{"id":34628,"date":"2023-05-11T09:37:12","date_gmt":"2023-05-11T07:37:12","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34628"},"modified":"2023-05-11T09:37:12","modified_gmt":"2023-05-11T07:37:12","slug":"critica-nancy-fraser-y-el-capitalismo-canibal-como-cortamos-la-cabeza-de-la-serpiente-esteban-mercatante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34628","title":{"rendered":"Cr\u00edtica &#8211; Nancy Fraser y el \u00abcapitalismo can\u00edbal\u00bb: \u00bfc\u00f3mo cortamos la cabeza de la serpiente? [Esteban Mercatante]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>La reconocida intelectual estadounidense Nancy Fraser desentra\u00f1a en <em>El capitalismo can\u00edbal<\/em> las m\u00faltiples dimensiones en las que este orden social est\u00e1 fagocitando cualquier posibilidad de reproducir otra cosa que no sea la barbarie.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Nancy-Fraser-y-el-capitalismo-canibal-como-cortamos-la-cabeza-de-la-serpiente\">Ideas de Izquierda<\/a>, 7-5-2023 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 11-5-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Estamos atravesando una crisis muy peculiar. No \u201cs\u00f3lo\u201d una crisis de desigualdad arrasadora y de trabajo precario mal remunerado; tampoco es nada m\u00e1s \u201cuna crisis de las labores de cuidado o la reproducci\u00f3n social\u201d; ni apenas una crisis \u201cde la migraci\u00f3n y la violencia racialidad\u201d; ni siquiera \u201c\u2018simplemente\u2019 una crisis ecol\u00f3gica en la que un planeta que se calienta arroja plagas letales\u201d, o exclusivamente \u201cuna crisis pol\u00edtica que presenta una infraestructura vaciada, un militarismo intensificado y una proliferaci\u00f3n de hombres fuertes\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34628#fn-34628-1' id='fnref-34628-1' onclick='return fdfootnote_show(34628)'>1<\/a><\/sup> Lo que atravesamos es una \u201ccrisis general de todo el orden social en la que convergen todas esas calamidades, agudiz\u00e1ndose unas a otras y amenazando con tragarnos enteros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El orden social que nos condujo a este estado de cosas, uno que por su propia l\u00f3gica amenaza lo que son condiciones fundamentales para su propia existencia, es lo que Nancy Fraser se propone desentra\u00f1ar en<em> El capitalismo can\u00edbal<\/em>, libro que acaba de ser editado en castellano por Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El libro se propone un di\u00e1logo con el bienvenido regreso en los \u00faltimos tiempos, dentro de las corrientes de pensamiento cr\u00edtico, especialmente en el mundo anglosaj\u00f3n, de la discusi\u00f3n sobre el capitalismo. El retorno de este concepto al debate, \u201ces un claro indicador, si es que hiciera falta alguno, de la profundidad de la crisis actual\u201d. El problema, se\u00f1ala Fraser, es que gracias a \u201cd\u00e9cadas de amnesia social\u201d, generaciones enteras \u201cde j\u00f3venes activistas y acad\u00e9micos se han convertido en sofisticados practicantes de an\u00e1lisis de discurso mientras se mantienen absolutamente inocentes respecto de las tradiciones de Kapitalkritik\u201d. Pero al mismo tiempo, la autora observa que los veteranos de eras previas de fermento anticapitalista \u201cfracasaron en gran medida [&#8230;] en incorporar las ideas del pensamiento feminista, ecol\u00f3gico, poscolonial y de liberaci\u00f3n negra en su comprensi\u00f3n del capitalismo de manera sistem\u00e1tica\u201d. Es a esta articulaci\u00f3n que se propone contribuir con Capitalismo can\u00edbal, para formular \u201cconcepciones del capitalismo y de la crisis capitalista adecuadas a nuestro tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"34639\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=34639\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-II-1.jpg?fit=698%2C488&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"698,488\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Economia1005-II-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-II-1.jpg?fit=656%2C459&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-II-1.jpg?resize=656%2C459&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-34639\" width=\"656\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-II-1.jpg?w=698&amp;ssl=1 698w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-II-1.jpg?resize=300%2C210&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Nancy Fraser<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El capitalismo, argumenta Fraser, no puede entenderse simplemente como un \u201csistema econ\u00f3mico basado en la propiedad privada y el intercambio de mercado, el trabajo asalariado y la producci\u00f3n con fines de lucro\u201d. Esta definici\u00f3n resulta en su opini\u00f3n \u201cdemasiado estrecha, oscureciendo en lugar de revelar la verdadera naturaleza del sistema\u201d. En contraposici\u00f3n, considera que debe entenderse el capitalismo como \u201cun orden social que faculta a una econom\u00eda impulsada por las ganancias para aprovechar los soportes extraecon\u00f3micos que necesita para funcionar\u201d. Estos apoyos extraecon\u00f3micos est\u00e1n constituidos por: \u201criqueza expropiada de la naturaleza y de los pueblos sometidos; m\u00faltiples formas de trabajo de cuidados, cr\u00f3nicamente infravaloradas cuando no completamente desacreditadas; bienes p\u00fablicos y poderes p\u00fablicos [&#8230;] la energ\u00eda y la creatividad de los trabajadores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Para comprender c\u00f3mo el orden social capitalista articula estas distintas formas de opresi\u00f3n y exacci\u00f3n de riqueza, Fraser propone correr las cortinas detr\u00e1s de la \u201coculta sede de la producci\u00f3n\u201d, como la llama Karl Marx en <em>El capital<\/em>. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34628#fn-34628-2' id='fnref-34628-2' onclick='return fdfootnote_show(34628)'>2<\/a><\/sup> La referencia apunta a un giro clave en la argumentaci\u00f3n de Marx en este libro. Las dos primeras secciones del libro se movieron en la esfera del intercambio mercantil, aquella en la que todos los compradores y vendedores de mercanc\u00edas se ubican en pie de igualdad, portadores de los mismos derechos y ejecutores de libre voluntad, lo que vale, en el terreno de la compra y venta de mercanc\u00edas, tambi\u00e9n para una relaci\u00f3n fundamental para comprender la valorizaci\u00f3n y la ganancia: la que existe entre la clase trabajadora y la de los capitalistas, due\u00f1os de los medios de producci\u00f3n, que son, respectivamente, vendedora y compradora de la fuerza de trabajo convertida en mercanc\u00eda. En la \u201csede oculta\u201d de la producci\u00f3n, capitalista y fuerza de trabajo ya no se enfrentan como poseedores de mercanc\u00edas en igualdad de condiciones. La segunda, queda a disposici\u00f3n del primero por el tiempo que dura la jornada laboral, y es, para el due\u00f1o de los medios de producci\u00f3n, un objeto m\u00e1s para desarrollar la misma, tanto como las materias primas o las maquinarias, con el peque\u00f1o detalle de que es la fuerza de trabajo la \u00fanica que permite obtener una ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Fraser nos propone que debemos ir m\u00e1s all\u00e1 en el procedimiento de Marx, para ver qu\u00e9 es lo que incluso en esta \u201csede oculta\u201d todav\u00eda no se puede ver. Si seguimos corriendo las cortinas que velan los procesos de producci\u00f3n del capital, aparecen otras condiciones de posibilidad fundamentales para que tengan lugar las relaciones de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En el recorrido que va a hacer por estos distintos terrenos, la postura de Fraser respecto de los aportes de Marx y el marxismo para abordarlos va a oscilar entre cierta ambig\u00fcedad \u2013no achaca espec\u00edficamente a Marx una visi\u00f3n \u201cestrecha\u201d del capitalismo como econom\u00eda, aunque parecer\u00eda sugerir una mirada cr\u00edtica a esta tradici\u00f3n por supuestamente no profundizar en una mirada m\u00e1s amplia como la que ella propone\u2013 y la cr\u00edtica abierta, como cuando reconoce al revolucionario alem\u00e1n haber desarrollado, en su cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, una explicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la explotaci\u00f3n que realiza el capital de la fuerza de trabajo, pero no haber avanzado en incorporar la expropiaci\u00f3n de forma igualmente sistem\u00e1tica. Cr\u00edticas similares aparecer\u00e1n en el terreno de la reproducci\u00f3n social \u2013cuesti\u00f3n sobre la que la introducci\u00f3n a los Grundrisse deja muchas pistas y sobre la que el compa\u00f1ero de Marx, Friedrich Engels, dio importantes definiciones\u2013, o en el problema ambiental, a contramano en este \u00faltimo caso de trabajos recientes que muestran \u2013quiz\u00e1s exagerando su sistematicidad\u2013 la atenci\u00f3n que Marx le dedic\u00f3 al problema. De esta forma, se construye una mirada muy parcial que sugiere una desatenci\u00f3n o falta de sistematicidad en la matriz te\u00f3rica de Marx y de buena parte del marxismo posterior hasta nuestros d\u00edas de estos problemas, cuando en realidad es en las elaboraciones de muchos autores de esta tradici\u00f3n en los que va a abrevar la propia Fraser. El interesante di\u00e1logo que propone a nuevas generaciones proponiendo ir a la ra\u00edz estructural en el capitalismo de las cuestiones que va abordando, a contracorriente de buena parte del pensamiento cr\u00edtico contempor\u00e1neo que toma otros caminos, va a acompa\u00f1ado de cierta exageraci\u00f3n de lo novedoso que estar\u00eda trayendo Capitalismo Can\u00edbal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Fraser va a dedicar un cap\u00edtulo a cada una de estas dimensiones que permiten ampliar la comprensi\u00f3n del capitalismo: su \u201cracismo estructural\u201d; el aprovechamiento y simult\u00e1nea invisibilizaci\u00f3n de una reproducci\u00f3n social cuyas condiciones de sostenimiento est\u00e1n cada vez m\u00e1s erosionadas; el saqueo y degradaci\u00f3n ambiental que produce la apropiaci\u00f3n capitalista de la naturaleza, y, finalmente, la creciente inclinaci\u00f3n autoritaria de los reg\u00edmenes pol\u00edticos en todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El an\u00e1lisis se mueve siempre en dos niveles. Se presenta primero los rasgos estructurales a partir de los cuales el capitalismo mantiene el racismo, refuerza el patriarcado, afecta el ambiente de formas cada vez m\u00e1s riesgosas y crecientemente irreversible, y degrada las instituciones de la democracia que para los ide\u00f3logos del capitalismo estuvieron \u00edntimamente asociadas desde sus or\u00edgenes a este modo de producci\u00f3n. A contramano de muchas tendencias contempor\u00e1neas en las ciencias sociales, que tienden a abordar cada una de las dimensiones problematizadas de manera aislada, y sin conexi\u00f3n con el fen\u00f3meno totalizador de la autora pone en el centro, el capitalismo, se exponen ac\u00e1 las ra\u00edces por las cu\u00e1les la canibalizaci\u00f3n que produce en cada una de estas distintas esferas resulta inescapable para este orden social. Pero Fraser no se limita a se\u00f1alar estas ra\u00edces estructurales. Este an\u00e1lisis es seguido por un abordaje hist\u00f3rico que reconoce la sucesi\u00f3n de distintos reg\u00edmenes capitalistas a lo largo de la historia. Estos son definidos como: el capitalismo comercial o mercantil, que ubica entre los siglos XVI a XVIII, es decir, el per\u00edodo de transiciones europeas del feudalismo al capitalismo, y de consolidaci\u00f3n y avance de las colonizaciones europeas iniciadas por Espa\u00f1a y Portugal; el r\u00e9gimen capitalista liberal-colonial, que extiende aproximadamente hasta la crisis de 1930; el capitalismo \u201cadministrado por el Estado\u201d, que sigui\u00f3 a la crisis de 1929 