{"id":26409,"date":"2022-05-21T20:31:22","date_gmt":"2022-05-21T18:31:22","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26409"},"modified":"2022-05-21T20:31:22","modified_gmt":"2022-05-21T18:31:22","slug":"historia-socialismo-y-colonialismo-gilbert-achcar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=26409","title":{"rendered":"Historia &#8211; Socialismo y colonialismo. [Gilbert Achcar]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 20-5-2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 21-5-2022<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La idea de reparto social de las riquezas, as\u00ed como su pr\u00e1ctica hist\u00f3rica a distintas escalas, son muy anteriores a la aparici\u00f3n del t\u00e9rmino socialismo a comienzos del siglo XIX. Oriente, en particular, la conoci\u00f3 desde varios siglos antes, sobre todo bajo expresi\u00f3n religiosa, que era la forma mundialmente dominante de las utop\u00edas sociales hasta el siglo XVIII. Jes\u00fas de Galilea, Mazdak de Persia o los Qarmates de Arabia fueron momentos importantes de la historia global de los socialismos desde el alba de la humanidad. El cristianismo, nacido en Oriente, jug\u00f3 adem\u00e1s un papel determinante en la historia del socialismo europeo, tanto bajo la forma de colectivismos religiosos anteriores a la Ilustraci\u00f3n, por ejemplo, el de Thomas M\u00fcntzer, como de manera directa o indirecta en la g\u00e9nesis de los diversos socialismos del siglo XIX.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, la figura bajo la que apareci\u00f3 Oriente en las doctrinas socialistas europeas del siglo XIX fue la de sus fantasmales representantes en el seno de Occidente, los jud\u00edos, cuya imagen estereotipada los asociaba al mundo de las finanzas, que los socialistas aborrec\u00edan por definici\u00f3n. De Fourier a Blanqu\u00ed, y despu\u00e9s a Bakunin, los socialistas del siglo XIX \u2013y muy en particular los franceses\u2013 participaron de los prejuicios antijud\u00edos heredados de una tradicion cristiana que hund\u00eda sus ra\u00edces en la Edad Media. Contra estos jud\u00edos, que sol\u00edan ser llamados hebreos o israelitas para vincularlos a Oriente, de donde ten\u00edan fama de ser originarios \u2013estos jud\u00edos sobre los que Proudhon, en un momento de ruindad, escribi\u00f3 en sus Carnets en 1847 que hab\u00eda que \u201cexpulsar a esta raza a Asia, o exterminarla\u201d\u2013, se extendi\u00f3 hacia finales del siglo XIX la noci\u00f3n de antisemitismo, inspir\u00e1ndose en las elucubraciones de Ernest Renan, confirmando su asimilaci\u00f3n al \u00e1mbito oriental de las lenguas sem\u00edticas de las que surgieron las tres grandes religiones abrah\u00e1micas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El deplorable balance sobre la cuesti\u00f3n jud\u00eda en la mayor parte de las doctrinas socialistas del siglo XIX es la prueba, si hiciera falta una, de que oponerse a la plutocracia no implica en absoluto una ruptura con el conjunto de la episteme dominante. Esto es sobre todo cierto en cuanto a los t\u00f3picos sobre diferencias no coincidentes con el reparto de la riqueza, como son los prejuicios sobre la raza y el g\u00e9nero, o el orientalismo, como manifestaci\u00f3n del etnocentrismo occidental, seg\u00fan la acepci\u00f3n contempor\u00e1nea del t\u00e9rmino popularizada por Edward Sa\u00efd y adoptada en lo que viene a continuaci\u00f3n. Por lo general, el odio a los jud\u00edos formaba parte de un desprecio a Oriente, el otro de Occidente por excelencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, en Henri de Saint-Simon, cuya posteridad fue la m\u00e1s importante entre los socialistas ut\u00f3picos, se encuentra un enfoque m\u00e1s generoso sobre el Oriente musulm\u00e1n. En contra del orientalista t\u00edpico que fue Volney, en 1808 sosten\u00eda que los \u00e1rabes constituyeron la \u201cvanguardia de la humanidad\u201d en los \u00e1mbitos pol\u00edtico y cient\u00edfico de los siglos VII al XII. Desde entonces, es cierto, el Oriente musulm\u00e1n hab\u00eda ca\u00eddo en la decadencia y hab\u00eda sido sustituido por Europa en el papel de vanguardia, pero Saint-Simon segu\u00eda convencido de que las sociedades no europeas pod\u00edan progresar por la v\u00eda trazada por Europa, a condici\u00f3n sin embargo de que esta \u00faltima los guiase en su transici\u00f3n del \u201cestadio teol\u00f3gico\u201d al \u201cestadio positivo\u201d. Su Catecismo de los industriales (1824) recog\u00eda la idea de que \u201ctodos los pueblos de