{"id":30381,"date":"2022-10-24T08:39:13","date_gmt":"2022-10-24T06:39:13","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30381"},"modified":"2022-10-24T22:18:28","modified_gmt":"2022-10-24T20:18:28","slug":"debates-regalar-vida-o-negar-la-maternidad-la-gestacion-subrogada-silvia-federici","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30381","title":{"rendered":"Debates &#8211; \u00bfRegalar vida o negar la maternidad? La gestaci\u00f3n subrogada. [Silvia Federici]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong>Adelanto del <em>\u2018Ir m\u00e1s all\u00e1 de la piel: repensar, rehacer y reivindicar el cuerpo en el capitalismo contempor\u00e1neo\u00b4<\/em> (Traficantes de Sue\u00f1os 2022)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/\">CTXT<\/a>, 23-10-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-10-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Acusar al capitalismo de haber convertido el cuerpo de la mujer en una m\u00e1quina de producci\u00f3n de fuerza de trabajo ha sido un tema central en la literatura feminista desde los a\u00f1os setenta. Pero en tanto concibe la gestaci\u00f3n como un proceso puramente mec\u00e1nico, un trabajo alienado en el que la mujer contratada no debe implicarse a nivel emocional, el surgimiento de la maternidad subrogada ha supuesto un punto de inflexi\u00f3n en este proceso. La subrogaci\u00f3n es tambi\u00e9n otra vuelta de tuerca desde el punto de vista de la mercantilizaci\u00f3n de la vida humana, pues implica la organizaci\u00f3n y legitimaci\u00f3n de un mercado de ni\u00f1os y ni\u00f1as y la definici\u00f3n del ni\u00f1o como una propiedad que se puede transferir, vender y comprar. Esta es, en realidad, la esencia de la \u201cgestaci\u00f3n subrogada\u201d, una pr\u00e1ctica que se ha popularizado en varios pa\u00edses, empezando por Estados Unidos, pero que sigue estando envuelta en una nube de mistificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">En <em>Contract Children<\/em> [Hijos por contrato] (2015), la soci\u00f3loga feminista italiana Daniela Danna se\u00f1ala que el propio concepto de \u201csubrogaci\u00f3n\u201d es enga\u00f1oso al sugerir que la \u201cmadre gestante\u201d no es la madre real, sino solo \u201cuna ayuda, una asistente\u201d que gesta en nombre de \u201cla madre real\u201d \u2013la proveedora del \u00f3vulo que el vientre subrogado convierte en beb\u00e9\u2013. Esta terminolog\u00eda est\u00e1 justificada por las nuevas tecnolog\u00edas reproductivas (la fecundaci\u00f3n in vitro y la transferencia de embriones), que producen la ilusi\u00f3n de que los propietarios del \u00f3vulo implantado tienen los derechos de propiedad sobre el ni\u00f1o, en tanto la madre gestacional no tiene relaci\u00f3n gen\u00e9tica con \u00e9l. Como comenta Danna, este argumento es falaz y solo se puede sostener a trav\u00e9s de una concepci\u00f3n abstracta de la propiedad en la que se ignora que la \u201cmadre gestante\u201d es quien crea y nutre materialmente al ni\u00f1o, un proceso que no implica solo los nueve meses de embarazo, ya que tambi\u00e9n hay una transferencia de material gen\u00e9tico: realmente el ni\u00f1o est\u00e1 hecho de su carne y de sus huesos (p. 68).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Gracias a esta mistificaci\u00f3n y al desarrollo de una m\u00e1quina comercial e institucional de apoyo, compuesta de compa\u00f1\u00edas aseguradoras, m\u00e9dicos y abogados, la subrogaci\u00f3n se ha extendido de forma extraordinaria durante las tres \u00faltimas d\u00e9cadas. Cada a\u00f1o nacen miles de beb\u00e9s por este procedimiento y en algunos pa\u00edses se han abierto \u201cgranjas de beb\u00e9s\u201d donde se insemina a las madres, que residen all\u00ed mientras dura el embarazo. En la India, por ejemplo, antes de que se prohibiera la subrogaci\u00f3n trasnacional en 2015, exist\u00edan tres mil cl\u00ednicas de esta clase (Vora, 2019) que constitu\u00edan la infraestructura de una industria reproductiva en la que pr\u00e1cticamente se hab\u00eda culminado la conversi\u00f3n del cuerpo de la mujer en una m\u00e1quina procreadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Sin embargo, sigue habiendo problemas. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea la gestaci\u00f3n subrogada est\u00e1 prohibida o sujeta a l\u00edmites y regulaciones. Es el caso de Pa\u00edses Bajos, donde se da a la madre subrogada un plazo de varias semanas despu\u00e9s del parto para que decida si quiere separarse del beb\u00e9. Pero, como indican Danna y otros autores, se est\u00e1n eliminando progresivamente las restricciones y, en lugar de limitar la pr\u00e1ctica, la regulaci\u00f3n se est\u00e1 convirtiendo en el camino m\u00e1s r\u00e1pido hacia su reconocimiento legal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Para sortear las prohibiciones en los casos que llegan a la justicia o facilitar el reconocimiento legal de los ni\u00f1os adquiridos en el extranjero mediante la subrogaci\u00f3n, se recurre, entre otros, al principio de que hay que considerar el \u201cinter\u00e9s superior del ni\u00f1o\u201d a la hora de dictar un veredicto. Pero en realidad este es un recurso para esquivar la ley y una legitimaci\u00f3n de las implicaciones racistas y clasistas de esta pr\u00e1ctica. A la hora de asignar al ni\u00f1o, siempre se prioriza el inter\u00e9s de las parejas blancas con recursos econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"240\" height=\"421\" data-attachment-id=\"30389\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=30389\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Mujer2410-II.jpg?fit=240%2C421&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"240,421\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Mujer2410-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Mujer2410-II.jpg?fit=240%2C421&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Mujer2410-II.jpg?resize=240%2C421&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-30389\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Mujer2410-II.jpg?w=240&amp;ssl=1 240w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Mujer2410-II.jpg?resize=171%2C300&amp;ssl=1 171w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Tambi\u00e9n se apela al forzoso cumplimiento del \u201ccontrato\u201d que obliga a las madres subrogadas a entregar al beb\u00e9 una vez nacido. De hecho, la gestaci\u00f3n subrogada es un ejemplo destacado del papel crucial que desempe\u00f1a la ley como sost\u00e9n de la reforma neoliberal, en tanto se confiere al contrato un estatus sagrado que no admite cuestionamiento de las condiciones en las que se llev\u00f3 a cabo. Pero, como puso en evidencia el famoso caso de <em>\u201cBaby M\u201d<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30381#fn-30381-1' id='fnref-30381-1' onclick='return fdfootnote_show(30381)'>1<\/a><\/sup>, para las mujeres es dif\u00edcil saber de antemano, cuando firman el contrato, c\u00f3mo se van a sentir despu\u00e9s de haber experimentado un d\u00eda tras otro, durante nueve meses, c\u00f3mo se desarrolla una nueva vida en su vientre. En los t\u00e9rminos del contrato tampoco se tiene en consideraci\u00f3n el efecto que pueda tener separarse del beb\u00e9. Los propios contratos se han ido volviendo m\u00e1s complejos y restrictivos; no solo obligan a la madre subrogada a renunciar al beb\u00e9 despu\u00e9s de su nacimiento, sino que tambi\u00e9n establecen un control estricto de su vida cotidiana durante el embarazo en lo que respecta a tratamientos m\u00e9dicos, vida sexual o ingesta de alimentos, entre otras cuestiones. En el desarrollo de argumentos legitimadores tambi\u00e9n tiene peso la teorizaci\u00f3n legal <em>del derecho a ser padres<\/em>, para el que la gestaci\u00f3n subrogada se convierte en una condici\u00f3n