{"id":3433,"date":"2017-09-13T20:16:38","date_gmt":"2017-09-13T20:16:38","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3433"},"modified":"2017-09-13T20:16:39","modified_gmt":"2017-09-13T20:16:39","slug":"revolucion-rusa-la-intelectualidad-y-la-clase-obrera-en-1917-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3433","title":{"rendered":"Revoluci\u00f3n Rusa &#8211; La intelectualidad y la clase obrera en 1917 (III)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Historia<\/strong><\/p>\n<p><strong>Centenario de la Revoluci\u00f3n rusa\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>La intelectualidad y la clase obrera en 1917 (III)<\/strong><\/p>\n<p><strong>David Mandel *<\/strong><\/p>\n<p><strong>A l\u00b4encontre, 8-9-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/alencontre.org\/\">https:\/\/alencontre.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Los trabajadores no traspasaron alegremente la \u00faltima etapa de la toma del poder en octubre de 1917. En realidad, la mayor parte de ellos, aunque deseaban desesperadamente el poder de los soviets, dudaron y temporizaron ante la acci\u00f3n (vystuplenie). La insurrecci\u00f3n fue el acto de una minor\u00eda decisiva de trabajadores, los que eran miembros o pr\u00f3ximos del partido bolchevique (solo en la capital, el partido contaba en sus filas con 30 000 trabajadores). Cuando forzaron la decisi\u00f3n, la aplastante mayor\u00eda de los otros trabajadores dieron su apoyo. Pero en ese momento, los trabajadores estaban preocupados por su aislamiento pol\u00edtico. En los d\u00edas que siguieron a la insurrecci\u00f3n se expres\u00f3 un apoyo amplio de los trabajadores, tambi\u00e9n en las filas del partido bolchevique, a favor de la formaci\u00f3n de un \u201cgobierno socialista homog\u00e9neo\u201d, es decir una coalici\u00f3nde todos los partidos socialistas, tanto de izquierda como de derecha.<\/p>\n<p>Sin embargo, las negociaciones tendentes a formar un tal gobierno, emprendidas bajo los auspicios del Comit\u00e9 Ejecutivo Panruso del sindicato de los ferroviarios [Vikzhel], entonces dirigido por los mencheviques internacionalistas (mencheviques de izquierda), fracasaron por la negativa de los mencheviques moderados y los SR, as\u00ed como de los que se encontraban a su derecha, a formar parte de un gobierno, a participar en un gobierno responsable \u00fanica, o principalmente, ante los soviets. Un tal gobierno estar\u00eda compuesto en mayor\u00eda por bolcheviques, en la medida en que eran mayoritarios en el reciente Congreso de los Soviets. Tras esta negativa estaba la convicci\u00f3n de los socialistas moderados de que, sin el apoyo de la burgues\u00eda, la revoluci\u00f3n estar\u00eda abocada al fracaso. Ligado a este aspecto estaba el temor de que el gobierno, dirigido por los bolcheviques, cuya base era obrera, emprendiese \u201cexperimentaciones socialistas\u201d.<\/p>\n<p>Cuando fracasaron las negociaciones, precisamente sobre la cuesti\u00f3n de la responsabilidad ante los soviets, los SR de izquierda decidieron participar en el gobierno de los soviets en coalici\u00f3n con los bolcheviques. Su peri\u00f3dico subrayaba que \u201cincluso si hubi\u00e9ramos llegado a la formaci\u00f3n de un \u2018gobierno homog\u00e9neo\u2019, ello habr\u00eda sido, en realidad, una coalici\u00f3n con la parte m\u00e1s radical de la burgues\u00eda\u201d 1\/. Pero los mencheviques-internacionalistas, el ala izquierda del partido menchevique que tom\u00f3 pronto la direcci\u00f3n del partido, rechaz\u00f3 seguir a los SR de izquierda. En un art\u00edculo de t\u00edtulo \u201c2&#215;2=5\u201d, el economista menchevique-internacionalista V.L. Bazarov expres\u00f3 su irritaci\u00f3n ante lo que \u00e9l consideraba una confusi\u00f3n de los trabajadores: llamaban a la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n de todos los socialistas, pero quer\u00edan una coalici\u00f3n que fuese responsable ante los soviets.<\/p>\n<p>\u201c[\u2026]Se adoptan resoluciones que exigen inmediatamente la constituci\u00f3n de un gobierno democr\u00e1tico sobre la base de un acuerdo de todos los partidos socialistas y [al mismo tiempo] un reconocimiento del actual TsIK [CEC de los soviets de los diputados de trabajadores y soldados, elegido en el reciente Congreso de los soviets, ampliamente bolchevique] como si fuera el \u00f3rgano ante el que debe ser responsable el gobierno [\u2026]. Pero, actualmente, un gobierno puramente sovi\u00e9tico no puede ser m\u00e1s que bolchevique. Cada d\u00eda que pasa se hace m\u00e1s claro el hecho de que los bolcheviques no pueden gobernar: los decretos se suceden en cadena y no pueden ser puestos en pr\u00e1ctica [\u2026] As\u00ed, incluso aunque sea cierto lo que declaran los bolcheviques, es decir que las masas no est\u00e1n tras los partidos socialistas, compuestos exclusivamente de intelectuales, [\u2026] entonces incluso, ser\u00e1n necesarias amplias concesiones. El proletariado no puede dirigir sin la intelectualidad [\u2026] El TsIK debe ser \u00fanicamente una de las instituciones ante las que el gobierno es responsable\u00a0 2\/\u201d.