la tierra, bajo la protecci\u00f3n conjunta de Francia y de Inglaterra, se elevar\u00e1n sucesivamente, y tan pronto como el estado de su civilizaci\u00f3n lo permita, al r\u00e9gimen industrial\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El principal disc\u00edpulo de Saint-Simon, Prosper Enfantin, llamado el Padre, qued\u00f3 prendado de Oriente, donde esperaba encontrar a la Madre (\u201cde raza jud\u00eda\u201d, pensaba), suscribiendo as\u00ed una erotizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n Occidente\/Oriente muy extendida en el siglo XIX. El terreno predilecto del gran proyecto de los saint-simonianos fue Egipto: tras haber intentado en vano ganar para su causa a su wali otomano MehemetAli, pasaron a preconizar un dominio franco-ingl\u00e9s directo sobre el pa\u00eds. Su proyecto favorito fue la apertura de un canal en el istmo de Suez cuya paternidad, para su gran pesar, se la atribuy\u00f3 Ferdinand de Lesseps. El fracaso de la ambici\u00f3n egipcia empuj\u00f3 a los saint-simonianos a orientarse hacia Argelia: aunque partidario ferviente de la colonizaci\u00f3n del pa\u00eds por Francia, Enfantin reprob\u00f3 sin embargo las masacres que perpetraban las tropas francesas. Fiel a la creencia de Saint-Simon en la posibilidad de cambiar el mundo por medio de la persuasi\u00f3n, so\u00f1aba en 1840 con ganar a las virtudes del esp\u00edritu \u201cpositivo\u201d franc\u00e9s al conjunto del Oriente musulm\u00e1n bajo dominaci\u00f3n otomana. Pero por encima de sus excentricidades, la filosof\u00eda saint-simoniana de la historia es paradigm\u00e1tica del pensamiento colonial de izquierda, adepto paternalista y bienpensante de la misi\u00f3n civilizadora de Europa hacia las poblaciones b\u00e1rbaras del sur planetario.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Elevado a reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, el orientalismo \u2013esa lectura esencialista del Oriente, explicada por unas culturas consideradas perennes, incluso inmutables\u2013 no es en el fondo m\u00e1s que un avatar de la interpretaci\u00f3n idealista de la historia. La expresion acabada se encuentra en el summum de la filosof\u00eda idealista de la historia que encarn\u00f3 Hegel: sus Lecciones sobre la filosof\u00eda de la historia (1821-1831) son un compendio de estereotipos culturalistas, tanto sobre Oriente como sobre Occidente. Se deduce de ello que la primera condici\u00f3n para superar el orientalismo, como cualquier esencialismo, es una ruptura epistemol\u00f3gica con la lectura de la historia a trav\u00e9s del prisma de la cultura. Antes de concluir su ruptura intelectual con el hegelianismo de izquierda, el joven Marx, a pesar de su ascendencia jud\u00eda, hab\u00eda flirteado con los clich\u00e9s esencialistas antijud\u00edos de Bruno Bauer en su cr\u00edtica a este \u00faltimo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de su descubrimiento con Engels de la eficacia heur\u00edstica de la interpretaci\u00f3n materialista de la historia, que ambos profundizaron al redactar en 1846 La Ideolog\u00eda alemana, los dos amigos atribuyeron las diferencias de desarrollo entre los pa\u00edses a factores materiales y, prioritariamente, a factores econ\u00f3micos. Pero quedaron prisioneros de la episteme euroc\u00e9ntrica de su \u00e9poca, atribuyendo un papel hist\u00f3rico progresista a la empresa colonial europea. En su mentalidad, no se trataba ya de una misi\u00f3n civilizadora en el sentido de educaci\u00f3n de los b\u00e1rbaros, sino en el sentido de expansi\u00f3n universal del modo de producci\u00f3n capitalista. Desde este \u00e1ngulo, El Manifiesto comunista (1848) es un himno a los prodigios civilizadores supuestamente realizados por la burgues\u00eda, que \u201clleva la civilizaci\u00f3n incluso a las naciones m\u00e1s salvajes [y] les obliga a implantar en su seno la llamada civilizaci\u00f3n\u201d \u2013esa burgues\u00eda que, igual que hab\u00eda sometido \u201cel campo al imperio de la ciudad\u201d, somet\u00eda \u201clos pa\u00edses b\u00e1rbaros y semib\u00e1rbaros a las naciones civilizadas, los pueblos campesinos a los pueblos burgueses, el Oriente al Occidente\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La civilizaci\u00f3n y la barbarie ya no son considerados aqu\u00ed atributos culturales: lo que distingue a Occidente de Oriente en la comprensi\u00f3n de Marx y Engels no es una aptitud intelectual superior, sino una diferencia de posicionamiento en la escala hist\u00f3rica del desarrollo burgu\u00e9s. Al igual que, para