{"id":24844,"date":"2022-03-14T17:19:05","date_gmt":"2022-03-14T16:19:05","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=24844"},"modified":"2022-03-14T17:19:05","modified_gmt":"2022-03-14T16:19:05","slug":"sin-fronteras-la-apasionante-historia-de-nellie-bly-pionera-del-nuevo-periodismo-en-el-siglo-xix-maria-jose-solano-ana-maria-alvarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=24844","title":{"rendered":"Sin fronteras  &#8211;  La apasionante historia de Nellie Bly, pionera del nuevo periodismo en el siglo XIX.  [Mar\u00eda Jos\u00e9 Solano &#8211; Ana Mar\u00eda \u00c1lvarez ]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Viajando con Nellie Bly<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Dos libros nos revelan la historia y el fascinante trabajo period\u00edstico de esta mujer singular: La vuelta al mundo en 72 d\u00edas y otros escritos, editado bellamente por Capit\u00e1n Swing.\u00a0 Nellie Bly: Diario de una viajera, un maravilloso c\u00f3mic obra conjunta de Correia y Mazorriaga, publicado por The Rocketman Project.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Mar\u00eda Jos\u00e9 Solano <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/www.zendalibros.com\/\">Zenda<\/a>, 12-3-2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 14-3-2022<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De belleza angelical y aspecto aristocr\u00e1tico, nada parec\u00eda imposible para esta mujer. Hab\u00eda nacido con la garra del periodismo, ese que llaman \u201cde raza\u201d y que debe de alojarse en alg\u00fan rinc\u00f3n de la informaci\u00f3n gen\u00e9tica de unos pocos elegidos; algo as\u00ed como una mezcla de insolente osad\u00eda, inquietud, rebeld\u00eda, curiosidad, lecturas, talento narrativo y suerte.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde luego, ella ten\u00eda todo eso. Se llamaba Elizabeth Jane Cochran, nacida en Pensilvania en 1864 en una familia de 10 hermanos, con un padre adinerado que muri\u00f3 joven y cuya fortuna se esfum\u00f3. La vida le mostr\u00f3, desde jovencita, sus colmillos afilados. Llamada cari\u00f1osamente por sus hermanos \u201cPink\u201d, al crecer decidi\u00f3 que en el mundo en el que quer\u00eda moverse ese apodo no encajaba y convirti\u00f3 el apellido de su madre, Cochran, en su nuevo nombre.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fue una columna publicada por el diario Pittsburgh Dispatch, titulada \u201cPara qu\u00e9 sirven las mujeres\u201d, el detonante de su carrera como periodista. Bajo el alias \u201cHu\u00e9rfana solitaria\u201d, Cochran, que hab\u00eda visto a su madre, arruinada y sola, sacar adelante con valent\u00eda, trabajo y esfuerzo a sus diez hijos, escribi\u00f3 una airada respuesta tan potente, apasionada y veraz, que el editor del peri\u00f3dico, George Madden, qued\u00f3 impresionado, hasta el punto de darle trabajo en el peri\u00f3dico bajo un nuevo alias que, esta vez, ser\u00e1 el definitivo: Nellie Bly. As\u00ed ser\u00e1 conocida en el mundo entero.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>En la Revoluci\u00f3n Mexicana<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"24850\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=24850\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?fit=530%2C530&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"530,530\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Sin fronteras1403 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?fit=530%2C530&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-24850 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?resize=415%2C415&#038;ssl=1\" alt=\"Sin fronteras1403 II\" width=\"415\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?w=530&amp;ssl=1 530w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?resize=400%2C400&amp;ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-II.jpg?resize=200%2C200&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px\" \/>Los comienzos no fueron todo lo prometedores que la chica esperaba pues, como otras colaboradoras, fue relegada a cubrir