse y burlarse de \u00e9l. Ya sabes, algo as\u00ed como: \u00ab\u00a1Siempre eres el \u00faltimo en firmar el derrocamiento hist\u00f3rico del orden capitalista!\u00bb. En el terreno de los sarcasmos personales siempre hay algo bastante inquietante sobre la cr\u00edtica dura y pura -de las que, repito, sin duda, aun hoy tenemos experiencia dentro de la izquierda-, y tambi\u00e9n algo bastante conmovedor y dulce sobre la rapidez con la que se pueden invertir u olvidar.<\/p>\n<p>Esto se puede ver, aunque de manera a\u00fan m\u00e1s exagerada, en octubre. K\u00e1menev y Zin\u00f3viev llevaron a cabo un verdadero acto de violaci\u00f3n de la disciplina por escribir en contra de los planes del partido en la prensa no partidista, un acto que perjudic\u00f3 mucho la l\u00ednea acordada por los bolcheviques. Sin embargo, incluso despu\u00e9s de eso, una vez que la pol\u00edtica hab\u00eda avanzado hasta el punto en que parec\u00eda que el proyecto en cuesti\u00f3n iba bien, que la batalla se ganar\u00eda, pocos d\u00edas despu\u00e9s de su transgresi\u00f3n, Lenin se estaba burlando de ello. Incluso durante la noche de la insurrecci\u00f3n. Ahora, estoy seguro de que hab\u00eda algo de vinagre en sus burlas, pero aun as\u00ed, de la misma forma que estas cosas pueden dar la vuelta de forma brutalmente r\u00e1pida, tambi\u00e9n pueden ser desarmadas de nuevo. Y el humor puede ser clave en eso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>China Mi\u00e9ville ha sido galardonado por muchos libros de ficci\u00f3n y no ficci\u00f3n. Entre sus novelas m\u00e1s recientes est\u00e1n The Last Days of New Paris, y The City and the City, Embassy town, This Census-Taker, Kraken, y Perdido Street Station. Gan\u00f3 los premios Hugo, World Fantasy y Arthur C. Clarke. Ha escrito para varias publicaciones: New York Times, Guardian, Conjunctions y Granta. Es director fundador de la publicaci\u00f3n trimestral, Salvage. Su nuevo libro, October (Verso Books 2017; Octubre, Akal, 2017), es un \u201crelato brillante de la revoluci\u00f3n rusa\u201d (The Guardian)&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1786327],"tags":[659688,3503],"class_list":["post-4014","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-revolucion-rusa","tag-china-mieville","tag-historia","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-12K","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4015,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4014\/revisions\/4015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}