<\/p>\n<p>Los mencheviques-internacionalistas compart\u00edan la opini\u00f3n de los bolcheviques seg\u00fan la cual la burgues\u00eda era fundamentalmente contrarrevolucionaria. Sin embargo, compart\u00edan tambi\u00e9n la convicci\u00f3n del ala derecha de su propio partido de que una Rusia econ\u00f3micamente atrasada, muy ampliamente campesina, no dispon\u00eda de las condiciones sociales y pol\u00edticas favorables al socialismo. En consecuencia, mientras que los mencheviques m\u00e1s a la derecha, en paralelo con los SR, continuaban a llamar a una coalici\u00f3n con los representantes de la burgues\u00eda, los mencheviques-internacionalistas subrayaban la necesidad de, al menos, conservar el apoyo de las capas medias de la sociedad, la peque\u00f1a burgues\u00eda y especialmente la intelectualidad. El problema, sin embargo, resid\u00eda en el hecho de que esta \u00faltima hab\u00eda optado, de forma aplastante, por el partido de la burgues\u00eda. Result\u00f3 que los mencheviques de izquierda quedaron condenados a permanecer como espectadores pasivos de la revoluci\u00f3n en curso.<\/p>\n<p>En lo que concierne a los propios trabajadores y trabajadoras, cuando les pareci\u00f3 claro que la verdadera cuesti\u00f3n era la de un poder de los soviets o una coalici\u00f3n renovada, bajo una u otra forma, con la burgues\u00eda, dieron su apoyo al gobierno de los soviets antes incluso de que los SR de izquierda decidieron unirse al mismo. En la reuni\u00f3n del 29 de octubre, simult\u00e1neamente a las negociaciones para formar un gobierno de coalici\u00f3n de todos los partidos socialistas, una asamblea general de trabajadores de los astilleros navales Admiral\u2019teiski lanz\u00f3 un llamamiento a todos los trabajadores, pidiendo:<\/p>\n<p>\u201cIndependientemente de vuestro color partidario, ejerced una presi\u00f3n sobre vuestros centros pol\u00edticos a fin de alcanzar un acuerdo inmediato de todos los partidos, desde los bolcheviques hasta los socialistas-populares as\u00ed como a la formaci\u00f3n de un gobierno socialista responsable ante el soviet de los diputados trabajadores, soldados y campesinos sobre la base de la siguiente plataforma: proposici\u00f3n inmediata de paz. Transferencia inmediata de la tierra a los comit\u00e9s campesinos. Control obrero de la producci\u00f3n. Convocatoria de la Asamblea Constituyente en la fecha fijada\u00a0 3\/.\u201d<\/p>\n<p>Este era un ejemplo de lo que Bazarov consideraba como revelador de la confusi\u00f3n pol\u00edtica de los trabajadores: quer\u00edan un gobierno de coalici\u00f3n de todos los partidos socialistas, pero quer\u00edan igualmente que ese gobierno fuese responsable ante los soviets. Una semana m\u00e1s tarde, sin embargo, despu\u00e9s de la ruptura de las negociaciones y mientras los bolcheviques permanec\u00edan solos en el gobierno, esos mismos trabajadores decidieron \u201cmanifestarse a favor de un poder los soviets pleno e \u00edntegro, indivisible, y contra la coalici\u00f3n con los conciliadores defensistas. Hemos sacrificado mucho por la revoluci\u00f3n y estamos dispuestos, si ello fuera necesario, a nuevos sacrificios, pero no abandonaremos el poder a aquellos a los que se les ha arrebatado en una sangrante batalla\u00a0 4\/.\u201d.<\/p>\n<p>Cuando los SR de izquierda decidieron entrar al gobierno, habiendo llegado a la conclusi\u00f3n que \u201cincluso si hubi\u00e9ramos alcanzado la formaci\u00f3n de un \u2018gobierno homog\u00e9neo\u2019, ello habr\u00eda sido, en realidad, una coalici\u00f3n con la burgues\u00eda\u201d 5\/, los trabajadores suspiraron colectivamente: se hab\u00eda alcanzado la unidad, al menos \u201cla de abajo\u201d, entre los nyzy [la plebe], siendo principalmente los SR de izquierda un partido campesino. Una asamblea de trabajadores de la f\u00e1brica Putilov declar\u00f3 en esta ocasi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cNosotros, trabajadores, saludamos como un solo hombre la unificaci\u00f3n deseada desde hace mucho tiempo y dirigimos nuestros calurosos saludos a nuestros camaradas que trabajan en la plataforma del segundo Congreso Panruso de las masas trabajadoras del campesinado pobre, de los trabajadores y de los soldados\u00a0 6\/\u201d.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre, que hab\u00eda consagrado la polarizaci\u00f3n profunda que exist\u00eda ya en la sociedad rusa, vio al n\u00facleo de la intelectualidad al lado de las clases poseedoras\u00a0 7\/, mientras que lo que quedaba de la intelectualidad de izquierda permanec\u00eda suspendida en alguna parte entre las dos. Los trabajadores respondieron con amargura a esta perceptible traici\u00f3n. Como escrib\u00eda Levin, SR de izquierda:<\/p>\n<p>\u201cEn el momento en que se rompen por el pueblo las cadenas burguesas del Estado, la intelectualidad se aleja del pueblo. Los que han tenido la suerte de recibir una educaci\u00f3n cient\u00edfica abandonan al pueblo, que les ha llevado sobre sus espaldas agotadas y laceradas. Y, como si ello no bastase, al irse, se burla de su impotencia, de su analfabetismo, de su incapacidad de llevar a cabo grandes transformaciones sin dolor, de conseguir grandes realizaciones. Esta burla es particularmente amarga para el pueblo. En su interior, crece instintivamente el odio hacia las personas instruidas, hacia la intelectualidad &lt;\u00a0 8\/\u201d.<\/p>\n<p>El peri\u00f3dico menchevique-internacionalista Nova\u00efa zhizn\u2019 public\u00f3 el siguiente informe, sobre Mosc\u00fa, en diciembre de 1917:<\/p>\n<p>\u201cSi las trazas externas de la insurrecci\u00f3n son poco numerosas, la divisi\u00f3n en el seno de la poblaci\u00f3n es, de hecho, profunda. Cuando se enterr\u00f3 a los soldados bolcheviques y a la guardia roja [a continuaci\u00f3n de la victoria de la insurrecci\u00f3n, tras varios d\u00edas de \u00e1speros combates], seg\u00fan me han dicho, no se pudo encontrar un solo intelligent o estudiante de universidad o de instituto en el seno de esa grandiosa procesi\u00f3n. Y cuando se realizaron los funerales de los junkers [cadetes de la escuela de oficiales que combatieron para defender al gobierno provisional], entre la multitud no se encontr\u00f3 ning\u00fan trabajador, soldado o plebeyo. La composici\u00f3n de la manifestaci\u00f3n en honor de la Asamblea Constituyente fue similar: los cinco soldados tras la bandera de la organizaci\u00f3n militar de los SR no hac\u00edan m\u00e1s que subrayar la ausencia de la guarnici\u00f3n.