{"id":25760,"date":"2022-04-26T00:08:04","date_gmt":"2022-04-25T22:08:04","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=25760"},"modified":"2022-04-26T09:12:29","modified_gmt":"2022-04-26T07:12:29","slug":"debates-la-paz-y-la-izquierda-santiago-alba-rico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=25760","title":{"rendered":"Debates &#8211; La paz y la izquierda.  [Santiago Alba Rico]"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: right;\">Columna de humo a las afueras de la ciudad de Myrhorod (Ucrania).<\/h5>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Ni somos pol\u00edticamente solidarios ni somos intelectualmente internacionalistas. Nos damos lecciones entre nosotros, como dice Cara\u00f1ana, sin salir de nuestro caparaz\u00f3n etnoc\u00e9ntrico, oscilando entre la denuncia ostentosa y la sospecha autocomplaciente.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/\">CTXT<\/a>, 25-4-2022 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 25-4-2022<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Agradezco a <a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220401\/Firmas\/39381\/aleardo-laria-guerra-ucrania-rusia-alba-rico-neorrealismo.htm\">Aleardo Lar\u00eda<\/a> y a <a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220401\/Firmas\/39429\/joan-pedro-cara%C3%B1ana-ucrania-rusia-alba-rico-izquierda.htm\">Joan Pedro-Cara\u00f1ana<\/a> el sosiego dialogante de sus cr\u00edticas a mi <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=25460\">art\u00edculo sobre Ucrania y la izquierda<\/a>.\u00a0No voy a entrar en el detalle de sus observaciones, algunas de valor y otras menos. Me limitar\u00e9 a aceptar dos de sus objeciones, a enumerar algunos principios y a plantear algunos dilemas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Empiezo por aquello en lo que sin duda tienen raz\u00f3n. Tanto Lar\u00eda como Cara\u00f1ana reprochan a mi texto una tendencia a la \u201csimplificaci\u00f3n\u201d. Es verdad. No puedo negarlo. En art\u00edculos anteriores hab\u00eda desplegado yo algunas dudas minuciosas y algunas apor\u00edas desconcertantes para todos; pero en el que nos concierne ahora, dirigido contra la izquierda de la que formo parte, mi prop\u00f3sito declarado era justamente el de simplificar. Simplificar en dos direcciones: contra una simplicidad de signo opuesto (la de los prorrusos sin ambages) y contra una complejidad cegadora (la de los contextualizadores enclaustrados en el contexto). Frente a los primeros, a los que llamaba \u201cestalibanes\u201d, insist\u00eda en defender la legalidad internacional, como hicimos en Irak, y en abandonar dobles raseros t\u00e1cticos propios de la Guerra Fr\u00eda. Frente a los segundos, m\u00e1s sutiles y casi siempre honestamente preocupados por la situaci\u00f3n, invitaba a no disolver el presente (el de la agresi\u00f3n rusa y el sufrimiento ucraniano) en un historicismo claustrof\u00f3bico, cuya minuciosidad mec\u00e1nica \u2013y a menudo arbitraria\u2013 contribuye a emborronar la diferencia entre una presi\u00f3n geopol\u00edtica y una agresi\u00f3n militar o, si se quiere, entre Versalles y Hitler. Este exceso de \u201ccontexto\u201d, suger\u00eda, entra\u00f1a desafortunadas consecuencias pol\u00edticas en la medida en que induce, de alguna manera, dos percepciones enga\u00f1osas: la de que la responsabilidad de la guerra es compartida y la de que no se trata tanto de una invasi\u00f3n como de un conflicto por delegaci\u00f3n entre la OTAN y Rusia. Simplificaba, en definitiva, para afirmar, al mismo tiempo, la responsabilidad de Rusia y la existencia de Ucrania, cuestionadas por Putin pero debilitadas asimismo