{"id":35133,"date":"2023-06-04T12:01:33","date_gmt":"2023-06-04T10:01:33","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=35133"},"modified":"2023-06-04T12:01:33","modified_gmt":"2023-06-04T10:01:33","slug":"declaracion-universal-75-anos-despues-donde-estan-los-derechos-humanos-juan-hernandez-zubizarreta-pedro-ramiro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=35133","title":{"rendered":"Declaraci\u00f3n Universal &#8211; 75 a\u00f1os despu\u00e9s, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los derechos humanos? [Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta \/ Pedro Ramiro]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Avanza la destrucci\u00f3n y eliminaci\u00f3n de derechos al reinterpretarse estos en favor de las \u00e9lites y las grandes corporaciones, mientras se reconfigura la propia categor\u00eda de seres humanos en funci\u00f3n del dinero que poseen o el lugar en el que nacieron.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20230601\/Firmas\/43080\/derechos-humanos-sociedades-tribuna-elites-pedro-ramiro-juan-hernandez-zubizarreta.htm\">CTXT<\/a>, 1-6-2023 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 4-6-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El sistema universal de protecci\u00f3n de los derechos humanos est\u00e1 sufriendo una descomposici\u00f3n acelerada. Mientras se conmemora el 75\u00ba aniversario de la proclamaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, el marco de regulaci\u00f3n encargado de promover y exigir el cumplimiento de los derechos humanos se est\u00e1 desmoronando. Por un lado, su espacio normativo se va diluyendo en el laberinto de las normas privadas corporativas. Por otro, sus contenidos fundamentales se van desmantelando y fragmentando en piezas separadas e irreconocibles. No es ya que se vulneren, es que los derechos humanos se vac\u00edan y no se reconocen a las mayor\u00edas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mucho m\u00e1s all\u00e1 de la mera concatenaci\u00f3n de dramas puntuales y concretos, se est\u00e1n produciendo cambios cualitativos, modificaciones sustanciales que necesitan de nuevas calificaciones \u00e9ticas y jur\u00eddicas, dado que el sistema universal de tutela de los derechos humanos no reacciona ante tanta descomposici\u00f3n normativa. En el marco de la crisis multidimensional que estamos atravesando, con la expansi\u00f3n de la ofensiva capitalista y el recrudecimiento del r\u00e9gimen de guerra para garantizar los beneficios de los grandes propietarios por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n, no hablamos tanto del incumplimiento \u2013del que hay sobrados ejemplos por todo el mundo desde 1948 hasta nuestros d\u00edas\u2013 como de la liquidaci\u00f3n del marco internacional de derechos humanos adoptado al finalizar la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Nuevas palabras para nuevos hechos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Necropol\u00edtica, capitalismo gore, zonas de sacrificio, brutalismo, bios precario, macrocriminalidad, zonas francas de derechos, desechos humanos, necrom\u00e1quina, ecocidio&#8230; Hay toda una bater\u00eda de nuevos conceptos que tratan de caracterizar la insostenibilidad del capitalismo terminal y que, partiendo de las reflexiones de diversos movimientos y tradiciones de pensamiento, comparten al mismo tiempo la l\u00f3gica de asombro e incomprensi\u00f3n ante la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de derechos. Son intentos de explicar lo (aparentemente) inexplicable: un estado de excepci\u00f3n permanente donde los derechos colectivos son desplazados por un necrocapitalismo cada vez m\u00e1s generalizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Cada cuatro segundos muere de hambre un ser humano. Cinco personas perecen diariamente tratando de llegar a Espa\u00f1a. Cada once minutos, una ni\u00f1a o una mujer es asesinada por un familiar. Hay seis millones de cad\u00e1veres en el subsuelo de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, rico en reservas de uranio. Los \u00faltimos ocho a\u00f1os han sido los m\u00e1s calurosos de la historia. El trabajo infantil ha resurgido: en Estados Unidos, el empleo ilegal de menores (sobre todo migrantes) han aumentado el 300% en los \u00faltimos a\u00f1os. En 2021, hasta 67 pa\u00edses aprobaron reformas legales para limitar las libertades de expresi\u00f3n, asociaci\u00f3n y reuni\u00f3n. Y en todas partes est\u00e1 aumentando la violencia