{"id":34199,"date":"2023-04-19T21:31:18","date_gmt":"2023-04-19T19:31:18","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199"},"modified":"2023-04-19T21:31:18","modified_gmt":"2023-04-19T19:31:18","slug":"cuba-debates-los-espectros-de-la-revolucion-cubana-y-la-izquierda-latinoamericana-haroldo-dilla-alfonso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199","title":{"rendered":"Cuba\/Debates &#8211; Los espectros de la Revoluci\u00f3n Cubana y la izquierda latinoamericana. [Haroldo Dilla Alfonso]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>La relaci\u00f3n de la izquierda regional con la Revoluci\u00f3n Cubana ha sido siempre muy compleja. Sin duda, las agresiones imperiales le han dado al proceso nacido en 1959 una sobrevida \u00e9pica que no provee el resultado del sistema posrevolucionario. Pero la izquierda socialista democr\u00e1tica est\u00e1 obligada encontrar un camino que deje atr\u00e1s el pesado manto de penitente de la gesta cubana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/304-espectros-revolucion-cubana-izquierda-latinoamericana\/\">Nueva Sociedad<\/a>, marzo-abril 2023 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 19-4-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Es algo aceptado reconocer que la Revoluci\u00f3n Cubana fue un hecho trascendental del siglo xx latinoamericano. A\u00fan hoy, casi siete d\u00e9cadas despu\u00e9s de su irrupci\u00f3n, sigue siendo recordada como un factor presente. Esto ocurre con frecuencia con las revoluciones, pues poseen tal atractivo emocional que siguen siendo invocadas como amuletos ideol\u00f3gicos, en particular por los pol\u00edticos, incluso cuando estos encabezan procesos subsiguientes que niegan la propia motivaci\u00f3n revolucionaria. En M\u00e9xico \u2013donde ocurri\u00f3 la otra gran revoluci\u00f3n latinoamericana del siglo xx (1910-1917)\u2013, las clases pol\u00edticas posrevolucionarias legitimaron sus actos con su marca, con notable \u00e9xito, durante m\u00e1s de 60 a\u00f1os. Y en Cuba, donde a\u00fan merodean algunos espectros de los fundadores, se contin\u00faa hablando de la actualidad de la Revoluci\u00f3n. Se hace contra toda evidencia, para consumo de las franjas de apoyo incondicional, disminuidas dr\u00e1sticamente desde la d\u00e9cada de 1990, cuando comenz\u00f3 la crisis sempiterna denominada \u00abPeriodo Especial\u00bb. Pero la imagen es efectiva para mostrar cierto consenso social a su favor siempre que, como sucede, las franjas cr\u00edticas y opositoras sean contenidas mediante la represi\u00f3n y la invisibilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En este art\u00edculo tratar\u00e9 de discutir las razones de la relaci\u00f3n cambiante entre la Revoluci\u00f3n Cubana (y la posrevoluci\u00f3n subsiguiente) y los sectores de la izquierda latinoamericana, donde a\u00fan existen bolsones significativos de apoyo, si bien por razones y con intensidades diferentes. A trazos gruesos, este apoyo puede remitirse a dos posicionamientos. Por un lado, existe una franja de apoyo minoritaria, pero de alta visibilidad publicitaria, constituida por los condottieri que nutren los comit\u00e9s de solidaridad y act\u00faan como verdaderos <em>fasci di combattimento <\/em>que buscan intervenir con violencia contra cualquier manifestaci\u00f3n de oposici\u00f3n al gobierno cubano. Es un apoyo emocional, por ende irracional, para el que algunos viven y del que otros viven, que no admite argumentos y que, en lo fundamental, asume a Cuba como el paradigma exclusivo del cambio social en el continente. Pero, sobre todo, existe un sector de la izquierda que asume la Revoluci\u00f3n Cubana como lastre oneroso pero inevitable, y anda su camino cubri\u00e9ndola con un manto de condescendencia vergonzante, sea mir\u00e1ndola de soslayo o simplemente no mir\u00e1ndola. Hacen como aconsejaba Jorge Luis Borges: olvidan como forma de perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify is-style-default has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Un funcionario cubano que tuvo a su cargo, durante dos d\u00e9cadas, la representaci\u00f3n del Partido Comunista de Cuba (es decir, del Estado cubano) en el Foro de San Pablo ha confesado en una serie de art\u00edculos su \u00abdisgusto\u00bb ante lo que considera un \u00abreflujo de la izquierda latinoamericana\u00bb. Aun en desacuerdo con el dictamen, habr\u00eda que apreciar la sinceridad del autor: \u00abLa solidaridad con la Revoluci\u00f3n Cubana\u00bb, afirma, \u00abnunca estuvo en duda, pero por esos a\u00f1os surgi\u00f3 la noci\u00f3n de \u2018defensa del derecho de Cuba de construir su propio proyecto\u2019, como f\u00f3rmula ambigua que permit\u00eda tanto mantener una postura solidaria con Cuba frente a la hostilidad imperialista, como tomar distancia del proyecto cubano de construcci\u00f3n del socialismo\u00bb. Y luego confiesa su desvelo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En cada encuentro del Foro, reuni\u00f3n del grupo de trabajo, seminario, taller, intercambio con fuerzas sociales o pol\u00edticas de otras regiones y dem\u00e1s actividades, hab\u00eda que librar duras batallas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas: hab\u00eda choque, enfrentamiento, disgusto, tensi\u00f3n, desgaste. Hab\u00eda que defender a Cuba, rechazar que el capitalismo se hubiese democratizado, demostrar que las fuerzas populares eran quienes hab\u00edan conquistado espacios democr\u00e1ticos.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-1' id='fnref-34199-1' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Sin intentar sacar al autor de su laberinto, vale la pena preguntarse qu\u00e9 suced\u00eda con los miembros del Foro de San Pablo cuando prefer\u00edan mirar a un lado y refugiarse en el argumento westfaliano de la autodeterminaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Exportar la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Los a\u00f1os 60 albergaron un <em>collage<\/em> planetario incitante que asum\u00eda por igual los procesos de descolonizaci\u00f3n en \u00c1frica, los avances econ\u00f3micos y t\u00e9cnicos del llamado \u00abcampo socialista\u00bb, los movimientos pol\u00edticos y culturales de 1968, la guerra de Vietnam y sus reacciones antib\u00e9licas, la Revoluci\u00f3n Cultural china y la emergencia de un pensamiento contestatario que atacaba con igual furia al capitalismo que al saber domesticado por a\u00f1os de conciliaci\u00f3n fordista. En Am\u00e9rica Latina, ello se expres\u00f3 como una erosi\u00f3n de la hegemon\u00eda estadounidense y la emergencia de proyectos reformistas que tomaban nota de la inquietud social, pero que \u2013golpeados por la derecha y por la izquierda\u2013 terminaron generando m\u00e1s frustraciones que logros perdurables. Una se\u00f1al temprana pero estruendosa del clima que vivir\u00eda la regi\u00f3n ocurri\u00f3 en 1958, cuando el entonces vicepresidente Richard Nixon intent\u00f3 una gira de \u00abbuena voluntad\u00bb por varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y casi termina linchado en una calle de Caracas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La Revoluci\u00f3n Cubana es inseparable de esa efervescencia de \u00abnuestros a\u00f1os 60\u00bb. Se inici\u00f3 con la implantaci\u00f3n, a fines de 1956, de grupos guerrilleros en las modestas monta\u00f1as orientales de Cuba, que en solo dos a\u00f1os lograron derrotar a una dictadura impopular que hab\u00eda cerrado el camino a todo arreglo c\u00edvico. Sus l\u00edderes eran j\u00f3venes carism\u00e1ticos cuyo m\u00e1ximo dirigente, Fidel Castro, ten\u00eda la edad de Cristo, y no faltaban los ministros veintea\u00f1eros. Un argentino con un largo recorrido latinoamericanista e imagen cinematogr\u00e1fica, Ernesto \u00abChe\u00bb Guevara, se encarg\u00f3 de