{"id":2777,"date":"2017-06-28T19:22:08","date_gmt":"2017-06-28T19:22:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2777"},"modified":"2017-06-28T19:22:08","modified_gmt":"2017-06-28T19:22:08","slug":"cuba-fernando-martinez-heredia-incitador-de-pensamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2777","title":{"rendered":"Cuba &#8211; Fernando Mart\u00ednez Heredia, incitador de pensamiento"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuba<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fernando Mart\u00ednez Heredia (1939-2017)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Apuntes en torno a la trayectoria pol\u00edtica e intelectual de Fernando Mart\u00ednez Heredia<\/strong><\/p>\n<p><strong>Incitaci\u00f3n a pensar <\/strong><\/p>\n<p><strong>Alejandra Gonz\u00e1lez Baz\u00faa *\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>Revista Memoria\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1481\">http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1481<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Los tiempos largos y la revoluci\u00f3n del 59<\/strong><\/p>\n<p>Son varias las fotograf\u00edas en las que se plasmaron escenas del encuentro que a inicios de 1960 mantuvieron el Che Guevara, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. La que ha quedado consignada en el tiempo como emblema de un momento hist\u00f3rico, es la imagen del Che acercando el fuego a Sartre para que \u00e9ste pudiera encender su puro. En muchos de los reencuadres posteriores de la imagen se excluye a Simone de Beauvoir, que estaba sentada en el mismo sill\u00f3n que Sartre. En esta imagen ic\u00f3nica queda fuera tambi\u00e9n la presencia del capit\u00e1n Antonio N\u00fa\u00f1ez Jim\u00e9nez, que en un momento inicial de la serie fotogr\u00e1fica aparece sentado al costado del sill\u00f3n en el que estaban los invitados franceses y frente a la silla en la que se encontraba el Che. Quien apret\u00f3 el obturador de la c\u00e1mara fue el gran fot\u00f3grafo cubano Alberto Korda.<\/p>\n<p>El transcurrir del tiempo nos obliga a pensar cr\u00edticamente en torno a las im\u00e1genes y documentos del pasado que han triunfado sobre otros como testimonios de \u00e9poca, no para imponer miradas sobre ellos, sino para preguntarse por lo que no alumbran, que est\u00e1 oculto, empolvado, olvidado o que hay que volver a ver, una y otra vez, para hallar aquello en lo que no hab\u00edamos reparado.<\/p>\n<p>En su ensayo \u201cEl mundo ideol\u00f3gico cubano de 1959 a marzo de 1960\u201d, Fernando Mart\u00ednez Heredia, justo a prop\u00f3sito de la visita de Sartre a Cuba, dice que hab\u00eda que atender por un lado a \u201cla diferencia que existe entre el complejo que forman los eventos cuando est\u00e1n sucediendo y las percepciones y apreciaciones que tienen de ellos los que est\u00e1n vivi\u00e9ndolos\u201d y, por otro, a \u201clas interpretaciones y los juicios que hacen los estudiosos de aquel complejo de hechos en momentos diferentes o en \u00e9pocas posteriores\u201d (Mart\u00ednez Heredia, 2009: 193).<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia propone ese camino para acercarse a los procesos hist\u00f3ricos. As\u00ed es como ha mirado a la Revoluci\u00f3n cubana, entendi\u00e9ndola desde la complejidad de tiempos, espacios, vivencias; encontrando los r\u00edos que conectan hechos y fen\u00f3menos dispersos, heterog\u00e9neos y contradictorios; dando espacio a la actualizaci\u00f3n incesante de las interpretaciones, manteniendo una politicidad libertaria y socialista en cada uno de sus escritos.<\/p>\n<p>Fernando Mart\u00ednez Heredia es hoy uno de los pensadores cubanos m\u00e1s importantes y le\u00eddos en su propio pa\u00eds y en el continente. Su experiencia pol\u00edtica e intelectual est\u00e1n separadas en el t\u00edtulo del presente texto s\u00f3lo con fines metodol\u00f3gicos; como ha apuntado Julio C\u00e9sar Guanche a prop\u00f3sito de la obra de Mart\u00ednez Heredia: m\u00e1s que un pensamiento pol\u00edtico se trata de una pol\u00edtica hecha desde el pensamiento (Guanche, 2007).<\/p>\n<p>\u201cSoy un hijo de la Revoluci\u00f3n\u201d, as\u00ed se define Mart\u00ednez Heredia (Mart\u00ednez Heredia, 2010: 9), quien se incorpor\u00f3 al Movimiento 26 de julio en 1955 siendo un joven de diecis\u00e9is a\u00f1os. El 30 de julio de 1957, el asesinato de Frank Pa\u00eds a manos de la dictadura de Fulgencio Batista provoc\u00f3 una serie de protestas a lo largo de Cuba. Unos d\u00edas despu\u00e9s de este hecho, a golpe de est\u00e9ncil, se publicar\u00eda el primer texto de Mart\u00ednez Heredia. Al pueblo y a las fuerzas armadas era \u201cun manifiesto que llamaba a combatir la tiran\u00eda con los argumentos de entonces, pero adem\u00e1s se dirig\u00eda a los militares de fila, les explicaba que ellos eran carne de ca\u00f1\u00f3n mientras sus jefes eran ricos y ladrones, y los incitaba a abandonar ese campo\u201d (Mart\u00ednez Heredia, 2010: 10). Cuando \u00e9l y sus compa\u00f1eros de lucha comenzaron a pensar sobre aquellas medidas que tendr\u00edan que tomar al triunfar la revoluci\u00f3n, lo que se les ocurri\u00f3 en un primer momento fue hacer gran reforma agraria y fundar una biblioteca en el pueblo.