Saint-Simon, Europa hab\u00eda sucedido a los \u00e1rabes coloc\u00e1ndose a \u201cla vanguardia de la humanidad\u201d desde el punto de vista del esp\u00edritu cient\u00edfico, para Marx y Engels se hab\u00eda situado a la cabeza del desarrollo econ\u00f3mico como espacio en cuyo seno hab\u00eda alcanzado su auge el modo de producci\u00f3n capitalista moderno. Esto asignaba a la burgues\u00eda europea la tarea de extender la civilizaci\u00f3n industrial al resto del mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De igual manera que la subordinaci\u00f3n del campo a las ciudades en la propia Europa, la subordinaci\u00f3n de las naciones b\u00e1rbaras a las naciones civilizadas y de Oriente a Occidente no pod\u00eda hacerse sin brutalidad. Como buenos materialistas, Marx y Engels sab\u00edan que la violencia es \u201cla partera\u201d del potencial de progreso que encierra toda sociedad, como la calificar\u00e1 m\u00e1s tarde Marx en El Capital (1867). As\u00ed, a la vista de la historia, pensaban que la brutalidad de la expansi\u00f3n imperial de Europa en Oriente y en Africa, as\u00ed como la de sus v\u00e1stagos al otro lado del Atl\u00e1ntico, era el precio a pagar por la realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n de progreso. En suma, el fin civilizador de la expansi\u00f3n europea justificaba los medios b\u00e1rbaros a los que recurr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta perspectiva escatol\u00f3gica fue expresada por Marx y Engels de manera muy caracter\u00edstica respecto a Oriente al comienzo de su com\u00fan itinerario intelectual. El art\u00edculo sobre Argelia que public\u00f3 Engels en The Northern Star en 1848 es una sorprendente ilustraci\u00f3n de todo esto. \u201cAunque sea condenable la manera como han hecho la guerra soldados brutales como Bugeaud, la conquista de Argelia es un hecho importante y propicio para el progreso de la civilizaci\u00f3n\u201d, escrib\u00eda el joven Engels. La misma perspectiva se puede encontrar en Marx en su famoso art\u00edculo de 1853 sobre la India. Aun apiad\u00e1ndose por la suerte de las v\u00edctimas ind\u00edgenas de la dominaci\u00f3n colonial brit\u00e1nica, preven\u00eda a los lectores contra cualquier tentaci\u00f3n rom\u00e1ntica de idealizar la India precolonial, invit\u00e1ndoles a \u201cno olvidar que estas id\u00edlicas comunidades rurales, pese a su aspecto inofensivo, han sido siempre una s\u00f3lida base del despotismo oriental\u201d. Su conclusi\u00f3n complementaba la de Engels sobre Argelia: \u201cCualesquiera que fuesen los cr\u00edmenes de Inglaterra, fue un instrumento inconsciente de la historia\u201d al transformar la sociedad india.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta ruptura no bastaba para deshacerse de los estereotipos orientalistas dominantes en el \u00e1mbito gnoseol\u00f3gico y medi\u00e1tico europeo<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Habiendo roto epistemol\u00f3gicamente con el idealismo hegeliano, Marx y Engels hab\u00edan roto tambi\u00e9n con el orientalismo como explicaci\u00f3n culturalista de la historia. Pero esta ruptura no bastaba para deshacerse de los estereotipos orientalistas dominantes en el \u00e1mbito gnoseol\u00f3gico y medi\u00e1tico europeo que era el suyo, y que se pueden encontrar con profusi\u00f3n en los comentarios de su primera d\u00e9cada de colaboraci\u00f3n, en particular sobre la Turqu\u00eda otomana y la India. En efecto, para librarse de estos estereotipos no basta con atribuir su g\u00e9nesis a factores materiales. El \u201cdespotismo oriental\u201d ya ven\u00eda tambi\u00e9n determinado por las condiciones clim\u00e1ticas y geogr\u00e1ficas en el propio Montesquieu. Mientras Marx y Engels segu\u00edan siendo tributarios de la episteme europea de su \u00e9poca, y limitados por su acceso exclusivo a fuentes que la conten\u00edan, segu\u00edan adhiri\u00e9ndose en parte a la perspectiva orientalista. Su eurocentrismo pod\u00eda tomar la forma de un reconocimiento del papel hist\u00f3rico progresista del capitalismo, pero no dejaban de suscribir el mito de la misi\u00f3n civilizadora de la dominaci\u00f3n europea.