{"id":3237,"date":"2017-08-27T19:34:06","date_gmt":"2017-08-27T19:34:06","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3237"},"modified":"2017-08-29T19:45:02","modified_gmt":"2017-08-29T19:45:02","slug":"cubainforme-capitalismo-a-la-cubana-la-revolucion-privada-y-la-dificil-lucha-sindical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3237","title":{"rendered":"Cuba\/Informe &#8211; Capitalismo a la cubana: la revoluci\u00f3n privada y la dif\u00edcil lucha sindical"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuba\/Informe<\/strong><\/p>\n<p><strong>Capitalismo a la cubana<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las contradicciones de sus reformas econ\u00f3micas<\/strong><\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n privada <\/strong><\/p>\n<p><strong>En la cuna del socialismo latinoamericano ha surgido una nueva relaci\u00f3n de producci\u00f3n \u2013para usar un t\u00e9rmino marxista\u2013 que incluye tanto la figura del due\u00f1o-patr\u00f3n como un nuevo fen\u00f3meno de explotaci\u00f3n laboral y acumulaci\u00f3n de capital. Con la \u201cactualizaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico\u201d cubano naci\u00f3 un sector privado que el gobierno quiere ver crecer. Pero los vac\u00edos legales de un Estado dise\u00f1ado para funcionar al margen del capitalismo, y la falta de instituciones sindicales dedicadas a combatir (v\u00e9ase an\u00e1lisis de Fernando Luis Rojas) la explotaci\u00f3n dejan desprotegida a una nueva clase de trabajadores.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Daniel Valerio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 24-8-2017&nbsp;<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Todas las madrugadas Dariel llega a la panader\u00eda de su barrio para comprar el pan que luego revender\u00e1 casi al doble del precio original. Clientes no le faltan. Para muchos cubanos es una ayuda inestimable poder adquirir el alimento en las puertas de sus casas; para otros es la \u00fanica forma de evitar las colas en la panader\u00eda. Dariel es, seg\u00fan se mire, un h\u00e9roe o un villano. Como muchos otros cubanos, ha tomado el camino de la autogesti\u00f3n. Es el caso arquet\u00edpico de lo que en Cuba se denomina el \u201ctrabajo por cuenta propia\u201d, una actividad laboral por fuera de las estructuras del Estado. Se trata del incipiente, pero creciente, sector privado en la isla socialista.<\/p>\n<p>Cuba cerr\u00f3 el primer semestre de 2017 con unas 560 mil personas incorporadas al trabajo por cuenta propia, la inmensa mayor\u00eda en emprendimientos familiares o peque\u00f1as empresas y cooperativas. La aspiraci\u00f3n del gobierno es que esa cifra se cuadruplique para 2030, hasta constituir poco menos de la mitad de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa. En t\u00e9rminos de sus aportes al producto bruto interno (Pbi), las previsiones apuntan a un grado similar o incluso superior.<\/p>\n<p><strong>El nacimiento de un cambio<\/strong><\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 en setiembre de 2011, con una radical reforma de la legislaci\u00f3n. La idea era permitir que los individuos pudieran trabajar por su cuenta o abrieran peque\u00f1os negocios para llevar a cabo algunas de las centenares de actividades econ\u00f3micas autorizadas (en su mejor momento llegaron a ser alrededor de 400). El argumento de las autoridades, defendido en varias ocasiones por el presidente Ra\u00fal Castro, resultaba tan simple como renovador: \u201cEl trabajo por cuenta propia tambi\u00e9n puede contribuir a la construcci\u00f3n de nuestro socialismo pr\u00f3spero y sostenible\u201d.<\/p>\n<p>El Estado no tiene por qu\u00e9 ocuparse de una barber\u00eda, una cafeter\u00eda\u2026, su funci\u00f3n es conducir las principales ramas econ\u00f3micas del pa\u00eds y garantizar las \u201cconquistas de la revoluci\u00f3n\u201d, aseguraban por entonces dirigentes pol\u00edticos y gubernamentales. \u201cNadie tiene el derecho a estigmatizar a los cuentapropistas\u201d, repet\u00eda el general-presidente.<\/p>\n<p>La econom\u00eda privada se perfilaba como la opci\u00f3n perfecta para un pa\u00eds que acababa de descubrir que en sus entidades estatales \u201csobraban\u201d casi un mill\u00f3n de trabajadores, luego de haber defendido durante mucho tiempo la idea de que exist\u00eda el pleno empleo. Los trabajadores menos eficientes ser\u00edan declarados \u201cdisponibles\u201d en el mercado laboral durante los llamados \u201cprocesos de idoneidad\u201d (evaluaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n de los asalariados seg\u00fan diversos criterios en el lugar de trabajo, con el fin de reducir su cantidad). Para ellos no parec\u00eda haber mejor destino que alg\u00fan peque\u00f1o emprendimiento propio o familiar.<\/p>\n<p><strong>Patr\u00f3n y trabajador<\/strong><\/p>\n<p>Dariel se fue convenciendo por etapas de que deb\u00eda trabajar de manera independiente. La primera fue cuando recibi\u00f3 su primer salario como novel t\u00e9cnico medio en construcci\u00f3n civil. \u201cEran 315 pesos (unos 13 d\u00f3lares), con eso ten\u00eda que arregl\u00e1rmelas para llegar a fin de mes\u201d, recuerda. Ese mismo d\u00eda pidi\u00f3 la baja en su trabajo estatal.