informar al mundo de los percances de la Revoluci\u00f3n para devenir mito de una nueva \u00e9poca a ser construida por hombres tambi\u00e9n nuevos, desmercantilizados y movidos por la moral y la solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En cuanto revoluci\u00f3n \u2013es decir, como proceso de cambios radicales en funci\u00f3n de una meta definida como socialismo por sus l\u00edderes\u2013, el proceso cubano hab\u00eda terminado hacia 1965. Por entonces se hab\u00eda producido la estatizaci\u00f3n de la econom\u00eda, se hab\u00edan generado cambios sustanciales de alto valor social, la poblaci\u00f3n hab\u00eda sido encuadrada en un sistema de organizaciones partisanas, los grupos opositores hab\u00edan sido derrotados militar y pol\u00edticamente, y tanto la burgues\u00eda como la clase media hab\u00edan emigrado masivamente a Florida, donde gastar\u00edan las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas planificando una vendetta versallesca que nunca tuvo lugar contra el r\u00e9gimen de la isla. En ese mismo 1965 se fund\u00f3 el Partido Comunista de Cuba (PCC) <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-2' id='fnref-34199-2' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>2<\/a><\/sup> \u2013n\u00facleo organizativo de la nueva elite pol\u00edtica\u2013 y se anunci\u00f3 la intenci\u00f3n de redactar una nueva Constituci\u00f3n, que en definitiva no vio la luz hasta una d\u00e9cada m\u00e1s tarde y bajo otros signos. El quinquenio siguiente fue una primera etapa posrevolucionaria en la que persistieron los afanes aut\u00f3ctonos y una fuerte vocaci\u00f3n tercermundista \u2013en particular, latinoamericanista\u2013, inspirada en aquella invitaci\u00f3n del \u00abChe\u00bb Guevara: hacer tantos Vietnam como el imperialismo no pudiera soportar. El sello determinante fue el voluntarismo, tanto en el plano interno \u2013con el fallido Gran Salto Adelante caribe\u00f1o de la \u00abzafra de los 10 millones\u00bb\u2013 como en el externo \u2013con el fomento de los focos guerrilleros en el subcontinente\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Fue en este decenio cuando la Revoluci\u00f3n Cubana consigui\u00f3 cautivar a Am\u00e9rica Latina. Al decir de John Halcro Fergurson \u2013un periodista brit\u00e1nico liberal\u2013, la imaginaci\u00f3n latinoamericana fue conmovida como nunca antes desde los d\u00edas de las revoluciones independentistas, al poner sobre la mesa la posibilidad de retar la hegemon\u00eda norteamericana en su <em>Mare Nostrum <\/em>y emprender un camino propio de desarrollo, que luego ser\u00eda sistematizado, desde \u00f3pticas diferentes, en la vigorosa \u00abteor\u00eda de la dependencia\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-3' id='fnref-34199-3' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>3<\/a><\/sup> Su principal interlocutor fue una nueva izquierda \u2013hastiada de la parsimonia de los partidos comunistas y otros grupos de la izquierda tradicional\u2013 que canaliz\u00f3 sus energ\u00edas pol\u00edticas en heroicos ejercicios de impaciencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La Revoluci\u00f3n Cubana ofrec\u00eda a esta generaci\u00f3n pol\u00edtica justo lo que estaba buscando: un algoritmo comprobado de que era posible alcanzar el poder sin esperar la generaci\u00f3n de un capitalismo moderno por parte de una burgues\u00eda nacional que, por lo dem\u00e1s, no exist\u00eda. El \u00abChe\u00bb Guevara sintetiz\u00f3 esta propuesta en varios principios: era posible ganar una guerra al ej\u00e9rcito, la guerra deber\u00eda ser librada mediante guerrillas en el campo y, lo que era m\u00e1s importante, para hacerlo no era necesario contar con la mayor\u00eda desde el principio, pues la propia lucha revolucionaria ir\u00eda generando la adhesi\u00f3n de las masas. Esto \u00faltimo constitu\u00eda la m\u00e9dula del asunto y llevaba a un extremo la