{"id":29864,"date":"2022-10-04T19:14:47","date_gmt":"2022-10-04T17:14:47","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=29864"},"modified":"2022-10-04T19:14:47","modified_gmt":"2022-10-04T17:14:47","slug":"brasil-lula-la-victoria-progresista-y-derecha-subterranea-pablo-stefanoni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=29864","title":{"rendered":"Brasil &#8211; \u00bfLula l\u00e1? Victoria progresista y derecha subterr\u00e1nea.  [Pablo Stefanoni]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong>Luiz In\u00e1cio Lula Da Silva gan\u00f3 en primera vuelta con m\u00e1s de 48% pero Jair Bolsonaro mostr\u00f3 m\u00e1s resistencia de lo esperado. El 30 de octubre ambos candidatos volver\u00e1n a medirse en el balotaje<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong><a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/elecciones-brasil\/\">Nueva Sociedad<\/a>, octubre 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 4-10-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Jair Messias Bolsonaro no logr\u00f3 ser eyectado del sill\u00f3n presidencial y del Pal\u00e1cio do Planalto en la primera vuelta por la rebeli\u00f3n electoral contra su gobierno que anticipaban las encuestas. El resultado de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva estuvo dentro de lo esperado, con m\u00e1s de 48,4% de los votos, pero el actual mandatario super\u00f3 todos los pron\u00f3sticos y obtuvo 43,2% y mostr\u00f3 que el bolsonarismo es un hueso duro de roer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">El \u00abfrente democr\u00e1tico\u00bb que arm\u00f3 el ex-presidente, y abarc\u00f3 desde el Movimiento sin Tierra y el Partido Comunista hasta sectores de la elite econ\u00f3mica y judicial, visto en el exterior como una suerte de \u00abcandidatura del bien\u00bb, choc\u00f3 contra una corriente persistente de voto al actual presidente, que incluy\u00f3 en la campa\u00f1a los t\u00f3picos de la extrema derecha global y volvi\u00f3 a encarnar el antipetismo, pero tambi\u00e9n mostr\u00f3 flexibilidad ideol\u00f3gica para alejarse del ultraliberalismo de su ministro de Econom\u00eda y para mantener ciertas pol\u00edticas sociales, despleg\u00f3 sus discursos de mano dura, mantuvo sus conexiones con redes locales de poder, legales e ilegales, y batall\u00f3 sin tregua en las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Adem\u00e1s, como destac\u00f3 el diario Folha de S. Paulo, fue importante el desempe\u00f1o de varios candidatos bolsonaristas: la ex-ministra de la Mujer Damares Alves, una de las espadas evang\u00e9licas ultraconservadoras que compiti\u00f3 con el apoyo de la primera dama Michelle Bolsonaro, fue elegida senadora por el Distrito Federal, y el ex-ministro Tarc\u00edsio Gomes de Freitas qued\u00f3 primero para disputar la gobernaci\u00f3n de San Pablo contra el ex-candidato presidencial petista Fernando Haddad con amplias chances de triunfo. El ex-juez Sergio Moro, que encarcel\u00f3 a Lula y hoy est\u00e1 distanciado de Bolsonaro, fue electo senador por Paran\u00e1 y el vicepresidente Hamilton Mour\u00e3o gan\u00f3 una banca por Rio Grande do Sul. Incluso figuras controvertidas, como el ex-ministro de Salud Eduardo Pazuello o el de Medioambiente, Ricardo Salles, ampliamente cuestionados por sus pol\u00edticas, fueron elegidos (Pazuello fue el m\u00e1s votado en R\u00edo). El Partido Liberal de Bolsonaro sumaba la bancada partidaria individual m\u00e1s numerosa en el Senado y en Diputados con una divisi\u00f3n geogr\u00e1fica muy marcada, con el cetro-oeste como basti\u00f3n de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">A diferencia de hace cuatro a\u00f1os, cuando pod\u00eda haber alguna duda sobre Bolsonaro, sus votantes apoyaron ahora, de manera abierta o \u00abvergonzante\u00bb, su gesti\u00f3n y su estilo, que conecta con diversas \u00abrebeld\u00edas de derecha\u00bb alrededor de Occidente. Y, si bien Lula queda mejor ubicado para la segunda vuelta, no hubo algo parecido a una contra ola de izquierda. Algunos oasis, como las tres diputadas trans o las parlamentarias ind\u00edgenas electas, muestran algunas acumulaciones pol\u00edtico-culturales bajo el bolsonarato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">La elecci\u00f3n estuvo lejos de ser una batalla