{"id":34318,"date":"2023-04-28T08:45:24","date_gmt":"2023-04-28T06:45:24","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318"},"modified":"2023-04-29T12:39:38","modified_gmt":"2023-04-29T10:39:38","slug":"portugal-abril-de-1974-el-comienzo-de-una-crisis-charles-andre-udry","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318","title":{"rendered":"Portugal &#8211; Abril de 1974: \u00abEl comienzo de una crisis\u00bb. [Charles-Andr\u00e9 Udry]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\">Soldados organizados por el MFA estacionados frente a un edificio de la polic\u00eda pol\u00edtica: la PIDE, 25-4-1974<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>\u00abEl comienzo de una crisis\u00bb (11 de abril de 1974)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/europe\/portugal\/portugal-le-debut-dune-crise-11-avril-1974.html\">A l\u2019encontre<\/a>, 25-4-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 28-4-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Este art\u00edculo fue escrito antes del 25 de abril de 1974, fecha en la que comenz\u00f3 la Revoluci\u00f3n de los Claveles (Revolu\u00e7\u00e3o dos Cravos). Part\u00eda de la crisis del colonialismo portugu\u00e9s, de la apertura de un debate p\u00fablico en la c\u00fapula del ej\u00e9rcito -sin ser conscientes de lo que se estaba preparando bajo los auspicios del MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) que derrib\u00f3 la dictadura- y de las transformaciones socioecon\u00f3micas que se estaban produciendo, as\u00ed como de un cierto auge de las luchas obreras, con una tendencia a deducir la din\u00e1mica a partir de lo que ocurr\u00eda entonces en Francia, Italia y, sobre todo, Espa\u00f1a. Intentar captar estos procesos formaba parte de una politizaci\u00f3n que se ven\u00eda produciendo desde finales de los a\u00f1os 60 en Europa. (Charles-Andr\u00e9 Udry)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El 22 de febrero se public\u00f3 un libro en Lisboa. En pocos d\u00edas se vendieron decenas de miles de ejemplares, gran parte de los cuales fueron comprados por la DGS (la polic\u00eda pol\u00edtica que sucedi\u00f3 a la tristemente c\u00e9lebre PIDE), que depende a la vez, y significativamente, del Ministerio del Interior y del Ministerio de Ultramar. Su t\u00edtulo: El futuro de Portugal. El autor no era otro que el antiguo jefe militar en Guinea Bissau, el general Spinola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u00abLa guerra\u00bb, que durante los \u00faltimos a\u00f1os ha estado en el trasfondo de todos los debates pol\u00edticos que tienen lugar en las capas dirigentes, entraba as\u00ed en el dominio p\u00fablico. El debate sobre esta cuesti\u00f3n cristalizaba todas las opciones existentes en el seno de la burgues\u00eda sobre las perspectivas econ\u00f3mico-pol\u00edticas en Portugal. El tema central del libro -que dif\u00edcilmente podr\u00eda publicarse sin la conformidad de ciertas fracciones de los c\u00edrculos gubernamentales- puede resumirse en la siguiente afirmaci\u00f3n de Sp\u00ednola: \u00ab<em>A falta de esta soluci\u00f3n (una estructura federal en la que los territorios de ultramar gozar\u00edan de autonom\u00eda que los pondr\u00eda en pie de igualdad con la metr\u00f3poli) iremos inevitablemente hacia la desintegraci\u00f3n, perdiendo uno tras otro nuestros territorios africanos<\/em>.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Pero el \u00abacontecimiento\u00bb provocado por la publicaci\u00f3n de este improvisada pensador carece de importancia en la medida en que es el pretexto para desencadenar una crisis abierta en el propio seno del gobierno y del ej\u00e9rcito. Del 6 al 16 de marzo, los acontecimientos se precipitaron. El movimiento de protesta de los oficiales subalternos se amplific\u00f3. Por un lado, el 12 de marzo, exigen la salida del ministro \u00abultra\u00bb del ej\u00e9rcito, Andrade e Silva; por otro, reivindican en un manifiesto: \u00ab<em>Una soluci\u00f3n pol\u00edtica que salvaguarde el honor y la dignidad nacionales, as\u00ed como los intereses leg\u00edtimos de los portugueses instalados en \u00c1frica, pero que tenga en cuenta la realidad innegable e irreversible de la profunda aspiraci\u00f3n de los pueblos africanos a gobernarse a s\u00ed mismos<\/em>\u00ab. (Le Monde, 24\/25 de marzo de 1974).