{"id":3818,"date":"2017-11-03T16:13:08","date_gmt":"2017-11-03T16:13:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3818"},"modified":"2017-11-03T16:13:08","modified_gmt":"2017-11-03T16:13:08","slug":"memoria-la-historia-del-gulag-el-sistema-estalinista-de-terror-politico-y-trabajo-esclavo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3818","title":{"rendered":"Memoria -La historia del Gulag: el sistema estalinista de terror pol\u00edtico y trabajo esclavo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Memoria<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Historia del Gulag de Juliette Cadiot y Marc Elie *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Henri Wilno<\/strong><\/p>\n<p><strong>NPA, 28-10-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/npa2009.org\/\">https:\/\/npa2009.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Faustino Eguberri &#8211; Viento Sur\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>La obra de Juliette Cadiot y Marc Elie, (NdT: de la que Viento Sur reproduce su introducci\u00f3n), proporciona en pocas p\u00e1ginas un an\u00e1lisis relativamente profundo del Gulag (1) en sus diversos componentes.<\/p>\n<p>A los campos en que los detenidos est\u00e1n obligados a trabajos forzosos se a\u00f1aden las zonas de relegaci\u00f3n en las que los exiliados est\u00e1n obligados a residir y trabajar bajo la vigilancia de la polic\u00eda pol\u00edtica. Entre 1930 y 1953, al menos 18 millones de personas purgaron una pena de detenci\u00f3n penal. Con alrededor de 6 millones de exiliados y de prisioneros de guerra (consecuencia de la Segunda Guerra Mundial), se superan los 28 millones. En los campos murieron 1,6 millones de detenidos y alrededor de un mill\u00f3n de exiliados perecieron durante el transporte.<\/p>\n<p><strong>Diversos reg\u00edmenes de trabajo<\/strong><\/p>\n<p>Los detenidos de los campos conocieron la situaci\u00f3n m\u00e1s insoportable: una gran parte de ellos, trabajan y viven en condiciones que, en el mejor de los casos, infligen a su salud da\u00f1os irreparables. Las raciones alimenticias, ya insuficientes, se redujeron si no se respetaba la norma de trabajo y una parte de ella era apropiada por la administraci\u00f3n de los campos, los guardianes y los bandidos.<\/p>\n<p>Cadiot y Elie subrayan la relaci\u00f3n indisoluble entre estalinismo, polic\u00eda pol\u00edtica y Gulag. Ciertamente, cuando en diciembre de 1917, los bolcheviques (que tuvieron que hacer frente a la contrarrevoluci\u00f3n y a la guerra civil) crean una polic\u00eda pol\u00edtica (la Cheka) y en 1923 ponen en pie el primer campo de trabajo de las islas Solovki destinadas a los opositores pol\u00edticos y \u00abcriminales contra el Estado\u00bb est\u00e1n en continuidad con la tradici\u00f3n rusa (el zarismo recurr\u00eda a los trabajos forzosos y al exilio a Siberia). A finales de los a\u00f1os 1920, el sistema se transforma y el Gulag se convierte en el instrumento privilegiado del terror estalinista que alcanza su paroxismo en 1937-1938. Tiene como primer objetivo a los opositores (reales o supuestos); entre ellos, los trotskystas son el blanco privilegiado y en gran medida condenados a la muerte.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de las pol\u00edticas<\/strong><\/p>\n<p>El campo de la represi\u00f3n se ampl\u00eda con la erradicaci\u00f3n de los kulaks cuando se produjo la colectivizaci\u00f3n del campo. Son igualmente enviados al Gulag los marginales, los asociales, los culpables de indisciplina en el trabajo. Los elementos socialmente sospechosos son tambi\u00e9n susceptibles de ser deportados as\u00ed como los delincuentes de derecho com\u00fan y, entre estos \u00faltimos, los miembros del hampa (que gozan de una situaci\u00f3n privilegiada en los campos).