{"id":33943,"date":"2023-04-09T20:27:56","date_gmt":"2023-04-09T18:27:56","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33943"},"modified":"2023-04-09T20:27:56","modified_gmt":"2023-04-09T18:27:56","slug":"francia-nos-movilizamos-con-lo-que-hay-pierre-souchon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33943","title":{"rendered":"Francia &#8211; \u00ab\u00a1Nos movilizamos con lo que hay!\u00bb. [Pierre Souchon]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\">Represi\u00f3n con gas lacrim\u00f3geno en Nantes, el 23 de marzo. Foto: Loic Venance, AFP<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Con los huelguistas de Vandea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>\u201c\u00a1Nos movilizamos con lo que hay!\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Conciliar el apoyo popular masivo con la relativa debilidad de las fuerzas movilizadas sobre el terreno: este es el desaf\u00edo al que se enfrentan los activistas sindicales en su lucha contra la reforma de las pensiones. &nbsp;Lo asumen con m\u00e1s o menos \u00e9xito, apuntando al largo plazo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Pierre Souchon, enviado especial *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/le-monde-diplomatique\/\">Le Monde Diplomatique, edici\u00f3n Uruguay<\/a>, abril 2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Traducci\u00f3n de Daniel Gatti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 9-4-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u2013\u00bfD\u00f3nde pusieron los palets? No veo nada&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">En la madrugada del martes 21 de marzo, en esta rotonda de la zona industrial de Les Herbiers (Vandea, en el oeste de Francia), los activistas se buscan entre la oscuridad y el fr\u00edo. Para luchar contra la reforma de las pensiones, a pesar de su aprobaci\u00f3n el d\u00eda anterior en el Parlamento, los le\u00f1os comienzan a amontonarse sobre la calzada: \u201cLlamamos nosotros solos a este corte porque nuestra intersindical de Vandea no estaba a favor. Probablemente sea un poco demasiado radical para muchos de ellos\u201d, lamenta Fran\u00e7ois<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33943#fn-33943-1' id='fnref-33943-1' onclick='return fdfootnote_show(33943)'>1<\/a><\/sup>, del sindicato local de la Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGT) de La Roche-sur-Yon. Alguien enciende los palets y un primer cami\u00f3n toca bocina en se\u00f1al de solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u2013\u00bfUstedes son de los sindicatos? \u2013pregunta una cincuentona frenando el auto profesional en el que se desplaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u2013S\u00ed se\u00f1ora, somos de la CGT.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u2013\u00a1Oh! No puedo hablarles demasiado tiempo porque estoy geolocalizada, pero me viene bien. Quiero sindicalizarme. Soy empleada dom\u00e9stica, las cosas van muy mal en mi trabajo, y como ya estoy toda rota, no podr\u00e9 llegar hasta los 64 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Val\u00e9rie, sindicalista en una mutualista, le garabatea su n\u00famero telef\u00f3nico a toda velocidad: \u201cSi hubi\u00e9ramos hecho esta acci\u00f3n s\u00f3lo para encontrarnos con esta se\u00f1ora, podr\u00edamos haberla considerado un \u00e9xito\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">A lo largo de la ma\u00f1ana, el \u201cbloqueo de la econom\u00eda\u201d planificado por los sindicatos se ha limitado a un corte parcial de ruta con reparto de volantes incluido: la treintena de activistas presentes son insuficientes para inmovilizar por completo el tr\u00e1fico, como se pretend\u00eda, pero por lo menos logran exasperar a la gendarmer\u00eda local, que los vigila de cerca. \u201c\u00a1Hacemos lo que podemos con lo que hay!