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La respuesta de los \u00abultras\u00bb no se hizo esperar. Bajo la direcci\u00f3n del jefe del Estado, Am\u00e9rico Tom\u00e1s, los \u00abultras\u00bb destituyeron a los generales Sp\u00ednola y Costa G\u00f3mez el 13 de marzo y reprimieron movimientos militares que llegaron hasta el mot\u00edn, como en el caso de una compa\u00f1\u00eda de infanter\u00eda de Caldas Da Rainha (a 90 km de Lisboa), que decidi\u00f3 marchar sobre la capital. La crisis de la direcci\u00f3n burguesa est\u00e1 abierta y deja entrever las fuerzas centr\u00edfugas que existen en el seno de la clase dominante portuguesa. La contraofensiva de los \u00abultras\u00bb, que sin duda est\u00e1n ganando puntos en este momento, no es garant\u00eda de una estabilizaci\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Pero esta crisis debe ser entendida a partir de las tareas parcialmente contradictorias a las que debe hacer frente la burgues\u00eda portuguesa, es decir, la conservaci\u00f3n del \u00abpacto colonial\u00bb, tratando al mismo tiempo de modernizarlo, y, al mismo tiempo, la integraci\u00f3n a Europa y la estimulaci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Las etapas del desarrollo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Durante la Segunda Guerra Mundial, ya se dieron los primeros pasos hacia una t\u00edmida industrializaci\u00f3n, utilizando las reservas acumuladas durante la guerra. Durante la Segunda Guerra mundial, el estatuto de Portugal le permiti\u00f3 desempe\u00f1ar un papel de intermediario comercial, exportando masivamente productos agr\u00edcolas y materias primas (especialmente un metal: el wolframio). Esto cre\u00f3 la oportunidad de acumular importantes recursos financieros; adem\u00e1s, fueron muchos los capitales que buscaron refugio en Portugal durante la Segunda Guerra Mundial. Bajo la protecci\u00f3n del Estado, algunos grandes grupos industriales y bancarios, tambi\u00e9n con car\u00e1cter de monopolio, desarrollaron de forma muy limitada las infraestructuras industriales (cemento, acero, medios de transporte).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Pero el mercado interior era muy peque\u00f1o, su vulnerabilidad exig\u00eda la adopci\u00f3n de numerosas medidas proteccionistas, y esta industrializaci\u00f3n embrionaria segu\u00eda siendo muy fr\u00e1gil. La represi\u00f3n y la supresi\u00f3n de las libertades democr\u00e1ticas y sindicales fueron una constante de la pol\u00edtica de Salazar. La ruptura se produjo a finales de los a\u00f1os cincuenta y a principios de los sesenta. Este periodo estuvo marcado por un cambio en el clima pol\u00edtico (elecciones presidenciales en 1958 con la presentaci\u00f3n de un candidato de la oposici\u00f3n, Humberto Delgado&#8230;), el estallido de las guerras coloniales (Angola en 1961, Guinea-Bissau en 1963, Mozambique en 1964), el primer ascenso del movimiento estudiantil (en Lisboa, Co\u00edmbra y Oporto), las luchas campesinas (huelga de las ocho horas en Alentejo) y las luchas obreras en la regi\u00f3n de Lisboa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Al mismo tiempo, se produjo un importante bloqueo econ\u00f3mico. Las inversiones son muy reducidas, el mercado interior es demasiado peque\u00f1o para las capacidades, aunque escasas, de producci\u00f3n de la industria. Por \u00faltimo, el desempleo y el subempleo siguen en aumento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Una nueva etapa en el desarrollo del capitalismo portugu\u00e9s ir\u00e1 tomando forma. El estallido de la guerra colonial exigi\u00f3, por un lado, pr\u00e9stamos en el mercado financiero mundial (160 millones de francos franceses en 1961 y 190 millones en 1962), compras de material militar y, por otro, el surgimiento de una cierta producci\u00f3n de material militar en el propio Portugal. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318#fn-34318-1' id='fnref-34318-1' onclick='return fdfootnote_show(34318)'>1<\/a><\/sup> Paralelamente, comenz\u00f3 la \u00bb avalancha migratoria \u00bb &#8211; los trabajadores portugueses iban a entrar masivamente en Francia, Alemania y Suiza &#8211; y el llamado a los capitales extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Xavier Pintado, antiguo Secretario de Estado de Comercio, resume muy bien las razones de las ventajas del capital extranjero para invertir en Portugal: \u00ab<em>a) abundancia de mano de obra adaptable; b) bajos impuestos; c) infraestructuras suficientemente desarrolladas; d) moneda respaldada por grandes reservas<\/em>\u00bb (Entreprises, 5-10-1968). Las inversiones extranjeras aumentan r\u00e1pidamente. Por ejemplo, la inversi\u00f3n extranjera pas\u00f3 del 1,5% de la inversi\u00f3n total del sector privado en 1960 al 27% en 1966. Ford, General Motors, Standard Electric, Firestone, Siemens, Krupp, Nestl\u00e9 invirtieron en Portugal. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318#fn-34318-2' id='fnref-34318-2' onclick='return fdfootnote_show(34318)'>2<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Por \u00faltimo, el proceso de integraci\u00f3n en la Europa capitalista, concretado por las inversiones extranjeras, la industrializaci\u00f3n y la emigraci\u00f3n, se formaliz\u00f3 con la entrada de Portugal en la AELC (Asociaci\u00f3n Europea de Libre Comercio) en 1960. Esta perspectiva de integraci\u00f3n se convertir\u00eda r\u00e1pidamente en uno de los temas pol\u00edticos importantes de los sectores industriales m\u00e1s din\u00e1micos y de una parte del capital financiero. As\u00ed, en la presentaci\u00f3n del plan temporal de desarrollo para 1965-67, se afirma: \u00ab<em>Impulsado por la inquebrantable voluntad de tener \u00e9xito, en el sentido o en contra del sentido de la historia, Portugal se abre ahora a Europa, para asegurar la aceleraci\u00f3n econ\u00f3mica necesaria para su adhesi\u00f3n definitiva al rango de pa\u00eds desarrollado<\/em>.\u00bb <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318#fn-34318-3' id='fnref-34318-3' onclick='return fdfootnote_show(34318)'>3<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El inicio de este proceso de industrializaci\u00f3n -apoyado tambi\u00e9n por la entrada de divisas procedentes de la emigraci\u00f3n (1.552 millones de escudos en 1958, 2.679 millones en 1964 y 22.388 en 1972) y del turismo- iba a provocar un profundo cambio en la estructura de la producci\u00f3n del pa\u00eds, en la variedad de las exportaciones y en la estructura del empleo. La parte de los productos agr\u00edcolas en el producto nacional bruto pas\u00f3 del 29% en 1958 al 15% en 1971. En cambio, la parte de la industria de transformaci\u00f3n pas\u00f3 del 30% en 1958 al 41% en 1971, con un crecimiento del 200% de 1958 a 1971. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318#fn-34318-4' id='fnref-34318-4' onclick='return fdfootnote_show(34318)'>4<\/a><\/sup> Al mismo tiempo, se produjo un movimiento de concentraci\u00f3n y fusiones a nivel industrial, lo que fue alentado por una serie de medidas fiscales y financieras. Las industrias tradicionales (textil, corcho) se estancaron relativamente, mientras que las industrias b\u00e1sicas se desarrollaron en las regiones de Lisboa, Oporto-Braga, Aveiro-Co\u00efmbra: metalurgia, autom\u00f3vil (montaje), siderurgia, astilleros\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Las exportaciones se