{"id":3793,"date":"2017-10-29T20:48:15","date_gmt":"2017-10-29T20:48:15","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3793"},"modified":"2017-10-29T20:48:15","modified_gmt":"2017-10-29T20:48:15","slug":"brasil-renta-basica-un-balance-de-las-politicas-sociales-del-lulismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3793","title":{"rendered":"Brasil &#8211; Renta B\u00e1sica: un balance de las pol\u00edticas sociales del \u00ablulismo\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>Brasil<\/strong><\/p>\n<p><strong>La realidad de la Renta B\u00e1sica en el Brasil pos-Lula *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Giuseppe Cocco y Silvio Pedrosa **<\/strong><\/p>\n<p><strong>Revista IHU online, N\u00b0 492, 5-9-2016 \u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.ihuonline.unisinos.br\/\">http:\/\/www.ihuonline.unisinos.br\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Correio da Cidadania, 25-10-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.correiocidadania.com.br\/\">http:\/\/www.correiocidadania.com.br\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Ernesto Herrera \u2013 Correspondencia de Prensa<\/strong><\/p>\n<p>Es bien dif\u00edcil iniciar un balance de las pol\u00edticas sociales de los cuatro gobiernos del Partido de los Trabajadores en Brasil (dos gobiernos de Lula, de 2003 a 2011, y dos de Dilma Rous\u00adseff, de 2011 a 2015) en este momento en que el mandato en curso enfrenta no solamente una contestaci\u00f3n popular masiva, sino tambi\u00e9n una dram\u00e1tica depresi\u00f3n econ\u00f3mica, un gigantesco esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n y un proceso de im\u00adpe\u00ada\u00adch\u00adment con final muy incierto a mediados de abril de 2016. A pesar de eso, esa situaci\u00f3n realmente catastr\u00f3fica no impide que las pol\u00edticas sociales del gobierno Lula hayan legitimado socialmente un\u00a0 poder que podr\u00eda haber perdurado, una vez que el PT planeaba la re-candidatura de Lula en 2018.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, en que el poder del PT se desmorona, sus pol\u00edticas sociales y sobre todo, el programa m\u00e1s popular, el Bolsa Familia, son objeto de consenso. Nadie osar\u00eda, hoy, querer reducirlas, reformularlas o extinguirlas. En tanto, se trata de un consenso paradojal, en el momento en que esas pol\u00edticas sociales son sacudidas por tres procesos. Primeramente, la violenta recesi\u00f3n econ\u00f3mica asociada a la inflaci\u00f3n muy elevada de los \u00faltimos a\u00f1os redujeron progresivamente esas pol\u00edticas sociales: tanto la selecci\u00f3n de los beneficiarios como los montes repasados est\u00e1n actualmente congelados, sin acompa\u00f1ar la enorme inflaci\u00f3n. Adem\u00e1s de eso, mientras los programas menguaron en los \u00faltimos dos o tres a\u00f1os, las poblaciones a ser beneficiadas aumentan cons\u00adtan\u00adte\u00admente.<\/p>\n<p>Finalmente, Brasil, as\u00ed como toda Am\u00e9rica del Sur, retoma las pol\u00edticas neoliberales, de modo que el segundo gobierno de Dilma Rous\u00adseff comenz\u00f3 a implantarlas ya desde su ilusoria reelecci\u00f3n. El PT y sus aliados no solo efectuaron cortes en dr\u00e1sticos en los gastos p\u00fablicos y en la protecci\u00f3n social (seguro de desempleo para los m\u00e1s j\u00f3venes, protecci\u00f3n de los pescadores y pensi\u00f3n a la viudez), sino tambi\u00e9n trabajaron para reformar especialmente el sistema de jubilaciones. Cualquiera sea el escenario pol\u00edtico institucional de salida a la crisis actual, hasta mismo la muy improbable sobrevivencia del PT y de Lula, las jubilaciones permanecer\u00e1n reducidas con adopci\u00f3n de las recetas neoliberales. En tanto, veremos m\u00e1s adelante que las jubilaciones constituyen, junto con el salario m\u00ednimo instaurado en 1938 por el r\u00e9gimen de Getulio Vargas para el trabajo asalariado, el dispositivo fundamental de protecci\u00f3n social en Brasil.