{"id":33917,"date":"2023-04-08T14:51:20","date_gmt":"2023-04-08T12:51:20","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33917"},"modified":"2023-04-08T18:58:44","modified_gmt":"2023-04-08T16:58:44","slug":"marxismo-ernest-mandel-el-legado-teorico-y-militante-que-persiste-dossier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=33917","title":{"rendered":"Marxismo &#8211; Ernest Mandel, el legado te\u00f3rico y militante que persiste. [Dossier]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Centenario del nacimiento de Ernest Mandel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>El 5 de abril se cumplieron cien a\u00f1os del nacimiento de Ernest Mandel, militante desde su juventud, activista revolucionario y uno de los principales te\u00f3ricos marxistas de toda la segunda mitad del siglo XX, dirigente hist\u00f3rico de la IV Internacional &nbsp;Su obra te\u00f3rica contin\u00faa siendo una referencia ineludible para re-pensar la acci\u00f3n anticapitalista en nuestro tiempo y construir una perspectiva democr\u00e1tica de socialismo revolucionario.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Por qu\u00e9 soy marxista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Ernest Mandel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/por-que-soy-marxista\/\">Traducci\u00f3n de Viento Sur<\/a>, 6-4-2023 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 8-4-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>La versi\u00f3n original de este texto de Ernest Mandel apareci\u00f3 en alem\u00e1n, en una colecci\u00f3n de contribuciones de marxistas de diversas procedencias a los que se pidi\u00f3 que dieran una respuesta personal al t\u00edtulo del libro, editado por Fritz J. Raddatz: <em>Warum ich Marxist bin<\/em> (Por qu\u00e9 soy marxista). El libro fue publicado por primera vez por Kindler Verlag, Munich, 1978 (Mandel, pp. 57-94), y despu\u00e9s en una edici\u00f3n de bolsillo por Fischer Taschenbuch Verlag, Frankfurt, 1980 (Mandel, pp. 52-86). La contribuci\u00f3n de Mandel se titulaba, en el original alem\u00e1n, con una cita del joven Marx: \u00abDer Mensch ist das h\u00f6chste Wesen fur den Menschen\u00bb (Para el ser humano, el ser supremo es el ser humano). Esta contribuci\u00f3n <a href=\"http:\/\/www.ernestmandel.org\/new\/ecrits\/article\/pourquoi-je-suis-marxiste\">se publica aqu\u00ed por primera vez en franc\u00e9s<\/a>.<\/strong> <strong>Hemos traducido sistem\u00e1ticamente el alem\u00e1n \u00abMensch\u00bb como \u00abhumano\u00bb, \u00abser humano\u00bb o \u00abhumanidad\u00bb, singular o plural seg\u00fan el contexto, en lugar de como \u00abhombre\u00bb. (Gilbert Achcar, editor de <a href=\"https:\/\/www.puf.com\/content\/Le_marxisme_dErnest_Mandel\"><em>Le Marxisme d&#8217;Ernest Mandel<\/em><\/a>, Actuel Marx\/Confrontations, PUF, Par\u00eds 1999)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>I.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El gran atractivo intelectual del marxismo reside en que permite una integraci\u00f3n racional, completa y coherente de todas las ciencias humanas sin equivalente hasta ahora. Rompe con el absurdo supuesto de que lo humano como estructura anat\u00f3mica no tiene pr\u00e1cticamente ninguna relaci\u00f3n con lo humano como \u00abzoon politikon\u00bb; lo humano como productor de bienes materiales ser\u00eda algo completamente distinto de lo humano como artista, poeta, pensador o fundador de una religi\u00f3n. Sin embargo, \u00e9ste sigue siendo el supuesto subyacente de todas las ciencias acad\u00e9micas que estudian lo humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mientras que en la antropolog\u00eda f\u00edsica es natural subrayar la estrecha correlaci\u00f3n entre la evoluci\u00f3n de la constituci\u00f3n f\u00edsica humana y el desarrollo de las capacidades ps\u00edquicas (entre otras la capacidad de comunicaci\u00f3n elaborada y de conceptualizaci\u00f3n), y mientras que en el estudio de la prehistoria y la etnolog\u00eda, las culturas primitivas de la humanidad se catalogan rigurosamente (\u00a1a veces de forma demasiado estrictamente mec\u00e1nica!) seg\u00fan los instrumentos de trabajo utilizados y la actividad econ\u00f3mica predominante, la historiograf\u00eda acad\u00e9mica se niega a reconocer en los sucesivos modos de producci\u00f3n la clave para comprender el desarrollo de las civilizaciones y la historia pol\u00edtica; y la econom\u00eda pol\u00edtica dominante sostiene la leyenda de un \u00abdeseo de propiedad\u00bb supuestamente arraigado \u00aben la naturaleza humana\u00bb, que -independientemente del estado de desarrollo de las fuerzas productivas y de una forma de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica fechada hist\u00f3ricamente- elevar\u00eda la propiedad privada, la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y la competencia a la categor\u00eda de instituciones eternas de la vida econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El marxismo permite superar estas contradicciones evidentes. Partiendo del hecho establecido por la antropolog\u00eda de que el ser humano, al ser incompleto, s\u00f3lo puede sobrevivir como ser social [<strong>1<\/strong>], el marxismo ve en esta limitaci\u00f3n anat\u00f3mica de nuestra especie la base de sus infinitas posibilidades de adaptaci\u00f3n, es decir, el hecho de que la sociedad se haya convertido en la \u00absegunda naturaleza\u00bb del ser humano y de que la adaptaci\u00f3n a diferentes formas de organizaci\u00f3n social pueda dar lugar a infinitas variaciones de comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El marxismo permite explicar el car\u00e1cter hist\u00f3rico de las leyes y formas sociales -y esto, por supuesto, no por las cualidades f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas permanentes de la especie, que han podido cambiar muy poco en los \u00faltimos diez mil a\u00f1os-, sino a partir de los cambios dictados por la forma que adopta el trabajo como condici\u00f3n absolutamente necesaria para la supervivencia de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Los seres humanos producen su vida material con la ayuda de medios de producci\u00f3n y, en el marco de esta producci\u00f3n, establecen ciertas relaciones entre s\u00ed, que se denominan relaciones de producci\u00f3n. Estas relaciones de producci\u00f3n determinan en \u00faltima instancia la estructura de cualquier orden social como un modo de producci\u00f3n espec\u00edfico. La dial\u00e9ctica del desarrollo de las fuerzas de producci\u00f3n (que comprenden los medios de producci\u00f3n y el trabajo humano, a los que hay que a\u00f1adir las capacidades t\u00e9cnicas, cient\u00edficas e intelectuales de las y los productores), as\u00ed como el desarrollo de las relaciones de producci\u00f3n (en el que su rigidez relativa, es decir, su car\u00e1cter estructural, desempe\u00f1a un papel importante), determinan, en \u00faltima instancia, el devenir de la historia humana, sus avances y retrocesos, sus cat\u00e1strofes y revoluciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero para el marxismo, las actividades sociales <em>no econ\u00f3micas<\/em> de los seres humanos no tienen en absoluto un car\u00e1cter secundario, y mucho menos <em>accesorio<\/em>. Precisamente porque los seres humanos no pueden sobrevivir sin la producci\u00f3n social, la comunicaci\u00f3n social es antropol\u00f3gicamente constitutiva en el mismo grado que el trabajo social. Ambas est\u00e1n vinculadas y son inseparables. Una no puede existir sin la otra. Pero esto significa que el ser humano hace todo lo que emprende <em>con la cabeza<\/em>, es decir, reflexiona sobre esta praxis suya [<strong>2<\/strong>]. La producci\u00f3n de bienes materiales va acompa\u00f1ada de la producci\u00f3n de conceptos (a la que la producci\u00f3n del lenguaje -los fonemas- s\u00f3lo proporciona la materia prima). El marxismo intenta explicar c\u00f3mo la producci\u00f3n inmaterial (incluida la producci\u00f3n de sistemas conceptuales, es decir, la ideolog\u00eda, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda y la ciencia) se entrelaza con la producci\u00f3n de la vida material, se separa de ella, reacciona sobre ella y qu\u00e9 determina este movimiento hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En esta explicaci\u00f3n tienen un car\u00e1cter decisivo los siguientes descubrimientos que, como los anteriores, forman parte de la esencia del marxismo. En el nivel de observaci\u00f3n m\u00e1s general y abstracto, en cada forma particular de sociedad (modo de producci\u00f3n), la totalidad de la producci\u00f3n material puede dividirse en dos categor\u00edas principales: por una parte, el producto necesario, que reproduce la fuerza de trabajo de las y los productores, as\u00ed como el <em>stock<\/em> dado de medios de producci\u00f3n, permitiendo el mantenimiento del nivel de civilizaci\u00f3n material y la expansi\u00f3n demogr\u00e1fica de la sociedad; por otra, el plusproducto social, que permanece despu\u00e9s de que el producto necesario se haya sustra\u00eddo de la producci\u00f3n social global. Si el plusproducto social es insignificante, inestable y puramente accesorio, habr\u00e1 muy poco crecimiento econ\u00f3mico debido a la falta de posibilidades de acumulaci\u00f3n, y no podr\u00e1 haber una divisi\u00f3n del trabajo significativa. S\u00f3lo cuando el producto social excedente alcance un determinado umbral m\u00ednimo, en cantidad y duraci\u00f3n, podr\u00e1 utilizarse parte de la producci\u00f3n actual para alimentar a m\u00e1s personas y crear medios de producci\u00f3n adicionales, es decir, podr\u00e1 iniciarse una verdadera din\u00e1mica de crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Al mismo tiempo, se puede desarrollar la divisi\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo: una parte de la sociedad puede liberarse de la coacci\u00f3n de la producci\u00f3n para su propio mantenimiento, y la artesan\u00eda, el arte y el comercio, la escritura, la producci\u00f3n ideol\u00f3gica y cient\u00edfica, la actividad administrativa y b\u00e9lica, pueden convertirse gradualmente en ocupaciones aut\u00f3nomas al separarse de la producci\u00f3n estrictamente para el mantenimiento de los productores. Esto facilita la acumulaci\u00f3n y la transmisi\u00f3n de experiencia, conocimientos y recursos econ\u00f3micos acumulados, lo que a su vez conduce a un mayor aumento de la fuerza productiva del trabajo humano y a una mayor expansi\u00f3n del producto social excedente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">A partir de cierto nivel de desarrollo, esta divisi\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo conduce tambi\u00e9n a una divisi\u00f3n social, es decir, ambas se combinan. Una parte de la sociedad utiliza la divisi\u00f3n funcional del trabajo (por ejemplo, las funciones de gesti\u00f3n de provisiones, el mando del ej\u00e9rcito, la autoridad sobre los prisioneros de guerra, etc.) para hacerse con el control del plusproducto social y obligar a parte o a toda la gente que produce a que le cedan ese plusproducto de forma permanente. As\u00ed, la sociedad se divide en clases sociales antag\u00f3nicas, entre las que se libra una lucha de clases permanente (a veces oculta, a veces abierta, a veces pac\u00edfica, a veces violenta) por la distribuci\u00f3n de la producci\u00f3n material y -peri\u00f3dicamente, al menos- por la conservaci\u00f3n o la superaci\u00f3n del orden social existente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Sobre la base de las relaciones de producci\u00f3n dominantes, se desarrolla una compleja superestructura de formas de pensar, modos de comportarse, normas jur\u00eddicas e instituciones coercitivas, sistemas ideol\u00f3gicos, etc., que tienen la funci\u00f3n de preservar el orden social existente. La m\u00e1s importante de estas instituciones es el Estado, es decir, un aparato espec\u00edfico, separado del resto de la sociedad y mantenido con el plusproducto social, que obtiene el monopolio del ejercicio de determinadas funciones sociales. Puesto que la clase dominante controla el plusproducto social, controla el Estado. Por la misma raz\u00f3n, la ideolog\u00eda dominante (\u00a1pero no \u00fanica!) de cada sociedad es tambi\u00e9n la ideolog\u00eda de la clase dominante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Este instrumento conceptual, relativamente simple, permite al marxismo comprender y explicar de forma exhaustiva, e integrando cada vez m\u00e1s datos emp\u00edricos, no s\u00f3lo el desarrollo econ\u00f3mico y social, sino tambi\u00e9n la historia de los Estados, las culturas, la ciencia, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda, la literatura, el arte y la moral, en sus peculiaridades y en sus transformaciones [<strong>3<\/strong>]. Este es su mayor activo. El marxismo es la ciencia del desarrollo de la sociedad humana, es decir, en \u00faltima instancia, la ciencia del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La mayor contribuci\u00f3n te\u00f3rica de Karl Marx reside en el descubrimiento de las leyes espec\u00edficas del desarrollo del modo de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La concepci\u00f3n marxista de la historia y de la sociedad se basa en el principio de que cada modo de producci\u00f3n tiene sus propias leyes de desarrollo, que determinan su origen, crecimiento, pleno desarrollo, declive y desaparici\u00f3n. La mayor contribuci\u00f3n te\u00f3rica de Karl Marx reside en el descubrimiento de las leyes espec\u00edficas del desarrollo del modo de producci\u00f3n capitalista. \u00c9ste es, de hecho, el contenido de su obra principal. El capital exist\u00eda antes que el modo de producci\u00f3n capitalista. Se desarroll\u00f3 por primera vez en el contexto de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas a peque\u00f1a escala, a trav\u00e9s de la autonomizaci\u00f3n del comercio monetario. Sus formas primitivas son el capital de usura y el capital comercial. S\u00f3lo con la penetraci\u00f3n del capital en la esfera de la producci\u00f3n nace el capitalismo moderno. S\u00f3lo cuando el capital comienza a dominar la esfera de la producci\u00f3n se puede hablar realmente de un modo de producci\u00f3n capitalista definitivamente establecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El capital es un valor que genera plusval\u00eda, es dinero en busca de m\u00e1s dinero, la b\u00fasqueda del enriquecimiento se convierte en el motivo dominante de la actividad econ\u00f3mica. Uno de los mayores descubrimientos de Karl Marx fue establecer que el <em>capital<\/em>, en s\u00ed mismo, no es una <em>cosa<\/em>. La cr\u00eda de ganado, una cantidad de medios de trabajo acumulados o incluso un tesoro de oro y plata no son autom\u00e1ticamente capital. Estas cosas s\u00f3lo se convierten en capital en determinadas condiciones sociales, que permiten a su propietario apropiarse del plusproducto social, en parte o en su cuasi totalidad, en funci\u00f3n del peso de este capital en la sociedad. Detr\u00e1s de la apariencia de las relaciones entre los seres humanos y las cosas, Marx descubri\u00f3 la sustancia de la relaci\u00f3n capitalista como relaci\u00f3n social de producci\u00f3n, como relaci\u00f3n entre clases sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La esencia del modo de producci\u00f3n capitalista se encuentra en la relaci\u00f3n entre trabajo asalariado y capital, en la separaci\u00f3n de las y los productores directos de sus medios de trabajo y subsistencia, por un lado, y por otro, en el control fragmentado -debido a la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n- de la clase capitalista sobre los medios de producci\u00f3n [<strong>4<\/strong>]. De esta doble divisi\u00f3n de la sociedad surgen las instituciones econ\u00f3micas estructurales. Las y los productores directos tienen la obligaci\u00f3n econ\u00f3mica de vender su fuerza de trabajo como \u00fanico medio de subsistencia. La totalidad de las mercanc\u00edas producidas es confiscada por quienes poseen los medios de producci\u00f3n que se apropian de ellas. Surge entonces una sociedad de producci\u00f3n generalizada de mercanc\u00edas, porque no s\u00f3lo est\u00e1n disponibles en el mercado todas las mercanc\u00edas producidas, sino tambi\u00e9n todos los medios de producci\u00f3n (incluidos la tierra y el subsuelo), as\u00ed como la propia fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Para los marxistas, son estas caracter\u00edsticas estructurales las que definen el car\u00e1cter capitalista de la econom\u00eda y la sociedad, y no los salarios bajos, las o los productores indigentes, la poblaci\u00f3n asalariada sin poder pol\u00edtico o la no intervenci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda. Lejos de haberse limitado a \u00abdescribir la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica del siglo XIX\u00bb, y de haber sido \u00absuperado por la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica del siglo XX\u00bb, <em>El Capital<\/em> de Marx es de hecho una brillante anticipaci\u00f3n de tendencias evolutivas que s\u00f3lo se materializaron plenamente mucho despu\u00e9s de la muerte del autor. En todos los pa\u00edses capitalistas de la \u00e9poca de Marx, con la excepci\u00f3n de Gran Breta\u00f1a, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora segu\u00eda estando formada por peque\u00f1os productores y comerciantes independientes, asistidos por sus familias. S\u00f3lo mucho m\u00e1s tarde esta poblaci\u00f3n se descompuso en una gran mayor\u00eda de personas asalariadas (ya m\u00e1s del 90% en Gran Breta\u00f1a y EE UU, m\u00e1s del 80% en la mayor\u00eda de los dem\u00e1s pa\u00edses capitalistas industriales) y una clase de grandes, medianos y peque\u00f1os capitalistas, continuamente m\u00e1s reducida, mientras que los peque\u00f1os productores independientes, que trabajaban sin asalariados externos, se convirtieron en una minor\u00eda en v\u00edas de extinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Para probar que ya no vivimos en un modo de producci\u00f3n capitalista en el sentido en que lo entend\u00eda Marx, para apoyar el cuento de una <em>econom\u00eda mixta<\/em>, habr\u00eda que demostrar que las y los asalariados ya no se ven obligados a vender continuamente su fuerza de trabajo (por ejemplo, porque el Estado podr\u00eda garantizar a toda la ciudadan\u00eda una renta m\u00ednima de existencia, o porque los medios de producci\u00f3n ser\u00edan tan baratos que ser\u00eda posible para cada trabajador o trabajadora ahorrar lo suficiente con su salario medio para establecerse como independientemente) y que el desarrollo de la econom\u00eda ya no estar\u00eda dominado por la obligaci\u00f3n, dictada por la competencia, de maximizar el beneficio y el crecimiento de cada empresa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Si analizamos el desarrollo econ\u00f3mico de los \u00faltimos cien, cincuenta y veinticinco a\u00f1os, veremos que no se ha producido ninguno de estos cambios estructurales. El capitalismo, tal y como lo defini\u00f3 Marx, sigue siendo hoy, m\u00e1s que nunca, la caracter\u00edstica del orden econ\u00f3mico del mundo occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">No se trata de una cuesti\u00f3n de definici\u00f3n, es decir, de una disputa sem\u00e1ntica. La definici\u00f3n cient\u00edficamente exacta de la esencia del modo de producci\u00f3n capitalista nos permite descubrir sus leyes de funcionamiento a largo plazo, as\u00ed como sus contradicciones internas. Aqu\u00ed encontramos de nuevo una notable superioridad del an\u00e1lisis econ\u00f3mico marxista sobre las <em>escuelas neocl\u00e1sicas<\/em> de econom\u00eda, que no tienen nada equivalente que ofrecer [<strong>5<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Puesto que el capitalismo se basa en la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n -es decir, en el poder, compartido por diferentes empresas y capitalistas, de disponer de los medios de trabajo y de la fuerza de trabajo, as\u00ed como en la capacidad de decidir sobre las inversiones-, la producci\u00f3n capitalista se sit\u00faa bajo el signo de una competencia despiadada y de la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n que de ella se deriva. Cada capitalista, cada empresa, busca maximizar el beneficio y el crecimiento, sin preocuparse de los efectos de esta tendencia sobre el conjunto de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Con el fin de mantener o ampliar la posici\u00f3n de mercado de cada competidor, la competencia obliga a reducir los costes de producci\u00f3n. La reducci\u00f3n de los costes de producci\u00f3n exige una ampliaci\u00f3n constante de la escala de producci\u00f3n, es decir, la producci\u00f3n de series cada vez mayores, que a su vez requieren m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s eficientes. Por lo tanto, en el capitalismo existe una tendencia hacia un enorme desarrollo del progreso t\u00e9cnico, hacia la utilizaci\u00f3n permanente de los descubrimientos cient\u00edficos en la producci\u00f3n material, hacia la extensi\u00f3n ilimitada de la masa de mercanc\u00edas y del parque de m\u00e1quinas hasta la semiautomatizaci\u00f3n anticipada por Marx.