{"id":3250,"date":"2017-08-27T19:40:20","date_gmt":"2017-08-27T19:40:20","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3250"},"modified":"2017-08-27T19:40:21","modified_gmt":"2017-08-27T19:40:21","slug":"uruguay-aquellos-piratas-las-radios-comunitarias-de-perseguidas-a-olvidadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3250","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Aquellos piratas: las radios comunitarias, de perseguidas a olvidadas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uruguay<\/strong><\/p>\n<p><strong>La radios comunitarias, de perseguidas a olvidadas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Aquellos piratas <\/strong><\/p>\n<p><strong>Subvertidoras del orden y potenciadoras de la voz de las organizaciones barriales, obreras y estudiantiles. Acusadas por los medios comerciales y reprimidas por el Estado durante d\u00e9cadas. Las radios comunitarias nacieron con el fin de la dictadura y tuvieron su apogeo en los primeros a\u00f1os de este siglo, cuando la crisis arreciaba. Su entrada en la legalidad en 2008, la desmovilizaci\u00f3n social, la aparici\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas no las dejaron ilesas. Despu\u00e9s de tanta persecuci\u00f3n, la indiferencia estatal parece marcar la \u00e9poca.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Venancio Acosta<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 24-8-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\">http:\/\/brecha.com.uy<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Al mediod\u00eda del s\u00e1bado 3 de agosto de 2002 la Polic\u00eda entr\u00f3 a saco en una vivienda del barrio Col\u00f3n, en cuyos fondos anidaban quienes, para Guillermo Stirling \u2013entonces ministro del Interior del gobierno de Jorge Batlle\u2013, hab\u00edan sido el alma mater de la ola de saqueos que azotaba a los comercios de la zona. Luego de tumbar la puerta secuestraron computadoras, discos compactos y equipos de trasmisi\u00f3n. De inmediato, la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaci\u00f3n (Ursec) clausur\u00f3 aquella frecuencia bautizada El Quijote FM, desde la que un grupo de j\u00f3venes emit\u00edan clandestinamente las 24 horas del d\u00eda, con equipos precarios, ganas de sobra, una audiencia barrial pocas veces registrada y la crisis econ\u00f3mica pis\u00e1ndoles los talones.<\/p>\n<p>Este mes se cumplieron 15 a\u00f1os del allanamiento de El Quijote. Antes y despu\u00e9s de aquella fecha, muchas radios comunitarias padecieron el escarnio del Estado que \u2013acuciado por las gremiales de radiodifusi\u00f3n comercial\u2013 se encarg\u00f3 durante d\u00e9cadas de voltear antenas, incautar trasmisores y barrer las frecuencias del \u00e9ter. Luego de aprobada la ley de radiodifusi\u00f3n comunitaria en el a\u00f1o 2008 sobrevino la regularizaci\u00f3n, mediante la cual casi todas las frecuencias marginales encontraron un espacio legal en el dial. Sin embargo, el proceso iniciado en aquellos a\u00f1os encuentra hoy al movimiento de radios comunitarias en un escenario distinto, donde la desmovilizaci\u00f3n social, la transformaci\u00f3n de las plataformas medi\u00e1ticas y la indiferencia estatal parecen ser las marcas de \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>Comienzo<\/strong><\/p>\n<p>\u201cPersonas y organizaciones\u201d cuya voluntad democr\u00e1tica planteaba \u201cmuchas dudas\u201d, anarquistas que instru\u00edan acerca de la fabricaci\u00f3n de explosivos e instigaban a los saqueos de supermercados,(1) agentes \u201cmal llamados comunitarios\u201d que contribu\u00edan \u201ca generar un riesgo de inestabilidad\u201d y amenazaban la \u201cpaz social\u201d (2) eran algunas de las ideas sobre las comunitarias en el momento m\u00e1s \u00e1lgido de su actividad: el principio de los a\u00f1os dos mil.