{"id":34603,"date":"2023-05-10T09:44:00","date_gmt":"2023-05-10T07:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34603"},"modified":"2023-05-10T09:44:00","modified_gmt":"2023-05-10T07:44:00","slug":"brasil-la-esclavitud-contemporanea-una-nueva-relacion-laboral-de-un-capitalismo-poderoso-y-estructurado-entrevista-con-jose-de-souza-martins","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34603","title":{"rendered":"Brasil &#8211; La esclavitud contempor\u00e1nea: una nueva relaci\u00f3n laboral de un capitalismo poderoso y estructurado. [Entrevista con Jos\u00e9 de Souza Martins]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>La esclavitud contempor\u00e1nea: una nueva relaci\u00f3n laboral de un capitalismo poderoso y estructurado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>El soci\u00f3logo afirma que necesitamos revisar lo que creemos saber sobre la sociedad brasile\u00f1a contempor\u00e1nea para luego comprender los movimientos de capital que convierten a las personas en esclavos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>Jo\u00e3o Vitor Santos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong><a href=\"https:\/\/ihu.unisinos.br\/sobre-o-ihu\/159-noticias\/entrevistas\/626617-escravidao-contemporanea-uma-nova-relacao-laboral-de-um-capitalismo-poderoso-e-estruturado-entrevista-especial-com-jose-de-souza-martins\">Revista IHU<\/a>, 8-5-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>Traducci\u00f3n de Correspondencia de Prensa, 10-5-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">El caso de cerca de 200 trabajadores rescatados de una situaci\u00f3n cercana a la esclavitud, en Bento Gon\u00e7alves, en Serra Gaucha, (V\u00e9ase: <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33127\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33127<\/a>)&nbsp; ha sido tipificado como esclavitud contempor\u00e1nea. Pero, \u00bfqu\u00e9 es? Para el soci\u00f3logo Jos\u00e9 de Souza Martins, no hay ninguna diferencia real con el trabajo esclavo tal como lo conocemos. \u00abIncluso antes de la firma de la Ley \u00c1urea, trabajadores libres y pobres originarios precisamente del Nordeste, en gran n\u00famero, eran empleados en actividades complementarias a la esclavitud\u00bb, recuerda. \u00abEsas relaciones en el capitalismo brasile\u00f1o son una mezcla que lo diferencia de un capitalismo basado en relaciones jur\u00eddicamente igualitarias y propiamente salariales, es decir, capitalistas\u00bb, agrega, en esta entrevista para el Instituto Humanitas Unisinos &#8211; IHU.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; En este caso de Serra Ga\u00facha, hay algunos elementos que llaman la atenci\u00f3n. Uno de ellos es el hecho de que estos trabajadores se encontraban en una de las regiones consideradas m\u00e1s pr\u00f3speras de Brasil, y el hecho de que fueron reclutados en regiones muy pobres de Bah\u00eda. \u00bfQu\u00e9 podemos deducir de estos marcadores sociales, e incluso de ciertos estigmas, sobre este caso, estas dos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Hist\u00f3ricamente, la fuerza de trabajo, en la sociedad capitalista, es una mercanc\u00eda y la mercanc\u00eda en esa sociedad va a las regiones que carecen de mano de obra, donde hay mercado de trabajo. En Europa, en las cosechas de frutas y tambi\u00e9n en la vendimia, se emplea mano de obra migrante, pero bajo normas legales que aqu\u00ed no se cumplen. En el caso brasile\u00f1o, como demuestra lo ocurrido en Rio Grande do Sul, es el Brasil pobre el que sostiene al Brasil rico y no al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Lo escandaloso, sin embargo, es que la conciencia local y regional de esta injusticia atribuye la culpa de ella a la propia v\u00edctima, como se ve en la manifestaci\u00f3n de una entidad empresarial y de un concejal de Caxias do Sul. Se dice que el Bolsa Familia desinteresa a los pobres del Sur de la oferta regional de mano de obra, lo que obliga a las empresas que necesitan trabajadores para recoger uva a buscarlos en Bah\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">O sea, en esta mentalidad, son esclavos por ser bahianos. Si fueran ga\u00fachos (denominaci\u00f3n de los habitantes del estado de R\u00edo Grande do Sul: ndt), no lo ser\u00edan. Aqu\u00ed es donde aparece entre nosotros uno de los aspectos m\u00e1s crueles de la esclavitud moderna: el prejuicio, el desprecio y la falta de respeto por los derechos sociales de la v\u00edctima y por su condici\u00f3n humana. No s\u00f3lo por parte de quienes se benefician de su trabajo, sino de quienes, empresarios y pol\u00edticos, est\u00e1n moralmente obligados a garantizar que los derechos que se aplican a los dem\u00e1s tambi\u00e9n se apliquen a las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; A ra\u00edz de este caso, las grandes bodegas dijeron desconocer estas condiciones de trabajo, promovidas por empresas subcontratadas. \u00bfCu\u00e1l es la responsabilidad de las industrias y de las grandes marcas en esta realidad que se constituye como \u00abesclavitud con etiqueta\u00bb?