<\/p>\n<p>Estas intuiciones compartidas sobre el devenir revolucionario y los anhelos de la gente ten\u00edan una matriz hist\u00f3rica que se alarga en el tiempo m\u00e1s all\u00e1 de la mitad del siglo XX. El pueblo natal de Mart\u00ednez Heredia es Yaguajay, que fue fundado en 1847 en el contexto de la expansi\u00f3n capitalista de la producci\u00f3n azucarera. Los trabajadores de los ingenios eran esclavos, cul\u00edes chinos (trabajadores provenientes de China u otros lugares de Asia cuya contrataci\u00f3n aument\u00f3 en las colonias despu\u00e9s de la abolici\u00f3n del comercio de esclavos) y asalariados (Mart\u00ednez Heredia, 2009a: 83). A pesar de ser un pueblo joven, la poblaci\u00f3n de Yaguajay tuvo una importante participaci\u00f3n en las guerras por la independencia libradas entre 1868 y 1895. Cuenta Mart\u00ednez Heredia que fue precisamente cuando se alej\u00f3 de su lugar natal, que constat\u00f3 el peso que el pasado remoto ten\u00eda en la memoria de la comunidad; en particular se conservaban recuerdos de la Guerra del 95, principalmente an\u00e9cdotas sobre las personas que participaron, sobre t\u00e1cticas y pr\u00e1cticas militares o sobre la vida cotidiana de los mambises, guerrilleros independentistas (Mart\u00ednez Heredia, 2011: 55).<\/p>\n<p>La memoria de las luchas por la independencia (en particular las de 1895) fue fundamental para forjar la identidad nacional, la pertenencia a una comunidad y la constataci\u00f3n de que el cambio era posible. En sus vastos an\u00e1lisis sobre el tema de la naci\u00f3n, Mart\u00ednez Heredia escoger\u00e1 el camino de la historia para explicar c\u00f3mo es que se generan sentimientos de uni\u00f3n entre la diversidad. Al final de los a\u00f1os cincuenta, en Yaguajay no s\u00f3lo se conservaba la memoria heroica y triunfante de la independencia y de la Primera y Segunda rep\u00fablicas (categor\u00edas que forman parte de las propuestas de conceptualizaci\u00f3n hist\u00f3rica del propio Mart\u00ednez Heredia) tambi\u00e9n exist\u00edan deudas con la historia manifestadas como<\/p>\n<p>\u201cfrustraciones, tensiones y contradicciones existentes entre la idea nacional y las pr\u00e1cticas republicanas, que se consideraban muy inferiores al proyecto y el ideal patri\u00f3tico del 95; y entre la uni\u00f3n nacional proclamada y la situaci\u00f3n, las necesidades, las identidades y la conciencia de grupos sociales como eran los de trabajadores, los de negros, mulatos y los de la poblaci\u00f3n rural en condiciones precarias o en la miseria. Tambi\u00e9n distingu\u00eda a esa memoria la noci\u00f3n de que se trataba de un legado no realizado, y la del compromiso con el futuro, una invitaci\u00f3n permanente a realizar cambios que cumplieran lo iniciado por la Revoluci\u00f3n del 95\u201d (Mart\u00ednez Heredia, 2011: 60-61).<\/p>\n<p>La rebeld\u00eda alargada en el tiempo rindi\u00f3 sus frutos al final de enero de 1959, cuando varios rebeldes, incluyendo a Mart\u00ednez Heredia, ocuparon las tierras de latifundistas para d\u00e1rselas a campesinos, ello bajo el respaldo de la primera ley de Reforma Agraria, firmada en la Sierra Maestra. Novecientas treinta y dos familias quedaron inscritas en el programa de reparto de tierras.<\/p>\n<p>Con la experiencia que da el haber participado en un movimiento revolucionario desde la posici\u00f3n del rebelde, Mart\u00ednez Heredia lleg\u00f3 a la capital en mayo de 1959 para inscribirse en la Universidad de La Habana en la carrera de Derecho. Es decir, que cuando Sartre visit\u00f3 Cuba, Mart\u00ednez Heredia era un joven reci\u00e9n llegado a la ciudad que estaba mirando y actuando en un universo de acontecimientos que rebasaban lo aparecido en las notas period\u00edsticas o lo captado en las pel\u00edculas fotogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p><strong>Incendiar el oc\u00e9ano y tomar el cielo por asalto<\/strong><\/p>\n<p>Son varias las etapas que Mart\u00ednez Heredia distingue en el proceso de la Revoluci\u00f3n cubana, la cual formar\u00eda parte del largo siglo XX cubano iniciado en 1895. La primera de estas etapas ir\u00eda de 1959 a inicios de los a\u00f1os setenta y estar\u00eda caracterizada por un gran dinamismo cultural no carente de conflictos, una inquietante imaginaci\u00f3n pol\u00edtica y una absorci\u00f3n de conocimientos relacionados creativamente con el proceso revolucionario y con el sentido colectivo de justicia y liberaci\u00f3n. Desde finales de los sesenta sucedieron hechos que daban cuenta de un viraje en la pol\u00edtica econ\u00f3mica y cultural de la Revoluci\u00f3n, pero ser\u00e1 hasta inicios de los setenta cuando claramente se percibir\u00e1 una nueva etapa.