contra las activistas ambientales y defensoras de derechos humanos: en Colombia han sido asesinados 55 l\u00edderes sociales en los cuatro primeros meses de este a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">\u201cEn muchas situaciones necesitamos un lenguaje m\u00e1s brutal\u201d, como ha dicho Saskia Sassen, \u201cun lenguaje que comunique directamente la brutalidad de nuestros sistemas econ\u00f3micos en cuanto a la capacidad de destruir aguas, tierra, calidad del aire\u201d. Estas nuevas formas de hacer referencia a la descomposici\u00f3n del sistema universal de protecci\u00f3n de los derechos humanos implican tambi\u00e9n definir las nuevas tendencias globales o categor\u00edas sobre las que se sustentan. \u00bfC\u00f3mo caracterizar entonces esta sistem\u00e1tica destrucci\u00f3n de derechos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Son interrogantes que nos enfrentan a una realidad que excluye a muchos millones de personas de la titularidad de derechos. Lo que se presentaban como efectos colaterales del modelo, errores que la evoluci\u00f3n del desarrollo neoliberal ir\u00eda corrigiendo, operan sin embargo como vectores fundamentales del capitalismo realmente existente. La din\u00e1mica \u00e9tica y normativa que la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos estaba llamada a imprimir a las relaciones econ\u00f3micas capitalistas, desde mediados del siglo pasado, ha quedado pr\u00e1cticamente en nada: las normas de protecci\u00f3n de los derechos humanos se han ido difuminando progresivamente ante la fortaleza de la lex mercatoria. Hasta el punto de que el marco de 1948 ha llegado a ser reemplazado de facto por la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos de Poder Corporativo: una serie de principios formalmente ocultos, no regulados expresamente, que gozan de la m\u00e1xima imperatividad y transversalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El eterno presente en que se ha construido todo el entramado institucional de tutela de los derechos humanos ha omitido las estructuras racistas y coloniales que atraviesan todas y cada una de sus normas y pr\u00e1cticas jur\u00eddicas. Eso ha impedido que la invisibilidad y la eliminaci\u00f3n de las personas racializadas y pobres pueda vincularse con la ruptura radical de los n\u00facleos centrales de protecci\u00f3n de los derechos. Siguiendo a Achille Mbembe: \u201cHay cuerpos humanos considerados ilegales, prescindibles o superfluos. Porque donde hay racismo, existe el potencial genocida. Donde hay racismo, ser en el mundo equivale a ser contra los otros. Porque amenazan sus propiedades, su existencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El racismo y la xenofobia estructural conectan con el colonialismo jur\u00eddico e institucional que est\u00e1 impulsado por una suerte de impulso genocida. Este hilo hist\u00f3rico, nunca abandonado, se va actualizando globalmente hasta colocarnos de nuevo ante la fragmentaci\u00f3n de derechos seg\u00fan la procedencia y las propiedades de las personas, que pasan a ser catalogadas como funcionales o como prescindibles. De este modo, el sistema de protecci\u00f3n de los derechos humanos queda fuera del alcance de los \u201cno seres humanos\u201d, racializados y empobrecidos, cristalizando ese impulso genocida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Una primera hip\u00f3tesis que sirva para explicar lo que est\u00e1 ocurriendo se basa en la idea de que la muerte \u2013o la desaparici\u00f3n social: la producci\u00f3n sistem\u00e1tica de sujetos en el l\u00edmite de lo reconocible, fuera de los marcos de percepci\u00f3n compartidos\u2013 se ha incorporado al n\u00facleo constitutivo del modelo de dominaci\u00f3n. Puede decirse que ha dejado de ser una consecuencia, un hecho coyuntural o un efecto colateral que progresivamente pueda ir siendo superado. Hablamos as\u00ed de la expropiaci\u00f3n, la detenci\u00f3n, la desaparici\u00f3n y la eliminaci\u00f3n como elementos constitutivos del sistema informal de no-derechos. Hablamos de personas que se encuentran fuera del imaginario colectivo, fuera del foco medi\u00e1tico, fuera de los intereses de las sociedades de clases medias. Personas y comunidades cada vez m\u00e1s numerosas que viven en espacios sin derechos cada vez m\u00e1s extendidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Una segunda hip\u00f3tesis, vinculada a la anterior, pasa por considerar que la desigualdad tambi\u00e9n entra a formar parte de los