<\/p>\n<p>La salida del Gulag es en gran medida arbitraria. Entre el 20 % y el 40 % de los efectivos son liberados cada a\u00f1o entre 1934 y 1953. Pero la liberaci\u00f3n no significa la libertad de abandonar la zona de detenci\u00f3n o el exilio.<\/p>\n<p><strong>Un imperio industrial<\/strong><\/p>\n<p>El Gulag no tiene como \u00fanica l\u00f3gica la represi\u00f3n: es a la vez un \u00abinstrumento de terror y de expansi\u00f3n industrial\u00bb. Es funcional al modelo de crecimiento econ\u00f3mico estalinista, extensivo e hipervoluntarista. En su apogeo (a comienzo de los a\u00f1os 1950 antes de la muerte de Stalin), detenidos y exiliados representaban entre un quinto y un cuarto de la mano de obra industrial.<\/p>\n<p>Integrados en la econom\u00eda sovi\u00e9tica, los campos comparten sus males y en particular los despilfarros y el maquillaje de los indicadores de resultados. De hecho, el imperio industrial de la polic\u00eda pol\u00edtica cuesta al Estado m\u00e1s de lo que aporta en beneficios. Mientras vive Stalin es imposible ponerlo en cuesti\u00f3n. Su muerte en 1953 marca un punto de inflexi\u00f3n. El sistema disminuye progresivamente y desaparecer\u00e1 en los a\u00f1os 1960 (lo que no significar\u00e1 la desaparici\u00f3n de la arbitrariedad policial -ciertamente atenuada en comparaci\u00f3n con el terror estalinista).<\/p>\n<p>Los autores no ceden a atajos que les llevar\u00edan, por ejemplo, a sostener que Octubre desembocaba ineluctablemente en los campos. Para quienes se niegan a asimilar estalinismo y socialismo, es una necesidad un balance sin concesiones de los campos.<\/p>\n<p>* Histoire du Goulag, Juliette Cadiot et Marc Elie, (La D\u00e9couverte, Par\u00eds, 2017).<\/p>\n<p><strong><u>Nota de Correspondencia de Prensa <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Gulag es el acr\u00f3nimo de Gl\u00e1vnoe Upravlenie Laguer\u00e9i, o Direcci\u00f3n General de los Campos. Otro libro fundamental sobre el tema es el de Anne Applebaum, escritora, periodista e historiadora estadounidense: Gulag. Historia de los campos de concentraci\u00f3n sovi\u00e9ticos (DelBolsillo, Barcelona, 2006).<\/p>\n<h3><strong>Historia del Gulag <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Juliette Cadiot y Marc Elie<\/strong><\/h3>\n<p>Gulag designa el sistema de trabajo penitenciario administrado por la polic\u00eda pol\u00edtica bajo Stalin y sus sucesores, desde los a\u00f1os 1920 a los a\u00f1os 1960. Penitenciar\u00eda amplia, cubre el territorio sovi\u00e9tico de decenas de miles de unidades carcelarias y productivas. En su apogeo a comienzos de los a\u00f1os 1950, contiene 5,4 millones de personas de una poblaci\u00f3n de 178 millones de habitantes.<\/p>\n<p>El Gulag impone dos grandes formas de encierro y de trabajos forzosos: primeramente, el campo, en el que la \u00abzona de residencia\u00bb (simplemente \u00abzona\u00bb), compuesta de barracones, rodeada de alambres de espino y torres de vigilancia, est\u00e1 junto a la \u00abzona de producci\u00f3n\u00bb en la que trabajan los detenidos (pozos de mina, f\u00e1brica, etc.). Estas unidades est\u00e1n agrupadas en complejos penitenciarios que cuentan tambi\u00e9n con hospitales, prisiones, campos de tr\u00e1nsito, una administraci\u00f3n y finalmente las infraestructuras productivas que justifican su implantaci\u00f3n. Los grandes complejos cuentan con varias decenas de miles de prisioneros.