<\/p>\n<p>Hoy, por tanto, el destino de Brasil, \u201cpa\u00eds del fu\u00adturo\u201d, es muy imprevisible, y la evoluci\u00f3n en curso suscita un pesimismo generalizado. En esa extrema incertidumbre, las movilizaciones de la izquierda residual, que defiende al gobierno (del PT), desempe\u00f1an un papel perverso, corriendo el riesgo de abrir camino a un \u201clepenismo\u201d tropical. (1) Al mismo tiempo, el vac\u00edo dejado por el derrota del PT y de la izquierda, tambi\u00e9n puede transformarse en brecha para la radicalizaci\u00f3n de ciertas experiencias positivas de los \u00faltimos veinte a\u00f1os, como ocurri\u00f3 en junio de 2013.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo tiene como objetivo evaluar el alcance de las pol\u00edticas sociales realmente existentes en Brasil en el per\u00edodo Lula del punto de vista del debate general sobre la Renta B\u00e1sica de Ciudadan\u00eda. Incluye dos cuestiones: 1) \u00bfEsas pol\u00edticas sociales -sobre todo las transferencias monetarias- fueron pensadas en la perspectiva de una renta m\u00ednima?; 2) \u00bfLa renta podr\u00eda funcionar como v\u00e9r\u00adtice pri\u00advi\u00adle\u00adgiado de reorganizaci\u00f3n e integraci\u00f3n de esas pol\u00edticas sociales?<\/p>\n<p>Podemos adelantar nuestras respuestas: las diferentes pol\u00edticas de transferencias monetarias no fueron concebidas en la perspectiva de la renta m\u00ednima (ni de ninguna otra forma de renta garantida). Ellas son el resultado imprevisto de hibridaci\u00f3n de tres dispositivos diferentes: el sistema de jubilaciones, proveniente del Estado corporativo y autoritario; el sistema de seguro de desempleo como elemento tard\u00edo del Wel\u00adfare for\u00addista articulado en 2004 en el \u00e1mbito del \u201ccombate a la pobreza\u201d.<\/p>\n<p>Nuestro an\u00e1lisis seguir\u00e1 dos ejes: la evoluci\u00f3n de los debates en torno de esas pol\u00edticas y la descripci\u00f3n de las pol\u00edticas de distribuci\u00f3n de renta. Esos dos ejes ser\u00e1n divididos en tres fases: primeramente, la realizaci\u00f3n del programa del programa Bolsa Familia, durante el primer gobierno Lula (2003-2006), a la cual llamaremos de fase \u201ccat\u00f3lica\u201d o \u201cizquierdista residual\u201d; la segunda de fase \u201clulista\u201d, del segundo gobierno Lula y de los primeros a\u00f1os del primer mandato de man\u00addato de Dilma Rous\u00adseff (2007-2012); y el \u201cLulismo salvaje\u201d de la gui\u00f1ada ante las protestas de junio de 2013.<\/p>\n<p><strong>El pe\u00adr\u00edodo ca\u00adt\u00f3\u00adlico o \u201cizquierdista re\u00adsi\u00addual\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La llegada del PT al poder fue antecedida por una serie de conciliaciones con vistas de que el partido y su l\u00edder carism\u00e1tico fueran aceptados por los grandes intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos que llegaba a su tercera elecci\u00f3n presidencial directa realmente democr\u00e1tica. Lula prometer\u00e1 solemnemente mantener el sistema fiscal y honrar las deudas y las privatizaciones anteriores. Para reforzar una imagen de moderaci\u00f3n, Lula eligi\u00f3 como vice-pre\u00adsi\u00addente un riqu\u00ed\u00adsimo in\u00addus\u00adtrial de Minas Ge\u00adrais. (2)<\/p>\n<p>Para gran decepci\u00f3n de la mayor\u00eda de los militantes (no solamente de la izquierda del partido), la llegada de Lula al poder no represent\u00f3, entonces, ninguna revoluci\u00f3n en la pol\u00edtica econ\u00f3mica. Al contrario, sus primeras medidas seguir\u00e1n totalmente la l\u00ednea de su predecesor Fer\u00adnando Hen\u00adrique Car\u00addoso, como la reforma que reduc\u00eda las jubilaciones del sector p\u00fablico del modo como el gobierno anterior hab\u00eda preparado, el PT expuls\u00f3 a los parlamentarios que votaron en contra de la reforma de la Previsi\u00f3n Social. (3)<\/p>\n<p>El \u00fanico proyecto innovador