{"id":28511,"date":"2022-08-06T20:51:50","date_gmt":"2022-08-06T18:51:50","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511"},"modified":"2022-08-06T20:51:50","modified_gmt":"2022-08-06T18:51:50","slug":"argentina-shoppings-llenos-heladeras-vacias-jose-natanson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511","title":{"rendered":"Argentina &#8211; Shoppings llenos, heladeras vac\u00edas. [Jos\u00e9 Natanson]"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: right;\">Foto: Tom\u00e1s Cuesta<\/h5>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Argentina vive su tercera gran crisis en 40 a\u00f1os <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Shoppings llenos, heladeras vac\u00edas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/le-monde-diplomatique\/\">Le Monde Diplomatique, edici\u00f3n uruguaya<\/a>, agosto 2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-8-2022<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es un calco del tramo final del alfonsinismo, en 1989, tampoco del crack del 2001 que hizo estallar el R\u00edo de la Plata. Pero esta, la tercera gran crisis econ\u00f3mica y social que vive Argentina desde el fin de la dictadura, tiene algo de aquellas. Tambi\u00e9n sus novedades: ahora tener trabajo no alcanza para capear la tormenta. Esta cobertura de tres art\u00edculos refleja las paradojas de un pa\u00eds rico que parece haber dejado de sostener su m\u00ednimo amortiguador. De manera silenciosa pero ya claramente identificable, est\u00e1n sucediendo cambios profundos en la estructura social argentina. En el pasado, ante un per\u00edodo de alto crecimiento econ\u00f3mico y reducci\u00f3n del desempleo como el que atraviesa en la actualidad, y despu\u00e9s de un tiempo de reacomodamiento, el salario tend\u00eda a subir. Esto era as\u00ed por la industrializaci\u00f3n en parte extendida y por la potencia de los sindicatos, que presionaban v\u00eda negociaciones paritarias por aumentos, pero tambi\u00e9n por factores m\u00e1s estructurales, como la relativa homogeneidad de los centros urbanos industriales (Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Rosario) \u2013en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses de la regi\u00f3n\u2013, que imped\u00eda bajar salarios mediante una deslocalizaci\u00f3n interna. Tambi\u00e9n, por supuesto, por el influjo igualitario del peronismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hoy, sin embargo, la econom\u00eda atraviesa una etapa de crecimiento \u2013el Producto Bruto Interno (PBI) registra un a\u00f1o y medio de expansi\u00f3n sostenida, algo que no se ve\u00eda desde 2011\u2013 y reducci\u00f3n del desempleo, que actualmente se sit\u00faa en siete por ciento, el nivel m\u00e1s bajo desde que el INDEC [Instituto Nacional de Estad\u00edsticas y Censos] retom\u00f3 la publicaci\u00f3n de la serie. Y pese a ello, los salarios siguen, por usar la feliz met\u00e1fora de [Juan Domingo] Per\u00f3n, subiendo por la escalera. Cayeron 12,2 por ciento en 2018, 8,4 por ciento en 2019 y 2,4 por ciento en 2020. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-1' id='fnref-28511-1' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>1<\/a><\/sup> Y aunque el a\u00f1o pasado registraron en promedio una leve mejora \u2013verificable en los empleados formales del sector privado y los empleados p\u00fablicos, pero no en los informales\u2013, este a\u00f1o se espera una nueva ca\u00edda, lo que terminar\u00eda de redondear una baja aproximada de 20 por ciento en cuatro a\u00f1os. Un interesante informe del Instituto Argentino de An\u00e1lisis Fiscal (IARAF) sostiene que desde 2018 los trabajadores perdieron poder adquisitivo equivalente a seis sueldos (la p\u00e9rdida fue del equivalente a 6,3 salarios para los empleados en blanco del sector privado y de 10 salarios para los informales). Considerada la pel\u00edcula del mes a mes, el informe muestra que en los \u00faltimos 48 meses los asalariados formales perdieron 30 meses contra la inflaci\u00f3n, los empleados p\u00fablicos 33 meses (sobre todo durante la etapa macrista) y los informales 34. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-2' id='fnref-28511-2' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>2<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En Argentina, cada crisis construye la v\u00edctima que condensa las consecuencias del nuevo fracaso colectivo. As\u00ed como el excluido (despu\u00e9s convertido en piquetero) se convirti\u00f3 en el gran emergente de los a\u00f1os finales de la convertibilidad, el s\u00edmbolo de una estructura social in\u00e9ditamente dividida entre un adentro de consumo y globalizaci\u00f3n, tubos de Pringles y videos de MTV, y un afuera de pura intemperie, hoy el s\u00edmbolo del declive es sin dudas el trabajador pobre. Un tercio de los trabajadores se encuentra bajo la l\u00ednea de pobreza, subrayando un declive imposible de disimular: si en la convertibilidad alcanzaba con tener trabajo para evitar caer en la pobreza, tras la crisis del 2001 era necesario tener trabajo formal, y hoy ni siquiera alcanza con eso: se estima que el 17,5 por ciento de los empleados en blanco es pobre. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-3' id='fnref-28511-3' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>3<\/a><\/sup> Ya en agosto del a\u00f1o pasado, en una nota pionera publicada en Le Monde diplomatique, edici\u00f3n Cono Sur, <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-4' id='fnref-28511-4' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>4<\/a><\/sup> Julio Burdman llamaba la atenci\u00f3n sobre las penurias de los \u201ccincuentaluquistas\u201d (hoy \u201cochentaluquistas\u201d), esa enorme masa de trabajadores, incluso calificados y hasta profesionales, que sobreviven con lo justo (resulta interesante comprobar que el sin\u00f3nimo europeo de degradaci\u00f3n salarial, los \u201cmileuristas\u201d, ganan, de acuerdo al tipo de cambio que se tome, el equivalente a entre 130 y 250 mil pesos argentinos de hoy, es decir dos o tres veces m\u00e1s).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cierto modo, no es tan sorprendente. Los salarios en Argentina, hist\u00f3ricamente altos, no est\u00e1n haciendo otra cosa que acercarse a los de los dem\u00e1s pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Medido en d\u00f3lares, el salario argentino \u2013en sus categor\u00edas m\u00ednimo, promedio y de algunos sectores relevantes como docentes o m\u00e9dicos\u2013 se encuentra hoy entre los m\u00e1s bajos de la regi\u00f3n, por debajo incluso de pa\u00edses con niveles menores de desarrollo, como Per\u00fa o Ecuador. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-5' id='fnref-28511-5' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>5<\/a><\/sup> Aunque una comparaci\u00f3n m\u00e1s precisa exigir\u00eda ajustar por poder de compra, y a pesar de que la situaci\u00f3n es tan din\u00e1mica que cualquier referencia quedar\u00eda vieja en uno o dos meses, otros datos apuntan en la misma direcci\u00f3n: un relevamiento de la consultora laboral Jobint informa que, llevado a d\u00f3lares, el salario promedio requerido por los argentinos en las b\u00fasquedas de empleo es el m\u00e1s bajo de Am\u00e9rica Latina. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-6' id='fnref-28511-6' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>6<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si durante todo el siglo XX Argentina fue, junto con Uruguay, el pa\u00eds latinoamericano m\u00e1s igualitario y el que exhib\u00eda menores niveles de pobreza, hoy ya es superado por Uruguay, Costa Rica, Panam\u00e1 y, seg\u00fan c\u00f3mo se mida, Chile. Argentina lleva ya tres generaciones con un n\u00facleo de pobreza estructural de entre un cuarto y un tercio de la poblaci\u00f3n. Desde 2011, cuando el modelo kirchnerista empez\u00f3 a crujir, la econom\u00eda argentina no logra reducir la pobreza durante uno o dos a\u00f1os consecutivos, mientras que la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos s\u00ed lo consiguen. En otras palabras, Argentina tiende a converger con sus vecinos. El resultado, al final, es un pa\u00eds que se va pareciendo a Colombia, Per\u00fa, Chile, M\u00e9xico&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un rodeo antes de continuar. El drama de los bajos salarios no es un problema exclusivamente argentino, o latinoamericano, sino una tendencia mundial motivada por la integraci\u00f3n a la globalizaci\u00f3n de regiones con condiciones de vida muy deprimidas y que se insertan en los mercados de manufacturas por v\u00eda del dumping social: de manera sucesiva el Sudeste de Asia, China, India y, cada vez m\u00e1s, \u00c1frica. De hecho, el fen\u00f3meno se verifica incluso en econom\u00edas como la estadounidense, de alt\u00edsima productividad pero que carece de los mecanismos de compensaci\u00f3n de los pa\u00edses de Europa continental, registra una baja tasa de sindicalizaci\u00f3n y nunca termin\u00f3 de construir un Estado de Bienestar a la altura de la fabulosa riqueza que produce.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En una nota publicada en The Atlantic, <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-7' id='fnref-28511-7' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>7<\/a><\/sup> el periodista Dani Alexis Ryskamp recurre a la serie animada Los Simpsons para ilustrar la ca\u00edda. A fines de los 1980, es decir, despu\u00e9s de la Reaganomics [gesti\u00f3n econ\u00f3mica del presidente de Estados Unidos Ronald Reagan, 1981-1989] pero antes de la globalizaci\u00f3n impulsada por Bill Clinton [presidente estadounidense de 1993 a 2001], Homero Simpson mantiene con su solo empleo en la planta nuclear, empleo que por otra parte no requiere una particular habilidad t\u00e9cnica -a punto tal que en un momento deja de reemplazo a un pajarito mec\u00e1nico- <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-8' id='fnref-28511-8' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>8<\/a><\/sup> a su familia de cinco, con casa, auto, visitas regulares al m\u00e9dico y mucha cerveza en la cantina de Moe. Homero, tal como muestra su cheque de pago, ganaba a fines de los ochenta 25 mil d\u00f3lares al a\u00f1o, equivalentes a 42 mil d\u00f3lares en la actualidad, alrededor del 60 por ciento del salario promedio y bastante por arriba del m\u00ednimo. En el mismo per\u00edodo en que el ingreso anual de Homero aument\u00f3 80 por ciento, el valor de una casa media en Estados Unidos se multiplic\u00f3 por 2,4, el costo de la atenci\u00f3n m\u00e9dica por 3 y el de la educaci\u00f3n universitaria por 2. La conclusi\u00f3n del autor es que para mantener el nivel de vida, hoy Marge deber\u00eda conseguirse un trabajo. La especialista en Los Simpsons