{"id":25425,"date":"2022-04-10T19:14:40","date_gmt":"2022-04-10T17:14:40","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=25425"},"modified":"2022-04-10T19:14:40","modified_gmt":"2022-04-10T17:14:40","slug":"salud-publica-donde-se-equivoca-el-movimiento-contra-la-psiquiatria-sobre-las-enfermedades-mentales-madeleine-ritts","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=25425","title":{"rendered":"Salud P\u00fablica &#8211; D\u00f3nde se equivoca el movimiento contra la psiquiatr\u00eda sobre las enfermedades mentales.  [Madeleine Ritts]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 7-4-2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de Viento Sur<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 10-4-2022<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La salud mental es evidentemente dif\u00edcil de categorizar o definir. Despu\u00e9s de m\u00e1s de dos siglos de estudio, apenas estamos cerca de conseguir explicaciones satisfactorias -cient\u00edficas o de otro tipo- para las diversas formas de malestar y perturbaci\u00f3n ps\u00edquica que pueden experimentar las personas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La dificultad para comprender el sufrimiento psicol\u00f3gico se ve agravada por el hecho de que las adversidades sociales y personales -como la pobreza, la desigualdad, la precariedad econ\u00f3mica y las experiencias de violencia o abuso- influyen significativamente en nuestra salud mental. Y, sin embargo, la experiencia de traumas semejantes afecta a los individuos y a su salud mental de manera diferente. \u00bfPor qu\u00e9 algunos supervivientes de la guerra desarrollan s\u00edntomas de estr\u00e9s postraum\u00e1tico y otros no?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Impulsados por un deseo humanista de aliviar el sufrimiento, y por una justificada y profunda sospecha de sus justificaciones ideol\u00f3gicas, los radicales de izquierda han tratado, comprensiblemente, de encontrar explicaciones a las enfermedades mentales en las miserias cotidianas de las sociedades capitalistas. La precariedad econ\u00f3mica y los bajos ingresos no pueden explicar por s\u00ed solos la depresi\u00f3n: no todos los que viven con bajos ingresos est\u00e1n deprimidos, y no todos los que tienen depresi\u00f3n tienen bajos ingresos. Otras formas de trastorno mental, como la man\u00eda o la psicosis, son a\u00fan m\u00e1s dif\u00edciles de atribuir \u00fanicamente a cuestiones de justicia econ\u00f3mica. Aun as\u00ed, salvo algunos modestos avances cient\u00edficos en torno a los factores de riesgo sociales y gen\u00e9ticos (en el caso de la esquizofrenia), estamos lejos de comprender su causa.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es dif\u00edcil abordar estas cuestiones de causalidad cuando las mismas cuestiones que intentamos explicar est\u00e1n tan d\u00e9bilmente definidas. Las etiquetas diagn\u00f3sticas intentan imponer un orden a una gran diversidad de experiencias que sencillamente no podemos explicar. Algunas personas con esquizofrenia oyen voces y siguen llevando vidas ricas y significativas. Otras experimentan alucinaciones debilitantes y, en ocasiones, violentamente perturbadoras, o una profunda desorganizaci\u00f3n del pensamiento y del habla. Estas personas pueden ver muy limitada su capacidad para realizar las tareas cotidianas m\u00e1s b\u00e1sicas. Una combinaci\u00f3n de psicoterapia y medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica puede aliviar las caracter\u00edsticas angustiosas de la psicosis en algunos casos, pero no en todos. Para algunos desafortunados, los efectos secundarios de los medicamentos pueden ser lo suficientemente importantes como para superar los beneficios esperables.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para atender cualquier dolencia humana con la compasi\u00f3n adecuada y un tratamiento id\u00f3neo, es necesario compartir una cierta comprensi\u00f3n, aunque sea general, de la naturaleza del problema que pretendemos abordar. Muchas de las cr\u00edticas bienintencionadas al tratamiento m\u00e9dico del sufrimiento psicol\u00f3gico se han centrado exclusivamente en sus causas sociales, bloqueando la posibilidad de un acercamiento entre la cr\u00edtica socialista de la sociedad capitalista y el intento cient\u00edfico de curar el sufrimiento innecesario.