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La tercerizaci\u00f3n fue adoptada en la d\u00e9cada de 1980, cuando la ocurrencia de trabajo esclavo, especialmente en la apertura de nuevas haciendas en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, comenz\u00f3 a resonar internacionalmente como una violaci\u00f3n de los tratados, de los cuales Brasil es signatario desde 1926, sobre trabajo libre. Se estimul\u00f3 la creaci\u00f3n de una coartada para las empresas acusadas de practicar la esclavitud. Con eso, quedaban libres de la represi\u00f3n y de los respectivos castigos ya contenidos en la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">El \u00faltimo p\u00e1rrafo de esta nota, sin el barniz hip\u00f3crita de las notas oficiales, dice lo siguiente: La falta de mano de obra los hizo esclavos, porque los pobres viven del Bolsa Familia y podr\u00edan estar trabajando para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Contrariamente a lo que imaginan quienes tienen suposiciones sobre la esclavitud actual, no siempre se trata de trabajo bruto, como el de talar la selva en la Amazonia de los a\u00f1os setenta, realizado por gente tosca. Y que, por eso mismo, no merecen que se les pague lo que vale su trabajo, contenido en el producto final que de \u00e9l resulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La vendimia no la hace cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es un trabajo delicado que requiere mucho cuidado por parte de quienes cortan los racimos y los colocan en el contenedor para su transporte a las plantas de procesamiento. Hay en ello un conocimiento y un cuidado art\u00edstico milenarios, de la \u00e9poca en que el trabajo y el arte no estaban separados y en que lo sagrado no estaba ausente de una labor tan altamente simb\u00f3lica. Conviene recordar la funci\u00f3n lit\u00fargica del vino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">No por casualidad, en los lugares tradicionales donde se cosecha la uva para la vinificaci\u00f3n, \u00e9sta se practica con ritos festivos, en los que participan los propios due\u00f1os de las plantaciones con toda la solemnidad de la tradici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>Esclavitud sin etiqueta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">S\u00f3lo el trabajo libre puede ser trabajo \u00abcon etiqueta\u00bb. Nunca trabajo esclavo. El trabajo esclavo atrapado en Rio Grande del Sur no es, por tanto, exactamente \u00abesclavitud con etiqueta\u00bb, sino esclavitud sin etiqueta. La etiqueta ganada por el af\u00e1n de lucro en conflicto con lo que debe ser el trabajo libre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Las uvas utilizadas en la producci\u00f3n del vino que de ellas resulta est\u00e1n mancilladas por la violaci\u00f3n de una tradici\u00f3n vitivin\u00edcola sagrada. Los gauchos de la regi\u00f3n lo saben perfectamente, incluso<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Los gauchos de la regi\u00f3n lo saben perfectamente, incluso los arrogantes y prejuiciosos que echan la \u00abculpa\u00bb de la esclavitud a la v\u00edctima, como ha ocurrido en pronunciamientos fuera de lugar en estos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">El caso internacional m\u00e1s notorio de utilizaci\u00f3n de la esclavitud en la producci\u00f3n de art\u00edculos de lujo era, hasta hace poco, el de las alfombras finas de la India, vendidas como joyas a precios muy elevados en Europa y en Estados Unidos. Alfombras fabricadas por ni\u00f1os esclavizados, a menudo vendidos por sus padres a los productores para pagar las deudas contra\u00eddas en el trabajo, deudas transmitidas de padres a hijos. Una artesan\u00eda preciosa porque s\u00f3lo las delicadas manos de los ni\u00f1os pueden tejerlas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"369\" data-attachment-id=\"34613\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=34613\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-II.jpg?fit=700%2C394&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"700,394\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Brasil-esclavitud1005-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-II.jpg?fit=656%2C369&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-II.jpg?resize=656%2C369&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-34613\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-II.