<\/p>\n<p>Hab\u00edan nacido, no obstante, a influjo de los movimientos alternativos de fines de los ochenta. Con los antecedentes de algunos grupos pol\u00edticos, se instalaron en los subterr\u00e1neos de la escena cultural posdictadura. Casas ocupadas, s\u00f3tanos olvidados, centros culturales o simples dormitorios de adolescentes inquietos sirvieron para acomodar trasmisores artesanales, reproductores de casetes y antenas de fabricaci\u00f3n casera. Regados con un esp\u00edritu punki a usanza de la \u00e9poca, los radialistas se mancomunaban tambi\u00e9n en torno al movimiento antirrazias, a las huelgas obreras y estudiantiles, y sol\u00edan ser militantes de diversas organizaciones barriales, pol\u00edticas o culturales de base, a menudo ubicadas en las periferias urbanas.<\/p>\n<p>\u201cVoy a legalizarlas aunque los due\u00f1os de los medios me cuelguen de los pulgares\u201d, hab\u00eda espetado, sin embargo, el entonces presidente Jorge Batlle cuando despuntaba su mandato.(3) Es que a fines de los noventa los impulsores de las radios \u201clibres\u201d, o \u201cpiratas\u201d \u2013como tambi\u00e9n eran llamadas\u2013 fueron incluso candidatos a pasar una temporada tras las rejas, pues en el a\u00f1o 1998 se llegaron a presentar proyectos de ley para castigar la emisi\u00f3n radial clandestina con pena de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Exist\u00edan, por su parte, dos gremiales que agrupaban a los radialistas: la Asociaci\u00f3n Mundial de Radios Comunitarias-Uruguay (Amarc) y Ecos-Coordinadora de Radios Comunitarias de Uruguay; ambas participaron activamente en las discusiones que derivar\u00edan, m\u00e1s tarde, en la aprobaci\u00f3n de la ley de regularizaci\u00f3n, durante el primer gobierno del Frente Amplio. Desde entonces, seg\u00fan los datos oficiales, hay registro de cerca de 150 radios comunitarias habilitadas. Sin embargo, se desconoce a ciencia cierta cu\u00e1ntas de ellas contin\u00faan emitiendo regularmente. Al margen de ello, algunos viejos referentes del movimiento consultados por Brecha descreen que exista actualmente un n\u00famero an\u00e1logo de proyectos de radiodifusi\u00f3n comunitaria que se asimile a aquella efervescencia que los caracteriz\u00f3 d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Tensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u201cHab\u00eda dos gremiales de radios, que al final terminaron siendo como los radicales y los moderados, como todo en este pa\u00eds\u201d, cuenta Nicol\u00e1s Scar\u00f3n, ex integrante de El Quijote FM, de Ecos, y actual referente de Radioactiva, una FM del barrio Pe\u00f1arol. \u201cAmarc en su momento estaba liderada por la Federaci\u00f3n Anarquista Uruguaya, o sea, no eran tan moderados. Y Ecos era un conglomerado de gente m\u00e1s independiente que terminamos siendo los que despu\u00e9s estuvimos en contra de la ley, en tanto Amarc \u2013ya en una nueva etapa\u2013 la apoy\u00f3.\u201d Sobre este proceso recuerda: \u201cNosotros le\u00edamos la ley y no hab\u00eda nada para decir. Era perfecta. Lo que cuestion\u00e1bamos era filos\u00f3fico. Y en pol\u00edtica es muy dif\u00edcil discutir de filosof\u00eda. Dec\u00edamos: \u2018La legalizaci\u00f3n del Estado va a traer aparejada que no tengamos m\u00e1s raz\u00f3n de ser y nos van a dominar desde el punto de vista administrativo y de la burocracia\u2019. Eran cosas que no se entend\u00edan. La ley termina siendo literalmente perfecta, aunque para nosotros pol\u00edticamente nefasta. Entonces nuestro planteo perdi\u00f3, e incluso dentro de Ecos gan\u00f3 una postura pragm\u00e1tica. Y ese fue el comienzo de la muerte del movimiento de las radios comunitarias como tal\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Scar\u00f3n, varios fen\u00f3menos paralelos contribuyen a explicar esta realidad. Por un lado, asimilar el trance burocr\u00e1tico de convertirse en una frecuencia legal les cost\u00f3 a las radios un esfuerzo valioso. \u201cLos tr\u00e1mites llevaron el 80 por ciento de las horas que ten\u00edan para hacer radio. La personer\u00eda jur\u00eddica, el tr\u00e1mite, el papelito, las coordenadas del Ministerio de Defensa. Hubo un desgaste importante.