temas de moda, jardiner\u00eda, peluquer\u00eda y arte. A los nueve meses de estar all\u00ed, aburrida y con 20 a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos, Nellie convenci\u00f3 al reacio director del peri\u00f3dico para que la enviase como corresponsal a M\u00e9xico a cubrir las revueltas en el contexto del r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz. Sin hablar espa\u00f1ol y sin haber viajado jam\u00e1s al extranjero, acompa\u00f1ada de su madre, se embarc\u00f3 en el largo viaje en tren hacia el sur. Al cabo de un mes, el Dispatch public\u00f3 el primero de los 30 art\u00edculos de Nellie en M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Atenta observadora y curiosa por naturaleza, sus cr\u00f3nicas mexicanas inclu\u00edan descripciones tanto de los obreros como de la alta sociedad, de los pueblos ind\u00edgenas, de la vida cotidiana en las bulliciosas ciudades y en las aldeas perdidas, pero sobre todo se centr\u00f3 con dureza en contar la estricta censura que el gobierno mexicano ejerc\u00eda sobre la prensa. Unos art\u00edculos pol\u00e9micos que la obligaron a salir del pa\u00eds antes de los previsto bajo amenaza de pena de c\u00e1rcel.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>En un manicomio <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De vuelta en Estados Unidos, Nellie decidi\u00f3 trasladarse a Nueva York, dispuesta a encaminar su carrera hacia los grandes temas de investigaci\u00f3n. Casi cuatro meses despu\u00e9s de mudarse, a\u00fan no hab\u00eda conseguido ninguna oferta de empleo como periodista y estaba qued\u00e1ndose sin dinero, as\u00ed que, animada por su trabajo en M\u00e9xico, del que se sent\u00eda muy orgullosa, pidi\u00f3 dinero prestado a su casera para el billete y se dirigi\u00f3 a Park Row. Convenci\u00f3 a los porteros para que la dejaran pasar y se las arregl\u00f3 para ver al director editorial de uno de los peri\u00f3dicos m\u00e1s potentes del mundo: el New York World, de Joseph Pulitzer.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aquello era la <em>Gran Manzana<\/em>, y all\u00ed no se andaban con rodeos. La prueba de fuego fue definitiva. \u201cSi consigue resistir a esto, esta chica se convertir\u00e1 en una de las grandes periodistas de su siglo\u201d, pens\u00f3 el director. El encargo consist\u00eda en hacerse pasar por loca e internarse en Blackwell\u2019s Island, un asilo psiqui\u00e1trico para mujeres. Aquella isla no era cualquier cosa: una imponente franja de tierra en el r\u00edo Este albergaba la mayor\u00eda de las c\u00e1rceles, hospitales de la beneficencia y asilos para pobres.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Bly fingi\u00f3 estar loca (seg\u00fan ella misma relata, \u201cestudi\u00f3 el papel de la locura ante el espejo y lo practic\u00f3 en el Hogar Temporal para Mujeres\u201d). Finalmente logr\u00f3 enga\u00f1ar a jueces, m\u00e9dicos y a los especialistas que la examinaron, pasando diez d\u00edas de infiltrada, en apariencia como una enferma m\u00e1s, en aquel manicomio. Al salir escribi\u00f3 un pol\u00e9mico y dur\u00edsimo art\u00edculo en el que denunciaba las horribles condiciones en que viv\u00edan las pacientes, lo cual produjo tal revuelo social y pol\u00edtico que sus art\u00edculos lograron que las autoridades accediesen a un aumento del presupuesto de salud p\u00fablica destinado a salud mental.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La joven se hab\u00eda ganado un merecido puesto fijo como reportera del World.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La vuelta al mundo en 72 d\u00edas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s de aquello, en 1888, la muchacha, respetada y conocida en el mundo del periodismo, propuso al director del World dar la vuelta al mundo. Muchas mujeres hab\u00edan recorrido el mundo antes que ella, pero ninguna hab\u00eda pretendido ni logrado nunca alcanzar el nivel de notoriedad que logr\u00f3 Nellie Bly.