{"id":2534,"date":"2017-06-01T20:46:57","date_gmt":"2017-06-01T20:46:57","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2534"},"modified":"2017-06-01T20:46:57","modified_gmt":"2017-06-01T20:46:57","slug":"palestina-las-mujeres-de-gaza-atrapadas-entre-la-ocupacion-y-el-control-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2534","title":{"rendered":"Palestina: Las mujeres de Gaza, atrapadas entre la ocupaci\u00f3n y el control social"},"content":{"rendered":"<p><strong>Palestina<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las mujeres de Gaza atrapadas entre la ocupaci\u00f3n y el control social <\/strong><\/p>\n<p><strong>Control de nacimientos, contracepci\u00f3n y aborto *<\/strong><\/p>\n<p><strong>H\u00e9l\u00e8ne Servel *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Orientxxi, 22-5-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/orientxxi.info\/magazine\/\">http:\/\/orientxxi.info\/magazine\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n Faustino Eguberri \u2013 Viento Sur \u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>En la banda de Gaza, bajo bloqueo total desde hace exactamente diez a\u00f1os, la autora ha realizado una investigaci\u00f3n (**) sobre los determinantes socioculturales de los embarazos no deseados, de la contracepci\u00f3n y los abortos. En este territorio densamente poblado en el que la tasa de fecundidad sigue siendo elevada y en donde la vida cotidiana es tan dif\u00edcil, \u00bfc\u00f3mo son percibidos? \u00bfc\u00f3mo act\u00faan las barreras sociales que ponen dificultades a su asunci\u00f3n y qu\u00e9 impacto tiene todo ello sobre las tendencias demogr\u00e1ficas? <\/strong><\/p>\n<p>Con m\u00e1s de 1 881 000 personas 1\/ viviendo en un territorio de 365 km2, es decir m\u00e1s de 5 000 habitantes por km2, todo lo referido a la demograf\u00eda es muy importante en la banda de Gaza. La tasa de fecundidad se elevaba a alrededor de 5,1 ni\u00f1os por mujer en 2010, cuando la de Cisjordania \u201ctocaba techo\u201d en 4,8 2\/. Sin embargo, el control de la natalidad es poco evocado como tal, cuando representa un problema humanitario considerable en un contexto de bloqueo total desde hace diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, las cuestiones de natalidad y de fecundidad han sido objeto de una \u201cinversi\u00f3n pol\u00edtica\u201d por las autoridades palestinas, en particular en los per\u00edodos de Intifada en los que el conflicto con Israel se desarrollaba igualmente en el terreno demogr\u00e1fico. Hoy, si esta idea est\u00e1 menos presente, sigue siendo un factor a tener en cuenta. Tener m\u00e1s hijos permit\u00eda participar, a un cierto nivel, en el esfuerzo por la liberaci\u00f3n nacional en un contexto de guerra o, en cualquier caso, de violencia continua.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAlimentar las filas de los combatientes? <\/strong><\/p>\n<p>Desde hace algunos decenios, mediante una comunicaci\u00f3n eficaz, los poderes p\u00fablicos palestinos promueven un modelo de familia m\u00e1s restringida, en el que los padres decidan por s\u00ed mismos el n\u00famero y la frecuencia de los nacimientos. La pr\u00e1ctica de la contracepci\u00f3n es por tanto promovida y transmitida por instituciones como el Fondo de las Naciones Unidas para la Poblaci\u00f3n (UNFPA) y la Oficina de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Pr\u00f3ximo Oriente (UNRWA). Pero solo es fomentada en el marco del matrimonio, incluso despu\u00e9s de uno o varios hijos. La ocupaci\u00f3n y el bloqueo total que sufre la banda de Gaza siguen siendo variables decisivas en las decisiones sobre maternidad: si, en particular durante los per\u00edodos de Intifada, la tendencia era m\u00e1s bien a tener muchos hijos para alimentar las filas de los combatientes y reemplazar a los m\u00e1rtires, hoy, la delet\u00e9rea situaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y humanitaria empuja a las parejas a querer reducir el tama\u00f1o de su familia, por razones financieras, pero tambi\u00e9n para poder asegurar una mejor calidad de educaci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n<p>Hamas aplica una legislaci\u00f3n basada en la ley isl\u00e1mica. En