{"id":23234,"date":"2022-01-05T20:10:27","date_gmt":"2022-01-05T19:10:27","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23234"},"modified":"2022-01-05T20:10:27","modified_gmt":"2022-01-05T19:10:27","slug":"ecologia-mas-alla-de-glasgow-iain-bruce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23234","title":{"rendered":"Ecolog\u00eda &#8211; M\u00e1s all\u00e1 de Glasgow.   [Iain Bruce]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El acuerdo final de la COP26, apodado la \u00abEvasi\u00f3n de Glasgow\u00bb, es una obra de humo y espejos laboriosamente construida que carece casi totalmente de detalles: no especifica pr\u00e1cticamente nada sobre qui\u00e9n har\u00e1 exactamente qu\u00e9 y cu\u00e1ndo, ni c\u00f3mo se podr\u00e1 verificar, mucho menos hacer que se cumpla.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/\">Jacobin<\/a>, 5-1-2022<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 5-1-2022<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ha pasado algo m\u00e1s de un mes desde que Alok Sharma bajara el martillo de la 26\u00ba Conferencia de las Partes, la cumbre clim\u00e1tica de las Naciones Unidas, celebrada en Glasgow. La oleada inicial de reacciones y comentarios se ha disipado. Aqu\u00ed, en Escocia, ya hemos visto los primeros signos de su impacto, con el comienzo de una victoria contra el desarrollo de un nuevo yacimiento petrol\u00edfero en alta mar en Cambo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El s\u00e1bado 4 de diciembre, algunos activistas de Glasgow celebraron una primera reuni\u00f3n para hacer un balance y planificar los pasos futuros. Este texto pretende ser una contribuci\u00f3n a ese proceso de ponderaci\u00f3n de lo ocurrido (tanto dentro de las conversaciones oficiales como fuera de ellas) en la lucha por la justicia clim\u00e1tica. Tenemos que hacerlo de la forma m\u00e1s completa y precisa posible para que nos sirva de gu\u00eda para el futuro.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ello es quiz\u00e1s m\u00e1s urgente en Escocia, donde las enormes protestas en las calles de Glasgow los d\u00edas 5 y 6 de noviembre han tenido un gran impacto en el panorama pol\u00edtico e ideol\u00f3gico. Ese impacto podr\u00eda ser mucho mayor en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, en tanto seamos capaces de aprender las lecciones m\u00e1s \u00fatiles y construir sobre ellas. Pero tambi\u00e9n es importante para el movimiento clim\u00e1tico en Inglaterra y en el resto del Reino Unido, que se enfrentan a un posible momento de refundaci\u00f3n. Y no carece de importancia tampoco a nivel mundial donde, como afirm\u00f3 un representante de una organizaci\u00f3n ind\u00edgena que acudi\u00f3 a Glasgow, es hora de pensar en un nuevo tipo y escala de coordinaci\u00f3n internacional.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Tres resultados<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Podemos dividir las principales conclusiones de la COP26 en tres. La m\u00e1s importante tiene que ver con el \u00e9xito de las movilizaciones realizadas fuera de las negociaciones oficiales. Volveremos a hablar de ello m\u00e1s adelante.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La segunda tambi\u00e9n fue inmediatamente obvia para muchos: el espectacular fracaso de la cumbre oficial, cuando se la mide con respecto a sus propios objetivos declarados. Los l\u00edderes mundiales no \u00abasumieron definitivamente sus responsabilidades\u00bb para \u00abactuar ahora\u00bb, como les hab\u00eda pedido la presidencia del Reino Unido seis meses antes, cuando Alok Sharma se puso delante del enorme parque e\u00f3lico comercial de Whitelee, a 15 kil\u00f3metros al sur de la sede de la COP26 en el Clyde, y les pidi\u00f3 que \u00abeligieran el planeta\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No llevaron a Glasgow los compromisos de mantener el calentamiento global a menos de 1,5 grados cent\u00edgrados por encima de los niveles preindustriales para finales de siglo. No eran l\u00e1grimas de alegr\u00eda las que ten\u00eda Alok Sharma al tener que clausurar la cumbre con un objetivo diluido de \u00abreducci\u00f3n progresiva\u00bb de la energ\u00eda del carb\u00f3n. La declaraci\u00f3n final del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, utiliz\u00f3 un lenguaje diplom\u00e1tico, pero no dej\u00f3 lugar a dudas: \u00ablamentablemente, la voluntad pol\u00edtica colectiva no fue suficiente para superar algunas contradicciones profundas. (\u2026) Seguimos tocando a la puerta de la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica. (\u2026) No logramos [los principales] objetivos en esta conferencia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El tercer tipo de conclusi\u00f3n es menos evidente. Se mencion\u00f3 muy poco en la cobertura de los medios de comunicaci\u00f3n, y en su mayor parte se encuentra enterrada en los detalles de los debates deliberadamente opacos sobre la redacci\u00f3n del reglamento del Acuerdo de Par\u00eds y los aspectos \u00abt\u00e9cnicos\u00bb relacionados. Aqu\u00ed encontraremos los pasos dados por los gobiernos y el sector privado, incluidas las empresas de combustibles f\u00f3siles y los grandes bancos, para poner en marcha los procedimientos y la infraestructura institucional para asegurar la respuesta de la clase dominante a la emergencia clim\u00e1tica, que a\u00fan est\u00e1 en evoluci\u00f3n y sigue siendo contradictoria.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No fue una casualidad que la mayor delegaci\u00f3n de la COP26, m\u00e1s grande que cualquier gobierno, estuviera constituida por grupos de presi\u00f3n de la industria de los combustibles f\u00f3siles. Hab\u00eda al menos 503 de ellos, y no ha habido informes de l\u00e1grimas en sus rostros. La segunda delegaci\u00f3n m\u00e1s grande fue la brasile\u00f1a. Contaba con 480 miembros, entre ellos muchos lobistas de los sectores de la agroindustria, la miner\u00eda y la silvicultura, todos ellos con un inter\u00e9s especial en resolver las reglas en torno a los mercados de carbono, por ejemplo. Sus gestiones lograron importantes avances en Glasgow. Pero no se salieron siempre con la suya. La presi\u00f3n de la sociedad civil dentro de la COP26 les frustr\u00f3 (o tal vez solo les retras\u00f3) en varias cuestiones clave, como la inclusi\u00f3n de los bosques como cr\u00e9ditos de carbono comercializables de acuerdo con el art\u00edculo 6, o el uso de soluciones basadas en la naturaleza como compensaciones (v\u00e9ase m\u00e1s adelante). Es en la intersecci\u00f3n entre estos tres niveles donde se decidir\u00e1 el futuro del movimiento clim\u00e1tico y, de hecho, de la humanidad. As\u00ed que analicemos con m\u00e1s detalle los dos \u00faltimos, antes de volver al primero.