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La naturaleza controvertida de la psiquiatr\u00eda<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En general, hemos asignado a los psiquiatras la doble tarea de comprender y responder al sufrimiento mental. Si bien la psiquiatr\u00eda no es el \u00e1rea cient\u00edficamente m\u00e1s primitiva de la medicina occidental moderna, s\u00ed es probablemente la m\u00e1s polarizante. Un estudio de la historia de la psiquiatr\u00eda presentar\u00e1 descripciones desconcertantemente divergentes de la profesi\u00f3n. En sus doscientos a\u00f1os de historia, la psiquiatr\u00eda ha pasado por muchos per\u00edodos de crisis y de reinvenci\u00f3n y, con cada transformaci\u00f3n, surgen nuevos paradigmas, est\u00e1ndares de evidencia y m\u00e9todos de investigaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tanto si se es partidario como cr\u00edtico de la disciplina, la identidad siempre cambiante de la psiquiatr\u00eda supone un reto importante para cualquiera que intente tejer una narraci\u00f3n coherente de su historia institucional e intelectual. Sus defensores sostienen que los psiquiatras son idealistas obstinados o soldados atribulados de la ciencia m\u00e9dica. Los esc\u00e1ndalos con gran repercusi\u00f3n, las reformas fallidas, los grandes pronunciamientos y los fracasos p\u00fablicos son etapas propias del conocido camino del progreso cient\u00edfico gradual.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sus cr\u00edticos, por el contrario, describen la historia de la disciplina como un proceso lleno de violencia. Desde este punto de vista, la psiquiatr\u00eda se caracteriza por la represi\u00f3n y la conspiraci\u00f3n: los psiquiatras son elementos interesados que se benefician y contribuyen al castigo de aquellos que amenazan la moral burguesa y el orden dominante. Y sin embargo, a trav\u00e9s de estos profundos desacuerdos, uno encuentra un cierto nivel de acuerdo que conecta a los defensores de la psiquiatr\u00eda y a muchos de sus cr\u00edticos: que la locura sigue eludiendo nuestra comprensi\u00f3n de sus fundamentos b\u00e1sicos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los cr\u00edticos del enfoque del status quo sobre el sufrimiento ps\u00edquico han ofrecido valiosas objeciones a nuestros supuestos m\u00e1s preciados sobre lo que constituye la enfermedad mental. Y lo que es m\u00e1s importante, han llamado la atenci\u00f3n sobre los graves problemas de integridad moral y cient\u00edfica de la disciplina.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la izquierda, las cr\u00edticas habituales tratan de explicar c\u00f3mo la psiquiatr\u00eda puede, sin darse cuenta, medicalizar la injusticia. Estas cr\u00edticas destacan la delictiva relaci\u00f3n de interdependencia entre la psiquiatr\u00eda y la industria farmac\u00e9utica, as\u00ed como las diferentes formas en que la psiquiatr\u00eda puede ser utilizada para legitimar la violencia y la opresi\u00f3n social. Cr\u00edticos como Michel Foucault, R. D. Laing y David Cooper han aportado una visi\u00f3n pol\u00edtica incalculable a las cuestiones del diagn\u00f3stico, el tratamiento y la custodia. Sin embargo, yendo m\u00e1s all\u00e1, tambi\u00e9n han respaldado el punto de vista de que las intervenciones dirigidas al sufrimiento ps\u00edquico son err\u00f3neas, in\u00fatiles o inhumanas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El capitalismo es el trastorno, la enfermedad mental es el s\u00edntoma<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los v\u00ednculos \u00edntimos entre la desigualdad social y el sufrimiento ps\u00edquico est\u00e1n bien documentados y son conocidos tanto por conservadores como por progresistas. El New York Times, el Financial Times y el Globe and Mail de Canad\u00e1 han vinculado las crecientes tasas de depresi\u00f3n, ansiedad y \u00abmuertes por desesperanza\u00bb a las defectuosas redes de apoyo social y a los sistemas de atenci\u00f3n sanitaria escasamente financiados o inaccesibles. Por su parte, los izquierdistas llevan mucho tiempo destacando la tensi\u00f3n estructural entre los programas de bienestar social y el funcionamiento b\u00e1sico del capitalismo. El inmutable dominio de la acumulaci\u00f3n sobre las necesidades humanas garantiza que nada -incluido el trabajo de cuidados- pueda tener prioridad sobre las exigencias ineludibles de la mercantilizaci\u00f3n y el beneficio.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si la pobreza, la explotaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n son caracter\u00edsticas inherentes al capitalismo, la degradaci\u00f3n de la salud f\u00edsica y mental es inevitable mientras sigamos viviendo bajo el dominio del mercado. Para algunos, los sentimientos de tristeza, ansiedad y estr\u00e9s, tanto epis\u00f3dicos como cr\u00f3nicos, se entienden mejor como respuestas l\u00f3gicas a las fuerzas estructurales que est\u00e1n en juego en la vida cotidiana bajo el capitalismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La medicina psiqui\u00e1trica puede servir para legitimar y reforzar los intereses de la \u00e9lite gobernante, ya sea por falta de oposici\u00f3n o de forma intencionada. Como el difunto gran Mark Fisher escribi\u00f3 una vez: \u00abLa actual ontolog\u00eda dominante niega cualquier posibilidad a una causalidad social de la enfermedad mental. La quimio-biologizaci\u00f3n de la enfermedad mental es, por supuesto, estrictamente proporcional a su despolitizaci\u00f3n\u00bb. Este punto de vista, debo decirlo, es sostenido por no muchos psiquiatras y profesionales cl\u00ednicos de la salud mental. Sin embargo, el sentimiento general que subyace es correcto: cuando el sufrimiento de origen pol\u00edtico se medicaliza como disfunci\u00f3n personal, nuestro sentido de la solidaridad social y del poder pol\u00edtico colectivo tambi\u00e9n se resiente.