{"id":3934,"date":"2017-11-12T20:21:16","date_gmt":"2017-11-12T20:21:16","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3934"},"modified":"2017-11-12T20:21:17","modified_gmt":"2017-11-12T20:21:17","slug":"historia-revolucion-rusa-una-vision-retrospectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3934","title":{"rendered":"Historia &#8211; Revoluci\u00f3n Rusa: una visi\u00f3n retrospectiva"},"content":{"rendered":"<p><strong>Historia<\/strong><\/p>\n<p><strong>Centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/strong><\/p>\n<p><strong>A cien a\u00f1os de la revoluci\u00f3n rusa: una visi\u00f3n retrospectiva<\/strong><\/p>\n<p><strong>Samuel Farber *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sin Permiso, 10-11-2017 <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/\">http:\/\/www.sinpermiso.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s, la Revoluci\u00f3n rusa, que realmente sacudi\u00f3 al mundo, merece ser recordada una vez m\u00e1s, tanto por su significado emancipatorio como por su derrumbe y traici\u00f3n. Esta revoluci\u00f3n no habr\u00eda ocurrido si no hubiera sido por el papel crucial desempe\u00f1ado por el partido bolchevique. Es cierto que la profunda crisis que afectaba a la sociedad rusa, agravada por la desastrosa participaci\u00f3n del pa\u00eds en la Primera Guerra Mundial, podr\u00eda haber provocado, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, una gran explosi\u00f3n. Pero es cuestionable que una revoluci\u00f3n socialista hubiera tenido lugar sin las habilidades organizativas del partido bolchevique y el genio pol\u00edtico, estrat\u00e9gico y t\u00e1ctico de Lenin. Contrariamente a las caracterizaciones de la revoluci\u00f3n como un golpe de estado bolchevique, la Revoluci\u00f3n de Octubre lleg\u00f3 al poder como un levantamiento popular impulsada por la clase obrera industrial rusa aliada con el campesinado. El claro y directo programa propuesto por el partido bolchevique propon\u00eda dos medidas que resonaban muy profundamente en el coraz\u00f3n de los obreros y campesinos rusos:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 En primer lugar, poner pronto fin a la participaci\u00f3n de Rusia del lado de los aliados en la Primera Guerra Mundial imperialista, una guerra que hab\u00eda sangrado al \u00abblanco\u00bb imperio zarista y hundido en la miseria a millones de sus habitantes.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 En segundo lugar, una reforma agraria radical, aplicando el programa del Partido Social Revolucionario, un partido no marxista que ten\u00eda el apoyo de los campesinos y que propon\u00eda nacionalizar la tierra y distribuirla entre ellos, con libertad para cultivar y vender su producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera promesa result\u00f3 dif\u00edcil de mantener por razones ajenas a la voluntad de los dirigentes bolcheviques: Alemania aprovech\u00f3 la sublevaci\u00f3n revolucionaria para rechazar cualquier acuerdo de paz y presionar con sus avances militares hasta que finalmente se lleg\u00f3 a un acuerdo, con gran coste territorial para Rusia, en Brest-Litovsk a principios de la primavera de 1918. A pesar de estas dificultades, el gobierno revolucionario llev\u00f3 a cabo el proceso de paz de rnanera transparente y abierta, exponiendo ante los pueblos dentro y fuera de Rusia todos los tratados imperialistas y anexionistas y publicando los acuerdos que el zar hab\u00eda hecho con los Aliados para participar en el bot\u00edn territorial que se ganar\u00eda despu\u00e9s de la victoria. En cuanto a su reforma agraria, el nuevo gobierno reconoci\u00f3 que, a pesar de sus deseos no hab\u00eda ninguna posibilidad objetiva de una agricultura colectiva a gran escala m\u00e1s all\u00e1 de un peque\u00f1o n\u00famero de experimentos comunales totalmente voluntarios. Al mismo tiempo, conscientes de la amenaza que el capitalismo agrario representaba para el campo ruso, el nuevo gobierno no incluy\u00f3 el derecho a vender y comprar la tierra en los derechos de usufructo libre sobre las asignaciones de tierras que daba al campesinado; esto impidi\u00f3 que la tierra se convirtiera en una mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Tan pronto como lleg\u00f3 al poder, la revoluci\u00f3n implemento pol\u00edticas democr\u00e1ticas e igualitarias, incluyendo la extensi\u00f3n y consolidaci\u00f3n del control obrero sobre la producci\u00f3n. Ese proceso hab\u00eda comenzado a difundirse como parte del \u00abdoble poder\u00bb que desafiaba al conservador e ineficaz gobierno provisional que gobern\u00f3 brevemente Rusia despu\u00e9s de la previa Revoluci\u00f3n de febrero que derroc\u00f3 al zar. Pero el esp\u00edritu democr\u00e1tico de la Revoluci\u00f3n de Octubre se expres\u00f3 sobre todo en la r\u00e1pida expansi\u00f3n de los soviets como \u00f3rganos de democracia de base. Estas instituciones tuvieron su origen en la Revoluci\u00f3n de 1905, a\u00f1o en el que durante el movimiento huelguista fueron elegidos delegados en varias f\u00e1bricas, llevando finalmente a la creaci\u00f3n del Soviet de San Petersburgo, que se convirti\u00f3 en el \u00f3rgano pol\u00edtico general que representaba a todos los trabajadores y al movimiento revolucionario en la ciudad. Los soviets resurgieron tras la revoluci\u00f3n de febrero de 1917, eligi\u00e9ndose delegados revocables de manera inmediata por quienes les hab\u00edan elegido, que a su vez eligieron delegados para organismos sovi\u00e9ticos de coordinaci\u00f3n a niveles superiores.