{"id":36472,"date":"2023-07-31T12:43:39","date_gmt":"2023-07-31T10:43:39","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=36472"},"modified":"2023-07-31T12:43:39","modified_gmt":"2023-07-31T10:43:39","slug":"argentina-discusiones-sobre-la-jornada-laboral-rolando-astarita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=36472","title":{"rendered":"Argentina &#8211; Discusiones sobre la jornada laboral. [Rolando Astarita]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><a href=\"https:\/\/rolandoastarita.blog\/2023\/07\/26\/discusiones-sobre-la-jornada-laboral\/\">Blog de Rolando Astarita<\/a> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 31-7-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En una entrevista que hizo el periodista Maxi Lequi en el programa de radio \u201cEl Arranque\u201d, reproducida en <em>Pol\u00edtica Obrera<\/em> el 20\/07\/2023, Jorge Altamira (JA) sostuvo que \u201c\u2026hay una contrarreforma laboral de hecho que tiene las siguientes consecuencias: que un trabajador, por lo que gana tiene que trabajar mucho m\u00e1s de ocho horas por d\u00eda y trabaja los siete d\u00edas de la semana. Y los sindicatos apoyan esta circunstancia porque reclaman aumentos salariales sobre los siete d\u00edas, sobre las diez horas, \u00bfme explico? No quieren modificar este r\u00e9gimen\u201d. Sostuvo tambi\u00e9n que estamos en una \u00e9poca en la que hay un cambio tecnol\u00f3gico \u201cde una magnitud que favorece el tiempo libre y sin embargo con el avance tecnol\u00f3gico lo que crece es el tiempo esclavo. Es decir, estamos peor que en la manufactura\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En lo que sigue discutimos esta afirmaci\u00f3n, presentamos datos y finalizamos con algunas consideraciones referidas a la pol\u00edtica socialista.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La jornada laboral, aspectos hist\u00f3ricos y sociales<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Comencemos se\u00f1alando que, en el enfoque de Marx (JA se reivindica marxista) la extensi\u00f3n de la jornada laboral tiene l\u00edmites, no solo f\u00edsicos, sino tambi\u00e9n sociales. Escribe Marx: \u201cDurante una parte del d\u00eda la fuerza de trabajo debe reposar, dormir, mientras que durante otra parte del d\u00eda el hombre tiene que satisfacer otras necesidades f\u00edsicas, alimentarse, asearse, vestirse, etc\u00e9tera\u201d. Pero por encima de este l\u00edmite la prolongaci\u00f3n de la jornada de trabajo \u201ctropieza con barreras morales. El hombre necesita tiempo para la satisfacci\u00f3n de necesidades espirituales y sociales, cuya amplitud y n\u00famero dependen del nivel alcanzado en general por la civilizaci\u00f3n\u201d. De ah\u00ed que la jornada laboral \u201coscila\u2026 dentro de l\u00edmites f\u00edsicos y sociales\u201d (p. 279, t. 1, El Capital). O sea, \u201cla jornada laboral es determinable, pero en s\u00ed y para s\u00ed indeterminada\u201d (p. 278, ib\u00edd.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Poco m\u00e1s abajo Marx se\u00f1ala que en la determinaci\u00f3n de la jornada laboral se enfrentan dos derechos: el del capitalista que ha adquirido la mercanc\u00eda fuerza de trabajo y procura exprimirla al m\u00e1ximo, y el derecho del obrero a proteger su fuerza de trabajo e impedir que se desgaste por encima del desgaste que ocurre en condiciones normales de trabajo. De manera que, derecho contra derecho, \u201cdecide la fuerza\u201d, la lucha entre la clase capitalista y la clase obrera (p. 282, ib\u00edd.).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El punto que destacamos ahora es que, seg\u00fan este enfoque, que compartimos, la extensi\u00f3n de la jornada laboral no se establece a capricho de los capitalistas y\/o los gobiernos, o las burocracias sindicales. Por eso, si se afirma que en materia de extensi\u00f3n de la jornada laboral la humanidad (o la sociedad argentina), ha vuelto al nivel de los tiempos de la manufactura, es necesario, en primer lugar, presentar evidencia que avale tal afirmaci\u00f3n; y en segundo t\u00e9rmino, explicar, desde un encuadre materialista, c\u00f3mo pudo haber sucedido semejante cosa. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con las fuerzas productivas, y\/o la lucha de clases, para que la extensi\u00f3n de la jornada laboral haya retrocedido 150 o 200 a\u00f1os? \u00bfEs compatible la teor\u00eda de Marx con semejante involuci\u00f3n, y a la vista de la evidencia disponible? \u00bfO es necesario elaborar otra teor\u00eda? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene la jornada de trabajo en Argentina con lo que ocurre a nivel global? Nada de esto es tratado por JA.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Datos 1: tendencia de largo plazo<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">JA sostiene que hoy se vuelve a los tiempos de la manufactura, esto es, anteriores a la Revoluci\u00f3n Industrial, a fines del siglo XVIII (la manufactura se caracteriza por la divisi\u00f3n del trabajo en el taller). \u00bfDe qu\u00e9 duraci\u00f3n eran esas jornadas? Dice Rivera (1999) \u201ca mediados del siglo XVIII, en Inglaterra, el artesano trabajaba catorce horas en una jornada normal. Catorce horas presididas por esa filosof\u00eda del trabajo. Entre ocho y diez trabajaban los mineros. En torno a catorce tambi\u00e9n los trabajadores a domicilio\u2026 (\u2026) La llegada de la m\u00e1quina condujo a que los sectores m\u00e1s \u201cindustriales\u201d (mujeres y ni\u00f1os; los varones con oficio mantuvieron sus horarios) pasasen a trabajar 14, 16 y hasta 18 horas, con un peque\u00f1o descanso para la comida\u2026 . El socialista ut\u00f3pico Robert Owen revolucion\u00f3 el sistema de trabajo en New Lanark reduciendo la jornada de 16 a 12 y media y luego 10 y media horas (en 1816), sin bajar a la vez el nivel de producci\u00f3n. Por su parte Marx, en El Capital, rese\u00f1a la Factory Act de 1850, en Gran Breta\u00f1a que establec\u00eda 10 \u00bd horas de trabajo de lunes a viernes y 7 \u00bd horas los s\u00e1bados, o sea, 60 semanales, y era un progreso con respecto a lo anterior (tambi\u00e9n en comparaci\u00f3n a la cuenta de JA de \u201clos siete d\u00edas, sobre las diez horas\u201d).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pues bien, desde la Revoluci\u00f3n Industrial, y m\u00e1s a\u00fan, desde principios de siglo XX, hubo una tendencia decreciente en las horas de trabajo, acompa\u00f1ada de aumentos de productividad y de los salarios reales. Grandes huelgas presionaron por la reducci\u00f3n de la jornada laboral, como las de 1886, en EEUU. Entre fines de siglo XIX y principios del siglo XX la consigna de las ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de recreaci\u00f3n fue bandera de lucha de millones de explotados en pr\u00e1cticamente todos los pa\u00edses industrializados. Es que era com\u00fan trabajar 60 horas o m\u00e1s por semana. Todav\u00eda en 1900 en los pa\u00edses capitalistas se trabajaba en promedio entre 2.500 y 3.000 horas anuales por obrero (no incluye trabajo agr\u00edcola). Pero desde entonces y hasta fines de siglo XX las horas anuales trabajadas fueron en descenso. En 2000 el promedio anual estaba por debajo de las 2000 horas por obrero en la mayor\u00eda de los pa\u00edses capitalistas adelantados. En Francia, Alemania y Pa\u00edses Bajos el promedio era cercano a 1.500 horas (v\u00e9ase Messenger, 2018). En el Reino Unido las horas de trabajo por a\u00f1o y por trabajador fueron: 1820: 3.000; 1870: 2.984; 1913: 2,624; 1950: 1.958; 2000: 1.489. La tendencia descendente parec\u00eda consolidada. Sin embargo, en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas se detuvo (con la excepci\u00f3n de Alemania) y en algunos pa\u00edses (Suecia y EEUU entre ellos) el n\u00famero de horas anuales trabajadas subi\u00f3 levemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Con respecto a pa\u00edses atrasados, como Brasil, India y China, no se dispone de datos