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En The sane society (Psicoan\u00e1lisis de la sociedad contempor\u00e1nea), el fil\u00f3sofo marxista Erich Fromm intent\u00f3 ofrecer una formulaci\u00f3n correctiva al paradigma m\u00e9dico dominante de la salud y la enfermedad mental. Para Fromm, la salud mental no se define por lo bien que un individuo puede adaptarse a su sociedad, sino por lo bien que la sociedad se ajusta a las necesidades de sus individuos. Una sociedad sana es aquella en la que las personas disponen de los medios, la libertad y la seguridad para prosperar como individuos, al tiempo que sienten la solidaridad y la pertenencia como parte de un todo que los incluye. La naturaleza corrosiva de la competencia y la atomizaci\u00f3n de la vida bajo el capitalismo roe nuestra psique colectiva y nadie, ni siquiera la clase dirigente, se libra de su capacidad para provocar sufrimiento existencial.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los esfuerzos por exponer los fundamentos socioecon\u00f3micos del sufrimiento ps\u00edquico suelen tomar como caso de estudio estados de malestar ps\u00edquico en los que los l\u00edmites entre la salud y la enfermedad no son f\u00e1cilmente diferenciables. La depresi\u00f3n, la ansiedad, la angustia existencial -o los \u00abtrastornos del estado de \u00e1nimo y la ansiedad\u00bb- son tan frecuentes como diferentes en grado. La casi imposibilidad de establecer conexiones causales entre fen\u00f3menos sociales concretos y trastornos del estado de \u00e1nimo y de ansiedad mal definidos es una de las limitaciones de las explicaciones socioecon\u00f3micas de las enfermedades mentales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es dudoso que todas las formas de sufrimiento y desorganizaci\u00f3n ps\u00edquica -como la psicosis- puedan explicarse por igual y de forma satisfactoria por los sufrimientos de la vida bajo el capitalismo (aunque se puede ver f\u00e1cilmente c\u00f3mo estas podr\u00edan empeorar). Los debates sobre el grado en que el socialismo podr\u00eda ser una panacea para la depresi\u00f3n, la ansiedad y los traumas -especialmente los m\u00e1s cr\u00f3nicos y graves- son en su mayor\u00eda especulativos. Parece m\u00e1s razonable suponer que, al igual que el dolor existir\u00eda en un mundo postrevolucionario, tambi\u00e9n lo har\u00edan las enfermedades mentales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las populares discusiones sobre la psiquiatr\u00eda a menudo atribuyen a la profesi\u00f3n una comprensi\u00f3n poco matizada de nuestra vida ps\u00edquica. Ciertamente, se puede encontrar un fanatismo neurobiol\u00f3gico en la industria farmac\u00e9utica y en ciertas \u00e1reas de la disciplina. Sin embargo, en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, el \u00abmodelo biopsicosocial\u00bb ha surgido como el paradigma principal de la psiquiatr\u00eda contempor\u00e1nea. Representa un cambio significativo en la forma en que la medicina de salud mental tienen en cuenta la compleja interacci\u00f3n entre los factores sociales, el desarrollo psicol\u00f3gico y los genes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, existen importantes cr\u00edticas sobre la aplicabilidad y la coherencia del modelo biopsicosocial. La principal es que el modelo no tiene un marco sistem\u00e1tico para priorizar entre los factores biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos y sociales. Esto deja un amplio margen para que los cl\u00ednicos ignoren o exageren la importancia de algunos de los factores determinantes y, al hacerlo, afecten significativamente a la prestaci\u00f3n de la asistencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como ejemplo, consideremos el caso hipot\u00e9tico de alguien que experimenta una angustia extrema debido a su creencia de que poderosos y malignos esp\u00edritus intentan tomar el control de su cuerpo. Si se interpreta a trav\u00e9s de una visi\u00f3n biol\u00f3gica estrecha, su sufrimiento podr\u00eda atribuirse a una esquizofrenia mal tratada, por lo que lo mejor ser\u00eda encontrar un medicamento antipsic\u00f3tico m\u00e1s eficaz. Sin embargo, un m\u00e9dico con una visi\u00f3n diferente, que explorara la historia del desarrollo