{"id":3147,"date":"2017-08-09T07:41:35","date_gmt":"2017-08-09T07:41:35","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3147"},"modified":"2017-08-09T07:41:35","modified_gmt":"2017-08-09T07:41:35","slug":"revolucion-rusa-los-bolcheviques-y-el-antisemitismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=3147","title":{"rendered":"Revoluci\u00f3n Rusa &#8211; Los bolcheviques y el antisemitismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Revoluci\u00f3n Rusa\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los bolcheviques y el antisemitismo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brendan McGeever *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jacobin, 22-6-2017 \u00a0<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/\">https:\/\/www.jacobinmag.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>A l\u00b4encontre, 19-7-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/page\/\">http:\/\/alencontre.org\/page\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>A l\u00b4encontre, \u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/\">http:\/\/alencontre.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur \u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Madrugada del 25 de octubre de 1917. Grupos de obreros toman puntos estrat\u00e9gicos en las calles barridas por el viento de Petrogrado. En el Palacio de Invierno, el jefe del gobierno provisional, Alexander Kerensky, espera inquieto su coche para huir. En el exterior, los guardias rojos han tomado el control de la central telef\u00f3nica. La toma del poder por los bolcheviques es inminente. En el palacio no hay luz ni tel\u00e9fono. Desde la ventana, Kerensky puede ver el puente del Palacio: est\u00e1 ocupado por marinos bolcheviques. Finalmente, llega un coche enviado por la embajada estadounidense y Kerensky emprende su huida de la Petrogrado roja. Cuando el veh\u00edculo dobla una esquina, Kerensky observa algunas pintadas, reci\u00e9n escritas en las murallas del palacio: \u201c\u00a1Abajo con el jud\u00edo Kerensky, viva el camarada Trotsky!\u201d<\/p>\n<p>La consigna sigue siendo absurda un siglo despu\u00e9s: Kerensky, por descontado, no era jud\u00edo, mientras que Trotsky s\u00ed lo era. Sin embargo, lo que refleja es el papel turbio y contradictorio que desempe\u00f1\u00f3 el antisemitismo en el proceso revolucionario. En buena parte de la literatura publicada sobre la revoluci\u00f3n rusa, el antisemitismo se concibe como una forma de \u201ccontrarrevoluci\u00f3n\u201d, como el coto privado de la derecha antibolchevique. Esto encierra una buena dosis de verdad, por supuesto: el r\u00e9gimen zarista se caracterizaba por su antisemitismo, y en la ola devastadora de violencia antijud\u00eda que sigui\u00f3 a la revoluci\u00f3n de octubre, durante los a\u00f1os de guerra civil (1918-1921), el grueso de las atrocidades corri\u00f3 a cargo del ej\u00e9rcito blanco y de otras fuerzas opuestas al naciente Estado sovi\u00e9tico. Pero este no es el cuadro completo.<\/p>\n<p>El antisemitismo impregnaba a todas las fuerzas pol\u00edticas de la Rusia revolucionaria, despertando adhesiones en todos los grupos sociales y afinidades pol\u00edticas. En la corriente marxista, el racismo y el radicalismo pol\u00edtico eran a menudo objeto de cr\u00edtica, pero en 1917 el antisemitismo y el resentimiento de clase pod\u00edan solaparse, como pasaba tambi\u00e9n con ideolog\u00edas contrapuestas.<\/p>\n<p><strong>Febrero: una revoluci\u00f3n en la vida de los jud\u00edos<\/strong><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Febrero cambi\u00f3 la vida de los jud\u00edos. Apenas unos d\u00edas despu\u00e9s de la abdicaci\u00f3n del zar Nicol\u00e1s II se levantaron todas las restricciones legales que pesaban sobre los jud\u00edos. M\u00e1s de 140 estatutos, con un total de unas mil p\u00e1ginas, fueron abolidos de un plumazo. Para marcar este momento hist\u00f3rico, el soviet de Petrogrado convoc\u00f3 una reuni\u00f3n especial en la v\u00edspera de la Pascua jud\u00eda, el 24 de marzo de 1917. El delegado jud\u00edo que intervino estableci\u00f3 inmediatamente la conexi\u00f3n: la Revoluci\u00f3n de Febrero, dijo, pod\u00eda ponerse a la misma altura que la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos de la esclavitud en Egipto.