{"id":29686,"date":"2022-09-24T21:34:08","date_gmt":"2022-09-24T19:34:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=29686"},"modified":"2022-09-24T21:34:08","modified_gmt":"2022-09-24T19:34:08","slug":"qatar-el-infierno-de-las-trabajadoras-domesticas-rachida-el-azzouzi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=29686","title":{"rendered":"Qatar \u2013 El infierno de las trabajadoras dom\u00e9sticas. [Rachida El Azzouzi]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\">Photo Rachida El Azzouzi\/Mediapart<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>El Mundial de la verg\u00fcenza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>El infierno de las trabajadoras dom\u00e9sticas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>Las trabajadoras dom\u00e9sticas, a\u00fan m\u00e1s invisibilizadas que los obreros en las obras, son maltratadas en la intimidad de los domicilios privados donde se encuentran recluidas, y sufren abusos y violaciones sistem\u00e1ticas en Qatar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>Rachida El Azzouzi, desde Doha (Qatar)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong><a href=\"https:\/\/www.mediapart.fr\/\">Mediapart<\/a>, 22-9-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#060000\"><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-9-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\"><em>\u2018Astaghfirullah\u2019 <\/em>(\u2018perd\u00f3name, Dios\u2019: ndt). Con la voz entrecortada, Neela* y Daya* imploraban a Dios, sec\u00e1ndose el sudor de la cara con sus velos. El sudor del miedo m\u00e1s que del calor sofocante. Se imaginaron lo peor mientras bajaban los ocho pisos: la detenci\u00f3n policial, la deportaci\u00f3n con prohibici\u00f3n de volver a Qatar. Cuando Ra\u00fal* grit\u00f3: \u00abEsc\u00f3ndanse en el ba\u00f1o\u00bb, no entendieron por qu\u00e9, se quedaron at\u00f3nitos, ellas hablaban hindi, \u00e9l hablaba tagalo, una de las lenguas de Filipinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Tuvo que precipitarse sobre ellas, empujarlas, repetir en ingl\u00e9s \u00abPolice, police\u00bb con grandes gestos para que entendieran que la cosa iba en serio. Muy pronto, reapareci\u00f3 con Ishwar *, un indio de la \u00abred\u00bb, para conducirlas esta vez hasta la puerta de la salida de emergencia en caso de incendio: \u00abLas evacuamos, bajen al estacionamiento subterr\u00e1neo, un veh\u00edculo blanco las est\u00e1 esperando, Ishwar viene con ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Neela y Daya se sent\u00edan al fin felices de salir del aislamiento aquella tarde de agosto, para testimoniar su \u00abcalvario\u00bb a un periodista extranjero en este edificio donde la \u00abred\u00bb organizaba oficialmente una formaci\u00f3n en primeros auxilios para una veintena de trabajadoras dom\u00e9sticas y, extraoficialmente, las sensibilizaba sobre sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">\u00abYa ves c\u00f3mo son nuestras vidas, somos como criminales\u00bb, afirma Neela cuando llegaron a lugar seguro, mientras el conductor, un \u00abUber\u00bb de confianza, amigo de Irshaw, se puso en marcha. Daya se dio vuelta varias veces para comprobar que nadie los segu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Unos minutos despu\u00e9s, cerca del Museo de Arte Isl\u00e1mico, dise\u00f1ado por Leoh Ming Pei, el arquitecto chino-estadounidense de la pir\u00e1mide del Louvre de Par\u00eds, crey\u00f3 ver a unos agentes de polic\u00eda en un cruce. All\u00ed, cerca de un parque verde regado permanente, los trabajadores se rociaban con el agua de sus cantimploras antes de volver a levantar la pala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Las dos mujeres est\u00e1n muertas de miedo, son unas proscritas, \u00aben fuga\u00bb. Trabajadoras dom\u00e9sticas, abandonaron de la noche a la ma\u00f1ana su lugar de trabajo, las lujosas residencias de las ricas familias qatar\u00edes que las emplean, para no soportar m\u00e1s las