{"id":28861,"date":"2022-08-20T10:20:55","date_gmt":"2022-08-20T08:20:55","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28861"},"modified":"2022-08-20T10:20:55","modified_gmt":"2022-08-20T08:20:55","slug":"argentina-salud-docente-precarizacion-y-desgaste-en-las-aulas-julian-monaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28861","title":{"rendered":"Argentina &#8211; Salud docente: precarizaci\u00f3n y desgaste en las aulas. [Juli\u00e1n M\u00f3naco]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Ilustraci\u00f3n: Brenda Greco.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\"><strong>Agotamiento psicol\u00f3gico, disfon\u00edas, problemas digestivos son algunas de las situaciones que describen quienes trabajan en el sistema educativo nacional. Entre salas de espera, varias horas en distintas escuelas para llegar a un salario digno y peleas eternas con las aseguradoras de riesgos del trabajo, \u00bfc\u00f3mo pegan la crisis y la postpandemia en los cuerpos de quienes a diario ense\u00f1an en las aulas argentinas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\"><strong>Juli\u00e1n M\u00f3naco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\"><strong><a href=\"https:\/\/revistacrisis.com.ar\/\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/revistacrisis.com.ar\/\">Revista Crisis<\/a>, 18-8-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 20-8-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">Natacha da clases en secundarias p\u00fablicas de la Ciudad de Buenos Aires desde hace diez a\u00f1os. En la actualidad, trabaja 38 horas c\u00e1tedra semanales, pero lleg\u00f3 a trabajar 42 en cinco escuelas distintas a la vez: un liceo, un normal, un t\u00e9cnico, un CENS y un comercial. \u201cPasaba 12 horas por d\u00eda de corrido fuera de mi casa. Creo que eso hace muy mal\u201d, dice. Esta profesora de Historia cuenta que la tarea docente muchas veces le genera estr\u00e9s y angustia y hace un alto en la jornada para reflexionar en los por qu\u00e9. Piensa, por ejemplo, si su trabajo tiene una implicaci\u00f3n subjetiva mayor a la de otros: \u201cCuando charlo con amigas que no son docentes, me doy cuenta de que ganan bastante mejor, quiz\u00e1s laburan alguna hora m\u00e1s, pero toman el trabajo como un medio, como una actividad cualquiera. En cambio, la carga emocional y la presi\u00f3n con la que nosotras hacemos nuestra tarea es muy grande\u201d. Natacha cree tambi\u00e9n que la idea de vocaci\u00f3n \u2014que rodea siempre a la labor docente\u2014 en ocasiones se transforma en una suerte de auto-explotaci\u00f3n encubierta: \u201cA veces me digo a m\u00ed misma `bueno, me quedo m\u00e1s horas a la noche para que los pibes entiendan y salga todo bien`. Y quiz\u00e1s lo que los pibes necesitan para aprender mejor son otras condiciones de existencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">\u00bfC\u00f3mo impactan en la salud f\u00edsica y emocional de las y los docentes la sobrecarga laboral y la multiplicidad y variedad de demandas que llegan a las aulas en un contexto de crisis econ\u00f3mica y social? \u00bfQu\u00e9 riesgos conlleva hoy la tarea de ense\u00f1ar? \u00bfLa pospandemia trajo nuevos malestares? \u00bfPor qu\u00e9 dentro de los sindicatos los espacios dedicados a estas tem\u00e1ticas ganan importancia? \u00bfCu\u00e1les son sus principales batallas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En octubre de 2018, CTERA (Confederaci\u00f3n de Trabajadores de la Educaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Argentina).public\u00f3 los resultados de una Encuesta Nacional de Salud y Condiciones Laborales para la que fueron consultados 2.283 docentes de 14 provincias: en ella, el 87% de las y los profesores y maestros se\u00f1alaba que, en los \u00faltimos doce meses, hab\u00eda padecido patolog\u00edas como el estr\u00e9s y la disfon\u00eda; el 68%, problemas osteoarticulomusculares; el 48%, problemas digestivos y el 42%, dificultades respiratorias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">Mientras Natacha viaja \u2014en subte y colectivo\u2014 de una escuela a otra, tambi\u00e9n lo hace Estela: \u201cMis complicaciones tienen que ver con lo an\u00edmico, con lo emocional\u201d, dice. Profesora