{"id":2941,"date":"2017-07-21T16:15:08","date_gmt":"2017-07-21T16:15:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2941"},"modified":"2017-07-21T16:15:08","modified_gmt":"2017-07-21T16:15:08","slug":"colombia-postextractivismos-entre-la-violencia-y-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2941","title":{"rendered":"Colombia &#8211; Postextractivismos: entre la violencia y la paz"},"content":{"rendered":"<p><strong>Colombia<\/strong><\/p>\n<p><strong>Postextractivismos en Colombia: entre la violencia y la paz <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los extractivismos conservadores se implantaron bajo la guerra, y como esa era una problem\u00e1tica apremiante, comprensiblemente muchos sosten\u00edan que la prioridad era buscar la paz y se deb\u00eda dejar para despu\u00e9s temas como el ambiente o el ordenamiento territorial. El proceso de paz ofrece las condiciones para adentrarse en toda esta problem\u00e1tica con m\u00e1s energ\u00eda, libertad y pluralidad, y esto abre oportunidades para transiciones postextractivistas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eduardo Gudynas *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Palabras al Margen, 31-6-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/palabrasalmargen.com\/\">http:\/\/palabrasalmargen.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>En Colombia, al igual que en otros pa\u00edses latinoamericanos, se han expandido los llamados extractivismos, tales como la explotaci\u00f3n de minerales o hidrocarburos. Con ellos se desencadenaron todo tipo de impactos sociales y ambientales, y la conflictividad ciudadana se dispar\u00f3. Es bajo esas circunstancias que se han planteado alternativas que buscan ir m\u00e1s all\u00e1 de los extractivismos, para no seguir repitiendo la historia de alimentar los mercados internacionales con materias primas mientras quedan en nuestras tierras todos sus efectos negativos.<\/p>\n<p>Ese tipo de exploraciones recibe la denominaci\u00f3n de posextractivismos. Es un conjunto de propuestas que por un lado cuestionan a los extractivismos, sea en sus impactos locales como en los efectos en otros \u00e1mbitos, como la pol\u00edtica o la cultura, y por el otro lado postulan abandonar ese tipo de desarrollo, presentando medidas que sean concretas, efectivas y replicables. Esto permite una transici\u00f3n hacia una verdadera erradicaci\u00f3n de la pobreza, la calidad de vida y la conservaci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>Los debates sobre los extractivismos surgieron en los pa\u00edses andinos, a inicios de la d\u00e9cada de 2010, especialmente en Per\u00fa. Estaba claro que emprendimientos como la miner\u00eda o el fracking, no se pod\u00edan resolver por meros ajustes tecnol\u00f3gicos. Son necesarios cambios m\u00e1s profundos en c\u00f3mo se entiende la econom\u00eda, la pol\u00edtica y hasta la cultura.<\/p>\n<p>No sorprende que como en Colombia se repite toda la problem\u00e1tica de los extractivismo, en ciertos momentos asomaron debates sobre alternativas para poder superarlos (1). Pero los antecedentes del pa\u00eds, y su actual coyuntura, hace que se enfrenten particularidades distintas a lo observado en el resto de Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>En este breve art\u00edculo se comparten algunas ideas sobre postextractivismos, intentando considerar esas particularidades, y que por cierto no pretende agotar la cuesti\u00f3n sino llamar la atenci\u00f3n sobre la importancia avanzar en ese esfuerzo.<\/p>\n<p><strong>El empuje extractivista colombiano <\/strong><\/p>\n<p>En Colombia se promueven los extractivismos, tanto sobre minerales como hidrocarburos, pero tambi\u00e9n en la agricultura. Recordemos que los extractivismos son un tipo de apropiaci\u00f3n de recursos naturales, caracterizado por grandes vol\u00famenes o intensidad, y por destinarse sobre todo a exportarlos como materias primas (2).<\/p>\n<p>En efecto, las materias primas han representado m\u00e1s de la mitad de las exportaciones colombianas, alcanzando m\u00e1ximos en el orden del 85% del total en los a\u00f1os 2012 a 2014. Esta es una condici\u00f3n muy similar a la de otros pa\u00edses andinos, como Per\u00fa o Bolivia.