{"id":3547,"date":"2017-10-07T07:48:02","date_gmt":"2017-10-07T07:48:02","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3547"},"modified":"2017-10-07T07:48:02","modified_gmt":"2017-10-07T07:48:02","slug":"catalunya-1-de-octubre-el-dia-que-conmovio-catalunya-y-el-estado-espanol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3547","title":{"rendered":"Catalunya &#8211; 1 de octubre: el d\u00eda que conmovi\u00f3 Catalunya y el Estado espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p><strong>Catalunya<\/strong><\/p>\n<p><strong>1 de octubre: el d\u00eda que conmovi\u00f3 Catalunya y el Estado espa\u00f1ol<\/strong><\/p>\n<p><strong>Josep Maria Antentas *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Viento Sur, 3-10-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda. Un d\u00eda en el que se han condensado todas las tensiones acumuladas en cinco a\u00f1os de interminable y lento proceso independentista. El 1 de Octubre ya pas\u00f3, dejando atr\u00e1s toda una etapa de la historia de Catalunya y del Estado espa\u00f1ol y abriendo una incierta, aunque fascinante, nueva fase.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros de la jornada son elocuentes. 2 262 424 votos emitidos (sobre un censo electoral aproximado de 5.3, es decir 42\u20195 % del censo), a los que habr\u00eda que sumar los votos requisados por la polic\u00eda y los ciudadanos que al final no pudieron votar, de los cuales 2 020 144 (90 %) lo hicieron a favor de la independencia, 176 566 (7\u20198 %) en contra, y 45 586 (2 %) en blanco. Junto a los datos de participaci\u00f3n y resultados, la otra cifra ineludible de la jornada son los 890 heridos oficialmente registrados. Pero m\u00e1s que las cifras, las im\u00e1genes a\u00fan lo son m\u00e1s: violencia policial inaudita frente a la imponente movilizaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p>El movimiento independentista ha salido victorioso del envite. Ello no significa que vaya a conseguir en lo inmediato sus objetivos. Pero s\u00ed ha ganado un pulso decisivo en un combate de m\u00e1s largo alcance. Consigui\u00f3 tres cosas a la vez: la primera, mostrar una fuerte y solvente determinaci\u00f3n y capacidad de movilizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n, sorteando la represi\u00f3n del Estado para impedir el refer\u00e9ndum; la segunda, obtener una amplia mayor\u00eda en la votaci\u00f3n y una participaci\u00f3n bastante aceptable dadas las circunstancias y el boicot de las fuerzas del \u201cNo\u201d; y, la tercera, provocar un desgaste sin precedentes del Estado y del gobierno espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Las consecuencias inmediatas del 1 de octubre son claras. La Ley de Transitoriedad aprobada en el Parlamento de Catalunya el pasado 8 de Septiembre estipulaba que si el resultado del refer\u00e9ndum era una victoria del \u201cS\u00ed\u201d, se dar\u00eda paso a la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Catalana independiente. No est\u00e1 clara qu\u00e9 f\u00f3rmula precisa baraja el gobierno de Catalunya, y seg\u00fan como se haga facilitar\u00e1 o no que se pueda mantener en pie no s\u00f3lo el frente independentista, sino el bloque democr\u00e1tico m\u00e1s amplio que estuvo comprometido con el refer\u00e9ndum. Ello no implicar\u00e1 ya, contrariamente a lo que el independentismo tiende a presentar, la independencia de Catalunya respecto al Estado, sino la entrada en una nueva y decisiva fase del actual conflicto pol\u00edtico en el que a corto plazo el choque institucional y pol\u00edtico va a agudizarse. Aunque el relato oficial independentista sobre-enfatiza que el trabajo ya est\u00e1 hecho, en realidad ahora es cuando empieza la fase m\u00e1s cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Por ello la convocatoria de huelga general para este martes d\u00eda 3 debe verse como el segundo acto de la funci\u00f3n empezada el d\u00eda 1. Inicialmente impulsada por los sindicatos minoritarios, al final cuenta con el apoyo parcial de los dos mayoritarios, CCOO y UGT, que no convocan huelga sino paros parciales pactados, de las dos organizaciones dirigentes del movimiento independentista, la ANC y Omnium (aunque la primera tuvo reticencias ante la cita) y, de manera m\u00e1s o menos expl\u00edcita del propio gobierno catal\u00e1n. Este bloque oficialista ha acabado reformulando la huelga en una propuesta de paro de pa\u00eds interclasista que acabar\u00e1 siendo una mezcla de huelga tradicional, manifestaciones y cierre voluntario de peque\u00f1as y medianas empresas y de la administraci\u00f3n p\u00fablica. Pero su resultado ser\u00e1 importante para el pulso que se avecina con el Estado.