<\/p>\n<p>A\u00f1o y pico m\u00e1s tarde, la discusi\u00f3n con su \u00faltimo patr\u00f3n lo puso frente a otra premisa que rige su vida: no estar al servicio de nadie. En ese entonces ya hab\u00eda ganado la calidad de cuentapropista. Trabajaba como alba\u00f1il en una brigada de construcci\u00f3n particular. Pero no lo hac\u00eda para s\u00ed mismo, sino para el due\u00f1o. \u201cEn los papeles, \u00e9ramos una cooperativa no agropecuaria, y bajo esa ley deb\u00edamos cobrar, pero en realidad la voz cantante la llevaba \u00e9l y el dinero \u2018de verdad\u2019 nos ven\u00eda por fuera. Legalmente no ten\u00edamos c\u00f3mo reclamar, y un d\u00eda me dije \u2018hasta aqu\u00ed\u2019.\u201d<\/p>\n<p>El caso de Dariel refleja las complejas relaciones que existen dentro del sector privado cubano. Una de sus particularidades es que todas las personas activas en \u00e9l pertenecen oficialmente a la misma categor\u00eda \u2013la de cuentapropistas\u2013, independientemente de si son patrones o empleados. Y es que la gran mayor\u00eda de los cuentapropistas son trabajadores dependientes.<\/p>\n<p>Al igual que Dariel, en el caso de Yanais tambi\u00e9n fue el bajo salario en un empleo estatal lo que hizo que optara por el trabajo por cuenta propia. Esta joven graduada en econom\u00eda trabaj\u00f3 durante a\u00f1os de mesera en un restaurante privado \u2013los llamados \u201cpaladares\u2013, como una forma de solventar sus gastos estudiantiles. Pero luego de graduada, cuando descubri\u00f3 que su salario no le permitir\u00eda satisfacer las urgencias m\u00e1s esenciales, termin\u00f3 convirtiendo el trabajo de moza en su opci\u00f3n de vida. En una noche afortunada pod\u00eda acumular en propinas el equivalente a todo un mes de sus ingresos como contadora de una empresa estatal.<\/p>\n<p>Fue una rutina que se mantuvo inalterable hasta el d\u00eda en que supo que estaba embarazada. Tras la noticia, una ma\u00f1ana la despidieron con el equivalente a tres meses de su salario. Aunque en Cuba el despido por embarazo est\u00e1 proscrito en la ley.<\/p>\n<p>Para Carlos, (1) due\u00f1o de un paladar con alojamiento en las afueras de la oriental ciudad de Las Tunas, \u201clas cosas tienen que ser as\u00ed. Uno no puede estar regalando su dinero y quedarse con una mano a\u2019lante y otra atr\u00e1s\u201d. Al conocerlo resulta dif\u00edcil imaginar que se trate del mismo hombre que hace una decena de a\u00f1os administraba un almac\u00e9n estatal, o que su concepto de pobreza sea el mismo que el de millones de compatriotas suyos que deben vivir haciendo econom\u00edas. Tampoco es f\u00e1cil establecer paralelos entre su realidad y la de las muchachas que trabajan en su restaurante, a orillas de la transitada Carretera Central. \u201cTodas saben que tienen que cuidarse, porque la imagen vende\u201d, dice Carlos, orgulloso.<\/p>\n<p>A los efectos legales, Carlos disfruta del mismo estatus que sus empleados, aunque en Cuba todos sepan que no est\u00e1 en las mismas condiciones. Ni el Estado ni la sociedad civil han podido encontrar los mecanismos para que las diferencias econ\u00f3micas no vayan acompa\u00f1adas con el sello ignominioso de la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Riesgo de una crisis simb\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl no reconocimiento o distinci\u00f3n jur\u00eddica de figuras como el due\u00f1o empleador y el empleado limita el dise\u00f1o de normas regulatorias\u201d, alertan los profesores Meylin Pacheco Fern\u00e1ndez, Yordany Landa de Sa\u00e1 y Juan Alejandro Triana Barrios, de la Universidad de La Habana y la Tecnol\u00f3gica Jos\u00e9 Antonio Echeverr\u00eda. Una investigaci\u00f3n de su autor\u00eda, publicada en diciembre del 2016, detalla c\u00f3mo \u201ca pesar de que el monto de trabajadores contratados no es despreciable y su tendencia es ascendente\u201d, resulta \u201ccontradictorio el estado de desprotecci\u00f3n en que se encuentran, (sometidos) a pr\u00e1cticas que no s\u00f3lo atentan contra sus derechos m\u00e1s universales sino que muchas de ellas est\u00e1n asociadas a mecanismos en pos de la evasi\u00f3n fiscal\u201d. A juicio de estos investigadores se impone \u201cel reconocimiento y distinci\u00f3n de due\u00f1os y empleados como diferentes ante la ley\u201d.<\/p>\n<p>Pero tal decisi\u00f3n implicar\u00eda un retroceso en el orden simb\u00f3lico, asunto de la mayor prioridad para La Habana.<\/p>\n<p>\u201cLa direcci\u00f3n del pa\u00eds siempre ha evitado otorgarles el calificativo de \u2018reformas\u2019 a las medidas que se han venido tomando desde 2007. En el lenguaje oficial se las define como \u2018actualizaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico\u2019, pues cualquier alusi\u00f3n a un proceso reformista se considera un nexo directo con la perestroika y los acontecimientos que condujeron al derrumbe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d, se\u00f1al\u00f3 a Brecha un funcionario del nivel central en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (Mtss). \u201cExiste temor por los efectos \u2018incontrolables\u2019 que pueda tener esta especie de Nep (nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica), algo para nada alarmista si se tiene en cuenta que ya funcionan unos cuantos negocios de mediana magnitud y con todas las trazas de seguir creciendo. Reconocer que dentro de ellos se producen antagonismos de clase ser\u00eda una concesi\u00f3n conceptual que har\u00eda a muchos preguntarse hasta qu\u00e9 punto seguimos construyendo el socialismo\u201d, agreg\u00f3 el funcionario.