<\/p>\n<p>El abismo que separaba a los dos campos toma amplitud mediante la huelga general de los empleados municipales: los ense\u00f1antes de las escuelas municipales, el personal superior de los hospitales, los empleados superiores de los tranv\u00edas, etc. Esa huelga hace extremadamente ardua la tarea del gobierno municipal bolcheviques; peor todav\u00eda, exacerba el odio de la poblaci\u00f3n nizy hacia toda la intelectualidad y la burgues\u00eda. He asistido a la siguiente escena: un tranviario empujando a un estudiante de instituto fuera de su tranv\u00eda: \u00a1\u2018os ense\u00f1an bien, pero parece que no quieren ense\u00f1ar a nuestros hijos!\u201d.<\/p>\n<p>La huelga de las escuelas y los hospitales fue vista por los nizy de la ciudad como una lucha de la burgues\u00eda y de la intelectualidad contra las masas populares\u00a0 9\/.<\/p>\n<p>A la hora de comprender la posici\u00f3n de la intelectualidad, lo primero que debemos preguntarnos es si la percepci\u00f3n de traici\u00f3n por parte de los trabajadores ten\u00eda alguna justificaci\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, visto desde otro \u00e1ngulo, eran los trabajadores quienes se separaron de la intelectualidad, optando por una ruptura con las clases pudientes y abandonando la alianza nacional de todas las clases que hab\u00eda sido forjada en febrero.<\/p>\n<p>Las razones que justificaban la radicalizaci\u00f3n posterior de los trabajadores se pueden resumir de la siguiente manera: sobre la base de su experiencia, llegaron a la conclusi\u00f3n de que las clases pudientes se opon\u00edan a los objetivos de las clases populares de la revoluci\u00f3n de Febrero: la conclusi\u00f3n r\u00e1pida de una paz democr\u00e1tica, la reforma agraria, la jornada de trabajo de ocho horas, la convocatoria de una asamblea con el fin de establecer una rep\u00fablica democr\u00e1tica. Las clases pudientes, no s\u00f3lo bloquearon la realizaci\u00f3n de estos objetivos (que en esencia eran democr\u00e1ticos, y de ninguna manera socialistas), sino que adem\u00e1s intentaron aplastar militarmente a las clases populares. Esto queda ampliamente demostrado por el apoyo, apenas velado, que el partido Kadete (partido constitucional-dem\u00f3crata) dio al levantamiento del general Kornilov, a finales de agosto, as\u00ed como por la oposici\u00f3n implacable de los industriales a toda medida del Estado, para as\u00ed impedir el derrumbamiento econ\u00f3mico que se aproximaba a pasos gigantes.<\/p>\n<p>Para los trabajadores, la insurrecci\u00f3n de octubre y el establecimiento del poder de los soviets significaba la exclusi\u00f3n de las clases pudientes de toda influencia sobre la pol\u00edtica de Estado. Octubre fue ante todo un acto de defensa de la revoluci\u00f3n de Febrero, de sus conquistas reales y de sus promesas, frente a la hostilidad activa de las clases pudientes. Mientras en octubre ciertos trabajadores ve\u00edan efectivamente el potencial de una transformaci\u00f3n socialista, de ninguna forma, durante ese per\u00edodo, eso constitu\u00eda su objetivo principal.<\/p>\n<p>De esta forma, el sentimiento de traici\u00f3n que experimentaron los trabajadores respecto de la intelectualidad se hace comprensible; tal como lo redactaba el diario menchevique-internacionalista (que era hostil a la revoluci\u00f3n de Octubre): \u201cde ahora en adelante, los trabajadores pueden demandar a los m\u00e9dicos y ense\u00f1antes en huelga: \u201cnunca hicisteis huelga contra el r\u00e9gimen bajo el zar o bajo Goutchkov\u00a0\u00a0 10\/. \u00bfPorqu\u00e9 hac\u00e9is huelga, ahora que el poder est\u00e1 en las manos de personas que todos reconocemos como nuestros dirigentes?\u201d\u00a0 11\/.Incluso dirigentes de izquierda, como Iouli O. Martov, cuya entrega a la causa obrera no puede ser puesta en duda, ten\u00eda m\u00e1s el sentimiento de lavarse las manos que el de hacer \u201clo que parec\u00eda ser nuestro deber \u2013 mantenerse al lado de la clase obrera, incluso cuando sea falso\u2026 Esto es tr\u00e1gico. Porque despu\u00e9s de todo, el conjunto del proletariado va detr\u00e1s de Lenin y espera que el derrocamiento producir\u00e1 la emancipaci\u00f3n social; y ello siendo consciente de que el proletariado ha desafiado a todas las fuerzas antiproletarias\u201d\u00a0 12\/. \u00bfPor qu\u00e9 la intelectualidad huy\u00f3, tal y como lo perciben los trabajadores?. Refiri\u00e9ndose a los populistas, el historiador Oliver Radkey ofrece la siguiente explicaci\u00f3n: \u201cEn los momentos m\u00e1s bajos de la revoluci\u00f3n, una gran cantidad se convirtieron en funcionarios o participaron en la acci\u00f3n social de las zemstvosy de los municipios como funcionarios de las sociedades cooperativas, en donde la rutina cotidiana y las perspectivas resultantes de estas actividades eran mortales para el esp\u00edritu revolucionario. Otras personas entraron en diferentes profesiones. Todos se hicieron m\u00e1s viejos\u00a0\u00a0 13\/.