{"id":28825,"date":"2022-08-19T21:59:00","date_gmt":"2022-08-19T19:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28825"},"modified":"2022-08-20T09:46:55","modified_gmt":"2022-08-20T07:46:55","slug":"migrantes-escapar-por-el-infierno-marine-y-los-desaparecidos-del-darien-alicia-fabregas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28825","title":{"rendered":"Migrantes &#8211; Escapar por el infierno. Marin\u00e9 y los desaparecidos del Dari\u00e9n. [Alicia F\u00e1bregas]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Migrantes haitianos cruzan la selva del Dari\u00e9n, entre Colombia y Panam\u00e1, rumbo a Estados Unidos. Foto: AFP, RA\u00daL ARBOLEDA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong>La frontera que separa Colombia de Panam\u00e1 es una de las m\u00e1s peligrosas del continente americano, sobre todo si eres mujer. Cada a\u00f1o decenas de personas son abusadas sexualmente o pierden la vida en esa traves\u00eda. Las m\u00e1s afortunadas son almacenadas en morgues o enterradas en fosas comunes. El resto quedan para siempre atrapadas en la selva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#080000\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/fronteras\/marine-y-los-desaparecidos-del-darien-\">El Salto<\/a>, 18-8-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#070000\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 19-8-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">En este rinc\u00f3n del cementerio de Agua Fr\u00eda est\u00e1 el silencio de 15 personas que en 2021 intentaron cruzar uno de los pasos fronterizos m\u00e1s peligrosos de Am\u00e9rica y no lo lograron. No se sabe cu\u00e1ntos cuerpos m\u00e1s esconde el Tap\u00f3n del Dari\u00e9n, la selva paname\u00f1o-colombiana, el \u00fanico punto en todo el continente donde la carretera Panamericana se interrumpe. Los que s\u00ed se saben, los otros 31 que perdieron la vida en 2021, est\u00e1n repartidos por diferentes morgues y fosas comunes en Panam\u00e1. Restos de seres humanos sin nombre porque la mayor\u00eda no han podido ser identificados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Ese es el saldo de un muro natural de 579.000 hect\u00e1reas de jungla donde jaguares, leopardos tigre y serpientes cohabitan con grupos armados que en muchas ocasiones roban y abusan sexualmente de quienes se arriesgan a pasar por all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Marin\u00e9 est\u00e1 dentro de ese saldo, pero tiene un nombre y una historia. Marin\u00e9 se apellidaba Castellano, viv\u00eda en Cabimas, y delgada y de pelo liso, negro y largo, cuando era adolescente se escapaba del colegio para ir a escondidas a ver a Andr\u00e9s. Se hab\u00eda enamorado. A los 19 tuvo miedo de contarle a sus padres que estaba embarazada, pero acab\u00f3 haci\u00e9ndolo. A los 26, con Andr\u00e9s ya su marido, y con Franklin, su hijo, sali\u00f3 de Venezuela y comenz\u00f3 a caminar hacia los Estados Unidos. Pero a esos mismos 26 tambi\u00e9n tuvo que correr junto a Jos\u00e9 Enrique, que atravesaba con ella y otras decenas de personas el Dari\u00e9n, porque si volv\u00edan hacia atr\u00e1s les mataban. A esos 26 abusaron de ella hombres armados mientras tambi\u00e9n abusaban de otras mujeres, incluso de ni\u00f1as de tan solo 12 y 14 a\u00f1os, como las hijas de Marina. Y a esos 26 fue enterrada en la selva con la ayuda de Jonathan, de Mariana, de Andr\u00e9s y de unos machetes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Marin\u00e9 se convert\u00eda as\u00ed, a mediados de febrero, en la primera persona que perd\u00eda la vida intentando cruzar el Tap\u00f3n del Dari\u00e9n en 2022. La informaci\u00f3n que baraja el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Panam\u00e1 dice que hasta mayo, siete cuerpos, probablemente de migrantes, han llegado a la morgue de La Palma, en la provincia del Dari\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">De los 46 contabilizados en total en 2021 no se sabe mucho. Son 22 hombres, 17 mujeres, y siete m\u00e1s cuyo sexo fue imposible adivinar tras el an\u00e1lisis de unos restos demasiado deteriorados. 