{"id":3747,"date":"2017-10-29T19:48:18","date_gmt":"2017-10-29T19:48:18","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3747"},"modified":"2018-10-06T05:13:26","modified_gmt":"2018-10-06T08:13:26","slug":"histori-trotsky-y-su-historia-de-la-revolucion-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3747","title":{"rendered":"Historia &#8211; Trotsky y su Historia de la revoluci\u00f3n rusa"},"content":{"rendered":"<p><strong>Historia<\/strong><\/p>\n<p><strong>Centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/strong><\/p>\n<p><strong>Trotsky y su Historia de la revoluci\u00f3n rusa<\/strong><\/p>\n<p><strong>Manuel Aguilar Mora *<\/strong><\/p>\n<p><strong>El texto que a continuaci\u00f3n presentamos es la Conferencia del autor en el acto dedicado a \u201cTrotsky y la Revoluci\u00f3n rusa\u201d, impartida en el sal\u00f3n del Consejo Universitario de la Universidad de Guanajuato en el marco de la celebraci\u00f3n del XLV Festival Internacional Cervantino en la ciudad de Guanajuato, el 19 de octubre de 2017. (Redacci\u00f3n de Correspondencia de Prensa).<\/strong><\/p>\n<p><strong>El calor y la luz de una obra maestra<\/strong><\/p>\n<p>En este mes de octubre de 2017 se cumplen cien a\u00f1os de una haza\u00f1a revolucionaria que determin\u00f3 gran parte de los acontecimientos que se han producido a nivel mundial desde entonces: la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica encabezada por el partido bolchevique dirigido por Lenin y Trotsky. Todo el siglo XX y lo que va del nuevo siglo XXI est\u00e1n marcados por las consecuencias hist\u00f3rico-mundiales de este hito revolucionario y de su principal manifestaci\u00f3n el surgimiento de la primera rep\u00fablica de obreros y campesinos de la historia, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n bolchevique tiene un privilegio hist\u00f3rico. Su principal historiador es tambi\u00e9n uno de sus protagonistas centrales, Le\u00f3n Trotsky. Isaac Deutscher lo explica perfectamente en el inicio del cap\u00edtulo que dedica a \u201cEl revolucionario como historiador\u201d en el tercer tomo de su magna biograf\u00eda de Trotsky titulado Trotsky. El profeta desterrado. (1929-1940). Dice \u00e9l: \u201cAl igual que Tucidides, Dante, Maquiavelo, Heine, Marx, Herzen y otros pensadores y poetas, Trotsky alcanz\u00f3 su plena eminencia como escritor en el exilio, durante los pocos a\u00f1os de Prinkipo. La posteridad lo recordar\u00e1 como el historiador, as\u00ed como el dirigente, de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Ning\u00fan otro bolchevique ha producido, ni podr\u00eda producir una versi\u00f3n tan grandiosa y espl\u00e9ndida de los acontecimientos de 1917; y ninguno de los muchos escritores de los partidos anti bolcheviques ha presentado nada que pueda compar\u00e1rsele desde otro punto de vista. La promesa de este logro pudo discernirse en Trotsky desde muy temprano. Sus descripciones de la revoluci\u00f3n de 1905 constituyen hasta el d\u00eda de hoy el panorama m\u00e1s v\u00edvido de aquel \u201censayo general\u201d para 1917. Trotsky produjo su primera narraci\u00f3n y an\u00e1lisis de los sucesos de 1917 apenas unas cuantas semanas despu\u00e9s de la insurrecci\u00f3n de octubre, durante los recesos de la conferencia de paz de Brest-Litovsk; y en los a\u00f1os subsiguientes continu\u00f3 trabajando en su interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de los acontecimientos en los que hab\u00eda actuado como protagonista. Hab\u00eda en \u00e9l una doble vis hist\u00f3rica: el anhelo del revolucionario de hacer historia y el impulso del escritor para describirla y captar su significado\u201d.<\/p>\n<p>En su exposici\u00f3n del contenido de la Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa Deutscher la define como \u201cuna obra [\u2026] grandiosa y espl\u00e9ndida\u201d. Y continua diciendo: \u201cNo ser\u00eda del todo correcto decir que, como historiador, Trotsky combin\u00f3 el partidarismo extremo con la objetividad rigurosa. No le hac\u00eda falta combinarlos: ambas cosas eran el calor y la luz en su obra, y al igual que el calor y la luz estaban indisolublemente ligados. \u00c9l se mof\u00f3 de la &#8216;imparcialidad&#8217; y de la &#8216;justicia conciliadora&#8217; del erudito que pretende subir a la muralla de una ciudad amenazada y hacerse o\u00edr al mismo tiempo por &#8216;los sitiadores y los sitiados&#8217;. [&#8230;.] Para el buen soldado nada es m\u00e1s importante que obtener una visi\u00f3n realista del &#8216;otro lado de la l\u00ednea&#8217;, una visi\u00f3n exenta de optimismo infundado y de emoci\u00f3n. Trotsky, el comandante de la insurrecci\u00f3n de octubre, actu\u00f3 sobre la base de este principio; y Trotsky el historiador hace lo mismo. Logra en su imagen de la revoluci\u00f3n la unidad de los elementos objetivos y subjetivos\u201d.