n\u00facleos esenciales del sistema de dominaci\u00f3n. Y esta institucionalizaci\u00f3n de las desigualdades de clase, g\u00e9nero, etnia\/raza y nacionalidad lleva aparejada la desigualdad en los derechos asociados a la condici\u00f3n de \u201cciudadan\u00eda\u201d. De ah\u00ed que se deje de lado a quienes no resultan funcionales a los mecanismos habituales de extracci\u00f3n de riqueza: privatizaci\u00f3n de la sanidad, los cuidados, las pensiones y la educaci\u00f3n; mercantilizaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n del entorno natural, destrucci\u00f3n de los servicios sociales, eliminaci\u00f3n de las labores de socorro y salvamento mar\u00edtimo, exclusi\u00f3n de todas aquellas que no puedan afrontar la factura de la energ\u00eda o el pago del alquiler, expolio de los territorios que albergan materias primas cr\u00edticas y desplazamiento forzado de las comunidades, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>No hay acumulaci\u00f3n sin destrucci\u00f3n de derechos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los due\u00f1os de las grandes empresas y fondos de inversi\u00f3n transnacionales se han lanzado a la destrucci\u00f3n de cualquier derecho que impida la expansi\u00f3n a escala global de la dictadura de la ganancia. La incapacidad del capitalismo para reproducirse sin un marco de abundancia y bajos precios del trabajo, los alimentos, la energ\u00eda y las materias primas \u2013esos \u201ccuatro baratos\u201d a los que se refiere Jason Moore: \u201cEl capital no solo debe acumular y revolucionar incesantemente la producci\u00f3n de mercanc\u00edas; debe buscar y encontrar incesantemente formas de producir, naturalezas baratas\u201d\u2013 resulta evidente en el contexto actual. Hoy, el capitalismo se enfrenta a un momento m\u00e1s que cr\u00edtico: la destrucci\u00f3n de derechos se conecta con el hecho de que las \u00e9lites tienen serias dificultades para mantener sus tasas de ganancia y acumulaci\u00f3n, y es ah\u00ed donde se extreman sus pr\u00e1cticas contra los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La guerra se ha convertido en un eje central sobre el cual se est\u00e1 recomponiendo el capitalismo. Vivimos tiempos en los que las din\u00e1micas capitalistas, patriarcales, coloniales, autoritarias, racistas y ecocidas se exacerban. La ampliaci\u00f3n de la frontera extractiva no ha remitido en el marco del capitalismo verde y digital; al contrario, est\u00e1 tratando de expandirse sectorial y geogr\u00e1ficamente, en las periferias y tambi\u00e9n en los centros del sistema. En este marco, los derechos humanos y los derechos colectivos, incluyendo al medio natural en su conjunto, se ven sometidos a la regla de la oferta y la demanda. El derecho a la propiedad privada y a la especulaci\u00f3n se sit\u00faa en el v\u00e9rtice de la jerarqu\u00eda normativa, mientras la desigualdad se consolida como el elemento central de la arquitectura jur\u00eddica de la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En el contexto descrito, cuatro ideas fuerza ilustran las tendencias globales que afectan a los contenidos sustanciales de las normas internacionales que tutelan los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">1) Desregulaci\u00f3n: Los derechos humanos se desregulan en masa, pasando la precariedad a formar parte constituyente de sus n\u00facleos centrales y dejando de ser un efecto coyuntural o transitorio que impacta en los mismos. Sucede justo lo contrario con los \u201cderechos\u201d empresariales, que son continuamente re-regulados en favor de los grandes propietarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">2) Expropiaci\u00f3n: Los derechos se expropian a las mayor\u00edas sociales y a las comunidades por medio de las expulsiones, los megaproyectos y el neocolonialismo extractivista. Las expulsiones se extienden a todos los elementos de la biosfera, tanto en la tierra como en los oc\u00e9anos, y las expropiaciones oscilan entre los desahucios, el pago de la deuda y el control de datos en el capitalismo digital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los derechos se expropian a las mayor\u00edas sociales y a las comunidades por medio de las expulsiones, los megaproyectos y el neocolonialismo extractivista<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">3) Zonificaci\u00f3n: Los derechos se \u201czonifican\u201d, lo que implica que se encierra, a\u00edsla y encarcela a personas, comunidades y pueblos, en el marco del confinamiento