por los que se limitan a considerar a los ucranianos meros peones pasivos o meras v\u00edctimas colaterales de la realpolitik, cuando no de la OTAN y de los EE.UU. Simplificaba premeditadamente a la manera en que lo hace, por ejemplo, el Derecho: contra los que consideran que esto es un partido de f\u00fatbol entre \u201cnosotros\u201d y \u201cellos\u201d y contra los que difuminan las responsabilidades en marcos tan complejos o tan abstractos (declaraciones de vicesecretarios de Estado del a\u00f1o 1967 o crisis global de recursos energ\u00e9ticos) que borran el presente y cierran toda salida al futuro. Mi simplificaci\u00f3n se llamaba, de hecho, Derecho, un invento humano del que la izquierda a menudo ha desconfiado, como instrumental o hip\u00f3crita, ignorando que, incluso incumplido o malversado, ha materializado algunas fr\u00e1giles victorias de los m\u00e1s d\u00e9biles contra la barbarie e introducido en el mundo, como recuerda <a href=\"https:\/\/www.jotdown.es\/2022\/03\/philippe-sands\/\">el gran jurista y narrador Philip Sands<\/a>, \u201ccambios en la conciencia humana\u201d, \u201cimaginaci\u00f3n\u201d y \u201cesperanza\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es verdad \u2013y aqu\u00ed tambi\u00e9n tiene raz\u00f3n Cara\u00f1ana\u2013 que mi texto, con pocas referencias de autor, parece difuminar la l\u00ednea entre los dos grupos mencionados. Pido disculpas si no me tom\u00e9 el trabajo de marcar con trazo rojo una diferencia que la mayor parte de los lectores han captado sin dificultad, del mismo modo que han identificado, tambi\u00e9n sin dificultad, a ese sector de la izquierda, evocado en el art\u00edculo, que es todo lo contrario \u2013por desgracia\u2013 de un \u201cmu\u00f1eco de paja\u201d. Como sabemos, hay un nutrido racimo estalib\u00e1n, m\u00e1s all\u00e1 de los grup\u00fasculos rojipardos, dentro del PC, de IU y de UP, y muchos m\u00e1s en gobiernos y partidos de Am\u00e9rica Latina; y hay multitud de contextualizadores suspicaces que, en nombre de Chomsky (\u00a1y de la paz!), dictan de alguna manera el pensamiento mainstream de la izquierda. En cuanto a nuestro admirado ling\u00fcista y disidente, creo que es muy capaz de escuchar una cr\u00edtica como la que le dirige Yassin al-Haj Saleh y de modificar a partir de ella su posici\u00f3n. Esa cr\u00edtica presupone, en efecto, el innegable compromiso de Chomsky con la verdad, compromiso que constituye en s\u00ed mismo una invitaci\u00f3n a no dejarse intimidar por su autoridad intelectual; lo criticamos porque lo sabemos tolerante y receptivo, porque no solo valoramos su influencia planetaria sino que admiramos tambi\u00e9n su rigor, honestidad y sensibilidad. Obviamente ni a al-Haj Saleh ni a m\u00ed se nos ocurrir\u00eda jam\u00e1s incluir a Chomsky entre los \u201cestalibanes\u201d, a los que se ha enfrentado durante toda su vida; pero s\u00ed le concierne, a mi juicio, el reproche bien razonado que le dirige el intelectual sirio. Cara\u00f1ana, que a veces parece estar contest\u00e1ndole m\u00e1s a \u00e9l que a m\u00ed, ignora, sin embargo, el alcance y tenor de sus argumentos, limit\u00e1ndose a llamar la atenci\u00f3n sobre una menudencia un poco torcida. Al-Haj Saleh no ha tildado nunca a Chomsky de \u201canti-estadounidense\u201d; m\u00e1s bien, al contrario, lo considera \u201cdemasiado\u201d estadounidense. Todos los imperialismos, porque son injustos e inhumanos, producen sus disidentes y ning\u00fan imperialismo ha producido uno tan valiente y l\u00facido como Chomsky. Pero Chomsky es tambi\u00e9n, si se quiere, igual que todos, un producto del imperialismo estadounidense, como Bartolom\u00e9 de Las Casas \u2013por