\u201d<\/p>\n<p>No obstante, parece improbable que una transformaci\u00f3n social tan profunda como la integraci\u00f3n econ\u00f3mica de la intelectualidad en el orden existente hubiera podido realizarse en el espacio de un decenio. Adem\u00e1s, cabe preguntarse, sobre la forma en que los intelectuales socialistas se ganaban la vida antes del fracaso de la revoluci\u00f3n de 1905, en la medida en que no todos pod\u00edan haber sido activistas profesionales o los mejores estudiantes. Si la generaci\u00f3n de 1905 envejec\u00eda, \u00bfqu\u00e9 es lo que suced\u00eda a los estudiantes de 1917, cuya mayor\u00eda tambi\u00e9n era hostil a la revoluci\u00f3n de Octubre? El menchevique A. N. Potresov, situado en la extrema derecha de su partido, observaba en mayo de 1918 que \u201cen febrero [1917],asistimos a la alegr\u00eda com\u00fan de los estudiantes y de los peque\u00f1os-burgueses. En octubre, estudiantes y burgueses hab\u00edan llegado a ser sin\u00f3nimos\u201d\u00a0 14\/.<\/p>\n<p>Una explicaci\u00f3n m\u00e1s razonable de la huida de la intelectualidad puede encontrarse en la polarizaci\u00f3n de clase de la sociedad rusa, que emergi\u00f3 en todo su amplitud durante la revoluci\u00f3n de 1905, cuando la burgues\u00eda, asustada por el activismo de los trabajadores en defensa de sus reivindicaciones sociales, en particular la jornada de ocho horas, y atra\u00edda por las concesiones pol\u00edticas muy limitadas que ofrec\u00eda una autocracia debilitada, se volvi\u00f3 contra el movimiento de trabajadores y campesinos. Destaca en ello, el lockout masivo organizado en Petrogrado por los industriales y el Estado en el oto\u00f1o de 1905, cuando los trabajadores reivindicaban las ocho horas\u00a0 15\/. Cuando el movimiento obrero se restableci\u00f3 de la derrota de esta revoluci\u00f3n, en 1912-1914, coloc\u00f3 inmediatamente en sus huelgas tantas reivindicaciones pol\u00edticas dirigidas contra la autocracia como reivindicaciones econ\u00f3micas dirigidas a los industriales. Por su parte, estos colaboraron estrechamente con la polic\u00eda zarista para dificultar las acciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas de los trabajadores as\u00ed como para reprimir a los activistas\u00a0 16\/.<\/p>\n<p>Es en el curso del per\u00edodo anterior a la guerra cuando los bolcheviques se convirtieron en la fuerza pol\u00edtica hegem\u00f3nica en el seno del proletariado. Lo que distingu\u00eda la fracci\u00f3n bolchevique de la social-democracia de los mencheviques era su apreciaci\u00f3n de que la burgues\u00eda, incluida su ala de izquierda, liberal, era fundamentalmente opuesta a la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Los mencheviques, por su parte, consideraban que resultaba crucial que la burgues\u00eda dirigiera esta revoluci\u00f3n. Sobre los campesinos, que Lenin suger\u00eda que se aliasen a los trabajadores, los mencheviques opinaban que no estaban capacitados para asegurar una direcci\u00f3n pol\u00edtica nacional. Si este papel no lo asum\u00eda la burgues\u00eda, necesariamente caer\u00eda en manos de los trabajadores. Pero los trabajadores, a la cabeza de un gobierno revolucionario adoptar\u00edan, inevitablemente, medidas que socavar\u00edan los derechos de propiedad burgueses. Se lanzar\u00edan a realizar experiencias socialistas que, en las condiciones de atraso que caracterizaba a Rusia, se revelar\u00edan desastrosas, conduciendo inevitablemente a la derrota de la revoluci\u00f3n. Por consiguiente, antes de la guerra, los mencheviques hac\u00edan vanos llamamientos para que moderasen su presi\u00f3n huelguista: no quer\u00edan asustar a los liberales que se distanciaban cada vez m\u00e1s del podrido r\u00e9gimen autocr\u00e1tico, pero que por otro lado podr\u00edan coger miedo a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>De forma que lo que hemos observado es que la intelectualidad de izquierdas abraz\u00f3 la posici\u00f3n de los mencheviques y de los SR y no la de los bolcheviques y de los trabajadores. Afirmaban que en un pa\u00eds rural atrasado una revoluci\u00f3n encabezada por los trabajadores fracasar\u00eda de forma inevitable. El episodio siguiente, relatado en las memorias de un metal\u00fargico de Petrogrado, ilustra la divisi\u00f3n que exist\u00eda entre los trabajadores y los intelectuales de izquierdas.<\/p>\n<ol>\n<li>M. Gordienko, metal\u00fargico y militante bolchevique, en compa\u00f1\u00eda de dos camaradas, que como \u00e9l eran originarios de Nijni Novgorod, ciudad de origen de M\u00e1ximo Gorki, decidieron visitar a este \u00faltimo, su zemlyak (compatriota): \u201cse preguntaban, \u00bfpuede que A.M. Gorki se haya alejado completamente de nosotros?\u201d. En 1918, Gorki era el editor del diario menchevique-internacionalista Nova\u00efazhizn\u2019, violentamente cr\u00edtico respecto del nuevo r\u00e9gimen sovi\u00e9tico, al que atacaba en particular por su incompetencia. Resultado, seg\u00fan el diario, de la marginaci\u00f3n de la intelectualidad. En particular, lo que enfurec\u00eda a los trabajadores era el hecho de que los editores del diario criticasen al gobierno, mientras se manten\u00edan a distancia a la vez que rehu\u00edan implicarse m\u00e1s en la mejora de las cosas. Por ejemplo, con ocasi\u00f3n de la conferencia de los comit\u00e9s de f\u00e1brica de Petrogrado, en febrero de 1918, uno de los delegados se expres\u00f3 con amargura sobre \u201cla intelectualidad saboteadora de Nova\u00efazhizn\u2019 de Gorky, que se ocupaba de criticar al gobierno bolchevique mientras que no hac\u00eda nada para aligerar el fardo de ese gobierno\u201d 17\/.