{"id":2556,"date":"2017-06-03T16:49:30","date_gmt":"2017-06-03T16:49:30","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2556"},"modified":"2017-06-03T16:49:30","modified_gmt":"2017-06-03T16:49:30","slug":"colombia-la-paz-nos-esta-costando-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2556","title":{"rendered":"Colombia: \u00bfLa paz nos est\u00e1 costando la vida?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Colombia<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfLa paz nos est\u00e1 costando la vida? <\/strong><\/p>\n<p><strong>El proceso de paz en Colombia no es tan pac\u00edfico como parece. La situaci\u00f3n en las zonas desmilitarizadas es conflictiva. Muchos defensores de derechos humanos han sido asesinados.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lida Nu\u00f1ez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nueva Sociedad, mayo de 2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/nuso.org\/\">http:\/\/nuso.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00abColombia: Alarma la muerte de 41 defensores de derechos humanos en cuatro meses\u00bb es el titular de la agencia de prensa de Naciones Unidas (1) de mayo de este a\u00f1o. Este titular muestra la preocupaci\u00f3n de la comunidad internacional, especialmente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra\u2019ad Al Hussein, quien en una conferencia de prensa en Ginebra hizo referencia a la situaci\u00f3n general de periodistas, activistas y defensoras y defensores de derechos a nivel global.<\/p>\n<p>El informe de riesgo de la Defensor\u00eda del Pueblo de marzo, reporta un total de 344 organizaciones sociales en esta situaci\u00f3n. Asimismo, resalta que entre enero y mayo de 2017, un total 51 l\u00edderes y lideresas sociales, defensoras y defensores de derechos humanos, han sido asesinados en diferentes lugares del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es grave, m\u00e1xime cuando se trata de un pa\u00eds que recientemente ha logrado poner fin a m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas de conflicto armado con una de las guerrillas m\u00e1s antiguas del mundo, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC- EP). Lo parad\u00f3jico es que desde que empez\u00f3 el proceso de cese bilateral del fuego ha habido 1.500 muertos menos, entre civiles y combatientes, de acuerdo al promedio de los \u00faltimos 50 a\u00f1os, pero las cifras de homicidios de defensoras y defensores de derechos humanos y l\u00edderes sociales aumenta.<\/p>\n<p>Una de las razones de este preocupante fen\u00f3meno es que sigue habiendo actores armados ilegales en el territorio nacional. Adem\u00e1s del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN), con quien el gobierno inici\u00f3 la fase p\u00fablica de la negociaci\u00f3n en marzo de 2016, hacen presencia en diferentes regiones de la geograf\u00eda nacional lo que se ha llamado como herederos del paramilitarismo, que con diferentes nombres como Clan \u00dasuga, Clan del Golfo, Autodefensas Gaitanistas, etc. han mantenido una actuaci\u00f3n armada alrededor de econom\u00edas ilegales y \u00abprestando seguridad\u00bb en variados municipios.<\/p>\n<p>El Acuerdo Final para la Terminaci\u00f3n del Conflicto y la Construcci\u00f3n de una Paz Estable y Duradera, firmado en el Teatro Col\u00f3n de Bogot\u00e1 en noviembre de 2017 entre las FARC y el Gobierno Nacional, reconoce que la existencia de los herederos del paramilitarismo sigue siendo una amenaza, no s\u00f3lo para los combatientes y milicianos de las FARC en proceso de reincorporaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para el ejercicio pol\u00edtico de la oposici\u00f3n que hacen partidos de izquierda, y para defensores y defensoras de derechos humanos, l\u00edderes sociales y organizaciones que trabajan en favor de la paz.<\/p>\n<p>Entre las diversas medidas consignadas en acuerdo est\u00e1n la creaci\u00f3n de un Sistema Integral para el ejercicio de la pol\u00edtica (punto 2.1.2.1); medidas especiales de seguridad para el nuevo partido o movimiento pol\u00edtico que surja del tr\u00e1nsito de las FARC a la democracia (punto 3.2.1.1); un extenso compendio de medidas contenidas en el punto 3.4, \u00abacuerdo sobre garant\u00edas de seguridad y lucha contra las organizaciones y conductas criminales responsables de homicidios y masacres, que atentan contra defensores\/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos pol\u00edticos o que amenacen o atenten contra las personas que participen en la implementaci\u00f3n de los acuerdos y la construcci\u00f3n de la paz, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo\u00bb, entre las que se destacan la creaci\u00f3n de una Comisi\u00f3n Nacional de Garant\u00edas de Seguridad (en la que participan instituciones del Estado, representantes de organizaciones de la sociedad civil, un grupo de personas expertas en la materia, y cuenta con apoyo de organismos internacionales); una unidad especial de investigaci\u00f3n para el desmantelamiento de las organizaciones herederas del paramilitarismo; un cuerpo \u00e9lite de la Polic\u00eda Nacional y un Programa Integral de seguridad y protecci\u00f3n para las comunidades y organizaciones en los territorios.<\/p>\n<p>Una de las principales hip\u00f3tesis que han sostenido las organizaciones sociales en el pa\u00eds, es que los homicidios y dem\u00e1s ataques en contra de defensores y defensoras de derechos humanos provienen justamente de estos grupos armados, herederos del paramilitarismo, que viene copando los espacios y territorios que dej\u00f3 las FARC cuando empezaron el per\u00edodo de pre-agrupamiento, en agosto del a\u00f1o pasado. Algunos analistas han encontrado una expansi\u00f3n de estos grupos, en zonas como el Catatumbo (Norte de Santander), la Costa Caribe, Antioquia y algunas zonas del pac\u00edfico colombiano; pero tambi\u00e9n han encontrado evidencia de que en otras zonas, especialmente en el Choc\u00f3, lo que ha habido una suerte de venta de franquicias, especialmente para el control de corredores para el tr\u00e1fico de estupefacientes.