<\/p>\n<p>La haza\u00f1a te\u00f3rica lograda por Trotsky en su obra hist\u00f3rica es una haza\u00f1a de la dial\u00e9ctica. Un protagonista central de la revoluci\u00f3n es tambi\u00e9n su historiador insuperable. Pero en este binomio en que se desdobla Trotsky como dirigente esencial de la revoluci\u00f3n bolchevique y su papel como narrador e int\u00e9rprete del fen\u00f3meno revolucionario, el primer factor avasall\u00f3 al segundo pues el papel de Trotsky no se limit\u00f3 a ser el protagonista central de los acontecimientos revolucionarios de Octubre de 1917, sino que tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en el protagonista principal de la oposici\u00f3n de izquierda a la contrarrevoluci\u00f3n que a partir de 1924 represent\u00f3 el empoderamiento de la burocracia sovi\u00e9tica encabezada por Stalin. Por ello su notoriedad como historiador ha quedado un tanto velada por su accionar como personaje hist\u00f3rico. Tratemos de superar esta contradicci\u00f3n haci\u00e9ndoles part\u00edcipes de la versi\u00f3n que traspira vitalidad y subyace en el relato de la Historia de la revoluci\u00f3n rusa en el cual, citando sus propias palabras, se intenta \u201cpintar a la historia como la vida misma\u201d.<\/p>\n<p><strong>La ley del desarrollo desigual y combinado<\/strong><\/p>\n<p>El imperio zarista ruso en tanto una enorme c\u00e1rcel de m\u00faltiples nacionalidades que, al mismo tiempo era uno de los pa\u00edses m\u00e1s atrasados de Europa, se transform\u00f3 con el desarroll\u00f3 del capitalismo en el lugar del surgimiento de una minoritaria pero poderosa y consciente clase proletaria avocada a ser la protagonista revolucionaria estelar de una ruptura social anunciada de enormes dimensiones. As\u00ed se inicia el relato de la Historia. Se nos presenta el cuadro macrohist\u00f3rico de una interpretaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n peculiar de una revoluci\u00f3n socialista en un pa\u00eds atrasado,<\/p>\n<p>Trotsky describe en el primer cap\u00edtulo de la Historia, un panorama que inserta la evoluci\u00f3n de Rusia en el horizonte del desarrollo del capitalismo mundial. Titulado \u201cLas caracter\u00edsticas del desarrollo de Rusia\u201d, se ha convertido posiblemente en el cap\u00edtulo m\u00e1s citado del libro. En \u00e9l expone su contribuci\u00f3n espec\u00edfica al acervo te\u00f3rico del materialismo hist\u00f3rico que es la ley del desarrollo desigual y combinado. Sin duda ya estaban impl\u00edcitos muchos de los elementos de esta ley en exposiciones hist\u00f3ricas de te\u00f3ricos anteriores, incluido en atisbos del propio Marx, pero la aportaci\u00f3n te\u00f3rica de Trotsky consisti\u00f3 en aprehender desde muy pronto, en 1905-6 durante su participaci\u00f3n decisiva en la revoluci\u00f3n de ese a\u00f1o, la peculiaridad que har\u00eda de Rusia el pa\u00eds escenario de la primera revoluci\u00f3n socialista victoriosa. La vigencia de esa ley, que ser\u00eda definida m\u00e1s tarde precisamente en la Historia como del desarrollo desigual y combinado, permit\u00eda entender que la expansi\u00f3n planetaria del capitalismo impon\u00eda cambios fundamentales al desarrollo de los procesos revolucionarios. Y en Rusia ese cambio de \u00e9poca era evidente ante las mentes m\u00e1s eminentes: un pa\u00eds gobernado por una arcaica y decadente monarqu\u00eda de origen feudal en donde las se\u00f1ales del advenimiento de una revoluci\u00f3n eran m\u00e1s que evidentes. Y algo que destacaba precisamente por su evidencia era el sujeto revolucionario central, el proletariado surgido en forma s\u00fabita y espectacular en los dos decenios finales del siglo XIX y el primero del siglo XX. Muy pronto se demostr\u00f3 la importancia pol\u00edtica revolucionaria del proletariado ruso destinado a jugar un papela escala mundial peculiar y \u00fanico. La revoluci\u00f3n de 1905, concebida despu\u00e9s como un ensayo general de la revoluci\u00f3n de Octubre de 1917, hab\u00eda mostrado con claridad enceguecedora que el proletariado, forjador desde entonces de los soviets, organizaciones aut\u00f3nomas de clase, se postulaba como una clase independiente que le disputaba a la burgues\u00eda rusa la direcci\u00f3n del proceso de transformaci\u00f3n revolucionaria. Ese proletariado concentrado en poderosos centros industriales sin paralelo en los m\u00e1s viejos pa\u00edses capitalistas como Alemania, Francia e incluso Estados Unidos, lo conoc\u00eda bien Trotsky como dirigente del primer soviet surgido en San Petersburgo. Para \u00e9l la conclusi\u00f3n era evidente, el proletariado ruso pod\u00eda llegar al poder en Rusia antes que los trabajadores de Europa occidental y de Estados Unidos lo hicieran en sus pa\u00edses. Fue la concepci\u00f3n que\u00a0 se conoci\u00f3 desde entonces como de la revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>Las palabras en donde se cincelan los mecanismos esenciales del proceso de la ley son de una ins\u00f3lita transparencia. Escribe \u00e9l: \u201cLos pa\u00edses atrasados se asimilan las conquistas materiales e ideol\u00f3gicas de las naciones avanzadas. Pero esto no significa que sigan a \u00e9stas servilmente, reproduciendo todas las etapas de su pasado. [\u2026] El capitalismo prepara y hasta cierto punto realiza, la universalidad y permanencia en la evoluci\u00f3n de la humanidad\u201d. Y m\u00e1s adelante concluyendo sus observaciones de la evoluci\u00f3n espec\u00edfica de los pa\u00edses atrasados con respecto a los avanzados, enuncia as\u00ed su concepci\u00f3n final:<\/p>\n<p>Azotados por el l\u00e1tigo de las necesidades materiales, los pa\u00edses atrasados vense obligados a avanzar a saltos. De esta ley universal del desarrollo desigual de la cultura de deriva otra que, a falta de nombre m\u00e1s adecuado, calificaremos de la ley del desarrollo combinado, aludiendo a la aproximaci\u00f3n de las distintas etapas del camino y a la confusi\u00f3n de distintas fases, a la amalgama de formas arcaicas y modernas.