{"id":3657,"date":"2017-10-15T19:42:58","date_gmt":"2017-10-15T19:42:58","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3657"},"modified":"2017-10-15T19:42:58","modified_gmt":"2017-10-15T19:42:58","slug":"historiadebates-defendieron-los-bolcheviques-la-revolucion-socialista-en-1917","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3657","title":{"rendered":"Historia\/Debates &#8211; \u00bfDefendieron los bolcheviques la revoluci\u00f3n socialista en 1917?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Historia\/Debates<\/strong><\/p>\n<p><strong>Centenario de la Revoluci\u00f3n rusa<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfDefendieron los bolcheviques la revoluci\u00f3n socialista en 1917?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eric Blanc *<\/strong><\/p>\n<p><strong>John Riddell Marxist Essays And Commmentary, 13-10-2017<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/johnriddell.wordpress.com\/\">https:\/\/johnriddell.wordpress.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Afrontar el pasado con seriedad sigue siendo un instrumento indispensable para confrontar seriamente el presente. Pero cien a\u00f1os despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa, mucho de lo que sabemos de 1917 y del partido bolchevique sigue oscurecido por mitos acumulados e ideas recibidas. No es la menor de \u00e9stas la afirmaci\u00f3n de que V. I. Lenin replante\u00f3 de forma radical la pol\u00edtica bolchevique en abril de 1917 convenciendo al partido de luchar por el socialismo en vez de por una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa.<\/p>\n<p>Curiosamente, esta consideraci\u00f3n de c\u00f3mo Lenin \u00abrearm\u00f3\u00bb a los bolcheviques es uno de los pocos puntos de acuerdo compartidos por igual por trotskistas, estalinistas y liberales. Seg\u00fan la influyente pol\u00e9mica de Trotsky de 1924, Lecciones de Octubre, los bolcheviques bajo la direcci\u00f3n de Joseph Stalin y Lev K\u00e1menev hab\u00edan quedado presos de un menchevismo de facto, antes de que Lenin rearmara el partido en abril para luchar por la revoluci\u00f3n socialista. Puesto que no consideraban que Rusia estuviera preparada para esta tarea, argumentaba Trotsky, los \u00abviejos bolcheviques\u00bb \u00abadoptaron la posici\u00f3n de completar la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica por medio de una presi\u00f3n sobre el Gobierno provisional\u00bb. La mayor\u00eda de historiadores acad\u00e9micos han compartido igualmente este punto de vista.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis estalinista est\u00e1ndar era sorprendentemente parecido, aunque hac\u00eda menos \u00e9nfasis que Trotsky en el alcance de la ruptura estrat\u00e9gica y absolv\u00eda a Stalin de responsabilidad por las vacilaciones del partido antes de abril. El cl\u00e1sico estalinista Curso breve sobre la historia del bolchevismo, por ejemplo, condenaba la posici\u00f3n \u00absemi-menchevique\u00bb de l\u00edderes del partido como K\u00e1menev en marzo y afirmaba que \u00abel Partido [\u2026] necesitaba una nueva orientaci\u00f3n para marchar con paso audaz y seguro por el nuevo camino. [\u2026] las c\u00e9lebres Tesis de Abril de Lenin [&#8230;] trazaron al Partido y al proletariado la l\u00ednea revolucionaria clara del paso de la revoluci\u00f3n burguesa a la revoluci\u00f3n socialista\u00bb.<\/p>\n<p>Por desgracia, el consenso historiogr\u00e1fico es objetivamente inexacto y ha distorsionado nuestra comprensi\u00f3n del bolchevismo en 1917. En este art\u00edculo, trato de mirar con un nueva \u00f3ptica las posiciones del bolchevismo sobre el poder estatal y la revoluci\u00f3n socialista de abril a octubre. Bas\u00e1ndome en mi investigaci\u00f3n de fuentes primarios rusas, letonas y alemanas, muestro que las pruebas disponibles no confirman la explicaci\u00f3n est\u00e1ndar del \u00abre-arme\u00bb, que ha oscurecido un debate y una evoluci\u00f3n pol\u00edtica mucho m\u00e1s enrevesados. Veremos que mientras que los bolcheviques basaron su pol\u00edtica, a lo largo de todo el a\u00f1o, en la inminencia de la revoluci\u00f3n socialista internacional, su orientaci\u00f3n dentro de Rusia era significativamente menos ambiciosa socialmente. Y en varias cuestiones clave \u2013incluido el liderazgo de clase del futuro r\u00e9gimen sovi\u00e9tico\u2013, los bolcheviques en su conjunto sostuvieron un enfoque de final abierto hasta octubre. Hubo ciertamente una importante evoluci\u00f3n pol\u00edtica en el partido hacia la revoluci\u00f3n socialista en el transcurso de 1917, pero fue desigual, prolongado y constituy\u00f3 principalmente una respuesta a los desarrollos vividos en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Es importante comprender bien esta historia no s\u00f3lo por exactitud hist\u00f3rica sino porque nos ayuda a entender mejor la naturaleza real del partido bolchevique, cuyo ejemplo contin\u00faa inspirando a la pol\u00edtica marxista de hoy d\u00eda. La explicaci\u00f3n del \u00abrearme\u00bb ha sobredimensionado problem\u00e1ticamente la capacidad de Lenin de determinar la pol\u00edtica bolchevique, minimizando as\u00ed la evoluci\u00f3n colectiva y por medio de debates de la organizaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la experiencia acumulada y de las contribuciones de sus cuadros. Adem\u00e1s, simplificando en exceso la naturaleza de los debates de 1917, la historiograf\u00eda actual ha minimizado las dificultades inherentes y los desaf\u00edos a la hora de aplicar pol\u00edticas socialista efectivas en la din\u00e1mica necesariamente impredecible de la lucha de clases. Contrariamente a la impresi\u00f3n que produce la interpretaci\u00f3n del \u00abrearme\u00bb, la teor\u00eda revolucionaria era (y es) una base necesaria pero no suficiente para avanzar con \u00e9xito hacia una ruptura anticapitalista.<\/p>\n<p>A diferencia de la mayor\u00eda de investigaciones sobre este tema, el foco no estar\u00e1 puesto aqu\u00ed en los textos de Lenin. \u00c9stos son sin duda importantes y su contenido ser\u00e1 presentado, pero es dif\u00edcil identificar el enfoque de Lenin (fluido en s\u00ed mismo, tanto t\u00e1ctica como estrat\u00e9gicamente) con el de la direcci\u00f3n o bases bolchevique en 1917. Nos surge un cuadro pol\u00edtico distinto cuando ampliamos nuestras fuentes, incluyendo a otros l\u00edderes bolcheviques, instituciones del partido locales y regionales, discursos p\u00fablicos y panfletos repartidos entre las masas. Igualmente, expandiendo nuestra atenci\u00f3n anal\u00edtica fuera de Petrogrado e incluyendo las periferias del Imperio Ruso y las provincias nos hacemos una mejor idea de lo que podr\u00edamos llamar el \u00abterreno de juego\u00bb del bolchevismo, i. e., las posiciones pol\u00edticas centrales y generalmente compartidas por los cuadros bolcheviques a todos los niveles y por ellos proyectadas hacia el pueblo trabajador a lo largo del Imperio.<\/p>\n<p>Nuestra discusi\u00f3n comenzar\u00e1 trazando el significado que daban los bolchevique a la demanda de poder sovi\u00e9tico y a la complejo y amplia gama de formas con las que describ\u00edan el proceso revolucionario que se desarrollaba en Rusia. De aqu\u00ed pasaremos a una cuesti\u00f3n en la que hab\u00eda un claro consenso entre los bolcheviques: la revoluci\u00f3n socialista mundial se estaba acercando r\u00e1pidamente. La secci\u00f3n siguiente demostrar\u00e1 que los bolcheviques estaban tambi\u00e9n de acuerdo en que aunque el control obrero era necesario y urgente, la producci\u00f3n capitalista no deb\u00eda ser abolida antes de que Occidente fuera socialista. Pero, en el punto m\u00e1s inmediato relacionada con la revoluci\u00f3n socialista \u2013i. e., la composici\u00f3n pol\u00edtica del futuro gobierno revolucionario\u2013 el enfoque bolchevique hegem\u00f3nico fue un \u00e1lgebra durante la mayor parte del a\u00f1o. Puesto que en gran medida esta cuesti\u00f3n depend\u00eda de si otras corrientes socialistas acabar\u00edan rompiendo finalmente con la burgues\u00eda, no sorprende que la composici\u00f3n precisa del gobierno sovi\u00e9tico en t\u00e9rminos de clase\/partido fuera dif\u00edcil de predecir hasta octubre. Concluimos con una panor\u00e1mica de los famosos eventos de Petrogrado a finales de a\u00f1o, en el que los bolcheviques acabaron finalmente formando un gobierno dirigido por el proletariado, debido a la obstinada negativa de los socialistas moderados de apoyar el poder sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p><strong>El significado del poder sovi\u00e9tico<\/strong><\/p>\n<p>Gran parte de la confusi\u00f3n en torno al impacto de la intervenci\u00f3n de Lenin entre los bolcheviques en abril es que se ha asumido que los debates internos giraban en torno a si apoyar decisivamente al Gobierno provisional burgu\u00e9s o avanzar hacia un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico de y para el pueblo trabajador. En realidad, como ha mostrado Lars Lih en numerosos art\u00edculos, no hubo ning\u00fan debate sustancial sobre esta cuesti\u00f3n, puesto que la direcci\u00f3n bolchevique ya hab\u00eda defendido abiertamente en marzo de 1917 que un gobierno sovi\u00e9tico sustituyera al Gobierno provisional. La evoluci\u00f3n pol\u00edtica del partido en abril fue as\u00ed menos rupturista de los que normalmente se ha afirmado.<\/p>\n<p>Gran parte de las bases documentales de la narrativa del \u00abrearme\u00bb proviene de declaraciones mencheviques en abril a la llegada de Lenin. Pero es necesario tomarlas con una pizca de sal, puesto que los mencheviques exageraban constantemente el extremismo de sus rivales y siempre trataban de describir a los bolcheviques como marionetas en manos de Lenin. La gran otra fuente para la explicaci\u00f3n est\u00e1ndar proviene de la cuestionable literatura de memorias de bolcheviques de los a\u00f1os 20, escritas despu\u00e9s de que se hubiera convertido en pol\u00edticamente conveniente para todas las alas del partido enfatizar el \u00abgenio\u00bb del liderazgo de Lenin y afirmar que los bolcheviques hab\u00edan luchado por la revoluci\u00f3n socialista de abril en adelante. Una imagen distinta surge cuando examinamos a lo que los bolcheviques dijeron y escribieron realmente en 1917. Como afirmaba Kalinin, auto-denominado \u00abviejo bolchevique\u00bb en la conferencia bolchevique pan-rusa del 24-29 de abril:<\/p>\n<p>\u00abLeed simplemente el primer documento tras la revoluci\u00f3n, el manifiesto de nuestro partido, y ver\u00e9is que el cuadro que nos hicimos de la revoluci\u00f3n y nuestra t\u00e1ctica en modo alguno difieren de las tesis del camarada Lenin. Por supuesto, el cuadro trazado por el camarada Lenin est\u00e1 completamente elaborado, pero su m\u00e9todo de razonamiento es el de un viejo bolchevique, que puede afrontar las peculiaridades de esta revoluci\u00f3n. Como \u2019conservador\u2019, afirmo que nuestro m\u00e9todo es completamente apropiado tambi\u00e9n para la presente situaci\u00f3n, y no veo desacuerdos significativos entre nosotros y el camarada Lenin\u00bb.