<\/p>\n<p>Esa canasta de materias primas exportadas est\u00e1 concentrada en unos pocos productos; por ejemplo en 2015, el 37% de las exportaciones fueron petr\u00f3leos, y le siguen el carb\u00f3n con el 12%. Esto genera mucha dependencia, aunque la situaci\u00f3n colombiana es menos grave que la de otras naciones, como Ecuador o Venezuela, donde es todav\u00eda m\u00e1s concentrada y por ello son m\u00e1s vulnerables a la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos extractivismos generan una enorme variedad de \u201cimpactos directos\u201d que se expresan localmente. Incluyen contaminaciones de todo tipo, con los casos ic\u00f3nicos del mercurio en la miner\u00eda ilegal o el carb\u00f3n de El Cerrej\u00f3n, deforestaci\u00f3n, afectaci\u00f3n del agua, reconfiguraci\u00f3n de territorios, etc. A ellos se suman impactos sociales, como p\u00e9rdida de medios de vida tradicionales, desplazamientos, y por supuesto distintos tipos de violencias (3).<\/p>\n<p>Si bien estos impactos son bien conocidos en Am\u00e9rica Latina, el caso colombiano es particular porque cuenta con una de las mejores sistematizaciones, que adem\u00e1s fue producida por una agencia estatal independiente, la Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica (4). Sus cuatro vol\u00famenes cubren pr\u00e1cticamente toda la problem\u00e1tica, y por lo tanto no tiene ninguna seriedad insistir en que los extractivismos no tienen impactos o que la denuncia de sus efectos es una exageraci\u00f3n de activistas sociales o ambientales.<\/p>\n<p>En paralelo se encuentran los llamados \u201cefectos derrame\u201d de los extractivismos. Estos responden a cambios en las pol\u00edticas p\u00fablicas para favorecer alg\u00fan proyecto pero con efectos que se \u201cderraman\u201d a todo los sectores y en todo el territorio. El instrumento de licencias ambientales \u201cexpress\u201d se ha vuelto un ejemplo internacional de un efecto derrame extractivista, ya que para atraer a algunos inversores se termina reduciendo y debilitando el control y gesti\u00f3n ambiental en todo el pa\u00eds y en todos los sectores.<\/p>\n<p><strong>Una presentaci\u00f3n m\u00ednima del postextractivismo para Colombia <\/strong><\/p>\n<p>Los postextractivismos buscan enfrentar estas situaciones. Se los puede concebir como un cuestionamiento a los extractivismos que nutre la exploraci\u00f3n de alternativas a ellos. La particularidad es que esas alternativas se expresan en medidas concretas, efectivas, replicables y entendibles por la opini\u00f3n p\u00fablica. Su meta es una erradicaci\u00f3n real de la pobreza, asegurar la calidad de vida de las personas y conservar la naturaleza (5).<\/p>\n<p>Por un lado se presentan medidas de urgencia ante aquellos emprendimientos que producen los impactos m\u00e1s graves en el ambiente, la salud y la calidad de vida en las comunidades, y para los cuales no existen soluciones tecnol\u00f3gicas disponibles. Estos deben ser clausurados, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier beneficio econ\u00f3mico o comercial.<\/p>\n<p>En este frente se dispone de un amplio abanico de instrumentos, muchos de los cuales se inician con un efectivo cumplimiento de las exigencias y normas actualmente vigentes. Es que muchos extractivismos son posibles por no cumplir esos requerimientos, sea por controles inadecuados, faltas de sanciones, redes de corrupci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Por otro lado se proponen cambios sustanciales en las dimensiones econ\u00f3micas y productivas. En una etapa inmediata se apunta a reducir los extractivismos en las exportaciones, los que no deber\u00edan superar el 50% del comercio exterior total, y tampoco pueden estar concentrados en uno o dos productos. Dicho de otro modo, debe disminuir el volumen de recursos naturales extra\u00eddo.<\/p>\n<p>Ante estas ideas postextractivistas surgen inmediatamente todo tipo de cuestionamientos. Unos insisten en que esas medidas son incompatibles con la vida moderna, y otras alertan que provocar\u00eda gravosas p\u00e9rdidas econ\u00f3micas. Por ejemplo, es com\u00fan escuchar que la miner\u00eda es indispensable para la vida actual, proveyendo los metales que se encuentran en todo tipo de productos. Se da un paso m\u00e1s, y se afirma que cualquier alternativa postextractivista nos obligar\u00eda a regresar a la edad de piedra.