ejemplo\u2013 fue un producto del imperio castellano. De Las Casas tuvo sus \u00e1ngulos ciegos, como los tiene Chomsky. De Las Casas juzgaba el mundo nuevo desde la Castilla cristiano-vieja, con sus prejuicios de sangre pura; Chomsky, dice con raz\u00f3n al-Haj Saleh, juzga el resto del mundo desde los EE.UU., lo que le lleva a veces \u2013y as\u00ed ocurri\u00f3 con Siria\u2013 a considerar marginales o negociables las voces locales que, equivocadas o no, reivindican la autonom\u00eda de las luchas y el derecho equivalente de todos los sujetos pol\u00edticos a defender la democracia en cualquier lugar del mundo, y ello con independencia de su inscripci\u00f3n en el tablero de la realpolitik global.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si creemos que esos sujetos est\u00e1n equivocados, nuestro deber es dirigirnos a ellos para convencerlos de que no tienen raz\u00f3n. La cuesti\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 del intelectual estadounidense. Porque es ese un \u00e1ngulo ciego, me temo, que compartimos todos. Me refiero al hecho de que los debates de estos d\u00edas \u2013como \u00e9ste que nos traemos entre manos\u2013 se desarrollan \u201centre nosotros\u201d, en el ecosistema de la izquierda occidental. Que al-Haj Saleh critique a Chomsky ofende a Cara\u00f1ana, nos ofende un poco a todos, porque Saleh nos habla desde fuera y se atreve a censurar a nuestro t\u00f3tem; a duras penas, por lo dem\u00e1s, encontramos estos d\u00edas en los medios progresistas art\u00edculos, manifiestos o declaraciones de las izquierdas ucraniana y rusa, cuyos puntos de vista deber\u00edamos buscar, al contrario, con denuedo e inter\u00e9s. El viejo internacionalismo de la Guerra Fr\u00eda acababa imponiendo en las provincias las estrategias del komintern; hoy, muerto el internacionalismo, ni siquiera escuchamos las voces de nuestros pares sobre el terreno. Los que creemos que tambi\u00e9n las v\u00edctimas tienen sus \u00e1ngulos ciegos deber\u00edamos buscarlas e interpelarlas y no necesariamente para \u2013invirtiendo la vieja l\u00f3gica colonial\u2013 acatar sin resistencia sus an\u00e1lisis y demandas sino para, adem\u00e1s de solidarizarnos con ellas, discutir juntos una estrategia de salida com\u00fan a la crisis. No hacemos ni una cosa ni la otra; ni somos pol\u00edticamente solidarios ni somos intelectualmente internacionalistas. Nos damos lecciones entre nosotros, como dice Cara\u00f1ana, sin salir de nuestro caparaz\u00f3n etnoc\u00e9ntrico (o levoc\u00e9ntrico), oscilando entre la denuncia ostentosa y la sospecha autocomplaciente. Somos demasiado desconfiados para la solidaridad; somos demasiado sabios para el internacionalismo. Y se las entregamos \u2013la solidaridad y el internacionalismo\u2013 a la UE y a la OTAN, lo que tiene la ventaja inestimable de que acaban d\u00e1ndonos la raz\u00f3n sobre el car\u00e1cter intervencionista de nuestras malvadas instituciones occidentales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como quiera, en todo caso, que mis \u00faltimos textos parecen prestarse a equ\u00edvoco, me importa aclarar brevemente mi posici\u00f3n, en la medida en que yo mismo pueda hacer luz dentro de mi cabeza. Lo intentar\u00e9 mediante la exposici\u00f3n de dos principios \u2013lo simple\u2013 y tres dilemas \u2013lo complejo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer principio es el de la responsabilidad. \u00bfEsta guerra era evitable? S\u00ed, lo era. Rusia, en efecto, pod\u00eda haberla evitado. La OTAN, es verdad, pod\u00eda haber evitado la ampliaci\u00f3n hacia el este; Ucrania pod\u00eda haber evitado pedir una incorporaci\u00f3n a la Alianza que nunca le concedieron; los EE.UU. pod\u00edan haber evitado tirar de las orejas al oso imperial ruso; la UE pod\u00eda haber evitado las divisiones internas y las dependencias energ\u00e9ticas; y los votantes europeos pod\u00edan evitar, en general, votar contra sus intereses. Pero la guerra s\u00f3lo la pod\u00eda evitar Rusia, que es quien la desencaden\u00f3.