condiciones inhumanas de trabajo, por ser \u00abtratadas como esclavas\u00bb, esclavizadas durante una media de veinte horas al d\u00eda, siete d\u00edas a la semana, golpeadas, insultadas y dejadas sin sueldo durante meses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Sus empleadores denunciaron su \u00abfuga\u00bb a las autoridades, poni\u00e9ndolas de esta manera en la ilegalidad siendo que son v\u00edctimas de un sistema de explotaci\u00f3n que ha sido se\u00f1alado y denunciado desde hace varios a\u00f1os por las organizaciones internacionales de derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Un sistema feudal de \u00abapadrinamiento\u00bb en el que el empresario tiene pleno poder sobre su empleado. Kafala, as\u00ed se llama ese sistema. Qatar lo aboli\u00f3 oficialmente en 2020, pero sigue causando estragos porque est\u00e1 muy arraigado en una sociedad en la que la impunidad sigue siendo la norma (<strong><a href=\"https:\/\/www.mediapart.fr\/journal\/international\/150922\/mondial-de-foot-au-qatar-l-esclavage-fait-son-gros-oeuvre\">Ver la primera parte de nuestra la investigaci\u00f3n<\/a><\/strong>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">El hecho de abandonar al empleador sin permiso sigue siendo un delito en el peque\u00f1o emirato, en contraste con las ambiciosas reformas tan anunciadas que iban a convertir a Qatar en una excepci\u00f3n, en el pionero de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga en materia de derecho laboral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Las autoridades catar\u00edes indicaron a Mediapart que \u00abno hay ninguna ley que criminalice la huida\u00bb. \u00abLos trabajadores dom\u00e9sticos pueden ser transferidos inmediatamente a otro empleador si hay pruebas de abuso o represalias por parte de su patr\u00f3n\u00bb, explica uno de los representantes oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Pero, en el terreno, los activistas describen una realidad diferente. Son much\u00edsimos los empleadores-padrinos que siguen presentando denuncias por evasi\u00f3n contra los trabajadores\u00bb, dice Ishwar. Esto es lo que les ocurri\u00f3 a Neela y Daya. Ellas podr\u00edan haber presentado una denuncia. Despu\u00e9s de todo, el gobierno promueve un mecanismo facilitado \u00aba trav\u00e9s de una p\u00e1gina web del Ministerio de Trabajo, una aplicaci\u00f3n m\u00f3vil dedicada especialmente o una l\u00ednea de ayuda que funciona las 24 horas del d\u00eda, todos los d\u00edas de la semana\u00bb. En absoluto, dice Ishwar. \u00abEs complejo y complicado\u00bb: \u00abSu empleador lleva las de ganar ya que se las considera &#8216;en fuga'\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Doha defiende un arsenal legislativo \u00abestricto\u00bb que \u00abgarantiza\u00bb que cada trabajador inmigrante tenga una \u00abexperiencia positiva\u00bb en el emirato. \u00abQatar ha hecho m\u00e1s que ning\u00fan otro pa\u00eds de la regi\u00f3n para reforzar los derechos de los trabajadores extranjeros\u00bb, afirman los comunicadores de la \u00abmonarqu\u00eda del gas\u00bb que se prepara para ser el anfitri\u00f3n del acontecimiento deportivo m\u00e1s seguido del planeta, el Mundial de F\u00fatbol, del 20 de noviembre al 18 de diciembre, regado por la sangre de millones de proletarios del sur de Asia y de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">\u00abLa prueba est\u00e1 en los n\u00fameros\u00bb, argumentan, y pasan a citar varios: \u00ab246.168 [trabajadores] cambiaron de trabajo con \u00e9xito entre octubre de 2020 y diciembre de 2021. M\u00e1s de 300.000 contratos de trabajo fueron modificados para cumplir con el nuevo salario m\u00ednimo no discriminatorio. Y se han desembolsado m\u00e1s de 165 millones de euros en los dos \u00faltimos a\u00f1os a trav\u00e9s del Fondo de Apoyo y Seguro a los Trabajadores para cubrir los salarios que los empresarios no estaban en condiciones de pagar\u00bb.