{"id":32372,"date":"2023-01-22T15:52:21","date_gmt":"2023-01-22T14:52:21","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=32372"},"modified":"2023-01-22T15:52:21","modified_gmt":"2023-01-22T14:52:21","slug":"colombia-los-reyes-del-mundo-y-los-suenos-rotos-de-la-paz-maria-luisa-rodriguez-penaranda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=32372","title":{"rendered":"Colombia &#8211; \u00abLos reyes del mundo\u00bb y los sue\u00f1os rotos de la paz. [Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Pe\u00f1aranda]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\">Imagen de la pel\u00edcula <em>Los reyes del mundo<\/em>, de Laura Mora, ganadora en San Sebasti\u00e1n. FOTO: Janner L\u00f3pez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/sinpermiso.info\/\">Sin Permiso<\/a>, 20-1-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 22-1-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Han pasado 6 a\u00f1os desde que el pa\u00eds asisti\u00f3 a la firma del acuerdo final de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc-EP, en aquel 24 de noviembre de 2016 en el Teatro Col\u00f3n de Bogot\u00e1. Esto, tras superar el fracaso del plebiscito para la paz y la modificaci\u00f3n del texto conforme a los reclamos de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">En su momento, la esperanza de un pa\u00eds en el que la convivencia pac\u00edfica fuera posible, sin los dolores del desplazamiento forzado, el despojo, la inequidad entre el campo y las ciudades, as\u00ed como la violencia rural, alcanz\u00f3 a irradiar los sue\u00f1os de un pueblo hastiado de la barbarie.&nbsp; Para lograrlo se cre\u00f3 una nueva arquitectura institucional que acompa\u00f1ara la pol\u00edtica transicional basada en los principios de verdad, justicia, reparaci\u00f3n y garant\u00edas de no repetici\u00f3n, como ha sido el tr\u00edpode conformado por la unidad de v\u00edctimas, de restituci\u00f3n de tierras, y la Jurisdicci\u00f3n especial para la paz -Jep-, principalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Pese a que el acuerdo pas\u00f3 a ser parte de los cimientos pol\u00edtico-jur\u00eddicos nacionales como mandato constitucional; instaurada como una pol\u00edtica de estado que no puede ser ignorada por los gobiernos subsiguientes, el de Duque (2018-2022) hizo lo menos posible para consolidarla, mientras que con el actual gobierno de izquierda del presidente Gustavo Petro, primero en nuestra historia, y su promesa de la paz total, pareciera que el proyecto volviera a encarrilarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">No obstante, la narrativa de los avances hacia la paz parece una fantas\u00eda on\u00edrica, un caballo blanco en medio de la nada frente a la majestuosa puesta en escena de la directora Laura Mora y su pel\u00edcula <em>Los Reyes del Mundo<\/em> (2022). <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=32372#fn-32372-1' id='fnref-32372-1' onclick='return fdfootnote_show(32372)'>1<\/a><\/sup> Dentro de las infinitas formas para describir el desplazamiento forzado, el dolor de la guerra, las infancias rotas por la orfandad familiar a la que se suma la gubernamental, la escogida por Laura nos ubica en un viaje de emociones entre la aventura, la amistad, la irreverencia, el abandono y el miedo desde las vivencias de un grupo de ni\u00f1os y j\u00f3venes desarraigados. Con una fotograf\u00eda impecable cargada de paisajes sobrecogedores se nos da la certeza de tratarse de un pa\u00eds privilegiado por su riqueza natural e incapaz de gestionarla en forma adecuada; en el que la violencia aparece en las formas m\u00e1s imprevistas y el enemigo es pr\u00e1cticamente invisible.