<\/p>\n<p>Existe un \u00absegundo Gulag\u00bb [Werth, 1997] de forma muy diferente a la del campo de trabajo: la deportaci\u00f3n a las regiones alejadas bajo la tutela de la polic\u00eda pol\u00edtica. En el campo, los \u00abpueblos especiales\u00bb, en los que los exiliados trabajan en los campos, cortando madera y pescando, son f\u00edsicamente indistinguibles de las aldeas de los alrededores aunque su implantaci\u00f3n les mantenga alejados de las infraestructuras y de las regiones pobladas. En las regiones industriales, la familias de exiliados est\u00e1n alojadas en barracones y trabajan duramente en las minas y los tajos. Ah\u00ed tambi\u00e9n, exteriormente, el habitat de los exiliados no se distingue a penas del de los ciudadanos libres. El exilio no es solo la deportaci\u00f3n, es tambi\u00e9n un estatus administrativo y social: los exiliados tienen residencia asignada bajo la autoridad de un kommandatur de la polic\u00eda pol\u00edtica que decida sobre su destino de trabajo y vigila que no se alejen. En v\u00edsperas de la muerte de Stalin, la URSS cuenta aproximadamente con el mismo n\u00famero de deportados que de detenidos.<\/p>\n<p>El Gulag ocupa una posici\u00f3n central en la geograf\u00eda sovi\u00e9tica. De una parte, a escala de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, lo fundamental de los detenidos est\u00e1 concentrado en las zonas urbanas e industriales: en la regi\u00f3n de Mosc\u00fa, en las grandes ciudades mineras de los Urales, de la cuenca de Kuznetsk y de la cuenca del Donets y a lo largo del Transiberiano. Hay que relativizar la imagen de un archipi\u00e9lago alejado: las zonas de h\u00e1bitat y de producci\u00f3n tradicionales de la sociedad rusa y luego sovi\u00e9tica concentran lo esencial de los detenidos del Gulag [Brunet, 1981].<\/p>\n<p>Por otra parte, los grandes complejos penitenciarios alejados juegan un papel cardinal en la econom\u00eda estalinista: Vorkuta, Norilsk, Kolyma y Karaganda, situados en regiones alejadas del centro y enclaves del Gran Norte, el Extremo Oriente y Asia Central, constituyen inmensas provincias pobladas por detenidos y exiliados. Esos complejos penitenciarios son el motor del frente pionero en la explotaci\u00f3n de recursos cada vez m\u00e1s alejados, entre ellos el oro, la hulla, el nickel, el petr\u00f3leo y la madera.<\/p>\n<p>El Gulag fue un doble instrumento en la pol\u00edtica de transformaci\u00f3n social, pol\u00edtica y medio ambiental lanzada por la direcci\u00f3n estalinista entre finales de los 1920 y comienzos de los 1930: instrumento de colonizaci\u00f3n interior v\u00eda la puesta en valor de las regiones marginales ricas en recursos, e instrumento de industrializaci\u00f3n forzada y coercitiva en las regiones econ\u00f3micas ya establecidas. La centralidad geogr\u00e1fica del Gulag deja suponer que su aspecto cerrado y secreto debe ser matizado. El cierre estrictamente guardado como forma sistem\u00e1tica de control concentracionario no aparece en los campos sino a finales de los a\u00f1os 1930; por falta de medios, hasta los a\u00f1os 1950, numerosas unidades penitenciarias y zonas de producci\u00f3n no estuvieron cerradas. Las alambradas y torres de vigilancia, s\u00edmbolos del universo concentracionario, no fueron sino una de las formas de reclusi\u00f3n en el Gulag. La mitad de los 5 millones de personas que constitu\u00edan el contingente especial en 1953 viv\u00edan en familia en aldeas de colonizaci\u00f3n: eran enviadas colectivamente a la deportaci\u00f3n y con residencia asignada por decisi\u00f3n gubernamental. En fin, un n\u00famero creciente de detenidos, varias decenas de miles a comienzos de los a\u00f1os 1950, fueron autorizados a vivir en la ciudad, fuera de la zona. As\u00ed, una variedad de sistemas, de estatus y de situaciones caracteriza el Gulag, siendo el denominador com\u00fan la coerci\u00f3n al trabajo forzado bajo la \u00e9gida de la polic\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>El contingente especial<\/strong><\/p>\n<p>El Gulag trata a sus trabajadores forzosos -detenidos y exiliados- como mano de obra m\u00f3vil y explotable. Campos y aldeas de exilio est\u00e1n en movimiento: en funci\u00f3n de las prioridades productivas, el Gulag desplaza de un lugar a otro las masas humanas que tiene bajo su mando. Si hay que desbrozar un bosque, explotar un yacimiento, construir una f\u00e1brica, una fortificaci\u00f3n o un aeropuerto o reconstruir una ciudad, el Gulag asigna a dicho trabajo a algunas centenas y algunos miles de detenidos y exiliados que construir\u00e1n a toda prisa sus propios barracones, los edificios de los guardas, los puestos de vigilancia y las alambradas de espinos, las carreteras, etc. Una vez agotado el yacimiento, limpiado el bosque, construido el aeropuerto, el campo es abandonado o recibe una nueva asignaci\u00f3n; exiliados y detenidos son distribuidos a nuevos puntos de trabajo.