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La Evasi\u00f3n de Glasgow<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El \u00abacuerdo\u00bb final, denominado oficialmente Pacto Clim\u00e1tico de Glasgow pero apodado por algunos miembros del movimiento clim\u00e1tico como la \u00abEvasi\u00f3n de Glasgow\u00bb, es una obra de humo y espejos laboriosamente construida. En algunos aspectos, es ambicioso. Es ciertamente m\u00e1s largo y m\u00e1s amplio de lo que suelen ser estas \u00abdecisiones de cobertura\u00bb (el t\u00e9rmino t\u00e9cnico para estos textos negociados intermedios). En consonancia con los \u00faltimos informes cient\u00edficos del IPCC, se centra mucho m\u00e1s claramente que el propio Acuerdo de Par\u00eds de 2015 en un calentamiento m\u00e1ximo de 1,5 grados como objetivo clave. Subraya la necesidad de \u00abacelerar la acci\u00f3n en esta d\u00e9cada cr\u00edtica\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Incluso tiene algunas promesas aparentemente espec\u00edficas, como que los pa\u00edses desarrollados dupliquen para 2025 sus contribuciones financieras al Fondo de Adaptaci\u00f3n para ayudar a los pa\u00edses del Sur Global a ajustarse al cambio clim\u00e1tico que ya est\u00e1 en marcha. Esto se consider\u00f3 una ganancia para los pa\u00edses en desarrollo, ya que no figuraba en el orden del d\u00eda oficial y, cuando apareci\u00f3 por primera vez en los borradores, el lenguaje era mucho m\u00e1s vago. El texto final toma como referencia 2019, lo que significa que se insta a los pa\u00edses desarrollados a aportar 40.000 millones de d\u00f3lares adicionales al a\u00f1o para la adaptaci\u00f3n de aqu\u00ed a 2025.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, esta cifra sigue siendo muy inferior a la necesaria. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que las necesidades anuales actuales son de 70.000 millones de d\u00f3lares, y sugiere que es probable que se cuadrupliquen para 2030. Tampoco est\u00e1 claro que los pa\u00edses en desarrollo acepten que esto no forme parte de los 100.000 millones de d\u00f3lares anuales que prometieron en 2009 y que a\u00fan no han cumplido.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Parte de este lenguaje m\u00e1s agudo es el resultado de duras batallas emprendidas por los pa\u00edses m\u00e1s pobres y los delegados de la sociedad civil sobre la posici\u00f3n de las comas y tal o cual adjetivo. Pero, sobre todo, refleja que la mayor\u00eda de los gobiernos imperialistas entienden que, como m\u00ednimo, tienen que dar la impresi\u00f3n de que se toman en serio la crisis clim\u00e1tica. Saben que el nivel de preocupaci\u00f3n entre sus ciudadanos ha aumentado de forma muy significativa en los \u00faltimos a\u00f1os, incluso en los \u00faltimos meses, ya que las inundaciones y los incendios han asolado tanto Europa y Norteam\u00e9rica como India, China o Bolivia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los ciudadanos est\u00e1n a la espera de que sus gobiernos act\u00faen. Y estos gobiernos, a su vez, temen que la preocupaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n aumente. Cuando su discurso sobre el vandalismo o incluso el terrorismo aplicado a los grupos de acci\u00f3n directa se queda en nada, cuando un gran n\u00famero de personas empatiza con quienes cortan calles y autopistas o con las comunidades ind\u00edgenas que ocupan pozos de petr\u00f3leo y bloquean minas, las autoridades saben que la situaci\u00f3n es grave.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La gran carencia del Pacto Clim\u00e1tico de Glasgow es la ausencia casi total de detalles. No se especifica pr\u00e1cticamente nada sobre qui\u00e9n har\u00e1 exactamente qu\u00e9 y cu\u00e1ndo, ni c\u00f3mo se podr\u00e1 verificar, mucho menos hacer que se cumpla. En ingl\u00e9s, un pacto suele significar un acuerdo para hacer algo. En ese sentido, no se trata de un pacto, sino m\u00e1s bien de una declaraci\u00f3n pol\u00edtica sobre una serie de cosas que las partes acuerdan, m\u00e1s o menos, que les gustar\u00eda que ocurrieran.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los dos textos principales del Pacto Clim\u00e1tico de Glasgow, que se solapan, tienen 71 y 97 puntos respectivamente. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23234#fn-23234-1' id='fnref-23234-1' onclick='return fdfootnote_show(23234)'>1<\/a><\/sup> Casi todos ellos comienzan con palabras como reconoce, expresa, se\u00f1ala, subraya, enfatiza, insta, invita, pide. Solo un punto de la versi\u00f3n CP.26 del Pacto comienza con resuelve, mientras que el texto m\u00e1s largo, CMA.3, tiene 6 puntos que comienzan con decide y 3 con resuelve. Estas escasas \u00abdecisiones\u00bb se refieren todas a cuestiones organizativas de organizaci\u00f3n de futuras reuniones y procesos y mecanismos de trabajo. Ninguna de ellas se refiere directamente a las cuestiones de fondo de la reducci\u00f3n de emisiones o de la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>De lo vinculante a lo voluntario<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto ilustra una de las dos transformaciones generales de las negociaciones de la ONU sobre el clima que debemos tener en cuenta si queremos entender lo que ocurri\u00f3 en Glasgow. Se trata de c\u00f3mo el proceso se ha alejado de cualquier tipo de compromiso vinculante, como los que contiene el Protocolo de Kioto que entr\u00f3 en vigor en 2005. Durante y despu\u00e9s de la COP15 de Copenhague en 2009, Estados Unidos y la UE asaltaron sistem\u00e1ticamente este enfoque. Esto signific\u00f3 que el Acuerdo de Par\u00eds de 2015, aunque logr\u00f3 avances en algunos aspectos, solo conten\u00eda compromisos voluntarios de reducci\u00f3n de las emisiones de gases de efecto invernadero. Estos fueron el n\u00facleo de las famosas NDC, o contribuciones determinadas a nivel nacional.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El objetivo de la COP26 \u2014la raz\u00f3n por la que fue aclamada como un momento decisivo\u2014 era que este era el momento, cinco a\u00f1os despu\u00e9s del Acuerdo de Par\u00eds, en el que se supon\u00eda que los 193 signatarios deb\u00edan haber presentado sus NDC mejoradas, sus planes para hacer recortes m\u00e1s grandes y proporcionar una mayor financiaci\u00f3n, lo que permitir\u00eda mantener el calentamiento global por debajo de 2 grados Celsius, y preferiblemente por debajo de 1,5 grados. Pero cada parte pod\u00eda anunciar lo que quisiera, cuando quisiera. Nunca iba a haber (ni pod\u00eda haber, dada la naturaleza del Acuerdo de Par\u00eds) un acuerdo negociado en Glasgow para garantizar este resultado.