\u201d Tambi\u00e9n menciona el fen\u00f3meno de las redes sociales: \u201cNosotros en 2002 ten\u00edamos una audiencia que nunca m\u00e1s logramos. Ten\u00edamos cien personas comunic\u00e1ndose por d\u00eda, en el barrio todos sab\u00edan qui\u00e9nes \u00e9ramos. La Voz FM, de Lezica, la conoc\u00edan en todo Montevideo. \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 eso? No s\u00e9. En las radios comunitarias no est\u00e1 m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Actualmente Ecos dej\u00f3 de existir como organizaci\u00f3n, en tanto Amarc sigue congregando a algunos pocos radialistas. Respecto a las radios como movimiento, Scar\u00f3n opina: \u201cLo que ten\u00edan las radios comunitarias era un trabajo para adentro, de aglomerar j\u00f3venes en algo que en ese momento era clandestino, il\u00edcito, contestatario. Y en ese sentido la ley tambi\u00e9n hace que se desdibuje. Y pas\u00f3 a ser \u2018el club de los que hacen radio\u2019, como el club de bochas. Quedan solamente aquellos que son muy apasionados por el medio; en un momento adem\u00e1s en que el medio est\u00e1 siendo cuestionado por toda la producci\u00f3n audiovisual. Todo eso se va sumando para que este movimiento envejezca y desaparezca. Yo tengo 42 a\u00f1os, y andamos todos m\u00e1s o menos ah\u00ed\u201d.<\/p>\n<p><strong>Riesgo<\/strong><\/p>\n<p>En febrero de 1995 un grupo de amigos levant\u00f3 una antena en alg\u00fan lugar del barrio Belvedere. Con una potencia de tres vatios, un doble casetero y un trasmisor diminuto llegaban hasta el Prado, Los Bulevares, Paso Molino e incluso al Cerro. \u201cNos vincul\u00e1bamos principalmente por lo musical, por la distribuci\u00f3n de revistas alternativas, fanzines. Y tambi\u00e9n concurr\u00edamos a espacios libertarios. Quisimos quebrar un poco con la hegemon\u00eda que hab\u00eda en el dial e irrumpimos con m\u00fasica que no se pasaba. Al principio sal\u00edamos desde el cuarto de uno de los compa\u00f1eros. Despu\u00e9s al a\u00f1o ya hicimos como un estudio en el frente de la casa. Era una especie de ranchito de chapa todo aislado. Y mejoramos un poco la calidad de los equipos, para que se escuchara bien\u201d, dice Fernando Gonz\u00e1lez, fundador de Alternativa FM, que hoy sigue trasmitiendo, pero desde Nuevo Par\u00eds, con uno de los estilos m\u00e1s fieles a aquel germinal movimiento de los noventa. Pese a todo, en 2008, luego de una larga discusi\u00f3n, la radio decidi\u00f3 plegarse a la regularizaci\u00f3n y consigui\u00f3 una licencia para emitir legalmente durante diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cYa al primer a\u00f1o, en el 95, nos allanaron. Y hasta el 99 tuvimos cuatro allanamientos. Despu\u00e9s otro intento de allanamiento en 2001. Ah\u00ed nos mudamos para una cooperativa de viviendas en Nuevo Par\u00eds. Y despu\u00e9s a una casa de ah\u00ed de la zona, hasta ahora. Nunca cambiamos nuestra impronta pol\u00edtica. No nos manejamos con ning\u00fan tipo de publicidad ni con beneficios de ning\u00fan organismo estatal. Es autogestionada al cien por ciento. Pero entramos a la ley por una cuesti\u00f3n de que est\u00e1bamos cansados de que se nos llevaran los equipos. Cuando llegamos a la ley en 2008 llev\u00e1bamos cinco allanamientos. Tres veces perdimos todo. Ten\u00edamos como una tatucera y nos cayeron con detectores de metales y dem\u00e1s. Tomamos la decisi\u00f3n de entrar y corrimos el riesgo.