{"id":3333,"date":"2017-09-02T18:19:04","date_gmt":"2017-09-02T18:19:04","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3333"},"modified":"2017-09-02T18:19:04","modified_gmt":"2017-09-02T18:19:04","slug":"historia-los-prodromos-de-la-revolucion-alemana-1917-1918-y-richard-muller","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3333","title":{"rendered":"Historia &#8211; Los pr\u00f3dromos de la revoluci\u00f3n alemana (1917-1918) y Richard M\u00fcller"},"content":{"rendered":"<p><strong>Historia\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los pr\u00f3dromos de la revoluci\u00f3n alemana (1917-1918) y Richard M\u00fcller<\/strong><\/p>\n<p><strong>Charles-Andr\u00e9 Udry <\/strong><\/p>\n<p><strong>A l\u00b4encontre, 27-8-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/alencontre.org\/\">https:\/\/alencontre.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>A mediados del a\u00f1o 1916, Richard M\u00fcller, dirigente sindical de los metal\u00fargicos de Berl\u00edn, sosten\u00eda \u2013en una coyuntura sociopol\u00edtica cuyos principales problemas se hab\u00edan manifestado con motivo de la conferencia de militantes sindicalistas de empresa en abril de 1915\u2013 una posici\u00f3n que \u00e9l mismo resum\u00eda s\u00ed: \u201cNo queremos y no podemos discutir de lo que sucede en el exterior [la guerra, la pol\u00edtica militar del poder, las medidas represivas]\u201d, sino que hab\u00eda que dar prioridad a lo que ocurr\u00eda en el interior de las empresas. De este modo, M\u00fcller reflejaba la divisi\u00f3n \u201ccl\u00e1sica\u201d entre la \u201cacci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d, reservada a los sindicatos, y la \u201cacci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, que correspond\u00eda a la socialdemocracia.<\/p>\n<p>De todos modos, M\u00fcller \u2013una figura emblem\u00e1tica de aquellas \u201cpersonas de confianza\u201d (Obleute) sindicales en las empresas\u2013 se pronunci\u00f3 en contra de la supresi\u00f3n del derecho de huelga y a favor de una oposici\u00f3n a la Uni\u00f3n Sagrada: la c\u00e9lebre Burgfrieden (paz interior) que impuso, a partir del 2 de agosto de 1914, el lema de que \u201cya no hay partidos, solo hay alemanes\u201d, consigna compartida por la gran mayor\u00eda de los diputados socialdem\u00f3cratas en el Reichstag. Aquella posici\u00f3n de 1915 y 1916, ampliamente difundida en un breve op\u00fasculo, solamente abordaba la cuesti\u00f3n de la guerra desde el punto de vista de sus repercusiones econ\u00f3micas (salarios, organizaci\u00f3n del trabajo en el marco de la producci\u00f3n para la guerra). M\u00fcller pensaba, como muchos otros militantes combativos, que la guerra ser\u00eda corta.<\/p>\n<p>Richard M\u00fcller gozaba de gran prestigio entre los trabajadores del metal de Berl\u00edn, lo cual reflejaba, desde comienzos de 1916, la oposici\u00f3n efectiva, por parte de sectores muy amplios, a la Burgfrieden, a la supresi\u00f3n del derecho de huelga y a los m\u00e9todos de producci\u00f3n de tipo taylorista (asociados a la producci\u00f3n para la guerra). En el congreso de marzo de 1916 del sindicato del metal (DMV, Deutscher Metallarbeiter-Verband) de la regi\u00f3n de Berl\u00edn, le propusieron asumir la direcci\u00f3n en sustituci\u00f3n de Adolf Cohen. Esto era fruto de su actividad militante y de sus intervenciones, que estaban en sinton\u00eda con un sentimiento an\u00e1logo entre los metal\u00fargicos. Pese a ello, M\u00fcller rechaz\u00f3 la oferta, no solo porque pensara que este cargo (y teniendo en cuenta sus posiciones) lo convertir\u00eda en un objetivo m\u00e1s f\u00e1cil para la represi\u00f3n