{"id":2897,"date":"2017-07-15T08:46:51","date_gmt":"2017-07-15T08:46:51","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2897"},"modified":"2017-07-15T08:46:51","modified_gmt":"2017-07-15T08:46:51","slug":"alemania-pobreza-exclusion-social-y-salud-publica-bajo-el-regimen-de-las-leyes-hartz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2897","title":{"rendered":"Alemania: Pobreza, exclusi\u00f3n social y salud p\u00fablica bajo el r\u00e9gimen de las leyes Hartz"},"content":{"rendered":"<p><strong>Alemania\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>Pobreza y salud p\u00fablica bajo el r\u00e9gimen de las leyes Hartz<\/strong><\/p>\n<p><strong>Christoph Butterwegg <\/strong><\/p>\n<p><strong>A l\u00b4encontre, 24-4-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/\">http:\/\/alencontre.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>La publicaci\u00f3n, este mes, del informe anual del gobierno alem\u00e1n sobre la riqueza y la pobreza, que comprende 600 p\u00e1ginas, ha suscitado una gran controversia puesto que est\u00e1n previstas varias elecciones en diferentes estados y a nivel federal. Los datos m\u00e1s relevantes fueron destacados por la Ministra de Trabajo socialdem\u00f3crata, Andrea Nahles (desde diciembre de 2013, despu\u00e9s de haber sido Secretaria General del SPD de noviembre a enero de 2014) durante una conferencia de prensa\u00a0 1\/.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los hogares pertenecientes al grupo del 10% m\u00e1s adinerado poseen m\u00e1s de la mitad de la riqueza total, mientras que la mitad m\u00e1s desfavorecida de la poblaci\u00f3n se reparte solamente 1% de esta riqueza. Adem\u00e1s, el crecimiento no beneficia de la misma manera a un grupo u otro. A prop\u00f3sito de esto, la ministra hizo una comparaci\u00f3n muy reveladora: \u201cLas cuatro d\u00e9cimas partes m\u00e1s desfavorecidas de la poblaci\u00f3n asalariada ganaron en 2015 menos que en los a\u00f1os centrales de la d\u00e9cada de 1990\u201d. Una frase comprometedora fue suprimida del informa final bajo presi\u00f3n del ala conservadora de la gran coalici\u00f3n: \u201cLa probabilidad de que ocurra un cambio de rumbo pol\u00edtico es mucho m\u00e1s elevada si este cambio es llevado a cabo por un gran n\u00famero de personas que dispongan de un sueldo superior\u201d (Frankfurter Rundschau del 12 de abril de 2017). Hay que entender, impl\u00edcitamente, que las clases populares son excluidas progresivamente de los mecanismos de la democracia burguesa representativa.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para aprehender la realidad social de Alemania, es \u00fatil mirar las estad\u00edsticas de la pobreza recogidas por Eurostat. Seg\u00fan esta plataforma, el n\u00famero de personas en riesgo de pobreza o de exclusi\u00f3n social se elevaba en este pa\u00eds a 16,8 millones en 2015, que representa una proporci\u00f3n del 20,6%. Si se compara esta situaci\u00f3n en varios pa\u00edses en 2015, estas cifras alcanzan en Francia a 11,05 millones de personas (17,7% de la poblaci\u00f3n total); en Italia, 17,47 millones de personas (28,7% de la poblaci\u00f3n total); en Suiza, 1,48 millones de personas (18,2% de la poblaci\u00f3n total). Eurostat elabora el indicador estad\u00edstico de las \u201cpersonas en riesgo de pobreza o de exclusi\u00f3n social\u201d contando las personas cuyos ingresos disponibles se sit\u00faan por debajo del umbral de la pobreza fijado en el 60% del salario medio nacional. El c\u00e1lculo de los ingresos disponibles expresa relativamente bien el bienestar material o su ausencia, pues este dato busca cuantifica el presupuesto que les queda a las familias despu\u00e9s de que hayan pagado el conjunto de los \u201cgastos obligatorios\u201d (alquiler, seguros etc&#8230;), es decir, lo que les queda a fin de mes para el consumo corriente y un eventual ahorro. Adem\u00e1s, hay que recordar que las ayudas sociales ya est\u00e1n incluidas en el c\u00e1lculo de ingresos disponibles hecho por Eurostat. Por otra parte, la mediana es una medida de reparto de un fen\u00f3meno que est\u00e1 mucho menos perturbada por los desequilibrios que la media.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si nos atenemos a las definiciones de Eurostat, el indicador de \u201criesgo de pobreza\u201d resume as\u00ed el n\u00famero de personas que est\u00e1n amenazadas por la pobreza y\/o viven en el desenlace material y\/o viven en hogares con baja intensidad laboral. La categor\u00eda de hogares con escasa intensidad de trabajo agrupa a todas las personas con edades comprendidas entre 0 y 59 a\u00f1os que viven en un hogar donde los adultos trabajaron un 20% o menos de su potencial total de trabajo durante el \u00faltimo a\u00f1o. Para comprender el alcance de estos datos estad\u00edsticos, conviene, sin embargo, a\u00f1adir dos observaciones cr\u00edticas. De entrada, la proporci\u00f3n de \u201cpersonas en riesgo de pobreza\u201d medida a nivel nacional no refleja las disparidades regionales existentes en el interior del pa\u00eds. Y tambi\u00e9n, tales cifras solo traducen parcialmente, incluso si se consideran series de varios a\u00f1os, el aspecto din\u00e1mico de la pobreza y del paro (se puede tomar la imagen de la rotaci\u00f3n o bien la del ingl\u00e9s turn over) que puede representar un \u201ctr\u00e1nsito\u201d de la vida de un individuo o un hogar, dejando profundas huellas en t\u00e9rminos de estima de uno mismo, de horizonte de espera y de lo que se est\u00e1 dispuesto a aceptar o no como trabajo. La contribuci\u00f3n del informe da elementos de respuesta respecto a este tema que aprehende la pobreza en Alemania de forma global considerando todas las dimensiones sociales. (Redacci\u00f3n &#8211; D. Bonnard)<\/strong><\/p>\n<p>Las contrarreformas de la \u201cAgenda 2010\u201d llevadas a cabo bajo la coalici\u00f3n roja-verde del canciller Gerhard Schr\u00f6der (SPD) y de Joska Fischer (Verts), introducidas en 2005 (fecha de entrada en vigor de la \u00faltima ley Hartz IV\u00a0 2\/ , han cambiado hasta tal punto la imagen de Alemania, que hoy se puede hablar, sin exageraci\u00f3n, de la \u201csociedad Hartz IV\u201d. Al contrario de las promesas que suelen acompa\u00f1ar habitualmente a este tipo de \u201creforma\u201d, el paro masivo no fue suprimido mientras que la pobreza se multiplic\u00f3 lo que llev\u00f3 a una degradaci\u00f3n del estado de salud de una gran parte de la poblaci\u00f3n y del deterioro al acceso de cuidados.