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero cada vez m\u00e1s m\u00e1quinas requieren cada vez m\u00e1s capital. Para no ser derrotado por la competencia, cada capitalista (la empresa capitalista) debe tratar de ampliar su capital continuamente. La acumulaci\u00f3n de capital es el objetivo esencial y el motor principal de la vida econ\u00f3mica y del crecimiento en el capitalismo. Si la acumulaci\u00f3n de capital se ralentiza, la actividad econ\u00f3mica disminuye y se extienden la escasez y la miseria, a pesar de que se disponga de enormes reservas de bienes y fuerzas productivas. Obligada a acumular capital, la clase capitalista no tiene m\u00e1s remedio que tender a un mayor grado de explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Porque el capital no es m\u00e1s que plusval\u00eda capitalizada, y la plusval\u00eda no es m\u00e1s que trabajo no remunerado: es la diferencia entre el nuevo valor total producido por el trabajo y los costes de reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, es decir, la forma monetaria del sobreproducto social. Dado que con el aumento de la productividad del trabajo, una cesta determinada de bienes de consumo (e incluso una cesta con un n\u00famero creciente de bienes de consumo) puede producirse en un tiempo de trabajo cada vez m\u00e1s corto (es decir, en una fracci\u00f3n decreciente de la jornada laboral normal), es muy posible, en el marco de unas relaciones de poder socioecon\u00f3micas determinadas -sobre todo si el ej\u00e9rcito industrial de reserva (el desempleo) se reduce y disminuye a largo plazo- que los salarios reales de los trabajadores aumenten, mientras que al mismo tiempo aumenta el grado de explotaci\u00f3n y obtienen una parte menor del nuevo valor que han producido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Dado que s\u00f3lo la fuerza de trabajo viva produce nuevo valor y plusval\u00eda, y que aumenta la parte del capital que se gasta en la compra de medios de producci\u00f3n muertos (edificios, m\u00e1quinas, materias primas, energ\u00eda), existe una tendencia a medio y largo plazo a que disminuya la tasa media de beneficio, es decir, la relaci\u00f3n entre la plusval\u00eda social total y el capital social total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Los cambios en la tasa de ganancia rigen el desarrollo econ\u00f3mico en el capitalismo. Una disminuci\u00f3n de la tasa de ganancia determina una disminuci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n de capital, as\u00ed como una disminuci\u00f3n de la inversi\u00f3n, del empleo, de la producci\u00f3n, de la renta real y una mala situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Un aumento de la tasa de ganancia determina una tendencia al crecimiento de la acumulaci\u00f3n de capital, un aumento de la inversi\u00f3n y de la producci\u00f3n, y tambi\u00e9n determina, a largo plazo, un crecimiento del empleo y de la renta real, es decir, una buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica, aunque tanto en los periodos <em>buenos<\/em> como en los <em>malos<\/em>, todas estas tendencias no se desarrollan simult\u00e1neamente ni en paralelo. Tambi\u00e9n a largo plazo, en el capitalismo hay ondas de crecimiento econ\u00f3mico r\u00e1pido (1848-73, 1893-1913, 1948-1966) y ondas de crecimiento m\u00e1s lento (1823-1847, 1874-93, 1914-39, 1967-&#8230;). Estas ondas est\u00e1n condicionadas por las curvas de la tasa media de ganancia y la posibilidad (o dificultad) relacionada de lograr revoluciones tecnol\u00f3gicas fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Este movimiento en forma de ondas de la tasa de ganancia determina la marcha c\u00edclica de la producci\u00f3n capitalista inherente al sistema, es decir, la sucesi\u00f3n regular de fases de sobreproducci\u00f3n peri\u00f3dica (recesi\u00f3n) y de recuperaci\u00f3n (hasta fases peri\u00f3dicas de expansi\u00f3n). La marcha c\u00edclica de la producci\u00f3n capitalista existir\u00e1 mientras exista la producci\u00f3n capitalista, y ning\u00fan \u00absofisticado conjunto de medidas antic\u00edclicas de pol\u00edtica estatal\u00bb podr\u00e1 impedir de forma sostenible el retorno a las crisis peri\u00f3dicas de sobreproducci\u00f3n. Las crisis de sobreproducci\u00f3n se explican por la competencia, es decir, por una parte, por la anarqu\u00eda capitalista de la producci\u00f3n, que conduce necesariamente a un movimiento ondulatorio de sobreinversi\u00f3n e infrainversi\u00f3n y, por otra parte, por una tendencia, tambi\u00e9n inherente al sistema, a desarrollar la producci\u00f3n (y la capacidad de producci\u00f3n) m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites a los que el consumo solvente de la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n permanece confinado por las relaciones capitalistas de distribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Ciertamente, cada una de las veinte crisis econ\u00f3micas generales [<strong>6<\/strong>] que han tenido lugar hasta ahora en la historia del mercado capitalista mundial tiene sus propias caracter\u00edsticas que est\u00e1n ligadas a aspectos espec\u00edficos del desarrollo del mercado mundial (por ejemplo, el papel del auge de los precios de las materias primas y del petr\u00f3leo en el desencadenamiento de la recesi\u00f3n de 1974-75). Pero es poco cient\u00edfico y poco serio explicar un acontecimiento que se ha producido 20 veces en 150 a\u00f1os exclusiva o principalmente sobre la base de factores que a lo sumo pueden explicar s\u00f3lo esta o aquella crisis en particular, y negarse a explicar las causas generales de las crisis econ\u00f3micas capitalistas inherentes al sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Es igualmente injustificado ver en el retorno constante del crecimiento econ\u00f3mico despu\u00e9s de la crisis una prueba de los <em>errores <\/em>del an\u00e1lisis marxista. Marx nunca predijo un colapso autom\u00e1tico de la econom\u00eda capitalista en el curso de la gran crisis econ\u00f3mica. En su an\u00e1lisis, la crisis tiene precisamente la funci\u00f3n objetiva de reactivar la valorizaci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n del capital, mediante la devaluaci\u00f3n masiva del capital y el aumento masivo del grado de explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo (posibilitado por el desempleo masivo). Su conclusi\u00f3n fue que un sistema que s\u00f3lo puede lograr el crecimiento econ\u00f3mico a costa de la destrucci\u00f3n violenta peri\u00f3dica de las fuerzas productivas y de la producci\u00f3n peri\u00f3dica de miseria generalizada, es un sistema irracional e inhumano que debe ser sustituido por otro mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Una acumulaci\u00f3n de capital en continuo crecimiento conduce, a trav\u00e9s de la competencia impuesta por el sistema, a una creciente concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital. Los peces grandes se comen a los peque\u00f1os. En cada vez m\u00e1s sectores industriales, un pu\u00f1ado de trust concentra dos tercios o m\u00e1s de la producci\u00f3n. La concentraci\u00f3n y la centralizaci\u00f3n del capital conducen a la dominaci\u00f3n del mercado para un gran n\u00famero de productos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El capitalismo monopolista sustituye al capitalismo liberal, en el que los precios estaban sujetos a la libre competencia. Ni los monopolios ni la creciente intervenci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda pueden, a largo plazo, contrarrestar los efectos de la ley del valor y controlar y garantizar los precios, los mercados, la producci\u00f3n y el crecimiento econ\u00f3mico. La supresi\u00f3n de la competencia y la anarqu\u00eda a un nivel las reproduce con mayor vigor a un nivel superior. De todas estas leyes generales de funcionamiento del modo de producci\u00f3n capitalista se derivan una serie de contradicciones fundamentales y crecientes del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El crecimiento econ\u00f3mico capitalista es siempre un crecimiento desigual, provocado por la b\u00fasqueda de beneficios excedentarios. El desarrollo y el subdesarrollo se condicionan mutuamente y conducen a una polarizaci\u00f3n extrema del poder econ\u00f3mico, tanto a escala nacional como internacional. En los principales pa\u00edses capitalistas industrializados, el 1-2% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n posee m\u00e1s del 50% de la riqueza privada y, a menudo, m\u00e1s del 75% del valor de las acciones de todas las sociedades an\u00f3nimas [<strong>7<\/strong>]. Menos de 800 trust multinacionales controlan ya entre una cuarta y una tercera parte de la producci\u00f3n capitalista industrial mundial. Una docena de grandes empresas especializadas en el comercio de soja, trigo y ma\u00edz, y unos cientos de empresas agroalimentarias controlan la mayor parte del comercio mundial de alimentos. El 70% de la poblaci\u00f3n mundial (los pa\u00edses subdesarrollados, m\u00e1s China) recibe s\u00f3lo el 15% de la renta mundial y representa menos del 10% del consumo mundial de energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El modo de producci\u00f3n capitalista genera cada vez m\u00e1s la alienaci\u00f3n del trabajo y la autoalienaci\u00f3n de todos los seres humanos. Si el trabajo se considera \u00fanicamente como un medio para ganar dinero, pierde gran parte de su dimensi\u00f3n creativa y formadora de la personalidad. La tensi\u00f3n f\u00edsica, la monoton\u00eda o el estr\u00e9s permanente provocados por la obligaci\u00f3n de rendir y el miedo al fracaso convierten el trabajo en una carga y una calamidad. El ser humano ya no es el objetivo, sino el medio del sistema econ\u00f3mico; se degrada hasta el punto de ser un peque\u00f1o engranaje de la m\u00e1quina, por as\u00ed decirlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La extrema racionalidad y la sofisticada planificaci\u00f3n del c\u00e1lculo de los costes y las inversiones, de la organizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n y la producci\u00f3n dentro de la empresa, est\u00e1n ligadas a la creciente irracionalidad del sistema en su conjunto. Esta irracionalidad se expresa no s\u00f3lo en las crisis de sobreproducci\u00f3n que se repiten regularmente, sino tambi\u00e9n en las enormes p\u00e9rdidas debidas al hecho de que, por un lado, las capacidades de producci\u00f3n no se utilizan plena y permanentemente y, por otro, se produce un enorme despilfarro de fuerzas productivas en una producci\u00f3n irracional y nociva que pone en peligro la salud, la naturaleza y la vida misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Las contradicciones crecientes del sistema se descargan peri\u00f3dicamente en una sucesi\u00f3n explosiva de crisis econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edtico-militares extremadamente destructivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Todas estas contradicciones pueden reducirse a una contradicci\u00f3n central: la contradicci\u00f3n entre la creciente socializaci\u00f3n objetiva de la producci\u00f3n y su apropiaci\u00f3n privada. El trabajo como actividad privada para el consumo inmediato de productores individuales o peque\u00f1as comunidades hace tiempo que se ha convertido en algo marginal. Ahora, una dependencia, cada vez m\u00e1s estrecha, vincula a cientos de millones de productores en un trabajo que objetivamente no puede prescindir de la cooperaci\u00f3n. Pero la organizaci\u00f3n, la direcci\u00f3n y la finalidad de este enorme mecanismo no est\u00e1n en sus manos. Est\u00e1 en manos del gran capital. El beneficio privado (el beneficio de cada empresa individual) sigue siendo el alfa y omega de la organizaci\u00f3n econ\u00f3mica capitalista. La tendencia desenfrenada al enriquecimiento impide que las enormes capacidades productivas se pongan al servicio de la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas y de la emancipaci\u00f3n de sus productores. Cada vez m\u00e1s, el valor de cambio, que se ha vuelto aut\u00f3nomo, transforma estas fuerzas productivas en fuerzas destructivas, que nos conducen a cat\u00e1strofes espantosas. Las contradicciones crecientes del sistema se descargan peri\u00f3dicamente en una sucesi\u00f3n explosiva de crisis econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edtico-militares extremadamente destructivas. La aniquilaci\u00f3n de la cultura material y de la civilizaci\u00f3n humana b\u00e1sica, el retorno a la barbarie, se ha convertido en una posibilidad real y tangible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>III<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La dimensi\u00f3n activa y consciente del marxismo es parte constitutiva de su concepci\u00f3n de la historia. Es tambi\u00e9n un desaf\u00edo cotidiano para cualquiera que se defina como marxista. Si la sociedad burguesa aparece, superficialmente, como el campo de una lucha universal de una persona contra otra, el marxismo ve estos enfrentamientos estructurados como lucha de clases. La lucha de clases entre el trabajo asalariado y el capital domina el desarrollo social en este modo de producci\u00f3n. En \u00faltima instancia, s\u00f3lo el conflicto social expresa las leyes del movimiento econ\u00f3mico y las contradicciones internas de este modo de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Todas las personas asalariadas y propietarias est\u00e1n objetivamente insertas en esta lucha de clases, les guste o no. Los empresarios capitalistas se ven obligados por la competencia a maximizar su beneficio, es decir, a maximizar la explotaci\u00f3n de sus asalariados, quienes, por su parte, no tienen m\u00e1s remedio que luchar por salarios m\u00e1s altos y jornadas laborales m\u00e1s cortas si quieren mantener o mejorar su posici\u00f3n en la sociedad burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La experiencia pr\u00e1ctica demuestra c\u00f3mo en el enfrentamiento individual entre la gente asalariada y el empresario capitalista, la primera es sistem\u00e1ticamente derrotada debido a su impotencia financiera y econ\u00f3mica. Debe vender continuamente su fuerza de trabajo, mientras que el capitalista dispone de reservas suficientes para poder esperar un precio que le convenga. As\u00ed, la presi\u00f3n material empuja a las personas asalariadas a reagruparse, a organizarse colectivamente, a crear fondos de huelga, sindicatos, cooperativas y, finalmente, partidos pol\u00edticos obreros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero esta obligaci\u00f3n objetiva no es experimentada mec\u00e1nicamente de la misma manera por todos los trabajadores y trabajadoras. Tampoco reaccionan inmediatamente de la misma manera y de forma continua ante esta obligaci\u00f3n. Hay personas m\u00e1s r\u00e1pidas que otras para darse cuenta de la necesidad de una coalici\u00f3n y de las condiciones en las que puede tener \u00e9xito. Algunas sacar\u00e1n constantemente conclusiones pr\u00e1cticas de esta toma de conciencia, otras no tanto o no lo har\u00e1n en absoluto. Las personas de otras clases sociales tambi\u00e9n pueden unirse a la lucha de clases proletaria, bien por convicci\u00f3n cient\u00edfica, bien por identificaci\u00f3n moral con las y los explotados, o por ambas razones (para alguna gente, esto puede explicarse incluso por la aspiraci\u00f3n a una carrera individual en las organizaciones de masas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El hecho de que la lucha de clases proletaria s\u00f3lo pueda entenderse como el resultado de una dial\u00e9ctica de factores hist\u00f3ricos objetivos y subjetivos no implica, en modo alguno, que el marxismo reintroduzca el puro azar y la indeterminaci\u00f3n por <em>la ventana<\/em>, por as\u00ed decirlo, en su concepci\u00f3n de la historia, despu\u00e9s de haberlas echado primero por la puerta en nombre de las leyes del proceso hist\u00f3rico reveladas por el materialismo hist\u00f3rico [<strong>8<\/strong>]. Esto s\u00f3lo significa que el proceso hist\u00f3rico no sigue una l\u00ednea perfectamente recta y unilateral, que cada crisis hist\u00f3rica no tiende hacia un \u00fanico resultado posible, sino que puede conducir tanto a un progreso hist\u00f3rico (una revoluci\u00f3n social exitosa) como a una regresi\u00f3n hist\u00f3rica (una decadencia del nivel material y la cultura alcanzado por la civilizaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Sin embargo, el marco de estas posibles variaciones sigue estando predeterminado por las condiciones materiales y sociales. El fin de un orden social es inevitable tras un cierto grado de agudizaci\u00f3n de sus contradicciones internas. Nada pudo salvar a la decadente sociedad esclavista del siglo III a.C. en adelante, ni a la decadente sociedad feudal tard\u00eda del siglo XVII en adelante. Lo \u00fanico que no estaba determinado era la forma concreta de su superaci\u00f3n; es decir, depend\u00eda del desarrollo de las relaciones de fuerzas entre las clases sociales que luchaban por el poder (relaciones de fuerzas que incluyen la iniciativa pol\u00edtica, as\u00ed como los elementos ideol\u00f3gicos de la lucha de clases).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Del mismo modo, la posibilidad de encontrar la salida a una crisis social est\u00e1 predeterminada materialmente. Dado el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en las distintas \u00e9pocas, la crisis de la antig\u00fcedad, al igual que la del feudalismo, no pod\u00eda conducir a una sociedad comunista, a pesar de toda la convicci\u00f3n y determinaci\u00f3n de los esenios y los primeros cristianos, los husitas y los anabaptistas. En la fase actual de desarrollo de las fuerzas productivas, cualquier intento de volver a la simple producci\u00f3n de mercanc\u00edas y a la producci\u00f3n privada a peque\u00f1a escala ser\u00eda pura utop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Dado que la concepci\u00f3n marxista de la historia otorga un peso decisivo a la lucha de clases en la determinaci\u00f3n del curso concreto de los acontecimientos, el marxismo tiende a restablecer la unidad de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, destruida durante tanto tiempo por la divisi\u00f3n social del trabajo y la divisi\u00f3n en clases de la sociedad. Se esfuerza por conseguirlo en tres niveles: en primer lugar, en el nivel epistemol\u00f3gico general, reconociendo la verificaci\u00f3n por la pr\u00e1ctica como la forma \u00faltima de confirmaci\u00f3n de cualquier hip\u00f3tesis cient\u00edfica -incluida la suya propia [<strong>9<\/strong>]-; en segundo lugar, definiendo la posibilidad de una transformaci\u00f3n socialista de la sociedad, de un resultado positivo de la lucha de clases proletaria, es decir, de la soluci\u00f3n al dilema de c\u00f3mo los seres humanos, cuya motivaci\u00f3n individual est\u00e1 condicionada en gran medida por una sociedad de clases alienante, podr\u00edan construir una sociedad sin clases. El marxismo responde a esta objeci\u00f3n materialista vulgar diciendo que si los seres humanos son efectivamente el producto de las condiciones en las que viven, estas condiciones son tambi\u00e9n el producto de la acci\u00f3n humana [<strong>10<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La transformaci\u00f3n revolucionaria de las condiciones de existencia y la autoeducaci\u00f3n revolucionaria de los seres humanos para una transformaci\u00f3n consciente de su ser social son, pues, dos procesos inseparablemente entrelazados, cuya base material se produce por las contradicciones internas del modo de producci\u00f3n capitalista, por el alto grado de desarrollo de las fuerzas productivas y por la l\u00f3gica interna de la extensi\u00f3n de la lucha de clases proletaria. En el proletariado educado en el marxismo, la teor\u00eda cient\u00edfica y la praxis de la transformaci\u00f3n social se unen tambi\u00e9n, cada vez m\u00e1s, en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Por \u00faltimo, el marxismo tambi\u00e9n tiende al restablecimiento de la unidad de la teor\u00eda cient\u00edfica y la praxis pol\u00edtica revolucionaria para cada marxista individual. Un <em>marxismo de sal\u00f3n<\/em> puramente contemplativo ser\u00eda un pseudo-marxismo, castrado, alienado y cosificado, no s\u00f3lo en la pr\u00e1ctica, sino tambi\u00e9n en la teor\u00eda porque tendr\u00eda que tender hacia un determinismo econ\u00f3mico fatalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u00bfEste v\u00ednculo necesario entre la teor\u00eda marxista y la praxis socialista-revolucionaria implica para la o el te\u00f3rico marxista una tendencia a perder el distanciamiento cient\u00edfico y la objetividad, una limitaci\u00f3n de esa capacidad de explicar los fen\u00f3menos sociales en su globalidad, que es precisamente el atractivo intelectual del marxismo? En absoluto. La negaci\u00f3n de la objetividad cient\u00edfica es el subjetivismo (el prejuicio y la arbitrariedad en el uso de los datos emp\u00edricos), no la toma de partido. El subjetivismo conduce o bien a ignorar las cuestiones planteadas o bien a negar los datos que no se ajustan a alg\u00fan concepto dogm\u00e1tico. Nada es m\u00e1s ajeno al marxismo -cuyo fundador eligi\u00f3 como lema: de <em>omnibus dubitandum est<\/em>&#8211; que un enfoque tan poco cient\u00edfico del an\u00e1lisis de los fen\u00f3menos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La verificaci\u00f3n estricta de las fuentes y los hechos; la disposici\u00f3n a volver a comprobar cada hip\u00f3tesis de trabajo, en cuanto empiecen a aparecer o aparezcan realmente tendencias contradictorias; un despliegue ilimitado de la m\u00e1s amplia libertad de cr\u00edtica, y, por tanto, la necesidad del pluralismo cient\u00edfico e ideol\u00f3gico: \u00e9stos no son s\u00f3lo componentes del m\u00e9todo marxista, son, por as\u00ed decirlo, las condiciones previas necesarias para que el propio marxismo alcance todo su potencial. Sin estas condiciones, se marchita hasta convertirse en un talmudismo incruento o -peor a\u00fan- en una est\u00e9ril religi\u00f3n de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Precisamente, porque el marxismo no es <em>la ciencia por la ciencia<\/em>, porque es <em>partidista<\/em> en el sentido m\u00e1s noble de la palabra, es decir, se fija como objetivo no s\u00f3lo interpretar el mundo, sino tambi\u00e9n transformarlo en direcci\u00f3n a la emancipaci\u00f3n de las clases trabajadoras, es por esta raz\u00f3n por la que no puede desviarse en modo alguno de una estricta objetividad cient\u00edfica en el an\u00e1lisis de la sociedad. S\u00f3lo una teor\u00eda con base cient\u00edfica que refleje la realidad puede ser un arma eficaz en la lucha por la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. La objetividad cient\u00edfica no puede violarse por razones <em>partidistas<\/em>, porque ser\u00eda como mojar la p\u00f3lvora antes de disparar. Y a\u00fan no se ha ganado ninguna batalla con p\u00f3lvora mojada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Una ciencia social que fuera <em>imparcial<\/em>, <em>axiol\u00f3gicamente neutra<\/em>, que se posicionara <em>neutralmente<\/em> en la lucha de clases, no puede existir en una sociedad dividida en clases, sean cuales sean las aspiraciones subjetivas de las y los investigadores cient\u00edficos, que a menudo tienden a ir en esta direcci\u00f3n. Un ejemplo sorprendente lo ofrece la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda acad\u00e9mica y oficial en los \u00faltimos cinco a\u00f1os. Cuando, cada vez que se trata de evaluar la solvencia de los Estados que solicitan pr\u00e9stamos, instituciones como el Fondo Monetario Internacional imponen a los gobiernos solicitantes una reducci\u00f3n del gasto social; cuando, en el caso de un pueblo tan pobre como el egipcio, exigen sin el menor escr\u00fapulo que se reduzcan radicalmente, o incluso se supriman, las subvenciones a los alimentos b\u00e1sicos (lo que, literalmente, condena al hambre a una parte de esta poblaci\u00f3n), se trata claramente de un intento a escala mundial de aumentar la tasa de ganancia mediante la reducci\u00f3n del coste de la mercanc\u00eda \u00abfuerza de trabajo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Que esto pueda justificarse desde un punto de vista puramente t\u00e9cnico (en referencia a la inflaci\u00f3n, el d\u00e9ficit de la balanza de pagos, el d\u00e9ficit presupuestario, etc.), s\u00f3lo prueba que la econom\u00eda pol\u00edtica <em>oficial<\/em>, al aceptar t\u00e1citamente situarse exclusivamente en el marco del orden econ\u00f3mico existente, est\u00e1 igualmente obligada t\u00e1citamente