fue el programa Hambre Cero, un dispositivo de combate al hambre ya elaborado por el Instituto de la Ciudadan\u00eda, el think tank del PT que hoy es el Instituto Lula y est\u00e1 en el centro de los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n. Ese programa Hambre Cero, inspirado en las acciones de Be\u00adtinho (4) y de Frei Betto y tambi\u00e9n muy parecido con los Res\u00adtau\u00adrants du Coeur (Restaurants del Coraz\u00f3n) de Co\u00adluche, en Francia, (5) deber\u00eda posibilitar que el Ministerio de Desarrollo Agrario concretara el \u201cderecho fundamental a la alimentaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Juntamente con una distribuci\u00f3n f\u00ed\u00adsica de productos ali\u00admen\u00adtares, fue programada toda una serie de acciones consideradas emancipatorias, res\u00adtau\u00adrantes po\u00adpu\u00adlares, cursos de for\u00admaci\u00f3n pro\u00adfesi\u00adonal etc. Como se pod\u00eda esperar, su gesti\u00f3n muy cara y compleja del punto de vista lo\u00adg\u00eds\u00adtico impidi\u00f3 su fortalecimiento. Despu\u00e9s de menos de un a\u00f1o, un Ministerio de Desarrollo (MDS) fue creado para coordinar y supervisar esos programas de asistencia social de transferencias monetarias.<\/p>\n<p><strong>El pe\u00adr\u00edodo lu\u00adlista<\/strong><\/p>\n<p>Al final de 2003, el gobierno Lula reformul\u00f3 radicalmente el equipo y el programa Hambre Cero. Sus tres diferentes pol\u00edticas espec\u00edficas fueron reagrupadas: las transferencias <em>in na\u00adtura <\/em>(g\u00e9neros alimenticios) y en servicios fueron suprimidas, en provecho de las repases monetarios \u00fanicamente. Ese nuevo programa Bolsa Familia es r\u00e1pidamente fortalecido para tornarse, en t\u00e9rminos de p\u00fablico alcanzado y presupuesto adjudicado, el m\u00e1s importante programa de transferencia condicionada de renta del mundo: en diciembre de 2012, cerca de 45 millones de personas (casi un cuarto de la poblaci\u00f3n total) fueron beneficiadas con una redistribuci\u00f3n del equivalente a 10 billones d\u00f3lares, 0,5% del PIB.<\/p>\n<p>Con o sin raz\u00f3n, ese programa monopoliz\u00f3 todas las apreciaciones del gobierno Lula en ocasi\u00f3n de la reelecci\u00f3n de 2006, que sucedi\u00f3 a la grave crisis pol\u00edtica del esc\u00e1ndalo del \u201cMen\u00adsal\u00e3o\u201d. La derecha, los medios y la oposici\u00f3n de izquierda hablaban de \u201cpopulismo\u201d, una parte de la de gobierno desarroll\u00f3 cr\u00edticas id\u00e9nticas, sin, con todo, condenar la pol\u00edtica. Fue entonces que el antiguo porta-voz del presidente en el primer mandato, Andr\u00e9 Singer, lanz\u00f3 el concepto ambiguo de \u201cLulismo\u201d. (6)<\/p>\n<p>Ese t\u00e9rmino registra, inicialmente, el cambio de la base electoral del PT entre 2002 y 2006, con menos camadas sociales urbanizadas de obreros y clase media instru\u00edda da de las regiones m\u00e1s desarrolladas del Sur y del Su\u00addeste del pa\u00eds, y m\u00e1s poblaciones del Nor\u00addeste y Norte, las m\u00e1s pobres y consideradas el lum\u00adpen\u00adpro\u00adle\u00adta\u00adriado. Singer asocia, adem\u00e1s de eso, esa transformaci\u00f3n al hecho de que la crisis vertical de la militancia de base del PT (exclusi\u00f3n de la izquierda del partido, esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n) fue superada por la dimensi\u00f3n electoral del propio Lula.