de este paciente, podr\u00eda encontrar una historia de abuso infantil a manos de un miembro respetado de la comunidad religiosa del paciente. En la medida en que la experiencia actual del paciente tiene sus ra\u00edces en un trauma psicol\u00f3gico, se podr\u00eda priorizar una intervenci\u00f3n psicoterap\u00e9utica sobre los ensayos con medicamentos. Otro m\u00e9dico podr\u00eda explorar tanto los elementos biol\u00f3gicos como los psicol\u00f3gicos, pero dar mayor consideraci\u00f3n al entorno social del paciente. Si, por ejemplo, este paciente reside en un centro de internamiento sucio, violento y ca\u00f3tico, es mucho menos probable que los m\u00e9dicos aborden las barreras que le impiden seguir la psicoterapia, recordar tomar su medicaci\u00f3n y establecer relaciones de confianza.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La formulaci\u00f3n de casos cl\u00ednicos es una de las muchas \u00e1reas en las que un an\u00e1lisis pol\u00edtico, guiado por la justicia social y econ\u00f3mica, sigue siendo muy necesario para evitar el tipo de psiquiatrizaci\u00f3n de la vida cotidiana con la que Fisher, Fromm, los miembros de la Red de Psiquiatr\u00eda Cr\u00edtica y muchos otros est\u00e1n preocupados con raz\u00f3n. Sin embargo, propiciar una cr\u00edtica a la excesiva dependencia de la psiquiatr\u00eda en las explicaciones qu\u00edmicas del sufrimiento humano no deber\u00eda cerrar la posibilidad de investigar sus causas biol\u00f3gicas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Trastorno depresivo mayor: locura y control social<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A lo largo de la historia, las enfermedades mentales han recibido muchos nombres, significados y definiciones diferentes. Las descripciones de \u00ablocura\u00bb y \u00abmelancol\u00eda\u00bb se remontan a la antig\u00fcedad. Dado que la comprensi\u00f3n de la \u00ablocura\u00bb parece ser hist\u00f3ricamente contingente, el propio concepto de enfermedad mental es controvertido.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pocos pensadores han sido tan influyentes en la construcci\u00f3n de un andamiaje te\u00f3rico para la locura como Michel Foucault. <em>Locura y civilizaci\u00f3n<\/em> (1988), el an\u00e1lisis hist\u00f3rico-filos\u00f3fico de Foucault, rastrea la aparici\u00f3n de la \u00ablocura\u00bb como objeto de estudio cient\u00edfico y como fen\u00f3meno social que requiere la intervenci\u00f3n y el control del Estado. En su relato, el desarrollo de una \u00abciencia mental\u00bb de la locura -es decir, la psiquiatr\u00eda- no ten\u00eda nada que ver con la profundizaci\u00f3n de nuestra comprensi\u00f3n de la naturaleza humana, y s\u00ed con los nuevos modos de gobernanza. Desde este punto de vista, las ciencias de la mente son en s\u00ed mismas estructuras de control, un \u00abmon\u00f3logo de la raz\u00f3n\u00bb que ahoga todas las voces que amenazan la autoridad de la clase dirigente o el orden social.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La teor\u00eda de Foucault de que los gobernantes de los primeros tiempos de la modernidad y la industria ve\u00edan a los locos como una amenaza para el orden social es, en el mejor de los casos, dudosa. Los historiadores no han encontrado pr\u00e1cticamente ninguna prueba que corrobore esta idea, que debemos considerar como una conjetura. No obstante, el relato de Foucault sigue teniendo m\u00e9rito. Su cuidadoso tratamiento de los valores pol\u00edticos y culturales asociados con la locura ha proporcionado herramientas te\u00f3ricas \u00fatiles a los \u00abactivistas de la locura\u00bb y a los grupos contra la psiquiatr\u00eda. Su trabajo tambi\u00e9n ha inspirado a generaciones de acad\u00e9micos y cl\u00ednicos a cuestionar lo que consideramos normal y por qu\u00e9, y c\u00f3mo los comportamientos desviados se convierten en trastornos que necesitan ser etiquetados.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Son preguntas \u00fatiles. La historia es rica en ejemplos de c\u00f3mo la psiquiatr\u00eda ha patologizado la resistencia pol\u00edtica, desestimando los actos de oposici\u00f3n como casos de trastorno mental. Por citar dos ejemplos: la drapetoman\u00eda, o \u00abla enfermedad que hace huir a los esclavos\u00bb, es un ejemplo atroz de diagn\u00f3stico que da cobertura a una pr\u00e1ctica social atroz, y el trastorno negativista desafiante (TND, actualmente incluido en la quinta edici\u00f3n del Manual de Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstica) es un diagn\u00f3stico que se aplica normalmente a los ni\u00f1os y adolescentes que parecen inusualmente hostiles y que no son suficientemente obedientes o deferentes con los adultos en posiciones de autoridad. Como han se\u00f1alado muchos cr\u00edticos, el TND es un diagn\u00f3stico mal definido y cargado de valores, que corre el riesgo de medicalizar los factores ambientales y contextuales que conforman el desarrollo y el comportamiento infantil. Otro de los fallos de la psiquiatr\u00eda, como han demostrado las campa\u00f1as y los movimientos LGBTQ, es la forma en que la orientaci\u00f3n sexual y las expresiones no normativas de g\u00e9nero han sido objeto de la patolog\u00eda m\u00e9dica de forma absolutamente da\u00f1ina.