{"id":3984,"date":"2017-11-21T17:55:56","date_gmt":"2017-11-21T17:55:56","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3984"},"modified":"2017-11-21T17:55:56","modified_gmt":"2017-11-21T17:55:56","slug":"debates-la-razon-cientifica-no-es-socialmente-contagiosa-las-creencias-si-sean-religiosas-o-politicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3984","title":{"rendered":"Debates: \u201cLa raz\u00f3n cient\u00edfica no es socialmente contagiosa; las creencias s\u00ed, sean religiosas o pol\u00edticas\u201d"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Debates<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Entrevista a Maurice Godelier\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>\u201cLa raz\u00f3n cient\u00edfica no es socialmente contagiosa; las creencias s\u00ed, sean religiosas o pol\u00edticas\u201d <\/strong><\/h3>\n<p><strong>Maurice Godelier describe en su libro L\u2019imagin\u00e9, l\u2019imaginaire et le symbolique (CNRS \u00c9ditions) un imaginario productor de realidad y de efectividad social, instancia de transformaci\u00f3n, asimismo, de las relaciones sociales y de su superaci\u00f3n. *<\/strong><\/p>\n<p><strong>J\u00e9r\u00f4me Shalski <\/strong><\/p>\n<p><strong>A L\u00b4encontre, 10-11-2017 <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/\">http:\/\/alencontre.org<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur\u00a0 <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>-Usted desarrolla la idea de que los seres humanos no solo viven en sociedad, sino que constantemente fabrican sociedad para vivir. \u00bfQu\u00e9 implica esto?<\/strong><\/p>\n<p>La sociedad no es fruto de un contrato entre los individuos, como escribi\u00f3 Rousseau. Los humanos son una especie de primates que solo pueden existir y reproducirse en sociedad. Somos una especie \u201cnaturalmente\u201d social. El fundamento de nuestra existencia en sociedad no debe buscarse en la sociedad, sino en la naturaleza. Ah\u00ed est\u00e1 nuestro punto de partida.<\/p>\n<p>Pero a diferencia de las dos especies de primates m\u00e1s cercanas al ser humano, los chimpanc\u00e9s y los bonobos, que al parecer no han cambiado de forma de organizaci\u00f3n social pese a adaptarse a nuevos medios, los humanos, confrontados con problemas nuevos, han inventado nuevas formas de vivir juntos y de actuar sobre la naturaleza circundante. Han fabricado nuevas formas de sociedad y diferentes universos culturales. Esta capacidad se la deben a su cerebro, es decir, a la capacidad del pensamiento para imaginar otras maneras de organizarse, que ciertos grupos sociales decidir\u00e1n entonces poner en pr\u00e1ctica, es decir, para transformarlas en relaciones sociales que tienen sentido para ellos, y as\u00ed constituir un nuevo universo cultural. Todo sistema social encierra una l\u00f3gica que tiene su origen en la naturaleza de las relaciones que la componen y tiene un sentido para los actores que viven en estas relaciones y deben reproducirlas cotidianamente para seguir existiendo individual y colectivamente.<\/p>\n<p>Hobbes, en el prefacio de su Leviat\u00e1n, desarrolla la idea de que el ser humano no solo es capaz de fabricar herramientas y m\u00e1quinas, sino tambi\u00e9n esa especie de m\u00e1quinas pr\u00e1cticas que son las organizaciones pol\u00edticas, sociales, por as\u00ed decirlo, de segundo grado.<\/p>\n<p>Las instituciones sociales, como por ejemplo los sistemas de parentesco o los sistemas religiosos, no son m\u00e1quinas y no son secundarias con respecto a nuestra capacidad de fabricar herramientas. Nacen de problemas diversos que hay que resolver y las soluciones inventadas act\u00faan, por supuesto, unas sobre otras. Pero dejemos estos problemas de causalidad rec\u00edproca para adoptar una visi\u00f3n global y forzosamente caricaturesca de la historia de la humanidad, de sus transformaciones sucesivas o simult\u00e1neas que ninguna ley de evoluci\u00f3n ha impuesto a priori.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfEn qu\u00e9 han consistido estas transformaciones?