con el <em>New Deal<\/em> en EE. UU., y que se reforz\u00f3 despu\u00e9s de la salida de la II Guerra Mundial, y, finalmente, el capitalismo financiarizado de las \u00faltimas d\u00e9cadas cuyo rasgo definitorio, en la periferia sobre todo pero tambi\u00e9n en el centro, ha sido la deuda, a trav\u00e9s de la cual \u201ccanibaliza el trabajo, disciplina a los estados, transfiere la riqueza de la periferia al centro y absorbe valor de los hogares, las familias, las comunidades y la naturaleza\u201d. Fraser sostiene que cada r\u00e9gimen capitalista tuvo sus rasgos espec\u00edficos de racismo; estableci\u00f3 condiciones particulares para las relaciones patriarcales y para la reproducci\u00f3n social; produjo naturalezas hist\u00f3ricas espec\u00edficas con sus trastornos metab\u00f3licos correspondientes, y gener\u00f3 un orden pol\u00edtico con rasgos hist\u00f3ricos determinados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>El capitalismo, estructuralmente racista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Fraser va a argumentar que el orden social capitalista es constitutivamente racista. El nexo entre explotaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n \u201cno est\u00e1 escrito en piedra\u201d sino que \u201ccambia hist\u00f3ricamente a lo largo del desarrollo capitalista\u201d. Fraser muestra c\u00f3mo la cuesti\u00f3n del racismo se vuelve fundamental en el capitalismo liberal colonial para fundamentar un saqueo colonial y dominios de ultramar cada vez m\u00e1s extendidos, donde los Estados europeos que hab\u00edan otorgado reconocimiento de ciudadanos libres a sus poblaciones despu\u00e9s de las revoluciones burguesas, reduc\u00edan a la condici\u00f3n de vasallos a las poblaciones de ultramar. Desde entonces se fue reformulando, a medida que se transformaban las relaciones con el mundo colonial (que obtuvo su independencia formal despu\u00e9s de la Segunda Guerra) y cambiaban las condiciones de los sucesivos reg\u00edmenes capitalistas. Por ejemplo, la generalizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n laboral bajo esquemas fordistas desde 1920 o 1930 tuvo lugar de la mano de formas de segregaci\u00f3n reforzada, como los mercados laborales segmentados, en los que los trabajadores blancos recib\u00edan mayores remuneraciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La base estructural para el racismo est\u00e1 en que crea las condiciones para dejar \u201cafuera\u201d a determinados sectores de la poblaci\u00f3n, ya sea en el centro o en la periferia. Esto los vuelve potencialmente objetos de los procesos de expropiaci\u00f3n, que son una \u201ccondici\u00f3n necesaria para la explotaci\u00f3n\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa expropiaci\u00f3n, como algo diferenciado de la explotaci\u00f3n? La expropiaci\u00f3n \u201ces acumulaci\u00f3n por otros medios, \u2013otros, esto significa, que la explotaci\u00f3n\u2013\u201d. La expropiaci\u00f3n \u201cfunciona confiscando las capacidades humanas y los recursos naturales y reclut\u00e1ndolos en los circuitos de expansi\u00f3n del capital\u201d y est\u00e1 estrechamente ligada al racismo, que fundamenta distintas formas de opresi\u00f3n y de negaci\u00f3n de los derechos que gozan en la sociedad capitalista quienes est\u00e1n sometidos a la condici\u00f3n de explotaci\u00f3n. El trabajo \u201cno libre, dependiente, no asalariado\u201d jug\u00f3 un rol nada desde\u00f1able en la acumulaci\u00f3n de capital, y lo sigue haciendo. Numerosas condiciones de sometimiento apoyadas en la segregaci\u00f3n justificaron expropiaciones en gran escala y a trav\u00e9s de diversos mecanismos. Siguiendo a David Harvey (a quien hace referencia en el cap\u00edtulo introductorio a este respecto aunque no lo retoma en el cap\u00edtulo) la idea es que las expropiaciones \u2013en Harvey desposesiones\u2013 son un proceso que tiene lugar en toda la historia del capitalismo, y son vitales para la acumulaci\u00f3n en todas las fases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En este punto, si bien Fraser reconoce la importancia que Marx le dio a las expropiaciones en gran escala cuando discute la acumulaci\u00f3n originaria \u2013categor\u00eda de la propia econom\u00eda pol\u00edtica cuyo contenido concreto demuestra Marx y que lo lleva a decir que el capitalismo viene al mundo chorreando sangre por todos los costados\u2013, esto no le impide afirmar que, con su foco en la explotaci\u00f3n, Marx \u201cno revela ninguna base estructural comparable para la opresi\u00f3n racial\u201d. Llega a la conclusi\u00f3n de que \u201cen este punto, al menos, la perspectiva de la explotaci\u00f3n se sienta inc\u00f3modamente cerca de la del intercambio\u201d, esto es, de la perspectiva ideol\u00f3gica de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa y de sus vulgarizaciones posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Lo parad\u00f3jico es que, no solo Harvey o Rosa Luxemburg, a quienes la autora menciona, sino tambi\u00e9n otros marxistas como Ernest Mandel, otorgaron un lugar clave a los procesos de acumulaci\u00f3n originaria, o \u201cexpropiaciones\u201d, en la historia del capitalismo. En todos los casos, abrevando el Marx para desarrollar estas visiones, claramente sistem\u00e1ticas como reclama la autora. Aunque en el caso de Harvey, como le hemos criticado anteriormente y como tambi\u00e9n le ocurre a Fraser, hay una cierta tendencia a exagerar el desplazamiento de la explotaci\u00f3n hacia la desposesi\u00f3n en el \u00faltimo per\u00edodo, que Fraser define como del capitalismo financiarizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Bajo el r\u00e9gimen capitalista financiarizado de la actualidad, sostiene, \u201cvemos una gran expansi\u00f3n del h\u00edbrido expropiaci\u00f3n\/explotaci\u00f3n\u201d. Gran parte de la explotaci\u00f3n manufacturera se traslad\u00f3 a la periferia, donde siguen teniendo lugar tambi\u00e9n procesos de expropiaci\u00f3n en escala creciente, en niveles