{"id":3228,"date":"2017-08-27T19:27:50","date_gmt":"2017-08-27T19:27:50","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3228"},"modified":"2017-08-27T19:27:52","modified_gmt":"2017-08-27T19:27:52","slug":"revolucion-rusa-la-intelectualidad-y-la-clase-obrera-en-1917","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3228","title":{"rendered":"Revoluci\u00f3n Rusa: La intelectualidad y la clase obrera en 1917"},"content":{"rendered":"<p><strong>Revoluci\u00f3n Rusa<\/strong><\/p>\n<p><strong>La intelectualidad y la clase obrera en 1917 (I)<\/strong><\/p>\n<p><strong>David Mandel <\/strong><\/p>\n<p><strong>A l\u00b4encontre, 6-8-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/alencontre.org\/\">https:\/\/alencontre.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Viento Sur, 22-8-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Se trata de la primera parte sobre cuatro de una contribuci\u00f3n de David Mandel, publicada en su primera versi\u00f3n en 1981, en el n\u00famero 14 de la revista Critique, p. 68-87, revista animada por Hillel Tickin. Esta primera versi\u00f3n ha sido revisada y ampliada para una nueva publicaci\u00f3n, en 2017, en una revista brasile\u00f1a (RUS. Revista de Literatura e Cultura Russa). Ha servido de base a la traducci\u00f3n realizada por S\u00e9bastien Abbet, para la web<a href=\"http:\/\/www.alencontre.org\/\"> www.alencontre.org<\/a> La traducci\u00f3n ha sido revisada por el autor, que la ha encontrado completamente conforme, en t\u00e9rminos de contenido y calidad de adaptaci\u00f3n al original. David Mandel es profesor de Ciencias Pol\u00edticas en la Universidad de Quebec, Montreal, Canad\u00e1. \u00a0(Redacci\u00f3n de A l\u2019encontre)<\/strong><\/p>\n<p>Mikhail Terechtchenko (1886-1956), industrial del az\u00facar y Ministro de Asuntos Exteriores del \u00faltimo gobierno provisional no parloteaba cuando pregunt\u00f3 al marinero que le escoltaba a la prisi\u00f3n despu\u00e9s de la toma del Palacio de Invierno: \u00bfC\u00f3mo os vais a arreglar sin la intelectualidad?\u00a0 1\/De hecho, esta cuesti\u00f3n se refiere a un proceso clave de la revoluci\u00f3n de 1917: el creciente distanciamiento de la intelectualidad, en particular de la fracci\u00f3n de esta \u00faltima que se calificaba de democr\u00e1tica o de socialista, hacia la clase trabajadora\u00a0 2\/. Los historiadores se han dedicado relativamente poco a este importante aspecto de la revoluci\u00f3n. Sin duda, ello se explica por la visibilidad de la intelectualidad en las cumbres del partido bolchevique, en el interior de su comit\u00e9 central. Sin embargo, eran raros los miembros de la intelectualidad en todos los niveles del partido \u2013ciudades, distritos, lugares de trabajo-: en 1917, de forma aplastante, la composici\u00f3n social y la orientaci\u00f3n pol\u00edtica del partido bolchevique eran proletarias.<\/p>\n<p><strong>El segundo congreso de los soviets en la sala de reuni\u00f3n del palacio de Smolny de San Petersburgo<\/strong><\/p>\n<p>Este proceso de distanciamiento sumerg\u00eda, no obstante, sus ra\u00edces en la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n de 1905; incluso antes. Fue invertido, brevemente, por la Revoluci\u00f3n de Febrero que, durante un corto per\u00edodo, cre\u00f3 una atm\u00f3sfera de unidad nacional. Pero el alejamiento mutuo reapareci\u00f3 pronto, con fuerza, alcanzando su punto culminante con la Revoluci\u00f3n de Octubre. Esta \u00faltima fue masivamente apoyada por los trabajadores y trabajadoras mientras que la intelectualidad, incluso sus sectores de izquierda, fue profundamente hostil.