{"id":3923,"date":"2017-11-12T20:10:26","date_gmt":"2017-11-12T20:10:26","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3923"},"modified":"2017-11-12T20:10:26","modified_gmt":"2017-11-12T20:10:26","slug":"uruguay-heridas-sin-limpiar-secuelas-del-terrorismo-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3923","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Heridas sin limpiar: secuelas del terrorismo de Estado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uruguay<\/strong><\/p>\n<p><strong>Secuelas del terrorismo de Estado<\/strong><\/p>\n<p><strong>Heridas sin limpiar <\/strong><\/p>\n<p><strong>Unas doscientas causas por delitos de lesa humanidad permanecen impunes en Uruguay. Desde la vuelta a la democracia, s\u00f3lo hay 13 sentencias definitivas. Las estrategias de dilaci\u00f3n son tan efectivas que los represores mueren libres. Decenas de sobrevivientes brindaron su testimonio y sus pruebas en esta \u00faltima d\u00e9cada pensando que, con la llegada del Frente Amplio al poder, por fin ver\u00edan la justicia, pero \u00e9sta sigue tuerta y, cuando tarda, no es justa. \u00bfQu\u00e9 consecuencias deja narrar lo vivido a un pueblo que no oye?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Azul Curdo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 10-11-2017 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">https:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>La nuca de Ivonne Klingler se eriza cuando escucha pasos a lo lejos. \u00bfSon ellos? \u201cNos llev\u00f3 m\u00e1s de treinta a\u00f1os decir lo que nos hab\u00edan hecho. El mundo est\u00e1 al rev\u00e9s: ya no puedo bailar cumbia, la pon\u00edan a volumen bien alto para torturarme.\u201d Pasaron seis a\u00f1os desde la denuncia por violencia sexual como forma de tortura sistem\u00e1tica durante el terrorismo de Estado. En este per\u00edodo ya murieron tres compa\u00f1eras, tres denunciantes.<\/p>\n<p>\u201cHablar es sanador, pero tambi\u00e9n removedor.\u201d Lo dice Luc\u00eda Arzuaga, con voz suave y segura. Es una de las 28 denunciantes y mira a la c\u00e1mara para el spot de la reciente campa\u00f1a \u201cNo hay derecho\u201d, que enfatiza la falta de justicia en causas de lesa humanidad. Detr\u00e1s tiene los muros grises y resquebrajados de la ex c\u00e1rcel de Miguelete.<\/p>\n<p>Si no se tramita, el trauma se dilata volvi\u00e9ndose situaci\u00f3n traum\u00e1tica, profundizada por el aqu\u00ed-no-ha-pasado-nada o, lo que es peor, esto ya pas\u00f3. La impunidad y el olvido, que a veces parecen sin\u00f3nimos, producen efectos negativos en aquellas personas directamente afectadas, pero tambi\u00e9n generan un da\u00f1o psicosocial incalculable, considerando que no hay estad\u00edsticas oficiales sobre las v\u00edctimas y que la reparaci\u00f3n dista mucho de ser integral (v\u00e9ase recuadro \u201cReparaci\u00f3n en pedacitos\u201d).<\/p>\n<p>Para procesar y denunciar lo ocurrido, para dejar de ser marionetas de los represores, la reconstrucci\u00f3n de las historias personales y de la historia colectiva ha sido iniciativa de las v\u00edctimas, mediante talleres de memoria o literarios, psicodrama y terapias grupales e individuales.<\/p>\n<p>Estados depresivos, ataques de p\u00e1nico, dolencias f\u00edsicas, conflictos familiares conforman \u201cconstelaciones sintom\u00e1ticas\u201d (1) en el espacio sideral donde deambula una persona que sobrevivi\u00f3 al despojo de su identidad y fue sometida a torturas aberrantes.<\/p>\n<p>Dar testimonio en tiempos que parec\u00edan menos dif\u00edciles, tres d\u00e9cadas despu\u00e9s y con el gobierno de izquierda tan deseado, podr\u00eda haber habilitado un clima social que por fin escuchara y luchara por justicia. Con espor\u00e1dicos intentos y sin grandes recursos destinados a pol\u00edticas p\u00fablicas de memoria, aqu\u00ed seguimos.