<\/p>\n<p>Para \u00e9l sin la aplicaci\u00f3n espec\u00edfica y concreta de esta ley ser\u00eda incomprensible el desarrollo de Rusia y de cualquier otro pa\u00eds rezagado sea cual sea el grado de su subdesarrollo, para utilizar una palabra contempor\u00e1nea ausente en el texto de Trotsky.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de 1917 presupon\u00eda como fin inmediato el derrumbamiento de la monarqu\u00eda burocr\u00e1tica. Pero, a diferencia de la revoluciones burguesas tradicionales, daba entrada en la acci\u00f3n, en calidad de fuerza decisiva, a una nueva clase, hija de los grandes centros industriales y equipada con una nueva organizaci\u00f3n y nuevos m\u00e9todos de lucha. La ley del desarrollo social combinado se nos presenta aqu\u00ed en su expresi\u00f3n \u00faltima: la revoluci\u00f3n, que comienza derrumbando toda la podredumbre medieval, a la vuelta de pocos meses lleva al Poder al proletariado acaudillado por el partido comunista. El punto de partida de la revoluci\u00f3n rusa fue la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Pero plante\u00f3 en t\u00e9rminos nuevos el problema de la democracia pol\u00edtica. Mientras los obreros llenaban el pa\u00eds de Soviets dando entrada en ellos a los soldados y, en algunos sitios, a los campesinos, la burgues\u00eda segu\u00eda entreteni\u00e9ndose en discutir si deb\u00eda o no convocarse la Asamblea constituyente.<\/p>\n<p>Inmediatamente concluye se\u00f1alando la peculiaridad pol\u00edtica fundamental de la revoluci\u00f3n rusa con respecto a las anteriores grandes revoluciones que han marcado a la sociedad burguesa como la inglesa y la francesa. Lo dice en las siguientes reveladoras palabras:<\/p>\n<p>El partido revolucionario ruso a quien incumbi\u00f3 la misi\u00f3n de dejar estampado su sello en toda una \u00e9poca, no acudi\u00f3 a buscar la expresi\u00f3n de los problemas de la revoluci\u00f3n a la Biblia, ni a esa democracia \u201cpura\u201d que no es m\u00e1s que el cristianismo secularizado, sino a las condiciones materiales de las clases que la sociedad burguesa engendra. El sistema sovi\u00e9tico dio a estas condiciones su expresi\u00f3n m\u00e1s sencilla, m\u00e1s di\u00e1fana y m\u00e1s franca.<\/p>\n<p><strong>El detonador de la guerra<\/strong><\/p>\n<p>La primera guerra mundial de 1914-18, la llamada \u201cgran guerra\u201d, con su estela de muerte y devastaci\u00f3n fue el detonador principal de las revoluciones rusas de 1917, primero en febrero y finalmente en octubre. Lenin lleg\u00f3 a expresar una boutade que hab\u00eda que agradecer a Nicol\u00e1s II, el zar de todas las Rusias, el regalo que hab\u00eda hecho a los revolucionarios al haber aceptado que su imperio participara en la guerra que estall\u00f3 en 1914. Rusia en la guerra representaba una potencia imperialista de segundo orden frente a las potencias aliadas (Francia, Reino Unido y Estados Unidos) y enemigas (Alemania y Austria-Hungr\u00eda). Empero las ambiciones de la burgues\u00eda semicompradora rusa estaban a la par de los objetivos imperialistas de sus aliadas. Esta contradicci\u00f3n manifiesta se pod\u00eda constatar en el terreno mismo de las trincheras: el ej\u00e9rcito ruso no era un competidor del alem\u00e1n. No hab\u00eda correspondencia entre el nivel cultural del soldado-campesino ruso y el alto nivel de la t\u00e9cnica militar moderna. Un ej\u00e9rcito mal armado, a veces incluso con soldados sin armas y sin zapatos, fue la carne de ca\u00f1\u00f3n principal de la destrucci\u00f3n macabra que se expandi\u00f3 entre los ej\u00e9rcitos beligerantes: cerca de 15 millones de soldados rusos participaron y m\u00e1s de la tercera parte resultaron muertos, heridos o capturados. El panorama sangriento del frente con su cauda de lodo, ratas y sacrificios contrastaba con la sociedad burguesa que en San Petersburgo, Mosc\u00fa y otras ciudades de la retaguardia hacia ostentaci\u00f3n de la opulencia proporcionada por el torrente de ganancias que flu\u00edan abundantes de las industrias dedicadas a abastecer al ej\u00e9rcito en guerra.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de guerra la demanda de la paz inmediata era el clamor de la mayor\u00eda del ej\u00e9rcito, idea que era impensable para la caterva de sectores embelesados con el tintineo de los caudales gananciosos. As\u00ed describe Trotsky la situaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Enormes fortunas surgieron de la espuma sangrienta. Todos se salpicaban de ese lodo sangriento de las trincheras: banqueros, funcionarios de todo tipo, empresarios, ballerinas del zar y de los grandes duques, jerarcas de la iglesia ortodoxa, diputados liberales, generales en el frente y en la retaguardia, abogados radicales, ilustres intelectuales mandarines de ambos sexos, muchos sobrinos y particularmente muchas sobrinas. Todos corr\u00edan para agarrar y aborasarse, temerosos de que la lluvia ben\u00e9fica se acabara. Y todos con indignaci\u00f3n rechazaban la ignominiosa idea de una paz separada.