<\/p>\n<p>En el uso popular contempor\u00e1neo, el t\u00e9rmino intelectual designaba a una persona que ganaba (o preve\u00eda ganar, si era estudiante) los medios de su existencia en el ejercicio de un empleo que necesitaba al menos un diploma de ense\u00f1anza secundaria. Por ejemplo, cuando en abril de 1917 el personal superior de correos de Petrogrado decidi\u00f3 formar su propio sindicato, en reacci\u00f3n a las aspiraciones igualitarias del sindicato de los empleados de correos y tel\u00e9grafos, decidi\u00f3 llamarle \u201coficina organizadora provisional de los empleados Intelligentnykh del correo central de Petrogrado y de sus sucursales\u201d, subrayando la importancia de \u201cla educaci\u00f3n, a la que hab\u00e9is dedicado al menos una cuarta parte de vuestra existencia\u201d, tomando as\u00ed distancias respecto a los miembros del sindicato existente, compuesto de personas \u201cque no pueden ni ortografiar correctamente sus nombres\u201d 3\/. Por su parte, V.M. Levin, un socialista revolucionario de izquierda (SR), miembro del soviet central de los comit\u00e9s de f\u00e1brica de Petrogrado, se\u00f1alaba en diciembre de 1917 que \u201clas gentes que han tenido la buena suerte de recibir una educaci\u00f3n cient\u00edfica abandonan el pueblo (\u2026) En el seno de este \u00faltimo crece instintivamente el odio hacia las personas instruidas, hacia la intelectualidad\u201d 4\/.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de esta definici\u00f3n popular, sociol\u00f3gica, el t\u00e9rmino ten\u00eda una dimensi\u00f3n moral y pol\u00edtica: la intelectualidad designaba a las personas preocupadas por las cuestiones malditas, por el destino de Rusia. El soci\u00f3logo Pitirim Sorokin, secretario personal de Kerenski en 1917, hac\u00eda referencia a la intelectualidad como a los \u201cportadores de la inteligencia y la conciencia\u201d 5\/. Aunque la mayor parte de estos \u00faltimos eran liberales, o incluso se situaban m\u00e1s a la derecha y se identificaban con los intereses y la visi\u00f3n del mundo de las clases poseedoras (la sociedad censitaria), el t\u00e9rmino intelectualidad supon\u00eda sin embargo un cierto matiz de servicio al pueblo que trabaja.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, este elemento correspond\u00eda a una determinada realidad. En el curso de la segunda mitad del siglo XIX, un segmento significativo de la fracci\u00f3n pol\u00edticamente activa de la intelectualidad se opuso a la autocracia, y aunque se tratase solamente de una minor\u00eda de la poblaci\u00f3n educada, tendi\u00f3 a dar el tono al conjunto del grupo social. La principal tarea pol\u00edtica que se asign\u00f3 fue la de colmar el abismo que le separaba del pueblo todav\u00eda adormecido, que deseaba despertar en un combate contra la autocracia. La intelectualidad, en su conjunto, acogi\u00f3 favorablemente la Revoluci\u00f3n de Febrero.<\/p>\n<p>Un examen m\u00e1s profundo del per\u00edodo anterior a 1917 revela una imagen m\u00e1s compleja. Ya que la intelectualidad, tras la revoluci\u00f3n de 1905, se desliz\u00f3 hacia la derecha, un viraje que fue especialmente marcado en el seno de la intelectualidad hasta entonces socialista. Un signo de ese cambio, ampliamente discutido en la \u00e9poca, fue la publicaci\u00f3n en 1909 de la selecci\u00f3n de (siete) art\u00edculos, titulada Vekhy (Jalones), por un grupo de intelectuales, algunos de los cuales hab\u00edan sido marxistas\u00a0 6\/. La selecci\u00f3n de textos critica el materialismo y el radicalismo de la intelectualidad rusa. En su estudio del Partido Socialista-Revolucionario, el partido campesino de Rusia, el historiador Oliver Radkey habla de la:<\/p>\n<p>\u201cmetamorfosis de (\u2026) la intelectualidad populista de los insurgentes que en 1905 eran dem\u00f3cratas, indiferentes del per\u00edodo entre las dos revoluciones [de 1905 y 1917], despu\u00e9s fervientes patriotas, partidarios de la Entente as\u00ed como en de votos del culto al Estado en el curso de la guerra (\u2026). Se escondieron tras la vieja etiqueta SR, aunque la vieja fe ya no exist\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de un residuo de inter\u00e9s por la liberaci\u00f3n pol\u00edtica (\u2026)\u201d 7\/.