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-II.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Durante mucho tiempo, la historiograf\u00eda dijo que no hubo esclavitud de negros en Rio Grande do Sul. Sin embargo, las investigaciones actuales han demostrado que se trata de una gran falacia y que la esclavitud en el Brasil colonial e imperial fue muy dura en el sur del pa\u00eds. \u00bfQu\u00e9 revela esta idea de que no hubo esclavitud en el Sur?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Esta suposici\u00f3n es muy extra\u00f1a. De hecho, las investigaciones que niegan tal suposici\u00f3n no son \u00abm\u00e1s actuales\u00bb, es decir, m\u00e1s recientes. El mejor y m\u00e1s bien hecho estudio hist\u00f3rico-sociol\u00f3gico sobre la esclavitud negra en Brasil tiene como referencia precisamente Rio Grande do Sul. Me refiero a \u00ab<em>Capitalismo e escravid\u00e3o no Brasil meridional\u00bb, <\/em>de Fernando Henrique Cardoso, asistente de Florestan Fernandes, de principios de los a\u00f1os 60, basado en investigaciones hist\u00f3ricas realizadas en Pelotas (ciudad en R\u00edo Grande do Sul: ndt). Fue la primera vez que el m\u00e9todo dial\u00e9ctico se utiliz\u00f3 correctamente y de forma muy competente en la sociolog\u00eda brasile\u00f1a. Es un estudio innovador, que abri\u00f3 importantes caminos para la renovaci\u00f3n de los estudios sociol\u00f3gicos entre nosotros con el uso de este m\u00e9todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Asist\u00ed a un seminario en M\u00e9xico, patrocinado por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM), una conferencia de Cardoso sobre este libro, a la que asisti\u00f3 el gran historiador franc\u00e9s Pierre Vilar, que qued\u00f3 asombrado. Se qued\u00f3 at\u00f3nito y reaccion\u00f3 diciendo que el libro ten\u00eda que publicarse pronto. Fernando Henrique le explic\u00f3 que el libro ya hab\u00eda sido publicado hac\u00eda mucho tiempo. Al parecer, ya era un libro desconocido en el propio Rio Grande do Sul.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; El reciente caso en la Serra Ga\u00facha llama la atenci\u00f3n por el n\u00famero de trabajadores y por las terribles condiciones en las que viv\u00edan. Pero, desgraciadamente, casos como este no son nuevos en el trabajo agr\u00edcola. \u00bfEl sometimiento de los trabajadores a situaciones an\u00e1logas a la esclavitud en el Brasil rural sigue siendo una realidad?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">No se trata de \u00absigue siendo una realidad\u00bb. Se trata de \u00abes una realidad desde hace mucho tiempo\u00bb. La \u00abesclavitud contempor\u00e1nea\u00bb ha ido creciendo en actividades laborales temporales, como la recogida de fruta, la reforestaci\u00f3n, la confecci\u00f3n de ropa. De hecho, esto ocurre en Brasil desde hace m\u00e1s de un siglo. Incluso antes de la firma de la Ley \u00c1urea, un gran n\u00famero de trabajadores libres y pobres del Nordeste eran empleados en actividades complementarias a la esclavitud. Sobre todo en trabajos pesados y peligrosos, en los que era necesario prescindir del esclavo negro, que se volv\u00eda cada vez m\u00e1s caro, dados los riesgos del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Usted fue miembro del Consejo de Administraci\u00f3n del Fondo de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas contra las Formas Contempor\u00e1neas de la Esclavitud. \u00bfQu\u00e9 caracterizaba entonces a las formas contempor\u00e1neas de esclavitud y cu\u00e1les son, hoy en d\u00eda, las m\u00e1s comunes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La situaci\u00f3n laboral internacional no ha cambiado. Fui miembro del Consejo durante 12 a\u00f1os y segu\u00ed muy bien lo que ocurr\u00eda en el mundo en relaci\u00f3n con esto. Seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, hoy hay en el mundo cerca de 50 millones de personas sometidas a alguna forma de esclavitud. De esta cifra, el 22% son mujeres esclavizadas por matrimonios forzados. En China y Sri Lanka, los padres venden a sus hijas, ya adolescentes, como esposas. De hecho, como esclavas sexuales y tambi\u00e9n como esclavas productivas. La situaci\u00f3n var\u00eda mucho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Mi \u00faltimo acto, en 12 a\u00f1os en la ONU, fue referir y presentar a los embajadores en la Asamblea de Derechos Humanos el caso de una mujer de N\u00edger, la quinta esposa de un musulm\u00e1n. En el Islam, un hombre puede tener cuatro esposas leg\u00edtimas. La quinta, si la tiene, es reconocida como esclava. Esa mujer se benefici\u00f3 de una decisi\u00f3n del Tribunal Supremo de su pa\u00eds que la liber\u00f3 y le reconoci\u00f3 el derecho a una