<\/p>\n<p>Se empataban las actitudes c\u00ednicas de los aliados con los de la burgues\u00eda rusa. Para los imperialistas brit\u00e1nicos y franceses una Rusia derrotada ser\u00eda el campo privilegiado para su colonizaci\u00f3n mientras que los burgueses liberales rusos en una combinaci\u00f3n de codicia, cobard\u00eda y traici\u00f3n aspiraban a hacerse con el bot\u00edn de un pa\u00eds m\u00e1s atrasado a\u00fan, Turqu\u00eda al que quer\u00edan arrebatarle Estambul para ensanchar su imperio con la conquista de una salida al Mediterr\u00e1neo, meta secular del zarismo.<\/p>\n<p>En el caos social que a pesar de la lluvia de oro que se derrama sobre la burgues\u00eda domina la sociedad arist\u00f3crata y burguesa del imperio, la pudrici\u00f3n se expande desde la misma cabeza: la camarilla del zar la constituye una sarta de personajes oscurantistas, enclaustrados en sus palacios y dominados por supersticiones esot\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Grupos de la gran burgues\u00eda y de la propia nobleza conspiran con la idea de una \u201crevoluci\u00f3n de palacio\u201d, pero a lo m\u00e1s que llegan es al asesinato del orate Rasput\u00edn que domina a la zarina y a otros altos personajes de la familia del zar.<\/p>\n<p>El invierno de 1916-17 fue de los m\u00e1s inclementes y el escenario estaba listo para que cualquier incidente se convirtiera en la p\u00f3lvora que prendiera el incendio. Ese fue el mot\u00edn de las mujeres obreras desesperadas por el hambre y la escasez para sus hogares protagonizaron en la capital de Rusia en esa \u00e9poca, San Petersburgo,\u00a0 convertida en Petrogrado desde el inicio de la guerra, el primer d\u00eda de los cinco d\u00edas de febrero que dur\u00f3 la revoluci\u00f3n de febrero.<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n de febrero y el poder dual<\/strong><\/p>\n<p>La apuesta colosal del derrumbamiento de la cuatro veces centenaria monarqu\u00eda de los zares no fue prevista por nadie, cogiendo a los l\u00edderes por completo desprevenidos. Lenin se encontraba en Suiza donde s\u00f3lo unas semanas antes, durante una conferencia a estudiantes y trabajadores, hab\u00eda terminado la misma con palabras melanc\u00f3licas en las que se desped\u00eda de la posibilidad de ser participante de una revoluci\u00f3n que vendr\u00eda pero despu\u00e9s que \u00e9l y sus contempor\u00e1neos hicieran mutis. Trotsky se encontraba en Nueva York y otros dirigentes bolcheviques, entre ellos Stalin, estaban exiliados en Siberia.<\/p>\n<p>En su narraci\u00f3n de la revoluci\u00f3n de\u00a0 febrero, Trotsky se dedica a exponer en forma detallada como se dio el proceso, mostrando casi en microscopio la intervenci\u00f3n directa de las masas de mujeres, de los obreros de las f\u00e1bricas de los suburbios y los soldados de la guarnici\u00f3n de Petrogrado. El cambio radical y acelerado de su consciencia pol\u00edtica repercuti\u00f3 en la formaci\u00f3n de soviets, de un gobierno provisional y de nuevos liderazgos. Y a lo largo de las siguientes 1500 p\u00e1ginas de la versi\u00f3n en espa\u00f1ol del libro que est\u00e1 frente a m\u00ed este es el hilo rojo que las atraviesa: \u201cLa historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos\u201d.<\/p>\n<p>La Historia, as\u00ed con may\u00fasculas, la hacen las masas y es por ello como la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de febrero se convierte en una \u201crevoluci\u00f3n parad\u00f3jica\u201d. La paradoja de la revoluci\u00f3n de febrero Trotsky la explica as\u00ed:<\/p>\n<p>La peque\u00f1a burgues\u00eda democr\u00e1tica, representada por los dirigentes socialrevolucionarios y mencheviques, recibi\u00f3 el poder de manos del pueblo revolucionario. No se hab\u00edan dado la tarea de gan\u00e1rselo. No hab\u00edan conquistado el poder. Tuvieron posesi\u00f3n del poder contra su voluntad. Y contra la voluntad de las masas, trataron de entregarle ese poder a la burgues\u00eda imperialista. El pueblo no confiaba en los liberales, pero confiaba en los conciliadores. \u00c9stos, sin embargo, no confiaban en ellos mismos. Y en esto ten\u00edan raz\u00f3n. Incluso cuando le cedieron todo el poder a la burgues\u00eda, los dem\u00f3cratas continuaban siendo algo. Pero cuando tuvieron el poder en sus manos, se convertir\u00edan en nada. De los dem\u00f3cratas el poder se deslizar\u00eda casi autom\u00e1ticamente a manos de los bolcheviques. Esto era inevitable, pues estaba impl\u00edcito en la insignificancia de la democracia rusa.<\/p>\n<p>Forjada por la acci\u00f3n de una masa de trabajadores encabezados por una vanguardia claramente orientada por la memoria hist\u00f3rica del \u201censayo general\u201d de la revoluci\u00f3n de 1905-6, de inmediato se abocaron a la formaci\u00f3n de su mejor herencia, los soviets. Surgidos antes incluso que el gobierno que tomar\u00eda el nombre de \u201cprovisional\u201d, los soviets se plantaron como un poder frente a \u00e9ste. Fue la situaci\u00f3n del poder dual o doble poder cuya confrontaci\u00f3n determinar\u00eda los acontecimientos de los meses siguientes hasta octubre cuando el poder pas\u00f3 finalmente por entero a los soviets, instaur\u00e1ndose la primera rep\u00fablica de obreros y campesinos. La paradoja consist\u00eda en que desde el mismo inicio de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que representaba ese primer cap\u00edtulo de febrero, eran las masas las protagonistas centrales y determinantes del proceso que hab\u00eda estallado, pero eran masas cuyo nivel de consciencia de clase se manten\u00eda todav\u00eda en los niveles meramente democr\u00e1ticos, auspiciados por la direcci\u00f3n de los soviets que hab\u00eda ca\u00eddo en manos de reformistas conciliadores, los eseristas (miembros del Partido Socialrevolucionario) y los mencheviques (una de las dos corrientes en que se hab\u00eda dividido el Partido Socialdem\u00f3crata ruso, la otra por supuesto era la bolchevique).