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, los argumentos que equiparan la psiquiatr\u00eda con un control social casi dictatorial presentan una comprensi\u00f3n reduccionista de la profesi\u00f3n y atribuyen a los psiquiatras mucho m\u00e1s poder del que pueden tener. En estas narrativas est\u00e1 ausente una visi\u00f3n de los pacientes como receptores de cuidados y no como v\u00edctimas. \u00bfC\u00f3mo entender entonces a los pacientes actuales y a los que lo fueron cuando hablan de resultados positivos y, en algunos casos, de un cambio de vida tras el tratamiento psiqui\u00e1trico? La visi\u00f3n de victimizaci\u00f3n y de supervivencia de la psiquiatr\u00eda no s\u00f3lo descarta las experiencias de curaci\u00f3n de algunas personas, sino que tambi\u00e9n sugiere que las personas s\u00f3lo necesitan liberarse de las garras de la psiquiatr\u00eda para revivir.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Llevadas a su punto final l\u00f3gico, las teor\u00edas de control social -las que se denominan ampliamente \u00abantipsiquiatr\u00eda\u00bb- sostienen que la enfermedad mental es un mito. Se trata de una propuesta muy controvertida, especialmente para los profesionales de salud mental que trabajan sobre el terreno, o para cualquiera que haya experimentado u observado a alguien luchar con un comportamiento obsesivo debilitante, con perturbaciones visuales y auditivas incomprensibles, o con decisiones radicalmente fuera de lugar y peligrosas en pleno estado man\u00edaco.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para los miembros m\u00e1s intransigentes del movimiento contra la psiquiatr\u00eda, el mito de la enfermedad mental es un intento de las estructuras sociales opresivas de excluir el poder revolucionario del deseo y la desviaci\u00f3n. El concepto de esquizofrenia, para algunos pensadores franceses que escribieron tras la rebeli\u00f3n del mayo de 1968 en Par\u00eds, era un punto de apoyo para el poder libidinal que pod\u00eda rehacer la sociedad. Los revolucionarios, seg\u00fan esta escuela de pensamiento, pod\u00edan desmantelar las estructuras de jerarqu\u00eda y opresi\u00f3n abrazando la locura y el deseo. Mientras que la fuerza liberadora del loco o del desviado podr\u00eda haber fracasado en lograr un cambio social revolucionario, los arquitectos del neoliberalismo desplegaron un ethos de individualismo radical con un \u00e9xito considerable. Ronald Reagan y Margaret Thatcher estaban muy contentos de dar \u00e9nfasis a un orden social basado en el inter\u00e9s personal y la autogratificaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hist\u00f3ricamente, los que niegan la existencia de la enfermedad mental han encontrado extra\u00f1os compa\u00f1eros de viaje en los pol\u00edticos conservadores. La derecha, deseosa de justificar la abdicaci\u00f3n de la responsabilidad de dar ayudas humanitarias a la salud mental financiadas con fondos p\u00fablicos, est\u00e1 muy contenta de aprovecharse de los manifiestos errores de la psiquiatr\u00eda. En Canad\u00e1 y el Reino Unido, la desinstitucionalizaci\u00f3n -el proceso hist\u00f3rico de desmantelamiento del sistema de manicomios y su cambio hacia una atenci\u00f3n basada en la comunidad- se desarroll\u00f3 con el objetivo expl\u00edcito de reducir los gastos de atenci\u00f3n sanitaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hist\u00f3ricamente, los que niegan la existencia de la enfermedad mental han encontrado extra\u00f1os compa\u00f1eros de cama en los pol\u00edticos de derechas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas, los servicios y apoyos de salud mental basados en la comunidad se han desarrollado a trav\u00e9s de un proceso azaroso, sin un plan o una visi\u00f3n coherente. Las d\u00e9biles redes de servicios privados, de beneficiencia y gubernamentales que ahora forman la base de la atenci\u00f3n comunitaria en gran parte de Estados Unidos y Canad\u00e1 son incapaces de proporcionar una continuidad de cuidados a muchas personas que luchan contra enfermedades mentales graves. La vida de los enfermos mentales suele estar marcada por la violencia, la pobreza, la falta de vivienda y el encarcelamiento. Los activistas de resistencia contra la psiquiatr\u00eda caracterizan a esta como un componente de esta dominaci\u00f3n para afirmar que hace m\u00e1s da\u00f1o que bien, defendiendo por ello soslayar los tratamientos. \u00bfHasta qu\u00e9 punto la lucha contra el control social llega a coincidir con una pol\u00edtica de abandono social?