diversifican y el corcho, el vino y las conservas de pescado ya no son los \u00fanicos productos exportados. A ellos se a\u00f1aden nuevos productos agroindustriales (pasta de tomate, pasta de papel) y productos manufacturados (m\u00e1quinas, elementos mec\u00e1nicos, etc.). Una cifra es significativa: de 1960 a 1971, el volumen de las exportaciones de prendas de vestir pas\u00f3 de 0,085 millones de contos (miles de escudos) a 1,8 millones; en el caso de las m\u00e1quinas y aparatos (a menudo s\u00f3lo piezas de recambio) las cifras para el mismo periodo son las siguientes: de 0,2 millones de contos a 2,5 millones. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34318#fn-34318-5' id='fnref-34318-5' onclick='return fdfootnote_show(34318)'>5<\/a><\/sup> Sin embargo, hay que se\u00f1alar que una gran parte de las exportaciones son realizadas por empresas extranjeras establecidas en Portugal. Cuatro de los principales exportadores portugueses est\u00e1n controlados total o parcialmente por capital extranjero: Standad-ITT, Gr\u00fcndig, Calbi-Cellulose y Diamang.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Sin embargo, esta progresi\u00f3n y diversificaci\u00f3n de las exportaciones se\u00f1ala la importancia del mercado europeo para todo un sector de la burgues\u00eda portuguesa. De hecho, es la Europa capitalista el principal cliente y proveedor de Portugal. Las exportaciones a la Europa capitalista representan el 65% del total, y las dirigidas a la CEE tienen un peso mayor que las dirigidas a la AELC. Adem\u00e1s, mientras la AELC se desarticula, Portugal ha firmado un acuerdo de libre comercio con la CEE, lo que hace que su integraci\u00f3n en el Mercado Com\u00fan sea a\u00fan m\u00e1s necesaria para el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Hay que subrayar que este proceso de desarrollo industrial fue posible a partir de una disminuci\u00f3n del desempleo y del subempleo, impulsada por el crecimiento del sector industrial bajo la influencia de las inversiones extranjeras, por la extraordinaria emigraci\u00f3n (en 1972 el n\u00famero de emigrantes ascendi\u00f3 a un mill\u00f3n y medio) y por el servicio militar en las colonias (200.000 soldados sobre un total de 8.200.000 habitantes en 1972). Este proceso de emigraci\u00f3n explica por s\u00ed solo, por una parte, por qu\u00e9 el crecimiento del PNB fue uno de los m\u00e1s elevados de Europa durante el periodo de 1968 a 1973 (una media del 7,3%), as\u00ed como el del producto por trabajador (una media del 6,6%), mientras que el crecimiento del empleo era del 0,5% anual, y, por otra parte, por qu\u00e9 el subempleo y el desempleo no se extendieron con m\u00e1s intensidad. Esta disminuci\u00f3n del desempleo y del subempleo durante los a\u00f1os 60 estimul\u00f3 un aumento de los salarios industriales de m\u00e1s del 70% entre 1958 y 1965 en la regi\u00f3n de Lisboa. As\u00ed, el mercado interior se desarroll\u00f3 relativamente bien, permitiendo un proceso de industrializaci\u00f3n acumulativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Todo el proceso de industrializaci\u00f3n provoc\u00f3 una disminuci\u00f3n dr\u00e1stica de la poblaci\u00f3n agr\u00edcola, incluida la despoblaci\u00f3n del campo en Minho, Beira y en el Alentejo, que pas\u00f3 del 50% de la poblaci\u00f3n activa en 1950 al 25% en 1970. Al mismo tiempo, la clase obrera aument\u00f3, representando m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n activa. Su composici\u00f3n cambi\u00f3. A la antigua generaci\u00f3n de trabajadores se unieron trabajadores procedentes directamente del campo, en su mayor\u00eda j\u00f3venes (la media de edad es inferior a 30 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>La enfermedad de \u00c1frica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Esta evoluci\u00f3n del aparato productivo implicaba, por una parte, una cierta redefinici\u00f3n de las estructuras