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Nos buscamos la manera de sobrevivir, en colectivo. Nosotras. Nos juntamos. Por los compa\u00f1eros. Por la lucha. Hacemos grupo. Nos narramos. Otra vez bordar, pero ahora palabras. En prisi\u00f3n bord\u00e9 \u201cLibertad\u201d en armenio y bordo ahora ese encierro de desnudez y humillaci\u00f3n. Cuento, recuerdo, me atraganto. Lo digo firme, otra habla bajito y temblorosa. No estoy segura de querer encontrarme con esa que fui. No me arrepiento de haber sido guerrillera. Eso es por lo que me detuvieron, no por ser mujer. Pero lo que nos hicieron tuvo caracter\u00edsticas especiales por mi g\u00e9nero, aunque a los varones tambi\u00e9n los violaron, pero de eso no se habla.<\/p>\n<p>Penetraci\u00f3n con objetos. El juez no entiende que eso es violaci\u00f3n. Desnudez forzada: el juez tampoco comprende que eso es violencia sexual. El tipo de traje y corbata, que debe fallar a favor o en contra, me pregunta si me confund\u00ed, que yo le estoy diciendo que me llevaron a la Casa de Punta Gorda, pero antes le dije que viv\u00eda en otro barrio.<\/p>\n<p>Puta, sucia, muda, loca. A veces me siento as\u00ed. El delirio s\u00f3lo se frena rodeados de afecto.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s hay que volver. A la casa. A los hijos. A la vida. Dejar de ser espectro. Pero la capucha, aunque te la corras, la segu\u00eds cargando en la espalda.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La espalda hecha a\u00f1icos de N\u00e9stor Nieves. Plant\u00f3n, caballete, gancho, en las antiguas oficinas de hacendados de La Tablada Nacional. La risa como escudo, provocaci\u00f3n y resistencia. All\u00ed donde hubo tanta muerte \u00bfc\u00f3mo proyectar la memoria? Primero, resguardar el lugar para seguir buscando los cuerpos de \u00d3scar Tassino, de F\u00e9lix Ortiz, de Miguel Mato.(2) Mientras, este 22 de noviembre a las cinco de la tarde inaugurar\u00e1 una placa recordatoria de los horrores all\u00ed padecidos. Luego seguir\u00e1 dando testimonio y construyendo memoria.<\/p>\n<p>La intuici\u00f3n de Irma Correa la llev\u00f3 hasta La Tablada, suponiendo que all\u00ed pod\u00eda estar su marido. Todav\u00eda no hay respuestas, aunque se las exigieron a la Comisi\u00f3n para la Paz, pidiendo que les digan qui\u00e9nes hab\u00edan declarado que Mato pas\u00f3 por all\u00ed.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica Mato, su hija, cumpli\u00f3 41 a\u00f1os el s\u00e1bado pasado. El \u00faltimo recuerdo que tiene de su padre es cuando le regal\u00f3 una bicicleta el D\u00eda de Reyes de 1982. Veintitr\u00e9s d\u00edas despu\u00e9s lo secuestraron y desde entonces es una figura po\u00e9tica, dice ella, un desaparecido, algo que anda por ah\u00ed. A\u00f1os de terapia en el Servicio de Rehabilitaci\u00f3n Social (Sersoc) la ayudaron a construir su identidad como \u201chija de\u201d. Ahora, mientras mira a N\u00e9stor Nieves y otros que conversan en un descanso de la grabaci\u00f3n de los spots, piensa: \u201cEllos est\u00e1n vivos y podr\u00edan ser mi padre. Los veo heridos\u201d.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica nunca ha ido al \u00faltimo lugar donde fue visto vivo su padre. \u201cEl d\u00eda que iba a ir a conocer La Tablada me vino un dolor de cabeza insoportable que me paraliz\u00f3\u201d, dice.