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"438\" data-attachment-id=\"29694\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=29694\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-II.jpg?fit=661%2C441&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"661,441\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Qatar2409-II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-II.jpg?fit=656%2C438&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-II.jpg?resize=656%2C438&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-29694\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-II.jpg?w=661&amp;ssl=1 661w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-II.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Photo Rachida El Azzouzi \/ Mediapart<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">La prueba est\u00e1 en los dispositivos puestos en pr\u00e1ctica, siguen diciendo: \u00abrefugio y servicios sociales y de salud para las v\u00edctimas de abusos\u00bb, \u00abcomisiones de resoluci\u00f3n de conflictos laborales\u00bb, asistencia jur\u00eddica gratuita, visitas \u00abperi\u00f3dicas sin previo aviso\u00bb a las agencias de contrataci\u00f3n, multas de hasta 25.000 riales (7.000 euros) por confiscaci\u00f3n de pasaportes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">En teor\u00eda, es cierto que Qatar ha realizado progresos innegables en un tiempo r\u00e9cord bajo la presi\u00f3n internacional. Sin embargo, en la realidad, las leyes apenas se aplican o no se aplican en absoluto, como la adoptada en 2017 en favor de las trabajadoras y trabajadores dom\u00e9sticos, cuyo n\u00famero se estima en m\u00e1s de 170.000, la inmensa mayor\u00eda de los cuales son mujeres, a menudo madres solteras, que est\u00e1n a\u00fan m\u00e1s invisibilizadas que los trabajadores porque son maltratados en las casas de sus patrones, en la intimidad de los hogares de los que rara vez pueden salir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">En ese momento, Qatar dio un paso \u00abhist\u00f3rico\u00bb al concederles un m\u00ednimo de un d\u00eda libre a la semana, un m\u00e1ximo de diez horas de trabajo al d\u00eda (negociable con el empresario) y vacaciones pagadas. En el extranjero, los titulares de los peri\u00f3dicos dec\u00edan: \u00abEn Qatar, las trabajadoras dom\u00e9sticas tendr\u00e1n por fin derechos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Pero la ley es pisoteada a diario y en todas partes, como atestiguan varias trabajadoras dom\u00e9sticas con las que se reuni\u00f3 Mediapart, amparadas en el anonimato por razones de seguridad, as\u00ed como activistas que acuden en su ayuda de forma clandestina, arriesgando sus vidas, en este emirato donde el sindicalismo est\u00e1 prohibido. Revelan abusos y violaciones sist\u00e9micas. Los mismos que <strong><a href=\"https:\/\/www.amnesty.org\/es\/latest\/press-release\/2020\/10\/qatar-domestic-worker-abuse-and-exploitation-report\/\">Amnist\u00eda Internacional destac\u00f3 en 2020 en un informe demoledor<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">\u00abDe las 105 mujeres entrevistadas, detall\u00f3 la ONG, 90 dijeron que regularmente trabajaban m\u00e1s de 14 horas al d\u00eda, 89 los siete d\u00edas de la semana, a 87 sus patrones les confiscaron sus pasaportes. La mitad de ellas trabajaban m\u00e1s de 18 horas al d\u00eda, la mayor\u00eda sin un solo d\u00eda de descanso. Algunos informaron de que no reciben su salario completo, mientras que 40 contaron que fueron insultadas, golpeadas o v\u00edctimas de escupitajos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">As\u00ed era la vida cotidiana de Neela y Daya hasta hace unos meses, cuando lograron escaparse. Durante casi un a\u00f1o, Neela trabaj\u00f3 m\u00e1s de veinte horas al d\u00eda por 1.000 riales (unos 260 euros), el salario m\u00ednimo catar\u00ed, que no recib\u00eda todos los meses, dependiendo de la buena voluntad de sus empleadores. S\u00f3lo descansaba de dos a cuatro horas por noche en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n sin ventanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Obedec\u00eda las \u00f3rdenes de la esposa de su <em>kafeel, <\/em>su patr\u00f3n-padrino, que pod\u00eda a\u00f1adir a su agenda la limpieza de las residencias vecinas pertenecientes a sus hermanos, dice. \u00abYo me encargaba de la limpieza y la cocina, mientras otras dos criadas se encargaban de los ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Pronto fue maltratada verbal y f\u00edsicamente: \u00abMe esforzaba mucho pero nunca era suficiente. La se\u00f1ora de la casa me gritaba y me insultaba, me golpeaba con utensilios de cocina, me agarraba del cuello, me tiraba de las orejas. Me amenaz\u00f3 de muerte varias veces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Un d\u00eda, le cerr\u00f3 la puerta deliberadamente apret\u00e1ndole los dedos. Neela gritaba de dolor. Su cuerpo fue cediendo. Lloraba mucho y empez\u00f3 a desarrollar una obsesi\u00f3n: recuperar su pasaporte, que le hab\u00eda sido confiscado a su llegada, y huir. Cre\u00eda saber d\u00f3nde estaba, y consigui\u00f3 encontrarlo una ma\u00f1ana despu\u00e9s de robar, con todo el miedo del mundo, la llave de los armarios de la habitaci\u00f3n de sus patrones, que le deb\u00edan todav\u00eda varios meses de salario. Eso es lo menos importante. Se va sin mirar atr\u00e1s. Los miembros de la comunidad india la acogen y la ponen en contacto con \u00abla red\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Daya, una madre soltera del Punjab, en la India, cuenta una historia similar. A principios de 2021, fue reclutada por una rica familia catar\u00ed de siete miembros a trav\u00e9s de una agencia. Ella se encarga de todo, de la cocina, de la limpieza, de los ni\u00f1os, sube y baja los tres pisos de la mansi\u00f3n todo el d\u00eda y la noche, durante unas 20 horas al d\u00eda, siete d\u00edas a la semana. Tiene que estar disponible en todo momento, duerme en un cuchitril, s\u00f3lo le dan las sobras de comida y no se le permite tomarse un descanso ni siquiera de unos minutos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">En el contrato est\u00e1 escrito que debe recibir un salario de 1.200 riales (unos 320 euros). Pero de eso, no vio nada. Lo reclama. La golpean. Se agota, sigue una serie de trastornos y se siente tan sola, tan aislada. Un d\u00eda, en pleno Ramad\u00e1n, la sorprenden bebiendo agua. En represalia la golpearon, la encerraron en su peque\u00f1a habitaci\u00f3n durante varios d\u00edas, la privaron de comida: \u00abS\u00f3lo me sirvieron agua. Tras cuatro meses de infierno, consigui\u00f3 escapar. No sabe muy bien c\u00f3mo, pero su tel\u00e9fono era una balsa para evitar que se hundiera, su conexi\u00f3n a la \u00abred\u00bb. Lo escondi\u00f3 para que no se lo confiscaran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Ahora es inseparable de Neela, su hermana en desgracia. Llevan semanas escondi\u00e9ndose, pasando de un refugio a otro para escapar de la represi\u00f3n policial, mientras esperan una soluci\u00f3n. Por el momento, comparten una habitaci\u00f3n de unos 15 metros cuadrados en las afueras de Doha, con una cocinita y mobiliario b\u00e1sico, en la planta baja de un edificio de trabajadores, donde el coche les deja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Neela encontr\u00f3 una nueva familia catar\u00ed dispuesta a acogerla, pero no tiene el \u00abNOC\u00bb (Certificado de No Objeci\u00f3n), es decir, una autorizaci\u00f3n de su empleador-padrino para cambiar de trabajo, aunque esto ya no deber\u00eda ser necesario tras la reforma de la kafala. Tiene 36 a\u00f1os, tiene ojeras y tiene miedo de acabar en la c\u00e1rcel de Qatar o de que la manden de vuelta a la India.