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En el domicilio de Gorki, la conversaci\u00f3n gir\u00f3 r\u00e1pidamente hacia cuestiones pol\u00edticas:<\/p>\n<p>\u201cAlekse\u00ef Maksimovitch, [Pechov, se\u00f1al\u00f3 Gorki] ensimismado en sus pensamientos, dijo: \u201cresulta dif\u00edcil para vosotros, muy dif\u00edcil\u201d.<\/p>\n<p>\u2013 Pero t\u00fa, Alekse\u00ef Maksimovitch, no haces las cosas m\u00e1s simples, le se\u00f1al\u00e9.<\/p>\n<p>\u2013 No s\u00f3lo no nos ayuda, sino que mina nuestros esfuerzos, a\u00f1adi\u00f3 IvanTchougourine.<\/p>\n<p>\u2013 Eh, amigos, sois formidables. Lo siento por vosotros. Deb\u00e9is comprender que sois un grano de arena en este mar; no, en este oc\u00e9ano de fuerzas elementales campesinas peque\u00f1o-burguesas. \u00bfCu\u00e1ntos bolcheviques hay tan convencidos como vosotros? Un pu\u00f1ado. En realidad, sois como una gota de aceite en este oc\u00e9ano, una mota de polvo que la m\u00e1s ligera brisa puede destruir.<\/p>\n<p>\u2013 Te equivocas, Alekse\u00ef Maksimovitch. Ven a visitar nuestro barrio de Vyborg y lo comprobar\u00e1s. All\u00ed donde hab\u00eda 600 bolcheviques, ahora hay miles.<\/p>\n<p>\u2013 Miles, pero maleducados, viviendo en la miseria, y en otras ciudades ni siquiera eso.<\/p>\n<p>\u2013 Lo mismo, Alekse\u00ef Maksimovitch, se produjo en otras ciudades y pueblos. Por todos los lugares la lucha de clases se intensifica.<\/p>\n<p>\u2013 Es por esto que os amo, por vuestra s\u00f3lida fe. Pero es tambi\u00e9n por eso mismo que os temo. Usted desaparecer\u00e1 y despu\u00e9s todo retroceder\u00e1 cientos de a\u00f1os. La perspectiva es estremecedora\u201d.<\/p>\n<p>Algunas semanas m\u00e1s tarde, los tres volvieron y se encontraron con N. Soukhanov y D. A. Desnitski en el apartamento de Gorki. Ambos eran intelectuales mencheviques de izquierda y editores de Nova\u00efazhizn\u2019.<\/p>\n<p>\u201cUna vez m\u00e1s, Alekse\u00ef Maksimovitch evoc\u00f3 el oc\u00e9ano peque\u00f1o-burgu\u00e9s. Estaba afligido a causa de que, nosotros, viejos militantes bolcheviques, adem\u00e1s de haber vivido en la clandestinidad, fu\u00e9ramos tan pocos y que el partido fuera tan joven e inexperimentado [\u2026] Soukhanovy Lopata [otro nombre de Desnitski] afirmaron que \u00fanicamente un loco pod\u00eda hablar de revoluci\u00f3n proletaria en un pa\u00eds tan atrasado como Rusia. Nosotros protestamos con energ\u00eda y respondimos que tras de la apariencia de una democracia pan-rusa\u00a0 18\/, lo que realmente defend\u00edan era la dictadura de la burgues\u00eda [\u2026].<\/p>\n<p>\u201cDurante este intercambio, Alekse\u00ef Maksimovitch, se dirigi\u00f3 hacia la ventana que daba a la calle. Inmediatamente, volvi\u00f3 hacia m\u00ed, me cogi\u00f3 de la manga y me llev\u00f3 a la ventana. \u201cMira\u201d, me dijo con c\u00f3lera y resentimiento en la voz. Lo que vi era efectivamente escandaloso. Cerca de un peque\u00f1o jard\u00edn, sobre un c\u00e9sped bien cortado, estaba un grupo de soldados sentados que com\u00edan arenques y arrojaban los restos en el jard\u00edn con flores\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY en la Casa del Pueblo sucede lo mismo\u00a0 19\/, se enceran los suelos y se colocan escupideras en las esquinas y al lado de las columnas, pero observad lo que hacen\u201d, se lamentaba Maria Fiodorovna [esposa de Gorki], que era la encargada de la Casa del Pueblo.<\/p>\n<p>\u201cY es con gentes como esta que los bolcheviques piensan realizar una revoluci\u00f3n socialista\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Lopata, con un cierto sarcasmo en la voz. \u201cPreviamente deb\u00e9is ense\u00f1ar, educar al pueblo, y a continuaci\u00f3n hacer una revoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY qui\u00e9n va a formarles y educarles? \u00bfla burgues\u00eda?\u201d, pregunt\u00f3 uno de entre nosotros.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY c\u00f3mo lo vais a hacer?\u201d, pregunt\u00f3 Alekse\u00ef Maksimovitch, sonriendo.<\/p>\n<p>\u201cNosotros queremos hacerlo de otra manera\u201d, respond\u00ed. \u201cAnte todo, derrocar a la burgues\u00eda, y despu\u00e9s educar al pueblo. Construiremos escuelas, clubs, Casas del Pueblo [\u2026].\u201d<\/p>\n<p>\u201cPero eso es irrealizable\u201d, se\u00f1al\u00f3 Lopata.<\/p>\n<p>\u201cNo ser\u00e1 realizable para vosotros; pero s\u00ed para nosotros\u201d, le respond\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cY bien, \u00bfes posible que sean estos diablos quienes lo realicen?\u201d dijo Alekse\u00ef Maksimovitch.<\/p>\n<p>\u201cNosotros lo conseguiremos en su totalidad\u201d, replic\u00f3 uno de los nuestros, \u201cy ello ser\u00e1 peor para vosotros.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Eeh! \u00a1As\u00ed que con amenazas! \u00bfQu\u00e9 es eso de que ser\u00e1 peor para nosotros?\u201d pregunt\u00f3 entre risas Alexe\u00ef Maksimovitch.<\/p>\n<p>\u201cDe la siguiente manera: haremos lo que tengamos que hacer, con o sin vosotros, bajo la direcci\u00f3n de Ilitch [Lenin], y entonces ellos os preguntar\u00e1n: \u00bfD\u00f3nde estabais y qu\u00e9 hac\u00edais cuando atraves\u00e1bamos un momento tan dif\u00edcil?\u00a0 20\/\u201d.<\/p>\n<p>Lenin hab\u00eda realizado una descripci\u00f3n enormemente similar de \u201cuna conversaci\u00f3n con un rico ingeniero poco antes de las jornadas de julio[1917]\u00bb.