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La magnitud del d\u00e9ficit dejado por estas contribuciones voluntarias con respecto a la cuesti\u00f3n central de la reducci\u00f3n de emisiones, o mitigaci\u00f3n, como se denomina en el lenguaje de la CMNUCC, est\u00e1 contenida en los p\u00e1rrafos 22 y 25 de la versi\u00f3n CMA.3 del texto final. El primero reconoce lo que el Informe del IPCC sobre 1,5 grados hab\u00eda puesto en primer plano de la agenda del cambio clim\u00e1tico en 2018: que \u00ablimitar el calentamiento global a 1,5 \u00b0C requiere reducciones r\u00e1pidas, profundas y sostenidas de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, incluyendo la reducci\u00f3n de las emisiones globales de di\u00f3xido de carbono en un 45% para 2030 en relaci\u00f3n con el nivel de 2010 y a cero neto alrededor de mediados de siglo, as\u00ed como profundas reducciones de otros gases de efecto invernadero\u00bb. Ahora, el movimiento por la justicia clim\u00e1tica, centrado en la Coalici\u00f3n COP26, ha cuestionado en profundidad la escala, el calendario y la distribuci\u00f3n de estos objetivos del IPCC, incluyendo especialmente el nuevo y muy poco cient\u00edfico mantra de \u00abcero neto\u00bb para 2050. Y por supuesto no es porque sean demasiado ambiciosos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, incluso frente a estos objetivos inadecuados, el p\u00e1rrafo 25 \u00abObserva con grave preocupaci\u00f3n las conclusiones del informe de s\u00edntesis sobre las contribuciones determinadas a nivel nacional en el marco del Acuerdo de Par\u00eds, seg\u00fan el cual se estima que el nivel agregado de emisiones de gases de efecto invernadero, teniendo en cuenta la aplicaci\u00f3n de todas las contribuciones determinadas a nivel nacional presentadas, ser\u00e1 un 13,7% superior al nivel de 2010 en 2030\u00bb. El fracaso de la COP26 en la consecuci\u00f3n de su principal objetivo no puede ser m\u00e1s claro. Si se suman todos los nuevos planes m\u00e1s ambiciosos (NDC mejoradas) presentados por 151 partes hasta el d\u00eda 3 de la COP (2 de noviembre de 2021), no proyectan un recorte del 45% de las emisiones de CO2 para 2030, sino un aumento del 13,7%.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No se trata de una peque\u00f1a discrepancia que podamos compensar despu\u00e9s. Es un movimiento colosal en la direcci\u00f3n equivocada. Carbon Action Tracker, un organismo de investigaci\u00f3n muy respetado, calcul\u00f3 que estas promesas, en el mejor de los casos, mantendr\u00edan el calentamiento en 2,4 grados cent\u00edgrados para 2100. M\u00e1s probablemente, dado el recurrente incumplimiento incluso de las promesas inadecuadas, acabar\u00edamos con 2,7 grados. Otros consideran que incluso esto es demasiado optimista.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El hecho de que el Pacto de Glasgow pida a los pa\u00edses que presenten nuevas NDC m\u00e1s ambiciosas antes de la COP27 que se celebrar\u00e1 en Egipto el a\u00f1o que viene, y despu\u00e9s cada a\u00f1o, se ha considerado una prueba de mayor ambici\u00f3n. Se trata, sin duda, de una mejora respecto al ciclo de 5 a\u00f1os acordado en Par\u00eds. Pero el hecho de que se haya hecho este llamamiento no hace m\u00e1s que poner de manifiesto el espectacular fracaso en el cumplimiento de los objetivos fijados para la COP26.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La presidencia brit\u00e1nica conoc\u00eda de antemano la dimensi\u00f3n de este fracaso. Su estrategia consisti\u00f3 en tratar de enterrarlo en una mara\u00f1a de ret\u00f3rica sobre el mantenimiento del 1,5. Esa es la funci\u00f3n del lenguaje m\u00e1s ambicioso del texto final. La misma preocupaci\u00f3n, la de aparentar que se est\u00e1n tomando medidas, caracteriz\u00f3 el aluvi\u00f3n de anuncios realizados durante la Cumbre de L\u00edderes Mundiales, que ocup\u00f3 el lunes y el martes de la primera semana de la COP.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Primero fue el compromiso de 130 pa\u00edses de \u00abdetener e invertir la p\u00e9rdida de bosques y la degradaci\u00f3n de la tierra para 2030\u00bb. Luego fueron 109 pa\u00edses que prometieron reducir en un 30% las emisiones de metano para 2030, 190 pa\u00edses que anunciaron su compromiso de eliminar la energ\u00eda del carb\u00f3n y 30 pa\u00edses e instituciones financieras que dejar\u00e1n de financiar el desarrollo de los combustibles f\u00f3siles en el extranjero. M\u00e1s all\u00e1 de los titulares, nunca qued\u00f3 perfectamente claro qui\u00e9n hab\u00eda acordado hacer qu\u00e9.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Algunos de estos anuncios empezaron a desmoronarse tan pronto como fueron hechos. Por ejemplo, los cr\u00edticos se\u00f1alaron inmediatamente que la mayor parte de la promesa de deforestaci\u00f3n era la misma que la Declaraci\u00f3n de Nueva York sobre los Bosques de 2014, que no hab\u00eda producido resultado alguno. El ministro de Medio Ambiente de Indonesia, que hab\u00eda sido promocionado como uno de los principales firmantes, utiliz\u00f3 Twitter para calificar el compromiso de \u00abclaramente inapropiado e injusto\u00bb. Bolivia, uno de los pocos pa\u00edses que adopt\u00f3 una postura firme de justicia clim\u00e1tica dentro de la COP26, tambi\u00e9n figuraba como firmante; pero cuando entrevistamos al presidente boliviano, Luis Arce, el d\u00eda del anuncio, nos dijo que su pa\u00eds no hab\u00eda firmado y que a\u00fan estaba evaluando el compromiso.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como dijo Alex Rafalowizc, de Colombia, en una de las Asambleas del Movimiento en Glasgow esa semana, el proceso de la COP ha pasado de los acuerdos vinculantes a trav\u00e9s de objetivos voluntarios a la ret\u00f3rica de anuncios grandiosos pero no verificables.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Olv\u00eddese de la equidad<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este cambio en la forma de las negociaciones de la ONU sobre el clima consistente en abandonar los acuerdos vinculantes va de la mano de otro: el abandono del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Este principio de responsabilidad com\u00fan pero diferenciada fue consagrado en la CMNUCC por la Cumbre de la Tierra de R\u00edo, en 1992. Significa que los pa\u00edses que hist\u00f3ricamente han sido los m\u00e1s responsables de la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero a la atm\u00f3sfera desde el comienzo de la revoluci\u00f3n industrial, los pa\u00edses industrializados del Norte Global \u2014pa\u00edses del Anexo 1, en la terminolog\u00eda de la Convenci\u00f3n\u2014, deben asumir la mayor responsabilidad para hacer frente al cambio clim\u00e1tico resultante. Se convirti\u00f3 en una parte importante del movimiento para exigir justicia clim\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante las discusiones sobre un nuevo tratado que sustituyera al Protocolo de Kioto, en Copenhague y en las COP que siguieron, Estados Unidos y sus aliados atacaron el principio de la CBDR con el argumento de que todos los pa\u00edses deb\u00edan aportar su parte, del mismo modo que pretend\u00edan anular la pr\u00e1ctica de los acuerdos vinculantes. En parte, esta oposici\u00f3n se debi\u00f3 a la previsible reticencia de los pa\u00edses imperialistas a pagar por el da\u00f1o que han causado. Pero tambi\u00e9n tuvo que ver con la creciente obsesi\u00f3n en Washington, bajo el mandato de Obama y desde entonces, con la amenaza que supone China para la hegemon\u00eda estadounidense.