<\/p>\n<p>Un proceso similar de fuga de intelectuales se observaba en los partidos social-dem\u00f3cratas\u00a0 8\/. Leopold H. Haimson decubri\u00f3 que la correspondencia privada de los diferentes mencheviques en el curso de los a\u00f1os 1909-1911:<\/p>\n<p>\u201cest\u00e1 llena de declaraciones de des\u00e1nimo (\u2026) respecto a la retirada masiva de las preocupaciones pol\u00edticas y sociales que parec\u00eda haber acompa\u00f1ado al abandono de la lucha clandestina de la intelectualidad radical. Estas cartas sugieren de hecho que la mayor parte de los miembros del partido hab\u00edan abandonado de las actividades partidarias y hab\u00edan quedado completamente absorbidos por la lucha ordinaria, aunque ardua, que consist\u00eda en retomar una existencia cotidiana normal\u201d 9\/.<\/p>\n<p>El ala bolchevique de la socialdemocracia rusa, que dirigi\u00f3 el movimiento obrero en el curso de los a\u00f1os que precedieron a la guerra y que estuvieron marcados por la renovaci\u00f3n de las luchas obreras, es decir en el per\u00edodo de recuperaci\u00f3n de la derrota de 1905 y la reacci\u00f3n que sigui\u00f3, conoci\u00f3 un fen\u00f3meno semejante. Las memorias redactadas (a\u00f1os m\u00e1s tarde) por los trabajadores [bolcheviques] documentan su sentimiento de haber sido traicionados por la intelectualidad bolchevique. A.S. Chpliapnikov, un obrero metal\u00fargico y dirigente de primer orden del partido, escrib\u00eda respecto al reflujo, que hab\u00eda comenzado en 1906-7. El n\u00famero de intelectuales en el seno del partido de Petersburgo era tan bajo que apenas ten\u00eda fuerzas literarias para responder a las necesidades de la fracci\u00f3n bolchevique de la Duma de Estado y de los peri\u00f3dicos cotidianos del partido:<\/p>\n<p>\u201cEn lugar de los raznochinsty-intelligenty [el primer t\u00e9rmino designa a las personas que no pertenecen a la aristocracia], de los j\u00f3venes estudiantes, surgi\u00f3 una intelectualidad de los trabajadores, de manos callosas y una inteligencia viva as\u00ed como lazos permanentes con los trabajadores\u201d 10\/.<\/p>\n<p>Kiril Orlov (Ivan Egorov), otro metal\u00fargico de San Petersburgo, miembro del comit\u00e9 bolchevique de esa ciudad durante la guerra, recordaba:<\/p>\n<p>\u201cDurante la guerra, entre los miembros del Comit\u00e9 de San Petersburgo no hab\u00eda ning\u00fan miembro de la intelectualidad. Esta \u00faltima viv\u00eda una existencia completamente separada, en alguna parte de la ciudad, agrupada en torno a M\u00e1ximo Gorki. Pero ni al proletariado ni sus barrios los vieron. Los proletarios ten\u00edamos el sentimiento que est\u00e1bamos solos. No hab\u00eda ni una persona disponible para redactar un peque\u00f1o panfleto o un texto de convocatoria. Se sentaban todos con los brazos plegados, afligidos, y hu\u00edan del trabajo ilegal, de forma similar a como el diablo huye del incienso. Los trabajadores estaban dejados a s\u00ed mismos\u201d 11\/.<\/p>\n<p>El sentimiento de traici\u00f3n era incluso m\u00e1s fuerte en provincia, donde la intelectualidad era menos numerosa. A. Martsionovskii, un carpintero bolchevique, escrib\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cEn un gran n\u00famero de ciudades en las que hab\u00eda tomado parte en el trabajo ilegal, el comit\u00e9 de partido estaba casi en todos los lugares compuesto exclusivamente de trabajadores. La intelectualidad estaba ausente, con excepci\u00f3n de los que estaban de viaje y ven\u00edan dos o tres d\u00edas. Durante los a\u00f1os de reacci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edciles, los trabajadores permanecieron sin dirigentes provenientes de la intelectualidad. Dec\u00edan que estaban fatigados, que los j\u00f3venes vendr\u00edan a coger el relevo. Pero, entretanto, la juventud era arrastrada por la artsybashevshchina [palabra derivada de la obra del escritor Mikha\u00efl Artybashev (1878-1927), en particular de su novela de 1908 titulada Sanin que, en el contexto post-1905, pone en escena el abandono de los compromisos sociales, el incesto, el suicidio. Esta novela dio lugar a una palabra, saninshchina. Ambas fueron utilizadas de forma peyorativa para designar el abandono del compromiso pol\u00edtico, la fascinaci\u00f3n por el suicido y el sexo de una parte de la intelectualidad]. Algunos buscaron nuevos dioses, otros abandonaron el pa\u00eds y el resto llev\u00f3 