<\/p>\n<p>La respuesta ante esos cuestionamientos es que confunden \u201cminer\u00eda\u201d con \u201cextractivismo\u201d. El postextractivismo no est\u00e1 en contra de la miner\u00eda ni de otros usos de los recursos naturales, no postula una naturaleza intocada. Su objetivo est\u00e1 en una apropiaci\u00f3n que sea indispensable y no dispendiosa, y por ello debe estar espec\u00edficamente enfocada en asegurar la calidad de vida de las personas y terminar con la pobreza, y no en el mero consumismo. Es por esta raz\u00f3n que la definici\u00f3n de extractivismo es clave, y no cualquier uso de los recursos naturales, ni siquiera aquellas con impactos ambientales, cumplen esa condici\u00f3n. Pero adem\u00e1s, los mayores sectores extractivos de Colombia no est\u00e1n enfocados en la calidad de vida de los colombianos sino en nutrir una demanda global, que esencialmente satisface las necesidades del consumismo del norte.<\/p>\n<p>Lo que es presentado como un \u00e9xito exportador en verdad es una p\u00e9rdida neta de patrimonio. En efecto, usando los nuevos indicadores f\u00edsicos de la balanza comercial (exportaciones de materia medidas en toneladas contra las importaciones), se observa que Colombia registra un d\u00e9ficit desde 1990. Hacia 2011, el pa\u00eds ten\u00eda una p\u00e9rdida neta de unos 100 millones de toneladas por a\u00f1o, lo que implica un gravoso comercio desigual: el pa\u00eds debe exportar 5 toneladas de materias primas para importar una tonelada de manufacturas u otros bienes con valor agregado (6).<\/p>\n<p>Las medidas econ\u00f3micas y productivas para el postextractivismo se dividen en varios grupos. Unas buscan hacer visibles para la econom\u00eda los costos de los extractivismos en las dimensiones sociales y ambientales, los que usualmente termina pagando toda la sociedad. Esto tiene varias consecuencias, tales como una correcci\u00f3n de los precios de los commodites que se exportan, que ser\u00e1n muchos m\u00e1s caros.<\/p>\n<p>Se asume que ese aumento har\u00e1 caer las exportaciones, con menores ingresos econ\u00f3micos. El postextractivismo responde que esto se compensa desde varios frentes. Por un lado, los commodities que se sigan exportando ser\u00e1n mucho m\u00e1s caros. Por otro lado, la reducci\u00f3n de la extracci\u00f3n tambi\u00e9n supone menores gastos (del Estado y la sociedad) en cubrir los costos de los impactos, como el da\u00f1o a la salud o la p\u00e9rdida de suelos. Adem\u00e1s, es necesaria una reforma tributaria. En la actualidad, el Estado captura una proporci\u00f3n muy baja de la renta minera y petrolera, las empresas gozan de muchos beneficios (como las deducciones por inversiones, por depreciaci\u00f3n de activos, etc.), y son conocidos los casos de subfacturaci\u00f3n para evadir varios tributos como se ha mostrado para el carb\u00f3n (7). Esto hace que otro componente sea una reforma tributaria que apunte a impuestos justos y efectivos.<\/p>\n<p>Otras medidas que operan en el mismo sentido atacan los subsidios que el Estado otorga a los extractivismos. Es que casi siempre se olvida que los extractivismos gozan de asistencias financieras directas, reducciones o devoluciones de impuestos, energ\u00eda o agua barata, etc. La informaci\u00f3n que se acumula en varios pa\u00edses muestra que el Estado termina financiando a mineras y petroleras. Ante esto, el postextractivismo plantea desmontar esos subsidios, y utilizar buena parte de esos fondos en sostener una diversificaci\u00f3n en otros sectores productivos.<\/p>\n<p>En el caso de Colombia, como en otros pa\u00edses, existen enormes oportunidades para diversificaciones en la agricultura, pero enfocadas en pr\u00e1cticas org\u00e1nicas o ecol\u00f3gicas. Con ello se consume menos energ\u00eda y agua, se producen alimentos m\u00e1s sanos, y a la vez requiere mano de obra adicional (lo que servir\u00e1 para tomar a trabajadores que deban dejar emprendimientos extractivistas). Una reformulaci\u00f3n de la agropecuaria de este tipo adem\u00e1s permitir\u00eda romper con la creciente problem\u00e1tica colombiana de tener que hacer exportaciones extractivistas para poder importar alimentos, cumpliendo as\u00ed otra meta del postextractivismo (asegurar la calidad de vida).<\/p>\n<p>Estas medidas se deben complementar con otras, especialmente en el terreno de la integraci\u00f3n regional y la globalizaci\u00f3n. No pueden ser descritas en detalle aqu\u00ed, pero al menos queda asentado que son parte esencial de los postextractivismos.<\/p>\n<p><strong>Insistencia conservadora y el papel de las empresas <\/strong><\/p>\n<p>El postextractivismo en Colombia debe abordar al menos dos aspectos clave que le son propios: por un lado, est\u00e1n insertados en pol\u00edticas conservadoras desde hace mucho tiempo, y por otro, han proliferado bajo la violencia armada, y ahora bajo el proceso de paz. Cualquier alternativa debe atender esas particularidades.