<\/p>\n<p><strong>El \u201cLu\u00adlismo sal\u00advaje\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Las protestas de junio de 2013 pusieron fin al Lulismo, en cuanto din\u00e1mica venida de fuera, m\u00e1s que otra cara del conjunto de las pol\u00edticas sociales de los gobiernos del PT. Porque el fen\u00f3meno del \u201cpopulismo\u201d (positivo o negativo) y el apoyo pasivo al l\u00edder carism\u00e1tico ocultaban una din\u00e1mica salvaje de producci\u00f3n de subjetividad en el cerne de las pol\u00edticas sociales de Lula, bien como m\u00e1s all\u00e1 de ellas. El movimiento de junio de 2013 fue la explicitaci\u00f3n de los l\u00edmites no solamente del Lulismo (sociol\u00f3gico o pol\u00edtico), sino tambi\u00e9n, y sobre todo, de las diferentes cr\u00edticas externas e internas dirigidas contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas sociales (y el gobierno de modo general) no pueden ser evaluadas en s\u00ed mismas, de acuerdo con la coherencia interna de su concepci\u00f3n y ejecuci\u00f3n, tampoco conforme sus discursos sobre la emergencia de una nueva clase media. Y mucho menos seg\u00fan la cr\u00edtica que las acusa de ofrecer una inclusi\u00f3n por la integraci\u00f3n en el gran consumo. Lo que es preciso entender son los procesos de subjetivaci\u00f3n que se afirman en el y m\u00e1s all\u00e1 de su horizonte. En las pol\u00edticas p\u00fablicas, lo que importa no es tanto saber si ellas pueden \u201cresolver\u201d una determinada situaci\u00f3n (por ejemplo, la extrema pobreza, la desigualdad), sino si ellas dan acceso y si est\u00e1n abiertas a las din\u00e1micas que pueden mudar las relaciones sociales, din\u00e1micas horizontales y constituyentes de movilizaciones sociales capaces de transmutar los valores.<\/p>\n<p>En cuanto el Lulismo estaba totalmente metido en la euforia de la emergencia de un \u201cpa\u00eds sin pobres\u201d, de una \u201cnueva\u201d clase media apta a consumir autom\u00f3viles y megaeventos de la gi\u00f1ada neodesarrollista del gobierno Dilma, las protestas de junio de 2013 mostraban la formaci\u00f3n de una nueva figura social del trabajo metropolitano, totalmente salvaje e irrepresentable.<\/p>\n<p><strong>El debate sobre las transferencias de renta durante el gobierno Lula <\/strong><\/p>\n<p>Dos grandes tipo de cr\u00edticas generales o internas al PT apuntan a las pol\u00edticas sociales de transferencia de renta. Las cr\u00edticas externas re\u00fanen curiosamente la convergencia de las oposiciones de derecha y de izquierda, que consideran las transferencias de renta como un asistencialismo a los pobres, incapaz de sacarlos de la miseria, una vez que la \u00fanica soluci\u00f3n ser\u00eda el acceso al trabajo por el empleo. Solo m\u00e1s tarde, las perspectivas se separan.<\/p>\n<p>La derecha apuesta en la flexibilizaci\u00f3n del trabajo para que el empleo progrese el ritmo necesario. La izquierda apuesta por un cambio radical de las pol\u00edticas econ\u00f3micas para que el crecimiento ofrezca m\u00e1s empleos y m\u00e1s derechos laborales. Esas cr\u00edtica, sin embargo, muy virulentas al inicio, fueron combatidas por la popularidad de los programas sociales y por el clima general de euforia que se instal\u00f3 despu\u00e9s de la crisis financiera, especialmente en el momento que Lula realiz\u00f3 la proeza de conseguir elegir en su lugar a una figura pol\u00edtica bastante anodina, que nunca hab\u00eda sido candidata en una campa\u00f1a electoral.<\/p>\n<p>Por tanto, son las cr\u00edticas \u201cinternas\u201d, aquellas formuladas dentro del campo intelectual y pol\u00edtico del PT y del gobierno, que nos pueden ayudar a comprender mejor las potencialidades de la experiencia Lulista en el debate sobre la renta universal b\u00e1sica. Esas cr\u00edticas internas reproducen en t\u00e9rminos diferentes los abordajes externos, principalmente aquellos de la izquierda, pero ultrapasan el consenso, operando una desconstrucci\u00f3n en dos ejes: el primero es el de la reconstrucci\u00f3n de la genealog\u00eda neoliberal del programa; el segundo es de la relativizaci\u00f3n de su impacto.