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El Acuerdo de Par\u00eds mantuvo algo del lenguaje relativo a la CBDR. Pero la pr\u00e1ctica ya hab\u00eda cambiado. Y sin ning\u00fan mecanismo para hacer cumplir los compromisos, cualquier diferenciaci\u00f3n entre la cantidad realizada por los pa\u00edses ricos y los pa\u00edses pobres tambi\u00e9n ser\u00eda totalmente voluntaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este claro abandono del principio de equidad fue una de las caracter\u00edsticas de la COP de Glasgow, en todos los \u00e1mbitos y a cada paso, aunque las delegaciones de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo consiguieran reintroducir algunas referencias al CBDR en el Pacto Clim\u00e1tico de Glasgow. Est\u00e1 inscrita en la narrativa dominante de \u00abcero neto para 2050\u00bb, que la presidencia del Reino Unido se esforz\u00f3 por imponer. Muchos delegados del Sur Global lo calificaron de colonialismo del carbono. Esto se debe a que contradice por completo cualquier idea de que existe un presupuesto de carbono finito, una cantidad de di\u00f3xido de carbono y gases equivalentes que la raza humana a\u00fan puede permitirse emitir mientras se mantiene el calentamiento a 1,5 grados, y que los pa\u00edses ricos ya han gastado toda su parte de ese presupuesto. Por lo tanto, lo que queda, unos 600Gt de CO2 equivalente, debe reservarse, en la medida de lo posible, para los pa\u00edses del Sur, para que puedan combatir la pobreza extrema.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El concepto de \u00abneto cero\u00bb se centra en la idea de que los pa\u00edses ricos y las grandes empresas pueden seguir emitiendo gases de efecto invernadero, bien porque pagar\u00e1n a otros para que no lo hagan (compensaciones), bien porque utilizar\u00e1n alguna tecnolog\u00eda no probada o inexistente para eliminar esos gases de la atm\u00f3sfera en el futuro. As\u00ed que, adem\u00e1s de estas dos premisas falsas \u2014que las compensaciones pueden conducir a reducciones reales de las emisiones, y que finalmente podremos contar con tecnolog\u00edas de emisiones negativas\u2014, la narrativa del cero neto depende de que se deseche cualquier pretensi\u00f3n de justicia para los habitantes del Sur Global, que son las principales v\u00edctimas del cambio clim\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se pide a todos los pa\u00edses que persigan este objetivo com\u00fan de cero emisiones netas para mediados de siglo, pero se pasa por alto que la ruta prevista para conseguirlo est\u00e1 concebida enteramente teniendo en cuenta las capacidades financieras y tecnol\u00f3gicas de los pa\u00edses ricos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fue este juego de manos el que permiti\u00f3 a la presidencia del Reino Unido y a los principales medios de comunicaci\u00f3n del Norte culpar a India e indirectamente a China de esa suavizaci\u00f3n de \u00faltima hora de la redacci\u00f3n sobre la \u00abreducci\u00f3n progresiva\u00bb en lugar de la \u00abeliminaci\u00f3n progresiva\u00bb de la energ\u00eda de carb\u00f3n. Por supuesto, India, al igual que China, quiere distanciarse de la responsabilidad por su propia dependencia del carb\u00f3n. Pero su argumento era que no es justo \u2014y no est\u00e1 en consonancia con los principios CBDR de la CMNUCC\u2014 esperar que los pa\u00edses en desarrollo con altos niveles de pobreza apliquen la misma escala de mitigaci\u00f3n a la misma velocidad que los pa\u00edses ricos. De hecho, a principios de la semana, India propuso un texto en el que se suger\u00eda que todos los combustibles f\u00f3siles deb\u00edan reducirse progresivamente, no solo el carb\u00f3n. Pero Estados Unidos y Europa no lo aceptaron.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La otra cara de este alejamiento de la equidad qued\u00f3 patente en la actitud mostrada por los pa\u00edses ricos en Glasgow respecto a la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica. Despu\u00e9s de barajar cifras y fechas, acabaron todav\u00eda sin comprometerse sobre la fecha en la que aportar\u00e1n los 100.000 millones de d\u00f3lares anuales que prometieron en 2009 para ayudar a los pa\u00edses en desarrollo a pasar a la energ\u00eda limpia y a las tecnolog\u00edas verdes, una cifra que se sac\u00f3 de la manga en Copenhague para apaciguar a los gobiernos del Sur indignados por el asalto a la CBDR, y que ya entonces era lamentablemente insuficiente. Otro informe de la ONU sugiri\u00f3 recientemente que la cantidad necesaria ser\u00eda m\u00e1s bien de 6 billones de d\u00f3lares. Lo importante es comprender que estas importantes sumas de financiaci\u00f3n clim\u00e1tica son un requisito absoluto para una transici\u00f3n justa a nivel mundial. Sin ese apoyo, la mayor\u00eda de los pa\u00edses del Sur no tendr\u00edan forma de avanzar hacia el carbono cero invirtiendo en energ\u00edas renovables, reciclaje, transporte p\u00fablico limpio, veh\u00edculos el\u00e9ctricos, etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y, lo que es peor, los pa\u00edses ricos se resistieron firmemente a los intentos de los pa\u00edses en desarrollo de establecer una definici\u00f3n com\u00fan de financiaci\u00f3n clim\u00e1tica. Puede sonar burocr\u00e1tico, pero los gobiernos del Sur quer\u00edan dejar claro que para ser considerada como financiaci\u00f3n clim\u00e1tica deb\u00eda tratarse de dinero nuevo, concedido en forma de donaciones u otros tipos de financiaci\u00f3n en condiciones favorables (por ejemplo, pr\u00e9stamos a tipos de inter\u00e9s inferiores a los del mercado). Al rechazar una definici\u00f3n com\u00fan, los pa\u00edses ricos se\u00f1alaron su intenci\u00f3n de seguir falseando sus ya escasos compromisos, reetiquetando la ayuda al desarrollo existente como financiaci\u00f3n clim\u00e1tica e incluyendo pr\u00e9stamos comerciales que solo aumentar\u00e1n la carga de la deuda del Sur y los beneficios de los bancos del Norte. Encabezados por Estados Unidos y la UE, tambi\u00e9n se negaron a aplicar una tasa del 5% a la compra y venta de cr\u00e9ditos de carbono entre gobiernos, que los pa\u00edses en desarrollo quer\u00edan como fuente fiable de financiaci\u00f3n para el Fondo de Adaptaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tal vez lo m\u00e1s revelador sea que Estados Unidos se neg\u00f3 rotundamente a aprobar un flujo de financiaci\u00f3n separado para pagar las p\u00e9rdidas y los da\u00f1os, que ha sido una de las demandas m\u00e1s apremiantes de muchos pa\u00edses del Sur durante las \u00faltimas COP. Es decir, dinero para pagar los da\u00f1os ya causados por el cambio clim\u00e1tico, incluidos los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos como huracanes e inundaciones. El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, dijo a los l\u00edderes en el segundo d\u00eda de la COP que pa\u00edses como el suyo podr\u00edan verse obligados a recurrir a los tribunales internacionales si no se acuerda una financiaci\u00f3n por p\u00e9rdidas y da\u00f1os. La segunda isla del pa\u00eds, Barbuda, qued\u00f3 inhabitable por el hurac\u00e1n Irma en 2017.