{"id":30058,"date":"2022-10-12T21:07:24","date_gmt":"2022-10-12T19:07:24","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30058"},"modified":"2022-10-12T21:07:24","modified_gmt":"2022-10-12T19:07:24","slug":"mujer-arabe-primavera-invierno-y-miedos-una-mirada-feminista-sobre-los-estereotipos-occidentales-sahar-khalifeh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=30058","title":{"rendered":"Mujer \u00e1rabe &#8211; Primavera, invierno y miedos. Una mirada feminista sobre los estereotipos occidentales. [Sahar Khalifeh]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\">Manifestaci\u00f3n en Beirut, L\u00edbano, el 21 de setiembre, tras la muerte de Mahsa Amini en Ir\u00e1n. Foto: Anwar Amro, AFP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>Criaturas d\u00e9biles y oprimidas que desaparecen bajo un chador o un burka: esa es la eterna representaci\u00f3n de las mujeres \u00e1rabes en el imaginario occidental. En esta conferencia, la escritora palestina Sahar Khalifeh revisa los a\u00f1os del nacionalismo \u00e1rabe, de liberaci\u00f3n femenina, y c\u00f3mo la opresi\u00f3n hacia las mujeres por parte del fundamentalismo isl\u00e1mico estuvo ligada al apoyo que esos reg\u00edmenes recibieron de Occidente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/le-monde-diplomatique\/\">Le Monde Diplomatique, edici\u00f3n Uruguay<\/a>, octubre 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\"><strong>Traducci\u00f3n de Florencia Gim\u00e9nez Zapiola<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 12-10-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Es bien sabido que, en la cultura \u00e1rabe, como en muchas otras, la mujer encarna el sexo d\u00e9bil, el otro sexo, el sexo desigual, el sexo que no hereda nada, ni siquiera su apellido, el sexo que puede aportar descendencia o deshonor. Mi nacimiento, para mi familia, signific\u00f3 una decepci\u00f3n que lleg\u00f3 hasta las l\u00e1grimas, pues todo el mundo esperaba un var\u00f3n. Para mayor desgracia, yo era la quinta hija de la familia, o sea, el quinto desenga\u00f1o y, para mi madre, la quinta derrota. Al lado de la esposa de mi t\u00edo, que hab\u00eda dado a luz a diez inestimables varones de modo triunfal, mi madre pasaba por mujer maldita. En vano era m\u00e1s bonita, m\u00e1s inteligente y m\u00e1s digna que mi t\u00eda (y que las otras mujeres de la familia); todos la consideraban la menos fecunda, la que no pod\u00eda dar buenos frutos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Yo hered\u00e9 sus prejuicios y sus teor\u00edas. Desde la infancia no dejo de escuchar c\u00f3mo se califica a las ni\u00f1as \u2013de la familia, del barrio y del mundo entero\u2013 como seres impotentes, sin defensa, condenadas por la naturaleza a seguir siendo irremediablemente d\u00e9biles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">No obstante, hace algunos meses, mi hermana menor descubri\u00f3 que yo era el \u00fanico miembro de la gran familia Khalifeh que figuraba en la Enciclopedia Palestina. Con un suspiro de alivio subray\u00f3: \u201cLa enciclopedia no menciona ni a mi padre, ni a mi hermano, ni a mi t\u00edo y sus diez hijos milagrosos, ni a ning\u00fan otro hombre de la familia\u00b8 \u00a1s\u00f3lo est\u00e1s t\u00fa!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">En mi condici\u00f3n de mujer \u00e1rabe pas\u00e9 por diferentes fases. Recib\u00ed algunas influencias que me transformaron y contribu\u00ed en parte a la evoluci\u00f3n de la sociedad. Hasta las familias \u00e1rabes m\u00e1s conservadoras env\u00edan ahora a sus hijas a la escuela. Estas mujeres, ya formadas, se convierten en docentes, m\u00e9dicas, ingenieras, farmac\u00e9uticas, escritoras, periodistas, m\u00fasicas o artistas. Muchas parecen ahora indispensables, m\u00e1s fuertes, m\u00e1s creativas y m\u00e1s importantes que los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong>Los a\u00f1os de efervescencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Sin embargo, los medios occidentales nos representan como horribles criaturas envueltas en sus chadores, ataviadas con m\u00e1scaras de cuero, como las cautivas de un har\u00e9n disimuladas detr\u00e1s de sus velos. Yo me pregunto por qu\u00e9 nos ven as\u00ed, fijadas en una realidad un\u00edvoca e inmutable. \u00bfCreen verdaderamente que nosotras hemos sido creadas de manera diferente al resto del g\u00e9nero femenino, incapaces de cambiar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">En la escuela yo ten\u00eda un maestro que hablaba siempre de \u201ccambio\u201d, alterando el tono y el sentido de la palabra seg\u00fan los aspectos de la realidad \u00e1rabe que abordaba; la