<\/p>\n<p>Los primeros soviets de 1917 se extendieron desde Petrogrado a otras grandes ciudades y a ciudades industriales. M\u00e1s tarde se extendieron a espacios con menos presencia proletaria, como aquellos en los que se albergaban grandes guarniciones militares, y a lugares m\u00e1s peque\u00f1os y remotos. Varios partidos y corrientes pol\u00edticas de izquierda, socialrevolucionarios, mencheviques, bolcheviques, anarquistas o algunos grupos socialistas menores, tuvieron una actividad muy intensa y lograron dirigir esos soviets. Tras la radicalizaci\u00f3n de los soviets despu\u00e9s de la derrota del intento de golpe de Komilov en agosto de 1917, los bolcheviques alcanzaron la mayor\u00eda en esos organismos representativos y se estableci\u00f3 la base pol\u00edtica y la legitimidad democr\u00e1tica de la Revoluci\u00f3n de Octubre en ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>La naturaleza profunda y radical de la Revoluci\u00f3n rusa tuvo un gran impacto, que fue m\u00e1s all\u00e1 de la clase obrera y el campesinado. La causa de la liberaci\u00f3n de la mujer avanz\u00f3 mucho con el reconocimiento por el gobierno revolucionario del derecho al divorcio y al aborto, entre otras medidas similares. A medida que la revoluci\u00f3n avanzaba y se consolidaba, la causa de otros grupos oprimidos, como minor\u00edas \u00e9tnicas y nacionales, homosexuales (1) y personas discapacitadas (2), tuvo avances significativos. La educaci\u00f3n fue revolucionada por avances radicales en el acceso popular y la eliminaci\u00f3n de la atrasada y anticient\u00edfica filosof\u00eda educativa y de los m\u00e9todos que hab\u00edan gobernado el sistema educativo zarista, que s\u00f3lo estaba al acceso de una minor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Las artes se llenaron de innovaci\u00f3n, creatividad y controversia, mientras que contrapuestas escuelas de estilo y pensamiento se peleaban entre s\u00ed, con gran pasi\u00f3n e incluso ferozmente.<\/p>\n<p>Las implicaciones internacionales de la Revoluci\u00f3n Rusa a lo largo y ancho del mundo desencadenaron movimientos y trastornos pol\u00edticos a lo largo del mundo-desde China hasta Am\u00e9rica Latina. La vieja socialdemocracia, cuna de la tradici\u00f3n marxista cl\u00e1sica en Europa, de la que surgieron los bolcheviques, entr\u00f3 en crisis y sumi\u00f3 a su izquierda un nuevo movimiento pol\u00edtico internacional, en el que converg\u00edan el ala revolucionaria de esa vieja social-democracia, personas que proced\u00edan de otras tradiciones pol\u00edticas, como el sindicalismo y el anarquismo, y personas de reciente politizaci\u00f3n sin experiencia pol\u00edtica organizada previa, para crear la Internacional Comunista en 1919.<\/p>\n<p><strong>La contrarrevoluci\u00f3n estalinista<\/strong><\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os veinte, sin embargo, como resultado del ascenso al poder del estalinismo, todos los logros mencionados de la Revoluci\u00f3n de Octubre se encaminaban hacia su extinci\u00f3n. La democracia sovi\u00e9tica y el control obrero hab\u00edan desaparecido hac\u00eda mucho tiempo y se hab\u00eda establecido un estado totalitario de partido \u00fanico que contar\u00eda con el apoyo de una polic\u00eda secreta despiadada y del infame sistema Gulag de trabajo forzado en campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os veinte y principios de los treinta los campesinos fueron incorporados forzosamente a las granjas colectivas estatales, en un sangriento proceso que incluy\u00f3 la creaci\u00f3n deliberada de una hambruna en Ucrania. La clase obrera industrial fue obligada a realizar trabajo obligatorio no remunerado y fue superexplotada por la pol\u00edtica gubernamental del estajanovismo (sistema de incentivos salariales basado en la competencia entre los trabajadores) con el apoyo de los sindicatos oficiales, que se hab\u00edan convertido en meras correas de transmisi\u00f3n del gobierno.