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a por llegar a la cifra de 10 millones de toneladas de az\u00facar dej\u00f3 agotados al territorio y a la poblaci\u00f3n. El Che hab\u00eda sido asesinado en Bolivia en el 67 y el panorama de la rebeld\u00eda latinoamericana no era tan alentador con respecto a los a\u00f1os anteriores. Adem\u00e1s, hab\u00eda sucedido una gran fractura en la intelectualidad del mundo, principalmente la latinoamericana, ocasionada por el caso Padilla. En ese contexto, Cuba reformul\u00f3 y fortaleci\u00f3 las relaciones con el campo socialista, en especial con la URSS. Ello provoc\u00f3 cambios no s\u00f3lo en la pol\u00edtica econ\u00f3mica e institucional, sino en la cultura, porque se impuso el modelo del socialismo sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>En esos tiempos se institucionaliz\u00f3 la censura, la cultura se parametr\u00f3, fortaleciendo en la cotidianidad la idea de que la unanimidad de criterios era fundamental para enfrentar al enemigo y que el disenso mostraba debilidad. Aunque en los a\u00f1os ochenta comenz\u00f3 a ser visible un viraje en varios \u00e1mbitos de lo social, no ser\u00e1 sino hasta los noventa que se distinga claramente una nueva etapa, caracterizada por una cruda situaci\u00f3n econ\u00f3mica provocada por el derrumbamiento del campo socialista, la resistencia colectiva y la latencia de contradicciones diversas.<\/p>\n<p>En la introducci\u00f3n a uno de sus libros m\u00e1s sugerentes, El ejercicio de pensar, Mart\u00ednez Heredia dec\u00eda, tentativamente, que Cuba estaba atravesando por el cierre de aquella etapa iniciada en los noventa: el momento est\u00e1 caracterizado por una combinaci\u00f3n de fortalezas extraordinarias y debilidades graves (Mart\u00ednez Heredia, 2008: 9).<\/p>\n<p>Cuando Mart\u00ednez Heredia ha hablado desde diversos presentes y coyunturas, siempre se remite al pasado para encontrar indicios que alumbren el camino y desenreden los nudos formados por la contradicci\u00f3n. Con respecto a los primeros a\u00f1os del proceso revolucionario, pone el \u00e9nfasis en las relaciones que explicaron la abolici\u00f3n de las relaciones de dominaci\u00f3n, en el cambio en la vida de las personas a nivel social e institucional y en la creaci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n incesante del mundo revolucionario (Mart\u00ednez Heredia, 2008: 15).<\/p>\n<p>\u201cIncendiar el oc\u00e9ano\u201d era una exigencia para aquellos que desde las aulas universitarias participaban de la revoluci\u00f3n (Mart\u00ednez, 2006: 104). La difusi\u00f3n del marxismo potenci\u00f3 las trasformaciones que ven\u00edan ocurriendo en Cuba. Pronto se asumi\u00f3 masivamente \u201cy se consider\u00f3 que deb\u00eda guiar al pensamiento, con la legitimidad que daba la Revoluci\u00f3n\u201d (Mart\u00ednez Heredia, 2008: 23). Sin embargo, Fernando Mart\u00ednez Heredia apunta que casi de inmediato surgieron cuestionamientos en torno al marxismo: \u00bfvendr\u00eda a participar, a ayudar a la revoluci\u00f3n, o ser\u00eda solo un certificado que le exped\u00eda y una doctrina que ella aceptaba? \u00bfY cu\u00e1l marxismo asumir\u00eda la Revoluci\u00f3n cubana? (Mart\u00ednez Heredia, 2008: 23).<\/p>\n<p>No es preciso decir que el proceso revolucionario cubano se inspir\u00f3 en su totalidad en el marxismo \u201cSer\u00eda un error creer que porque nos hicimos marxistas sucedi\u00f3 todo, cuando la verdad es que nos hicimos marxistas por todo lo que sucedi\u00f3\u201d, (Mart\u00ednez Heredia, 2001: 92) dice el autor al explicar la multiplicidad de direcciones en las que se mov\u00eda el pensamiento y la acci\u00f3n social. Fue a partir de 1961 que el conocimiento del marxismo comenz\u00f3 a sistematizarse, su legitimidad como teor\u00eda explicativa y transformadora la obtuvo por la sinton\u00eda encontrada con el propio proceso revolucionario.<\/p>\n<p>La herej\u00eda colectiva se puso en pr\u00e1ctica, era necesario dudar, disentir, cuestionar, proponer, indagar y confrontar con aquellos que se encontraban en la misma trinchera. Escuchar a las diversas voces, participar de las pol\u00e9micas, evidenciar el disenso no signific\u00f3 para muchos un signo de debilidad o error, sino parte fundamental del camino que la Revoluci\u00f3n ten\u00eda que transitar. Si en 1961 Fidel Castro dijo en sus Palabras a los intelectuales la frase \u201cdentro de la revoluci\u00f3n todo\u201d, Fernando Mart\u00ednez Heredia y otros j\u00f3venes universitarios, asumieron que ese \u201ctodo\u201d implicaba el derecho a pensar, a leer con libertad y a expresar el criterio (Mart\u00ednez Heredia, 2011b).<\/p>\n<p>Con ese esp\u00edritu naci\u00f3 la revista Pensamiento Cr\u00edtico, en cuya concepci\u00f3n y hechura Mart\u00ednez Heredia fue uno de los protagonistas fundamentales. Esta revista forma parte de la copiosa memoria revistera de nuestro continente en el siglo XX; los profesores del Departamento de Filosof\u00eda de la Universidad de la Habana que hicieron posible su producci\u00f3n y difusi\u00f3n, pensaban que si las pr\u00e1cticas sociales iniciadas en 1959 eran extraordinarias, el pensamiento en, sobre y desde ellas tambi\u00e9n ten\u00eda que serlo. En cada uno de los n\u00fameros de Pensamiento Cr\u00edtico se sumaban reflexiones para atizar la herej\u00eda de la Revoluci\u00f3n cubana. Mart\u00ednez Heredia fue el director de esta publicaci\u00f3n durante sus cincuenta y tres n\u00fameros, publicados entre 1967 y 1971, a\u00f1o en que Pensamiento Cr\u00edtico fue una de las creaciones se\u00f1aladas por los dedos censurantes a los que les incomodaba tanto el pensamiento como la cr\u00edtica, y mucho m\u00e1s si estaban juntos. Esta publicaci\u00f3n fue fundamental en la construcci\u00f3n de un marxismo no ortodoxo, vinculado a las realidades de aquellos a los que Fanon llam\u00f3 \u201clos condenados de la tierra\u201d.