propuesta bolchevique de la vanguardia como generadora desde afuera de una conciencia de la que la clase carec\u00eda. Solo que mientras Lenin tuvo el cuidado de hacer descansar la estrategia en el rol educativo y organizativo del partido en plazos medianos, y el vietnamita Ho Chi Minh apunt\u00f3 a la propaganda armada con cierta paciencia, en el caso del guevarismo se trat\u00f3 de un ejercicio voluntarista, en ocasiones suicida, que convocaba al pueblo, a veces sin las m\u00e1s m\u00ednimas condiciones, desde un n\u00facleo guerrillero de vanguardia. Todo un nuevo guisado neodogm\u00e1tico que anim\u00f3 la pr\u00e1ctica y la producci\u00f3n ideol\u00f3gica de esa izquierda, sostenido en el \u00e9xito de una experiencia cubana en la cual el relato oficial exalt\u00f3 el papel de los \u00abbarbudos\u00bb, al tiempo que se invisibiliz\u00f3 la lucha de masas urbana en los estertores de la dictadura de Fulgencio Batista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Un libro, <em>Revoluci\u00f3n en la Revoluci\u00f3n<\/em>, de R\u00e9gis Debray, devino la biblia de los nuevos tiempos. Y una serie de reuniones y eventos fueron organizando el guion. Una de estas reuniones \u2013la conferencia de la Organizaci\u00f3n Latinoamericana de Solidaridad (OLAS)\u2013 tuvo lugar en La Habana en 1967 y plante\u00f3 una declaraci\u00f3n general de 19 puntos que reiteraba que \u00abel contenido esencial de la revoluci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina est\u00e1 dado por su enfrentamiento al imperialismo y a las oligarqu\u00edas de burgueses y terratenientes\u00bb. De ah\u00ed que \u00abel car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n es el de la lucha por la independencia nacional, la emancipaci\u00f3n de las oligarqu\u00edas y el camino socialista para su pleno desarrollo econ\u00f3mico y social\u00bb, guiada por el marxismo-leninismo, basada en la lucha armada y garantizada por lo que llamaba \u00abla existencia del mando unificado pol\u00edtico y militar como garant\u00eda para su \u00e9xito\u00bb. No dejaba espacio para el reformismo ni para \u00abotras formas de lucha\u00bb, que solo eran consideradas leg\u00edtimas mientras se subordinaran y tributaran al operativo guerrillero. Y Cuba deven\u00eda una \u00abrica fuente de experiencias (\u2026) una imagen optimista del futuro\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-4' id='fnref-34199-4' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>4<\/a><\/sup> Con ello, la Revoluci\u00f3n Cubana aliment\u00f3 un esquema de amigo\/enemigo que fue crucial para la estructuraci\u00f3n del mapa pol\u00edtico e ideol\u00f3gico del siglo xx latinoamericano. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-5' id='fnref-34199-5' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>5<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Los fusiles, las urnas y todo lo dem\u00e1s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Apenas tres a\u00f1os despu\u00e9s de aquella jornada de entusiasmo revolucionario, la situaci\u00f3n comenz\u00f3 a cambiar dr\u00e1sticamente. Todos los focos revolucionarios alimentados por La Habana fueron reprimidos con el apoyo estadounidense y sus l\u00edderes fueron asesinados o encarcelados. En cambio, los \u00fanicos intentos de cambio social progresista que llegaron a ser gobierno en el continente aparecieron de la mano de circunstancias que nada ten\u00edan que ver con la l\u00ednea de la olas: proyectos reformistas animados por la Alianza para el Progreso, como la Revoluci\u00f3n en Libertad de la Democracia Cristiana en Chile, el nacionalismo militar revolucionario (Per\u00fa, Bolivia y Panam\u00e1) y el triunfo electoral de la coalici\u00f3n izquierdista liderada por Salvador Allende en Chile, con la que Fidel Castro mantuvo siempre una distancia inflexible en el \u00e1mbito ideol\u00f3gico, como ha sido detalladamente discutido por Rafael Pedemonte. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-6' id='fnref-34199-6' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>6<\/a><\/sup> Pero tampoco estas experiencias fueron perdurables, y si algo caracteriz\u00f3 los a\u00f1os 70 y la d\u00e9cada siguiente fue la estrategia contrainsurgente coordinada por eeuu, que ensombreci\u00f3 el continente y lo sumi\u00f3 en un clima de represi\u00f3n sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Aunque pod\u00eda suponerse que esto abrir\u00eda una nueva oportunidad revolucionaria \u2013de hecho, brotaron algunos intentos insurgentes sin impactos pol\u00edticos significativos\u2013, ya Cuba no estaba en condiciones de reanimar su activismo revolucionario. Tras a\u00f1os de voluntarismo irresponsable de sus dirigentes, la econom\u00eda cubana lleg\u00f3 a un punto de agotamiento que solo era posible revertir desde una alianza m\u00e1s estrecha con el bloque sovi\u00e9tico. Para conseguirla, la elite posrevolucionaria tuvo que renunciar a muchas cosas, y entre ellas, a su m\u00edstica de crear \u00abmuchos Vietnam\u00bb. Aunque se mantuvo alguna ret\u00f3rica latinoamericanista, se congelaron los apoyos a los grupos armados remanentes <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-7' id='fnref-34199-7' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>7<\/a><\/sup> y los pocos l\u00edderes revolucionarios que quedaron en la isla se vieron obligados a desistir o a marchar hacia verdaderas inmolaciones, como fue el caso de Francisco Caama\u00f1o en Rep\u00fablica Dominicana en 1973.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En adelante, el \u00abinternacionalismo\u00bb cubano se produjo fundamentalmente como acci\u00f3n de Estado tanto en operaciones militares \u2013principalmente en \u00c1frica\u2013 como en misiones humanitarias. La revoluci\u00f3n latinoamericana \u2013si hacemos la excepci\u00f3n del recatado apoyo a la lucha armada en Centroam\u00e9rica\u2013 ya no era una prioridad de la pol\u00edtica exterior cubana. La imagen heroica de la isla resistiendo no solo al imperialismo norteamericano, sino tambi\u00e9n al hegemonismo sovi\u00e9tico, se derrumb\u00f3 al calor de los subsidios, y su pol\u00edtica exterior se escor\u00f3, fundamentalmente, en funci\u00f3n de los intereses de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Y aunque este alineamiento pod\u00eda producir hechos de alto significado positivo para la izquierda \u2013por ejemplo, la intervenci\u00f3n militar cubana en el cono sur africano\u2013, tambi\u00e9n conllev\u00f3 complicidades frustrantes, como la connivencia con la horrible dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1983. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-8' id='fnref-34199-8' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>8<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En el plano interno, Cuba dej\u00f3 de ser el laboratorio de una nueva sociedad apoyada en el mito guevarista del hombre nuevo, donde se ensayaba un tipo de democracia supuestamente superior al orden liberal. El acceso privilegiado al mercado sovi\u00e9tico y la afluencia de ingentes subsidios dieron a los dirigentes cubanos un respiro y les permitieron la construcci\u00f3n definitiva de un entramado pol\u00edtico totalitario, que ya asomaba desde los a\u00f1os 60. Al mismo tiempo, se desarrollaron pol\u00edticas sociales de alta calidad que permitieron la movilidad ascendente de las mayor\u00edas, principalmente a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, y el acceso equitativo a un consumo discreto pero suficiente para evitar la irradiaci\u00f3n de la pobreza y la marginalidad, como suced\u00eda en el resto del continente como resultado de la crisis de los modelos desarrollistas y de la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de ajustes monetaristas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Se