pol\u00edticas y, por otra, un intento de encontrar una soluci\u00f3n que conciliara las necesidades contradictorias -dado el callej\u00f3n sin salida militar en el que se encontraba el imperialismo portugu\u00e9s frente a la resistencia victoriosa de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional- de reforzar su integraci\u00f3n con la Europa capitalista y de modernizar el \u00abpacto colonial\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El nombramiento de Marcello Caetano [en septiembre de 1968] como sucesor de Salazar apareci\u00f3 como un acelerador del desarrollo de las tendencias que ya hab\u00edan surgido bajo el viejo dictador. La introducci\u00f3n de \u00abtecn\u00f3cratas\u00bb modernistas en el gobierno -como Joao Salgueiro, subsecretario de Planificaci\u00f3n, Rogerio Martins, ministro de Econom\u00eda y Xavier Pintado, ministro de Finanzas- expresaba la voluntad de incorporar un personal pol\u00edtico capaz de hacerse cargo de este proyecto de conjunto, que abarcaba desde la ampliaci\u00f3n del \u00abmercado interior\u00bb hasta la integraci\u00f3n europea y el establecimiento del \u00abespacio com\u00fan portugu\u00e9s\u00bb. En cuanto a las \u00abaperturas liberales\u00bb, no duraron mucho. La fragilidad del capitalismo portugu\u00e9s, la dificultad de encontrar instrumentos de gesti\u00f3n de la clase obrera y las tensiones internas derivadas de la guerra colonial acabaron r\u00e1pidamente con los t\u00edmidos intentos \u00abliberales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La capacidad de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional para poner en jaque los planes militares del gobierno portugu\u00e9s es una de las contradicciones mayores que pone en tela de juicio todos los proyectos desarrollados por una parte del equipo gubernamental de Caetano y que provoca, hoy en d\u00eda, la crisis abierta en el seno del ej\u00e9rcito y de las capas dominantes. En 1969, el gobierno de Lisboa utiliz\u00f3 el 42% del presupuesto total del Estado en gastos militares. Esto representa oficialmente el 7,5% de la renta nacional (Le Monde, 30-3-1972). En 1969 y 1971, el 53% de los gastos extraordinarios (no presupuestados) fueron dedicados a gastos militares. Seg\u00fan el \u00abMemor\u00e1ndum del Gobierno portugu\u00e9s a la OCDE\u00bb, los gastos militares ascienden por s\u00ed solos al 8% del PNB (junio de 1971). Las cifras oficiales de la contabilidad nacional indican que el 8% del PNB se destina a \u00abAdministraci\u00f3n y defensa\u00bb. Hay que se\u00f1alar que el aumento de esta partida fue del 233% entre 1953 y 1971. Cualquiera que sea la exactitud de las cifras, generalmente subestimadas en las publicaciones oficiales del gobierno, es f\u00e1cil comprender el costo de esta guerra colonial, que como Sp\u00ednola lo reconoce ahora p\u00fablicamente, es imposible de ganar en el plano militar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Ese costo no es neutro. En el momento mismo en que ser\u00eda necesario realizar una serie de inversiones para reforzar el desarrollo industrial y hacer que el aparato productivo estuviera en mejores condiciones para hacer frente a los progresos de la integraci\u00f3n europea. As\u00ed, Rui Patricio, ministro de Relaciones Exteriores, declar\u00f3 en 1972: \u00ab<em>Debemos adaptar nuestras estructuras a la evoluci\u00f3n del Mercado Com\u00fan ampliado\u00bb. El problema es que el contexto actual no nos es favorable.