<\/p>\n<p><strong>En el papel<\/strong><\/p>\n<p>Aunque en junio de 2014 se promulg\u00f3 un nuevo C\u00f3digo del Trabajo \u2013que en teor\u00eda garantiza los derechos de los trabajadores ante los cambios impulsados por el crecimiento del sector privado y las inversiones extranjeras\u2013, para el com\u00fan de los ciudadanos esa normativa no ha logrado regular el sector cuentapropista. Los derechos de estos trabajadores han quedado en el papel.<\/p>\n<p>\u201cEn la pr\u00e1ctica, ni los obreros estatales han conseguido m\u00e1s poder de decisi\u00f3n y mejores salarios, ni la mayor\u00eda de los empleados cuentapropistas tienen aseguradas las vacaciones o las licencias por maternidad o enfermedad\u201d, considera Liv\u00e1n Rivero Ga\u00ednza, un arquitecto que comenz\u00f3 trabajando para el estudio de un colega sin haber firmado un contrato de trabajo formal. Cuando en una ocasi\u00f3n le propusieron que se afiliara al sindicato de trabajadores de la construcci\u00f3n, Liv\u00e1n consider\u00f3 que no ten\u00eda sentido hacerlo. \u201c\u00bfC\u00f3mo hubieran podido ayudarme el d\u00eda que tuviera una discusi\u00f3n con el due\u00f1o?\u201d<\/p>\n<p>De acuerdo con una encuesta conducida por el diario Granma, \u00f3rgano oficial del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista, la mayor\u00eda de los j\u00f3venes incorporados al trabajo por cuenta propia consideran que los sindicatos son \u201cs\u00f3lo papeleo y reuniones, y pocas veces ayudan\u201d. Se trata de una percepci\u00f3n refrendada por el hecho de que para la Central de Trabajadores de Cuba (Ctc, la \u00fanica confederaci\u00f3n sindical) la prioridad est\u00e1 en \u201cmovilizar a los trabajadores en aras de la defensa de la revoluci\u00f3n y el cumplimiento de los planes productivos\u201d. Al menos as\u00ed piensa Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Emprendedores<\/strong><\/p>\n<p>Granma consign\u00f3 tambi\u00e9n que entre los asalariados del sector privado persisten inquietudes relacionadas con la falta de protecci\u00f3n por parte del Mtss y la Ctc. Tales desventajas se hacen m\u00e1s evidentes ante imprevistos o problemas m\u00e9dicos. \u201cEn las empresas estatales se aporta un 12 por ciento para la jubilaci\u00f3n, licencia de maternidad y otros aspectos a largo plazo; adem\u00e1s, se contribuye con un 1,5 por ciento para asuntos a corto plazo. El sector privado no tiene esas prestaciones. Son carencias de la legislaci\u00f3n, que deja sin cubrir aspectos como la protecci\u00f3n de la familia del trabajador en caso de que \u00e9ste muera, los accidentes laborales o el regreso de las mujeres a las plazas que desempe\u00f1aban antes de una licencia por maternidad\u201d, explic\u00f3 al diario cubano el abogado Crescencio Hern\u00e1ndez Escalona, especialista principal de la Secci\u00f3n Jur\u00eddica de la Ctc.<\/p>\n<p>Javier es copropietario de un taller de automotores. La inversi\u00f3n para abrirlo corri\u00f3 a cargo de un primo que reside en Estados Unidos y que le env\u00eda regularmente piezas y herramientas para mantener funcionando el negocio. A pesar de los buenos n\u00fameros que muestran sus balances financieros, Javier no paga a sus trabajadores ni vacaciones ni licencias por enfermedad, pues \u201cellos ganan muy bien. Si quieren afiliarse a la seguridad social, ese es su problema, no el m\u00edo\u201d, razona. Opiniones similares expresaron a Brecha propietarios de otros emprendimientos. Todos forman parte de la incipiente clase media cubana, que puede permitirse lujos inalcanzables para la mayor\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Roces matrimoniales<\/strong><\/p>\n<p>Lo que pareci\u00f3 ser una perfecta luna de miel entre el gobierno cubano y su incipiente sector privado puede delimitarse con exactitud: dur\u00f3 cinco a\u00f1os, diez meses y 25 d\u00edas. Luego comenzaron los roces. El 1 de agosto el Mtss emiti\u00f3 una resoluci\u00f3n que puso en pausa el otorgamiento de nuevas licencias para un amplio grupo de actividades del sector privado, suspendi\u00f3 de forma definitiva la concesi\u00f3n de nuevas licencias en ciertas actividades (v\u00e9ase recuadro), e impl\u00edcitamente dej\u00f3 en punto muerto los ya de por s\u00ed tremendamente complejos procesos de creaci\u00f3n de nuevas cooperativas. De acuerdo con declaraciones de la viceministra primera del Mtss, Marta Elena Feit\u00f3, \u201cno tenemos plazos para este per\u00edodo de espera, s\u00f3lo podemos decir que no ser\u00e1 una cuesti\u00f3n de a\u00f1os, sino s\u00f3lo hasta que se ponga en orden el grupo de medidas que deben regular el sector\u201d.