<\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n trotskista a la teorizaci\u00f3n de la dualidad de poderes, un rasgo caracter\u00edstico de toda aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n social, es sin duda uno de los aciertos sobresalientes del libro. El r\u00e9gimen del poder dual surgido en febrero va a resolverse en octubre en forma tajante cuando la duplicidad de una experiencia revolucionaria m\u00e1s que \u201cespont\u00e1nea\u201d no \u201ccentralizada\u201d, se transformar\u00e1 en una \u201cexperiencia consciente\u201d, del todo planificada y organizada. Escribe Trotsky en uno de los p\u00e1rrafos m\u00e1s expl\u00edcitos al respecto:<\/p>\n<p>Pero es verdad que una insurrecci\u00f3n no puede ser convocada a voluntad y que por tanto para que triunfe debe ser organizada de antemano. Esto significa que los dirigentes revolucionarios deben confrontarse con la tarea de hacer un diagn\u00f3stico correcto. [\u2026] En febrero la cuesti\u00f3n de determinar la fecha del nacimiento de la insurrecci\u00f3n casi no se present\u00f3, ya que la insurrecci\u00f3n estall\u00f3 inesperadamente sin direcci\u00f3n central. Pero precisamente por eso el poder no cay\u00f3 en manos de quienes realizaron la insurrecci\u00f3n, sino en las de quienes aplicaron los frenos. Fue del todo diferente en la segunda insurrecci\u00f3n, la cual fue conscientemente preparada por el partido bolchevique.<\/p>\n<p>Pero precisamente para que los bolcheviques llegaran a esta situaci\u00f3n debieron atravesar una ruta no exactamente lineal. Y la explicaci\u00f3n de lo ocurrido en el partido bolchevique de febrero a octubre es otra de las aportaciones fundamentales que hacen del libro un verdadero manual para todos aquellos que deseen transformar el mundo.<\/p>\n<p><strong>Los bolcheviques y Lenin<\/strong><\/p>\n<p>A miles de kil\u00f3metros de distancia hab\u00eda otro laboratorio privilegiado de la revoluci\u00f3n rusa, el cerebro de Lenin que desde Suiza, cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n concibi\u00f3 varias \u201cCartas desde lejos\u201d que envi\u00f3 para su publicaci\u00f3n en el \u00f3rgano central del partido, Pravda. Textos de los cuales los encargados de la edici\u00f3n de la publicaci\u00f3n, Stalin y Kamenev, s\u00f3lo consideraron uno para su publicaci\u00f3n pues de hecho contradec\u00edan la primera orientaci\u00f3n que ellos con los dem\u00e1s dirigentes bolcheviques hab\u00edan adoptado en febrero y marzo: un curso de \u201capoyo cr\u00edtico\u201d al gobierno provisional, en suma no diferente cualitativamente del curso adoptado por los socialrevolucionarios y mencheviques por igual.<\/p>\n<p>De inmediato Lenin desde lejos tuvo la capacidad de aprehender con visi\u00f3n estrat\u00e9gica descomunal los factores hist\u00f3rico-universales que los acontecimientos rusos representaban. Escrib\u00eda \u00e9l:<\/p>\n<p>El proletariado ruso no puede con sus solas fuerzas realizar victoriosamente la revoluci\u00f3n socialista. Pero puede dar a la revoluci\u00f3n rusa tal amplitud que crear\u00e1 las mejores condiciones para la revoluci\u00f3n socialista y en cierto sentido la comenzar\u00e1. Puede facilitar la intervenci\u00f3n en las batallas decisivas del aliado principal, el m\u00e1s fiel, el m\u00e1s seguro, de la revoluci\u00f3n proletaria rusa y mundial, el proletariado socialista alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Lenin estaba forjando en esas cartas la concepci\u00f3n que expondr\u00eda d\u00edas despu\u00e9s, a su regreso a Rusia, lo que se conocer\u00eda como las Tesis de Abril, el documento pol\u00edtico m\u00e1s relevante de las revoluciones rusas de 1917, el texto con el cual \u201cel partido bolchevique comenz\u00f3 a hablar fuerte y ante todo con su propia voz\u201d.<\/p>\n<p>Las tesis de Lenin sonaron como el trueno de un rel\u00e1mpago en el seno del partido pues significaban una ruptura radical de la tradicional l\u00ednea que desde 1905 hab\u00eda sido la del bolchevismo sintetizada en la f\u00f3rmula, tambi\u00e9n leninista, de la lucha por \u201cla dictadura democr\u00e1tica de los obreros y campesinos.