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Nieves todav\u00eda teme a la electricidad y, entre los recuerdos que fluyen sobre las torturas padecidas durante su desaparici\u00f3n forzada en La Tablada y los cuatro a\u00f1os preso, dice chistes: cuenta que cuando lo met\u00edan en agua, para picanearlo, \u201cme pon\u00edan sal y les faltaba vinagre para hacerme ensalada\u201d. No le festejamos el chiste. Lo miramos y escuchamos en silencio. Sus ojos se ponen llorosos, como los de su compa\u00f1ero Javier Tassino, hermano de \u00d3scar, que tambi\u00e9n sufri\u00f3 la prisi\u00f3n pol\u00edtica. Ambos se quiebran un poco, bajan la mirada cuando hablan de sus hijos, de los reclamos que les han hecho por esos a\u00f1os de abandono. Tassino se excusa ante quien lo mira fijo: \u201cLo hicimos porque pens\u00e1bamos que \u00edbamos a darles un mundo mejor. Pero pasaron hambre, perdimos todo lo que ten\u00edamos\u201d.<\/p>\n<p>La nieta de Tassino es quien obliga a la familia a recordar. Tiene 12 a\u00f1os, pero desde chiquita pregunta por el se\u00f1or de la foto que su abuelo Javier tiene en su escritorio. Es el t\u00edo abuelo \u00d3scar, de quien han rescatado casetes que le enviaba desde la clandestinidad a su otro hermano que viv\u00eda en Venezuela, cartas que le mand\u00f3 a Javier entre el 75 y 77, el diario que \u00d3scar escribi\u00f3 y que esta nieta termin\u00f3, escribiendo en las \u00faltimas hojas un pensamiento precioso que su t\u00eda Karina ley\u00f3 en la presentaci\u00f3n del libro Las palabras guardadas (Taller Ex Presar, 2017).<\/p>\n<p>\u201cEs bravo tener a una persona tanto tiempo sin la verdad. Es monstruoso que no quieran compartir lo que saben\u201d, dice Karina, que se pregunta desde hace 40 a\u00f1os d\u00f3nde est\u00e1 su pap\u00e1 y qu\u00e9 hicieron con \u00e9l, mientras recuerda c\u00f3mo le dibujaba a su hermano algunos Superman y otros h\u00e9roes para que jugara y luego los guardase en la bolsa de Los Justicieros. \u201cCuando volvi\u00f3 la democracia pensamos que mi pap\u00e1 iba a aparecer.\u201d<\/p>\n<p>Karina sabe que el informe que le entreg\u00f3 la Comisi\u00f3n para la Paz miente porque dice que su pap\u00e1 se suicid\u00f3 cuando fue \u201csin custodia\u201d al ba\u00f1o, algo imposible en un centro de represi\u00f3n. \u201cLa falta de verdad no te deja cerrar lo que pas\u00f3, y en tu cabeza sigue siempre esa imagen, como una nebulosa.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo obten\u00e9s una sociedad m\u00e1s justa sin justicia?\u201d, pregunta Karina, educada en la solidaridad y el amor de su familia, en especial de su t\u00eda, que durante cuatro a\u00f1os la llev\u00f3 a visitar a su mam\u00e1 Disnarda Flores, primero en el Fusna, luego en el penal. En junio del 76 la encontraron en el Fusna; estaba desaparecida desde noviembre del 75. La ni\u00f1a entraba sola y se encontraba con su madre vendada y apuntada por armas. Karina luego tuvo hepatitis y desde entonces siempre anduvo muy sensible del h\u00edgado. Desde 2013 comenz\u00f3 a participar del taller Ex Presar y est\u00e1 m\u00e1s aliviada de esos dolores. Antes no pod\u00eda hablar. Escribir es su terapia. Dos a\u00f1os despu\u00e9s colabor\u00f3 en la producci\u00f3n de la exposici\u00f3n <strong>Ausencias<\/strong>, (3) que para ella signific\u00f3 poner el cuerpo, adem\u00e1s de la palabra.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Javier Tassino conoce el silencio de la muerte y la valent\u00eda de se\u00f1alar al asesino de \u00c1lvaro Albi en Coraceros. Todav\u00eda hay quienes insisten en que ah\u00ed no hubo detenidos, pero Javier estuvo all\u00ed, y all\u00ed levant\u00f3 su venda para ver qui\u00e9n hab\u00eda matado a su compa\u00f1ero. Dice que no le quedaron secuelas, aunque al rato recuerda el simulacro de fusilamiento un 29 de julio, en pelotas. Hab\u00eda ca\u00eddo con impermeable, bufanda y rompevientos. Al rato estaba desnudo. \u201cNo tengo secuelas, pero cuando hay apenas algo de fr\u00edo me tengo que abrigar enseguida o me pongo horrible.\u201d<\/p>\n<p>Tampoco dice tener secuelas Baldemar Taroco, aunque su m\u00e9dica le diga que tiene la espalda \u201checha pelota\u201d y su esposa le diga que \u00e9l \u201cse traga todo\u201d lo que le pas\u00f3, a diferencia de ella, que hizo terapia.