<\/p>\n<p>\u201cEse ingeniero, en un determinado momento, hab\u00eda sido revolucionario. Fue miembro del partido social-dem\u00f3crata e incluso del partido bolchevique. Hoy, no es sino el terror y el odio hacia los obreros libres e indomables. \u00c9l, que es una persona cultivada, y que ha estado en el extranjero, dice que si por lo menos fueran obreros como los obreros alemanes\u2026; yo entiendo que en general la revoluci\u00f3n social es inevitable; pero aqu\u00ed, con el descenso en el nivel de los obreros, que ha causado la guerra 21\/\u2026 no se trata de una revoluci\u00f3n, es un abismo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEstar\u00eda dispuesto a reconocer la revoluci\u00f3n social, en el caso de que la historia se condujera con tanta calma y con tanta tranquilidad, regularidad y exactitud como las que caracterizan a un tren alem\u00e1n entrando en una estaci\u00f3n. Con gran dignidad, el interventor del tren abre las puerta de los vagones y anuncia: \u201c\u00a1T\u00e9rmino: Revoluci\u00f3n social.! \u00a1 Alleaussteigen (todas las personas descienden del tren)!\u201d \u00bfEntonces porqu\u00e9 no se pasar\u00eda de la situaci\u00f3n del ingeniero bajo el reino de las TitTitytch\u00a0 22\/ a la situaci\u00f3n del ingeniero bajo el reino de las organizaciones obreras?.<\/p>\n<p>\u201cEste hombre ha visto huelgas. Sabe qu\u00e9 tempestades de pasiones desencadena siempre una huelga, hasta la m\u00e1s com\u00fan, incluso en los per\u00edodos de mayor calma. Por supuesto que comprende bien que esta tempestad debe ser millones de veces m\u00e1s fuerte en el momento en que la lucha de clases haya sublevado a todos los trabajadores de un inmenso pa\u00eds, cuando la guerra y la explotaci\u00f3n hayan conducido al umbral de la desesperaci\u00f3n a millones de personas, a los que los propietarios hac\u00edan sufrir desde hace siglos, y a quienes los capitalistas y los funcionarios del zar explotaban y maltrataban desde hac\u00eda decenas de a\u00f1os. Todo esto lo comprende \u201cen teor\u00eda\u201d, y no lo reconoce mas que en la punta de los labios; simplemente est\u00e1 asustado por la \u201csituaci\u00f3n excepcionalmente compleja\u201d 23\/.<\/p>\n<ol>\n<li>Soukhanovo ofrec\u00eda una explicaci\u00f3n similar a la posici\u00f3n de los mencheviques de izquierdas: \u201cEst\u00e1bamos opuestos a la coalici\u00f3n y a la burgues\u00eda, al lado de los bolcheviques. No nos hab\u00edamos fusionado con ellos debido a ciertos aspectos de la creatividad positiva de los bolcheviques [comentario ir\u00f3nico de Soukhanov], o porque sus m\u00e9todos de propaganda nos revelaban la cara odiosa que pudiera venir del bolchevismo. Se trataba de una fuerza elemental [stikhiya] peque\u00f1o-burguesa, desatada y anarquista que no pudo ser eliminada del bolchevismo hasta que dejaron de seguirle las masas\u00a0 24\/.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El temor de la stikhiya, especialmente del campesinado, constitu\u00eda un aspecto importante de los mencheviques. Contribuye a explicar el rechazo de la Revoluci\u00f3n de Octubre por este partido as\u00ed como su insistencia para establecer una coalici\u00f3n con los liberales y, en caso de fracaso, con el \u201cresto de la democracia\u201d, y en particular de la intelectualidad.<\/p>\n<p>Ahora bien, si la preocupaci\u00f3n de la intelectualidad de izquierdas sobre el car\u00e1cter insuficiente del desarrollo de la cultura pol\u00edtica y de la consciencia de las masas populares ten\u00eda una base, sin duda, cabe preguntarse c\u00f3mo pod\u00eda justificarse su decisi\u00f3n de mantenerse a distancia de la lucha, en tanto en cuanto la revoluci\u00f3n continuaba avanzando. En las condiciones de una profunda polarizaci\u00f3n entre clases, la alternativa al gobierno de los soviets que defend\u00eda la intelectualidad, -incluida la intelectualidad de izquierdas- nunca fue clara, y menos para los trabajadores. En realidad, no exist\u00eda alternativa, si se excluye la derrota de la revoluci\u00f3n. De esta manera se expresaba un trabajador bolchevique en una conferencia de delegados de los trabajadores de la Armada roja, en mayo de 1918: \u201cSe nos acusa de haber sembrado la guerra civil. Se trata de un grave error, cuando no una mentira [\u2026] Nosotros no inventamos los intereses de clase. Se trata de una cuesti\u00f3n que existe en la vida, un hecho, que todos debemos reconocer\u201d 25\/. Esta es la raz\u00f3n por la cual, los trabajadores y campesinos, a pesar de las enormes privaciones y de los excesos de la guerra civil, continuaron sosteniendo el r\u00e9gimen de los soviets: por supuesto, unos de forma m\u00e1s activa que otros.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de Gorki, a prop\u00f3sito de las masas incultas, pol\u00edticamente no instruidas, era eminentemente sincera. Pero la revoluci\u00f3n iba avanzando con o sin la intelectualidad. Frente a esto, ser\u00eda m\u00e1s razonable tomar parte activa en ello para as\u00ed facilitar el camino e intentar reducir los excesos. Ciertamente, algunos intelectuales optaron por ello. Un cierto Brik, -figura cultural en Petrogrado- escrib\u00eda lo siguiente, a principios de diciembre de 1917, en Nova\u00efazhizn\u2019:<\/p>\n<p>\u201cPara mi gran sorpresa, me encontr\u00e9 en la lista electoral bolchevique para las elecciones de la Duma municipal. Yo no soy bolchevique y me opongo a su pol\u00edtica cultural. Pero no puedo permitir que las cosas contin\u00faen as\u00ed. Esto ser\u00eda un desastre si se dejase a los trabajadores que definieran la pol\u00edtica. Por consiguiente voy a actuar, pero sin disciplina [exterior]. Aquellos que reh\u00fayan actuar y esperen que la contra-revoluci\u00f3n restaure la cultura est\u00e1n ciegos\u00a0 26\/.