{"id":26497,"date":"2022-05-26T08:33:31","date_gmt":"2022-05-26T06:33:31","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497"},"modified":"2022-05-26T08:33:31","modified_gmt":"2022-05-26T06:33:31","slug":"libros-trotsky-de-cerca-y-por-dentro-a-la-ida-y-a-la-vuelta-leonardo-padura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497","title":{"rendered":"Libros &#8211; Trotsky, de cerca y por dentro, a la ida y a la vuelta. [Leonardo Padura]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>\u2018Babelia\u2019 adelanta el pr\u00f3logo del escritor cubano a \u2018La fuga de Siberia en un trineo de renos\u2019, (Editorial Siglo XXI &amp; Clave Intelectual) el libro en el que el pol\u00edtico narra su condena al norte del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico, que se publica por primera vez en castellano.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/\">El Pa\u00eds<\/a>, 24-5-2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 26-5-2022<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En agosto de 2020, al cumplirse los ochenta a\u00f1os del asesinato de Lev Dav\u00eddovich Bronstein, Trotsky, a manos del agente estalinista Ram\u00f3n Mercader, recib\u00ed una cantidad sorprendente de peticiones de entrevistas, invitaciones a escribir art\u00edculos y tambi\u00e9n convocatorias a participar en mesas de debate sobre aquel hecho hist\u00f3rico. Al mismo tiempo me llegaban de diferentes partes del mundo, pero en especial de pa\u00edses latinoamericanos, informes diversos dedicados a rememorar y valorar, con la perspectiva del tiempo transcurrido, el crimen del 20 de agosto de 1940 en la casa del profeta desterrado, en la delegaci\u00f3n mexicana de Coyoac\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfQu\u00e9 curiosidad hist\u00f3rica, qu\u00e9 reclamo del presente pod\u00eda haber provocado aquel renovado e intenso inter\u00e9s en la figura de Trotsky a casi un siglo de su muerte? En un mundo globalizado, digitalizado, polarizado de la peor manera, dominado por el liberalismo rampante y triunfante y, para colmos, azotado por una pandemia de proporciones b\u00edblicas que pon\u00eda (y sigue teniendo) en jaque el destino de la humanidad, \u00bfa qu\u00e9 ven\u00eda tal expectativa por recuperar el destino de un revolucionario sovi\u00e9tico del siglo pasado que, por cierto, hab\u00eda sido el perdedor en una disputa pol\u00edtica y personal que se pretendi\u00f3 cerrar con su asesinato? \u00bfQu\u00e9 pod\u00edan decirnos a estas alturas \u00aden estas coordenadas hist\u00f3ricas y sociales\u00ad el crimen de 1940 y la figura de la v\u00edctima de un furibundo golpe de piolet ordenado desde el Kremlin sovi\u00e9tico?<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497#fn-26497-1' id='fnref-26497-1' onclick='return fdfootnote_show(26497)'>1<\/a><\/sup>] \u00bfTrotsky y su pensamiento a\u00fan ten\u00edan vigencia, capacidad de transmitirnos algo \u00fatil para nuestro turbulento presente, tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de que desapareciera la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica que \u00e9l hab\u00eda contribuido a fundar?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La constataci\u00f3n de que determinados sectores del pensamiento, la pol\u00edtica y el arte de estos tiempos a\u00fan se sienten convocados por las peripecias vitales y los aportes filos\u00f3ficos y pol\u00edticos de Lev Dav\u00eddovich Trotsky puede tener un primer correlato (y otros muchos). Y esa primera dilucidaci\u00f3n acaso reafirme (al menos as\u00ed lo pienso) que, derrotado en la liza pol\u00edtica, el exiliado resultaba ser un maltrecho vencedor en la disputa hist\u00f3rica proyectada hacia el futuro; de esta \u00faltima, a diferencia de sus asesinos, \u00e9l ha salido como un s\u00edmbolo de resistencia, coherencia y, para sus seguidores, hasta como encarnaci\u00f3n de una posibilidad de realizaci\u00f3n de la utop\u00eda. Y ha ocurrido este peculiar proceso no solo por la forma en que fue asesinado, sino, desde luego, por los mismos motivos que llevaron a I\u00f3sif Stalin a liquidarlo f\u00edsicamente y a los estalinistas del mundo a borrarlo hasta de las fotos, de los estudios hist\u00f3ricos y de los recuentos acad\u00e9micos. Un Stalin y unos estalinistas que \u2013siempre habr\u00e1 que repetirlo\u2013 no solo ejecutaron a la persona de Trotsky y pretendieron hacerlo con sus ideas, sino que a golpes de autoritarismo socialista tambi\u00e9n se encargaron de liquidar la posibilidad de una sociedad m\u00e1s justa, democr\u00e1tica y libre que en un momento se propusieron fundar hombres como Lev Dav\u00eddovich. El mismo que, joven reci\u00e9n salido del partido menchevique, en 1905 lleg\u00f3 a decir que \u201cpara el proletariado, la democracia es en todas las circunstancias una necesidad pol\u00edtica; para la burgues\u00eda capitalista es, en ciertas circunstancias, una inevitabilidad pol\u00edtica\u201d\u2026 sentencia clave que, de haberse puesto en pr\u00e1ctica, quiz\u00e1 habr\u00eda cambiado el destino