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El viaje era, adem\u00e1s, singular, pues el reto consist\u00eda en realizarlo en menos de 80 d\u00edas, haciendo alusi\u00f3n al t\u00edtulo de la novela de Julio Verne, publicada en 1872.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A pesar de su atractivo period\u00edstico, el proyecto no terminaba de convencer al peri\u00f3dico, pues en aquel momento las mujeres acarreaban mucho equipaje y el traslado de los inevitables ba\u00fales entorpecer\u00edan el desaf\u00edo. Poco o nada sab\u00edan en aquella redacci\u00f3n sobre la determinaci\u00f3n de esta chica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El 14 de noviembre de 1889 Nellie emprendi\u00f3 su viaje de 24.889 millas cargando solo con un bolso de mano, con el que embarc\u00f3 en el vapor Augusta Victoria, de nombre premonitorio.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El barco la llev\u00f3 hasta Inglaterra y de all\u00ed continu\u00f3 su viaje a Par\u00eds, donde conoci\u00f3 al mism\u00edsimo Julio Verne, quien, esc\u00e9ptico, le dijo que si lograba dar la vuelta al mundo en 79 d\u00edas la aplaudir\u00eda p\u00fablicamente. Ella se encogi\u00f3 de hombros y sigui\u00f3 su camino: Italia, Arabia, Sri Lanka, Colombo, Malasia, Hong Kong, San Francisco\u2026 El 25 de enero de 1890, 72 d\u00edas despu\u00e9s, con 6 horas y 11 minutos, Nellie Bly regres\u00f3 a Nueva York.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La cr\u00f3nica de su viaje, publicada en cuatro entregas en el World, la convirti\u00f3 en una de las mujeres m\u00e1s famosas del momento. Hab\u00eda roto el r\u00e9cord mundial, y la imagen de Nellie Bly con su atuendo de viaje, una capa, chaqueta de cuello alto y falda azules y un largo abrigo de lana con un atrevido estampado a cuadros, fue publicada en todos los diarios del mundo. De hecho, se hizo tan famosa que las mujeres estuvieron copiando su manera de vestir durante casi una d\u00e9cada.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>En la Primera Guerra Mundial y final<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Elizabeth se cas\u00f3 con el millonario Robert Seaman y se retir\u00f3 del periodismo. Cuando enviud\u00f3 se hizo cargo de las empresas de su marido y realiz\u00f3 importantes reformas, mejorando las condiciones laborales y salariales de los empleados. Por desgracia para su tranquilidad, pero por fortuna para el periodismo, la empresa quebr\u00f3 y Nelly tuvo que volver a trabajar, esta vez en el Evening Journal. Ah\u00ed cubri\u00f3 la hist\u00f3rica convenci\u00f3n de 1913 a favor del voto femenino pero, inquieta como siempre, pidi\u00f3 la corresponsal\u00eda en Europa, donde cubri\u00f3 la Primera Guerra Mundial. Se convert\u00eda otra vez en pionera del periodismo, siendo una de las primeras mujeres corresponsales de guerra.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nellie Bly, o Elizabeth \u201cPinky\u201d Cochran, muri\u00f3 a los 57 a\u00f1os de una neumon\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sus cr\u00f3nicas y su vida aventurera siguen siendo el fuego que alumbra el ardor de guerreras de muchas\u00a0 mujeres de hoy.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">****<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La apasionante historia de Nellie Bly, pionera del nuevo periodismo en el siglo XIX<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Se acaba de publicar \u201cDiez d\u00edas en un psiqui\u00e1trico\u201d, una cr\u00f3nica \u201cdesde adentro\u201d realizada en 1887 por esta mujer decidida y talentosa. Este es el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n 2022, firmado por su traductora<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Ana Mar\u00eda \u00c1lvarez<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/\">Infobae<\/a>, 8-3-2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>8 de Marzo de 2022 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hace un tiempo, en Twitter me encontr\u00e9 con una imagen que enumeraba distintas razones por las que las mujeres eran, supuestamente, ingresadas en asilos en el pasado. Por supuesto, a la lista en cuesti\u00f3n le faltaba