\u201d<\/p>\n<p>En diciembre de 1917, se form\u00f3 un nuevo Sindicato internacionalista de ense\u00f1antes, despu\u00e9s de que algunos de estos decidieran romper con el Sindicato pan-ruso de ense\u00f1antes por cuestionar la huelga [contra el gobierno bolchevique]. La nueva organizaci\u00f3n declar\u00f3 que resultaba \u201cinadmisible que las escuelas fueran utilizadas como arma pol\u00edtica\u201d y efectuaron un llamamiento a los ense\u00f1antes para cooperar con el r\u00e9gimen con el fin de crear una nueva escuela socialista\u00a0 27\/.<\/p>\n<ol>\n<li>B. Stankevitch, miembro del Partido socialista-popular (populista de derechas) y comisario militar en la \u00e9poca del gobierno provisional, tom\u00f3 una posici\u00f3n similar en una carta dirigida a sus \u201camigos pol\u00edticos\u201d, redactada en febrero de 1918:<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cDe ahora en adelante, debemos comprender que las fuerzas elementales del pueblo se sit\u00faan al lado del nuevo gobierno. Se nos abren dos v\u00edas: continuar la lucha implacable por el poder o adoptar una acci\u00f3n pac\u00edfica, constructiva, de oposici\u00f3n leal [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPueden pretender los antiguos partidos [del gobierno provisional] que poseen la suficiente experiencia, asumir la gesti\u00f3n del pa\u00eds, tarea que es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil? En substancia, no existe ning\u00fan programa que pudi\u00e9ramos oponer al de los bolcheviques. Y una lucha sin programa no resulta m\u00e1s valiosa que las aventuras de los generales mexicanos. E incluso, en el caso de que fuera posible elaborar un programa, debemos ante todo comprender que nos faltan las fuerzas para llevarlo a cabo. Porque, para derrocar al bolchevismo, no en la forma sino en los hechos, ser\u00eda necesaria la uni\u00f3n de todas las fuerzas: desde los socialistas revolucionarios a la extrema derecha. E incluso, en ese caso, los bolcheviques ser\u00e1n los m\u00e1s fuertes [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQueda otra v\u00eda: la de un frente popular unificado, un trabajo nacional unificado, una creaci\u00f3n com\u00fan [\u2026].\u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1 ma\u00f1ana? \u00bfContinuar la tentativa aventurera, en substancia sin objetivo y sin significado, de arrancar el poder? \u00a1O trabajar con el pueblo para acometer una obra realizable tendente a contribuir a la resoluci\u00f3n de las dificultades a las cuales debe hacer frente Rusia, unido en una lucha pac\u00edfica por principios pol\u00edticos fundamentales, para establecer los fundamentos verdaderamente democr\u00e1ticos al gobierno del pa\u00eds!\u00a0 28\/\u201d.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n central es que la posici\u00f3n adoptada por la mayor\u00eda de la intelectualidad no parece estar de acuerdo con las razones que ella avanzaba al respecto. Lo cual nos lleva a preguntarnos si no existen otras razones. Parece que, en el fondo, la mayor\u00eda de la intelectualidad socialista revel\u00f3 no ser sino \u201cla fracci\u00f3n m\u00e1s radical de la burgues\u00eda\u201d, como lo se\u00f1alaba el diario SR de izquierda. Dado que la tarea de la revoluci\u00f3n consist\u00eda en derrocar la autocracia semi-feudal y establecer una democracia liberal, ellos pod\u00edan apoyar e incluso potenciar el movimiento popular. Pero, desde el momento en que se evidenci\u00f3 \u2013y fue lo mismo en el caso de la revoluci\u00f3n de 1905- que en las condiciones rusas la revoluci\u00f3n se transformar\u00eda en una lucha contra la misma burgues\u00eda as\u00ed como contra el orden social burgu\u00e9s la intelectualidad de izquierdas sinti\u00f3 que el suelo temblaba bajo sus pies.<\/p>\n<p>Tuvieron la impresi\u00f3n que su posici\u00f3n en la sociedad estaba amenazada. A pesar de todo, gozaban de ciertos privilegios, al menos en t\u00e9rminos de estatuto y de prestigio, e incluso a veces, de m\u00e1s ingresos y mayor autonom\u00eda profesional. Estos privilegios, junto al miedo y a una aut\u00e9ntica desconfianza hacia las masas \u201cdesmandadas\u201d e \u201cincultas\u201d, les llevaban a defender, si no el orden pol\u00edtico, s\u00ed el orden social imperante (capitalista).<\/p>\n<p>Con el tiempo, cabe caer en la tentaci\u00f3n de afirmar que la intelectualidad de izquierdas ten\u00eda raz\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, uno de los principales temas de Lenin fue la urgente necesidad de incrementar el nivel cultural de la gente. Este aspecto, y en particular el de la cultura pol\u00edtica del campesinado, que constitu\u00eda la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, fue un factor clave en el ascenso al poder de la burocracia, bajo la direcci\u00f3n de Stalin. Resulta fundamental preguntarse si la posici\u00f3n hostil que la intelectualidad adopt\u00f3 contra la revoluci\u00f3n de Octubre, no contribuy\u00f3 al mismo.<\/p>\n<p>* David Mandel es Catedr\u00e1tico de Ciencias Pol\u00edticas en la Universidad de Quebec en Montreal. Esta contribuci\u00f3n de David Mandel es una versi\u00f3n revisada y aumentada en 2017 para una publicaci\u00f3n brasile\u00f1a de la publicada en 1981 en el n\u00famero 14 de la revista Critique, pp. 68-87, animada por Hillel Ticktin. El art\u00edculo inicial ha sido revisado y aumentado para su publicaci\u00f3n en una revista brasile\u00f1a, en 2017 (RUS. Revista de Literatura e Cultura. En este tercer cap\u00edtulo agrupamos los cap\u00edtulos III y IV editados por A l\u2019encontre). Esta versi\u00f3n es la que ha servido para la traducci\u00f3n realizada por S\u00e9bastien Abbet].