<\/p>\n<p>Para Esteban (2) lo \u00fanico cierto es que muy posiblemente nunca podr\u00e1 cobrar los cerca de 400 d\u00f3lares que gan\u00f3 con su trabajo de los \u00faltimos meses en la cooperativa de servicios financieros Scenius. El Ministerio de Finanzas y Precios (Mfp) decidi\u00f3 el cierre de esa entidad, que hab\u00eda sido antecedido por el congelamiento de sus cuentas bancarias varias semanas antes. La noticia conmocion\u00f3 al director general de la cooperativa, Alfonso Larrea Barroso: \u201cNos dieron 30 d\u00edas para liquidar las operaciones, supuestamente a causa de \u2018excesos\u2019 en los servicios que prest\u00e1bamos (no cumplimiento de las normas, \u2018violaci\u00f3n de los derechos sociales\u2019). Por ello empezamos un proceso de reclamaci\u00f3n, que ten\u00eda que ser ante el mismo ministerio que nos impuso la medida\u201d, coment\u00f3 a Brecha. \u201cNo hac\u00eda tanto la Contralor\u00eda (General de la Rep\u00fablica) nos hab\u00eda auditado sin encontrar problemas graves. Lo mismo hab\u00eda sucedido con las empresas estatales a las que prest\u00e1bamos servicios\u201d, record\u00f3 por su parte Esteban.<\/p>\n<p>En Cuba las cooperativas no agropecuarias son estructuras que s\u00f3lo est\u00e1n permitidas como experimentos y pueden ser revocadas en cualquier momento por simple decisi\u00f3n de un ministerio. Muchas veces deben operar bajo reglamentaci\u00f3n poco expl\u00edcita, en el l\u00edmite entre las pr\u00e1cticas que no est\u00e1n prohibidas pero tampoco expresamente autorizadas, por lo cual en muchos casos su funcionamiento es una suerte de improvisaci\u00f3n. Parad\u00f3jicamente, las cooperativas \u2013una forma de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s af\u00edn a los principios socialistas, compuestas por cuentapropistas\u2013 tienen menos margen para funcionar que las empresas con due\u00f1o \u00fanico.<\/p>\n<p>Scenius era una de las seis cooperativas de servicios financieros autorizadas en Cuba; la mayor. Fuentes de Brecha cercanas a la cooperativa apuntan que entre sus planes inmediatos estaba ampliar los ingresos de los cooperativistas. Las ganancias de Scenius se repart\u00edan entre sus socios de acuerdo a la cantidad de horas trabajadas y al valor del servicio producido. En la escala m\u00e1s baja, el sueldo mensual promedio era de 200 d\u00f3lares, casi siete veces el salario promedio en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCreando disidentes? <\/strong><\/p>\n<p>El proceso de cierre de Scenius sigui\u00f3 un itinerario que arroja dudas sobre las verdaderas intenciones del Estado. Si bien el Mfp adopt\u00f3 su resoluci\u00f3n el 24 de julio, no fue hasta el 4 agosto cuando notific\u00f3 a la junta directiva de la entidad afectada. Los 11 d\u00edas de espera resultaron decisivos: en el \u00ednterin lleg\u00f3 la resoluci\u00f3n del Mtss que pon\u00eda un freno temporal a la ampliaci\u00f3n del sector privado.<\/p>\n<p>A los efectos pr\u00e1cticos, m\u00e1s de 300 socios de Scenius quedaron sin trabajo, con salarios y otros pagos pendientes. A todos el Mfp les hizo la recomendaci\u00f3n de \u201cincorporarse a las actividades laborales en el sector estatal cubano\u201d.<\/p>\n<p>\u201cA veces da la impresi\u00f3n de que los que mandan en este pa\u00eds son de la Cia\u201d, lamenta Aldo, un antiguo combatiente de la lucha revolucionaria que tras muchos a\u00f1os como electricista en una empresa de transporte ferroviario se gana la vida cuidando bicicletas. \u201c\u00bfQu\u00e9 van a hacer todas las personas que trabajaban ah\u00ed? Cuando usted lo piensa, s\u00f3lo puede concluir que quieren volverlos disidentes, haci\u00e9ndoles el trabajo a los yanquis. Si alguien me martilla la cabeza cada vez que trato de sacarla, olv\u00eddate, me gana de enemigo.\u201d La opini\u00f3n expresada por Aldo es representativa de un segmento de la poblaci\u00f3n identificado con la revoluci\u00f3n pero que sin embargo cuestiona parte de las pol\u00edticas estatales, y que encarna el divorcio existente entre la dirigencia del pa\u00eds y el cubano com\u00fan de las clases bajas.<\/p>\n<p><strong>Con la meta firme<\/strong><\/p>\n<p>A pesar del cierre de Scenius, la decisi\u00f3n del Mtss no implica que se proh\u00edban los emprendimientos privados que est\u00e1n en funcionamiento y ya cuentan con una licencia. Tampoco significa que desde el gobierno se haya renunciado a seguir ampliando el sector privado en Cuba. Esta meta sigue vigente. Y en su discurso ante la Asamblea Nacional, el 14 de julio pasado, Ra\u00fal Castro lo dej\u00f3 claro. Al tiempo que anunci\u00f3 que se tomar\u00edan medidas en el sector cuentapropista, tambi\u00e9n recalc\u00f3 su importancia para la econom\u00eda nacional: \u201cConsidero conveniente enfatizar que no hemos renunciado al despliegue y desarrollo del trabajo por cuenta propia, ni a proseguir el experimento de las cooperativas no agropecuarias. No vamos a retroceder ni a detenernos, ni tampoco permitir estigmas y prejuicios hacia el sector no estatal\u201d, asegur\u00f3.<\/p>\n<p>Las principales preocupaciones del gobierno con respecto al sector privado, seg\u00fan las declaraciones de las autoridades, no tienen que ver con que haya surgido este nuevo fen\u00f3meno de explotaci\u00f3n laboral, propio de un modelo capitalista. Los problemas evocados son otros. Un argumento es que en ciertos sectores ya se ha saturado el mercado. Por ejemplo, en el principal balneario, Varadero, desde hace meses ya no se otorgan nuevas licencias para peque\u00f1os hoteles privados.