<\/p>\n<p>Ana Mar\u00eda Reyes se cans\u00f3 de ver cad\u00e1veres en los cuarteles buscando a su marido, N\u00e9stor Nieves, quien ahora sube la escalera de la redacci\u00f3n tomado de un bast\u00f3n alto como \u00e9l. Estuvo ocho a\u00f1os clandestino, durante ese lapso engendraron cuatro hijos: un var\u00f3n, que ten\u00eda 7 cuando secuestraron a su pap\u00e1, una ni\u00f1a de 4, y mellizas paridas en el Saint Bois cinco meses antes de la ca\u00edda. Ana Mar\u00eda pari\u00f3 sola las tres veces. Al recuperar la libertad, Nieves estudi\u00f3 y se recibi\u00f3 de m\u00e9dico, aunque el camino no fue f\u00e1cil. Su hijo mayor es psicomotricista, otra de sus hijas trabaja en una guarder\u00eda. Tras conflictos, desmayos, forcejeos, destratos, hace seis a\u00f1os decidieron hacer terapia familiar. Dicen que les hizo bien reunirse. \u201cFue una cosa interesante. Nuestros hijos hablaron por primera vez\u201d, dice N\u00e9stor.<\/p>\n<p>Hay hijas j\u00f3venes, nacidas despu\u00e9s de la dictadura con mucho esfuerzo de sus padres por recomponer el matrimonio y apostar a seguir juntos, que buscan respuestas, relatos, detalles, y no los encuentran porque sus madres y sus padres no quieren contar. \u201cLa violencia extrema puede producir que las personas queden como cargadas y con temor a herir a los dem\u00e1s. Las detenidas conocieron la parte m\u00e1s horrorosa del ser humano: peligroso, destructivo, salvaje, lo que hace dudar de la condici\u00f3n humana y ataca la confianza en el otro y en s\u00ed mismo. Ese contacto con lo m\u00e1s descarnado genera una coraza\u201d, explica la psic\u00f3loga Mar\u00eda Celia Robaina. \u201cTambi\u00e9n es cierto que la gente, en general, no quiere saber lo que pas\u00f3. Todos queremos creer que el mundo en el que vivimos es previsible\u201d, agrega esta mujer que, desde chiquita, escucha los problemas de los presos. Su mam\u00e1 y dos de sus seis hermanos fueron presos pol\u00edticos. Como era menudita, a los 15 a\u00f1os Mar\u00eda Celia parec\u00eda de 12: hasta esa edad pudo ingresar como ni\u00f1a a las visitas, y por eso pod\u00eda entrar y sacar informaci\u00f3n del penal.<\/p>\n<p>Ex integrante del Sersoc, luego de la Cooperativa de Salud Mental y Derechos Humanos y actual funcionaria de la Inddhh, Robaina realiz\u00f3, junto con la trabajadora social Alba Pastorini, un acompa\u00f1amiento psicosocial, entre 2010 y 2013, al grupo de ex presas pol\u00edticas que presentaron la denuncia por violencia sexual.<\/p>\n<p>Hablar es sanador, pero tambi\u00e9n riesgoso si no se tiene contenci\u00f3n, advierte. \u201cEs importante contar con un espacio grupal s\u00f3lido, de confianza, donde poder decir lo que no se hab\u00eda contado nunca, ese dolor rec\u00f3ndito, callado, apretado.\u201d La psic\u00f3loga destaca que esa experiencia sigue dando frutos porque varias denunciantes siguen involucradas en temas de memoria, verdad, justicia y reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Declarar es \u201cponer algo de alivio en una tensi\u00f3n tan fuerte, es decir: \u2018Yo guard\u00e9 este silencio mucho tiempo, ahora lo dije y le paso el peso a la justicia para que se haga cargo. Fui tratada por la justicia militar como alguien despreciable\u2019. Declarar ante la justicia las hace salir del lugar desubjetivante de la tortura, las empodera como ciudadanas que construyen democracia. Ahora bien, cuando ese sistema democr\u00e1tico no responde, hablar deja un saldo negativo en quienes brindan su testimonio. Para hacerlo tuvieron que enfrentar muchos obst\u00e1culos, hablar con sus hijos, con sus parejas, se expusieron ante la prensa. Es necesario que el Estado uruguayo se haga cargo, investigue, brinde una serie de dispositivos de acompa\u00f1amiento psicosocial para reparar de manera integral a las v\u00edctimas y haya justicia, que no deje impunes las causas\u201d, a\u00f1ade Robaina.