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El segundo principio tiene que ver con el leg\u00edtimo derecho a la defensa del pueblo ucraniano y, por tanto, con el pacifismo. Lo dec\u00eda de manera sucinta el tuit reciente de una mujer ucraniana: \u201cSi Rusia deja de luchar ya no hay guerra; si Ucrania deja de luchar ya no hay Ucrania\u201d. El pacifismo es un medio de lucha, no una inhibici\u00f3n equidistante o un expediente de capitulaci\u00f3n. Hay que apoyar la resistencia pac\u00edfica en las ciudades ya ocupadas de Ucrania; hay que apoyar el pacifismo arriesgado de la izquierda rusa; hay que apoyar el pacifismo activo del papa Francisco \u2013siempre silenciado\u2013 porque, pese a su fracaso con el patriarca Kirill, es el \u00fanico que tiene la autoridad para mediar sin alineamientos previos. Pero hay que apoyar tambi\u00e9n, mientras no decidan rendirse, la resistencia armada de los ucranianos, v\u00edctimas de una invasi\u00f3n militar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A partir de aqu\u00ed todo son dilemas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primero tiene que ver con una evidencia que todos compartimos. Cuanto m\u00e1s dure la guerra, m\u00e1s armas se entreguen a los ucranianos y m\u00e1s belicistas se muestren los europeos, m\u00e1s posibilidades hay de que el conflicto b\u00e9lico se extienda al resto de Europa y desemboque en una confrontaci\u00f3n nuclear. Es un hecho. Pero hay otro adherido a \u00e9l. Porque la paradoja es que, al mismo tiempo, solo si los ucranianos resisten los rusos acceder\u00e1n a negociar. Este es un principio elemental de realpolitik que me asombra ignoren precisamente los que siempre han insistido en que \u201clas relaciones internacionales se rigen por la fuerza, no por el derecho\u201d, esos mismos que ahora, de pronto, quieren dejar indefensos a los ucranianos en nombre de la paz mundial. \u00bfPara qu\u00e9 va a negociar Rusia si puede vencer? Solo las negociaciones pueden poner fin a la guerra, s\u00ed, pero las negociaciones mismas, a su vez, solo pueden ser el resultado de nuevas relaciones de fuerza establecidas en el escenario b\u00e9lico. No se puede seguir luchando y no se puede dejar de luchar. Esa es la maldici\u00f3n de las guerras de conquista y por eso el delito mayor es desencadenar una. Los que s\u00ed creemos en el Derecho, nos resignamos a aceptar que, en determinadas condiciones, el Derecho solo se puede imponer, restablecer o revisar impidiendo militarmente la victoria del agresor militar: siempre y cuando, claro, los ucranianos \u2013a los que no se puede obligar ni a luchar ni a rendirse\u2013 as\u00ed lo decidan. Es normal, por otra parte, que los ucranianos cierren filas en torno a su gobierno y que reclamen el aumento de una ayuda militar que nosotros, en cambio, juzgamos excesiva o peligrosa. La ventaja de los que no estamos obligados a ser ni pacifistas ni soldados es esta: podemos dar la raz\u00f3n a los ucranianos sin hacernos ilusiones sobre Zelensky o sobre los que, en su propio inter\u00e9s y casi siempre de manera irresponsable, le prestan ayuda desde fuera. Deber\u00edamos utilizar esa ventaja para alertar, como hacemos, sobre el peligro de la escalada armament\u00edstica (\u00bfcu\u00e1ntas armas? \u00bfcu\u00e1les? \u00bfa d\u00f3nde?) pero tambi\u00e9n para