<\/p>\n<p>El desenlace de los acontecimientos catalanes no s\u00f3lo dependen, sin embargo, de lo que suceda en Catalunya sino, de manera muy determinante, del impacto que todo ello tenga para la pol\u00edtica espa\u00f1ola. Ah\u00ed la situaci\u00f3n es compleja y quiz\u00e1 resulte prematuro sacar conclusiones apresuradas. Por un lado, el PP utiliza al independentismo catal\u00e1n para cohesionar a su base social y alimentar pulsiones reaccionarias. Por el otro hay una parte de la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola que no comparte la represi\u00f3n y que ser\u00eda favorable a un refer\u00e9ndum pactado, cuya defensa es uno de los estandartes de Podemos. En aqu\u00e9llos lugares del Estado donde existen tambi\u00e9n cuestiones nacionales y\/o regionales, el proceso catal\u00e1n puede provocar una polarizaci\u00f3n entre una crispaci\u00f3n espa\u00f1olista y un relanzamiento de los movimientos nacionalistas y\/o regionalistas respectivos. Todo ello dibuja un escenario complicado para la izquierda espa\u00f1ola que, en cualquier caso, cuanto m\u00e1s terreno ceda a corto plazo en la defensa de los derechos democr\u00e1ticos catalanes m\u00e1s sufrir\u00e1 a largo t\u00e9rmino. En el trasfondo est\u00e1 la gesti\u00f3n de una importante paradoja: objetivamente, el independentismo catal\u00e1n constituye la mayor amenaza para la continuidad del andamiaje pol\u00edtico e institucional creado en 1978, pero ello tiene un impacto distorsionado y no autom\u00e1tico que puede traducirse en un endurecimiento, ni que sea temporalmente, de algunos de sus pilares y generar un marco pol\u00edtico que aumente la polarizaci\u00f3n social hacia la derecha.<\/p>\n<p><strong>La estrategia del PP<\/strong><\/p>\n<p>El PP (en \u00f3smosis con el aparato del Estado y el grueso de los medios de comunicaci\u00f3n), tanto por convicci\u00f3n como por c\u00e1lculo pol\u00edtico, opt\u00f3 desde 2012 por una pol\u00edtica inflexible y de mano dura. Seguir\u00e1 con ella mientras haga la lectura que le beneficia en regiones clave del Estado espa\u00f1ol y le sirve para cohesionar y mantener en tensi\u00f3n a su base social, recuperar terreno respecto a Ciudadanos, tener al nuevo PSOE de Pedro S\u00e1nchez bajo presi\u00f3n y desplazar el debate pol\u00edtico de los temas que benefician a Podemos (corrupci\u00f3n, crisis econ\u00f3mica&#8230;). Pero por en\u00e9sima vez desde que empez\u00f3 la crisis del actual marco institucional, primero con el ascenso del 15M en 2011 y despu\u00e9s del independentismo en 2012, la estrecha raz\u00f3n de partido y el cortoplacismo prevalece sobre la raz\u00f3n de Estado y el pensamiento de largo alcance, en una muestra clara de las limitaciones estrat\u00e9gicas del grueso de la \u00e9lite pol\u00edtica del Estado espa\u00f1ol ante la crisis pol\u00edtica del R\u00e9gimen de 1978. Resistir, aguantar y enrocarse ante todos los desaf\u00edos (ya sea el independentismo catal\u00e1n o la rebeli\u00f3n popular del 15M y sus traducciones electorales posteriores) ha sido su principal l\u00ednea de actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En realidad la pol\u00edtica de tierra quemada del PP tiene ya un precedente que se sit\u00faa de hecho en los albores del ascenso del independentismo en Catalunya: el nacionalismo espa\u00f1ol agresivo del segundo gobierno de Aznar (2000-04) que, \u00fatil para la derecha en lo inmediato, en realidad desencaden\u00f3 los proleg\u00f3menos del proceso hist\u00f3rico actual. El precio, en t\u00e9rminos de la l\u00f3gica de Estado, de la pol\u00edtica del PP puede haber sido abrir una din\u00e1mica de desafecci\u00f3n irreversible en Catalunya respecto al Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Es probable que en los c\u00e1lculos del gobierno est\u00e9 mantener y endurecer la confrontaci\u00f3n con el independentismo hasta derrotar su esperanzas de materializaci\u00f3n de la independencia a corto plazo y, tras haber practicado la pol\u00edtica del palo, intentar la de la zanahoria despu\u00e9s, tras la derrota, ofreciendo alguna salida al independentismo moderado esperando que vuelva a su cauce. Pero como su pol\u00edtica enquista m\u00e1s la situaci\u00f3n, m\u00e1s dif\u00edcil le resultar\u00e1 intentar operar un giro en ella. Las cosas han ido tan lejos que no es evidente que el gobierno espa\u00f1ol tenga margen de maniobra para reconducir la situaci\u00f3n f\u00e1cilmente. Cuando la legitimidad falla, s\u00f3lo queda la fuerza. Pero el uso de la \u00faltima s\u00f3lo sirve para erosionar a\u00fan m\u00e1s la primera. Y, hoy, la crisis de legitimidad del Estado en Catalunya ha llegado a su m\u00e1ximo hist\u00f3rico desde la Transici\u00f3n. \u00bfFinal de partida?.