contexto: si bien las causas de admisi\u00f3n fueron sacadas de documentos reales de la \u00e9poca, hubiera sido m\u00e1s honesto aclarar que aquella lista conten\u00eda las \u201ccausas\u201d de los s\u00edntomas que llevaron a miles de mujeres a ser encerradas en condiciones inhumanas. A nadie la ingresaron por \u201cleer muchas novelas\u201d; pero s\u00ed por una serie de s\u00edntomas que eran atribuidos a la lectura de ficci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esa lista nos puede parecer divertida porque, entre otras cosas, incluye la lectura de novelas, la masturbaci\u00f3n, el matrimonio de un hijo, la \u201cdebilidad de la mente\u201d y los \u201cvicios varios\u201d, entre los estramb\u00f3ticos motivos que llevar\u00edan a ser ingresada en un asilo. Pero centrarnos en ese tipo de datos morbosos nos hace ignorar las razones por las que una persona podr\u00eda terminar tras las rejas de un psiqui\u00e1trico. Si bien las novelas y el cine suelen mostrar los horrores de los asilos de la mano de una se\u00f1orita de buena fortuna, encerrada por sus mal\u00e9volos parientes, lo cierto es que esa fantas\u00eda g\u00f3tica ignora que la gran mayor\u00eda de mujeres en estos lugares eran trabajadoras e inmigrantes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La locura tambi\u00e9n ha sido un potente s\u00edmbolo en la literatura, especialmente durante el siglo xix. Los rom\u00e1nticos se la apropiaron como \u00edcono de resistencia ante la l\u00f3gica y la raz\u00f3n de la ilustraci\u00f3n. Aparec\u00eda como una ventana al m\u00e1s all\u00e1, al mundo que escapaba a los sentidos y que permit\u00eda apreciar lo sublime. Pero esta perspectiva de la locura, por supuesto, no era la visi\u00f3n imperante. El concepto de \u201csalud mental\u201d como lo entendemos hoy reci\u00e9n apareci\u00f3 a finales del siglo xix, y no se consolid\u00f3 hasta despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, con la aparici\u00f3n del dsm (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, publicado por la American Psychiatric Association). Antes de Freud y Jung, la forma de curar la enfermedad mental no era muy diferente a la forma en la que se trataban las enfermedades de otros \u00f3rganos. El Hospital de Bethlem en Londres, cuyos primeros registros de pacientes \u201clocos\u201d datan de la Edad Media, se transform\u00f3 en un s\u00edmbolo de estas instituciones, a las que muchos pacientes ingresaban sin esperanzas de volver a salir. La palabra inglesa \u201cbedlam\u201d, que hoy significa un estado de completo caos y confusi\u00f3n, deriva de uno de los sobrenombres del hospital. Pero es durante la segunda mitad del siglo xix que la locura parece ocupar un espacio predominante en el imaginario cultural, especialmente en el mundo angloparlante. La presencia de mujeres \u201clocas\u201d en la ficci\u00f3n, seg\u00fan las autoras Gilbert y Gubar, aparece freudianamente como el retorno de lo reprimido, en una \u00e9poca en que las mujeres estaban constre\u00f1idas al rol del \u201c\u00e1ngel del hogar\u201d. El diagn\u00f3stico de histeria, utilizado desde la antig\u00fcedad, se convirti\u00f3 en un t\u00e9rmino paraguas que cubr\u00eda una serie de trastornos psicol\u00f3gicos, que iban desde lo que hoy conocemos como depresi\u00f3n posparto hasta epilepsia. Distintas teor\u00edas intentaban explicar la prevalencia de estas enfermedades en la poblaci\u00f3n femenina, siempre apuntando a la naturaleza inherentemente d\u00e9bil de las mujeres. El \u00fatero aparece, as\u00ed, como la fuente de todos los males que pod\u00edan afectar a una mujer, y por ende, a su mente.