de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No puede extra\u00f1arnos, entonces, que la recuperaci\u00f3n y publicaci\u00f3n, por primera vez en lengua espa\u00f1ola, de un texto de Lev Dav\u00eddovich (o Le\u00f3n Trotsky) provoque un justificado inter\u00e9s. Porque, dentro de la abultada bibliograf\u00eda del hombre que incluso redact\u00f3 una minuciosa autobiograf\u00eda (Mi vida, publicada en 1930, obra que se cierra con el episodio de su destierro hacia la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica oriental, inicio de su exilio definitivo), las p\u00e1ginas de La fuga de Siberia en un trineo de renos (en el original, Tud\u00e1 i obratno; esto es, Viaje de ida y vuelta) sirven para entregarnos las armas de un joven escritor y revolucionario, cuya imagen, tan conocida, se redondea m\u00e1s a\u00fan con esta curiosa obra.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y es que La fuga de Siberia, que Dav\u00eddovich public\u00f3 en 1907 con el seud\u00f3nimo de N. Trotsky bajo el sello de Shipovnik, es un op\u00fasculo que, por la cercan\u00eda entre los sucesos narrados y su redacci\u00f3n \u2013por la coyuntura hist\u00f3rica en que ocurren esos acontecimientos, la edad y el grado de compromiso pol\u00edtico de su autor en el momento de vivir lo que narra y, de inmediato, decidirse a plasmarlo\u2013, nos entrega a un joven Trotsky casi en estado puro. Y esto en todas sus facetas: la de pol\u00edtico, la de escritor, la de hombre de cultura y, sobre todo, la de ser humano.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"26502\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=26502\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?fit=1960%2C2952&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1960,2952\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Lecturas2605 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?fit=656%2C988&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-26502 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=467%2C703&#038;ssl=1\" alt=\"Lecturas2605 III.jpg\" width=\"467\" height=\"703\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?w=1960&amp;ssl=1 1960w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=199%2C300&amp;ssl=1 199w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=680%2C1024&amp;ssl=1 680w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=768%2C1157&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=1020%2C1536&amp;ssl=1 1020w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=1360%2C2048&amp;ssl=1 1360w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-III.jpg?resize=1200%2C1807&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 467px) 100vw, 467px\" \/>Por ello, desde ahora me parece necesario advertir que las p\u00e1ginas de La fuga de Siberia narran la historia personal y dram\u00e1tica del segundo destierro de Dav\u00eddovich hacia las colonias penales de Siberia (su primera deportaci\u00f3n, vivida entre 1900 y 1902, hab\u00eda sido un per\u00edodo de crecimiento pol\u00edtico y filos\u00f3fico del que sali\u00f3 fortalecido e, incluso, con el seud\u00f3nimo de Trotsky con que luego ser\u00eda conocido) y las tremendas peripecias de su fuga casi inmediata, esta vez en el invierno de 1907. Toda una aventura vivida a resultas del llamado \u201cCaso Soviet\u201d, cuando el autor, junto con otros catorce diputados, fue juzgado y condenado a deportaci\u00f3n indefinida y p\u00e9rdida de los derechos civiles<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497#fn-26497-2' id='fnref-26497-2' onclick='return fdfootnote_show(26497)'>2<\/a><\/sup> a ra\u00edz de los sucesos ocurridos en San Petersburgo alrededor de la creaci\u00f3n y el funcionamiento del Consejo o Soviet de Delegados Obreros, que el propio Trotsky lider\u00f3 durante sus semanas de existencia, en los meses finales del convulso a\u00f1o de 1905.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El texto, entonces, nos remite a un tiempo en que la vida pol\u00edtica y filos\u00f3fica de su autor estaban en el centro de los debates que definir\u00edan los rumbos por los que m\u00e1s tarde se mover\u00edan su pensamiento y acci\u00f3n revolucionarios, caldeados por esa experiencia vertiginosa del primer Soviet de la historia, en 1905, madurados en el fruct\u00edfero exilio que vivir\u00eda a partir de 1907 y concretados en la Revoluci\u00f3n de Octubre de 1917, durante la cual ser\u00eda nuevamente protagonista. Y de esta trayectoria emerge como una de las figuras centrales del proceso pol\u00edtico que desemboca en la fundaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la siempre pol\u00e9mica instauraci\u00f3n de una dictadura del proletariado.