<\/p>\n<p>Pero otra raz\u00f3n importante para querer tocar el freno es que el naciente sector privado produce una gran cantidad de ganancias acumuladas \u2013de capital\u2013 que quedan por fuera del Estado, por m\u00e1s que \u00e9ste fiscalice sus actividades. Existe el temor de que se generen de-sigualdades muy grandes en el pa\u00eds y nuevos polos de poder econ\u00f3mico.<\/p>\n<p><strong>Los nuevos \u201ccapitalistas\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Junto con la repatriaci\u00f3n de emigrados y sus recursos, las remesas desde el exterior constituyen una de las principales fuentes de financiaci\u00f3n para el pujante sector privado, aunque muchos evitan declararlas debido a que \u201clegalmente el gobierno no autoriza a invertirlas\u201d, detalla en su libro Voces de cambio en Cuba el catedr\u00e1tico Carmelo Mesa-Lago, profesor de la Universidad de Pittsburgh. Una indagaci\u00f3n desarrollada bajo su gu\u00eda, fundamentalmente en la capital cubana, apunta a otras v\u00edas de acopio para engrosar el capital inicial, tales como la ayuda familiar (44 por ciento de los encuestados), y de amigos y conocidos (20 por ciento). No contempla, sin embargo, los fondos provenientes de la corrupci\u00f3n, fen\u00f3meno que en Cuba alcanza grandes magnitudes, debido a los bajos salarios y las recurrentes crisis de desabastecimiento.<\/p>\n<p>Si bien no existen an\u00e1lisis confiables sobre el fen\u00f3meno, las peri\u00f3dicas campa\u00f1as policiales y de la Oficina Nacional de la Administraci\u00f3n Tributaria y la Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica han puesto en evidencia las magnitudes que alcanza. Sin ir muy lejos, en octubre pasado el gobierno de La Habana curs\u00f3 advertencias a 129 de los 135 titulares de restaurantes privados inscriptos en la capital, por problemas que iban desde \u201cel consumo y el expendio de drogas en sus locales, hasta el blanqueo de dinero\u201d, seg\u00fan declaraba la vicepresidenta del Consejo de la Administraci\u00f3n Provincial, Isabel Hamze. Una de las medidas derivadas del proceso fue la suspensi\u00f3n del otorgamiento de nuevas licencias hasta que los interesados pudieran justificar el origen de los recursos con los que pensaban iniciar sus actividades. La experiencia en La Habana (y el descubrimiento de pr\u00e1cticas corruptas) sirvi\u00f3 de ensayo para proceder luego a las suspensiones temporales y definitivas de nuevas licencias a nivel nacional. De hecho, en su discurso del 14 de julio Ra\u00fal Castro subray\u00f3 la necesidad de \u201cenfrentar resueltamente las ilegalidades y otras desviaciones\u201d dentro del sector cuentapropista (v\u00e9ase recuadro).<\/p>\n<p>La anunciada \u201creorganizaci\u00f3n del trabajo por cuenta propia\u201d ha despertado inquietud tambi\u00e9n entre las profesiones que no fueron contempladas en el paquete de suspensiones. No ser\u00eda la primera vez que La Habana aplica la reversa ante alg\u00fan proceso que se le fue de las manos.<\/p>\n<p>Hoy el mayor sue\u00f1o de Dariel, el revendedor de pan, es reunir el dinero suficiente para invertir en la importaci\u00f3n de piezas de autos desde Rusia, el llamado negocio de las \u201cmulas\u201d. Es un proyecto en el que ir\u00eda a medias con un primo comunitario, que alterna su existencia entre Miami y La Habana. Sabe que sus d\u00edas como constructor quedaron atr\u00e1s; \u201cen Cuba lo que da es el trapicheo (la reventa), cualquier otra cosa es trabajo de esclavo\u201d.<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) El nombre fue modificado para respetar el pedido de anonimato del entrevistado.<\/p>\n<p>2) \u00cddem.<\/p>\n<h3><strong>\u00bfQu\u00e9 ha cambiado?<\/strong><\/h3>\n<p>El 1 de agosto el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba suspendi\u00f3 de forma temporaria el otorgamiento de licencias para 28 actividades del sector privado en Cuba; en el caso de otras cinco la medida tiene car\u00e1cter definitivo.<\/p>\n<p>Entre las ramas listadas en el primer grupo se incluyen tres de las m\u00e1s populares: el arriendo de viviendas y habitaciones, la operaci\u00f3n de cafeter\u00edas y restaurantes, y la venta de art\u00edculos de uso en el hogar. El permiso para prestar servicios de construcci\u00f3n y reparaci\u00f3n de inmuebles, esencial en un pa\u00eds cuyo d\u00e9ficit de viviendas ronda las 900 mil, tampoco se otorgar\u00e1 hasta que \u201cconcluya el perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia\u201d, explica la resoluci\u00f3n oficial sobre el tema.<\/p>\n<p>De los rubros para los que no volver\u00e1n a expedirse licencias, tres tienen que ver con la alimentaci\u00f3n, asunto de \u201cseguridad nacional\u201d, seg\u00fan el presidente, Ra\u00fal Castro. En ese caso se encuentran las patentes para \u201cvendedor mayorista de productos agropecuarios\u201d, \u201cvendedor minorista de productos agropecuarios\u201d y \u201ccarretillero o vendedor de productos agr\u00edcolas en forma ambulatoria\u201d. Desde este mes tambi\u00e9n se cerr\u00f3 la puerta a nuevos operadores de equipos r\u00fasticos de recreaci\u00f3n y vendedores de discos; estos \u00faltimos son los encargados de comercializar en toda la isla el \u201cpaquete\u201d, un peculiar compendio de contenidos (pel\u00edculas, series\u2026) que se distribuye a trav\u00e9s de memorias Usb y que supone una seria competencia para la televisi\u00f3n oficial.