<\/p>\n<p>La libertad art\u00edstica desapareci\u00f3 y la est\u00e9tica estalinista oficial del realismo socialista se hizo dominante. El estalinismo tambi\u00e9n abandon\u00f3 los principios internacionalistas de la Tercera Internacional de 1919, imponiendo en su lugar una pol\u00edtica chauvinista rusa que subordinaba las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas de los partidos comunistas extranjeros a los intereses del Estado ruso. El r\u00e9gimen adopt\u00f3 una c\u00ednica pol\u00edtica exterior de realpolitik, incluyendo el Pacto Hitler-Stalin de 1939, que llev\u00f3 a la partici\u00f3n de Polonia, qued\u00e1ndose Rusia con su parte oriental y Alemania con su parte occidental.<\/p>\n<p>Revirtiendo los logros de la Revoluci\u00f3n de Octubre, el r\u00e9gimen de Stalin tambi\u00e9n adopt\u00f3 una pol\u00edtica muy conservadora en cuestiones de g\u00e9nero y familia. Reapareci\u00f3 una vez m\u00e1s el antisemitismo oficial, llevando a acusaciones mendaces, que supuestamente justificar\u00edan castigos despiadados, llegando hasta las ejecuciones de m\u00e9dicos y escritores jud\u00edos durante los \u00faltimos a\u00f1os del gobierno de Stalin. Millones de personas fueron encarceladas y asesinadas por el r\u00e9gimen de Stalin a trav\u00e9s de ejecuciones, hambrunas creadas deliberadamente, el Gulag y las pol\u00edticas genocidas contra grupos \u00e9tnicos como los alemanes del Volga.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 degener\u00f3 la Revoluci\u00f3n rusa?<\/strong><\/p>\n<p>Se han dado muchas explicaciones de por qu\u00e9 la Revoluci\u00f3n rusa degener\u00f3 en la pesadilla estalinista. Seg\u00fan el determinismo cultural de algunos de los primeros analistas de Rusia sovi\u00e9tica, como Nicholas Berdyaev, Bernard Pares y Sir John Maynard, gran parte de la degeneraci\u00f3n rusa posrevolucionaria se explicaba por el supuestamente car\u00e1cter inmutable del autoritario car\u00e1cter eslavo y de sus instituciones hist\u00f3ricas. Mucho m\u00e1s importante en cuanto a su influencia pol\u00edtica fue la escuela ortodoxa, o del \u00abtotalitarismo\u00bb ,hegem\u00f3nica durante muchos a\u00f1os, representada en la obra de personas como Zbigniew Brzezinski, Adam Ulam y Leonard Shapiro, que se alinearon con la l\u00ednea pol\u00edtica de Estados Unidos y sus aliados occidentales durante la Guerra Fr\u00eda. Como cr\u00edtico revisionista de esa teor\u00eda, el historiador Stephen F. Cohen resumi\u00f3 el punto de vista de la escuela del totalitarismo, en lo que respecta a los primeros a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n rusa y el Estado sovi\u00e9tico:<\/p>\n<p>\u201cEn octubre de 1917, los bolcheviques (comunistas), un peque\u00f1o y poco representativo partido, ya embrionariamente totalitario, usurparon el poder y traicionaron as\u00ed a la Revoluci\u00f3n rusa. A partir de ese momento, en 1917, la historia sovi\u00e9tica fue determinada por la din\u00e1mica pol\u00edtica totalitaria del partido Comunista, tal y como la marc\u00f3 su l\u00edder originario, Lenin. Esto es la pol\u00edtica monopolista y ortodoxia leninista, el dogmatismo program\u00e1tico, el liderazgo disciplinado y la organizaci\u00f3n burocr\u00e1tica centralizada. Habiendo monopolizado r\u00e1pidamente el nuevo gobierno sovi\u00e9tico y creado un rudimentario partido-estado totalitario, los comunistas ganaron la guerra civil rusa de 1918-1921 por medio de la disciplina, la organizaci\u00f3n y la crueldad\u00bb (3).<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, los comentaristas ortodoxos trazaron una l\u00ednea recta que iba directamente desde la Revoluci\u00f3n rusa hasta el estalinismo como desenlace l\u00f3gico de los or\u00edgenes supuestamente totalitarios. Aunque tanto los estalinistas como los apologistas de la Guerra Fr\u00eda en el mundo occidental sostuvieron el mito de que no hab\u00eda diferencia entre los partidos bolchevique y estalinista, numerosos historiadores, como Alexander Rabinowitch, William Rosenberg y el propio Stephen F. Cohen, se\u00f1alaron que antes del proceso de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica que comenz\u00f3 con la Guerra Civil de 1918-1920, el partido revolucionario bolchevique hab\u00eda sido pluralista y democr\u00e1tico. Por ejemplo, l\u00edderes bolcheviques como Lev Kamenev y Gregori Zinoviev siguieron siendo l\u00edderes importantes del partido despu\u00e9s de octubre de 1917 aunque se hab\u00edan opuesto a la Re-voluci\u00f3n de Octubre, y aunque Nikol\u00e1i Bujarin defendi\u00f3 p\u00fablicamente una l\u00ednea pol\u00edtica radicalmente opuesta a la de Lenin respecto a la Paz de Brest-Litovsk en 1918, sigui\u00f3 siendo dirigente del partido durante muchos a\u00f1os m\u00e1s. Lenin fue considerado el \u00abprimero entre iguales\u00bb de los l\u00edderes bolcheviques y estuvo en el lado perdedor en muchas decisiones controvertidas del partido incluyendo las primeras decisiones sobre c\u00f3mo lograr la paz con Alemania, hasta que finalmente se acept\u00f3 su opini\u00f3n. Esa discusi\u00f3n dentro del partido se hizo p\u00fablica y se