una existencia beoda. Pero eso fue en el per\u00edodo que sigui\u00f3 a la destrucci\u00f3n de nuestra organizaci\u00f3n. Poco despu\u00e9s, los intelectuales decidieron que no era bueno ser revolucionario y se dedicaron activamente a la puesta en marcha de una corriente de liquidadores [socialdem\u00f3cratas que, a continuaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n de 1905, defend\u00edan el abandono del trabajo ilegal y la organizaci\u00f3n clandestina]. Al inicio de la guerra imperialista se posicionaron a favor de la defensa del pa\u00eds y renegaron de sus consignas fundamentales, llevando con ellos a numerosos trabajadores que no tuvieron el tiempo de reflexionar bien las cosas [\u2026] Nosotros, los trabajadores en la clandestinidad, tuvimos que actuar sin el apoyo de la intelectualidad, con excepci\u00f3n de algunos individuos. Sin embargo, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de febrero salieron a flote, golpe\u00e1ndose el pecho y gritando: somos revolucionarios, etc. Pero, de hecho, ninguno de entre ellos hab\u00eda realizado trabajo revolucionario lguno y no les vimos en la clandestinidad\u00a0 12\/.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, tal como indica Martsionovskii, tras la Revoluci\u00f3n de Febrero tuvo lugar un cierto acercamiento entre los trabajadores y la antigua intelectualidad, durante su fase de luna de miel, de unidad nacional. Una vez que la revoluci\u00f3n en la capital fue un hecho real, las clases poseedoras se plegaron a ella, mientras que hasta entonces estuvieron profundamente asustadas ante la perspectiva de una revoluci\u00f3n popular. Este giro facilit\u00f3 en gran medida la victoria de la revoluci\u00f3n en el resto del pa\u00eds y en el frente\u00a0 13\/.La atm\u00f3sfera id\u00edlica de febrero se revel\u00f3, no obstante, breve. Pronto, ya en abril, la polarizaci\u00f3n que opon\u00eda las clases populares a las clases poseedoras se hizo sentir de nuevo.<\/p>\n<p>Entre los trabajadores, m\u00e1s lentamente entre los soldados y, finalmente, en las aleas, empez\u00f3 a tomar cuerpo la convicci\u00f3n de que las clases poseedoras se opon\u00edan a los objetivos democr\u00e1ticos y contra la guerra impulsados por la revoluci\u00f3n y que ellas estaban, en realidad, determinadas a aplastar la revoluci\u00f3n por medio de una dictadura militar. Esta convicci\u00f3n se expres\u00f3 por un apoyo popular creciente a la reivindicaci\u00f3n de una transferencia del poder pol\u00edtico a los soviets de diputados de los trabajadores, soldados y campesinos. En otros t\u00e9rminos, a favor de un gobierno que excluyese toda influencia de las clases poseedoras en la pol\u00edtica, una posici\u00f3n defendida por el partido bolchevique. A partir del oto\u00f1o de 1917, todos los soviets de los centros urbanos de alguna importancia y, de forma creciente, los soldados en el frente, exig\u00edan el final del gobierno de coalici\u00f3n con los representantes pol\u00edticos de las clases poseedoras y el traspaso del poder a los soviets. En el Segundo Congreso Panruso de los diputados obreros y soldados \u2013que se celebr\u00f3 los 25-27 de octubre y puso en pie un gobierno de los soviets- sobre los 650 delegados 390 eran bolcheviques y 90 pertenec\u00edan a los SR de izquierda y estos \u00faltimos se unieron r\u00e1pidamente a los bolcheviques en un gobierno de coalici\u00f3n. Reunido entre el 10 y el 25 de noviembre, el Congreso Panruso de los diputados campesinos vot\u00f3 igualmente su apoyo al gobierno de los soviets.