a subordinarse a las leyes de la acumulaci\u00f3n de capital, es decir, a las necesidades de la lucha de clases del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La lucha de clases proletaria, en su forma elemental, no es todav\u00eda una lucha de clases socialista. Es cierto que est\u00e1 evolucionando, por el hecho mismo de su extensi\u00f3n, de una lucha estrictamente econ\u00f3mica a una lucha objetivamente pol\u00edtica, en la medida en que ya no opone s\u00f3lo personas asalariadas aisladas a capitalistas aislados, sino las amplias masas de quienes reciben un salario o un sueldo al conjunto de los poseedores [<strong>11<\/strong>]. Pero una lucha de clases tan objetiva y pol\u00edticamente elemental, por sus efectos subjetivos sobre la conciencia de clase del proletariado, s\u00f3lo puede a\u00f1adir a los enfrentamientos entre asalariados y capital la posibilidad peri\u00f3dica de la lucha por la conquista del poder pol\u00edtico con el objetivo de un derrocamiento radical de la sociedad burguesa, es decir, una dimensi\u00f3n anticapitalista consciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Estos enfrentamientos son tan inevitables e inscritos en la naturaleza del sistema capitalist como la decadencia y la descomposici\u00f3n de dicho sistema. Pero ni la victoria del socialismo ni el desarrollo de la conciencia de clase proletaria hasta su nivel m\u00e1s elevado son inevitables. As\u00ed pues, volvemos a encontrar aqu\u00ed el factor subjetivo de la historia -es decir, la intervenci\u00f3n consciente y orientada hacia un objetivo en el proceso hist\u00f3rico objetivo- como componente decisivo del marxismo. De este hecho pueden extraerse varias conclusiones importantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La estratificaci\u00f3n socioecon\u00f3mica del proletariado, la desigual apropiaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico (o, como cara negativa del mismo fen\u00f3meno, la desigual influencia de la ideolog\u00eda burguesa y peque\u00f1oburguesa), la desigual disponibilidad para la implicaci\u00f3n personal continua en un sindicato o en una organizaci\u00f3n pol\u00edtica, conducen a una inevitable diferenciaci\u00f3n de la conciencia de clase proletaria. S\u00f3lo la organizaci\u00f3n de la vanguardia socialmente consciente en un partido revolucionario de vanguardia permite asegurar la continuidad de esta conciencia, as\u00ed como su refuerzo constante gracias a las experiencias de cada nueva fase de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero s\u00f3lo un partido que consiga transmitir a la mayor\u00eda de los trabajadores y trabajadoras el nivel de conciencia de clase necesario para la victoria de la revoluci\u00f3n socialista, es verdadera y objetivamente la vanguardia de la clase. Esta transmisi\u00f3n s\u00f3lo puede darse mediante una intervenci\u00f3n eficaz en la lucha de clases real. La necesaria unidad dial\u00e9ctica de la vanguardia y la clase, de la organizaci\u00f3n y la espontaneidad, est\u00e1 inscrita tanto en la naturaleza del proletariado como en la naturaleza de la revoluci\u00f3n proletaria y del orden socialista de los consejos [<strong>12<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La dial\u00e9ctica de medios y fines obtiene as\u00ed un marco objetivamente definible. Precisamente porque el objetivo socialista no puede alcanzarse sin aumentar la confianza de los trabajadores en sus propias fuerzas, su sentimiento de pertenencia a un todo y su solidaridad de clase, s\u00f3lo son \u00fatiles y aplicables -en la medida en que conducen al objetivo socialista- aquellos medios, t\u00e1cticas y compromisos que elevan la conciencia de clase en su conjunto, en lugar de restringirla o degradarla [<strong>13<\/strong>]. Cualquier t\u00e1ctica que tenga el efecto contrario en la conciencia de clase de los trabajadores, por muy eficaz que pueda parecer inmediatamente desde un punto de vista <em>puramente pr\u00e1ctico<\/em>, a la larga alejar\u00e1 del objetivo socialista, en lugar de conducir hacia \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">As\u00ed pues, los componentes cr\u00edticos y autocr\u00edticos del marxismo se ponen especialmente de relieve. El marxismo no s\u00f3lo es <em>abierto<\/em> y, por ello, alejado del dogmatismo, porque se refiere a un proceso hist\u00f3rico en constante movimiento, que aumenta y transforma constantemente la materia prima de las ciencias sociales (en relaci\u00f3n con el presente, pero tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con el pasado); no s\u00f3lo <em>es abierto<\/em> porque su referencia a la praxis significa que mira constantemente al futuro, un futuro que nunca puede conocerse completamente de antemano, ya que una intervenci\u00f3n deliberada podr\u00eda cambiar el resultado de un proceso hist\u00f3rico. El marxismo tambi\u00e9n <em>es abierto<\/em> porque el factor decisivo en la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo sigue siendo el aumento de la conciencia de clase del proletariado, as\u00ed como el grado de independencia, autoorganizaci\u00f3n e iniciativa en la lucha de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En la lucha de clases, cada intervenci\u00f3n organizada, ya sea en una huelga, en las elecciones o en la construcci\u00f3n del socialismo, cada discurso en una asamblea obrera y cada panfleto que leer\u00e1n los trabajadores y trabajadoras, debe considerarse desde el siguiente punto de vista: \u00bfcu\u00e1les ser\u00e1n los efectos de esta intervenci\u00f3n sobre la conciencia de clase? Sin embargo, el juicio sobre estos efectos sigue siendo necesariamente hipot\u00e9tico durante la propia acci\u00f3n. S\u00f3lo la experiencia pr\u00e1ctica posterior puede establecer si fue correcta o incorrecta. Esto explica la gran importancia que el marxismo concede a la historia de las luchas de clase proletarias, porque es el \u00fanico laboratorio que nos permite evaluar las t\u00e1cticas y los m\u00e9todos de lucha sobre la base de la experiencia pasada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">De ello se deduce que sin una reflexi\u00f3n objetiva y cr\u00edtica, incluida la de uno mismo, no son concebibles ni una lucha de clases socialista consciente, ni un aut\u00e9ntico partido revolucionario, ni un aut\u00e9ntico marxismo. Un pseudomarxismo que sacrifica la autocr\u00edtica p\u00fablica despiadada, la expresi\u00f3n p\u00fablica de la verdad, aunque sea muy cruel, a qui\u00e9n sabe qu\u00e9 <em>exigencias pr\u00e1cticas<\/em>, es indigno no s\u00f3lo de la dimensi\u00f3n cient\u00edfica del marxismo, sino tambi\u00e9n de su dimensi\u00f3n liberadora. Tambi\u00e9n es, a largo plazo, totalmente ineficaz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero una lucha de clases pol\u00edtica debe interesarse por todos los fen\u00f3menos sociales, los que conciernen a algo m\u00e1s que a algunos individuos aislados. Por tanto, va necesariamente m\u00e1s all\u00e1 de la lucha de clases elemental por el reparto de la renta nacional entre salarios y beneficios (plusval\u00eda). Esta lucha de clases elemental, por s\u00ed misma, es incapaz de plantear el problema de la abolici\u00f3n de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, la cuesti\u00f3n de la <em>expropiaci\u00f3n de los expropiadores<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La cuesti\u00f3n del Estado, la cuesti\u00f3n de la libertad pol\u00edtica y de la actividad aut\u00f3noma de las y los trabajadores, la cuesti\u00f3n del paso de la democracia representativa a la democracia directa desempe\u00f1an aqu\u00ed un papel absolutamente decisivo. La comprensi\u00f3n clara de todas estas cuestiones exige una educaci\u00f3n progresiva (autoeducaci\u00f3n) del proletariado, interes\u00e1ndose por todos los problemas pol\u00edticos y sociales que conciernen a todas las clases de la sociedad burguesa. [<strong>14<\/strong>]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El hecho de que esta exigencia est\u00e9 inscrita en la concepci\u00f3n marxista de la historia y de la acci\u00f3n no debe nada a la casualidad, ni a consideraciones <em>puramente t\u00e1cticas<\/em>. Corresponde a la esencia misma de la lucha de clases proletaria, que s\u00f3lo se concibe a s\u00ed misma como un medio para alcanzar el objetivo de una sociedad sin clases, una sociedad en la que, con la desaparici\u00f3n de la <em>explotaci\u00f3n del hombre por el hombre<\/em>, deben desaparecer todas las formas de opresi\u00f3n y violencia ejercidas por los seres humanos contra otros seres humanos. La indiferencia o la tolerancia ante tales formas de opresi\u00f3n, o peor a\u00fan, su resurgimiento, no pueden conducir al objetivo socialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Por lo tanto, tambi\u00e9n hay un componente \u00e9tico en el marxismo que tiene un fundamento materialista objetivo. Cuando los marxistas consecuentes dicen que lo consideran todo desde el punto de vista de la lucha de clases proletaria, dan a entender que este punto de vista se basa en el siguiente teorema: s\u00f3lo lo que eleva la conciencia de clase proletaria, y en particular lo que permite a los trabajadores y trabajadoras adquirir una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de las diferencias fundamentales entre la sociedad burguesa y la sociedad sin clases, promueve la lucha de clases proletaria a largo plazo. Esto, a su vez, incluye la comprensi\u00f3n de la necesidad de una lucha pr\u00e1ctica contra todas las formas de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n -ya est\u00e9n dirigidas contra las mujeres o contra razas, nacionalidades, pueblos, grupos de edad, etc.- como componente necesario de la lucha mundial por una sociedad socialista. El marxismo parte \u00abde la ense\u00f1anza de que para el ser humano, el ser supremo es el ser humano, y por tanto del imperativo categ\u00f3rico de derrocar todas las relaciones que hacen del ser humano un ser humillado, esclavizado, abandonado, despreciable\u00bb [<strong>15<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Sin duda, esta comprensi\u00f3n se deriva de una necesidad psicol\u00f3gica individual de protestar y rebelarse contra cualquier forma de negaci\u00f3n de derechos, de injusticia y de desigualdad. Pero tambi\u00e9n procede de una necesidad hist\u00f3rica objetiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Las contradicciones crecientes del sistema se descargan peri\u00f3dicamente en una sucesi\u00f3n explosiva de crisis econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edtico-militares extremadamente destructivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">S\u00f3lo un control global consciente de las fuerzas productivas materiales por parte de la humanidad puede evitar que se transformen progresivamente en fuerzas destructivas de la naturaleza y la cultura. Pero el control consciente presupone una capacidad de juicio, tanto individual como colectiva. La autoeducaci\u00f3n del proletariado hacia la emancipaci\u00f3n efectiva y el verdadero internacionalismo que promueve el marxismo es, en \u00faltima instancia, una autoeducaci\u00f3n de la capacidad de juicio y decisi\u00f3n del proletario individual en el marco colectivo. Sin ello, la autogesti\u00f3n socialista y la econom\u00eda planificada socialista no ser\u00edan m\u00e1s que una f\u00f3rmula hueca, cuando no c\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La socializaci\u00f3n de la econom\u00eda s\u00f3lo puede dar el salto de un proceso puramente objetivo a un proceso bajo control subjetivo cuando la colectivizaci\u00f3n de las relaciones de propiedad y la gesti\u00f3n de las fuerzas productivas se acompa\u00f1an y combinan dial\u00e9cticamente con una individualizaci\u00f3n progresiva de la capacidad de decisi\u00f3n [<strong>16<\/strong>]. Extender la realizaci\u00f3n de todas las potencialidades de la personalidad humana a todos los productores y a todas las personas no s\u00f3lo es el gran objetivo del socialismo, sino tambi\u00e9n, cada vez m\u00e1s, un medio indispensable para lograr este objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>V<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La teor\u00eda marxista distingue entre las condiciones m\u00e1s propicias para el derrocamiento del capitalismo y las necesarias para la construcci\u00f3n de una sociedad socialista plenamente desarrollada. Las primeras se refieren sobre todo a la relaci\u00f3n de fuerzas sociopol\u00edtica. No s\u00f3lo a la fuerza relativa del proletariado y de su partido revolucionario de vanguardia, sino tambi\u00e9n a la debilidad relativa de la burgues\u00eda y, por ejemplo, a la posibilidad de unir a la revoluci\u00f3n proletaria a la mayor\u00eda de una poblaci\u00f3n trabajadora a\u00fan en gran parte no proletarizada -el campesinado-, precisamente porque la burgues\u00eda de los pa\u00edses capitalistas subdesarrollados es incapaz, en la era imperialista, de superar radicalmente las relaciones precapitalistas en el campo. Las segundas condiciones dependen de un alto nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y de una madurez pol\u00edtico-cultural del proletariado, que permitan un grado m\u00e1ximo de democracia directa de los consejos, de autogesti\u00f3n, de crecimiento econ\u00f3mico armonioso, de desmantelamiento sistem\u00e1tico de las relaciones mercantiles y monetarias mediante la generalizaci\u00f3n r\u00e1pida de la saturaci\u00f3n en el consumo de bienes y servicios indispensables (es decir, una transici\u00f3n progresiva hacia la distribuci\u00f3n seg\u00fan el criterio de satisfacci\u00f3n de las necesidades).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Es evidente que el subdesarrollo relativo del capitalismo en algunos pa\u00edses de la era imperialista facilita la conquista del poder pol\u00edtico por el proletariado, por las mismas razones que hacen considerablemente m\u00e1s dif\u00edcil o incluso imposible la construcci\u00f3n de una sociedad sin clases en estos pa\u00edses mientras la revoluci\u00f3n permanezca aislada. La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky -que, junto con la teor\u00eda de la organizaci\u00f3n de Lenin, es el desarrollo m\u00e1s importante del marxismo despu\u00e9s de Marx y Engels- le permiti\u00f3, ya en 1905-1906, predecir correctamente estos dos aspectos contradictorios de la revoluci\u00f3n en el siglo XX [<strong>17<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La conclusi\u00f3n que extrajo de su percepci\u00f3n del car\u00e1cter dial\u00e9ctico de la revoluci\u00f3n socialista en los pa\u00edses relativamente subdesarrollados no fue la de repudiar estas revoluciones como <em>prematuras<\/em> sobre la base de que condenar\u00edan al partido y a la clase revolucionarios a la ruina [<strong>18<\/strong>]. Se trataba, por el contrario, de comprender la inevitabilidad de tales revoluciones <em>prematuras<\/em> en la era imperialista -\u00a1la \u00fanica otra posibilidad era permanecer hundidos en un subdesarrollo b\u00e1rbaro! &#8211; y la necesidad de verlas como puntos de partida hacia la revoluci\u00f3n socialista mundial, que puede extenderse gradual e incrementalmente a las naciones industriales m\u00e1s importantes del mundo. La tragedia del socialismo desde 1917 no es que los marxistas hayan intentado contribuir a su victoria en los pa\u00edses subdesarrollados. Eso es m\u00e1s bien su m\u00e9rito desde el punto de vista de la historia mundial. Su tragedia es que ha permanecido aislado en estos pa\u00edses, es decir, que a\u00fan no ha triunfado en los pa\u00edses industrializados de Occidente, a pesar de las numerosas ocasiones hist\u00f3ricas favorables (Alemania en 1918-19, 1920, 1923; Francia en 1936, 1944-47, 1968; Italia en 1919-20, 1945-48, 1969-70; Gran Breta\u00f1a en 1926, 1945-48; Espa\u00f1a en 1936-37, etc.) [<strong>19<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">As\u00ed naci\u00f3 un nuevo fen\u00f3meno hist\u00f3rico, primero en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, luego en Europa del Este, China, Cuba y Vietnam. En estos pa\u00edses encontramos una sociedad que ya no es capitalista, en la que no funciona ninguna de las leyes del capitalismo descritas anteriormente, pero que al mismo tiempo est\u00e1 a\u00fan lejos de construir una sociedad socialista en el sentido en que Marx y Engels definieron la primera fase de la sociedad sin clases [<strong>20<\/strong>]. Es una sociedad que el retraso de la revoluci\u00f3n proletaria mundial ha bloqueado y paralizado en la fase de transici\u00f3n del capitalismo al socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Las condiciones concretas hist\u00f3ricamente particulares en las que se produjo esta paralizaci\u00f3n condujeron a la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica de estas sociedades de transici\u00f3n. Un estrato social -la burocracia del Estado, la econom\u00eda, el partido y el ej\u00e9rcito- se apropia de importantes privilegios en la esfera del consumo. Dado que sus privilegios se limitan a esta esfera y no desempe\u00f1an ning\u00fan papel indispensable en la esfera de la producci\u00f3n, no se trata de una nueva clase dominante. Sin parasitismo, la acumulaci\u00f3n productiva socialmente necesaria no disminuir\u00eda, sino que, por el contrario, aumentar\u00eda; el crecimiento econ\u00f3mico no experimentar\u00eda un desarrollo negativo, sino que, por el contrario, se acelerar\u00eda. Pero precisamente porque es una capa parasitaria, la burocracia s\u00f3lo puede establecer sus privilegios sobre la base de un control ilimitado del excedente social, es decir, mediante un control absoluto del Estado, de la econom\u00eda y de las armas, mediante la ausencia de derechos pol\u00edticos, mediante la atomizaci\u00f3n y la pasividad de las amplias masas trabajadoras [<strong>21<\/strong>]. Como demostraron los acontecimientos en Hungr\u00eda y Polonia en 1956, en Checoslovaquia en 1968 (y en parte en China en 1966-67), cualquier nuevo auge de la actividad pol\u00edtica de las masas en estas sociedades conduce a una tendencia casi autom\u00e1tica hacia un orden social verdaderamente consejista y al derrumbe casi autom\u00e1tico de la dictadura de la burocracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Al etiquetar esta dictadura como socialismo <em>real<\/em> o <em>realizado<\/em>, los apologistas, tanto del Este como del Oeste, han prestado a la burgues\u00eda mundial el mayor servicio ideol\u00f3gico y pol\u00edtico imaginable, un servicio sin el cual el capitalismo probablemente no existir\u00eda en absoluto, al menos en Europa Occidental. La identificaci\u00f3n del socialismo con las condiciones de opresi\u00f3n pol\u00edtica y falta de libertad individual en el Este es actualmente la principal raz\u00f3n por la que las y los asalariados de varios pa\u00edses occidentales importantes se acomodan relativamente a la sociedad burguesa, aunque \u00e9sta sea cada vez m\u00e1s propensa a las crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esta identificaci\u00f3n s\u00f3lo podr\u00e1 romperse definitivamente cuando la revoluci\u00f3n proletaria triunfe en uno o varios pa\u00edses occidentales muy desarrollados y presente al proletariado mundial un <em>modelo de socialismo<\/em> (o, m\u00e1s exactamente, el modelo de un socialismo en construcci\u00f3n y a\u00fan inacabado) realizado en la pr\u00e1ctica y fundamentalmente diferente del de la URSS. No estamos en condiciones de hacer una descripci\u00f3n detallada de c\u00f3mo ser\u00e1 realmente ese modelo. Pero sus rasgos principales pueden deducirse, aproximadamente, tanto de los elementos de la nueva sociedad que ya han surgido dentro de la antigua, como de la asimilaci\u00f3n cr\u00edtica de todas las experiencias (tanto positivas como negativas) de las pasadas revoluciones proletarias del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La caracter\u00edstica principal de este modelo de socialismo ser\u00e1, en el plano pol\u00edtico, la democracia de los consejos, es decir, el ejercicio directo del poder pol\u00edtico por la clase obrera y sus representantes libremente elegidos. El partido revolucionario ejercer\u00e1 su papel de liderazgo en el sistema de consejos gracias a su capacidad para convencer pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente a la mayor\u00eda de los trabajadores y trabajadoras, y no mediante la coacci\u00f3n y la represi\u00f3n de sus oponentes pol\u00edticos. Esto presupone un sistema multipartidista, plena libertad para organizar reuniones, manifestaciones y prensa, la independencia de los sindicatos, el derecho a la huelga y el pleno respeto del pluralismo ideol\u00f3gico, cient\u00edfico, art\u00edstico y filos\u00f3fico. A diferencia de la democracia parlamentaria burguesa, estos derechos democr\u00e1ticos fundamentales ser\u00e1n tanto m\u00e1s amplios cuanto que ya no ser\u00e1n puramente formales, sino que podr\u00e1n adquirir un contenido real, en la medida en que se aseguren a la poblaci\u00f3n las condiciones materiales y el tiempo indispensables para su ejercicio efectivo. Esto significa, tambi\u00e9n, un desplazamiento cada vez mayor hacia la democracia directa, hacia el ejercicio inmediato del poder del Estado por los propios trabajadores y trabajadoras, hacia la autogesti\u00f3n de los ciudadanos y las comunidades en un n\u00famero importante de sectores de la sociedad, es decir, una din\u00e1mica que conduzca al declive progresivo del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Desde el punto de vista econ\u00f3mico, este <em>modelo<\/em> se caracterizar\u00e1 por una autogesti\u00f3n planificada y democr\u00e1ticamente centralizada de la econom\u00eda, en la que las y los propios productores asociados decidir\u00e1n sobre todas las prioridades que determinan el desarrollo econ\u00f3mico, y siempre al nivel en el que estas decisiones puedan tomarse realmente: en los congresos nacionales de todos los consejos y en los congresos de las ramas industriales, para las decisiones importantes en materia de inversi\u00f3n; a nivel de la empresa o del sector industrial (o de las empresas federadas seg\u00fan el modo cooperativo), para lo que concierne a la organizaci\u00f3n del trabajo; a nivel comunal y regional, para las inversiones sociales; en las conferencias de productores y consumidores con recurso a la televisi\u00f3n, a los referendos escritos y a las encuestas, para decidir sobre la gama de productos; en los congresos internacionales de los consejos, para un n\u00famero creciente de decisiones relativas a las grandes inversiones o relativas a la protecci\u00f3n del medio ambiente, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La autogesti\u00f3n obrera realizada (y no s\u00f3lo proclamada demag\u00f3gicamente) requiere una reducci\u00f3n radical de la jornada laboral, un aumento continuo del nivel t\u00e9cnico y cultural de las y los productores directos, una reducci\u00f3n radical de las desigualdades salariales