{"id":3481,"date":"2017-09-25T19:01:56","date_gmt":"2017-09-25T19:01:56","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3481"},"modified":"2017-09-25T19:01:56","modified_gmt":"2017-09-25T19:01:56","slug":"mexico-la-solidaridad-y-su-freno-los-mexicanos-ante-el-terremoto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3481","title":{"rendered":"M\u00e9xico &#8211; La solidaridad y su freno: los mexicanos ante el terremoto"},"content":{"rendered":"<p><strong>M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p><strong>La solidaridad y su freno <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los mexicanos ante el terremoto<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eliana Gilet\/Ra\u00fal Zibechi, desde Ciudad de M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 22-9-2017 \u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El centro parec\u00eda una fiesta. A las 11 de la ma\u00f1ana estaba programado un simulacro de evacuaci\u00f3n en caso de terremoto, en una fecha m\u00e1s que simb\u00f3lica: el 19 de setiembre de 1985 la tierra tembl\u00f3 dejando un reguero de destrucci\u00f3n y muerte, en el mayor sismo de la historia reciente de M\u00e9xico. M\u00e1s de 10 mil muertos, aunque la cifra exacta nunca se conoci\u00f3, y alrededor de 800 edificios derrumbados. El gobierno de la \u00e9poca fue un monumento a la ineficiencia y la solidaridad fue la que salv\u00f3 vidas, recuper\u00f3 cuerpos sepultados y traslad\u00f3 heridos.<\/p>\n<p>A las 11 de la ma\u00f1ana de este 19 de setiembre, 32 a\u00f1os despu\u00e9s, era dif\u00edcil abrirse paso entre los miles de funcionarios que colmaban las aceras de la Colonia San Rafael, una de las m\u00e1s afectadas por lo que suceder\u00eda dos horas despu\u00e9s. Una serena algarab\u00eda emerg\u00eda de los cientos de grupos que festejaban, quiz\u00e1, el tiempo libre fuera de la supervisi\u00f3n de sus jefes.<\/p>\n<p>Cuando la tierra tembl\u00f3, los edificios se tambaleaban y costaba mantenerse en pie, se trataba apenas de mirar hacia arriba para detectar alg\u00fan peligro, la ca\u00edda de algo grande sobre las cabezas. \u201cPinche temblor\u201d, gritaban algunos cuando todav\u00eda el mundo se mov\u00eda fren\u00e9ticamente alrededor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s sobrevino una tensa calma; miles se agolpaban en las aceras, ahora con rostros serios, con la premonici\u00f3n de la tragedia estampada en los gestos. Enseguida apareci\u00f3 la certeza de que est\u00e1bamos metidos en una inmensa ratonera de la que ser\u00eda dif\u00edcil salir. Millones de coches inmovilizados, sem\u00e1foros apagados, la luz y el agua cortadas y una incertidumbre que crec\u00eda como una sombra amenazante. Avanzamos unos metros y paramos.<\/p>\n<p>El primer rasgo que toma la solidaridad son los cientos de espont\u00e1neos que ordenan el tr\u00e1nsito agitando pa\u00f1uelos. Algunas personas acompa\u00f1an a los que entraron en p\u00e1nico hasta los centros de salud. Los m\u00e1s decididos, j\u00f3venes casi todos, van corriendo hasta los edificios colapsados para ayudar en el rescate. Empezaron a despejar escombros con las manos y con las pocas herramientas que se consegu\u00edan. Llegaron tres horas antes que la Armada, encargada por el gobierno de socorrer a las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>En cuanto par\u00f3 de temblar vinieron corriendo los vecinos, porque los que est\u00e1n m\u00e1s cerca son los primeros que responden. La proximidad es ley. Una hora m\u00e1s tarde, hombres y mujeres hab\u00edan armado un sistema que funcionaba bajo la b\u00e1sica regla de sacar escombros y entrar baldes vac\u00edos con los que \u00eddem. No es que la gente ayude en el rescate, la gente es el rescate.