trataba de un cuadro complejo, en el que la izquierda guardaba distancia de lo que era evidentemente una dictadura represiva que condenaba a sus cr\u00edticos a la prisi\u00f3n o la emigraci\u00f3n, pero al mismo tiempo produc\u00eda un sistema de bienestar social que hab\u00eda dotado a la sociedad insular de niveles de equidad y prosperidad compartida como nunca antes en su historia. O, traslad\u00e1ndonos a la pol\u00edtica exterior, que se alineaba medularmente con las pol\u00edticas hegemonistas sovi\u00e9ticas, pero al mismo tiempo generaba impulsos tercermundistas que indicaban cierto grado de autonom\u00eda. La soluci\u00f3n que la izquierda dio a este dilema fue sencillamente mirar a un lado, dejar a Cuba como una suerte de pie de p\u00e1gina y referirse a ella, cuando resultaba inevitable, desde el \u00e1ngulo en que algo quedaba de la Revoluci\u00f3n Cubana y donde posiblemente se hab\u00eda producido el principal aporte de esta a la historia continental: la geopol\u00edtica y, en particular, la condena al bloqueo\/embargo y otras acciones hostiles del gobierno estadounidense hacia Cuba. Justamente el punto que causaba tantos desvelos al representante cubano en el Foro de San Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El distanciamiento relativo de Cuba y la mayor parte de la izquierda continental no solo se vinculaba a lo que suced\u00eda en la isla, sino a la forma en que la izquierda iba asumiendo sus compromisos pol\u00edticos. Como antes anotaba, la brutal represi\u00f3n de las dictaduras militares desmantel\u00f3 gran parte de la institucionalidad que hab\u00eda sustentado la proyecci\u00f3n pol\u00edtico-cultural de la izquierda en el continente \u2013partidos, organizaciones sociales, grupos de pensamiento\u2013, y sus dirigentes y activistas fueron encarcelados, asesinados u obligados a tomar el camino del exilio. De los escombros surgi\u00f3 una autocr\u00edtica que abarc\u00f3 tanto a los sobrevivientes como a la nueva generaci\u00f3n. Y ello implicaba muchas novedades que los dirigentes cubanos ve\u00edan como retrocesos pol\u00edticos. Dos de ellas merecen ser destacadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La primera fue la revalidaci\u00f3n de una gran ausente de todo el movimiento generado en torno de la Revoluci\u00f3n Cubana: la democracia. Como mencion\u00e9 antes, la Revoluci\u00f3n Cubana se sinti\u00f3 impelida a actuar no solo contra una dictadura, sino tambi\u00e9n contra una democracia \u00abagotada\u00bb que hab\u00eda funcionado en Cuba entre 1940 y 1952. La idea de la democracia siempre aparec\u00eda en este discurso como la cr\u00edtica a un dominio de clases y por ello deb\u00eda ser superada junto con este dominio. En su lugar, aparec\u00eda un vago desider\u00e1tum que remit\u00eda m\u00e1s al caudillismo plebiscitario que a la democracia pol\u00edtica, y m\u00e1s al involucramiento amorfo que a la participaci\u00f3n aut\u00f3noma de la sociedad. Nuevamente, el \u00abChe\u00bb Guevara \u2013ide\u00f3logo de primer orden de esta etapa\u2013 dej\u00f3 varias im\u00e1genes altamente ilustrativas. Seg\u00fan Guevara, \u00abhuyendo al m\u00e1ximo de los lugares comunes de la democracia burguesa\u00bb se trataba de liberar al hombre mediante \u00abnuevas\u00bb pr\u00e1cticas desalienantes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">A la cabeza de la inmensa columna \u2013no nos averg\u00fcenza ni nos intimida decirlo\u2013 va Fidel, despu\u00e9s, los mejores cuadros del Partido, e inmediatamente, tan cerca que se siente su enorme fuerza, va el pueblo en su conjunto, s\u00f3lida armaz\u00f3n de individualidades que caminan hacia un fin com\u00fan; individuos que han alcanzado la conciencia de lo que es necesario hacer; hombres que luchan por salir del reino de la necesidad y entrar al de la libertad. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-9' id='fnref-34199-9' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>9<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Leer este documento, y en general la obra de Ernesto Guevara, siempre conmueve por la pasi\u00f3n de una prosa, por lo dem\u00e1s, de alta calidad literaria. Pero no puede olvidarse que la marcha que estaba describiendo era en realidad la construcci\u00f3n de un orden que, como ha demostrado Samuel Farber, resultaba m\u00e1s autoritario que el pasado dictatorial que proclamaba negar. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-10' id='fnref-34199-10' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>10<\/a><\/sup> M\u00e1s a\u00fan, hoy Cuba es el pa\u00eds m\u00e1s autoritario de Am\u00e9rica Latina, que siente de cerca la porf\u00eda de las otras dos experiencias \u00abrevolucionarias\u00bb: Venezuela y Nicaragua. Esta experiencia, y en general toda la experiencia de los llamados \u00absocialismos realmente existentes\u00bb, estuvo en la base de una nueva aprehensi\u00f3n de la democracia como valor indispensable de una nueva sociedad, o como medio por el cual era posible conseguir esa transformaci\u00f3n. En t\u00e9rminos de Erik Olin Wright, la izquierda comenz\u00f3 a pensar el futuro deseable como una \u00abhabilitaci\u00f3n social\u00bb mediante transformaciones \u00absimbi\u00f3ticas\u00bb y\/o \u00abintersticiales\u00bb en las que predominaba la noci\u00f3n del compromiso positivo y de los peque\u00f1os logros hacia una \u00abmetamorfosis emancipadora\u00bb, en detrimento de las estrategias rupturistas de asalto al poder que hab\u00edan constituido la <em>raison d\u2019\u00eatre<\/em> de la izquierda revolucionaria a lo largo de los a\u00f1os 60. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-11' id='fnref-34199-11' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>11<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Una segunda cuesti\u00f3n estaba referida a los sujetos del cambio social. La Revoluci\u00f3n Cubana nunca se aferr\u00f3 al dogma obrerista que imperaba en la cultura de los partidos comunistas sovietizantes. Tampoco arrop\u00f3 la idea, muy cara al mao\u00edsmo, del campesino pobre como motor de la revoluci\u00f3n. En su lugar movi\u00f3 la figura de \u00abpueblo\u00bb (una herencia del populismo latinoamericano), que ya hab\u00eda estado presente y hab\u00eda sido definida con cierto detalle en el programa revolucionario inicial. Pero era un concepto que arrastraba dos pesadas mochilas. Una era su inspiraci\u00f3n clasista\/ocupacional, en la medida en que se percib\u00eda como compuesta por estudiantes, profesionales, obreros, campesinos, desempleados, etc., todos los cuales ten\u00edan en com\u00fan la explotaci\u00f3n capitalista. Luego, que el pueblo, frente al poder revolucionario (aun cuando se lo proclamaba protagonista), se convert\u00eda en una masa amorfa, no solo subordinada, sino realizada en relaci\u00f3n con la vanguardia. Era una diversidad acotada que no dejaba espacio al reconocimiento de otras identidades e identificaciones sociales, y por ello Cuba resulta hoy una de las sociedades latinoamericanas donde menos han avanzado los derechos y los enfoques particulares que constituyen esa diversidad. Ello resultaba totalmente disfuncional para una izquierda obligada \u2013por razones \u00e9ticas, pero tambi\u00e9n sociol\u00f3gicas y pol\u00edticas\u2013 a dar cuenta de la diversidad y la autonom\u00eda de los sujetos, clases, pero tambi\u00e9n g\u00e9neros, orientaciones sexuales, generaciones, as\u00ed como distinciones culturales, ambientales, locales y \u00e9tnicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>La dudosa solidaridad con los escombros de la Revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El mundo de la Revoluci\u00f3n Cubana y la insurgencia de los a\u00f1os 60 fue uno de los \u00faltimos aldabonazos de una \u00abmodernidad s\u00f3lida\u00bb que ya no existe. Siguiendo a Zygmunt