<\/p>\n<p>En 2010 se public\u00f3 una antolog\u00eda de Pensamiento Cr\u00edtico con una parte m\u00ednima de los textos totales de la revista (Mart\u00ednez Heredia, 2010b). En este presente urgido de pensamiento cr\u00edtico, valdr\u00eda la pena reencontrarse con aquellos documentos nacidos en un momento de efervescencia social, de ampliaci\u00f3n del horizonte de posibilidades, en donde la relaci\u00f3n din\u00e1mica, creativa y conflictiva entre el ejercicio del pensar y el hacer se encontraba en la vida cotidiana rompiendo incluso con los planteamientos dicot\u00f3micos.<\/p>\n<p><strong>Obedecer y clasificar: los a\u00f1os grises<\/strong><\/p>\n<p>Se le llama \u201cQuinquenio Gris\u201d a un periodo en la que fue evidente un cambio en la pol\u00edtica cultural de la Revoluci\u00f3n cubana. El t\u00e9rmino acu\u00f1ado por Ambrosio Fornet hace referencia al periodo comprendido entre 1971 y 1975, a\u00f1os en los que, desde el Consejo Nacional de Cultura, se implement\u00f3 una pol\u00edtica cultural cuyo signo fue la censura y la cerraz\u00f3n contrastantes con el dinamismo sucedido en la d\u00e9cada anterior. La censura y el acallamiento de Pensamiento Cr\u00edtico forman parte de lo que defini\u00f3 la grisura de aquel quinquenio, cuyas fronteras temporales en el ejercicio pr\u00e1ctico de la creaci\u00f3n art\u00edstica e intelectual se extendieron un tanto m\u00e1s que cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>El texto \u201cPensamiento social y pol\u00edtica de la Revoluci\u00f3n\u201d, que se reproduce en este n\u00famero de la revista OSAL, form\u00f3 parte de un ciclo de conferencias organizado en Cuba en 2007 por el Centro Te\u00f3rico-Cultural Criterios, el cual tuvo como uno de sus objetivos el ejercicio del di\u00e1logo entre aquellos que desde el socialismo se posicionaban cr\u00edticamente ante la institucionalizaci\u00f3n de la censura y la parametrizaci\u00f3n cultural. Las ponencias presentadas en este ciclo son un c\u00famulo de puntos de vista que volvieron la mirada sobre un pasado con el fin de recrear creativamente el presente, adem\u00e1s de transmitirle a generaciones m\u00e1s j\u00f3venes la experiencia no s\u00f3lo de los aciertos revolucionarios, sino de los errores.<\/p>\n<p>Fernando Mart\u00ednez Heredia ha publicado copiosamente en Latinoam\u00e9rica. Son conocidas varias de sus ponencias presentadas en eventos pol\u00edticos y acad\u00e9micos del continente. Es un pensador socialista que defiende la experiencia hist\u00f3rica de la Revoluci\u00f3n cubana y no ha cejado en su empe\u00f1o por convertir dicha experiencia en una suma de conocimiento que debe ser apropiado por aquellos deseosos de construir sociedades emancipadas. El texto que se publica a continuaci\u00f3n, tiene la particularidad de haberse escrito a prop\u00f3sito de un di\u00e1logo entre cubanos, cuya naturaleza cr\u00edtica es importante recalcar dados los estereotipos vigentes sobre la cultura cubana, los cuales reproducen la idea de que existe una especie de estancamiento en la reflexi\u00f3n y el debate sobre la cultura, la historia y el pensamiento social. Estereotipos falsos que muestran el desconocimiento sistem\u00e1tico de una realidad compleja, contradictoria, en la cual los estancamientos, sin duda existentes, son constantemente confrontados por un dinamismo cultural que apunta a las direcciones m\u00e1s diversas, liberadoras algunas, peligrosas otras.<\/p>\n<p>El 5 de enero de 2007, en el programa \u201cImpronta\u201d, del canal televisivo Cubavisi\u00f3n, apareci\u00f3 Luis Pav\u00f3n Tamayo, quien presidi\u00f3 el Consejo Nacional de Cultura entre 1971 y 1975. Dicho programa ten\u00eda como objeto transmitir breves c\u00e1psulas sobre personalidades que hubiesen dejado una impronta en la cultura cubana. En el programa de aquel d\u00eda se entrevist\u00f3 a Pav\u00f3n Tamayo, quien indudablemente hab\u00eda dejado una profunda huella en la cultura; pero, a diferencia de la trayectoria de otros personajes, la de \u00e9l fue una \u201cimpronta\u201d dolorosa, cuya naturaleza y profundidad qued\u00f3 demostrada al aparecer muestras de indignaci\u00f3n y cuestionamiento inmediatamente despu\u00e9s de haber concluido el programa televisivo.<\/p>\n<p>Muchos son los testimonios que circularon v\u00eda Internet alrededor del tema, opiniones al interior y fuera de Cuba iban y ven\u00edan con tanta velocidad que poco tiempo daban a la elaboraci\u00f3n de un pensamiento meditado. En un esfuerzo por discutir con mayor profundidad sobre el tema, entre enero y junio de 2007 se llev\u00f3 a cabo el ciclo \u201cLa pol\u00edtica cultural del periodo revolucionario: memoria y reflexi\u00f3n\u201d, organizado por el Centro Te\u00f3rico-Cultural Criterios y su director, Desiderio Navarro. A partir de entonces se inici\u00f3 un fruct\u00edfero intercambio reflexivo, en el que han participado diversas voces, en torno a la censura, la represi\u00f3n y el acallamiento en el pasado reciente cubano. \u00c9ste no es un debate concluido, ni agotado; poni\u00e9ndolo en la sinton\u00eda de los tiempos largos de la transformaci\u00f3n cultural, apenas estamos presenciando el inicio de un ejercicio cr\u00edtico al que le faltan caminos intrincados que recorrer, rutas nuevas que descubrir o brechas ya andadas que ser\u00e1 necesario desmalezar.