36 adultos, tres menores y siete sin determinar. Ocho identificados, 38 sin identificar. Lo cuenta Jos\u00e9 Vicente Pachar a trav\u00e9s de sus gafas de montura oscura, vestido de negro de arriba a abajo, camiseta, pantalones y zapatos: el uniforme de m\u00e9dico forense donde solo destaca en blanco su nombre \u2014\u201cDr Jos\u00e9 V. Pachar\u201d\u2014 estampado en un bolsillo a la altura del coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"400\" data-attachment-id=\"28847\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=28847\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-II.jpg?fit=839%2C511&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"839,511\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Migrantes1908 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-II.jpg?fit=656%2C400&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-II.jpg?resize=656%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-28847\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-II.jpg?w=839&amp;ssl=1 839w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-II.jpg?resize=300%2C183&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-II.jpg?resize=768%2C468&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un polic\u00eda del Servicio Nacional de Fronteras de Panam\u00e1 supervisa a un grupo de mujeres en San Vicente. Alicia F\u00e1bregas<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Comparte los detalles de los 46 fallecidos sentado en una mesa de reuniones alargada, en su despacho de director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Las puertas de esa instituci\u00f3n se le abrieron a principios de los a\u00f1os 90, aunque lo primero que pis\u00f3 de Panam\u00e1 fue el norte: la provincia de Chiriqu\u00ed, a orillas del Pac\u00edfico. Lleg\u00f3 en 1981 desde su Ecuador natal, a trabajar como m\u00e9dico. Por eso se siente identificado con esta situaci\u00f3n, porque \u00e9l mismo fue migrante. \u201cPero yo vine a Panam\u00e1 hace 40 a\u00f1os, yo soy paname\u00f1o ahora. Mi esposa, mis hijos, mis nietos, son paname\u00f1os\u201d, dice. Al principio no fue f\u00e1cil adaptarse al choque cultural y clim\u00e1tico. \u00c9l es de Quito, una ciudad a m\u00e1s de 2.800 metros de altura, y el calor tropical a ras de mar de la costa paname\u00f1a le cost\u00f3: \u201cA tal punto que cuando empec\u00e9 a trabajar, yo no sal\u00eda en el d\u00eda, solo sal\u00eda en la noche. Me dec\u00edan el vampiro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Es consciente de que su trayectoria es muy diferente a la de esos 46 que murieron cruzando el Dari\u00e9n y de los que no se sabe casi nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">De Marin\u00e9, en cambio, s\u00ed se sabe algo m\u00e1s, porque Andr\u00e9s quiere contarlo. Porque Jos\u00e9 Enrique, Marina, Jonathan y Mariana tambi\u00e9n quieren contarlo, aunque solo compartieran con ella un pedazo del camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">   <strong>Jos\u00e9 Enrique<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Pese a todos los peligros, en lo que va de 2022, cada d\u00eda siguen arriesg\u00e1ndose a atravesar la selva del Dari\u00e9n una media de 219 personas. Una torre de babel con piernas y pies que avanza formada principalmente por venezolanos, haitianos como segundo grupo mayoritario, y luego un popurr\u00ed de nacionalidades que incluye a personas de diferentes pa\u00edses latinoamericanos, africanos y otras que vienen de lugares tan lejanos como Nepal, Uzbekist\u00e1n o India. Una torre que en 2021 se convert\u00eda en rascacielos con cerca de 134.000 afortunados logrando llegar al otro lado de este embudo y puerta espinada a Centroam\u00e9rica. Una cifra que supera a la de los tres a\u00f1os anteriores juntos, seg\u00fan los datos del Servicio Nacional de Migraci\u00f3n (SNM) de Panam\u00e1. El recuento de 2022 dice que hasta finales de mayo ya han cruzado m\u00e1s de 32.700, y que un 26% son mujeres y un 15% menores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Una de esas 32.700 personas es Jos\u00e9 Enrique. \u00c9l no recuerda el nombre de la mujer del su\u00e9ter negro y rosa, de ojos oscuros y piel clara que muri\u00f3 en el camino. O quiz\u00e1s nunca lo supo. Por eso cuando hace referencia a ella la llama \u2018la chica\u2019 o \u2018la mujer de Andr\u00e9s\u2019. Estaban en el mismo grupo cuando les robaron. Corri\u00f3 con ella y vio c\u00f3mo el agua se la llevaba. Pero eso no lo cuenta ahora, eso lo contar\u00e1 despu\u00e9s. Ahora se mueve a saltos con la fuerza de una sola pierna. Lleva una bolsa de basura en la mano, al final de un brazo fibrado en un cuerpo tambi\u00e9n fibrado, de exmilitar venezolano, y pasa entre las mesas de madera donde descansa mucha gente en el campamento de migrantes de San Vicente, en la provincia paname\u00f1a de Dari\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Alguien le grita: \u201c\u00a1Ese Mocho es una inspiraci\u00f3n!