{"id":23101,"date":"2021-12-30T10:02:59","date_gmt":"2021-12-30T09:02:59","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23101"},"modified":"2021-12-30T10:02:59","modified_gmt":"2021-12-30T09:02:59","slug":"mexico-el-femi-geno-cidio-y-el-trabajo-de-maquilas-cintia-martinez-velasco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23101","title":{"rendered":"M\u00e9xico &#8211; El femi-geno-cidio y el trabajo de maquilas. [Cintia Mart\u00ednez Velasco]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El feminicidio es el hecho de dar muerte a una mujer por ser mujer. Pero existe un tipo de feminicidio no tan f\u00e1cil de reconocer: el feminicidio social o encubierto, que incluye formas no expl\u00edcitas de asesinato de mujeres y se produce cuando se permite su muerte a causa de actitudes o instituciones sociales mis\u00f3ginas.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/\">Jacobin<\/a>, 29-12-2021 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 30-12-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\"><i>La violencia mundial contra las mujeres es ya otro holocausto.<\/i><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\">Ayaan Hirsi Ali<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Rita Laura Segato ha hablado de la \u00abjuarizaci\u00f3n de M\u00e9xico\u00bb en muchas ocasiones. En esta breve intervenci\u00f3n me propongo discutir un momento cercano pero distinto al feminicidio como lo conocemos y hemos tipificado en el C\u00f3digo Penal desde el a\u00f1o 2012. Por ello, y por qu\u00e9 aqu\u00ed nos interesan enfoques marxistas, hablar\u00e9 del trabajo en la maquila. Sostendr\u00e9 que la organizaci\u00f3n de ese tipo de trabajo es un ejemplo de la forma patriarcal de gesti\u00f3n del valor producido por las mujeres que participan ah\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Apelando a la noci\u00f3n de Diana Russell \u00abfeminicidio encubierto o social\u00bb, dir\u00e9 que, en estas formas de trabajo, las expresiones materiales del patriarcado y las formas de explotaci\u00f3n colocan a esas actoras como ciudadanas\/trabajadoras desechables, y no es de sorprender que de ah\u00ed en adelante sus muertes puedan muy bien ser ignoradas de manera sistem\u00e1tica por un Estado que desde hace d\u00e9cadas reconoce al problema como asunto menor. Con ello me acercar\u00e9 a la noci\u00f3n de \u00abfemi-geno-cidio\u00bb para aventurarme a decir que la maquila contribuye indirectamente con un tipo de femi-geno-cidio encubierto.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El feminicidio en M\u00e9xico<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En M\u00e9xico, el feminicidio comenz\u00f3 a reconocerse como tal a finales de los 80. Ciudad Ju\u00e1rez es conocida por ser aquella ciudad frontera con Estados Unidos en donde, poco a poco, empez\u00f3 la desaparici\u00f3n impune de mujeres y, de manera m\u00e1s general, prolifer\u00f3 la cobertura internacional que relacionaba los cr\u00edmenes con las trabajadoras de maquila. Sin embargo, el problema creci\u00f3 de manera exponencial a partir del Tratado de Libre Comercio en 1994.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Muchas han sido las cifras dadas sobre la cantidad de mujeres asesinadas; concuerdo con la analista de datos Carolina Torreblanca, quien en su art\u00edculo \u00ab\u00bfQu\u00e9 contamos cuando contamos feminicidios?\u00bb sostiene que no hay manera de saber si el delito ha aumentado en a\u00f1os recientes o si la presi\u00f3n de activistas\/familiares de v\u00edctimas ha servido para que cada vez m\u00e1s Ministerios P\u00fablicos tengan presente al feminicidio como agravante de homicidio. O quiz\u00e1 est\u00e9n teniendo lugar ambas cosas. A pesar de esto, no est\u00e1 de m\u00e1s agregar que seg\u00fan el Sistema Nacional de Seguridad P\u00fablica, en los primeros 8 meses de 2015 se registraron 263 feminicidios y en 2020, 645. Lo anterior sugiere un aumento considerable, pero \u2014insisto\u2014 no dice mucho del problema debido a la cantidad de cabos sueltos a la hora de contar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tatiana Clouthier, Secretaria de Econom\u00eda, dijo el 12 de agosto de este a\u00f1o