\u201d, dice Kamel, empleado de Enedis. \u201cLo que hay\u201d es, a unos metros de distancia, una zona industrial en la que trabajan unas 5.000 personas, ninguna de las cuales est\u00e1 en huelga. \u201cLo que hay\u201d son tambi\u00e9n esos mismos empleados que van a trabajar pero que antes de hacerlo recogen los volantes y en su mayor\u00eda alientan a los activistas y les agradecen por lo que hacen. Pero, hay que decirlo, los activistas est\u00e1n ya algo cansados. Cansados de las manifestaciones repletas de gente \u2013nunca hab\u00eda habido en Vandea movilizaciones tan importantes como las de este invierno boreal-, cansados de los mensajes de apoyo, de las felicitaciones, de los bocinazos solidarios de los camioneros, que no se traducen en acciones concretas, en paros, en huelgas. Todos son capaces de citar las causas de este desfasaje, que enumeran en tono cansino: resignaci\u00f3n, fatalismo, individualismo, dificultades econ\u00f3micas&#8230; Pero al mismo tiempo todos arriman un palet, un termo con caf\u00e9, sus risas, ramas de \u00e1rboles, montones de volantes. Y siguen adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Resignaci\u00f3n, individualismo y dificultades financieras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Esa profunda contradicci\u00f3n tambi\u00e9n la experimentan los trabajadores ferroviarios de la CGT de La Roche-sur-Yon, que nos invitan a comer \u2013copiosamente\u2013 en sus locales. Est\u00e1n en huelga renovable. \u201cLos compa\u00f1eros que est\u00e1n haciendo huelga aqu\u00ed son un n\u00facleo duro\u201d, advierte Olivier. Todos lamentan no haber logrado involucrar a los dem\u00e1s en su movimiento: \u201cLo peor es que no hacen un carajo [sic]\u201d, se lamenta. \u201cA pesar de los pocos que somos en hacer huelga, logramos de todas maneras enlentecer la actividad. Pero entonces se ponen a jugar todo el d\u00eda al Candy Crush en sus celulares&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Este sindicalista cuestiona el nivel de \u201cconciencia\u201d, \u201cpol\u00edtica o gremial\u201d, de los asalariados, que ser\u00eda muy d\u00e9bil. La \u201cconciencia\u201d de la injusticia de esta \u201creforma\u201d ser\u00eda muy mayoritaria, como lo demuestran todas las encuestas de opini\u00f3n publicadas hasta ahora. \u201cEs cierto\u201d, admite S\u00e9bastien. \u201cPero es una oposici\u00f3n de escritorio. No es f\u00e1cil lograr que la gente pase de rebelarse frente a su televisor a inmovilizar su herramienta de trabajo&#8230; \u201d. Sin embargo, aqu\u00ed todos siguen adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u00c9ric tambi\u00e9n sigue adelante. Este sindicalista de la CGT de Airbus, en Nantes, parece haber resuelto la contradicci\u00f3n: \u201cDebemos aceptar militar sin conseguir resultados\u201d, dice. Interrogados acerca de si no consideran precisamente un resultado interesante que 150 personas hayan logrado bloquear por completo una rotonda durante varias horas, tanto \u00e9l como su colega Jimmy responden por la negativa. \u201cEs una muestra de debilidad\u201d, afirma Jimmy. \u201cSi consideramos s\u00f3lo los votos que obtuvimos en las elecciones profesionales deber\u00edamos haber sido cerca de mil&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Se tratar\u00eda entonces de militar sin esperar un gran resultado. \u201cLleva mucho tiempo trabajar sobre la conciencia de las personas\u201d, prosigue \u00c9ric. \u201cEs posible que nunca cosechemos las recompensas de lo que hacemos en nuestra vida. Pero las ideas prenden, incluso de maneras que ignoramos. Mientras tanto, debemos continuar y, sobre todo, salir del culto a la inmediatez. Las j\u00f3venes generaciones que desembarcan en la f\u00e1brica est\u00e1n muy metidas en eso. Y en materia de conquistas sociales, no funciona de esa manera&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Jimmy comparte la necesidad de replantearse la relaci\u00f3n con el tiempo: \u201cTrabajamos a determinada cadencia, con objetivos marcados hora tras hora, cada minuto cuenta para nosotros&#8230; Ese es el tiempo capitalista. Necesitamos recuperar el largo plazo, nuestro tiempo\u201d. Y se trata tambi\u00e9n de resolver una contradicci\u00f3n adicional: de profesi\u00f3n operador de control num\u00e9rico \u2013\u201ceso a lo que se le llama \u2018aprietabotones\u2019\u201d\u2013, \u00c9ric se enorgullece de ser un trabajador manual. \u201cEs muy dif\u00edcil pasar de trabajar en la f\u00e1brica a trabajar por convicci\u00f3n. En el taller, al final del d\u00eda, s\u00e9 lo que he hecho con mis manos, y es gratificante. En el trabajo militante con los asalariados, en el sindicalismo cotidiano, no obtengo resultados concretos de