<\/p>\n<p>Esta conferencia de Mart\u00ednez Heredia, en la que habl\u00f3 de la posici\u00f3n en la que qued\u00f3 el pensamiento social en relaci\u00f3n con el poder y con la sociedad a partir de aquellos a\u00f1os, es no s\u00f3lo una fuente para conocer una determinada postura en un debate coyuntural, es tambi\u00e9n un material de reflexi\u00f3n en torno a las dificultades y contradicciones que necesariamente surgen en cualquier proceso revolucionario. Quien se acostumbre a mirar s\u00f3lo las gestas heroicas de las revoluciones, quien en sus reflexiones s\u00f3lo alumbre los aciertos y acalle los errores, quien en su memoria s\u00f3lo retenga lo alumbrado y no se cuestione por lo oculto y contradictorio, le pondr\u00e1 obst\u00e1culos al pensamiento cr\u00edtico y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica libertaria. Mart\u00ednez Heredia es un pensador que ha enunciado al error no para regodearse en \u00e9l haciendo m\u00e1s profundo el escollo, sino para asimilarlo como aprendizaje colectivo y fuente de experiencia hist\u00f3rica desde los cuales los l\u00edmites de la posibilidad emancipadora se ensanchen.<\/p>\n<p><strong>De rectificaciones y errores al Periodo Especial<\/strong><\/p>\n<p>Como una revoluci\u00f3n socialista de liberaci\u00f3n nacional ha definido Mart\u00ednez Heredia a la cubana. Ninguno de los conceptos que engloban esta definici\u00f3n son gratuitos o usados sin rigor. No es la teor\u00eda quien les da contenido en primera instancia, sino la historia propia de Cuba la que encuentra sinton\u00eda explicativa con el hilvane de conceptos como revoluci\u00f3n, socialismo, liberaci\u00f3n y nacional.<\/p>\n<p>Cuando Mart\u00ednez Heredia habla de Cuba y la transici\u00f3n al socialismo, lo que le interesa apuntalar no es el vocabulario de moda que ha convertido el concepto de \u201ctransici\u00f3n\u201d en una herramienta eficaz para nombrar la permanencia o el acomodamiento. \u201cTransici\u00f3n\u201d en los ensayos de Mart\u00ednez Heredia es un concepto que explicar\u00eda el car\u00e1cter incompleto de la Revoluci\u00f3n, el paso entre lo que se es y lo que se aspira a ser y la necesidad de cr\u00edtica permanente encaminada a construir un modo de reproducci\u00f3n de la vida radicalmente diferente al capitalismo.<\/p>\n<p>En 1986 se inici\u00f3 el \u201cProceso de rectificaci\u00f3n de errores y tendencias negativas\u201d, el cual signific\u00f3 la implementaci\u00f3n de medidas econ\u00f3micas y pol\u00edticas que cambiasen la relaci\u00f3n de Cuba con los pa\u00edses socialistas, en especial con la URSS, dados los signos de desmoronamiento del bloque socialista. En 1991, Mart\u00ednez Heredia dict\u00f3 la conferencia \u201cCuba: problemas de la liberaci\u00f3n, el socialismo, la democracia\u201d que despu\u00e9s ser\u00eda publicada en la revista cubana Cuadernos de Nuestra Am\u00e9rica y posteriormente en otros medios latinoamericanos. En este texto se hace uno de los primeros an\u00e1lisis sobre el Proceso de rectificaci\u00f3n desde la perspectiva cr\u00edtica del pensamiento social. Mart\u00ednez Heredia entendi\u00f3 ese momento no s\u00f3lo desde la necesidad de rectificaci\u00f3n econ\u00f3mica, sino pol\u00edtica y cultural.<\/p>\n<p>\u201cEl proceso de rectificaci\u00f3n iniciado en 1986 es un proceso pol\u00edtico que promueve la participaci\u00f3n de la masa del pueblo en acciones dirigidas contra las consecuencias de los desaciertos, deformaciones y retrocesos, a la vez que una concientizaci\u00f3n masiva que permita precisar y atacar las causas de aquellos y recuperar la autoidentidad espec\u00edfica del socialismo cubano, y tambi\u00e9n una campa\u00f1a contra las insuficiencias y peligros que amenazan hoy la continuidad del sistema y de la independencia nacional\u201d. (Mart\u00ednez Heredia, 2006: 113).<\/p>\n<p>La rectificaci\u00f3n, al igual que la transici\u00f3n, tienen el peso de la historia tras de s\u00ed en la obra de Mart\u00ednez Heredia. Rectificar era posible porque la cultura revolucionaria cubana habr\u00eda sembrado la posibilidad de hacerlo, de la misma forma que hab\u00eda puesto los cimientos para transitar dignamente por uno de los momentos m\u00e1s dif\u00edciles de la historia cubana: el Periodo especial. Ambos procesos demostraron que el determinismo econ\u00f3mico no pod\u00eda explicar la resistencia y la organizaci\u00f3n (Mart\u00ednez Heredia, 2006: 143); a la luz de los a\u00f1os es claro que lo que sucedi\u00f3 en Cuba a finales de la d\u00e9cada de los ochenta y en los noventa fue la constataci\u00f3n de que la realidad rebas\u00f3 lo que a la prospectiva le parec\u00eda imposible.