<\/p>\n<p><strong>Precarizaci\u00f3n del trabajo y normalizaci\u00f3n de la pobreza: principales dificultades de la \u201cpol\u00edtica de reformas\u201d de la comisi\u00f3n \u201cHartz\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La ley conocida como \u201cHartz IV\u201d y que se puede traducir como \u201cCuarta ley introductoria de servicios modernos en el mercado de trabajo\u201d condujo a una aguda degradaci\u00f3n de las condiciones de vida y de trabajo de la mayor\u00eda de las personas afectadas sea de forma directa o indirecta. Esto repercute, en la mayor\u00eda de las personas, de forma negativa en su salud. El conjunto de la sociedad sufre las desastrosas consecuencias puesto que (despu\u00e9s de 10 a\u00f1os de \u201cr\u00e9gimen Hartz\u201d), millones de personas ya no disponen de una relaci\u00f3n laboral que les permita el pago de las cotizaciones sociales, lo que significa que no disponen de ninguna protecci\u00f3n ante los riesgos elementales de la vida (los salarios de miseria subvencionados en el marco de la \u201cHartz IV\u201d estaban vinculados a la dispensa de cotizaciones sociales). Ahora bien, cuando semejante protecci\u00f3n exist\u00eda a pesar de todo, las personas asalariadas, estaban contratadas de forma interina, temporal, es decir, a tiempo parcial (a menudo, obligatoria). Incluso en el sector p\u00fablico, la proporci\u00f3n de CDD (Contrato de Duraci\u00f3n Determinada. ndt) est\u00e1 en alza. La creaci\u00f3n de un amplio sector de bajos salarios llev\u00f3 a aumentar enormemente la presi\u00f3n sobre las personas asalariadas a menudo sometidas a relaciones de trabajo precarias y\/o at\u00edpicas.<\/p>\n<p>Esta presi\u00f3n suscita problemas de salud, as\u00ed como enormes presiones psicosociales para las personas asalariadas y sus familias. Desde hace una decena de a\u00f1os, el aumento de la exigencia de rentabilidad, la \u201ccaza al retraso\u201d (Terminhetze) as\u00ed como el estr\u00e9s permanente est\u00e1n a la orden del d\u00eda en el mundo del trabajo, lo que enferma a muchas personas. Esta realidad no ha ca\u00eddo del cielo sino que ha sido moldeada por la \u201cAgenda 2010\u201d de Gerhard Schr\u00f6der y las leyes Hartz.<\/p>\n<p>En lugar de ser estimulado por las \u201creformas\u201d de Hartz IV, el mercado de trabajo alem\u00e1n ha sido completamente desequilibrado. La f\u00f3rmula \u201cpeque\u00f1os trabajos en lugar de puestos de trabajo\u201d resume bien la profunda din\u00e1mica de precarizaci\u00f3n consecuente con el boom de los contratos de trabajo itemporales, trabajo (seudo-)aut\u00f3nomo, \u201cminiempleos\u201d y Ein-Euro-Job\u00a0 3\/. El mundo del trabajo en Alemania ha sufrido dr\u00e1sticas modificaciones, el car\u00e1cter precario de una amplia parte de las relaciones laborales desencadena efectos delet\u00e9reos sobre la psique de las personas que son privadas del acceso a un contrato de trabajo regular.<\/p>\n<p>Como cada vez son m\u00e1s las personas asalariadas (algunas a jornada completa) que utilizan los subsidios Hartz IV (Arbeitslosengeld II)\u00a0 4\/a t\u00edtulo pretendidamente complementario, es decir, que est\u00e1n obligadas a sumar a estas ayudas a su magro sueldo existente en el sentido de un \u201csalario combinado\u201d (Kombilohn), el \u201cr\u00e9gimen Hartz\u201d ha llevado, de hecho, a un sistema que estimula la bajada del nivel salarial. El t\u00e9rmino \u201cseguridad social m\u00ednima\u201d utilizado para calificar las ayudas pagadas en el marco de Hartz IV es enga\u00f1oso. En realidad, se trata de una garant\u00eda p\u00fablica que impide la quiebra personal en un gran n\u00famero de personas asalariadas cuyo empleo no les permite salir de la pobreza (working poor).<\/p>\n<p>La consecuencia m\u00e1s importante de estas pol\u00edticas es la subvenci\u00f3n ilimitada por los poderes p\u00fablicos del dumping salarial, realidad que perdurar\u00e1 mientras no haya una regulaci\u00f3n eficaz de lo que es aceptado por la sociedad como l\u00edmite inferior de los salarios. Debido al endurecimiento de las reglas relativas a la aceptaci\u00f3n as\u00ed como a la enorme presi\u00f3n consecuencia de las \u201csanciones, Hartz IV\u201d entrega permanentemente nuevos miembros al sector de bajos salarios.<\/p>\n<p>Werner Seppmann, un fil\u00f3sofo alem\u00e1n, describe Hartz IV como un \u201csistema de presi\u00f3n social\u201d cuyas r\u00edgidas reglas operan mucho m\u00e1s all\u00e1 de las personas afectadas por los despidos o el desclasamiento social: \u201cLas reglas propias de de Hartz IV tienen una funci\u00f3n disciplinante igualmente entre quienes tienen todav\u00eda un empleo, que est\u00e1n estrangulados por el miedo al paro y la degradaci\u00f3n de las condiciones de vida que se deriva autom\u00e1ticamente del r\u00e9gimen Hartz\u201d. Entre las personas que sufren este r\u00e9gimen \u201cpresi\u00f3n social\u201d, Hartz IV deja un sentimiento de impotencia, el sentimiento de estar entregado a una maquinaria, lo que es susceptible de robarles las ganas de vivir.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias m\u00e1s destructiva atribuidas a Hartz IV en gran parte de la literatura especializada es la pobreza. Esto se explica por el hecho de que la llamada \u201cseguridad social m\u00ednima para personas en b\u00fasqueda de empleo\u201d tiene un doble efecto fatal: por una parte, muchas personas, en primer lugar, aquellas que est\u00e1n empleadas en el sector de los bajos salarios o las que tienen un enga\u00f1oso estatus de aut\u00f3nomos (a menudo, la empresa cuenta con un solo empleado) recurren a las \u201cayudas Hartz IV\u201d (Arbeitslosengeld II), aunque no osen o no habr\u00edan osado probablemente ir al asilo (Sozialamt), molestas por tener que pedir ayuda social para ellas mismas y sus allegados. Por otra parte, millones de parados de larga duraci\u00f3n, que antes eran beneficiarios de del subsidio del paro (Arbeitslosenhilfe) o que se habr\u00edan convertido en beneficiarios, ya no reciben m\u00e1s que una peque\u00f1a ayuda o ninguna. Este cambio viene del hecho de que los ingresos del compa\u00f1ero o de la compa\u00f1era del demandante (por ejemplo, el marido o la mujer, o la pareja con un buen sueldo) es tenida en cuenta de forma mucho m\u00e1s estricta en el c\u00e1lculo de las \u201cprestaciones debidas\u201d (Leistungsanspruch) en el \u201cr\u00e9gimen Hartz IV\u201d, lo que afecta mayoritariamente a las mujeres.