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"395\" data-attachment-id=\"29698\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=29698\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-IV.jpg?fit=682%2C411&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"682,411\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Qatar2409-IV\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-IV.jpg?fit=656%2C395&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-IV.jpg?resize=656%2C395&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-29698\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-IV.jpg?w=682&amp;ssl=1 682w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-IV.jpg?resize=300%2C181&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00abLo m\u00e1s triste es estar lejos de mis hijos, no verlos crecer. Foto Rachida El Azzouzi \/ Mediapart<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Eso significar\u00eda reencontrar a sus dos hijos que crecen lejos de ella, de su madre -lo que es una suerte porque la separaci\u00f3n es muy dolorosa-, pero tambi\u00e9n significar\u00eda volver a una vida a\u00fan m\u00e1s miserable, encontrar a su marido violento y alcoh\u00f3lico. Y la deuda que va en aumento. Para venir a trabajar a Qatar, tuvo que pagar 3.000 riales de derechos de contrataci\u00f3n, m\u00e1s de 800 euros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Quiere que la fotograf\u00eden, testificar abiertamente, a pesar de los riesgos que conlleva, para mostrar su calvario al mundo entero. Daya tambi\u00e9n. Irshaw no est\u00e1 de acuerdo: \u00abEs demasiado peligroso. Tiene unos cuarenta a\u00f1os, lleva siete trabajando en Qatar en una empresa local de construcci\u00f3n y vive en un \u00abcampo de trabajo\u00bb en el desierto, a una hora de Doha, donde las condiciones de vida han mejorado en comparaci\u00f3n con otras ciudades dormitorio, \u00abun efecto de la Copa del Mundo de f\u00fatbol\u00bb, seg\u00fan \u00e9l: \u00abSomos ocho por habitaci\u00f3n, mientras que antes \u00e9ramos el doble. Es m\u00e1s soportable, pero sigue siendo una miseria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Despu\u00e9s de haber sufrido abusos \u00e9l mismo se uni\u00f3 a la \u00abred\u00bb clandestina que acompa\u00f1a a decenas de trabajadores inmigrantes, muchos de los cuales son trabajadoras dom\u00e9sticas sobreexplotadas: \u00abLa mayor\u00eda de ellas no cobran, est\u00e1n sometidas a trabajos forzados, no tienen descanso y les han confiscado el pasaporte.\u00bb Entre ellas hay varias v\u00edctimas de violencia sexual: \u00abEs muy dif\u00edcil convencerlas de que hablen, es un tab\u00fa en nuestras sociedades, es vergonzoso, y existe el miedo a las represalias, muchas guardan silencio, pensando que el hecho de ser agredidas sexualmente, violadas, forma parte del sacrificio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Joy* sabe de lo que habla. A pocos kil\u00f3metros, en su habitaci\u00f3n de menos de seis metros cuadrados, sin ventanas, pero afortunadamente con aire acondicionado, que alquila en un edificio en el que viven mayoritariamente filipinos, en el coraz\u00f3n de un barrio obrero de Doha, piensa a menudo en aquella madre de familia a la que ayud\u00f3 hace dos a\u00f1os, su \u00abpeor caso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Fue violada en repetidas ocasiones por su <em>kafeel <\/em>y el hijo de \u00e9ste, y huy\u00f3, apoyada por \u00abla red\u00bb. Estaba a punto de buscar ayuda para reclamar justicia cuando su patr\u00f3n present\u00f3 una denuncia contra ella. Fue deportada sine die. \u00abMe la imagino viviendo con ese trauma, sin poder compartirlo con nadie de su familia, que considera que ha fallado, ya que est\u00e1 de vuelta, sin dinero, sin trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Joy tiene 36 a\u00f1os. Ella tambi\u00e9n es trabajadora dom\u00e9stica, \u00abun trabajo despreciado, de lo m\u00e1s bajo\u00bb, del que est\u00e1 \u00aborgullosa\u00bb: \u00abMe permite ayudar a mi familia en Manila, para que puedan sobrevivir.