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24855\" aria-describedby=\"caption-attachment-24855\" style=\"width: 366px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"24855\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=24855\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-III-2981984685-1647274582359.jpg?fit=366%2C480&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"366,480\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Sin fronteras1403 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-III-2981984685-1647274582359.jpg?fit=366%2C480&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-24855 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-III-2981984685-1647274582359.jpg?resize=366%2C480&#038;ssl=1\" alt=\"Sin fronteras1403 III\" width=\"366\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-III-2981984685-1647274582359.jpg?w=366&amp;ssl=1 366w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-III-2981984685-1647274582359.jpg?resize=229%2C300&amp;ssl=1 229w\" sizes=\"auto, (max-width: 366px) 100vw, 366px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24855\" class=\"wp-caption-text\">Bly en Polonia conversa con un oficial austr\u00edaco.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El unificar una enorme variedad de s\u00edntomas y trastornos bajo un solo diagn\u00f3stico, signific\u00f3 que los tratamientos de todas estas enfermedades tambi\u00e9n eran uniformes. Durante a\u00f1os, pacientes con enfermedades tan diferentes como la depresi\u00f3n y la epilepsia recib\u00edan el mismo trato por parte de los m\u00e9dicos y enfermeras. En estos hospitales los profesionales de la salud brutalizaban a las pacientes, golpe\u00e1ndolas y oblig\u00e1ndolas a vivir en condiciones inhumanas, que indudablemente s\u00f3lo contribuyeron, en muchos casos, a empeorar lo que ya de por s\u00ed eran condiciones ps\u00edquicas complicadas. Si bien el psicoan\u00e1lisis llev\u00f3 a notables mejoras en el tratamiento de las enfermedades mentales, muchos hospitales psiqui\u00e1tricos siguieron funcionando durante gran parte del siglo xx, siendo inmortalizados en la literatura y el cine tanto como sus contrapartes decimon\u00f3nicas. En 1887, cuando Nellie Bly ingres\u00f3 a la isla de Blackwellm, los asilos en Estados Unidos eran b\u00e1sicamente c\u00e1rceles. Muchas de las mujeres que llegaban ah\u00ed lo hac\u00edan despu\u00e9s de ser detenidas por cr\u00edmenes tan absurdos como \u201cvagancia\u201d o \u201cmendigar\u201d. Gran parte de estas mujeres ten\u00edan alg\u00fan tipo de condici\u00f3n psicol\u00f3gica, pero la pobreza o su condici\u00f3n de inmigrantes eliminaban la posibilidad de ser cuidadas por miembros de su familia, si es que la ten\u00edan. La ficci\u00f3n mostraba a hero\u00ednas indefensas siendo encerradas por maridos (u otros parientes masculinos) malvados, cuando la mayor\u00eda de las mujeres que terminaba en lugares as\u00ed se deb\u00eda, sencillamente, a que no ten\u00edan otro lugar donde ir.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A finales del siglo xix, en Estados Unidos, las mujeres estaban al borde de un salto. A medida que la sociedad se volcaba a las ciudades, se abrieron puestos de trabajo que antes les estaban vedados: secretarias, vendedoras e incluso periodistas, permitiendo que las mujeres se incorporaran a la creciente clase media. En este mundo es que Nellie Bly entra al periodismo. Ante una columna publicada en el Pittsburgh Dispatch titulada \u201cPara qu\u00e9 sirven las chicas\u201d, que declaraba que las mujeres s\u00f3lo serv\u00edan para el trabajo dom\u00e9stico y la procreaci\u00f3n, Elizabeth Cochran escribi\u00f3 una carta al director bajo el pseud\u00f3nimo \u201cUna Hu\u00e9rfana Solitaria\u201d, en la que rebat\u00eda los argumentos de la columna. El editor, George Madden, impresionado por esta carta, llam\u00f3 a que la escritora se revelara. Cuando la joven se present\u00f3 en las oficinas del diario, Madden le pidi\u00f3 que escribiera un art\u00edculo para ellos, antes de contratarla a tiempo completo, bajo el nombre de \u201cNellie Bly\u201d, inspirada en una canci\u00f3n popular de Stephen Foster.