reflej\u00f3 en los \u00f3rganos de prensa de las diversas tendencias bolcheviques contend\u00edentes. Muy alejado del car\u00e1cter totalitario que le atribuy\u00f3 la escuela ortodoxa, el partido bolchevique se caracteriz\u00f3 no s\u00f3lo por una pluralidad de posiciones pol\u00edticas sobre la guerra y otros asuntos, incluso sobre la toma del poder, sino tambi\u00e9n por una tendencia cr\u00f3nica al faccionalismo que, sin embargo, no le imped\u00edan converger habitualmente en la denominada \u00abunidad en acci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La conexi\u00f3n entre el leninismo en el poder y el estalinismo<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto que el \u00ableninismo en el Poder\u00bb que surgi\u00f3 de la Guerra Civil se convirti\u00f3 en la dictadura de un solo partido. Pero a\u00fan era cualitativamente diferente del sistema totalitario estalinista que comenz\u00f3 a desarrollarse a finales de los a\u00f1os veinte. El sistema de Stalin asumi\u00f3 el control completo de toda la sociedad sovi\u00e9tica, incluyendo no s\u00f3lo la vida pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds, sino tambi\u00e9n la direcci\u00f3n y el control de campos tan diversos como las ciencias, la cultura y las artes. Toda cr\u00edtica y oposici\u00f3n a este sistema fue sofocada por medio de un duradero reinado del terror y por el uso masivo de trabajos forzados; las peores caracter\u00edsticas de este sistema no fueron eliminadas hasta despu\u00e9s de la muerte de Stalin en 1953.<\/p>\n<p>Sin embargo, afirmar que el \u00ableninismo en el poder\u00bb era diferente del estalinismo no significa que lo que ocurri\u00f3 bajo el primero no influyera en el desarrollo de este \u00faltimo o que las opciones tomadas en tiempos de Lenin no influyeran en el desarrollo del estalinismo. Esto es eludido por muchos autores socialistas, entre ellos por Chris Harman en su frecuentemente citado art\u00edculo \u00abRusia: c\u00f3mo se perdi\u00f3 la revoluci\u00f3n\u00bb(4). Para Harman, la suerte de la revoluci\u00f3n -y su muerte- qued\u00f3 echada una vez que la clase obrera fue diezmada en la guerra civil. Las instituciones sovi\u00e9ticas evolucionaron hacia una vida independiente de la clase de la que hab\u00edan surgido. Los obreros y campesinos que lucharon en la Guerra Civil no pod\u00edan gobernar colectivamente desde sus puestos en las f\u00e1bricas. Los trabajadores socialistas esparcidos por todas las zonas de guerra ten\u00edan que ser organizados y coordinados por un aparato gubernamental centralizado ajeno a su control, al menos temporalmente. Los bolcheviques, seg\u00fan Harman, no ten\u00edan otra alternativa:<\/p>\n<p>\u00abNo pod\u00edan abandonar el poder s\u00f3lo porque la clase a la que representaban se hab\u00eda disuelto mientras luchaba por defender ese poder. Tampoco pod\u00edan tolerar la propagaci\u00f3n de ideas que socavaban la base de su poder, precisamente porque la propia clase obrera ya no exist\u00eda como un organismo organizado colectivamente para poder determinar sus propios intereses\u00bb.<\/p>\n<p>Para Harman, sin embargo, las muchas decisiones tomadas por los l\u00edderes revolucionarios desaparecen pr\u00e1cticamente del registro hist\u00f3rico. Ignora la opci\u00f3n m\u00e1s decisiva tomada por Lenin y su c\u00edrculo, que fue la de transformar la necesidad en virtud al equiparar y considerar colindante el socialismo con el aparato institucional no democr\u00e1tico que emergi\u00f3 de la Guerra Civil, justificado por Harman como respuesta provisional para gestionar la incapacidad de gestionar el poder colectivo por los trabajadores socialistas dispersos por las zonas de guerra. El art\u00edculo de Harman se\u00f1ala varios aspectos importantes y valiosos, pero no hace un examen cr\u00edtico de la propia actuaci\u00f3n de Lenin y de c\u00f3mo pudo haber facilitado el surgimiento del estalinismo.<\/p>\n<p>De hecho, las opciones tomadas por el \u00ableninismo en el poder\u00bb no se limitaron a no renunciar a parte del poder y a no tolerar a los partidos de oposici\u00f3n, sino que tambi\u00e9n afectaron a muchos asuntos cr\u00edticos en torno a los cuales individuos y grupos bolcheviques difer\u00edan de la l\u00ednea hegem\u00f3nica bolchevique sostenida por Lenin. Uno se refer\u00eda a la represi\u00f3n y al terror antes y durante la Guerra Civil. Fue fuente de continuas cr\u00edticas y debates dentro del gobierno revolucionario y del \u00e1mbito bolchevique. Esas cr\u00edticas se centraban principalmente en las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas de la polic\u00eda secreta -la Cheka-creada a finales de 1917 para combatir la contrarrevoluci\u00f3n, que a menudo fue abusiva y corrupta, a pesar de la rectitud de F\u00e9lix Dzershinsky, jefe de la Cheka, y que incluso violaban deliberadamente la pol\u00edtica gubernamental (5).