<\/p>\n<p>Esta maniobrabilidad y esta explotaci\u00f3n son las principales cualidades que aprecian los jefes de empresa y los pol\u00edticos en lo que llaman el contingente especial, es decir el conjunto de los individuos sometidos a trabajos forzosos por la polic\u00eda pol\u00edtica, en contraste con la poblaci\u00f3n dotada de derechos [Suslov, 2010; Elie , 2014]. Ya fueran condenados y detenidos, exiliados administrativos, prisioneros de guerra o conscriptos al trabajo, todas las personas que estaban bajo el mando del Gulag estaban efectivamente privados de sus derechos y puestos f\u00edsicamente a disposici\u00f3n de la autoridad gestora y administrativa.<\/p>\n<p><strong>Stalin y el Gulag<\/strong><\/p>\n<p>En el primer decenio tras la Revoluci\u00f3n de 1917, los bolcheviques experimentaron varios sistemas de detenci\u00f3n y de trabajos forzosos. En 1929, cuando se hab\u00eda emprendido el gran giro, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, durante del primer plan quinquenal, Stalin pone fin, con su grupo, a la competencia entre propuestas. Para responder a las necesidades represivas y productivas de su revoluci\u00f3n por arriba, Stalin conf\u00eda a la polic\u00eda pol\u00edtica la totalidad de la gesti\u00f3n penitenciaria: de una parte, se convierte en la administradora de todos los condenados a penas privativas de libertad en su sistema de campos de concentraci\u00f3n; de otra, es responsable de millones de campesinos exiliados durante la colectivizaci\u00f3n del campo, a los que encarga la colonizaci\u00f3n de regiones alejadas. En adelante, el universo penitenciario sovi\u00e9tico, el Gulag, no tiene m\u00e1s que una cabeza, la polic\u00eda pol\u00edtica, y anda sobre dos piernas, el exilio y el campo.<\/p>\n<p>El Gulag es a la vez el producto de las transformaciones violentas que Stalin y su grupo hicieron sufrir a la URSS desde finales de los a\u00f1os 1920 hasta mediados de los a\u00f1os 1950, y el instrumento m\u00e1s importante de estos enormes cambios. Es verdad que a la muerte de Stalin, en 1953, su gigantesco sistema penitenciario no desaparece, pero entra en un ciclo decreciente que conduce a su desaparici\u00f3n a comienzos de los a\u00f1os 1960.<\/p>\n<p><strong>El Gulag y la sociedad sovi\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p>En el Gulag se dieron masacres de una enorme amplitud. No menos de 1 600 000 detenidos del Gulag murieron en el funcionamiento normal de los campos, v\u00edctimas de enfermedades y de traumatismos provocados por el hambre, el agotamiento y el fr\u00edo y bajo las balas de los guardianes. En fin, al menos un mill\u00f3n de exiliados murieron durante el transporte y los primeros a\u00f1os de supervivencia en los lugares de asignaci\u00f3n [Barnes, 2011, p.1-2]. Matanzas puntuales se a\u00f1adieron a este balance: m\u00e1s de 10 000 personas fueron asesinadas en los campos durante el Gran Terror de 1937-1938, as\u00ed como 22 000 prisioneros de guerra polacos en 1940 en Katyn.