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, Estados Unidos, aterrorizado por admitir la responsabilidad de esos costes, solo aceptar\u00eda una medida m\u00ednima de financiaci\u00f3n de las operaciones de la Red de Santiago, creada en la COP25 pero no activada, para asesorar y dar apoyo t\u00e9cnico a las naciones que se enfrentan a esas p\u00e9rdidas. Como coment\u00f3 ir\u00f3nicamente otro delegado del Sur, lo que no necesitamos son m\u00e1s consultores volando por el mundo para decirnos qu\u00e9 son las p\u00e9rdidas y los da\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La arquitectura del capital clim\u00e1tico<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Todos estos detalles aparentemente oscuros alimentan el tercer tipo de conclusi\u00f3n que mencionamos anteriormente. Justo por debajo del radar de los principales medios de comunicaci\u00f3n, la COP26 logr\u00f3 avances significativos en la creaci\u00f3n de las estructuras y los procedimientos mediante los cuales un sector importante del capital internacional pretende poner la crisis clim\u00e1tica en el centro de su modelo de negocio para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. La pieza central de este proyecto es el art\u00edculo 6 del Acuerdo de Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El art\u00edculo 6 trata de tres tipos de lo que se denomina, de forma eufem\u00edstica y enga\u00f1osa, \u00abcooperaci\u00f3n voluntaria\u00bb entre los pa\u00edses con el fin de permitir \u00abuna mayor ambici\u00f3n en sus acciones de mitigaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n\u00bb. Esencialmente, esto significa compensaciones y mercados de carbono. En otras palabras, el art\u00edculo 6 establece los mecanismos por los que los pa\u00edses con altas emisiones \u2014principalmente en el Norte Global\u2014 pueden maquillar sus promesas de reducir las emisiones (sus NDC), continuando con algunas de esas emisiones o incluso con la mayor\u00eda de ellas, si pagan a otro \u2014principalmente a los pa\u00edses del Sur Global\u2014 para que no emita (o absorba) una cantidad equivalente. El apartado 6.2 se refiere a esa \u00abcooperaci\u00f3n\u00bb, o comercio de cr\u00e9ditos de carbono, de forma bilateral entre partes o pa\u00edses. El apartado 6.4 se refiere a ese comercio de carbono de forma m\u00e1s amplia entre entidades p\u00fablicas y privadas, es decir, a los mercados de carbono como tales. El p\u00e1rrafo 6.8 se refiere a los enfoques \u00abno comerciales\u00bb de dichos intercambios, que implican principalmente a los programas de ayuda de los pa\u00edses ricos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos mecanismos son absolutamente fundamentales en la forma en que los pa\u00edses imperialistas han abordado la crisis clim\u00e1tica y la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Son lo que les permite \u00abcomprometerse\u00bb con los objetivos de \u00abcero neto para 2050\u00bb y similares, porque hacen posible \u2014en teor\u00eda\u2014 que el capitalismo parezca que est\u00e1 tomando medidas audaces para afrontar la crisis, mientras que en realidad solo hace cambios comparativamente modestos en su forma de operar a corto plazo. Es decir, parecen ofrecer la posibilidad de trasladar al futuro la contradicci\u00f3n existencial a la que se enfrenta el capitalismo, entre su obligaci\u00f3n inherente de crecer y el imperativo medioambiental de que consumamos menos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras tanto, tambi\u00e9n ofrecen una nueva e importante \u00e1rea de acumulaci\u00f3n a un sector del capital global, especialmente del capital financiero. Esto es lo que David Harvey llamar\u00eda acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n; en este caso, la desposesi\u00f3n es de vastas franjas de \u00abnaturaleza\u00bb en el Sur Global, compradas (o confiscadas) a las comunidades locales, a veces ind\u00edgenas, por los gobiernos y empresas del Norte para compensar su fracaso en la reducci\u00f3n de emisiones en casa.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es de extra\u00f1ar que el debate sobre las normas precisas que regir\u00edan el funcionamiento de esta pieza vital del rompecabezas haya sido complicado y conflictivo. Las batallas se han visto ocultas por una jerga impenetrable, pero sobre todo han tenido que ver con la contabilidad: con qui\u00e9n podr\u00eda incluir qu\u00e9, y cu\u00e1ndo, como parte de este comercio de carbono y, en consecuencia, qui\u00e9n se beneficiar\u00eda m\u00e1s. Las sucesivas COP que siguieron a la de Par\u00eds no consiguieron llegar a un acuerdo. Los grupos de la sociedad civil argumentaron que ning\u00fan acuerdo ser\u00eda mejor que uno malo, y casi cualquier acuerdo en estos t\u00e9rminos ser\u00eda malo. En Madrid organizaron una protesta de \u00faltima hora que contribuy\u00f3 a bloquear un acuerdo. El problema se traslad\u00f3 a Glasgow.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En Glasgow se lleg\u00f3 a un acuerdo sobre las normas del art\u00edculo 6. El bloqueo parece haberse superado gracias a una inteligente sugerencia contable de Jap\u00f3n. Se trata, sin duda, de una victoria importante para quienes apuestan por el futuro de las compensaciones y los mercados de carbono. Junto con los acuerdos alcanzados sobre los plazos para informar de las reducciones de emisiones y las normas de transparencia, significa que el libro de reglas que rige el Acuerdo de Par\u00eds est\u00e1 ahora, en t\u00e9rminos generales, completo. Sin embargo, no todos los detalles est\u00e1n resueltos. El ejemplo de los bosques ilustra c\u00f3mo se seguir\u00e1n librando batallas en torno a esta agenda de mercado para la crisis clim\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A diferencia de lo que suponen algunos activistas clim\u00e1ticos, hasta ahora los bosques no han formado parte del r\u00e9gimen de comercio de carbono de la CMNUCC. En el Acuerdo de Par\u00eds est\u00e1n incluidos en el art\u00edculo 5, no en el 6. As\u00ed que s\u00ed ha habido programas como REDD+, que prev\u00e9n lo que se llama \u00abpagos basados en resultados\u00bb a los pa\u00edses que reducen sus emisiones por deforestaci\u00f3n y conservan los bosques como sumideros de carbono. Pero esa protecci\u00f3n de los bosques no ha podido generar cr\u00e9ditos de carbono que puedan comercializarse en los mercados de carbono y que, por tanto, puedan ser comprados por otros gobiernos o empresas para compensar sus continuas emisiones y, por tanto, ayudar a esos pa\u00edses a cumplir sus NDC.