anteriores a 1950. En Brasil la tendencia fue descendente a partir de los 1970, pero con la industrializaci\u00f3n las horas de trabajo anuales por trabajador subieron en China y Corea del Sur, antes de aplanarse, en China, y bajar significativamente en Corea (ILO 2023). \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Datos 2, las jornadas laborales en la actualidad<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Seg\u00fan JA, cada vez m\u00e1s obreros, en Argentina (y aparentemente tambi\u00e9n en el resto del mundo), trabajan m\u00e1s de 8 horas por d\u00eda durante 7 d\u00edas de la semana. O sea, estar\u00edan trabajando 60, 70 o m\u00e1s horas por semana, sin siquiera un d\u00eda de descanso.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, y de acuerdo a la OIT, en 2022 el promedio de horas trabajadas en Argentina eran 34,6 por semana. En 2008 el promedio fue 41 horas; en 2012 39 horas (ILO \u2013 OIT).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Precisemos que estas cifras comprenden a los asalariados y a los trabajadores por cuenta propia. Sin embargo, son un indicativo de la situaci\u00f3n en que se encuentran los trabajadores asalariados con relaci\u00f3n a la jornada laboral, ya que la proporci\u00f3n de los que trabajan m\u00e1s de 48 horas semanales es mayor entre los que trabajan por cuenta propia que los que lo hacen como asalariado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A nivel global, las horas semanales de trabajo son, siempre seg\u00fan la OIT, 43,9. Discriminando por regiones, \u00c1frica: 38,8; Am\u00e9rica Latina y Caribe: 29,9; Am\u00e9rica del Norte: 37,9; Estados \u00e1rabes: 44,6; Asia y el Pac\u00edfico: 47,4; Asia Oriental: 48,8; Sur de Asia: 49M; Europa y Asia Central: 38,4; Europa del sur, norte y oeste: 37,2; Europa del este: 39; Asia central y occidental: 42,7. De manera que las jornadas laborales en Argentina est\u00e1n dentro de los par\u00e1metros mundiales. En ning\u00fan caso estamos ante jornadas laborales promedio como las que hubo en los tiempos de la manufactura, la Revoluci\u00f3n Industrial o incluso finales del siglo XIX. No se advierte, en Argentina o en el resto del mundo, que est\u00e9n en v\u00edas de generalizarse semanas laborables del tipo 10 horas x 7.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Una bifurcaci\u00f3n<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Como mencionamos m\u00e1s arriba, en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas se detuvo la tendencia decreciente de las horas anuales trabajadas, y en algunos pa\u00edses desarrollados hubo un leve repunte. De acuerdo a Messenger (2018) esa detenci\u00f3n fue acompa\u00f1ada de una \u201cbifurcaci\u00f3n\u201d: porciones significativas de la fuerza laboral (en especial varones) trabajan m\u00e1s de 48 horas semanales, mientras que otra parte de la fuerza laboral (en especial mujeres) trabaja menos de 35 horas semanales. Desarrollamos brevemente estas dos facetas.\u00a01. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Sobretrabajo<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La OIT define como \u201clargas horas de trabajo\u201d cuando se superan las 48 horas semanales: utilizaremos la expresi\u00f3n sobretrabajo. En 2019, en los pa\u00edses en desarrollo, el 22,4% de los ocupados realizaba sobretrabajo; en los pa\u00edses con econom\u00edas emergentes el 41,6%; y en los desarrollados el 14,8%. En promedio, nivel global, el 35,4% realizaba sobretrabajo. Siempre seg\u00fan la OIT, en 2016, 488 millones de personas trabajaban al menos 55 horas semanales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La proporci\u00f3n de hombres que realizan sobretrabajo es mayor que la de mujeres (41,2% contra 26,4%). Pero las mujeres llevan el mayor peso del trabajo no remunerado, en el hogar y cuidado de los hijos o de personas mayores. Por otra parte, hay diferencias entre ocupados asalariados y trabajadores por cuenta propia: a nivel global, el 31,1% de los ocupados