<\/p>\n<p>Es sobre este tel\u00f3n de fondo de profundizaci\u00f3n de la polarizaci\u00f3n de clases que reapareci\u00f3 el antiguo foso entre los trabajadores y la intelectualidad. Cuando tuvo lugar la conferencia sobre la educaci\u00f3n de los adultos, algunos d\u00edas antes de la insurrecci\u00f3n de octubre. A.V. Lunatscharski (que ser\u00e1 Comisario del Pueblo de Educaci\u00f3n en el primer gobierno de los soviets) present\u00f3 un informe sobre el estado de la cooperaci\u00f3n entre los trabajadores y la intelectualidad en el terreno cultural. Subray\u00f3 que la gran sed de conocimientos que se encontraba en el seno de la clase trabajadora permanec\u00eda insatisfecha ya que, \u201cactualmente, se puede observar que el proletariado est\u00e1 aislado de la intelectualidad [\u2026] debido al hecho de que el proletariado ha pasado bajo la bandera de la extrema izquierda de la democracia, mientras que la intelectualidad deriva hacia la derecha\u201d. Estas afirmaciones provocaron protestas de los representantes presentes de la intelectualidad. Lunatscharski insisti\u00f3 sin embargo sobre el hecho de que \u201cno es al proletariado al que hay que reprender sino a la intelectualidad, que ha adoptado una actitud radicalmente negativa respecto a las tareas pol\u00edticas avanzadas por el proletariado\u201d 14\/.<\/p>\n<p>A este respecto, es muy revelador el estudio sobre el periodismo ruso en el a\u00f1o 1917, \u201cde esta fisionom\u00eda colectiva que, hasta recientemente, reflejaba el alma de nuestra pretend\u00eda intelectualidad, nuestra aristocracia espiritual\u201d. Fue redactado por V.P. Polonski, un historiador y cr\u00edtico literario menchevique de izquierda, \u00e9l mismo muy cr\u00edtico de la locura bolchevique (sumasbrodstvo) y del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Ser\u00eda dif\u00edcil encontrar otro grupo que la intelectualidad cuyos pensamientos y estados de alma hayan sido m\u00e1s cruelmente devastados por la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tengo ante m\u00ed un mont\u00f3n de peri\u00f3dicos, de revistas, de folletos. Entre el material del momento, se encuentra frecuentemente el viejo tema, el m\u00e1s sensible para la consciencia de nuestra intelectualidad: el tema de \u201cla intelectualidad y el pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Y, al hilo de la lectura, la imagen que aparece es m\u00e1s inesperada. Hasta recientemente, el tipo predominante de intelligenty era el de intelectual-narodnik [populista], el bien-pensante, inclin\u00e1ndose gentilmente y con simpat\u00eda sobre la suerte de nuestro \u201cpeque\u00f1o hermano\u201d. Pero, \u00a1he aqu\u00ed!, ese tipo es en lo sucesivo un anacronismo. En su lugar ha aparecido el intelectual mal\u00e9volo, hostil al mujik [campesino pobre, sin propiedades, nvs]-, a los trabajadores, al conjunto de la masa trabajadora e ignorante.<\/p>\n<p>Los intelectuales contempor\u00e1neos ya no aspiran, como antiguamente, a colmar una especie de abismo que los separa de los mujiks. Al contrario, quieren desmarcarse del mujik de forma clara e infranqueable [\u2026]<\/p>\n<p>Tal es la confusi\u00f3n, de mal augurio, que emerge. Se manifiesta con gran nitidez en literatura. En un gran n\u00famero de art\u00edculos dedicados al pueblo y a la intelectualidad, se presenta al pueblo bajo los rasgos de una masa ignorante, brutalizada, \u00e1vida y descontrolada; una escoria. Y sus dirigentes actuales como demagogos, miserables nulidades, emigrados, carreristas que han adoptado la divisa de la aristocracia de la vieja Francia: apr\u00e8s nous, le d\u00e9luge [\u2026]<\/p>\n<p>Si se recuerda lo que los simpatizantes y los defensores del pueblo de ayer han escrito \u00faltimamente respecto al poder de la multitud (okhlokratia), el elemento m\u00e1s alarmante de nuestra situaci\u00f3n presente se hace indiscutible: la intelectualidad ha dicho adi\u00f3s al pueblo. Los intelligenty tienen justo todav\u00eda bastante barniz para desear buenas noches al \u201cque sufre todo en nombre de Cristo, cuyos ojos severos no lloran, cuya boca mutilada no se queja\u201d.<\/p>\n<p>Y este \u00faltimo, el eterno sufriente, no ha tenido m\u00e1s que levantarse sobre sus pies, enderezar poderosamente sus hombros y tomar una gran inspiraci\u00f3n para que la intelectualidad pierda todas sus ilusiones.<\/p>\n<p>No son ni los excesos de las jornadas de octubre, ni la locura del bolchevismo, los que explican eso. El alejamiento de los intelectuales, las transformaciones de los populistas en partisanos del mal, empez\u00f3 hace ya mucho tiempo, casi al d\u00eda siguiente de la revoluci\u00f3n [de febrero] [\u2026].