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Mabel Fleitas mira la puerta-ventana. Detr\u00e1s de la cortina se dibujan sombras, se oyen voces, pero su mirada se desv\u00eda hacia la derecha. Al terminar la entrevista confiesa: \u201cSi entraba alguien estoy segura de que me paraba de un salto, como en el cuartel\u201d.<\/p>\n<p>Junto a sus tres hermanas y otros 20 adolescentes fueron detenidos en abril del 75 en el cuartel de Treinta y Tres. Todos eran militantes de la Ujc (Uni\u00f3n de juventudes Comunistas) Pasaron hasta junio all\u00ed, luego fueron enviados a dependencias del Consejo del Ni\u00f1o en Montevideo, o a la c\u00e1rcel, si hab\u00edan cumplido 18 a\u00f1os. \u201cSi ya \u00e9ramos pobres, salimos extremadamente pobres, sin la posibilidad de estudiar entre el 77 y el 79, porque se nos prohib\u00eda entrar en cualquier centro educativo, ni participar en clubes sociales o plazas de deportes.\u201d Dolor, desarraigo. Insilio y exilio. Intentar rearmarse una y otra vez. Buscar al compa\u00f1ero. Buscar papeles: en Relaciones Exteriores, en el Inau (Instituto del Ni\u00f1o y Adolescente de Uruguay), noticias, comunicados que la mencionan y que prueban que le pas\u00f3 lo que le pas\u00f3. Juntar papeles y querer tirarlos todos en la puerta de la Presidencia y gritar: \u201c\u00a1\u00bfQu\u00e9 parte no entendieron?!\u201d. Armar un archivo, el cuerpo de la prueba. Poner el cuerpo dando testimonio, acompa\u00f1ando a compa\u00f1eros, escuchando a los adolescentes que tienen la misma edad que tuvo y dicen, al colocar la placa en el liceo al que fue, que ellos no quieren una dictadura. Repararnos. Estudiar bibliotecolog\u00eda, terminar algo para que la vida no quede trunca y no ganen ellos.<\/p>\n<p>\u201cHice terapia diez a\u00f1os, despu\u00e9s de un d\u00eda en que me cay\u00f3 la ficha de que la culpa me hab\u00eda calado. La negaci\u00f3n es la manera de hacerte fuerte, habiendo pasado por descr\u00e9ditos sobre nuestro relato por parte del pueblo e incluso de algunos compa\u00f1eros y de las propias familias \u2013que no fue mi caso\u2013. Un comunicado infame del Comando General del Ej\u00e9rcito, reproducido por los principales diarios del pa\u00eds, nos marc\u00f3 a fuego en el pueblo y en la capital. Fuimos inoculados con penicilina por supuestas enfermedades ven\u00e9reas, aunque la mayor\u00eda \u00e9ramos v\u00edrgenes todav\u00eda, apenas empez\u00e1bamos a tener noviecitos. Sufrimos abusos sexuales y ex\u00e1menes genitales sin consentimiento ni guantes por parte del m\u00e9dico que luego le orden\u00f3 a una de las detenidas una revisaci\u00f3n mensual estando libre, perpetuando su tortura f\u00edsica y psicol\u00f3gica. Muri\u00f3 denunciado e impune.\u201d<\/p>\n<p>Perdieron piezas dentales por golpizas, por estr\u00e9s, por mala alimentaci\u00f3n. O comen sano y hacen ejercicio pero tienen el colesterol alto. \u00bfDe d\u00f3nde viene este estr\u00e9s maldito? Varios integraron al miedo como compa\u00f1ero de por vida.<\/p>\n<p>\u201cNos cost\u00f3 entender que tenemos que hablar \u2013dice Klingler\u2013. A esta altura hay que meter el dedo en la llaga, hace mucho da\u00f1o ocultar. Eso, en este momento, es proteger este tipo de pr\u00e1cticas destructivas del otro. Las heridas siguen abiertas y no van a cicatrizar si no logramos una correcta visi\u00f3n de las cosas.\u201d<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Eatip, Gtnm-RJ, Cintras, Sersoc, Da\u00f1o transgeneracional. Consecuencias de la represi\u00f3n pol\u00edtica en el Cono Sur. Santiago, 2009.<\/p>\n<p>2) \u201cParar para seguir\u201d, Brecha, 3-XI-17.