asalariados\u00a0 trabajan m\u00e1s de 48 horas semanales, en tanto que la proporci\u00f3n se eleva al 44,4% entre los que trabajan por cuenta propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Precisemos que el sobretrabajo no es sin\u00f3nimo de trabajo precarizado o informal (llamado tambi\u00e9n \u201cen negro\u201d) como a veces se piensa. Pueden serlo, pero no necesariamente. Los trabajadores informales por lo general no cuentan con vacaciones pagas, seguros de salud y desempleo, pensiones por invalidez o jubilaciones a futuro (no est\u00e1n registrados en el sistema de la seguridad social). Es claro que existen franjas amplias de trabajadores que est\u00e1n en la informalidad, o en trabajos precarios (que pueden ser formales) y realizan sobretrabajo. Pero tambi\u00e9n hay importantes sectores de los ocupados que tienen trabajos formales, no precarios, y realizan sobretrabajo. Y en muchos casos de manera voluntaria: debido a los bajos salarios \u2013en especial en pa\u00edses subdesarrollados- las horas extras se convierten en una necesidad para millones de asalariados. Asimismo muchos trabajadores cuentapropistas o aut\u00f3nomos est\u00e1n obligados a \u201cauto-explotarse\u201d para sobrevivir, y realizan largas jornadas laborales. Dejamos se\u00f1alado otro aspecto terrible del sobre trabajo: el trabajo infantil. Seg\u00fan UNICEF, 1 de cada 10 ni\u00f1os en el mundo es forzado a trabajar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>2. Subempleo<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">As\u00ed como un 35% de los empleados globales trabaja m\u00e1s de 48 horas semanales, un 23% no llega a las 35 horas semanales. Trabajan part-time, o sea, a tiempo parcial. A nivel global el trabajo a tiempo parcial representa el 23% del empleo total. Esta proporci\u00f3n se ha mantenido estable en la \u00faltima d\u00e9cada (en 2010 era el 22%). El part-time est\u00e1 m\u00e1s extendido entre las mujeres que entre los hombres: 31% contra 17%. De nuevo se impone precisar que el trabajo part-time puede ser formal o informal. Pero es frecuente que el trabajo a tiempo parcial vaya de la mano de la informalidad y\/o la precariedad, adem\u00e1s de bajos salarios. Adem\u00e1s, en muchos casos el trabajo a tiempo parcial es una situaci\u00f3n no deseada por los trabajadores; en otros t\u00e9rminos, est\u00e1n subempleados.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Es importante destacar que en los \u00faltimos a\u00f1os el trabajo a tiempo parcial se combin\u00f3 con nuevos esquemas laborales, tales como promediar horas (trimestrales, semestrales o incluso anuales) y con la difusi\u00f3n de contratos temporales para adecuarse a ciclos productivos seg\u00fan las necesidades de los capitalistas. A su vez, las tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas y comunicacionales permiten que las patronales establezcan modalidades de trabajo como la conectividad permanente. En la pr\u00e1ctica, significa extender las jornadas laborales, por un lado, y por el otro tiende a borrarse la distinci\u00f3n entre el tiempo de trabajo y el tiempo (y espacio) libre para la vida personal, la dedicaci\u00f3n a la familia, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Adem\u00e1s, el trabajo a tiempo parcial ha ido de la mano de una de las formas m\u00e1s extremas de flexibilizaci\u00f3n, el \u201ctrabajo disponible\u201d (On call work). Est\u00e1 concebido para variar el n\u00famero de horas y\/o d\u00edas de trabajo en base a las necesidades de las patronales. Bajo esta modalidad no se garantiza un n\u00famero determinado de horas de trabajo, y estas pueden variar fuertemente de semana a semana. En Pa\u00edses Bajos, en 2013, el 9% de todos los contratos de trabajo se realizaban con la modalidad on call. En Gran Breta\u00f1a este tipo de contratos creci\u00f3 luego de la crisis 2008-09; en 2019 comprend\u00eda el 2,7% del empleo total. En EEUU casi el 10% de los empleados trabajan on call, tambi\u00e9n conocido como \u201cplanificaci\u00f3n just-in-time\u201d (aunque otros estudios por fuera de la OIT-ILO reduc\u00edan, para 2015, la participaci\u00f3n al 2,6% del empleo total). El trabajo on callfrecuentemente se combina con las \u201choras muy cortas\u201d de trabajo, definidas por la OIT-ILO como menos de 15 o 20 horas por semana.