y una eliminaci\u00f3n gradual de las normas de distribuci\u00f3n burguesas (relaciones monetarias y mercantiles). El control p\u00fablico radical y la democracia pol\u00edtica m\u00e1s amplia posible de los consejos son las \u00fanicas garant\u00edas contra el parasitismo, la corrupci\u00f3n y el despilfarro, es decir, contra el retroceso de las relaciones de producci\u00f3n provocado por la supervivencia de las relaciones monetarias y mercantiles en la distribuci\u00f3n de los bienes de consumo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Este <em>modelo<\/em>, tanto pol\u00edtico como econ\u00f3mico, est\u00e1 estrechamente vinculado a un cambio gradual en la motivaci\u00f3n y la conciencia del trabajo, que a su vez est\u00e1n ligadas a un cambio creciente en la tecnolog\u00eda, la organizaci\u00f3n del trabajo y el contenido del proceso de trabajo (eliminaci\u00f3n de todos los procesos mec\u00e1nicos y mon\u00f3tonos, que s\u00f3lo se soportan pasivamente como un <em>servicio a la comunidad<\/em>), as\u00ed como a la superaci\u00f3n de la separaci\u00f3n entre trabajo manual e intelectual, entre producci\u00f3n y administraci\u00f3n, y a cambios en las costumbres y h\u00e1bitos. Todos estos cambios act\u00faan unos sobre otros y se condicionan mutuamente en la autoeducaci\u00f3n de las y los productores asociados y el autodesarrollo de la <em>humanidad socialista<\/em>. Requieren una progresi\u00f3n cualitativa inmediata de la solidaridad internacional, es decir, una redistribuci\u00f3n significativa de los valores de uso producidos en todo el mundo, ya que un <em>mundo socialista<\/em>, en el que la abundancia y mucho tiempo libre coexistieran en el hemisferio norte con el hambre o el subdesarrollo en el hemisferio sur, ser\u00eda una monstruosidad que no tendr\u00eda nada que ver con el verdadero socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Los ide\u00f3logos burgueses responsabilizan al marxismo de [haber producido] Stalin y todo lo que ha ido mal, y sigue yendo mal, en la URSS, Europa del Este y China. Tambi\u00e9n podr\u00edamos condenar la medicina y pedir la vuelta a la charlataner\u00eda institucionalizada, porque muchos enfermos no se han curado gracias a una atenci\u00f3n m\u00e9dica ineficaz en los \u00faltimos sesenta a\u00f1os. Incluso podemos dar la vuelta al argumento. Una confirmaci\u00f3n m\u00e1s de la superioridad del marxismo como ciencia social reside en el hecho de que fue capaz de descubrir las causas, los secretos y las leyes de funcionamiento de ese fen\u00f3meno hist\u00f3rico imprevisto, la <em>sociedad burocratizada de transici\u00f3n del capitalismo<\/em> <em>al socialismo<\/em>, y de desenmascarar por completo la mistificaci\u00f3n del <em>pseudomarxismo aplicado<\/em>. En comparaci\u00f3n, los intentos de an\u00e1lisis te\u00f3rico de la <em>sovietolog\u00eda<\/em> acad\u00e9mica son obras de aficionados, mientras que las <em>leyes<\/em> que pretende haber descubierto se reducen a lugares comunes, cuando no son r\u00e1pidamente superadas por la evoluci\u00f3n objetiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>VI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Cuando el marxismo eleva a nivel de un imperativo categ\u00f3rico la lucha contra todas las formas de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n y somete su supuesta <em>realizaci\u00f3n <\/em>en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y en otros lugares a la cr\u00edtica m\u00e1s severa [<strong>22<\/strong>], no cae en absoluto en un tipo de idealismo hist\u00f3rico que opondr\u00eda un modelo ut\u00f3pico ideal a la <em>superaci\u00f3n real de las condiciones existentes<\/em>. S\u00f3lo eleva la comprensi\u00f3n materialista de la historia a un nivel superior, en el que la unidad de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica adquiere de nuevo una dimensi\u00f3n adicional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En efecto, en toda la historia de la humanidad existen dos constantes paralelas, aunque contradictorias. Por un lado, las guerras, las sucesivas formas de sociedades de clases y la lucha de clases atestiguan, hasta ahora, la incapacidad de los seres humanos de extender los principios de colaboraci\u00f3n voluntaria, cooperaci\u00f3n y asociaci\u00f3n solidaria a toda la humanidad. La aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de estos principios durante un largo periodo de tiempo sigue limitada a fragmentos m\u00e1s o menos grandes de la raza humana: comunidades tribales o aldeanas, ciertas formas de familias amplias, clases sociales que luchan por objetivos comunes. Ya conocemos las causas materiales de esta tendencia que empuja constantemente a la sociedad a desgarrarse, y sabemos c\u00f3mo, el nivel que ha alcanzado ahora la ciencia y la tecnolog\u00eda, pone cada vez m\u00e1s en peligro la existencia de la civilizaci\u00f3n, e incluso la mera supervivencia f\u00edsica de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Por otro lado, la aspiraci\u00f3n a una sociedad de productores y productoras libres, iguales y asociadas sigue estando tan profundamente arraigada en la historia de la humanidad como la propia divisi\u00f3n de clases, la desigualdad social, la injusticia y la violencia ejercida sobre los humanos por otros humanos que acompa\u00f1an a esta divisi\u00f3n. A pesar de toda la influencia ideol\u00f3gica de las clases dominantes, que tratan constantemente de convencernos de que <em>siempre ha habido ricos y pobres, poderosos y desvalidos, dominantes y dominados, y siempre los habr\u00e1<\/em>, y de que, por tanto, es in\u00fatil luchar por una sociedad de iguales, la historia est\u00e1, sin embargo, marcada por una sucesi\u00f3n continua de levantamientos, rebeliones, revueltas y revoluciones contra la explotaci\u00f3n de los pobres y la opresi\u00f3n de los desvalidos. Estos intentos de autoemancipaci\u00f3n de la humanidad fracasan repetidamente. Pero se renuevan una y otra vez y -considerados hist\u00f3ricamente, en cada sociedad materialmente m\u00e1s avanzada- con una visi\u00f3n m\u00e1s clara del futuro, objetivos m\u00e1s audaces y posibilidades cada vez mayores de alcanzar realmente la meta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Los marxistas de la era de la lucha de clases entre el capital y el trabajo asalariado somos s\u00f3lo los representantes m\u00e1s recientes de esta corriente milenaria, cuyos inicios se remontan a la primera huelga en el Egipto fara\u00f3nico [<strong>23<\/strong>], y que, pasando por innumerables levantamientos de esclavos en la antig\u00fcedad y las revueltas campesinas en la antigua China y Jap\u00f3n, desemboca en la gran continuidad de la tradici\u00f3n revolucionaria de los tiempos modernos y el presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esta continuidad es el resultado de la chispa insaciable de insubordinaci\u00f3n ante la desigualdad, la explotaci\u00f3n, la injusticia y la opresi\u00f3n, que siempre brota de nuevo en el seno de la humanidad. En ella reside la certeza de nuestra victoria. Porque ning\u00fan C\u00e9sar o Poncio Pilatos, ning\u00fan emperador de derecho divino o de la inquisici\u00f3n, ning\u00fan Hitler o Stalin, ning\u00fan terror o sociedad de consumo ha logrado apagar definitivamente esta chispa. Corresponde demasiado a nuestras predisposiciones antropol\u00f3gicas -al hecho de que el ser humano es un ser social, que no puede sobrevivir sin una socializaci\u00f3n creciente y sin caminar erguido- para que no se manifieste sin cesar [<strong>24<\/strong>], a veces en este pa\u00eds o continente y a veces en otro, a veces en esta clase social y a veces en otra, a veces s\u00f3lo entre poetas, fil\u00f3sofos y eruditos, a veces entre amplias masas populares, seg\u00fan los avatares de la historia, as\u00ed como los intereses materiales y las luchas de clases pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas que las rigen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Algunos neurofisi\u00f3logos, psic\u00f3logos y cient\u00edficos del comportamiento pretenden relacionar esta dualidad de la historia humana con la estructuraci\u00f3n binaria de nuestro sistema nervioso central, a la que corresponder\u00eda la combinaci\u00f3n de acciones reflexivas e instintivas en el individuo. Lo \u00fanico que esta tesis puede demostrar es la posibilidad de la agresividad humana y de la acci\u00f3n destructiva, el hecho de que se mantengan potencialidades destructivas profundamente arraigadas en el ser humano, cuyo origen se remonta a \u00e9pocas anteriores a la especie humana o al comienzo mismo de \u00e9sta. Pero cu\u00e1les son las razones por las que estas potencialidades est\u00e1n m\u00e1s o menos pronunciadas en una \u00e9poca determinada; por qu\u00e9 ha habido \u00e9pocas, culturas y sociedades m\u00e1s pac\u00edficas o agresivas que otras; por qu\u00e9 no puede existir un orden social que frene de forma radical y definitiva (o al menos a muy largo plazo) estas fuerzas destructivas potenciales, o las canalice por v\u00edas inofensivas para el ser humano\u2026 son preguntas a las que estas tesis no dan respuesta. Este es el tema principal y el objetivo principal del marxismo como ciencia de la humanidad en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Sin embargo, creemos que es m\u00e1s apropiado recordar lo siguiente: la raza humana, con toda su debilidad, habitada desde hace cientos de miles de a\u00f1os por el miedo a las abrumadoras fuerzas naturales, y habiendo desarrollado formas elementales de cooperaci\u00f3n social en su lucha contra ellas, s\u00f3lo ha podido obtener un dominio progresivo sobre estas fuerzas a costa de una creciente degradaci\u00f3n de la solidaridad social. Este dominio exig\u00eda una acumulaci\u00f3n cada vez mayor de cuotas del producto social en lugar de su consumo inmediato, una especializaci\u00f3n cada vez mayor de una parte de la sociedad en actividades administrativas y trabajo intelectual en lugar del ejercicio de tareas administrativas, por turno, por todos los miembros de la sociedad. Mientras el producto social fue demasiado peque\u00f1o, esta limitaci\u00f3n impuso un conflicto permanente: la acumulaci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda aumentar mediante el trabajo forzado de las y los productores directos, y la gran masa de los mismos deb\u00eda permanecer separada del trabajo intelectual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">A medida que aumentaba el control de los humanos sobre la naturaleza, perd\u00edan la solidaridad social y el control sobre su existencia social. Su existencia pas\u00f3 a estar sujeta a leyes objetivas y ciegas que actuaban a sus espaldas. Esta contradicci\u00f3n encuentra su m\u00e1xima y m\u00e1s aguda expresi\u00f3n en el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Sin embargo, con el tremendo desarrollo de las fuerzas productivas que ha hecho posible el modo de producci\u00f3n capitalista, el precio que los seres humanos tienen que pagar por dominar la naturaleza no s\u00f3lo se ha vuelto demasiado alto y directamente mortal, sino que cada vez resulta m\u00e1s absurdo. Por primera vez en la historia, se est\u00e1 formando la base material realista de una sociedad mundial sin clases de productores asociados. Con el trabajo asalariado el capitalismo ha generado al mismo tiempo una fuerza social que manifiesta, al menos peri\u00f3dicamente, una tendencia instintiva a luchar en la pr\u00e1ctica por una sociedad as\u00ed; la clase m\u00e1s capaz de organizarse colectivamente y de la acci\u00f3n de masas que ninguna otra en la historia. De la Comuna de Par\u00eds a la revoluci\u00f3n rusa, de la Catalu\u00f1a de 1936-37 al mayo franc\u00e9s de 1968, la historia de las luchas de clase revolucionarias del proletariado es una combinaci\u00f3n de tales intentos, cada vez m\u00e1s audaces y amplios, a pesar de todas las dram\u00e1ticas derrotas y tr\u00e1gicas victorias parciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">No dudamos ni por un momento de que esta historia est\u00e1 s\u00f3lo en su infancia y que su cl\u00edmax est\u00e1 por delante, no detr\u00e1s de nosotros. No se trata de una creencia m\u00edstica, sino de una certeza basada en un an\u00e1lisis cient\u00edfico de las leyes del desarrollo de la sociedad burguesa y de las luchas de clases en el siglo XX. Precisamente, el gran m\u00e9rito hist\u00f3rico del marxismo es que da un fundamento y una orientaci\u00f3n racional y cient\u00edfica a un sue\u00f1o muy antiguo de la humanidad, que hace posible una uni\u00f3n superior del pensamiento cr\u00edtico, las aspiraciones morales y humanistas con la lucha y la acci\u00f3n emancipadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En definitiva, soy marxista porque s\u00f3lo el marxismo nos permite mantener la fe en la humanidad y en su futuro sin enga\u00f1arnos, a pesar de todas las terribles experiencias del siglo XX, a pesar de Auschwitz e Hiroshima, a pesar del hambre en el <em>Tercer Mundo<\/em> y de la amenaza de destrucci\u00f3n nuclear. El marxismo nos ense\u00f1a a aceptar la vida y a los humanos, a amarlos, sin adornos, sin ilusiones, con plena conciencia de las infinitas dificultades y de los inevitables reveses en los millones de a\u00f1os de progresi\u00f3n de nuestra especie desde un estado pr\u00f3ximo al de un simio hasta el de explorador del universo y conquistador del cielo. Para esta especie, hacerse con el control consciente de su propia existencia social se ha convertido ahora en una cuesti\u00f3n de vida o muerte. Finalmente lograr\u00e1 realizar la aspiraci\u00f3n m\u00e1s noble de todas: la construcci\u00f3n de un socialismo mundial humano, sin clases y sin violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>1<\/strong>] V\u00e9anse las obras cl\u00e1sicas de Adolf Portmann (Zoologie und das neue Bild des Menschen, Rowohit Veriag, Reinbek, 1956) y Arnold Gehien (Der Mensch. Seine Natur und seine Stellung in der Welt, 7\u00aa ed., Athen\u00e0um Veriag, Fr\u00e1ncfort y Bonn, 1962), y Gerhard Heberer (Der Ursprung des Menschen. Unser gegenw\u00e0rtiger Wissensstand, Gustav Fischer Veriag, Stuttgart, 1969), Tr\u00e2n duc Thao (Recherches sur l&#8217;origine du langage et de la conscience. Ed. sociales, Par\u00eds, 1973) y el libro editado por V. P. Yakimov (U istokov tshelowetshestva. Osnoviye problemi antropogenesa [Los or\u00edgenes de la humanidad: problemas fundamentales de la antropog\u00e9nesis], Isdatelstvo Moskovskogo Universiteta, Mosc\u00fa, 1964).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>2<\/strong>] \u00abUna ara\u00f1a ejecuta operaciones que recuerdan las del tejedor, y una abeja avergonzar\u00eda, por la construcci\u00f3n de las celdillas de su panal, a m\u00e1s de un maestro alba\u00f1il. Pero lo que distingue ventajosamente al peor maestro alba\u00f1il de la mejor abeja es que el primero ha modelado la celdilla en su cabeza antes de construirla en la cera. Al consumarse el proceso de trabajo surge un resultado que antes del comienzo de aquel ya exist\u00eda en la imaginaci\u00f3n del obrero, o sea, \/idealmente\u201d (Karl Marx, El Capital, T 1, V. 1. Madrid: Siglo XXI, p. 216).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>3<\/strong>] Se pueden encontrar ejemplos convincentes de la utilizaci\u00f3n de este m\u00e9todo marxista, por ejemplo, en obras tan notables de historia y cr\u00edtica literarias como Die Lessing-Legende (Dietz-Verlag, Berl\u00edn, 1963) de Franz Mehring, La Th\u00e9orie du roman (Gonthier, Par\u00eds, 1963) y Le Roman historique (Payot, Par\u00eds, 1965) de Georg Lukacs, y Le Dieu cach\u00e9 (Gallimard, Par\u00eds, 1955) de Lucien Goldmann.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>4<\/strong>] \u00abPor importantes que sean estas contribuciones t\u00e9cnicas al progreso de la teor\u00eda econ\u00f3mica en la valoraci\u00f3n actual de las aportaciones marxistas, quedan eclipsadas por su brillante an\u00e1lisis de las tendencias a largo plazo del sistema capitalista. El resultado es realmente impresionante [&#8230;]\u00bb (Wassily Leontief, \u00abThe Significance of Marxian Economies for Present-Day Economics Theory\u00bb, en David Horowitz, ed,, Marx and Modem Economies, MacGibbon &amp;amp; Kee, Londres, 1968, p. 94).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>5<\/strong>] Esta comprensi\u00f3n nos permiti\u00f3, ya a finales de los sesenta y principios de los setenta, predecir con bastante exactitud la recesi\u00f3n general de la econom\u00eda capitalista internacional en 1974-75, incluso en t\u00e9rminos de su punto de partida en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>6<\/strong>] Las crisis econ\u00f3micas que afectaron a los pa\u00edses m\u00e1s importantes del mercado mundial se produjeron aproximadamente en los a\u00f1os 1825, 1836, 1847, 1857, 1866, 1873, 1882, 1891, 1900, 1907, 1919, 1921, 1929, 1937, 1949, 1953, 1957, 1960, 1970 y 1974.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>7<\/strong>] Esto sin tener en cuenta los ahorros de los peque\u00f1os ahorradores o los fondos de pensiones, ya que evidentemente no se trata de activos, sino s\u00f3lo de ingresos diferidos que m\u00e1s tarde se consumir\u00e1n en su totalidad. Si, adem\u00e1s, se resta de la riqueza nacional la vivienda ocupada por sus propietarios (que es m\u00e1s un bien de consumo duradero que un activo), estos porcentajes ser\u00edan a\u00fan m\u00e1s elevados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>8<\/strong>] \u201cen la historia de la sociedad, los agentes son todos hombres dotados de conciencia, que act\u00faan movidos por la reflexi\u00f3n o la pasi\u00f3n, persiguiendo determinados fines; aqu\u00ed, nada acaece sin una intenci\u00f3n consciente, sin un fin deseado. pero esta distinci\u00f3n, por muy importante que ella sea para la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, sobre todo la de \u00e9pocas y acontecimientos aislados, no altera para nada el hecho de que el curso de la historia se rige por leyes generales de car\u00e1cter interno. Tambi\u00e9n aqu\u00ed reina, en la superficie y en conjunto, pese a los fines conscientemente deseados de los individuos, un aparente azar; rara vez acaece lo que se desea, y en la mayor\u00eda de los casos los muchos fines perseguidos se entrecruzan unos con otros y se contradicen, cuando no son de suyo irrealizables o insuficientes los medios de que se dispone para llevarlos a cabo. (\u2026) los acontecimientos hist\u00f3ricos tambi\u00e9n parecen estar presididos por el azar. pero all\u00ed donde en la superficie de las cosas parece reinar la casualidad, \u00e9sta se halla siempre gobernada por leyes internas ocultas, y de lo que se trata es de descubrir estas leyes\u201d. Karl Marx y Friedrich Engels, Ludwig Feuerbach y el fin de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana , disponible en <strong><a href=\"https:\/\/www.fundacionfedericoengels.net\/images\/engels_feuerbach_RL_crisis_socialdemocracia.pdf\">Fundaci\u00f3n Federico Engels<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>9<\/strong>] V. I. Lenin, Cuadernos filos\u00f3ficos. Obras, vol. 42, ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1971.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>10<\/strong>] V\u00e9ase la tercera de las Tesis sobre Feuerbach de Marx Estas tesis son, en cierto sentido, la partida de nacimiento del marxismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>11<\/strong>] Marx\/Engels, Manifiesto del Partido comunista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>12<\/strong>] Sobre esta problem\u00e1tica, v\u00e9anse mis estudios: Teor\u00eda leninista de la organizaci\u00f3n y Sobre la burocracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>13<\/strong>] Lenin, La enfermedad infantil del comunismo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>14<\/strong>] Lenin \u00bfQu\u00e9 hacer?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>15<\/strong> ]Marx, Cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho de Hegel, disponible en <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/archivo.juventudes.org\/textos\/Karl%20Marx\/Critica%20de%20la%20Filosofia%20del%20Derecho%20de%20Hegel.pdf\" target=\"_blank\">https:\/\/archivo.juventudes.org\/textos\/Karl%20Marx\/Critica%20de%20la%20Filosofia%20del%20Derecho%20de%20Hegel.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>16<\/strong>] \u00abM\u00e1s all\u00e1 de estos tres aspectos -la subjetividad individual, la intersubjetividad y la relaci\u00f3n objetiva-, el enfoque constitutivo primario del pensamiento marxiano sobre la praxis es la primac\u00eda pr\u00e1ctica de su s\u00edntesis, determinada por el enfoque de la riqueza objetiva, la actividad aut\u00f3noma personal y multidimensional, y la reciprocidad social universal, la cooperaci\u00f3n igualitaria; [&#8230;]\u00bb (Helmut Dahmer y Helmut Fleischer, \u00abKarl Marx\u00bb, en Dirk Kasler, ed., Karl Marx, Klassiker des soziologischen Denkens, vol. 1, Veriag C. H. Beck, Munich, 1976, p. 151).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>17<\/strong>] Le\u00f3n Trotsky 1905 Balance y Perspectivas, disponible en: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/ryp\/index.htm\" target=\"_blank\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/ryp\/index.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">18\/ Engels: \u00bb Lo peor que puede suceder al jefe de un partido extremo es ser forzado a encargarse del gobierno en un momento en el que el movimiento no ha madurado lo suficiente para que la clase que representa pueda asumir el mando y para que se puedan aplicar las medidas necesarias a la dominaci\u00f3n de esta clase\u201d, F. Engels La guerra de los campesinos en Alemania, p. 112, disponible en: <a href=\"https:\/\/omegalfa.es\/downloadfile.php?file=libros\/la-guerra-de-los-campesinos-en-alemania.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/omegalfa.es\/downloadfile.php?file=libros\/la-guerra-de-los-campesinos-en-alemania.