{"id":30351,"date":"2022-10-23T11:55:18","date_gmt":"2022-10-23T09:55:18","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30351"},"modified":"2022-10-23T11:55:18","modified_gmt":"2022-10-23T09:55:18","slug":"america-latina-el-hambre-aumenta-al-igual-que-sus-exportaciones-de-alimentos-jill-langlois-y-jorgelina-hiba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30351","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina &#8211; El hambre aumenta, al igual que sus exportaciones de alimentos. [Jill Langlois y Jorgelina Hiba]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\">Mariana Moreira. Foto:\u00a0 Dan Agostini \/ Di\u00e1logo ChinoFoto: Dan Agostini Di\u00e1logo Chino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong>El hambre aumenta, al igual que sus exportaciones de alimentos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong>En 2020, casi 40 % de los habitantes de Am\u00e9rica Latina sufr\u00eda inseguridad alimentaria moderada o grave.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong>Jill Langlois y Jorgelina Hiba, S\u00e3o Paulo\/Buenos Aires<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/ipsnoticias.net\/\">Inter Press Service<\/a>, 17-10-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 23-10-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Hace cuatro d\u00edas que Mariana Cristina Lourdes Moreira no puede comer bien. Cuando ella y sus tres hijos peque\u00f1os viv\u00edan en Santo Ant\u00f4nio de Posse, una ciudad rural de 23 000 habitantes situada a unas dos horas de S\u00e3o Paulo, el hambre siempre les pisaba los talones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Moreira, que ahora tiene 25 a\u00f1os, ganaba dinero recogiendo naranjas en una granja cercana. En sus mejores d\u00edas, pod\u00eda llenar siete cajas en un turno de 10 horas, con lo que ganaba 14 reales brasile\u00f1os (2,70 d\u00f3lares), o unos 294 reales (57 d\u00f3lares) al mes. Con un alquiler de 450 reales (86 d\u00f3lares), ni siquiera era suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Moreira ya hab\u00eda vivido en S\u00e3o Paulo, pero tuvo que volver a casa para ayudar a su madre a cuidar a su hermano, que tiene una discapacidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Cuando recordaba su estancia en la ciudad, se acordaba de lo amables que hab\u00edan sido algunos de sus habitantes, siempre dispuestos a ayudar. As\u00ed que cuando el hambre se hizo m\u00e1s habitual en su casa, y cuando ya no pod\u00eda soportar limpiar las l\u00e1grimas en las mejillas de sus hijos, reuni\u00f3 el dinero suficiente para tomar el autob\u00fas de vuelta a S\u00e3o Paulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Ahora, sentada en una mesa de la cafeter\u00eda del Centro Comunitario de S\u00e3o Martinho de Lima, Moreira retira la c\u00e1scara de un mango para su hija de seis a\u00f1os, Elo\u00e1. Sus otros hijos -Elo\u00edsa, de 4 a\u00f1os, y Kaleb, de 2- mastican pan y beben leche con chocolate mientras esperan que les ayuden con su propia fruta. Una vez que sus tres peque\u00f1os han comido, Moreira se dedica a su propia comida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Aqu\u00ed, en el centro comunitario, un grupo de voluntarios dirigido por el padre J\u00falio Lancellotti -un defensor de las personas que pasan hambre y no tienen hogar- sirve el desayuno los siete d\u00edas de la semana a entre 700 y 1.000 personas, entre ellas Moreira, Elo\u00e1, Elo\u00edsa y Kaleb. Para el almuerzo, es una multitud a\u00fan mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Algunos de los que acuden a las comidas gratuitas han luchado con la seguridad alimentaria durante la mayor parte de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Otros se han convertido recientemente en parte de las m\u00e1s de 33 millones de personas que pasan hambre en Brasil, despu\u00e9s de que la pandemia dejara sin trabajo a 377 personas por hora solo en su primer a\u00f1o, y el aumento del costo de los alimentos hiciera casi imposible mantener a sus familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abAhora solo puedo comprar la mitad de lo que sol\u00eda\u00bb, dice Moreira. \u00abMuchas veces he tenido que devolver las cosas despu\u00e9s de que la cajera las cobrara porque no ten\u00eda suficiente dinero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Y no solo ocurre en Brasil. En toda Am\u00e9rica Latina, las familias tienen dificultades para llevar comida a la mesa, a pesar del aumento de la producci\u00f3n de productos b\u00e1sicos y de las exportaciones de la regi\u00f3n que, seg\u00fan algunos, \u00abalimenta al mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Despu\u00e9s de haber sacado lentamente a su poblaci\u00f3n de las garras del hambre durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os, Am\u00e9rica Latina se ha visto, una vez m\u00e1s, desbordada por la inseguridad alimentaria, ya que la pandemia, la guerra en Ucrania y la mayor frecuencia de fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos pesan mucho en