<\/p>\n<p>El programa Bolsa Familia es efectivamente de origen neoliberal, como Lena La\u00advinas reconstituye de manera detallada y precisa (7). Es uno de los derivados de la restructuraci\u00f3n o reducci\u00f3n del Wel\u00adfare lanzados en los Estados Unidos, ya en el inicio de la d\u00e9cada de 1979, para reorganizar la protecci\u00f3n social en funci\u00f3n de otro r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n alternativo al fordismo, el Work\u00adfare. Este promovi\u00f3 un proceso de individualizaci\u00f3n de la protecci\u00f3n social a trav\u00e9s de dispositivos al mismo tiempo visados y condicionales. Por un lado, el horizonte de una cobertura universal deja entonces de ser visado en provecho de un \u201ccombate\u201d dirigido a los \u201cm\u00e1s pobres\u201d para responsabilizarlos a producir su propio capital social por la escolarizaci\u00f3n y por la salud de los hijos.<\/p>\n<p>El inspirador del programa es un investigador que hab\u00eda colaborado con el gobierno neoliberal anterior, sin haber conseguido dar a esa pol\u00edtica la envergadura que ella tendr\u00e1 con Lula, Lena Lavinas reconoce, en tanto, que el Bolsa Familia brasilero tiene la especificidad de haber sido introducido por abajo, a partir de una experiencia municipal del PT de Brasilia, entre 1995 y 1998. Esa primera \u201cbolsa escuela\u201d era un dispositivo h\u00edbrido t\u00edpicamente brasilero, de origen cat\u00f3lico, filantr\u00f3pico, burgu\u00e9s y socialista. La Bolsa Familia, por otro lado, alcanza un p\u00fablico gigantesco, por causa de la amplitud del fen\u00f3meno de la pobreza. Para tener acceso a \u00e9l, era preciso, en 2014, una renta mensual de cerca de treinta d\u00f3lares -equivalente a quince de hoy- o ser miembro de una familia con mujeres embarazadas, madres que amamantaban y\/o menores de 17 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de esos criterios, la bolsa var\u00eda, pero siempre con una serie de condiciones: la inclusi\u00f3n -a trav\u00e9s del municipio del domicilio- en el catastro nacional de programas sociales, y la selecci\u00f3n del Ministerio de Desarrollo Social y el compromiso de seguir una serie de acciones (acompa\u00f1amiento pre-natal de las mujeres embarazadas, participaci\u00f3n en cursos de amamantar y alimentaci\u00f3n). Las familias deben, adem\u00e1s de eso, comprometerse con las vacunas de los ni\u00f1os y el acompa\u00f1amiento de la salud de mujeres embarazadas y la concurrencia escolar de los ni\u00f1os de hasta 17 a\u00f1os. En 2015, 13,9 mi\u00adllones de fa\u00admilias son beneficiadas de esa forma y, adem\u00e1s de eso, est\u00e1n protegidas del control delincuente ejercido sobre los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>La derecha criticaba (m\u00e1s ahora) el Bolsa Familia por esa masificaci\u00f3n y sus desv\u00edos electoreros. Las verdaderas cr\u00edticas, compartidas, en un primer momento, por la \u201cderecha\u201d liberal y por la \u201cizquierda\u201d gubernamental, relativizaban los impactos reales del programa. En un art\u00edculo que compara la evoluci\u00f3n de la desigualdad en China y en Brasil, los economistas ortodoxos Pedro Fer\u00adreira y Re\u00adnato Fra\u00adgelli contestaban, as\u00ed, que la mejor distribuci\u00f3n de renta en Brasil se debiera sobre todo a las pol\u00edticas sociales practicadas a partir de 2003 por el primer gobierno Lula.<\/p>\n<p>\u201c La parte de la reducci\u00f3n de la desigualdad derivadas de las pol\u00edticas de transferencias de renta y del aumento del salario m\u00ednimo representa apenas entre 20% y 30% de la reducci\u00f3n total de la desigualdad\u201d. Alineados a las teor\u00edas del capital social, los dos economistas atribuyen la parte esencial de esa reducci\u00f3n de la desigualdad\u00a0 (70% a 80%) a la evaluaci\u00f3n general de la escolarizaci\u00f3n, ca\u00edda del anal\u00adfa\u00adbe\u00adtismo de 20% para 9% y el aumento de escolaridad media de la poblaci\u00f3n, sobre todo de los m\u00e1s j\u00f3venes. La frecuencia escolar de los j\u00f3venes de 15 a 17 a\u00f1os pas\u00f3 de 55% a 84%: \u201cEl aumento de n\u00famero de personas escolarizadas que entran al mercado de trabajo hace bajar el valor de cada a\u00f1o de estudio adicional. Pero como disminuye, al mismo tiempo, el n\u00famero de trabajadores poco escolarizados, sus salarios aumentan\u201d. Los autores sugieren, concluyendo, la abolici\u00f3n del financiamiento p\u00fablico de las grandes empresas y de la universidades.