<\/strong><\/p>\n<p>Durante decenas de milenios, en el paleol\u00edtico, la humanidad vive de la caza, de la recolecci\u00f3n y de la pesca, seg\u00fan el entorno que ocupan los grupos humanos. A partir de 10 000 hasta 5 000 a\u00f1os antes de nuestra era, en algunas regiones del Viejo y del Nuevo Mundo, comienzan lentos procesos de domesticaci\u00f3n de determinadas plantas y determinados animales. En el curso de este largo periodo, en una parte de la humanidad las formas de existencia social caracter\u00edsticas del paleol\u00edtico \u2013grupos humanos de tama\u00f1o reducido que dependen de los recursos producidos por la naturaleza, y que por tanto son m\u00f3viles y carecen de jefes hereditarios, pero con diferencias de condici\u00f3n y de poder entre hombres y mujeres\u2013 son sustituidas en el neol\u00edtico por grupos que se vuelven sedentarios y se organizan en tribus. La forma tribal de sociedad se generaliza entonces en gran parte de Eurasia, Am\u00e9rica y Ocean\u00eda.<\/p>\n<p>La domesticaci\u00f3n de plantas y animales y el desarrollo de la agricultura y la ganader\u00eda introdujeron a una parte de la humanidad en una econom\u00eda de riesgo. El exceso o la ausencia de lluvia amenazan las cosechas, la menor epizootia diezma los reba\u00f1os. El hambre o la incapacidad de asumir sus obligaciones materiales o sociales est\u00e1n siempre al acecho. Entonces vemos c\u00f3mo se multiplican los dioses: de la lluvia, de los vientos, de los astros, de las estaciones. Aparecen y se difunden religiones polite\u00edstas que rinden culto a panteones de dioses que dominan las fuerzas de la naturaleza y el destino de los humanos y est\u00e1n jerarquizados entre ellos. Esta es la segunda gran transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas transformaciones dieron lugar a diferencias de condici\u00f3n (sacerdotes, por ejemplo) y de riqueza en el seno de los grupos humanos, pero tambi\u00e9n entre unos y otros. La guerra, ya presente en el paleol\u00edtico, se convirti\u00f3 en una amenaza y una pr\u00e1ctica permanentes. Hacia 3300 en Mesopotamia, 3100 en Egipto, 1900 en China aparecieron nuevas formas de soberan\u00eda y de organizaci\u00f3n social marcadamente desigualitarias que se ejerc\u00edan sobre poblaciones m\u00e1s vastas y que llamamos Estados, sin que desaparecieran las tribus y los grupos \u00e9tnicos que les serv\u00edan de sost\u00e9n.<\/p>\n<p>Una tribu no es simplemente la suma de grupos de parentesco, porque lo que las une no son \u00fanicamente relaciones de parentesco, sino relaciones pol\u00edtico-religiosas distintas del parentesco que hacen de la tribu un todo que se reproduce como tal. De hecho, hasta la Revoluci\u00f3n francesa, que condujo a la separaci\u00f3n de la pol\u00edtica y las religiones, todas las formas de poder ten\u00edan dimensiones y legitimaciones religiosas. Ejercer el poder era al mismo tiempo actuar sobre los seres humanos y actuar con la ayuda de los dioses o de Dios.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfNo comportan sus an\u00e1lisis un descentramiento cr\u00edtico del papel de la familia y del parentesco en todas las sociedades, y no \u00fanicamente en las llamadas sociedades primitivas o arcaicas?<\/strong><\/p>\n<p>En ninguna parte y en ninguna \u00e9poca han sido ni son las relaciones de parentesco y la familia los fundamentos de la sociedad. Lo que fabrica una sociedad son las relaciones sociales que establecen la soberan\u00eda de cierto n\u00famero de grupos humanos, clanes, castas o clases, sobre un territorio, sus recursos y sus habitantes. Estas relaciones son lo que en Occidente denominamos relaciones pol\u00edtico-religiosas. Esto es aplicable tanto a las sociedades tribales como a las sociedades estatales. La monarqu\u00eda francesa era de derecho divino. El cristianismo era religi\u00f3n de Estado, como sigue siendo el caso en Grecia y en otros pa\u00edses europeos. El islam es religi\u00f3n de Estado en Arabia Saud\u00ed en su forma m\u00e1s puritana, el wahabismo, etc.<\/p>\n<p><strong>-En su libro L\u2019imagin\u00e9, l\u2019imaginaire et le symbolique, usted muestra hasta qu\u00e9 punto el imaginario tiene efectividad en la vida social. En su conclusi\u00f3n, cita una de las tesis sobre Feuerbach de Marx. \u00bfBosquejo de un programa inacabado?