<\/p>\n<p>En el horno de los noventa. Identidad y sociedad en la Cuba actual es el t\u00edtulo de uno de los ensayos m\u00e1s conocidos de Fernando Mart\u00ednez Heredia. Publicado originalmente de La Gaceta de Cuba, este texto sintetiza una serie de latencias, reflexiones, advertencias y propuestas que el autor amas\u00f3 durante varios a\u00f1os de observaci\u00f3n profunda de la sociedad cubana y el mundo. Podr\u00edamos robarle el t\u00edtulo de En el horno de los noventa para hablar no s\u00f3lo de Cuba, sino del mundo entero bajo el signo de la hegemon\u00eda neoliberal: esos a\u00f1os fueron un horno en donde se cocinaron muchas de las pr\u00e1cticas pol\u00edticas que padecemos en la actualidad. Los noventa tambi\u00e9n fueron a\u00f1os en los que la rebeld\u00eda y la resistencia florecieron, evidenciando las profundas grietas de un sistema que se cre\u00eda infranqueable, invencible, omnipotente.<\/p>\n<p>El Periodo Especial en tiempos de paz (el apellido en la memoria se ha olvidado, dejando s\u00f3lo al nombre) fue el camino tomado por el gobierno cubano en una coyuntura sumamente dif\u00edcil para su pueblo. Algunos j\u00f3venes cubanos que vivieron este periodo en la infancia o nacieron en \u00e9l est\u00e1n comenzando a releer ese pasado inmediato para encontrar indicios que expliquen su presente convulso. En esta b\u00fasqueda ser\u00e1 indispensable que se remitan a las ideas que se estaban planteando en esos a\u00f1os, en los que a la par de la carest\u00eda, camin\u00f3 la creatividad y resistencia.<\/p>\n<p>Sin riesgo de equ\u00edvoco, la visi\u00f3n de Fernando Mart\u00ednez Heredia en torno a los cambios culturales ocurridos en los a\u00f1os noventa y a sus contradicciones es una de las m\u00e1s l\u00facidas; sus ensayos sobre esta \u00e9poca contienen una densidad pol\u00edtica muy profunda, es perceptible que fueron escritos desde el calor de la pol\u00e9mica con diversos actores, desde la pasi\u00f3n esperanzada de quien ve el futuro imaginado peligrar, sin por ello doblegar el esp\u00edritu cr\u00edtico.<\/p>\n<p><strong>Incitador del pensamiento<\/strong><\/p>\n<p>Se puede ser cr\u00edtico y mantenerse inm\u00f3vil en una posici\u00f3n funcional a la hegemon\u00eda del capital (incluso estando en Cuba), o se puede ser cr\u00edtico para incitar al pensamiento y a la pr\u00e1ctica pol\u00edtica libertaria, sin ser condicionante el lugar geogr\u00e1fico desde donde se piensa.<\/p>\n<p>El pensamiento cr\u00edtico desde el cual ser\u00e1 posible ensanchar los l\u00edmites de lo posible, incendiar nuevamente el oc\u00e9ano o tomar el cielo por asalto, tiene que atender incesantemente a la pr\u00e1ctica pol\u00edtica en un presente cuyo desencantamiento ha tenido a una de sus m\u00e1s graves v\u00edctimas en la pol\u00edtica misma. Muchos son los nombres propios que han llamado la atenci\u00f3n en las reflexiones de Fernando Mart\u00ednez Heredia. De ellos no retiene las an\u00e9cdotas \u00e9picas o sus construcciones conceptuales despojadas de historicidad, sino la politicidad de sus planteamientos te\u00f3ricos, la posibilidad contenida en los conceptos de dar cuenta, de la manera m\u00e1s precisa y \u00fatil, de las contradicciones y complejidades de sus respectivas realidades.<\/p>\n<p>De Gramsci recupera la cualidad de ser un autor que incita al lector a la actividad, \u201ca conversar con \u00e9l, a poner a trabajar la mente, a apoderarse de su multitud de preguntas, sugerencias, sutilezas y caminos\u201d (Mart\u00ednez Heredia: 2009b). Del te\u00f3rico y luchador italiano tambi\u00e9n recalcar\u00e1 la capacidad que tuvo para entreabrir puertas desde la cuales el mundo no se entendiera como algo simplificable y la revoluci\u00f3n pudiese comprenderse desde la maravilla y angustia que contiene, desde la combinaci\u00f3n de grandezas y miserias que en ella se ponen en juego. Con Gramsci tambi\u00e9n hablar\u00e1 de la necesidad de ser superiores al mundo que estamos obligados a parir y la relaci\u00f3n que existe entre esta obligaci\u00f3n y el conocimiento social.<\/p>\n<p>\u201cYendo m\u00e1s all\u00e1 de debates como el relativo a la izquierda te\u00f3rica, quisiera resaltar que la grandiosa obra de Gramsci ratifica la relativa autonom\u00eda del pensamiento social. Es una comprobaci\u00f3n fehaciente de lo que pueden producir subjetividades formadas y conscientes cuando se ponen a trabajar sin miedo a violentar lo que se considera posible producir dentro de los l\u00edmites de la reproducci\u00f3n de la vida vigente, cuando llegan a comprender que ese es el \u00fanico camino para la liberaci\u00f3n de las personas y las sociedades, y contin\u00faan con tenacidad y entrega su labor de subvertir lo existente, abrir puertas al futuro y contribuir a adelantarlo\u201d (Mart\u00ednez Heredia: 2009b).<\/p>\n<p>Para Mart\u00ednez Heredia, El Che ser\u00e1 otro importante incitador de la pr\u00e1ctica y el pensamiento revolucionarios. En Las ideas y la batalla del Che, Mart\u00ednez Heredia propone itinerarios para acercarse a algunas de las ideas del Che en las que est\u00e1 presente una filosof\u00eda de la praxis y la dial\u00e9ctica, en la que al ser humano se le da centralidad como sujeto hist\u00f3rico y pol\u00edtico constructor de sus posibilidades futuras (Mart\u00ednez Heredia: 2010c).