\u201d<\/p>\n<p>Para Alternativa \u2013que integraba Ecos\u2013 el hecho de que las gremiales de radios comunitarias pr\u00e1cticamente no existan es una se\u00f1al clara de que el costo fue alto. \u201cDespu\u00e9s de que se logr\u00f3 el blanqueo a trav\u00e9s de la ley, el movimiento perdi\u00f3 fuerza\u201d, sostiene uno de sus fundadores. \u201cTodas las radios se encerraron en s\u00ed mismas a trasmitir. No hab\u00eda nada por lo que unirse. Ta, logramos un objetivo: que el Estado no nos tocara m\u00e1s. Pero si bien nos dio la seguridad de seguir trasmitiendo, nos achat\u00f3 pol\u00edticamente.\u201d<\/p>\n<p><strong>Gesti\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Trasmit\u00edan cuando ca\u00eda el sol para sortear los allanamientos. M\u00e1s de una vez pudieron mandarse a mudar antes, con los equipos encima. Una vez no lo lograron y perdieron todo a manos de los inspectores. Ser n\u00f3mades les salv\u00f3 el pellejo: trasmitir desde el Club Progreso, desde la parroquia de La Teja, desde alguna vivienda prestada. Despu\u00e9s de todo, el estudio cab\u00eda en una valija: un doble reproductor de casetes, una compactera, tres micr\u00f3fonos y un cable a la antena. \u00bfLa antena? Una vara de aluminio, una ca\u00f1a larga, un poco de madera. As\u00ed fueron los noventa para El Puente FM, seg\u00fan Lauro Ayestar\u00e1n, uno de sus integrantes de entonces. Al d\u00eda de hoy sigue trasmitiendo desde La Teja. Nacida en 1994, es una de las emisoras m\u00e1s veteranas del movimiento.<\/p>\n<p>\u201cEn ese momento hac\u00edamos radio, pero \u00e9ramos todos militantes pol\u00edticos \u2013recuerda Ayestar\u00e1n\u2013. Quer\u00edamos un cambio, por lo menos en los patrones de consumo de la sociedad y en la distribuci\u00f3n del poder. Entonces la gente que hab\u00eda era esa. Y una de las luchas era generar la ley para legalizar las radios. Y entonces hab\u00eda un movimiento fuerte y se logr\u00f3. Fuimos creciendo, y la nueva gente que fue entrando no ten\u00eda esa cabeza, porque el derecho ya estaba adquirido. Vinieron a hacer programas de radio. Y nos cost\u00f3 mucho gestionar la radio. Entonces hubo un retroceso porque no supimos c\u00f3mo sostener el proyecto pol\u00edtico \u2018radios\u2019. Los nuevos militantes se fueron para otras luchas y se fue perdiendo participaci\u00f3n. Adem\u00e1s, medios de comunicaci\u00f3n aparecieron miles. Antes dec\u00edamos, como un gran eslogan: \u2018Tenemos que ser la voz de los que no tienen voz\u2019. Y ahora en parte todos tienen voz, porque los canales se multiplicaron.\u201d<\/p>\n<p>Desde el Cerro, el barrio vecino, trasmite desde el a\u00f1o 2000 La Cotorra FM. Durante la crisis de 2002 integraron sus filas decenas de personas, muchos de ellos j\u00f3venes, trabajadores desocupados o changadores. Actualmente trasmiten desde el Polo Tecnol\u00f3gico y cubren \u201cel Cerro y adyacencias\u201d, seg\u00fan Jos\u00e9 Imaz, uno de sus integrantes. \u201cLas radios comunitarias no son ajenas a los fen\u00f3menos sociales \u2013opina\u2013. Si ves el panorama de las organizaciones y compar\u00e1s, te das cuenta de que han perdido militancia y protagonismo. Y el fen\u00f3meno no es ajeno a las radios. Lo han perdido otras organizaciones: comedores, policl\u00ednicas, organizaciones de vecinos. Tambi\u00e9n en aquella \u00e9poca hab\u00eda m\u00e1s disconformidad, una necesidad de ser m\u00e1s contestatario. Tampoco estaban las redes sociales. Mucha gente hoy a trav\u00e9s de las redes se siente part\u00edcipe de la comunicaci\u00f3n. Adem\u00e1s, un mont\u00f3n de gente que fue dinamizadora del movimiento social hoy son funcionarios. Much\u00edsimos militantes de organizaciones sociales trabajan en el Mides, en el Mec, ac\u00e1, all\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>La Cotorra y El Puente integran Amarc, la organizaci\u00f3n m\u00e1s moderada del gremio. Sus representantes insisten en que el movimiento de radios sufre un cierto abandono