conformidad con los principios religiosos y de sociedad que rigen la vida cotidiana, la contracepci\u00f3n es aceptada solamente como un medio para espaciar los nacimientos (tanzim al-nasl), y de proteger as\u00ed la salud de la mujer, pero no de limitar los nacimientos (tahdid al-nasl). Es autorizada desde hace alrededor de cuarenta a\u00f1os, con excepci\u00f3n de los m\u00e9todos definitivos como la ligadura de trompas. En 1993, la UNRWA introdujo servicios de planificaci\u00f3n familiar, seguida por el Ministerio de Salud en 1997. Desde 1994, la Autoridad Palestina (AP) considera la tasa de fertilidad como un objetivo nacional estrat\u00e9gico.<\/p>\n<p>Hoy el discurso y las pr\u00e1cticas parecen m\u00e1s bien corresponder a la orientaci\u00f3n dada estos \u00faltimos a\u00f1os por la AP sobre la idea de una familia m\u00e1s restringida. La mayor parte de las mujeres parecen persuadidas de los beneficios y ventajas de la contracepci\u00f3n, tanto para la salud de la madre y de sus hijos como para su independencia, la organizaci\u00f3n de su vida y la de su familia. Por otra parte, en Palestina, menos del 1% de las mujeres que no utilizan la contracepci\u00f3n lo hacen por razones religiosas. 3\/<\/p>\n<p>En cambio, si bien est\u00e1 prohibido desde un punto de vista social y religioso desear limitar el n\u00famero de sus hijos, algunas mujeres educadas reconocen en voz baja que la vida en la banda de Gaza les empuja a no querer m\u00e1s que dos o tres. Haci\u00e9ndolo, se sienten m\u00e1s capaces de poder alimentarles correctamente y garantizarles una educaci\u00f3n de mejor calidad.<\/p>\n<p><strong>Un acceso desigual a la informaci\u00f3n y a los contraceptivos <\/strong><\/p>\n<p>El acceso a la contracepci\u00f3n depende estrechamente de la forma en que son difundidas las informaciones sobre este tema. Desde los a\u00f1os 1990, las autoridades han puesto en pie ciertas herramientas como folletos, carteles, anuncios de TV y radio y acciones de sensibilizaci\u00f3n, pero comunican globalmente muy poco sobre estas cuestiones. A pesar de todo, en 2000, m\u00e1s del 90% de las casadas conoc\u00edan al menos un m\u00e9todo contraceptivo. En 2010 4\/ eran ya el 99% y la tasa de utilizaci\u00f3n de los medios de contracepci\u00f3n es relativamente elevada. De hecho, las informaciones circulan por los canales de comunicaci\u00f3n interpersonal. Las discusiones entre mujeres se revelan como mucho m\u00e1s influyentes que una visita al m\u00e9dico. Son a trav\u00e9s de ellas como las j\u00f3venes pueden conocer el tema, ya que no se proporcionan oficialmente informaciones m\u00e1s que a las mujeres casadas para no alentar las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Los m\u00e9dicos no aceptan hablarles de su cuerpo m\u00e1s que a partir del matrimonio, incluso despu\u00e9s de una o varios embarazos, y el personal encargado de la prevenci\u00f3n en este tema est\u00e1 poco formado. Los hombres, por su parte, parecen muy poco implicados y dicen preferir informarse por ellos mismos.<\/p>\n<p>El acceso a la informaci\u00f3n depende tambi\u00e9n del estatus administrativo de la persona. Efectivamente, el 72% de los gazat\u00edes son refugiados y est\u00e1n por tanto registrados en la UNRWA, disfrutando de sus infraestructuras y servicios gratuitos, incluyendo los dedicados a la contracepci\u00f3n. El 28% restante son ciudadanos, es decir originarios de la regi\u00f3n de la banda de Gaza antes de 1948, y deben dirigirse a las instituciones de salud p\u00fablica, de peor calidad y en las que deben correr con gastos, aunque sean m\u00ednimos.<\/p>\n<p>La presencia de estos dos tipos de poblaci\u00f3n explica el car\u00e1cter bic\u00e9falo del sistema de salud palestino y un trato diferencial 5\/ , revelador de las desigualdades econ\u00f3micas latentes para el acceso a la contracepci\u00f3n. Seg\u00fan un informe de 2012, la totalidad de los 21 centros que gestiona la UNRWA en la banda de Gaza proporciona servicios de planificaci\u00f3n familiar, mientras que de los 56 centros de salud del Ministerio de la Salud, solo 16 los propon\u00edan en ese momento 6\/ . En fin, el acceso desigual a la informaci\u00f3n se observa tambi\u00e9n entre zonas urbanas, m\u00e1s cubiertas y zonas rurales, m\u00e1s marginadas y aisladas.