<\/p>\n<p>Entre 1930 y 1952, al menos 18 millones de personas purgaron una pena de detenci\u00f3n penal, a las que se a\u00f1aden unos 6 millones de exiliados y 4,25 millones de presos de guerra, es decir, un total de 28,25 millones de personas sometidas a trabajos forzosos y a la tutela de la polic\u00eda pol\u00edtica [Khlevniuk, 2015, p. 480-481, Bezborodov y Khroustalev, 2004, p. 37; Zagoroulko, 2000, p. 10-11]<\/p>\n<p>El Gulag en constante crecimiento bajo Stalin, alcanz\u00f3 su apogeo en la posguerra. Detenidos y exiliados representaban entonces el 3,5 % de la poblaci\u00f3n sovi\u00e9tica total. Llevaban una vida dura en todos los sectores de la econom\u00eda, desde la agricultura a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica: extracci\u00f3n, confecci\u00f3n, transporte, complejo militar-industrial, etc. Las prerrogativas industriales del Gulag eran particularmente significativas: administraba entre un quinto y un cuarto de la mano de obra industrial total [Elie, 2014].<\/p>\n<p>Entre las consecuencias de este sistema, hay que contar que los liberados, alcanzados por enfermedades cr\u00f3nicas, agotados y enfermos f\u00edsicos o ps\u00edquicos por la subalimentaci\u00f3n y el esclavismo, viv\u00edan como ciudadanos de segunda perseguidos por el Estado estalinista. No ten\u00edan derecho a hablar de los traumatismos contra\u00eddos en el contacto diario con la muerte, el sufrimiento y la injusticia.<\/p>\n<p>Las relaciones entre los prisioneros y quienes no lo eran y la experiencia de los campos y de las deportaciones en la trayectoria de los individuos y sus allegados constituyen aspectos esenciales para la comprensi\u00f3n del lugar del Gulag en la historia sovi\u00e9tica. Si el Gulag, entendido como el sistema de administraci\u00f3n centralizada del trabajo forzoso, constitu\u00eda un Estado en el Estado y una sociedad en la sociedad, no constituy\u00f3 jam\u00e1s un universo aislado. Sus habitantes mantuvieron relaciones permanentes y a todos los niveles con la vida civil. El contingente especial y la poblaci\u00f3n ciudadana interactuaban: se entraba y se sal\u00eda del Gulag; los obreros libres y forzosos se encontraban en los puntos de trabajo, los hijos de los exiliados acud\u00edan a veces a escuelas mixtas; en fin, en las inmensas ciudades penitenciarias, algunos detenidos pod\u00edan desplazarse libremente y una parte importante de la poblaci\u00f3n libre estaba constituida por ex-zeks.<\/p>\n<p>La miseria, el reclutamiento y la tiran\u00eda est\u00e1n claramente en el coraz\u00f3n de la experiencia de la mayor parte de los sovi\u00e9ticos bajo Stalin. La sociedad sovi\u00e9tica funcionaba bajo la disciplina y el trabajo era obligatorio: inscripci\u00f3n forzosa en los kolj\u00f3s, trabajos pesados, juventud obligada a trabajar, autorizaci\u00f3n administrativa para cambiar de empleo y de residencia&#8230; otras tantas obligaciones liberticidas sufridas en mayor o menor grado por cada ciudadano sovi\u00e9tico. Pero algunos sovi\u00e9ticos estaban m\u00e1s directamente expuestos a la amenaza, pues el r\u00e9gimen policiaco fichaba, vigilaba y ten\u00eda en el punto de mira particularmente a categor\u00edas sospechosas de deslealtad cuyos derechos limitaba bastante m\u00e1s y a las que atribu\u00eda identidades discriminantes y criminalizadas: antiguos responsables bajo el zarismo privados de sus derechos c\u00edvicos, elementos kulak, elementos socialmente da\u00f1inos, antiguos detenidos, trabajadores forzosos llevados a Alemania, habitantes de los territorios ocupados por los nazis, prisioneros de guerra sovi\u00e9ticos, nacionalidades enemigas, etc. estaban expuestos a un mayor riesgo de encarcelamiento y deportaci\u00f3n. En fin, el paso al Gulag defin\u00eda un tercer estrato de coerci\u00f3n [Khlevniuk, 2015]. Conviene as\u00ed no normalizar la experiencia penitenciaria. El Gulag fue m\u00e1s que la prolongaci\u00f3n de la opresi\u00f3n y de la miseria de la sociedad sovi\u00e9tica: fue una experiencia de muerte o de supervivencia en un universo de caos y de violencia inaudita, en el que el hambre, la enfermedad y el fr\u00edo sobredeterminaban los comportamientos.