lo que acaba en los platos de la gente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>La pandemia aumenta el hambre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Cuando comenz\u00f3 la pandemia de covid-19 en 2020, casi 3100 millones de personas en todo el mundo no pod\u00edan permitirse una dieta saludable. Seg\u00fan el informe \u00abEl estado de la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n en el mundo\u00bb, publicado este a\u00f1o por la ONU, 117,3 millones de esas personas estaban en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Esto supone 21 % de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n, y 6,9 % m\u00e1s que el a\u00f1o anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Y a medida que los alimentos sigan siendo menos accesibles -el informe se\u00f1ala que el costo de una dieta saludable volver\u00e1 a aumentar, ya que los precios de los alimentos se han disparado en 2021 y 2022-, se espera que la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n adecuada, ambos problemas que ya aquejan a la regi\u00f3n, sean cada vez m\u00e1s inalcanzables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Un total de 45,1 millones de latinoamericanos, o 7,4 % de las personas que viven en la regi\u00f3n, estaban desnutridos en 2020. Ese mismo a\u00f1o, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada y severa -falta de acceso f\u00edsico, social y econ\u00f3mico a alimentos seguros y saludables- alcanz\u00f3 37,5 %.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En 2021, esas cifras volvieron a aumentar, alcanzando los 49,4 millones de personas, es decir, 8 %, y 38,9 %, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Pero mientras millones de latinoamericanos pasan hambre -o est\u00e1n cr\u00f3nicamente desnutridos- muchos de ellos siguen produciendo alimentos para otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>Un fest\u00edn para la agroindustria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, entre otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, han seguido impulsando la producci\u00f3n y las exportaciones de productos b\u00e1sicos en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En el primer semestre de 2022, las exportaciones agroalimentarias de Brasil, principalmente de carne, soja y caf\u00e9, ascendieron a 79 300 millones de d\u00f3lares, lo que supone un aumento de 29,4 % y se considera un nuevo r\u00e9cord para el semestre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Ese crecimiento se ha atribuido sobre todo al aumento de los precios de los alimentos, muy afectados por la interrupci\u00f3n de las cadenas de suministro por la guerra de Ucrania y su influencia en los precios de los fertilizantes y la energ\u00eda, as\u00ed como por los efectos de la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En el Congreso Brasile\u00f1o de Agronegocios de 2018, Alan Bojanic, el entonces representante de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura en el pa\u00eds, dijo que Brasil ten\u00eda \u00ablas condiciones para ser el granero del mundo\u00ab, citando el crecimiento positivo de sus mercados de granos y carne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">La exportaci\u00f3n se ha vuelto m\u00e1s atractiva para los productores de materias primas en los \u00faltimos a\u00f1os, ya que la devaluaci\u00f3n del real brasile\u00f1o ha hecho que sus ventas sean m\u00e1s competitivas fuera del pa\u00eds que dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Las exportaciones agroalimentarias argentinas nunca hab\u00edan aportado tantos d\u00f3lares al pa\u00eds como este a\u00f1o. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el principal mercado agropecuario del pa\u00eds, se\u00f1ala que el agro aport\u00f3 65 de cada 100 d\u00f3lares exportados durante el primer semestre de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En total, en esos seis meses ingresaron al pa\u00eds 22 000 millones de d\u00f3lares, cifra r\u00e9cord, por la exportaci\u00f3n de granos, cereales y subproductos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Pero al igual que en el resto de Am\u00e9rica Latina, la inseguridad alimentaria, la subalimentaci\u00f3n y el hambre siguen creciendo en Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Problemas estructurales, una inflaci\u00f3n galopante que ya alcanza 70 % interanual, una elevada concentraci\u00f3n del mercado en la industria alimentaria y una macroeconom\u00eda d\u00e9bil son algunos de los factores que ayudan a explicar c\u00f3mo un pa\u00eds con tanta riqueza en la agroindustria puede tener dificultades para alimentar a su propia poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abProducimos alimentos para 400 millones de personas, pero parece que ninguna de ellas vive aqu\u00ed, donde cada vez hay m\u00e1s pobres\u00bb, dice Enrique Mart\u00ednez, coordinador del Instituto para la Producci\u00f3n Popular y exdirector del Instituto Nacional de Tecnolog\u00eda Industrial (Inti). \u00abEs una gran paradoja\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Cuevas tiene 29 a\u00f1os, tres hijos y un marido que acaba de perder su trabajo. Vive en el suroeste de la ciudad de Rosario y, desde que comenz\u00f3 la pandemia, est\u00e1 a cargo de un comedor comunitario que inicialmente atend\u00eda a 200 familias. Ahora proporciona comidas a m\u00e1s de 600.