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El complejo farmac\u00e9utico-industrial<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La influencia de la industria farmac\u00e9utica sobre la educaci\u00f3n m\u00e9dica, la investigaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica cl\u00ednicas no es exclusiva de la psiquiatr\u00eda. Sin embargo, es ciertamente preocupante el papel de la psiquiatr\u00eda a la hora de impedir una comprensi\u00f3n profunda de aquellos problemas que la industria farmac\u00e9utica pretenden tratar con medicamentos. Las empresas farmac\u00e9uticas ejercen un preocupante grado de poder y autoridad en la definici\u00f3n de los trastornos mentales, la investigaci\u00f3n de las causas del sufrimiento ps\u00edquico y la determinaci\u00f3n de cual es la mejor manera de abordarlo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A mediados del siglo XX, a medida que la psiquiatr\u00eda depend\u00eda cada vez m\u00e1s de las intervenciones farmac\u00e9uticas, la industria farmac\u00e9utica se dio cuenta de lo rentable que pod\u00eda ser una alianza, y naci\u00f3 una relaci\u00f3n de inquietante dependencia. En <em>Anatom\u00eda de una epidemia<\/em> (2010), Robert Whitaker investig\u00f3 la lucha de la psiquiatr\u00eda por su legitimaci\u00f3n junto a la de los intereses de la industria farmac\u00e9utica para exhibir los profundos v\u00ednculos de dependencia entre ambas. Esta relaci\u00f3n, tras la aparici\u00f3n de los \u00abrevolucionarios\u00bb f\u00e1rmacos psicoactivos en la d\u00e9cada de 1950, queda claramente ilustrada por la transici\u00f3n de la psicoterapia como m\u00e9todo de tratamiento dominante hacia la terapia impulsada por la industria farmac\u00e9utica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque inicialmente se desarrollaron para tratar infecciones, de forma bastante fortuita se descubri\u00f3 que f\u00e1rmacos como la clorpromazina y el meprobamato eran \u00fatiles para modificar los estados mentales y atenuar la presencia de s\u00edntomas agudos de psicosis, ansiedad y depresi\u00f3n. Aunque nadie sab\u00eda c\u00f3mo funcionaban, r\u00e1pidamente se extendi\u00f3 su uso en hospitales psiqui\u00e1tricos y centros ambulatorios.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con el tiempo, los investigadores pudieron observar que los psicof\u00e1rmacos afectaban al equilibrio de varios mensajeros qu\u00edmicos (neurotransmisores) en el cerebro, e hipotetizaron que los f\u00e1rmacos deb\u00edan corregir desequilibrios qu\u00edmicos. Por ejemplo, dado que la clorpromazina bloquea los receptores de dopamina en el cerebro -cuyo efecto es reducir la agresividad y s\u00edntomas psic\u00f3ticos como las alucinaciones- se postul\u00f3 que las psicosis deb\u00edan estar causadas por un exceso de dopamina. De este tipo de observaciones naci\u00f3 la infame teor\u00eda del \u00abdesequilibrio qu\u00edmico\u00bb de las enfermedades mentales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las siguientes d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n sobre la fisiolog\u00eda de las enfermedades psic\u00f3ticas abrieron importantes l\u00edneas de investigaci\u00f3n para comprender los elementos neurobiol\u00f3gicos implicados en el malestar ps\u00edquico y en los trastornos mentales. Sin embargo, el problema de toda esta investigaci\u00f3n es que est\u00e1 controlada en gran medida por los intereses farmac\u00e9uticos, el problema que inhibe la mayor\u00eda de los estudios de ciencia b\u00e1sica y de experimentaci\u00f3n psiqui\u00e1tricos. Al trabajar dentro de la matriz de los incentivos del mercado, las empresas farmac\u00e9uticas hacen declaraciones audaces y afirmaciones reduccionistas sobre las causas de las enfermedades mentales. La teor\u00eda del desequilibrio qu\u00edmico se vendi\u00f3 a los pacientes y al p\u00fablico general porque era una herramienta de marketing conveniente. Pero su promesa de curas qu\u00edmicas fue exagerada de forma desproporcionada.