tales \u201cque amenaza con superar una vez m\u00e1s a la explotaci\u00f3n como fuente de ganancias\u201d. La deuda juega en estos procesos un rol central. Para Fraser, tambi\u00e9n en el centro la acumulaci\u00f3n crece cada vez m\u00e1s por la v\u00eda de la expropiaci\u00f3n, a medida que \u201cel trabajo precario de bajo salario reemplaza al trabajo industrial sindicalizado, los salarios caen por debajo de los costos de reproducci\u00f3n socialmente necesarios\u00bb, y cada vez m\u00e1s los asalariados dependen de distintos mecanismos de endeudamiento para sostener su reproducci\u00f3n. La consecuencia es la centralidad que adquiere \u201cuna nueva figura, formalmente libre, pero agudamente vulnerable: el ciudadano-trabajador expropiado y explotado\u201d. La expropiaci\u00f3n, sostiene \u201cya no se limita a las poblaciones perif\u00e9ricas y las minor\u00edas raciales, se est\u00e1 convirtiendo en la norma\u201d. Sin embargo, \u201cel continuo expropiaci\u00f3n\/explotaci\u00f3n permanece racializado. Las personas de color todav\u00eda est\u00e1n representadas de manera desproporcionada en el extremo expropiatorio del espectro, como vemos en los Estados Unidos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Al no adentrarse espec\u00edficamente a lo largo del libro en c\u00f3mo han operado y lo hacen hoy los mecanismos de la explotaci\u00f3n \u2013estructural e hist\u00f3ricamente\u2013 tal como lo hace con la expropiaci\u00f3n, la delimitaci\u00f3n entre uno y otro dentro del entrelazamiento que plantea, no queda clara. No sorprende que esto vaya de la mano con la primac\u00eda que tiende a otorgar a la expropiaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>El banquete de la reproducci\u00f3n social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El capital, como valor en proceso, solo puede existir si encuentra disponible la mercanc\u00eda fuerza de trabajo de la cual extraer continuamente nuevo plusvalor. Esta existencia de la fuerza de trabajo presupone toda una serie de actividades que constituyen buena parte de lo que se conoce como reproducci\u00f3n social. Se trata de toda una serie de \u201ctrabajos de cuidado\u201d, como se los llama m\u00e1s coloquialmente, que van desde la crianza de las nuevas generaciones hasta encargarse de las personas adultas mayores, pasando por el trabajo dom\u00e9stico en el hogar y la educaci\u00f3n. Esta reproducci\u00f3n social se intersecta con los procesos de producci\u00f3n de valor, ya que algunas actividades dentro de la misma se convirtieron, en parte al menos, en rubros subsumidos por el capital. Pero buena parte de la reproducci\u00f3n social se realiza en el \u00e1mbito privado \u2013como trabajo invisibilizado dentro del \u00e1mbito familiar o como \u201cservicios personales\u201d que en general son remunerados informal y pobremente\u2013 o bajo la \u00f3rbita de las prestaciones p\u00fablicas. Todo este trabajo social desarrollado fuera de la esfera del capital, contribuye a producir la mercanc\u00eda fuerza de trabajo pero no le \u201ccuesta\u201d nada al capital, ya que el \u201cprecio\u201d que debe pagar como salario, tiene en cuenta solamente la cobertura de aquellas necesidades que las y los trabajadores deben pagar con dinero. La reproducci\u00f3n social, cuando no se lleva a cabo como servicios desarrollados por una empresa en pos de una ganancia, no le cuesta nada a la clase capitalista. \u201cLa econom\u00eda capitalista se basa en actividades de provisi\u00f3n, cuidado e interacci\u00f3n que producen y mantienen lazos sociales, aunque no les otorga ning\u00fan valor monetario y los trata como si fueran gratuitos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La sociedad capitalista est\u00e1 caracterizada por una tendencia a canibalizar \u201csistem\u00e1ticamente la reproducci\u00f3n social\u201d: desv\u00eda \u201clos recursos emocionales y materiales que deber\u00edan dedicarse al trabajo de cuidado a otras actividades no esenciales, que engordan las arcas corporativas mientras nos matan de hambre\u201d. Esto amenaza la reproducci\u00f3n de la propia sociedad. La comprensi\u00f3n de que esta tendencia voraz del capital pod\u00eda amenazar las bases de la sociedad, pero sobre todo la resistencia de las clases explotadas, explican los distintos intentos de administrar esta contradicci\u00f3n. A finales del siglo XIX tuvieron lugar una serie de reformas \u201cen parte creando \u2018la familia\u2019 en su forma restringida moderna; inventando significados nuevos e intensificados de la diferencia de g\u00e9nero; y modernizando la dominaci\u00f3n masculina\u201d. M\u00e1s recientemente, el capitalismo estatista, \u201cbusc\u00f3 desactivar la contradicci\u00f3n entre la producci\u00f3n econ\u00f3mica y la reproducci\u00f3n social de una manera completamente nueva: alistando el poder estatal del lado de la reproducci\u00f3n\u201d. El desarrollo de las instituciones del \u201cbienestar social\u201d resultaba clave para salvar \u201cal sistema capitalista de sus propias propensiones autodesestabilizadoras \u2013as\u00ed como del espectro de la revoluci\u00f3n en una era de movilizaci\u00f3n de masas\u2013\u201d. Asimismo, la productividad \u201cy la rentabilidad requer\u00edan el cultivo biopol\u00edtico de una fuerza laboral saludable y educada con intereses creados en el sostenimiento del sistema\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Pero fueron sobre todo las clases trabajadoras, tanto mujeres como hombres, quienes encabezaron la lucha por la provisi\u00f3n p\u00fablica; y actuaron por sus propias razones. Para ellos, la cuesti\u00f3n era la plena pertenencia a la sociedad como ciudadanos democr\u00e1ticos y, por tanto, la dignidad, los derechos y la respetabilidad, as\u00ed como la seguridad y el bienestar material, todo lo cual se entend\u00eda que requer\u00eda una vida familiar estable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Aunque est\u00e1 mencionado al pasar \u201cel espectro de la