<\/p>\n<p>Contrariamente a lo que normalmente se afirma, ni Lenin ni la tendencia bolchevique en 1917 identificaban poder sovi\u00e9tico como tal con poder obrero. Los soviets (consejos) representaban un segmento de la poblaci\u00f3n mucho mayor que el de la clase obrera. Como Lenin se\u00f1al\u00f3 en abril: \u00aben estos soviets sucede que son los campesinos, los soldados, es decir, la peque\u00f1a burgues\u00eda, quienes predominan \u00ab. Igualmente, Karl R\u00e1dek explicaba en septiembre que la \u00abtransformaci\u00f3n del Soviet de diputados obreros [de 1905] en el Soviet de obreros y soldados [de febrero de 1917], signific\u00f3 pues la transformaci\u00f3n de un \u00f3rgano de lucha del proletariado en un \u00f3rgano de la democracia revolucionaria, en un \u00f3rgano pues con una mayor\u00eda predominante \u2013e incluso artificialmente proporcionada\u2013 peque\u00f1o-burguesa\u00bb. Para junio de 1917, estaban representados aproximadamente 37 millones de personas \u2013solo 7 millones menos que los votantes a las elecciones a la Asamblea Constituyente en noviembre\u2013. La caracter\u00edstica definitoria en t\u00e9rminos de clase de los soviets no era que fueran una organizaci\u00f3n obrera, sino que era un cuerpo expl\u00edcita y conscientemente no-burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Rechazando la afirmaci\u00f3n de que estaba tratando de \u00absaltarse\u00bb la etapa democr\u00e1tico-burguesa, Lenin enfatizaba en abril que no llamaba a un \u00abgobierno obrero\u00bb sino a un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico de obreros, trabajadores del campo, soldados y campesinos. Aunque Lenin personalmente ve\u00eda el poder sovi\u00e9tico como la concreci\u00f3n del \u00abestado-comuna\u00bb, como un \u00abpaso hacia el socialismo\u00bb y como la \u00abm\u00e1s alta forma de democracia\u00bb, para la mayor\u00eda de obreros y bolcheviques a lo largo de 1917 la demanda de \u00abtodo el poder a los soviets\u00bb significaba el establecimiento de un gobierno sin la burgues\u00eda. Esta era ciertamente una perspectiva muy radical; pero era una perspectiva radical que hab\u00eda sido defendida por los bolcheviques y otros marxistas revolucionarios desde 1905. En 1917, la visi\u00f3n particular de Lenin sobre el poder sovi\u00e9tico estuvo llamativamente ausente, no s\u00f3lo de la agitaci\u00f3n de masas de los bolcheviques, sino tambi\u00e9n de los escritos de la mayor\u00eda de los cuadros de otros partidos.<\/p>\n<p>Tras abril, muchos bolcheviques continuaron por lo general contemplando la lucha por el poder sovi\u00e9tico como parte de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Hablando del soviet de Mosc\u00fa en el verano, un l\u00edder bolchevique afirmaba: \u00abcuando hablamos de transferir el poder a los soviets esto no significa que el poder pase al proletariado, porque los soviets est\u00e1n compuestos de obreros, soldados y campesinos; no significa que estemos experimentando ahora una revoluci\u00f3n socialista, puesto que la presente revoluci\u00f3n es democr\u00e1tico-burguesa\u00bb.<\/p>\n<p>Sin entender el significado real que los bolcheviques y el pueblo trabajador le daban al poder sovi\u00e9tico, es dif\u00edcil comprender las posiciones del partido y los debates a lo largo del a\u00f1o. Consideremos, por ejemplo, la resoluci\u00f3n sobre el poder sovi\u00e9tico aprobada en abril por la conferencia bolchevique. Seg\u00fan la explicaci\u00f3n del \u00abrearme\u00bb, esta conferencia concret\u00f3 su llamamiento a la revoluci\u00f3n socialista en la demanda de un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico. En realidad, la conferencia declar\u00f3 que cualquier instituci\u00f3n representativa mayoritaria pod\u00eda servir como veh\u00edculo del nuevo poder revolucionario. Llamaba, as\u00ed al partido a orientarse hacia \u00abla segunda fase de la revoluci\u00f3n \u2013que debe transferir al poder estatal a los soviets u otras instituciones que expresen directamente la voluntad de la mayor\u00eda del pueblo (\u00f3rganos de auto-gobierno, la Asamblea Constituyente, etc.)\u2013\u00bb.<\/p>\n<p>En otras palabras, los soviets y una Asamblea Constituyente actuar\u00edan como instrumentos de lo que en 1917 se llamaba \u00abdemocracia\u00bb o \u00abdemocracia revolucionaria\u00bb, i. e., la mayor\u00eda obrero-campesina. Los bolcheviques, incluyendo a Lenin y Trotsky, hicieron una campa\u00f1a sistem\u00e1tica para dar el poder a los soviets y a una Asamblea Constituyente hasta la Revoluci\u00f3n de Octubre. Las diferencias significativas entre los enfoques de los bolcheviques antes y despu\u00e9s de abril no fueron que la demanda de una Asamblea Constituyente fuera descartada o minimizada, sino que el poder sovi\u00e9tico fue considerado con menos frecuencia un paso provisional hacia la segunda. Sin embargo, la relaci\u00f3n precisa entre ambas instituciones qued\u00f3 sin definir, puesto que esto depender\u00eda claramente de la composici\u00f3n pol\u00edtico-electoral de ambos. En una carta interna dirigida a los l\u00edderes bolcheviques en la v\u00edspera de la insurrecci\u00f3n de octubre, Lenin insist\u00eda en que \u00abuna vez que el poder est\u00e9 en manos de los Soviets, la Asamblea Constituyente est\u00e1 asegurada y su \u00e9xito est\u00e1 asegurado\u00bb. Los bolcheviques, dec\u00eda, \u00ablo dijeron mil veces. Nadie trat\u00f3 nunca de negarlo. Todos han admitido este \u201ctipo combinado\u201d [de Estado]\u00bb. Que despu\u00e9s de 1917 tanto los bolcheviques y los socialistas moderados contrapusieran democracia a dictadura (proletaria), y contrapusieran rep\u00fablicas democr\u00e1ticas a rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, no nos obliga a pasar por alto c\u00f3mo era utilizados estos conceptos el primer a\u00f1o de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dad la mencionada naturaleza de la demanda de poder sovi\u00e9tico, se comprende que solo hubiera un comit\u00e9 bolchevique importante en primavera opuesto al llamamiento de Lenin a reemplazar el Gobierno provisional con un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico. E incluso esta excepci\u00f3n confirma la regla, puesto que esta oposici\u00f3n vino de K\u00edev, donde el comit\u00e9 del POSDR estaba encabezado por antiguos miembros de la corriente \u00abmenchevique-partidista\u00bbde G. V. Plej\u00e1nov. Dirigido por Georgi Piatakov, el comit\u00e9 de K\u00edev hab\u00eda afirmado continuamente en febrero y marzo que la perspectiva estrat\u00e9gica del proletariado deb\u00eda limitarse a presionar al gobierno burgu\u00e9s para que cediere a sus exigencias; a diferencia de la direcci\u00f3n bolchevique de Petrogrado, el comit\u00e9 de K\u00edev no planteaba que los obreros y campesinos tomaran el poder para lograr la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Significativamente, la oposici\u00f3n del comit\u00e9 contra las Tesis de abril \u2013\u00bbla mayor oposici\u00f3n abierta a las ideas de Lenin en el pa\u00eds\u00bb, como se\u00f1ala un reciente estudio ucraniano\u2013 ten\u00eda m\u00e1s como premisa la estrategia del menchevismo de izquierda, que el \u00abviejo bolchevismo\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el comit\u00e9 de K\u00edev, puesto que Rusia no estaba preparada para una revoluci\u00f3n socialista, el proletariado deb\u00eda pues limitarse a forzar a que la burgues\u00eda en el poder cediera a sus exigencias democr\u00e1ticas y econ\u00f3micas. Al igual que los mencheviques, los l\u00edderes de K\u00edev vinculaban el derrocamiento del Gobierno provisional con la revoluci\u00f3n socialista: \u00abla derrota del gobierno, la revoluci\u00f3n socialista, es imposible porque no se dan los requisitos econ\u00f3micos para ello\u00bb. Pero esta oposici\u00f3n interna dur\u00f3 poco. En el encuentro regional de los bolcheviques en K\u00edev, del 15 al 17 de abril, tras un extenso debate sobre las Tesis de abril, la gran mayor\u00eda de participantes rechaz\u00f3 la l\u00ednea de sus l\u00edderes locales; inclin\u00e1ndose ante el sentimiento popular, Piatakov y el resto de la direcci\u00f3n de K\u00edev renunci\u00f3 a su oposici\u00f3n a luchar por el poder sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>Abril marc\u00f3 para el bolchevismo un momento de evoluci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s que una ruptura estrat\u00e9gica. Aunque la oposici\u00f3n pol\u00edtica sustancial, como la de K\u00edev, no era muy com\u00fan, los debates de abril representaron un importante papel a nivel de todo el Imperio a la hora de dar coherencia pol\u00edtica a los bolcheviques y acabar con las vacilaciones de principios de a\u00f1o. Despu\u00e9s de la conferencia de abril, aumentaron los ataques duros al Gobierno provisional. Los militantes bolcheviques locales a lo largo del Imperio empezaron por primera vez a poner sistem\u00e1ticamente en primer plano el llamamiento a un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico, que a partir de entonces fue caracterizado cada vez con menos frecuencia como un poder transitorio. La necesidad de diferenciarse claramente de los socialistas conciliadores se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en algo ampliamente aceptado.<\/p>\n<p>Cu\u00e1nto de esta evoluci\u00f3n se deba al impacto de Lenin o a los r\u00e1pidos cambios del contexto pol\u00edtico es algo dif\u00edcil de determinar con precisi\u00f3n. En marzo, el Gobierno provisional no hab\u00eda anunciado todav\u00eda ninguna medida importante que se opusiera abiertamente a las exigencias populares de cambio. Las primeras vacilaciones bolcheviques reflejaban por lo general una adaptaci\u00f3n a la euforia post-febrero, y este estado de \u00e1nimo no dur\u00f3 en Rusia m\u00e1s de un mes. Abril estuvo marcado por una masiva protesta de los trabajadores en respuesta a la revelaci\u00f3n de que el gobierno planeaba continuar la guerra \u00abhasta la victoria\u00bb. La consigna, que pronto ser\u00eda bien conocida, de \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb fue planteada por primera vez por los manifestantes de las movilizaciones de abril. Y mientras que la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica en un principio hab\u00eda luchado en la pr\u00e1ctica para empujar hacia delante al Gobierno provisional, desde principios de abril en adelante se centr\u00f3 cada vez m\u00e1s en apoyar al Gobierno provisional y amortiguar la combatividad popular, una orientaci\u00f3n que culminar\u00eda con la entrada de los socialistas moderados en el Gobierno provisional a principios de mayo. En medio de un estallido proletario sin precedentes contra el Gobierno provisional y un brusco giro a la derecha de los socialistas-revolucionario (SR) y los mencheviques, no es sorprendente que muchos bolcheviques de todo el Imperio adoptaran una posici\u00f3n m\u00e1s combativa e independiente. Y como la convocatoria de la Asamblea Constituyente continuaba siendo aplazada por el gobierno hacia un horizonte indefinido, la autoridad y permanencia de los soviets se vio correspondientemente reforzada a ojos de los obreros. En particular, dada la ausencia de cualquier parlamento nacional, los soviets se convirtieron en la expresi\u00f3n democr\u00e1tica dominante del pueblo trabajador, en la que depositaban cada vez m\u00e1s su participaci\u00f3n y sus esperanzas.<\/p>\n<p>Desde finales de abril en adelante, los bolcheviques repartieron por toda Rusia panfleto tras panfleto, pronunciaron discurso tras discurso, reafirmando siempre el mismo mensaje: para satisfacer las demandas del pueblo, los obreros y sus aliados deben romper con la burgues\u00eda y tomar todo el poder en sus manos. En otras palabras, defender y profundizar la revoluci\u00f3n requiere lucha de clases, no colaboraci\u00f3n de clases. \u00abNuestro programa es la lucha contra la burgues\u00eda\u00bb, explicaban un militante de base bolchevique. En junio, los agitadores bolcheviques armenios en el ej\u00e9rcito declararon que la \u00fanica forma de cumplir con las demandas de las masas era \u00abderrocar el Gobierno provisional y crear un verdadero gobierno del pueblo\u00bb.<\/p>\n<p>A lo largo de 1917 eran casi siempre los socialistas moderados (y los liberales), en vez de los bolcheviques, los que planteaban las \u00fanicas opciones del desarrollo ruso como una disyuntiva entre democracia capitalista o socialismo. El argumento de los mencheviques, repetido incesantemente por todo el Imperio, era el siguiente: el socialismo es inviable porque los campesinos son mayor\u00eda y porque los obreros tienen un grado de organizaci\u00f3n y conciencia insuficientes. Por ello, es necesario un largo per\u00edodo de gobierno democr\u00e1tico burgu\u00e9s y de desarrollo capitalista, en el cual el proletariado puede educarse y organizarse lo suficiente como para alcanzar su objetivo final. Mientras tanto, los socialistas no deben promover un gobierno no-burgu\u00e9s, pues eso espantar\u00eda a los liberales y preparar\u00eda el terreno a la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En vez de atender a los verdaderos argumentos de Lenin o de los bolcheviques, los polemistas mencheviques acusaban generalmente al l\u00edder bolchevique o a su corriente de plantear la aventura claramente ut\u00f3pica de una revoluci\u00f3n socialista inmediata. Al regreso de Lenin en abril, el peri\u00f3dico menchevique de Petrogrado Rabochaia Gazeta ridiculizaba las promesas de \u00abcompleta e inmediata liberaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb hechas por los \u00ableninistas\u00bb. El t\u00edtulo de la pol\u00e9mica antibolchevique del 9 de abril del peri\u00f3dico habla por s\u00ed mismo: \u00abEl resurgimiento del anarquismo y el maximalismo\u00bb.