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde el principio rompi\u00f3 esquemas, escribiendo sobre las vidas de las mujeres trabajadoras y relatando las condiciones del trabajo en las f\u00e1bricas de Pittsburgh. Por supuesto, su rol tambi\u00e9n provoc\u00f3 reclamos por parte de due\u00f1os de f\u00e1bricas, descontentos con la cobertura que Bly hac\u00eda de sus pr\u00e1cticas laborales. Relegada entonces a los temas de \u201cmujeres\u201d \u2014moda y sociedad\u2014 Bly sigui\u00f3 determinada a hacer cosas que ninguna otra mujer hubiera hecho antes. El siguiente paso fue viajar durante seis meses por territorio mexicano bajo la dictadura de Porfirio D\u00edaz, que critic\u00f3 \u00e1vidamente en sus reportes. Tras ser amenazada con arresto por las autoridades mexicanas, regres\u00f3 a Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aburrida de no poder reportear c\u00f3mo ella quer\u00eda en Pittsburgh, busc\u00f3 su horizonte en Nueva York. En esa \u00e9poca, la ciudad ya estaba establecida como un centro cosmopolita y seguramente se vio atra\u00edda por las posibilidades que ve\u00eda en la Gran Manzana, donde se publicaban los primeros peri\u00f3dicos masivos, con tiradas de cientos de miles, que aumentaban exponencialmente cada a\u00f1o. Los editores ah\u00ed no estaban demasiado abiertos a la posibilidad de contratar a una reportera mujer, pero en 1887, el New York World le ofreci\u00f3 la posibilidad de hacer un reportaje encubierta.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nellie Bly, que en su propia leyenda nunca se ech\u00f3 atr\u00e1s ante un reto, tendr\u00eda que hacerse pasar por loca para entrar al asilo de la Isla Blackwell, donde ser\u00eda testigo del trato que recib\u00edan las pacientes por parte de los doctores y de todo el sistema. En su carrera period\u00edstica hab\u00eda demostrado su talento a la hora de escribir, con una prosa v\u00edvida y expresiva, que le permit\u00eda darle profundidad a sus art\u00edculos. Su reportaje sobre las condiciones en la instituci\u00f3n expuso las injusticias del sistema, especialmente en la negligencia en las admisiones, que se realizaban con el m\u00e1s m\u00ednimo de los ex\u00e1menes m\u00e9dicos. Las p\u00e1ginas de Bly no s\u00f3lo revelan el trato siniestro que se les daba a las pacientes en lugares como Blackwell, sino tambi\u00e9n las historias de varias de sus compa\u00f1eras, poni\u00e9ndole rostro al sufrimiento de miles de pacientes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El reportaje la catapult\u00f3 a la fama. En una \u00e9poca en la que los periodistas raramente firmaban sus notas, ella lo hac\u00eda de manera constante. Se convirti\u00f3 en una celebridad, dando inicio a las llamadas \u201cstunt girls\u201d: j\u00f3venes periodistas que buscaban sorprender y escandalizar con historias no apropiadas para se\u00f1oritas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando ella empez\u00f3 su mete\u00f3rica carrera en el World, el paisaje medial estaba dominado por dos hombres: Joseph Pulitzer (due\u00f1o del medio) y William Randolph Hearst, (due\u00f1o del New York Journal). La competencia entre ambos por vender la mayor cantidad de peri\u00f3dicos los llev\u00f3 a adoptar un estilo sensacionalista, con historias pensadas para vender miles de n\u00fameros. Nellie Bly y las dem\u00e1s \u201cstunt girls\u201d encajaban perfectamente en este ambiente, con historias espeluznantes que promet\u00edan escenarios escandalosos para el p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de su historia en los asilos, Bly fue contratada por el New York World como periodista, infiltr\u00e1ndose en f\u00e1bricas y c\u00e1rceles para reportar \u201cdesde adentro\u201d. Este estilo de periodismo, del que Bly fue pionera, hoy sigue existiendo en otros formatos, como el documental, siempre con el objetivo de denunciar injusticia y demandar cambios.