estatal y militar, sino tambi\u00e9n porque manten\u00eda cierta confianza, incluso en aquel momento, en los dirigentes de los aparatos sindicales. En 1919, en uno de sus art\u00edculos, se\u00f1ala que entonces (en 1916) pensaba que estos aparatos seguir\u00edan desempe\u00f1ando un \u201cpapel favorable en la defensa del proletariado\u201d. M\u00e1s tarde reconocer\u00eda que fue un error permitir la reelecci\u00f3n de Cohen. En efecto, este \u00faltimo no obtuvo m\u00e1s que un tercio de los votos, mientras que dos tercios de los delegados se abstuvieron.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con este cambio de orientaci\u00f3n pol\u00edtica podemos remitirnos a su libro publicado en 1924: Vom Kaiserreich zur Republik: ein Beitrag zur Geschichte der revolution\u00e4ren Arbeiterbewegung w\u00e4hrend des Weltkrieges (Del imperio a la rep\u00fablica: contribuci\u00f3n a la historia del movimiento obrero revolucionario durante la guerra mundial). En efecto, aquel error hizo que hubiera que estructurar la oposici\u00f3n muy al margen del DMV, mientras que en marzo de 1916 habr\u00eda sido posible hacerse con la direcci\u00f3n del sindicato sobre una base s\u00f3lida, lo que podr\u00eda haber cambiado la situaci\u00f3n sindical y pol\u00edtica en 1917-1918.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que recordar que desde 1905 el movimiento obrero alem\u00e1n ven\u00eda debatiendo la cuesti\u00f3n de la huelga de masas activa, a ra\u00edz de la revoluci\u00f3n rusa de 1905. El escrito de Rosa Luxemburg \u201cHuelga de masas, partido y sindicatos\u201d es su expresi\u00f3n m\u00e1s clara. En aquel entonces, ni siquiera Eduard Bernstein se opon\u00eda, sino que la conceb\u00eda como \u201cmedio de defensa\u201d frente a \u201cun ataque brutal\u201d.<\/p>\n<p>Fue en un contexto en que se materializ\u00f3 toda la rudeza de los efectos socioecon\u00f3micos de la guerra cuando, a partir de junio de 1916, y despu\u00e9s en abril de 1917 y enero de 1918, estallaron huelgas combativas. Resulta \u00fatil destacar su novedad con respecto a temas que no repiten los del pasado, al menos en los aspectos principales. Ya no se trata de huelgas para obtener el sufragio universal, como en 1906 en B\u00e9lgica, sino de huelgas que acaban planteando la cuesti\u00f3n del poder pol\u00edtico y del lugar que ocupan los consejos obreros (R\u00e4te) en este proceso. Esto es lo que se desprende del escrito de M\u00fcller que reproducimos a continuaci\u00f3n: \u201cLa segunda huelga pol\u00edtica de masas\u201d. El autor analiz\u00f3 este proceso en su obra Eine Geschichte der Novemberrevolution (Una historia de la Revoluci\u00f3n de Noviembre), publicada en 1924\/1925. El texto reproducido forma parte del cap\u00edtulo 14 de este escrito. No tener en cuenta que estos acontecimientos y su elaboraci\u00f3n, su sincronicidad con lo que estaba ocurriendo en Rusia y la reflexi\u00f3n que suscitaban entre los militantes obreros alemanes, y la idea de hablar de \u201cnuestra revoluci\u00f3n rusa\u201d, reflejan un ligero estrabismo pol\u00edtico e hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>*******<\/p>\n<p><strong>Alemania<\/strong><\/p>\n<p><strong>La segunda huelga pol\u00edtica de masas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Richard M\u00fcller<\/strong><\/p>\n<p>En enero de 1917, en algunas ciudades hubo que reducir la raci\u00f3n de patatas de diez a tres libras. (\u2026) La irritaci\u00f3n en las f\u00e1bricas era enorme. Lo que no logr\u00f3 el hambre lo favorecieron los patronos con sus medidas brutales en materia salarial y del proceso de trabajo, sobre todo despu\u00e9s de que la