disputar el monopolio de la solidaridad a nuestros gobiernos. Los palestinos y los saharauis se sienten abandonados por los Estados y acompa\u00f1ados por las izquierdas; a los ucranianos les ocurre exactamente lo contrario. En cuanto a los sirios, los abandonaron todos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El segundo dilema, prolongaci\u00f3n del anterior, es a\u00fan m\u00e1s inquietante. Porque si los rusos llegan de pronto a la conclusi\u00f3n de que no pueden ganar esta guerra, reputada una \u201ccuesti\u00f3n existencial\u201d (una especie de lebensraum putinesco), existe el riesgo no desde\u00f1able de que Rusia, en lugar de ceder, acabe recurriendo al armamento nuclear. Una Rusia fuerte es peligrosa para Ucrania; una Rusia d\u00e9bil es peligrosa para el mundo. Otro motivo, se dir\u00e1 con raz\u00f3n, para negociar. Sin duda. Ahora bien, este es el tercer dilema concomitante: \u00bfpara negociar qui\u00e9n? \u00bfPara negociar qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 quiere Rusia? Nos tomamos muy en serio \u2013y hacemos bien\u2013 viejas declaraciones de Albright, Brzezinski o Kaplan, pero no hacemos lo mismo con las de Putin, Lavrov, Medv\u00e9dev o Karaganov. No solo no escuchamos a las izquierdas locales, ucraniana y rusa, sino que, contra todas las evidencias, atribuimos a Rusia una racionalidad geopol\u00edtica que su declarado proyecto ideol\u00f3gico-imperial desmiente. No hay ning\u00fan motivo fundado para pensar que Rusia se conformar\u00eda con la neutralidad de Ucrania y un estatuto de autonom\u00eda para el Donbass. La idea de que habr\u00e1 que ofrecer a Rusia una salida para evitar males mayores es sin duda realista y sensata; la idea de que Rusia est\u00e1 pidiendo o deseando esa salida \u2013que la UE y la OTAN le negar\u00edan\u2013 no se corresponde, me parece, con la realidad. Al menos de momento. Lo malo es que la prolongaci\u00f3n del \u201cmomento\u201d, responsabilidad rusa, m\u00e9rito de la resistencia ucraniana, renueva sin parar todos los dilemas y agrava sin soluci\u00f3n todos los peligros.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Habida cuenta de estos principios y estos dilemas, \u00bfcu\u00e1les son nuestras propuestas?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Faltos de recursos y de imaginaci\u00f3n, creemos suficiente repetir la palabra \u201cpaz\u201d tantas veces como sea necesario para que pierda todo significado. Lo pierde, entre otras razones, porque los que la pronuncian con solemne unci\u00f3n moral no la dirigen contra el belicismo activo de Rusia sino contra el presunto ardor guerrero y el ansia de victoria de los ucranianos, a los que estas voces imaginan ya tomando y destruyendo Mosc\u00fa con ayuda de la OTAN. No s\u00e9 cu\u00e1ntos generales o pol\u00edticos en Washington estar\u00e1n so\u00f1ando esa escena; seguramente algunos; pero s\u00ed s\u00e9 que es necesario inventarla y anticiparla para dar sentido al pacifismo suntuario de los que no estamos en guerra. Solo se puede ser pacifista en Madrid si se considera que Espa\u00f1a es causante o c\u00f3mplice de la guerra; y solo se puede solicitar que las instituciones internacionales se hagan cargo de los da\u00f1os causados por Rusia \u2013como propon\u00eda un reciente manifiesto\u2013 si se considera que Rusia es, de alguna manera, inocente de la destrucci\u00f3n \u201cnatural\u201d de Ucrania. Puede que mi fantas\u00eda haya excogitado un \u201cmu\u00f1eco de paja\u201d, pero son muchos los articulistas de izquierdas que, con la mejor intenci\u00f3n del mundo, acostumbrados a pensar contra los EE.UU. y la OTAN, est\u00e1n defendiendo estos d\u00edas un pacifismo