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las empresas farmac\u00e9uticas tienen medios evidentes para vender sus productos -como la publicidad directa al consumidor- y tambi\u00e9n estrategias m\u00e1s encubiertas. Los grupos de presi\u00f3n de la industria tienen un impacto significativo en la salud p\u00fablica y en la pol\u00edtica farmac\u00e9utica, y la financiaci\u00f3n por parte de la industria de las actividades acad\u00e9micas y de investigaci\u00f3n cl\u00ednica sesga gravemente la educaci\u00f3n m\u00e9dica y las gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica. En general, la psiquiatr\u00eda se apoya en una base de conocimientos que se ha visto comprometida por la participaci\u00f3n de la industria, pero este hecho por s\u00ed solo no explica la leg\u00edtima preocupaci\u00f3n por las extralimitaciones de la psiquiatr\u00eda. Los m\u00e9dicos de familia -que llevan a cabo la mayor\u00eda de las prescripciones de psicof\u00e1rmacos para las usuarias de la atenci\u00f3n ambulatoria- reciben mucha menos formaci\u00f3n en psicoterapia de la que deber\u00edan. Sus esfuerzos de buena fe por ayudar a las personas se ven a menudo comprometidos por una excesiva dependencia de las recetas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras los prescriptores siguen utilizando rudimentarias herramientas psicofarmacol\u00f3gicas, la investigaci\u00f3n y el desarrollo de nuevas intervenciones psicofarmacol\u00f3gicas se han pr\u00e1cticamente paralizado. A las empresas les resulta mucho m\u00e1s rentable modificar, volver a patentar y renombrar los medicamentos existentes que dedicarse al negocio mucho m\u00e1s arriesgado de crear nuevas teor\u00edas y tratamientos. Esto explica, en parte, por qu\u00e9 las empresas farmac\u00e9uticas invierten mucho m\u00e1s dinero en marketing que en investigaci\u00f3n y dise\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quienes defienden y promueven la psicofarmacolog\u00eda lo hacen en gran medida porque sus f\u00e1rmacos, aunque imperfectos, suelen ser eficaces. Sin embargo, no es f\u00e1cil valorar la veracidad de las afirmaciones realizadas por las empresas farmac\u00e9uticas. La desmesurada cantidad de dinero de la industria farmac\u00e9utica implicada en los estudios m\u00e9dicos compromete gravemente la calidad y la fiabilidad de la informaci\u00f3n que hace p\u00fablica. El hecho de que los estudios financiados por la industria farmac\u00e9utica tengan muchas m\u00e1s probabilidades de presentar resultados positivos que los no fnanciados por esta est\u00e1 bien documentado. Adem\u00e1s, los procedimientos de aprobaci\u00f3n de medicamentos de la Administraci\u00f3n Federal de Medicamentos de EE.UU. y de Health Canada -la cual sigue por l\u00ednea general las decisiones tomadas en Estados Unidos- est\u00e1n dram\u00e1ticamente sesgados en beneficio de las empresas farmac\u00e9uticas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para sacar un medicamento al mercado, las empresas farmac\u00e9uticas deben presentar todos los ensayos cl\u00ednicos que han patrocinado (no est\u00e1n obligadas a presentar revisiones independientes de sus productos). Aunque las empresas farmac\u00e9uticas pueden realizar tantos ensayos como quieran de un medicamento, para que sea aprobado s\u00f3lo deben presentar dos ensayos que demuestren que este es m\u00e1s eficaz que un placebo. Los ensayos negativos rara vez ven la luz, mientras que los estudios positivos se promocionan en congresos y se publican en revistas m\u00e9dicas. El p\u00fablico, y hasta cierto punto los m\u00e9dicos que nos tratan, quedan en gran parte en un estado de ignorancia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Hacia una pol\u00edtica de izquierdas de la atenci\u00f3n de salud mental<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es f\u00e1cil seleccionar los evidentes abusos de la psiquiatr\u00eda para arrojar una luz negativa sobre toda la disciplina -sobre su pasado, presente y futuro-. Sin embargo, cabe se\u00f1alar que los defensores de la psiquiatr\u00eda tambi\u00e9n han producido sus propias historias selectivas las cuales arrojan una luz mucho menos negativa sobre su disciplina. Un enfoque m\u00e1s ecu\u00e1nime ser\u00eda mantener nuestras cr\u00edticas a la psiquiatr\u00eda y reconocer al mismo tiempo la gran dificultad de dar respuesta al sufrimiento ps\u00edquico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Figuras prominentes de la disciplina como Leon Eisenberg y Allen Frances han ofrecido evaluaciones muy difundidas de las limitaciones habituales de la psiquiatr\u00eda y de sus muchos fracasos. En 1982, en medio de las fren\u00e9ticas promesas de una \u00abrevoluci\u00f3n neurobiol\u00f3gica\u00bb en la psiquiatr\u00eda, Roberto Mangabeira Unger destac\u00f3 los desaf\u00edos de la disciplina en un conmovedor discurso ante la Asociaci\u00f3n Americana de Psiquiatr\u00eda:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cNada perjudica m\u00e1s a la ciencia que la negaci\u00f3n o la banalizaci\u00f3n del enigma. Al tiempo que tenemos ante nuestros ojos los fracasos explicativos de la ciencia psiqui\u00e1trica, tambi\u00e9n somos capaces de descubrir elementos v\u00e1lidos de autoconocimiento incluso en los ataques m\u00e1s extremos y menos cuidadosos a la psiquiatr\u00eda contempor\u00e1nea: de hecho, hacer que incluso sus cr\u00edticos m\u00e1s confusos e implacables sean fuentes de inspiraci\u00f3n es el sue\u00f1o de un cient\u00edfico\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La ciencia dista mucho de ser pol\u00edticamente neutral, pero la izquierda puede y debe emplear sus m\u00e9todos para promover fines pol\u00edticos emancipadores y transformadores.