redistribuci\u00f3n de las riquezas, el estatus de las mujeres o los reg\u00edmenes pol\u00edticos obsoletos. Todo mi entorno lo respetaba y lo admiraba; los m\u00e1s j\u00f3venes quer\u00edan parecerse a \u00e9l y los menos j\u00f3venes se prestaron a esconderlo cuando fue perseguido por la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Este maestro maravilloso no era el \u00fanico en hablar de cambio y de justicia. La mayor\u00eda de las personas instruidas cre\u00edan en estas ideas y las defend\u00edan. Al igual que \u00e9l, miles de hombres inteligentes eran buscados por la polic\u00eda o se pudr\u00edan en las c\u00e1rceles de reg\u00edmenes sostenidos y subvencionados por las potencias inglesa, francesa y, m\u00e1s tarde, estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">El nacionalismo \u00e1rabe tuvo su \u00e9poca de oro durante los a\u00f1os 1950 y 1960. Las calles en efervescencia desbordaban de esperanza de transformaci\u00f3n. Nosotros adoptamos una actitud rebelde y cr\u00edtica hacia nuestros sistemas sociopol\u00edticos tradicionales. En nuestra literatura, nuestro teatro, nuestros cantos, nuestra m\u00fasica, y hasta en las expresiones que emple\u00e1bamos en la vida corriente, se encontraban los ideales de liberaci\u00f3n y de justicia social. La literatura del mundo entero te\u00f1\u00eda nuestra cultura. Nuestras librer\u00edas y nuestras calles explotaban de libros que llamaban a la liberaci\u00f3n, a la revoluci\u00f3n y al cambio: literatura existencialista, socialista, negra&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Este impulso conmov\u00eda a todos, incluidos los campesinos iletrados y las mujeres, que comenzaron a salir sin velo. Decenas de miles entre ellas hicieron estudios universitarios; algunas se comprometieron en partidos pol\u00edticos. No s\u00f3lo ya no llevaban velo, sino que se vest\u00edan con remera o con minifalda. Por m\u00e1s incre\u00edble que esto pueda parecer, hemos bailado <em>rock y twist<\/em>, a pesar de nuestro odio por los occidentales. Quer\u00edamos vivir como ellos, sin que nos dominaran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong>La derrota<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Esta atm\u00f3sfera id\u00edlica se disip\u00f3 cuando Israel, sostenido por Occidente, logr\u00f3 vencer al dirigente egipcio Gamal Abdel Nasser en 1967. Esta derrota signific\u00f3 tambi\u00e9n la de nuestro movimiento nacional y nuestras convicciones socialistas; una ocasi\u00f3n que los estadounidenses y sus aliados regionales no dejaron pasar. A fuerza de millones de d\u00f3lares, aportaron un apoyo masivo a los isl\u00e1micos con el fin de sofocar el nacionalismo progresista. Los Hermanos Musulmanes, que hasta entonces resultaban indiferentes al pueblo, aumentaron su poder. La situaci\u00f3n de nuestra regi\u00f3n en los a\u00f1os 1970 y 1980 se parec\u00eda mucho a la de Afganist\u00e1n cuando los estadounidenses ayudaron a los islamistas y, en particular, a Osama Bin Laden, para enfrentar a los comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Las instituciones y los medios occidentales, sea la prensa escrita o la televisi\u00f3n, el cine o las universidades, presentan a la mujer \u00e1rabe como una criatura velada de la cabeza a los pies, en la que ni siquiera se distinguen sus ojos. La suponen incapaz de respirar o de pensar bajo su chador negro, sombra movediza que deambula en el vac\u00edo como una bruja o un fantasma espantoso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">La vestimenta de la criatura que las mujeres como yo encarnan a sus ojos se llama \u201catuendo isl\u00e1mico\u201d. Sin embargo, estoy convencida de que no es ni isl\u00e1mico ni \u00e1rabe, y que es una creaci\u00f3n de Occidente y una manifestaci\u00f3n perturbadora de su imperialismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Mi madre llevaba sobre su cabeza un retazo de gasa transparente de color negro que cubr\u00eda parcialmente su cara y sus cabellos, dej\u00e1ndola ver y respirar al mismo tiempo. El resto de su atuendo consist\u00eda en una pollera o un vestido simple que le llegaba a las rodillas, con un saco corto que subrayaba su pecho y su talle. Nada que ver con eso que se considera como un \u201catuendo isl\u00e1mico\u201d, que transforma el cuerpo femenino en una bolsa informe, en una masa oscura, en columna de humo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">A comienzos de los a\u00f1os 1950, mi madre se uni\u00f3 al movimiento <em>sufur<\/em> (develamiento) junto a muchas otras mujeres de su generaci\u00f3n. Algunas, como ella, proven\u00edan de las clases medias de las grandes ciudades \u00e1rabes. Otras