<\/p>\n<p>Sin embargo, la emancipaci\u00f3n formal no vino acompa\u00f1ada de la desaparici\u00f3n de la violencia antijud\u00eda. El antisemitismo estaba profundamente arraigado en Rusia, y su persistencia en 1917 estaba estrechamente relacionada con los avances y retrocesos de la revoluci\u00f3n. En el transcurso de 1917 se produjeron al menos 235 ataques a jud\u00edos. Aunque no representaban m\u00e1s del 4,5 % de la poblaci\u00f3n, los jud\u00edos fueron v\u00edctimas ese a\u00f1o de alrededor de un tercio de todos los actos de violencia f\u00edsica contra minor\u00edas nacionales.<\/p>\n<p>A partir del estallido de la Revoluci\u00f3n de Febrero, en las calles de las ciudades rusas circularon rumores sobre pogromos antijud\u00edos, hasta el punto de que en las primeras reuniones de los soviets de Petrogrado y Mosc\u00fa, la cuesti\u00f3n del antisemitismo era un punto destacado del orden del d\u00eda. En aquellas primeras semanas apenas hubo brotes de violencia, pero en junio la prensa jud\u00eda empez\u00f3 a informar de que \u201cmasas de trabajadores\u201d se congregaban en las esquinas para aplaudir discursos pogromistas que declaraban que el soviet de Petrogrado estaba en manos de \u201clos jud\u00edos\u201d. En ocasiones, l\u00edderes bolcheviques se topaban con estos actos de antisemitismo. Caminando por la calle a comienzos de julio, Vlad\u00edmir Bonch-Bruevich \u2013el futuro secretario de Lenin\u2013 se encontr\u00f3 con una muchedumbre que llamaba abiertamente a realizar pogromos contra los jud\u00edos. Con la cabeza gacha apret\u00f3 el paso. Llegaban cada vez m\u00e1s informaciones sobre reuniones similares.<\/p>\n<p>A veces se solapaba el resentimiento de clase con representaciones antisemitas del juda\u00edsmo: m\u00e1s tarde en julio, oradores en una concentraci\u00f3n callejera en Petrogrado llamaron a la muchedumbre a \u201caplastar a los jud\u00edos y a la burgues\u00eda\u201d. Mientras que en el contexto inmediato de la Revoluci\u00f3n de Febrero estas diatribas no cund\u00edan entre la gente, en julio atra\u00edan a un p\u00fablico amplio. En esta situaci\u00f3n se reuni\u00f3, en Petrogrado, el primer congreso panruso de consejos de diputados obreros y de soldados.<\/p>\n<p><strong>La cuesti\u00f3n del antisemitismo<\/strong><\/p>\n<p>Este primer congreso de los soviets fue una reuni\u00f3n hist\u00f3rica. Asistieron m\u00e1s de un millar de delegados de todos los partidos socialistas, en representaci\u00f3n de cientos de soviets locales y de unos veinte millones de ciudadanos rusos. El 22 de junio, cuando llegaron noticias de m\u00e1s incidentes antisemitas, el congreso aprob\u00f3 la declaraci\u00f3n hasta entonces m\u00e1s contundente del movimiento socialista ruso sobre la cuesti\u00f3n del antisemitismo. Escrita por el bolchevique Yevgenii Preobrashenski, la resoluci\u00f3n se titula \u201cSobre la lucha contra el antisemitismo\u201d. Cuando Preobrazhenski acab\u00f3 de leerla en voz alta, un delegado jud\u00edo se levant\u00f3 para declarar su aprobaci\u00f3n de todo coraz\u00f3n, a\u00f1adiendo que, aunque no resucitar\u00eda a los jud\u00edos asesinados en los pogromos de 1905, la resoluci\u00f3n s\u00ed ayudar\u00eda a curar algunas de las heridas que segu\u00edan causando tanto dolor en la comunidad jud\u00eda. Fue aprobada por unanimidad en el congreso.