de Comunicaci\u00f3n en cuatro escuelas porte\u00f1as \u2014tres t\u00e9cnicas y una media\u2014, cuenta que se siente estresada \u201csobre todo en algunas fechas puntuales, como las de cierre de notas, en las que se acumulan muchas demandas desde distintos espacios dentro de una misma escuela. Y eso a m\u00ed se me multiplica por cuatro\u201d. Estela menciona tambi\u00e9n malestares f\u00edsicos vinculados a la infraestructura escolar, como los dolores de cabeza que le genera el pasar muchas horas en aulas con calefacci\u00f3n que no est\u00e1n bien ventiladas: \u201cA veces tengo que tomar un paracetamol porque el dolor ya es insostenible. Y tambi\u00e9n pesan las largas jornadas que enfrento porque tengo la necesidad econ\u00f3mica de llegar a fin de mes. Y a\u00fan as\u00ed, en estos \u00faltimos meses, me pasa que llego muy justa y que a veces tengo que pedir ayuda\u201d, dice Estela, que acumula 53 horas c\u00e1tedra semanales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">La docente marca tambi\u00e9n que, en la pospandemia, se le agregaron nuevas tareas: \u201cSe nos sum\u00f3 un trabajo extra que antes ten\u00edamos pero que no realiz\u00e1bamos a trav\u00e9s de espacios digitales. Hoy todos les profesores tenemos un Google Classroom para cada una de las asignaturas. Incluso, si damos la misma asignatura en varios cursos, tenemos un Classroom por cada uno\u201d. Finalmente, dice que en las escuelas en las que trabaja, las y los docentes no tienen un espacio espec\u00edfico para intercambiar sobre su salud: \u201cLo hacemos en los momentos que podemos encontrar. En los pasillos, en los recreos, en la sala de profesores. Es de manera informal y funciona como un desahogo. No para pensar en soluciones. Y esto en parte es as\u00ed porque \u00faltimamente los Espacios de Mejora Institucional est\u00e1n sobrecargados de informaci\u00f3n, de normativas nuevas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En el relato de Paula, que trabaja en dos escuelas medias de la Ciudad de Buenos Aires, la multiplicaci\u00f3n de reformas aparece asociada a la presi\u00f3n que genera el tener que traducirlas \u2014una y otra y otra vez\u2014 con el propio cuerpo: \u201cLa supervisora lleg\u00f3 a la sala de profesores y simplemente descarg\u00f3 sobre nosotras una cantidad innumerable de nuevas tareas. Las ley\u00f3 desde la computadora, como si fuese una m\u00e1quina. Nunca nos pregunt\u00f3 nada. Quiz\u00e1s le daba verg\u00fcenza mirarnos porque la distancia entre lo que ella le\u00eda y lo que nos toca enfrentar ac\u00e1 todos los d\u00edas era enorme. Nos fuimos muy angustiadas, pensando en c\u00f3mo \u00edbamos a hacer para poder cumplir con todo. Pero lo m\u00e1s feo es que, al otro d\u00eda, charlando con una compa\u00f1era, nos dimos cuenta de que a la noche las dos hab\u00edamos tomado pastillas para poder dormir. Creo que nos angustiamos un poco m\u00e1s\u201d.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En una nueva encuesta nacional realizada por CTERA ya en julio de 2020, el 39% de las y los trabajadores de la educaci\u00f3n indic\u00f3 que el salario que percibe es el \u00fanico ingreso en su casa. Aunque si se agrega a aquellas y aquellos que se\u00f1alaron que se trata del ingreso principal, el porcentaje total de las y los docentes sost\u00e9n de hogar asciende al 73%. Sin embargo, en un contexto de deterioro generalizado de los salarios frente a la inflaci\u00f3n, es probable que, por ejemplo, el porcentaje de docentes del nivel secundario que trabajan en tres o m\u00e1s escuelas (que en ese momento ascend\u00eda al 41%) est\u00e9 creciendo, al igual que el porcentaje de las y los que ense\u00f1an en 8 o m\u00e1s cursos a la vez (50% a mediados de 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En este sentido, Noem\u00ed Tejeda, secretaria de Salud Laboral de esta entidad gremial, afirma: \u201cAlgunas de las causas principales por las que aparecen problemas como el cansancio, el agotamiento e incluso distintos tipos de fobias son la sobrecarga laboral y la multiplicidad de tareas. Para llegar a fin de mes, las compa\u00f1eras y los compa\u00f1eros est\u00e1n tomando cada vez m\u00e1s horas de clase: m\u00e1s horas c\u00e1tedra en