<\/p>\n<p>La tasa de utilizaci\u00f3n de la contracepci\u00f3n es relativamente elevada en relaci\u00f3n a otros pa\u00edses de la regi\u00f3n y la mayor parte de los medios de contracepci\u00f3n est\u00e1n disponibles, accesibles y gratuitos. Su coste sigue sin embargo estrechamente ligado al estatus administrativo de la persona: los refugiados pueden proporcion\u00e1rselo gratuitamente en la UNRWA mientras que los ciudadanos deben soportar gastos, aunque sean m\u00ednimos.<\/p>\n<p>Si la necesidad absoluta de dar pruebas de la uni\u00f3n marital ya no es requerida de forma sistem\u00e1tica los \u00faltimos dos decenios, el acceso a los contraceptivos permanece t\u00e1citamente condicionado a que la mujer est\u00e9 casada. Pero, incluso si la cobertura contraceptiva es relativamente buena en el conjunto de la banda de Gaza, puede estar sometida a penurias, en particular en per\u00edodos de crisis. Recientemente, la UNFPA, \u00fanico suministrador de contraceptivos en Palestina anunciaba querer reducir sus presupuestos y son precisamente los medios asignados a la banda de Gaza los que corren el riesgo de ser considerablemente reducidos a partir del mes de junio de 2017. Si bien estas previsiones de restricciones presupuestarias por el momento solo est\u00e1n parcialmente documentadas, su realizaci\u00f3n provocar\u00eda potencialmente penurias y debilitar\u00eda por consiguiente a\u00fan m\u00e1s el derecho a la contracepci\u00f3n en la medida en que esto se hace en un contexto demogr\u00e1fico y humanitario ya catastr\u00f3fico. Lo anterior revela tambi\u00e9n la extrema dependencia del sistema de salud gazat\u00ed de la ayuda internacional en t\u00e9rminos de aprovisionamiento de material, de medicamentos, de infraestructura y de atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<p><strong>El prisma religioso <\/strong><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del aborto es particularmente sensible en la banda de Gaza puesto que en los a\u00f1os 1980-1990, el conflicto con Israel se jugaba tambi\u00e9n en las cunas. Estaba planteada una verdadera \u201cguerra demogr\u00e1fica 7\/ . La idea de una \u201cfecundidad de reemplazo\u201d para \u201ccompensar la p\u00e9rdida de m\u00e1rtires\u201d era algo com\u00fan y las mujeres refugiadas de Gaza eran a\u00fan mucho m\u00e1s numerosas (46,1%) que en Cisjordania (26,6%) en desear al menos 6 hijos 8\/.<\/p>\n<p>Esta \u201cdimensi\u00f3n pol\u00edtica de la fecundidad\u201d 9\/ no est\u00e1 ya de actualidad y m\u00e1s all\u00e1 del contexto hist\u00f3rico-pol\u00edtico particular, es sobre todo el prisma religioso el que condena y proh\u00edbe formalmente el aborto en Gaza. \u201c\u00a1No hay ninguna raz\u00f3n l\u00f3gica para un aborto!\u201d, recuerda Kefah Al-Rantisi, una representante del Ministerio de Asuntos Religiosos. Solo algunas situaciones autorizan excepcionalmente esta pr\u00e1ctica, cuando la vida de la madre o del hijo est\u00e1 en peligro antes de los 40 o 120 primeros d\u00edas del embarazo. Si el marco legal parece en teor\u00eda relativamente claro, la apreciaci\u00f3n de estos criterios corresponde al mufti consultado y al diagn\u00f3stico de dos m\u00e9dicos. La decisi\u00f3n final depende de hecho de la interpretaci\u00f3n, de la posici\u00f3n social y de la reputaci\u00f3n de estos diferentes actores. Esta indefinici\u00f3n de las estructuras sanitarias sobre la problem\u00e1tica de los embarazos no deseados y de los abortos impide probablemente abordar estas cuestiones tab\u00fa.<\/p>\n<p>Considerado por el conjunto de la sociedad como incompatible con las normas socioculturales y religiosas, el aborto es por tanto en principio concebido negativamente por la mayor parte de las mujeres. Sin embargo, son muchas las que lo practican en los hechos y a veces incluso que lo justifican: para preservar la salud f\u00edsica y psicol\u00f3gica de la madre, asegurar una mejor educaci\u00f3n a los hijos, en el caso de embarazos precoces o tard\u00edos, de relaciones conyugales tormentosas\u2026 Otros factores menos evocados por las mujeres entran tambi\u00e9n en cuenta: \u201cLas relaciones de incesto o la pobreza son fen\u00f3menos que influencia la decisi\u00f3n de aborto, pero que son menos visibles porque se producen a largo plazo y son dependientes de relaciones de dominaci\u00f3n econ\u00f3mica y social muy ancladas\u201d, explica Zeinab Al-Ghunaimi, una abogada gazat\u00ed y directora del centro de investigaci\u00f3n y de consultas legales para las mujeres en Gaza City.