<\/p>\n<p>Esta libro pretende explicar por qu\u00e9 y c\u00f3mo, en el espacio de 30 a\u00f1os bajo Stalin (1929-1953), se puso en pie un sistema in\u00e9dito y de una amplitud inigualada de deportaciones y de encarcelamientos de masas. Los campos y aldeas de exilio fueron primero organizados para acoger a las poblaciones reprimidas por el r\u00e9gimen. El recurso masivo a los trabajos forzosos condujo entonces al lanzamiento de proyectos fara\u00f3nicos de colonizaci\u00f3n interior de las regiones inh\u00f3spitas de la URSS y de industrializaci\u00f3n r\u00e1pida. Este trabajo analiza los tipos de lazos sociales estructurados por el Gulag, entre detenidos, con la direcci\u00f3n (m\u00e9dicos, guardianes, jefes de campo) y con las poblaciones que habitaban del otro lado de las alambradas y de los l\u00edmites de los pueblos de exilio. En fin, este libro pretende comprender porqu\u00e9 el Gulag fue finalmente desmantelado a la muerte de Stalin y en qu\u00e9 medida el sistema penitenciario que le sucedi\u00f3 lleva a\u00fan los estigmas de su historia.<\/p>\n<p>Este trabajo pretende ser un llamamiento a proseguir el estudio del Gulag, haciendo publicidad de los trabajos en curso y de los campos que hay que trabajar, cuando la memoria del Gulag, las huellas materiales y los testigos de su existencia se borran en la Federaci\u00f3n de Rusia. Si abundantes pero incompletas fuentes son hoy accesibles, si las monograf\u00edas regionales y penitenciarias se han multiplicado, no existe s\u00edntesis reciente sobre la historia del Gulag. Este trabajo es el que se propone en esta peque\u00f1a obra.<\/p>\n<p>*************<\/p>\n<p><strong>Anexo 1<\/strong><\/p>\n<p><strong>La reeducaci\u00f3n por el trabajo, historia de un enga\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>Para la direcci\u00f3n pol\u00edtica, los campos de concentraci\u00f3n se distingu\u00edan ventajosamente de los establecimientos correctivos de los a\u00f1os 1920: acentuaban la represi\u00f3n contra los enemigos del r\u00e9gimen gracias a los trabajos forzados a la vez que pon\u00edan a disposici\u00f3n una mano de obra radicalmente explotable [Krasilnikov, 1997]. Sin embargo, desde 1929 cambi\u00f3 la denominaci\u00f3n de estos campos de concentraci\u00f3n a campos de trabajo correctivo para defenderse de las cr\u00edticas que se acumulaban en el extranjero contra la utilizaci\u00f3n de los trabajos forzosos de los detenidos, en particular en los campos de Solovki [Kokourin y Petrov, 2000, p. 64-65; Ivanova, 2006, p. 19].<\/p>\n<p>La designaci\u00f3n oficial campos de trabajo correctivo atribuida a los campos de trabajos forzosos de la \u00e9poca estalinista y postestalinista hizo nacer un malentendido: los campos estalinistas llevar\u00edan a\u00fan las huellas del ideal reeducador fundado en el trabajo colectivo y de las pedagog\u00edas reformistas experimentales de la Rusia bolchevique. Teatros y bibliotecas, departamento y secci\u00f3n de educaci\u00f3n cultural, liberaci\u00f3n antes de plazo, dar\u00edan fe de la famosa perekovka (refundici\u00f3n, remodelamiento). Ahora bien, el Gulag se construy\u00f3 en oposici\u00f3n a la experimentaci\u00f3n en el terreno de la reinserci\u00f3n de los delincuentes. Los instrumentos de la reforma penal cambiaron de finalidad: en lugar de tender a la reinserci\u00f3n de los detenidos, serv\u00edan para intensificar su explotaci\u00f3n f\u00edsica en nombre de objetivos productivistas.<\/p>\n<p>La polic\u00eda que gestionaba los campos difundi\u00f3 hacia el exterior la idea de que sus establecimientos eran los herederos de los a\u00f1os 1920 en los que educadores preparaban a los detenidos para una vuelta a la sociedad sovi\u00e9tica y a un destino de constructores del mundo comunista. Estas operaciones de comunicaci\u00f3n, del Belomorkanal al turismo penitenciario de los a\u00f1os 1950, tuvieron eco en el extranjero.