<\/p>\n<p>En respuesta a tales afirmaciones, el l\u00edder bolchevique let\u00f3n P\u0113teris Stu\u010dka plante\u00f3 que establecer una dicotom\u00eda tan r\u00edgida entre revoluci\u00f3n burguesa y socialista era esencial para justificar despu\u00e9s el rechazo a la exigencia de poder sovi\u00e9tico. En este sentido, Trotsky se\u00f1al\u00f3 igualmente que los mencheviques hab\u00edan invocado en febrero la naturaleza burguesa de la revoluci\u00f3n para justificar su rechazo a tomar el poder; luego en mayo, hab\u00edan afirmado lo mismo para justificar su participaci\u00f3n en la coalici\u00f3n gubernamental. Trotsky conclu\u00eda que estas invocaciones eran medidas \u00abpuramente pr\u00e1cticas\u00bb para \u00abpreservar los privilegios de la burgues\u00eda, y asignarle un rol en el gobierno que no merece de acuerdo con el alineamiento de los grupos pol\u00edticos en el pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n<p>Los bolcheviques y otros radical rechazaban por lo general a entrar en este debate en el marco anal\u00edtico de los socialistas moderados. Los cuadros bolcheviques rechazaban repetidamente las acusaciones de que estaban tratando de \u00abintroducir el socialismo\u00bb como un mero mu\u00f1eco de paja que desviaba la atenci\u00f3n de la alternativa pol\u00edtica real: colaboraci\u00f3n o ruptura con la burgues\u00eda. En vez de argumentar en favor de la revoluci\u00f3n socialista, insist\u00edan que aunque es socialismo ten\u00eda que ser realizado internacionalmente, en Rusia era posible y necesario romper con los capitalistas nacionales e imperialistas. Incluso, afirmaban, si uno cre\u00eda que la revoluci\u00f3n era burguesa por su naturaleza no se segu\u00eda de esto la implantaci\u00f3n de un gobierno burgu\u00e9s. Un r\u00e9gimen tal no solo ser\u00eda incapaz de alcanzar los objetivos democr\u00e1tico-burgueses central (reforma agraria, Asamblea Constituyente, etc.), sino que ser\u00eda tambi\u00e9n democr\u00e1tico necesariamente, pues la mayor\u00eda del pueblo en Rusia eran campesino u obreros.<\/p>\n<p>Razones de espacio nos impiden obviamente explicar la forma espec\u00edfica que adopt\u00f3 la Revoluci\u00f3n de Octubre en cada ciudad y regi\u00f3n del imperio. Pero a pesar de todas las diferencias pol\u00edticas y t\u00e1cticas que impon\u00edan los contextos locales, hac\u00eda un contenido subyacente com\u00fan en la lucha de finales de 1917 por el poder sovi\u00e9tico en toda la Rusia imperial. El objetivo com\u00fan era una clara ruptura pol\u00edtica con la burgues\u00eda par aplicar las urgentes demandas del pueblo. Inmediatamente despu\u00e9s del asalto de octubre, por ejemplo, la declaraci\u00f3n del comit\u00e9 bolchevique de Bak\u00fa afirmaba lo siguiente en favor del poder sovi\u00e9tico: \u00abO revoluci\u00f3n o contrarrevoluci\u00f3n. O el poder de la burgues\u00eda o el poder de los soviets [\u2026] \u00a1Abajo el gobierno de coalici\u00f3n burgu\u00e9s! \u00a1Viva la gran revoluci\u00f3n rusa! \u00a1Vivan el heroico proletariado y la guarnici\u00f3n de Petersburgo! \u00a1Viva el poder de los Soviets de diputados de obreros, soldados y campesinos!\u00bb\/<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre rompi\u00f3 con la burgues\u00eda nacional e internacional e implant\u00f3 las aspiraciones centrales por las que el pueblo trabajador hab\u00eda luchado durante todo el a\u00f1o, incluyendo la salida de Rusia de la I Guerra Mundial, la entrega de tierra a los campesinos, el control obrero de la producci\u00f3n y la elecci\u00f3n de una Asamblea Constituyente. A diferencia de los socialistas moderados, los bolcheviques mantuvieron y pusieron en pr\u00e1ctica el inveterado compromiso del marxismo ortodoxo con la hegemon\u00eda proletaria. Pero, como mostrar\u00e1n las siguientes secciones, es dif\u00edcil afirmar que los bolcheviques identificaran, de abril en adelante, la implantaci\u00f3n de un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico a la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p><strong>Categorizando la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Habitualmente se ha pasado por alto que en 1917 no hab\u00eda una definici\u00f3n marxista clara de la revoluci\u00f3n socialista. Tampoco hab\u00eda un acuerdo general sobre d\u00f3nde estaba exactamente la frontera entre una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y una socialista, ni entre una sociedad capitalista ni una socialista. Estas ambig\u00fcedades conceptuales \u2013que tienen su ra\u00edz en las dificultades de categorizar procesos socio-econ\u00f3micos extremadamente fluidos e h\u00edbridos\u2013 son en gran parte la historia de 1917. Una manifestaci\u00f3n de la nebulosidad te\u00f3rica reinante era que tanto en la conferencia de abril de los bolcheviques como en el VI Congreso (del 26 de julio al 3 de agosto de 1917) se decidi\u00f3 posponer la espinosa cuesti\u00f3n de actualizar el programa del partido.<\/p>\n<p>La marxistas de aquella era generalmente estaba de acuerdo en que hab\u00eda al menos dos elementos centrales en una revoluci\u00f3n socialista. La primera se refer\u00eda a los medios de producci\u00f3n: tendr\u00edan que tener lugar algunas incursiones significativas en la propiedad capitalista, que condujeran a la socializaci\u00f3n completa de la producci\u00f3n. Pero cu\u00e1nto control y\/o propiedad debiera ser tomada inmediatamente era algo que estaba por definir. El hecho de que desde 1905 la concepci\u00f3n de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica articulada por Karl Kautsky y otros socialdem\u00f3cratas revolucionarias hab\u00eda proyectado la nacionalizaci\u00f3n de algunas de las industrias principales enturbiaba a\u00fan m\u00e1s las aguas te\u00f3ricas.<\/p>\n<p>La segunda connotaci\u00f3n se relacionaba con la clase social y el gobierno: a diferencia de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, una revoluci\u00f3n socialista ser\u00eda exclusivamente (o acaso principalmente) acci\u00f3n de la clase obrera urbana y rural, que culminar\u00eda en la toma del poder del Estado. Gran parte de incertidumbre para categorizar la revoluci\u00f3n en Rusia giraba en torno a la expectativa de que ser\u00eda tambi\u00e9n producto de una clase no proletaria (el campesinado) y que no resultar\u00eda en un gobierno exclusivamente de clase obrera.<\/p>\n<p>En vista de estas zonas grises conceptuales, no sorprende que las posiciones pol\u00edticas y los debates de los bolcheviques se centraran generalmente en cuestiones concretas, pol\u00edticas y econ\u00f3micas. En estos debates, se invocaban diferentes categor\u00edas para escribir la revoluci\u00f3n, pero no eran el punto de partida anal\u00edtico. En otras palabras, la evoluci\u00f3n de la meta-categorizaci\u00f3n bolchevique de la revoluci\u00f3n tend\u00eda a reflejar de forma confusa posiciones y debates pol\u00edticas muchos m\u00e1s sustanciales.<\/p>\n<p>En febrero y marzo, la revoluci\u00f3n hab\u00eda sido descrita principalmente como democr\u00e1tica o democr\u00e1tico-burguesa. Tales designaciones continuaron despu\u00e9s de abril. Un ejemplo, de los muchos que podr\u00eda citarse, es el de un bolchevique que, a finales de julio, en el principal soviet de Letonia declar\u00f3 que puesto que el levantamiento por toda Rusia estaba teniendo lugar en una era en la que el sistema capitalista mundial estaba listo para ser derrocado, \u00aben estas circunstancias, la revoluci\u00f3n rusa no tiene el car\u00e1cter de lo que llamamos una revoluci\u00f3n burguesa; es algo m\u00e1s bien distinto: una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb. Otros dirigentes bolcheviques siguieron usando este t\u00e9rmino durante el verano. Incluso despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre, pueden encontrarse numerosos ejemplos de cuadros bolcheviques afirmando que la revoluci\u00f3n en curso era democr\u00e1tica, m\u00e1s que socialista.<\/p>\n<p>Por su parte, Lenin afirmaba en abril que el \u00abdefecto principal\u00bb en el razonamiento de los socialistas en relaci\u00f3n con las \u00abtareas del proletariado revolucionario\u00bb era que planteaban la cuesti\u00f3n \u00abde una manera demasiado general, como el problema de la transici\u00f3n al socialismo\u00bb. En vez de eso, \u00e9l argumentaba centr\u00e1ndose en \u00abpasos y medidas concretas\u00bb y afirmaba que con la instauraci\u00f3n del poder sovi\u00e9tico comenzar\u00eda un nuevo per\u00edodo social \u00abde transici\u00f3n\u00bb. Esta concepci\u00f3n de que Rusia estaba experimentando un proceso hist\u00f3rico excepcional con posibilidades para la transformaci\u00f3n social radical a\u00fan por determinar era ampliamente compartido entre los cuadros bolcheviques. Durante el debate de abril y a lo largo del a\u00f1o, varios bolcheviques hicieron referencia al influyente argumento de Kautsky de 1906 de que la revoluci\u00f3n rusa era un proyecto \u00fanico, situado en el l\u00edmite mismo entre la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y socialista. En este contexto, hay que mencionar que Trotsky hab\u00eda afirmado en 1906 que \u00abEl asunto, por supuesto, no es c\u00f3mo llamar a nuestra revoluci\u00f3n \u2013si es burguesa o socialista\u2013; el asunto real es establecer su direcci\u00f3n actual analizando las fuerzas involucradas\u00bb y que \u00abcualquiera que sea la bandera pol\u00edtica con la que el proletariado ha llegado al poder, ser\u00e1 obligado a tomar el camino de la pol\u00edtica socialista\u00bb.<\/p>\n<p>A partir del verano en adelante, los bolcheviques describ\u00edan cada vez m\u00e1s la revoluci\u00f3n sencillamente por las fuerzas de clase involucradas: i. e., obreros y campesinos (incluyendo a los soldados). La declaraci\u00f3n que anunciaba el derrocamiento del Gobierno provisional en Petrogrado conclu\u00eda t\u00edpicamente: \u00ab\u00a1Viva la revoluci\u00f3n de obreros, soldados y campesinos!\u00bb. F\u00f3rmulas an\u00e1logas eran la norma por todo el Imperio.<\/p>\n<p>En el discurso bolchevique hasta (y habitualmente despu\u00e9s de) octubre, las referencias a la revoluci\u00f3n socialista estaban casi siempre relacionadas con el pr\u00f3ximo levantamiento en Occidente y\/o con la revoluci\u00f3n mundial. Era muy poco com\u00fan categorizar la toma del poder por parte del pueblo trabajador como una revoluci\u00f3n socialista (y estuvo completamente ausente de las discusiones de abril y de las resoluciones en Petrogrado y en otros lugares). De hecho, los m\u00e1ximos l\u00edderes bolcheviques \u2013incluyendo a Lenin\u2013 rechazaron expl\u00edcitamente las afirmaciones de que estuvieran haciendo llamamiento a la revoluci\u00f3n socialista dentro de Rusia.<\/p>\n<p>Tuvo lugar una excepci\u00f3n parcial, inmediatamente despu\u00e9s de las Jornadas de julio, cuando un ala de la direcci\u00f3n bolchevique abandon\u00f3 la consigna de \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb, al haberles convencido del argumento de Lenin de que los SR y mencheviques hab\u00edan capitulado irrevocablemente ante la contrarrevoluci\u00f3n y que los soviets existentes ya no pod\u00edan convertirse en \u00f3rganos del poder revolucionario. En la Conferencia de la ciudad de Petrogrado y de nuevo en el VI Congreso del partido, Stalin describi\u00f3 la pr\u00f3xima revoluci\u00f3n rusa como una revoluci\u00f3n socialista, el primer uso expl\u00edcito del t\u00e9rmino por un l\u00edder bolchevique en 1917 que he encontrado. Pero otros cuadros como V. Volodarsky rechazaron duramente esta innovaci\u00f3n: \u00abLa revoluci\u00f3n es una transici\u00f3n a la revoluci\u00f3n socialista, pero no es la revoluci\u00f3n socialista, en la que perdemos nuestros aliados y luchamos solos. Entre nosotros y la Europa occidental hay una gran diferencia. Nosotros tenemos m\u00e1s que una revoluci\u00f3n burguesa, pero no es una revoluci\u00f3n socialista\u00bb. Otros cuadros insist\u00edan de igual modo en que la afirmaci\u00f3n de Stalin marcaba una ruptura con la posici\u00f3n m\u00e1s modesta adoptada por la Conferencia de abril. El futuro miembro de la Oposici\u00f3n de izquierda, Y. A. Preobrazhenski, insist\u00eda contra Stalin que la transformaci\u00f3n socialista exitosa en Rusia necesitaba el poder obrero en Occidente y rechazaba la contraposici\u00f3n de Stalin entre revoluci\u00f3n burguesa y socialista. Afirmaba que este m\u00e9todo no era dial\u00e9ctico y ten\u00eda m\u00e1s que ver con el menchevismo que con el bolchevismo. Al final, el VI Congreso resolvi\u00f3 de forma abierta que los hechos estaban llevando a \u00abun aumento de los elementos de la revoluci\u00f3n proletaria\u00bb. Adem\u00e1s (por razones que discutir\u00e9 m\u00e1s abajo) incluso esta f\u00f3rmula de compromiso, y la l\u00ednea del VI Congreso a la que estaba vinculada, fue ignorada por los comit\u00e9s del partido.