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por supuesto, muchas comunidades forestales y otras del Sur Global tem\u00edan que esta era el rumbo probable, y que el objetivo de muchas delegaciones del Norte era convertir los bosques del mundo en una cosa m\u00e1s que pudiera ser comprada y vendida para poder evitar hacer los recortes de emisiones que son necesarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el per\u00edodo previo a Glasgow, la mal llamada Coalici\u00f3n para las Naciones con Bosques Tropicales (CfRN), supuestamente representada en la COP26 por Pap\u00faa Nueva Guinea, organiz\u00f3 una campa\u00f1a concertada en este sentido. La CfRN dice incluir a 50 naciones con selva tropical. Sin embargo, la revelaci\u00f3n est\u00e1 en la preposici\u00f3n. Porque no se trata de una verdadera alianza de pa\u00edses, sino de una \u00aborganizaci\u00f3n sin fines de lucro\u00bb, creada \u00abpara las naciones de la selva tropical\u00bb por dos egresados de la Columbia Business School, de Estados Unidos e Italia, uno de los cuales se crio en Pap\u00faa Nueva Guinea. Sus oficinas est\u00e1n en Manhattan, su junta directiva y su personal son casi todos banqueros de inversi\u00f3n, y desde 2005 es la principal defensora de poner precio a las selvas tropicales del mundo como forma de compensar a los pa\u00edses por conservarlas. Desde entonces, ha liderado la promoci\u00f3n de RED, REDD y REDD+, cada una de las cuales ha dado un paso m\u00e1s para convertir los bosques en una de las compensaciones m\u00e1s importantes a la venta en los mercados de carbono del mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La CfRN, con el apoyo de varias delegaciones de pa\u00edses del Norte, presion\u00f3 mucho para que la COP26 incluyera las reducciones de emisiones de REDD+ como cr\u00e9ditos de carbono en el apartado 6.2. Esto cubrir\u00eda tanto las reducciones pasadas de REDD+, de 2015 a 2021, como una v\u00eda r\u00e1pida para tales reducciones en el futuro a partir de 2021, permitiendo as\u00ed por primera vez que los gobiernos de los pa\u00edses con altas emisiones compren tales \u00abcr\u00e9ditos forestales\u00bb como una forma de lograr sus NDC. Tambi\u00e9n apoyaron la redacci\u00f3n del p\u00e1rrafo 6.4, que definir\u00eda las \u00abeliminaciones\u00bb de carbono como relacionadas espec\u00edficamente con el sector de la agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra, con lo que los bosques entrar\u00edan directamente en los mercados de carbono por primera vez.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los defensores del medio ambiente de Brasil y de otros pa\u00edses argumentaron con firmeza que estas medidas ser\u00edan desastrosas para las comunidades forestales de la Amazonia y de otros lugares y tambi\u00e9n para los propios bosques, porque desencadenar\u00edan una oleada a\u00fan m\u00e1s intensa de acaparamiento de tierras y de presi\u00f3n comercial sobre sus territorios, a medida que los pa\u00edses ricos y las grandes empresas se apresuraran a comprar los derechos para seguir contaminando.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al final, estos activistas obtuvieron una peque\u00f1a victoria. Las reducciones de REDD+ no se mencionaron en relaci\u00f3n con el punto 6.2, y la referencia a la silvicultura en el punto 6.4 se sustituy\u00f3 por una definici\u00f3n m\u00e1s gen\u00e9rica de las eliminaciones de carbono. Sin embargo, es posible que se trate de suspensiones temporales. Los bosques no est\u00e1n excluidos en ninguno de los dos mecanismos, y seguramente se har\u00e1n nuevos intentos de incluirlos expl\u00edcitamente cuando se debatan algunas de las definiciones posteriores.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Algunas conclusiones iniciales para el movimiento <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos tres tipos de resultados de la COP26 apuntan a tres tipos de conclusiones que pueden ayudar a orientar nuestra acci\u00f3n futura.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">1) Es cada vez m\u00e1s improbable (podr\u00eda decirse que est\u00e1 cada vez m\u00e1s cerca de excluirse) que las 197 partes de la CMNUCC tomen las medidas necesarias en la d\u00e9cada actual \u2014ni en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n de emisiones ni en t\u00e9rminos de financiaci\u00f3n del clima para el Sur Global\u2014 para garantizar que el calentamiento global se mantenga por debajo de 1,5 grados cent\u00edgrados. Al menos, no lo har\u00e1n sin un cambio dr\u00e1stico en el equilibrio de poder pol\u00edtico que les obligue a actuar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">2) No obstante, seguir\u00e1 habiendo una presi\u00f3n masiva, procedente de la opini\u00f3n p\u00fablica y de las protestas en las calles y en las comunidades, para exigir a esos gobiernos que s\u00ed tomen tales medidas. Esto no se debe a que la mayor\u00eda de estas personas conf\u00eden en que sus gobiernos hagan lo necesario. La mayor\u00eda de las 100 o 150 mil personas que estaban en las calles de Glasgow ciertamente no lo creen. Lo mismo ocurre con muchos de los millones m\u00e1s que observaban con simpat\u00eda. Seguramente, la mayor\u00eda de esos manifestantes ya piensan que es necesario un \u00abcambio de sistema\u00bb, aunque no tengan claro en qu\u00e9 puede consistir.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, por el momento, siguen considerando que presionar a los gobiernos es la mejor opci\u00f3n disponible. Cuanto m\u00e1s no act\u00faen esos gobiernos, y cuanto m\u00e1s se sienta el impacto de los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos en los centros de poblaci\u00f3n m\u00e1s importantes, m\u00e1s se puede radicalizar el movimiento. Ya existe una simpat\u00eda generalizada por quienes emprenden acciones directas. Esa simpat\u00eda puede aumentar. En algunas circunstancias concretas, el propio movimiento de masas puede recurrir m\u00e1s a la acci\u00f3n directa para bloquear minas, centrales el\u00e9ctricas o lo que sea.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero, en general, y a menos que se produzca un cambio dr\u00e1stico en el equilibrio de poder pol\u00edtico, el movimiento de masas no asumir\u00e1 por s\u00ed mismo la tarea de cerrar la industria de los combustibles f\u00f3siles, como algunos sugieren que deber\u00eda hacer.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">3) Mientras que los gobiernos del Norte Global siguen proclamando que est\u00e1n trabajando para mantener vivo el 1,5 grados, los sectores m\u00e1s coherentes de la clase capitalista, especialmente en el sector financiero, trabajar\u00e1n duro y r\u00e1pido para poner en marcha los mecanismos que puedan convertir las crisis clim\u00e1tica y de la biodiversidad en un nuevo campo central para la acumulaci\u00f3n de capital.