vac\u00edo que, sin querer, invierte los papeles: como la OTAN no est\u00e1 interesada en la democracia \u2013lo que nadie puede negar\u2013 es que la OTAN est\u00e1 atacando Rusia; como los ucranianos desean la victoria en una guerra que se les ha impuesto, son los ucranianos los que est\u00e1n invadiendo Mosc\u00fa. No es un mu\u00f1eco de paja: es \u2013dice un amigo\u2013 el pasadocentrismo de tantos y tantos que no son capaces de concebir ni su militancia ni su prestigio sin la centralidad de los viejos enemigos y sin la soledad heroica de las viejas izquierdas derrotadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Reconozcamos que la izquierda espa\u00f1ola, incapaz de movilizar a los ciudadanos, puede hacer muy poco. Puede hacer apenas dos o tres cosas. Una, no utilizar de manera partidista la guerra en Ucrania para dirimir luchas internas destructivas. Otra, situarse p\u00fablicamente al lado de los ucranianos y de la mayor\u00eda social que los apoya, de manera que nadie pueda obtener ninguna ventaja pol\u00edtica de nuestra ambig\u00fcedad o nuestro elitismo. Otra, dar visibilidad a las izquierdas ucraniana y rusa que, por distintas v\u00edas y con distintos recursos, se oponen a la invasi\u00f3n de Ucrania; lo que incluye, sin duda, esa resistencia no violenta a la que se refer\u00eda Gerardo Pisarello en un reciente art\u00edculo. Otra \u2013en fin\u2013 deliberar sobre el papel de Europa en un contexto complejo de guerra en el que, desunida y desnortada, pero m\u00e1s necesaria que nunca, tiene que compartir el mundo con un imperio fallido (Rusia), un imperio en decadencia (EE.UU.) y un imperio en ciernes (China), tres potencias peligrosas con las que habr\u00e1 que llegar a acuerdos sin renunciar a los propios valores. Y todo ello, ay, en medio de una sociedad global que, de alguna manera, da por perdidos o por in\u00fatiles el Derecho y la democracia \u2013y busca apenas un mechinal con techo, a cubierto de la lluvia, en las angosturas de la realpolitik.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-e7025c7298-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Santiago Alba Rico<\/strong> es fil\u00f3sofo y escritor. Nacido en 1960 en Madrid, vive desde hace cerca de dos d\u00e9cadas en T\u00fanez, donde ha desarrollado gran parte de su obra. Sus \u00faltimos dos libros son \u00ab<em>Ser o no ser (un cuerpo)<\/em>\u00bb y \u00ab<em>Espa\u00f1a<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni somos pol\u00edticamente solidarios ni somos intelectualmente internacionalistas. Nos damos lecciones entre nosotros, como dice Cara\u00f1ana, sin salir de nuestro caparaz\u00f3n etnoc\u00e9ntrico, oscilando entre la denuncia ostentosa y la sospecha autocomplaciente.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":25764,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368,53378,703608092],"tags":[17212,110559,6992,703605034,221832,703604864,579220,2607,703604846,703605037,32545],"class_list":{"0":"post-25760","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-izquierda","8":"category-rusia","9":"category-ucrania","10":"tag-america-latina","11":"tag-chomsky","12":"tag-debates","13":"tag-eeuu","14":"tag-iu","15":"tag-izquierda","16":"tag-otan","17":"tag-pc","18":"tag-rusia","19":"tag-ue","20":"tag-up","22":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Debates2504.jpg?fit=712%2C405&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-6Hu","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25760"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25766,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25760\/revisions\/25766"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}