<\/p>\n<p>3) \u201cEse agujero\u201d, Brecha, 29-V-17.<\/p>\n<h3><strong>Reparaci\u00f3n en pedacitos<\/strong><\/h3>\n<p>En diciembre de 2005 el doctor Ricardo Elena elabor\u00f3 el informe \u201cFundamentos para una ley compensadora y jubilatoria de los sometidos a prisi\u00f3n prolongada y tortura (Ppt)\u201d en Uruguay, que fue entregado por Crysol a los legisladores como insumo para la ley reparatoria. Se explica que el estr\u00e9s causado por Ppt produce inmunodepresi\u00f3n y enfermedades de todo tipo: infecciosas, degenerativas, neopl\u00e1sicas y ps\u00edquicas. \u201cHay un aumento de la frecuencia de enfermedades y de muertes, y menor expectativa de vida de los sometidos a Ppt que los no sometidos a esta agresi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>S\u00f3lo considerando algunos de los casos consultados para esta nota, de los 50 denunciantes en la causa Boiso Lanza, cinco murieron: cuatro por c\u00e1ncer, el restante por problemas card\u00edacos. De los 20 denunciantes por la causa de Treinta y Tres murieron cuatro: dos por problemas cardiovasculares, los otros fallecieron antes de los 40 a\u00f1os, en la indigencia. Tres de las 28 denunciantes por violencia sexual fallecieron de c\u00e1ncer. Otras v\u00edctimas y familiares sufren problemas respiratorios o mal de Parkinson, ataques de p\u00e1nico, miedo a la oscuridad, pesadillas con la tortura o insomnio por los recuerdos.<\/p>\n<p>La Oficina de Atenci\u00f3n a las V\u00edctimas del Terrorismo de Estado fue creada para atender a las personas amparadas por la ley 18.033 y\/o la ley 18.596, a sus hijos y nietos, con derecho a recibir en forma gratuita y vitalicia la asistencia psicol\u00f3gica, psiqui\u00e1trica, odontol\u00f3gica y farmacol\u00f3gica, recibiendo cobertura integral de salud seg\u00fan el prestador elegido.<\/p>\n<p>Sin embargo, los distintos entrevistados se\u00f1alaron que no alcanza, que el servicio se rige bajo una concepci\u00f3n m\u00e9dica, poco af\u00edn a terapias de otro tipo, y que queda restringida a Montevideo.<\/p>\n<p>Por otra parte, no se contempla acompa\u00f1amiento ni apoyo terap\u00e9utico antes, durante y despu\u00e9s de declarar en las causas \u2013como s\u00ed ocurre en Argentina\u2013, aunque un proyecto de este tipo fue presentado a Javier Miranda cuando ocupaba la Direcci\u00f3n de Derechos Humanos del Mec (Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura) e incluso lleg\u00f3 a Graciela Jorge cuando dirig\u00eda la Secretar\u00eda de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, pero se les respondi\u00f3 que no hab\u00eda recursos para implementarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unas doscientas causas por delitos de lesa humanidad permanecen impunes en Uruguay. Desde la vuelta a la democracia, s\u00f3lo hay 13 sentencias definitivas. Las estrategias de dilaci\u00f3n son tan efectivas que los represores mueren libres. Decenas de sobrevivientes brindaron su testimonio y sus pruebas en esta \u00faltima d\u00e9cada pensando que, con la llegada del Frente Amplio al poder, por fin ver\u00edan la justicia, pero \u00e9sta sigue tuerta y, cuando tarda, no es justa. \u00bfQu\u00e9 consecuencias deja narrar lo vivido a un pueblo que no oye?<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,1834244,393354],"class_list":["post-3923","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-lesa-humanidad","tag-reparacion","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-11h","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3923"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3923\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3928,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3923\/revisions\/3928"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}