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El Lev Dav\u00eddovich de estos momentos es el revolucionario impulsivo y de pelo revuelto que, al decir de su reconocido bi\u00f3grafo Isaac Deutscher, encarnaba el grado m\u00e1s alto de \u201cmadurez\u201d que el movimiento [revolucionario] hab\u00eda alcanzado hasta entonces en sus aspiraciones m\u00e1s amplias: al formular los objetivos de la revoluci\u00f3n, Trotsky iba m\u00e1s lejos que [Iuli] M\u00e1rtov y que Lenin, y estaba en consecuencia mejor preparado para jugar un papel activo en los acontecimientos. Un infalible instinto pol\u00edtico lo hab\u00eda llevado, en los momentos oportunos, a los puntos neur\u00e1lgicos y a los focos de revoluci\u00f3n.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497#fn-26497-3' id='fnref-26497-3' onclick='return fdfootnote_show(26497)'>3<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En ese trance, vemos tambi\u00e9n al pensador que pronto escribe Resultados y perspectivas. Las fuerzas motrices de la revoluci\u00f3n, su principal obra del per\u00edodo, donde presenta los enunciados fundamentales del futuro trotskismo, incluida la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497#fn-26497-4' id='fnref-26497-4' onclick='return fdfootnote_show(26497)'>4<\/a><\/sup> En esas p\u00e1ginas, Trotsky mismo advierte, con la lucidez pol\u00edtica que muchas veces (no siempre) lo acompa\u00f1a:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la \u00e9poca de su dictadura, [\u2026] la clase obrera tendr\u00e1 que limpiar su mente de falsas teor\u00edas y experiencias burguesas, y purgar sus filas de charlatanes pol\u00edticos y revolucionarios que solo miran hacia atr\u00e1s\u2026 Pero esta intrincada tarea no puede resolverse colocando por encima del proletariado a unas cuantas personas escogidas\u2026 o a una sola persona investida con el poder de liquidar y degradar.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497#fn-26497-5' id='fnref-26497-5' onclick='return fdfootnote_show(26497)'>5<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las p\u00e1ginas de <em>La fuga de Siberia<\/em>, sin embargo, no se convierten en un alegato pol\u00edtico ni en una obra de propaganda o reflexi\u00f3n: sobre todo, relatan la historia personal y dram\u00e1tica (recogida de modo muy sucinto en Mi vida) que nos entrega a un Trotsky observador, profundo, humano, por momentos ir\u00f3nico, que otea a su alrededor y expresa un estado de \u00e1nimo o toma la fotograf\u00eda de un ambiente que, sin duda alguna, se revela extremo, ex\u00f3tico, casi inhumano.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">* * *<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Concebido en dos partes perfectamente diferenciadas (\u2019La ida\u2019 y \u2018La vuelta\u2019), el testimonio de estas experiencias sigue todo el proceso de traslado hacia el destierro de Trotsky y los otros catorce condenados por su participaci\u00f3n protag\u00f3nica en la Revoluci\u00f3n de 1905. En efecto, el relato abarca desde la salida de la c\u00e1rcel de la Fortaleza de Pedro y Pablo, en San Petersburgo, el 3 de enero de 1907 (recinto donde hab\u00eda estado durante todo el a\u00f1o 1906 dedicado a escribir) hasta la llegada al poblado de Beri\u00f3zov, el 12 de febrero de 1907, pen\u00faltima parada de un tr\u00e1nsito que deb\u00eda terminar all\u00ed donde se cumplir\u00eda la condena, la remota localidad de Obdorsk, un paraje ubicado varios grados al norte del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico, a m\u00e1s de 1.500 verstas de la estaci\u00f3n de ferrocarril m\u00e1s cercana y a 800 de una estaci\u00f3n telegr\u00e1fica, seg\u00fan el propio escritor.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26497#fn-26497-6' id='fnref-26497-6' onclick='return fdfootnote_show(26497)'>6<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A continuaci\u00f3n, y con un visible cambio de estilo y concepci\u00f3n narrativa, el libro cuenta, siempre en primera persona, la cr\u00f3nica de la fuga de Trotsky desde Beri\u00f3zov (donde consigue permanecer, fingi\u00e9ndose enfermo, mientras sus compa\u00f1eros siguen adelante). Con su esperp\u00e9ntico gu\u00eda, tomar\u00e1 desde all\u00ed rumbo al Sudoeste, en busca de la primera estaci\u00f3n de ferrocarriles en la zona minera de los Urales para concretar su regreso a San Petersburgo, desde donde partir\u00e1 al exilio en el que, pocos meses despu\u00e9s, tendr\u00eda su primer encuentro \u2013el que quiz\u00e1 ya desde el primer instante iba a definir su suerte\u2013 con el exseminarista I\u00f3sif Stalin.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer elemento que singulariza la concepci\u00f3n de La fuga de Siberia radica en que la mitad inicial est\u00e1 montada con las cartas que Trotsky le fue escribiendo a su esposa, Natalia Sedova, a lo largo de cuarenta extenuantes jornadas, mientras sus compa\u00f1eros y \u00e9l realizaban el recorrido hacia el destierro. Esa estrategia epistolar, casi como de un diario de viaje escrito sobre la marcha, define el estilo y el sentido del texto, pues lo narrado refleja una realidad reci\u00e9n vivida en la que no existe un posible conocimiento del futuro, como habr\u00eda ocurrido con la redacci\u00f3n evocativa de lo ya conocido.