por parte del Estado, que luego de legalizar las frecuencias no promovi\u00f3 correctamente la comunicaci\u00f3n comunitaria como pol\u00edtica p\u00fablica. Entre otras reivindicaciones, reclaman la tan discutida publicidad oficial para el sector, lo que salvar\u00eda a m\u00e1s de uno de hacer el peso a trav\u00e9s de avisos comerciales barriales, colectas o recitales callejeros. Al respecto, Ayestar\u00e1n opina: \u201cPara m\u00ed, hab\u00eda que dar el paso de la legalizaci\u00f3n. Pero el movimiento social est\u00e1 en otro lado ahora. La lucha por las radios ya fue. Conquistamos ese espacio pero no se lo pudo sostener. No se dio lo que tuvo que venir despu\u00e9s, que fuera parte de una pol\u00edtica p\u00fablica. Entonces, si la izquierda pensaba que esto era una profundizaci\u00f3n de la democracia, lo que debi\u00f3 hacer fue seguir trabajando en eso. No decir \u2018bueno, son legales, ahora man\u00e9jense\u2019. El proceso se detuvo. Las radios siguen existiendo porque hay uno o dos que se la ponen al hombro e invitan a gente, y est\u00e1n siempre ah\u00ed. Estamos en un piso, que es lo m\u00ednimo que se puede hacer. Se perdi\u00f3 el sentido colectivo de para qu\u00e9 estamos haciendo esto, y para d\u00f3nde va. No hay que volver para atr\u00e1s. Ni borrar la ley para que la gente se junte de nuevo y vuelva con aquel esp\u00edritu. No hay marcha atr\u00e1s. El problema es que la izquierda no visualiz\u00f3 estos medios como espacios de construcci\u00f3n de poder barrial y de ciudadan\u00eda. Los ven como una pyme\u201d.<\/p>\n<p><strong>Herramienta <\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 2008 se calcula que pocas radios quedaron por fuera de la legalidad. Entre ellas, la cifra inc\u00f3gnita de radios religiosas \u2013expresamente prohibidas por la ley\u2013 o comerciantes que s\u00f3lo se dedican a vender avisos. Tambi\u00e9n, quiz\u00e1s, alg\u00fan empedernido clandestino, como Conton\u00eda FM, la radio comunitaria de Ciudad Vieja, que opt\u00f3 por no regularizarse para preservar aquel esp\u00edritu pirata de a\u00f1os ha. En 2010 sus integrantes contaban a este semanario: \u201cLa radio comunitaria no es un fin en s\u00ed mismo, es una herramienta en tanto sirva para mejorar la calidad de vida y garantizar la libertad de expresi\u00f3n de los vecinos. Cuando no sirva para eso, la herramienta ser\u00e1 otra. No se nos va la vida en un trasmisor\u201d.(4)<\/p>\n<p>Sea como fuere, las comunitarias siguen al aire, haciendo lo que pueden con su magra potencia en el espectro radioel\u00e9ctrico saturado de muchas zonas del pa\u00eds, en los huecos que dejan las radios comerciales. Sostienen proyectos a pulm\u00f3n. Se financian como pueden. Ya no son veintea\u00f1eros, ni clandestinos, ni tienen ya que huir de un sitio a otro cargando con los trasmisores. La \u00e9poca es otra. Difunden en las redes sociales, utilizan sistemas de c\u00e1maras, producen spots, pagan por el streaming. Putean, discuten, recuerdan, se reinventan. Siguen llevando, muy a su pesar, la bandera de \u201clas tres p\u201d (pocas, pobres y peque\u00f1as). Pero ah\u00ed est\u00e1n. A\u00fan nadie les ha escrito el epitafio, ni se anima a vaticinar el d\u00eda en que dejar\u00e1n de existir definitivamente.<\/p>\n<p>\u201cA pesar de todo se est\u00e1n perge\u00f1ando proyectos que tienen que ver con redes de comunicadores alternativos y que tienen un futuro b\u00e1rbaro \u2013dice Nicol\u00e1s Scar\u00f3n, de Radioactiva\u2013. Con el mismo esp\u00edritu que en 2002, pero desde otros lugares. Estamos convencidos de que es desde otro lado. Asumimos ya otro rol. Y despu\u00e9s de que cambiamos se nos empez\u00f3 a acercar gente de 20 a\u00f1os. No es una casualidad. Y no hay contestaci\u00f3n ni quilombo si no hay gente que tenga 20 a\u00f1os. Las generaciones nuevas tendr\u00e1n cosas para decir, pero elegir\u00e1n otros canales y no ponerse al hombro esto. Y no hay que tom\u00e1rselo con dramatismo. Es un fen\u00f3meno que existi\u00f3 y que hizo lo que ten\u00eda que hacer. Por algo nos eligieron como chivo expiatorio de los saqueos. Cumplimos ese rol y hoy lo cumplir\u00e1n otros. No es tan grave. Nosotros estamos en la b\u00fasqueda.