<\/p>\n<p>Dos tipos de cr\u00edticas semejantes son formuladas por la izquierda del gobierno, aunque en una direcci\u00f3n di\u00ada\u00adme\u00adtral\u00admente opuesta. El primero visa, como los liberales, el impacto econ\u00f3mico y social de las transferencias de renta, pero limit\u00e1ndose, paradojalmente, a un estricta racionalidad econ\u00f3mica, sin tener en cuenta cualquier variable, como el capital social y los niveles de educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Encontramos, as\u00ed, el an\u00e1lisis que afirma que la reducci\u00f3n de los \u00edndices de pobreza en Am\u00e9rica Latina deriva, sobre todo, \u201cdel crecimiento econ\u00f3mico y de la creaci\u00f3n de empleo\u201d. As\u00ed, ser\u00edan las pol\u00edticas de revalorizaci\u00f3n del salario m\u00ednimo que habr\u00edan desempe\u00f1ado el papel m\u00e1s importante. Son las pol\u00edticas econ\u00f3micas que importan, y no las pol\u00edticas sociales, las cuales depender\u00edan, en \u00faltima instancia, de los \u00edndices de crecimiento y de los niveles de empleo. En logar del work\u00adfare de los neoliberales, habr\u00eda apenas el wel\u00adfare de los\u00a0 in\u00addus\u00adtri\u00ada\u00adlistas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Lena Levinas, fueron las revalorizaciones del salario m\u00ednimo a trav\u00e9s del empleo que contribuyeron a la reducci\u00f3n de las desigualdades a trav\u00e9s del empleo y, sobre todo, a trav\u00e9s del sistema de jubilaciones. \u201cDos tercios de las jubilaciones p\u00fablicas corresponden al \u2018salario m\u00ednimo\u2019, y, entre enero de 2001 y mayo de 2012, la creaci\u00f3n de empleo y el aumento del salario m\u00ednimo, juntos, redujeron el indicador de pobreza para 15%, en cuanto los programas de transferencia de renta lo redujeron para 11%\u201d. Aconteci\u00f3 la misma cosa con la pobreza extrema, que cay\u00f3 para 4%.<\/p>\n<p>Y es ah\u00ed que el empleo tiene un papel mucho menor que las jubilaciones, por causa del papel de la revalorizaci\u00f3n del salario m\u00ednimo. Debemos agregar aqu\u00ed dos observaciones. En primer lugar, el sistema brasilero de jubilaciones, principalmente del mayor n\u00famero de ellas, que corresponde al salario m\u00ednimo, no se debe al dispositivo de protecci\u00f3n del trabajo, sino del no trabajo o trabajo informal.<\/p>\n<p>En un pa\u00eds que la mitad del n\u00famero de empleo es informal, las jubilaciones del sistema de seguridad social posibilitaron la creaci\u00f3n de una red de protecci\u00f3n que, a\u00fan fr\u00e1gil, es muy extensa. Buena parte de las jubilaciones provienen, de hecho, de una pol\u00edtica social implantada desde la dictadura para los agricultores, cuyos empleadores no pagan las contribuciones: o sea, es una especie de anticipaci\u00f3n del Bolsa Familia.<\/p>\n<p>En segundo lugar, a medida que el salario m\u00ednimo institu\u00eddo en 1938 se desvalorizaba en las crisis, se transform\u00f3 en m\u00ednimo para esas jubilaciones sociales. Por otro lado, el dispositivo de las jubilaciones se torn\u00f3 entonces un mecanismo central de amortizaci\u00f3n de la pobreza, y el hecho de que su nivel m\u00e1s bajo corresponden al salario m\u00ednimo, impidi\u00f3 su total desvalorizaci\u00f3n. Por otro lado, la valorizaci\u00f3n del salario m\u00ednimo lo hace un instrumento de distribuci\u00f3n de renta (como durante los gobiernos Lula), pero tambi\u00e9n una especie de techo m\u00f3vil que bloquea esa valorizaci\u00f3n en funci\u00f3n de su impacto directo sobre los presupuestos p\u00fablicos.