<\/p>\n<p>Entre las personas afectadas, se encuentran muchos alemanes y alemanas del este, pues el desmantelamiento masivo de puestos de trabajo en la ex-RDA cre\u00f3 un ej\u00e9rcito de paradas y parados de larga duraci\u00f3n o permanentes. A esto se unen los convenios de ramo casi inexistentes y un nivel salarial que a\u00fan permanece netamente inferior al que est\u00e1 en vigor en la Alemania del Oeste incluso d\u00e9cadas despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro. Adem\u00e1s, las mujeres de Alemania del Oeste y, mientras una gran parte de ellas se han reencontrado con el paro, todav\u00eda est\u00e1n m\u00e1s afectadas por el mecanismo consistente en deducir de la cuant\u00eda de sus subsidios, el sueldo de su pareja. Provocando la reducci\u00f3n, incluso la supresi\u00f3n completa de las ayudas de muchas mujeres de la Alemania del Este, Hartz IV refuerza la fractura social este-oeste en la Alemania pos-reunificaci\u00f3n, en lugar de eliminarla o amortiguarla (como lo prometieron muchos vates de las \u201creformas del mercado del trabajo\u201d).<\/p>\n<p>Las \u201cleyes Hartz\u201d pesan m\u00e1s sobre las mujeres, especialmente cuando se trata de madres solas con hijos o hijas a su cargo. Hartz IV prev\u00e9 sin duda que las madres solas que tengan hijas o hijos a su cargo de menos de tres a\u00f1os sean dispensadas de buscar trabajo. Sin embargo, Manuela Schwarzkopf, una buscadora de empleo vinculada hasta 2017 al l\u2019Institut f\u00fcr Arbeit und Qualifikation (IAQ) de la Universidad Duisburg-Essen, mostr\u00f3 que las oficinas de empleo (Jobcenters) asignaban de forma impl\u00edcita o expl\u00edcita, a estas mujeres (criando solas a sus criaturas o no) al trabajo del hogar y de cuidados sin que les fuera permitida la posibilidad de una decisi\u00f3n consciente o activa.<\/p>\n<p>Las personas solas con criaturas a su cargo mayores de tres a\u00f1os, mayoritariamente a cargo de mujeres, est\u00e1n obligadas a buscar un trabajo, mientras que las infraestructuras dedicadas al cuidado de las criaturas (guarder\u00edas, escuelas infantiles) permanecen poco desarrolladas y la asunci\u00f3n de estos gastos por parte de las oficinas de empleo (Jobcenters) es una decisi\u00f3n discrecional, (es decir, dependiendo del funcionario o funcionaria que se encargue de la adjudicaci\u00f3n de la plaza, con la obligaci\u00f3n de lograr unas \u201ccifras\u201d y ellas y ellos mismos, bajo presi\u00f3n). Karin Lenhart-Roth, profesora de la Haute-\u00e9cole sp\u00e9cialis\u00e9e de Hannover, mostr\u00f3 en un estudio de 2009 que el \u201cr\u00e9gimen Hartz\u201d no ten\u00eda demasiado en cuenta las desigualdades de g\u00e9nero. Sobre la base de entrevistas con mujeres afectadas por las \u201cleyes para la reorganizaci\u00f3n del mercado laboral\u201d en Berl\u00edn, una ciudad de donde un 20% de la poblaci\u00f3n total es obligada a vivir bajo el r\u00e9gimen de Hartz IV, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u201clos derechos econ\u00f3micos y sociales de las mujeres no han mejorado con las nuevas reformas del mercado laboral\u201d, sino que est\u00e1n masivamente en peligro a causa de ellas\u00a0 5\/ \u201d.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes adultos solo reciben contratos de trabajo temporales (CDD) e intentan apa\u00f1arse trabajando como pseudo -independientes con contratos remunerados por hora (Honorarvertr\u00e4ge) o bien con jobs de auxiliares mal o no pagados en absoluto (Generaci\u00f3n precaria). Los adolescentes, la gente joven y los j\u00f3venes adultos, que no encuentran ni puesto de trabajo, ni de aprendices, est\u00e1n tambi\u00e9n desfavorecidos por la legislaci\u00f3n Hartz IV en la medida en que son objeto de sanciones m\u00e1s frecuentes y m\u00e1s duras que sus mayores, con la \u00fanica excepci\u00f3n a su favor en relaci\u00f3n al registro tard\u00edo en la oficina de empleo (pues es dif\u00edcil por no decir imposible, a causa de la precariedad de los contratos, \u201canticipar\u201d su propio sistema de paro).<\/p>\n<p>Desde la entrada en vigor de las \u201cleyes Hartz\u201d, las personas migrantes han sido, de forma general, m\u00e1s duramente expuestas al riesgo de marginaci\u00f3n social que las personas nacidas en Alemania. Esto, sobre todo, afecta a personas que disponen de un permiso de estancia precario as\u00ed como a sus hijos e hijas. La nueva reglamentaci\u00f3n sobre la aceptaci\u00f3n han empujado a los alemanes y a las alemanas y a quienes tienen ciudadan\u00eda de la UE que disponen de un acceso al mercado de trabajo privilegiado en relaci\u00f3n a emigrantes extra-comunitarios, a aceptar mini-trabajos con salarios bajos que antes no eran atractivos para las personas alemanas y se dejaban a las emigrantes . En consecuencia, el sector de empleo accesible a las personas migrantes extra-europeas, se ha contra\u00eddo mucho m\u00e1s, lo que ha provocado un tendencia al alza del paro de esta categor\u00eda de asalariados y asalariadas.<\/p>\n<p>No se necesita ser profeta para anunciar que una de las consecuencias tard\u00edas de las leyes Hartz ser\u00e1 un agravamiento de la pobreza de las personas mayores entre quienes hoy est\u00e1n obligados a percibir \u201cayudas Hartz IV\u201d (Artbeitslosengeld II), de larga duraci\u00f3n, que son personas asalariadas precarias o bien empleadas en el sector de bajos salarios. Poco a poco, el estado federal alem\u00e1n ha reducido el montante de las cotizaciones orientadas a la previsi\u00f3n de la vejez y las ha traspasado a favor de los parados y paradas de larga duraci\u00f3n hasta que ese montante fuera reducido a cero el 1 de enero de 2001.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las investigaciones de Tatjana Mika, Janine Lange y Michael Stegmann (2014), se ha demostrado que eximir de las cotizaciones para las pensiones durante la percepci\u00f3n de las \u201cayudas Hartz IV\u201d, disminuye las posibilidades de \u201crecuperar\u201d los derechos de previsi\u00f3n para la jubilaci\u00f3n pagando posteriormente las cotizaciones porque esta posibilidad est\u00e1 condicionada a periodos de cotizaci\u00f3n obligatoria\u00a0 6\/. Esto vale, especialmente, para las pensiones de jubilaci\u00f3n referidas a personas inv\u00e1lidas, cuyo pago est\u00e1 condicionado a haber cotizado directamente durante los tres a\u00f1os anteriores a la entrada en invalidez confirmada por un m\u00e9dico.<\/p>\n<p>En la literatura especializada, las opiniones divergen mucho en cuanto a saber si Hartz IV provoca la pobreza o si se trata de un sistema que protege de la prevenci\u00f3n de esta con \u00e9xito. Esto no es muy sorprendente, si se considera que el concepto de \u201cpobreza\u201d dispone de una sem\u00e1ntica compleja y multidimensional, y que no tiene el mismo sentido si se utiliza en un contexto pol\u00edtico-normativo o en un contexto moral, en el que su utilizaci\u00f3n, frecuentemente tiene una carga emocional. De este modo, Joss Steinke, actual director del departamento de Trabajo Social \u2013 Europe\u201d de la instituci\u00f3n de caridad Arbeiterwohlfahrtsorganisation(AWO)\u00a0 7\/y antiguo colaborador del Institut f\u00fcr Arbeits- und Berufsforschung (IAB)\u00a0 8\/de Nuremberg, pretende que la mayor\u00eda de los estudios no indicar\u00edan un aumento sistem\u00e1tico o la multiplicaci\u00f3n de los casos de pobreza pues las ayudas Hartz (Arbeitslosengeld II) cubrir\u00edan, al menos, las necesidades b\u00e1sicas. Sin embargo, lo que no busca ocultar en su art\u00edculo de 2011 con el t\u00edtulo de \u201cMacht Hartz IV arm?