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por supuesto, gran parte de la clase dirigente del Sur Global ya est\u00e1 bien integrada en este proyecto. Los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil que no lo est\u00e1n seguir\u00e1n luchando en el marco de las negociaciones clim\u00e1ticas de la ONU. No tienen muchas opciones. Puede que haya contradicciones cada vez m\u00e1s agudas entre algunos de ellos y la forma en que los gobiernos del Norte Global est\u00e1n impulsando el proceso a su costa.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero tambi\u00e9n habr\u00e1 muchas ocasiones en las que estos representantes del Sur Global, tanto los gobiernos como a veces los movimientos, se traguen los beneficios a corto plazo que aparentemente ofrece el capital transnacional y sus mecanismos de mercado para abordar la crisis clim\u00e1tica. Un ejemplo de ello es c\u00f3mo incluso algunos sectores radicales del movimiento ind\u00edgena de Brasil han ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de suscribir aspectos de la mercantilizaci\u00f3n de los bosques como forma de conseguir el tan necesario dinero en efectivo para sus comunidades.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es comprensible que el punto primero produzca \u2014y de hecho ya lo ha hecho\u2014 llamamientos a la radicalizaci\u00f3n del movimiento. En parte, esos llamamientos son correctos. Pero ser\u00eda un grave error malinterpretarlo. La tentaci\u00f3n de \u00abdesvincularse de la COP\u00bb por completo y \u00abestablecer nuestra propia agenda\u00bb corre el riesgo de abrir una brecha entre algunos de los sectores m\u00e1s radicales del movimiento por la justicia clim\u00e1tica, que sigue siendo una minor\u00eda relativamente peque\u00f1a, y aquellas fuerzas mucho mayores que estaban tanto en las calles de Glasgow como representadas, de forma mediada, por algunos de los gobiernos del Sur Global y muchos de los grupos de la sociedad civil que operan y luchan dentro del proceso de la CMNUCC. Muchas organizaciones ind\u00edgenas latinoamericanas, por tomar de nuevo ese ejemplo destacado, fueron muy activas tanto en las calles de Glasgow como dentro de la Zona Azul.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando 1000 delegados abandonaron la Zona Azul en el \u00faltimo viernes, fue la mayor revuelta de este tipo en la historia de las COP, al menos desde que los pa\u00edses del Alba golpearon la mesa y rechazaron el montaje de Obama en Copenhague. 750 delegados de la sociedad civil abarrotaron una de las salas principales para celebrar una improvisada sesi\u00f3n plenaria popular, que acab\u00f3 con ellos cantando \u00abel poder para el pueblo\u00bb. Luego se les unieron varios cientos m\u00e1s que no pudieron entrar, para marchar por el recinto del Scottish Events Campus cantando \u00abel pueblo se va a levantar como el agua\u2026\u00bb, y finalmente salir de la Zona Azul y enlazar con los movimientos que protestaban fuera de las puertas. Fue una ilustraci\u00f3n poderosa y conmovedora del tipo de v\u00ednculos que son posibles y necesarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Lo que tenemos que encontrar, tanto en Escocia como en otras partes del Reino Unido y en todo el mundo, son las formas organizativas concretas que pueden unir estos diferentes componentes en una fuerza m\u00e1s duradera, consistente y potente en lugar de separarlos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Justicia clim\u00e1tica, justicia social e independencia en Escocia<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aqu\u00ed, en Escocia, las consecuencias de la COP26 nos ofrecen una oportunidad especial. Esto puede ilustrarse con una breve historia contada hacia atr\u00e1s. En el momento de escribir estas l\u00edneas, la empresa de exploraci\u00f3n petrol\u00edfera Siccar Point Energy, respaldada por private equity o capital de riesgo, acaba de anunciar que \u00abpone en pausa\u00bb su proyecto de explotaci\u00f3n del yacimiento petrol\u00edfero de Cambo, situado a 1000 metros de profundidad en el Mar del Norte, al oeste de las Islas Shetland.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque no es un gran yacimiento, y econ\u00f3micamente es marginal, tanto para los activistas como para el gobierno del Reino Unido, Cambo se hab\u00eda convertido en el s\u00edmbolo de la confrontaci\u00f3n entre una estrategia oficial de m\u00e1xima extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles en el camino hacia un futuro con bajas emisiones de carbono, y la exigencia de dejarlo en el suelo, ya. Para las y los activistas, el anuncio de Siccar se siente como una gran victoria. La decisi\u00f3n de Siccar se produjo ocho d\u00edas despu\u00e9s de que Shell se retirara de su participaci\u00f3n del 30% en el proyecto, alegando que \u00abla justificaci\u00f3n econ\u00f3mica (\u2026) no es lo suficientemente fuerte en este momento\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Poco m\u00e1s de dos semanas antes, el 16 de noviembre, la Primera Ministra de Escocia, Nicola Sturgeon (del gobierno aut\u00f3nomo, regional, con competencias limitadas), expres\u00f3 por primera vez su abierta oposici\u00f3n al nuevo yacimiento petrol\u00edfero, afirmando que no deb\u00eda recibir luz verde y que era incompatible con los objetivos de \u00abcero neto\u00bb. Anteriormente solo hab\u00eda pedido una reevaluaci\u00f3n del proyecto por parte del gobierno brit\u00e1nico en Londres, que tiene la facultad de aprobar las licencias de exploraci\u00f3n petrol\u00edfera.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Diez d\u00edas antes, Glasgow acogi\u00f3 la mayor manifestaci\u00f3n por el clima jam\u00e1s vista en el Reino Unido, y una de las mayores protestas de cualquier tipo jam\u00e1s celebradas en Escocia. Cuando Shell anunci\u00f3 su decisi\u00f3n de retirarse, Amigos de la Tierra Escocia coment\u00f3 con raz\u00f3n que \u00abel poder popular ha hecho que la explotaci\u00f3n de Cambo, que destruye el clima, sea tan t\u00f3xica que incluso el gigante petrolero Shell ya no quiere verse asociado a ella\u00bb. Eso era cierto. Pero tambi\u00e9n hubo un paso intermedio. Dos pasos, de hecho: el gobierno y la cuesti\u00f3n nacional.