<\/p>\n<p><strong>Del 20-S al 1 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>Hasta los hechos del 20 de septiembre (20S), cuando el Estado intensific\u00f3 su pol\u00edtica represiva, la din\u00e1mica de auto-organizaci\u00f3n por abajo fue pr\u00e1cticamente nula en el movimiento independentista, dirigido por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y \u00d2mnium. S\u00f3lo la CUP representaba un independentismo no oficialista, pero al precio de tener graves contradicciones internas y sufrir enormes presiones externas. Pero el ariete represivo del 20S y la inminencia del 1 de Octubre espole\u00f3 por primera vez una din\u00e1mica de auto-organizaci\u00f3n popular, cuya mejor expresi\u00f3n han sido los Comit\u00e9s de Defensa del Refer\u00e9ndum creados en muchos barrios y pueblos, juntamente con el movimiento \u00abEscoles Obertes\u00bb (Escuela Abiertas) con un peso decisivo de profesores y maestros, que organiz\u00f3 a voluntarios para concentrarse ante los centros de votaci\u00f3n el d\u00eda 1 de madrugada. No puede hablarse en sentido estricto de un desborde de la ANC y \u00d2nmium (quien ha tenido una pol\u00edtica con m\u00e1s punch que la primera), pero s\u00ed de capacidad para arrastrar a sus militantes sobre el terreno a ser m\u00e1s consecuentes y m\u00e1s ofensivos en la desobediencia civil, ante un planteamiento oficial inicialmente bastante timorato que parec\u00eda conformarse s\u00f3lo con poder tener urnas y papeletas en los colegios electorales el d\u00eda 1, pero que no ten\u00eda planificado ning\u00fan sistema de defensa real para afrontar el hostigamiento policial.<\/p>\n<p>La autoorganizaci\u00f3n a gran escala sin embargo emergi\u00f3 tarde, in extemis. Lo conseguido el d\u00eda 1 ha sido espectacular pero se ha dejado sentir la falta de una movimiento unitario los meses previos al refer\u00e9ndum. La ANC no quiso impulsarlo y por fuera de ella no hubo capacidad de iniciar una din\u00e1mica propia que tuviera a la vez una pol\u00edtica unitaria en relaci\u00f3n a la ANC. S\u00f3lo los acontecimientos de los \u00faltimos d\u00edas precipitaron un cambio de din\u00e1mica a contra-reloj e iniciando un proceso por abajo como no hab\u00eda existido hasta ahora. Sin duda, si Catalunya en Com\u00fa se hubiera implicado activamente en ello, m\u00e1s all\u00e1 de surfear la ola y acompa\u00f1arla simb\u00f3licamente, se hubiera podido llegar mucho m\u00e1s lejos, aunque es preciso se\u00f1alar que muchas y muchos de sus militantes tuvieron un rol activo por debajo en todo el proceso, m\u00e1s all\u00e1 de lo realizado oficialmente por el partido.<\/p>\n<p><strong>El independentismo ante su futuro inmediato<\/strong><\/p>\n<p>En la confrontaci\u00f3n sostenida que se vislumbra en el horizonte, los retos fundamentales para el movimiento independentista son cuatro:<\/p>\n<p>Primero, ampliar su base social. Es dif\u00edcil evaluar con detalle los resultados del 1 de Octubre debido a todos los condicionantes de la votaci\u00f3n. Sin duda 2 020 144 votos en favor del \u201cS\u00ed\u201d muestran un bloque social importante. Un bloque hegem\u00f3nico sin ser estrictamente mayor\u00eda num\u00e9rica entre toda la poblaci\u00f3n (algo que por lo dem\u00e1s suele ser poco habitual en los movimientos pol\u00edtico-sociales), pero sin tener un contra-bloque organizado y activo enfrente. El independentismo explot\u00f3 entre 2012 y 2014. Desde entonces permanece m\u00e1s o menos estancado pero en cotas muy altas. Algunos sectores se cansaron de un eterno proceso que parec\u00eda no ir a ninguna parte, pero a la vez en los \u00faltimos d\u00edas se a\u00f1adieron nuevos apoyos al independentismo, fundamentalmente por la cuesti\u00f3n democr\u00e1tica y anti-represiva. Y, en conjunto, es dif\u00edcil saber cuantas personas, que en condiciones normales hubieran votado \u201cs\u00ed\u201d, finalmente no pudieron ir a votar el d\u00eda 1 debido a todas las complicaciones de la jornada.