<\/p>\n<p>Como se detalla en mi libro Before Stalinism: The Rise and Fall of Soviet Democracy (6), entre estas voces cr\u00edticas no estaban s\u00f3lo las de revolucionarios como V\u00edctor Serge, que lleg\u00f3 a ser muy conocido en Occidente, sino tambi\u00e9n las de viejos bolcheviques como Mikhail Stepanovich Olminsky (1863-1933), miembro de la redacci\u00f3n de Pravda y amigo personal de Lenin y Krupskaya durante mucho tiempo, que en repetidas ocasiones expres\u00f3 sus cr\u00edticas en las mismas p\u00e1ginas de Pravda. De hecho, a fines de 1918, Pravda, entonces bajo la direcci\u00f3n de Bujarin, publicaba m\u00e1s art\u00edculos de detractores que de partidarios de la Cheka. Este tipo de cr\u00edtica p\u00fablica a la Cheka no sobrevivir\u00eda al gobierno de Lenin.<\/p>\n<p>Es cierto que Lenin no sosten\u00eda las peores estupideces y excesos de la Cheka. Con frecuencia se esforzaba por detener algunos de esos excesos en casos individuales; Maxim Gorky fue una de las personalidades que se pondr\u00edan en contacto desesperadamente con Lenin para detener una u otra detenci\u00f3n o ejecuci\u00f3n, a menudo con \u00e9xito. Pero Lenin no hizo nada sustantivo, desde el punto de vista pol\u00edtico e institucional, para controlar o invertir de manera significativa los poderes ilimitados de la Cheka. En cambio, como en otras \u00e1reas de la vida sovi\u00e9tica, Lenin tendi\u00f3 a ver en el cambio de responsables pol\u00edticos una soluci\u00f3n a los problemas pol\u00edticos y burocr\u00e1tico-estructurales de la Cheka.<\/p>\n<p><strong>Terror rojo y castigo colectivo<\/strong><\/p>\n<p>En un asunto cr\u00edticamente importante, Lenin no s\u00f3lo se ali\u00f3 con los peores excesos de la Cheka, sino que los alent\u00f3: el castigo colectivo, la pr\u00e1ctica oficialmente sancionada de castigar no s\u00f3lo a las personas concretas que realmente cometieron cr\u00edmenes contrarrevolucionarios, sino tambi\u00e9n a sus familias, clase social y a los grupos \u00e9tnicos a los que pertenec\u00edan.<\/p>\n<p>El enfoque de Lenin se expres\u00f3 de la manera m\u00e1s dram\u00e1tica en su conflicto con los dirigentes bolcheviques en Petrogrado cuando, en verano de 1918, \u00e9stos rechazaron la pol\u00edtica de castigo colectivo e incluso aleatorio, etiquetada e impulsada por el propio Lenin como \u00abTerror Rojo\u00bb, en respuesta al asesinato de l\u00edderes bolcheviques. Seg\u00fan detalla el historiador Alexander Rabinowitch en su libro de 2007 The Bolsheviks in Power: The First Year of Soviet Rule in Petrograd (7), la Cheka de Petrogrado, en contraste con las pol\u00edticas imperantes en Mosc\u00fa durante la Guerra Civil, desestim\u00f3 las pol\u00edticas dirigidas a \u00abrestaurar el orden\u00bb a trav\u00e9s del terror y se centr\u00f3 en medidas concretas encaminadas a detener la violencia, los cr\u00edmenes econ\u00f3micos y los abusos de poder. Con respecto a esto \u00faltimo, desarroll\u00f3 directrices para regular estrictamente las investigaciones y para descubrir a los chekistas falsos y corruptos. A los ciudadanos se les dio un par de d\u00edas para entregar armas, bombas, granadas y explosivos no autorizados sin amenazarles con ejecuciones. Los procesos judiciales se aceleraron para los presos pol\u00edticos que estaban en las c\u00e1rceles esperando ser procesados, decisi\u00f3n que tambi\u00e9n fue influenciada por la necesidad de reducir la poblaci\u00f3n carcelaria de Petrogrado (8). El conflicto entre los enfoques de Mosc\u00fa y Petrogrado lleg\u00f3 a un punto cr\u00edtico cuando un l\u00edder bolchevique de Petrogrado Volodarsky fue asesinado el 20 de junio de 1918. Algunos bolcheviques del distrito y algunas delegaciones obreras exigieron la represi\u00f3n inmediata como represalia por el asesinato de Volodarski. El Comit\u00e9 Ejecutivo del Soviet de Petrogrado, se reuni\u00f3 en una sesi\u00f3n de emergencia para discutir el inflamado estado de \u00e1nimo y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda que oponerse a la pol\u00edtica de linchamientos. Enfurecido por esta decisi\u00f3n, Lenin inmediatamente cablegrafi\u00f3 una fuerte reprimenda a Zinoviev, Lashevich y otros dirigentes: \u00abS\u00f3lo escuchamos hoy que en Piter los trabajadores quer\u00edan responder al asesinato de Volodarski con el terror masivo y que vosotros los hab\u00e9is contenido. \u00a1 Esto es in-tol-er-able!