\u201d. En el campamento todos le llaman el Mocho. \u00c9l saluda, sonr\u00ede y sigue avanzando entre pies y mochilas, pidiendo permiso para recoger pl\u00e1sticos, tapones de botellas y todo lo que sea desperdicio: labores sociales. Es el requisito para conseguir gratis el pasaje en bus hasta Chiriqu\u00ed, cerca de la frontera con Costa Rica. All\u00ed les hospedan en una estaci\u00f3n de recepci\u00f3n migratoria que est\u00e1 siendo investigada internamente por denuncias de supuestos abusos y presiones a migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Esa es la estrategia paname\u00f1a para controlar el flujo migratorio y evitar que nadie se quede en este pa\u00eds de poco m\u00e1s de 4,2 millones de habitantes. Un pa\u00eds que primero registra y luego encierra entre vallas a las personas que est\u00e1n migrando y que define como \u2018irregulares\u2019, igual que la mayor\u00eda de pa\u00edses del mundo. La diferencia es que, despu\u00e9s, Panam\u00e1 les ahorra una parte del camino, transportando esos cuerpos hasta cerca de la frontera con Costa Rica, en autobuses de compa\u00f1\u00edas privadas, fletados en San Vicente y que cuestan 40 d\u00f3lares por persona. Si la persona no tiene esos 40 d\u00f3lares, o los ten\u00eda pero le robaron a punta de pistola mientras cruzaba la selva, deber\u00e1 trabajar en el campamento en labores sociales lo suficiente como para ganarse el pasaje gratis. Como Jos\u00e9 Enrique. Las autoridades de San Vicente no hacen excepciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">\u00c9l perdi\u00f3 una pierna en un accidente de moto hace ya un tiempo y con la ayuda de unas muletas y con mucha fuerza \u2014f\u00edsica y de voluntad\u2014 ha conseguido marchar desde Venezuela y pidiendo en el camino llegar hasta aqu\u00ed, adentr\u00e1ndose y saliendo de la selva sin ser ya el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">\u2014\u00bfQu\u00e9 te pas\u00f3 en el Dari\u00e9n?\u2014 pregunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">\u2014Me pasaron muchas cosas, demasiadas \u2014y baja la mirada y se le contrae la cara de ni\u00f1o, aunque Jos\u00e9 Enrique tiene ya 29 a\u00f1os\u2014. Vi muchas cosas que no hab\u00eda visto en mi vida, como violaciones, como p\u00e9rdida de una chica, como ca\u00eddas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Cuenta tambi\u00e9n que pas\u00f3 d\u00edas caminando, a veces largas horas solo, llorando, y grit\u00e1ndole a Dios para conseguir subir y bajar tramos muy duros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">\u2014\u00bfVas hacia Estados Unidos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">\u2014Viaj\u00e9 a Colombia, pero all\u00ed no me pudieron ayudar. Eran muchos recursos para la pr\u00f3tesis. Por eso voy a Estados Unidos, para que me den la oportunidad, a ver si puedo lograrlo. As\u00ed como me dijeron que no podr\u00eda pasar el Dari\u00e9n, pero s\u00ed lo pude lograr.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">   <strong>Marina y sus dos hijas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">David Foster Wallace escribi\u00f3 hace ya un tiempo que \u201ctodo el mundo tendr\u00eda que echar un vistazo a los ojos de un hombre que se encuentra subiendo hacia lo que quisiera bajar hasta s\u00ed\u201d. En el albergue de San Vicente hay mucha gente subiendo hacia lo que quisieran bajar. Y cogiendo impulso para saltar el precipicio que separa lo probable de lo posible en estas rutas migratorias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">En la traves\u00eda por la selva, el punto que la mayor\u00eda describe como el m\u00e1s duro es el que llaman la Monta\u00f1a de la Muerte. Un tramo muy empinado, embarrado y dif\u00edcil de caminar, donde muchos han perdido la vida al resbalar y caer. Algunos de esos cuerpos siguen all\u00ed, en los m\u00e1rgenes del camino. Pero tambi\u00e9n hay peligros m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">\u201cNos apartaron, los hombres pa\u2019 un lado y las mujeres pa\u2019 otro. Ah\u00ed fue cuando se llevaron a las dos ni\u00f1as m\u00edas. Nos dejaron ah\u00ed y a una me la