<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n reafirmaba fundamentalmente el punto de vista socialdem\u00f3crata cl\u00e1sico de que el antisemitismo era lo mismo que la contrarrevoluci\u00f3n. Sin embargo, conten\u00eda un importante reconocimiento: el \u201cgran peligro\u201d, ley\u00f3 Preobrazhenski, es \u201cla tendencia del antisemitismo a ocultarse tras consignas radicales\u201d. Esta convergencia de la pol\u00edtica revolucionaria y el antisemitismo, segu\u00eda la resoluci\u00f3n, representa \u201cun enorme peligro para el pueblo jud\u00edo y el conjunto del movimiento revolucionario, pues amenaza con ahogar la liberaci\u00f3n del pueblo en la sangre de nuestros hermanos y cubrir de desgracia al movimiento revolucionario entero\u201d. Esta admisi\u00f3n de que el antisemitismo y la pol\u00edtica radical pod\u00edan confluir supuso pisar terreno nuevo para el movimiento socialista ruso, que hasta entonces sol\u00eda situar el antisemitismo en el lado de la extrema derecha. Cuando el proceso revolucionario se aceler\u00f3 a finales del verano de 1917, la presencia del antisemitismo en algunos sectores de la clase obrera y del movimiento revolucionario se hab\u00eda convertido en un problema creciente que requer\u00eda una respuesta socialista.<\/p>\n<p><strong>La respuesta de los soviets<\/strong><\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino del verano, los soviets lanzaron una amplia campa\u00f1a contra el antisemitismo. El soviet de Mosc\u00fa, por ejemplo, organiz\u00f3 charlas y reuniones en las f\u00e1bricas sobre este tema durante los meses de agosto y septiembre. En la antigua Zona de Residencia 1\/, los soviets locales se encargaron de prevenir el estallido de pogromos. En Chernigov (Ucrania), a mediados de agosto, las Centurias Negras acusaron a los jud\u00edos de acaparar reservas de pan, lo que dio lugar a una serie de disturbios antijud\u00edos violentos. Una delegaci\u00f3n del soviet de Kiev tuvo que organizar un grupo de tropas locales para poner fin a los desmanes.<\/p>\n<p>El gobierno provisional trat\u00f3 de lanzar su propia respuesta al antisemitismo. A mediados de septiembre, el gobierno aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n en que promet\u00eda adoptar \u201clas medidas m\u00e1s dr\u00e1sticas contra todos los pogromistas\u201d. Una declaraci\u00f3n similar, emitida dos semanas despu\u00e9s, ordenaba a los ministros del gobierno a emplear \u201ctodo el poder a su disposici\u00f3n\u201d para acabar con los pogromos. No obstante, cuando ya estaba en marcha la transferencia del poder a los soviets, la autoridad del gobierno provisional se hallaba en plena desintegraci\u00f3n. Una editorial del 1 de octubre del peri\u00f3dico progubernamental Russkie Vedomosti capt\u00f3 bien la situaci\u00f3n: \u201cla ola de pogromos crece y se expande\u2026 Todos los d\u00edas llegan monta\u00f1as de telegramas\u2026 [pero] el gobierno provisional est\u00e1 desbordado\u2026 La administraci\u00f3n local es impotente para hacer nada\u2026 Los medios de coerci\u00f3n est\u00e1n completamente agotados\u201d.<\/p>\n<p>Pero no los de los soviets. A medida que se profundiz\u00f3 la crisis pol\u00edtica y avanz\u00f3 el proceso de bolchevizaci\u00f3n, numerosos soviets provinciales lanzaron sus propias campa\u00f1as contra el antisemitismo. En Vitebsk, una ciudad situada a unos 560 kil\u00f3metros de Mosc\u00fa, el soviet local constituy\u00f3 a primeros de octubre una unidad militar para proteger la ciudad de los pogromistas. La semana siguiente, el soviet de Oryol aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n para combatir con las armas toda forma de violencia antisemita. En el extremo oriente ruso, los soviets de toda Siberia adoptaron una resoluci\u00f3n contra el antisemitismo, declarando que el ej\u00e9rcito revolucionario local tomar\u00eda \u201ctodas las medidas necesarias\u201d para impedir cualquier pogromo. Esto demuestra hasta qu\u00e9 punto la lucha contra el antisemitismo estaba profundamente arraigada en el movimiento socialista organizado: incluso en el extremo oriente, donde hab\u00eda relativamente pocos jud\u00edos y todav\u00eda menos pogromos, los soviets locales se identificaban con los jud\u00edos del frente occidental que sufr\u00edan la violencia de manos de las bandas de antisemitas.