\u201d Ni uno solo de los dirigentes partidarios las suscribi\u00f3, ni siquiera quienes hab\u00edan sido durante a\u00f1os sus m\u00e1s cercanos disc\u00edpulos y seguidores, como Zinoviev y Kamenev. Por tanto fueron publicadas en Pravda s\u00f3lo con la firma de su autor que de este modo hac\u00eda un ejercicio de cr\u00edtica y autocr\u00edtica que sus seguidores no entendieron de inmediato. El contenido de estas tesis era el siguiente:<\/p>\n<p>La rep\u00fablica que ha surgido de la Revoluci\u00f3n de febrero no es nuestra rep\u00fablica y la guerra que est\u00e1 realizando no es nuestra guerra. La tarea de los bolcheviques es derribar al gobierno imperialista. Pero este gobierno tiene el apoyo de los social revolucionarios y los mencheviques, quienes a su vez son apoyados por la actitud de confianza en ellos de las masas del pueblo. Estamos en minor\u00eda. En tales circunstancias no se puede hablar de violencia de nuestra parte. Debemos ense\u00f1ar a las masas a no confiar en los conciliadores y en los defensistas [apoyadores de la guerra]. \u201cDebemos explicar pacientemente\u201d. El \u00e9xito de nuestra pol\u00edtica, dictado por toda la situaci\u00f3n existente, est\u00e1 asegurado y nos llevar\u00e1 a la dictadura del proletariado y por tanto m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del r\u00e9gimen burgu\u00e9s. Romperemos por completo con el capital, publicaremos los tratados secretos y convocaremos a los obreros de todo el mundo a romper los v\u00ednculos con la burgues\u00eda y a poner fin a la guerra. Estamos comenzando la revoluci\u00f3n internacional. S\u00f3lo su victoria confirmar\u00e1 la nuestra y garantizar\u00e1 la transici\u00f3n al orden socialista.<\/p>\n<p>Con esta pol\u00edtica que se sintetizaba con la consigna de \u201ctodo el poder a los soviets\u201d, Lenin \u201crearm\u00f3\u201d en relativamente poco tiempo al bolchevismo no sin antes experimentar fricciones y conflictos que hicieron que amenazara a los dirigentes con la ruptura, amenaza que era de considerarse seriamente por el prestigio de Lenin entre las bases militantes, en especial de los obreros del partido.<\/p>\n<p>Para Trotsky las Tesis de Abril de Lenin eran la consecuencia de una experiencia pol\u00edtica y, por qu\u00e9 no decirlo, filos\u00f3fica de gran calado que solo fue posible que surgieran en el escenario de un conflicto social mayor, por ejemplo la \u201cgran guerra\u201d, concebida como \u201cuna encrucijada de la historia\u201d. Un abismo separaba a la concepci\u00f3n de Lenin de lasTesis de Abril de las concepciones prevalecientes antes de 1917, durante la guerra, entre los cuadros \u201cpr\u00e1cticos\u201d, activistas bolcheviques de Siberia, Mosc\u00fa e incluso Petrogrado.<\/p>\n<p>El cuadro del bolchevismo que surge de las p\u00e1ginas del libro de Trotsky es el de una organizaci\u00f3n viva, din\u00e1mica, con luchas internas y crisis determinadas por la necesidad de adaptarse a los cambios de la situaci\u00f3n. M\u00e1s tarde el estalinismo falsific\u00f3 esta realidad en aras de presentar un retrato de la historia del bolchevismo como la emanaci\u00f3n de \u201cla idea revolucionaria pura\u201d. Para el viejo bolchevique no era necesario falsificar la realidad para reconocer sus alt\u00edsimos m\u00e9ritos como el partido revolucionario m\u00e1s importante surgido hasta entonces. Sus palabras al respecto constituyen un conmovedor tributo a la entereza y trascendencia de la militancia bolchevique. Escribe \u00e9l:<\/p>\n<p>El bolchevismo cre\u00f3 el tipo de un aut\u00e9ntico revolucionario que subordina las condiciones de su existencia personal, sus ideas y sus juicios morales a los objetivos hist\u00f3ricos irreconciliables con la sociedad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Y el principal arquetipo de este modelo de revolucionario fue el propio Lenin con su ejemplo viviente y su constante esfuerzo por educar a los miembros del partido para forjarles una opini\u00f3n independiente de la sociedad burguesa y que se basaran en el pensamiento y los sentimientos de las clases insurgentes.<\/p>\n<p>De esta manera por un proceso de educaci\u00f3n y selecci\u00f3n y en lucha continua, el partido bolchevique cre\u00f3 no s\u00f3lo un medio propio pol\u00edtico sino moral, independiente de la opini\u00f3n social burguesa e implacablemente opuesto a ella. S\u00f3lo as\u00ed los bolcheviques pudieron superar los titubeos y dudas en sus propias filas y revelar en su acci\u00f3n la valiente determinaci\u00f3n sin la cual la victoria de Octubre hubiera sido imposible.<\/p>\n<p><strong>Hacia la victoria de Octubre<\/strong><\/p>\n<p>De abril a octubre transcurrieron seis meses en los cuales el drama proyectado en la estrategia leninista se desarrollar\u00eda, no en l\u00ednea recta ciertamente, pero s\u00ed con una din\u00e1mica ineludible. Los conciliadores reformistas socialrevolucionarios y mencheviques deben enfrentar en abril, mayo y junio la presi\u00f3n cada vez mayor de las masas de Petrogrado ya muy influidas por los bolcheviques que protestan contra su apoyo a la pol\u00edtica de proseguir la guerra contra Alemania. Miliukov, el ministro burgu\u00e9s m\u00e1s importante del partido constitucionalista (kadete) se ve obligado a renunciar cuando declara que el compromiso con los imperialistas aliados de Francia, Inglaterra y Estados Unidos que precisamente en esos d\u00edas decide entrar en la guerra, debe respetarse.<\/p>\n<p>Las manifestaciones de los d\u00edas de julio son provocadas por las consecuencias catastr\u00f3ficas de la ofensiva contra los alemanes. Amplios sectores, incluidos muchos partidarios de los bolcheviques, consideran que es el momento de derribar al gobierno provisional. Una manifestaciones multitudinaria con miles de soldados armados, no convocada por los bolcheviques pero en la que no pueden dejar de participar es duramente reprimida. \u201cM\u00e1s que una manifestaci\u00f3n pero menos que una insurrecci\u00f3n\u201d es el comentario de Lenin a estos acontecimientos.