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"32378\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=32378\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Colombia2201-II.jpg?fit=689%2C862&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"689,862\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Colombia2201-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Colombia2201-II.jpg?fit=656%2C821&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Colombia2201-II.jpg?resize=386%2C483&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-32378\" width=\"386\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Colombia2201-II.jpg?w=689&amp;ssl=1 689w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Colombia2201-II.jpg?resize=240%2C300&amp;ssl=1 240w\" sizes=\"auto, (max-width: 386px) 100vw, 386px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Siguiendo la tradici\u00f3n de actores naturales impulsada por V\u00edctor Gaviria y su inolvidable<em> Rodrigo D no futuro <\/em>(1990) o la <em>Vendedora de Rosas<\/em> (1998), Laura Mora nos introduce en el mundo de cinco muchachos sin hogar R\u00e1, Culebro, Sere, Winny y Nano, quienes encuentran en las calles de Medell\u00edn un lugar que, pese a su hostilidad, les pertenece. No se trata de muchachos inocentes ni incautos, por el contrario, a sus cortas edades van armados con machetes (la herramienta principal de los campesinos), consumen drogas, poseen muy poca aversi\u00f3n al riesgo (practican <em>gravity bike<\/em>), y su supervivencia est\u00e1 necesariamente asociada con el delito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Sin m\u00e1s equipaje que la promesa del estado de restituir las tierras a las v\u00edctimas, en este caso las que le pertenecen a Ra en el municipio Nech\u00ed, emprenden un viaje delirante por la diversa geograf\u00eda antioque\u00f1a, que, tras la belleza de sus monta\u00f1as y r\u00edos, esconde enormes peligros. Que el escenario de este relato nacional sea Antioquia puede explicarse por el origen de la directora, pero tambi\u00e9n es cierto que ning\u00fan departamento del pa\u00eds logra representar la prosperidad y la pobreza en sus extremos m\u00e1s visibles, en un contexto de violencia que muta en sus formas, razones y actores (del narcotr\u00e1fico a la miner\u00eda ilegal) pero que al final del d\u00eda culmina en el gran problema nacional narrado por el escritor Caballero Calder\u00f3n hace 70 a\u00f1os en el entra\u00f1able <em>Siervo sin Tierra<\/em> y que a\u00fan sigue sin resolverse: la redistribuci\u00f3n de la tierra y el despojo a los campesinos, ind\u00edgenas y afrocolombianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Cargada de simbolismos, la pel\u00edcula nos arrastra a un laberinto de lo marginal de la urbe a lo imprevisible del campo, en el que el control del territorio es ejercido por un pu\u00f1ado de hombres sin uniformes ni fusiles, pero identificables con ruanas acompa\u00f1adas de sombreros blancos, que incluso cuentan con la complicidad del cura y que sin gesto alguno dominan a una sociedad paralizada por el miedo. Un ensordecedor silencio grita -vete-, cuando Ra busca comida para \u00e9l y sus amigos, mientras el tendero lo ignora bajo la mirada de los hombres. Es el silencio impotente que han padecido innumerables pobladores ante la presencia de grupos armados y la ausencia de estado en sus territorios.&nbsp; \u201cEstas tierras no son tan mansas como parecen\u201d le dice el ermita\u00f1o a los muchachos antes de continuar en su viaje por el rio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Un momento de enso\u00f1aci\u00f3n ocurre cuando los muchachos llegan a un burdel en medio del campo. En el recinto deslucen varias banderas desgastadas, las mujeres envejecidas acogen a los j\u00f3venes con abrazos no erotizados, maternales. Son mujeres amorosas, cuidadoras, tal vez una met\u00e1fora de las madres ausentes en la vida de los j\u00f3venes. La pl\u00e1cida estancia es interrumpida cuando Nano, el \u00fanico negro del grupo, mira desprevenido a un hombre con el sombrero y este le grita \u201cqu\u00e9 te pasa negro hijueputa\u201d. El racismo irrumpe record\u00e1ndonos que solapada en las capas de la violencia armada, yacen otras formas de discriminaci\u00f3n que tambi\u00e9n la soportan, aspecto que se puso en total evidencia con la candidatura de la ahora Vicepresidenta Francia M\u00e1rquez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Siendo una mujer directora que refiere la violencia, Laura pone el lente en los hombres quienes desde su infancia se encuentran insertos en el conflicto, como protagonistas principales. Por el contrario, la presencia de las mujeres resulta la opuesta, como un contraste de reposo y protecci\u00f3n, pero en ocasiones ausentes. Aunque este modelo binario podr\u00eda parecer estereotipado, los datos de la poblaci\u00f3n desmovilizada seg\u00fan la Agencia para la Reincorporaci\u00f3n y la normalizaci\u00f3n parecen darle la raz\u00f3n, conforme a los cuales en los \u00faltimos 20 a\u00f1os (2001-2021), de los 76.447 desmovilizados, 64.937 fueron hombres y 11.510 mujeres.