en el peri\u00f3dico Universal que la brecha salarial en la maquila es la m\u00e1s alta: los hombres ganan 23% m\u00e1s que las mujeres, a pesar de que el sector de la maquila emplea 3,3 millones de mujeres entre 24 y 35 a\u00f1os. Seg\u00fan OXFAM, en la pandemia muchas maquilas no cerraron a pesar de que no se dedicaran a actividades esenciales. Por otro lado, un reporte de la Fundaci\u00f3n Friedrich Ebert en M\u00e9xico realizado en noviembre de 2020 por Blanca Vel\u00e1zquez realiz\u00f3 entrevistas a trabajadoras de maquila en el sector textil en Morelos. Los testimonios arrojan que varias fueron mandadas a descansar sin salario, y otras reciben un sueldo que oscila entre los 280 pesos y los 833 pesos a la semana (14 y 41 d\u00f3lares, respectivamente).\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Un trabajo precario y feminizado<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La maquila comienza a implementarse como parte del Programa de Industrializaci\u00f3n de la frontera a mediados de 1960. Es sabido que las mujeres han dominado el empleo por los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Durante los primeros 30 a\u00f1os fueron mayor\u00eda (80%) y ahora representan un 70% en el trabajo de ensamblaje. El n\u00famero de maquilas ha aumentado desde 1994. Desde los a\u00f1os 70, la mujer en la maquila fue asociada a la prostituci\u00f3n; este estigma deriv\u00f3 del papel subversivo que significaba que dichas mujeres pudieran ser independientes de sus esposos por ganar un sueldo (aunque bajo) o simplemente por ser madres solteras. Es conocido que, al menos en Ciudad Ju\u00e1rez, mucha gente las llama \u00abmaquilocas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En A Manifesto Against Femicide, Melissa Wright hace un seguimiento muy relevante del activismo en el proyecto Casa Amiga (Ciudad Ju\u00e1rez), una casa fundada por activistas cuyo prop\u00f3sito, en palabras de Esther Ch\u00e1vez Cano (su directora), era \u00abperturbar la reproducci\u00f3n de una fuente muy valiosa para las empresas maquiladoras capitalistas: la mujer desechable\u00bb. Hay varios elementos que sirven para describir la configuraci\u00f3n de este tipo de empleo. Menciona Wright, entre otras cosas, el esfuerzo por un discurso gerencial por \u00abjustificar\u00bb la \u00abincapacidad de las mujeres para recibir entrenamiento\u00bb o para desarrollar habilidades que les permitir\u00edan, a largo plazo, obtener asensos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las trabajadoras no pueden adquirir experiencia laboral significativa con el tiempo. Muy al contrario, sus cuerpos sufren desgaste y se vuelven, con el tiempo, obsoletos para desempe\u00f1ar el trabajo espec\u00edfico que demanda la maquila. Las trabajadoras suelen cambiar de empresa frecuentemente, pero su rotaci\u00f3n borra la experiencia acumulada y las hace empezar siempre de cero. La autora reconoce un ciclo de \u00abdesperdicio justificado\u00bb cuyas razones exceden la l\u00f3gica del trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde un an\u00e1lisis marxista (que parta de f\u00f3rmula DMD\u2019), la inversi\u00f3n en tecnolog\u00eda reduce la proporci\u00f3n de dinero que se emplea en fuerza de trabajo. Seg\u00fan Wright, la maquila es un espacio en donde se produce una desvalorizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo por la tecnolog\u00eda implementada que se suma a una s\u00faperexplotaci\u00f3n, en tanto a las trabajadoras se les paga por debajo de los valores estipulados. A esto cabe agregar que, entre m\u00e1s acelerada sea la rotaci\u00f3n de las trabajadoras, m\u00e1s intensa es la explotaci\u00f3n, y esto encaja perfectamente con el inter\u00e9s gerencial por privar a las mujeres de su derecho a la capacitaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Wright encuentra en el posestructuralismo de Judith Butler un recurso para ampliar la comprensi\u00f3n del abaratamiento del trabajo estas actoras: \u00abSu trabajo en la producci\u00f3n discursiva de lo material provee la dimensi\u00f3n teor\u00e9tica para una consideraci\u00f3n de c\u00f3mo las tecnolog\u00edas contribuyen a la producci\u00f3n de la mujer como desperdicio\u00bb. En