este tipo. Lo que hacemos es intangible&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u00c9ric y Jimmy siguen adelante. El hecho de que la Intersindical permanezca unida es una gran cosa, dicen. Para estos integrantes de la CGT acostumbrados a que la central laboral hist\u00f3ricamente dominante en Airbus sea Fuerza Obrera (FO), vista a menudo como \u201cel sindicato de la casa\u201d, la presencia de FO en la Intersindical, como se ha dado hasta ahora, ha contribuido a fortalecer en mucho las filas de manifestantes y huelguistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u201cTom\u00f3 tres d\u00edas\u201d. Por un momento se pens\u00f3 que Jean-Marie, de la CGT de Fleury-Michon, una empresa que en Vandea cuenta con m\u00e1s de 2.000 asalariados, hab\u00eda cedido al culto a la \u201cinmediatez\u201d. Tres d\u00edas de paro para conseguir aumentos. \u00bfR\u00e1pido, eficiente e inmediato, entonces? Jean-Marie protesta: \u201cTres d\u00edas de huelga es mucho. \u00a1Hay que hacerlos! Sin hablar del trabajo de concientizaci\u00f3n previo, que dur\u00f3 meses, a\u00f1os&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Sentado a su lado, Micka\u00ebl recuerda sus primeros a\u00f1os de trabajo en esta joyita de la industria agroalimentaria francesa, una \u00e9poca en la que no encontraba nada para criticar, en la que \u201ccarec\u00eda de conciencia\u201d. Fue la situaci\u00f3n de un amigo obrero, que estaba a punto de ser injustamente despedido, lo que le \u201cabri\u00f3 los ojos\u201d. Fue ah\u00ed que se sindicaliz\u00f3, cuando la CGT estaba en sus niveles m\u00e1s bajos en la f\u00e1brica; 15 a\u00f1os despu\u00e9s, la central est\u00e1 a muy pocos votos de ser mayoritaria en la empresa; el \u201ctiempo largo\u201d llev\u00f3 a que en Fleury-Michon hubiera diez por ciento de huelguistas durante las jornadas de movilizaci\u00f3n en defensa de las jubilaciones. Micka\u00ebl lamenta este nivel, dado lo que est\u00e1 en juego. Luego se corrige: es en realidad muy alto, en funci\u00f3n de las tasas de huelguistas verificadas entre el resto de los asalariados industriales locales. Jean-Marie y Micka\u00ebl siguen adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>\u201cDescubr\u00ed la esclavitud\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">B\u00e9atrice da la impresi\u00f3n de ser una mujer moderada. Y no parece que exagere esta asistente domiciliaria afiliada a la CGT cuando habla de sus comienzos laborales en esos t\u00e9rminos al referirse a las condiciones de trabajo, a la carga de trabajo mental y sobre todo f\u00edsica. \u201cPor suerte, r\u00e1pidamente hice grandes amigas. Despu\u00e9s del trabajo, tom\u00e1bamos una copa y com\u00edamos algo aqu\u00ed, en mi sala de estar, con mis caniches\u201d. Sospechaban entonces que se mov\u00eda con oscuras intenciones militantes. B\u00e9atrice sonr\u00ede. Asegura que en esa \u00e9poca desconoc\u00eda lo que era el compromiso y que no era \u201cconsciente\u201d de que aquella convivencia de las noches alg\u00fan d\u00eda la conducir\u00eda a reuniones sindicales. Porque a fuerza de compartir su d\u00eda a d\u00eda, sus dificultades, un pastel y un caf\u00e9, este pu\u00f1ado de j\u00f3venes acabar\u00edan decidiendo colectivamente que \u201cya basta\u201d. En los albores de la d\u00e9cada de 2000, B\u00e9atrice fue designada delegada sindical. \u201cRecuerdo los comienzos: no entend\u00eda nada. Un d\u00eda le dije, cara a cara, suavemente, a nuestro patr\u00f3n lo que estaba sucediendo, con todo detalle. Era tan inhumano lo que padec\u00edamos que estaba convencida de que nos \u00edbamos a entender: los dos \u00e9ramos humanos, despu\u00e9s de todo, \u00a1\u00e9l podr\u00eda comprenderme! El problema es que en realidad \u00e9l comprend\u00eda perfectamente lo que est\u00e1bamos pasando. Y me respondi\u00f3: \u2018S\u00ed, es dif\u00edcil para ustedes. Pero as\u00ed son las cosas. Y si no est\u00e1n satisfechas, da lo mismo\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">\u201cMe abrum\u00f3\u201d, agrega B\u00e9atrice en voz baja, \u201cno sab\u00eda que estaba descubriendo la lucha de clases. No sab\u00eda que exist\u00eda, que la gente pod\u00eda negarse a escucharme simplemente porque sus intereses eran diferentes de los m\u00edos\u201d. Cualquier parecido