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>19<\/strong>] La explicaci\u00f3n de esta tragedia debe incluir un an\u00e1lisis concreto de la estrategia y la t\u00e1ctica del movimiento obrero en el siglo XX. Entre las contribuciones m\u00e1s importantes sobre este tema se encuentran \u00bfReforma o revoluci\u00f3n? de Rosa Luxemburg y sus escritos sobre el debate de la huelga de masas. La enfermedad infantil del comunismo de Lenin y los escritos de Trotsky sobre Alemania, Francia y Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>20<\/strong>] \u201cEn el seno de una sociedad colectivista, basada en la propiedad com\u00fan de los medios de producci\u00f3n, los productores no cambian sus productos; el trabajo invertido en los productos no se presenta aqu\u00ed, tampoco, como valor de estos productos como una cualidad material, pose\u00edda por ellos, pues aqu\u00ed, por oposici\u00f3n a lo que sucede en la sociedad capitalista, los trabajos individuales no forman ya parte integrante del trabajo com\u00fan mediante un rodeo, sino directamente. La expresi\u00f3n \u201cel fruto del trabajo\u201d, ya hoy recusable por su ambig\u00fcedad, pierde as\u00ed todo sentido. De lo que aqu\u00ed se trata no es de una sociedad comunista que se ha desarrollado sobre su propia base, sino de una que acaba de salir precisamente de la sociedad capitalista y que, por tanto, presenta todav\u00eda en todos sus aspectos, en el econ\u00f3mico, en el moral y en el intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entra\u00f1a procede\u201d (Marx\/Engels, Cr\u00edtica al progra ma de Gotha.Disponible en <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/marxists.org\" target=\"_blank\">marxists.org<\/a>; v\u00e9ase tambi\u00e9n F. Engels AntiDurhing:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u00abLa producci\u00f3n social inmediata, as\u00ed como la distribuci\u00f3n directa, excluyen todo intercambio de mercanc\u00edas y, por tanto, tambi\u00e9n la transformaci\u00f3n de los productos en mercanc\u00edas (al menos dentro de la comuna) y, en consecuencia, su transformaci\u00f3n en valores. En cuanto la sociedad entra en posesi\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y los emplea para una producci\u00f3n inmediatamente socializada, el trabajo de cada individuo, por diferente que sea su car\u00e1cter espec\u00edfico de utilidad, se convierte inmediata y directamente en trabajo social. [&#8230;] No puede, por tanto, ocurr\u00edrsele [a la sociedad] seguir expresando los cuantos de trabajo que se depositan en los productos y que ella conoce de manera directa y absoluta, en un patr\u00f3n que s\u00f3lo es relativo, flotante, inadecuado, y antes inevitable como expediente, en un tercer producto, en lugar de en su patr\u00f3n natural, adecuado y absoluto, el tiempo. [&#8230;] Por lo tanto, en las condiciones asumidas anteriormente, la sociedad tampoco asigna valores a los productos\u00bb, Anti-D\u00fchring.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>21<\/strong>]Se puede encontrar an\u00e1lisis en profundidad de la sociedad burocratizada en la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo en Le\u00f3n Trotsky, La revoluci\u00f3n traicionada; Isaac Deutscher, La revoluci\u00f3n inacabada; Jurgen Arz y Otmar Sauer, Zur Entwicklung der sowjetischen Ubergangsgeselischaft 1917-29,; Jakob Moneta, Aufstieg und Niedergang des Stalinismus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>22<\/strong>] Karl Marx hab\u00eda anticipado, ya en 1852, esta tendencia de la revoluci\u00f3n proletaria a la autocr\u00edtica despiadada, en su pr\u00f3logo al 18 Brumario de Louis Bonaparte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>23<\/strong>] Hacia finales de la dinast\u00eda XX, bajo el fara\u00f3n Rams\u00e9s III, es decir, hace unos 3.500 a\u00f1os, los trabajadores de la necr\u00f3polis real organizaron la primera huelga -o el primer levantamiento obrero- conocido en la historia. Un papiro de la \u00e9poca, conservado en Tur\u00edn, da cuenta detallada de ello (v\u00e9ase Fran\u00e7ois Daumas, La Civilisation de l&#8217;Egypte pharaonique, Arthaud, Par\u00eds, 1965.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>24<\/strong>] \u00abY la \u00e9tica, como experiencia, no debe permanecer sin l\u00edmites, ni ser una exigencia puramente formal para el comportamiento del individuo, sino que debe sacar su luz de la lucha de clases de los que est\u00e1n doblegados bajo los dolores y las cargas, de los que est\u00e1n rebajados y humillados. S\u00f3lo as\u00ed los postulados \u00e9ticos perdurables se har\u00e1n inextinguibles e indestructibles, a pesar de su transgresi\u00f3n en la realidad. Esto significa que el verdadero rostro de la humanidad, por imprecisos que sean sus contornos, y a pesar de la banalidad y verborrea de sus determinaciones sobregeneralizadas [&#8230;] se encuentra al menos en su autoconciencia\u00bb. (Ernst Bloch, Experimentum Mundi. Frage, Kategorien des Herausbringens, Praxis, Suhrkamp Veriag, Frankfurt).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Hagamos renacer la esperanza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Ernest Mandel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>\u201cHagamos renacer la esperanza\u201d, es el nombre que se le dio a la intervenci\u00f3n de Ernest Mandel en el III Encuentro del Foro de Sao Paulo (Nicaragua, julio 1992). En aquella ocasi\u00f3n, el Nuevo Diario (Managua, 19-7-92) comentaba: \u201cMandel, ante los representantes de los diversos partidos pol\u00edticos latinoamericanos y de Europa, exhibi\u00f3 recursos que al parecer no estaban en la agenda. Ello motiv\u00f3 a sentarse a reflexionar sobre las cuestiones que planteaba\u201d y \u201cdesamarrar los nudos pol\u00edticos que atascan las ideas\u201d. En tal sentido, \u201cel testimonio de uno de los m\u00e1s destacados marxistas revolucionaros del siglo XX\u201d contribuy\u00f3 -seg\u00fan el diario sandinista- para \u201cdescorrer un poco las cortinas de la incertidumbre para que el sol entrara, quiz\u00e1s por primera vez, en la izquierda latinoamericana\u201d. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Restaurar la credibilidad del Socialismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">A los ojos de la gran mayor\u00eda de las masas a escala mundial, las dos experiencias hist\u00f3ricas principales para construir una sociedad sin clases, la estalinista-postestalinista-mao\u00edsta y la socialdem\u00f3crata, han fracasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Seguro que las masas entienden muy bien que ese fracaso es el de un objetivo social radical de conjunto, lo que no implica una balance negativo con respecto a cambios importantes en la realidad social a favor de los explotados. En ese sentido, el balance de m\u00e1s de ciento cincuenta a\u00f1os de actividad del movimiento obrero internacional, y de todas las tendencias comprometidas, sigue siendo muy positivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero eso, es algo diferente a la convicci\u00f3n de millones de trabajadores en el sentido de que todas las luchas inmediatas desemboquen, cada vez m\u00e1s, en la lucha por el derrocamiento del capitalismo y el advenimiento de una sociedad sin explotados, sin injusticia o violencia masiva. En ausencia de tal convicci\u00f3n, las luchas inmediatas son fragmentadas y discontinuas, sin objetivos pol\u00edticos de conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La iniciativa pol\u00edtica est\u00e1 en manos del imperialismo, de la burgues\u00eda y de sus agencias. Eso se confirm\u00f3 en Europa Oriental, donde la ca\u00edda de las dictaduras burocr\u00e1ticas condujo no a una iniciativa pol\u00edtica en direcci\u00f3n al socialismo, sino a iniciativas de fuerzas favorables a la restauraci\u00f3n capitalista. Lo mismo comienza a repetirse en la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Las masas en Europa Oriental y en la ex URSS, para no hablar de pa\u00edses como Camboya, identifican la dictadura estalinista y postestalinista con el comunismo, el marxismo, el socialismo y rechazan todo eso. Se equivocan. Stalin mat\u00f3 a un mill\u00f3n de comunistas y reprimi\u00f3 a millones de obreros y campesinos, y esto no fue producto del marxismo, del socialismo, de la revoluci\u00f3n. Fueron producto de una contrarrevoluci\u00f3n sangrienta. Pero el hecho que las masas vean todav\u00eda las cosas de modo diferente, es un hecho objetivo que pesa sobre la realidad pol\u00edtica y social a escala mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esa crisis de credibilidad del socialismo, explica la contradicci\u00f3n principal de la situaci\u00f3n mundial: las masas siguen luchando en muchos pa\u00edses a escalas m\u00e1s amplias que nunca en el pasado. El imperialismo, la burgues\u00eda internacional, no son capaces de aplastar al movimiento obrero como lo han hecho en los a\u00f1os treinta y al inicio de los cuarenta en Europa, en Jap\u00f3n, en las grandes ciudades y en muchos otros pa\u00edses. Pero las masas trabajadoras no est\u00e1n todav\u00eda dispuestas a luchar por una soluci\u00f3n global anticapitalista, socialista, por esa raz\u00f3n hemos entrado en un largo per\u00edodo de crisis mundial, de desorden mundial en el cual ni una ni otra de las dos principales clases sociales est\u00e1n cercanas a obtener su victoria hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La tarea principal de los socialistas-comunistas, es la de restaurar la credibilidad del socialismo en la conciencia y en la sensibilidad de millones de hombres y mujeres. Esto ser\u00e1 irrealizable si no tiene como punto de partida las principales preocupaciones de esas masas. Todo modelo alternativo de pol\u00edtica econ\u00f3mica, debe incluir esas propuestas, deben ser aquellas que ayuden en el modo m\u00e1s concreto y m\u00e1s eficaz a las masas a luchar de manera exitosa por sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Podemos formularlas de un modo casi b\u00edblico; eliminar el hambre, vestir a los desnudos, dar vivienda digna a todos, salvar la vida de los que mueren por falta de protecci\u00f3n m\u00e9dica posible, generalizar el acceso gratuito a la cultura por la eliminaci\u00f3n del analfabetismo, universalizar las libertades democr\u00e1ticas, los derechos humanos, eliminar la violencia represiva en todas sus formas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Impulsar sin restricciones, luchas amplias de masas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esto no tiene nada de dogm\u00e1tico ni ut\u00f3pico. Las masas aunque no est\u00e1n todav\u00eda dispuestas a luchar por la revoluci\u00f3n socialista, pueden, perfectamente, aceptar esos desaf\u00edos si son formulados del modo m\u00e1s concreto posible. Pueden desencadenar amplias luchas en las formas m\u00e1s diversas y combinadas, por ello repito que debemos intentar ser lo m\u00e1s concretos posibles en las propuestas: \u00bfqu\u00e9 tipo de producci\u00f3n alimentaria es posible? \u00bfcon qu\u00e9 t\u00e9cnica agroqu\u00edmica? \u00bfen qu\u00e9 lugares? \u00bfqu\u00e9 material de construcci\u00f3n se puede construir? \u00bfen qu\u00e9 lugar, nacionalmente, condicionadamente a escala internacional m\u00e1s amplia, etc.?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Cuando examinamos las condiciones para realizar estos objetivos, se llega a la conclusi\u00f3n que eso implica una redistribuci\u00f3n radical en los recursos existentes. Implica tambi\u00e9n una revisi\u00f3n radical del modo en el cual es decidida la utilizaci\u00f3n de esos recursos, un cambio radical de las fuerzas sociales que tienen el poder de decisi\u00f3n sobra esa utilizaci\u00f3n. Debemos de estar convencidos que las masas que luchan por esos objetivos no van abandonar esa lucha cuando la realidad demuestra esas implicaciones.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"33931\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=33931\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-II.jpg?fit=600%2C900&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"600,900\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Mandel0804-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-II.jpg?fit=600%2C900&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-II.jpg?resize=395%2C593&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-33931\" width=\"395\" height=\"593\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-II.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-II.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 395px) 100vw, 395px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Ese es uno de los retos hist\u00f3ricos del movimiento socialista: ser capaz de impulsar sin restricciones, luchas de masas ampl\u00edsimas para alcanzar los objetivos m\u00e1s sentidos de la humanidad hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u00bfEs pol\u00edticamente realizable ese modelo alternativo en el mundo y la sociedad de hoy, sin un objetivo de toma o de participaci\u00f3n del poder realizable a corto o mediano plazo? Creo que formular la pregunta de esa forma es una trampa. Claro que no se debe de ninguna manera relativizar el poder pol\u00edtico. Pero la forma concreta de lucha por el poder, y a\u00fan m\u00e1s, las formas concretas del poder estatal, no deben ser decididas de antemano. Y, especialmente, no se debe subordinar la formulaci\u00f3n de los objetivos concretos y de las formas concretas de lucha para lograrlo, a cualquier consideraci\u00f3n seudo-realista de lo que es o de lo que no es realizable en el terreno pol\u00edtico a corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Al contrario, se deben determinar los objetivos y las formas de lucha sin prejuicios pol\u00edticos ni izquierdistas, ni oportunistas de cualquier naturaleza. La f\u00f3rmula deber aquella del gran t\u00e1ctico que fue Napole\u00f3n Bonaparte y que Lenin repiti\u00f3 muchas veces: \u201cNos comprometemos y despu\u00e9s veremos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Es de esta manera que el movimiento obrero internacional, en el per\u00edodo de su expresi\u00f3n masiva universal m\u00e1s impresionante, condujo sus campa\u00f1as por dos objetivos centrales: la jornada de ocho horas de trabajo y el sufragio universal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u00bfPuede el imperialismo hoy en d\u00eda, o mejor dicho, el imperialismo aliado al gran capital, impedir la realizaci\u00f3n de estos objetivos en los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina? \u00bfPuede bloquear todos los ingresos de capital y la transferencia de tecnolog\u00edas, adem\u00e1s de las presiones del FMI y del Banco Mundial?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">De nuevo creo que la formulaci\u00f3n misma de la pregunta nos hace caer en una trampa. La verdad es que nadie puede responder de antemano a esa pregunta. Depende en \u00faltima instancia de las relaciones de fuerza. Pero esas relaciones de fuerza no est\u00e1n pre-establecidas, cambian continuamente. Y las luchas por objetivos precisos accesibles a amplias masas es precisamente una forma de modificar las relaciones de fuerzas, a favor de los trabajadores y dem\u00e1s capas explotadas y oprimidas (\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En esas condiciones hay muchas variables posibles de respuestas dignas a una lucha exitosa por la anulaci\u00f3n inmediata del pago del servicio de la deuda externa. Es muy poco probable que el conjunto de los gobiernos de Am\u00e9rica Latina y a\u00fan m\u00e1s, del Tercer Mundo, act\u00faen en ese sentido, pero si un pa\u00eds como Brasil en el caso de una victoria electoral del PT actuara as\u00ed, no se puede predeterminar de antemano la reacci\u00f3n del imperialismo. Puede haber un bloqueo econ\u00f3mico, pero es objetivamente m\u00e1s dif\u00edcil un bloqueo a Brasil, el pa\u00eds m\u00e1s desarrollado de Am\u00e9rica Latina, que el bloqueo a Cuba, por no decir Nicaragua. Y Brasil tendr\u00eda la posibilidad de responder con una ofensiva pol\u00edtica, con un Brest-Litovsk pol\u00edtico-econ\u00f3mico, dirigi\u00e9ndose a los gobiernos de muchos pa\u00edses y a las masas de todos los pa\u00edses diciendo: \u00bfest\u00e1 ustedes de acuerdo que se castigue a nuestro pueblo porque est\u00e1 intentando eliminar el hambre, las enfermedades, las violaciones a los derechos humanos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La respuesta de las masas trabajadoras del mundo no esta pre-establecida, puede ser insuficiente, puede ser positiva. Pero es una gran batalla que puede modificar toda la situaci\u00f3n pol\u00edtica mundial. Permitir\u00eda algo m\u00e1s que la modificaci\u00f3n de las relaciones de fuerzas, permitir\u00eda la recuperaci\u00f3n de la esperanza de un mundo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Concretar iniciativas comunes, nacionales e internacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Hay que enfocar esta problem\u00e1tica alrededor de un enfoque metodol\u00f3gico fundamental de Marx: la lucha por el socialismo no es la imposici\u00f3n dogm\u00e1tica y sectaria de antemano de cualquier objetivo pre-establecido al movimiento real de las masas. No es otra cosa que la expresi\u00f3n conciente de ese movimiento que no hace m\u00e1s que desarrollar los elementos constitutivos de la nueva sociedad que se desarrolla ya en el seno de la vieja sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Ilustremos esa forma de enfocar la problem\u00e1tica en relaci\u00f3n a los problemas centrales del mundo de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Las compa\u00f1\u00edas transnacionales dominan sectores cada vez m\u00e1s amplios del mercado mundial, representan una forma cualitativamente superior de centralizaci\u00f3n internacional del capital. Eso conduce a una internacionalizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s amplia de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Desafortunadamente, la burgues\u00eda internacional tiene en ese sentido mucho m\u00e1s preparaci\u00f3n y una actuaci\u00f3n mucho mas cohesionada que la clase trabajadora. Fundamentalmente para la clase obrera y el movimiento obrero no hay m\u00e1s que dos respuestas posibles a las actuaciones de las transnacionales: o un repliegue hacia el proteccionismo y la defensa de la llamada \u201ccompetitividad nacional\u201d, es decir, la colaboraci\u00f3n de clases con la patronal de cada pa\u00eds y el gobierno de cada pa\u00eds, contra \u201clos japoneses\u201d, \u201clos alemanes\u201d, \u201clos mexicanos\u201d, es decir por explotadores y explotados todos juntos; o la solidaridad con los obreros de todos los pa\u00edses contra todos los explotadores internacionales e nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En el primer caso, se abre una espiral inevitable de reducci\u00f3n de los salarios, de la protecci\u00f3n social, de las condiciones de trabajo en todo los pa\u00edses, porque las transnacionales pueden siempre explotar un pa\u00eds con salarios mas bajos, transferir la producci\u00f3n de una fabrica all\u00e1 o chantajear al movimiento obrero para hacer concesiones de antemano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En el segundo caso, hay al menos la posibilidad de una espiral ascendente que progresivamente aumente los salarios y la protecci\u00f3n social de los pa\u00edses menos desarrollados, reduciendo las diferencias de bienestar de un modo positivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esta segunda forma de reaccionar no se opone de ninguna manera al desarrollo o a la creaci\u00f3n de empleos en los pa\u00edses del Tercer Mundo. Implica si, otro modelo de de desarrollo, no orientado hacia las exportaciones de bajos salarios, sino orientado hacia la ampliaci\u00f3n del mercado nacional, hacia la satisfacci\u00f3n de las necesidades elementales del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La lucha por esta respuesta internacionalista a la ofensiva de las compa\u00f1\u00edas transnacionales, necesita desde hoy concretar iniciativas comunes a nivel sindical, especialmente a nivel de delegados combativos, cr\u00edticos, independientes, de base, en todas las f\u00e1bricas del mundo trabajando para la misma transnacional o en la misma rama industrial. Eso ya se inici\u00f3 de manera todav\u00eda muy limitada pero real; el proyecto del Mercado Com\u00fan Norteamericano, la tentativa de transformar a M\u00e9xico en una vasta zona maquiladora, abre el camino a esta respuesta y esto puede extenderse al conjunto de Am\u00e9rica Latina como respuesta a la llamada \u201cIniciativa de las Am\u00e9ricas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">De otro lado, los llamados nuevos movimientos sociales no hacen m\u00e1s que traducir la angustia de amplias capas sociales abandonadas por la din\u00e1mica del capitalismo tard\u00edo. Esta din\u00e1mica implica el peligro que esas capas se despoliticen cada vez m\u00e1s y puedan constituir una base social para ataques derechistas, incluidos neofascistas contra las libertades democr\u00e1ticas. Toda pol\u00edtica de \u201ccontrato social\u201d, de consenso seudo-realista con la burgues\u00eda produce la impresi\u00f3n que no hay opciones pol\u00edticas fundamentales y fortalece ese peligro. Por eso es vital que el movimiento obrero establezca una alianza estructural con los marginados, organiz\u00e1ndolos, facilitando su auto-organizaci\u00f3n, defendi\u00e9ndolos, inst\u00e1ndolos a conquistar la dignidad y la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En todos estos terrenos hay que operar de forma no dogm\u00e1tica, actuando sin la visi\u00f3n de poseer la verdad absoluta, la respuesta definitiva. La construcci\u00f3n del socialismo es un inmenso laboratorio de experiencias nuevas todav\u00eda indefinidas. Se debe aprender de la pr\u00e1ctica, en primer lugar de la pr\u00e1ctica de las mismas masas. Por esa raz\u00f3n, debemos estar abiertos al di\u00e1logo y a la discusi\u00f3n fraternal en el seno de toda la izquierda, defendiendo con firmeza lo que son los principios de cada corriente, de cada organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En un sentido mas amplio debemos darnos cuenta que lo que est\u00e1 en juego hoy en el mundo es dram\u00e1tico: es literalmente la supervivencia f\u00edsica de la Humanidad. El hambre, las epidemias de miseria, las centrales nucleares, el deterioro del ambiente natural, todo es la realidad del viejo y del nuevo desorden capitalista mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Cada a\u00f1o en el Tercer Mundo 16 millones de ni\u00f1os mueren de hambre o de enfermedades perfectamente controlables. Eso es igual al 25 por ciento de todos los muertos de la Segunda Guerra Mundial., incluido Auschwitz e Hiroshima. Cada cuatro a\u00f1os se vive una guerra mundial contra los ni\u00f1os, esa es la realidad del imperialismo y el capitalismo hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esta realidad inhumana produce efectos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos inhumanos. En el Nordeste de Brasil, la falta de vitaminas en la comida de los pobres ha producido una nueva capa de pigmeos, de hombres enanos que tienen una altura f\u00edsica reducida en treinta cent\u00edmetros en promedio de los habitantes del pa\u00eds. Son ya millones, y la clase dominante y sus agentes llama \u201chombres-ratas\u201d a esos desgraciados, con todo lo que implica esa deshumanizaci\u00f3n ideol\u00f3gica, semejante a aquella que desarrollaron los nazis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Con la restauraci\u00f3n gradual del capitalismo en Europa Oriental y en la ex URSS, toda esa barbarie, todo ese retroceso social comienza a reproducirse. La privatizaci\u00f3n de las grandes empresas en la ex URSS puede producir entre 35 y 40 millones de desocupados y una baja