\u00bb (9)<\/p>\n<p>Aunque un no declarado Terror Rojo en todas sus formas se hab\u00eda estado aplicando en Mosc\u00fa y otras ciudades rusas durante meses, Lenin s\u00f3lo logr\u00f3 su completa, aplicaci\u00f3n en Petrogrado despu\u00e9s de que el l\u00edder bolchevique de Petrogrado Moisei Uritskii fue asesinado y de que en agosto hubiera un atentado contra Lenin en Mosc\u00fa. El dirigente bolchevique del partido en Petrogrado orden\u00f3 un Terror Rojo a gran escala, incluyendo ejecuciones sumarias masivas (10). Pero a mediados de septiembre, seg\u00fan cuenta Rabinowitch, el Consejo Sindical de Petrogrado, dirigido por los bolcheviques y alarmado por el car\u00e1cter indiscriminado de este Terror Rojo, se dirigi\u00f3 a los dirigentes del partido en Petrogrado pidiendo el establecimiento de controles y salvaguardias estrictas sobre los fusilamientos en general, sobre las detenciones y registros en las oficinas sindicales y sobre las detenciones de funcionarios sindicales. Incluso Zinoviev, que hab\u00eda abogado poco antes por dar v\u00eda libre al Terror Rojo, se preocup\u00f3 por los arrestos y fusilamientos de bolcheviques, simpatizantes bolcheviques y personas que desempe\u00f1aban un papel importante en la administraci\u00f3n gubernamental. Tambi\u00e9n se sinti\u00f3 exasperado por la dificultad con que se encontr\u00f3 para obtener informaci\u00f3n sobre los de la prisioneros detenidos en la prisi\u00f3n Cheka por presumirse que eran de clase burguesa, incluidos profesionales, figuras importantes del teatro y la m\u00fasica, especialistas t\u00e9cnicos en los soviets y en los buques de la flota del B\u00e1ltico, as\u00ed como m\u00e9dicos luchando contra las enfermedades epid\u00e9micas en Petrogrado y en todo el p\u00e1is. Estaba claro que la \u00abjusticia de linchamiento\u00bb temida por los dirigentes de Petrogrado hab\u00eda conseguido imponerse y que nadie se sent\u00eda seguro (11).<\/p>\n<p>Se ha argumentado que, aunque fuesen excesivas, se trataba de medidas adoptadas durante la Guerra Civil y, por tanto, justificables dada la necesidad de combatir las atrocidades a\u00fan mayores perpetradas por los opositores terroristas y los ej\u00e9rcitos blancos. Uno de los problemas que tiene este argumento es que el castigo colectivo fue tema pol\u00e9mico en los c\u00edrculos gubernamentales poco despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre y antes del comienzo de la Guerra Civil. Isaac Nachman Steinberg, l\u00edder de los socialrevolucionarios de izquierda que fue Comisario de Justicia durante la coalici\u00f3n entre los eseristas de izquierda y los bolcheviques al principio de la Revoluci\u00f3n, se opuso firmemente a esta pol\u00edtica gubernamental mientras ocup\u00f3 ese cargo a finales de 1917 y principios de 1918. Se\u00f1alando la diferencia entre las opiniones y las acciones contrarrevolucionarias, abog\u00f3 por castigar \u00e9stas y no aquellas. Tambi\u00e9n se opuso en\u00e9rgicamente a la decisi\u00f3n del presidente de los soviets en la capital de Estonia que, al enterarse de una trama contrarrevolucionaria urdida entre la aristocracia terrateniente de origen germano, proscribi\u00f3 a toda esa casta, excepto a los hombres menores de 17 a\u00f1os y a las mujeres menores de 20 a\u00f1os, en lugar de castigar s\u00f3lo a los culpables involucrados en ese complot. La orden no se llev\u00f3 a cabo porque los dirigentes sovi\u00e9ticos no quer\u00edan enemistarse con el gobierno alem\u00e1n con el que estaban negociando el fin de la guerra (12). La misma pol\u00edtica de castigo colectivo se aplic\u00f3 a otros conflictos armados, como en el caso del decreto de junio de 1921 que ordenaba el castigo de las familias de los campesinos involucrados en las llamadas rebeliones campesinas \u00abverdes\u201d en la zona de Tambov, un conflicto que era sustancialmente diferente del anterior enfrentamiento armado durante la guerra civil con los contrarrevolucionarios \u201cblancos.\u201d(13)<\/p>\n<p>Como investigu\u00e9 en m\u00ed libro de 1990, durante ese mismo periodo se desarrollaron otras pr\u00e1cticas preocupantes, incluyendo violaciones importantes de la democracia sovi\u00e9tica y en el seno del partido, del control obrero, de la libertad de prensa y de la legalidad socialista. Como en el caso del Terror Rojo, estas pr\u00e1cticas y las justificaciones pol\u00edticas presentadas por el gobierno tuvieron un impacto sustancial en la cultura pol\u00edtica de la Rusia sovi\u00e9tica y un serlo efecto sobre las normas de comportamiento pol\u00edtico aceptable. Esto ayud\u00f3 a socavar la capacidad pol\u00edtica y organizativa de la sociedad rusa para resistir el empuje totalitario del estalinismo. Las instituciones y la cultura pol\u00edtica imperante en el pa\u00eds arrebataron a los ciudadanos sovi\u00e9ticos, incluyendo a lo que quedaba de la clase obrera y del campesinado, los medios para resistirse ante el establecimiento del sistema estalinista.