con las cr\u00edticas al actual gobierno por su autoritarismo, incluido el uso del art\u00edculo 49-3<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33943#fn-33943-2' id='fnref-33943-2' onclick='return fdfootnote_show(33943)'>2<\/a><\/sup>, o por su \u201csordera\u201d no es, seg\u00fan B\u00e9atrice, en absoluto fortuita&#8230; Pero sucede que tras haber estado en el origen de las primeras huelgas en un sector en que son especialmente raras, a B\u00e9atrice \u201cse\u201d la termin\u00f3 escuchando. A 20 a\u00f1os de la creaci\u00f3n del sindicato, en las recientes movilizaciones contra el proyecto de la primera ministra \u00c9lisabeth Borne hubo entre las asistentes domiciliarias diez por ciento de huelguistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Beatrice trabaj\u00f3 durante mucho tiempo sin obtener resultados, y acept\u00f3 la larga duraci\u00f3n. Ese diez por ciento de huelguistas es una victoria muy clara, dice. Est\u00e1 convencida de que si el gobierno no retira la reforma de las pensiones es parte de la \u201clucha de clases\u201d, en la que se puede \u201cperder una batalla, pero no la guerra\u201d, seg\u00fan afirma. B\u00e9atrice sigue adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Cinco horas corridas de Macron<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Denis, por su parte, est\u00e1 feliz. El bloqueo del liceo t\u00e9cnico donde este sindicalista ense\u00f1a Matem\u00e1ticas fue ef\u00edmero, pero sin precedentes y exitoso. Uno de sus colegas trajo un impresionante stock de le\u00f1a cortada por \u00e9l en un bosque, muy \u00fatil para obstruir el acceso al establecimiento. \u201cCuando este colega lleg\u00f3 a nuestro liceo, en 2018, no me importaba nada lo que \u00e9l pensara: \u00a1era tan fan\u00e1tico de Macron, lo adoraba tanto que era capaz de pasarse cinco horas seguidas vi\u00e9ndolo en la tele. No se perdi\u00f3 ni un solo debate de Macron. \u00a1Nadie fue capaz de hacer algo as\u00ed en este pa\u00eds&#8230;!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Magn\u00e1nimo, Denis nunca se lo reproch\u00f3 y cuando terminaban las clases lo invitaba a jugar a la belote<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33943#fn-33943-3' id='fnref-33943-3' onclick='return fdfootnote_show(33943)'>3<\/a><\/sup> con algunos colegas. \u201cTodos los viernes nos reunimos en un bistr\u00f3 cerca del liceo. Jugamos a las cartas y nos tomamos dos o tres cervezas. Y discutimos sobre todo, sobre nada. Sobre pol\u00edtica tambi\u00e9n. En cinco a\u00f1os, mi colega termin\u00f3 pasando de seguir los debates de Macron a llevar madera para bloquear el liceo. Fueron necesarios cinco a\u00f1os de belote\u201d. \u00bfUn tiempo largo? \u201c\u00a1No, cinco a\u00f1os es r\u00e1pido!\u201d. Denis se echa a re\u00edr. Denis seguir\u00e1 adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Horror<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">El 17 de marzo, al d\u00eda siguiente de las primeras manifestaciones espont\u00e1neas contra el recurso al art\u00edculo 49-3 para aprobar la reforma de las pensiones, <em>LeFigaro.fr<\/em> se constituy\u00f3 en un serio candidato a ganar el pr\u00f3ximo Premio Pulitzer con este reportaje: \u201cUna calzada limpiada en el Distrito 2 de Par\u00eds, comerciantes en estado de shock. En la rue des Petits-Champs (distrito 2), cerca de las Tuller\u00edas, la calzada fue limpiada despu\u00e9s de la violencia del d\u00eda anterior, pero los comerciantes todav\u00eda est\u00e1n conmocionados. \u2018Volcaron todos los contenedores de basura, fue impresionante\u2019, le dijo una vendedora de cigarrillos a nuestro periodista \u00c9loi Passot. A unas calles de distancia, la vitrina de un Monoprix fue destruida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Estupor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Dos d\u00edas despu\u00e9s, los manifestantes siguen en las calles y el canal CNews titula en grandes caracteres: \u201c\u00bfDebemos temer el regreso del comunismo?