<\/p>\n<h3><strong>Ganancias en el mercado de alimentos<\/strong><\/h3>\n<p>Los peque\u00f1os agricultores privados producen el 70 por ciento de los alimentos que se cosechan en Cuba. Sin embargo, no son considerados cuentapropistas en el sentido legal del t\u00e9rmino. En cambio el gobierno s\u00ed otorgaba licencias de trabajo por cuenta propia a las actividades relacionadas con la comercializaci\u00f3n o el procesamiento de alimentos.<\/p>\n<p>Las cosechas siguen varios canales simult\u00e1neos desde el campo a la mesa. Los tres m\u00e1s importantes son el sistema gestionado por la empresa estatal Acopio, los de las diferentes cooperativas agropecuarias, y los de los grandes intermediarios privados, que operan al amparo de una licencia espec\u00edfica para el caso.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n del principio de oferta y demanda, en 2011, permiti\u00f3 que crecieran estos intermediarios privados. De hecho, son los actores que mayor desarrollo han tenido en esta rama en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Gracias a su calidad de privados no est\u00e1n obligados a regirse por topes de precios en sus transacciones con cosecheros e intermediarios de menor cuant\u00eda. Tampoco tienen prohibido el traslado de mercanc\u00edas entre las distintas provincias o el acopio para la reventa fuera de temporada. Pr\u00e1cticamente la totalidad de sus operaciones se desarrollan en efectivo, algo que limita la posibilidad de fiscalizar esa actividad.<\/p>\n<p>Ya en mayo del a\u00f1o pasado los altos grados de corrupci\u00f3n en ese negocio motivaron el cierre del mercado mayorista El Trigal, una plaza comercial de nuevo tipo, donde operaban privados, que se hab\u00eda creado en las afueras de La Habana. La medida fue resultado directo de las inquietudes planteadas por varios diputados en las sesiones plenarias de la Asamblea Nacional, en diciembre de 2015, y el generalizado malestar que provocaba la suba de los precios (en algunos casos con aumentos de hasta 300 y 400 por ciento de un a\u00f1o al otro).<\/p>\n<p>En abril de 2016 el informe central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba se\u00f1al\u00f3: \u201cAunque comprendemos que el factor primordial en el crecimiento de los precios reside en un nivel de producci\u00f3n que no satisface la demanda, y que el avance en esta materia est\u00e1 condicionado por factores objetivos y subjetivos, no podemos quedarnos con los brazos cruzados ante la irritaci\u00f3n de los ciudadanos por el manejo inescrupuloso de los precios por parte de intermediarios que s\u00f3lo piensan en ganar cada vez m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Desde entonces se ha intentado revitalizar la producci\u00f3n agropecuaria y hacer m\u00e1s expedito el tr\u00e1nsito de los productos desde las zonas rurales a las ciudades. Sin embargo, el cubano promedio sigue gastando la mayor parte de sus ingresos en adquirir alimentos que no siempre tienen la calidad ni la variedad necesarias para garantizarle una dieta balanceada, y los revendedores \u2013tanto estatales como privados\u2013 se llevan la porci\u00f3n del le\u00f3n en el reparto de los beneficios.<\/p>\n<p>Las propias autoridades cubanas reconocen que el abastecimiento y los precios de los alimentos son los temas que generan m\u00e1s preocupaci\u00f3n en la poblaci\u00f3<\/p>\n<h3><strong>Capitalismo a la cubana<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>El propietario y el trabajador en Cuba<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>La dif\u00edcil lucha sindical <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Fernando Luis Rojas *<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Brecha, 24-8-2017&nbsp;<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy<\/a><\/strong><\/h3>\n<p>Sobre Cuba hay mucho silencio y sesgo en la \u201cgran prensa\u201d. No es el monolito que se presenta, donde todos piensan, opinan, viven de la misma forma. Tambi\u00e9n va quedando atr\u00e1s \u2013aunque sus representantes persisten\u2013 una polarizaci\u00f3n que presenta el proyecto revolucionario que triunf\u00f3 en enero de 1959, por un lado, como un remanso sin manchas ni errores y, por el otro, como otra experiencia fallida ante el capitalismo.<\/p>\n<p>El actual proceso de reformas que se lleva a cabo en la isla desde 2010, divulgado como \u201cactualizaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico\u201d, no puede mirarse separado de las transformaciones y contradicciones de la historia reciente del pa\u00eds, tomando como referencia el inicio de la d\u00e9cada del 90 del pasado siglo, el llamado \u201cper\u00edodo especial\u201d, las reformas de 1992-1994 y la etapa conocida como \u201cbatalla de ideas\u201d (1999-2005), que impuls\u00f3 cambios en otros \u00e1mbitos como el social y el cultural.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, una \u201creforma econ\u00f3mica\u201d, como se ha presentado esencialmente lo que ocurre en Cuba, no puede separarse de sus correlatos pol\u00edticos, sociales y culturales.