estructural al que es sometida una parte de la poblaci\u00f3n en una sociedad que ha sido dividida entre asimilables y eliminables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">4) Destrucci\u00f3n: Los derechos se destruyen por la v\u00eda de la guerra y la necropol\u00edtica, lo que consolida la institucionalizaci\u00f3n de la militarizaci\u00f3n, el racismo social, el patriarcado y la xenofobia jur\u00eddica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Estas tendencias reflejan la descomposici\u00f3n de las normas internacionales de los derechos humanos. A su vez, nos encontramos con el vaciamiento y la expulsi\u00f3n del derecho internacional de los derechos humanos, que se traslada a los m\u00e1rgenes de las relaciones de poder. En sentido contrario, se confirma el rearme de las normas privadas que protegen los intereses corporativos por medio de la lex mercatoria, ya sea mediante su propia expansi\u00f3n o a trav\u00e9s de sofisticaciones jur\u00eddicas basadas en la unilateralidad y la no-exigibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Paralegalidad e impunidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En paralelo a la descomposici\u00f3n acelerada del sistema internacional de los derechos humanos, se va consolidando una paralegalidad sustentada en pr\u00e1cticas de poderes privados, estatales y globales, que conectan con la destrucci\u00f3n de derechos de manera generalizada. Un espacio donde la arbitrariedad se impone como norma en la construcci\u00f3n de un submundo de desechos humanos cada vez m\u00e1s extenso y menos controlado. Un contexto en el que las pr\u00e1cticas autoritarias y neofascistas se van enredando en una nueva esfera pseudonormativa que justifica la desregulaci\u00f3n, la expropiaci\u00f3n, la zonificaci\u00f3n y la necropol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">\u00bfC\u00f3mo calificar que las personas migrantes sufran abusos que alcanzan extremos de esclavitud sexual y tortura sistem\u00e1tica, tal y como ha determinado una misi\u00f3n de investigaci\u00f3n de la ONU sobre las violaciones de los derechos humanos en Libia, y que dicha misi\u00f3n haya responsabilizado a la Uni\u00f3n Europea de facilitar la comisi\u00f3n de parte de esos cr\u00edmenes al financiar entidades que efect\u00faan retornos forzosos a ese pa\u00eds? \u00bfC\u00f3mo tipificar el estado de emergencia declarado por el gobierno italiano con el prop\u00f3sito de agilizar la expulsi\u00f3n de migrantes, frente a las cerca de 450 personas muertas y desaparecidas en tres meses en el Mediterr\u00e1neo? \u00bfD\u00f3nde queda el art\u00edculo 4 de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, que proh\u00edbe la esclavitud en todas sus formas, cuando vemos el encierro al que son sometidas las trabajadoras de la fresa en Huelva?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Espacios de paralegalidad son tambi\u00e9n los muros que un grupo de madres centroamericanas tienen que sortear en la b\u00fasqueda de sus familiares a lo largo del territorio mexicano. La pobreza y la explotaci\u00f3n laboral de las madres, la falta de recursos econ\u00f3micos de la Brigada Internacional de B\u00fasqueda \u201cTejiendo Rutas\u201d, el despotismo de la burocracia, la arbitrariedad de las normas e instituciones migratorias, la impunidad y el blindaje humanitario de las c\u00e1rceles y centros de detenci\u00f3n, la indiferencia institucional, la persecuci\u00f3n de la movilizaci\u00f3n social en el marco de din\u00e1micas criminales de las corporaciones estatales y el crimen organizado, son pr\u00e1cticas que tambi\u00e9n van tejiendo la telara\u00f1a de la arbitrariedad paralegal. En las fronteras, como dice Helena Maleno, \u201cse est\u00e1n construyendo espacios con unas leyes propias y din\u00e1micas propias\u201d en las que se normaliza la muerte (de los otros).