de los ingresos de los trabajadores del 40 por ciento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>El car\u00e1cter emancipador del socialismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El socialismo puede recuperar vigencia y credibilidad si est\u00e1 dispuesto a identificarse totalmente con la lucha en contra de esas amenazas. Eso supone tres condiciones:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La primera, es que bajo ninguna condici\u00f3n se subordine el apoyo a las luchas sociales de las masas a cualquier proyecto pol\u00edtico, debemos de estar incondicionalmente al lado de las masas en todas sus luchas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La segunda condici\u00f3n, es la propaganda y la educaci\u00f3n entre las masas del objetivo global, de un modelo de socialismo que integra las principales experiencias y formas de conciencia nueva de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Debemos defender un modelo de socialismo que sea totalmente emancipador en todos los terrenos de la vida. Ese socialismo debe ser autogestionario, feminista, ecologista, radical-pacifista, pluralista, extendiendo cualitativamente la democracia, internacionalista, pluripartidista. Pero es decisivo que sea emancipatorio para los productores directos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esto es irrealizable sin la desaparici\u00f3n progresiva del trabajo asalariado, sin la desaparici\u00f3n progresiva de la divisi\u00f3n social del trabajo entre aquellos y aquellas que producen y aquellos que administran y acumulan. Los productores deben tener el poder real de decidir como se produce, qu\u00e9 se produce, y como se utiliza una parte mayor del producto social. Ese poder debe ser conducido de manera plenamente democr\u00e1tica, es decir, debe expresar las convicciones reales de las masas. Eso es irrealizable sin pluralidad de partidos, sin posibilidad de las masas de escoger entre diversas variantes concretas de los objetivos centrales del plan econ\u00f3mico y, adem\u00e1s, esto es irrealizable sin la reducci\u00f3n radical de la jornada y la semana de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Hay pr\u00e1cticamente un consenso sobre el peso cada vez m\u00e1s amplio de la corrupci\u00f3n y de la criminalizaci\u00f3n en la sociedad burguesa y en las sociedades postcapitalistas en desaparici\u00f3n. Pero se debe entender que ello est\u00e1 estructuralmente ligado al peso del dinero en la sociedad. Es ut\u00f3pico, es irrealista, esperar la moralizaci\u00f3n de la llamada sociedad civil y del Estado, sin la reducci\u00f3n radical del peso del dinero y de las econom\u00edas de mercado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">No se puede defender una visi\u00f3n coherente del socialismo, sin oponerse de manera sistem\u00e1tica al ego\u00edsmo y a la b\u00fasqueda de ganancias individuales a pesar de todas las consecuencias para la sociedad en su conjunto, la prioridad debe ser la solidaridad y la cooperaci\u00f3n. Y eso presupone, precisamente, una reducci\u00f3n decisiva del peso del dinero en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La tercera condici\u00f3n, es el rechazo total de parte de los socialistas-comunistas a toda pr\u00e1ctica sustituista, paternalista, verticalista. Nosotros debemos reflejar y transmitir la principal contribuci\u00f3n de Marx a la pol\u00edtica: la liberaci\u00f3n de los trabajadores no puede ser m\u00e1s que la obra de los trabajadores mismos. No puede ser obra de Estados, gobiernos, partidos, dirigentes supuestamente infalibles, o de expertos de cualquier tipo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Todos estos \u00f3rganos son \u00fatiles, incluso indispensables en el camino de la emancipaci\u00f3n, pero no pueden hacer m\u00e1s que ayudar a las masas a liberarse, no sustituirlas. No es solamente inmoral, es impracticable intentar asegurar la felicidad de la gente contra sus propias convicciones. Esa es una de las principales lecciones que se puede sacar del derrumbe de las dictaduras burocr\u00e1ticas en Europa Oriental en la ex URSS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La pr\u00e1ctica de los socialistas y comunistas debe ser totalmente conforme a sus principios. No debemos justificar ninguna pr\u00e1ctica alienadora u opresiva. Debemos en la pr\u00e1ctica realizar lo que Marx llamaba imperativo categ\u00f3rico de luchar por derrotar las condiciones en las cuales los seres humanos son enajenados y humillados. Si nuestra pr\u00e1ctica es conforme a ese imperativo, el socialismo recuperar\u00e1 una formidable fuerza y legitimidad pol\u00edtica que lo har\u00e1 invencible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>La econom\u00eda de Ernest Mandel, ayer y hoy<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Michel Husson<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/laune\/leconomie-dernest-mandel-hier-et-aujourdhui.html\">A l\u00b4encontre<\/a>, 13-7-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12696\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 15-7-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Traducci\u00f3n de Ruben Navarro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Un cuarto de siglo despu\u00e9s de la muerte de Ernest Mandel (el 20 de julio de 1995), este art\u00edculo no pretende ser un homenaje. En el esp\u00edritu del marxismo vivo, como fue el suyo, nos limitaremos preferentemente a mostrar c\u00f3mo sus escritos econ\u00f3micos siguen siendo actuales y esbozaremos las interrogantes, anteriores o actuales, que los mismos plantean. (<strong>1<\/strong>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>La difusi\u00f3n del marxismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel desempe\u00f1\u00f3 un papel clave en la difusi\u00f3n de un marxismo liberado de los oropeles estalinistas, preocupado siempre por establecer un v\u00ednculo entre el an\u00e1lisis econ\u00f3mico y la acci\u00f3n militante. Su primera contribuci\u00f3n importante fue el Tratado de Econom\u00eda Marxista, publicado en 1962. Esta s\u00edntesis tuvo una amplia difusi\u00f3n internacional y contribuy\u00f3 a la renovaci\u00f3n de un marxismo vivo, ansioso de integrar los \u00faltimos acontecimientos. El cap\u00edtulo XI sobre las crisis peri\u00f3dicas es un claro ejemplo de ello: Mandel ya esboza una s\u00edntesis entre las teor\u00edas basadas en el sub consumo y la desproporcionalidad, refiri\u00e9ndose a las contribuciones de economistas como Harrod, Kuznets, Samuelson, Goodwin, Kalecki y Joan Robinson. Aunque las encuentra \u201cdemasiado simplificadas\u201d, estima que \u201csiguen constituyendo un material importante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En 1963, Mandel dio una serie de conferencias durante un fin de semana de formaci\u00f3n organizado por la Federaci\u00f3n parisina del PSU (Parti Socialiste Unifi\u00e9 \u2013 Partido Socialista Unificado). Esas conferencias dieron lugar a un folleto, \u201cIniciaci\u00f3n a la teor\u00eda econ\u00f3mica marxista\u201d, que luego ser\u00e1 reeditado varias veces. Aunque obviamente merecer\u00eda ser actualizado, se trata de un texto notable, extremadamente pedag\u00f3gico e ilustrativo de la constante preocupaci\u00f3n de Mandel por tender puentes entre la teor\u00eda m\u00e1s exigente y la formaci\u00f3n de los militantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En 1967, Mandel public\u00f3 \u201cLa formaci\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico de Karl Marx\u201d. Uno de los principales prop\u00f3sitos de este libro era el de dar a conocer una de las obras fundamentales de Marx -los Grundrisse- antes incluso de que la primera traducci\u00f3n francesa, la de Roger Dangeville, fuera publicada. Hay que leer, en particular, el cap\u00edtulo sobre la \u201cdial\u00e9ctica del tiempo de trabajo y del tiempo libre\u201d, que es una introducci\u00f3n perfecta al tema de la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Queda as\u00ed claro que Mandel buscaba difundir el pensamiento econ\u00f3mico de Marx, con el objetivo constante de proponer una versi\u00f3n no dogm\u00e1tica del mismo. Por lo tanto, no es casual que se le haya pedido la redacci\u00f3n del prefacio de la edici\u00f3n inglesa del Capital (Penguin), lo que permite medir la notoriedad de Mandel en el mundo anglosaj\u00f3n. Lamentablemente, esas introducciones a los tres libros de El Capital no fueron publicadas en franc\u00e9s, aunque han sido traducidas al espa\u00f1ol y reunidas en un libro titulado \u201cEl Capital. Cien A\u00f1os de Controversias En Torno a la Obra de Karl Marx\u201d que constituye una introducci\u00f3n excelente a la obra cumbre de Marx.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>El problema de la \u201ctransformaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Podemos, por ejemplo, citar un pasaje dedicado al problema de la transformaci\u00f3n de los valores en precios. Este problema te\u00f3rico tiene su importancia porque abri\u00f3 las puertas a una cr\u00edtica de la teor\u00eda del valor de Marx: habr\u00eda una contradicci\u00f3n insuperable entre el Libro I del Capital (los valores son proporcionales al gasto del trabajo) y el Libro III (los precios son proporcionales al capital adelantado).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La respuesta de Mandel consiste en rebatir la hip\u00f3tesis fundamental de los cr\u00edticos de Marx, seg\u00fan la cual los precios de producci\u00f3n de los insumos (inputs, lo que entra en producci\u00f3n) son id\u00e9nticos a los precios de producci\u00f3n (outputs, lo que se produce): \u201clos insumos de los ciclos de producci\u00f3n actuales son datos conocidos al principio del ciclo, y que no tienen un efecto retroactivo en la perecuaci\u00f3n de la tasa de ganancia entre las diferentes actividades industriales durante ese ciclo\u201d. Basta con considerar que tambi\u00e9n se calculan en precios de producci\u00f3n y no en valores, pero que estos precios de producci\u00f3n son el resultado de la perecuaci\u00f3n de las tasas de ganancia durante el ciclo anterior, y que desaparecen todas las incoherencias (\u2026) Los precios de producci\u00f3n de las materias primas, como los de todos los insumos utilizados en la producci\u00f3n (\u2026) son el resultado de la perecuaci\u00f3n de las tasas de ganancia que tuvo lugar en el per\u00edodo anterior\u201d (v\u00e9ase el fragmento \u201cEl problema de la transformaci\u00f3n\u201d, traducido por el autor de este art\u00edculo). En pocas palabras, fue presentada la soluci\u00f3n. Pero, curiosamente, Mandel no insisti\u00f3 en ello: en la obra colectiva \u201cRicardo, Marx, Sraffa\u201d, s\u00f3lo trata el problema de la transformaci\u00f3n desde el punto de vista del papel que juegan el oro y el dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>La trayectoria del capitalismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Los resultados del capitalismo de posguerra (bajo desempleo, crecimiento del poder adquisitivo) iban en contra de las tesis sobre el declive inevitable o sobre la pauperizaci\u00f3n del proletariado defendidas por los economistas estalinistas. Para analizar esta nueva configuraci\u00f3n, Mandel habl\u00f3 de neocapitalismo (un t\u00e9rmino que luego rechazar\u00eda) y comenz\u00f3 a utilizar la idea de onda larga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Ya en 1963 -en su ya mencionada \u201cIniciaci\u00f3n a la Teor\u00eda Econ\u00f3mica Marxista\u201d- Mandel se refiere a Kondratieff y luego subraya que \u201cla onda larga que comenz\u00f3 con la Segunda Guerra Mundial y en la que todav\u00eda estamos -digamos la ola de 1940-1965 o 1940-1970- se ha caracterizado, por el contrario, por la expansi\u00f3n\u201d. \u00c9sta permite \u201cun aumento tendencial del nivel de vida de los trabajadores\u201d. Existe, pues, una previsi\u00f3n clara del cambio de rumbo que se va a producir, la que ser\u00e1 explicitada en un notable art\u00edculo publicado en 1964 en Les Temps Modernes, llamado \u201cEl apogeo del neocapitalismo y su porvenir\u201d (\u201cL\u2019apog\u00e9e du n\u00e9o-capitalisme et ses lendemains\u201d), en el que Mandel predec\u00eda el pr\u00f3ximo fin de la expansi\u00f3n de posguerra, la que todav\u00eda no hab\u00eda recibido el nombre de los \u201cTreinta gloriosos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Con la teor\u00eda de las ondas largas, Mandel retoma las elaboraciones de principios del siglo XX, sobre todo las de Parvus y Trotsky. Reproducimos a continuaci\u00f3n la curva original del art\u00edculo (<strong>2<\/strong>) de Trotsky de 1923 y su transcripci\u00f3n en franc\u00e9s. Ah\u00ed ya se esboza la idea clave de la teor\u00eda de las ondas largas, a saber, que el capitalismo atraviesa per\u00edodos hist\u00f3ricos: \u201c20 a\u00f1os de desarrollo capitalista muy gradual (A-B); 40 a\u00f1os de ascenso firme (B-C); 30 a\u00f1os de crisis prolongada y de declive (C-D)\u201d y Trotsky se\u00f1ala que no se trata de ciclos, como piensa err\u00f3neamente Kondratieff, porque \u201csu car\u00e1cter y duraci\u00f3n no est\u00e1n determinados por el juego interno de las fuerzas capitalistas, sino por las condiciones externas que constituyen la base de su desarrollo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>La tasa de ganancia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel se refiri\u00f3 siempre a la formulaci\u00f3n cl\u00e1sica de la ley de la tendencia a la baja de la tasa de ganancia, lo que puede verse, por ejemplo, en su texto \u201cVariables parcialmente independientes y l\u00f3gica interna en el an\u00e1lisis marxista cl\u00e1sico\u201d: \u201cel aumento de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital conduce a una tendencia a la disminuci\u00f3n de la tasa media de ganancia (\u2026) A largo plazo, la tasa de plusval\u00eda no puede aumentar en proporci\u00f3n a la tasa de aumento de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, y la mayor parte de las contratendencias tienden, al menos peri\u00f3dicamente (y tambi\u00e9n a muy largo plazo), a ser suplantadas a su vez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esta formulaci\u00f3n tradicional es, sin embargo, discutible, porque el aumento incuestionable de la composici\u00f3n f\u00edsica del capital (el n\u00famero de \u201cm\u00e1quinas\u201d por trabajador) no conduce necesariamente a un aumento de la composici\u00f3n org\u00e1nica (en t\u00e9rminos de valor), porque entre ambos se encuentra la productividad del trabajo. Como quiera que sea, el proceso de desarrollo de las ondas largas tiene algo que ver con la tasa de ganancia. Pero esto no significa que la fase expansiva se inicie autom\u00e1ticamente en el momento en que la tasa de ganancia alcanza un cierto punto. Es una condici\u00f3n necesaria pero no suficiente. La forma en que se recobra la tasa de ganancia debe dar, al mismo tiempo, una respuesta adecuada a otras cuestiones, como la relativa a la realizaci\u00f3n del producto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La tasa de ganancia es, sin embargo, un buen indicador sint\u00e9tico de la doble temporalidad del capitalismo, como insist\u00eda Mandel. El establecimiento de un orden productivo coherente significa mantenerlo a un nivel alto y m\u00e1s o menos \u201cgarantizado\u201d. Al cabo de cierto tiempo, la interacci\u00f3n de las contradicciones fundamentales del sistema degrada esta situaci\u00f3n y la crisis aparece siempre y en todas partes marcada por una baja significativa de la tasa de ganancia. \u00c9sta refleja la doble incapacidad del capitalismo para reproducir el grado de explotaci\u00f3n de los trabajadores y para asegurar la realizaci\u00f3n de las mercanc\u00edas, m\u00e1s que una tendencia al alza en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital. Es as\u00ed entonces que nos parece \u00fatil reformular la ley de la tendencia a la baja de la tasa de ganancia: la tasa de ganancia no disminuye de manera continua, pero los mecanismos que la impulsan hacia abajo terminan siempre prevaleciendo sobre lo que Marx llamaba las contratendencias. El giro es end\u00f3geno, por lo que la exigencia de una reestructuraci\u00f3n del orden productivo reaparece peri\u00f3dicamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En todo caso, Mandel nunca hizo de esta ley el alfa y omega de la explicaci\u00f3n de las crisis. En el cap\u00edtulo de su libro \u201cLa crisis: 1974-1982\u201d, dedicado a esta cuesti\u00f3n, Mandel enumera las causas invocadas por varias escuelas marxistas: \u201c\u00bfLa sobreacumulaci\u00f3n de capital? Sin duda alguna (\u2026) \u00bfEl subconsumo de las masas? Sin duda alguna (\u2026) \u00bfLa anarqu\u00eda de la producci\u00f3n y la desproporci\u00f3n entre las diferentes ramas? Sin duda alguna (\u2026) \u00bfLa ca\u00edda de la tasa de ganancia? Sin duda alguna\u201d. En cuanto a este \u00faltimo enfoque, aclara: \u201cpero no en el sentido mecanicista del t\u00e9rmino, que sugiere una cadena causal rectil\u00ednea\u201d. Mandel rechaza pues claramente cualquier explicaci\u00f3n mono causal de la crisis y en particular, la tendencia a la baja de la tasa de ganancia que, para algunos marxistas, es una garant\u00eda de ortodoxia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 onda nos situamos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Es l\u00f3gico que nos planteemos la pregunta de d\u00f3nde estamos. Nuestra respuesta es que todav\u00eda estamos en la onda larga recesiva iniciada con la recesi\u00f3n generalizada de 1974-75 y luego con la recesi\u00f3n de 1981-82. Esto requiere varias precisiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La primera es que la teor\u00eda de Mandel nunca postul\u00f3 que cada onda larga deb\u00eda durar entre 25 y 30 a\u00f1os. Por supuesto, as\u00ed fue m\u00e1s o menos en el pasado, pero esto no significa que \u00e9sa deba ser la regla, simplemente porque las ondas largas no son ciclos. Es absolutamente necesario rechazar esa asimilaci\u00f3n err\u00f3nea, que aparece por ejemplo, en los escritos de Robert Boyer, uno de los fundadores de la llamada escuela de regulaci\u00f3n: \u201cno podemos conformarnos con la interpretaci\u00f3n m\u00e1s bien mec\u00e1nica propuesta por N.D. Kondratief, recientemente retomada por E. Mandel, que representa la historia del capitalismo como la sucesi\u00f3n de olas de fuerte acumulaci\u00f3n y luego de d\u00e9bil acumulaci\u00f3n que duran aproximadamente un cuarto de siglo (\u2026) Ning\u00fan principio teleol\u00f3gico permite garantizar ni la sucesi\u00f3n mec\u00e1nica de fases ascendentes y luego descendentes, ni el paso autom\u00e1tico de un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n principalmente extensivo a un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n principalmente intensivo\u201d. (<strong>3<\/strong>)<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"33934\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=33934\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-IV.jpg?fit=368%2C500&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"368,500\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Mandel0804-IV\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-IV.jpg?fit=368%2C500&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-IV.jpg?resize=338%2C459&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-33934\" width=\"338\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-IV.jpg?w=368&amp;ssl=1 368w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-IV.jpg?resize=221%2C300&amp;ssl=1 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 338px) 100vw, 338px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Se trata de un grave error de lectura que debe compararse con lo que Mandel explic\u00f3 en la primera versi\u00f3n de su libro sobre las ondas largas en 1980: \u201cLa aparici\u00f3n de una nueva onda larga expansiva no puede, por lo tanto, considerarse como un producto end\u00f3geno -m\u00e1s o menos espont\u00e1neo, mec\u00e1nico, aut\u00f3nomo- de la onda larga depresiva precedente, cualquiera que sea la duraci\u00f3n y gravedad de esta \u00faltima. No son las leyes de desarrollo del capitalismo, sino los resultados de la lucha de clases durante todo un per\u00edodo hist\u00f3rico los que determinan ese vuelco decisivo. En otras palabras, nuestra tesis es la siguiente: el desarrollo hist\u00f3rico pasa por una dial\u00e9ctica de factores objetivos y subjetivos, en la que los factores subjetivos se caracterizan por una relativa autonom\u00eda. No est\u00e1n directa e inevitablemente predeterminados por lo que ha sucedido anteriormente en cuanto a las tendencias fundamentales de la acumulaci\u00f3n del capital, las tendencias del cambio tecnol\u00f3gico, o el impacto de estas tendencias en el proceso de organizaci\u00f3n del trabajo en s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">O para resumir: \u201clas ondas largas son m\u00e1s que simples movimientos de alza o de baja en la tasa de crecimiento de las econom\u00edas capitalistas. Son, en el profundo sentido de la palabra, per\u00edodos hist\u00f3ricos espec\u00edficos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Desde este punto de vista debemos analizar la trayectoria del capitalismo desde el giro de los a\u00f1os 1980. Es cierto que la tasa de ganancia se recuper\u00f3, en todo caso hasta la crisis de 2008, pero eso no es suficiente. En efecto, nada es m\u00e1s ajeno a la teor\u00eda que el hecho de postular que basta con alcanzar cierto punto de rentabilidad para iniciar una nueva fase expansiva. La novedad es que esta recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia (con la que discrepan algunos autores marxistas) no fue acompa\u00f1ada de una reanudaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n, del crecimiento o del aumento de la productividad. Este \u00faltimo punto es, en nuestra opini\u00f3n, de suma importancia: la desaceleraci\u00f3n o incluso el agotamiento de las mejoras en la productividad es el indicador m\u00e1s significativo de una p\u00e9rdida de dinamismo del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Ahora bien, esos aumentos de productividad son posibles gracias a la introducci\u00f3n de considerables innovaciones tecnol\u00f3gicas. En la teor\u00eda de las ondas largas, existe un v\u00ednculo org\u00e1nico entre la sucesi\u00f3n de las ondas largas y la de las revoluciones cient\u00edficas y t\u00e9cnicas, pero esta relaci\u00f3n no puede reducirse a una visi\u00f3n inspirada en la de Schumpeter, en la que la innovaci\u00f3n ser\u00eda en s\u00ed misma la clave para la apertura de una nueva onda larga. Desde este punto de vista, los cambios vinculados a las nuevas tecnolog\u00edas constituyen sin duda un nuevo \u201cparadigma t\u00e9cnico-econ\u00f3mico\u201d, pero esto no basta para fundar una nueva fase expansiva. Ese es precisamente el debate sobre el estancamiento secular, que se basa en la observaci\u00f3n de que las innovaciones significativas en todos los \u00e1mbitos no generan aumentos de la productividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>La automatizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Hay quienes se imaginan que las nuevas tecnolog\u00edas implican un potencial de aumento de la productividad, lo que tambi\u00e9n implicar\u00eda una gran reducci\u00f3n del empleo. Suponiendo que este pron\u00f3stico fuera cierto, habr\u00eda que interrogarse sobre el modelo social asociado a estas transformaciones. Sobre ese punto, conviene referirse a un texto clave de Mandel, escrito en 1986: \u201cMarx, la crisis actual y el futuro del trabajo humano\u201d. Mandel presenta un cuadro muy pesimista -pero bastante premonitorio- de los efectos de la automatizaci\u00f3n capitalista, evocando la perspectiva de una \u201csociedad dual que dividir\u00eda al proletariado actual en dos grupos antag\u00f3nicos: los que siguen participando en el proceso de producci\u00f3n de la plusval\u00eda, es decir, en el proceso de producci\u00f3n capitalista (con tendencia a la reducci\u00f3n de los salarios); los que son excluidos de este proceso, y que sobreviven por todos los otros medios que no sean la venta de su fuerza de trabajo a los capitalistas o al Estado burgu\u00e9s: asistencia social, aumento de las actividades \u2018independientes\u2019, campesinos dispersos o artesanos, retorno al trabajo dom\u00e9stico, comunidades l\u00fadicas\u2019, etc. , y que compran mercanc\u00edas capitalistas sin producirlas. Una forma transitoria de marginalizaci\u00f3n del proceso productivo \u2018normal\u2019 se encuentra en el trabajo precario, el trabajo a tiempo parcial, el trabajo no declarado, formas que afectan particularmente a las mujeres, los j\u00f3venes, los inmigrantes, etc.