<\/p>\n<p>Los escritores y los poetas, los ensayistas y los artistas (no todos, por supuesto, pero si un gran n\u00famero) han dado la espalda al pueblo. \u201cTe has levantado sobre tus pies demasiado pronto. Simplemente eres un b\u00e1rbaro. Tu camino no es el nuestro\u201d [\u2026] 15\/.<\/p>\n<p>Un proceso paralelo de alejamiento de la intelectualidad se desarroll\u00f3 en el interior de los partidos socialistas. En su libro dedicado al Partido Socialista Revolucionario entre octubre de 1917 y enero de 1918, Radkey escribe que cuando los socialistas revolucionarios se dividieron finalmente, en septiembre de 1917, entre un ala izquierda y un ala derecha (esta \u00faltima continuaba apoyando un gobierno de coalici\u00f3n con los liberales, representantes de las clases poseedoras),<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] casi todos los marineros y una amplia mayor\u00eda de los obreros y de los soldados se unieron a los SR de izquierda, la mayor parte de los intelectuales y los cuellos blancos siguieron donde estaban, y el campesinado se ha dividido en dos campos, permaneciendo el principal fiel a los socialistas revolucionarios (de derecha), pero el m\u00e1s peque\u00f1o era de un tama\u00f1o consecuente y en constante crecimiento [\u2026] De todos los lados hab\u00eda quejas sobre la penuria de intelectuales que obstaculizaba la actividad del nuevo partido. Nicolas Soukhanov le calific\u00f3 de partido de la plebe rural y le situ\u00f3 en un escal\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s bajo que los bolcheviques, el partido de la plebe urbana\u00a0 16\/.\u201d<\/p>\n<p>En la segunda conferencia de Petrogrado del Partido Bolchevique, en julio de 1917, el dirigente local V. Volodarski [elegido en la Duma de mayo, conocido portavoz de los bolcheviques a los que se hab\u00eda unido en julio de 1917 y cuyo nombre era Moisei Markovich Goldstein, muerto en junio de 1918] se quejaba de la \u201cdeserci\u00f3n masiva de la intelectualidad\u201d, agregando:<\/p>\n<p>\u201cLa intelectualidad, conforme a su composici\u00f3n social, ha pasado a los defensistas [partidarios del gobierno de coalici\u00f3n sobre la guerra] y no quiere hacer progresar la revoluci\u00f3n hacia adelante. No se unen a nosotros y adoptan en todos los lugares una posici\u00f3n de resistencia a las medidas revolucionarias tomadas por los obreros\u00a0 17\/\u201d.<\/p>\n<p>Algunas semanas m\u00e1s tarde, en el sexto congreso del partido, Volodarski declar\u00f3 esto en su informe sobre la organizaci\u00f3n bolchevique de Petrogrado:<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo es realizado por las fuerzas locales salidas de las masas trabajadoras. Hay muy pocas fuerzas intelligentnye. Todo el trabajo de organizaci\u00f3n es realizado por los mismos trabajadores. Los miembros del comit\u00e9 central participan poco en nuestro trabajo organizativo. Lenin y Zinoviev muy raramente, ya que estaban ocupados en otras tareas. Nuestra organizaci\u00f3n ha crecido a partir de abajo\u00a0 18\/\u201d.<\/p>\n<p>En las provincias, la ausencia de intelligentsy era a\u00fan m\u00e1s marcada. El comit\u00e9 central bolchevique era constantemente bombardeado por solicitudes urgentes de provincia pidiendo que se les enviase \u201cfuerzas literarias\u201d, \u201cal menos un intelligent\u201d. Pero Iakov Sverdlov, el secretario del comit\u00e9 central, respond\u00eda casi invariablemente que la situaci\u00f3n en la capital apenas era m\u00e1s envidiable y que no pod\u00eda prescindir de nadie\u00a0 19\/.<\/p>\n<p>Result\u00f3 que los trabajadores identificaban a los bolcheviques con los trabajadores y los mencheviques y los SR (de derecha) con los intelectuales. En junio de 1917, por ejemplo, un periodista menchevique visit\u00f3 una f\u00e1brica de embalaje de t\u00e9 en Mosc\u00fa. Los trabajadores de Mosc\u00fa estaban pol\u00edticamente detr\u00e1s de Petrogrado y todos los miembros de ese comit\u00e9 de f\u00e1brica eran todav\u00eda mencheviques, con excepci\u00f3n de uno solo. Cuando el periodista pregunt\u00f3 a ese \u00faltimo por qu\u00e9 no era, como los otros, menchevique, le respondi\u00f3 que no pertenec\u00eda a ning\u00fan partido, pero que votaba por los bolcheviques porque \u201chay trabajadores en sus listas. Los mencheviques son todos gospoda [gentlement] doctores, abogados, etc.