\u201d (\u00bfHartz IV crea pobreza?), es el hecho de que las familias en cuesti\u00f3n no tienen ninguna posibilidad de ahorrar dinero: \u201csu cotidianeidad est\u00e1 marcada por una econom\u00eda de penuria\u201d. En un informe de investigaci\u00f3n publicado por IAB en 2012, se encuentra el dato de que los momentos de carencia en la compra (Versorgungsengp\u00e4sse) de las personas bajo el \u201cr\u00e9gimen Hartz IV\u201d son \u201cfen\u00f3menos ampliamente extendidos\u201d. El informe precisa: \u201cEntre las personas que perciben la ayuda (Hartz IV) , por ejemplo, es cuesti\u00f3n de reemplazar una parte de la iluminaci\u00f3n el\u00e9ctrica (de su vivienda) por velas, por interrumpir el abono telef\u00f3nico, de rechazar invitaciones (para evitar gastos de ocio), renunciar a fiestas familiares como los cumplea\u00f1os o las de navidad. As\u00ed mismo, se trata de no utilizar el sistema de salud (un eufemismo para describir la privaci\u00f3n de cuidados), las privaciones en alimentaci\u00f3n y en las dietas prescritas por los m\u00e9dicos as\u00ed como problemas suscitados por el hecho de que algunos aparatos electrodom\u00e9sticos o muebles no han sido reparados o reemplazados cuando era necesario\u201d.<\/p>\n<p>Incluso si la llamada \u201cseguridad social m\u00ednima para personas en b\u00fasqueda de empleo\u201d con su montante reglamentario de 399\u20ac (2015) para las personas solas con criaturas a su cargo as\u00ed como la asunci\u00f3n por parte de la oficina de empleo de los costes de alojamiento \u201cen una proporci\u00f3n aceptable\u201d era suficiente justamente para garantizar un nivel m\u00ednimo existencial en t\u00e9rminos socio-culturales, esto significa que cada error de c\u00e1lculo o cada restricci\u00f3n seguida de una sanci\u00f3n precipita a los beneficiarios en una pobreza relativa. Este t\u00e9rmino recupera una realidad en la que las necesidades b\u00e1sicas est\u00e1n cubiertas ciertamente -una alimentaci\u00f3n suficiente, una vivienda y ropa adecuada a las condiciones clim\u00e1ticas, un acceso a la atenci\u00f3n sanitaria b\u00e1sica-, pero donde ni la participaci\u00f3n en la vida social y cultural, ni el mantenimiento de relaciones humanas regulares (con sus parientes, amigos y personas conocidas) son posibles. En el caso de una sanci\u00f3n que prive de todas las ayudas (llamada \u201cTotalsanktion\u201d en el neo-lenguaje de Hartz) lo que en la mayor\u00eda de los casos lleva a una p\u00e9rdida total de recursos y, para los menores de 25 a\u00f1os, acarrea la p\u00e9rdida de vivienda pues la oficina de empleo pone fin de forma temporal a pagar el alojamiento y los gastos de calefacci\u00f3n y entonces sobreviene una realidad que muestra la pobreza absoluta, extrema, o sea, vital\u00a0 9\/<\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino describe un estado en el que la persona no est\u00e1 en condiciones de satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas y se ve obligada a vivir en un nivel de vida m\u00ednimo, en el sentido f\u00edsico del t\u00e9rmino. Es m\u00e1s apropiado decir vegetar en lugar de vivir.<\/p>\n<p><strong>Pobreza, exclusi\u00f3n social y salud<\/strong><\/p>\n<p>Las crisis econ\u00f3micas, financieras y monetarias, pero tambi\u00e9n las llamadas reformas sociales como las \u201cleyes Hartz\u201d, provocan no solo restricciones materiales sino tambi\u00e9n da\u00f1os psico-sociales en t\u00e9rminos de salud p\u00fablica. Quienes tienen que apa\u00f1arse con la tarifa reglamentaria de Hartz IV acompa\u00f1ada del reintegro de los gastos de alquiler y calefacci\u00f3n cuando es el caso, no est\u00e1n en condiciones de alimentarse correctamente ni de participar seg\u00fan su propia elecci\u00f3n y gusto en actividades de la vida social, cultural y pol\u00edtica. Cada restricci\u00f3n se siente de forma atroz y reduce a nada las posibilidades de realizaci\u00f3n como persona. Por lo tanto, Hartz IV relaciona una morbilidad y una mortalidad m\u00e1s elevadas entre las personas sometidas a este r\u00e9gimen que en un grupo con caracter\u00edsticas demogr\u00e1ficas comparables pero formado por personas m\u00e1s ricas y mejor situadas.<\/p>\n<p>Las paradas y parados de larga duraci\u00f3n, no solamente est\u00e1n fuera de lo que es clasificado como \u201dprimer mercado laboral\u201d (por oposici\u00f3n al segundo mercado laboral, constituido por las medidas de obligaci\u00f3n al trabajo y ocupaci\u00f3n temporal) sino que son objeto de una difamaci\u00f3n p\u00fablica donde se les trata regularmente como \u201cvagos\u201d, \u201cperezosos\u201d, \u201cpar\u00e1sitos sociales\u201d. Frente a esta presi\u00f3n, a menudo, reaccionan retir\u00e1ndose a su esfera privada y adoptando una actitud resignada. La mayor parte del tiempo, les falta el tejido de relaciones sociales susceptible de impedir la degradaci\u00f3n de sus condiciones de vida, de la misma forma que les falta la confianza en s\u00ed mismas necesarias para hacer frente a un entorno hostil. El aislamiento social combinada con la falta de recursos monetarios, provoca f\u00e1cilmente un ambiente tenso en el seno de la familia, conflictos recurrentes y un estr\u00e9s cotidiano cuando la situaci\u00f3n no esta agravada por la ruptura o el divorcio del c\u00f3nyuge o pareja y\/o un consumo excesivo de alcohol. Las personas beneficiarias de las ayudas Hartz IV (Arbeitslosengeld II) solo logran llevar una vida m\u00e1s o menos satisfactoria en casos excepcionales, cuando disponen de factores de resiliencia o de condiciones especiales que las protegen de la pobreza.