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Terror<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">Con su habitual sentido de la proporci\u00f3n, el editorialista del diario patronal<em> L\u2019Opinion<\/em> denuncia en su edici\u00f3n del 15 de marzo \u201cel sabotaje democr\u00e1tico permanente\u201d operado, seg\u00fan \u00e9l, por La Francia Insumisa: \u201cNo es folclore trotskista ni una obsoleta nostalgia jacobina. Es un verdadero socavamiento: met\u00f3dico, sistem\u00e1tico, ideol\u00f3gico. Debemos tomarnos en serio la forma en que La Francia Insumisa, y con ella una parte c\u00f3mplice de la Nueva Uni\u00f3n Popular, Ecol\u00f3gica y Social (Nupes), est\u00e1 saboteando nuestras instituciones. Para la izquierda radical, el cansancio de la democracia y la impopular reforma de las pensiones son una oportunidad para probar en tama\u00f1o real esta \u2018insurrecci\u00f3n ciudadana\u2019 so\u00f1ada por Jean-Luc M\u00e9lenchon. Su programa: el caos. Su pol\u00edtica: el terror\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>Felicidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">A la espera del retorno del comunismo y de la instauraci\u00f3n del terror m\u00e9lenchoniano, los accionistas de las grandes empresas globales cosecharon cerca de 1,5 billones de euros en dividendos en 2022, es decir, m\u00e1s que la riqueza producida durante el mismo a\u00f1o por Espa\u00f1a. Seg\u00fan los economistas Isabella Weber y Evan Wasner, la tasa de beneficio de las empresas estadounidenses (16 por ciento del valor a\u00f1adido bruto) ha batido un r\u00e9cord que se remonta a\u2026 1945. En Francia, los propietarios recibieron m\u00e1s de 80.000 millones de euros en el ejercicio 2022, es decir, tres por ciento del producto interior bruto (PIB): esto es 30 veces el d\u00e9ficit de los fondos de pensiones esperado este a\u00f1o y 4,5 veces el monto del \u201cahorro\u201d (es decir, del despojo salarial) generado por la reforma. Los accionistas de TotalEnergie, LVMH, Sanofi, BNP Paribas, Stellantis, Axa y Cr\u00e9dit Agricole se llevan ellos solos la mitad del premio gordo. En teor\u00eda, los dividendos remuneran el riesgo asumido por los proveedores de capital. En la pr\u00e1ctica, estos \u00faltimos no tienen nada que temer, ya que el Estado neoliberal rescata con el dinero de los contribuyentes a estos grupos \u201cdemasiado grandes para hundirse\u201d si llegan a zozobrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\">La magia de la pol\u00edtica econ\u00f3mica aparece entonces en su cristalina transparencia: la reforma previsional \u2013impuesta, seg\u00fan confes\u00f3 el propio presidente de la Rep\u00fablica, para mostrarles a los mercados su determinaci\u00f3n de seguir quitando a los pobres para d\u00e1rselo a los ricos\u2013 obligar\u00e1 a los asalariados a financiar con su trabajo dos a\u00f1os m\u00e1s de beneficios a los empresarios, parte de los cuales desaparecer\u00e1n en recompras de acciones exentas de impuestos y la otra parte en para\u00edsos fiscales. El peligro rojo est\u00e1 a nuestras puertas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong>* Pierre Souchon<\/strong>, periodista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#040000\"><strong><u>Notas de Redacci\u00f3n Le Monde Diplomatique<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conciliar el apoyo popular masivo con la relativa debilidad de las fuerzas movilizadas sobre el terreno: este es el desaf\u00edo al que se enfrentan los activistas sindicales en su lucha contra la reforma de las jubilaciones. Lo asumen con m\u00e1s o menos \u00e9xito, apuntando al largo plazo.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":33945,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[10990,25438,337028],"tags":[703609539,703605030,703605144,703609540],"class_list":{"0":"post-33943","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-europa","8":"category-francia","9":"category-sindicatos","10":"tag-greve","11":"tag-jubilaciones","12":"tag-macron","13":"tag-retraites","15":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Francia904-623085480-e1681064297827.jpg?fit=1074%2C569&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-8Pt","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33943"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33943\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33953,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33943\/revisions\/33953"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33945"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}