&nbsp; Lo que reitera la magn\u00edfica obra de Svetlana Alexi\u00e9vich , <em>La guerra no tiene rostro de mujer<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">La burocracia es tambi\u00e9n un personaje en esta historia, el encuentro de Ra con la funcionaria de la oficina de restituci\u00f3n de tierras escenifica el portazo que reciben las v\u00edctimas frente al formalismo estatal, que pese a las buenas intenciones de la Ley 1448\/11, recientemente modificada para extenderla por 10 a\u00f1os m\u00e1s, no consigue darle abrigo, ni una respuesta oportuna a los desplazados. <em>\u201cLa tierra es suya pero eso no es tan f\u00e1cil\u201d<\/em> le dice la funcionaria, explic\u00e1ndole que le faltan algunos documentos, que adem\u00e1s debe contratar nada menos que un abogado porque la sentencia de primera instancia fue apelada y existen otros demandantes. Con la mirada de digna rabia de los j\u00f3venes, el coraz\u00f3n se nos arruga al igual que los papeles que con tanto esfuerzo ha logrado atesorar Ra, y que se convierten en su \u00fanica posesi\u00f3n. Unos papeles viejos, sucios, que revelan tres generaciones sometidas a la violencia y que a\u00fan est\u00e1n lejos de alcanzar el retorno legal, pero que siguen luchando por ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Finalmente, el regreso de las v\u00edctimas a sus tierras, a las ruinas de lo que alguna vez fue su hogar, no significa la recuperaci\u00f3n de una propiedad en t\u00e9rminos como lo concibe el capitalismo, se trata de un retorno a la dignidad, al reconocimiento, al dejar de recibir humillaciones, menosprecio. Una vuelta a los ancestros, a la identidad, tal vez simplemente un primer paso hacia la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">La desoladora mirada del postacuerdo que nos deja <em>Los Reyes del Mundo<\/em> nos enrostra la verg\u00fcenza de un pa\u00eds que sigue en deuda con las v\u00edctimas, en el que la brecha entre los derechos formales y su realizaci\u00f3n parece un oc\u00e9ano imposible de atravesar. Laura nos deja con un nudo de sentimientos que no quiso desatar con escenas de violencia expl\u00edcita o una narrativa perfectamente lineal. En ocasiones entre escena y escena lo \u00fanico que las une son los sonidos y la libertad interpretativa que les caracteriza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><em>Los<\/em> <em>Reyes del mundo <\/em>es una pel\u00edcula poderosa que nos permite imaginar las m\u00faltiples formas de construir solidaridad y familias, es una oda a la resistencia, a la dignidad, una denuncia po\u00e9tica de un Estado que promete, pero no cumple, y que como el puente inacabado, lo intenta pero por alguna raz\u00f3n falla, para dejarnos como dicen los muchachos -sin palabras-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong>* Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Pe\u00f1aranda<\/strong>,\u00a0 Profesora de la Facultad de Derecho, Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><u>Nota<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su momento, la esperanza de un pa\u00eds en el que la convivencia pac\u00edfica fuera posible, sin los dolores del desplazamiento forzado, el despojo, la inequidad entre el campo y las ciudades, as\u00ed como la violencia rural, alcanz\u00f3 a irradiar los sue\u00f1os de un pueblo hastiado de la barbarie.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":32374,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703605899,703604830],"class_list":{"0":"post-32372","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-farc-ep","9":"tag-tierra","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Colombia2201-I-4152796239-e1674398687220.jpg?fit=1704%2C895&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-8q8","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32372"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32380,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32372\/revisions\/32380"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/32374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}