<\/p>\n<p>Comenzando por la primera de esas cuestiones, el gobierno de \u00c1lvaro Uribe sent\u00f3 bases para extractivismos de inspiraci\u00f3n neoliberal, mientras que las administraciones de Juan Manuel Santos, si bien introdujeron algunos cambios instrumentales, representan a los llamados \u201cextractivismos conservadores reajustados\u201d. En estos pueden haber cambios, como incorporar ciertas formas de responsabilidad empresarial y un discurso verde, pero no se abandona el protagonismo del mercado.<\/p>\n<p>Bajo pol\u00edticas conservadoras y con extractivismos en manos de empresas privadas, es comprensible que muchos postularan que la mejor alternativa era recuperar el papel del Estado apostando, por ejemplo, a mineras o petroleras estatales. Se miraba empresas estatales como PDVSA de Venezuela o Petrobras de Brasil, todas ellas bajo gobiernos progresistas (las administraciones Ch\u00e1vez y Lula respectivamente).<\/p>\n<p>Esa es una opci\u00f3n que permitir\u00eda lidiar con algunos problemas, como contener la subordinaci\u00f3n del Estado a los intereses de las corporaciones transnacionales, o lograr que queden en el pa\u00eds las ganancias del extractivismo. Sin duda es una idea que sigue teniendo muchas adhesiones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Pero el problema es que bajo ese esquema no se detienen los extractivismos ni sus consecuencias. Esta es una de las advertencias claves de la reflexi\u00f3n sobre postextractivismo. Es que all\u00ed donde se ensay\u00f3 un extractivismo progresista, con mayor presencia estatal, podr\u00eda haber habido algunas ventajas econ\u00f3micas (lo que es discutible), pero se mantuvieron buena parte de los impactos locales ambientales, sociales y territoriales propios de los extractivismos. Las empresas estatales petroleras no tuvieron mejor desempe\u00f1o ambiental y de todas maneras para operar se asociaron a corporaciones extranjeras. Desde el punto de vista de las comunidades locales, los impactos son los mismos, m\u00e1s all\u00e1 de si el responsable es una compa\u00f1\u00eda estatal, nacional o extranjera. La propia esencia del extractivismo, por el tipo de apropiaci\u00f3n que hace de los recursos naturales, impone todas esas consecuencias.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre con los efectos derrame, ya que las empresas estatales de todos modos deben vender los recursos naturales extra\u00eddos en el mercado global, lo que les obliga a competir bajo las reglas y din\u00e1micas del capitalismo. Entonces, ellas tambi\u00e9n buscan medidas como las licencias ambientales express o recibir subsidios desde el gobierno.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis comparado internacional muestra que ese extractivismo estatista repiti\u00f3 problemas an\u00e1logos a los observados en Colombia. Por ejemplo, en Bolivia, la administraci\u00f3n de Evo Morales ha rebajado las exigencias ambientales y sociales, y subsidia la exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n de hidrocarburos dentro de \u00e1reas protegidas y territorios ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Los extractivismos se pueden instrumentalizar bajo dos estilos, unos m\u00e1s conservadores y otros m\u00e1s progresistas, y no se niegan esas diferencias, ni que el balance de costos y beneficios sea distinto. Pero lo que se subraya que todo ellos siguen siendo extractivismos, desencadenando impactos similares. Existe un n\u00facleo central de ideas, conceptos y pol\u00edticas que permanece incambiado, en elementos tales como la apropiaci\u00f3n masiva de la naturaleza y la subordinaci\u00f3n como exportadores de materias primas.<\/p>\n<p>Es importante agregar aqu\u00ed una nota de precauci\u00f3n. Es que el mal desempe\u00f1o de los progresismos en varios terrenos no debe anular sus aciertos en otros, ni ser convertido en una excusa para regresar a un extractivismo todav\u00eda m\u00e1s conservador. Esas tensiones est\u00e1n presentes en Colombia donde ante la debacle del r\u00e9gimen de Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela, no falta quienes la aprovechan para criticar las intervenciones estatales y reclamar m\u00e1s libre mercado. Eso abre las puertas a reforzar todav\u00eda m\u00e1s los extractivismos conservadores.