\u201d Agreg\u00f3 que los bolcheviques se pronunciaban a favor del poder sovi\u00e9tico y del control obrero\u00a0 20\/. El 14 de octubre, en una reuni\u00f3n del soviet de Orekhovo-Zou\u00efevo (una ciudad de la industria textil de la regi\u00f3n industrial central), Barychnikov, un trabajador bolchevique del lugar, afirm\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cAnte el hecho de que la ideolog\u00eda y la pol\u00edtica de la clase obrera reclaman una transformaci\u00f3n radical del sistema actual, se ha tensado fuertemente la relaci\u00f3n de la llamada intelectualidad, los SR y los mencheviques, en relaci\u00f3n con trabajadores. Por consiguiente, ya no existen lazos entre nosotros y a los ojos de la clase obrera se han definido al final como los servidores de la sociedad burguesa\u00a0 21\/.<\/p>\n<p>Mientras que los trabajadores se desplazaban a izquierda y abandonaban su anterior apoyo a la coalici\u00f3n pol\u00edtica con los representantes de la sociedad censitaria, las conferencias de trabajadores se convirtieron cada vez m\u00e1s en asuntos plebeyos. Un informe sobre una conferencia de personal ferroviario, en noviembre de 1917, era t\u00edpico a este respecto: \u201causencia casi total de la intelectualidad. Incluso el pres\u00eddium est\u00e1 compuesto casi exclusivamente por la base\u00a0 22\/. Esta conferencia fue convocada por los trabajadores de los dep\u00f3sitos ferroviarios y de los talleres de Mosc\u00fa y Petrogrado en oposici\u00f3n al sindicato pan ruso de los ferrocarriles, que se hab\u00eda opuesto a la insurrecci\u00f3n de octubre y al gobierno de los soviets. Este sindicato, dirigido por mencheviques internacionalistas, abarcaba a todos los empleados de los ferrocarriles, incluidos los trabajadores de cuello blanco y personal de direcci\u00f3n. En revancha, dos tercios de los delegados a la conferencia de los trabajadores de los dep\u00f3sitos y los talleres eran bolcheviques y el resto socialistas revolucionarios de izquierda. No hab\u00eda m\u00e1s que un pu\u00f1ado de mencheviques internacionalistas.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/\u00a0 Citado en S.P. Melgunov, The Bolshevik Seizure of Power, (ABC-CAO : 1972), p. 90. [La cita en ingl\u00e9s utiliza el verbo to manage, que quiere decir \u201cadministrar\u201d, \u201cgestionar\u201d. Se podr\u00eda traducir igualmente por: \u201c\u00bfC\u00f3mo vais a gestionar, administrar \u2013el pa\u00eds- sin la intelctualidad]<\/p>\n<p>2\/\u00a0 Intelectualidad \u201cdemocr\u00e1tica\u201d o \u201csocialista\u201d por oposici\u00f3n a \u201cintelectualidad burguesa\u201d. Figuras como Pavel N. Milioukov, profesor de historia y dirigente del Partido Kadete, un partido liberal que, en 1917, ocupar\u00e1 un lugar hegem\u00f3nico en el senoo de la clase poseedoras (tambi\u00e9n calificada con el califictivo de \u201csociedad censitaria\u201d). \u201cLa intelectualidad democr\u00e1tica\u201d designaba a los simpatizantes de las clases populares (trabajadores y campesinos), partidarios de los diversos partidos socialistas. En la terminolog\u00eda de la izquierda rusa de la \u00e9poca, formaban parte de la \u201cdemocracia revolucionaria\u201d, a los lados de los trabajadores y de los campesinos.<\/p>\n<p>3\/\u00a0 K. Bazilevich, Professional\u2019noe dvizhenie rabotnikov sviazi (Mosc\u00fa: 1927), p. 33.<\/p>\n<p>4\/\u00a0 Znamia truda, (17 diciembre 1917).<\/p>\n<p>5\/\u00a0 Volia naroda, (6 noviembre 1917). Sorokin era el secretario personal de Kerenski. Despu\u00e9s de su exilio a los Estados Unidos se convertir\u00e1 en uno de las figuras destacadas de la sociolog\u00eda universitaria americana.<\/p>\n<p>6\/\u00a0 M. Shatz y J. Zimmerman, ed., Vekhy, Routeledge, N.Y. , 1994.