\u00bb Es el caso de muchas mujeres filipinas, que representan el mayor contingente de trabajadoras dom\u00e9sticas, no s\u00f3lo en Qatar sino en todo Medio Oriente e incluso en Europa porque, seg\u00fan Joy, \u00abtenemos la reputaci\u00f3n de ser eficientes y sumisas, de no esquivar el esfuerzo y de no quejarnos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Su madre no quer\u00eda. Ni ella ni su hermana, trabajadora dom\u00e9stica en Hong Kong, quisieron escucharla. Joy lleva diez a\u00f1os sirviendo a los ricos de Qatar, despu\u00e9s de empezar en Arabia Saudita y luego en Dubai, donde la experiencia acab\u00f3 con \u00abun shock\u00bb, tres d\u00edas en la c\u00e1rcel porque la madre de su <em>kafeel <\/em>la hab\u00eda acusado de robar joyas y dinero. \u00abUna mentira. Tambi\u00e9n lo hab\u00eda hecho con la empleada anterior.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">En Doha, siempre tuvo \u00absuerte en comparaci\u00f3n con la mayor\u00eda\u00bb. \u00abEncontr\u00e9 buenos empleadores\u00bb, todos ellos expatriados con un estilo de vida lujoso en residencias ultraseguras, que le permiten regresar al pa\u00eds una vez al a\u00f1o. Ella misma los busca en Internet, en sitios de empleo al abrigo de la mafia de la contrataci\u00f3n, gracias a su ingl\u00e9s de nivel medio: un piloto canadiense y su esposa para los que trabajaba diez horas al d\u00eda por un salario de 1.500 riales (unos 400 euros), luego una pareja canadiense-egipcia, despu\u00e9s una familia coreana: \u00abEso no significa que no haya explotaci\u00f3n entre los expatriados. Veo muchos casos de abuso.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Suena el timbre de la puerta. Es Jocelyn* con su maleta, una mujer filipina de treinta a\u00f1os, madre soltera, que huye de los golpes de su patr\u00f3n, un particular catar\u00ed. Esper\u00f3 a que la casa estuviera vac\u00eda antes de salir corriendo, con el apoyo de los otros sirvientes. Desde hace cuatro meses reclama en vano su salario, 1.500 riales (unos 400 euros) por 10 a 15 horas diarias de limpieza, cocina y cuidado de los ni\u00f1os. \u00abMi jefe siempre responde<em>: &#8216;boucra incha&#8217;Allah&#8217;<\/em> &nbsp;(\u00b4ma\u00f1ana, si Dios quiere&#8217;: ndt)]. Sin embargo, \u00e9l conoce la ley. Trabaja en la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"438\" data-attachment-id=\"29696\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=29696\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-III.jpg?fit=661%2C441&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"661,441\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Qatar2409-III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-III.jpg?fit=656%2C438&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-III.jpg?resize=656%2C438&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-29696\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-III.jpg?w=661&amp;ssl=1 661w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar2409-III.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Photo Rachida El Azzouzi \/ Mediapart<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">No ha visto a sus hijos desde 2018: \u00abMi <em>kafeel<\/em> se niega a dejarme salir del pa\u00eds, eso es lo m\u00e1s duro, no verlos crecer\u00bb. Tambi\u00e9n se opone a que reciba tratamiento m\u00e9dico: \u00abTengo un quiste de ovario y una \u00falcera de est\u00f3mago\u00bb. Llora, sin saber a d\u00f3nde ir. En su m\u00f3vil, Joy activa la red de apoyo y solidaridad: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede acoger a una hermana en apuros?\u00bb, escribe, acurrucada contra uno de los muchos peluches que decoran su estrecha habitaci\u00f3n y la consuelan de la brutalidad del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Aprovecha la ocasi\u00f3n para repasar el hilo de mensajes. Uno de ellos la alerta sobre la situaci\u00f3n de Sarah*, una mujer keniana de Monbassa, que lleva seis meses varada en Qatar tras una experiencia en Bahrein y Arabia Saudita. Endeudada hasta las cejas para trabajar en el Golfo y mantener a su hijo, al que cr\u00eda sola, a su madre y a sus hermanas, trabaja catorce horas al d\u00eda para los ricos qatar\u00edes y a\u00fan no ha recibido ni un solo salario. Cuando los reclam\u00f3, la