<\/p>\n<p><strong>La renta b\u00e1\u00adsica re\u00adal\u00admente exis\u00adtente en Brasil<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfA partir de ah\u00ed, cu\u00e1les son las perspectivas para la construcci\u00f3n de una renta b\u00e1sica que se torne, en Brasil, el terreno indispensable para un virada biopol\u00edtica urgente de salir de la actual tragedia de la guerra trabada contra los pobres? Digamos que la renta b\u00e1sica ya existe, incluso que no represente ab\u00adso\u00adlu\u00adta\u00admente una al\u00adter\u00adna\u00adtiva clara. El verdadero desaf\u00edo es, pues, entender las l\u00edneas de conflicto que separan la precaria exixtencia emp\u00edrica actual de su construcci\u00f3n como base de una nueva democracia. Podemos tentar trazar esas l\u00edneas en tres tiempos: la forma h\u00edbrida de la renta b\u00e1sica hoy; el debate actual sobre la crisis y la reforma de las jubilaciones; la cuesti\u00f3n de la moneda.<\/p>\n<p>La renta b\u00e1sica realmente existente en Brasil es compuesta por una red tenue de cuatro dispositivos de protecci\u00f3n social. Por orden de importancia: el sistema de jubilaciones, el seguro de desempleo, el Beneficio de Prestaci\u00f3n Continuada y, por fin, el Bolsa Familia. La cuentas de las jubilaciones est\u00e1n equilibradas, a pesar de d\u00e9ficit creciente debido a generosas exoneraciones concedidas por el PT a las empresas de diferentes sectores y, sobre todo, a las contribuciones astron\u00f3micas que dejan de ser pagas por las empresas.<\/p>\n<p>El seguro de desempleo y el Beneficio de Prestaci\u00f3n Continuada, por su vez, concedidos solamente a tres millones de personas, pesan juntos cerca del 1,2% del PIB bra\u00adsi\u00adlero, en cuanto el Bolsa Familia, cuyos beneficiarios son decenas de millones de personas, consume apenas 0,4% del PIB. Si consideramos equilibrado el sistema jubilatorio, su d\u00e9ficit apenas representa un conflicto pol\u00edtico acerca de c\u00f3mo financiarlo, los otros programas de distribuci\u00f3n de renta, por tanto, en lo m\u00e1ximo pesan 1,6% o 2% sobre el PIB. Sin embargo, el gobierno Dilma dio a las grandes empresas, en 5 a\u00f1os, exoneraciones fiscales que representan m\u00e1s de tres Bolsas Familias por a\u00f1o, y eso sin contar varias otras gratificaciones concedidas a las firmas por el Banco Na\u00adci\u00adonal de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BANDES). En el mismo per\u00edodo, los intereses de la deuda costaban al gobierno m\u00e1s de 5% del PIB (\u00a1al inicio de 2016, se habla de 9%!), o sea, cerca de la mitad del presupuesto federal.<\/p>\n<p>En el crep\u00fasculo de los gobiernos del PT, tenemos as\u00ed las dimensiones monetarias de dos din\u00e1micas de renta: la renta financiera y de los ricos era (antes de la depresi\u00f3n actual) de 7% del PIB, en tanto la renta social no llega a 1,6% o 2%. Podemos decir que el \u201cLulismo\u201d defendido por la izquierda hoy, se basa en esa mistificaci\u00f3n, una vez que es un gobierno para los ricos que quiere falsificar la moneda delante de un \u201cLulismo salvaje\u201d.<\/p>\n<p>Vemos claramente que la renta b\u00e1sica ya existe, pero que el financiamiento p\u00fablico es distribuido, en una gran divisi\u00f3n, de un lado, a los Global Players (las grandes em\u00adpresas) y de\u00adten\u00adtores de los t\u00edtulos de la deuda p\u00fablica y, de otro lado, a los pobres, a trav\u00e9s de otros micro-clivajes entre diferentes reg\u00edmenes de jubilaciones, seguro de desempleo y asistencia social. Por tanto, el desaf\u00edo es construir una gran unificaci\u00f3n de los diferentes dispositivos en una Renta B\u00e1sica que no tenga m\u00e1s condicionalidades adem\u00e1s de su dimensi\u00f3n progresista. Eso significa comenzar por los m\u00e1s pobres y universalizar despu\u00e9s progresivamente.