ese sentido, enfatiza, toda esta red discursiva material desvaloriza la fuerza de trabajo en un clima social que performa y reproduce estereotipos de g\u00e9nero. Los performa al ver en el destino de las mujeres: la maternidad y la supuesta p\u00e9rdida de ambiciones a lo largo de esas experiencias. Tambi\u00e9n se les adjudica un adecuado lugar en el ensamblaje, por ejemplo, al reconocerlas habilidosas, detallistas y, sobre todo, d\u00f3ciles. Esto sirve para que Wright pueda desentra\u00f1ar que de los designios de g\u00e9nero est\u00e1n favoreciendo que sean las mujeres (a esto deber\u00edamos agregar que son mujeres racializadas, migrantes, etc.) quienes desempe\u00f1an esos cargos. Y m\u00e1s all\u00e1 de eso, nos permite comprender el por qu\u00e9 de la proliferaci\u00f3n de sus muertes en total impunidad, en tanto que esos estereotipos no se reproducen aislados en las f\u00e1bricas y son parte de la vida social, pol\u00edtica y com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hasta aqu\u00ed sigo a totalmente a Wright en su incorporaci\u00f3n de Butler. Pero deseo dar un paso m\u00e1s en la misma l\u00ednea argumentativa con ayuda del texto Tr\u00e1fico de Mujeres, de Gayle Rubin. Creo que Rubin nos brinda herramientas para reconocer la l\u00f3gica de intercambio de mujeres, en tanto presenciamos hoy una gesti\u00f3n patriarcal del valor producido por las mujeres. Me atrevo a decir esto por la asociaci\u00f3n entre una administraci\u00f3n del valor que, si analizamos los g\u00e9neros involucrados, reproduce la jerarqu\u00eda de g\u00e9nero \u2014esto tomando en cuenta la brecha salarial y el porcentaje de mujeres en el eslab\u00f3n m\u00e1s bajo del trabajo\u2014.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Rubin analiz\u00f3 una constante en la mayor\u00eda de las civilizaciones humanas: el intercambio de mujeres mediante el matrimonio como don y la fundaci\u00f3n del parentesco en ese intercambio,\u00a0 en donde los beneficiarios de dicho intercambio han sido los hombres. No me parece tan distinto pensar que esta relaci\u00f3n se re-articula en escenarios en donde el trabajo toma las formas descritas arriba. A fin de cuentas, las diferencias de g\u00e9nero perviven y el valor producido por las trabajadoras de maquila es extra\u00eddo en simult\u00e1neo con una \u00abbasurizaci\u00f3n\u00bb tanto de las trabajadoras vivas como de los cuerpos que aparecen despu\u00e9s de haber sido asesinadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otro aspecto que nos puede ayudar a entender lo que ocurre en estos terrenos es la precisi\u00f3n que hace Saskia Sassen en \u00abThe repositioning of citizenship: Emergent subjects and spaces for politics\u00bb respecto a la desnacionalizaci\u00f3n. Arendt defini\u00f3 \u00abdesnacionalizaci\u00f3n\u00bb como un \u00abarma de la pol\u00edtica totalitaria\u00bb que, en su momento, \u00abinvolucraba el despojo de los derechos garantizados nacionalmente\u00bb: se desnacionalizaba a los indeseables (jud\u00edos, trotskistas, gitanos, etc.). Sassen actualiza el t\u00e9rmino \u00abdesnacionalizaci\u00f3n\u00bb y lo acerca un poco m\u00e1s a lo que nos interesa pensar aqu\u00ed. La transformaci\u00f3n de Ciudad Ju\u00e1rez en un espacio desnacionalizado comparte caracter\u00edsticas con las megaciudades en v\u00edas de desarrollo sobre las que escribe Sassen, sobre todo por la concentraci\u00f3n de actores globales y amplias poblaciones en desventaja. Ella entiende la desnacionalizaci\u00f3n como la \u00abintroducci\u00f3n y filtraje de lo global en lo nacional\u00bb, lo que fomenta relaciones peculiares entre el Estado y sus ciudadanos. Sobre todo, por la concesi\u00f3n otorgada por la naci\u00f3n de un amplio rango de \u00abderechos\u00bb para actores extranjeros (firmas, inversionistas, mercados internacionales).