<\/p>\n<p>Considerando todo esto, el horizonte de los postextractivismos no est\u00e1 en elegir entre distintos tipos de extractivismos, sino en ir m\u00e1s all\u00e1 de esas ideas compartidas por todos ellos. Dicho de otro modo, es una alternativa a cualquier tipo de extractivismo, sea conservador o progresista.<\/p>\n<p>Esto hace que los postextractivismos promuevan una regulaci\u00f3n social tanto del mercado como del Estado. Esta posici\u00f3n no siempre es f\u00e1cil de entender, especialmente en los pa\u00edses donde prevalecieron por d\u00e9cadas perspectivas conservadoras y neoliberales. Sin duda es importante recuperar las regulaciones de la sociedad sobre el mercado, coloc\u00e1ndole l\u00edmites, transparentando las reales transferencias de dinero, se\u00f1alando las externalidades, etc. En esa tarea hay roles importantes para el Estado, e incluso para empresas estatales. Pero tambi\u00e9n hay que reconocer que los ensayos de empresas estatales al estilo progresista escapaban a la regulaci\u00f3n social, abusaban de pagos a las comunidades locales para ganar sus favores, o bien se enfrentaban a ellas. Los postextractivismos tambi\u00e9n defender\u00e1n empresas estatales, pero bajo una estructura y din\u00e1mica distinta, y siempre bajo regulaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p><strong>Alternativas bajo la violencia y la paz <\/strong><\/p>\n<p>El otro componente clave para el caso colombiano es su larga historia de guerra interna, con todas sus consecuencias en la vida pol\u00edtica nacional, y el proceso de paz que ahora ofrece todo tipo de oportunidades.<\/p>\n<p>Los extractivismos conservadores se implantaron bajo la guerra, y como esa era una problem\u00e1tica apremiante, comprensiblemente muchos sosten\u00edan que la prioridad era buscar la paz y se deb\u00eda dejar para despu\u00e9s temas como el ambiente o el ordenamiento territorial. El proceso de paz ofrece las condiciones para adentrarse en toda esta problem\u00e1tica con m\u00e1s energ\u00eda, libertad y pluralidad, y esto abre oportunidades para transiciones postextractivistas.<\/p>\n<p>Si bien las consecuencias del conflicto armado no se han perdido, e inevitablemente afectar\u00e1n los debates postextractivistas, es posible compartir algunas ideas. En primer lugar, debe apuntarse que la cuesti\u00f3n ambiental no ha sido plenamente incorporada en los planes de paz, como ha sido se\u00f1alado por varios analistas. Los postextractivismos deben remontar esto ya que cualquier alternativa debe atender las cuestiones ecol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el conflicto armado gener\u00f3 muchos da\u00f1os ambientales pero a la vez impidi\u00f3 el avance de la apropiaci\u00f3n de los recursos naturales en distintas \u00e1reas. Hoy existe un riesgo real, tambi\u00e9n se\u00f1alado por varios analistas; que el acceso del Estado a territorios, que antes estaban en manos de las FARC, desencadene un aumento de la presi\u00f3n extractiva. Hay muchas razones para esto, destac\u00e1ndose que el gobierno necesitar\u00e1 fondos para sostener la desmovilizaci\u00f3n y puede buscarlos en rubros como miner\u00eda o petr\u00f3leo. A su vez, las empresas ahora estar\u00edan dispuestas a ingresar en esos sitios en la medida que se consolide la paz. De la misma manera, no deber\u00eda sorprender que grupos desmovilizados busquen en la miner\u00eda aluvial u otros extractivismos una v\u00eda para sostenerse econ\u00f3micamente.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, si se toman en cuenta las experiencias de otros pa\u00edses, no ser\u00eda raro que alguna autoridad estatal comience a justificar los extractivismos como necesarios para la paz bajo la conocida excusa de sus supuestos r\u00e9ditos econ\u00f3micos. Entonces, los debates sobre postextractivismos deber\u00e1n ser muy afinados para no quedar atrapados bajo etiquetas como las de impedir la pacificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo esto abre opciones para exploraciones, concesiones o emprendimientos mineros y petroleros, o por el avance agropecuario, sobre los p\u00e1ramos y otras zonas andinas, en la Amazonia, el Choc\u00f3 y otras regiones. En muchas de esas zonas est\u00e1n ubicadas reservas forestales, \u00e1reas protegidas o tierras en manos de comunidades ind\u00edgenas. Se ha advertido que m\u00e1s del 90% de los municipios con prioridad en el posacuerdo, tienen alguna figura de protecci\u00f3n o de regulaci\u00f3n, y que en los municipios m\u00e1s afectados por el conflicto, en el 80% ya hay t\u00edtulos mineros otorgados (8). Esto explica enormes riesgos