<\/em>\u00bb Al mismo tiempo, una \u00abalta personalidad\u00bb del r\u00e9gimen confesaba a un periodista de Le Monde: \u00ab<em>&#8230;los cr\u00e9ditos para la guerra ser\u00edan evidentemente m\u00e1s \u00fatiles en otros sectores&#8230; si exceptuamos el gran proyecto petroqu\u00edmico de Sines&#8230; los planes de desarrollo se resienten evidentemente de la falta de cr\u00e9ditos. Y la incertidumbre de las opciones sigue siendo grande<\/em>\u00ab. (Le Monde, 1-4-1972)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Adem\u00e1s, los riesgos de un aislamiento pol\u00edtico y diplom\u00e1tico de Portugal son cada vez mayores -a pesar de que el imperialismo internacional (OTAN) ha sido hasta ahora un defensor ac\u00e9rrimo de la empresa militar portuguesa-, con las consecuencias que ello puede tener en el plano econ\u00f3mico. Hay muchas presiones, ya sea a favor de una soluci\u00f3n independentista, o a favor de un nivel de estatus est\u00e1ndar para las colonias. A ello se agrega un contexto econ\u00f3mico internacional que no es precisamente favorable al futuro del capitalismo portugu\u00e9s, afectado adem\u00e1s desde 1965 por la inflaci\u00f3n, exacerbada, entre otras cosas, por los gastos militares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En este contexto, las oposiciones en el seno de la burgues\u00eda sobre las opciones pol\u00edtico-econ\u00f3micas y militares resultan exacerbadas. Sectores de la burgues\u00eda industrial y financiera, esencialmente interesados en la apertura a la Europa capitalista, est\u00e1n cada vez menos dispuestos a respaldar una pol\u00edtica que se convierta en un obst\u00e1culo para ese proyecto. El famoso \u00abColoquio sobre la pol\u00edtica industrial\u00bb de 1969 indicaba con bastante claridad los objetivos de una pol\u00edtica deseada por estos sectores. Las grandes l\u00edneas de acci\u00f3n pueden resumirse as\u00ed: darle prioridad a la integraci\u00f3n europea, desarrollar las infraestructuras, acelerar el proceso de concentraci\u00f3n, racionalizar las empresas y los distintos sectores de producci\u00f3n. Est\u00e1 claro que este tipo de proyecto es dif\u00edcilmente conciliable con la pol\u00edtica propuesta al menos por los sectores \u00abultra\u00bb del gobierno, que hipotecan dicho plan tanto econ\u00f3mica como pol\u00edticamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">A principios de los a\u00f1os 70, se definieron a nivel gubernamental los elementos de una pol\u00edtica alternativa para superar el obst\u00e1culo al desarrollo que supon\u00edan la guerra colonial y el sistema de relaciones tradicionales con las colonias. La respuesta a los problemas planteados por la guerra colonial, las victorias de los movimientos de liberaci\u00f3n, la integraci\u00f3n europea y las inversiones extranjeras se concret\u00f3 en los t\u00e9rminos siguientes: contra la guerra colonial, desarrollo y racionalizaci\u00f3n de la industria metropolitana. Este plan implicaba, por una parte, ayudar y estimular ciertas inversiones en las colonias, presionar a los inversores para que reinvirtieran limitando la masa de capitales a repatriar a la metr\u00f3poli, hacer obligatoria la creaci\u00f3n de ciertas empresas de bienes de consumo para el mercado urbano de las colonias y, por otra parte, especializar mejor las exportaciones hacia Europa, acelerando el proceso de modernizaci\u00f3n del aparato productivo. De este modo, se establecer\u00eda una especie de divisi\u00f3n internacional del trabajo. Esta estrategia ten\u00eda por objetivo reforzar la posici\u00f3n de Portugal para poder plantearse, en las mejores condiciones posibles, una soluci\u00f3n neocolonial, en la que el control pol\u00edtico y militar ser\u00eda sustituido por el control monetario, bancario e industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Evidentemente, la realizaci\u00f3n de tal proyecto requiere medios pol\u00edticos que la burgues\u00eda portuguesa est\u00e1 lejos de tener, sobre todo porque la capacidad de los movimientos de liberaci\u00f3n en el plano militar se manifiesta con una fuerza bastante grande. Adem\u00e1s, es muy problem\u00e1tico, por no decir imposible, que el capitalismo portugu\u00e9s pueda competir con los monopolios internacionales en estos mercados. A este respecto, el ejemplo de la descolonizaci\u00f3n holandesa resulta tambi\u00e9n instructivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Por lo tanto, la crisis abierta recientemente en Portugal -en la que se enfrentaron los partidarios de la soluci\u00f3n federalista y autonomista, es decir, Sp\u00ednola y Costa G\u00f3mez, y los \u00abultras\u00bb que, bajo el liderazgo de Kaulza de Arriaga, no tienen ninguna intenci\u00f3n de flexibilizar su control sobre las colonias- no debe interpretarse s\u00f3lo en los t\u00e9rminos en que aparece en el debate dentro de los diversos sectores del ej\u00e9rcito. En realidad, indica que despu\u00e9s de m\u00e1s de diez a\u00f1os de guerra colonial, sectores din\u00e1micos de la burgues\u00eda que no est\u00e1n directamente vinculados con las colonias -como los es todo el sector de la burgues\u00eda colonial financiera, industrial, propietaria de materias primas- est\u00e1n dispuestos a considerar una modificaci\u00f3n radical de la pol\u00edtica colonial, tal vez incluso a \u00abrenunciar\u00bb a la muy dif\u00edcil renovaci\u00f3n del \u00abpacto colonial\u00bb para privilegiar la perspectiva de la integraci\u00f3n con la Europa capitalista. Si tal opci\u00f3n se materializara, e incluso una pol\u00edtica menos radical en las relaciones con las colonias, correr\u00eda ciertamente el riesgo de suscitar corrientes secesionistas entre las capas burguesas blancas de Angola y Mozambique, que se orientar\u00edan entonces hacia Rodesia. La crisis que acaba de comenzar clarificar\u00e1 seguramente las posiciones y permitir\u00e1 algunos realineamientos en el seno de la burgues\u00eda portuguesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>El aumento de las luchas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La inflaci\u00f3n creci\u00f3 muy r\u00e1pidamente, alcanzando el 21% en 1973. El poder adquisitivo de los trabajadores se vio gravemente atacado. Adem\u00e1s, es probable que la tendencia al aumento del desempleo se vea agravada por el retorno masivo de trabajadores inmigrantes, dadas las perspectivas secesionistas que est\u00e1n surgiendo en varios pa\u00edses de la Europa capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La respuesta de los trabajadores a este ataque al empleo y al poder adquisitivo podr\u00eda adquirir mayores proporciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Desde la huelga de 1963 en los transportes urbanos de Lisboa, las luchas obreras se han desarrollado con altibajos. En 1969, hubo huelgas en las industrias del metal y del autom\u00f3vil: Ford, General Motors -donde se intent\u00f3 ocupar la f\u00e1brica-, los astilleros LISNAVE, etc. En julio de 1973, hubo una huelga en el sector del transporte a\u00e9reo y en las filiales de la ITT. En enero de 1974, en la empresa relojera Timex, en los astilleros LISNAVE, en la empresa SOREFRAME de Amadora, en las f\u00e1bricas de Entronoamento (ferrocarril), etc., tuvierron lugar diversos movimientos, desde un paro de algunas horas hasta una huelga de tres d\u00edas (15, 16 y 17 de enero en SOREFRAME).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Los movimientos son a\u00fan limitados, dispersos, y expresan la debilidad de la organizaci\u00f3n y la falta de tradici\u00f3n de la clase obrera. Sin embargo, la concentraci\u00f3n de empresas, la aparici\u00f3n de polos industriales, la fusi\u00f3n entre una capa de trabajadores j\u00f3venes -que no han conocido la desmoralizaci\u00f3n- y sectores obreros con cierta tradici\u00f3n pueden reforzar la capacidad de movilizaci\u00f3n de la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En 1963\/69, la burgues\u00eda hizo un intento de \u00abapertura\u00bb para tratar de reorganizar la direcci\u00f3n de la clase obrera. As\u00ed, en el momento de la nueva ley sobre los sindicatos, la \u00abC\u00e1mara Corporativa\u00bb indic\u00f3 claramente la necesidad, pero tambi\u00e9n la dificultad, dada la destrucci\u00f3n de las organizaciones reformistas de la clase obrera efectuada por el