trajeron como a la media hora y a la m\u00e1s peque\u00f1a me la trajeron a la hora\u201d. Es el testimonio de una madre, Marina, que huy\u00f3 de Venezuela para conseguir una vida digna y cruzando el Dari\u00e9n tuvo que sufrir y esperar mientras abusaban sexualmente de sus hijas de 12 y 14 a\u00f1os. Los asaltantes eran un grupo de diez hombres armados que les robaron todo lo que llevaban. Hasta los zapatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Marina recuerda que mientras abusaban de sus dos hijas tambi\u00e9n lo hac\u00edan de Marin\u00e9, y que despu\u00e9s de aquello Marin\u00e9 \u201ciba llora que llora\u201d, dice. Hasta mayo de 2022 la organizaci\u00f3n internacional M\u00e9dicos Sin Fronteras (MSF) ha atendido a 112 supervivientes de violencia sexual en este camino. En 2021 fueron 328.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Cuando Marina vio que la m\u00e1s peque\u00f1a de sus dos ni\u00f1as volv\u00eda llorando y gritando, fue a levantarse para abrazarla, pero ni eso le concedieron. La fren\u00f3 uno de los asaltantes apunt\u00e1ndole con un arma y amenaz\u00f3 con dispararle si no se callaba. \u201cEllos ya saben qui\u00e9n va a venir, cu\u00e1ntas mujeres, qui\u00e9n trae plata, qui\u00e9n no. Ellos lo saben todo. Lo tienen todo fr\u00edamente calculado. Eso es horrible, yo no se lo deseo a nadie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Cuenta Marina que los asaltantes aparecieron desde diferentes puntos de la selva, creando un embudo y acorralando y uniendo a grupos que no hab\u00edan empezado la traves\u00eda juntos. En uno de esos grupos iba Jos\u00e9 Enrique con sus muletas. Fue uno de los primeros a los que liberaron, pero se qued\u00f3 esperando a que llegara su gu\u00eda y el resto de compa\u00f1eros de ruta. Entre ellos, Marin\u00e9. Lleg\u00f3 y se puso a su lado y los asaltantes les mandaron avanzar y correr. Corrieron y acabaron topando con el r\u00edo. Estaba empezando a llover muy fuerte y el caudal crec\u00eda demasiado r\u00e1pido. Aquello se estaba volviendo peligroso, pero no hab\u00eda otra opci\u00f3n: ten\u00edan que cruzar, \u201cporque si regres\u00e1bamos nos mataban a todos\u201d, dice Jos\u00e9 Enrique.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">   <strong>Mariana y Jonathan<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Mariana y su marido Jonathan hallaron a Andr\u00e9s en el margen del r\u00edo, llorando, con su hijo de seis a\u00f1os al lado. Y empezaron a caminar con \u00e9l para intentar encontrar a Marin\u00e9: \u201cLe dec\u00edamos: \u2018Tranquilo que si no la vemos es porque est\u00e1 bien\u2019\u201d, cuenta Jonathan. Pasaron una noche entera esperando a que bajara el caudal del r\u00edo y cuando amaneci\u00f3, siguieron caminando durante horas y horas, todav\u00eda convencidos de volver a verla con vida, hasta que lleg\u00f3 un gu\u00eda y les entreg\u00f3 el su\u00e9ter negro y rosa de Marin\u00e9. \u201cNos dijo que estaba muerta,\u201d recuerda Jonathan. Al escuchar aquello y ver ese su\u00e9ter, el su\u00e9ter de su mujer, Andr\u00e9s se derrumb\u00f3. Franklin, el ni\u00f1o, entendi\u00f3 y rompi\u00f3 a llorar tambi\u00e9n. \u201cM\u00e1s adelante la vimos\u201d, contin\u00faa Jonathan, \u201cla sacamos del r\u00edo y le dimos sepultura\u201d. La enterraron de la mejor manera que pudieron, ayud\u00e1ndose con sus manos y unos machetes, y le rezaron una oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">   <strong>Andr\u00e9s, Franklin y Marin\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">48 horas despu\u00e9s, en la ma\u00f1ana del 14 de febrero, el d\u00eda de los enamorados, en el campamento de San Vicente el calor empieza a apretar y expulsa a la gente fuera de sus tiendas de campa\u00f1a y barracones. Un d\u00eda nuevo, cada vez un poco m\u00e1s cerca de su objetivo: Estados Unidos. Andr\u00e9s deambula entre todos ellos con la tristeza m\u00e1s tremenda que puede haber. La tristeza de haber perdido a su mujer y de intentar seguir adelante en esa larga ruta que deber\u00eda ofrecerle a su hijo una vida con m\u00e1s posibilidades, pero que hasta el momento solo se la est\u00e1 destrozando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Para llegar al Dari\u00e9n hab\u00edan cruzado en lancha desde Necocl\u00ed hasta Capurgan\u00e1, en Colombia, acerc\u00e1ndose al m\u00e1ximo a la frontera paname\u00f1a. Eso suele costar unos 