<\/p>\n<p>En uno de los edificios de \u00a1seis pisos! que cay\u00f3 en un barrio s\u00edmil Parque Rod\u00f3 \u2013no en aspecto sino en perfil socioecon\u00f3mico\u2013 hab\u00eda tres sectores, con cuatro filas cada uno, que iban desde el pie de la pir\u00e1mide trunca de escombros hasta la calle. Por las filas del medio, grupitos de gente sacaban los pedazos m\u00e1s grandes y pesados que estructuraron la casa, mientras que las l\u00edneas de los bordes funcionaban como cintas transportadoras en direcciones opuestas. Las cosas de la gente que ah\u00ed viv\u00eda aparec\u00edan por todas partes: una bota sin compa\u00f1era, una foto que no perdi\u00f3 el marco de vidrio a pesar de los 7,1 Richter que la sacudieron; y un obrero, mago del cincel y del martillo, que separa en segundos grandes pedazos de pared, que se entretiene un rato mir\u00e1ndola antes de tirarla al vac\u00edo que fue patio trasero.<\/p>\n<p>Si los bomberos y los rescatistas de la divisi\u00f3n de Protecci\u00f3n Civil mantuvieron una relaci\u00f3n cordial con la gente, indic\u00e1ndole, por ejemplo, que estaban escarbando en un punto que agregaba m\u00e1s peso a la estructura, en vez de alivianarla, todo cambi\u00f3 cuando llegaron los militares de la Armada, que pretendieron sacar a la gente a los gritos. Pero como en ese momento los de verde eran minor\u00eda, pronto se los trag\u00f3 la cadena de trabajo que no par\u00f3, aunque se lo ordenaran fuerte. Una minivictoria de la vida contra la militarizaci\u00f3n de todo.<\/p>\n<p>Ya para la tarde, en torno a la mayor\u00eda de los derrumbes se hab\u00eda formado una cadena de polic\u00edas con escudos que no permit\u00edan la libre entrada de la gente a colaborar. Para el segundo d\u00eda, eternas filas de j\u00f3venes con palas, carretillas y cascos de construcci\u00f3n esperaban horas a que la autoridad les permitiera prestar sus manos para remediar el desastre. Fue la respuesta de arriba para frenar la acci\u00f3n de abajo: dejar a la gente fuera, esperando.<\/p>\n<p>El aluvi\u00f3n, igual, se sigue viendo en la cantidad de donaciones que desbordan los centros de acopio. En la calle hay un clima agitado, como de pecho inflado por la respuesta colectiva. Todo el mundo colabora en la manera que puede, pero los m\u00e1s visibles son los j\u00f3venes pos 85: no vivieron el sismo anterior, pero eso no importa, porque aquella respuesta colectiva ante la inacci\u00f3n estatal fue una lecci\u00f3n que qued\u00f3 metida en la memoria de todos. Los mexicanos se cobijan en su capacidad de respuesta, que es genuina y espont\u00e1nea, y deciden que sea esa la identidad que se han creado para s\u00ed.<\/p>\n<p>La solidaridad es el milagro de la vida. Como una manta gigantesca que abriga en medio del colapso. Una solidaridad que saca lo mejor de los seres humanos, incluso en esta ciudad inh\u00f3spita, esculpida por el individualismo del consumo y los valores que arrastra. Es imposible no pensar que la \u00fanica salvaci\u00f3n posible nace de esa ternura que a\u00fan practican los pueblos y que ya nada podr\u00e1 revertir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer rasgo que toma la solidaridad son los cientos de espont\u00e1neos que ordenan el tr\u00e1nsito agitando pa\u00f1uelos. Algunas personas acompa\u00f1an a los que entraron en p\u00e1nico hasta los centros de salud. Los m\u00e1s decididos, j\u00f3venes casi todos, van corriendo hasta los edificios colapsados para ayudar en el rescate. Empezaron a despejar escombros con las manos y con las pocas herramientas que se consegu\u00edan. Llegaron tres horas antes que la Armada, encargada por el gobierno de socorrer a las v\u00edctimas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[783],"tags":[17212,800037],"class_list":["post-3481","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-mexico","tag-america-latina","tag-colonia-san-rafael","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-U9","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3481"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3485,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3481\/revisions\/3485"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}