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>Pies de personas que asisten al centro comunitario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Visitantes del Centro Comunitario de S\u00e3o Martinho de Lima, en S\u00e3o Paulo, reciben alimentos. A medida que aumenta la inseguridad alimentaria en Brasil y los pa\u00edses vecinos, un n\u00famero creciente de personas recurre a los comedores comunitarios. Foto:&nbsp; Dan Agostini \/ Di\u00e1logo Chino\u00abCada vez viene m\u00e1s gente, f\u00e1cilmente 10 o 15 familias nuevas a la semana que buscan un plato de comida o algo para picar\u00bb, dice, y a\u00f1ade que ahora que su pareja est\u00e1 en el paro, est\u00e1 \u00abexperimentando en primera persona el no tener dinero para comprar comida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Para Cuevas, el precio de los alimentos \u00abes una locura\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abLa carne es un privilegio que no tenemos\u00bb, dice. \u00abCasi nunca tenemos fruta, tal vez naranjas si nos dan\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Cuando cocinan en el comedor comunitario, lo hacen en dos ollas -una de 100 litros y otra de 50- llenas de arroz, fideos, tomates enlatados y, si tienen suerte, pollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abMe siento impotente y triste, porque cuando mi marido ten\u00eda un trabajo de cuello blanco, pod\u00edamos comprar lo que quer\u00edamos\u00bb, dice. \u00abAhora todo es mucho m\u00e1s dif\u00edcil. Hay tanta desigualdad en este pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En Brasil, Moreira se ha enfrentado a retos similares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Cuando no estaba recogiendo naranjas, hac\u00eda trabajos espor\u00e1dicos como camarera para intentar llegar a fin de mes, pero a\u00fan as\u00ed no era suficiente para llevar comida a la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Ahora que ha regresado a S\u00e3o Paulo, sus hijos tienen menos hambre gracias a los voluntarios del Centro Comunitario S\u00e3o Martinho de Lima. Ya ha reservado una plaza para que los cuatro vivan en una comunidad de okupas de unas 100 personas, situada justo enfrente del centro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abHay espacio suficiente para todo lo que necesitamos\u00bb, dice, y a\u00f1ade que les dieron colchones para dormir. \u00abAhora lo \u00fanico que tengo que hacer es comprar unos clavos y ahorrar 50 reales (9,50 d\u00f3lares) para pagar a uno de los hombres de all\u00ed para que nos ayude a levantar las paredes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Como mujer negra con trabajos informales y con ni\u00f1os en su casa, Moreira representa a todos los sectores de la poblaci\u00f3n m\u00e1s afectados por el hambre en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Seg\u00fan un estudio realizado por la Red Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n sobre Soberan\u00eda y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Rede Penssan), el hambre entre la poblaci\u00f3n negra de Brasil aument\u00f3 70 % entre 2020 y 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">El informe, titulado \u00abOlhe Para a Fome\u00bb (Mira el hambre), tambi\u00e9n destaca que los hogares con jefatura femenina se vieron m\u00e1s afectados que los masculinos, ya que el porcentaje de estos hogares con hambre pas\u00f3 de 11,2 % a 19,3 % en los \u00faltimos dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En los hogares con ni\u00f1os menores de 10 a\u00f1os, el hambre se ha duplicado, alcanzando el 18,1% este a\u00f1o. El hambre tambi\u00e9n es mayor en los hogares en los que el responsable est\u00e1 desempleado (36,1%), trabaja en agricultura a peque\u00f1a escala (22,4%) o tiene un empleo informal (21,1%).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>El bienestar no alivia la inseguridad alimentaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En S\u00e3o Paulo, Moreira se pasa el d\u00eda viajando en el metro de la ciudad, donde vende chicles y caramelos a los pasajeros. Podr\u00eda unirse a los muchos otros brasile\u00f1os que venden productos similares en los sem\u00e1foros, pero le preocupa la seguridad de sus hijos en las concurridas calles de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Algunas personas son amables, dice, y le dan dinero extra cuando ven a los ni\u00f1os. Un hombre que conoci\u00f3 le ofreci\u00f3 un trabajo puntual limpiando tres casas que pensaba alquilar. Emocionada por tener suficiente trabajo para pagar la instalaci\u00f3n de su casa frente al centro comunitario, acept\u00f3. Pero cuando termin\u00f3 el agotador trabajo, el hombre le dijo que no ten\u00eda dinero para