\u201d<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) V\u00e9ase Brecha, 26-X-01.<\/p>\n<p>2) Comunicado de la Asociaci\u00f3n Nacional de Broadcasters del Uruguay (Andebu): \u201cSobre las radios comunitarias\u201d, 23 de agosto de 2002.<\/p>\n<p>3) V\u00e9ase Brecha, 14-VII-00.<\/p>\n<p>4) V\u00e9ase Brecha, 3-IX-10.<\/p>\n<h3><strong>Legales pero\u2026<\/strong><\/h3>\n<p>En 2014 la ley de servicios de comunicaci\u00f3n audiovisual dej\u00f3 sin efecto la actuaci\u00f3n del Consejo Honorario Asesor de Radiodifusi\u00f3n Comunitaria (Charc), \u00f3rgano encargado de la asignaci\u00f3n y seguimiento de las frecuencias. Mientras el gobierno se decide a convocar a la Comisi\u00f3n Honoraria Asesora de Servicio de Comunicaci\u00f3n Audiovisual (Chasca) \u2013\u00f3rgano que suple al anterior\u2013 (1)\u00a0 la ley que regul\u00f3 las radios comunitarias en 2008 no se cumple.<\/p>\n<p>Alternativa obtuvo el permiso estatal para trasmitir durante diez a\u00f1os en 2008. A partir de entonces no tuvieron m\u00e1s noticias de los agentes reguladores. \u201cTen\u00eda que haber una inspecci\u00f3n de la Ursec que nunca se realiz\u00f3. En teor\u00eda nunca nos habilitaron\u201d, afirman. \u201cNunca m\u00e1s tuvimos contacto. Nunca m\u00e1s vinieron a ver el tema de la instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica, ni de los equipos con los que salimos. Una total irregularidad de su parte. Nunca m\u00e1s se aparecieron.\u201d<\/p>\n<p>Nicol\u00e1s Scar\u00f3n, de Radioactiva, opina al respecto: \u201cLa asignaci\u00f3n de frecuencias qued\u00f3 en la nada. El Estado est\u00e1 en debe. Hay papelones. No nos llamaron nunca m\u00e1s, est\u00e1n todas las radios atrasadas, nadie present\u00f3 m\u00e1s papeles, no existe. Es legal, pero todo es irregular. Igual muchos siguen trasmitiendo de hecho y queda por esa. Romp\u00edamos las pelotas, quisieron solucionarlo regularizando, pero el tema qued\u00f3 enterrado. Hay una desidia absoluta\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1 todo detenido porque la ley de 2008 no se est\u00e1 cumpliendo\u201d, dijo a Brecha Gabriel Kapl\u00fan, representante de la Universidad de la Rep\u00fablica en el ex Charc. \u201cLa impresi\u00f3n que tenemos muchos es de una falta de voluntad pol\u00edtica para avanzar con esto, m\u00e1s all\u00e1 de la espera de los recursos. Ese es el limbo en que est\u00e1 la situaci\u00f3n hoy. Y no hay soluci\u00f3n para el sector comunitario.\u201d<\/p>\n<p><strong><u>Nota <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Tambi\u00e9n para el caso de las difusoras comerciales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Subvertidoras del orden y potenciadoras de la voz de las organizaciones barriales, obreras y estudiantiles. Acusadas por los medios comerciales y reprimidas por el Estado durante d\u00e9cadas. Las radios comunitarias nacieron con el fin de la dictadura y tuvieron su apogeo en los primeros a\u00f1os de este siglo, cuando la crisis arreciaba.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,650830],"class_list":["post-3250","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-radios-comunitarias","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Qq","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3250"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3250\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3254,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3250\/revisions\/3254"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}