nueva ley sobre el servicio laboral auxiliar les dejaba las manos libres y les otorgaba protecci\u00f3n. [En junio de 1916 hab\u00eda tenido lugar una primera huelga pol\u00edtica en protesta por la detenci\u00f3n de Karl Liebknecht el 1\u00ba de mayo de 1916 ra\u00edz de un inflamado discurso contra la guerra. Una huelga cuyo tema era la reivindicaci\u00f3n de la paz. Red.]El 15 de febrero, (\u2026) el gobierno tuvo que anunciar a trav\u00e9s de la prensa la reducci\u00f3n de la raci\u00f3n de pan en un 25 % a partir del 16 de abril. (\u2026) Las masas obreras estaban tan enardecidas que bastaba una peque\u00f1a chispa para desencadenar una acci\u00f3n. En los barrios obreros de Berl\u00edn ya hab\u00edan sido saqueadas algunas panader\u00edas y carnicer\u00edas.<\/p>\n<p>A esta situaci\u00f3n econ\u00f3mica se sumaron acontecimientos pol\u00edticos que tuvieron graves repercusiones para las masas obreras. El Reichstag hab\u00eda aprobado la guerra submarina. (\u2026) Los trabajadores quer\u00edan la paz. A su juicio, este tipo de guerra no har\u00eda sino incrementar el n\u00famero de enemigos de Alemania y prolongar la contienda.<\/p>\n<p>Las noticias de Rusia tambi\u00e9n se segu\u00edan con mucha atenci\u00f3n. Cuando en marzo llegaron las primeras informaciones sobre combates callejeros en Petrogrado y poco despu\u00e9s se anunci\u00f3 la revoluci\u00f3n y la ca\u00edda del zar, los obreros abrigaron nuevas esperanzas. En c\u00edrculos muy amplios se tom\u00f3 conciencia de que esta era tambi\u00e9n la \u00fanica salida para la clase obrera.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n berlinesa de los delegados de f\u00e1brica revolucionarios observaba muy de cerca el movimiento dentro de las f\u00e1bricas. Las bases urg\u00edan y conminaban a la direcci\u00f3n a que diera la se\u00f1al para la huelga. Sin embargo, la direcci\u00f3n era consciente de que un lucha en aquellas condiciones no pod\u00eda limitarse a una huelga de protesta de 24 horas, de que la lucha tambi\u00e9n movilizar\u00eda plenamente a las fuerzas hostiles y de que no iba a concluir con una victoria, sino que no pod\u00eda ser m\u00e1s que una etapa hacia nuevos y violentos combates. (\u2026)<\/p>\n<p>En esta lucha tambi\u00e9n hac\u00eda falta neutralizar la oposici\u00f3n de los dirigentes sindicales. Aunque estos hab\u00edan perdido en buena medida la capacidad de influir en las masas y los cuadros sindicales, los decenios de experiencia pr\u00e1ctica en la lucha de masas sindical les hab\u00edan ense\u00f1ado a manejar tambi\u00e9n las situaciones cr\u00edticas. (\u2026)<\/p>\n<p>Los dirigentes sindicales se percataron de que ya no era posible frenar el movimiento. Hab\u00eda que abrir un v\u00e1lvula de escape a la presi\u00f3n acumulda. Convocaron conferencias y asambleas en las que los trabajadores pudieran manifiestar su descontento. Anta\u00f1o esto a menudo les hab\u00eda bastado, pero ahora y no era suficiente. Tampoco desconoc\u00edan la actividad de los delegados revolucionarios en las f\u00e1bricas y no tuvieron m\u00e1s remedio que hacer de tripas coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n de los delegados revolucionarios hab\u00eda comprendido perfectamente las intenciones de los dirigentes sindicales. Si se pretend\u00eda que el movimiento tuviera repercusiones pol\u00edticas y se trataba de desbaratar el juego de la direcci\u00f3n sindical, hab\u00eda que retar, antes de la huelga, a los dirigentes sindicales a un debate p\u00fablico, a fin de que las masas vieran claramente cu\u00e1l deb\u00eda ser el objetivo de la huelga.