el secundario o un doble cargo si est\u00e1n en primaria\u201d. Y, al igual que Natasha, recupera tambi\u00e9n la dimensi\u00f3n subjetiva: \u201cEn cualquier sector el trabajador y la trabajadora deben sentirse realizados con lo que hacen, deben sentirse completos. Pero en el sector docente siempre se se\u00f1ala lo que falta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">   <strong>Un quiebre en la voz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">Hasta el 2015, Fabiana daba clases de ingl\u00e9s en escuelas p\u00fablicas de la Ciudad de Buenos Aires y tambi\u00e9n de la Provincia. Alg\u00fan tiempo antes de ese a\u00f1o hab\u00eda comenzado a notar problemas en su voz: a lo largo de las clases, \u00e9sta se entrecortaba y algunos sonidos se perd\u00edan en el aire. Realiz\u00f3 consultas y, finalmente, le diagnosticaron n\u00f3dulos en sus cuerdas vocales. \u201cEmpec\u00e9 con tratamientos particulares, pero no resultaron fruct\u00edferos\u201d, dice. Debi\u00f3 tomar una licencia y hacer la denuncia en la ART: \u201cEstuve en tratamiento fonoaudiol\u00f3gico y con controles otorrinol\u00f3gicos mensuales bajo la \u00f3rbita de Provincia ART durante un a\u00f1o. Cumplido ese plazo, la empresa dio por finalizado el tratamiento y una junta m\u00e9dica, al ver que el cuadro mejoraba pero los n\u00f3dulos persist\u00edan, decidi\u00f3 que ten\u00eda que cambiar de tareas. Con un dictamen m\u00e9dico, me recalificaron: ya no pod\u00eda hacer uso profesional de la voz. En 2015 tuve que salir de las aulas y asumir tareas administrativas. La ART me indemniz\u00f3 por los da\u00f1os y comenc\u00e9 una nueva etapa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">La docente, que hab\u00eda comenzado a ejercer su carrera so\u00f1ada a los 19 a\u00f1os, vuelve sobre su propia historia y reconstruye algunas de las condiciones objetivas que acabaron por truncarla, como la excesiva carga horaria y las condiciones de trabajo cotidianas: \u201cLa cantidad de ni\u00f1as y ni\u00f1os que atendemos, escuchamos y contenemos; las aulas no acustizadas, los ruidos exteriores; las horas no remuneradas que dedicamos en nombre de la vocaci\u00f3n. En fin, un sin n\u00fameros de condiciones que erosionan nuestra tarea\u201d. Finalmente, Fabiana se\u00f1ala tambi\u00e9n que el sistema de salud laboral no est\u00e1 enfocado en la prevenci\u00f3n, sino todo lo contrario: \u201cEn toda mi carrera, desde que la inici\u00e9 en 1990, nunca tuve un solo control de salud de parte de mis empleadores. Present\u00e9 el apto m\u00e9dico cuando ingres\u00e9 a ambas jurisdicciones y eso \u2014incre\u00edblemente\u2014 fue todo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En 1996 se public\u00f3 en el Bolet\u00edn Oficial el Listado de Enfermedades Profesionales previsto por la Ley de Riesgos del Trabajo, sancionada el a\u00f1o anterior junto, por ejemplo, a la de Flexibilizaci\u00f3n Laboral. En el caso de las y los docentes (y no de las y los auxiliares), el listado reconoce como enfermedades asociadas a su actividad profesional la disfon\u00eda y la hepatitis A (para las y los maestros de escuelas primarias). M\u00e1s adelante, en 2003, se incorporaron al listado la fiebre hemorr\u00e1gica con s\u00edndrome renal y el s\u00edndrome pulmonar que produce el hantavirus (para las y los maestros rurales) y, ya en 2014, las v\u00e1rices bilaterales y las hernias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">\u201cSomos profesionales de la voz\u201d, dice la secretaria de salud laboral de SUTEBA (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educaci\u00f3n de Buenos Aires), Marisa Barromeres y ampl\u00eda: \u201cSin embargo, la ley entiende a las disfon\u00edas de una manera muy limitada. Por eso desde que apareci\u00f3 esta normativa nos dedicamos a estudiarla y a investigar en el territorio para enfrentar estas visiones restringidas y poder acompa\u00f1ar a las y los compa\u00f1eros en sus denuncias. Por ejemplo, hace tiempo comprobamos que, antes de los n\u00f3dulos, puede haber hiatus y esbozo nodular y trabajamos para que las ART reconozcan estas enfermedades que durante mucho tiempo hab\u00edan sido rechazadas. De hecho, todav\u00eda ocurre que tenemos rechazos\u201d. Barromeres