pagarle. Se fue sin nada, sin saber c\u00f3mo compensar el tiempo que hab\u00eda pasado en un trabajo no remunerado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Moreira sue\u00f1a con encontrar un trabajo fijo para poder dar m\u00e1s estabilidad a sus hijos. Actualmente recibe Aux\u00edlio Brasil, una transferencia monetaria de 600 reales (115 d\u00f3lares) al mes para las familias que viven en la pobreza o la extrema pobreza, lanzada por el actual gobierno federal tras desmantelar un programa asistencial similar llamado Bolsa Fam\u00edlia. Pero Moreira vive con el temor constante de que se reduzca o se recorte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abAyuda con algunas cosas, como pa\u00f1ales y otros art\u00edculos para los ni\u00f1os, pero todav\u00eda no cubre todo lo que necesitan\u00bb, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Seg\u00fan el estudio de Rede Penssan, la inseguridad alimentaria moderada y severa creci\u00f3 en los dos \u00faltimos a\u00f1os incluso para los que reciben el beneficio. Para 32,7 % de las familias que reciben Aux\u00edlio Brasil y ganan menos de la mitad del salario m\u00ednimo brasile\u00f1o \u2013 1212 reales (232 d\u00f3lares) al mes \u2013 por persona en su hogar, el hambre sigue siendo una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Para los de Argentina, no es diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Victoria Cl\u00e9rici es una de las responsables de una asociaci\u00f3n argentina de recicladores informales, un trabajo que, seg\u00fan ella, es cada vez m\u00e1s popular y que, seg\u00fan calcula, actualmente realizan 300 000 personas en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">La carne y la fruta, dice, son en su mayor\u00eda compras \u00abimposibles\u00bb para la gente que vive en los barrios populares de Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abAhora compramos los cortes de carne m\u00e1s baratos, lo que antes d\u00e1bamos a los perros\u00bb, dice. \u00abEl pollo se consume m\u00e1s porque es m\u00e1s barato, y as\u00ed al menos podemos a\u00f1adir algo al guiso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Seg\u00fan Cl\u00e9rici, los barrios situados en la periferia de las grandes ciudades argentinas sufren mucho m\u00e1s la inflaci\u00f3n que los sectores m\u00e1s acomodados, ya que tienen menos acceso a los grandes comercios que cuentan con el respaldo financiero para ofrecer gangas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abEs incre\u00edble, pero la comida en estos barrios es a veces m\u00e1s cara, no hay tanta variedad y no hay supermercados que puedan vender cosas m\u00e1s baratas\u00bb, dice, y se\u00f1ala que lo que la mayor\u00eda de la gente puede comprar no es saludable. \u00abIncluso los alimentos que llegan como ayuda estatal son todos secos y bajos en prote\u00ednas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En Brasil, los art\u00edculos de una t\u00edpica Cesta B\u00e1sica -la \u00abcanasta b\u00e1sica\u00bb de alimentos b\u00e1sicos como arroz, frijoles, pasta, harina y az\u00facar, com\u00fanmente distribuida a los hogares pobres- tampoco proporcionan comidas completas y saludables a quienes las reciben. Pero para Moreira, la caja ser\u00eda una ayuda bienvenida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Ella y sus hijos comen en el centro comunitario todos los d\u00edas mientras trabaja para ahorrar los 50 reales que necesita para terminar de instalar su nuevo hogar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Ya est\u00e1 trabajando para matricular a sus dos hijas en la escuela ahora que se han mudado (su hijo es todav\u00eda demasiado peque\u00f1o para ir), y espera encontrar un trabajo estable para poder llevar comida a la mesa, dejando m\u00e1s espacio en el centro para otros que necesitan la ayuda de los voluntarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">\u00abQuiero valerme por m\u00ed misma\u00bb, dice. \u00abSiempre he trabajado duro, pero ya no es suficiente. No importa lo que haga, el hambre siempre est\u00e1 ah\u00ed\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 2020, casi 40 % de los habitantes de Am\u00e9rica Latina sufr\u00eda inseguridad alimentaria moderada o grave.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":30359,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[956675,444275,17212,703604913,703605193,703604933,703609004],"class_list":{"0":"post-30351","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-agronegocio","8":"tag-alimentos","9":"tag-america-latina","10":"tag-hambre","11":"tag-inflacion","12":"tag-pobreza","13":"tag-subnutricion","15":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/America-Latina2310-I-1304034809-1666518890403.jpg?fit=975%2C459&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7Tx","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30351"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30360,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30351\/revisions\/30360"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}