<\/p>\n<p>Desde sus planteamientos iniciales, una de las principales direcciones del proceso de reformas fue el fortalecimiento del sector no estatal de la econom\u00eda. Ciertamente, se ha producido una diversificaci\u00f3n ampliada de los espacios econ\u00f3micos que comienza a cuestionar \u2013al menos discursivamente\u2013 la hegemon\u00eda de la empresa estatal y el sector presupuestado. Sin embargo, las instituciones que implementan las transformaciones han tenido hasta el momento una predisposici\u00f3n m\u00e1s favorable al denominado \u201ctrabajo por cuenta propia\u201d que a la aprobaci\u00f3n de cooperativas urbanas y de servicios profesionales.(1)<\/p>\n<p><strong>Un t\u00e9rmino, tres actores <\/strong><\/p>\n<p>Es necesario apuntar que, en rigor, el t\u00e9rmino \u201ctrabajador por cuenta propia\u201d constituye un eufemismo, una \u201csombrilla\u201d que se utiliza para definir y regular al menos a tres actores econ\u00f3micos de diferente naturaleza jur\u00eddica: 1) el trabajador por cuenta propia en sentido estricto (autoempleado); 2) el trabajador de empresas privadas (contratado); y 3) el empresario individual, propietario y gestor de las peque\u00f1as y medianas empresas.(2) Para apreciar el crecimiento que ha tenido el llamado trabajo por cuenta propia basta decir que entre 2010 y 2017 los cuentapropistas pasaron de 157.300 a m\u00e1s de medio mill\u00f3n.<\/p>\n<p>Las transformaciones econ\u00f3micas implican un correlato con otras problem\u00e1ticas de car\u00e1cter social, pol\u00edtico y\/o asociativo. En el caso particular del est\u00edmulo a nuevas formas de propiedad y gesti\u00f3n, \u00e9ste influye por ejemplo en la recomposici\u00f3n de la estructura socioclasista, en la problem\u00e1tica del empleo y en la actividad de los sindicatos (el an\u00e1lisis se centrar\u00e1 en este \u00faltimo aspecto).<\/p>\n<p>En Cuba existe una sola organizaci\u00f3n sindical reconocida oficialmente: la Central de Trabajadores de Cuba (Ctc), que proviene de una experiencia hist\u00f3rica en la que la agrupaci\u00f3n de sindicatos de diferentes actividades, oficios y empresas, con el fin de constituir una fuerza nacional, se apreci\u00f3 como un paso de avance en la lucha.<\/p>\n<p>Si reconocemos el peso que hoy tiene el empleo no estatal en el pa\u00eds, vemos que, con casi 80 a\u00f1os de existencia, la Ctc se enfrenta hoy a una coyuntura in\u00e9dita \u2013en magnitud\u2013 desde 1961, y especialmente despu\u00e9s de 1968.<\/p>\n<p>Varios factores dificultan la influencia de la organizaci\u00f3n de trabajadores en el sector privado. El primero tiene que ver con un problema estructural: el verticalismo que define la relaci\u00f3n entre la central y los sindicatos nacionales. Esto se ve agravado por el hecho de que los sindicatos se organizan en funci\u00f3n de los organismos e instituciones de la econom\u00eda nacional. Esta funesta verticalidad se visibiliza en el contexto de las reformas, pues la consolidaci\u00f3n del trabajador vinculado al sector privado y el surgimiento de las cooperativas no agropecuarias proponen nuevos temas a la agenda sindical y reclaman un grupo de acciones a corto plazo que no han sido asumidas a\u00fan por la Ctc.<\/p>\n<p>Uno de los asuntos de inter\u00e9s se encuentra en la inexistencia de un sindicato que agrupe de manera particular a los trabajadores por cuenta propia. En medio de las actuales circunstancias del pa\u00eds y la vitalidad que alcanzan los negocios privados, crecen las contradicciones entre los propietarios y los trabajadores. La Ctc debe superar su pasividad y transitar a una pr\u00e1ctica que reivindique disposiciones jur\u00eddicas aplicables a estos espacios, y volcarse a un intercambio permanente con los trabajadores.<\/p>\n<p>Para ello debe comenzarse por construir la agenda constitutiva del sindicato nacional que agrupar\u00eda a estos empleados. Esto no es un proceso sencillo, en primer lugar porque la Ctc carece de liderazgo y reconocimiento en estos escenarios \u201cprivados\u201d; en segundo t\u00e9rmino, porque el nivel de los ingresos de los trabajadores del sector privado es muy superior al recibido por quienes laboran en instituciones del Estado, y ello puede difundir el criterio de que no es necesaria la mediaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n, adem\u00e1s del temor al despido; y finalmente \u2013no menos importante\u2013, la resistencia de los propietarios a la organizaci\u00f3n sindical de \u201csus\u201d trabajadores.<\/p>\n<p><strong>Due\u00f1os localizados<\/strong><\/p>\n<p>Otro asunto cobra fuerza en el sector privado: \u00bfqu\u00e9 hacer con los propietarios? La creaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n (empresario individual, propietario y gestor de las peque\u00f1as y medianas empresas) tambi\u00e9n pudiera asumirse como una necesidad. Ahora bien, es incomprensible que coexistan en la misma secci\u00f3n sindical \u2013bajo el homogeneizador calificativo de \u201ctrabajador por cuenta propia\u201d\u2013 el empleado y el propietario que contrata su fuerza de trabajo. En rigor, aunque pueda ser vista como una \u201cnecesidad del pa\u00eds\u201d, la Ctc no cometer\u00eda ning\u00fan agravio si se manifestara en contra de la sindicalizaci\u00f3n de los propietarios, o de la creaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n de \u00e9stos.