<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/\u00a0 Znamia truda, 8 de noviembre de 1917.<\/p>\n<p>2\/ Nova\u00efa zhizn\u2019, 4 de noviembre de 1917.<\/p>\n<p>3\/\u00a0 Tsentral\u2019nyi gosudarstvennyi arkhiv Sankt-Peterburga, opis\u2019 9, fond 2, delo 11, list 45.<\/p>\n<p>4\/\u00a0 Ibid.<\/p>\n<p>5\/\u00a0 Znamia truda, 8 de noviembre de 1917.<\/p>\n<p>6\/\u00a0 Ibid.<\/p>\n<p>7\/\u00a0 La definici\u00f3n que dio Pitirim Sorokin, en noviembre de 1917, de las \u201cfuerzas creativas\u201d de la sociedad \u2013 que opone a la \u201cseudo-democracia\u201c\u2013 es llamativa: \u201cahora, deben llegar a la escena, de un lado, la intelectualidad, la portadora de la inteligencia y de la conciencia y, del otro, la aut\u00e9ntica [\u00a1!] democracia, el movimiento de las cooperativas, las dumas y zemstvos [gobiernos locales instaurados por el zar Alejandro II, nvs] de Rusia y la aldea consciente [\u00a1!]. Su tiempo ha llegado\u201d(Volia naroda, 6 de noviembre de 1917). La ausencia de los soldados y de los trabajadores es manifiesta. Lo mismo que, por supuesto, de las aldeas \u201cinconscientes\u201d, los campesinos que apoyaban a los SR de izquierda y los bolcheviques. Todas las organizaciones citadas estaban todav\u00eda dominadas por los socialistas moderados y los cadetes y no dispon\u00edan de apoyo pol\u00edtico masivo.<\/p>\n<p>8\/\u00a0 Znamia truda, 17 de diciembre de 1917.<\/p>\n<p>9\/\u00a0 Nova\u00efa zhizn\u2019, 12 de diciembre de 1917.<\/p>\n<p>10\/\u00a0 N. I. Goutchkov, importante industrial ruso y presidente de la cuarta Duma de Estado.<\/p>\n<p>11\/\u00a0 Nova\u00efazhizn\u2019, 6 de diciembre 1917. Esto no era del todo exacto. En 1905, la intelectualidad, organizada en el seno de la Uni\u00f3n de uniones, particip\u00f3 en el movimiento huelgu\u00edstico del oto\u00f1o. Por primera y \u00faltima vez. No di\u00f3 un apoyo activo a los inmensos movimientos huelguistas del per\u00edodo 1912-1914 ni a los de 1915-16.<\/p>\n<p>12\/\u00a0 L.H. Haimson, The Mensheviks, (Chicago: 1975), pp. 102-103. Los mencheviques, en tanto que partido, reorientaron su posici\u00f3n despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n alemana de noviembre de 1918 y adoptaron una posici\u00f3n de oposici\u00f3n leal al gobierno de los soviets.<\/p>\n<p>13\/\u00a0 Radkey. op. cit., p. 469-470.<\/p>\n<p>14\/\u00a0 Znamiabor\u2019by, 21 de mayo de1918.<\/p>\n<p>15\/\u00a0 Ia. A. Shuster, Peterburgski rabochie v 1905-1907 pp., (Leningrado: 1976), p. 166-168.<\/p>\n<p>16\/\u00a0 \u201cThe Workers\u2019 Movement after Lena,\u201d en L. H. Haimson, Russia\u2019s Revolutionary Experience, N.Y., Columbia University Press, 2005, pp. 109-229.<\/p>\n<p>17\/\u00a0 Nova\u00efazhizn\u2019, 27 enero 1918.<\/p>\n<p>18\/\u00a0 La posici\u00f3n menchevique-internacionalista consist\u00eda en que la base pol\u00edtica del gobierno deb\u00eda ser ampliada para incluir a toda la \u201cdemocracia\u201d. Este t\u00e9rmino siempre fue vago y hac\u00eda referencia a las capas medias de la sociedad, en particular a los intelectuales.<\/p>\n<p>19\/\u00a0 Edificio en el interior del cual ten\u00edan lugar reuniones populares y eventos culturales.<\/p>\n<p>20\/\u00a0 I. Gordienko, Izboevovoproshlovo, (Mosc\u00fa: 1957), p. 98-101.<\/p>\n<p>21\/\u00a0 Hace referencia a la llegada de campesinos a las f\u00e1bricas de armamento, en expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>22\/\u00a0 Tit Titytch era el personaje de un rico comerciante desp\u00f3tico en una obra de Alexandre Ostrovski (1823-1886).<\/p>\n<p>23\/\u00a0 V.I. Lenin, Polnoe sobranie sochinenii, 5th ed., (Mosc\u00fa, 1962), vol. 34, 321-322. [\u00bfSe mantendr\u00e1n los bolcheviques en el poder ?]<\/p>\n<p>24\/\u00a0 Sukhanov, op. cit., vol. 6, p. 192.<\/p>\n<p>25\/\u00a0 Pervaya konferentsiya rabochikh I krasngvardveiskikh deputatov 1-go gorodksovo raiona, Petrogrado, 1918, p. 248.<\/p>\n<p>26\/\u00a0 Nova\u00efazhizn\u2019, 5 diciembre de 1917.<\/p>\n<p>27\/\u00a0 Ibid., 6, 9 y 13 diciembre de 1917. La novela de Veresaev a que hace referencia la nota 37 muestra ejemplos de esta posici\u00f3n as\u00ed como de la segunda, adoptada por la mayor\u00eda de la intelectualidad de izquierdas.<\/p>\n<p>28\/\u00a0 I.V. Orlov, \u201cDvaputiperednimi,\u201d Istoricheskiiarkhiv, 1997, n\u00b0 4, pp. 77-80.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los trabajadores, la insurrecci\u00f3n de octubre y el establecimiento del poder de los soviets significaba la exclusi\u00f3n de las clases pudientes de toda influencia sobre la pol\u00edtica de Estado. Octubre fue ante todo un acto de defensa de la revoluci\u00f3n de Febrero, de sus conquistas reales y de sus promesas, frente a la hostilidad activa de las clases pudientes. Mientras en octubre ciertos trabajadores ve\u00edan efectivamente el potencial de una transformaci\u00f3n socialista, de ninguna forma, durante ese per\u00edodo, eso constitu\u00eda su objetivo principal&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1786327],"tags":[241501,3229373,3503,589823126],"class_list":["post-3433","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-revolucion-rusa","tag-centenario","tag-david-mandel","tag-historia","tag-sr-de-izquierda","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Tn","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3433"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3433\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3437,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3433\/revisions\/3437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}