de medios menos privilegiados y de ciudades m\u00e1s peque\u00f1as. Basta con mirar los registros de los conciertos de la cantante egipcia Oum Kalthoum o de otras artistas del mismo per\u00edodo para constatar que, en esa \u00e9poca, ninguna mujer en el p\u00fablico lleva esa vestimenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">La desastrosa ocupaci\u00f3n de Palestina por Israel en 1948 provoc\u00f3 una degradaci\u00f3n de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, que tuvo un impacto directo sobre las mujeres. Miles de familias que perdieron su tierra, su casa, y cuyos hombres fueron muertos en combate, tuvieron que alejar a las mujeres de la esfera dom\u00e9stica para enviarlas a trabajar o a estudiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Se empez\u00f3 a ver entonces a miles de j\u00f3venes palestinas instruidas viajar sin <em>hijab<\/em> (pa\u00f1uelo que cubre la cabeza), vivir solas sin estar casadas y conservar, a pesar de ello, la estima de sus parientes y de la sociedad: ellas eran quienes sosten\u00edan a las familias con pocos recursos. Describ\u00ed su situaci\u00f3n en mi novela<em> L\u2019H\u00e9ritage<\/em> (1997). Con el tiempo, fue admitido, y hasta bien visto, que ellas financiaran los estudios de sus hermanas menores en Egipto, en Siria o en L\u00edbano, permiti\u00e9ndoles as\u00ed obtener t\u00edtulos en medicina, en farmacia, en ingenier\u00eda, en derecho o en otras disciplinas. J\u00f3venes calificadas, valientes y abiertas al mundo lanzaron una ola de emancipaci\u00f3n femenina y social, aunque nuestro conocimiento del pensamiento feminista se limitaba a los art\u00edculos publicados en diarios egipcios por un pu\u00f1ado de pioneras como Amina Al-Said, Suhair Al-Qalamawi y Durriya Shafik; escritos que no iban m\u00e1s all\u00e1 de temas como la planificaci\u00f3n familiar, el casamiento precoz o la poligamia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Pero, justo despu\u00e9s de nuestra derrota frente a Israel en 1967, reg\u00edmenes \u00e1rabes dictatoriales, hostiles al socialismo y sostenidos por Estados Unidos, se aliaron con grupos isl\u00e1micos fundamentalistas a los que financiaron generosamente. Todos los que llevaban el famoso \u201catuendo isl\u00e1mico\u201d, por ejemplo, recib\u00edan una asignaci\u00f3n mensual: 15 dinares jordanos para un hombre y 10 para una mujer. Los hombres usaban una corta t\u00fanica (<em>dishdasha <\/em>o <em>jellabiya<\/em>), sandalias de cuero y luc\u00edan una larga barba sin recortar; las mujeres, un <em>hijab<\/em> grueso sobre la cabeza y una larga t\u00fanica que descend\u00eda hasta los dedos de los pies. A los beneficiarios de esta asignaci\u00f3n se les ofrec\u00eda tambi\u00e9n un rosario, una soberbia edici\u00f3n del Cor\u00e1n y una hermosa alfombra para la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Las organizaciones isl\u00e1micas comenzaron centr\u00e1ndose en los j\u00f3venes que ya se hab\u00edan formado como conductores y que ejerc\u00edan influencia sobre los otros. Quer\u00edan llegar tambi\u00e9n a las mujeres del hogar. Despu\u00e9s, su atenci\u00f3n se focaliz\u00f3 en las mezquitas, las escuelas y las universidades. Todo esto no habr\u00eda podido funcionar sin la ayuda \u2013en especial, financiera\u2013 de los reg\u00edmenes \u00e1rabes que manifestaban su lealtad, incluso su sumisi\u00f3n, a Estados Unidos, aline\u00e1ndose con su estrategia, en la esperanza de que el islamismo pudiera acabar con los socialistas y los progresistas dentro de sus sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Sin embargo, los fundamentalistas no se contentaron con imponer sus vestimentas, sus asignaciones mensuales y sus lugares de encuentro. Con el fin de conquistar las mentes desde la escuela primaria y secundaria, se nombraron con prioridad en los puestos de docentes a islamistas, hombres y mujeres, d\u00e1ndoles por misi\u00f3n imprimir su ideolog\u00eda en la psique y el intelecto de los alumnos. Para completar su educaci\u00f3n, a los adolescentes se les hizo seguir un entrenamiento para inculcarles la disciplina militar y las artes marciales en campos instalados en los desiertos \u00e1rabes, en Afganist\u00e1n y en Pakist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Iron\u00eda del destino, cuando Estados Unidos y sus aliados comprendieron la trampa que ellos mismos se hab\u00edan tendido, el mal estaba hecho, y las organizaciones fundamentalistas proyectaban establecer un r\u00e9gimen islamista hostil en Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong>Doble amenaza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">En la actualidad atravesamos una terrible crisis