<\/p>\n<p>En pr\u00e1cticamente todas las resoluciones internas, literatura, agitaci\u00f3n de los bolcheviques hasta la Revoluci\u00f3n de Octubre \u2013y aprobada por el Segundo Congreso pan-ruso de Soviets del 26-26 de octubre\u2013 las referencias a la revoluci\u00f3n socialista s\u00f3lo se refieren al proceso internacional. Es cierto que el ensayo de Lenin \u00bfSe sostendr\u00e1n los bolcheviques en el poder? \u2013publicado en la revista te\u00f3rica del partido ocho d\u00edas antes del comienzo de la Revoluci\u00f3n de Octubre\u2013 describe de pasada el pr\u00f3ximo levantamiento en Rusia como una revoluci\u00f3n socialista. Pero, en particular, antes de los dram\u00e1ticos hechos del 25-26 de octubre, hay pocas pruebas que sugieran que esta era una concepci\u00f3n compartida ampliamente entre el partido bolchevique o entre los obreros que les apoyaban. Por citar a David Mandel: \u00abOctubre fue antes que nada un acto de defensa de los logros reales y prometidos de Febrero en unas condiciones en las que la sociedad se hab\u00eda dividido en dos campos irreconciliablemente hostiles. Y aunque Octubre sea visto como lo que abre el camino al socialismo, todas las medidas que se tomaron en octubre y en los meses siguientes fueron vistos como algo que completaba la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica o como acciones fundamentalmente defensivas dirigidas a preservar la revoluci\u00f3n en las nuevas circunstancias\u00bb. Aunque varios cuadros bolcheviques de alto rango empezaron a identificar expl\u00edcitamente la revoluci\u00f3n rusa como socialista tras la insurrecci\u00f3n de octubre \u2013particularmente en los debates acerca de la incorporaci\u00f3n de SR y mencheviques al gobierno, la firma de una paz separada con Alemania o en torno a la Asamblea Constituyente\u2013, s\u00f3lo a principios de 1918 se convirti\u00f3 esta f\u00f3rmula en la usada en general en el partido y en el gobierno.<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n socialista internacional y el control obrero<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los factores clave para categorizar la revoluci\u00f3n era que en 1917 todos los bolcheviques y marxistas internacionalistas contemplaban la revoluci\u00f3n socialista, primero y ante todo, como un fen\u00f3meno a nivel mundial. As\u00ed, la revoluci\u00f3n rusa pod\u00eda ser considerada como la chispa para y un elemento constituyente de la revoluci\u00f3n socialista internacional, incluso en el caso de que el proceso en la propia Rusia fuera considerado principal o exclusivamente democr\u00e1tico. Esta ha sido, ciertamente, la posici\u00f3n hegem\u00f3nica entre los bolcheviques y los socialistas revolucionarios del Imperio al menos desde 1914 en adelante. Defendiendo este enfoque en la Conferencia de abril, Bagdatev afirmaba que llevar a cabo completamente el programa m\u00ednimo del partido era \u00abl\u00f3gicamente imposible\u00bb sin la revoluci\u00f3n socialista en Europa Occidental que desencadenar\u00eda la conquista sovi\u00e9tica del poder en Rusia. Igualmente, el l\u00edder bolchevique let\u00f3n Fricis Rozi\u0146\u0161 escrib\u00eda en julio: \u00abLa paz y la libertad solo pueden alcanzarse con la revoluci\u00f3n proletaria. La revoluci\u00f3n burguesa en Rusia debe iniciar la revoluci\u00f3n proletaria en todos los pa\u00edses capitalistas. De la comprensi\u00f3n te\u00f3rica de esto se siguen todas las actividades pr\u00e1cticas [de los internacionalistas]\u00bb.<\/p>\n<p>No puede exagerarse la importancia del hecho de que la revoluci\u00f3n rusa estallara en el contexto de la I Guerra Mundial. Por una parte, la cat\u00e1strofe de la guerra llev\u00f3 a todos los marxistas a nivel internacional a predecir con seguridad explosiones socialistas inminentes en Occidente (y en 1917 esto se ve\u00eda como una cuesti\u00f3n de meses, no a\u00f1os). Adem\u00e1s, como una seria lucha por la paz pondr\u00eda a Rusia en colisi\u00f3n con el imperialismo extranjero, el punto de vista de la mayor\u00eda de los radicales a lo largo de todo el a\u00f1o era que una revoluci\u00f3n triunfante en Rusia ser\u00eda aplastada por los poderes extranjeros si no consegu\u00eda propagarse a otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Como Lenin afirmaba en abril: \u00abestamos ahora atados a todos los dem\u00e1s pa\u00edses, y no podemos soltarnos; o el proletariado en su totalidad se libera o lo aplastar\u00e1n\u00bb. El m\u00e1s se\u00f1alado de los bolcheviques que respond\u00eda a los mencheviques en la discusi\u00f3n sobre la ausencia de condiciones objetivas para el socialismo en Rusia insist\u00eda en la actualidad de la revoluci\u00f3n. Stu\u010dka declaraba que la revoluci\u00f3n en Rusia s\u00f3lo ser\u00eda exitosa cuando el proletariado \u00abondeara la bandera roja\u00bb en Occidente, porque de otro modo el gobierno sovi\u00e9tico caer\u00eda bajo los golpes del capitalismo global.<\/p>\n<p>Muy contrariamente a su defensa posterior del \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb, Stalin afirmaba igualmente en 1917 que \u00abLa revoluci\u00f3n rusa no es algo aislado. Est\u00e1 \u00edntimamente ligada al movimiento revolucionario de Occidente. \u00a1[\u2026] s\u00f3lo en alianza con los obreros de Occidente, s\u00f3lo sacudiendo las bases del capitalismo en Occidente se puede contar con el triunfo de la revoluci\u00f3n en Rusia!\u00bb. Como Trotsky, afirmaba expl\u00edcitamente que sin el apoyo de las revoluciones en otros pa\u00edses, no solo la revoluci\u00f3n socialista, sino incluso la misma supervivencia de la revoluci\u00f3n rusa ser\u00eda imposible.<\/p>\n<p>La centralidad de la inminente conflagraci\u00f3n anticapitalista mundial era un aspecto omnipresente de la agitaci\u00f3n y propaganda bolchevique en 1917. Una y otra vez, la prensa del partido insist\u00eda en que el destino de la revoluci\u00f3n rusa depend\u00eda de la lucha de clases internacional. La literatura del partido se fijaba y destacaba cualquier ejemplo de levantamiento en la lucha obrera y anti-b\u00e9lica que hubiera en otros pa\u00edses. Esta apuesta por la revoluci\u00f3n mundial fue afirmada la antes, durante y despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Lenin se\u00f1al\u00f3 despu\u00e9s que ni un solo bolchevique hubiera cre\u00eddo en 1917 que un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico en Rusia pudiera haber sobrevivido tres a\u00f1os sin que al revoluci\u00f3n se hubiera propagado a otros pa\u00edses: \u00abcuando comenzamos nuestra obra cont\u00e1bamos exclusivamente con la revoluci\u00f3n mundial\u00bb.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n constitu\u00eda una de las diferencias estrat\u00e9gicas centrales entre los socialistas moderados y radicales de todo el Imperio. Mientras que los bolcheviques y sus aliados basaban la apuesta de su impulso por una toma del poder en la capacidad de los obreros de otros pa\u00edses de hacer lo mismo, los moderados justificaban su conciliaci\u00f3n afirmando que la revoluci\u00f3n occidental no estaba en el orden del d\u00eda y que por tanto ser\u00eda temerario fundamentar un proyecto pol\u00edtico en Rusia en la expectativa de su desencadenamiento en otros pa\u00edses. La revoluci\u00f3n era a sus ojos principalmente un proceso que ten\u00eda lugar en cada naci\u00f3n por separado y que contara con todas las condiciones \u00abmaduras\u00bb antes de que la revoluci\u00f3n socialista fuera posible.<\/p>\n<p>Visto en retrospectiva, puede parecer como si los moderados hubieran estado en lo cierto en lo que respecta a la supervivencia del capitalismo fuera de Rusia. Pero tal an\u00e1lisis oculta el hecho de que hubo una revoluci\u00f3n internacional despu\u00e9s de 1917 y que su derrota se debi\u00f3 en buena medida al colaboracionismo de clase de los socialistas conciliadores en Rusia y en el extranjero. Como tal, el escepticismo de los socialistas moderados acerca de un levantamiento anticapitalista mundial, lejos de ser un an\u00e1lisis neutral, fue una intervenci\u00f3n pol\u00edtica y en buena medida una profec\u00eda autocumplida.<\/p>\n<p>Como con la revoluci\u00f3n internacional, hubo tambi\u00e9n un consenso general entre los bolcheviques hasta octubre, al menos en lo relacionado con el control obrero y la expropiaci\u00f3n de la propiedad capitalista. Dicho sencillamente, los bolcheviques estaban a favor del primero, pero no del segundo (hasta la revoluci\u00f3n en Occidente). Incluso los \u00abpasos hacia el socialismo\u00bb de Lenin en abril no inclu\u00edan la expropiaci\u00f3n parcial o total de la industria capitalista. Lenin planteaba que \u00abno podemos sostener que el socialismo debe ser implantado, eso ser\u00eda el mayor de los disparates. [&#8230;] La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de Rusia est\u00e1 formada por campesinos, por peque\u00f1os agricultores que no pueden tener idea de lo que es el socialismo\u00bb. Bagdatev estaba de acuerdo con las propuestas de Lenin como tales, pero afirmaba que estas estaban completamente dentro del marco del programa m\u00ednimo del partido.<\/p>\n<p>De igual modo, el movimiento de comit\u00e9s de f\u00e1brica en favor por el control obrero no aspiraba a socializar la industria capitalista. No era el objetivo disputar la propiedad burguesa o la administraci\u00f3n del centro de trabajo. La palabra rusa kontrol se traduce mejor como supervisi\u00f3n o revisi\u00f3n. El control obrero fue durante la mayor parte de 1917 una medida principalmente defensiva que consist\u00eda en vigilar las acciones de los empresarios. El objetivo era asegurarse de que los jefes respetaran los derechos de los trabajadores y, sobre todo, de que no desorganizaran ni sabotearan la producci\u00f3n. En el estudio cl\u00e1sico de S. A. Smith, se observa que \u00abla pol\u00edtica de control obrero de la producci\u00f3n era primero y antes que nada un intento de los comit\u00e9s de f\u00e1brica de frenar la marea de caos industrial\u00bb. Los anarquistas y SR maximalistas llamaban a la toma inmediata de la industria y a la total gesti\u00f3n proletaria de las f\u00e1bricas, pero esta posici\u00f3n era generalmente rechazada por los comit\u00e9s (tambi\u00e9n por los bolcheviques) a lo largo de 1917. El control obrero era an\u00e1logo a la estructura gubernamental de \u00abdoble poder\u00bb planteada por los mencheviques: aunque no buscaban todo el poder para ellos, los obreros exig\u00edan tener una autoridad parcial para forzar a la burgues\u00eda a ir en la buena direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>El esfuerzo de los bolcheviques por adoptar un acercamiento positivo hacia los comit\u00e9s de f\u00e1brica y el control obrero no vino de Lenin, sino de los obreros y de militantes del movimiento obrero. Como se\u00f1al\u00f3 el l\u00edder obrero bolchevique Vlad\u00edmir Miliutin en el VI Congreso, el partido hab\u00eda \u00abtomado prestadas\u00bb las demandas de control obrero \u00abde la experiencia de actividad propia llevada a cabo sobre el terreno\u00bb. Igual que en el movimiento obrero en general, la posici\u00f3n hegem\u00f3nica entre los bolcheviques era la de que la posibilidad del control obrero (en conjunci\u00f3n con el control del Estado sovi\u00e9tico) fuera ampliado hasta la total propiedad y gesti\u00f3n de la industria depend\u00eda en la expansi\u00f3n a nivel internacional de la revoluci\u00f3n. Un l\u00edder bolchevique explicaba a la conferencia de junio del comit\u00e9 de f\u00e1brica que \u00abnadie sabe c\u00f3mo acabar\u00e1 la revoluci\u00f3n: por lo menos, con la privaci\u00f3n de una parte de los derechos del capital; como mucho, \u00bfqui\u00e9n puede decir que de una revoluci\u00f3n rusa no surgir\u00e1 una revoluci\u00f3n mundial?