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Les faltaba todav\u00eda completar su ruptura epistemol\u00f3gica con el idealismo hist\u00f3rico con una ruptura con la episteme de la dominaci\u00f3n europea. Habiendo abrazado el punto de vista del proletariado en su relaci\u00f3n con el capital, les faltaba desprenderse de los prejuicios etnoc\u00e9ntricos dominantes en su espacio geopol\u00edtico con el fin de adoptar el punto de vista de los oprimidos de la humanidad no europea en su relaci\u00f3n con Europa y sus v\u00e1stagos. En este sentido, Irlanda ocup\u00f3 un lugar central en la evoluci\u00f3n de las ideas de Marx y de Engels, comenzando por este \u00faltimo. Su cambio de perspectiva sobre los irlandeses fue muy llamativo: mientras en La condici\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra (1845) se hac\u00eda eco de los prejuicios \u00e9tnicos suscitados entre los obreros ingleses por la condici\u00f3n miserable de los inmigrados irlandeses, Engels se dedic\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde con gran pasi\u00f3n a la causa irlandesa, que anim\u00f3 hasta el fin de sus d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La obrera Mary Burns, su primera compa\u00f1era irlandesa, tuvo un papel clave en su educaci\u00f3n. La visita a Irlanda que realizaron juntos en 1856 cambi\u00f3 de arriba abajo su interpretaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n irlandesa. Relatando su viaje en una carta a Marx, fechada el 23 de mayo de 1856, en la que calificaba a Irlanda de primera colonia de Inglaterra, Engels explicaba c\u00f3mo varios siglos de guerras de conquista hab\u00edan \u201cdestruido por entero el pa\u00eds\u201d. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en una carta del 19 de enero de 1870, informando a Marx de los progresos de su investigaci\u00f3n sobre la historia irlandesa, lo confirmaba: \u201cCuanto m\u00e1s estudio el tema, m\u00e1s claro me resulta que Irlanda, a consecuencia de la invasi\u00f3n inglesa, fue despojada de su propio desarrollo y arrojada siglos atr\u00e1s\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a1A la basura, por tanto, la idea del colonialismo como factor de progreso econ\u00f3mico! Este cambio de perspectiva iba a colocar a Marx y Engels resueltamente en el campo de los enemigos del colonialismo. Desde 1857, Engels revis\u00f3 de arriba abajo su valoraci\u00f3n sobre Argelia en el art\u00edculo que redact\u00f3 sobre este pa\u00eds para The New American Cyclopaedia. Los argelinos ya no eran ese \u201cpueblo de ladrones cuyos principales medios de existencia consist\u00edan en hacer incursiones contra unos y otros\u201d y a quien el colonialismo franc\u00e9s, a pesar de su brutalidad, aportaba \u201cla civilizaci\u00f3n\u201d y la industria, como hab\u00eda explicado en el art\u00edculo de 1848. Por el contrario, eran los franceses quienes devastaban el pa\u00eds, a la manera de las invasiones b\u00e1rbaras: \u201cLas tribus \u00e1rabes y cabilas (\u2026) fueron sometidas o disuadidas por medio de espantosas razias durante las cuales sus haciendas y sus bienes fueron incendiados y saqueados, sus cosechas destruidas, y los desgraciados habitantes abatidos in situ o librados a todos los horrores de la brutalidad o del desenfreno\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Asimismo, en los art\u00edculos que escribi\u00f3 en 1857-58 para el New-York Daily Tribune sobre la \u201crevuelta de los cipayos\u201d, el primer gran estallido independentista indio, Marx iba a convertirse en el abogado de los insurgentes contra el imperio brit\u00e1nico, denunciando la crueldad de sus tropas y su explotaci\u00f3n de los aut\u00f3ctonos. Engels adopt\u00f3 tambi\u00e9n la defensa de los chinos contra los europeos en su comentario de 1857 sobre la segunda guerra del opio. A mil leguas de las ilusiones de anta\u00f1o sobre el papel civilizador del colonialismo, el cap\u00edtulo del primer volumen de El Capital (1867) de Marx dedicado a la \u201cG\u00e9nesis del capitalista industrial\u201d describe el papel de la expansi\u00f3n colonial en \u201cla acumulaci\u00f3n primitiva\u201d de capital en las metr\u00f3polis a costa de los pa\u00edses colonizados y de sus recursos naturales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El descubrimiento de las comarcas aur\u00edferas y argent\u00edferas en Am\u00e9rica, el exterminio, esclavizaci\u00f3n y soterramiento en las minas de la poblaci\u00f3n aborigen, la conquista y saqueo de las Indias Orientales, la transformaci\u00f3n de \u00c1frica en un coto reservado para la caza comercial de pieles negras, caracterizan los albores de la era de producci\u00f3n capitalista. (\u2026). El sistema colonial hizo madurar, como plantas de invernadero, el comercio y la navegaci\u00f3n. Las \u2018sociedades Monopolia\u2019 (Lutero) constitu\u00edan poderosas palancas de la concentraci\u00f3n de capitales. La colonia aseguraba a las manufacturas en ascenso un mercado donde colocar sus productos y una acumulaci\u00f3n potenciada por el monopolio del mercado. Los tesoros expoliados fuera de Europa directamente por el saqueo, por la esclavizaci\u00f3n y las matanzas con rapi\u00f1as, reflu\u00edan a la metr\u00f3poli y se transformaban all\u00ed en capital.