<\/p>\n<p>Una ocasi\u00f3n propicia fue la asamblea general de los metal\u00fargicos de Berl\u00edn, que estaba convocada para el 15 de abril. En ella estaban representadas todas las empresas. Pese a que en el orden del d\u00eda figuraban otras cuestiones, no hubo dificultades para cambiarlo. Se trataba de analizar la situaci\u00f3n econ\u00f3mica dentro de su contexto pol\u00edtico, de formular determinadas reivindicaciones pol\u00edticas y de decidir la huelga. Una huelga pol\u00edtica masiva, proclamada por la instancia suprema del principal sindicato local, ten\u00eda que adquirir por fuerza una dimensi\u00f3n colosal e influir de modo muy importante no solo en el gobierno y la burgues\u00eda, sino tambi\u00e9n en el conjunto del movimiento obrero.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas antes de la asamblea general, Richard M\u00fcller fue detenido y trasladado a un campamento militar en J\u00fcterborg. Los dirigentes sindicales sab\u00edan que M\u00fcller dirig\u00eda el movimiento y tem\u00edan su influencia. Ahora que estaba neutralizado, Adolf Cohen, el apoderado de la oficina administrativa, pudo circunscribir toda la movilizaci\u00f3n al terreno exclusivamente econ\u00f3mico. No logr\u00f3 impedir que se convocara la huelga, porque esta la hab\u00edan decidido previamente los delegados revolucionarios, pero carec\u00eda de contenido pol\u00edtico, y esto fue lo m\u00e1s grave. Los huelguistas no eran conscientes del trasfondo pol\u00edtico de su acci\u00f3n y no formularon reivindicaciones pol\u00edticas. Aceptaron las propuestas de Cohen, en particular la elecci\u00f3n de una comisi\u00f3n encargada de negociar con las autoridades la mejora del suministro de alimentos para los trabajadores.<\/p>\n<p>Cuando la asamblea general se enter\u00f3 de la detenci\u00f3n de Richard M\u00fcller, exigi\u00f3 su puesta en libertad y quiso mantener la huelga hasta que se cumpliera esta reivindicaci\u00f3n. Cohen trat\u00f3 en vano de quitar hierro a esta exigencia, pero consigui\u00f3 evitar el peligro utilizando todos los medios de su larga experiencia para que al final de la asamblea se votara una resoluci\u00f3n por la que la asamblea general se desentend\u00eda de la direcci\u00f3n de la huelga y traspasaba sus poderes de decisi\u00f3n a una conferencia de delegados propuesta por Cohen. Adolf Cohen hab\u00eda ganado la partida.<\/p>\n<p>La huelga adquiri\u00f3 proporciones inusitadas. Seg\u00fan el sindicato metal\u00fargico, afect\u00f3 a 300 empresas y el n\u00famero de huelguistas registrados super\u00f3 los 200 000. La experiencia dice que una parte de los huelguistas no se registran, por lo que no es exagerado cifrar el total en 300 000 huelguistas. Hubo manifestaciones en las calles y la polic\u00eda se retrajo, de modo que no se produjeron incidentes serios.<\/p>\n<p>En la tarde del primer d\u00eda de huelga, la comisi\u00f3n inform\u00f3 de las negociaciones con el comisionado del gobierno para el avituallamiento de la poblaci\u00f3n. El comisionado hab\u00eda afirmado que el avituallamiento estaba garantizado y que en las semanas siguientes habr\u00eda mucha m\u00e1s carne, pan y patatas. Tambi\u00e9n estaba de acuerdo con que la conferencia de delegados nombrara una comisi\u00f3n permanente encargada de asistir al alcalde de Berl\u00edn, y \u00e9l mismo se hab\u00eda declarado dispuesto a prestarle o\u00eddo y mantenerla al corriente de los acontecimientos.<\/p>\n<p>La conferencia de delegados se mostr\u00f3 al principio muy indignada por los escasos resultados de la negociaci\u00f3n, pero Cohen consigui\u00f3 presentarlos bajo una luz tan positiva que al final estuvo de acuerdo. Tal como reclam\u00f3 Cohen, hab\u00eda que poner fin a la huelga, pero la asamblea general hab\u00eda exigido la liberaci\u00f3n de Richard M\u00fcller. La conferencia de delegados no pod\u00eda ignorar esta reivindicaci\u00f3n, y pese a todos los esfuerzos de Cohen, decidi\u00f3 mantener la huelga.