\u00bb. Sin embargo, estaba claro para todo el mundo que incluso el relativamente limitado control obrero que prevaleci\u00f3 hasta octubre apuntaba en una direcci\u00f3n diferente al normal funcionamiento del capitalismo.<\/p>\n<p>Aunque los empresarios hab\u00edan aceptado a rega\u00f1adientes el control obrero en primavera, desde principios de septiembre en adelante, desplegaron una agresiva campa\u00f1a contra los comit\u00e9s de f\u00e1brica con el objetivo de reconquistar el control total de sus empresas. En un contexto marcado por la r\u00e1pida dislocaci\u00f3n de la industria y una ofensiva capitalista contra los comit\u00e9s, los centros de trabajo de todo el Imperio fueron los espacios de duras batallas por la autoridad hasta oto\u00f1o. Ciertamente, la intransigencia mutua de obreros y jefes llevaron la lucha en el centro de trabajo m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s r\u00e1pido incluso de lo que muchos bolcheviques, incluido Lenin, hab\u00edan deseado.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre implant\u00f3 el control obrero, pero no nacionaliz\u00f3 la industria. Ciertamente, Lenin y la direcci\u00f3n bolchevique trataron de llegar a alg\u00fan tipo de acuerdo con los due\u00f1os de la industria, durante meses despu\u00e9s de octubre. Sin embargo, como Trotsky hab\u00eda predicho en 1906, tras liderar a los obreros al poder, los bolcheviques se vieron obligados a ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que hab\u00edan planeado en un principio. El sabotaje econ\u00f3mico y la resistencia pol\u00edtica de los capitalistas, una brutal ola de expropiaciones obreras y la din\u00e1mica de la guerra civil arrastraron al partido a las nacionalizaciones de la principales industrias en la segunda mitad de 1918. Aunque no parec\u00eda haber otra opci\u00f3n viable en aquel contexto, esta ola de nacionalizaciones sovi\u00e9ticas agrav\u00f3 el colapso catastr\u00f3fico de la producci\u00f3n y represent\u00f3 un papel central en el aumento masivo de una burocracia de Estado privilegiada\/54.<\/p>\n<p><strong>El liderazgo de clase del poder sovi\u00e9tico<\/strong><\/p>\n<p>Aunque hab\u00eda poco descuerdo entre los bolcheviques en 1917 respecto a la revoluci\u00f3n mundial y el control obrero, la cuesti\u00f3n del liderazgo de clase\/partido en el gobierno sovi\u00e9tico fue mucho m\u00e1s discutido. Y fue finalmente esta cuesti\u00f3n la decisiva para el transcurso de la revoluci\u00f3n y para la pol\u00edtica pr\u00e1ctica del partido. Aunque mis anteriores an\u00e1lisis se han solapado en aspectos importantes con el trabajo pionero de Lars Lih, en mi opini\u00f3n su \u00e9nfasis en la continuidad del bolchevismo en 1917 le ha llevado a minimizar la importancia de este debate.<\/p>\n<p>Desde 1905, los bolcheviques hab\u00edan insistido en la necesidad de un gobierno sovi\u00e9tico de obreros y campesinos, sin especificar qu\u00e9 clase (y su partido correspondiente) deb\u00eda ser hegem\u00f3nico en tal poder. Lo crucial que hay que tener en cuenta en la consigna bolchevique de una \u00abdictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado\u00bb es que se refer\u00eda al contenido de clase general de un poder estatal revolucionaria, sin especificar el peso de la clase obrera y de sus representantes pol\u00edticos en ese gobierno. Es crucial saber que esto significaba que la estrategia bolchevique pod\u00eda ser concretada en varias direcciones diferentes. Por el contrario, Trotsky afirmaba que el proletariado deb\u00eda ser la fuerza hegem\u00f3nica en cualquier gobierno capaz de liderar la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a la victoria. Trotsky afirmaba con raz\u00f3n que su posici\u00f3n en esta cuesti\u00f3n \u2013\u00bb\u00bf[a] qui\u00e9n pertenece la hegemon\u00eda en el gobierno y, a trav\u00e9s de \u00e9l, en el pa\u00eds?\u00bb\u2013 era uno de los pilares fundamentales de la estrategia de revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>Desde 1905 en adelante, los bolcheviques plantearon en diferentes momentos distintos proyectos concretos de gobierno para la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Se suele pasar por alto que a veces estos inclu\u00edan el respaldo a una forma de hegemon\u00eda estatal proletaria pr\u00e1cticamente id\u00e9ntica a la de Trotsky. En otras ocasiones, sin embargo, los bolcheviques planteaban que el partido obrero podr\u00eda actuar como un socio en pie de igualdad (o incluso en minor\u00eda) en un gobierno con los revolucionarios \u00abpeque\u00f1o-burgueses\u00bb (p. ej., con los SR o los trudoviques).<\/p>\n<p>Los bolcheviques mantuvieron durante la mayor parte de 1917 este enfoque con final abierto en relaci\u00f3n a si el liderazgo bolchevique (proletario) ser\u00eda necesario para la victoria de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica o si los socialistas moderados (peque\u00f1o-burgueses), mencheviques y SR, ser\u00edan forzados a romper con la burgues\u00eda. Los debates de abril no llevaron a la tendencia bolchevique a adoptar la inveterada opini\u00f3n de Trotsky de que un r\u00e9gimen obrero y campesino plausible necesitaba la hegemon\u00eda proletaria en el Estado. Sobre esta cuesti\u00f3n, el mensaje central de la Conferencia de abril era que podr\u00eda y deb\u00eda formarse un gobierno sovi\u00e9tico interclasista, por medio de la promoci\u00f3n sin compromisos de la \u00abl\u00ednea proletaria\u00bb (i. e. con una ruptura con la burgues\u00eda) en los soviets. Aunque algunas formulaciones de las resoluciones de abril escritas por Lenin apuntaban vagamente en direcci\u00f3n a un liderazgo estatal proletario como el siguiente paso necesario, el concreto liderazgo pol\u00edtico de clase del futuro gobierno sovi\u00e9tico se dejaba normalmente sin especificar.<\/p>\n<p>Por debajo de las ambig\u00fcedades de las resoluciones de abril estaba el hecho de que se hab\u00eda articulado durante la conferencia una amplia gama de opiniones diferentes. La posici\u00f3n de Lenin difer\u00eda sustancialmente de la articulada m\u00e1s claramente por K\u00e1menev. Seg\u00fan Lenin, era ahora anacr\u00f3nico hablar s\u00f3lo de \u00abdictadura revolucionaria del proletariado y el campesinado\u00bb, puesto que esta dictadura hab\u00eda sido inesperadamente realizada en un soviet, cuyos l\u00edderes peque\u00f1o-burgueses hab\u00edan cedido el poder a la gran burgues\u00eda. Conclu\u00eda que \u00abahora debemos hacer frente a una tarea nueva y diferente: producir una divisi\u00f3n dentro de esta dictadura\u00bb, entre los elementos \u00abproletarios\u00bb y los elementos \u00abpeque\u00f1o-burgueses\u00bb (mencheviques de derecha y l\u00edderes SR) dedicados a apoyar a la burgues\u00eda. A partir de este an\u00e1lisis, planteaba Lenin que los principales aliados de los obreros en la lucha de clase y en el futuro poder estatal ser\u00edan los campesinos pobres y los trabajadores agr\u00edcolas, en vez del campesinado en su conjunto.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n apuntaba en direcci\u00f3n a la hegemon\u00eda proletaria en el gobierno revolucionaria, una forma de poder que Lenin tend\u00eda a describir a lo largo de 1917 como un gobierno de obreros y campesinos pobres. La caracterizaci\u00f3n de Lenin de la instauraci\u00f3n del poder sovi\u00e9tico como un \u00abpaso hacia el socialismo\u00bb ten\u00eda igualmente fuertes connotaciones de hegemon\u00eda obrera. No sorprende del todo que varios bolcheviques y la gran mayor\u00eda de mencheviques vieran la posici\u00f3n del Lenin como algo equivalente a la revoluci\u00f3n socialista. Pero es crucial se\u00f1alar que Lenin rechazaba esta etiqueta y afirmaba que era \u00abplenamente posible\u00bb todav\u00eda que la peque\u00f1a-burgues\u00eda y sus representantes in toto rompieran con la burgues\u00eda y tomaran el poder del Estado junto con el proletariado. Conclu\u00eda que \u00absi esto es todav\u00eda posible, entonces hay un, y s\u00f3lo un camino hacia ello: que los elementos proletarios comunistas se separen inmediata, resuelta e irrevocablemente de los elementos peque\u00f1oburgueses\u00bb.<\/p>\n<p>Los cr\u00edticos de Lenin en el partido normalmente ten\u00edan m\u00e1s esperanza en la capacidad de la peque\u00f1a-burgues\u00eda en su conjunto y sus representantes pol\u00edticos de romper con los capitalistas. K\u00e1menev declaro que \u00abes inevitable un choque de la burgues\u00eda con toda la democracia revolucionaria\u00bb. Dada esta inminente divisi\u00f3n de los capitalistas era pues necesario \u00abbasar toda nuestra t\u00e1ctica en no romper el bloque\u00bb entre el proletariado y la peque\u00f1a-burgues\u00eda. En la Conferencia de abril, Bagdatev afirmaba que la esencia de los desacuerdos de los cr\u00edticos con Lenin en el partido era que ellos no pensaban que ganar al Soviet a las posiciones de los bolcheviques fuera una condici\u00f3n para que \u00e9ste asumiera el poder\/62.<\/p>\n<p>A lo largo del a\u00f1o, el rasgo definitorio de los moderados bolcheviques era que ellos fueron los que m\u00e1s sistem\u00e1ticamente orientados a ganarse a los SR y a los mencheviques para formar un amplio gobierno socialista pluripartidista. Hab\u00eda buenas razones para ello. Puesto que la clase obrera era una minor\u00eda en Rusia, un gobierno sovi\u00e9tico pol\u00edticamente amplio parec\u00eda ofrecer las mejores perspectivas para basar la alianza obrero-campesina y una base social s\u00f3lida y mayoritaria contra la burgues\u00eda. Los bolcheviques carec\u00edan de un fuerte apoyo rural y la diferenciaci\u00f3n de clase en el campo (excepto en Letonia) era menos acentuado de lo que Lenin cre\u00eda en abril. El enfoque de los bolchevique moderados, en otras palabras, se diferenciaba considerablemente del de los mencheviques y no deber\u00eda ser calificado a la ligera de doctrinarismo o reformismo.<\/p>\n<p>Estas diferentes expectativas bolcheviques coexistieron bastante despu\u00e9s de abril. Dadas las ambig\u00fcedades de las discusiones del partido en abril y el hecho de que el propio Lenin no negaba la potencia de una ruptura de los mencheviques y SR con los liberales, los bolcheviques continuaron mayoritariamente concibiendo y agitando en favor del poder sovi\u00e9tico en un marco estrat\u00e9gico abierto a todas las posibilidades sobre su potencial liderazgo de clase. Ni las discusiones internas posteriores a abril ni la prensa del partido indican que los bolcheviques estuvieran orientados espec\u00edficamente a instaurar el poder sovi\u00e9tico por medio primero de la conquista de la mayor\u00eda de su partido. Dado el dominio de los socialistas moderados en los soviets, la consigna \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb significaba, en concreto, la creaci\u00f3n de un gobierno SR-menchevique. La agitaci\u00f3n bolchevique en favor de ello no era una treta t\u00e1ctica para desenmascarar a su rivales, sino un serio esfuerzo por formar un poder no-capitalista amplio que cumpliera las demandas del pueblo.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n bolchevique tras abril no era que los SR y mencheviques fueran incapaces de romper con la burgues\u00eda sino que pod\u00edan y deb\u00edan hacerlo inmediatamente. En su llamamiento de julio a los socialistas moderados a que \u00abtomaran el poder en sus manos\u00bb, el bolchevique de Bak\u00fa Stepan Shaumian conclu\u00eda con la siguiente pregunta: \u00ab\u00bfescuchar\u00e1n los partidos socialistas dominantes la voz imperativa de la vida o continuar\u00e1n en su est\u00fapida incomprensi\u00f3n de los intereses de la revoluci\u00f3n?