Bauman, hoy experimentamos un mundo de flujos, l\u00edquido, plagado de incertidumbres y escenarios cambiantes <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=34199#fn-34199-12' id='fnref-34199-12' onclick='return fdfootnote_show(34199)'>12<\/a><\/sup>, que oblig\u00f3 a la izquierda a variar sus paradigmas en la misma medida en que la fortaleza de la Revoluci\u00f3n Cubana se derrumbaba. Hasta d\u00f3nde \u00e9sta mudanza ha implicado el abandono por parte de sectores pol\u00edticos y personalidades de compromisos sociales y pol\u00edticos definitorios de la izquierda, o hasta d\u00f3nde se trata de una variaci\u00f3n de m\u00e9todos y estilos en la b\u00fasqueda de un mundo realmente superior y perdurable, es un tema relevante, pero que sale de nuestro objetivo en este art\u00edculo. Lo que me interesa es destacar que, en cualquier circunstancia, la mirada esquiva de la izquierda continental hacia Cuba constituye una complicidad vergonzante y \u00e9ticamente cuestionable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Hace mucho tiempo que el sistema cubano no ofrece oportunidades reales de movilidad social, algo que los cubanos comunes buscan emigrando por cualquier v\u00eda. La crisis sempiterna est\u00e1 despoblando la isla, que pierde habitantes en t\u00e9rminos absolutos. Y ninguna de estas calamidades \u2013una econom\u00eda que no crece, servicios sociales empobrecidos, escasez alarmante de viviendas, salarios irrisorios e insuficientes\u2013 puede ser explicada por el bloqueo\/embargo estadounidense, un dato ciertamente lesivo para la comunidad nacional que merece ser condenado, pero que ha sido manipulado ad nauseam por la clase pol\u00edtica cubana para poder presentarse como un \u00faltimo basti\u00f3n de resistencia y justificar sus alianzas y posiciones internacionales francamente deplorables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La izquierda socialista democr\u00e1tica est\u00e1 obligada a encontrar un camino, y no puede lograrlo con el pesado manto de penitente de la Revoluci\u00f3n Cubana, ni de otras experiencias autoritarias erigidas en nombre del socialismo. Lo recordaba Marx a los revolucionarios del siglo xix, cuando les ped\u00eda liberarse del peso de las generaciones muertas: \u00abdejar a los muertos enterrar a sus muertos para realizar su propio objeto\u00bb. Entonces podremos mirar la epopeya cubana de 1959 con admiraci\u00f3n, evaluar sus logros y fracasos con total objetividad y dejar que quienes murieron en ella o bajo su inspiraci\u00f3n nos hablen sin los apremios de las coyunturas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>* Haroldo Dilla Alfonso<\/strong>, soci\u00f3logo cubano-dominicano residente en Chile. Es profesor titular del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Arturo Prat (Santiago de Chile).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n de la izquierda regional con la Revoluci\u00f3n Cubana ha sido siempre muy compleja. Sin duda, las agresiones imperiales le han dado al proceso nacido en 1959 una sobrevida \u00e9pica que no provee el resultado del sistema posrevolucionario. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":34200,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[16719,288368],"tags":[17212,703605028,703609574,703606642],"class_list":{"0":"post-34199","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cuba","8":"category-izquierda","9":"tag-america-latina","10":"tag-fidel-castro","11":"tag-guevara","12":"tag-revolucion-cubana","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Cuba1904-13735642-e1681931706328.jpg?fit=884%2C494&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-8TB","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34199"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34207,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34199\/revisions\/34207"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}