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Estos espacios no se detienen aqu\u00ed, se van consolidando en l\u00f3gicas planetarias de dimensiones inimaginables: cr\u00edmenes econ\u00f3micos y ecol\u00f3gicos internacionales, pol\u00edticas migratorias globales, feminicidios, fraudes alimentarios, especulaci\u00f3n con productos de primera necesidad, megaproyectos neocoloniales, destrucci\u00f3n de ecosistemas, p\u00e9rdida de biodiversidad, tr\u00e1fico de armas y desigualdad generalizada forman parte indisociable de la gesti\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica del capitalismo. No son externalidades del modelo, son elementos constitutivos de su modus operandi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El resultado de todo ello es la descomposici\u00f3n radical y progresiva de los n\u00facleos centrales de los derechos. La paz, la democracia, el medio ambiente, la autodeterminaci\u00f3n, la alimentaci\u00f3n, la vivienda, la educaci\u00f3n, la cultura, el trabajo, la migraci\u00f3n, los cuidados, la diversidad, la salud y los derechos sexuales y reproductivos caminan hacia la ret\u00f3rica jur\u00eddica. Y no es solo que con esta reinterpretaci\u00f3n normativa se est\u00e9n eliminando y suspendiendo derechos, es que se est\u00e1 reconfigurando la propia categor\u00eda de seres humanos: qui\u00e9nes son sujetos de derecho y qui\u00e9nes, por el hecho de no tener dinero o ser diferentes o haber nacido en otro lugar, no lo son. En esta nueva etapa, se pasa de la desregulaci\u00f3n a la destrucci\u00f3n del sistema internacional de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El cumplimiento de los derechos humanos, en teor\u00eda obligatorio para los firmantes de los numerosos acuerdos y declaraciones establecidas en los \u00faltimos 75 a\u00f1os, se mueve entre la fragilidad de las normas internacionales, las recomendaciones de los organismos encargados de su aplicaci\u00f3n y la impunidad de los gobiernos y las empresas transnacionales. La lenta y titubeante justicia internacional es incapaz de ejercer de contrapeso frente al incumplimiento reiterado de los textos de derechos humanos. Por poner un ejemplo: el a\u00f1o pasado a\u00fan segu\u00edan pendientes de ejecuci\u00f3n 6.100 sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, 600 de ellas relativas a casos calificados como especialmente relevantes. La exigibilidad y justiciabilidad de los derechos humanos, en el \u00e1mbito internacional, se encuentran bloqueadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Al reinterpretarse continuamente en favor de las \u00e9lites y las grandes corporaciones, las diferentes categor\u00edas materiales y formales de los derechos humanos se est\u00e1n desacoplando y destruyendo. A su vez, los negocios corporativos disponen de una protecci\u00f3n jur\u00eddica que se va perfeccionando en los espacios locales, nacionales, regionales y globales, a costa de desregular, vaciar y extinguir los derechos colectivos. Los Estados y las organizaciones econ\u00f3mico-financieras internacionales, columna vertebral de la arquitectura jur\u00eddica de la impunidad, contribuyen por acci\u00f3n u omisi\u00f3n a toda esta atrofia y disoluci\u00f3n de derechos. La transversalidad de los derechos humanos se va sustituyendo por la transversalidad de la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Derechos desde abajo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Afrontar los desaf\u00edos descritos requiere construir espacios globales donde disputar la hegemon\u00eda a las \u00e9lites, donde redise\u00f1ar el sistema internacional de tutela de los derechos humanos. Y mientras tanto, utilizar todas las grietas normativas que el sistema internacional de derechos humanos y los ordenamientos nacionales permiten, a la vez que se proponen alternativas de control del poder corporativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En cualquier caso, los derechos colectivos requieren de una nueva reinterpretaci\u00f3n que responda a las propuestas de los movimientos sociales y las comunidades en resistencia. As\u00ed, la dignidad de los seres humanos ha de quedar fuera de visiones coloniales, patriarcales y capitalistas, asumiendo las agendas propuestas por las organizaciones populares. Estas miradas basculan entre los derechos individuales y los colectivos, entre los derechos de la naturaleza y los derechos de las personas, entre los valores inmanentes y trascendentes de los pueblos, entre los nuevos \u201cpueblos transnacionales\u201d de migrantes y la ciudadan\u00eda concedida v\u00eda nacionalidad. Tambi\u00e9n sit\u00faan en el centro de las relaciones humanas la sostenibilidad de la vida, la diversidad sexual, los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a una vida libre de violencias machistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El feminismo, el ecologismo, el movimiento LGTBI, el sindicalismo, las comunidades ind\u00edgenas y afrodescendientes, los movimientos campesinos, anticoloniales, antirracistas y antimilitaristas han de establecer di\u00e1logos y convertirse en los protagonistas de una