\u00bb. La agitaci\u00f3n bolchevique por el poder sovi\u00e9tico, explicaba, daba expresi\u00f3n al \u00abdeseo del proletariado revolucionaria de arrancar a los partidos peque\u00f1o-burgueses Social-Revolucionario y menchevique de la influencia de [los l\u00edderes liberales] Miliukov y Guchkov y de sus servil subordinaci\u00f3n al imperialismo aliado y ruso\u00bb.<\/p>\n<p>Stalin, hablando en el VI Congreso, explic\u00f3 el significado consensual que le daban los bolcheviques a su famosa consigna: \u00abNuestra consigna \u00a1Todo el Poder a los Soviets! significa, precisamente, crear un frente \u00fanico revolucionario. Pero los mencheviques y los eseristas, temerosos de apartarse de la burgues\u00eda, nos han vuelto la espalda\u00bb. El enfoque bolchevique dominante era que solo el tiempo dir\u00eda si los socialistas moderados romp\u00edan definitivamente. Trotsky, en cambio, afirmaba en junio que \u00abJunto a la inevitable ca\u00edda del presente gobierno vendr\u00e1 la ca\u00edda de los actuales l\u00edderes del soviet de delegados obreros y campesinos. La actual minor\u00eda del soviet tiene ahora la posibilidad de preservar la autoridad del soviet como representante de la revoluci\u00f3n, y asegurar la continuaci\u00f3n de sus funciones como poder central\u00bb.<\/p>\n<p>La primera ruptura en los enfoques bolcheviques sobre el poder sovi\u00e9tico no vino en abril, sino tras las Jornadas de julio. Tras la sangrienta represi\u00f3n de obreros por parte Gobierno de coalici\u00f3n y la posterior ofensiva anti-radical, Lenin declar\u00f3 que los SR y los mencheviques hab\u00edan \u00abtraicionado la causa de la revoluci\u00f3n\u00bb y que ya no era posible empujar pac\u00edficamente a los Soviets existente a que tomaran el poder porque estos (seg\u00fan \u00e9l) hab\u00edan cedido toda su autoridad a la dictadura burguesa. El partido deb\u00eda abandonar la consigna de \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb y orientarse hacia una insurrecci\u00f3n proletaria armada contra el r\u00e9gimen contrarrevolucionaria y militarista. Afirmaba que, a diferencia del periodo anterior, para una ruptura con la burgues\u00eda era ahora absolutamente necesario que las masas \u00abdeben volver la espalda a los partidos eserista y menchevique [\u2026] Es precisamente el proletariado revolucionario el que, despu\u00e9s de la experiencia de julio de 1917, tiene que hacerse cargo independientemente del poder estatal\u00bb Esto no significaba que Lenin hubiera abandonado el objetivo de crear un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico mayoritario que representara a los obreros y a la gran masa de campesinos; pero, en su opini\u00f3n, el camino hacia ello pasaba ahora necesariamente por la inmediata asunci\u00f3n del poder por parte de obreros armados\/67.<\/p>\n<p>La dura insistencia de Lenin de que el avance de la revoluci\u00f3n necesitaba un gobierno dirigido por el proletariado era nueva, como nueva era su opini\u00f3n de que el poder deb\u00eda ser tomado al margen de los soviets existentes y de sus mayor\u00edas SR-mencheviques. Algunos cuadros bolcheviques radicales en Petrogrado apoyaron esta posici\u00f3n, que coincid\u00eda con una fuerte sensaci\u00f3n de aislamiento del proletariado militante de los socialistas moderados despu\u00e9s de las Jornadas de julio. Pero, en su conjunto, esta l\u00ednea fue mucho m\u00e1s discutida en la direcci\u00f3n y bases bolcheviques que las Tesis de abril.<\/p>\n<p>Puesto que Lenin hab\u00eda pasado a la clandestinidad, el principal defensor de la nueva l\u00ednea en el VI Congreso de finales de julio y principios de septiembre fue Stalin, que fue incluso m\u00e1s all\u00e1 del propio Lenin afirmando que Rusia estaba ahora preparada para una revoluci\u00f3n socialista incluso antes de que \u00e9sta hubiera estallado en Occidente. Pero los principales l\u00edderes bolcheviques discutieron duramente el llamamiento a una toma del poder proletaria independientemente a los soviets, as\u00ed como la descripci\u00f3n de la revoluci\u00f3n como socialista. Abandonar la lucha por transformar los soviets en \u00f3rganos de poder el partido corr\u00eda, en su opini\u00f3n, el riesgo de aislar el partido y la clase obrera. Insist\u00edan en que era prematuro descartar los soviets existentes y la alianza con las masas peque\u00f1a-burguesas que estas instituciones representaban.<\/p>\n<p>Este revelador debate ha sido pasado por alto por la historiograf\u00eda puesto que contradice el equ\u00edvoco dominante acerca de la demanda de poder sovi\u00e9tico. En el VI Congreso, fueron los moderados socialistas los que m\u00e1s sistem\u00e1ticamente exigieron \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb contra la l\u00ednea de los defensores de la revoluci\u00f3n socialista (y\/o tomar el poder independientemente de los soviets). Al final, el VI Congreso abandon\u00f3 la consigna de \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb y aprob\u00f3 una serie de resoluciones de compromiso orientadas a la posici\u00f3n de Lenin mientras que a la vez reafirmaban gran parte del enfoque anterior del partido\/69.<\/p>\n<p>Es muy \u00fatil examinar la reacci\u00f3n del partido en su conjunto a la nueva l\u00ednea planteada por Lenin y (de modo m\u00e1s suave) por el VI Congreso. El llamamiento a abandonar la lucha por \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb fue b\u00e1sicamente ignorado a todos los niveles; seg\u00fan todos los testimonios, los comit\u00e9s bolcheviques siguieron usando esta consigna y luchando por que los socialistas moderados rompieran con los liberales. As\u00ed fue no solo en las principales ciudades de provincia y de las fronteras, sino tambi\u00e9n en Mosc\u00fa y Petrogrado. Observa Acton: \u00abA nivel local hab\u00eda un rechazo general a aplicar un cambio de pol\u00edtica que fuera contrario a los sentimientos de las masas\u00bb. \u00abEl resultado fue el de suavizar lo que podr\u00eda haber sido un duro golpe a la imagen del partido como campe\u00f3n de un gobierno basado en los soviets\u00bb.<\/p>\n<p>La derrota de Korn\u00edlov a manos de una amplia resistencia pluripartidista a finales de agosto cambi\u00f3 radicalmente la situaci\u00f3n pol\u00edtica. A diferencia de en lo que Lenin hab\u00eda venido insistiendo el mes anterior, la lucha anti-Korn\u00edlov hab\u00eda demostrado que los soviets existentes no estaban obsoletos y que los ST y los mencheviques no se hab\u00edan subordinado definitivamente a la burgues\u00eda contrarrevolucionaria. Despu\u00e9s de esta vitoria unida a muchos a lo largo de todo el espectro pol\u00edtico les parec\u00eda que la direcci\u00f3n sovi\u00e9tico pod\u00eda romper definitivamente con los liberales. Desde su guarida en Finlandia, Lenin hizo otro giro pol\u00edtico brusco y pas\u00f3 a apoyar el llamamiento de la direcci\u00f3n bolcheviques a las direcciones SR y menchevique para formar un gobierno sovi\u00e9tico. Puesto que su objetivo inmediato segu\u00eda siendo \u00abla dictadura del proletariado revolucionario\u00bb, Lenin opinaba personalmente que los bolcheviques no deber\u00edan participar en ese gobierno SR-menchevique. Pero las propuestas que hizo el Comit\u00e9 Central bolchevique (en el que ahora estaba Trotsky) a la direcci\u00f3n ejecutiva sovi\u00e9tica el 31 de agosto y despu\u00e9s en la Conferencia Democr\u00e1tica del 14-22 de septiembre no exclu\u00edan esta posibilidad.<\/p>\n<p>Con este esp\u00edritu, los l\u00edderes bolcheviques de la Duma municipal de Petrogrado declararon el 1 de septiembre: \u00abDejad que solo la aut\u00e9ntica democracia revolucionaria gestione por s\u00ed misma el gran Petrogrado revolucionario y tambi\u00e9n nosotros ocuparemos nuestro lugar en sus filas para trabajar intensa y desinteresadamente en beneficio de la capital mundial de la revoluci\u00f3n\u00bb. El editorial de la direcci\u00f3n dos semanas despu\u00e9s expresaba algo similar: \u00ab\u00bfQuer\u00e9is un frente unido con los bolcheviques? Romped entonces con el gobierno de K\u00e9renski, apoyad a los soviets en su lucha por el poder y habr\u00e1 unidad\u00bb. Si se hubiera aceptado este compromiso, el resultado podr\u00eda haber sido un r\u00e9gimen parecido al que proyectaban K\u00e1menev y otros de una dictadura democr\u00e1tica de obreros y campesinos. Pero las direcciones SR-menchevique \u2013a pesar del fuerte crecimiento de las alas anti-conciliadores en ambos partidos\u2013 formaron un gobierno m\u00e1s con los liberales.<\/p>\n<p>S\u00f3lo d\u00edas despu\u00e9s de que la direcci\u00f3n bolchevique hiciera su propuesta de compromiso a los socialistas moderados, entr\u00f3 en la ecuaci\u00f3n pol\u00edtica un nuevo cambio decisivo: los bolcheviques ganaron por primera vez el liderazgo de los soviets de Petrogrado y Mosc\u00fa. Ahora que los bolcheviques eran la mayor fuerza en estas instituciones, la demanda de poder sovi\u00e9tico cobr\u00f3 un contenido pol\u00edtico completamente nuevo. Un gobierno sovi\u00e9tico significaba probablemente a partir de ahora un gobierno dirigido por los bolcheviques; en t\u00e9rminos del an\u00e1lisis de clase bolchevique, ser\u00eda un r\u00e9gimen en el que el proletariado ser\u00eda la fuerza hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p>Si los socialistas moderados hubieran aceptado la legitimidad de un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico liderado por los bolcheviques, su amplia base social habr\u00eda representado a la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. La mayor\u00eda de la gente continuaba contemplando el poder sovi\u00e9tico como un r\u00e9gimen pluripartidista que representara a obreros, campesinos, soldados, la intelligentsia de izquierda y sus representantes pol\u00edticos. Pero la continua oposici\u00f3n de los SR y los mencheviques al poder sovi\u00e9tico revivi\u00f3 el fantasma de que un gobierno sovi\u00e9tico dirigido por los bolcheviques tendr\u00eda como base principal (o exclusivamente) a la clase obrera. Las alas izquierdas de los SR y los mencheviques continuaron creciendo, pero no estaba claro d\u00f3nde recaer\u00edan al final sus alianzas pol\u00edticas. En este contexto, la asunci\u00f3n del poder por los soviets sin el acuerdo de las otras corrientes socialistas llevaba consigo el peligro potencial del aislamiento proletario y la guerra civil.<\/p>\n<p>En un contexto tal, las exhortaciones de Lenin \u2013hechas de septiembre en adelante\u2013 a que la direcci\u00f3n bolchevique organizara inmediatamente una insurrecci\u00f3n armada para derrocar al Gobierno provisional fueron al principio frontalmente rechazadas por el resto del Comit\u00e9 Central bolchevique. Semanas despu\u00e9s de la negativa de los socialistas moderados a su propuesta de compromiso, los cuadros bolcheviques continuaron sin embargo negociando y planteando iniciativas para buscar un modo de formar pac\u00edficamente un gobierno pluripartidista del pueblo trabajador acordado con las otras corrientes socialistas. Esta posici\u00f3n no solo era el resultado del deseo de los l\u00edderes bolcheviques de asegurar una base social lo m\u00e1s amplia posible para la ruptura antiburguesa, sino tambi\u00e9n de la creciente presi\u00f3n desde abajo en favor de la unidad de la \u00abdemocracia revolucionaria\u00bb. En un contexto as\u00ed, el \u00e9xito pol\u00edtico de los bolcheviques necesitaba que desafiaran a los moderados por la unidad.<\/p>\n<p>Pero para el 10 de octubre, el estancamiento de las negociaciones con los moderados, unido a los nuevas iniciativas del gobierno de K\u00e9renski para restaurar el orden, llev\u00f3 a la mayor\u00eda del Comit\u00e9 Central a aceptar finalmente el argumento de Lenin sobre la necesidad de una insurrecci\u00f3n armada. El partido tendr\u00eda que avanzar hacia la instauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen sovi\u00e9tico a pesar de la incertidumbre del apoyo de otras corrientes socialistas y\/o de sus bases. Como Lenin, la mayor\u00eda del partido confiaba en que tras asumir el poder, ser\u00edan capaces despu\u00e9s de ganarse a las amplias masas de campesinos, una din\u00e1mica que era vista con esperanza por la creciente colaboraci\u00f3n entre bolcheviques y SR.