indispensable. Este argumento ya se est\u00e1 utilizando, sorprendentemente incluso en c\u00edrculos radicales, a favor de las parejas de hombres homosexuales, quienes tendr\u00edan que contratar un vientre de alquiler precisamente para cumplir su derecho, en teor\u00eda absoluto, a la paternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">En resumen, todo apunta a que la gestaci\u00f3n subrogada va a terminar por imponerse. No obstante, conforme esta pr\u00e1ctica se normaliza, se hace cada vez m\u00e1s necesario apuntar a las premisas racistas y clasistas que la fundamentan, las consecuencias destructivas para los beb\u00e9s producidos de este modo, as\u00ed como los efectos negativos en las mujeres. Una consecuencia preocupante es la existencia de beb\u00e9s \u201cen el limbo\u201d que son rechazados tanto por la madre subrogada como por la pareja contratante cuando los padres \u201cintencionales\u201d, por distintas razones, no consiguen que esos beb\u00e9s sean reconocidos como sus hijos en su pa\u00eds de residencia; tambi\u00e9n se puede dar el caso cuando nacen con alg\u00fan tipo de discapacidad. Un reportaje de investigaci\u00f3n de la agencia Reuters revel\u00f3 adem\u00e1s que, al menos en Estados Unidos, los padres adoptivos pueden deshacerse sin dificultad a trav\u00e9s de internet de los ni\u00f1os que hayan adoptado en el extranjero, mediante una pr\u00e1ctica llamada <em>\u201cprivate rehoming\u201d<\/em> [realojo privado] que no cuenta con ninguna clase de regulaci\u00f3n.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30381#fn-30381-2' id='fnref-30381-2' onclick='return fdfootnote_show(30381)'>2<\/a><\/sup> A\u00fan m\u00e1s preocupantes son los indicios que apuntan a que algunos ni\u00f1os terminan en el mercado de \u00f3rganos, ya que una vez se realiza la transacci\u00f3n no existe un sistema institucional de supervisi\u00f3n que compruebe qu\u00e9 ocurre con los ni\u00f1os vendidos, que en muchos casos son enviados a miles de kil\u00f3metros de su lugar de nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Las mujeres que firman un contrato para alquilar su vientre son la encarnaci\u00f3n de una larga serie de figuras proletarias que han visto a sus hijos como un medio de supervivencia. Pero lo que pone a la gestaci\u00f3n subrogada a otro nivel es que se vende el beb\u00e9 a otra persona de por vida. Este aspecto tambi\u00e9n la distingue de la prostituci\u00f3n, con la que se compara a menudo. Mientras la prostituta vende un servicio y el uso provisional de su cuerpo, la madre subrogada otorga a otras personas, a cambio de dinero, el control total sobre la vida de un ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">Al hacer hincapi\u00e9 en este punto no pretendo hacer una cr\u00edtica moralista a las mujeres que se convierten en madres subrogadas, quienes, en muchos casos, son empujadas a hacerlo por sus familiares o tienen un acceso tan restringido a recursos propios que se plantean alquilar su vientre como una alternativa a una vida en batalla constante por la supervivencia, del mismo modo que otras personas se plantean vender sus ri\u00f1ones, su pelo o su sangre. Cuando se entrevista a algunas de estas mujeres y describen los meses de gestaci\u00f3n como unas vacaciones, las primeras de su vida, est\u00e1n mostrando de manera elocuente la pobreza en la que viven muchas de ellas. Pero tenemos que desenmascarar la tremenda hipocres\u00eda de la ret\u00f3rica que envuelve esta pr\u00e1ctica, que afirma que es producto del amor, una expresi\u00f3n pura del altruismo, \u201cregalar vida\u201d, mientras omite el hecho de que quienes la ejercen son algunas de las mujeres m\u00e1s pobres del planeta y que quienes se benefician son las familias acomodadas que, una vez han adquirido el beb\u00e9, no desean tener relaci\u00f3n alguna con la madre subrogada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">En lugar de ser hip\u00f3critas