nueva conceptualizaci\u00f3n de los derechos humanos, con la que reapropiarse de los mismos mediante categor\u00edas alejadas de las l\u00f3gicas corporativas y del mercado. Su contexto es el de una larga lucha contra el derecho internacional, elaborado desde arriba, desde las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas. Ese derecho que nunca se ha preocupado de los movimientos sociales y de los pueblos, a los que ha considerado por fuera del Estado y por tanto como sujetos ilegales e ileg\u00edtimos. Ese derecho de las grandes corporaciones y de los acuerdos de comercio e inversi\u00f3n, que se mueven en la armon\u00eda neoliberal del progreso, crecimiento y desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los pueblos, las comunidades y los movimientos han de ser sujetos, no meros objetos de derecho. Y los Estados no pueden ser la \u00fanica categor\u00eda, principio y fin del derecho internacional. El reconocimiento de las organizaciones sociales y pueblos en resistencia tiene que ocupar el protagonismo que le corresponde, reconstruyendo formas de acci\u00f3n colectiva que trasciendan la visi\u00f3n cl\u00e1sica del Estado. El derecho internacional de los derechos humanos necesita una reconceptualizaci\u00f3n \u201cdesde abajo\u201d, tal y como algunos de los procesos constituyentes latinoamericanos y pueblos originarios han planteado. Estos procesos han construido espacios de utop\u00eda jur\u00eddica, han desbordado el pensamiento jur\u00eddico liberal y han contribuido a debilitar los pilares de la arquitectura de la impunidad, frenando el realismo jur\u00eddico capitalista, racista y patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">\u201cSe tiene que infringir la ley para llamar la atenci\u00f3n sobre situaciones muy lesivas para el bien general\u201d, dice con raz\u00f3n Jorge Riechmann. Y es que la utop\u00eda jur\u00eddica resulta imposible sin movilizaciones masivas y de contrapoder en defensa de los derechos colectivos, sin acciones de desobediencia civil que coloquen los derechos humanos por encima de los derechos corporativos patriarcales y coloniales, y sin la construcci\u00f3n de proyectos cotidianos que disputen la institucionalidad capitalista basada en la especulaci\u00f3n. Redes contrahegem\u00f3nicas transnacionales que rompan en mil pedazos los viejos imperialismos y la geoestrategia estatal de la acumulaci\u00f3n de fuerzas al precio que sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Es cierto que nos encontramos muy lejos de la construcci\u00f3n de un uso alternativo del derecho. Pero la defensa de los valores y los bienes colectivos exige romper con la l\u00f3gica de lo posible, porque los derechos humanos se est\u00e1n difuminando en la profunda crisis estructural que atraviesa el modelo de dominaci\u00f3n. El sistema internacional de protecci\u00f3n de los derechos humanos necesita una profunda y radical reconfiguraci\u00f3n, tan alejada de la vieja expertocracia lobista como vinculada a los colectivos y comunidades situadas en los m\u00e1rgenes del derecho oficial. Una utop\u00eda jur\u00eddica construida desde las luchas y resistencias comunitarias como formas de vida, lejos de los dictados del realismo pol\u00edtico y el orden institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>* Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta<\/strong> y <strong>Pedro Ramiro<\/strong> son investigadores del Observatorio de Multinacionales en Am\u00e9rica Latina (OMAL) &#8211; Paz con Dignidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Avanza la destrucci\u00f3n y eliminaci\u00f3n de derechos al reinterpretarse estos en favor de las \u00e9lites y las grandes corporaciones, mientras se reconfigura la propia categor\u00eda de seres humanos en funci\u00f3n del dinero que poseen o el lugar en el que nacieron.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":35134,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703605348],"class_list":{"0":"post-35133","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-ddhh","10":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Derechos-Humanos.jpg?fit=938%2C537&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-98F","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35133"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35133\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35140,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35133\/revisions\/35140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}