<\/p>\n<p>Esto no significaba, sin embargo, que la direcci\u00f3n bolchevique estuviera de acuerdo con la inoportuno de Lenin de que el partido organizara una insurrecci\u00f3n semanas antes del pr\u00f3ximo Segundo Congreso pan-ruso de Soviets. Los bolcheviques trataron por el contrario, bajo el liderazgo de Trotsky, de promover el derrocamiento del gobierno por medio de un enfoque m\u00e1s cauto y defensivo que vinculara las acciones armadas a la legitimidad del Soviet, sus instituciones y a su Segundo Congreso. A la postre, fue este \u00faltimo m\u00e9todo el que prevaleci\u00f3, aunque parece que Lenin tuvo un importante papel en darle a estas maniobras militares un car\u00e1cter m\u00e1s ofensivo horas antes de que el Segundo Congreso se inaugurar el 25 de octubre.<\/p>\n<p>Como es bien conocido, una minor\u00eda de dos personas en el Comit\u00e9 Central bolchevique, K\u00e1menev y Zin\u00f3viev, votaron en contra de la resoluci\u00f3n del 10 de octubre y empezaron a hacer campa\u00f1a en contra de la insurrecci\u00f3n armada en la prensa no-bolchevique. La esencia de su argumento \u2013que era compartido por muchos cuadros bolcheviques de todo el Imperio\u2013 era que el proletariado y su partido eran a\u00fan demasiado d\u00e9biles y estaban demasiado aislado como para que pudiera tener \u00e9xito una insurrecci\u00f3n armada. Se\u00f1alando la importancia de la pr\u00f3xima Asamblea Constituyente, afirmaban que el tiempo corr\u00eda ahora en favor de los obreros puesto que (entre otras cosas) en el futuro \u00abla posici\u00f3n de los partidos peque\u00f1o-burgueses [\u2026] no ser\u00e1 la misma que ahora\u00bb. La presi\u00f3n desde abajo \u00ables presionar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s a ellos y les forzar\u00e1 a aliarse con el partido proletaria contra los terratenientes y los capitalistas representados por el partido kadete\u00bb.<\/p>\n<p>En cierto sentido, la oposici\u00f3n de K\u00e1menev y Zin\u00f3viev a una insurrecci\u00f3n armada inmediata no difer\u00eda de lo que hab\u00eda sido dominante entre los bolcheviques antes del 10 de octubre. Como demuestran los meses de debate anteriores, no hab\u00eda una respuesta obvia a la cuesti\u00f3n de si y cu\u00e1ndo deber\u00edan ser abandonados los intentos de llegar a un acuerdo con los socialistas moderados. Adem\u00e1s, en las circunstancias concretas de octubre de 1917 hab\u00eda una significativa tensi\u00f3n entre la insistencia de principio del partido bolchevique en la hegemon\u00eda proletaria en la lucha por el poder sovi\u00e9tico y el deseo compartido por obreros y militantes por igual de instaurar un r\u00e9gimen del pueblo trabajador con una amplia base. Lenin, Trotsky y el Comit\u00e9 Central bolchevique no hab\u00edan abandonado este \u00faltimo objetivo, pero su realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica se basaba ahora m\u00e1s en una apuesta por desarrollos futuros que en una certeza pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la principal cr\u00edtica que se pueda dirigir contra K\u00e1menev y Zin\u00f3viev es que no consiguieron producir el giro pol\u00edtico cuando las condiciones lo exig\u00edan. Aunque se\u00f1alaban dilemas pol\u00edticos y peligros reales, su oposici\u00f3n inicial a la insurrecci\u00f3n no puede ser reducida a una simple diferencia de t\u00e1ctica. Su tendencia a considerar una alianza con los socialistas moderados como una condici\u00f3n necesaria para un gobierno sovi\u00e9tico amenazada con subordinar a los bolcheviques a fuerzas pol\u00edticas que estaban subordinadas a su vez al capital. En este sentido, Trotsky no andaba desencaminado cuando afirmaba que la oposici\u00f3n minoritaria en la direcci\u00f3n reflejaba \u00abla presi\u00f3n ejercida sobre el partido por la opini\u00f3n p\u00fablica burguesa en un momento en que se cern\u00eda un peligro mortal sobre las cabezas de la sociedad burguesa\u00bb. Sin embargo, este punto no deber\u00eda ser exagerado puesto que a pesar de su oposici\u00f3n inicial a la organizaci\u00f3n de una insurrecci\u00f3n armada, K\u00e1menev y Zin\u00f3viev acabaron en puestos clave durante la fundaci\u00f3n del nuevo r\u00e9gimen sovi\u00e9tico \u2013K\u00e1menev fue elegido presidente del Comit\u00e9 Ejecutivo Central del Soviet y Zin\u00f3viev escribi\u00f3 muchos art\u00edculos bolcheviques de referencia el 25 de octubre y luego fue editor de Izvestia, el peri\u00f3dico de la direcci\u00f3n del Soviet\u2013. Que la insurrecci\u00f3n de octubre fuera en realidad tan defensiva, tan vinculada a la legalidad sovi\u00e9tica, significaba que las esperanzas de los bolcheviques moderados en llegar a un acuerdo con amplios sectores de los SR y los mencheviques a\u00fan no estaban perdidas.<\/p>\n<p>Aunque el ala K\u00e1menev-Zin\u00f3viev se apoyaba en importantes aspecto estrat\u00e9gicos en el \u00abviejo bolchevismo\u00bb no tiene sentido reducir esta tradici\u00f3n a las vacilaciones de ambos. Para mediados de octubre los otros l\u00edderes bolcheviques se hab\u00edan convencido de que la formaci\u00f3n de un gobierno sovi\u00e9tico dirigido por el proletariado era necesario y posible, a pesar de la oposici\u00f3n de los SR y mencheviques y del riesgo de guerra civil que conllevaba. Como hemos visto, la algebraica posici\u00f3n del partido sobre el poder sovi\u00e9tico pod\u00eda ser desarrollada en dos direcciones diferentes. E incluso si el bolchevismo no hubiera tenido una estrategia con ese final abierto, el partido hubiera estado igualmente sujeto a intensas presiones pol\u00edticas externas y hubiera tenido que afrontar el desaf\u00edo de apostar por el mejor momento y por los mejores medios en el asalto al poder.<\/p>\n<p>Los bolcheviques fueron la principal fuerza en las acciones armadas que derrocaron al Gobierno provisional el 25 de octubre, pero nadie sab\u00eda de antemano si tendr\u00edan una mayor\u00eda absoluta o solo una mayor\u00edas simple en el Segundo Congreso pan-ruso de Soviets. Result\u00f3 que la inmensa mayor\u00eda de los delegados apoyaron darle todo el poder a los soviets, aunque los bolcheviques tuvieran algo menos de la mayor\u00eda absoluta (300 de 667 delegados). Si lo hubieran querido, las corrientes no-bolcheviques podr\u00edan haber ejercido una influencia considerable en el Congreso (que fue presidido por K\u00e1menev) y en el nuevo gobierno. Aunque Lenin hab\u00eda defendido un gobierno exclusivamente bolchevique, los delegados bolcheviques aceptaron un\u00e1nimemente la propuesta que hizo M\u00e1rtov en la sesi\u00f3n inaugural de formar un amplio poder socialista pluripartidista. Pero la potencia para crear alg\u00fan tipo de r\u00e9gimen sovi\u00e9tico amplio fue pronto frustrada por la salida de los moderados y el rechazo de cualquier otra corriente pol\u00edtica de participar en el reci\u00e9n formado gobierno.<\/p>\n<p>El deseo de los bolcheviques de evitar el aislamiento del proletariado se expres\u00f3 sin embargo, entre otras cosas, en la inmediata implantaci\u00f3n del nuevo gobierno del programa agrario eserista y de su incorporaci\u00f3n al gobierno como socios en minor\u00eda unas semanas despu\u00e9s. A nivel local y regional, el reci\u00e9n formado gobierno sovi\u00e9tico inclu\u00eda un gama a\u00fan m\u00e1s amplia de tendencias pol\u00edticas, marxistas no rusos, SR maximalistas, anarquistas y nacionalistas revolucionarios. S\u00f3lo en el transcurso de 1918 fueron destruidas estas alianzas bajo las tempestades de la intervenci\u00f3n extranjera, la guerra civil y el colapso econ\u00f3mico.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Se podr\u00edan decir muchas m\u00e1s cosas sobre las posiciones de los bolcheviques sobre la revoluci\u00f3n socialista en 1917, pero espero que esta discusi\u00f3n haya bastado para aclarar las principales l\u00edneas de desarrollo. Octubre puede ser descrito como una revoluci\u00f3n socialista en tanto que instaur\u00f3 un poder estatal dirigido por el proletariado que implant\u00f3 el control obrero de la econom\u00eda y que promovi\u00f3 el derrocamiento internacional del capitalismo. Pero no es hist\u00f3ricamente v\u00e1lido afirmar que la corriente bolchevique desde abril de 1917 en adelante viera este objetivo como la necesaria siguiente etapa ni que identificaran el establecimiento de tal gobierno con la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Al final, las tensiones y ambig\u00fcedades en la estrategia bolchevique reflejaban las reales contradicciones sociales y pol\u00edticas de la lucha por la hegemon\u00eda de la clase obrera en una sociedad atrasada, devastada por la guerra y principalmente campesina. El curso de los acontecimientos ha confirmado en gran medida el \u00e9nfasis del \u00abviejo bolchevismo\u00bb en la necesidad de una alianza obrero-campesina y en la centralidad de las demandas democr\u00e1ticas. Al mismo tiempo, la experiencia de 1917 confirma igualmente el argumento de Trotsky de que el \u00e9xito de esta revoluci\u00f3n democr\u00e1tica necesitaba del liderazgo proletario en el gobierno. Acontecimientos similares confirman su afirmaci\u00f3n de que el r\u00e9gimen resultante tendr\u00eda que atacar los fundamentos de las relaciones de propiedad capitalistas.<\/p>\n<p>Puesto que el socialismo no pod\u00eda ser realizado solo en los confines de Rusia, la \u00fanica v\u00eda para resolver las contradicciones inherentes que afrontaba el nuevo gobierno sovi\u00e9tico era expandir al extranjero los gobiernos obreros. Y sobre la inminencia y la necesidad de revoluci\u00f3n mundial, las perspectivas de todos los bolcheviques coincid\u00edan plenamente. El axioma de que la revoluci\u00f3n rusa ser\u00eda derrotada si permanec\u00eda aislada se confirm\u00f3, aunque su derrota tomara la inesperada forma de la degeneraci\u00f3n estalinista. Dicho brevemente: la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky fue confirmada por la experiencia de la revoluci\u00f3n rusa, aunque no se pueda decir lo mismo de su explicaci\u00f3n pol\u00e9mica de c\u00f3mo Lenin \u00abrearm\u00f3\u00bb a los bolcheviques.<\/p>\n<p>* Eric Blanc, historiador del movimiento socialista y activista californiano, es autor de Anti-Colonial Marxism: Oppression &amp; Revolution in the Czarist Borderlands, 1881-1917 (Materialismo histo\u0301rico, Brill Publishers) y diversos trabajos sobre la Revoluci\u00f3n Rusa. El autor agradece a John Riddell, Todd Chretien, Lars Lih y Charlie Post sus comentario a este art\u00edculo.<\/p>\n<p><strong><u>Obras citadas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>Acton, Edward 1990, Rethinking the Russian Revolution, London: Bloomsbury Academic.<\/p>\n<p>Anweiler, Oskar 1974, The Soviets: The Russian Workers, Peasants, and Soldiers Councils, 1905-1921, New York, Pantheon Books.<\/p>\n<p>Blanc, Eric 2017a, \u2018Before Lenin: Bolshevik Theory and Practice en February 1917 Revisited\u2019, Historical Materialism Blog. Accessed at: <a href=\"http:\/\/www.historicalmaterialism.org\/blog\/before-lenin-bolshevik-theory-and-practice-february-1917-revisited\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.historicalmaterialism.org\/blog\/before-lenin-bolshevik-theory-and-practice-february-1917-revisited<\/a><\/p>\n<p>Blanc, Eric 2017b, \u2018A Revolutionary Line of March: \u201cOld Bolshevism\u201d en Early 1917 Re-Examined\u2019, Historical Materialism Blog. Accessed at: <a href=\"http:\/\/www.historicalmaterialism.org\/blog\/revolutionary-line-march-old-bolshevism-early-1917-re-examined\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.historicalmaterialism.org\/blog\/revolutionary-line-march-old-bolshevism-early-1917-re-examined<\/a><\/p>\n<p>\u0411\u043e\u0448, \u0415. \u0411. 1925, \u0413\u043e\u0434 \u0431\u043e\u0440\u044c\u0431\u044b. \u0411\u043e\u0440\u044c\u0431\u0430 \u0437\u0430 \u0432\u043b\u0430\u0441\u0442\u044c \u043d\u0430 \u0423\u043a\u0440\u0430\u0438\u043d\u0435 \u0441 \u0430\u043f\u0440\u0435\u043b\u044f 1917 \u0433. \u0434\u043e \u043d\u0435\u043c\u0435\u0446\u043a\u043e\u0439 \u043e\u043a\u043a\u0443\u043f\u0430\u0446\u0438\u0438, \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430, \u041b\u0435\u043d\u0438\u043d\u0433\u0440\u0430\u0434, \u0413\u043e\u0441\u0438\u0437\u0434\u0430\u0442.<\/p>\n<p>Chamberlin, William Henry 1935, The Russian Revolution 1917-21, Volume 1, London: Macmillan.