pueblo versus elite. El <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2022\/09\/26\/espanol\/brasil-bolsonaro-supremo-tribunal.html\">New York Times<\/a> se\u00f1al\u00f3 que el Supremo Tribunal de Brasil ha ampliado de manera dr\u00e1stica su poder para contrarrestar las posturas antidemocr\u00e1ticas de Bolsonaro y sus seguidores. Por ejemplo, en agosto, por orden del juez del m\u00e1ximo tribunal Alexandre de Moraes fuerzas policiales allanaron las casas de empresarios bolsonaristas que comentaron en un grupo de WhatsApp que un golpe de estado era preferible a la vuelta del Partido de los Trabajadores al poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">El caso brasile\u00f1o replica en parte el de Estados Unidos, en el que Donald Trump, pese a ser supuestamente un gobierno conservador de \u00abley y orden\u00bb termin\u00f3 encarnando una derecha inorg\u00e1nica que se enfrent\u00f3 a gran parte de las instituciones desde dentro. Por eso Joe Biden como Lula da Silva se presentaron como candidatos de la \u00abnormalizaci\u00f3n\u00bb contra dos populistas de derecha que parecen c\u00f3modos en su papel de \u00abdeplorables\u00bb (como llam\u00f3 Hillary Clinton a los votantes del empresario inmobiliario).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Lula da Silva fue condenado a 12 a\u00f1os de prisi\u00f3n por causas de corrupci\u00f3n, pero fue el mismo tribunal que inicialmente aval\u00f3 la condena -que ayud\u00f3 a la victoria de Bolsonaro- el que finalmente, tras 580 d\u00edas de c\u00e1rcel, la anul\u00f3 por razones de forma, y el ex-obrero metal\u00fargico qued\u00f3 as\u00ed habilitado para volver al poder. Pero lo que desarm\u00f3 la conspiraci\u00f3n judicial que volvi\u00f3 a poner en carrera a Lula no fue tanto movilizaci\u00f3n social como el juego de poder interno en un poder judicial que, antes y ahora, juega al l\u00edmite (entre ser un defensor y una amenaza para la democracia). Esta vez es Bolsonaro quien ataca a la Corte por \u00ablulista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">M\u00e1s que un r\u00e9gimen autoritario (como el que, por ejemplo, pudo terminar de edificar Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela) Bolsonaro produjo una brutal degradaci\u00f3n de la vida c\u00edvica, aliment\u00f3 diversos grupos lumpen-mafiosos, despleg\u00f3 discursos negacionistas sobre la pandemia y el cambio clim\u00e1tico, y debilit\u00f3 el lugar de Brasil en el concierto de las naciones. La burda est\u00e9tica de las armas y los exabruptos de Bolsonaro proyectaron una imagen de sordidez pol\u00edtica e intelectual. Pero tambi\u00e9n su car\u00e1cter pendenciero lo conect\u00f3 con gran parte del pa\u00eds, que encontr\u00f3 en \u00e9l una identidad (lo llaman \u00abMito\u00bb) y la posibilidad de un voto protesta que puede ser tan potente como impreciso en sus destinatarios. Mantuvo adem\u00e1s su alianza con el poderoso mundo del agronegocio y la ex-ministra Tereza Cristina&nbsp; Corr\u00eaa -la \u00abmusa do veneno\u00bb gan\u00f3 una banca en el senado por Mato Grosso do Sul tras derrotar a otro ex-ministro de Bolsonaro. Y con empresarios que a\u00fan ven al PT como el mal absoluto, adem\u00e1s de las milicias de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">La bizarra toma del Capitolio fue precisamente una constataci\u00f3n de incompetencia estrat\u00e9gica, pero al mismo tiempo, es la dimensi\u00f3n antisist\u00e9mica la que atrae a parte de los adherentes de Trump y alimenta la ilusi\u00f3n anti-statu quo; y algo similar ocurri\u00f3 con Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Esa realidad degradada fue, m\u00e1s que su programa, el combustible de la resurrecci\u00f3n de Lula -y de la resignificaci\u00f3n de su figura, asociada por el antipetismo con la corrupci\u00f3n: Bolsonaro lo llama ex-presidiario-. Su campa\u00f1a se bas\u00f3 en la necesidad de reconstrucci\u00f3n institucional y moral del pa\u00eds, apelando a s\u00edmbolos de amor y esperanza y de vuelta de la felicidad del pueblo. Incluso, al parecer a propuesta de su flamante esposa Ros\u00e2ngela, que tuvo un peso creciente en su entorno, se lanz\u00f3 una nueva versi\u00f3n de Lula l\u00e1 (Lula all\u00e1, en el Planalto), el jingle de los a\u00f1os 80, la lejana \u00e9poca del