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Una conclusi\u00f3n de los datos presentados en estos dos apartados es que, a nivel global, el 55% de los trabajadores est\u00e1 por fuera del canon de las 40 o 48 horas semanales y 8 horas diarias de trabajo, ya sea porque realizan sobretrabajo o porque est\u00e1n a tiempo parcial.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Jornada laboral en Argentina<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Reproducimos algunos de los principales datos del Ministerio de Producci\u00f3n y Trabajo (2018). Casi la mitad de la poblaci\u00f3n ocupada (el 47%) trabaja hasta 35 horas semanales. De ella, el 30% son varones y el 58% mujeres. A su vez, el 19% de los ocupados trabaja m\u00e1s de 48 horas por semana (tambi\u00e9n el 19% de los asalariados).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La duraci\u00f3n de la semana laboral en promedio es 38 horas para personas con un solo empleo y aumenta 4 horas para personas con dos empleos (30 horas en promedio para el primer empleo, 12 para la segunda ocupaci\u00f3n). Las jornadas reducidas son m\u00e1s comunes en las mujeres (fundamentalmente las trabajadoras dom\u00e9sticas en casas particulares) y el sobretrabajo es m\u00e1s com\u00fan entre los varones (27%), entre los trabajadores independientes y en el sector primario de la econom\u00eda (41%).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En cuanto a la organizaci\u00f3n de la semana laboral, el 39,2% de los trabajadores tiene la semana tradicional, de lunes a viernes. Las mujeres en mayor proporci\u00f3n que los hombres. En cuanto a los asalariados, el 48,6% trabaja de lunes a viernes; el 21,1% de lunes a s\u00e1bado; el 5,6% de domingo a s\u00e1bado; el 10,5% al menos un d\u00eda de lunes a viernes; y \u201cotro\u201d el 14,2%.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Con respecto a otras condiciones laborales de los asalariados: el 25,4% declar\u00f3 realizar horas extras; el 74,6% no realiza horas extra. El 29% de los encuestados tiene turnos rotativos o variables; el 8,9% trabaja en turno noche; 21,7% tiene la jornada fraccionada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Todos estos datos (recordamos que corresponden a 2018) demuestran tanto la persistencia del sobretrabajo como los avances de la precarizaci\u00f3n e informalidad en amplias franjas de los ocupados. Aunque, por otra parte, no autorizan a afirmar que en Argentina se ha retrocedido a las jornadas laborales propias de los siglos XVIII o XIX.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Efectos sobre la salud<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El sobretrabajo tiene efectos negativos en la salud de los trabajadores (en lo que sigue nos basamos en informes OIT-ILO y OMS). Se ha establecido que hay una relaci\u00f3n positiva entre el sobretrabajo y la falta de sue\u00f1o, y el aumento de s\u00edndromes metab\u00f3licos que significan mayores riesgos de diabetes y afecciones cardiovasculares. As\u00ed, un estudio de Harvard Medical School encontr\u00f3 que las personas que trabajan m\u00e1s de 55 horas semanales tienen 30% m\u00e1s probabilidades de sufrir un ataque cardiovascular que los que trabajan 35-40 horas semanales. El sobretrabajo tambi\u00e9n incrementa el riesgo de sufrir accidentes laborales. En el mismo sentido, otros estudios encontraron que el agotamiento f\u00edsico y mental est\u00e1 vinculado a mayor uso de calmantes, consumo de comidas r\u00e1pidas, falta de ejercicio y mayor consumo de alcohol. El sobretrabajo se asocia adem\u00e1s al agotamiento ps\u00edquico, lo que se manifiesta en sentimientos de apat\u00eda, des\u00e1nimo y p\u00e9rdida de apetito.