compensaci\u00f3n monetaria. Una indemnizaci\u00f3n rid\u00edcula. A trav\u00e9s de una ONG, que se quej\u00f3 en su nombre, el caso lleg\u00f3 a la ONU, a la que acudi\u00f3 en persona y fue atendida por la Junta. Pidi\u00f3 cinco vacas con las que poder sobrevivir, que la ONU, a trav\u00e9s de una instituci\u00f3n suiza, le proporcion\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">El otro 28% de los 50 millones son personas sometidas a trabajos forzados. Se concentran sobre todo en Asia, empleados en actividades productivas. No s\u00f3lo en la agricultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>Un \u00abnegocio\u00bb lucrativo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La esclavitud ha demostrado ser una empresa rentable y floreciente. En 2005, la esclavitud val\u00eda 32.000 millones de d\u00f3lares. En 2013, los beneficios de la esclavitud hab\u00edan saltado a 150.000 millones de d\u00f3lares. A la luz del crecimiento del n\u00famero de esclavos desde entonces, cabe suponer que estas ganancias han experimentado un incremento a\u00fan mayor. Esclavizar a seres humanos, generalmente fr\u00e1giles e indefensos, en situaciones de extrema vulnerabilidad, y traficar con ellos se ha convertido en un negocio muy rentable porque depende de pocas inversiones materiales y porque la miseria del mundo ha aumentado la oferta de v\u00edctimas en el mercado de la iniquidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Todav\u00eda durante mi estancia en la ONU, aparecieron dos casos de esclavitud en Inglaterra y casos tambi\u00e9n en Estados Unidos. Inglaterra fue el pa\u00eds pionero en la lucha contra la esclavitud, a trav\u00e9s de la Sociedad Antiesclavista, que a\u00fan existe, y de la que Joaquim Nabuco, nuestro embajador en aquel pa\u00eds, fue activista incluso durante nuestro per\u00edodo esclavista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Los dos casos ingleses se refer\u00edan a inmigrantes ilegales chinos y griegos, introducidos en el pa\u00eds por traficantes de estas nacionalidades. Los chinos se empleaban en la recogida nocturna de marisco en una playa adecuada. Lo hac\u00edan con la marea baja. La zona de esta recogida estaba alejada de la orilla, donde la marea sub\u00eda muy deprisa, lo que dificultaba a los trabajadores regresar r\u00e1pidamente a tierra firme. Fue con el ahogamiento de varios cuando el problema lleg\u00f3 a o\u00eddos de las autoridades. S\u00f3lo recib\u00edan como pago una botella de agua, una barra de pan y una lata de comida para perros. Lo que sobraba era para pagar el transporte y la introducci\u00f3n clandestina en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">El grupo de griegos trabaj\u00f3 en Cornualles cortando y recogiendo flores, tambi\u00e9n para pagar la entrada clandestina en Inglaterra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Ha tocado brevemente un punto que me gustar\u00eda recuperar: \u00bfpuede considerarse la externalizaci\u00f3n del trabajo como una puerta que se abre a la esclavitud contempor\u00e1nea?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La subcontrataci\u00f3n no es simplemente una puerta que se abre a la esclavitud, sino una puerta que la institucionaliza. Una soluci\u00f3n legal que encubre y protege a los beneficiarios de la esclavitud en Brasil, como en el caso de Rio Grande do Sul. La esclavitud se ha convertido en un negocio lucrativo, aparentemente legal, destinado a racionalizar la contrataci\u00f3n y el empleo de trabajadores en determinadas actividades. Una de las bodegas que contrat\u00f3 subcontratistas involucrados en la pr\u00e1ctica de la esclavitud divulg\u00f3 una nota con la informaci\u00f3n de que pagaba R$ 6.500,00 (1.300 d\u00f3lares: ndt) por trabajador por mes a la empresa que lo reclutaba. Este recurso crea un capitalismo paralelo al capitalismo dominante basado en la t\u00e9cnica de reducir costes intensificando la explotaci\u00f3n del eslab\u00f3n d\u00e9bil de la producci\u00f3n, el trabajador. Por esta raz\u00f3n, el beneficio de estas empresas de tr\u00e1fico de seres humanos es un beneficio brutal, inmenso. Al ser un trabajo temporal, ilegal y sin estabilidad, debilita a\u00fan m\u00e1s al trabajador y lo deja completamente a merced de una entidad invisible que no tiene ninguna responsabilidad en la injusticia que sufre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Usted est\u00e1 trabajando en un libro sobre el problema actual de la esclavitud en Brasil. \u00bfDe qu\u00e9 tipo de esclavitud se trata y cu\u00e1l es su relaci\u00f3n con la esclavitud que ha tratado en obras anteriores?