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, la comisi\u00f3n rindi\u00f3 cuentas de la negociaci\u00f3n con el alto mando del ej\u00e9rcito. Le hab\u00edan informado de que se revisar\u00eda la llamada a filas de M\u00fcller y de que \u201csi desde el punto de vista del inter\u00e9s del reemplazo del ej\u00e9rcito resultara posible declarar su exenci\u00f3n del servicio militar\u201d, esta pod\u00eda aceptarse previa reclamaci\u00f3n de una f\u00e1brica integrada en la industria de guerra. El mando hab\u00eda a\u00f1adido que si se pon\u00eda fin de inmediato a la huelga, no llamar\u00edan a filas a nadie con motivo de la huelga.<\/p>\n<p>En su informe, la comisi\u00f3n present\u00f3 el resultado de la negociaci\u00f3n con el mando militar con tintes mucho m\u00e1s favorables que lo que era en realidad. A pesar de ello, en la conferencia de delegados hubo una fuerte oposici\u00f3n, que exigi\u00f3 que se mantuviera la huelga. En las f\u00e1bricas, el informe sobre las promesas relativas al avituallamiento de la poblaci\u00f3n hab\u00eda provocado gran indignaci\u00f3n. Adem\u00e1s, los dirigentes del USPD (Partido Socialdem\u00f3crata Independiente de Alemania) y de la Liga Espartaco hab\u00edan difundido en toda una serie de empresas la plataforma de reivindicaciones pol\u00edticas de los obreros de Leipzig (v\u00e9ase m\u00e1s abajo). A pesar de todo, Cohen logr\u00f3 que la conferencia votara por un exigua mayor\u00eda la suspensi\u00f3n de la huelga.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de las empresas se reanud\u00f3 el trabajo al d\u00eda siguiente. En varias grandes f\u00e1bricas, como las de la Deutsche Waffen-und-Munitionsfabrik (F\u00e1brica Alemana de Armas y Municiones), se mantuvo la huelga con \u00e1nimo de imponer las reivindicaciones pol\u00edticas de los obreros de Leipzig. En ellas, el movimiento adquiri\u00f3 tintes revolucionarios, englobando a unos 50 000 trabajadores. En las empresas que hab\u00edan aceptado la decisi\u00f3n de la conferencia de delegados, el n\u00famero de huelguistas descontentos con la suspensi\u00f3n de la huelga tambi\u00e9n era considerable. Si el movimiento se detuvo a mitad de camino, solo fue porque Adolf Cohen hab\u00eda logrado que la asamblea general desistiera de la direcci\u00f3n de la huelga y hab\u00eda conseguido neturalizarla. La furia de los trabajadores se volvi\u00f3 por tanto tambi\u00e9n contra los dirigentes sindicales, como se puso de manifiesto con fuerza en reuniones y panfletos (v\u00e9ase m\u00e1s abjo). Algunos d\u00edas despu\u00e9s, las empresas que segu\u00edan en huelga tuvieron que reanudar el trabajo. Las f\u00e1bricas de la Deutsche Waffen-und-Munitionsfabrik fueron sometidas a control militar. (\u2026)<\/p>\n<p>******<\/p>\n<p><strong>Las reivindicaciones de los huelguistas de Leipzig hab\u00edan adoptado un tono claramente m\u00e1s pol\u00edtico, Richard M\u00fcller las cita:<\/strong><\/p>\n<p>1- Abastecimiento suficiente de la poblaci\u00f3n de v\u00edveres a buen precio y de carb\u00f3n.<\/p>\n<p>2- Declaraci\u00f3n del gobierno que afirme su disposici\u00f3n inmediata a firmar la paz sin anexiones abiertas o encubiertas.<\/p>\n<p>3- Levantamiento del estado de sitio y supresi\u00f3n de la censura.<\/p>\n<p>4- Anulaci\u00f3n inmediata de todas las limitaciones a los derechos de coalici\u00f3n, asociaci\u00f3n y reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>5- Abolici\u00f3n inmediata de la vergonzosa ley de trabajo forzado.