<\/p>\n<p>Sigue \u201cel mes de la gran calumnia\u201d, una enorme campa\u00f1a represiva contra los bolcheviques quienes son acusados de hacerle el juego al enemigo. Lenin es denunciado como agente y esp\u00eda en favor de los alemanes y se ve obligado a esconderse. Trotsky y otros dirigentes son encarcelados. La contrarrevoluci\u00f3n levantaba cabeza. El agotamiento del grupo vinculado con la nobleza y la burgues\u00eda representado por el pr\u00edncipe Lvov es sustituido por otro salido directamente de los reformistas y que encabeza como nuevo presidente Kerensky, miembro de los laboristas (trudoviks). Es la \u00faltima carta de la burgues\u00eda ante la crisis. Se lanzan contra los trabajadores y los soldados fuertes medidas represivas, por ejemplo se restablece la pena de muerte, que envalentonan a los c\u00edrculos m\u00e1s reaccionarios y restauracionistas. Kerensky dispone del apoyo completo del Comit\u00e9 Ejecutivo de los soviets todav\u00eda dominado por los mencheviques y socialrevolucionarios. Parec\u00eda que la burgues\u00eda estaba alcanzando su meta de destruir a los soviets quit\u00e1ndoles todo su poder y reduci\u00e9ndolos a simples apoyos de Kerensky.<\/p>\n<p>El general Kornilov, quien fue nombrado por Kerensky jefe del Estado Mayor del ej\u00e9rcito no tarda en organizar un golpe contra su jefe. En agosto con sus tropas intenta ocupar Petrogrado. Son los soviets quienes organizan la resistencia y derrotan a los golpistas. Lenin llama a los bolcheviques a \u201cluchar contra Kornilov sin dar ning\u00fan apoyo a Kerensky\u201d. El p\u00e9ndulo gira de nuevo hacia la izquierda. Y eso se reafirma con las elecciones de septiembre en Petrogrado en las que a pesar de todo los bolcheviques mantienen la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>En los cap\u00edtulos que van acerc\u00e1ndose al final heroico de la victoria de octubre Trotsky va narrando c\u00f3mo las masas ya no s\u00f3lo de las grandes ciudades como Petrogrado, Mosc\u00fa, Kiev van convirtiendo a los bolcheviques en mayor\u00edas absolutas en los soviets sino en especial en las enormes aglomeraciones campesinas, en muchas de ellas ya con la participaci\u00f3n de miles de ex soldados que han dejado el frente, van cambiando r\u00e1pidamente en sus conciencias y dejan de apoyar a los socialrevolucionarios, el partido campesino por excelencia de los campesinos. Los diputados bolcheviques comienzan a ser mayoritarios incluso en los medios rurales.<\/p>\n<p>La derrota del abortado golpe de Kornilov eleva la moral de las masas en toda la extensi\u00f3n del antiguo imperio. Las nacionalidades oprimidas en los pa\u00edses b\u00e1lticos, en Ucrania, en Georgia, en Armenia, en Finlandia tambi\u00e9n se inscriben en esta oleada cada vez m\u00e1s incontenible que hace que la consigna de \u201ctodo el poder a los soviets\u201d se acerque cada vez m\u00e1s a su realizaci\u00f3n. Lenin en septiembre convoca al partido bolchevique a preparar y ejecutar la insurrecci\u00f3n que derribe al gobierno de Kerensky. Pero en el Partido bolchevique se presentaron serios problemas de estrategia que plantearon discusiones y divisiones en su seno. Un sector representado por Kamenev y Zinoviev se opon\u00eda a la confrontaci\u00f3n directa a la que llamaba Lenin. Lenin y Trotsky se manifiestan por la insurrecci\u00f3n no sin antes limar fricciones sobre la t\u00e1ctica a poner en pr\u00e1ctica para realizarla. En una reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Central de principios de octubre logran la mayor\u00eda en favor de la pronta organizaci\u00f3n de la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos cap\u00edtulos del libro est\u00e1n dedicados al \u201carte de la insurrecci\u00f3n\u201d. En ellos se detalla c\u00f3mo se organiz\u00f3 la batalla final, el derrumbe del gobierno provisional y la toma del Palacio de Invierno, sede de la presidencia del mismo en Petrogrado en acciones dirigidas por el Comit\u00e9 Ejecutivo del soviet de la ciudad ya en manos de los bolcheviques y precisamente con Trotsky como su presidente. Lleg\u00f3 el 25 de octubre d\u00eda de la inauguraci\u00f3n del segundo Congreso Panruso de los soviets en donde el Comit\u00e9 Ejecutivo declarara la muerte del gobierno provisional y en cuyo seno depositara el nuevo poder surgido de la insurrecci\u00f3n. En la ma\u00f1ana de ese d\u00eda Kerensky abandona la capital protegido por la inmunidad diplom\u00e1tica representada por la banderita de las barras y estrellas colocada en el cofre de una limusina de la embajada de Estados Unidos. Al mismo tiempo, Lenin llega a Petrogrado a participar ya sin peluca y maquillaje en la apertura del Congreso de los soviets, en el cual su partido tiene de los 650 diputados tiene 390, los cuales que con sus aliados socialrevolucionarios de izquierda y los mencheviques internacionalistas hacen una mayor\u00eda aplastante contra los cien conciliadores mencheviques que deciden abandonar el Congreso.