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Es la misma esclavitud. No ha habido ning\u00fan cambio entre las pr\u00e1cticas esclavistas de los a\u00f1os setenta y las actuales. El campo de aplicaci\u00f3n se ha ampliado y diversificado. Pero la l\u00f3gica es la misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">En este nuevo libro m\u00edo, desarrollo y propongo una teor\u00eda de la esclavitud actual, la llamada \u00abesclavitud contempor\u00e1nea\u00bb. En ella, sugiero una comprensi\u00f3n sociol\u00f3gica revisionista, antagonista y cr\u00edtica en relaci\u00f3n con las interpretaciones difundidas y practicadas por la mayor\u00eda de los militantes y organismos antiesclavistas, incluso religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; \u00bfQui\u00e9n esclaviza hoy en Brasil? \u00bfQui\u00e9n esclaviza? \u00bfPor qu\u00e9 se mantienen esas relaciones?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">En el Brasil actual, los esclavizados son generalmente j\u00f3venes varones cuya permanencia en la casa familiar durante la temporada baja de la agricultura familiar representa una carga por ser un per\u00edodo de escasez. En general, la seducci\u00f3n se produce mediante se\u00f1uelos, promesas milagrosas y ocultaci\u00f3n de los mecanismos de endeudamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Es tambi\u00e9n la persona que, en la esclavitud temporal, piensa que va a amasar recursos para una prueba de entrada modesta en la sociedad del consumo y de los bienes superfluos. Es una forma cruel de entrar en las promesas del capitalismo a trav\u00e9s de las trampas de una puerta anticapitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Estas relaciones an\u00f3malas se sostienen porque son constitutivas del capitalismo que tenemos, un capitalismo basado en supuestos de la econom\u00eda neoliberal, que depende de la negaci\u00f3n de la libertad para establecerse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Esta es una contradicci\u00f3n fundamental de un capitalismo sin futuro. El nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; \u00bfEn qu\u00e9 consiste el peonaje, concepto presente en su obra, y c\u00f3mo se transforma en esclavitud por deudas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Peonaje es una palabra que proviene del t\u00e9rmino \u00abpe\u00f3n\u00bb, que heredamos de la metr\u00f3poli. Los documentos del siglo XVII la mencionan para significar la diferencia social y estamental entre los <em>\u00ablimpios de sangre\u00bb,<\/em> la gente de calidad, los nobles, caballeros, que no andaban por su propio pie, que eran llevados, o andaban calzados, y los que andaban descalzos, pisando su propio pie, blanco o no: los peones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Los peones eran personas muy peque\u00f1as. Cuando se daba limosna en los siglos XVII y XVIII, el valor se defin\u00eda por esta diferencia. A partir de las investigaciones que hice en los archivos de las \u00f3rdenes religiosas, aqu\u00ed y en Portugal, se pudo comprobar que hab\u00eda un valor fijo de la diferencia: un noble pobre val\u00eda hasta 36 veces m\u00e1s que una persona pobre sin calidad, un pe\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La presentaci\u00f3n personal dec\u00eda cu\u00e1nto val\u00eda una persona socialmente. Estar descalzo dec\u00eda mucho. Defin\u00eda un destino. La persistencia de la palabra pe\u00f3n para definir a las v\u00edctimas de la esclavitud por deudas es un indicio significativo de que el pe\u00f3n es menos que una persona. Es alguien cuya designaci\u00f3n indica que sus necesidades no se definen por lo que le falta, sino por un estigma de nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Entre sus actuales proyectos de investigaci\u00f3n se encuentran tambi\u00e9n los an\u00e1lisis en los archivos de las granjas de la Orden de S\u00e3o Bento en el casco antiguo y la ciudad de S\u00e3o Paulo. \u00bfQu\u00e9 ha revelado esta investigaci\u00f3n en tierras benedictinas sobre la esclavitud y la organizaci\u00f3n del trabajo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Mi investigaci\u00f3n en los archivos benedictinos se realiz\u00f3 en S\u00e3o Paulo, Bah\u00eda, Pernambuco y Portugal. La esclavitud en la Orden de San Benito difer\u00eda significativamente de la esclavitud en general. Los monjes eran monjes fil\u00f3sofos, intelectuales. Crearon el modelo para la abolici\u00f3n progresiva de la esclavitud en Brasil. Al d\u00eda siguiente de la Ley de Vientre Libre, en 1871, abolieron la esclavitud en monasterios y haciendas, 17 a\u00f1os antes de la Ley \u00c1urea, sin exigir del gobierno ninguna compensaci\u00f3n por la enorme p\u00e9rdida que hab\u00edan sufrido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Adem\u00e1s, ya en el transcurso del siglo XVIII, hay indicios en sus documentos de que la