<\/strong><\/p>\n<p>En torno a las nociones de imaginario y simb\u00f3lico reina mucha imprecisi\u00f3n, por no decir confusi\u00f3n. La funci\u00f3n simb\u00f3lica es nuestra capacidad de producir signos que tienen sentido para quien los emite y quienes los reciben, siempre que compartan el c\u00f3digo. La funci\u00f3n simb\u00f3lica est\u00e1 gen\u00e9ticamente programada en nuestra psique y en nuestro cuerpo. Un gesto, una mirada tienen significado. Esta funci\u00f3n desborda el cuerpo y est\u00e1 presente en todo aquello a lo que damos significado: el sol, la tierra, el agua, los templos, las caretas, etc. Las palabras, el lenguaje son s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>En cuanto al imaginario, las cosas se me aclararon cuando part\u00ed del hecho de que no todo lo que se imagina es imaginario. Entonces tuve que buscar las caracter\u00edsticas que hacen que lo imaginado sea imaginario o no. Hab\u00eda vuelto a leer L\u2019imagination (1936) y L\u2019imaginaire (1940) de Sartre y mis notas de 1953, \u00e9poca en que yo preparaba la oposici\u00f3n a una c\u00e1tedra de filosof\u00eda. Me di cuenta de que Sartre no hizo esta distinci\u00f3n y no dijo ni una palabra sobre la naturaleza del imaginario de los mitos y las religiones, ni del de los sistemas pol\u00edticos. Sartre se interesaba sobre todo por el arte, el teatro y la pintura, entre otras cosas, y desarroll\u00f3 una idea importante. Para \u00e9l, cuando un actor interpreta a Macbeth, por ejemplo, no lo \u201cinterpreta\u201d, sino que se \u201cirrealiza\u201d en Macbeth.<\/p>\n<p>Los diferentes imaginarios que conforman la esencia de los juegos, de las artes, de las religiones o de los sistemas pol\u00edticos instituyen, frente a la vida \u201cordinaria\u201d, mundos \u201cirreales\u201d que son de dos tipos. Jugar con mu\u00f1ecas, a cartas o a f\u00fatbol es crear un universo ficticio y actuar en \u00e9l seg\u00fan unas reglas hasta el momento en que el juego ha terminado y la vida sigue su curso. Cuando los visitantes del Louvre se apelotonan delante de la Gioconda y admiran su sonrisa misteriosa, saben que la Gioconda es la representaci\u00f3n de una bella mujer, pero que no es una \u201cverdadera\u201d mujer. El ni\u00f1o que se disfraza de indio parece serlo, pero tambi\u00e9n sabe que no es un indio. El car\u00e1cter \u201cirreal\u201d del juego o de la obra de arte est\u00e1 presente, pero el juego o la obra tambi\u00e9n son reales.<\/p>\n<p>Ahora bien, con el imaginario implicado en las religiones desaparece el car\u00e1cter \u201cirreal\u201d de las representaciones y de las pr\u00e1cticas que implican. Ya no se viven como \u201cirreales\u201d, sino como \u201csurreales\u201d, por mucho que sean contra-intuitivas y que su existencia suponga un acto de fe en su verdad. \u201cHas cre\u00eddo porque has visto, felices ser\u00e1n aquellos que creer\u00e1n sin ver.\u201d Todas las religiones afirman que nos permitir\u00e1n acceder a los fundamentos del orden del universo y de la sociedad y a los or\u00edgenes de este orden, a verdades y realidades m\u00e1s importantes que cualquier otra cosa para la conducci\u00f3n de nuestra vida.<\/p>\n<p>Para ilustrar esto basta recordar que todas las religiones, sin excepci\u00f3n, polite\u00edstas y monote\u00edstas, comparten el mismo postulado: que la muerte no es el fin de la vida, que hay vida despu\u00e9s de la muerte y por tanto una morada de los muertos. Y numerosas religiones afirman que despu\u00e9s de la muerte los dioses o Dios juzgan a los humanos por lo que han hecho durante su vida. Para el hinduismo, seg\u00fan sus m\u00e9ritos y sus dem\u00e9ritos, el muerto ser\u00e1 enviado de nuevo a la rueda de las reencarnaciones o se convertir\u00e1 directamente en un ancestro que vivir\u00e1 junto a los dioses. Para los monote\u00edsmos, el muerto, seg\u00fan sus pecados o sus buenas obras, ir\u00e1 al para\u00edso o Dios lo precipitar\u00e1 al infierno. Los s\u00edmbolos entonces cambian de sentido.<\/p>\n<p>Una m\u00e1scara no es el \u201cretrato\u201d de un ancestro o de un dios. No lo \u201crepresenta\u201d. Lo hace presente para que se le pueda hablar. Lo \u201cpresentifica\u201d, como mostr\u00f3 Jean-Pierre Vernant a prop\u00f3sito de las esculturas de los dioses griegos.