<\/p>\n<p>Como prologuista del libro Sartre-Cuba-Sartre. Hurac\u00e1n, surco, semillas (Mart\u00ednez Heredia, 2009a: 192-221 ), retoma de Sartre la caracter\u00edstica de haber sido un hombre que puso \u201csu pluma, su actuaci\u00f3n p\u00fablica y su fama del lado izquierdo en el campo de las luchas sociales, y de lado de los pueblos colonizados en el apoyo a sus combates por la liberaci\u00f3n\u201d. Advierte tambi\u00e9n que al pensador franc\u00e9s le ha tocado su cuota de olvido al enfrentar las condiciones de ser un hombre que se opuso a la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La serie fotogr\u00e1fica en donde aparecen el Che, Sartre, Beavouir y N\u00fa\u00f1ez Jim\u00e9nez, es s\u00f3lo una de muchas que Korda captur\u00f3 durante la primera d\u00e9cada de la Revoluci\u00f3n cubana. El siglo XX latinoamericano y sus luchas de liberaci\u00f3n ha sido, en algunos casos, convenientemente reducido a \u00edconos, im\u00e1genes inm\u00f3viles sin poder explicativo que no le hacen honor ni a los autores de las im\u00e1genes, ni a los sujetos presentes m\u00e1s all\u00e1 de lo visible. A la fotograf\u00eda hay que entenderla, como propone John Berger, colocarla entre las disputas pol\u00edticas que hicieron que el obturador se apretara en ese instante y recortara la realidad de tal o cual manera, extender la imaginaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo evidente (Berger, 2010). En el proceso del entendimiento complejo de la confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica del siglo XX latinoamericano, Mart\u00ednez Heredia ha contribuido no s\u00f3lo con el an\u00e1lisis riguroso de la Revoluci\u00f3n cubana, sino al de este proceso en relaci\u00f3n con las luchas latinoamericanas.<\/p>\n<p>En 1979, al triunfo de la Revoluci\u00f3n Sandinista en Nicaragua, fue enviado a trabajar all\u00ed como parte de la misi\u00f3n diplom\u00e1tica cubana. Vivi\u00f3 en aquel pa\u00eds latinoamericano hasta 1984, cuando regres\u00f3 a Cuba. Estos a\u00f1os de pr\u00e1ctica pol\u00edtica dejaron en Mart\u00ednez Heredia una profunda huella que es notoria hasta la actualidad; es la marca de quien participa activa y apasionadamente en procesos pol\u00edticos fuera de su pa\u00eds natal y que siente como propios. Am\u00e9rica Latina en el siglo XX no ser\u00e1 para \u00e9l una fotograf\u00eda colocada en un museo, sino un espacio con un gran potencial hist\u00f3rico, pol\u00edtico y cultural cuya densidad no puede ser olvidada en la construcci\u00f3n de los caminos actuales.<\/p>\n<p>Al desplazamiento de la radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica hacia los tonos rojizos se le llama \u201cCorrimiento hacia el rojo\u201d, este proceso explica el incremento en la longitud de las ondas que emite la fuente. En una apropiaci\u00f3n hist\u00f3rica y social del rojo, Fernando Mart\u00ednez Heredia titul\u00f3 El corrimiento hacia el rojo a uno de sus libros en los que se compilan diversos ensayos, en su mayor\u00eda escritos en los a\u00f1os noventa. Basta con mirar el \u00edndice para sentirnos interpelados con los temas planteados; m\u00e1s de diez a\u00f1os despu\u00e9s, el debate sobre el dificultoso corrimiento hacia el rojo en t\u00e9rminos sociales y pol\u00edticos sigue abierto (Mart\u00ednez Heredia, 2001).<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2006, el Premio Nacional de Ciencias Sociales le fue otorgado a Fernando Mart\u00ednez Heredia. A partir de entonces se ha reeditado o publicado parte de su obra con tirajes amplios; los ejemplares de sus libros pueden encontrarse en la librer\u00eda m\u00e1s escondida de Sancti Sp\u00edritus o en la calle Obispo, en una de las librer\u00edas m\u00e1s importantes de la Habana cuyo nombre homenajea al poeta Fayad Jamis. Es invitado, dentro y fuera de Cuba, a impartir conferencias, formar docentes, conmemorar aniversarios, presentar libros, etc. Es pues un referente intelectual y pol\u00edtico en estos tiempos en los que en Am\u00e9rica Latina hay quienes se empe\u00f1an por que el corrimiento hacia el rojo sea posible en todas las latitudes y luchan por frenar el corrimiento al azul. Apropi\u00e1ndonos de la met\u00e1fora sobre el corrimiento hacia el rojo en t\u00e9rminos sociales, podemos hablar de proceso inverso que supone el decrecimiento en la longitud de onda de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica: corrimiento al azul se llama a este proceso cuya definici\u00f3n puede servirnos de pretexto para remitirnos a la crisis pol\u00edtica actual.<\/p>\n<p>En sus textos m\u00e1s recientes, as\u00ed como en los primeros, se percibir\u00e1 que Mart\u00ednez Heredia apela a la pregunta como herramienta en el proceso de conocimiento. Interrogantes diversas palpitaran en su obra, y ellas ser\u00e1n un m\u00e9todo para no tecnificar ni la teor\u00eda ni la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. La pregunta, como presencia constante en sus textos, ser\u00e1 un punto de partida para incitar al pensamiento. De los lectores o escuchas depender\u00e1 que estas preguntas sean verdaderos detonantes de la reflexi\u00f3n y no cuestionamientos de resoluci\u00f3n predeterminada. \u201cDos cabezas piensan mejor que una\u201d, dice un dicho popular, Roque Dalton con su decir po\u00e9tico y pol\u00edtico, escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u201cPensar a solas duele. No hay nadie a quien golpear. No hay nadie a quien dejar piadosamente perdonado.