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica de Lenin respecto al Terror<\/strong><\/p>\n<p>Es ir\u00f3nico que entre los l\u00edderes socialistas de su tiempo Lenin hubiera insistido en la importancia y necesidad de las luchas democr\u00e1ticas para promover la causa revolucionaria. Incluso en su injustamente muy criticado \u00bfQu\u00e9 hacer? subray\u00f3 la centralidad de la lucha por la democracia pol\u00edtica en contraste con la indiferencia y hostilidad de los economicistas, que minimizaron la lucha pol\u00edtica contra el zarismo. Su pol\u00e9mica a finales de 1915 con Parabellum [Karl Radek], adscrito a otra facci\u00f3n socialdem\u00f3crata, fue a\u00fan m\u00e1s incisiva en sus argumentos favorables a la centralidad de la democracia pol\u00edtica para el socialismo:<\/p>\n<p>\u00abDebemos combinar la lucha revolucionaria contra el capitalismo con un programa y una t\u00e1ctica revolucionaria en torno a todas las reivindicaciones democr\u00e1ticas: una rep\u00fablica, una milicia, la elecci\u00f3n popular de los funcionarios, la igualdad de derechos de las mujeres, la autodeterminaci\u00f3n de las naciones, etc. Mientras el capitalismo exista todas estas exigencias s\u00f3lo podr\u00e1n alcanzarse de forma excepcional, e incluso entonces de manera incompleta y distorsionada. Bas\u00e1ndonos en la democracia ya alcanzada y exponiendo su car\u00e1cter incompleto bajo el capitalismo, exigimos el derrocamiento del capitalismo, la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, como base necesaria para la abolici\u00f3n de la miseria de las masas y para la instituci\u00f3n completa y global de todas las reformas democr\u00e1ticas. &#8230;Es &#8230; inconcebible que el proletariado, como clase hist\u00f3rica, sea capaz de derrotar a la burgues\u00eda si no se prepara para ello por medio de la educaci\u00f3n en el esp\u00edritu de la democracia m\u00e1s coherente y resueltamente revolucionaria\u00bb (14).<\/p>\n<p>Sin embargo, hab\u00eda un aspecto de la pol\u00edtica de Lenin que puede ayudar a explicar su cambio pol\u00edtico durante la Guerra Civil: su \u00abcuasi jacobinismo\u00bb, es decir, su visi\u00f3n positiva del terror jacobino franc\u00e9s y su \u00e9nfasis en la dedicaci\u00f3n y conciencia revolucionaria que un partido deb\u00eda alcanzar. En contraste con Marx y Engels (15), Rosa Luxemburg (16) y el Trotsky temprano (17), todos cr\u00edticos del jacobinismo, Lenin llego a describir, en su folleto Un paso adelante, dos pasos atr\u00e1s, al socialdem\u00f3crata revolucionario lcomo \u00abel jacobino indisolublemente vinculado a la organizaci\u00f3n del proletariado y ahora consciente de sus intereses de clase\u00bb. Esto era consistente con su \u00e9nfasis en lo que pod\u00edan lograr la dedicaci\u00f3n revolucionaria y la conciencia de unos pocos grupos, como los partidos. Este enfoque era diferente al que, reconociendo el car\u00e1cter indispensable del liderazgo pol\u00edtico, enfatizaba el desarrollo de instituciones democr\u00e1ticas de clase tales como comit\u00e9s de f\u00e1brica, sindicatos y soviets (18).<\/p>\n<p><strong>Hacia una teor\u00eda de la democracia revolucionaria<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, la derrota de la revoluci\u00f3n rusa no vino solamente de fuerzas exteriores hostiles, sino tambi\u00e9n desde dentro de la revoluci\u00f3n. Como demostr\u00f3 la degeneraci\u00f3n de esta revoluci\u00f3n despu\u00e9s de 1918, la p\u00e9rdida de poder de la clase obrera no fue un acontecimiento de la noche a la ma\u00f1ana sino el resultado de un proceso de deterioro que llev\u00f3 al surgimiento y consolidaci\u00f3n de una clase burocr\u00e1tica con intereses propios. Despu\u00e9s del derrocamiento revolucionario del viejo orden, la ausencia de democracia obrera reforz\u00f3 el aspecto jer\u00e1rquico de la divisi\u00f3n del trabajo, que se convertir\u00e1 en el caballo de Troya burocr\u00e1tico dentro de las filas revolucionarias. Como se\u00f1al\u00f3 el l\u00edder comunista anti-estalinista Christian Rakovsky en 1928:<\/p>\n<p>\u00abCuando una clase toma el poder, una de sus partes se convierte en agente de ese poder. As\u00ed surge la burocracia. En un estado socialista, cuando la acumulaci\u00f3n capitalista est\u00e1 prohibida para los miembros del partido dirigente, esta diferenciaci\u00f3n comienza como funcional; m\u00e1s tarde se convierte en social. Pienso aqu\u00ed en la posici\u00f3n social de un comunista que tiene a su disposici\u00f3n un coche, un bonito apartamento, vacaciones regulares, y est\u00e1 recibiendo un salario m\u00e1ximo autorizado por el partido; una posici\u00f3n que difiere de la del comunista que trabaja en las minas de carb\u00f3n y que recibe un salario de cincuenta a sesenta rublos mensuales (&#8230;) La funci\u00f3n ha modificado el \u00f3rgano; es decir, la psicolog\u00eda de los encargados de las diversas tareas de direcci\u00f3n en la administraci\u00f3n y en la econom\u00eda del Estado ha cambiado hasta tal punto que no s\u00f3lo objetiva, sino tambi\u00e9n subjetivamente, no s\u00f3lo materialmente sino tambi\u00e9n moralmente, han dejado de formar parte de esta misma clase obrera\u00bb (19).