<\/p>\n<p>Los datos son por tanto muy dif\u00edciles de obtener y las pocas cifras de las que se dispone muestran 5 996 abortos en 2011 y 6 983 en 2012 10\/. Sin embargo, numerosos testimonios cuentan experiencias de embarazos no deseados a menudo seguidos de aborto: si no es siempre posible a causa del control social ejercido sobre las mujeres, no dejan de producirse con cierta frecuencia.<\/p>\n<p><strong>Un recorrido sembrado de obst\u00e1culos <\/strong><\/p>\n<p>Las mujeres que desean interrumpir su embarazo deben plegarse a los imperativos sociales o luchar contra los diferentes actores que dificultan la autonom\u00eda de su decisi\u00f3n. La mayor parte del personal sanitario intenta disuadirlas, invocando razones morales y jugando as\u00ed el papel de guardianes de las normas sociales.<\/p>\n<p>Paralelamente, existe una red de relaciones interpersonales que constituyen intermediaciones en la voluntad de la esposa o de la pareja. As\u00ed, las mujeres del entorno y la suegra juegan un papel muy importante, desde el apoyo log\u00edstico o psicol\u00f3gico a la desaprobaci\u00f3n moral pasando por la reprimenda, constituyen un acompa\u00f1amiento concreto y cotidiano. Prodigan en particular consejos, incluso recetas para provocar un aborto: beber caldo de canela y jengibre; comer muchos d\u00e1tiles, respirar sustancias qu\u00edmicas, saltar por las escaleras, poner una botella de gas sobre el vientre, etc.<\/p>\n<p>Si los relatos de este tipo son numerosos, los m\u00e9dicos, por su parte, no reconocen su existencia. Sin embargo, a pesar de la fuerte reprobaci\u00f3n social y contrariamente a otros contextos en los que las mujeres son a menudo sospechosas de haber provocado ellas mismas el aborto, en general no plantean ninguna pregunta. Consideran que es su responsabilidad curar a una mujer que conoce complicaciones de su embarazo.<\/p>\n<p>Por su parte, los maridos que desean a veces un n\u00famero m\u00e1s reducido de hijos, pueden alentar, o incluso forzar la interrupci\u00f3n de un embarazo.<\/p>\n<p>A pesar de la prohibici\u00f3n oficial del aborto, m\u00e9dicos privados lo practican clandestinamente, mediando consiguientemente un precio (400 a 500 d\u00f3lares aproximadamente). Un aborto puede obtenerse si la mujer o la pareja tienen un allegado o un conocido que es m\u00e9dico o tiene los medios financieros. \u201cSi tienes dinero, si tienes allegados en el hospital que son m\u00e9dicos, puedes abortar mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente en hospitales. \u00a1Para el aborto tambi\u00e9n hay wasta (enchufe)!\u201d, resume un trabajador social en Gaza City. Es por tanto un verdadero modo de gesti\u00f3n clientelista el que se pone entonces en pie. La legislaci\u00f3n relativamente poco precisa hace de ello un revelador de desigualdades econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>En el dram\u00e1tico contexto humanitario y pol\u00edtico de la banda de Gaza, las cuestiones de salud sexual y reproductiva no aparecen como una prioridad. Sin embargo, la situaci\u00f3n demogr\u00e1fica acentuada por el bloqueo impuesto por el gobierno israel\u00ed desde hace diez a\u00f1os hace de Gaza una verdadera prisi\u00f3n superpoblada a cielo abierto. El contexto pol\u00edtico es por supuesto una variable decisiva, pero el marco religioso y social no favorece tampoco el tratamiento de estas cuestiones, consideradas como tab\u00faes.<\/p>\n<p>En fin, la extrema dependencia del sistema de salud respecto a la ayuda internacional hace a los gazat\u00eds a\u00fan m\u00e1s vulnerables frente a los recortes presupuestarios planteados en las organizaciones internacionales y a la degradaci\u00f3n de las condiciones de vida. Las tendencias demogr\u00e1ficas no van por tanto hacia una ralentizaci\u00f3n de la natalidad.<\/p>\n<p>* H\u00e9l\u00e8ne Servel es periodista independiente y estudiante de ciencias pol\u00edticas y antropolog\u00eda.