y celebrar el supuesto altruismo de las madres subrogadas, deber\u00edamos reflexionar sobre el nivel abismal de pobreza que lleva a una mujer a aceptar gestar durante nueve meses a un beb\u00e9 al que nunca se le permitir\u00e1 cuidar y cuyo destino tiene prohibido conocer. Tambi\u00e9n nos deber\u00eda preocupar, como ha preocupado a muchas feministas, que la subdivisi\u00f3n y especializaci\u00f3n de la maternidad en sus aspectos gestacional, social y biol\u00f3gico representa una devaluaci\u00f3n del proceso, que una vez fue considerado un poder de la mujer, y la restauraci\u00f3n de una concepci\u00f3n sexista, patriarcal y verdaderamente aristot\u00e9lica del cuerpo de la mujer y de la mujer en s\u00ed, que en la ret\u00f3rica de la subrogaci\u00f3n se presenta como la portadora pasiva de una vida a la que no contribuye m\u00e1s que en \u201cmateria bruta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\">\u00bfDeber\u00eda<em> no<\/em> legalizarse la gestaci\u00f3n subrogada? Es un tema que habr\u00eda de generar m\u00e1s debate que el que ha tenido lugar hasta el momento. La pregunta plantea la cuesti\u00f3n de hasta qu\u00e9 punto podemos recurrir al Estado para garantizar que no se vulnere nuestra vida. Uno de los argumentos a los que se suele acudir es que la legalizaci\u00f3n supondr\u00eda cierta protecci\u00f3n para la madre subrogada. Al mismo tiempo, si se criminaliza la pr\u00e1ctica, la madre se expone a un mayor riesgo, ya que sin lugar a dudas la subrogaci\u00f3n se seguir\u00e1 practicando. Tambi\u00e9n es peligroso pedir al Estado cualquier clase de legislaci\u00f3n o intervenci\u00f3n punitiva. La historia nos demuestra que esas medidas suelen volverse en contra de quienes ya est\u00e1n siendo victimizadas. As\u00ed pues, \u00bfc\u00f3mo vamos a proteger a los beb\u00e9s que nazcan como consecuencia de las transacciones de la gestaci\u00f3n subrogada? \u00bfQu\u00e9 iniciativas deber\u00edamos emprender para impedir que se generalice la compra y venta de la vida de las personas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong>* Silvia Federici<\/strong>, escritora y profesora italo-estadounidense. Una de las te\u00f3ricas y activistas m\u00e1s reconocidas del feminismo anticapitalista. Autora de numerosos libros publicados en varios idiomas&nbsp; En castellano, pueden leerse algunos editados por Traficantes de Sue\u00f1os: <em>Calib\u00e1n y la bruja<\/em> (2009), <em>Revoluci\u00f3n en punto cero<\/em> (2013), <em>El patriarcado del salario<\/em> (2018), el archivo de la campa\u00f1a internacional Salario para el trabajo dom\u00e9stico (2019), <em>Reencantar el mundo<\/em> (2020) y<em> Brujas, caza de brujas y mujeres<\/em> (2021).(Redacci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Notas<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En lugar de ser hip\u00f3critas y celebrar el supuesto altruismo de las madres subrogadas, deber\u00edamos reflexionar sobre el nivel abismal de pobreza que lleva a una mujer a aceptar gestar durante nueve meses a un beb\u00e9 al que nunca se le permitir\u00e1 cuidar y cuyo destino tiene prohibido conocer.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":30394,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14037],"tags":[703609181,6992,703609179,703609180,703608645],"class_list":{"0":"post-30381","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-mujeres","8":"tag-granjas-de-bebes","9":"tag-debates","10":"tag-madre-gestante","11":"tag-procreacion","12":"tag-vientres-de-alquiler","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Debates2410.jpg?fit=1019%2C593&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7U1","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30381"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30395,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30381\/revisions\/30395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}