esclavitud en sus fincas no se basaba en el nacimiento, no ten\u00eda una base racial, sino en la condici\u00f3n social. Uno de los casos que he analizado fue el de un administrador de indios que tambi\u00e9n era amo de los esclavos y arrendatario de un terreno en una de las estancias. Ten\u00eda un pleito con el abad para recibir el valor de un pedazo de harina de mandioca que le hab\u00eda vendido. Esto dio lugar a un debate en el monasterio al que estaba adscrito sobre si hab\u00eda que pagarle o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Un tercio de la persona del indio era libre, igual y persona de pleno derecho. Era \u00e9l quien hab\u00eda producido la harina y, por tanto, hab\u00eda que pagarle: era due\u00f1o de esa parte de su persona y era due\u00f1o de su trabajo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"344\" data-attachment-id=\"34614\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=34614\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-III.jpg?fit=800%2C420&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,420\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Brasil-esclavitud1005-III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-III.jpg?fit=656%2C344&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-III.jpg?resize=656%2C344&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-34614\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-III.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-III.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil-esclavitud1005-III.jpg?resize=768%2C403&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>El soci\u00f3logo Jos\u00e9 de Souza Martins &#8211; Foto: Marcos Santos \/ USP Imagens<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1l fue el papel del colonato, en la historia agraria de Brasil, para la ruptura de las relaciones de trabajo esclavo? \u00bfEn qu\u00e9 medida la absorci\u00f3n de las peque\u00f1as propiedades rurales por los latifundios y la l\u00f3gica del agronegocio contribuyeron a la \u00abinvenci\u00f3n\u00bb de nuevas formas de esclavitud?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Estudi\u00e9 este tema en mi libro <em>O cativeiro da terra<\/em> (Contexto, 2010). Brasil no evolucion\u00f3 de la esclavitud al trabajo libre y asalariado, sino a una combinaci\u00f3n de relaciones laborales. S\u00f3lo la cosecha de caf\u00e9, que era la referencia, se pagaba en met\u00e1lico, por tanto de forma propiamente asalariada. El permiso para cultivar alimentos propios en tierras agr\u00edcolas constitu\u00eda una situaci\u00f3n de arrendamiento de la tierra a cambio del pago en trabajo, es decir, de un colono como arrendatario del terrateniente, la inversa de la situaci\u00f3n de un asalariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Al ocuparse de la plantaci\u00f3n de caf\u00e9, el colono contrataba la mano de obra gratuita de su familia. Si se necesitaban m\u00e1s recolectores para la cosecha, era responsabilidad del colono pagar el jornal, responsabilidad del patr\u00f3n. El agricultor efectuaba el pago, pero lo cargaba en la cuenta del colono. Adem\u00e1s, estaban las tareas gratuitas, como hacer cercas, apagar fuegos. Era una relaci\u00f3n laboral libre pero compleja, que no se reduc\u00eda al salario propiamente dicho y que no sol\u00eda confundirse con el patr\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>Peque\u00f1a propiedad y latifundio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La peque\u00f1a propiedad no fue absorbida por el latifundio. La peque\u00f1a agricultura, no la propiedad, que fue incorporada al latifundio, como en la agricultura de ca\u00f1a del Nordeste o en las plantaciones de caf\u00e9 de S\u00e3o Paulo, no se practicaba en tierras de propiedad del peque\u00f1o agricultor. S\u00f3lo en el Nordeste, durante la dictadura militar, el gobierno reconoci\u00f3 el derecho de enfiteusis de los ca\u00f1eros de la regi\u00f3n sobre sus tierras, el llamado sitio. Lo que constituye un derecho de propiedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Los territorios donde se recluta a los trabajadores que acaban convirti\u00e9ndose en esclavos est\u00e1n muy alejados de los lugares donde tiene lugar la esclavizaci\u00f3n. Esta es una t\u00e1ctica para hacerlos m\u00e1s vulnerables: el desamparo debido a la distancia en relaci\u00f3n a la comunidad y a la familia de origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Si en el campo vemos situaciones laborales an\u00e1logas a la esclavitud, en la ciudad no es diferente, ya que tenemos noticias de f\u00e1bricas clandestinas que mantienen a personas en verdaderas prisiones. \u00bfCu\u00e1l es la similitud y la diferencia entre esta esclavitud rural