<\/p>\n<p>La soledad, el aislamiento social, la resignaci\u00f3n son las consecuencias casi autom\u00e1ticas de una percepci\u00f3n de las \u201cayudas Hartz IV\u201d de larga duraci\u00f3n o de forma permanente. La angustia sobre el futuro, las crisis de ansiedad, los cambios de humor son verdaderos obst\u00e1culos para el bienestar de las personas afectadas, el de sus parejas y el de sus familias. Los problemas psicosom\u00e1ticos, manifestados por dolores de cabeza o de vientre, son para los miembros que son denominados como \u201chogares Hartz IV\u201d, un problema cotidiano. De la misma forma, se registra entre este sector de la poblaci\u00f3n, un aumento de las enfermedades cr\u00f3nicas as\u00ed como una tasa m\u00e1s elevada de embarazos de riesgo y de muerte prematura de lactantes. Las hijas e hijos de los \u201chogares Hartz IV\u201d, a menudo, sufren complejo de inferioridad, falta de confianza en s\u00ed mismas, de depresi\u00f3n, as\u00ed como de s\u00edndromes que acompa\u00f1an la percepci\u00f3n de las \u201cayudas Hartz IV\u201d de larga duraci\u00f3n o permanente. El espacio reducido unido a las condiciones precarias del alojamiento as\u00ed como la ausencia de espacios de aislamiento, contribuyen a desfavorecer a estas criaturas en todas las dimensiones de la vida.<\/p>\n<p>Ocurre lo mismo en las cuestiones de salud que est\u00e1 menos desarrollada entre los j\u00f3venes que reciben ayudas del \u201cr\u00e9gimen Hartz\u201d, lo que se traduce en una higiene dental deficitaria y en la negligencia en los controles profil\u00e1cticos. La mala alimentaci\u00f3n extendida entre las familias pobres se encarga del resto, lo que supone un riesgo de caer enfermo m\u00e1s elevado entre las personas beneficiarias de las ayudas Hartz IV o entre sus cercanas. Si la pobreza sobrepasa un corto periodo o bien acaba imponi\u00e9ndose en la vida de un hogar, provoca enfermedades y contribuye a reducir la esperanza de vida de las personas afectadas o amenazadas. Un enorme estr\u00e9s y un peso ps\u00edquico aplastante pueden estar ocasionados por el hecho de no poder \u201cseguir\u201d un plan econ\u00f3mico y no poder pagarse una gran parte de lo que es considerado como normal a los ojos de las otras personas en la sociedad de consumo y del bienestar en la que vivimos. La reciproca no siempre es verdad pues cualquier persona enferma no se convierte autom\u00e1ticamente siempre en pobre. Sin embargo, las personas desfavorecidas, que de forma general, est\u00e1n m\u00e1s expuestas a la pobreza que las personas m\u00e1s holgadas econ\u00f3micamente, se pueden precipitar f\u00e1cilmente en una situaci\u00f3n intrincada a causa de los gastos m\u00e9dicos. En este sentido, la enfermedad provoca la pobreza de muchas personas pues se encuentran en la incapacidad econ\u00f3mica de asumir los costes relativamente elevados de los tratamientos m\u00e9dicos, de las medicinas, de los medios terap\u00e9uticos as\u00ed como de la prestaci\u00f3n de los cuidados en un sistema de salud que est\u00e1 cada vez m\u00e1s sometido a una l\u00f3gica empresarial, a las privatizaciones y a la comercializaci\u00f3n bajo el signo del neoliberalismo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un estudio del Deutsche Institut f\u00fcr Wirtschaftsforschung (DIW) datado en 2014, el 20,2% de la poblaci\u00f3n no dispone de reservas econ\u00f3micas, mientras que el 7,4% tienen m\u00e1s deudas que ahorros. Para estos dos grupos estad\u00edsticos, esto significa, claramente, que cada enfermedad grave o despido es susceptible de hacerles caer en la pobreza.<\/p>\n<p>Las personas afectadas por Hartz IV son objetivo de exclusi\u00f3n social, sufren discriminaciones en casi todos los \u00e1mbitos de la vida y padecen cotidianamente la experiencia de sentirse en desventaja. El soci\u00f3logo Klaus D\u00f6rre, con su equipo de investigaci\u00f3n, califica el sistema de Hartz IV de \u201cr\u00e9gimen de endurecimiento de las reglas de aceptabilidad\u201d (R\u00e9gime strenger Zumutbarkeit), cuyos mecanismos arrastran a quienes perciben las ayudas Hartz IV (Arbeitslosengeld II) a un c\u00edrculo vicioso que combina ausencia de perspectivas y ociosidad. Las personas en paro son arrastradas a una verdadera espiral infernal, las experiencias frustrantes se acumulan, lo que hace que las tendencias a la resignaci\u00f3n les superen poco a poco y se vuelvan cada vez menos exigentes consigo mismas resultando todo en un descenso de la actividad. Inge Hannemann, antigua empleada de la oficina de empleo, autora cr\u00edtica de las \u201cleyes Hartz IV\u201d y pol\u00edtica de Hamburgo, mostr\u00f3 en una publicaci\u00f3n de 2012 que la percepci\u00f3n de \u201cayudas Hartz IV\u201d tiene consecuencias negativas para la salud: \u201cLo que salta a la vista es, especialmente, el aumento de las enfermedades ps\u00edquicas como la depresi\u00f3n y las alteraciones psicosom\u00e1ticas\u201d.<\/p>\n<p>Las susodichas reformas del mercado laboral de la coalici\u00f3n roja-verde (de Gerhars Schr\u00f6der y Joska Fischer) tienen graves consecuencias en t\u00e9rminos de salud p\u00fablica, al nivel ps\u00edquico y sociocultural para las personas en paro y sus m\u00e1s cercanas. Sin embargo, las consecuencias son subestimadas la mayor\u00eda de las veces.<\/p>\n<p>Mientras que los problemas de salud y las restricciones psico-sociales de las paradas y los parados y sus personas cercanas aumentan, a menudo, faltan los recursos para poder acceder a una terapia adecuada. Por regla general, las pol\u00edticas de salud p\u00fablica no se destinan a los pobres sino que m\u00e1s bien favorece a los ricos y poderosos. Por ejemplo, cuando el pago de los gastos de consulta (Praxisgeb\u00fchr) en cada visita m\u00e9dica fue abolido en enero de 2013, nadie habl\u00f3 de las consecuencias que suponen este pago obligatorio que disuaden a los beneficiarios de las ayudas Hartz IV de ir al m\u00e9dico a causa de la falta de recursos econ\u00f3micos. En realidad, es sobre la base de un chanchullo entre los partidos en el poder que triunf\u00f3 esta decisi\u00f3n mientras que es fundamentalmente justa y deber\u00eda haber sido tomada antes. Para lograr que el FDP acepte las ayudas por tener a cargo criaturas (Betreuungsgeld), una medida querida por la CSU b\u00e1vara pero muy controvertida, la fracci\u00f3n parlamentaria CDU\/CSU aport\u00f3 sus votos a su pesar para la supresi\u00f3n de los gastos de consulta para hacer un favor a los profesionales m\u00e9dicos y dentistas (una clientela habitual del FDP (Partido Democr\u00e1tico Libre) \u2013 para quienes este reglamento era desde hac\u00eda tiempo una piedra en el zapato a causa del trabajo administrativo suplementario que esto generaba.