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, a pesar de su nuevo punto de vista hipercr\u00edtico sobre el colonialismo, no se puede esperar encontrar en Marx y Engels una teor\u00eda acabada de la emancipaci\u00f3n de los pueblos colonizados. Su giro epistemol\u00f3gico en la comprensi\u00f3n del papel de la dominaci\u00f3n colonial en la creaci\u00f3n y la perpetuaci\u00f3n de una configuraci\u00f3n jer\u00e1rquica del mundo no bastaba por s\u00ed solo para desprenderse por entero de los prejuicios euroc\u00e9ntricos persistentes en su espacio cultural. Seguir\u00e1n encontr\u00e1ndose en sus escritos, hasta el final, rastros de estos prejuicios. Pero m\u00e1s que elementos claves de su visi\u00f3n del mundo, solo eran ya residuos culturales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Engels defini\u00f3 en 1882 la posici\u00f3n que deber\u00eda adoptar el movimiento obrero europeo sobre la cuesti\u00f3n colonial en caso de victoria. En una carta a Karl Kautsky fechada el 12 de setiembre, el compa\u00f1ero de Marx formulaba los siguientes principios, refiri\u00e9ndose en particular a Argelia, Egipto e India: el proletariado metropolitano debe conducir a los pa\u00edses coloniales a la independencia tan r\u00e1pido como sea posible; debe rechazar toda guerra colonial, incluso aunque las revoluciones nacionales en los pa\u00edses coloniales adopten un cariz violento; la independencia de los pa\u00edses colonizados es para el proletariado europeo la mejor soluci\u00f3n; solo por el ejemplo y la atracci\u00f3n econ\u00f3mica debe el proletariado europeo convencer a los pa\u00edses coloniales para avanzar hacia el socialismo; no se puede imponer su pol\u00edtica social a otro pueblo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A juicio m\u00edo (\u2026) los pa\u00edses sometidos nada m\u00e1s, poblados por ind\u00edgenas, como la India, Argelia y las posesiones holandesas, portuguesas y espa\u00f1olas tendr\u00e1n que quedar confiadas provisionalmente al proletariado, que las conducir\u00e1 lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible a la independencia. Es dif\u00edcil decir c\u00f3mo se desarrollar\u00e1 este proceso. La India quiz\u00e1s haga una revoluci\u00f3n, es incluso probable, y, como el proletariado que se emancipa no puede mantener guerras coloniales, habr\u00e1 que resignarse a ello; eso no suceder\u00e1, evidentemente, sin destrucciones, pero son inherentes a toda revoluci\u00f3n. Lo mismo puede ocurrir en otros sitios, en Argelia y Egipto, por ejemplo, lo que ser\u00eda, por cierto, para nosotros, lo mejor. Tendremos bastante que hacer en nuestro pa\u00eds. Una vez Europa est\u00e9 reorganizada, as\u00ed como Am\u00e9rica del Norte, eso dar\u00e1 un impulso tan fuerte y ser\u00e1 un ejemplo tan grande, que los pa\u00edses semicivilizados seguir\u00e1n ellos mismos nuestra senda; de ello se ocupar\u00e1n, por s\u00ed solas, las demandas econ\u00f3micas. Las fases sociales y econ\u00f3micas que estos pa\u00edses tendr\u00e1n que pasar antes de llegar tambi\u00e9n a la organizaci\u00f3n socialista, no pueden, creo yo, ser sino objeto de hip\u00f3tesis bastante ociosas. Una cosa es segura: el proletariado victorioso no puede imponer la felicidad a ning\u00fan pueblo extranjero sin comprometer su propia victoria.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como se sabe, Kautsky se erigi\u00f3 despu\u00e9s en guardi\u00e1n de la ortodoxia marxista en el seno de la socialdemocracia alemana y de la Segunda Internacional, sobre todo contra el revisionismo reformista de Eduard Bernstein. Es menos conocido que esta defensa de la ortodoxia se produjo tambi\u00e9n en la cuesti\u00f3n colonial: Kautsky fue fiel a la l\u00ednea trazada por Engels, cuya carta public\u00f3 en anexo a su folleto de 1907 Socialismo y pol\u00edtica colonial. Respond\u00eda as\u00ed a Bernstein que, en un art\u00edculo aparecido ese mismo a\u00f1o, hab\u00eda defendido \u201cla necesidad hist\u00f3rica de la colonizaci\u00f3n\u201d y la idea de que el proletariado de las metr\u00f3polis tendr\u00eda inter\u00e9s en una pol\u00edtica colonial moderada.