<\/p>\n<p>No cabe duda de que los soviets se hab\u00edan convertido, a mediados de 1917, en la principal oposici\u00f3n pol\u00edtica al antisemitismo en Rusia. Un editorial del peri\u00f3dico Evreiskaia Nedelia (La Semana Hebrea) lo reflej\u00f3 muy bien: \u201cHay que decir, y se lo debemos agradecer, que los soviets han llevado a cabo una lucha en\u00e9rgica en contra [de los pogromos]. En muchos lugares, ha sido exclusivamente gracias a su firmeza que se ha restaurado la paz\u201d. Conviene se\u00f1alar, sin embargo, que estas campa\u00f1as contra el antisemitismo estaban destinadas a los trabajadores fabriles y ocasionales activistas del movimiento socialista en sentido amplio. En otras palabras, el antisemitismo se identificaba como un problema en el seno de la base social de la izquierda radical e incluso de sectores del propio movimiento revolucionario. Lo que esto revelaba, por supuesto, es que el antisemitismo no emanaba simplemente de \u201carriba\u201d, de las altas esferas que apoyaban al zarismo, sino que ten\u00eda una base org\u00e1nica en sectores de la clase obrera y que hab\u00eda que hacerle frente como tal.<\/p>\n<p><strong>El enemigo en el interior<\/strong><\/p>\n<p>Para la direcci\u00f3n bolchevique, la pol\u00edtica revolucionaria no solo era incompatible con el antisemitismo; eran polos antit\u00e9ticos. Como qued\u00f3 formulado en un titular de primera p\u00e1gina del principal peri\u00f3dico del partido, Pravda, en 1918: \u201cEstar en contra de los jud\u00edos es estar a favor del zar\u201d, No obstante, ser\u00eda un error constatar las declaraciones de Lenin y Trotsky e \u201cignorar\u201d los pensamientos y sentimientos de las bases. Como demostraron los acontecimientos de 1917, la revoluci\u00f3n y el antisemitismo no siempre estaban en polos opuestos. Noticias de prensa del verano y oto\u00f1o de 1917 revelan que a menudo se acusaba a bolcheviques locales, por parte de otros socialistas, de perpetuar el antisemitismo y a veces incluso de acoger a antisemitas en la base social del partido. Por ejemplo, seg\u00fan el peri\u00f3dico Edinstvo, de Georguii Plej\u00e1nov, cuando los mencheviques trataron de hablar en los cuarteles del distrito de Vyborg de Petrogrado a mediados de junio, algunos soldados, supuestamente animados por militantes bolcheviques, gritaron: \u201c\u00a1Abajo con ellos! \u00a1Son todos jud\u00edos!\u201d Conviene se\u00f1alar que Plej\u00e1nov era a mediados de 1917 un antibolchevique furibundo, de modo que esta fuente ha de tratarse con cautela.<\/p>\n<p>Sin embargo, hubo muchas m\u00e1s denuncias en el mismo sentido. M\u00e1s o menos por la misma \u00e9poca, el peri\u00f3dico menchevique Vperiod inform\u00f3 de que militantes bolcheviques moscovitas hab\u00edan boicoteado una concentraci\u00f3n de mencheviques, acus\u00e1ndoles de ser \u201cjud\u00edos\u201d que \u201cexplotan al proletariado\u201d. Cuando el 18 de junio salieron a la calle en Petrogrado cientos de miles de trabajadores, algunos bolcheviques retiraron por lo visto banderas del Bund 2\/ y gritaron consignas antisemitas. En respuesta, Mark Liber, miembro del Bund, acus\u00f3 a los bolcheviques de ser \u201cpogromistas\u201d. Llegado octubre, estas acusaciones se hicieron m\u00e1s frecuentes. En la edici\u00f3n del 29 de octubre de Evreiskaia Nedelia, un editorial lleg\u00f3 a decir que las \u201ccenturias negras\u201d antisemitas \u201cllenaban las filas de los bolcheviques\u201d en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Estas afirmaciones estaban a todas luces descaminadas. La direcci\u00f3n bolchevique se opon\u00eda al antisemitismo y el grueso de los miembros del partido participaron en el desarrollo de la respuesta partidaria al antisemitismo en las f\u00e1bricas y los soviets. No obstante, la idea de que el bolchevismo pod\u00eda atraer a antisemitas de extrema derecha