<\/p>\n<p>** Esta investigaci\u00f3n ha sido realizada por cuenta de \u201cLaboratoires d\u2019\u00e9tudes et de recherche sur les dynamiques sociales et le d\u00e9veloppement local\u201d (Lasdel) <a href=\"http:\/\/www.lasdel.net\/\">(http:\/\/www.lasdel.net\/<\/a>) que gan\u00f3 un concurso de M\u00e9dicos del Mundo para un estudio sobre el tema de la contracepci\u00f3n, embarazos no deseados y abortos en cuatro pa\u00edses en paralelo: Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Congo, Burkina Faso, Per\u00fa y banda de Gaza. El acceso a este exiguo territorio, colocado bajo un bloqueo total desde junio de 2007 hace muy dif\u00edcil y rara la recogida de datos. En tres semanas sobre el terreno, he podido realizar entrevistas individuales y colectivas con mujeres, hombres, personal sanitario, una abogada y miembros de organizaciones locales e internacionales para ahondar en diferentes cuestiones. Hay dos soluciones para ser autorizado a entrar en territorio gazat\u00ed: ser periodista acreditado o trabajar para una ONG basada all\u00ed y reconocida por las autoridades israel\u00edes. En el caso de un trabajo de investigaci\u00f3n para una ONG, es necesaria tambi\u00e9n una autorizaci\u00f3n de investigaci\u00f3n, y desde hace algunos a\u00f1os, obtener adem\u00e1s un visado de Hamas. Para esta investigaci\u00f3n se me ha concedido un permiso de seis meses y he podido acudir dos veces a Gaza. Mis desplazamientos estaban enmarcados por reglas de seguridad estrictas que la mayor parte de las organizaciones internacionales dictan a sus empleados extranjeros: toque de queda a las 22h, prohibici\u00f3n de caminar sola por la calle, de salir de Gaza City por la noche, acudir a gente desconocida de la organizaci\u00f3n\u2026 Estas condiciones impuestas de facto por la situaci\u00f3n limitan considerablemente las posibilidades de inmersi\u00f3n, de movilidad y por tanto de investigaci\u00f3n en una sociedad que est\u00e1 ya bajo una alta presi\u00f3n pol\u00edtica y social.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ Proyecciones para 2016 del Palestinian Central Bureau of Statistics <a href=\"http:\/\/www.pcbs.gov.ps\/Portals\/_Rainbow\/Documents\/gover_e.htm\">http:\/\/www.pcbs.gov.ps\/Portals\/_Rainbow\/Documents\/gover_e.htm<\/a><\/p>\n<p>2\/ Family Survey, PCBS, 2010<\/p>\n<p>3\/ Ibid. M\u00e9decins du monde, 2012.<\/p>\n<p>4\/ PCBS 2000b, 2010<\/p>\n<p>5\/ Marwan Khawaja, \u201cThe Fertility of Palestinian Women in Gaza, the West Bank, Jordan and Lebanon\u201d, Population, volume 58, 2003.<\/p>\n<p>6\/ Dossier documentaire Palestine-Gaza : syst\u00e8me de sant\u00e9, M\u00e9decins du monde, 2012. &#8211; See more at:<a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/spip.php?article12646#sthash.P7IQw3iW.dpuf\"> http:\/\/www.vientosur.info\/spip.php?article12646#sthash.P7IQw3iW.dpuf<\/a><\/p>\n<p>7\/ Youssef Courbage, \u201cLa f\u00e9condit\u00e9 palestinienne des lendemains d\u2019Intifada\u201d, Population, 52 (1), 1997 ; \u00abDeux phases de la d\u00e9mographie de la Palestine, 1872-1948 et 1967-2025\u201d,Temps et espaces en Palestine, coll. Etudes contemporaines, no 25. (2008) <a href=\"http:\/\/ifpo.revues.org\/502\" rel=\"nofollow\">http:\/\/ifpo.revues.org\/502<\/a> ; Marwan Khawaja, Shireen Assaf, Yara Jarallah, \u201cThe transition to lower fertility in the WB and Gaza strip : evidence from recent surveys\u201d, Journal of Population Research, 26, 2009.<\/p>\n<p>8\/ Sarah Memmi, Vie conjugale, comportements procr\u00e9atifs et rapports de genre dans les Territoires palestiniens, tesis doctoral defendida en noviembre de 2014.<\/p>\n<p>9\/ Youssef Courbage, 2008, op.cit. 10\/ M\u00e9decins du monde, op.cit. &#8211; See more at:<a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/spip.php?article12646#sthash.u81JulSK.dpuf\"> http:\/\/www.vientosur.info\/spip.php?article12646#sthash.u81JulSK.dpuf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuesti\u00f3n del aborto es particularmente sensible en la banda de Gaza puesto que en los a\u00f1os 1980-1990, el conflicto con Israel se jugaba tambi\u00e9n en las cunas. 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