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este colonialismo socialista se expres\u00f3 por primera vez en la Segunda Internacional tres a\u00f1os antes, en el Congreso de \u00c1msterdam (1904). El socialdem\u00f3crata holand\u00e9s Henri van Kol propuso entonces un proyecto de resoluci\u00f3n que justificaba el mantenimiento de la colonizaci\u00f3n bajo un gobierno obrero, invocando una versi\u00f3n socialista de la misi\u00f3n civilizadora. Ello suscit\u00f3 un vivo debate en el seno de la Internacional, en el momento en que la expansi\u00f3n colonial estaba en su apogeo a escala mundial y los partidos socialistas europeos en pleno crecimiento, habiendo accedido a sus parlamentos nacionales, se confrontaban a la cuesti\u00f3n del imperialismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El debate continu\u00f3 y se zanj\u00f3 en el Congreso de Stuttgart (1907). Van Kol volvi\u00f3 a la carga con el apoyo de la mayor\u00eda de la delegaci\u00f3n alemana en la que participaba Bernstein. Al calor del debate, pronunci\u00f3 expresiones vulgarmente racistas que mostraban bien la hipocres\u00eda de la actitud paternalista de tipo saint-simoniano de la que se jactaba. Merecen citarse estas palabras tan escandalosas \u2013as\u00ed como la reacci\u00f3n de una parte de la audiencia\u2013, porque son reveladoras de la mentalidad colonial de una gran parte de la socialdemocracia en el momento de su apogeo. Eran un anuncio en perspectiva del alineamiento de la mayor\u00eda de las secciones de la Segunda Internacional tras sus respectivos gobiernos en la guerra de reparto colonial del mundo que fue, en gran medida, la Primera Guerra mundial. Kautsky preconizaba una ayuda al desarrollo en sustituci\u00f3n del colonialismo:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tenemos todo el inter\u00e9s en que los pueblos primitivos alcancen una cultura superior, pero cuestiono que para ello haya que practicar la pol\u00edtica colonial. (\u2026) Si queremos actuar como civilizadores de los pueblos primitivos, lo primero que necesitamos es ganar su confianza, y esta confianza solo la ganaremos cuando les demos la libertad.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Van Kol replic\u00f3:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si enviamos una m\u00e1quina a los negros del \u00c1frica central, \u00bfsab\u00e9is lo qu\u00e9 har\u00e1n? Es muy probable que ejecuten una danza guerrera alrededor de nuestro producto europeo (risas) y es tambi\u00e9n probable que el n\u00famero de sus innumerables dioses aumente en una unidad m\u00e1s (m\u00e1s risas). (\u2026) Si nosotros, los europeos, vamos a \u00c1frica con nuestras m\u00e1quinas europeas, ser\u00edamos las v\u00edctimas de nuestra expedici\u00f3n [Van Kol hab\u00eda explicado que \u201cpodr\u00eda ocurrir que (los ind\u00edgenas) nos despellejen, o hasta que nos coman\u2026\u201d]. Deberemos por el contrario tener las armas a mano para defendernos eventualmente, a\u00fan cuando Kautsky llame a esto imperialismo (gritos de muy bien en algunas bancadas).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La izquierda triunf\u00f3, aunque por poco, a pesar de todo el prestigio de Kautsky. Este debate opuso a mayor\u00edas de derecha provenientes de pa\u00edses colonizadores (a excepci\u00f3n de los rusos, mayoritariamente de izquierda) frente a minor\u00edas de izquierda de esos mismos pa\u00edses, apoyados por las delegaciones de los pa\u00edses no colonizadores. Entre estas \u00faltimas estaba la delegaci\u00f3n polaca, en la que participaba Rosa Luxemburg, cuyo libro La acumulaci\u00f3n del capital, aparecido en 1913, ser\u00e1 el primer trabajo te\u00f3rico marxista de envergadura en conceder un amplio espacio al universo colonial, aunque faltase una teor\u00eda pol\u00edtica del anticolonialismo. La comprobaci\u00f3n de la naturaleza de las divisiones en el congreso de Stuttgart llevar\u00eda a Lenin a elaborar su teor\u00eda de la aristocracia obrera sostenida por la explotaci\u00f3n imperialista, con la que explic\u00f3 el giro social-chovinista mayoritario de la mayor parte de los partidos socialdem\u00f3cratas de los pa\u00edses beligerantes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La abortada revoluci\u00f3n de 1905 en Rusia, as\u00ed como la victoria de Jap\u00f3n, potencia oriental, en la guerra ruso-japonesa de 1904\/05, catalizaron convulsiones revolucionarias en Persia, Turqu\u00eda y en China, tres pa\u00edses en \u00f3smosis cultural con el espacio colonial del imperio zarista. La Primera Guerra Mundial galvaniz\u00f3 la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica en estos tres pa\u00edses, as\u00ed como en India y en otros pa\u00edses de Asia y norte de \u00c1frica. Los bolcheviques, llegados al poder en Rusia por la revoluci\u00f3n de Octubre de 1917, apostaron cada vez m\u00e1s por los movimientos nacionales y revolucionarios de Oriente para romper su aislamiento, sobre todo despu\u00e9s del fracaso de la revoluci\u00f3n alemana de 1918\/19 y ante la guerra emprendida contra ellos por las fuerzas de la Entente a partir de 1918.