<\/p>\n<p>6- Liberaci\u00f3n inmediata de los detenidos y condenados por delitos pol\u00edticos. Suspensi\u00f3n de todos los procesos penales por motivos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>7.- Plena libertad civil, sufragio universal, igual, secreto y directo para la elecci\u00f3n a todas las instituciones p\u00fablicas a escala nacional regional y local.\u00bb<\/p>\n<p>******<\/p>\n<p><strong>Richard M\u00fcller cita el siguiente panfleto:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1Nos han traicionado!<\/strong><\/p>\n<p>Camaradas,<\/p>\n<p>Los dirigentes sindicales han practicado juego sucio con nosotros. Desde el principio, los Cohen y Siering han maniobrado, en connivencia t\u00e1cita con el gobierno, para hacerse con las riendas de nuestro movimiento y llevarlo a la v\u00eda muerta. El camarada M\u00fcller, cuya influencia tem\u00edan los maniobreros, fue denunciado a la autoridad militar para que lo neutralizara mediante su incorporaci\u00f3n a filas. Esto ha permitido acabar con nuestro potente movimiento huelgu\u00edstico. \u00bfQu\u00e9 nos han reportado esas negociaciones, que no han sido m\u00e1s que una comedia preparada de antemano? Vanas promesas de avituallamiento, y en vez de la puesta en libertad del camarada M\u00fcller, la promesa igual de vana de examinar su caso. Cuando empez\u00f3 a notarse nuestra fuerza, ellos la han quebrado. \u00a1Malditos sean los traidores! \u00a1Camaradas, aprendamos de esta lecci\u00f3n! No permitamos que vuelvan a imponernos unos dirigentes que se mofan de nuestros intereses. Necesitamos camaradas que nos defiendan sin miedo. Entonces s\u00ed que seremos capaces de imponer nuestras reivindicaciones, como han hecho nuestros hermanos obreros de Brunswick, Kiel y otros lugares.<\/p>\n<p>Mantengamos con firmeza nuestras reivindicaciones.<\/p>\n<p>Queremos pan, libertad, paz.<\/p>\n<p>******<\/p>\n<p><strong>Mensaje del 23 de febrero de 1917 del jefe de polic\u00eda de Berl\u00edn al alto mando y al ministerio de la Guerra sobre las huelgas en ls f\u00e1bricas de armamento de Berl\u00edn<\/strong><\/p>\n<p>El jefe de polic\u00eda de Berl\u00edn<\/p>\n<p>Al comandante en jefe de la regi\u00f3n militar,<\/p>\n<p>Al ministerio de la Guerra,<\/p>\n<p>Berl\u00edn, 23 de febrero de 1917<\/p>\n<p>Adjunto remito un informe de mis servicios exteriores sobre los motivos de los paros cada vez m\u00e1s numerosos que se registran \u00faltimamente en las empresas que producen para el ej\u00e9rcito, as\u00ed como la opini\u00f3n experta al respecto del consejero Schmidt. Si bien este \u00faltimo atribuye el descontento existente entre los trabajadores a las condiciones de vida actuales, datos recientes hacen pensar que esto no explica totalmente dichos paros. Parece que hay cuestiones pol\u00edticas que han desempe\u00f1ado un papel no despreciable en este movimiento. Los obreros del \u00e1rea metropolitana de Berl\u00edn se sit\u00faan pol\u00edticamente en la esfera de la socialdemocracia radical. En buena parte est\u00e1n adheridos al grupo Espartaco, cuyo gu\u00eda ideol\u00f3gico es Karl Liebknecht. Este grupo se esfuerza por poner fin a la guerra provocando disturbios en el interior, y sobre todo impulsando la huelga general. Su influencia es particularmente notable entre los obreros metal\u00fargicos, por lo que cabe pensar que los movimientos actuales tambi\u00e9n son fruto de esta labor subversiva. Habida cuenta de los buenos resultados de la llamada a filas de los obreros d\u00edscolos antes de la promulgaci\u00f3n de la ley sobre el servicio patri\u00f3tico de ayuda mutua, me pregunto si no convendr\u00eda, con vistas a acabar con estos movimientos sumamente lesivos para el bien p\u00fablico, recurrir ahora a ese mismo procedimiento.