intelectual, social y pol\u00edtica. Estamos amenazados de todas partes, sin saber cu\u00e1l de las dos amenazas es m\u00e1s brutal. Por un lado, Occidente, del que ya hemos soportado los manejos, la explotaci\u00f3n y la colonizaci\u00f3n; del otro, el islamismo, cuyas pretendidas innovaciones nos han llevado a la edad de la opresi\u00f3n y de los harenes. En otras palabras, tenemos que elegir entre un Occidente sin\u00f3nimo de libertad, de laicismo y de ciencia \u2013pero tambi\u00e9n de colonialismo\u2013, y un Islam despiadado que llama a resistir a Occidente, pero que se opone no s\u00f3lo a la ciencia y a la modernidad, sino a la emancipaci\u00f3n femenina y social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Y este caos general no se limita a nuestra regi\u00f3n; alcanza tambi\u00e9n a Occidente. As\u00ed, el velo y el chador se han vuelto objetos de miedo y de aversi\u00f3n, a tal punto que algunos pa\u00edses han prohibido los atuendos isl\u00e1micos y el uso del velo en las escuelas y los lugares p\u00fablicos. Se nos achacan ahora prejuicios raciales que ponen arbitrariamente en la misma bolsa a \u00e1rabes, musulmanes y cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">Por mi parte, aclaro a los que comparten esta visi\u00f3n estrecha y ego\u00edsta que nosotros estamos m\u00e1s cerca de ellos de lo que imaginan. \u00bfNo estamos cansados de escuchar que el planeta se ha convertido en una aldea? Llegamos en oleadas humanas a chocar en sus playas. Hagan lo que hagan para limitar la inmigraci\u00f3n e intensificar los controles, encontraremos siempre la manera de llegar a ustedes, de superar los obst\u00e1culos que levantan contra nosotros y de imponerles nuestra presencia. Por otra parte, ya estamos all\u00ed. No pueden negarnos, pues estamos en todas partes a su alrededor. Ya formamos parte de ese mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\">No tengo ninguna intenci\u00f3n de provocar su enojo. Quiero simplemente defender mi causa de manera cruda y concreta. Deseo que un lector occidental pueda sentir lo que yo siento, temer lo que yo temo; quiero que tome conciencia del dolor que sus gobiernos colonialistas infligen a nuestros pueblos, del que me infligen a m\u00ed. Sus medios hacen de m\u00ed un estereotipo; me condenan y me falsifican. Cuando presentan a una mujer en burka como la encarnaci\u00f3n de la mujer \u00e1rabe, suponen que la escritora feminista que soy, lo mismo que las miles de otras mujeres instruidas y las miles de mujeres \u00e1rabes modernas \u2013musulmanas y cristianas\u2013 que viven en los pa\u00edses \u00e1rabes, somos una cara oscura, una cabeza baja, un cuerpo informe, alguien incapaz de pensar y de expresarse. Pero se equivocan, pues la vista de una mujer en burka me llena de miedo y de horror. Temo que un d\u00eda una mano salga de esta imagen y disponga que mi hija, mis nietas o yo misma, enfrentadas a un r\u00e9gimen \u00e1rabe siniestro, seamos mantenidas en la ignorancia por las maniobras que apuntan a que sigamos siendo lo que somos desde hace mucho tiempo: un yacimiento de petr\u00f3leo al servicio del mercado occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong>* Sahar Khalifeh<\/strong>, escritora palestina. Autora, entre otros, de <em>Un printemps tr\u00e8s chaud<\/em> (Seuil, 2008). Este texto fue adaptado de una conferencia pronunciada en el Centro de Estudios Palestinos en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS) de la Universidad de Londres, el 5 de marzo de 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Criaturas d\u00e9biles y oprimidas que desaparecen bajo un chador o un burka: esa es la eterna representaci\u00f3n de las mujeres \u00e1rabes en el imaginario occidental.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":30060,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[129883,14037],"tags":[703607092,703609122,54133,703605207,703609078,703609125,703608091,703605845,703609124,3235,703605081,703605206,703609123],"class_list":["post-30058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-oriente","category-mujeres","tag-afganistan","tag-bin-laden","tag-egipto","tag-hermanos-musulmanes","tag-hijab","tag-islamismo","tag-libano","tag-nasser","tag-oum-kalthoum","tag-pakistan","tag-palestina","tag-siria","tag-sufur","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7OO","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Mujer-arabe1210.jpg?fit=958%2C556&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30058"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30066,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30058\/revisions\/30066"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}