<\/p>\n<p>Para vender su modus operandi, la polic\u00eda pol\u00edtica lanzo pues una operaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n de gran amplitud sobre el Belomorkanal (Canal entre el Mar Blanco y el Mar B\u00e1ltico ndt), su proyecto faro. Desde 1930, hab\u00eda prohibido la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n sobre los campos [Ivanova, 2006, p 20-21]. Abandonando temporalmente el secreto que rodeaba hasta entonces su designio penitenciario, el jefe de la polic\u00eda pol\u00edtica, Guenrikh Iagoda, di\u00f3 una publicidad m\u00e1xima a las obras, controlando muy estrechamente su producci\u00f3n cultural. Hizo una demanda al escritor Maximo Gorki de una historia oficial del canal que se convirti\u00f3 en un monumento a la gloria de los chequistas, los hombres de la polic\u00eda pol\u00edtica. Gorki reuni\u00f3 a ciento veinte escritores para un crucero por el canal en el verano de 1933. Desde el puente, los visitantes admiraban las obras de ingenier\u00eda y discut\u00edan con detenidos elegidos cuidadosamente, bajo el ojo vigilante de los polic\u00edas. De vuelta a Mosc\u00fa, una treintena de ellos cantaron una oda al triunfo de los chequistas sobre la naturaleza y la sociedad rebeldes [Gorki et al., 1998].<\/p>\n<p>El artista Alexandre Rodtchenko, durante varias estancias en 1932-1933, hizo 2 000 fotos en Carelia de las que varias decenas fueron publicadas en un n\u00famero de la revista ilustrada URSS en construcci\u00f3n difundida en ruso, franc\u00e9s, alem\u00e1n e ingl\u00e9s. Sus famosos fotomontajes travest\u00edan el trabajo de los detenidos en las condiciones terribles del gran Norte y sin otro equipamiento que palas y carretillas (visibles en las fotos), en una aventura gratificante y liberadora para los detenidos [Wolf, 2008]. Como Gorki, Rodtchenko puso por delante el papel mayor de los chequistas, que se impon\u00eda sobre el bosque nevado y subyugaba a las masas obreras [RodtchenKo, 1933].<\/p>\n<p>Tras estas experiencias, el velo del secreto volvi\u00f3 a caer casi completamente sobre el Gulag. Las puestas en escena se reiniciaron tras la muerte de Stalin, con el Deshielo, cuando la guerra fr\u00eda hizo de nuevo del penitenciario un terreno de la competici\u00f3n Este-Oeste. El Ministerio del Interior arregl\u00f3 varios establecimientos en la regi\u00f3n de Mosc\u00fa en colonias modelo que mostraba a los parlamentarios, sindicalistas y juristas extranjeros de paso para probar que la detenci\u00f3n sovi\u00e9tica no era ya el universo brutal de los campos estalinistas, sino que hab\u00eda vuelto a sus ideales reeducadores. Esas colonias cuadraban con los ideales y tendencias reformistas en el Oeste: detenci\u00f3n sin celda, impulso de la educaci\u00f3n y la cultura, autoorganizaci\u00f3n de los detenidos, liberaci\u00f3n condicional y visitas conyugales. El esfuerzo por dorar la imagen del sistema carcelario en la URSS reflejaba un verdadero cambio en la pol\u00edtica penitenciaria y un verdadero alejamiento del Gulag estalinista. Pero fue vano: la condena a trabajos forzosos y el apoyo a los presos pol\u00edticos ganaron vigor en el extranjero [Hardy, 2012].<\/p>\n<p>*************<\/p>\n<p><strong>Anexo 2<\/strong><\/p>\n<p><strong>Del testimonio a la historia del Gulag: la asociaci\u00f3n Memorial<\/strong><\/p>\n<p>Alexandr Solzhenitsyn (1918-2008) se hizo c\u00e9lebre en 1962 como narrador de la experiencia del Gulag en Un d\u00eda en la vida de Ivan Denisovich, publicada con el apoyo de Nikita Krutchev, jefe del Partido y del Gobierno sovi\u00e9ticos. En esta novela, describ\u00eda a ras de suelo la experiencia cotidiana de un detenido del Gulag. \u00c9l mismo hab\u00eda purgado ocho a\u00f1os de campo por \u00abagitaci\u00f3n y organizaci\u00f3n antisovi\u00e9ticas\u00bb, luego tres a\u00f1os de relegaci\u00f3n (1945-1956) por haber criticado a Stalin en sus cartas.