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos de su composici\u00f3n social, como ya se ha se\u00f1alado ampliamente, su base pivota en torno a las clases medias y la juventud (aunque en las colas de votaci\u00f3n la cantidad tambi\u00e9n de personas mayores y de edad avanzada era muy visible). Su principal debilidad es la ausencia de una parte de la base social de la izquierda hacia la cual el independentismo puro y simple no ha tenido ninguna pol\u00edtica activa, m\u00e1s all\u00e1 de esperar que los que dudan se convenzan solos. La pol\u00edtica titubeante y descorazonadora de Catalunya en Com\u00fa no s\u00f3lo obedece a l\u00edmites subjetivos de su direcci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n expresa una realidad social por debajo. Conviene recordarlo porque es un factor clave. Tener una pol\u00edtica espec\u00edfica hacia las organizaciones pol\u00edticas y sociales de izquierda y su base social es necesario, algo que choca, sin duda, con el proyecto de la derecha neoliberal en el poder, el PDeCAT, cuya debilidad deber\u00eda explotarse para imponer un giro a la izquierda. Y ello s\u00f3lo puede llegar de tres formas m\u00e1s o menos mezcladas: garantizando la implementaci\u00f3n de medidas pol\u00edticas y sociales de urgencia a modo de un pack anti-crisis serio; dando centralidad a la apertura de un proyecto de proceso constituyente; y creando un marco estrat\u00e9gico y pol\u00edtico en el que quienes no comparten necesariamente el horizonte final de independencia pero s\u00ed la necesidad de una ruptura constituyente y de acci\u00f3n unilateral ante el Estado, puedan tambi\u00e9n sentirse part\u00edcipes del proyecto. No olvidemos que la ausencia de toda alianza entre independentistas y partidarios del derecho a decidir es uno de los pesados lastres estrat\u00e9gicos de todo el proceso catal\u00e1n. Esta \u00faltima cuesti\u00f3n tiene una primera derivada inmediata: conseguir que la aplicaci\u00f3n por parte del Parlamento de Catalunya del mandato popular del refer\u00e9ndum, es decir, la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana independiente, se haga de forma que aquellos sectores no independentistas que participaron en la organizaci\u00f3n del 1 de Octubre se sientan interpelados e incluidos. Es decir, evitar que, sin desvirtuar el significado de lo aprobado el d\u00eda 1, el frente democr\u00e1tico-desobediente que contribuy\u00f3 al \u00e9xito del refer\u00e9ndum se fracture y se reduzca s\u00f3lo a una alianza exclusivamente de las fuerzas independentistas.<\/p>\n<p>Segundo, mantener el punch mostrado tras el 20S, los d\u00edas previos al 1 de octubre y durante la misma jornada. Los organismos democr\u00e1ticos de base, como los CDRs deber\u00edan mantenerse (o reconvertirse) de una forma u otra. M\u00e1s all\u00e1 de la ANC y Omnium es necesario la existencia de comit\u00e9s amplios que tengan a la vez una orientaci\u00f3n unitaria, de presi\u00f3n y no subalterna hacia las dos organizaciones que lideran el movimiento. Hasta el 20S la capacidad de acci\u00f3n del independentismo fueron fundamentalmente las impresionantes manifestaciones anuales del 11 de Septiembre, pero tuvo poca capacidad de respuesta en momentos importantes y\/o de ir m\u00e1s all\u00e1 de la ANC o \u00d2mnium cuando \u00e9stas optaron por la pasividad en coyunturas que requer\u00edan otra cosa. Conviene no volver a la normalidad e intentar sostener en la medida de lo posible la din\u00e1mica de auto-organizaci\u00f3n que arranc\u00f3 en v\u00edsperas del 1 de Octubre.<\/p>\n<p>Tercero, asumir una perspectiva estrat\u00e9gica m\u00e1s compleja en lo que concierne a la lucha pol\u00edtica, la confrontaci\u00f3n y la victoria. Como ya se\u00f1alamos en otro escrito, el movimiento sintetiz\u00f3 su enfoque estrat\u00e9gico hacia la independencia con el t\u00e9rmino \u201cdesconexi\u00f3n\u201d, un concepto que si bien ha servido para transmitir una atractiva imagen de facilidad y de cambio tranquilo simplifica extraordinariamente lo que supone enfrentarse a un Estado y pretender romper con \u00e9l contra su voluntad. El discurso oficial del independentismo ha insistido que la obtenci\u00f3n de la independencia equivale a una mera transici\u00f3n de una legalidad, la espa\u00f1ola, a la catalana, obviando que si la primera no acepta dicha transici\u00f3n en realidad lo que empieza es una pugna en la que la fuerza bruta es decisiva (recordemos la frase de Marx en el cap\u00edtulo VIII del Capital, \u00abentre derechos iguales es la fuerza la que decide\u00bb). Una fuerza que, sin embargo, est\u00e1 condicionada por el contexto y la legitimidad de quien la ejerce, se entremezcla con la fuerza pol\u00edtica. Tener en mente todo esto es importante para el pulso sostenido que se avecina y en el que no habr\u00e1 victorias f\u00e1ciles 1\/.