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las pol\u00edticas del sufrimiento ps\u00edquico tiene varias dimensiones. Sabemos que las personas padecen diversas formas de malestar ps\u00edquicos importantes y duraderas que puede aliviarse o resolverse. Sin embargo, carecemos de explicaciones sociol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas y biol\u00f3gicas satisfactorias para ellas. Los profesionales de la psiquiatr\u00eda no tienen el monopolio de este estado de ignorancia: es compartido por todos. Pero hemos cedido una autoridad y un poder significativos a los investigadores m\u00e9dicos y a las empresas farmac\u00e9uticas para progresar en nuestra comprensi\u00f3n p\u00fablica sobre asuntos de gran inter\u00e9s y complejidad. Futuros estudios deben atenerse a normas m\u00e1s estrictas de transparencia y responsabilidad democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La labor asistencial es una parte importante de la lucha m\u00e1s amplia por conseguir libertades sociales y econ\u00f3micas universales. Se necesita con urgencia la provisi\u00f3n p\u00fablica de programas sociales y terap\u00e9uticos cuidadosamente dise\u00f1ados -como casas de acogida, grupos de iguales, viviendas de apoyo, mediaci\u00f3n de casos y terapias psicol\u00f3gicas y m\u00e9dicas verdaderamente accesibles- para ayudar a las personas a vivir con seguridad y bienestar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es f\u00e1cil ni sencillo arrebatar el poder a las empresas e instituciones que actualmente se benefician de su monopolio sobre el sufrimiento ps\u00edquico. El camino hacia la democratizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica ser\u00e1, sin duda, una ardua batalla. Sin embargo, es fundamental que vayamos m\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica y el rechazo generalizados de la psiquiatr\u00eda y que nos comprometamos m\u00e1s activamente con estas cuestiones. Esto comienza con la humildad y una apreciaci\u00f3n matizada de los desaf\u00edos epistemol\u00f3gicos y pol\u00edticos a los que nos enfrentamos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una pol\u00edtica de izquierdas de la atenci\u00f3n de salud mental debe exigir una investigaci\u00f3n democr\u00e1tica y financiada con fondos p\u00fablicos sobre la naturaleza del sufrimiento mental y los posibles tratamientos, evaluaciones regulares de lo que es importante para las personas que sufren, y un compromiso con la provisi\u00f3n de tratamiento e inter\u00e9s por la atenci\u00f3n. Las respuestas sociales a las enfermedades mentales se han caracterizado durante mucho tiempo por los extremos del paternalismo o la desatenci\u00f3n. La izquierda tiene mucho que aportar para forjar un nuevo camino.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-3077926f3d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Madeleine Ritts<\/strong> trabaja como jefa de equipo de un programa comunitario de salud mental y adicciones en un hospital del centro de Toronto. Participa en la organizaci\u00f3n del trabajo en torno a la pobreza y los sin techo y ocupa un puesto de investigaci\u00f3n basada en la pr\u00e1ctica en el Li Ka Shing Knowledge Institute. (Art\u00edculo publicado en <a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/2022\/03\/anti-psychiatry-movement-mental-illness-psychological-suffering\">Jacobin el 14-3-2022<\/a>)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La salud mental es evidentemente dif\u00edcil de categorizar o definir. Despu\u00e9s de m\u00e1s de dos siglos de estudio, apenas estamos cerca de conseguir explicaciones satisfactorias -cient\u00edficas o de otro tipo- para las diversas formas de malestar y perturbaci\u00f3n ps\u00edquica que pueden experimentar las personas.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":25436,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368,2127],"tags":[703605357,703605025,703605495,703608370,102465,703605021],"class_list":["post-25425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-izquierda","category-salud","tag-big-pharma","tag-capitalismo","tag-mark-fisher","tag-michel-foucault","tag-psiquiatria","tag-salud-mental","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/SaludMental1004-1020945379-1649610746209.jpg?fit=1024%2C543&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-6C5","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25425"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25437,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25425\/revisions\/25437"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}