50 d\u00f3lares, aunque depende de las habilidades de cada uno para negociar. Desde all\u00ed se hab\u00edan adentrado en la selva, tomando el camino largo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Seg\u00fan los registros de las personas que cruzan esa frontera, esta opci\u00f3n cuesta entre 100 y 180 d\u00f3lares, que es lo que vale el gu\u00eda en la selva. Eso conlleva pasar una media de seis d\u00edas atravesando el Dari\u00e9n. La opci\u00f3n m\u00e1s corta y m\u00e1s segura cuesta alrededor de 350 d\u00f3lares e incluye una lancha de Necocl\u00ed a Carreto, ya en Panam\u00e1, en la provincia de la comunidad ind\u00edgena de los Kuna Yala. Por ese dinero el gu\u00eda te acompa\u00f1a los dos o tres d\u00edas que se tarda en llegar caminando hasta Cana\u00e1n Membrillo, el primer punto donde las autoridades paname\u00f1as atienden a los migrantes. All\u00ed, como denunciaba MSF a finales de mayo de 2022, las personas que llegan \u201cno reciben atenci\u00f3n m\u00e9dica\u201d, aunque se trate de problemas graves.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Despu\u00e9s deben montar primero en una lancha y luego en un cami\u00f3n, para acabar llegando al albergue de San Vicente. A este \u00faltimo punto es al \u00fanico al que las autoridades paname\u00f1as dejan acceder a los periodistas, salvo contadas excepciones, y no sin poner trabas. En ese albergue, MSF ha sido testigo \u201cde las enormes carencias de protecci\u00f3n, de atenci\u00f3n m\u00e9dica o de servicios b\u00e1sicos, entre otras, con las que la poblaci\u00f3n itinerante que llega a Panam\u00e1 es recibida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Andr\u00e9s, Franklin y Marin\u00e9 estaban lejos de San Vicente, pero no les faltaba mucho para llegar a la estaci\u00f3n de recepci\u00f3n en Cana\u00e1n. Antes ten\u00edan que cruzar el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Despu\u00e9s del robo, despu\u00e9s de los abusos, hab\u00edan llegado hasta all\u00ed junto a Jos\u00e9 Enrique y ten\u00edan que seguir avanzando bajo un diluvio cada vez m\u00e1s peligroso. El r\u00edo se estaba convirtiendo en una masa de agua cada vez m\u00e1s grande que bajaba con fuerza. Andr\u00e9s hizo todo lo que pudo pero no logr\u00f3 salvar a su mujer: \u201cTambi\u00e9n se iba a ir el ni\u00f1o y agarr\u00e9 a los dos y pude sacar primero al ni\u00f1o. Me ayud\u00f3 un amigo. Pero ella se me volvi\u00f3 a soltar. La volv\u00ed a agarrar, la met\u00ed en unas piedras y vino una creciente m\u00e1s grande y me la zaf\u00f3 y se la llev\u00f3\u201d. Ya no volver\u00eda a verla hasta muchas horas despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Otras personas han pasado por horrores similares antes que ellos. Los torrentes y las crecidas de los r\u00edos son la principal causa de muerte en el Dari\u00e9n. Aunque en la experiencia del doctor Pachar, tambi\u00e9n son un riesgo los problemas de salud previos: \u201cA medida que pasa el tiempo se van descompensado y pueden fallecer de causas naturales en el trayecto o pueden llegar enfermos y pese a la atenci\u00f3n m\u00e9dica pueden fallecer. Tambi\u00e9n est\u00e1n los que se caen, y finalmente los que son agredidos y sufren lesiones mortales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Todo eso el doctor Pachar solo puede investigarlo si se lo solicita el Ministerio P\u00fablico de Panam\u00e1. El instituto forense \u00fanicamente puede actuar a petici\u00f3n de ese Ministerio.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"417\" data-attachment-id=\"28849\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=28849\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-III.jpg?fit=640%2C417&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"640,417\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Migrantes1908 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-III.jpg?fit=640%2C417&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-III.jpg?resize=640%2C417&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-28849\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-III.jpg?w=640&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Migrantes1908-III.jpg?resize=300%2C195&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fotograf\u00eda de archivo que muestra a migrantes en su camino hacia Panam\u00e1 por el Tap\u00f3n del Dari\u00e9n en Acandi,\u00a0 Colombia. Foto: EFE\/Mauricio Due\u00f1as Casta\u00f1eda.