<\/p>\n<p><strong>Las \u201ctablas de alimentos \u201d, el compromiso de las organizaciones de caridad y \u201cel nuevo ostracismo\u201d en una sociedad bajo el \u201cr\u00e9gimen Hartz IV\u201d<\/strong><\/p>\n<p>En medio de la d\u00e9cada de 1960, hace medio siglo, no llegaba a un mill\u00f3n de personas las que recib\u00edan prestaciones por desempleo (Arbeitslosengeld) o la ayuda destinada a los parados (Arbeitslosenhilfe), o ayuda social. En aquella \u00e9poca, una ni\u00f1a o ni\u00f1o entre 75 viv\u00eda en una familia beneficiaria de subsidios (Hilfe zum Lebensunterhalt \u2013 HLU). Despu\u00e9s de la entrada en vigor de la Cuarta ley para las prestaciones de servicio modernas en el mercado de trabajo (Cuarta ley Hartz o \u201cHartz IV\u201d), el n\u00famero de personas que viven en un \u201chogar que percibe ayudas Hartz IV\u201d (Bedarfgemeinschaft), ha alcanzado durante un periodo la cifra de 7,5 millones, en un total de 4 millones de hogares. Esta estad\u00edstica incluye alrededor de 5,5 millones de personas que se benefician de las prestaciones Hartz IV (Arbeitslosengeld II) y alrededor de 2 millones de personas que reciben ayuda social, la mayor\u00eda de j\u00f3venes menores de 15 a\u00f1os. Esto representa m\u00e1s de una d\u00e9cima parte de la poblaci\u00f3n total de menos de 65 a\u00f1os. Solamente despu\u00e9s del endurecimiento de los criterios propios de la ley Hartz IV, desde junio de 2006, es cuando el n\u00famero de \u201chogares que perciben las ayudas Hartz IV\u201d ha disminuido de forma continua. Esto vale tambi\u00e9n para el n\u00famero de personas directamente afectadas por Hartz IV, aunque esto haya comenzado a crecer de nuevo despu\u00e9s de la crisis bancaria, financiera y econ\u00f3mica. Si se compara con el pico estad\u00edstico de mayo de 2006, la cifra de personas que se benefician de las \u201cayudas Hartz IV\u201d, sin duda, ha bajado del 20% alcanzando la marca de 6 millones, sin embargo, hay que tener en consideraci\u00f3n que cerca de una persona de dos de ese grupo recibe ayudas de forma permanente.<\/p>\n<p>A causa de la gran fluctuaci\u00f3n en el sistema Hartz IV, un n\u00famero elevado de ciudadanas y ciudadanos han tenido una vez, o incluso de forma repetida, la experiencia deprimente de las \u201cayudas Hartz IV\u201d. Adem\u00e1s, la parte no visible de las estad\u00edsticas contin\u00faa siendo importante, es decir, la proporci\u00f3n de personas que tienen derecho a las ayudas pero que no las piden por variadas razones (falta de informaci\u00f3n, miedo a las autoridades, dificultades para enfrentarse a las numerosas formalidades burocr\u00e1ticas, verg\u00fcenza ante sus parientes, vecinos o amigos, falso orgullo, etc.). El hecho que la cifra de las personas perceptoras de ayudas haya bajado \u00faltimamente como por otra parte, el montante correspondiente a las sumas pagadas, no tiene su causa en una hipot\u00e9tica disminuci\u00f3n de la emergencia social de las personas paradas sino, principalmente, en la pol\u00edtica llevada bajo el auspicio de las \u201creformas Hartz IV\u201d de las oficinas de empleo y las autoridades que garantizan la ayuda social, lo que se traduce en un dr\u00e1stico endurecimiento de los criterios para adjudicar las ayudas, por un reforzamiento de los mecanismos de control y por la generalizaci\u00f3n de las medidas represivas.<\/p>\n<p>Hoy, la realidad social no solo est\u00e1 caracterizada por un aumento claro de las personas necesitadas en comparaci\u00f3n con la situaci\u00f3n que prevalec\u00eda hace 50 a\u00f1os. El hecho de que la proporci\u00f3n de personas dependientes de las transferencias sociales sea mucho m\u00e1s elevada que antes, ha provocado un giro en las relaciones entre el estado y las personas perceptoras de ayudas as\u00ed como entre estas \u00faltimas y el resto de la ciudadan\u00eda. De forma general, la \u201clegislaci\u00f3n Hartz IV\u201d, cambi\u00f3 la cara de Alemania de forma mucho m\u00e1s profunda que algunos cambios de rumbo votados por el parlamento en la posguerra. El estado providencia alem\u00e1n, su cultura pol\u00edtica, y la forma como las cuestiones sociales eran tratadas en una sociedad basada en decenios de \u201cconsenso\u201d en relaci\u00f3n a las orientaciones socioecon\u00f3micas importantes, todo esto ha sido puesto profundamente en cuesti\u00f3n. Si se pregunta sobre la amplitud de los da\u00f1os inmateriales que Hartz IV causa o deja como huellas profundas en las personas afectadas teniendo en cuenta heridas ps\u00edquicas o los cambios en la forma en la que cada cual puede contemplar su vida cotidiana, probablemente no es completamente equivocado comparar el paquete de las\u201d leyes Hartz IV\u201d con las dos guerras mundiales.<\/p>\n<p>Ver en Hartz IV solo una reforma laboral es enga\u00f1oso. No se puede comprender la legislaci\u00f3n Hartz sin vincularla con las intenciones mucho m\u00e1s generales de sus autores que ambicionaban una pol\u00edtica que aspirara a cambiar las coordenadas de la sociedad. No se trataba \u00fanicamente de dar golpes en uno de los \u00e1mbitos clave de la providencia social, sino mucho m\u00e1s de introducir un cambio de paradigma en las pol\u00edticas sociales e inherentes al mercado laboral. Para decirlo de otra forma: se trataba de imponer una decisi\u00f3n de mayor amplitud que afectara la orientaci\u00f3n general de una sociedad, capaz de cambiar la faz de la Rep\u00fablica federal de Alemania durante decenios -orientaci\u00f3n que est\u00e1 presente desde el principio.<\/p>\n<p>Se puede hablar de un sistema totalitario considerando el sistema Hartz IV, en la medida en que se inmiscuye en todos los poros de la sociedad. no dando ning\u00fan respiro a las personas afectadas, tomando el control total de su vida cotidiana y forz\u00e1ndolas a poner el conjunto de su vida social a su servicio. Matthias Bohlender, profesor de politolog\u00eda en la Universidad de Osnabr\u00fcck, ve en la representaci\u00f3n de los \u201cparados y paradas\u201d estructurando el sistema Hartz un tema deficitario y marcado por la insuficiencia cuyo desfallecimiento psicosocial impide salir del estado de \u201cparo\u201d.<\/p>\n<p>Luego, (la legislaci\u00f3n Hartz) crea el cuadro psico-pol\u00edtico de una intervenci\u00f3n en la que la transformaci\u00f3n y la activaci\u00f3n (del individuo en paro) son predecibles: \u201cAs\u00ed, no se apoya solo la transformaci\u00f3n de toda la maquinaria administrativa (la oficina de empleo se convierte en agencia de empleo, la ayuda social y el subsidio de paro se fusionan) sino que se crea un amplio campo de intervenci\u00f3n p\u00fablica en las que se crean tecnolog\u00edas que se inmiscuyen hasta los rasgos m\u00e1s \u00edntimos de la vida: las relaciones sociales de una persona, sus costumbres cotidianas y alimenticias, en fin, se trata de intervenir de la forma m\u00e1s profunda en la manera en la que los individuos, familias y parejas funcionan cotidianamente.