<\/em><\/p>\n<p><em>Est\u00e1 uno y su cara.<\/em><\/p>\n<p><em>Uno y su cara de sant\u00f3n farsante\u201d<\/em> (Dalton 1995:17)<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de muchos de los textos de Fernando Mart\u00ednez Heredia, lo que subyace es el aprendizaje y la escucha de otros pensamientos que se sintetizan en uno nuevo que est\u00e1 dispuesto a reformularse incesantemente en la articulaci\u00f3n con otros. Desde sus primeros, hasta sus m\u00e1s recientes trabajos, hay un rasgo com\u00fan latente: la b\u00fasqueda por incitar al pensamiento cr\u00edtico colectivo que supone una pr\u00e1ctica pol\u00edtica. En mundo en el que caben muchos mundos ser\u00e1 posible si articulamos el pensamiento y el hacer de unos con el de otros dispuestos tambi\u00e9n a construir ese mundo.<\/p>\n<p>La forma en que Mart\u00ednez Heredia aborda grandes temas como el Estado, el poder, la naci\u00f3n, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, incita al pensamiento, estimula al movimiento, a la cr\u00edtica e incluso al sano y necesario disenso. Pero sobre todo es un pensamiento que potencia al sujeto, que hace del futuro no un tiempo dado, pero tampoco un inmenso vac\u00edo por llenar. Si no el tiempo que tiene que contener cr\u00edticamente al pasado y al presente, caracter\u00edstica que radicalizar\u00e1 y ensanchar\u00e1 los l\u00edmites de lo posible.<\/p>\n<p>* Alejandra Gonz\u00e1lez Baz\u00faa es doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, (UNAM), de donde es profesora de la carrera de Sociolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong><u>Bibliograf\u00eda<\/u><\/strong><\/p>\n<p>Berger, John 2010 \u201cEntender una fotograf\u00eda\u201d en <a href=\"http:\/\/seikilos.com.ar\/seikilos\/2010\/01\/entender-una-fotografia-john-berger\/\">http:\/\/seikilos.com.ar\/seikilos\/2010\/01\/entender-una-fotografia-john-berger\/<\/a><\/p>\n<p>Dalton, Roque, Antolog\u00eda, Editorial Txtalaparta, Navarra, 1995.<\/p>\n<p>Guanche, Julio C\u00e9sar 2007 \u201cFernando Mart\u00ednez Heredia: la revoluci\u00f3n en el pensamiento\u201d en <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=44092\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=44092<\/a><\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando Corrimiento hacia el rojo, Editorial Letras cubanas, La Habana, Cuba, 2001.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando Socialismo, liberaci\u00f3n y democracia. En el horno de los noventa, Ocean Sur, 2006.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando El ejercicio de pensar, ICIC Juan Marinello- Ruth Casa editorial, La Habana, Cuba, 2008.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando Andando en la Historia, ICIC Juan Marinello- Ruth Casa Editorial, La Habana, Cuba, 2009a.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando 2009b \u201cGramsci con nosotros\u201d <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=93561\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=93561<\/a><\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando Si breve\u2026, Editorial Letras Cubanas, La Habana, Cuba, 2010a.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando La cr\u00edtica en tiempo de revoluci\u00f3n, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2010b.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando Las ideas y la batalla del Che, La Habana, Cuba, 2010<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando Historias cubanas, Ediciones Luminaria, Sancti Sp\u00edritus, Cuba, 2011a.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia, Fernando 20011b \u201cA cincuenta a\u00f1os de palabras a los intelectuales\u201d 2011. <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=131522\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=131522<\/a><\/p>\n<p>Mart\u00ednez , Liliana Los hijos de Saturno: intelectuales y revoluci\u00f3n en Cuba, M\u00e9xico, D.F. FLACSO, 2006.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSoy un hijo de la Revoluci\u00f3n\u201d, as\u00ed se define Mart\u00ednez Heredia (Mart\u00ednez Heredia, 2010: 9), quien se incorpor\u00f3 al Movimiento 26 de julio en 1955 siendo un joven de diecis\u00e9is a\u00f1os. El 30 de julio de 1957, el asesinato de Frank Pa\u00eds a manos de la dictadura de Fulgencio Batista provoc\u00f3 una serie de protestas a lo largo de Cuba. Unos d\u00edas despu\u00e9s de este hecho, a golpe de est\u00e9ncil, se publicar\u00eda el primer texto de Mart\u00ednez Heredia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[16719],"tags":[17212,9131109,1752522,9130858,158368,116532992],"class_list":["post-2777","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-cuba","tag-america-latina","tag-frank-pais","tag-fulgencio-batista","tag-movimiento-26-de-julio","tag-pensamiento-critico","tag-revista-osal","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-IN","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2777"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2779,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2777\/revisions\/2779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}