<\/p>\n<p>De su abundante correspondencia con detenidos, fruto de las reacciones a Un d\u00eda&#8230;, naci\u00f3 un proyecto literario tit\u00e1nico y peligroso: una historia colectiva de la violencia de masas y de la experiencia penitenciaria de la revoluci\u00f3n hasta los a\u00f1os 1960. Ser\u00e1 Archipi\u00e9lago Gulag. Premio Nobel de literatura en 1970, cuando redacta su gran obra, Alexandr Solzhenitsyn es acosado por la polic\u00eda pol\u00edtica; una de sus auxiliares revelaba bajo la tortura el escondrijo de uno de sus manuscritos. Autoriza entonces la publicaci\u00f3n del primer volumen pasado al Oeste, que aparece en ruso en Par\u00eds en la Navidad de 1973. Algunas semanas m\u00e1s tarde, el r\u00e9gimen le desnaturaliza y le expulsa a Alemania.<\/p>\n<p>Cuando se produce la aparici\u00f3n del Archipi\u00e9lago, ya se conoc\u00edan en el Oeste decenas de testimonios sobre el Gulag. Se ha traducido ya el monumento literario de Varlam Chalamov y la epopeya de Evguenia Guinzburg, ambos condenados por cr\u00edmenes contrarrevolucionarios. Sin embargo, el Archipi\u00e9lago es una revelaci\u00f3n mundial pues Sozhenitsyn hace una cr\u00f3nica meticulosa y sobre todo colectiva del sistema represivo desde sus or\u00edgenes y propone una vigorosa condena \u00e9tica.<\/p>\n<p>La Asociaci\u00f3n Memorial, creada en 1989 por antiguos detenidos cuando el velo del secreto comenzaba a levantarse sobre los campos, hace de puente entre la memoria y la historia. Primeramente, ayudada por decenas de asociaciones regionales, archiva los documentos personales y publica las memorias de miles de antiguos detenidos. Interes\u00e1ndose en primer lugar por la suerte de los prisioneros pol\u00edticos, extendi\u00f3 sus investigaciones a los aspectos de la represi\u00f3n estalinista que implicaban al conjunto del cuerpo social sovi\u00e9tico. Sus investigadores aportaron una contribuci\u00f3n decisiva a la \u00abrevoluci\u00f3n archiv\u00edstica\u00bb que permite a los historiadores estudiar el Gulag como un avatar del estalinismo. En fin, la asociaci\u00f3n lleva a cabo una importante actividad de protecci\u00f3n de los derechos humanos, no solo defendiendo a los antiguos detenidos de la \u00e9poca sovi\u00e9tica, sino tambi\u00e9n luchando contra las injusticias y malos tratos en los lugares de detenci\u00f3n de la Rusia de hoy y defendiendo las v\u00edctimas de las persecuciones en el C\u00e1ucaso Norte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra de Juliette Cadiot y Marc Elie, (NdT: de la que Viento Sur reproduce su introducci\u00f3n), proporciona en pocas p\u00e1ginas un an\u00e1lisis relativamente profundo del Gulag (1) en sus diversos componentes.<br \/>\nA los campos en que los detenidos est\u00e1n obligados a trabajos forzosos se a\u00f1aden las zonas de relegaci\u00f3n en las que los exiliados est\u00e1n obligados a residir y trabajar bajo la vigilancia de la polic\u00eda pol\u00edtica. Entre 1930 y 1953, al menos 18 millones de personas purgaron una pena de detenci\u00f3n penal. Con alrededor de 6 millones de exiliados y de prisioneros de guerra (consecuencia de la Segunda Guerra Mundial), se superan los 28 millones. En los campos murieron 1,6 millones de detenidos y alrededor de un mill\u00f3n de exiliados perecieron durante el transporte&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[963641],"class_list":["post-3818","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-gulag","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-ZA","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3818"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3822,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3818\/revisions\/3822"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}