<\/p>\n<p>En la narraci\u00f3n del Segundo Congreso de los soviets Trotsky deja que le salga la emoci\u00f3n de esa sesi\u00f3n inolvidable para quienes fueron sus asistentes y para los miles y miles que han le\u00eddo el reportaje famos\u00edsimo de John Reed en su libro Diez d\u00edas que conmovieron al mundo. Con miles de guardias rojos, con el apoyo de los barrios obreros de Petrogrado y ante el completo colapso de los c\u00edrculos dirigentes la batalla final de Octubre no fue un golpe de estado minoritario sino la certera realizaci\u00f3n de una insurrecci\u00f3n proletaria bien preparada por los bolcheviques. Ya como jefe de gobierno de los primeros comisarios del pueblo Lenin pronuncia su discurso llamando a la paz inmediata con los alemanes, a la expropiaci\u00f3n de la tierra de los terratenientes para entregarla a los campesinos y a la formaci\u00f3n de comit\u00e9s de f\u00e1brica en todo el pa\u00eds. Se iniciaba la era sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Arriba los pobres del mundo!<\/strong><\/p>\n<p>Las l\u00edneas finales del libro son un apasionado argumento que Trotsky hace para demostrar la justificaci\u00f3n hist\u00f3rica de la Revoluci\u00f3n de Octubre se\u00f1alando que sobran los acervos que la justifican. Que las gentes que viven bajo el yugo de la miseria y las desgracias de todo tipo siguen, despu\u00e9s de todo buscando alivio en la revoluci\u00f3n. Y volviendo a esa sesi\u00f3n hist\u00f3rica del 25 de octubre cuando los obreros y soldados participantes en el Congreso de los soviets que representaban a millones de trabajadores del antiguo imperio de los zares, emocionados aplaud\u00edan los decretos revolucionarios del nuevo gobierno, de repente se dejaban escuchar los cantos revolucionarios, elev\u00e1ndose entre ellos los imponentes versos del himno internacional de los trabajadores:<\/p>\n<p>\u201cArriba los pobres del mundo, de pie los esclavos sin pan\u201d, las palabras de La Internacional estaban libres de todo calificativo y se fund\u00edan con el decreto de paz del gobierno reci\u00e9n constituido y resonaban por tanto con la fuerza de la acci\u00f3n directa. Todos se sent\u00edan m\u00e1s grandes y m\u00e1s importantes en ese momento. El coraz\u00f3n de la revoluci\u00f3n se expand\u00eda a lo ancho del mundo entero. \u201c\u00a1Lograremos la emancipaci\u00f3n!\u201d. El esp\u00edritu de independencia, de iniciativa, de atrevimiento gozoso que en las condiciones ordinarias carecen los oprimidos la revoluci\u00f3n se los ha tra\u00eddo ahora \u201c\u00a1\u2026con nuestra propia mano!\u201d Todos juraban luchar hasta el fin. \u201cConstruiremos nuestro nuevo mundo\u201d \u00a1Construiremos! \u201cQuien no es nada ser\u00e1 todo\u201d. \u00a1Todo! Si los acontecimientos del pasado han sido convertidos en canci\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 no se puede convertir una canci\u00f3n en la realidad del futuro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es legado de la revoluci\u00f3n rusa? <\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de los horrores del siglo XX el legado de la revoluci\u00f3n rusa de octubre de 1917 en este inicio del siglo XXI es tan actual como lo era hace cien a\u00f1os. La paz es un objetivo fundamental en un mundo que despu\u00e9s de 1917, por la tardanza y el freno a la revoluci\u00f3n internacional a la que convocaban los bolcheviques, ha sido el escenario de cientos de guerras, empezando por la sangrienta cat\u00e1strofe que fue la segunda guerra mundial de 1939-1945 y hoy la amenaza de una apocal\u00edptica guerra nuclear sigue suspendida sobre la humanidad como una espada de Damocles. Millones de campesinos siguen viviendo en la miseria en todos los continentes. Los trabajadores de todo el mundo siguen enfrentando las plagas del desempleo y la austeridad. En el siglo que ha sucedido despu\u00e9s de la gesta de 1917 se ha justificado hasta el hartazgo en m\u00faltiples ocasiones la necesidad de la revoluci\u00f3n como una salida a las miserias y cat\u00e1strofes de todos los pueblos oprimidos y explotados.<\/p>\n<p>La tragedia de la propia Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica que qued\u00f3 aislada despu\u00e9s del fracaso de la oleada revolucionaria europea de 1919-23 tuvo el alt\u00edsimo precio del empoderamiento de una burocracia desp\u00f3tica encabezada por un sanguinario dictador como fue Stalin. Precio que incluy\u00f3 la posterior restauraci\u00f3n del capitalismo que tiene lugar en sus territorios en la actualidad.<\/p>\n<p>Sepamos leer la haza\u00f1a de los revolucionarios rusos y de los dem\u00e1s internacionalistas de hace cien a\u00f1os para aprender sus lecciones para el d\u00eda de hoy y as\u00ed evitar con todos nuestros esfuerzos que en el siglo XXI se repitan los horrores del siglo XX. Luchemos porque se logren, por fin, las metas por las que ellos lucharon.<\/p>\n<p>Para ello la lectura de la obra maestra de la Historia de la Revoluc\u00f3n Rusa de Trotsky es un instrumento muy \u00fatil.<\/p>\n<p>* Militante de la Liga de Unidad Socialista (LUS).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sepamos leer la haza\u00f1a de los revolucionarios rusos y de los dem\u00e1s internacionalistas de hace cien a\u00f1os para aprender sus lecciones para el d\u00eda de hoy y as\u00ed evitar con todos nuestros esfuerzos que en el siglo XXI se repitan los horrores del siglo XX. 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