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La Tercera Internacional, fundada en 1919, reagrupando a la izquierda radical de la socialdemocracia anterior a la guerra, incluy\u00f3 las cuestiones nacional y colonial en la agenda de su segundo congreso en 1920. El contenido de los debates fue muy diferente al de Stuttgart: ya no se trataba de la actitud en las metr\u00f3polis ante el colonialismo, cuesti\u00f3n sobre la cual la posici\u00f3n de la Internacional comunista era conforme a la ortodoxia, sino de la actitud a adoptar ante los movimientos nacionalistas de los pa\u00edses coloniales y semicoloniales, tanto por los comunistas de las metr\u00f3polis como por los comunistas de esos mismos pa\u00edses, cuya representaci\u00f3n en el seno de la nueva internacional fue de entrada m\u00e1s importante de lo que hab\u00eda sido en la precedente.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sobre esta cuesti\u00f3n se injertaba la actitud de los bolcheviques llegados al poder respecto a los pueblos y naciones del imperio colonial ruso. Desde 1913 en particular, Lenin se hab\u00eda hecho un ardiente defensor del derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n, con ocasi\u00f3n de diversas pol\u00e9micas, la m\u00e1s famosa de ellas la que le enfrent\u00f3 a Rosa Luxemburg. Abog\u00f3 por el respeto estricto de este derecho por el nuevo poder, frente a la convergencia de una actitud izquierdista, muy representada en las filas bolcheviques, con la persistencia de un desprecio hacia las poblaciones atrasadas en nombre del inter\u00e9s del nuevo Estado, identificado con el inter\u00e9s del proletariado.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfQue\u0301 es lo que podemos hacer respecto a pueblos como los kirguizes, uzbekos, tadzhikos y turkmenos, que hasta hoy se encuentran bajo la influencia de sus mulhas? (\u2026) \u00bfPodemos nosotros dirigimos a estos pueblos y decirles: Nosotros vamos a derrocar a sus explotadores? No lo podemos hacer, porque se encuentran dominados totalmente por sus mulhas. Es necesario esperar que se desarrolle la nacio\u0301n de que se trate y que el proletariado se disocie de los elementos burgueses, lo cual es inevitable,\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">exclamaba Lenin en el congreso del partido bolchevique en 1919, pidiendo que los bolcheviques se abstuvieran de imponer su voluntad a los pueblos hasta entonces oprimidos por el zarismo. Fue en vano: en sus \u00faltimas notas de diciembre de 1923 sobre la cuesti\u00f3n de las nacionalidades, el fundador del bolchevismo se reconocer\u00e1 culpable de no haber peleado con suficiente vigor por el principio de la autodeterminaci\u00f3n, llegando a describir al nuevo Estado ruso como un aparato que \u201chemos tomado del zarismo limit\u00e1ndonos a cubrirlo ligeramente con un barniz sovi\u00e9tico\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La diferencia no se limitaba desde luego al barnizado: el nuevo Estado intent\u00f3 tambi\u00e9n instrumentalizar los movimientos aut\u00f3ctonos de Oriente haci\u00e9ndose su campe\u00f3n, a veces indistintamente, desde el momento en que se opon\u00edan a las potencias occidentales. El principal momento de esta tentativa fue el Congreso de los Pueblos de Oriente, reunido en Bak\u00fa en 1920 bajo la presidencia de Grigori Zinoviev, cuyos participantes (1.891, entre ellos solo 55 mujeres) pertenec\u00edan de forma muy mayoritaria al antiguo espacio colonial zarista. El comunista indio M. N. Roy, que hab\u00eda tenido un papel importante en los debates de la Tercera Internacional sobre la cuesti\u00f3n colonial, se neg\u00f3 a tomar parte en esta empresa que calific\u00f3 de Zinoviev circus, seg\u00fan relatan sus memorias aparecidas en 1960. Le\u00eddas hoy d\u00eda, sus palabras hacen pensar en la cr\u00edtica del orientalismo transformado en orientalismo al rev\u00e9s: Roy reprocha a los dirigentes rusos, en efecto, pintar de rojo el nacionalismo y el panislamismo anticoloniales y no aplicar a los pueblos de Oriente el criterio de an\u00e1lisis de clase