<\/p>\n<p>Cuarto, buscar y tejer alianzas en el conjunto del Estado espa\u00f1ol. Ante la intensificaci\u00f3n de la represi\u00f3n las muestras de apoyo recibidas desde fuera de Catalunya han sido crecientemente bien recibidas por parte del independentismo. Pero \u00e9ste bas\u00f3 toda estrategia en la acci\u00f3n unilateral y no tuvo nunca una pol\u00edtica activa a la b\u00fasqueda de apoyos en otras partes del Estado espa\u00f1ol (m\u00e1s all\u00e1 de los nacionalismos perif\u00e9ricos vascos o gallegos). En realidad, unilateralidad y b\u00fasqueda de alianzas son compatibles y no contradictorios. Y, ahora, los apoyos exteriores se antojan a\u00fan m\u00e1s necesarios. Mientras el PP considere que la mano dura le beneficia a corto plazo, el hostigamiento represivo y el bloqueo pol\u00edtico se van a mantener. El reto que tiene el independentismo es articular su lucha, sin disolverla, en un combate m\u00e1s amplio contra el marco institucional, el r\u00e9gimen, de 1978. El desaf\u00edo pendiente es c\u00f3mo empatizar con las luchas pol\u00edticas y sociales de tipo diverso que tienen lugar en otras partes del Estado en un momento, sin embargo, de poca movilizaci\u00f3n social (aunque con conflictos concretos relevantes). La democracia, tanto en su vertiente anti-represiva y en su faceta de poder decidir el propio futuro, son el punto de partida. La constataci\u00f3n de que hay un adversario com\u00fan, el segundo paso.<\/p>\n<p><strong>Las l\u00edneas interiores y los desaf\u00edos de la izquierda<\/strong><\/p>\n<p>En el conflicto abierto tras el ascenso del independentismo desde 2012 hay un primer frente obvio entre el Estado espa\u00f1ol y el movimiento en su conjunto. Pero en paralelo hay tambi\u00e9n una pugna dentro del campo soberanista y democr\u00e1tico catal\u00e1n, una pugna en el frente interior. La m\u00e1s visible es la de los dos partidos del gobierno, el independentismo neoliberal del PDeCAT y el centroizquierda representado por ERC. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de la competici\u00f3n entre ambos partidos, lo m\u00e1s decisivo en el espacio independentista es la posibilidad o no de avanzar en el desborde del bloque formado por el gobierno de Catalunya, la ANC y \u00d2mnium. Los acontecimientos desde el 20S, la auto-organizaci\u00f3n por abajo y la radicalizaci\u00f3n del enfrentamiento pueden favorecer el avance de las fuerzas m\u00e1s a la izquierda, tanto en el terreno pol\u00edtico (fundamentalmente la CUP) como en el social. El papel que juegue Catalunya en Com\u00fa ser\u00e1 decisivo para ello.<\/p>\n<p>El partido de los Comunes qued\u00f3 preso de una pol\u00edtica pasiva. Desde que el gobierno catal\u00e1n puso rumbo al refer\u00e9ndum en Septiembre de 2016 jug\u00f3 siempre la carta del colapso interno de los planes gubernamentales. Sucesivamente fue confiando que cada paso del gobierno ser\u00eda el \u00faltimo y que el refer\u00e9ndum unilateral se despe\u00f1ar\u00eda por el camino. Tuvo que pronunciarse tarde y a contratiempo sobre el 1 de Octubre, yendo siempre a remolque de los acontecimientos. Opt\u00f3 por una posici\u00f3n tibia, defendi\u00e9ndolo como movilizaci\u00f3n pero sin comprometerse a su \u00e9xito ni a llamar a votar masivamente en \u00e9l. Tras el giro represivo del 20 de Septiembre modific\u00f3 parcialmente su postura, implic\u00e1ndose en la movilizaci\u00f3n anti-represiva pero sin transformar su orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica de fondo. El voto en blanco de Ada Colau, ni \u201cs\u00ed\u201d ni \u201cno\u201d, sintetiz\u00f3 en buen medida la incomodidad de los Comunes ante el 1 de octubre y su tacticismo electoralista.