<\/p>\n<p>Von Oppen<\/p>\n<p>******<\/p>\n<p><strong>Secci\u00f3n VII servicios exteriores<\/strong><\/p>\n<p><strong>5\u00ba departamento<\/strong><\/p>\n<p><strong>Berl\u00edn, 19 de febrero de 1917<\/strong><\/p>\n<p><strong>Subversi\u00f3n en las f\u00e1bricas de municiones del \u00e1rea metropolitana de Berl\u00edn<\/strong><\/p>\n<p>Durante la guerra, debido a la intensa labor subversiva de ciertos elementos sin conciencia, el estado de \u00e1nimo de los obreros metal\u00fargicos organizados sindicalmente en las f\u00e1bricas de municiones del \u00e1rea metropolitana de Berl\u00edn ha experimentado una radicalizaci\u00f3n peligrosa. Dados los numerosos paros registrados \u00faltimamente y el hecho de que en casi todas las grandes empresas el personal, mayoritariamente radical, se ha propuesto reducir cada vez m\u00e1s el tiempo de trabajo, existe el peligro de que en el futuro las f\u00e1bricas de municiones locales no puedan asegurar los suministros de material de guerra indispensable en cantidad suficiente y dentro de los plazos requeridos. Despu\u00e9s de mantener contactos confidenciales con diferentes obreros sindicalistas de las f\u00e1bricas de armamento y contactos oficiales con varios directores de grandes empresas locales, el abajo firmante ha podido comprobar lo siguiente:<\/p>\n<p>En estos momentos, casi todos los responsables del sindicato alem\u00e1n del metal (delegados del personal y delegados de taller), que cuentan con la confianza de la totalidad de las plantillas de las f\u00e1bricas, son partidarios pol\u00edticos de la oposici\u00f3n y, en gran parte, son miembros del grupo llamado Espartaco, cuya consigna es poner fin a la guerra paralizando las f\u00e1bricas. Durante el a\u00f1o pasado, por iniciativa de estos sindicalistas, hubo un gran n\u00famero de asambleas de f\u00e1brica en el \u00e1rea metropolitana de Berl\u00edn en las que se formularon las reivindicaciones a cual m\u00e1s desvergonzadas, y una parte de esas reivindicaciones se consiguieron mediante huelgas.<\/p>\n<p>Esta actividad ha hecho que los salarios aumenten hasta el inifnito. Los obreros cualificados, ajustadores, torneros, vaciadores, maquinistas, etc. ya ganan un salario diario de 15 a 22 marcos por una jornada de trabajo de nueve horas en promedio. A pesar de ello, las reivindicaciones no cesan. As\u00ed, en la f\u00e1brica Berliner Maschinenbau-Aktiengesellschaft (antigua L. Schwarzkopf), sita en Scheringstrasse 13-28, unos 700 ajustadores y torneros avanzan una nueva reivindicaci\u00f3n salarial. Exigen un aumento del salario por hora de hasta 30 peniques, cuando ya cobran 18 a 22 marcos al d\u00eda por nueve horas de trabajo. Puesto que la empresa ha rechazado esta reivindicaci\u00f3n insensata, los 700 obreros est\u00e1n en huelga desde el s\u00e1bado, d\u00eda 10 de este mes, de manera que la fabricaci\u00f3n de torpedos en esta f\u00e1brica importante est\u00e1 paralizada desde la fecha citada. En esta misma empresa, el 3 de este mes, y por iniciativa de los elementos radicales, unos 2 900 obreros se declararon en huelga, seg\u00fan ellos debido a las dificultades de aprovisionamiento, con manifestaci\u00f3n encaminada a llamar la atenci\u00f3n de las instancias del Estado, de manera que la producci\u00f3n de torpedos se redujo en tres unidades.