revoluci\u00f3n\u201d, quiz\u00e1s la autora no pone suficiente \u00e9nfasis al hecho de que estas reformas en la reproducci\u00f3n social, as\u00ed como el conjunto de mecanismos del r\u00e9gimen capitalista estatista que se\u00f1ala, estuvieron determinados por la amenaza que significaban las tendencias revolucionarias de la clase obrera, que no s\u00f3lo apuntaban a una \u201cpertenencia a la sociedad como ciudadanos democr\u00e1ticos\u201d sino que, en amplios sectores movilizados, estaba la perspectiva de apuntar contra el poder de la clase capitalista, tomando el ejemplo de la Revoluci\u00f3n rusa de 1917 que a pesar de la estalinizaci\u00f3n segu\u00eda representando un ejemplo para las clases trabajadoras de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Fraser subraya que, mientras en los pa\u00edses ricos ten\u00edan lugar estas intervenciones, \u201cla defensa de la reproducci\u00f3n social en el centro estaba enredada con el (neo)imperialismo\u201d. Los reg\u00edmenes fordistas \u201cfinanciaron los derechos sociales en parte mediante la expropiaci\u00f3n en curso de la periferia, incluida la \u2018periferia dentro del centro\u2019\u201d. Adem\u00e1s. \u201ctampoco estuvo ausente la jerarqu\u00eda de g\u00e9nero en estos arreglos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El capitalismo financiarizado que emergi\u00f3 de la crisis que puso fin al boom de posguerra, se caracteriz\u00f3 por promover la desinversi\u00f3n en el bienestar social, al mismo tiempo que el deterioro de los ingresos de la clase trabajadora facilit\u00f3 reclutar \u201cen gran medida a mujeres en la fuerza laboral remunerada\u201d. Los sectores de la reproducci\u00f3n social que el Estado hab\u00eda tomado a su cargo se redujeron, \u201cexternalizando el trabajo de cuidados a las familias y las comunidades al tiempo que disminuye su capacidad para realizarlo\u201d. El resultado fue para la autora una organizaci\u00f3n dualizada de la reproducci\u00f3n social, mercantilizada para quienes pueden pagarla y llevada a cabo en la esfera dom\u00e9stica \u2013mediante trabajo invisibilizado y no remunerado\u2013 para quienes no. Una aclaraci\u00f3n importante, en nuestra opini\u00f3n es que la dualizaci\u00f3n que se\u00f1ala Fraser en la actualidad no es una novedad del per\u00edodo reciente; siempre los sectores de mayores recursos han pagado por las tareas de cuidado en la medida de lo posible, aunque en la actualidad esto puede estar m\u00e1s asociado que antes a la prestaci\u00f3n de estos como servicios por parte de firmas capitalistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>La naturaleza en las fauces<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Las crisis ecol\u00f3gicas no son privativas de la sociedad capitalista. Pero s\u00ed es caracter\u00edstico del capitalismo generar trastornos ambientales \u201cde forma no accidental, en virtud de su propia estructura\u201d. El capital, para el cual la naturaleza queda reducida a \u201crecursos\u201d, no ingresa en su ecuaci\u00f3n los tiempos que la naturaleza requiere para regenerarse adecuadamente, ni tampoco contabiliza los efectos que su accionar genera en el ambiente \u2013salvo tal vez cuando estos resultan inocultables y alguna agencia regulatoria debe intervenir para mitigarlos\u2013. \u201cPreparada sist\u00e9micamente para aprovecharse de una naturaleza que en realidad no puede autorreabastecerse sin l\u00edmites, la econom\u00eda del capitalismo siempre est\u00e1 al borde de desestabilizar sus propias condiciones ecol\u00f3gicas de posibilidad\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"34640\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=34640\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-III.jpg?fit=300%2C450&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"300,450\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Economia1005-III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-III.jpg?fit=300%2C450&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-III.jpg?resize=363%2C545&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-34640\" width=\"363\" height=\"545\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-III.jpg?w=300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1005-III.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El capitalismo mercantil inici\u00f3 \u201cla conquista y el extractivismo en la periferia\u201d que los sucesivos reg\u00edmenes capitalistas no har\u00edan m\u00e1s que profundizar. El r\u00e9gimen liberal-colonial estuvo marcado por el giro a la energ\u00eda exosom\u00e1tica \u2013generada transformando energ\u00eda fuera del cuerpo humano\u2013 a partir de combustible f\u00f3sil. La m\u00e1quina de vapor \u201cpareci\u00f3 liberar a las fuerzas productivas de las limitaciones de la tierra y el trabajo\u201d. El carb\u00f3n, \u201cque anteriormente s\u00f3lo ten\u00eda inter\u00e9s localmente como sustancia que se quemaba para generar calor, ahora se convirti\u00f3 en un producto comercializado internacionalmente\u201d. Los dep\u00f3sitos de energ\u00eda \u201cformados durante cientos de millones de a\u00f1os se consumieron en un abrir y cerrar de ojos para impulsar la industria mecanizada, sin importar la reposici\u00f3n o la contaminaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Esta fuente energ\u00e9tica fue tambi\u00e9n para los capitalistas una herramienta para reformular las relaciones de producci\u00f3n en su favor. La manufactura se pudo centralizar en las ciudades, donde contaba con una fuerza de trabajo m\u00e1s abundante y disciplinada. La energ\u00eda f\u00f3sil cre\u00f3 la ilusi\u00f3n de una emancipaci\u00f3n de la dependencia de los procesos productivos de la tierra y del m\u00fasculo animal, pero la industrializaci\u00f3n \u201cen Europa, Am\u00e9rica del Norte y Jap\u00f3n descansaba en una sede oculta de extractivismo\u201d en la periferia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El per\u00edodo del capitalismo estatista \u201cabraz\u00f3 y extendi\u00f3\u201d el legado exosom\u00e1tico plenamente. El nuevo hegem\u00f3n, EE. UU., \u201corquestr\u00f3 una amplia expansi\u00f3n en las emisiones de gases de efecto invernadero\u201d. En el coraz\u00f3n de la misma se ubic\u00f3 el complejo industrial formado \u201calrededor del motor de combusti\u00f3n interna y el petr\u00f3leo refinado\u201d. Mientras en los pa\u00edses imperialistas se reforzaban el estado de bienestar y la integraci\u00f3n de sectores de la fuerza de trabajo a trav\u00e9s de pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n, \u201clo que sostuvo el aumento del gasto p\u00fablico en bienestar social en el Norte Global fue el saqueo privado intensificado de la naturaleza en el Sur Global\u201d. En simult\u00e1neo, las \u201cecoexternalidades\u201d generadas por la contaminaci\u00f3n eran descargadas en las comunidades m\u00e1s pobres \u2013y generalmente racializadas\u2013 dentro de los pa\u00edses del Norte Global. La evidencia de las consecuencias ecol\u00f3gicas gravosas de este proceso, estimul\u00f3 el desarrollo de movimientos ambientalistas. Si bien este activismo pudo arrancar algunas concesiones como la creaci\u00f3n de agencias de protecci\u00f3n ambiental, esto empalideci\u00f3 en comparaci\u00f3n con la disrupci\u00f3n producida por la escala masiva de las emisiones industriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En el capitalismo contempor\u00e1neo, \u201ctodos estos \u2018males\u2019 contin\u00faan con esteroides, aunque sobre una base alterada\u201d. La reubicaci\u00f3n de la fabricaci\u00f3n en el Sur Global ha alterado la geograf\u00eda energ\u00e9tica anterior. La econom\u00eda \u201cposmaterial\u201d que domina en los pa\u00edses m\u00e1s ricos \u2013industria tecnol\u00f3gica, finanzas y servicios\u2013 genera otra vez la apariencia de una emancipaci\u00f3n de los procesos productivos respecto de la naturaleza. Pero este \u201c\u2018posmaterialismo\u2019 se basa en el materialismo del Sur (miner\u00eda, agricultura, manufactura), as\u00ed como en el fracking y la perforaci\u00f3n en alta mar en su propio patio trasero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Faenando la democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Luego de extender los contornos de los procesos que el capitalismo canibaliza, exponiendo la expropiaci\u00f3n y el racismo, el parasitismo de la reproducci\u00f3n social, y el saqueo ambiental, Fraser aborda las formas en las que el capitalismo avasalla la democracia. Se\u00f1ala que \u201clos males democr\u00e1ticos de hoy forman el hilo espec\u00edficamente pol\u00edtico de la crisis general que est\u00e1 sumergiendo nuestro orden social en su totalidad\u201d. Para la autora, \u201cel poder p\u00fablico leg\u00edtimo y eficaz es una condici\u00f3n de posibilidad para la acumulaci\u00f3n sostenida de capital\u201d; sin embargo, \u201cel impulso del capital hacia la acumulaci\u00f3n sin fin tiende con el tiempo a desestabilizar los mismos poderes p\u00fablicos de los que depende\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Nuevamente, la autora va a demostrar c\u00f3mo cada r\u00e9gimen capitalista estuvo caracterizado por din\u00e1micas de crisis espec\u00edficas. Los Estados absolutistas intentaron sostener reg\u00edmenes mercantilistas regulados en el interior de sus fronteras, mientras impulsaban el comercio bajo la ley del valor sin restricciones en el comercio exterior. Las tensiones dentro de este orden \u201cse intensificaron a medida que la l\u00f3gica del valor que operaba internacionalmente comenz\u00f3 a penetrar el espacio dom\u00e9stico de los estados europeos\u201d, alterando \u201clas relaciones sociales entre los terratenientes y sus dependientes y fomentando nuevos entornos profesionales y comerciales en los centros urbanos\u201d. Igualmente corrosivo result\u00f3 el endeudamiento cr\u00f3nico de los soberanos. Para hacer frente a esto y aplicar nuevos impuestos debieron convocar protoparlamentos que no siempre pudieron controlar. En ocasiones, como en Francia, terminaron desatando la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El r\u00e9gimen liberal que surgi\u00f3 como resultado de estas crisis estaba caracterizado por una \u201caparentemente divisi\u00f3n marcada entre el poder p\u00fablico de los Estados, por un lado, y el poder privado del capital, por el otro\u201d. Pero los Estados \u201cestaban todo el tiempo usando el poder represivo para santificar las expropiaciones de tierras que transformaban a las poblaciones rurales en proletarios doblemente libres\u201d. De esta manera, establecieron las condiciones previas de clase para la explotaci\u00f3n a gran escala del trabajo asalariado, con las tensiones de clases que esta iba a producir. Tambi\u00e9n, por supuesto, ejercieron toda la fuerza necesaria para conquistar y mantener los territorios coloniales. La inestabilidad fue caracter\u00edstica de este r\u00e9gimen, tanto en las metr\u00f3polis como en las colonias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Bajo el capitalismo estatista, \u201clos Estados del centro comenzaron a utilizar el poder p\u00fablico de manera m\u00e1s proactiva dentro de sus propios territorios para prevenir o mitigar las crisis\u201d. Estos arreglos, parecieron, bajo el contexto de la guerra fr\u00eda con la URSS, estabilizar la situaci\u00f3n durante un tiempo. Pero este r\u00e9gimen se top\u00f3 finalmente con sus contradicciones. \u201cEl aumento de los salarios y la generalizaci\u00f3n de las ganancias de productividad se combinaron para reducir las tasas de ganancia en la industria manufacturera central\u201d, lo que \u201cprovoc\u00f3 nuevos esfuerzos por parte del capital para liberar a las fuerzas del mercado de la regulaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. Mientras tanto, \u201cuna Nueva Izquierda global estall\u00f3 para desafiar las opresiones, exclusiones y depredaciones sobre las que descansaba todo el edificio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El