<\/p>\n<p>Para los socialistas de hoy, un reexamen de la Revoluci\u00f3n rusa deber\u00eda ser parte de un esfuerzo para iniciar la construcci\u00f3n de una teor\u00eda de la pol\u00edtica de una transici\u00f3n post-revolucionaria al socialismo a la luz de esa experiencia.<\/p>\n<p>* Samuel Farbe naci\u00f3 y se cri\u00f3 en Cuba y ha escrito muchos libros y art\u00edculos sobre dicho pa\u00eds. Su \u00faltimo libro, The Politics of Che Guevara:Theory and Practice. Es profesor em\u00e9rito del Brooklyn College de la City University de Nueva York. Texto traducido y originalmente publicado en Trasversales 42 \/ octubre 2017 a partir de su versi\u00f3n original en ingl\u00e9s, \u201cOne Hundred Years of thc Russian Revolulion: A Retrospeclive View\u201d en New Politics, Summer 2017, XVI, No. 3, 10-17, newpol.org\/content\/one-hundred-years-russian-revolution-retrospective-view<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1.Thomas Harrison, \u00abSocialism and Homosexuality,\u00bb New Politics (No. 46, Winter 2009), 19-21; Sherry Wolf, \u00abLGBT Political Cul-de-Sac: Make a U-Turn,\u00bb New Politics (No. 46, Winter 2009), 34.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Keith Rosenthal, \u00abDisability and the Russian Revolution\u00bb, International Socialist Review, Parts I and II, Issue 102, Fall 2016, 71-91, Issue 103, Winter 2016-2017, 89-109.<\/li>\n<li>Stephen F. Cohen, Rethinking the Soviet Experience: Politics and History Since 1917 (Oxford University Press, 1985), 5-6.<\/li>\n<li>Chris Harman, \u00abRussia: How the Revolution Was Lost\u00bb, International Socialism (1st series, No. 30, Autumn 1967), 8-17.<\/li>\n<li>As\u00ed, cuando el 17 de enero de 1920 el gobierno bolchevique aboli\u00f3 la pena de muerte, excepto en los distritos donde se llevaban a cabo operaciones militares, la Cheka emiti\u00f3 una orden secreta instruyendo a sus funcionarios para transferir prisioneros a la zona de operaciones militares donde podr\u00edan ser ejecutados. V\u00e9ase Lennard D. Gerson , The Secret Police in Lenin&#8217; Russia (Temple University Press, 1976), 161.<\/li>\n<li>Samuel Farber, Before Stalinism: The Rise and Fall of Soviet Democracy (Verso, 1990).<\/li>\n<li>Alexander Rabinowitch, The Bolsheviks in Power: The First Year of Soviet Rule in Petrograd (Indiana University Press, 2007). El profesor Rabinowitch es tambi\u00e9n autor de The Bolsheviks Come to Power: The Revolution of 1917 in Petrograd (W.W. Norton and Company, 1978; con reciente reedici\u00f3n por Haymarket Books).<\/li>\n<li>Rabinowitch, 221.<\/li>\n<li>Rabinowitch, 314 &#8211; 316.<\/li>\n<\/ol>\n<p>l0. Rabinowitch, 330 &#8211; 331.<\/p>\n<ol start=\"11\">\n<li>Rabinowitch, 340 &#8211; 341.<\/li>\n<li>Steinberg, 1.N., In the Workshop of the Revolution (Rinehart and Company, 1953), 97, 105.<\/li>\n<li>Farber, 122-123.<\/li>\n<li>V.I. Lenin, The Revolutionary Proletariat and the Rights of Nations to Self-Determination, Collected Works, vol. 21, August 1914 &#8211; December 1915 (Moscow: Progress Publishers, 1964), 408-09.<\/li>\n<li>Para una descripci\u00f3n detallada de las opiniones cr\u00edticas de Marx y Engels sobre los jacobinos y el terror franc\u00e9s, v\u00e9ase Hal Draper, nota especial C, \u00abThe Meaning of `Terror &#8216;and `Terrorism&#8217; in Karl Marx&#8217; Theory of Revolution, Volume III, \u00abThe Dictatorship of the Proletariat\u00bb (Monthly Review Press, 1986), 360-374.<\/li>\n<li>Rosa Luxemburgo consideraba que el jacobinismo conduc\u00eda directamente a las ideas putschistas de grupos peque\u00f1os propias del franc\u00e9s Blanqui y del terrorismo nihilista del ruso Nechaev. Peter Nettl, Rosa Luxemburg, Abridged Edition (London: Oxford University Press, 1969), 195 .<\/li>\n<\/ol>\n<p>17 Le\u00f3n Trotsky, \u00abPart IV: Jacobinism and Social Democracy,\u00bb in Our Political Tasks, <a href=\"http:\/\/www.marxists\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.marxists<\/a> .org\/archive\/trosky\/1904\/tas ks\/ch .05 .htm En este folleto, Trotsky observa con astucia que los jacobinos eran ut\u00f3picos e idealistas que ten\u00edan \u00abtotal desconfianza hacia las personas reales. La &#8216;sospecha&#8217; era el metodo inevitable para servir a la Verdad\u00bb, lo que contrastaba con lo que Trotsky ve\u00eda como la \u00abconfianza revolucionaria \u00bb de la socialdemocracia.<\/p>\n<ol start=\"18\">\n<li>Para una discusi\u00f3n m\u00e1s completa del \u00abcuasi jacobinismo\u00bb v\u00e9ase Farber, 208-215.<\/li>\n<\/ol>\n<p>19.. Christian Rakovsky, \u201cThe Professional Dangers of Power\u00bb en Tariq Ali (ed.) The Stalinist Legacy (Middlesex, England: Penguin Books, 1984), 49,53.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s, la Revoluci\u00f3n rusa, que realmente sacudi\u00f3 al mundo, merece ser recordada una vez m\u00e1s, tanto por su significado emancipatorio como por su derrumbe y traici\u00f3n. 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