se\u00f1ala tambi\u00e9n que es necesario trabajar en materia preventiva: por ejemplo, incorporando en la formaci\u00f3n de las y los docentes herramientas que les permitan construir una \u201cvoz pedag\u00f3gica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">La referenta de SUTEBA \u2014gremio que actualmente cuenta con alrededor de 100 mil afiliadas y afiliados y un dispositivo institucional que incluye 17 centros de salud y la participaci\u00f3n en comit\u00e9s mixtos de seguridad y salud en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires\u2014 se\u00f1ala tambi\u00e9n que \u201clos factores psicosociales no est\u00e1n reconocidos en la ley. Si alguien denuncia alguna situaci\u00f3n de este tipo, la ART se la rechaza. En definitiva, para la ART existimos de la garganta para abajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">   <strong>El costo despu\u00e9s del aspo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">De acuerdo a Tejeda, una de las singularidades del trabajo docente es que las y los educadores est\u00e1n inmersos en sus propias problem\u00e1ticas socioecon\u00f3micas y, al mismo tiempo, en las de las y los estudiantes y sus familias. \u201cLa tensi\u00f3n social repercute fuertemente en la escuela. A medida que se profundiza la desigualdad, se agrega una mayor complejidad al trabajo docente\u201d, dice. La gremialista&nbsp; de CTERA se\u00f1ala tambi\u00e9n que, aunque la sociedad en general ha ido avanzando en una nueva agenda de derechos (vinculados, por ejemplo, a la inclusi\u00f3n y a las cuestiones de g\u00e9nero), es en la escuela en donde buena parte de esas demandas son concretamente registradas. \u201cSin embargo, muchas veces no se cuenta con los recursos necesarios como para dar una respuesta efectiva. Hay dispositivos, hay protocolos, pero no alcanza. Y esa situaci\u00f3n genera una gran impotencia que tambi\u00e9n es fuente de estr\u00e9s laboral\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">Nadia cuenta que el retorno a la presencialidad les est\u00e1 costando mucho tanto a docentes como a estudiantes: \u201cPienso en la intolerancia, en la poca paciencia. Tenemos que aprender a vincularnos otra vez\u201d. Esta profesora de Ingl\u00e9s, que trabaja ma\u00f1ana, tarde y noche en una escuela media del Bajo Flores, subraya el \u201cesfuerzo doble\u201d que demanda formar estudiantes que pasaron del Nivel Primario al Secundario en medio de las medidas de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, pero tambi\u00e9n el tener que volver a construir equipos de trabajo en la sala de profesores, ya sin pantallas de por medio. Todo ese esfuerzo, cuenta, repercute en su salud: \u201cCuando est\u00e1bamos en la pandemia ten\u00eda un estr\u00e9s y un cansancio mental tales que pensaba \u00b4por favor que termine esto porque estallo\u00b4, pero la vuelta a la escuela fue bastante similar. Desde que retomamos la presencialidad vivo disf\u00f3nica: cada quince d\u00edas pierdo la voz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En el barrio de Flores, a media hora de colectivo de la escuela de Nadia, trabaja Natalia: \u201cNo pude dormir en todo el fin de semana pensando en si el lunes iba a encontrarme con mi alumna sana y salva\u201d, dice esta docente de s\u00e9ptimo grado. Cuando piensa en los malestares que implica el ejercicio de su profesi\u00f3n, reconstruye un viernes especialmente agotador (pero, a la vez, \u201ccom\u00fan y corriente\u201d) en el que se encadenaron situaciones cargadas de tensi\u00f3n frente a las que le toc\u00f3 dar respuestas muy r\u00e1pidas y muy precisas: una ni\u00f1a se cort\u00f3 el antebrazo con el filo del sacapuntas \u2014\u201cme dijo que lo hizo porque estaba triste y sola\u201d, relata Natalia\u2014, otra le cont\u00f3 una escena de violencia en su casa, otras dos le reclamaron porque un compa\u00f1ero las hab\u00eda llamado \u201cputas\u201d. \u201cHoy lunes vuelvo a la escuela como si fuera una persona normal que durmi\u00f3. Pero no\u201d, dice Natalia. Ya al final de la tarde, regresa a su casa y se encuentra con una ola viral de comentarios en las redes sociales suscitados por los resultados de las pruebas Aprender: \u201cQue no somos id\u00f3neos, que somos