no era totalmente descabellada. El 29 de octubre, un sorprendente editorial del peri\u00f3dico antisemita de extrema derecha Groza (Tormenta) declaraba:<\/p>\n<p>Los bolcheviques han tomado el poder. El jud\u00edo Kerensky, lacayo de los brit\u00e1nicos y de los banqueros del mundo, habi\u00e9ndose arrogado descaradamente el t\u00edtulo de comandante en jefe de las fuerzas armadas y nombrado primer ministro del zarismo ruso ortodoxo, ser\u00e1 barrido del Palacio de Invierno, donde hab\u00eda desacralizado con su presencia los restos del pacificador Alejandro III. El 25 de octubre, los bolcheviques unieron a todos los regimientos que se negaban a someterse a un gobierno compuesto por banqueros jud\u00edos, generales traicioneros, terratenientes traidores y comerciantes ladrones.<\/p>\n<p>Los bolcheviques clausuraron inmediatamente el peri\u00f3dico, pero el apoyo indeseado alarm\u00f3 a la direcci\u00f3n del partido.<\/p>\n<p>Lo que agravaba la preocupaci\u00f3n de los socialistas moderados por la posibilidad de un solapamiento entre antisemitismo y revoluci\u00f3n era la manera en que los bolcheviques movilizaban a las masas y canalizaban su resentimiento de clase. El 28 de octubre, cuando la revoluci\u00f3n estaba en pleno apogeo, el comit\u00e9 electoral menchevique de Petrogrado emiti\u00f3 un llamamiento desesperado a los trabajadores de la capital advirtiendo de que los bolcheviques hab\u00edan seducido a \u201clos trabajadores y soldados ignorantes\u201d y de que la consigna de \u201c\u00a1Todo el poder a los soviets!\u201d pod\u00eda convertirse muy f\u00e1cilmente en \u201cAbajo los jud\u00edos, abajo los tenderos\u201d. Para el menchevique L\u2019vov-Rogachevskii, la \u201ctragedia\u201d de la revoluci\u00f3n rusa reside en el hecho evidente de que \u201clas masas oscuras son incapaces de distinguir al provocador del revolucionario, o un pogromo contra los jud\u00edos de la revoluci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p>La prensa jud\u00eda se hizo eco de estas preocupaciones. Seg\u00fan un art\u00edculo de opini\u00f3n de Evreiskaia Nedelia, \u201cel camarada Lenin y sus compa\u00f1eros bolcheviques llaman al proletariado a \u2018pasar de las palabras a la acci\u00f3n\u2019, pero siempre que se juntan muchedumbres eslavas, \u2018pasar de las palabras a la acci\u00f3n\u2019 significa, en realidad, \u2018arremeter contra los jud\u00edos\u2019.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, contrariamente a estas predicciones alarmistas, en las horas y los d\u00edas inmediatamente posteriores a la toma del poder por los bolcheviques no hubo pogromos masivos en el interior de Rusia. La insurrecci\u00f3n no se convirti\u00f3 en la violencia antisemita que se hab\u00eda augurado. Lo que revelan las advertencias antes citadas es lo profundo que estaba arraigado el temor a las \u201cmasas oscuras\u201d entre sectores de la izquierda socialista que dec\u00edan hablar en su nombre. Esto es especialmente cierto en el caso de los intelectuales, que en general contemplaban el levantamiento proletario con horror, debido a la violencia y la barbarie que seg\u00fan ellos ser\u00eda su corolario inevitable.<\/p>\n<p>Lo que defin\u00eda a los bolcheviques durante este periodo era precisamente su cercan\u00eda con las masas de Petrogrado que tanto miedo infund\u00edan a los intelectuales. Sin embargo, el solapamiento entre antisemitismo y pol\u00edtica revolucionaria era real. Pocos d\u00edas despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre, Ily\u00e1 Ehrenburg \u2013que pronto ser\u00eda unos de los escritores jud\u00edos m\u00e1s prol\u00edficos y conocidos en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u2013 se sent\u00f3 a escribir sus pensamientos sobre los acontecimientos trascendentales que acababan de producirse. Su relato constituye quiz\u00e1 la descripci\u00f3n m\u00e1s v\u00edvida de la articulaci\u00f3n entre el antisemitismo y el proceso revolucionario