<\/p>\n<p><strong>-Otra cuesti\u00f3n en la que usted insiste es que real, imaginario y simb\u00f3lico no constituyen \u00f3rdenes separados. \u00bfEn qu\u00e9 se aleja usted de Claude L\u00e9vi-Strauss en esta cuesti\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Cuidado con las palabras! Las distintas variedades de imaginario son todas componentes de lo real que producimos y vivimos. Las realidades imaginarias se transforman permanentemente en relaciones sociales reales y en realizaciones materiales: iglesias, mezquitas, etc., pero tambi\u00e9n en oraciones, en posturas del cuerpo, etc. Lo \u201creal\u201d es la mezcla y la articulaci\u00f3n de todas estas \u201crealidades\u201d diferentes que hay que vivir y pensar, pero nunca separadas.<\/p>\n<p>De ah\u00ed mi cr\u00edtica de L\u00e9vi-Strauss, quien las presentaba como \u00f3rdenes separados. Para ilustrarlo he elegido el personaje del coyote, uno de los actores principales de los mitos de los indios de Am\u00e9rica del Norte. Coyote es el equivalente de Raposo, el zorro de nuestros cuentos. Es un supermalvado y un astuto. En los mitos, est\u00e1 dotado de un pene serpentiforme que le permite copular a distancia con las mujeres con las que se encuentra y a las que corteja. Tambi\u00e9n es un demiurgo, el jefe de los salmones que remontan los r\u00edos que desembocan en el Pac\u00edfico. Si las mujeres con las que encuentra aceptan sus proposiciones, permite a los salmones permanecer en las aguas de su tribu. Si ellas se niegan, los salmones ya no volver\u00e1n a sus r\u00edos.<\/p>\n<p>El coyote de los mitos presenta por tanto algunos atributos del animal real, sobre todo su astucia. Sin embargo, el pensamiento de los indios le ha dotado de un sexo imaginario y de maneras de actuar que lo convierten en el s\u00edmbolo de los hombres mujeriegos. Finalmente, como jefe de los salmones, el coyote ha sido transformado en un animal metaf\u00edsico que ya no tiene nada que ver con el coyote de los prados. El coyote ha servido as\u00ed de pretexto y de materia para un pensamiento especulativo que trataba de explicar(se) por qu\u00e9 existen r\u00edos con salmones y r\u00edos sin salmones, por lo que los indios ten\u00edan que rendir culto al coyote.<\/p>\n<p>Estamos aqu\u00ed en el lado contrario al pensamiento cient\u00edfico, l\u00f3gico-deductivo y\/o experimental. Las religiones son formas de pensar totalizantes. Proponen explicaciones globales de la naturaleza y del origen del universo y del ser humano. El pensamiento cient\u00edfico resuelve paso a paso los problemas, aunque cada vez descubre otros. La raz\u00f3n cient\u00edfica no es socialmente contagiosa. Las creencias s\u00ed lo son, sean religiosas o pol\u00edticas.<\/p>\n<p>* Entrevista publicada en L\u2019Humanit\u00e9 el 10 de noviembre de 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sociedad no es fruto de un contrato entre los individuos, como escribi\u00f3 Rousseau. Los humanos son una especie de primates que solo pueden existir y reproducirse en sociedad. Somos una especie \u201cnaturalmente\u201d social. El fundamento de nuestra existencia en sociedad no debe buscarse en la sociedad, sino en la naturaleza. Ah\u00ed est\u00e1 nuestro punto de partida.<\/p>\n<p>Pero a diferencia de las dos especies de primates m\u00e1s cercanas al ser humano, los chimpanc\u00e9s y los bonobos, que al parecer no han cambiado de forma de organizaci\u00f3n social pese a adaptarse a nuevos medios, los humanos, confrontados con problemas nuevos, han inventado nuevas formas de vivir juntos y de actuar sobre la naturaleza circundante&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[6992,597255512,1748612],"class_list":["post-3984","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-debates","tag-jerome-shalski","tag-lhumanite","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-12g","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3984","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3984"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3984\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3985,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3984\/revisions\/3985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3984"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}