<\/p>\n<p>Pasado el refer\u00e9ndum se abre un nuevo periodo en el que Catalunya en Com\u00fa deber\u00e1 escoger. O bien sigue a remolque de los hechos y mirando la partida desde una cierta distancia o bien se implica en el pulso con el Estado y en el proyecto de apertura de un proceso constituyente en Catalunya, con el doble objetivo de vencer al Estado y contribuir a desbordar a la derecha y al centroizquierda independentista. Hacerlo no implicar\u00eda necesariamente asumir la independencia c\u00f3mo horizonte, sino al menos considerar que ahora la ruptura es la condici\u00f3n necesaria para un eventual horizonte federal. Es decir, desde su propios postulados program\u00e1ticos ser\u00eda posible apoyar ahora la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Catalana y la apertura de un proceso constituyente. Si se mantiene fuera y al margen de la hoja de ruta independentista el tiempo dir\u00e1 si ello les empuja a la periferia de la pol\u00edtica catalana o si bien por un efecto rebote les da un nuevo aliento a medio plazo si el independentismo es derrotado. Pero, sin duda, si a la pasividad previa al 1 de Octubre le sigue un enfoque similar en la nueva etapa que se abre, su naturaleza como proyecto de cambio pol\u00edtico y social quedar\u00e1 gravemente resentido. Como ya hemos se\u00f1alado en otras ocasiones no s\u00f3lo es la posici\u00f3n de Catalunya en Com\u00fa ante el debate independentista lo que est\u00e1 en juego, sino su propia pulsi\u00f3n constituyente y rupturista. La desaz\u00f3n del independentismo, y en particular del de izquierdas, con la posici\u00f3n de los Comunes es comprensible, pero ello no deber\u00eda hacerle olvidar la necesidad de tener una pol\u00edtica unitaria hacia ellos, en particular en el terreno democr\u00e1tico y constituyente.<\/p>\n<p>Podem tuvo una posici\u00f3n m\u00e1s proactiva y comprometida, real y honestamente, con el refer\u00e9ndum, llegando mucho m\u00e1s lejos de lo que nadie hubiera imaginado. Ello no quita que su postura, de tipo democr\u00e1tico, tuviera limitaciones importantes, fundamentalmente la negaci\u00f3n del car\u00e1cter vinculante del 1 de octubre y su defensa del \u201cNo\u201d como consigna de voto. Dos elementos que chocan con su propia propuesta de abrir un proceso constituyente en Catalunya. Pasado la cita del d\u00eda 1 Podem deber\u00e1 elegir si quedarse al margen de la din\u00e1mica que se abre \u2013un nuevo enfrentamiento con el estado a ra\u00edz de la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana independiente y la apertura de una din\u00e1mica constituyente catalana\u2013 o si asume el resultado del 1 de Octubre y opta por meterse en la nueva fase de la pugna contra el Estado y en la lucha para desbordar a la derecha catalana dentro del bloque soberanista 2\/.<\/p>\n<p>Emergen, as\u00ed, para el presente futuro tres tareas interrelacionadas: mantener la unidad de acci\u00f3n del bloque independentista frente al Estado espa\u00f1ol, articular m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9ste un bloque democr\u00e1tico y anti-represivo y, a la vez, pugnar por un desborde o por un cambio de correlaci\u00f3n de fuerzas que favorezca a la izquierda en el mapa pol\u00edtico catal\u00e1n.<\/p>\n<p>Es \u00faltimo punto lleva en s\u00ed mismo, de manera impl\u00edcita, una cuesti\u00f3n m\u00e1s de fondo: la discusi\u00f3n sobre el propio significado del t\u00e9rmino \u201cindependencia\u201d en el mundo actual y su relaci\u00f3n con el concepto de \u201csoberan\u00eda\u201d. El proyecto de la \u201cindependencia\u201d tiene la particularidad que se presenta oficialmente como la soluci\u00f3n global de los problemas y a la vez vac\u00edo de cualquier contenido concreto. En realidad, el independentismo oficial, tanto en su vertiente neoliberal como de centroizquierda, podr\u00eda desembocar, caso de obtener un Estado propio y reconocido internacionalmente, en un proyecto parad\u00f3jico de independencia sin soberan\u00eda real, en un Estado formalmente independiente en una posici\u00f3n subalterna dentro de la Uni\u00f3n Europea, favorable a los acuerdos internacionales como el TTIP y con una pol\u00edtica al servicio de las grandes multinacionales 3\/. Complejizar la noci\u00f3n de soberan\u00eda y ver como su dimensi\u00f3n nacional, social, econ\u00f3mica, alimentaria&#8230; se entremezclan (y tambi\u00e9n ver como se relaciona con las propias nociones de democracia y de solidaridad para evitar a la vez un soberanismo reaccionario), es uno de los debates de fondo a situar en el pr\u00f3ximo per\u00edodo 4\/. Dicho de otro modo, la discusi\u00f3n pendiente es como ligar una propuesta de cambio pol\u00edtico con una propuesta de otro modelo social, econ\u00f3mico e institucional, para ir m\u00e1s all\u00e1 de un cambio sin cambio que encarna el independentismo mainstream.