que aplicaban a los pueblos occidentales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se encuentra ah\u00ed una bien conocida fuente de tensi\u00f3n entre el nuevo Estado bolchevique y los comunistas de los pa\u00edses coloniales, al no coincidir necesariamente los intereses diplom\u00e1ticos estatales con el internacionalismo revolucionario. Una de las primeras muestras de esta tensi\u00f3n fue la insistencia de Mosc\u00fa por describir al nuevo dirigente turco Mustafa Kemal como un revolucionario, a pesar de la persecuci\u00f3n de su gobierno contra el jovenc\u00edsimo Partido Comunista de Turqu\u00eda. La cuesti\u00f3n china fue otra ocasi\u00f3n de tensi\u00f3n entre la tendencia de Mosc\u00fa a flirtear con los dirigentes nacionalistas de los pa\u00edses de Oriente, fuera de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y los comunistas locales perseguidos por esos mismos dirigentes nacionalistas. A la inversa, cuando el Komintern bajo Stalin, en su VII Congreso en 1935, confirm\u00f3 su giro a la derecha a favor del m\u00e1s amplio frente antifascista, se invit\u00f3 a los partidos comunistas de los pa\u00edses de Oriente bajo dominaci\u00f3n brit\u00e1nica o francesa a desolidarizarse de la lucha anticolonial. Bajo la direcci\u00f3n de Maurice Thorez, el Partido Comunista franc\u00e9s fue un adepto particularmente celoso de esta nueva pol\u00edtica del Komintern que reforz\u00f3 la tendencia al colonialismo socialista, ya importante en su interior, en particular respecto a Argelia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Solo con la llegada de los comunistas chinos al poder en Pek\u00edn en 1949 se iba a socavar profundamente la dominaci\u00f3n occidental sobre el movimiento comunista internacional, con su tendencia natural a reproducir una perspectiva orientalista. El cisma chino-sovi\u00e9tico fue la culminaci\u00f3n de esta gran divergencia. Ahora bien, de la cuesti\u00f3n del T\u00edbet a la actual de Xinjiang, el propio Estado chino iba a reproducir a su vez una actitud colonial, incluso islam\u00f3foba en este \u00faltimo caso. Ni Marx ni Engels podr\u00edan reconocerse en ninguno de los gobiernos que reclamaron su herencia durante el siglo XX. La combinaci\u00f3n en el poder del socialismo y de la democracia radical, as\u00ed como la puesta en pr\u00e1ctica de una pol\u00edtica basada en un verdadero internacionalismo que repudie todos los etnocentrismos y se niegue a subordinar la lucha revolucionaria a los intereses estatales, est\u00e1 todav\u00eda por inventar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Gilbert Achcar<\/strong> es profesor de Estudios de Desarrollo y Relaciones Internacionales en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres y autor de varias obras sobre esta y otras \u00e1reas de estudio.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Texto de la entrada \u201cColonialismo \/ Imperialismo \/ Orientalismo\u201d, en Histoire globale des socialismes, XIXe-XXIe si\u00e8cle, bajo la direcci\u00f3n de Jean-Numa Ducange, Razmig Keucheyan y St\u00e9phanie Roza, Par\u00eds, PUF, 2021, pp. 109-122.<\/span><\/p>\n<div class=\"ox-97b18f8ee5-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<hr align=\"center\" size=\"2\" width=\"100%\" \/>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea de reparto social de las riquezas, as\u00ed como su pr\u00e1ctica hist\u00f3rica a distintas escalas, son muy anteriores a la aparici\u00f3n del t\u00e9rmino socialismo a comienzos del siglo XIX. Oriente, en particular, la conoci\u00f3 desde varios siglos antes, sobre todo bajo expresi\u00f3n religiosa, que era la forma mundialmente dominante de las utop\u00edas sociales hasta el siglo XVIII.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":26416,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[703606442,703605642,3503,2413621,703605024,703608546],"class_list":{"0":"post-26409","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-el-capital","8":"tag-engels","9":"tag-historia","10":"tag-kautsky","11":"tag-marx","12":"tag-saint-simon","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Colonialismo2105-1472877690-1653157721556.jpg?fit=1157%2C552&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-6RX","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26409"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26417,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26409\/revisions\/26417"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26416"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}