<\/p>\n<p>Un terreno de conflictividad se encuentra en las formas de lucha sindical. Este es un asunto pol\u00e9mico en cualquier contexto, que alcanza una especial dimensi\u00f3n en Cuba. La Ctc renunci\u00f3 en 1961 a dos m\u00e9todos tradicionales de lucha sindical: la ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas y las huelgas, con el argumento de que, en las nuevas condiciones, toda paralizaci\u00f3n de la producci\u00f3n da\u00f1ar\u00eda a la revoluci\u00f3n. La ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas fue criticada desde una nueva realidad: \u201cla empresa nacionalizada es de todo el pueblo y no de una parte o sector de \u00e9ste\u201d.<\/p>\n<p>Resulta sintom\u00e1tico que en los actuales estatutos no se hace alusi\u00f3n alguna a los m\u00e9todos de lucha sindical, aunque en el informe central de su \u00faltimo congreso parece que se opta por la negociaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de las formas de lucha deber\u00eda ser fundamental para la Ctc y ajustarse a la actual coyuntura de Cuba, en medio de todo el proceso de reformas que se produce. Ser\u00eda oportuno discutir, por ejemplo, si en sectores como las empresas extranjeras y las peque\u00f1as y medianas empresas de propietarios (nominales o no) nacionales tienen cabida formas como el paro, la huelga y hasta la ocupaci\u00f3n por los trabajadores. No se trata de si el Estado favorece estas formas de gesti\u00f3n, la Ctc podr\u00eda ofrecer un punto de vista diferente. Un proceso as\u00ed dar\u00eda a la organizaci\u00f3n la oportunidad de llegar a un amplio n\u00famero de trabajadores que hasta el momento permanecen ajenos a su influencia real; y al mismo tiempo contrarrestar la explotaci\u00f3n del trabajo que se da en esos espacios, en el sentido que lo vieron los fundadores del marxismo.<\/p>\n<p><strong>Construir la clase para si<\/strong><\/p>\n<p>No es una tarea f\u00e1cil. Muchos trabajadores del sector privado en Cuba han emergido con un \u201cpecado original\u201d: la complacencia con su condici\u00f3n. Ante la depresi\u00f3n que tiene el empleo estatal en materia de salarios y la distancia entre \u00e9stos y las necesidades de la poblaci\u00f3n, no existe conciencia de c\u00f3mo \u2013en muchos casos\u2013 el propietario explota el trabajo ajeno para su enriquecimiento en su calidad de inversor; y si existe esa conciencia, ocupa un lugar subordinado estrat\u00e9gicamente a las urgencias materiales.<\/p>\n<p>En el caso de los inversores extranjeros, la \u201cpaz social\u201d que defiende la Ctc le otorga una oportunidad \u00fanica a los empresarios capitalistas: preocuparse exclusivamente por los t\u00e9rminos establecidos con el gobierno cubano. La tranquilidad y seguridad que ha defendido la revoluci\u00f3n cubana como conquistas, tambi\u00e9n podr\u00e1n disfrutarlas dentro de sus empresas si son capaces de \u201cnegociar\u201d adecuadamente con los trabajadores.<\/p>\n<p>Debe entenderse que los l\u00edmites de este espacio dejan en el tintero otros asuntos: el vac\u00edo regulatorio en cuanto a las relaciones entre propietario y trabajador contratado; las insuficiencias del C\u00f3digo de Trabajo aprobado en 2014; el funcionamiento de las estructuras territoriales y de base de la Ctc, entre otros.<\/p>\n<p>Limitar o encuadrar las alusiones a las reformas actuales dentro de lo estrictamente econ\u00f3mico es ver la realidad de una manera simplista e incompleta. En el tema pueden apreciarse los grandes retos que enfrentan la sociedad civil y una institucionalidad que emergi\u00f3 \u2013en sus rasgos actuales\u2013 como resultado de la transformaci\u00f3n radical que sobrevino despu\u00e9s de 1959. Es necesario que esas instituciones y organizaciones se piensen m\u00e1s con los espejuelos de la contemporaneidad: ser\u00eda su mejor servicio a la revoluci\u00f3n de la que emergieron.<\/p>\n<p>* Fernando Luis Rojas (Mosc\u00fa, 1982). Especialista del Instituto Cubano de Investigaci\u00f3n Cultural Juan Marinello (La Habana, Cuba). Autor de M\u00e1s que una isla (Sed de Belleza, 2015) y Ahora es tu turno, Miguel. Un homenaje cubano a Miguel Enr\u00edquez (Icic Juan Marinello, 2015).<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Este verano de 2017 el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social dio a conocer una resoluci\u00f3n (la n\u00famero 22\/2017) con nuevas disposiciones sobre la actividad no estatal que generaron preocupaciones en este sector y la poblaci\u00f3n cubana en general.<\/p>\n<p>2.V\u00e9ase Norma Tania Rivero y Jos\u00e9 Luis Fern\u00e1ndez de Coss\u00edo, \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no reconocer la existencia del empresario individual?\u201d, en <a href=\"http:\/\/progresosemanal.us\" rel=\"nofollow\">http:\/\/progresosemanal.us<\/a> (15-VII-15).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre Cuba hay mucho silencio y sesgo en la \u201cgran prensa\u201d. No es el monolito que se presenta, donde todos piensan, opinan, viven de la misma forma. 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