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde sus inicios en Pittsburgh, Bly se hizo famosa reportando los abusos de los empresarios industriales y defendiendo los derechos de las mujeres. Sus art\u00edculos trataban de temas tan diversos como la huelga de los trabajadores de las ferrov\u00edas o su entrevista con la activista anarquista Emma Goldman. Nellie Bly no ten\u00eda problemas en usar su subjetividad para destacar las perspectivas de los menos privilegiados, usando su plataforma para confrontar los abusos de los poderosos y darle una voz a los oprimidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los a\u00f1os antes del voto femenino en Estados Unidos, muchas de las sufragistas, impedidas de participar en la pol\u00edtica tradicional, volcaron sus actividades en distintos asuntos sociales, en las que pod\u00edan influir en los cambios que tanto anhelaban. El celo reformista de Bly en parte se debe a que, como mujer, su participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica estaba limitada. Su trabajo le permiti\u00f3 promocionar los asuntos que buscaba en reformar, con una audiencia de miles de lectores. No todo eran historias escandalosas, tambi\u00e9n era conocida como una excelente entrevistadora de figuras como Goldman y Susan B. Anthony, la sufragista m\u00e1s importante en Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su haza\u00f1a m\u00e1s conocida, junto con su ingreso al asilo, fue su vuelta al mundo. Se la present\u00f3 a su editor como una historia en la que ella misma intentar\u00eda circunnavegar el globo en menos tiempo del que le tomaba a Phileas Fogg hacerlo en La vuelta al mundo en ochenta d\u00edas. Originalmente el editor no estaba muy dispuesto a apoyarla: la idea de una joven viajando por el mundo sin una chaperona y con el equipaje m\u00ednimo era, quiz\u00e1s, demasiado para la sociedad de la \u00e9poca. Pero Nellie insisti\u00f3 y se embarc\u00f3 en el viaje que la har\u00eda una leyenda. El New York World, junto con publicar sus reportes, organiz\u00f3 una serie de concursos en los que el p\u00fablico ten\u00eda que adivinar cu\u00e1ndo llegar\u00eda Bly a Nueva York, con un viaje a Europa para el participante que estuviera m\u00e1s cerca del momento exacto de su llegada, adem\u00e1s de crear un juego de mesa despu\u00e9s de la odisea.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24856\" aria-describedby=\"caption-attachment-24856\" style=\"width: 659px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"24856\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=24856\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-IV.jpg?fit=768%2C432&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"768,432\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Sin fronteras1403 IV\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-IV.jpg?fit=656%2C369&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-24856 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-IV.jpg?resize=656%2C368&#038;ssl=1\" alt=\"Sin fronteras1403 IV\" width=\"656\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-IV.jpg?w=768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Sin-fronteras1403-IV.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24856\" class=\"wp-caption-text\">\u201cDiez d\u00edas en un psiqui\u00e1trico\u201d (Alquimia Ediciones) de Nellie Bly.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su aventura alrededor del mundo se torn\u00f3 a\u00fan m\u00e1s cinematogr\u00e1fica cuando Elizabeth Bisland, una periodista en la reci\u00e9n nacida Cosmopolitan, decidi\u00f3 que har\u00eda el recorrido en sentido contrario para llegar antes. Las casas de apuestas, al enterarse de esto, lanzaron sus propias especulaciones acerca de cu\u00e1l de las dos intr\u00e9pidas mujeres ser\u00eda la primera. Bly dio la vuelta al mundo en 72 d\u00edas, seis horas y once minutos, ganando por cuatro d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los a\u00f1os que siguieron, se aventur\u00f3 en distintas carreras, pero siempre regres\u00f3 al periodismo, donde ten\u00eda la libertad de poder reportar y escribir las historias que le apasionaban. Entre 1895 y 1912, se tom\u00f3 el descanso m\u00e1s prolongado de su carrera, al casarse con el industrialista Robert Livingston Seaman, quien falleci\u00f3 en 1904, dejando a Bly a cargo de sus empresas, que ella pronto descubri\u00f3 que eran insolventes. En 1912, volvi\u00f3 al periodismo, al mismo tiempo que intentaba rescatar los negocios de su marido.