<\/p>\n<p>Esta misma agitaci\u00f3n radical ha creado una situaci\u00f3n similar en las f\u00e1bricas de la Deutsche Waffen-und-Munitionsfabrik en Charlottenburg y Wittmann. Tambi\u00e9n se llevan a cabo acciones de este tipo en otras grandes f\u00e1bricas de material de guerra. El ajustador Max Janick, residente en Pankstrasse 44, es miembro desde hace quince a\u00f1os del sindicato del metal y est\u00e1 afiliado desde hace tiempo al Partido Socialdem\u00f3crata. En una asamblea de f\u00e1brica se ha atrevido a oponerse p\u00fablicamente, mediante una resoluci\u00f3n redactada por \u00e9l mismo, a los manejos de los elementos radicales, por lo que ha sido objeto de represalias por parte de estos \u00faltimos. Adjunto, para su informaci\u00f3n, una copia de su escrito de justificaci\u00f3n dirigido a la direcci\u00f3n berlinesa del sindicato del metal.<\/p>\n<p>Ante la fuerza de que hacen gala estos sindicalistas radicales, incluso los dirigentes sindicales berlineses, Cohen y Siering, se sienten impotentes y han de someterse a ese poder, pues su mandato emana de esos cuadros sindicales y por tanto se juegan su reelecci\u00f3n. De manera que el secretario adjunto, Siering, act\u00faa ahora totalmente en la l\u00ednea de esos militantes radicales, y en las diferentes asambleas de f\u00e1brica se pronuncia asimismo por la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo y el aumento salarial, gan\u00e1ndose as\u00ed la simpat\u00eda de los elementos radicales. No cabe duda de que la industria de guerra se ve mermada por estas actividades desconsideradas y de que el orden no volver\u00e1 a las f\u00e1bricas de armamentos hasta que se consiga impedir que los elementos radicales act\u00faen a sus anchas, lo que tal vez se logre de entrada mediante la incoporaci\u00f3n de los cabecillas al ej\u00e9rcito. Con la colaboraci\u00f3n de las direcciones de empresa y con ayuda de confidentes, ser\u00e1 posible poner fin, poco a poco, a tanta agitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una \u00faltima observaci\u00f3n: cuando en la \u00e9poca de las manifestaciones a favor de Liebknecht hubo una campa\u00f1a incesante de panfletos llenos de odio, los agitadores fueron en parte llamados a filas y en parte detenidos; llevamos a cabo una acci\u00f3n preventiva en las f\u00e1bricas y esas medidas tuvieron un efecto de electrochoque entre los obreros, de manera que despu\u00e9s hubo un largo periodo de calma en las empresas. Sin embargo, cuando se suspendieron dichas medidas y nuestra acci\u00f3n cay\u00f3 en el olvido, la labor de zapa se reanud\u00f3 hasta alcanzar ahora un peligroso punto culminante.<\/p>\n<p>Meier, brigada criminal<\/p>\n<p>[Reproducido de Dokumente und Materialen zur Geschichte der deutschen Arbeiterbewegung, Band 1, pp. 554-557.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 1905 el movimiento obrero alem\u00e1n ven\u00eda debatiendo la cuesti\u00f3n de la huelga de masas activa, a ra\u00edz de la revoluci\u00f3n rusa de 1905. El escrito de Rosa Luxemburg \u201cHuelga de masas, partido y sindicatos\u201d es su expresi\u00f3n m\u00e1s clara. En aquel entonces, ni siquiera Eduard Bernstein se opon\u00eda, sino que la conceb\u00eda como \u201cmedio de defensa\u201d frente a \u201cun ataque brutal\u201d&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[7748962,3503,3219986,5184305],"class_list":["post-3333","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-eduard-bernstein","tag-historia","tag-revolucion-alemana","tag-richard-muller","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-RL","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3333"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3333\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3337,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3333\/revisions\/3337"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}