<\/p>\n<p><strong>Contradicciones, paradojas e (im)purezas<\/strong><\/p>\n<p>Quienes desde la izquierda, tanto en Catalunya como el Estado espa\u00f1ol, han permanecido desde 2012 opuestos o al margen del movimiento independentista, lo han hecho se\u00f1alando con m\u00e1s o menos pericia las innumerables contradicciones del proceso. La m\u00e1s notoria de todas: la presencia al frente del gobierno de Catalunya de un partido neoliberal, defensor de una estricta pol\u00edtica de recortes sociales tras su llegada al poder en 2010, y que jam\u00e1s fue independentista. M\u00e1s arriba ya hemos remarcado algunos l\u00edmites, en t\u00e9rminos de base social y de las fuerza en contienda, del proceso pol\u00edtico catal\u00e1n, y profundizar en su caracterizaci\u00f3n no es lo que me interesa ahora 5\/.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del an\u00e1lisis concreto del movimiento abierto en 2012, esta insistencia permanente en las contradicciones o imperfecciones del proceso, al punto de sobre-exagerarlas o de inventar algunas que no existen, refleja una actitud de fondo excesivamente escol\u00e1stica hacia la propia realidad social y que, a menudo, es una constante de muchas fuerzas de izquierda ante fen\u00f3menos que rompen sus esquemas.<\/p>\n<p>Las contradicciones, en mayor o menor medida, forman parte de todos los procesos sociales. Ello es resultado de la propia complejidad de las sociedades humanas y de c\u00f3mo se expresan los conflictos en su seno. Un movimiento no s\u00f3lo contiene contradicciones y limitaciones sino que su propia evoluci\u00f3n provoca resultados tambi\u00e9n contradictorios y limitados. Ello nos remite a la vieja problem\u00e1tica de lo que la teor\u00eda social llama las consecuencias no intencionales de la acci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Toda estrategia anticapitalista y de cambio social debe saber trabajar en un contexto de contradicciones y l\u00edmites para intentar resolver las primeras en un sentido emancipatorio y ensanchar los confines de los segundos. La estrategia pura es precisamente la que sabe manejarse en un mundo impuro, contradictorio y complejo. La raz\u00f3n estrat\u00e9gica pura no sirve para buscar procesos y luchas puras, sino para orientarse en medio de las contradicciones y l\u00edmites de \u00e9stas. Pretender encontrar procesos inc\u00f3lumes en la realidad lleva a una estrategia petrificada, siempre en espera de lo que no acontece. La estrategia en estado puro implica asumir las imperfecciones de las luchas pol\u00edtico-sociales y, por extensi\u00f3n, de la propia estrategia.<\/p>\n<p>\u00abQuien espere la revoluci\u00f3n social pura, no la ver\u00e1 jam\u00e1s. Ser\u00e1 un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revoluci\u00f3n\u00bb 6\/ escribi\u00f3 Lenin en 1916 a prop\u00f3sito de la insurrecci\u00f3n Irlandesa de aqu\u00e9l a\u00f1o y polemizando con qui\u00e9nes dentro del movimiento socialista no la apoyaron. No estamos ante una revoluci\u00f3n o una insurrecci\u00f3n, pero la idea sirve tambi\u00e9n para aplicarla a la realidad catalana. Ante las imperfecciones del conflicto real hay dos opciones: optar por una pol\u00edtica pasiva y, con ello, contribuir a aumentar involuntariamente dichas deficiencias, o por una pol\u00edtica activa, que busque intervenir sobre la realidad y modificarla en la direcci\u00f3n deseada. La primera opci\u00f3n empuja, en funci\u00f3n del caso, hacia el radicalismo pasivo o abstracto, el propagandismo lineal o el rutinismo institucionalista. Todas ellas pol\u00edticas que, sin duda, no tienen nada que ver con un intento serio de cambiar el mundo.