r\u00e9gimen , de disponer de instrumentos que pudieran contener el ascenso de estas \u00faltimas. As\u00ed dec\u00eda la C\u00e1mara: \u00ab<em>&#8230;seguimos en la misma situaci\u00f3n, a saber: un n\u00famero reducido de sindicatos eficaces, la dispersi\u00f3n de los trabajadores en una multitud de peque\u00f1as organizaciones que no consiguen dotarse de dirigentes a la altura de sus funciones ni de servicios competentes, y que no gozan del prestigio que necesitan entre los trabajadores, porque no tienen capacidad para resolver los problemas de quienes representan. Adem\u00e1s, no aparecen ante las organizaciones patronales como interlocutores v\u00e1lidos, ya que se sabe que aunque el di\u00e1logo pudiera ser interesante, el sindicato no es el centro de la toma de decisiones. \u00a1La falta de confianza de los trabajadores en sus sindicatos da lugar a que sus intereses y aspiraciones se expresen de forma indisciplinada, desbordando el sindicato y tomando la forma de grupos unidos por necesidades comunes y que f\u00e1cilmente pueden verse abocados a actividades puramente reivindicativas inaceptables\u00bb<\/em>!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Pero el proyecto \u00abliberal\u00bb s\u00f3lo tiene -y tendr\u00e1- credibilidad en la medida en que el margen de maniobra econ\u00f3mica sea suficientemente amplio como para que exista espacio para la formaci\u00f3n de organizaciones \u00abreformistas\u00bb capaces de contener la combatividad de la clase obrera sobre la base de concesiones de cierta importancia. En este sentido, no s\u00f3lo no habr\u00e1n podido cuajar los t\u00edmidos intentos de 1963-69, sino tampoco los que se propongan para el futuro ciertas fracciones din\u00e1micas de la burgues\u00eda si consiguen imponer su voluntad a nivel gubernamental. La represi\u00f3n contra el movimiento obrero no seguir\u00e1 siendo, sin duda, patrimonio exclusivo de los \u00abultras\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En la crisis abierta en el mes de marzo puede insertarse, por lo tanto, el aumento de las luchas obreras y tambi\u00e9n del movimiento estudiantil que, en el marco del \u00abdebate\u00bb sobre la pol\u00edtica colonial de Portugal, deber\u00eda ser capaz de tomar iniciativas de apoyo a los movimientos de liberaci\u00f3n nacional de mayor amplitud que en el pasado (las manifestaciones de solidaridad eran muy limitadas). El \u00abfuturo de Portugal\u00bb podr\u00eda ser muy diferente del previsto en la mejor de las hip\u00f3tesis por Sp\u00ednola&#8230; (Art\u00edculo publicado originalmente en la revista Inprecor, 11-4-1974)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>*<\/strong>  <strong>Charles-Andr\u00e9 Udry<\/strong>, editor de A l\u00b4encontre. Co-autor, junto a Daniel Bensaid y Carlos Rossi, de <em>Lecciones de Abril. An\u00e1lisis pol\u00edtico de la experiencia portuguesa<\/em>. Editorial Madr\u00e1gora, Barcelona, 1976. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo fue escrito antes del 25 de abril de 1974, fecha en la que comenz\u00f3 la Revoluci\u00f3n de los Claveles que derrib\u00f3 la dictadura. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":34327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[10990],"tags":[17212,703605142,2620,703608418,703606721],"class_list":{"0":"post-34318","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-europa","8":"tag-america-latina","9":"tag-militares","10":"tag-portugal","11":"tag-revolucion-de-los-claveles","12":"tag-salazar","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Portugal2804-1611846793-e1682664312165.jpg?fit=902%2C516&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-8Vw","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34318"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34348,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34318\/revisions\/34348"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}