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Mandel y el coronavirus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Este anacronismo es deliberado: con \u00e9l pretendemos subrayar el hecho de que el inter\u00e9s de los trabajos econ\u00f3micos de Mandel no s\u00f3lo radica en los an\u00e1lisis que aportan, sino tambi\u00e9n en las herramientas metodol\u00f3gicas que nos brindan. Por eso su lectura, o relectura, sigue siendo \u00fatil un cuarto de siglo despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de Mandel. La teor\u00eda de las ondas largas se basa en gran medida en la distinci\u00f3n entre factores end\u00f3genos (que se refieren al funcionamiento \u201cnormal\u201d del sistema y a sus contradicciones internas) y factores ex\u00f3genos (que en cierto modo son externos al sistema). Mandel dedic\u00f3 gran parte de sus reflexiones a esta distinci\u00f3n, y nos referimos aqu\u00ed al texto de Francisco Lou\u00e7\u00e3, \u201cErnest Mandel y el pulso de la historia\u201d (\u201cErnest Mandel et la pulsation de l\u2019histoire\u201d).(<strong>4<\/strong>) Pero esta discusi\u00f3n sigue siendo de actualidad: \u00bfDebemos considerar la crisis del coronavirus como una crisis ex\u00f3gena o no? En un reciente art\u00edculo (<strong>5<\/strong>), Philippe L\u00e9g\u00e9 responde positivamente a esta pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Todos los impactos ex\u00f3genos infligidos al capitalismo no le brindan, sin embargo, la posibilidad de alcanzar una nueva fase expansiva. Desde luego, el capitalismo tendr\u00e1 que reaccionar para volver a los negocios como de costumbre (\u201cbusiness as usual\u201d). Su objetivo, obviamente, ser\u00e1 el de restablecer la tasa de ganancia, ya que \u00e9se es su \u00fanico bar\u00f3metro. Salarios y gastos sociales congelados o recortados, automatizaci\u00f3n acelerada, reducci\u00f3n de los efectivos: vemos claramente hacia d\u00f3nde se dirige la recuperaci\u00f3n. Pero estas reacciones, que son en cierta medida reflejos propios al capitalismo, no atenuar\u00e1n en modo alguno las contradicciones que ya exist\u00edan antes de que estallara la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Tenemos, una vez m\u00e1s, que recurrir a la contribuci\u00f3n de Mandel: para que se genere una ola expansiva, no basta con la recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia o con que aparezcan innovaciones tecnol\u00f3gicas. Se debe establecer un orden productivo que asegure las condiciones para la reproducci\u00f3n del sistema. Sin embargo, estas condiciones no se dan ahora por una raz\u00f3n que es esencial desde nuestro punto de vista, a saber, el agotamiento de las mejoras de la productividad. Sin poder recobrar la que es su fuerza propulsora y fuente de una relativa legitimidad, el capitalismo est\u00e1 condenado a una reproducci\u00f3n inestable y fundamentalmente antisocial. Esto era cierto antes del coronavirus, es a\u00fan m\u00e1s cierto despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">(<strong>1<\/strong>) Las referencias a los textos de Mandel con (en la mayor\u00eda de los casos) los links respectivos, pueden consultarse en la p\u00e1gina siguiente: Hussonet, Ernest Mandel. Textos en franc\u00e9s, en ingl\u00e9s y en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">(<strong>2<\/strong>) L\u00e9on Trotsky, \u00abLa courbe du d\u00e9veloppement capitaliste\u00bb, 1923 ; Critiques de l\u2019\u00e9conomie politique, n\u00b0 20, abril-junio, 1975.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">(<strong>3<\/strong>) Robert Boyer, \u00abLa crise actuelle: une mise en perspective historique\u00bb, Critiques de l\u2019Economie Politique, nouvelle s\u00e9rie n\u00b07-8, 1979.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">(<strong>4<\/strong>) Publicado en \u201cEl marxismo de Ernest Mandel\u201d (Actuel Marx-PUF, Par\u00eds, febrero de 1999), con textos de varios autores y dirigida por Gilbert Achcar. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">(<strong>5<\/strong>) Philippe L\u00e9g\u00e9, \u00abUne crise mixte aux cons\u00e9quences d\u00e9cisives\u00bb, junio de 2020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Ernest Mandel: la misi\u00f3n del enlace<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>Miguel Romero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/ernest-mandel-la-mision-del-enlace\/\">Viento Sur<\/a>, octubre 2005<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u00bfEst\u00e1 viva la obra de Mandel en este primer curso del siglo XXI, tan diferente del futuro que orient\u00f3 sus luchas y sus sue\u00f1os? \u00bfQu\u00e9 pueden encontrar en ella quienes, coincidiendo o no con la corriente pol\u00edtica en la que Mandel milit\u00f3, buscan ahora respuestas a los desaf\u00edos de la emancipaci\u00f3n humana, de la revoluci\u00f3n socialista, que constituyeron la energ\u00eda y el horizonte de su vida y su obra?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Cuando se cumplen diez a\u00f1os de la muerte de Ernest Mandel, el homenaje, por justificado que sea, debe ceder el lugar al debate y leer a Mandel es la condici\u00f3n para un debate serio sobre sus ideas. La reedici\u00f3n en este libro de dos de sus \u00faltimos textos [este escrito es el pr\u00f3logo al libro Ernest Mandel. <em>El lugar del marxismo en la<\/em> <em>historia <\/em>y otros textos, de inmediata publicaci\u00f3n en Los libros de la Catarata] es una buena noticia para quienes creemos que, efectivamente, Ernest Mandel es un pensador revolucionario vivo. Estas notas quieren ser una invitaci\u00f3n a su lectura.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"344\" data-attachment-id=\"33930\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=33930\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-III.jpg?fit=600%2C344&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"600,344\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Mandel0804-III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-III.jpg?fit=600%2C344&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-III.jpg?resize=600%2C344&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-33930\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-III.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-III.jpg?resize=300%2C172&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">No existe afortunadamente un \u201cmandelismo\u201d can\u00f3nico, m\u00e9rito que hay que atribuir en primer lugar al propio Mandel, que detestaba el pat\u00e9tico caudillismo de tantas organizaciones de izquierda. Hay pues motivaciones y razones muy distintas entre quienes pensamos que Mandel sigue siendo una imprescindible referencia intelectual y militante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Yo lo veo como un enlace entre dos siglos, la persona que pas\u00f3 el testigo en el m\u00e1s dif\u00edcil relevo de la trayectoria de una de las corrientes revolucionarias de nuestra \u00e9poca, a la que Daniel Bensaid, que form\u00f3 parte del \u201cequipo\u201d de Ernest Mandel, ha llamado, con pudor autobiogr\u00e1fico, \u201cun cierto trotskismo\u201d: \u201cEl hundimiento del `socialismo realmente existente\u00b4 ha liberado a la nueva generaci\u00f3n de los antimodelos que envenenaban el imaginario y compromet\u00edan la propia idea del comunismo. Pero la alternativa a la barbarie del Capital no se dise\u00f1ar\u00e1 sin un balance profundo del siglo terrible que ha terminado. Al menos en este sentido, un cierto trotskismo, o un cierto esp\u00edritu de los trotskismos no est\u00e1 superado. Su herencia, sin normas de uso, es sin duda insuficiente, pero no menos necesaria para deshacer la amalgama entre estalinismo y comunismo, liberar a los vivos del peso de los muertos y pasar la p\u00e1gina de las desilusiones\u201d [<strong>1<\/strong>]. Para este camino, \u201cal menos\u201d, Mandel es una buena compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel fue un hombre muy valeroso, en la acci\u00f3n, como muestra su biograf\u00eda en la entrevista con Tariq Al\u00ed incluida en este libro, pero tambi\u00e9n en el pensamiento. Arriesgaba mucho, hasta la temeridad en los an\u00e1lisis, en los pron\u00f3sticos y hasta en la elecci\u00f3n de sus temas de trabajo: as\u00ed pudo escribir una \u201cteor\u00eda marxista de la burocracia\u201d -su pen\u00faltimo libro, El poder y el dinero [<strong>2<\/strong>]- en medio de la crisis terminal de la antigua URSS, y sin esperar siquiera a la conclusi\u00f3n del r\u00e9gimen del Gorbachov.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Era, por encima de todo, un militante. Pensaba, hablaba, escrib\u00eda &#8230; para intervenir sobre la realidad, para ayudar a sus camaradas a comprenderla y a actuar sobre ella. Por eso trabajaba en caliente, un paso, y a veces m\u00e1s de uno, por delante del presente, en un territorio peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u00c9ste es el riesgo de la misi\u00f3n del enlace, sometido a las tensiones de las dos \u00e9pocas que definen su trayectoria, entre la necesidad de transmitir una herencia y la necesidad de mantenerla viva en relaci\u00f3n con la nueva etapa, cuyos perfiles apenas ve esbozados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u201cDe omnibus dubitandum\u201d, \u201cdudar de todo\u201d: a Mandel le gustaba recordar este lema de Marx. Y lo aplic\u00f3 m\u00e1s sistem\u00e1ticamente de lo habitual en un dirigente pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel no fue un doctrinario. Pero fue un hombre de \u201crespuestas\u201d. Consideraba que una organizaci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria, especialmente en una \u00e9poca de desconcierto y desesperanza, ten\u00eda que basarse en \u201crespuestas\u201d, sometidas al debate, a la cr\u00edtica y a la rectificaci\u00f3n, pero con categor\u00eda de puntos de referencia estables. Y quienes buscan y dan respuestas son quienes cometen errores; las preguntas siempre tienen, o pueden reclamar, la inocencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Hay, por supuesto, errores de diversa naturaleza la obra de Mandel; cada lector o lectora destacar\u00e1 unos u otros, seg\u00fan sus propias ideas. Es absurdo hacer una lectura talm\u00fadica de Mandel. Necesita la metodolog\u00eda de \u201capropiaci\u00f3n cr\u00edtica\u201d que \u00e9l consideraba constitutiva del marxismo, como puede leerse en \u201cEl lugar del marxismo en la historia\u201d, y que a su vez aplic\u00f3 al estudio de sus maestros, como puede verificarse en el balance cr\u00edtico de la pol\u00edtica bolchevique en \u201cOctubre de 1917: Golpe de Estado o revoluci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u201cLa gran fuerza de atracci\u00f3n intelectual del marxismo reside en que permite una integraci\u00f3n racional, completa y coherente de todas las ciencias humanas, sin equivalente conocido (&#8230;) El marxismo es la ciencia del desarrollo de la sociedad humana, es decir, a fin de cuentas, la ciencia de lo humano, punto\u201d [<strong>3<\/strong>]. He aqu\u00ed una \u201crespuesta\u201d t\u00edpica de Mandel. No particularmente atractiva en estos tiempos, hay que reconocerlo. Pero sobre todo, tomada literalmente, una respuesta que cerrar\u00eda el debate, la investigaci\u00f3n y la autocr\u00edtica. Nada de esto se corresponde con su trayectoria intelectual y pol\u00edtica. Intentar\u00e9 una interpretaci\u00f3n del significado de esta sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel estaba convencido de que: \u201cS\u00f3lo una teor\u00eda basada cient\u00edficamente y capaz de comprender la realidad puede ser un arma eficaz en el combate por la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad\u201d. Pero esta tesis no le conduc\u00eda a una visi\u00f3n apolog\u00e9tica del marxismo, sino a una extraordinaria autoexigencia: \u201cUn control severo de las fuentes y de los hechos; la disposici\u00f3n a verificar de nuevo cada hip\u00f3tesis de trabajo, desde el momento en que tendencias contradictorias parecen aparecer o aparecen realmente; un despliegue ilimitado de la libertad de cr\u00edtica m\u00e1s amplia y, por ello mismo, la necesidad de pluralismo cient\u00edfico e ideol\u00f3gico: \u00e9stas no son solamente componentes del m\u00e9todo marxista, son por decirlo as\u00ed condiciones previas necesarias para que el marxismo puede alcanzar su pleno desarrollo (&#8230;) Un seudomarxismo que sacrifica la autocr\u00edtica p\u00fablica despiadada, la expresi\u00f3n p\u00fablica de la verdad, incluso muy cruel, a no se sabe qu\u00e9 `exigencias pr\u00e1cticas\u00b4 es indigno, no solamente de la dimensi\u00f3n cient\u00edfica del marxismo, sino tambi\u00e9n de su dimensi\u00f3n liberadora. Es tambi\u00e9n, a largo plazo, totalmente ineficaz\u201d.[<strong>4<\/strong>]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Este enfoque, que es incompatible con una idea cerrada y autosuficiente de la teor\u00eda, caracteriza el trabajo intelectual de Mandel, especialmente, sus dos obras maestras como cient\u00edfico social: El capitalismo tard\u00edo [<strong>5<\/strong>] y Las ondas largas del desarrollo capitalista [<strong>6<\/strong>]. Su objetivo en ellas no era, simplemente, actualizar el conocimiento de las leyes de desarrollo del modo de producci\u00f3n capitalista en las condiciones generales del \u00faltimo tercio del siglo XX. Para Mandel se trataba, como dice Francisco Lou\u00e7a [<strong>7<\/strong>], de \u201cincorporaci\u00f3n de la historia a la vida econ\u00f3mica real, es decir, a la econom\u00eda pol\u00edtica (o la econom\u00eda como \u201cciencia moral\u201d) en sentido cl\u00e1sico\u201d, en definitiva, la continuaci\u00f3n del propio programa de El Capital. Lou\u00e7a a\u00f1ade: \u201cDe lo que trata es de procesos y no de equilibrios, cambios en vez de continuidad, dial\u00e9cticas y no causalidad circular, determinaci\u00f3n en vez de determinismo\u201d. \u00c9ste es el sentido, y el contenido fundamental, creo yo, de la \u201cintegraci\u00f3n coherente\u201d que buscaba Mandel, necesaria para intentar comprender el movimiento real de la vida econ\u00f3mica, una comprensi\u00f3n sin la cual la transformaci\u00f3n del mundo es imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">La \u201capropiaci\u00f3n\u201d de los estudios de Mandel, particulamente de esas obras excepcionales, debe ser cr\u00edtica. Hay en ellas muchas ideas que hoy resultan perfectamente v\u00e1lidas, e incluso aparecen como anticipaciones (por ejemplo, lo fundamental de su an\u00e1lisis de \u201cla naturaleza espec\u00edfica de la tercera revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica\u201d, que entre otros aspectos, establece la din\u00e1mica de la dualizaci\u00f3n de la sociedad como un elemento estructural, consecuencia de la incapacidad del capitalismo para impulsar una nueva fase expansiva).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Otras ideas me parecen m\u00e1s discutibles (por ejemplo, alguna de las consideraciones sobre c\u00f3mo el Estado en el capitalismo tard\u00edo responde a las crecientes dificultades para la valorizaci\u00f3n del capital: \u201c(&#8230;) una tendencia en el capitalismo tard\u00edo hacia el aumento no s\u00f3lo de la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado, sino tambi\u00e9n de la socializaci\u00f3n estatal de los costos (riesgos) y p\u00e9rdidas en un n\u00famero cada vez mayor de procesos productivos. Hay por lo tanto una tendencia inherente bajo el capitalismo tard\u00edo a que el Estado incorpore un n\u00famero cada vez mayor de sectores productivos y reproductivos dentro de las condiciones generales de producci\u00f3n que el mismo Estado financia. Sin esta socializaci\u00f3n de los costos, estos sectores no ser\u00edan ni remotamente capaces de responder a las necesidades del proceso de trabajo capitalista\u201d [<strong>8<\/strong>]. La \u201csocializaci\u00f3n de costos\u201d ha ido fundamentalmente por otros caminos (gigantescas subvenciones a los procesos de reconversi\u00f3n, de producci\u00f3n y de inversi\u00f3n y comercio exterior; privatizaciones con alta rentabilidad garantizada&#8230;) que entran con dificultad en este diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Se ha calificado a Mandel, justamente creo yo, como un \u201cmarxista cl\u00e1sico\u201d, aludiendo a la profundidad de sus ra\u00edces en la obra fundacional de Marx y Engels, pero tambi\u00e9n a su cultura militante, a su concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n y de la vida. Tiene raz\u00f3n Gilbert Achcar cuando dice: \u201c&#8230; si el `retorno a Marx\u00b4 debe ser considerado como el rasgo caracter\u00edstico del marxismo moderno, Ernest Mandel es el m\u00e1s actual de los marxistas de la \u00faltima \u00e9poca. La parte principal de su obra se basa, en efecto, sobre una reapropiaci\u00f3n y una actualizaci\u00f3n directas del marxismo original\u201d [<strong>9<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En este sentido, me parece especialmente significativo recordar lo que Mandel consideraba el \u201canclaje materialista\u201d del viejo proyecto socialista, la \u201cprincipal contribuci\u00f3n\u201d de Marx a la causa de la emancipaci\u00f3n humana: \u201c&#8230; los movimientos radicales de emancipaci\u00f3n s\u00f3lo pueden tener \u00e9xito si se vinculan no s\u00f3lo con intereses espec\u00edficos de clase, sino tambi\u00e9n con una situaci\u00f3n espec\u00edfica de clase que permita a la clase llevar a cabo la transformaci\u00f3n radical de la sociedad. Que se lo permita en el sentido econ\u00f3mico de la palabra, es decir, que disponga del poder necesario para ello. Que se lo permita en el sentido pol\u00edtico-sociol\u00f3gico de la palabra, en la medida en que muestre, al menos peri\u00f3dicamente, la inclinaci\u00f3n a ello\u201d [<strong>10<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel consideraba que esta tesis ten\u00eda car\u00e1cter cient\u00edfico, en el sentido m\u00e1s fuerte de la palabra. Su validez deb\u00eda demostrarse emp\u00edricamente en dos sentidos: la existencia de una fuerza social cuyos intereses materiales coinciden con el proyecto socialista y la acci\u00f3n social efectiva de esta clase, movida por esos intereses, en esa orientaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Llevaba muchos a\u00f1os trabajando en lo que llamaba \u201clos grandes ciclos de la lucha de clases\u201d desde mediados del siglo XIX y sus relaciones con las ondas largas del capitalismo. Su punto de partida, como en las ondas largas, era un material emp\u00edrico que admit\u00eda un interpretaci\u00f3n c\u00edclica: \u00e9poca de ascenso hasta 1848; ca\u00edda posterior hasta la derrota de la Comuna en 1871; segundo ciclo ascendente desde 1890 hasta la \u00e9poca de la victoria de la revoluci\u00f3n rusa en 1917; nuevo declive hasta la ofensiva del nazismo en la II Guerra Mundial; nuevo ascenso en la inmediata posguerra hasta la victoria de la revoluci\u00f3n en Yugoeslavia, pero con una estabilizaci\u00f3n del capitalismo en Europa, Jap\u00f3n y EE UU; posteriormente, estancamiento de \u00ablas luchas en el hemisferio occidental y desarrollo de movimientos de liberaci\u00f3n nacional en pa\u00edses del Sur; en fin, nuevo ascenso en 1968, con la particularidad de que no puede apoyarse en ninguna victoria revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel rechazaba todo determinismo objetivista en sus estudios sobre las ondas largas del capitalismo y, con m\u00e1s razones a\u00fan, en estos estudios sobre los ciclos de las luchas sociales. Lo que intentaba comprender es lo que llamaba la \u201cdial\u00e9ctica del factor objetivo y del factor subjetivo de la historia\u201d, entre \u201cla tendencia a la rutina cotidiana de la vida proletaria y las rupturas peri\u00f3dicas hacia grandes enfrentamientos de clase\u201d. No est\u00e1 nada claro en qu\u00e9 puede consistir tal \u201cdial\u00e9ctica\u201d. Pero queda por ver qu\u00e9 hay sobre estos temas en los archivos de textos no publicados de Mandel, probablemente enormes. En todo caso, nos hemos perdido un debate apasionante entre Mandel y, por ejemplo, Sidney Tarrow [<strong>11<\/strong>]. (La mayor\u00eda de los debates p\u00fablicos de Mandel han tenido un car\u00e1cter excesivamente \u201cdefensivo\u201d: con Krasso, con Nove, con Bahro. En cambio hay debates que se echan en falta en su abundante producci\u00f3n pol\u00e9mica: con Bloch, al que s\u00f3lo hace breves referencias; con Polanyi, a quien no s\u00e9 si lleg\u00f3 a conocer personalmente; y, en especial, con dos de sus contempor\u00e1neos, Manuel Sacrist\u00e1n y Jean Marie Vincent, tambi\u00e9n marxistas abiertos, l\u00facidos e innovadores, cuyas aportaciones van en sentidos distintos, y a veces contradictorios con las de Mandel [<strong>12<\/strong>]).