sobre la biodiversidad y las comunidades locales (especialmente ind\u00edgenas y campesinos), y mayores efectos derrames como la desterritorializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de esas cuestiones, hay otra todav\u00eda m\u00e1s compleja. Las herencias pol\u00edticas y culturales del conflicto y la propia t\u00f3nica de los gobiernos conservadores han hecho que varios sectores sociales aceptaran como natural un alto nivel de violencia y repetidos incumplimientos de los derechos humanos. El Estado ha ejercido controles militarizados y persisten hostigamientos a l\u00edderes locales.La cifra de asesinatos es escandalosa (26 homicidios de l\u00edderes defensores de la tierra en 2015; la tercer cifra m\u00e1s alta del mundo; 9).<\/p>\n<p>Los extractivismos no s\u00f3lo avanzan bajo estas condiciones de violencia, sino que las aprovechan para implantarse en contra de la resistencia local. Hay extractivismos como la megaminer\u00eda a cielo abierto o el fracking, donde la violaci\u00f3n de derechos no es una consecuencia sino una condici\u00f3n previa y necesaria para poder implantarlos.<\/p>\n<p>Bajo condiciones de violencia se vuelve muy dificultoso, riesgoso, y hasta imposible plantear opciones alternativas. Este es un enorme escollo para las alternativas, ya que presentarlas y discutirlas necesita de un marco democr\u00e1tico y de la salvaguarda de los derechos de las personas que las postulan. Cualquier avance en una agenda postextractivista requiere desmontar esa naturalizaci\u00f3n de la violencia, y desde all\u00ed surgen sus medidas de emergencia que protejan a los grupos locales y sus l\u00edderes, y el apoyo a la democratizaci\u00f3n de las decisiones.<\/p>\n<p><strong>Las oportunidades para los postextractivismos <\/strong><\/p>\n<p>Frente a esas severas restricciones tambi\u00e9n hay muchas oportunidades. Comencemos por se\u00f1alar que la movilizaci\u00f3n ciudadana frente a los extractivismos se ha potenciado en todo el pa\u00eds, y existe un creciente consenso sobre sus impactos negativos. Todo esto alimenta la necesidad de buscar alternativas.<\/p>\n<p>Las iniciativas ciudadanas de promover consultas locales son otro aporte sustantivo. Ellas contribuyen a democratizar el debate y las decisiones, y a su vez ejemplifican una de las medidas propias del postextractivismo. El papel de la Corte Constitucional tambi\u00e9n debe ser valorado, demostrando las consecuencias positivas que tiene un ejercicio independiente y concreto de la justicia. Estos componentes pueden potenciar transiciones basadas en las justicias ambiental y ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>A su vez, en el pa\u00eds hay innumerables iniciativas ambientales y sociales locales que han florecido incluso bajo el conflicto, y que en condiciones de paz no s\u00f3lo representan ejemplos de alternativas posibles sino que se podr\u00edan ampliar y replicar (10).<\/p>\n<p>Finalmente, asoman desde distintos sitios otros componentes propios de los postextractivismos incluso m\u00e1s radicales. Por ejemplo, la demanda de moratorias mineras o petroleras se ha debatido en pa\u00edses vecinos como Ecuador y Per\u00fa, pero parecer\u00eda alejada al estado del debate actual en Colombia. Pero es interesante observar c\u00f3mo diferentes analistas llegan casi a esa conclusi\u00f3n en el pa\u00eds. Por ejemplo en un reciente intercambio sobre las consultas ante la miner\u00eda (11), M. Hofstetter (Uniandes) hace en parte una defensa de la miner\u00eda (confundiendo extractivismo con miner\u00eda) pero admite una moratoria en la miner\u00eda de oro, una extracci\u00f3n innecesaria. Juan Camilo C\u00e1rdenas (tambi\u00e9n de la Uniandes) le replica, y lo interesante es que afirma que \u201cmientras no hagamos una contabilidad correcta\u201d de todos los costos, \u201ces mejor esperar\u201d. Esos dos componentes, la clarificaci\u00f3n de los costos y las moratorias en algunos tipos de emprendimientos, son medidas centrales en los postextractivismos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existen varias propuestas de marcos gen\u00e9ricos, para incorporar el ambiente en el proceso de paz, que brindan muchos insumos para los postextracivismos (12). Pero es necesario insistir en una de las particularidades de esta perspectiva, su insistencia en medidas concretas, entendibles y replicables. Por ello es necesario ofrecer algunas precisiones.