Erika Chappell resumi\u00f3: \u201cQue un programa que originalmente trataba sobre el desastre disfuncional de una familia que apenas se aferraba a la vida de clase media despu\u00e9s de la administraci\u00f3n Reagan se haya convertido en un modelo aspiracional, es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s evidente del declive capitalista estadounidense que se me ocurre\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Volvamos a Argentina. La econom\u00eda atraviesa la tercera gran crisis desde la recuperaci\u00f3n de la democracia. Cada crisis tiene algo de las anteriores: del final de la convertibilidad (6 de enero de 2002), la sensaci\u00f3n de desorientaci\u00f3n gubernamental y de ausencia de un programa alternativo que no implique un alto costo social; de la crisis final del alfonsinismo (1989), el cuadro de inflaci\u00f3n, d\u00f3lar incontenible, presiones devaluatorias&#8230; Pero cada crisis contiene tambi\u00e9n su propia originalidad: las anteriores incluyeron estallidos sociales, represi\u00f3n y estado de sitio, en tanto que la actual transcurre en un paisaje de intenso sufrimiento colectivo, pero con paz social, en buena medida porque el cataclismo del 2001 dio origen a las dos \u201ctecnolog\u00edas de contenci\u00f3n social\u201d (las pol\u00edticas de transferencias de ingresos y la organizaci\u00f3n de la pobreza en los movimientos sociales) que mantienen las calles en orden.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La calma social se combina con escenas de alto consumo: restaurantes llenos, pasajes de avi\u00f3n agotados para las vacaciones de invierno y r\u00e9cord de venta de electrodom\u00e9sticos, sorprendente fen\u00f3meno que se explica por la necesidad de sacarse de encima los pesos argentinos que queman y por los m\u00e1rgenes cada vez m\u00e1s ajustados de la clase media: el que antes acced\u00eda a una casa hoy se conforma con un auto, el que antes pod\u00eda comprar un auto hoy se va de vacaciones y el que no puede salir de veraneo reemplaza las vacaciones por un celular. Por eso se equivocan quienes critican la escasa propensi\u00f3n al ahorro de las nuevas generaciones: no se trata de que los j\u00f3venes no se compran una casa porque se patinan el sueldo en zapatillas, sino que gastan en zapatillas porque no les alcanza para mudarse.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Consecuencia de una estructura econ\u00f3mica dual, con unos pocos n\u00facleos competitivos, globalizados y de trabajo formal, y un mar de empleos y autoempleos de baja productividad, la desigualdad argentina se cristaliza. El efecto es confuso y parad\u00f3jico: hiperconsumo e hiperpobreza, shoppings llenos y heladeras vac\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero que los electrodom\u00e9sticos se agoten en una popular cadena de tiendas o que la furia popular se repliegue a los barrios, transformada a menudo en esa mezcla de nihilismo y violencia privada que es el signo de este tiempo, no quiere decir que la crisis no exista, que por momentos pareciera ser lo que cree o quiere creer el gobierno. El dolor se reproduce en sucesivas capas. Si en los 70 se interrumpi\u00f3 el ciclo de movilidad social ascendente abierto desde comienzos de siglo, en los 80 estall\u00f3 la pobreza masiva, en los 90 se instal\u00f3 la desigualdad, ahora asistimos a una baja masiva de salarios y un empobrecimiento general de la sociedad, que consagra la inequidad argentina a niveles tr\u00e1gicamente latinoamericanos. El serrucho ascendente de la pobreza \u2013tasas que suben r\u00e1pido con la crisis y bajan menos con la recuperaci\u00f3n\u2013 lleva ya cuatro d\u00e9cadas. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=28511#fn-28511-9' id='fnref-28511-9' onclick='return fdfootnote_show(28511)'>9<\/a><\/sup> Las etapas de recesi\u00f3n son m\u00e1s largas, y las de mejora se acortan, un espiral descendente cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de romper.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Jos\u00e9 Natanson<\/strong>, director de <a href=\"https:\/\/www.eldiplo.org\/\">Le Monde diplomatique, edici\u00f3n Cono Sur<\/a>. El autor agradece a Gabriel Kessler la conversaci\u00f3n previa a la elaboraci\u00f3n de este art\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-a012253d4b-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Notas\u00a0 <\/u><\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es un calco del tramo final del alfonsinismo, en 1989, tampoco del crack del 2001 que hizo estallar el R\u00edo de la Plata. Pero esta, la tercera gran crisis econ\u00f3mica y social que vive Argentina desde el fin de la dictadura, tiene algo de aquellas.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":28514,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703605193,703604964],"class_list":["post-28511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-inflacion","tag-salarios","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Argentina-crisis0608-800935962-1659811603744.jpg?fit=821%2C395&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-7pR","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28511"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28511\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28515,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28511\/revisions\/28515"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}