\u00a0 10\/ \u201d<\/p>\n<p>Encargada por el Zentrum Gesellschaftliche Verantwortung de la iglesia protestante-reformada de Hesse et Nassau, la investigadora Anne Ames estudi\u00f3 en 2017 lo que viven las personas perceptoras de las \u201cayudas Hartz IV\u201d. Incluso en el caso en el que las personas necesitadas reciban una ayuda de un montante correcto y en el plazo, lo que es muy raro si se cree en la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de quienes tienen derecho as\u00ed como de los servicios que los atienden, Hartz IV no ofrece una suficiente seguridad m\u00ednima. Las personas interrogadas, que dicen de ellas mismas estar \u201cempobrecidas, inseguras, excluidas y carentes de perspectiva\u201d, llevan al autor a la siguiente conclusi\u00f3n: \u201cLa cuant\u00eda reglamentaria de las ayudas es demasiado baja para permitir mantener contactos sociales, demasiado baja para llevar una vida que no est\u00e9 socavada por las preocupaciones econ\u00f3micas permanentes y por el miedo omnipresente a ser golpeado por una desgracia por peque\u00f1a que sea\u201d. La documentaci\u00f3n muy completa recogida por Anne Ames permite hacerse una idea de la inmensa angustia humana presente en el mundo de Hartz IV donde reina el hambre, la oscuridad, el fr\u00edo (a causa de los cortes de electricidad y gas provocados por las sanciones) as\u00ed como las depresiones y los suicidios provocados por la total desesperaci\u00f3n a donde llevan las trabas de las oficinas de empleo\u00a0 11\/.<\/p>\n<p>Mientras que en otros pa\u00edses existen guetos de pobreza y chabolismo, en Alemania, los pobres se concentran en los barrios miserables de las grandes ciudades que se llaman de forma despreciativa \u201czonas de tensi\u00f3n social\u201d (soziale Brennpunkte) o utilizando un eufemismo\u201d barrios con las necesidades prioritarias en ordenaci\u00f3n\u201d. All\u00e1 abajo, las personas \u201cabandonadas\u201d hacen la cola delante de los comedores populares que hoy lucen el refinado nombre de \u201cmesas de alimentaci\u00f3n\u201d. Reciben ropa salidas de las reservas de asociaciones de caridad, se procuran de electrodom\u00e9sticos en tiendas de segunda mano o asociaciones de ayuda mutua y consiguen los bienes de consumo necesarios para su subsistencia en almacenes sociales. Aunque hay m\u00e1s de 1000 \u201cmesas de alimentaci\u00f3n\u201d, no logran atajar la pobreza provocada por el Hartz IV por la simple y buena raz\u00f3n de que faltan justamente, en las zonas donde m\u00e1s falta hacen pero donde ning\u00fan sponsor, gran donante y voluntario est\u00e1 presente. \u201cEl grado de abastecimiento (efectuado por las mesas de alimentos) es el peor justamente all\u00e1 donde la pobreza es mayor, en las grandes regiones de Alemania del Este, por ejemplo\u201d escribe el soci\u00f3logo Stefan Delke en una publicaci\u00f3n de 2013 titulada Schamland. Die Armut mitten unter uns (Berlin, ECON-Verlag).<\/p>\n<p>Junto con las leyes Hartz, el movimiento de las \u201cmesas de alimentos\u201d contribuye, de manera involuntaria por lo que le concierne, a transformar poco a poco el estado social de tipo bismarcquiano (basado en el principio de los seguros sociales) en un estado de asistencia p\u00fablica, de limosnas y de comedores populares. En semejante constelaci\u00f3n, son prioritariamente las personas acomodadas y ricas las que deciden en qu\u00e9 categor\u00eda y c\u00f3mo las personas necesitadas reciben la ayuda y al mismo tiempo en qu\u00e9 direcci\u00f3n se desarrolla la sociedad. Si el pa\u00eds de los \u201cpoetas \u201cy \u201cpensadores\u201d (por tomar el eslogan del marketing cultural utilizado en la RFA) se convierte en un pa\u00eds de \u201cfundaciones de caridad y de donantes\u201d que se ocupan de los pobres y los necesitados, esto significa que el estado se retira completamente de la responsabilidad que le incumbe en cuanto a seguridad social de sus ciudadanas y ciudadanos. Los motores de tal dimisi\u00f3n est\u00e1n ya creados bajo la forma del reforzado compromiso caritativo de los donantes y del mercado en plena expansi\u00f3n de la caridad. El compromiso de la sociedad civil, aunque est\u00e9 motivado por convicciones ciudadanas, sin duda, es una oportunidad indisociable de la democracia pero no estar\u00e1 nunca en condiciones de reemplazar completamente los derechos sociales y econ\u00f3micos que la constituci\u00f3n alemana (Grundgesetz) garantiza a sus ciudadanas y ciudadanos.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ . Christoph Butterwegge era hasta 2016, profesor de Ciencias Pol\u00edticas en la Universidad de Colonia. Es conocido por sus estudios sobre la pobreza. Aunque no es miembro de Die Limke, Butterwegge ha colaborado para esta formaci\u00f3n pol\u00edtica durante el invierno de 2016-2017.<\/p>\n<p>2\/\u00a0 Peter Hartz es un directivo alem\u00e1n nacido en 1941 en Sankt-Ingbert (Sarre). Despu\u00e9s de un aprendizaje de empleado de comercio y de estudios de econom\u00eda de empresa en Sarrebruck, asume funciones de directivo al principio en el sector de materiales en Lorraine (Pont-\u00e0-Mousson S.A.), despu\u00e9s en varias grandes empresas de la regi\u00f3n del Sarre en el momento de la crisis de la industria pesada cuando, gracias a sus buenos contactos con el SPD (incluyendo a Oskar Lafontaine de la Sarre, miembro de Linke hoy) y de los sindicatos, cre\u00f3 una especie de fundaci\u00f3n para \u201creciclar\u201d a los obreros despedidos masivamente por las acer\u00edas. En 1993, entra en la direcci\u00f3n de la empresa automovil\u00edstica Volkswagen donde asume el puesto de director de personal. Entre sus funciones, y siempre gracias a sus contactos con las c\u00fapulas sindicales, impone una profunda racionalizaci\u00f3n del personal con la introducci\u00f3n de la semana de cuatro d\u00edas sin compensaci\u00f3n salarial, as\u00ed como un proyecto piloto consistente en hacer montar un cierto modelo de coche por 5 000 parados pagados con 5 000 marcos alemanes brutos mensuales (\u201cBenchmark 5000 x 5000\u201d).<\/p>\n<p>3\/ Los contrato de trabajo llamados \u201cminiempleos\u201d y Ein-Euro-Jobs son formas de creaci\u00f3n de trabajo en las que las autoridades obligan a quienes demandan trabajo a admitir actividades poco o extremadamente poco remuneradas, los subsidios del \u201cr\u00e9gimen Hartz\u201d se mantienen en un nivel muy bajo para \u201chacer atractiva\u201d la vuelta al trabajo. En la jerga de las oficinas de empleo, las Ein-Euro-Job son llamadas Arbeitsgelegenheit mit Mehraufwandsentsch\u00e4digung, \u201coportunidad de trabajo indemnizada\u201d, lo que apenas enmascara el atentado a la dignidad de las personas en paro de larga duraci\u00f3n forzadas a aceptar este tipo de multa contra el pago de cantidades que van de 1 euro a 2,50 euros la hora seg\u00fan los casos. Los \u201cminiempleos\u201d no deben sobrepasar la retribuci\u00f3n mensual de 250 euros.