golpearon. Huy\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Ahora est\u00e1 sin papeles, ya que la empresa de limpieza catar\u00ed para la que trabaja le confisc\u00f3 el pasaporte: \u00abAunque tiene un visado de limpiadora, no de criada, la empresa la mand\u00f3 a una familia. Esto es ilegal y la sit\u00faa fuera de la ley. Si presenta una denuncia ante la polic\u00eda, correr\u00e1 a\u00fan m\u00e1s peligro porque ser\u00e1 declarada \u00abfugitiva\u00bb\u00bb. Sarah menciona la posibilidad de suicidarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Joy va a tratar de visitarla. \u00abVes c\u00f3mo las reformas son en gran medida ineficaces\u00bb, suspira. Los empresarios no respetan las leyes, hay impunidad. Necesitamos verdaderas sanciones punitivas. Y para ello, inspecciones en las casas particulares. Pero eso no puede hacerse, nos dice una fuente oficial, sin la autorizaci\u00f3n escrita del fiscal, que se basa en \u00ablas pruebas aportadas por el departamento de investigaci\u00f3n del ministerio\u00bb y en \u00ablas denuncias de los trabajadores dom\u00e9sticos\u00bb&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\"><strong>Redacci\u00f3n de Mediapart<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Este art\u00edculo es la segunda parte de nuestra serie de investigaciones y reportajes sobre las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras migrantes en Qatar en v\u00edsperas del Mundial (lea la primera parte aqu\u00ed: \u00ab<a href=\"https:\/\/www.mediapart.fr\/journal\/international\/150922\/mondial-de-foot-au-qatar-l-esclavage-fait-son-gros-oeuvre\"><strong>En Qatar, la esclavitud hace de las suyas<\/strong><\/a>\u00ab).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">Los nombres seguidos de un asterisco han sido modificados por razones de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">El temor a la represi\u00f3n por parte del r\u00e9gimen catar\u00ed o de sus patrones es tal que los trabajadores y activistas con los que se reuni\u00f3 Mediapart declaran de forma an\u00f3nima. Sin embargo, varias trabajadoras dom\u00e9sticas quer\u00edan valientemente hablar sin cubrirse la cara e insistieron en ser fotografiadas para que se las viera, para contar, para mostrar su calvario. Optamos por hacerlas an\u00f3nimas y ocultamos sus rostros para no ponerlas en mayor peligro a\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#050000\">El lunes 18 de septiembre, le enviamos un correo electr\u00f3nico al departamento de comunicaci\u00f3n del Estado de Qatar en el que formul\u00e1bamos preguntas concretas sobre la situaci\u00f3n de las trabajadoras dom\u00e9sticas inmigrantes. Recibimos las respuestas el mi\u00e9rcoles 21 de septiembre. Aparecen en gran medida en el art\u00edculo y pueden leerse en su totalidad en los ap\u00e9ndices del mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las trabajadoras dom\u00e9sticas, a\u00fan m\u00e1s invisibilizadas que los obreros en las obras, son maltratadas en la intimidad de los domicilios privados donde se encuentran recluidas, y sufren abusos y violaciones sistem\u00e1ticas. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":29693,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[129883,14037,703605721],"tags":[703609047,703608607,703607083,118397,703606710,703609048],"class_list":{"0":"post-29686","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-medio-oriente","8":"category-mujeres","9":"category-qatar","10":"tag-doha","11":"tag-esclavitud","12":"tag-futbol","13":"tag-filipinas","14":"tag-indonesia","15":"tag-leoh-ming-pei","17":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Qatar-portada2409-I-1843820271-1664047168980.jpg?fit=660%2C338&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7IO","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29686"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29699,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29686\/revisions\/29699"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}