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Seg\u00fan WHO \u2013 ILO (2021) en 2016 unas 745.000 personas murieron por ataques o enfermedades coronarias, derivados del sobretrabajo. Y hubo 23,3 millones de lo que se conoce como \u201cA\u00f1os de vida ajustados por discapacidad\u201d (DALY por sus siglas en ingl\u00e9s). DALU es una medida que combina a\u00f1os de vida perdidos debido a una enfermedad prematura y a\u00f1os de vida perdidos debido a tiempo vivido por debajo de la salud completa).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero los efectos negativos sobre la salud f\u00edsica y mental no se limitan al sobretrabajo. Los turnos rotativos o variables, y los empleos precarios, dificultan la posibilidad de conciliar el trabajo con la vida personal, adem\u00e1s de incrementar el cansancio y asociarse con mayores indicadores de da\u00f1os a la salud (accidentes de trabajo, enfermedades y s\u00edntomas, entre otros).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-39 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Un p\u00e1rrafo especial merece el trabajo nocturno: est\u00e1 relacionado con la alteraci\u00f3n del ritmo circadiano y correlacionado con ciertas enfermedades y sintomatolog\u00edas -c\u00e1ncer de mama, envejecimiento precoz y alteraciones del sue\u00f1o, por citar algunos. La OIT sostiene que hay evidencia de que esquemas de empleo como el on call afectan negativamente el balance entre vida y trabajo. Es que esos programas de labor son impredecibles y los trabajadores no tienen control sobre sus horas de trabajo. Lo inestable y precario de estas modalidades laborales tambi\u00e9n se asocia con enfermedades como problemas digestivos, des\u00f3rdenes de sue\u00f1o, problemas reproductivos y cardiovasculares, aumento del stress, ansiedad y sentimientos de des\u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-40 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Dos conclusiones con connotaciones pol\u00edticas<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-41 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En primer lugar, no es verdad que la jornada laboral haya retrocedido a los tiempos de la Revoluci\u00f3n Industrial, o de la manufactura. Si eso hubiera ocurrido habr\u00eda que asumir que la clase obrera ha sufrido una derrota catastr\u00f3fica, de alcances hist\u00f3ricos y globales. Las luchas por la reducci\u00f3n de la jornada laboral, que jalonan la historia entera del movimiento obrero, y del socialismo, no habr\u00edan servido de nada. En 2023 estar\u00edamos, en materia de jornada laboral, como hace 200 a\u00f1os. Como se\u00f1alamos m\u00e1s arriba, tambi\u00e9n deber\u00eda explicarse qu\u00e9 factores sociales y pol\u00edticos \u2013de nuevo, la extensi\u00f3n de la jornada laboral no la determinan los capitalistas a voluntad- habr\u00edan posibilitado semejante resultado. M\u00e1xime cuando JA sostiene que por el nivel tecnol\u00f3gico alcanzado por la humanidad ese retroceso no deber\u00eda haber ocurrido. O sea, solo un retroceso infinito de la resistencia obrera frente al capital podr\u00eda explicar una regresi\u00f3n de siglos en el terreno de las jornadas laborales. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-42 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, los datos no avalan la tesis de JA. Es cierto que sectores de la clase obrera est\u00e1n ocupados 49 o m\u00e1s horas semanales, pero nada indica que se est\u00e9 volviendo a las 2.500 o 3.000 horas anuales de 1900, o \u00e9pocas anteriores. Desde el punto de vista pol\u00edtico, habr\u00eda que evitar los mensajes desmoralizantes (\u00bfvale la pena luchar si siempre vamos a estar como hace 200 a\u00f1os?), carentes de sustento emp\u00edrico y te\u00f3rico.