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El relato, que comienza con una carta del 3 de enero de 1907, cuando Trotsky y sus compa\u00f1eros de condena son trasladados hacia la c\u00e1rcel provisoria de San Petersburgo, se extiende hasta la ep\u00edstola del 12 de febrero, escrita ya en Beri\u00f3zov, donde por consejo de un m\u00e9dico el autor finge un ataque de ci\u00e1tica para permanecer all\u00ed e intentar la fuga.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_26503\" aria-describedby=\"caption-attachment-26503\" style=\"width: 662px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"26503\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=26503\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?fit=1960%2C1304&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1960,1304\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Lecturas2605 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?fit=656%2C436&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-26503 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?resize=656%2C436&#038;ssl=1\" alt=\"Lecturas2605 II\" width=\"656\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?w=1960&amp;ssl=1 1960w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?resize=1024%2C681&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?resize=768%2C511&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?resize=1536%2C1022&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?resize=1200%2C798&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Lecturas2605-II.jpg?w=1312&amp;ssl=1 1312w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-26503\" class=\"wp-caption-text\">Leonardo Padura, en mayo de 2022.. Foto: Pedro Puente Hoyos (EFE)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En todo este tiempo y trayecto, que comienza en tren y (desde finales de enero, en el poblado de Tium\u00e9n) contin\u00faa en trineos tirados por caballos, Trotsky y los dem\u00e1s condenados desconocen el destino final que les ha sido asignado y cu\u00e1ndo llegar\u00e1n a \u00e9l, por lo que se crea una expectativa cercana al suspense. Como era de esperar trat\u00e1ndose de correspondencia que pod\u00eda ser revisada, en ning\u00fan momento el autor revela sus planes de fuga, aunque habla de las previsibles huidas de condenados que se producen con una frecuencia elevada. \u201cPara hacerse una idea acerca del porcentaje de fugas, basta con saber que de los cuatrocientos cincuenta exiliados en determinada \u00e1rea de Tobolsk solo quedan cien. Los \u00fanicos que no huyen son los haraganes\u201d, comenta en un momento. \u00adSin embargo, Trotsky no deja de advertir los niveles de vigilancia de los que es objeto la partida de prisioneros, con una proporci\u00f3n que puede llegar a tres guardias por detenido, lo cual hac\u00eda casi inviable cualquier tentativa de escape.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La fuga de Siberia aparece como una inesperada grieta que nos permite asomarnos a la personalidad \u00edntima del hombre pol\u00edtico y revolucionario a tiempo completo y a sus relaciones con la condici\u00f3n humana. Constituye, adem\u00e1s, una muestra de sus capacidades literarias (no en balde por una \u00e9poca lo apodaron \u201cLa Pluma\u201d) y, como colof\u00f3n, su publicaci\u00f3n, por primera vez en lengua espa\u00f1ola, puede resultar un homenaje a la memoria de un pensador, escritor y luchador asesinado hace m\u00e1s de ochenta a\u00f1os que, en este mundo tan descre\u00eddo de hoy, todav\u00eda hace pensar a algunos que la utop\u00eda es posible. O, cuando menos, necesaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En Mantilla, septiembre de 2021.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ae9e6d8973-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Notas<\/u><\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo del escritor cubano a \u2018La fuga de Siberia en un trineo de renos\u2019, el libro en el que el revolucionario narra su condena al norte del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico, que se publica por primera vez en castellano.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":26496,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367],"tags":[17212,481277,703608566,703608567,703608563,4438,703608562,2562774,703608565,703605106,703608564],"class_list":{"0":"post-26497","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura","8":"tag-america-latina","9":"tag-coyoacan","10":"tag-isaac-deutscher","11":"tag-la-fuga-de-siberia","12":"tag-lev-davidovich","13":"tag-libros","14":"tag-ramon-mercader","15":"tag-revolucion-de-octubre","16":"tag-soviets","17":"tag-stalin","18":"tag-union-sovietica","20":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Libros-portada2605-1504203169-1653545987548.jpg?fit=800%2C410&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-6Tn","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26497"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26504,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26497\/revisions\/26504"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26496"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}