de 1917:<\/p>\n<p>Ayer estaba yo en la cola para votar para la Asamblea Constituyente. Hab\u00eda gente que dec\u00eda \u201cQui\u00e9n est\u00e9 contra los jud\u00edos, que vote la lista n\u00famero 5 [los bolcheviques]\u201d, \u201cQuien est\u00e9 por la revoluci\u00f3n mundial, que vote por la lista n\u00famero 5\u201d. Se acerc\u00f3 el pope rociando agua bendita; todo el mundo se quit\u00f3 el sombrero. Pas\u00f3 un grupo de soldados que se puso a cantar la Internacional en direcci\u00f3n al pope. \u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfO esto es realmente el infierno?<\/p>\n<p>En este alarmante recuerdo, la distinci\u00f3n entre bolchevismo revolucionario y antisemitismo contrarrevolucionario aparece borrosa. De hecho, el relato de Ehrenburg prefigura la inquietante pregunta que se formula en Caballer\u00eda Roja, la recopilaci\u00f3n de historias de la guerra civil de Isaac Babel: \u201c\u00bfCu\u00e1l es la revoluci\u00f3n y cu\u00e1l la contrarrevoluci\u00f3n?\u201d<\/p>\n<p>Pese a la insistencia de los bolcheviques en calificarlo de fen\u00f3meno puramente \u201ccontrarrevolucionario\u201d, el antisemitismo se resist\u00eda a una categorizaci\u00f3n tan n\u00edtida y se manifestaba en todo el espectro pol\u00edtico con formas sumamente complejas e inesperadas. Esto se revelar\u00eda con toda claridad seis meses despu\u00e9s, en la primavera de 1918, cuando estallaron los primeros pogromos desde la Revoluci\u00f3n de Octubre en la Zona de Asentamiento. En pueblos y ciudades del noreste de Ucrania, como Glujov, el poder bolchevique se consolid\u00f3 mediante la violencia antijud\u00eda por parte de los dirigentes locales del partido y los Guardias Rojos. La confrontaci\u00f3n de los bolcheviques con el antisemitismo en 1918 fue, por tanto, a menudo una confrontaci\u00f3n con el antisemitismo de su propia base social.<\/p>\n<p>Cuando conmemoramos el centenario de la Revoluci\u00f3n de Octubre, la celebramos con raz\u00f3n como un periodo de transformaci\u00f3n social radical, cuando un nuevo mundo parec\u00eda posible. La revoluci\u00f3n, sin embargo, tambi\u00e9n deber\u00eda recordarse con todas sus complicaciones. El antirracismo hay que cultivarlo y renovarlo continuamente. Un siglo despu\u00e9s, cuando lidiamos con los da\u00f1os causados por el racismo en la pol\u00edtica de clase, 1917 puede ense\u00f1arnos muchas cosas sobre c\u00f3mo las ideas reaccionarias pueden enraizarse, pero tambi\u00e9n c\u00f3mo pueden combatirse.<\/p>\n<p>* Brendan McGeever es profesor de sociolog\u00eda de la racializaci\u00f3n y del antisemitismo en Birkbeck, Universidad de Londres.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ Zona de Residencia: la regi\u00f3n fronteriza occidental del imperio ruso en la que estaba permitido el asentamiento de jud\u00edos. Abarcaba territorios hoy situados en Ucrania, Bielorrusia, Polonia y Lituania.<\/p>\n<p>2\/ El Bund (en yidish: federaci\u00f3n) fue un movimiento pol\u00edtico jud\u00edo de corte socialista creado a finales del siglo XIX en el imperio ruso. (N. d. t.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando conmemoramos el centenario de la Revoluci\u00f3n de Octubre, la celebramos con raz\u00f3n como un periodo de transformaci\u00f3n social radical, cuando un nuevo mundo parec\u00eda posible. La revoluci\u00f3n, sin embargo, tambi\u00e9n deber\u00eda recordarse con todas sus complicaciones. El antirracismo hay que cultivarlo y renovarlo continuamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1786327],"tags":[6992],"class_list":["post-3147","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-revolucion-rusa","tag-debates","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-OL","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3147"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3151,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3147\/revisions\/3151"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}