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-43 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En segundo lugar, es necesario profundizar en la din\u00e1mica y consecuencias de la precarizaci\u00f3n e informalidad creciente del trabajo, tanto en respecto al sobretrabajo como al trabajo a tiempo parcial. Lo decimos en referencia a la \u201cconsigna-soluci\u00f3n\u201d del desempleo que levantan muchos partidos de izquierda, la disminuci\u00f3n de las horas de trabajo. En notas anteriores hemos criticado esta \u201csoluci\u00f3n\u201d e incluso presentamos lo ocurrido en Francia, donde se redujeron las horas de trabajo (aqu\u00ed y aqu\u00ed). Pero tambi\u00e9n es ilustrativo lo ocurrido en EEUU durante la Gran Depresi\u00f3n, cuando muchas empresas redujeron las jornadas. En promedio la semana laboral en la industria y la miner\u00eda pas\u00f3 de 45 horas en 1929 a 35 horas en 1932. El gobierno de Hoover apoy\u00f3 esta reducci\u00f3n, y se atenu\u00f3 en alg\u00fan grado leve el crecimiento del desempleo. Pero no impidi\u00f3 que la tasa de desocupaci\u00f3n llegara al 24% en lo m\u00e1s profundo de la crisis.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-44 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, los mayores problemas de la demanda de reducir la jornada laboral, sin conectarla a un programa de conjunto, son, por un lado, que segmentos significativos de los asalariados est\u00e1n en el sobretrabajo. \u00bfDebe entonces acompa\u00f1arse la agitaci\u00f3n por la reducci\u00f3n de la jornada de trabajo con la prohibici\u00f3n del sobretrabajo? Si esto es lo que se propone, habr\u00eda que decirlo de manera franca y abierta, ya que una medida de este tipo deber\u00eda contar con la aprobaci\u00f3n de una mayor\u00eda del movimiento obrero. Lamentablemente, estas cuestiones se barren debajo de la alfombra. Pero en segundo lugar, para que la reducci\u00f3n de la jornada de trabajo reduzca el desempleo tambi\u00e9n habr\u00eda que prohibir el pluriempleo. Es que, de nuevo, dados los bajos salarios, \u00bfc\u00f3mo se hace para que aquel que pasa a trabajar 5 o 6 horas por d\u00eda no busque un segundo empleo de 3 o 4 horas diarias? Pero adem\u00e1s, el eje hay que ponerlo en el creciente trabajo en negro y precario. Es que la consigna de reducir la jornada laboral, de por s\u00ed, sin vincularla a un programa econ\u00f3mico y social de conjunto, y a un poder capaz de aplicarlo, puede llegar a ser funcional a los avances que impulsan el capital, y el gobierno, en precarizaci\u00f3n e informalidad del trabajo. Por eso, y desde un enfoque socialista, se trata de dirigir la cr\u00edtica a las relaciones de propiedad del capital sobre las que se asienta la explotaci\u00f3n del trabajo (y la amenaza de no tener trabajo, o sea, no ser explotado). Los remiendos sociales no eliminan males sociales fundamentales, como el desempleo y el trabajo alienante y embrutecedor.\u00a0 \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-45 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>*\u00a0 Rolando Astarita<\/strong>, profesor de econom\u00eda de la Universidad de Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comencemos se\u00f1alando que, en el enfoque de Marx la extensi\u00f3n de la jornada laboral tiene l\u00edmites, no solo f\u00edsicos, sino tambi\u00e9n sociales<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":36473,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703604826],"tags":[17212,703609816,5922266,703605024],"class_list":["post-36472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-trabajo","tag-america-latina","tag-jorge-altamira","tag-jornada-de-trabajo","tag-marx","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-9ug","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Argentina3107-2110450401-e1690798488216.jpg?fit=1239%2C679&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36472"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36472\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36485,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36472\/revisions\/36485"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36473"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}