capitalismo financiarizado ha rehecho la relaci\u00f3n econom\u00eda\/pol\u00edtica una vez m\u00e1s. En este r\u00e9gimen, \u201clos bancos centrales y las instituciones financieras globales han reemplazado a los estados como \u00e1rbitros de una econom\u00eda cada vez m\u00e1s globalizada\u201d. Son ellos, \u201cno los estados, quienes ahora crean muchas de las reglas m\u00e1s importantes que gobiernan las relaciones centrales de la sociedad capitalista: entre el trabajo y el capital, los ciudadanos y los estados, el centro y la periferia y, crucial para todo lo anterior, entre deudores y acreedores\u201d. El capitalismo financiarizado se caracteriza por una \u201cgobernanza sin gobierno\u201d, que se fue exacerbando a medida que se hizo m\u00e1s palpable el deterioro duradero de las condiciones de vida en todos los \u00f3rdenes. Sobre todo despu\u00e9s de la crisis de 2008, los sectores pol\u00edticos m\u00e1s abiertamente ligados a la aplicaci\u00f3n de las pol\u00edticas neoliberales vieron erosionarse su base. Esta crisis abri\u00f3 las puertas de los Trump y Bolsonaros \u2013que no lograron reelegir para un segundo mandato\u2013, as\u00ed como de los giros cada vez m\u00e1s bonapartistas de reg\u00edmenes como el de Erdogan en Turqu\u00eda o el de Modi en India. La perspectiva, en opini\u00f3n de Fraser, es que \u201cnos enfrentamos a un terreno inestable sin un bloque gobernante hegem\u00f3nico ampliamente leg\u00edtimo\u201d, lo que preanuncia la continuidad de los giros pendulares que observamos en EE. UU. o Brasil, donde tanto Biden como Lula enfrentaron dificultades para estabilizarse despu\u00e9s de las convulsiones que caracterizaron a sus antecesores. La dominaci\u00f3n sin consenso o con un consenso debilitado, y cada vez m\u00e1s inestable, es lo que tiene para ofrecer este capitalismo can\u00edbal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>La serpiente que se muerde la cola<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Como el ur\u00f3boro, la voracidad del capital, en su incesante acumulaci\u00f3n sin fin, fagocita las condiciones que lo hacen posible. Fraser muestra c\u00f3mo las distintas crisis que produjo el orden social en cada dimensi\u00f3n, est\u00e1n estrechamente interrelacionadas, se retroalimentan, y amenazan las posibilidades de continuidad del propio capitalismo. No existe una \u201csoluci\u00f3n\u201d definitiva a estas contradicciones. Y esto no se debe simplemente a que las propias oposiciones que atraviesan a este sistema y que Marx desentra\u00f1a en su cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. Tambi\u00e9n, porque por m\u00e1s esfuerzos que haga el capitalismo por fagocitar mediante expropiaciones, subordinando la reproducci\u00f3n social, modificando a la naturaleza y avasallando cualquier cuestionamiento pol\u00edtico, no puede subsumir completamente a estas esferas. Es que, observa Fraser \u201caun cuando estos \u00f3rdenes \u2018no econ\u00f3micos\u2019 hacen posible la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, no son reducibles a esa funci\u00f3n habilitadora\u201d. El capitalismo es una totalidad que no se termina de cerrar, integra a estas esferas pero encuentra resistencia. \u201cLejos de estar totalmente agotadas por la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n o completamente subordinadas a ella, cada una de estas moradas ocultas alberga ontolog\u00edas distintivas de pr\u00e1ctica social e ideales normativos\u201d. En cada uno de los terrenos mencionados, el capital enfrenta fuerzas que se le oponen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El capitalismo can\u00edbal precipita una amplia gama y una mezcla compleja de luchas sociales: no solo luchas de clases en el punto de producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n luchas por los l\u00edmites, en las articulaciones constitutivas del sistema. Donde la producci\u00f3n choca con la reproducci\u00f3n social, el sistema incita a los conflictos por el cuidado, tanto p\u00fablico como privado, remunerado y no remunerado. Donde la explotaci\u00f3n se cruza con la expropiaci\u00f3n, fomenta luchas por la \u201craza\u201d, la migraci\u00f3n y el imperio. Luego, donde la acumulaci\u00f3n choca con el lecho de roca natural, el capitalismo can\u00edbal provoca conflictos por la tierra y la energ\u00eda, la flora y la fauna, el destino de la tierra. Finalmente, donde los mercados globales y las megacorporaciones se encuentran con los estados nacionales y las instituciones de gobierno transnacional, provoca luchas sobre la forma, el control y el alcance del poder p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El planteo de Fraser, tiene el punto fuerte de se\u00f1alar que, para atacar la ra\u00edz del capitalismo canibal en todas sus facetas, es necesario dar una respuesta (anti)sist\u00e9mica. Ninguno de estos flagelos tendr\u00e1 fin si no se cortan las fauces del can\u00edbal. Las \u201cluchas por los l\u00edmites\u201d, en tanto permanecen como tales, cuestionan la voracidad del sistema en determinada esfera y pueden lograr fijarle algunos l\u00edmites si tienen \u00e9xito, pero no alcanzan para producir una alternativa, y cualquier conquista estar\u00e1 continuamente amenazada. Adem\u00e1s, la crisis exacerbada en todos los \u00f3rdenes vuelve cada vez menos viables las salidas que no ataquen la ra\u00edz, el canibalismo del capital. Se impone, para Fraser articulando las luchas en las distintas esferas en \u201cun proyecto emancipador y contrahegem\u00f3nico de transformaci\u00f3n eco-societal de suficiente amplitud y visi\u00f3n para coordinar las luchas de m\u00faltiples movimientos sociales, partidos pol\u00edticos, sindicatos y otros actores colectivos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Si es interesante y muy pertinente en la actualidad la concretizaci\u00f3n que desarrolla Fraser de las distintas esferas que hacen al orden social capitalista, m\u00e1s all\u00e1 de su \u201ceconom\u00eda\u201d, sin duda la mayor debilidad del argumento es que dicha econom\u00eda, con sus procesos y contradicciones que operan sobre los dem\u00e1s terrenos, queda convertida en una especie de \u201ccaja negra\u201d, cuyos mecanismos son bastante dados por sentados. Las \u201ccanibalizaciones\u201d que tienen lugar en las relaciones de explotaci\u00f3n, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas estuvieron marcadas por la ofensiva del capital sobre el trabajo para imponer nuevas rondas de flexibilizaci\u00f3n, apelando a la mundializaci\u00f3n para \u201carbitrar\u201d entre las clases trabajadoras de los distintos pa\u00edses, estimulando las divisiones y nacionalismos, y m\u00e1s recientemente, apelando a los fantasmas de la automatizaci\u00f3n generalizada como mecanismo para imponer m\u00e1s disciplina, no reciben un tratamiento sistem\u00e1tico en este trabajo. Ser\u00eda injusto decir que no aparecen, pero lo hacen en el marco del tratamiento de las esferas que Fraser ubica en el \u201cafuera\u201d de la econom\u00eda, sin poner el foco all\u00ed ni realizar una reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica equivalente a las que reciben la cuesti\u00f3n del racismo y la expropiaci\u00f3n, la reproducci\u00f3n social, el saqueo de la naturaleza y el r\u00e9gimen democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La autora explicita desde el vamos que su proyecto es \u201ccompletar\u201d la imagen del capitalismo reponiendo todo lo que una definici\u00f3n estrecha del mismo deja oculto. La mirada sistem\u00e1tica y conjunta de estas problem\u00e1ticas es un gran aporte, pero resulta inevitable la sensaci\u00f3n de que, al no adentrarse en el coraz\u00f3n de la bestia, se reproduce una cierta relaci\u00f3n de exterioridad entre el mecanismo econ\u00f3mico en s\u00ed mismo y los terrenos que el capitalismo canibaliza, sin llegar a mostrarse del todo como una totalidad concreta que es lo que busca la autora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Si bien es importante enfatizar todo lo que tiene lugar m\u00e1s all\u00e1 de la explotaci\u00f3n, no adentrarse en lo que ha ocurrido con la propia explotaci\u00f3n, que tampoco es una dimensi\u00f3n est\u00e1tica y tambi\u00e9n atraves\u00f3 transformaciones, tiene como consecuencia no poder indagar hasta el final sobre las condiciones de posibilidad de un sujeto social que pueda convertirse en articulador para proponerse superar al capitalismo can\u00edbal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El libro termina con un breve paneo de c\u00f3mo deber\u00edamos prefigurar el socialismo en el siglo XXI. Su punto de partida es que debemos partir de la visi\u00f3n extendida del capitalismo desarrollada a lo largo del libro, para pensar una sociedad postcapitalista que encare de manera conjunta todas las contradicciones planteadas. Introduce varias definiciones pertinentes, y otras m\u00e1s discutibles. Pero lo que salta a la vista antes que nada, es la falta de alg\u00fan hilo que conduzca desde las \u201cluchas por los l\u00edmites\u201d a la articulaci\u00f3n de un sujeto social que pueda ubicarse como dirigente para ese \u201cproyecto emancipador y contrahegem\u00f3nico\u201d que la autora reivindica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Dejar el mecanismo de explotaci\u00f3n como una \u201ccaja negra\u201d en la cual Fraser no penetra, es dar por sentado, no poner en primer plano, el centro de gravedad de este modo de producci\u00f3n. En el \u00e9nfasis por poner de relieve todas aquellas esferas que est\u00e1n presupuestas en la explotaci\u00f3n capitalista, queda desdibujado el papel fundamental que juegan las luchas en este terreno para cualquier proyecto que se proponga superar al capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La l\u00f3gica de la valorizaci\u00f3n, que como bien muestra Fraser sobreimprime sus consecuencias en todas aquellas esferas que quedan fuera del c\u00e1lculo de la ganancia, solo puede cortarse de cuajo arrebatando de las manos de los capitalistas los medios de producci\u00f3n fundamentales, para empezar a construir una sociedad sin explotadores ni explotados. La desatenci\u00f3n por la caja negra de la explotaci\u00f3n, es consistente con la ausencia en Fraser de cualquier observaci\u00f3n sobre el rol clave de la clase trabajadora, que es la \u00fanica con el poder social para expropiar a los expropiadores capitalistas, y que tiene el desaf\u00edo de dotarse de un programa hegem\u00f3nico que combata en todas las dimensiones al capitalismo can\u00edbal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>* Esteban Mercatante<\/strong>, economista, miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas. Autor de los libros E<em>l imperialismo en tiempos de desorden mundial <\/em>(2021), Salir del Fondo. L<em>a econom\u00eda argentina en estado de emergencia y las alternativas ante la crisis <\/em>(2019) y <em>La econom\u00eda argentina en su laberinto. Lo que dejan doce a\u00f1os de kirchnerismo<\/em> (2015).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reconocida intelectual estadounidense desentra\u00f1a en El capitalismo can\u00edbal las m\u00faltiples dimensiones en las que este orden social est\u00e1 fagocitando cualquier posibilidad de reproducir otra cosa que no sea la barbarie.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":34636,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703605025,703605024],"class_list":["post-34628","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-capitalismo","tag-marx","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Economia1105-I-1050666108-e1683790132446.jpg?fit=1197%2C568&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-90w","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34628"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34641,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34628\/revisions\/34641"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}