<\/p>\n<p>La primera es que muchos sin duda estar\u00edan de acuerdo con amplios llamados como cambiar la matriz exportadora, y de hecho el postextractivismo tiene el mismo reclamo. Pero en lo que insiste es en precisar, con creciente detalle, c\u00f3mo pueden lograrse esas metas, c\u00f3mo ser\u00edan sus pol\u00edticas p\u00fablicas, sus planes de acci\u00f3n, y sus instrumentos de gesti\u00f3n. Es que no es raro que los llamados gen\u00e9ricos por la justicia resulten simp\u00e1ticos, pero, ante esa falta de precisi\u00f3n, buena parte de la opini\u00f3n p\u00fablica escoge no arriesgarse y recae una y otra vez en los extractivismos. Por esto, los postextractivismos tienen que ofrecer medidas concretas, siempre que sea posible referidas a sus implicancias econ\u00f3micas o a ejemplos concretos, y tienen que ser entendibles por el p\u00fablico.<\/p>\n<p>La segunda se enfoca en articular con precisi\u00f3n los instrumentos con estrategias y pol\u00edticas. Es que en muchas ideas alternativas se ofrecen sobre todo instrumentos en forma aislada, sin evaluar si su aplicaci\u00f3n no genera pol\u00edticas impl\u00edcitas que al poco tiempo ser\u00e1n una traba. Por ejemplo, es com\u00fan presentar como alternativa a los extractivismos los planes de ordenamiento territorial, y sin duda son muy valiosos, pero no aseguran un tr\u00e1nsito postextractivista. Es que pueden haber consultas ciudadanas donde un ordenamiento territorial legitime, pongamos por caso, una miner\u00eda intensa (y existe evidencia sobre esto en pa\u00edses vecinos). Por lo tanto, no basta con presentar al ordenamiento territorial, sino que \u00e9ste debe derivarse de planes de acci\u00f3n que a su vez respondan a mandatos en pol\u00edticas p\u00fablicas como es la salvaguarda de los derechos de la naturaleza.<\/p>\n<p>Otro ejemplo com\u00fan es presentar como alternativa a los extractivismos instrumentos como pagos por servicios ambientales, cuantificar el capital natural y otras herramientas de la llamada econom\u00eda verde. Por ejemplo, la propuesta de Naciones Unidas para incorporar el ambiente y el ordenamiento territorial en el proceso de paz tiene aciertos notables (como fortalecer la institucionalidad ambiental o revisar la participaci\u00f3n estatal en las rentas mineras), pero termina reclamando \u201cpromover modelos de desarrollo local sostenible y crecimiento verde que tambi\u00e9n se basen en el uso sostenible del inmenso capital natural de la naci\u00f3n\u201d. De manera muy similar, la reciente propuesta de desarrollo rural y paz, tiene varias ideas compartibles, pero al abordar las iniciativas econ\u00f3micas cae otra vez en asumir que puede haber tecnolog\u00edas \u201csostenibles\u201d para los extractivismos y en los \u201cmercados verdes\u201d.<\/p>\n<p>Ante este tipo de propuestas, el postextractivismo analiza con detalle. Insiste en que instrumentos pagos por servicios ecosist\u00e9micos o ideas como capital natural no son neutros. Si se los aplica y se los usa, se genera una pol\u00edtica p\u00fablica que acepta la mercantilizaci\u00f3n de la naturaleza, y esto desemboca en que m\u00e1s temprano que tarde se volver\u00e1 imposible cumplir con los mandatos de conservaci\u00f3n, se recae en las cl\u00e1sicas tensiones entre econom\u00eda y ecolog\u00eda, y persistir\u00e1n los extractivismos.<\/p>\n<p>Instrumentos como los pagos por servicios ecosist\u00e9micos pueden ser positivos en un inicio, pero no permiten dar otros pasos adicionales para salir de los extractivismos. Usar instrumentos propios de entendimientos pol\u00edticos de una naturaleza como conjunto de bienes y servicios que pueden ser transados en los mercados es justamente la base de los extractivismos. Por ello, es un instrumento que en el mediano plazo violar\u00eda un mandato central del postextractivismo que es asegurar la protecci\u00f3n de la Naturaleza.<\/p>\n<p>Los postextractivismos hacen este ejercicio una y otra vez, evaluando si cada instrumento permite avanzar hacia alternativas m\u00e1s profundas y abarcadoras. A su vez, su racionalidad es inversa, ya que se parte de los mandatos y principios en las pol\u00edticas y desde all\u00ed se derivan planes de acci\u00f3n con sus instrumentos. Siguiendo con el ejemplo, el postextractivismo tiene como uno de sus pilares la protecci\u00f3n de la naturaleza (entendida como derechos propios en \u00e9sta), y ese es un mandato independiente de si alguien puede pagar o no por ello.