<\/p>\n<p>As\u00ed, simult\u00e1neamente vienen produci\u00e9ndose dos fen\u00f3menos. Por un lado, la falta de reconocimiento de la situaci\u00f3n por parte del Estado colombiano, especialmente desde el Ministerio de Defensa, que en declaraciones p\u00fablicas ha afirmado que los homicidios no son una conducta sistem\u00e1tica1, que no existen pruebas de que estos homicidios hayan sido causados en raz\u00f3n del ejercicio de defensa de derechos, e incluso que se trata de actuaciones asiladas o de cr\u00edmenes pasionales. Por el otro, las m\u00faltiples denuncias que han realizados diferentes organizaciones en las que es posible constatar no s\u00f3lo la presencia de hombres armado, sino el uso de uniformes, entrenamientos e incluso campamentos, como en los tiempos de las Autodefensas Unidas de Colombia.<\/p>\n<p>Esto evidencia que si no existe consenso sobre el problema, probablemente la implementaci\u00f3n de medidas adecuadas a la realidad a\u00fan no est\u00e1 cerca. Por un lado, organizaciones y comunidades exigen medidas de prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n que acaben con la ola de homicidios, amenazas y otros ataques de los que son v\u00edctimas. Esto significar\u00eda en primer lugar que el conjunto de las entidades estatales reconozcan el fen\u00f3meno del copamiento de los espacios que dejaron las FARC por parte de los herederos del paramilitarismo, y pol\u00edticas efectivas que posibiliten su desmantelamiento y sometimiento a la justicia, as\u00ed como mayor eficacia por parte de la justicia, especialmente de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n en la investigaci\u00f3n de los ataques en contra de defensoras y defensores de derechos humanos, la identificaci\u00f3n de los responsables (tanto materiales como intelectuales) y su juzgamiento.<\/p>\n<p>Por otro lado, est\u00e1 el Estado en el que existen diferentes posturas. La vicefiscal general, Mar\u00eda Paulina Riveros (quien fue negociadora plenipotenciaria del gobierno nacional en el proceso con las FARC), ante la CIDH reconoci\u00f3 el pasado mes de marzo que, aunque cuando haya avances en las investigaciones, pidi\u00f3 a la CIDH su acompa\u00f1amiento para mejorar la actuaci\u00f3n de la fiscal\u00eda en estos casos. Por otro lado, la voz del ministerio de defensa que sostiene que las fuerzas militares y de polic\u00eda se han desplegado para prevenir el copamiento de las zonas dejadas por las FARC por parte de actores armados ilegales, y que en general lo han logrado. Y es que existen dos dificultades para que el gobierno acepte sus dificultades para prevenir los ataques contra defensores y defensoras de DDHH, que b\u00e1sicamente consisten en que esto supondr\u00eda el reconocimiento de las m\u00faltiples fallas del Estado en el proceso de desmovilizaci\u00f3n paramilitar, su falta de eficacia en la persecuci\u00f3n y combate de las econom\u00edas ilegales y de los grupos armados que las custodian, as\u00ed como sus deficiencias para lograr una presencia real del Estado en todo el territorio nacional. Esto \u00faltimo, junto con las debilidades que ha mostrado el ejecutivo para cumplir sus compromisos en las Zonas Veredales Transitorias de Normalizaci\u00f3n, en las que se han agrupado combatientes y miliacianos de las FARC para cumplir con los procesos de dejaci\u00f3n de armas y reincorporaci\u00f3n, generan muchas inquietudes sobre la capacidad del Estado colombiano, no solo en materia de implementaci\u00f3n de lo pactado con las FARC, sino para garantizar la vida e integridad de toda la poblaci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Queda por resaltar el papel de las organizaciones y movimientos sociales colombianos, que en lugar de amedrentarse ante el riesgo y la cr\u00edtica situaci\u00f3n, han mostrado de diversas maneras su compromiso con el logro de la paz por la v\u00eda de la negociaci\u00f3n y su capacidad de hacer propuestas que se ajusten a las diversas realidades territoriales y a las necesidades del contexto. Sin dudas, es un reto garantizar que en Colombia existan garant\u00edas suficientes para la defensa de los derechos humanos y la construcci\u00f3n de la paz como una tarea central en el corto y mediano plazo. Una adecuada y pronta implementaci\u00f3n de los compromisos del Acuerdo Final para la Terminaci\u00f3n del Conflicto y la Construcci\u00f3n de la una Paz estable y duradera, puede contribuir a una mejor\u00eda significativa de la situaci\u00f3n de derechos humanos y a la protecci\u00f3n del rico y constructivo liderazgo social.<\/p>\n<p><strong><u>Nota <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) <a href=\"http:\/\/www.elpais.com.co\/judicial\/homicidios-de-lideres-sociales-no-son-sistematicos-viceministro-de-defensa.html\">http:\/\/www.elpais.com.co\/judicial\/homicidios-de-lideres-sociales-no-son-sistematicos-viceministro-de-defensa.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.contagioradio.com\/colombia-sin-garantias-en-la-defensa-de-los-derechos-humanos-articulo-37998\/\">http:\/\/www.contagioradio.com\/colombia-sin-garantias-en-la-defensa-de-los-derechos-humanos-articulo-37998\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n es grave, m\u00e1xime cuando se trata de un pa\u00eds que recientemente ha logrado poner fin a m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas de conflicto armado con una de las guerrillas m\u00e1s antiguas del mundo, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC- EP)&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_hide_featured_image":false,"_jetpack_featured_image_duplicate_dismissed":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,64889],"class_list":["post-2556","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","tag-ep","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Fe","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2556"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2556\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2560,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2556\/revisions\/2560"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}