<\/p>\n<p>4\/ Los subsidios de paro llamados Arbeitslosengeld I se refieren al sistema de seguro de paro por reparto y prev\u00e9n el pago de una proporci\u00f3n (entre el 60% y 67%) del \u00faltimo salario anterior a la p\u00e9rdida del empleo durante un a\u00f1o, salvo excepciones, con la obligaci\u00f3n de buscar activamente un nuevo trabajo. Todas las personas que han agotado su subsidio de paro, o bien no han trabajado antes y se declaran parados o paradas en la Oficina de Empleo, son sometidas al \u201cr\u00e9gimen Hartz IV\u201d y cobran ayudas llamadas Arbeitslosengeld II condicionadas a la estricta aplicaci\u00f3n de la oficina de empleo y acompa\u00f1adas de un r\u00e9gimen de sanciones.<\/p>\n<p>5\/ Las personas en b\u00fasqueda de trabajo bajo el r\u00e9gimen \u201cHartz IV\u201d en Alemania hablan de violaci\u00f3n de sus derechos econ\u00f3micos y sociales vinculados a la ciudadan\u00eda (soziale B\u00fcrgerrechte) para caracterizar la enorme pauperizaci\u00f3n de millones de personas que no pueden satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas pero tampoco participar en el \u00e1mbito cultural, educativo o medi\u00e1tico de una sociedad (ver m\u00e1s adelante este art\u00edculo). El hecho de relacionar las necesidades sociales-econ\u00f3micas, en t\u00e9rminos de derechos, a la idea de ciudadan\u00eda proviene de una antigua reivindicaci\u00f3n que une democracia representativa y \u201cdemocracia social\u201d por poco que se incluya ah\u00ed la ampliaci\u00f3n de la noci\u00f3n de ciudadan\u00eda a cualquier persona que viva en un territorio y la libre deliberaci\u00f3n sobre qu\u00e9 son los llamadas \u201cnecesidades\u201d.<\/p>\n<p>6\/ En la medida en que muchos contratos precarios combinados con ayudas est\u00e1n tan mal remunerados que prev\u00e9n una exoneraci\u00f3n de las cotizaciones sociales, las personas afectadas, a menudo, tienen la esperanza de poder posteriormente, \u201crecuperar\u201d los derechos de previsi\u00f3n para la jubilaci\u00f3n retomando el pago de las cotizaciones en un futuro empleo \u201cnormal\u201d. En la pr\u00e1ctica, esta estrategia, a menudo obligatoria, est\u00e1 invalidada por el tiempo de cotizaci\u00f3n m\u00ednimo fijado por ley que en los casos de rentas de jubilaci\u00f3n para personas paradas ascienden a 15 a\u00f1os de cotizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>7\/ Gran parte de sectores de estado-providencia como algunas cl\u00ednicas, guarder\u00edas, gran parte de la geriatr\u00eda, as\u00ed como los centros comunitarios de barrio est\u00e1n en Alemania bajo la responsabilidad de de instituciones caritativas libres, llamadas Freie Tr\u00e4ger der Wohlfahrtspflege. En virtud del principio de subsidiariedad, el estado alem\u00e1n subvenciona a estas organizaciones caritativas para que suministren prestaciones propias del estado social y no debe inmiscuirse en la gesti\u00f3n de sus actividades. Una parte de estas instituciones son de obediencia religiosa, por ejemplo, C\u00e1ritas (iglesia cat\u00f3lica) y de la Diakonie (iglesia protestante reformada) son las m\u00e1s importantes en t\u00e9rminos de presupuesto lo que no deja de plantear graves problemas en t\u00e9rminos de protecci\u00f3n de personal, no est\u00e1 garantizado el derecho a huelga, as\u00ed como los \u201cderechos reproductivos\u201d de las personas aseguradas. Al contrario, otras instituciones de caridad, han salido del movimiento obrero, AWO, y son expl\u00edcitamente laicas.<\/p>\n<p>8\/ El Institut f\u00fcr Arbeits- und Berufsforschung (IAB) de Nuremberg es un organismo de investigaci\u00f3n vinculado directamente a la Agencia Federal de Trabajo, instituci\u00f3n aut\u00f3noma del estado federal alem\u00e1n que se ocupa de las pol\u00edticas el mercado laboral, incluyendo la aplicaci\u00f3n de las leyes Hartz, bajo la supervisi\u00f3n del Ministerio Federal de Asuntos Sociales y Trabajo.<\/p>\n<p>9\/ En 2011, las oficinas de empleo impusieron sanciones que suprim\u00edan la totalidad de las ayudas a 10 400 personas, esta cifra estaba en alza en relaci\u00f3n al a\u00f1o precedente. En este marco, los individuos sancionados no reciben m\u00e1s ayudas por una duraci\u00f3n m\u00ednima de tres meses. Algunas de las sanciones impuestas son objeto de reclamaci\u00f3n en los tribunales por parte de asociaciones de defensa de personas en paro. Der Freitag, 20.11.2012, URL:<a href=\"https:\/\/www.freitag.de\/autoren\/gebe\/jobcenter-verhaengten-10400-totalsanktion\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.freitag.de\/autoren\/gebe\/jobcenter-verhaengten-10400-totalsanktion<\/a><\/p>\n<p>10\/ Ver la contribuci\u00f3n de Bohlender de 2012 que se podr\u00eda traducir de la siguiente forma: \u201cDe Marienthal a Hartz IV, pasado y presente de las t\u00e9cnicas gubernamentales aplicadas a parados de larga duraci\u00f3n\u201d. El texto apareci\u00f3 en la siguiente obra colectiva: Lindenau, M.\/Meier Kressig, M. (Hrsg.): Zwischen Sicherheitserwartung und Risikoerfahrung. Vom Umgang mit einem gesellschaftlichen Paradoxon in der Sozialen Arbeit.Bielefeld: transcript, S.141\u2013166.El top\u00f3nimo \u201cMarienthal\u201d hace referencia a un estudio sobre el terreno pionero efectuado en los a\u00f1os 30 sobre los parados y paradas de larga duraci\u00f3n de la regi\u00f3n de Vienne.<\/p>\n<p>11\/ \u201cIch hab\u2019s mir nicht ausgesucht \u2026\u201d\u00b7 \u2013 Die Erfahrungen der Betroffenen mit der Umsetzung und den Auswirkungen des SGB II. Eine Studie im Auftrag des Zentrums Gesellschaftliche Verantwortung der Evangelischen Kirche in Hessen und Nassau. Mainz: 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La publicaci\u00f3n, este mes, del informe anual del gobierno alem\u00e1n sobre la riqueza y la pobreza, que comprende 600 p\u00e1ginas, ha suscitado una gran controversia puesto que est\u00e1n previstas varias elecciones en diferentes estados y a nivel federal&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[10990],"tags":[514412062,27314,583851723],"class_list":["post-2897","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-europa","tag-carencias-alimentarias","tag-eurostat","tag-ley-hartz-iv","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-KJ","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2897"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2897\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2900,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2897\/revisions\/2900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}