<\/p>\n<p>Como puede verse, los postextractivismos son un campo en pleno nacimiento, dando sus primeros pasos, aunque descansa sobre una rica diversidad de saberes y experiencias, desde las comunidades locales a las reflexiones acad\u00e9micas. No es un mero ejercicio intelectual, sino que es un esfuerzo necesario y urgente para lidiar con el avance de los extractivismos y todos sus impactos.<\/p>\n<p><strong><u>Referencias <\/u><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Un ejemplo muy reciente es Pineda Ru\u00edz, F. Miner\u00eda y petr\u00f3leo: las consultas populares y el futuro de Colombia del siglo XXI. Las 2 Orillas, 15 junio 2017.<\/li>\n<li>Una biblioteca con art\u00edculos, reportes y libros sobre extractivismos, incluyendo sus definiciones e impactos, se puede encontrar en: <a href=\"http:\/\/www.extractivismo.com\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.extractivismo.com<\/a><\/li>\n<li>Un ejemplo de los impactos y conflictos en P\u00e9rez-Rinc\u00f3n, M.A. y colaboradores. Caracterizando las injusticias ambientales en Colombia: estudio para 115 casos de conflictos socio-ambientales, Cinara, Univalle, Cali, 2016.<\/li>\n<li>Miner\u00eda en Colombia. Volumen 1: Fundamentos para superar el modelo extractivista. Vol. 2: Derechos, Pol\u00edticas P\u00fablicas y Gobernanza. Vol. 3: Da\u00f1os ecol\u00f3gicos y socio-econ\u00f3micos y consideraciones sobre un modelo minero alternativo. Vol. 4: Control p\u00fablico, memoria y justicia socio-ecol\u00f3gica, movimientos sociales y posconflicto. Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica, Bogot\u00e1, 2013.<\/li>\n<li>Una biblioteca con textos y otros recursos sobre postextractivismo est\u00e1 disponible en: <a href=\"http:\/\/www.transiciones.org\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.transiciones.org<\/a><\/li>\n<li>Samaniego, P. y colaboradores, Commercial and biophysical d\u00e9ficits in South America, 1990-2013, en Ecological Economics, 2017.<\/li>\n<li>Ver por ejemplo el detallado an\u00e1lisis de Rudas Lleras, G. y J.E. Espitia Zamora, Participaci\u00f3n del Estado y la sociedad en la renta minera, en Miner\u00eda en Colombia, Vol. 1, 2013.<\/li>\n<li>Morales, L. La paz y la protecci\u00f3n ambiental en Colombia: propuestas para un desarrollo sostenible. Di\u00e1logo Interamericano, Washington, 2017. ONU. Consideraciones ambientales para la construcci\u00f3n de una paz territorial estable, duradera y sostenible en Colombia, Bogot\u00e1, 2014.<\/li>\n<li>Global Witness, En terreno peligroso, Global Witness, Londres, 2016.<\/li>\n<li>Ejemplos de iniciativas ambientales bajo el conflicto en Guerra, sociedad y medio ambiente, M. C\u00e1rdenas y M. Rodr\u00edguez B. (eds), Foro Nacional Ambiental, Bogota, 2004.<\/li>\n<li>\u00a1No m\u00e1s miner\u00eda! \u00bfO s\u00ed?, M. Hofstetter, La Silla Vac\u00eda, 27 marzo 2017. \u00bfCu\u00e1l miner\u00eda? Respuesta a Marc Hofstetter, Juan Camilo C\u00e1rdenas, La Silla Vac\u00eda, 3 abril 2007.<\/li>\n<li>Un ejemplo es Rodr\u00edguez Garavito, C., y colaboradores. La paz ambiental. Retos y propyestas para el posacuerdo. Documentos 30, DeJusticia, Bogot\u00e1, 2017.<\/li>\n<li>Estas propuestas est\u00e1n citadas en la referencia 8.<\/li>\n<\/ol>\n<p>* Analista en temas de ambiente y desarrollo, y defensor de la Naturaleza. Integrante del Centro Latino Americano de Ecolog\u00eda Social (CLAES); investigador asociado en el Dpto Antropolog\u00eda, Universidad California, Davis; Duggan fellow del Natural Resources Defense Council de EE UU. Docente invitado en universidades de Uruguay y otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, EE UU y Europa. Acompa\u00f1a organizaciones ciudadanas, desde grupos ambientalistas a federaciones ind\u00edgenas, en distintos pa\u00edses del continente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los extractivismos conservadores se implantaron bajo la guerra, y como esa era una problem\u00e1tica apremiante, comprensiblemente muchos sosten\u00edan que la prioridad era buscar la paz y se deb\u00eda dejar para despu\u00e9s temas como el ambiente o el ordenamiento territorial. El proceso de paz&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212],"class_list":["post-2941","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Lr","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2941"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2941\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2943,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2941\/revisions\/2943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}