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El hecho de que tanta gente se manifestara en Glasgow, y que \u00abStop Cambo\u00bb fuera una de sus demandas m\u00e1s visibles, sin duda tuvo un impacto en Shell. El gigante petrolero puede prescindir de tal o cual nuevo yacimiento del tama\u00f1o de Cambo (170 millones de barriles en 25 a\u00f1os, m\u00e1s o menos lo mismo que produce Arabia Saud\u00ed en tres semanas y media). Y le preocupa su imagen, sobre todo porque ahora se ha comprometido p\u00fablicamente a ser \u00abneto cero\u00bb a mediados de siglo. Esas manifestaciones, sin embargo, no fueron el factor decisivo en su decisi\u00f3n. Probablemente pes\u00f3 m\u00e1s la amenaza de que los defensores del clima emprendieran una guerra legal y arrastraran el proyecto a trav\u00e9s de interminables recursos y retrasos judiciales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, esa enorme protesta en Glasgow sin dudas pes\u00f3 mucho en el cambio de postura de Nicola Sturgeon, al oponerse a Cambo. Y el cambio de opini\u00f3n de Nicola Sturgeon probablemente tuvo una influencia a\u00fan mayor en los c\u00e1lculos econ\u00f3micos de Shell. Puede que el gobierno escoc\u00e9s no tenga ahora el poder de decir \u00abs\u00ed\u00bb o \u00abno\u00bb a los nuevos yacimientos petrol\u00edferos, pero podr\u00eda dificultar mucho los aspectos pr\u00e1cticos de acceso y operaciones. E incluso Shell probablemente puede ver que mucho antes de que termine la vida \u00fatil de 25 a\u00f1os del campo petrol\u00edfero y su viabilidad econ\u00f3mica, existe una posibilidad real de que Escocia se convierta en un pa\u00eds independiente, con un gobierno que ahora puede querer deshacerse de todos esos campos petrol\u00edferos.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este es un ejemplo concreto de c\u00f3mo la cuesti\u00f3n nacional est\u00e1 agudizando la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica en Escocia, y viceversa. La combinaci\u00f3n entre la insultante exclusi\u00f3n de Nicola Sturgeon y del gobierno del SNP por parte de la presidencia unionista brit\u00e1nica de Johnson-Sharma de la COP26, sumada a la escala hist\u00f3rica de la movilizaci\u00f3n en las calles escocesas, ha aumentado la presi\u00f3n sobre ese gobierno ambiguo del SNP y ya ha dado algunos resultados modestos, como el de Cambo. El presupuesto del gobierno escoc\u00e9s, revelado la semana pasada, tambi\u00e9n da algunos pasos parciales en una direcci\u00f3n positiva, con el tratamiento de la crisis clim\u00e1tica como una de sus tres principales prioridades.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto, por supuesto, ha coincidido con la incorporaci\u00f3n al gobierno del Partido Verde Escoc\u00e9s, significativamente a la izquierda de los Verdes en Inglaterra, Alemania o probablemente en cualquier otro lugar de la UE. El gobierno escoc\u00e9s dio otro paso muy peque\u00f1o, pero simb\u00f3lico, en la primera semana de la COP26, cuando se convirti\u00f3 en la primera administraci\u00f3n del Norte Global en hacer una oferta concreta, de solo 1 mill\u00f3n de libras, que m\u00e1s tarde se increment\u00f3 a 2 millones de libras, a un fondo para p\u00e9rdidas y da\u00f1os en el Sur Global, una iniciativa que fue r\u00e1pidamente desechada por la administraci\u00f3n Biden.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el otro sentido, la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica est\u00e1 empezando a dividir y polarizar la lucha nacional. Puede que sea poco m\u00e1s que una nota a pie de p\u00e1gina, de cierto inter\u00e9s en Escocia pero no mucho en otros lugares, pero esto ha quedado claro en la actitud del antiguo Primer Ministro, Alex Salmond. Salmond rompi\u00f3 con Sturgeon y form\u00f3 el a\u00f1o pasado Alba, un partido nacionalista supuestamente m\u00e1s radical, respaldado por una extra\u00f1a amalgama de \u00abfeministas\u00bb antitrans y de izquierdistas mis\u00f3ginos. Despu\u00e9s de que Sturgeon se declarara en contra de Cambo, \u00e9ste la atac\u00f3 r\u00e1pidamente por vender el derecho de Escocia a su propio petr\u00f3leo y por poner en peligro los puestos de trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En otras palabras, las cuestiones de la justicia clim\u00e1tica y la acci\u00f3n clim\u00e1tica atraviesan ahora la lucha nacional en Escocia, al igual que la cuesti\u00f3n del cierre del petr\u00f3leo del Mar del Norte y la necesidad de una transici\u00f3n justa dirigida por los trabajadores del sector atraviesa y polariza el movimiento sindical en Escocia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Son combinaciones potencialmente explosivas. Las luchas clim\u00e1ticas ya est\u00e1n avivando las reivindicaciones nacionales, y podr\u00edan a\u00f1adir una nueva dimensi\u00f3n a la lucha por la independencia. Al mismo tiempo, cualquier avance hacia una Escocia independiente va a plantear necesariamente las cuestiones de justicia clim\u00e1tica de forma mucho m\u00e1s aguda. El gobierno del SNP ha dado algunos pasos modestos y positivos, al igual que en varios \u00e1mbitos de la pol\u00edtica social. Pero su orientaci\u00f3n general \u00absocial-liberal\u00bb y su apego a las pol\u00edticas de mercado significan que sigue aferrado a la visi\u00f3n de cero neto (para 2045) y a las ilusiones sobre la captura y el almacenamiento de carbono, sobre Escocia como centro neur\u00e1lgico y exportador de energ\u00eda renovable, etc. Por lo tanto, desmantelar la narrativa del cero neto y las falsas soluciones que conlleva adquiere una importancia especial aqu\u00ed en Escocia, tanto para el movimiento clim\u00e1tico como para el ala radical del movimiento independentista.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El gran reto de los pr\u00f3ximos meses \u2014y es un reto que hay que aceptar r\u00e1pidamente, o el momento habr\u00e1 pasado\u2014 radica en encontrar las formas organizativas y las iniciativas pol\u00edticas que puedan captar, consolidar y desarrollar la energ\u00eda, la diversidad y la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica que estall\u00f3 en las calles de Glasgow en noviembre. Para ello ser\u00e1 necesario alg\u00fan tipo de iniciativa espec\u00edfica aqu\u00ed en Escocia, pero que al mismo tiempo se articule con movimientos similares en otras partes del Reino Unido e internacionalmente.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Iain Bruce<\/strong>, periodista y activista de la Coalici\u00f3n COP26 residente en Escocia. Junto con Sabrina Fernandes presentaba un video-resumen diario de lo que pasaba en Glasgow, Inside Outside.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4f813554ed-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Nota <\/u><\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El acuerdo final de la COP26, apodado la \u00abEvasi\u00f3n de Glasgow\u00bb, es una obra de humo y espejos laboriosamente construida que carece casi totalmente de detalles.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":23246,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[31683],"tags":[703607942,703607940,1916904,703607548,703607570,703607214],"class_list":["post-23234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","tag-acuerdo-de-paris","tag-alok-sharma","tag-antonio-guterres","tag-cop26","tag-glasgow","tag-kioto","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-62K","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Ecologia501.jpg?fit=882%2C432&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23234"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23247,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23234\/revisions\/23247"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}