<\/p>\n<p>Commission of the Central Committee Of The C.P.S.U. (B.) 1939, The History of the Communist Party of the Soviet Union (Bolsheviks), Short Course, New York: International Publishers.<\/p>\n<p>Corney, Frederick C. (ed.) 2016, Trotsky\u2019s Challenge: The \u201cLiterary Discussion\u201d of 1924 and the Fight for the Bolshevik Revolution, Leiden, Boston: Brill.<\/p>\n<p>Day, Richard B. and Daniel Gaido (eds.) 2009, Witness to Permanent Revolution: the Documentary Record, Leiden: Brill.<\/p>\n<p>\u0414\u0436\u0430\u043f\u0430\u0440\u0438\u0434\u0437\u0435, \u041f. \u0410. 1958, \u0418\u0437\u0431\u0440\u0430\u043d\u043d\u044b\u0435 \u0441\u0442\u0430\u0442\u044c\u0438, \u0440\u0435\u0447\u0438 \u0438 \u043f\u0438\u0441\u044c\u043c\u0430 1905-1918 \u0433\u0433., \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430: \u0413\u043e\u0441\u0443\u0434\u0430\u0440\u0441\u0442\u0432\u0435\u043d\u043d\u043e\u0435 \u0438\u0437\u0434\u0430\u0442\u0435\u043b\u044c\u0441\u0442\u0432\u043e \u043f\u043e\u043b\u0438\u0442\u0438\u0447\u0435\u0441\u043a\u043e\u0439 \u043b\u0438\u0442\u0435\u0440\u0430\u0442\u0443\u0440\u044b.<\/p>\n<p>Elwood, Ralph Carter (ed.) 1974, Resolutions and Decisions of the Communist Party of the Soviet Union. Volume 1, The Russian Social Democratic Labour Party, 1898\u2013October 1917, Toronto: University of Toronto Press.<\/p>\n<p>Galili y Garcia, Ziva 1989, The Menshevik Leaders in the Russian Revolution: Social Realities and Political Strategies, Princeton, N.J.: Princeton University Press.<\/p>\n<p>Getzler, Israel 1992, \u2018Soviets as Agents of Democratisation\u2019 en Revolution in Russia: Reassessments of 1917, edited by Edith Rogovin Frankel, Jonathan Frankel, and Baruch Knei-Paz, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>Hedlin, Myron W. 1975, \u2018Zinoviev\u2019s Revolutionary Tactics in 1917\u2019, Slavic Review, 34, 1: 19-43.<\/p>\n<p>\u0418\u0431\u0440\u0430\u0433\u0438\u043c\u043e\u0432\u0430, 3. \u0418. and \u041c. \u0421. \u0418\u0441\u043a\u0435\u043d\u0434\u0435\u0440\u0441\u0432\u0430 (eds.) 1957, \u0411\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u0438 \u0432 \u0431\u043e\u0440\u044c\u0431\u0435 \u0437\u0430 \u043f\u043e\u0431\u0435\u0434\u0443 \u0441\u043e\u0446\u0438\u0430\u043b\u0438\u0441\u0442\u0438\u0447\u0435\u0441\u043a\u043e\u0439 \u0440\u0435\u0432\u043e\u043b\u044e\u0446\u0438\u0438 \u0432 \u0410\u0437\u0435\u0440\u0431\u0430\u0439\u0434\u0436\u0430\u043d\u0435. \u0414\u043e\u043a\u0443\u043c\u0435\u043d\u0442\u044b \u0438 \u043c\u0430\u0442\u0435\u0440\u0438\u0430\u043b\u044b. 1917\u20131918 \u0433\u0433., \u0411\u0430\u043a\u0443: \u0410\u0437\u0435\u0440\u0431\u0430\u0439\u0434\u0436\u0430\u043d\u0441\u043a\u043e\u0435 \u0433\u043e\u0441\u0443\u0434\u0430\u0440\u0441\u0442\u0432\u0435\u043d\u043d\u043e\u0435 \u0438\u0437\u0434\u0430\u0442\u0435\u043b\u044c\u0441\u0442\u0432\u043e.<\/p>\n<p>Iskolats 1973, Iskolata un t\u0101 prezidija protokoli (1917.-1918.), edited by A. Spreslis, R\u012bga: Zin\u0101tne.<\/p>\n<p>Kowalski, Ronald L. 1997, The Russian Revolution: 1917-1921, Hoboken: Routledge.<\/p>\n<p>Mandel, David 1983, The Petrograd Workers and the Fall of the Old Regime: from the February Revolution to the July Days, 1917, New York: St. Martin\u2019s Press.<\/p>\n<p>Mandel, David 1984, \u2018The Intelligentsia and the Working Class in 1917\u2019, Critique, 14, 1: 67-87.<\/p>\n<p>\u041c\u0430\u0440\u043a\u0430\u0440\u044f\u043d, \u0410\u043b\u0435\u043a\u0441\u0430\u043d\u0434\u0440 \u0420\u0430\u0444\u0430\u0435\u043b\u043e\u0432\u0438\u0447 1985, \u0414\u0435\u044f\u0442\u0435\u043b\u044c\u043d\u043e\u0441\u0442\u044c \u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u043e\u0432 \u0417\u0430\u043a\u0430\u0432\u043a\u0430\u0437\u044c\u044f \u0432 \u043f\u0435\u0440\u0438\u043e\u0434 \u0434\u0432\u043e\u0435\u0432\u043b\u0430\u0441\u0442\u0438\u044f, PhD Dissertation, \u0415\u0440\u0435\u0432\u0430\u043d\u0441\u043a\u0438\u0439 \u0433\u043e\u0441\u0443\u0434\u0430\u0440\u0441\u0442\u0432\u0435\u043d\u043d\u044b\u0439 \u043b\u0438\u043d\u0433\u0432\u0438\u0441\u0442\u0438\u0447\u0435\u0441\u043a\u0438\u0439 \u0443\u043d\u0438\u0432\u0435\u0440\u0441\u0438\u0442\u0435\u0442 \u0438\u043c\u0435\u043d\u0438 \u0412. \u042f. \u0411\u0440\u044e\u0441\u043e\u0432\u0430.<\/p>\n<p>Lenin, N. and Leon Trotzky 1918, The Proletarian Revolution in Russia, edited by Louis C. Fraina, New York: Communist Press.<\/p>\n<p>Lenin, V.I. 1964a, Collected Works, Volume 24, Moscow: Progress Publishers.<\/p>\n<p>Lenin, V.I. 1964b, Collected Works, Volume 26, Moscow: Progress Publishers.<\/p>\n<p>Lenin, V.I. 1965, Collected Works, Volume 29, Moscow: Progress Publishers.<\/p>\n<p>Lenin, V.I. 1966, Collected Works, Volume 31, Moscow: Progress Publishers.<\/p>\n<p>\u041b\u044e\u0431\u043e\u0432\u0435\u0446\u044c, \u041e\u043b\u0435\u043d\u0430 and \u0412\u0430\u043b\u0435\u0440\u0456\u0439 \u0421\u043e\u043b\u0434\u0430\u0442\u0435\u043d\u043a\u043e 2010, \u0420\u0435\u0432\u043e\u043b\u044e\u0446\u0456\u0439\u043d\u0456 \u0430\u043b\u044c\u0442\u0435\u0440\u043d\u0430\u0442\u0438\u0432\u0438 1917 \u0440\u043e\u043a\u0443 \u0439 \u0423\u043a\u0440\u0430\u0457\u043d\u0430, \u041a\u0438\u0457\u0432: \u041d\u0430\u0443\u043a\u043e\u0432\u0430 \u0414\u0443\u043c\u043a\u0430.<\/p>\n<p>Longley, D.A. 1978, Factional Strife and Policy Making in the Bolshevik Party, 1912-april 1917 (With Special Reference to the Baltic Fleet Organisations 1903-17), PhD Dissertation, University of Birmingham.<\/p>\n<p>Rabinowitch, Alexander 1968, Prelude to Revolution: The Petrograd Bolsheviks and the July 1917 Uprising, Bloomington: Indiana University Press.<\/p>\n<p>Radek, Karl 1917, \u2018Der Arbeiter- und Soldatendelegiertenrat\u2019, Bote der Russischen Revolution. Organ der ausl\u00e4ndischen Vertretung des Zentralkomitees der Sozialdemokratischen Arbeiterpartei Russlands (Bolschewiki), 3: 1-5.<\/p>\n<p>Raleigh, Donald J. 1986, Revolution on the Volga: 1917 in Saratov, Ithaca: Cornell University Press.<\/p>\n<p>Rozi\u0146\u0161, Fricis 1965, Rakstu izlase, 3, R\u012bga: Latvijas Valsts izdevniec\u012bba.<\/p>\n<p>RSDRP Central Committee 1974, The Bolsheviks and the October Revolution: Minutes of the Central Committee of the Russian Social-Democratic Labour Party (Bolsheviks), August 1917 &#8211; February 1918, London, Pluto Press.<\/p>\n<p>\u0420\u0421\u0414\u0420\u041f 1959 [1905], \u0422\u0440\u0435\u0442\u0438\u0439 \u0441\u044a\u0435\u0437\u0434 \u0420\u0421\u0414\u0420\u041f. \u0410\u043f\u0440\u0435\u043b\u044c-\u043c\u0430\u0439 1905 \u0433\u043e\u0434\u0430: \u041f\u0440\u043e\u0442\u043e\u043a\u043e\u043b\u044b, \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430: \u0413\u043e\u0441\u043f\u043e\u043b\u0438\u0442\u0438\u0437\u0434\u0430\u0442.<\/p>\n<p>\u0420\u0421\u0414\u0420\u041f (\u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u043e\u0432) 1958a [1917], \u0421\u0435\u0434\u044c\u043c\u0430\u044f (\u0430\u043f\u0440\u0435\u043b\u044c\u0441\u043a\u0430\u044f) \u0412\u0441\u0435\u0440\u043e\u0441\u0441\u0438\u0439\u0441\u043a\u0430\u044f \u043a\u043e\u043d\u0444\u0435\u0440\u0435\u043d\u0446\u0438\u044f \u0420\u0421\u0414\u0420\u041f (\u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u043e\u0432); \u041f\u0435\u0442\u0440\u043e\u0433\u0440\u0430\u0434\u0441\u043a\u0430\u044f \u043e\u0431\u0449\u0435\u0433\u043e\u0440\u043e\u0434\u0441\u043a\u0430\u044f \u043a\u043e\u043d\u0444\u0435\u0440\u0435\u043d\u0446\u0438\u044f \u0420\u0421\u0414\u0420\u041f (\u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u043e\u0432). \u0410\u043f\u0440\u0435\u043b\u044c 1917 \u0433\u043e\u0434\u0430. \u041f\u0440\u043e\u0442\u043e\u043a\u043e\u043b\u044b, \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430: \u0413\u043e\u0441\u043f\u043e\u043b\u0438\u0442\u0438\u0437\u0434\u0430\u0442.<\/p>\n<p>\u0420\u0421\u0414\u0420\u041f (\u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u043e\u0432) 1958b [1917], \u0428\u0435\u0441\u0442\u043e\u0439 \u0441\u044a\u0435\u0437\u0434 \u0420\u0421\u0414\u0420\u041f (\u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0435\u0432\u0438\u043a\u043e\u0432). \u0410\u0432\u0433\u0443\u0441\u0442 1917 \u0433\u043e\u0434\u0430. \u041f\u0440\u043e\u0442\u043e\u043a\u043e\u043b\u044b, \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430: \u0413\u043e\u0441\u043f\u043e\u043b\u0438\u0442\u0438\u0437\u0434\u0430\u0442.<\/p>\n<p>Service, Robert 1979, The Bolshevik Party in Revolution: A Study in Organisational Change, 1917-1923, New York: Barnes Noble Books.<\/p>\n<p>\u0428\u0430\u0443\u043c\u044f\u043d, \u0421. \u0413. 1958, \u0418\u0437\u0431\u0440\u0430\u043d\u043d\u044b\u0435 \u043f\u0440\u043e\u0438\u0437\u0432\u0435\u0434\u0435\u043d\u0438\u044f, Tom 2 1917-1918 \u0433\u0433., \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430: \u0413\u043e\u0441\u043f\u043e\u043b\u0438\u0442\u0438\u0437\u0434\u0430\u0442.<\/p>\n<p>Shkliarevsky, Gennady Lazarevich 1985, The Russian Revolution and Organized Labor, PhD dissertation, University of Virginia.<\/p>\n<p>\u0428\u043b\u044f\u043f\u043d\u0438\u043a\u043e\u0432, \u0410. \u0413. 1992 [1923], \u0421\u0435\u043c\u043d\u0430\u0434\u0446\u0430\u0442\u044b\u0439 \u0433\u043e\u0434, \u041c\u043e\u0441\u043a\u0432\u0430: \u0420\u0435\u0441\u043f\u0443\u0431\u043b\u0438\u043a\u0430.<\/p>\n<p>Slusser, Robert M. 1987, Stalin in October: the Man Who Missed the Revolution, Baltimore: Johns Hopkins University Press.<\/p>\n<p>Smith, S.A. 1983, Red Petrograd: Revolution in the Factories, 1917-1918, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>Smith, S.A. 2006, \u2019The Revolutions of 1917\u20131918\u2019 in The Cambridge History of Russia, Volume III: The Twentieth Century, edited by Ronald Grigor Suny, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>\u0421\u043e\u043b\u0434\u0430\u0442\u0435\u043d\u043a\u043e \u0412. \u0424. 2004, \u0413\u0435\u043e\u0440\u0433\u0456\u0439 \u041f\u044f\u0442\u0430\u043a\u043e\u0432: \u043c\u0438\u0442\u0442\u0454\u0432\u043e\u0441\u0442\u0456 \u043d\u0435\u0441\u043f\u043e\u043a\u0456\u0439\u043d\u043e\u0457 \u0434\u043e\u043b\u0456, \u041a\u0438\u0457\u0432: \u0421\u0432\u0456\u0442\u043e\u0433\u043b\u044f\u0434.<\/p>\n<p>Stalin, J.V. 1953a, Works, Volume 3, Moscow: Foreign Languages Publishing House.<\/p>\n<p>Stalin, J.V. 1953b, Works, Volume 4, Moscow: Foreign Languages Publishing House.<\/p>\n<p>Stu\u010dka, P\u0113teris 1978, Rakstu Izlase, 2. s\u0113jums, R\u012bga: Liesma.<\/p>\n<p>Treijs, R. 1977, \u2018\u201cBr\u012bvais str\u0113lnieks\u00bb padomju varas pirmajos m\u0113ne\u0161os (1917.g. Oktobris &#8211; 1918.g. Febru\u0101ris),\u2019 in Latvijas Komunistisk\u0101s partijas strat\u0113\u0123ijas un taktikas probl\u0113mas, 1917. gada Oktobris, edited by L. Malakhovska, V. Raevski\u012d, A. Favorski\u012d, R\u012bga: P. Stu\u010dkas Latvijas Valsts universit\u0101te.<\/p>\n<p>Trotsky, Leon 1969 [1906], The Permanent Revolution and Results and Prospects, New York: Pathfinder Press.<\/p>\n<p>White, James D. 1985, \u2018Early Soviet Historical Interpretations of the Russian Revolution 1918\u201324\u2019, Soviet Studies, 37, 3: 330-352.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Afrontar el pasado con seriedad sigue siendo un instrumento indispensable para confrontar seriamente el presente. Pero cien a\u00f1os despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa, mucho de lo que sabemos de 1917 y del partido bolchevique sigue oscurecido por mitos acumulados e ideas recibidas. No es la menor de \u00e9stas la afirmaci\u00f3n de que V. I. Lenin replante\u00f3 de forma radical la pol\u00edtica bolchevique en abril de 1917 convenciendo al partido de luchar por el socialismo en vez de por una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[248103,1786327],"tags":[6992,1305619,3503,2426093],"class_list":["post-3657","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-marxismo","category-revolucion-rusa","tag-debates","tag-estalinistas","tag-historia","tag-kamenev","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-WZ","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3657"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3661,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3657\/revisions\/3661"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}