y la esclavitud urbana contempor\u00e1nea, especialmente en la producci\u00f3n de grandes marcas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La esclavitud en el Brasil actual presenta variaciones significativas de una situaci\u00f3n a otra. Lo que las hace converger es la vulnerabilidad de la v\u00edctima. No s\u00f3lo la pobreza, sino tambi\u00e9n el enga\u00f1o de suponer que el trabajo, que s\u00f3lo se revelar\u00e1 cautivo en el curso de los acontecimientos, es una puerta al nuevo mundo de la superaci\u00f3n de la pobreza. La sociedad de consumo es el fantasma detr\u00e1s de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La similitud b\u00e1sica de estas situaciones est\u00e1 en la complicidad de la v\u00edctima. Los reclutadores, traficantes y beneficiarios del trabajo esclavo utilizan el desempoderamiento resultante de las diferencias culturales entre la v\u00edctima y el explotador como instrumento de dominaci\u00f3n. Hay una biculturalidad que separa a las personas en un pa\u00eds como Brasil, que hace vulnerables a los que vienen de los sectores m\u00e1s atrasados de la sociedad, que dan a las palabras un significado que no tienen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; Si todav\u00eda existen situaciones an\u00e1logas a la esclavitud en el campo y en la industria, tambi\u00e9n las hay en el hogar, ya que vemos a trabajadoras dom\u00e9sticas rescatadas de esas condiciones. \u00bfC\u00f3mo analiza esta relaci\u00f3n entre esclavitud y trabajo dom\u00e9stico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">A granel, los casos de servidumbre dom\u00e9stica aparecen en los peri\u00f3dicos casi todos los d\u00edas. La v\u00edctima es tratada como una empleada y miembro de la familia, que trabaja sin salario ni derechos, como si explotarla fuera un favor y el trabajo un pago justo por este favor, la comida y la vivienda bajo la escalera, como se suele decir. La justicia, cuando ha tenido que actuar, ha procesado y condenado a los responsables. La diferencia en estos casos es que las v\u00edctimas est\u00e1n en cautiverio, casi siempre porque fueron abandonadas por su familia de origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Hace apenas una semana, el Ministerio de Trabajo y Empleo concluy\u00f3 que una anciana desaparecida desde 1979 (\u00a1!) se encontraba en condiciones an\u00e1logas a la esclavitud en un hotel de Garibaldi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Como tambi\u00e9n ocurre en la esclavitud rural, la v\u00edctima no se reconoce esclava, principalmente porque sin ese trabajo cae en un estado de indefensi\u00f3n. Es m\u00e1s com\u00fan de lo que se cree que el trabajador liberado por los inspectores de trabajo regrese a la finca de donde sali\u00f3 y espont\u00e1neamente se someta de nuevo al cautiverio. O, en el caso de los trabajadores dom\u00e9sticos, no saben qu\u00e9 hacer cuando son liberados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Esto nos enfrenta a las dificultades de una militancia a favor del fin de la esclavitud que refleja m\u00e1s la conciencia alienada del militante, generalmente de clase media, que la conciencia que el esclavo tiene de su situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">La consecuencia puede ser dolor, sufrimiento e impotencia. No he visto ning\u00fan an\u00e1lisis ni debate sobre este complicado problema. Los activistas tienden a cerrar los ojos ante todo lo que va en contra de la euforia del espect\u00e1culo en que se ha convertido la lucha contra la esclavitud y del que ellos se han convertido en actores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; \u00bfEs posible erradicar eficazmente la esclavitud hoy en d\u00eda sin superar el capitalismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Superar el capitalismo es una cuesti\u00f3n muy complicada. Depende de la aparici\u00f3n de lo que Henri Lefebvre y \u00c1gnes Heller, por separado, definieron como situaciones de necesidad radical. Aquellas que s\u00f3lo pueden superarse como resultado de transformaciones sociales revolucionarias, es decir, profundas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">El mundo, no s\u00f3lo la sociedad capitalista, est\u00e1 cada vez m\u00e1s alejado de las condiciones que engendran esas necesidades transformadoras. Escuch\u00e9, de la propia \u00c1gnes Heller, en una conferencia en la PUC (Pontificia Universidad Cat\u00f3lica), aqu\u00ed en S\u00e3o Paulo, que las necesidades radicales ya no existen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">He tratado este tema en otra perspectiva divergente y lo hice en mi reciente libro <em>\u201cSociolog\u00eda de la ignorancia: ensayos sobre la incertidumbre del instante\u00bb<\/em> (Unesp, 2021). En el caso brasile\u00f1o, la dificultad es diferente y mayor porque nuestra alienaci\u00f3n social es peculiar, nuestra cosmovisi\u00f3n cr\u00f3nica est\u00e1 del rev\u00e9s. Este es un hecho hist\u00f3rico y antropol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 caminos debemos construir para erradicar la esclavitud en el Brasil de hoy?