<\/p>\n<p>Para eso, es preciso reconocer que la moneda no tiene valor en s\u00ed misma y de nada sirve decretar la reducci\u00f3n de los \u00edndices de intereses, como lo intent\u00f3 hacer Dilma en 2011 y 2012. Para que la moneda cambie su valor, la democracia debe imprimir en sus notas de dinero no m\u00e1s \u201cQue Dios se alabado\u201d, y si \u201clos pobres alaban a los pobres\u201d, \u201clos pobres aman a los pobres\u201d. Fue lo que comenz\u00f3 a ocurrir en junio de 2013, cuando la lucha contra la inflaci\u00f3n profundiz\u00f3 las movilizaciones radicalmente democr\u00e1ticas en las calles. Hoy, esa lucha continua, pero sus dimensiones constituyentes cayeron en la trampa del chantaje stalinista y falsamente reformista del miedo y de la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>* El texto fue escrito poco antes del golpe parlamentario que derroc\u00f3 a la presidenta Dilma Rousseff. La Revista IHU online, es editada por el Instituto Humanitas Unisinos, San Leopoldo, R\u00edo Grande del Sur.<\/p>\n<p>** Giu\u00adseppe Cocco es profesor en ciencias pol\u00edticas. Silvio Pe\u00addrosa es edu\u00adcador.<\/p>\n<p><strong><u>Notas de Correspondencia de Prensa <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Alude al ultraderechista Frente Nacional de Francia, presidido por Marine Le Pen.<\/p>\n<p>2) Jos\u00e9 Alencar (1931-2011), uno de los m\u00e1s poderosos empresarios textiles del pa\u00eds, destacado miembro de la Iglesia Evangelista.<\/p>\n<p>3) Los expulsados del partido fueron la senadora Heloisa Helena y los diputados federales Joao Batista de Ara\u00fajo \u00abBab\u00e1\u00bb, Luciana Genro y Joao Fontes.<\/p>\n<p>4) Herbert Jos\u00e9 de Souza (1935-1997), conocido como Betinho, fue un soci\u00f3logo y activista comprometido con la defensa de los derechos humanos en Brasil.<\/p>\n<p>5) Les Restaurants du C\u0153ur (Restaurantes del Coraz\u00f3n), una fundaci\u00f3n compuesta por una asociaci\u00f3n nacional francesa y diversas asociaciones departamentales. El humorista y actor Michel Colucci, m\u00e1s conocido como Coluche, lanz\u00f3 la idea con el objetivo de repartir comida gratis a los m\u00e1s desfavorecidos.<\/p>\n<p>6) Andr\u00e9 Singer, \u201cOs sentidos do lulismo: reforma gradual e pacto conservador\u201d, Companhia das Letras, San Pablo, 2012.<\/p>\n<p>7) Lena Lavinas, es profesora del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro e investigadora de la Red Internacional desiguALdades.net. Autora del estudio \u201cLa financierizaci\u00f3n de la pol\u00edtica social: el caso brasile\u00f1o\u201d, Politika N\u00ba 2, San Pablo, Brasil. agosto 2015, traducido al castellano en Sin Permiso, 10-10-2015:<a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-financierizacion-de-la-politica-social-el-caso-brasileno\"> http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-financierizacion-de-la-politica-social-el-caso-brasileno<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es bien dif\u00edcil iniciar un balance de las pol\u00edticas sociales de los cuatro gobiernos del Partido de los Trabajadores en Brasil (dos gobiernos de Lula, de 2003 a 2011, y dos de Dilma Rous\u00adseff, de 2011 a 2015) en este momento en que el mandato en curso enfrenta no solamente una contestaci\u00f3n popular masiva, sino tambi\u00e9n una dram\u00e1tica depresi\u00f3n econ\u00f3mica, un gigantesco esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n y un proceso de im\u00adpe\u00ada\u00adch\u00adment con final muy incierto a mediados de abril de 2016. A pesar de eso, esa situaci\u00f3n realmente catastr\u00f3fica no impide que las pol\u00edticas sociales del gobierno Lula hayan legitimado socialmente un  poder que podr\u00eda haber perdurado, una vez que el PT planeaba la re-candidatura de Lula en 2018&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,5860970],"class_list":["post-3793","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","tag-proteccion-social","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Zb","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3793"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3797,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3793\/revisions\/3797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}