<\/p>\n<p>Las contradicciones y l\u00edmites del proceso independentista han auspiciado, como resultado de la condensaci\u00f3n de los cinco a\u00f1os de proceso en la batalla del 1 de Octubre, la abrupta emergencia de llamativas paradojas, un t\u00e9rmino que nos remite en s\u00ed mismo tanto a situaciones c\u00f3micas como tr\u00e1gicas. Sin duda, los d\u00edas previos al 1 de Octubre fueron d\u00edas de paradojas. Partidos desobedientes llamando al orden y a la calma. Izquierdistas confiando en los Mossos de Esquadra. Fuerzas derechistas apelando a la desobediencia institucional (a\u00fan elegantemente disfrazada de cumplimento de la nueva legalidad catalana). Activistas alternativos y\/o libertarios queriendo votar. Gobiernos reaccionarios acusando de golpistas a quienes quer\u00edan organizar un refer\u00e9ndum. En la actividad real, cuando los procesos sociales se aceleran, todo pensamiento estrat\u00e9gico que no quiera quedar fosilizado casi ya antes de nacer debe saber zambullirse en un escenario repleto de paradojas, donde las cosas no son lo que aparentan y donde las consecuencias de las acciones no siempre son claras.<\/p>\n<p>La paradoja de la estrategia es que a menudo puede quedar superada por las propias paradojas de la realidad. Y la paradoja de las paradojas de la pol\u00edtica real es que pueden, a veces, estimular un pensamiento estrat\u00e9gico que supere las paradojas que previamente lo desarmaron.<\/p>\n<p>* Josep Maria Antentas, profesor de Sociolog\u00eda de la Universitat Aut\u00f2noma de Barcelona (UAB) y miembro del Consejo Asesor de Viento Sur<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ Desarrollo con m\u00e1s detalle toda esta cuesti\u00f3n en: Antentas, Josep Maria (2017). \u201cD\u00edas decisivos\u201d, 25 de Septiembre . Disponible en: <a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article13036\">http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article13036<\/a><\/p>\n<p>2\/ Analizo con m\u00e1s detalle la pol\u00edtica de Catalunya en Com\u00fa y de Podem en: Antentas, Josep Maria (2017). \u201cLos Comunes y sus dilemas\u201d, 7 de Septiembre. Disponible en<a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article12978\">: http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article12978<\/a><\/p>\n<p>3\/ Para una reflexi\u00f3n temprana sobre ello ver: Antentas, Josep Maria (2013). \u201cIndependencia y proceso constituyente\u201d, P\u00fablico, 26 de febrero. Disponible en: <a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/6611\/catalunya-independencia-y-proceso-constituyente\/\">http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/6611\/catalunya-independencia-y-proceso-constituyente\/.<\/a><\/p>\n<p>4\/ La obra colectiva, Sobiranies: una proposta contra el capitalisme impulsada por miembros del Seminario de Economia Cr\u00edtica Taifa y ligados a la CUP, va en esta direcci\u00f3n de profundizaci\u00f3n del concepto de \u00absoberan\u00eda\u00bb. Por su parte, Catalunya en Com\u00fa ha insistido bastante tambi\u00e9n en sus documentos en la cuesti\u00f3n de la \u201csoberan\u00eda\u201d pero lo ha hecho m\u00e1s disolviendo la cuesti\u00f3n nacional en una pluralidad de soberan\u00edas o de dimensiones y no intentando pensar el concepto en su totalidad y la interrelaci\u00f3n entre sus distintas facetas.<\/p>\n<p>5\/ Para ello ver por ejemplo: Antentas, Josep Maria (2017). \u00ab1 de Octubre: terciando en el debate Llonch-Garz\u00f3n\u00bb, P\u00fablico.es, 18 de Julio. Disponble en: <a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/tiempo-roto\/2017\/07\/18\/1-de-octubre-terciando-en-el-debate-llonch-garzon\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/blogs.publico.es\/tiempo-roto\/2017\/07\/18\/1-de-octubre-terciando-en-el-debate-llonch-garzon\/<\/a><\/p>\n<p>6\/ Lenin (1916). \u00abBalance de la discusi\u00f3n sobre la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, Obras Tomo VI (1916-17). Mosc\u00fa: Progreso, p.25.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda. Un d\u00eda en el que se han condensado todas las tensiones acumuladas en cinco a\u00f1os de interminable y lento proceso independentista. El 1 de Octubre ya pas\u00f3, dejando atr\u00e1s toda una etapa de la historia de Catalunya y del Estado espa\u00f1ol y abriendo una incierta, aunque fascinante, nueva fase.<br \/>\nLos n\u00fameros de la jornada son elocuentes&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212],"class_list":["post-3547","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Vd","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3547"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3547\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3551,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3547\/revisions\/3551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}