fracasados\u201d. Para no contagiarse ella tambi\u00e9n, decide no leer ni escuchar m\u00e1s nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">\u201cLa escuela es la caja de resonancia de todos los conflictos sociales\u201d, dice Barromeres y agrega: \u201cHay chicas y chicos que hicieron el primer y el segundo a\u00f1o del secundario en la virtualidad y, cuando llegaron a la escuela, se encontraron con m\u00e1s de diez profesores, con un edificio nuevo, sin saber muy bien c\u00f3mo moverse ni c\u00f3mo relacionarse y, sumado a eso, toda una carga familiar muy densa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">En la escuela del Bajo Flores en la que da clases de ingl\u00e9s, Nadia \u2014que tiene una carga horaria semanal de 60 horas reloj\u2014 tambi\u00e9n colabora en el \u00c1rea de Comunicaci\u00f3n del ciclo b\u00e1sico y es tutora y coordinadora de tutores. Pero, adem\u00e1s, es referenta de estudiantes madres y padres as\u00ed como de estudiantes embarazadas. En su relato, al igual que en el de Natalia, aparece una y otra vez un aspecto del trabajo docente vinculado a la contenci\u00f3n y a la construcci\u00f3n de lazos comunitarios que requiere mucho esfuerzo e imaginaci\u00f3n y que impacta fuertemente en el cuerpo de quienes lo realizan. \u201cEstamos teniendo muchos problemas de convivencia\u201d, dice Nadia y relata: \u201cTodo el tiempo tenemos que estar apagando incendios: peleas entre estudiantes, peleas que comienzan en las redes y contin\u00faan en la escuela, peleas entre familias del barrio. Al mismo tiempo, me voy enterando de muchas situaciones densas de chicas abusadas, maltratadas. Una va cargando con todo eso porque es muy dif\u00edcil correrse: son pibes y pibas que vemos todos los d\u00edas, que conocemos desde muy chiquitos. Creo que a veces no tomamos dimensi\u00f3n de hasta d\u00f3nde nos afecta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080101\">Hace poco, uno de esos episodios \u2014que deriv\u00f3 en un conflicto entre una mam\u00e1 y las autoridades de la escuela\u2014 la termin\u00f3 bloqueando: \u201cMe qued\u00e9 parada en la puerta de la sala de profesores y no me pod\u00eda mover. Me largu\u00e9 a llorar, temblaba, era una angustia que no me dejaba hablar. Encima era un viernes y los viernes trabajo de corrido desde las ocho de la ma\u00f1ana hasta las diez de la noche, con un par de horas en el medio en las que voy a buscar a mi hija a la escuela\u201d. Al igual que sus colegas, Nadia tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en el deterioro de los salarios: \u201cComo el sueldo alcanza cada vez menos, trabaj\u00e1s m\u00e1s horas y entonces ten\u00e9s menos tiempo para planificar, para vivir, para estar en tu casa, para pasar tiempo con tu familia\u201d. Finalmente, rescata el trabajo diario junto a sus compa\u00f1eros y compa\u00f1eras: \u201cMe siento orgullosa de formar parte de un grupo de docentes que tenemos mucha empat\u00eda hacia lo injusto y eso me ayuda todos los d\u00edas\u201d.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agotamiento psicol\u00f3gico, disfon\u00edas, problemas digestivos son algunas de las situaciones que describen quienes trabajan en el sistema educativo nacional. Entre salas de espera, varias horas en distintas escuelas para llegar a un salario digno y peleas eternas con las aseguradoras de riesgos del trabajo, \u00bfc\u00f3mo pegan la crisis y la postpandemia en los cuerpos de quienes a diario ense\u00f1an en las aulas argentinas?<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":28870,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1305],"tags":[703608930,3118696],"class_list":["post-28861","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-educacion","tag-ctera","tag-enfermedades-profesionales","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7vv","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Argentina-docentes2008b.jpg?fit=861%2C503&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28861"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28869,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28861\/revisions\/28869"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28870"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}