<\/p>\n<p>7\/\u00a0 O. Radkey, The Sickle under the Hammer, (New York, Columbia University Press: 1963), p. 469-470. Ver tambi\u00e9n la Znamia truda, (15 novembre 1917), sobre la forma como la intelectualidad populista tendi\u00f3, contrariamente a los trabajadores, a adoptar una posici\u00f3n defensista en el curso de la guerra.<\/p>\n<p>8\/\u00a0 L.M. Kleinbort, Ocherki rabochei intelligentsii, Petrogrado, 1923, p. 176-177.<\/p>\n<p>9\/\u00a0 L. H. Haimson, \u201cThe Problem of Social Stability in Urban Russia, 1905-1917\u201d, en M. Cherniavsky, The structure of Russian History, (Nueva York; Random House: 1970), p. 346.<\/p>\n<p>10\/\u00a0 A. S. Shliapnikov, Kanun semnadisatovo goda, (Mosc\u00fa-Petrogrado: 1923), p. 9.<\/p>\n<p>11\/\u00a0 K. Orlov, Zhizn\u2019rabochego revoliutsionnera. Ot 1905 k 1917 g., (Leningrado: 1925), p. 29.<\/p>\n<p>12\/\u00a0 A. Martsionovskii, Zapiski revoliutsionnera-bol\u2019shevika, (Saratov, 1923), p. 89. Esa era la apreciaci\u00f3n de Martsionovskii. En realidad, al menos en la capital, los estudiantes desempe\u00f1aron un papel que no fue insignificante en el curso del per\u00edodo 1912-14, en particular en su primera fase (ver, por ejemplo, el art\u00edculo de E.E. Kurze\u2019s in Istoria rabochikh leningrada, vol. I, (Leningrado: 1972, p. 419)). Pero eso no fue comparable, ni incluso vagamente, con su papel en 1905 o en el seno del movimiento de liberaci\u00f3n anterior. En todo caso, en lo que concierne a la intelectualidad en su conjunto, el cuadro trazado por Martsionovskii es correcto.<\/p>\n<p>13\/\u00a0 V.B. Stankevich, un socialista popular (izquierda moderada) escribi\u00f3 sobre el tema de las clases poseedoras de ese per\u00edodo: \u201coficialmente, celebraban y bendec\u00edan la revoluci\u00f3n, gritaban \u201churras\u201den honor de los combatientes de la libertad, exhibiendo cintas y desfilando con banderas rojas. Todo el mundo dec\u00eda \u201cnosotros\u201d, \u201cnuestra\u201d revoluci\u00f3n, \u201cnuestra\u201d victoria, \u201cnuestra\u201d libertad. Pero, en el fondo de su coraz\u00f3n, en las conversaciones \u00edntimas, estaban aterrorizados, temblaban y se sent\u00edan cautivos de un medio fundamentalmente hostil que se dirig\u00eda hacia un destino desconocido\u201d, V.B. Stankevich, Vospominaniya 1914-1919, Leningrado, 1926, p. 33.<\/p>\n<p>14\/\u00a0 14\/ Nova\u00efa zhizn\u2019, 18 octubre 1917.<\/p>\n<p>15\/\u00a0 Ibid., 4 enero 1918.<\/p>\n<p>16\/\u00a0 O. Radkey, op. cit., p. 159.<\/p>\n<p>17\/\u00a0 Vtoraia i tret\u2019ia obshchegorodskie konferentsii bol\u2019shevikov v iule i sentiabre 1917g., (Mosc\u00fa-Leningrado: 1927), p. 28.<\/p>\n<p>18\/\u00a0 Shestoi vserossiiskii s\u2019ezd RSDRP(b). Protokoly, (Mosc\u00fa, 1958), 45.<\/p>\n<p>19\/\u00a0 Ver Perepiska sekretariata TseKa RSDRP(b) s metsnymy organizatsiamy, mart-oktiabr\u20191917 (Mosc\u00fa : 1957, passim).<\/p>\n<p>20\/\u00a0 Rabochaia gazeta, 20 junio 1917.<\/p>\n<p>21\/\u00a0 Nakanune Oktiabr\u2019skovo vooruzhennovo vosstania v Petrograde, (Mosc\u00fa: 1957), p. 152.<\/p>\n<p>22\/ Znamia truda, (17 noviembre 1917).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se trata de la primera parte sobre cuatro de una contribuci\u00f3n de David Mandel, publicada en su primera versi\u00f3n en 1981, en el n\u00famero 14 de la revista Critique, p. 68-87, revista animada por Hillel Tickin. Esta primera versi\u00f3n ha sido revisada y ampliada para una nueva publicaci\u00f3n, en 2017, en una revista brasile\u00f1a (RUS. Revista de Literatura e Cultura Russa)&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1786327],"tags":[1856158,72299447],"class_list":["post-3228","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-revolucion-rusa","tag-san-petesburgo","tag-socialistas-revolucionarios","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Q4","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3228"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3228\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3232,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3228\/revisions\/3232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}