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Lo que llamamos esclavitud es el nuevo modelo de relaciones laborales de un capitalismo poderoso y estructurado redefinido. En un mundo donde el trabajo est\u00e1 siendo sistem\u00e1ticamente desvalorizado, econ\u00f3mica, social y moralmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Tenemos que entender cu\u00e1les son hoy las contradicciones del capital y qu\u00e9 posibilidades hist\u00f3ricas surgen de ellas. \u00bfQu\u00e9 es posible, cu\u00e1l es nuestro posible hoy? \u00bfQu\u00e9 praxis transformadora estamos en condiciones de desarrollar a partir de estas observaciones?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Necesitamos revisar cr\u00edticamente lo que creemos saber sobre la sociedad contempor\u00e1nea y sobre la sociedad brasile\u00f1a en particular. Hacer la severa autocr\u00edtica que nos permitir\u00e1 ver lo que hasta ahora no hemos visto y no quer\u00edamos ver. Tirar a la basura los manuales de vulgarizaci\u00f3n del pensamiento de izquierda. Tenemos que pensar con cabeza propia, como sujetos de conciencia social compartida. Es lo que Florestan Fernandes defini\u00f3 como conciencia cient\u00edfica de la realidad social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">Leer con atenci\u00f3n a los autores que, con prejuicios ideol\u00f3gicos, satanizamos en nombre de nuestro voluntarismo desinformado y de nuestro pobre e intolerante sentido com\u00fan peque\u00f1oburgu\u00e9s y reaccionario. Empezar de nuevo a repensar el capitalismo con nuevos instrumentos. Reconocer los errores e insuficiencias que bloquean nuestra comprensi\u00f3n del mundo. Si no nos liberamos a nosotros mismos, no liberaremos a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong>* Jos\u00e9 de Souza Martins<\/strong> es licenciado en Ciencias Sociales, m\u00e1ster y doctor en Sociolog\u00eda por la Universidad de S\u00e3o Paulo &#8211; USP. Fue profesor visitante en la Universidad de Florida y en la Universidad de Lisboa y miembro del Consejo de Administraci\u00f3n del Fondo de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas contra las Formas Contempor\u00e1neas de la Esclavitud de 1998 a 2007. Fue Profesor de la c\u00e1tedra Sim\u00f3n Bol\u00edvar en la Universidad de Cambridge (1993-1994). Es profesor jubilado de la USP. Entre sus \u00faltimos libros publicados figuran: <em>O cativeiro da terra<\/em> (Contexto, 2010), <em>Sociologia do desconhecimento: ensaios sobre a incerteza do instante<\/em> (Unesp, 2021), <em>Fronteira: A degrada\u00e7\u00e3o do outro nos confins do humano<\/em> (2022), <em>A pol\u00edtica do Brasil l\u00fampen e<\/em> m\u00edstico (2021) y <em>As duas mortes de Francisca J\u00falia: A Semana antes da Semana <\/em>(2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\"><strong><u>Art\u00edculos relacionados<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">&#8211;<strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33384\">Tinto de sangre. El maridaje esclavista entre grandes supermercados y bodegas<\/a><\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#020000\">&#8211; <strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33301\">Las \u00e1reas de trabajo esclavo deben ser destinadas a la reforma agraria<\/a><\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El soci\u00f3logo afirma que necesitamos revisar lo que creemos saber sobre la sociedad brasile\u00f1a contempor\u00e1nea para luego comprender los movimientos de capital que convierten a las personas en esclavos.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":34617,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703605533],"tags":[17212,703604970,703608607],"class_list":["post-34603","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esclavitud","tag-america-latina","tag-bolsa-familia","tag-esclavitud","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Brasil1005-I-portadab-3337981384-e1683704576297.jpg?fit=818%2C436&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-907","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34603"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34603\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34616,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34603\/revisions\/34616"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34617"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}