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante un viaje de negocios, Bly se encontr\u00f3 en Viena cuatro d\u00edas despu\u00e9s del asesinato del Archiduque Francisco Fernando. La Primera Guerra Mundial acababa de empezar y ella estaba en el coraz\u00f3n de la acci\u00f3n. R\u00e1pidamente empez\u00f3 a trabajar como corresponsal, siendo una de las primeras mujeres en hacerlo. Como siempre, sus reportajes eran altamente subjetivos, pero concentrados en mostrar las condiciones de los soldados: el estado de los hospitales de campa\u00f1a, la comida insuficiente en el frente. Si bien su viaje originalmente estaba pensado para durar tres semanas, se tard\u00f3 tres a\u00f1os en volver a Estados Unidos. Hasta ese momento, el bloqueo de noticias le hab\u00eda impedido acceder a la propaganda de los Aliados, con lo que Bly se encontr\u00f3 favoreciendo a Austria en un ambiente en que predominaba la mirada contraria. De hecho, la inteligencia militar tuvo que revisar sus papeles para ingresar a su pa\u00eds, aunque desestimaron su riesgo para la seguridad nacional. A su regreso se encontr\u00f3 con que hab\u00eda perdido el control de sus negocios frente a su hermano, Albert. Empez\u00f3 a trabajar como columnista, respondiendo a las preguntas e inquietudes de mujeres y ni\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En sus \u00faltimos a\u00f1os de vida, no dej\u00f3 de lado sus inquietudes pol\u00edticas. En sus columnas abogaba por la liberaci\u00f3n de las mujeres y el acceso a anticonceptivos y otras formas de control de la natalidad, adem\u00e1s de continuar escribiendo para las noticias, desde donde se opuso a la pena de muerte, entre otras causas sociales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-cdcff526a9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando muri\u00f3, en 1922, su amigo, el editor Arthur Brisbane la llam\u00f3 \u201cla mejor reportera en Estados Unidos\u201d y destac\u00f3 la importancia de su trabajo para las reformas sociales. Durante muchos a\u00f1os, sin embargo, cay\u00f3 en el olvido. Sus libros estaban fuera de circulaci\u00f3n y no fue hasta el siglo xxi en que su legado al mundo del periodismo empez\u00f3 a valorarse. La influencia de Bly no se limit\u00f3 s\u00f3lo a la aparici\u00f3n de las \u201cstunt girls\u201d, tambi\u00e9n cre\u00f3 una forma de periodismo que obligaba a los reporteros a involucrarse en sus historias. Junto a otras periodistas, como Ida B. Wells, la reportera afroamericana que llev\u00f3 los linchamientos de personas negras en el sur a las primeras planas de los medios m\u00e1s importantes, Bly utiliz\u00f3 el periodismo como una plataforma para el activismo reformista, obligando a la sociedad a ser testigos de los horrores que se impon\u00edan a los grupos m\u00e1s vulnerables.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De belleza angelical y aspecto aristocr\u00e1tico, nada parec\u00eda imposible para esta mujer. Hab\u00eda nacido con la garra del periodismo, ese que llaman \u201cde raza\u201d. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":24847,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703606798],"tags":[703608273,703608272,703606036,703608276,4438,703608275,703608274],"class_list":["post-24844","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-fronteras","tag-pink","tag-elizabeth-jane-cochran","tag-emma-goldman","tag-joseph-pulitzer","tag-libros","tag-porfirio-diaz","tag-revolucion-mexicana","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/SINFronteras1403-I.jpg?fit=590%2C322&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-6sI","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24844","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=24844"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24844\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24857,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24844\/revisions\/24857"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/24847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24844"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=24844"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=24844"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}