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\"><strong>   Los desaparecidos y Marin\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Son las 13:13h del \u00faltimo jueves de septiembre de 2021. La tierra removida en una esquina del cementerio de Agua Fr\u00eda muestra el rev\u00e9s de la hierba. Al final de esa zanja alargada, un cura oficia la colocaci\u00f3n de las bolsas blancas con cuerpos cuyos nombres han pasado a ser: \u201cDesconocida de Bajo Grande\u201d, \u201cDesconocido de R\u00edo Turquesa\u201d, \u201cInfanta desconocida\u201d u \u201cOsamenta desconocida\u201d. La ceremonia, que las autoridades paname\u00f1as llaman \u201centierro de solemnidad\u201d, no se alarga demasiado y a las 13:50h la excavadora ya est\u00e1 empezando a tirar tierra encima de esas 15 personas que en 2021 no consiguieron sobrevivir al Tap\u00f3n del Dari\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Meses despu\u00e9s, solo una rosa blanca artificial indicar\u00e1 que a los pies de un \u00e1rbol, bajo esa hierba verde y esos rastrojos, hay restos humanos. Sus familiares probablemente nunca lo sabr\u00e1n. Por eso esas 15 personas de la fosa de Agua Fr\u00eda se podr\u00e1n llamar desaparecidos. Porque aunque hayan aparecido, aunque est\u00e9n registrados y ubicados y si alg\u00fan d\u00eda alguien quisiera se podr\u00edan desenterrar, eso son de momento para sus seres queridos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Sobre las personas que fallecen cruzando el Dari\u00e9n no hay estad\u00edsticas exactas porque los equipos son escasos y es peligroso adentrarse en la selva a contabilizar y a recoger. Eso es lo que cuenta el doctor Pachar y en lo que coinciden desde el Movimiento Internacional de la Cruz Roja: les faltan recursos. El director del instituto forense lo argumenta con n\u00fameros: \u201cEn la provincia de Dari\u00e9n solo tenemos un m\u00e9dico forense y en todo el pa\u00eds solo un antrop\u00f3logo forense. Es una tarea que sobrepasa las posibilidades del Instituto\u201d. Por eso han pedido ayuda internacional y est\u00e1n intentando montar un equipo junto con la Cruz Roja para poder recorrer ese terreno de forma segura. Porque, como dice el doctor Pachar, \u201cseg\u00fan las especulaciones ah\u00ed debe de haber decenas de restos humanos\u201d. Y aclara que ese apoyo es necesario porque se trata de \u201cun compromiso internacional del pa\u00eds. Una cuesti\u00f3n de derecho humanitario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#090000\">Entre esas decenas de restos humanos atrapados en la selva est\u00e1 Marin\u00e9, aunque a ella s\u00ed pudieron enterrarla. Desde el campamento de San Vicente, su marido, Andr\u00e9s, se pasa las horas hablando con quien sea y pidiendo ayuda para conseguir que el Gobierno paname\u00f1o repatr\u00ede el cuerpo, para que pueda descansar en paz junto a sus familiares, a orillas del lago Maracaibo al norte de Venezuela. No va a ser f\u00e1cil. A Andr\u00e9s las autoridades ya le han dicho que ese es un proceso largo y a \u00e9l eso le hace desconfiar. Y en su queja, sin darse cuenta, resume en pocas palabras la dureza de migrar como le ha tocado hacerlo a \u00e9l pero tambi\u00e9n a millones de personas m\u00e1s: \u201cComo uno no es paname\u00f1o, no es nada\u201d.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frontera que separa Colombia de Panam\u00e1 es una de las m\u00e1s peligrosas del continente americano, sobre todo si eres mujer. Cada a\u00f1o decenas de personas son abusadas sexualmente o pierden la vida en esa traves\u00eda. Las m\u00e1s afortunadas son almacenadas en morgues o enterradas en fosas comunes. El resto quedan para siempre atrapadas en la selva.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":28833,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703605366],"class_list":{"0":"post-28825","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-migrantes","10":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Darien-portada-2022432799-1660938651392.jpg?fit=853%2C508&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7uV","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28825"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28825\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28851,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28825\/revisions\/28851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}