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Se ha criticado frecuentemente a Mandel por \u201cobrerismo\u201d. Creo que estas cr\u00edticas tienen fundamento en cuanto a la sobrevaloraci\u00f3n, hasta la mitificaci\u00f3n, del papel pol\u00edtico que atribuy\u00f3 a la clase obrera industrial, al \u201cobrero de la gran f\u00e1brica\u201d (\u201c&#8230;los trabajadores productivos de la industria (son) la vanguardia (del proletariado) (aunque) s\u00f3lo en el sentido m\u00e1s amplio\u201d [<strong>13<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Estamos ante un problema m\u00e1s pol\u00edtico que te\u00f3rico: los conceptos que utiliza Mandel de relaciones de producci\u00f3n (\u201ctodas las relaciones fundamentales entre hombres y mujeres en la producci\u00f3n de su vida material\u201d), clase obrera (\u201cla caracter\u00edstica estructural que define al proletariado en el an\u00e1lisis marxiano del capitalismo es la obligaci\u00f3n socioecon\u00f3mica de vender su propia fuerza de trabajo\u201d [<strong>14<\/strong>], \u201c&#8230;de un modo m\u00e1s o menos continuo\u201d [<strong>15<\/strong>], divisi\u00f3n social del trabajo en el capitalismo (\u201cla divisi\u00f3n entre productores de plusval\u00eda y todos aquellos que ampl\u00edan o aseguran el proceso de expansi\u00f3n del capital\u201d), no son \u201cobreristas\u201d, en absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero ese problema pol\u00edtico tiene considerable importancia, porque creo que est\u00e1 en el origen de las dificultades de Mandel para comprender a los llamados \u201cnuevos movimientos sociales\u201d, especialmente, el ecologismo y el feminismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Hay que decir, muy en primer lugar, que sobre la necesidad de participar y apoyar las luchas de estos movimientos, Mandel no tuvo dudas, especialmente, cuando entraban en conflicto con las burocracias obreras (\u201cLa burocratizaci\u00f3n de las grandes organizaciones obreras ha aplastado el entendimiento de los intereses de clase en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra y por eso los intereses de grupo, los intereses gremiales, es decir, la defensa del puesto de trabajo directo (&#8230;) pasan a un primer plano. La primera reacci\u00f3n del obrero de una gran empresa dedicada a producir m\u00e1quinas para centrales nucleares es en estas condiciones frecuentemente no una reacci\u00f3n de clase, es decir configurada a partir de los intereses generales de la clase mayoritaria de esta sociedad (&#8230;) sino que su reacci\u00f3n es una reacci\u00f3n gremial en tanto que trabajadores de un determinado sector de producci\u00f3n cuyos puestos de trabajo se ver\u00edan amenazados por una moratoria en la construcci\u00f3n de nuevas centrales nucleares\u201d [<strong>16<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Pero sobre el papel pol\u00edtico aut\u00f3nomo de estos movimientos, Mandel era, al menos, muy reticente. Por una parte, porque consideraba posible, e imprescindible, que el movimiento obrero asumiera los objetivos emancipadores de todos los movimientos sociales para poder expresar el \u201cinter\u00e9s general\u201d de la mayor\u00eda social frente al capitalismo; desde este punto de vista, consideraba que esa \u201cautonom\u00eda\u201d era innecesaria. Por otra parte, porque esa autonom\u00eda pod\u00eda alejar a los movimientos del conflicto social fundamental sobre la propiedad de los medios de producci\u00f3n; en ese sentido, la consideraba potencialmente negativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">A partir de las grandes luchas de los \u201cnuevos movimientos\u201d de la primera mitad de los a\u00f1os 80, y de la influencia que tuvieron en algunas de las organizaciones de la IV Internacional, Mandel fue considerando con creciente inter\u00e9s sus aportaciones. \u00bfLe falt\u00f3 tiempo para aproximarse m\u00e1s a estos movimientos, especialmente \u201cnuevos\u201d para una persona de su generaci\u00f3n? As\u00ed lo creo. Por ejemplo, en el plano te\u00f3rico, los conceptos de \u201cintereses espec\u00edficos de clase\u201d y \u201csituaci\u00f3n espec\u00edfica de clase\u201d requieren una revisi\u00f3n marxista en esta \u00e9poca y un debate entre diversas corrientes de pensamiento cr\u00edtico: Mandel debe ser una de las referencias para esa tarea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Aunque hay una evoluci\u00f3n notable del pensamiento de Mandel, no fueron nada frecuentes en \u00e9l los cambios importantes y expl\u00edcitos de opini\u00f3n en cuestiones te\u00f3ricas de fondo. Por eso, son especialmente recomendables los trabajos de Catherine Samary en los que realiza un balance minucioso y muy cr\u00edtico de las ideas de Mandel sobre los problemas de la transici\u00f3n al socialismo, a la luz de la restauraci\u00f3n capitalistas en la URSS [<strong>17<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Samary \u201cdescubre\u201d un importante cambio de opini\u00f3n de Mandel sobre el papel del mercado en las sociedades de transici\u00f3n, entre los puntos de vista que defendi\u00f3 en su conocida pol\u00e9mica con Alec Nove en la New Left Review entre 1986 y 1988 (en la cual defini\u00f3 a la democracia directa como sustituci\u00f3n del mercado en el sector socializado de la econom\u00eda, en el cual no existir\u00edan ni moneda, ni precios, sino intercambio directo de valores de uso o de trabajo concreto), y los que escribir\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s, en un art\u00edculo con un t\u00edtulo extra\u00f1o trat\u00e1ndose de Mandel, \u201cPlan o mercado: la tercera v\u00eda\u201d: \u201cDe hecho la v\u00eda m\u00e1s eficaz y mas humana para construir una sociedad sin clases es un tema de experimentaci\u00f3n y debe progresar por aproximaciones sucesivas. No hay buenos libros de `recetas\u00b4 para eso, ni la `planificaci\u00f3n total\u00b4, ni el `socialismo de mercado\u201d [<strong>18<\/strong>]. Los elementos que deb\u00edan ser utilizados en esta experimentaci\u00f3n son los que defini\u00f3 Trotsky: el plan, el mercado, la democracia, a los que Mandel a\u00f1ad\u00edo un cuarto elemento, muy querido por \u00e9l: la reduccion radical del tiempo de trabajo, que debe suministrar el tiempo necesario para ejercer la democracia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">\u201cUn leninista con ligeras desviaciones luxemburguistas\u201d [<strong>19<\/strong>]. A Mandel le gustaba, presum\u00eda puede decirse, definirse as\u00ed. Sus ideas sobre la organizaci\u00f3n partidaria se corresponden bastante bien con esta definici\u00f3n. En cambio, sus ideas sobre el papel pol\u00edtico de los movimientos de masas y su capacidad para descubrir y para crear, imprescindible para la acci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria, y sobre las instituciones coherentes con la emancipaci\u00f3n humana, le definir\u00edan mejor mejor intercambiando los t\u00e9rminos: \u201cun luxemburguista con ligeras desviaciones leninistas\u201d. Pienso que fue en este \u00e1rea, especialmente en sus trabajos sobre la autoorganizaci\u00f3n y la autogesti\u00f3n, donde Mandel hizo las aportaciones pol\u00edticas m\u00e1s importantes, m\u00e1s vivas y, ojal\u00e1, m\u00e1s duraderas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel public\u00f3 Control obrero, consejos obreros, autogesti\u00f3n [<strong>20<\/strong>] en 1970. En el clima vanguardista posterior al 68, donde el \u201cpartido\u201d era la preocupaci\u00f3n central de la izquierda revolucionaria, hab\u00eda que tener lucidez y coraje para proponer como eje de la estrategia emancipadora, precisamente, la autoemancipaci\u00f3n de la clase obrera, y como sus medios fundamentales, las manifestaciones concretas de autoorganizaci\u00f3n: las m\u00faltiples variantes de \u201cconsejos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Con los a\u00f1os y con la dur\u00edsima experiencia de los \u201cEstados revolucionarios\u201d que nos ha tocado vivir, Ernest fue haci\u00e9ndose, en este sentido, m\u00e1s \u201cluxemburguista\u201d. Sus propuesta iban orientadas cada vez m\u00e1s a que la fuerza pol\u00edtica estuviera donde est\u00e1 la fuerza social emancipatoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esa es la base de la radicalidad democr\u00e1tica, que consider\u00f3 un imperativo de la organizaci\u00f3n del poder pol\u00edtico post-revolucionario,: \u201cEl ejercicio del poder pol\u00edtico por las masas trabajadoras en el marco de la democracia consejista y del pluralismo de partidos pol\u00edticos son precondiciones adicionales absolutas para la superaci\u00f3n de la indiferencia, la apat\u00eda y la atomizaci\u00f3n pol\u00edtica. Las masas trabajadoras han de obtener mediante la experiencia pr\u00e1ctica la prueba de que son ellas realmente las que adoptan por s\u00ed mismas todas las decisiones importantes (&#8230;) la inmediata abolici\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo entre productores y administradores, es decir, el inmediato ejercicio del poder administrativo y estatal, del `trabajo general\u00b4 por la masa de los trabajadores es la condici\u00f3n material objetiva previa para el desarrollo de la `conciencia general (&#8230;)\u201d [<strong>21<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Ese es tambi\u00e9n el origen del papel fundamental que atribuy\u00f3 a la reducci\u00f3n radical de la jornada de trabajo: \u201cEl verdadero dilema, que es la opci\u00f3n hist\u00f3rica fundamental a que est\u00e1 confrontada hoy la humanidad es el siguiente: o bien una reducci\u00f3n radical del tiempo de trabajo para todos \u2013empezando por la media jornada o media semana de trabajo- o bien la perpetuaci\u00f3n de la divisi\u00f3n de la sociedad entre los que producen y los que gestionan. La reducci\u00f3n radical del tiempo de trabajo para todos \u2013que era la gran visi\u00f3n emancipadora de Marx- es indispensable, a la vez para adquirir por todos el saber y la ciencia, y para la autogesti\u00f3n generalizada (dicho de otro modo, un r\u00e9gimen de productores asociados). Sin esta reducci\u00f3n, esos dos objetivos son ut\u00f3picos\u201d [<strong>22<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Y esa es, en fin, la raz\u00f3n \u00faltima del impulso libertario de su cr\u00edtica al Estado: \u201cLas v\u00edctimas humanas causadas por el terror estatal en el siglo XX son incomparablemente m\u00e1s numerosas que las causadas por el terror individual o la anarqu\u00eda o los accidentes o no importa qu\u00e9. En una sociedad escindida por intereses materiales antag\u00f3nicos, toda tendencia a reforzar el Estado entra\u00f1a la tendencia a reforzar el terror estatal, la violencia estatal y la arbitrariedad estatal (&#8230;). S\u00f3lo si el Estado se debilita y \u00f3rganos de control social que no sean \u00f3rganos estatales adquieren cualitativamente m\u00e1s poder que el que hoy tienen, s\u00f3lo entonces podr\u00e1n limitarse efectivamente los peligros de esta evoluci\u00f3n arbitraria y basada en la violencia\u201d [<strong>23<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Palabras que parecen dichas ahora mismo y que deben decirse ahora mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">En su testamento, Mandel llam\u00f3 a la IV Internacional, \u201cel sentido de mi vida\u201d. No pod\u00eda haberlo expresado mejor. Dedic\u00f3 la mayor parte de sus muy considerables energ\u00edas a construir la Internacional. En este esfuerzo no se permiti\u00f3, y no permit\u00eda, ni la menor duda. La convicci\u00f3n sobre la necesidad de la tarea le permiti\u00f3 resistir a un muy modesto balance de resultados en t\u00e9rminos de fuerzas e influencia pol\u00edtica, a la terrible decepci\u00f3n por el curso de los acontecimientos en el Este, a la falta de perspectivas para las luchas y movimientos anticapitalistas en todo el mundo&#8230; Mandel llamaba \u201cprograma\u201d a esta convicci\u00f3n. Otros preferimos llamarla de otra manera: compromiso militante, por ejemplo. En la pr\u00e1ctica, viene a ser lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Mandel ha desempe\u00f1ado un papel determinante en la historia de la IV Internacional durante casi medio siglo. En esta larga etapa ha habido momentos de euforia y de amargura, de acuerdo y de conflicto, y orientaciones pol\u00edticas diversas. No creo que tenga sentido intentar codificar una pol\u00edtica \u201cmandelista\u201d. No s\u00f3lo por los giros y rectificaciones inevitables en un per\u00edodo tan extenso y tan complejo. Tambi\u00e9n porque Mandel no ejerci\u00f3 nunca de \u201cgur\u00fa\u201d, y a\u00fan con toda la autoridad moral que ten\u00eda, respetaba much\u00edsimo las opiniones mayoritarias y no siempre coincidi\u00f3 con las pol\u00edticas concretas de la Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Cualquier interpretaci\u00f3n en este tema es puramente subjetiva. En la \u201cforma de hacer pol\u00edtica\u201d de Mandel, yo valoro especialmente, en primer lugar, la radicalidad democr\u00e1tica tambi\u00e9n en la organizaci\u00f3n militante, tan distinta de los cuentos al uso sobre el \u201cpluralismo\u201d. Asimismo, la atenci\u00f3n siempre despierta y esperanzada hacia el surgimiento de nuevos procesos de radicalizaci\u00f3n y la voluntad de convergencia con las organizaciones y corrientes que los encarnaban, desde el guevarismo al sandinismo, pasando por el PT brasile\u00f1o: aqui especialmente, Mandel no admit\u00eda ning\u00fan apriori ideol\u00f3gico, s\u00f3lo contaba la lucha real; en mi opini\u00f3n, las decepciones y los errores acumulados no cambian la vigencia de este punto de vista. Finalmente, en el orden, no en la importancia, la construcci\u00f3n de la Internacional, de organizaciones pol\u00edticas militantes internacionalistas, volcadas hacia la movilizaci\u00f3n social tan amplia y unitaria como sea posible, comprometidas por entero con el proyecto de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">_____________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Se suele atribuir un optimismo desmedido a Mandel. No lo veo yo as\u00ed. Especialmente desde comienzos de los a\u00f1os 80, hab\u00eda en \u00e9l una preocupaci\u00f3n enorme por el curso de los acontecimientos y por los problemas de la<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Internacional. Pero donde la raz\u00f3n le met\u00eda en una encrucijada, sal\u00eda de ella no con optimismo, sino con esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esa esperanza, que forma parte de lo m\u00e1s valioso de su legado, estaba construida con dos materiales muy resistentes y, esta vez, nada \u201ccient\u00edficos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El primero es el compromiso con sus camaradas del pasado, no los \u201ctrotskistas\u201d, sino todas las personas insumisas, rebeldes, revolucionarias de todas las \u00e9pocas, las \u201cgeneraciones vencidas\u201d de Walter Benjamin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">El segundo es mucho m\u00e1s modesto, solamente una chispa: \u201cNosotros marxistas de la \u00e9poca de la lucha de clases entre el capital y el trabajo asalariado, s\u00f3lo somos los representantes m\u00e1s recientes de esa corriente milenaria, cuyos or\u00edgenes se remontan a la primera huelga en el Egipto fara\u00f3nico, y que, pasando por las innumerables sublevaciones de los esclavos en la Antig\u00fcedad y las revueltas campesinas en los viejos China y Jap\u00f3n, conducen a la gran continuidad de tradici\u00f3n revolucionaria de los tiempos modernos y del presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Esta continuidad resulta de la chispa inextinguible de la insubordinaci\u00f3n a la desigualdad, a la explotaci\u00f3n, a la injusticia y a la opresi\u00f3n, que se renueva siempre en la historia de la humanidad. En ella reside la certidumbre de nuestra victoria. Porque ning\u00fan C\u00e9sar, ning\u00fan Poncio Pilatos, ning\u00fan emperador de derecho divino, ni ninguna inquisici\u00f3n, ning\u00fan Hitler, ni ning\u00fan Stalin, ning\u00fan terror, no ninguna sociedad de consumo han conseguido sofocar duraderamente esa chispa\u201d [<strong>24<\/strong>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Que as\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">Madrid, 24 de julio de 2005<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\">-Post-data: Quienes mantenemos un gran respeto por la hoja, o la pantalla de ordenador, en blanco, necesitamos a veces una presi\u00f3n externa para decidirnos a escribir, especialmente sobre temas que nos afectan personalmente. As\u00ed que puede decirse que he escrito este art\u00edculo gracias a la presi\u00f3n de mis amigos, colegas de la redacci\u00f3n y camaradas Josep Maria Antentas, Andreu Coll y Carlos Sevilla. Espero que este reconocimiento no sea una borr\u00f3n en sus curriculum y sirva en cambio como una especie de dedicatoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>1<\/strong>] D. Bensaid. Les trotskysmes. PUF. Par\u00eds, 2002<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>2<\/strong>] E. Mandel. El poder y el dinero. Siglo XXI M\u00e9xico, 1994. El libro fue rese\u00f1ado por Mikel de la Fuente en el n\u00ba 23 de VIENTO SUR. El \u00faltimo libro de Mandel, Trotsky as alternative fue publicado en ingl\u00e9s en 1995. Creo que no hay versi\u00f3n en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>3<\/strong>] E. Mandel. \u201cPourquoi je suis marxiste\u201d, en G. Achcar (ed.) Le marxisme d\u00b4Ernest Mandel. PUF. Par\u00eds, 1999. p. 205-208.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>4<\/strong>] E. Mandel. \u201cPourquoi&#8230;\u201d, p. 218<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>5<\/strong>] E. Mandel. El capitalismo tard\u00edo. Era, M\u00e9xico, 1972. En 1997 se public\u00f3 en franc\u00e8s la versi\u00f3n definitiva de la obra, con el t\u00edtulo La troisi\u00e8me \u00e2ge du capitalisme, \u00c9d. de la Passion, Par\u00eds, con textos in\u00e9ditos de Mandel, m\u00e1s un prefacio de Daniel Bensaid y un postfacio de Jes\u00fas Albarrac\u00edn y Pedro Montes. Lamentablemente, no hay versi\u00f3n en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>6<\/strong>] E. Mandel. Las ondas largas del desarrollo capitalista. Siglo XXI, Madrid, 1980. En 1995 se public\u00f3 un segunda edici\u00f3n actualizada en ingl\u00e9s, Long Waves of Capitalist Development, Verso, Londres, de la cual tampoco hay versi\u00f3n en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>7<\/strong>] F. Lou\u00e7a. \u201cErnest Mandel y el pulso de la historia\u201d en VIENTO SUR n\u00ba 28. Octubre 1996<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>8<\/strong>] E. Mandel. El capitalismo tard\u00edo. p. 478, subrayado en el original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>9<\/strong>] Gilbert Achcar. La actualidad de Ernest Mandel. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.vientosur.info\" target=\"_blank\">www.vientosur.info<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>10<\/strong>] E. Mandel. Marxismo abierto. Cr\u00edtica, Barcelona, 1982. p. 88-89.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>11<\/strong>] Sidney Tarrow. El poder en movimiento. Alianza Universidad, Madrid, 1997. Puestos a dar cuenta de las equivocaciones, y aunque el asunto no tenga mayor importancia, quede aqui constancia de una de las m\u00edas. En el art\u00edculo que escrib\u00ed en VIENTO SUR (n\u00ba 23. 0ctubre 1995. \u201cUn hombre de respuestas en un tiempo de preguntas\u201d) tras la muerte de Mandel, que me ha servido de referencia para \u00e9ste, trato el inter\u00e9s de este proyecto de Mandel con mucho escepticismo. He cambiado de opini\u00f3n, hacia una posici\u00f3n de \u201cexpectativa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>12<\/strong>] Por ejemplo, el estudio cr\u00edtico que Vincent dedic\u00f3 a su memoria: \u201cErnest Mandel et le marxisme revolutionnaire\u201d, Editions Page deux, Lausanne, 2001, constituye un serio desaf\u00edo a las ideas de Mandel sobre la clase obrera como sujeto revolucionario<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>13<\/strong>] E. Mandel. El Capital. Cien a\u00f1os de controversias en torno a la obra de Karl Marx. Siglo XXI, M\u00e9xico, 1985 p. 128.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>14<\/strong>] Ibidem. Ver tambi\u00e9n el cap\u00edtulo de este mismo libro: \u201c\u00bfLos trabajadores improductivos son parte del proletariado?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>15<\/strong>] E. Mandel. Introducci\u00f3n al marxismo. Akal, Madrid, 1977<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>16<\/strong>] E. Mandel. Marxismo abierto, p. 83<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>17<\/strong>] C. Samary. \u201cMandel et les probl\u00e8mes de la transition au socialisme\u201d, en G. Achcar (ed.) Le marxisme d\u00b4Ernest Mandel. PUF. Par\u00eds, 1999.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>18<\/strong>] Mandel, \u201cPlan ou march\u00e9: la troisi\u00e8me voie\u201d, Critique Communiste, n\u00ba 106-107, abril mayo 1991.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>19<\/strong>] E. Mandel. Marxismo abierto, p. 83<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>20<\/strong>] E. Mandel. Control obrero, consejos obreros, autogesti\u00f3n. Era, M\u00e9xico, 1970<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>21<\/strong>] E. Mandel. Marxismo abierto. p. 139<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>22<\/strong>] Citado por Michel Husson \u201cApr\u00e8s l\u00b4\u00e2ge d\u00b4or: sur Le troisieme \u00e2ge du capitalisme\u201d en Gilbert Achcar (ed.) \u201cLe marxisme d\u00b4Ernest Mandel\u201d. PUF, Par\u00eds, 1999.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>23<\/strong>] E. Mandel. Marxismo abierto. pp. 28-29.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#0c0000\"><strong>24<\/strong>] E.Mandel. \u201cPourquoi&#8230;\u201d. p. 230.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 5 de abril se cumplieron cien a\u00f1os del nacimiento de Ernest Mandel, militante revolucionario y uno de los principales te\u00f3ricos marxistas de toda la segunda mitad del siglo XX, dirigente hist\u00f3rico de la IV Internacional  Su obra te\u00f3rica contin\u00faa siendo una referencia ineludible para re-pensar la acci\u00f3n anticapitalista en nuestro tiempo y construir una perspectiva socialista revolucionaria y democr\u00e1tica.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":33928,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[248103],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33917","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-marxismo","9":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Mandel0804-I.jpg?fit=650%2C383&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-8P3","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33917"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33942,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33917\/revisions\/33942"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33928"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}