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para ilustrar lo anterior, podemos recordar las palabras de Asma Jahangir en 1999, relatora de ejecuciones sumarias, transitorias y extrajudiciales de la ONU, quien dijo en su informe sobre la situaci\u00f3n en M\u00e9xico que \u00abpara el gobierno eran solo muchachas corrientes, por tanto, no eran consideradas una gran p\u00e9rdida\u00bb. Esto deja ver, desde otra perspectiva, por qu\u00e9 el TLC exacerb\u00f3 la indiferencia con la que el gobierno ha tratado el problema. Como sostiene Sassen, estas ciudadanas no ostentan los mismos derechos que otros ciudadanos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Femi-geno-cidio<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por \u00faltimo, quisiera traer la reflexi\u00f3n de Diana Russell sobre \u00abfeminicidio social encubierto\u00bb y la de \u00abfemi-geno-cidio\u00bb de Rita Laura Segato y aventurar una hip\u00f3tesis: el trabajo de la maquila nos acerca al tema del femi-geno-cidio encubierto.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero vayamos por partes. En \u00abDefinici\u00f3n de Feminicidios y conceptos relacionados\u00bb, Rusell define al feminicidio como \u00abel hecho de dar muerte a una mujer por ser mujer\u00bb. Posteriormente, habla de un tipo de feminicidio no tan f\u00e1cil de reconocer: el feminicidio social o encubierto: \u00abEl concepto de feminicidio encubierto incluye formas no expl\u00edcitas de asesinato a las mujeres, como que se permita su muerte a causa de actitudes o instituciones sociales mis\u00f3ginas\u00bb. El ejemplo paradigm\u00e1tico de este tipo de feminicidio es el no reconocimiento del derecho a elegir la maternidad, lo que produce muertes por abortos mal practicados. Otros ejemplos de feminicidios encubiertos son las muertes por cirug\u00edas innecesarias (como las histerectom\u00edas), la mutilaci\u00f3n de genitales o la experimentaci\u00f3n por m\u00e9todos de control natal.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Marcela Lagarde, activista, te\u00f3rica y pol\u00edtica mexicana, ha afirmado varias veces que el feminicidio es un crimen de Estado. En otras palabras, debe ser pensado como un delito que, debido a la impunidad sistem\u00e1tica, no compete solamente a ciudadanos individuales: tambi\u00e9n es responsabilidad de un Estado que es c\u00f3mplice. En ese sentido, el feminicidio deja de ser pensado en el marco de lo privado o lo psciol\u00f3gico; abandona el plano de lo individual y toca lo estructural. Reconocer el problema en t\u00e9rminos macropol\u00edticos nos acerca as\u00ed a la posibilidad de pensar en el feminicidio tambi\u00e9n como femi-geno-cidio.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Antes de eso, quiero mencionar unas cifras que ayudan a ilustrar la idea. Ana Carcedo nos dice que en el Salvador, entre 2000 y 2006, en plena pacificaci\u00f3n, los homicidios de mujeres aumentaron un 100%. En Guatemala, entre 1995 y 2004, un 144%. En Honduras entre 2003 y 2007 el aumento fue de 166%. En esas \u00e9pocas, los feminicidios abandonaron progresivamente el espacio dom\u00e9stico al punto que, en Honduras, en la \u00e9poca se\u00f1alada, 1 de cada 4 feminicidios no fueron cometidos por parejas, exparejas ni familiares.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A lo que queremos apuntar con esto es a la aparici\u00f3n progresiva de un tipo de feminicidio que se asocia con las formas actuales de la configuraci\u00f3n de la guerra. Tambi\u00e9n creemos que la situaci\u00f3n amerita que el feminicidio empiece a ser llevado al terreno del genocidio. Me refiero, tambi\u00e9n a la necesidad de volverlo competencia de tribunales internacionales. De manera muy general (a pesar de que el tema ameritar\u00eda much\u00edsimo m\u00e1s detalle), con respecto al derecho internacional, el derecho positivo no ha reconocido al feminicidio ni como genocidio, ni como crimen de lesa humanidad, ni como crimen de guerra. La raz\u00f3n la resume la abogada Patsil\u00ed Toledo: \u00ablos intentos dentro de fueros internacionales encuentran imprecisi\u00f3n en la indefinici\u00f3n de feminicidio, por tanto, en su indeterminaci\u00f3n normativa\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En otras palabras, las mujeres no son reconocidas por el estatuto de Roma como grupos nacionales, \u00e9tnicos, religiosos ni raciales. Y, por otro lado, es dif\u00edcil demostrar la \u00abintenci\u00f3n de destruir total o parcialmente a determinado grupo\u00bb y, por tanto, es dif\u00edcil el reconocimiento del femi-geno-cidio. Seg\u00fan la evaluaci\u00f3n