candidato obrero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">La presidencia de Bolsonaro termin\u00f3 teniendo un resultado parad\u00f3jico a escala regional: en lugar de fortalecer a las derechas radicales, en gran medida las debilit\u00f3 (pocos quisieron mostrarse junto a \u00e9l). Pero esto podr\u00eda cambiar: su capacidad de resistencia puede alimentar expresiones de derecha dura que han ido emergiendo en este tiempo, en una regi\u00f3n donde las extremas derechas est\u00e1n lejos de los resultados electorales europeos. Por eso, este resultado es inc\u00f3modo para las derechas moderadas de Sudam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">En este tiempo, el progresismo latinoamericano viene ganando una elecci\u00f3n tras otra (en parte porque vienen perdiendo los oficial\u00edsimos). Incluso la Alianza del Pac\u00edfico dej\u00f3 de existir como contracara ideol\u00f3gica liberal-conservadora del populismo \u00abatl\u00e1ntico\u00bb tras los triunfos de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, Pedro Castillo, Gabriel Boric y Gustavo Petro. Sin embargo, las izquierdas parecen hoy m\u00e1s eficaces para ganar que para gobernar, y enfrentan diversos obst\u00e1culos, internos y externos, que reducen su eficacia pol\u00edtico-ideol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">El car\u00e1cter rizom\u00e1tico de la nebulosa de la neorreacci\u00f3n actual permite que los puntos de conexi\u00f3n sean m\u00faltiples y que discursos de las extremas derechas globales resuenen en el Sur y se produzcan curiosas formas de recepci\u00f3n y resignificaci\u00f3n de esas ideas, como el caso de los libertarios de derecha en Argentina. Los gobiernos progresistas enfrentan, entonces, un escenario diferente al del \u00abprimer ciclo\u00bb de la marea rosa, en el que las guerras culturales del Norte penetran de diversas formas en la opini\u00f3n p\u00fablica y contribuyen a delinear un lenguaje inconformista transversal a diferentes sectores sociales. Las rebeld\u00edas de derecha parecen haber llegado para quedarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\">Ah\u00ed yacen algunas paradojas de esta victoria relativa de Lula. El resultado electoral de la coalici\u00f3n civilizatoria organizada para frenar el envilecimiento de la pol\u00edtica y de la propia sociedad ha dejado un sabor amargo. Su votaci\u00f3n, que tiene mucho de vindicaci\u00f3n personal, fue el resultado de la capacidad del ex-presidente de tejer acuerdos, con el pragmatismo que ya lo hab\u00eda acompa\u00f1ado en sus dos mandatos anteriores, y de su voluntad de mostrarse absuelto por la Historia. Pero el bolsonarismo ha mostrado que es tambi\u00e9n una fuerza subterr\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>* Pablo Stefanoni<\/strong>, jefe de redacci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>. Coautor, con Mart\u00edn Ba\u00f1a, de <em>Todo lo que necesit\u00e1s saber sobre la Revoluci\u00f3n rusa<\/em> (Paid\u00f3s, 2017) y autor de <em>\u00bfLa rebeld\u00eda se volvi\u00f3 de derecha?<\/em> (Siglo Veintiuno, 2021).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El resultado de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva estuvo dentro de lo esperado, con m\u00e1s de 48,4% de los votos, pero el actual mandatario super\u00f3 todos los pron\u00f3sticos y obtuvo 43,2% y mostr\u00f3 que el bolsonarismo es un hueso duro de roer.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":29868,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703604985,703604714,703604862,703607839,703606989,703605055,703604843,703605780,703604854,1643694],"class_list":{"0":"post-29864","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-amlo","9":"tag-biden","10":"tag-bolsonaro","11":"tag-boric","12":"tag-gustavo-petro","13":"tag-lula","14":"tag-maduro","15":"tag-mst","16":"tag-partido-comunista","17":"tag-pedro-castillo","19":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Brasil-Stefanoni0410.jpg?fit=998%2C539&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7LG","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29864"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29869,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29864\/revisions\/29869"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}