de Toledo, para ser llevado al fuero internacional de los derechos humanos esta propuesta presenta una indeterminaci\u00f3n normativa con el riesgo de impugnaci\u00f3n e inaplicabilidad de estas disposiciones en la pr\u00e1ctica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, que no haya existido algo no significa que eso sea justificaci\u00f3n para que no busquemos que exista. Podemos sospechar de una insensibilidad patriarcal para reconocer que en muchos de estos cr\u00edmenes hay una agresi\u00f3n con dimensi\u00f3n gen\u00e9rica. Que los prop\u00f3sitos de las agresiones sexuales no se agotan en s\u00ed mismas y, en sus actos, est\u00e1 impl\u00edcita la b\u00fasqueda de la eliminaci\u00f3n del genus, la persona. Creo que las resistencias por reconocer al feminicidio como femi-geno-cidio son los asuntos por disputar para lograr frenar la generalizaci\u00f3n del problema a nivel internacional.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Reflexiones finales<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La actitud de \u00abinstituciones sociales mis\u00f3ginas\u00bb para tomar la definici\u00f3n de feminicidio encubierto de Russell \u2014que puede ser el Estado, la Polic\u00eda, firmas extranjeras, inversionistas, etc.\u2014 con su acci\u00f3n o su silencio se acercan, o por lo menos alimentan, una l\u00f3gica muy cercana a la femi-geno-cida y en ese sentido creo que tocan el plano de lo \u00abencubierto\u00bb. Es sabida la indiferencia que los empresarios han expresado al reconocer que muchas de desapariciones de trabajadoras se dieron en el transporte de la empresa, as\u00ed como la complicidad que hay en diferentes instancias que conocen el problema (jefes, colegas de trabajo, polic\u00edas, familias, y un largo etc\u00e9tera).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una aproximaci\u00f3n feminista al tema del trabajo en la maquila ayuda a reconocer el lugar que dichas mujeres tienen en la explotaci\u00f3n. El tema del trabajo de cuidados y la doble y triple jornada son cuestiones muy discutidas. A esto quise agregar c\u00f3mo los estereotipos de g\u00e9nero \u2014fuera y dentro de la f\u00e1brica\u2014 colocan a la mujer en un sitio en donde su vida no puede reproducirse. Pensamos en el feminicidio cuando este aparece ante nuestros ojos, con toda su espectacularidad, pero la distribuci\u00f3n del trabajo encubre una l\u00f3gica en donde ciertas actoras no gozan de los derechos ciudadanos b\u00e1sicos (por ejemplo, la no capacitaci\u00f3n en el trabajo es una violaci\u00f3n a los derechos humanos seg\u00fan la OIT).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-b8b81b92ff-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Cintia Mart\u00ednez Velasco<\/strong>, profesora de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El feminicidio es el hecho de dar muerte a una mujer por ser mujer. Pero existe un tipo de feminicidio no tan f\u00e1cil de reconocer: el feminicidio social o encubierto, que incluye formas no expl\u00edcitas de asesinato de mujeres y se produce cuando se permite su muerte a causa de actitudes o instituciones sociales mis\u00f3ginas.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":23106,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[376665,783,14037],"tags":[17212,703607899,365658,703607897,703605835,703607898,703605096,133166,5707,703605136],"class_list":{"0":"post-23101","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-genero","8":"category-mexico","9":"category-mujeres","10":"tag-america-latina","11":"tag-casa-amiga","12":"tag-ciudad-juarez","13":"tag-diana-russell","14":"tag-feminicidio","15":"tag-maquilas","16":"tag-oit","17":"tag-oxfam","18":"tag-tlc","19":"tag-violencia-de-genero","21":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Mexico3012-2732382747-1640854954974.jpg?fit=750%2C371&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-60B","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23101"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23107,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23101\/revisions\/23107"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23106"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}